A UNA LÁGRIMA

Gota del mar donde en naufragio lento

se hunde el navío negro de una pena;

gota que, rebosando, nubla y llena

los ojos olvidados del contento.

Grito hecho perla por el desaliento

de saber que si llega a un alma ajena,

ésta, sin escucharlo, le condena

por vergonzoso heraldo del tormento.

Piedad para esa gota, que es cual llama

de la que el corazón se desahoga

cual desahoga espinas una rama.

Piedad para la lágrima que azoga

el dolor, pues si así no se derrama,

el alma, en esa lágrima se ahoga!…

ACUÉRDATE DE MÍ

Cuando vengan las sombras del olvido

a borrar de mi alma el sentimiento,

no dejes, por Dios, borrar el nido

donde siempre durmió mi pensamiento.

Si sabes que mi amor jamás olvida

que no puedo vivir lejos de ti

dime que en el sendero de la vida

alguna vez te acordarás de mí.

Cuando al pasar inclines la cabeza

y yo no pueda recoger tu llanto,

en esa soledad de la tristeza

te acordarás de aquel que te amó tanto.

No podrás olvidar que te he adorado

con ciego y delirante frenesí

y en las confusas sombras del pasado,

luz de mis ojos, te acordarás de mí.

El tiempo corre con denso vuelo

ya se va adelantando entre los dos

no me olvides jamás. ¡Dame un recuerdo!

y no me digas para siempre adiós.

ANIVERSARIO

Hoy hace un año, justamente un año.

Y llueve como entonces en el atardecer.

Y es una lluvia lenta, tan lenta que hace daño,

porque casi no llueve ni deja de llover.

Mi pena es una pena sin tamaño,

en el tamaño triste de un nombre de mujer,

aunque la gente pasa sin saber que hace un año,

y aunque la lluvia ignora que llueve como ayer…

Escribe de tal modo que te entienda la gente. . siempre es la más vivida. el exceso de arte llega a ser artificio. y ama sabiamente tu vida. Cumple la ley suprema de desdeñarlas todas. Así como el exceso de virtud hace el vicio. Y sobre todo. en arte y vida. aunque en prosa y en verso digas la misma cosa. pues solo así tu mente revivirá en tu verso. sobre el cuerpo desnudo no envejecen las modas. sé diverso. Un mal verso supera la más perfecta prosa. la estrofa que más vive.ARTE POÉTICO Ama tu verso. igual si es ignorante que si es indiferente.

y no decirte nada. verte de lejos. aunque nadie sabe lo que a nadie le digo. la noche entera es corta para soñar contigo. y lograr que mi rostro se quede indiferente. ni con una mirada. con otra mujer… y sé que.ASÍ. ni con una sonrisa. . como el agua que brota de una fuente. y que nunca sospeches cuanto te quiero así. aquellos bellos días ya no pueden volver. como quien ya no siente lo que sentía ayer. verte de lejos. VERTE DE LEJOS Así. porque. definitivamente: Tú vas con otro hombre. Así. y todo el día es poco para pensar en ti. verte de lejos y pasar sonriente. y que el gesto de hastío parezca de placer. yo. Así.

como tu amor y el mío. sin que tú lo sepas. me embriagaré de ti… . como labios de amante. que es como un alba. en vino rojo. Al beber. las dos rosas deshojo: la roja. los pétalos flotantes me rozarán los labios. en vino blanco. lentamente. cuál ha de ser tu vaso: si éste. y. la blanca. serán como fantasmas de besos en el vino. gota a gota. como un ocaso. amiga.BRINDIS He aquí dos rosas frescas. así. elige tú. o aquél. Y he aquí que. yo. sonriéndome. en su llama o su nieve de idéntico destino. No me preguntes nada: yo sé bien que es mejor embriagarse de vino que embriagarse de amor… Y así mientras tú bebes. otra roja. mojadas de rocío: una blanca. Ahora.

por amar el amor… Ese es tu amor de ahora. ¡y hay tantas velas rotas en el fondo del mar! Pero aunque toda herida .BALADA DEL MAL AMOR Qué lástima. ¡Qué lástima. poco a poco. pues si bebo en tu vaso voy a sentir más sed. Yo eché mi red al río… Se me rompió la red… No unas tu vaso lleno con mi vaso vacío. pero el amor no es eso. muchacha. que no te pueda amar… Yo soy árbol seco que sólo espera el hacha. tan sin saber por qué… Pero así como pierde la moneda su brillo. Amar es tan sencillo. pues sólo nace el fruto cuando muere la flor. que no te pueda amar!… Hay velas que se rompen a la primera racha. Se besa por el beso. el alma. y tú un arroyo alegre que sueña con el mar. muchacha. va perdiendo su fe.

si el dolor de esa hoja no llega a la raíz. el golpe de la lluvia la puede deshojar… Tuve un amor cobarde. El viento hincha la vela. pero la deshilacha. porque en mi alma anochece lo que amanece en ti. y el agua de los ríos se hace amarga en el mar… ¡Qué lástima muchacha. triturando el recuerdo de lo que ya se fue… Ya lo mío fue mío y ahora voy al azar… Si una rosa es más bella mojada de rocío. La vida llama o nieva. no importa la hoja seca de una rama florida. es un molino que va moliendo en sus aspas el viento que lo mueve. que no te pueda amar! .deja una cicatriz. Lo tuve y lo perdí… Para tu amor temprano ya es demasiado tarde.

y retorciendo sus dedos fríos como un encaje cruzo una racha… desvanecido. se alzo el revuelo de un remolino y era un ungüento de paz la brisa. como un celaje tu boca dulce como un regreso.BALADA EN LA ALAMEDA Era el silencio miel sobre seda. por la alameda. Yo unte de besos tu boca roja. Tu boca tibia me supo a vino. tu voz sin bordes me dio su seda. Tu boca ungida de luz de trino. bordó una sombra de frases quedas… y. de un cisne herido. Y fue tu boca como una fruta y su chasquido humedecida por el rocío… rozo mí oído Como amputando gestos sombríos como un plumaje bruñó la luna su filo de hacha. y la quimera fue como un río Tu boca dulce como un olvido donde bogaron tu amor y el mío… me dio sus jugos bajo el follaje. en la delicia de los retrasos. desconocido… Tu boca intacta me dio sus rasos. moría el roce de nuestros pasos y en la hojarasca de las veredas en el silencio de la alameda… . loco de viaje y en cada árbol fue cada hoja sobre un paisaje un eco verde de cada beso. de áureas monedas… Yo iba del brazo con tu sonrisa Y fue el silencio como una gruta.

A la vez diferente y parecida. al verla simplemente te diría: «Esa mujer se te parece un poco» . pero no sé decir. En ti despierta esa mujer que duerme con tantas semejanzas misteriosas que muchas veces te pregunto cosas que solo ella podría responderme. pero tampoco sin separar tu mano de la mía. si pienso en ella porque estoy contigo o estoy contigo por pensar en ella. cuando lo digo. Y sin embargo sí el azar mañana me enfrenta con ella de repente no seguiría a la mujer ausente por retener a la mujer cercana. Y te digo que es bella. Y sin amarte más. lejana de mi amor y de mi vida. porque es bella.CANCIÓN A LA MUJER LEJANA En ti recuerdo una mujer lejana. como el atardecer y la mañana.

que muere sonriendo porque nace feliz. Dame un beso y olvídame. nunca tendrá raíz. pero vuelven al mar… Soy el amor de amar. No intentes retenerme: déjame que me vaya como el agua de un río. soy una hoguera efímera que no deja una brasa. pero que nunca miente. y. pero deja la flor… Dime adiós. Yo paso como un ala. que no vuelve a pasar… Yo soy como una ola en una playa.CANCIÓN AL AMOR QUE PASA Yo soy como un viajero que no duerme más de una vez en la misma casa. No intentes retenerme: Soy el amor que pasa… Yo soy como una nube que da sombra un instante. Dime adiós y sonríeme. que se lleva el perfume. que odia lo inerme. fugazmente. Yo soy el buen amor y el mal amante. pues las olas se acercan. y no intentes retenerme: Soy el amor que pasa… ¡pero soy el amor! . aunque se siembre un ala. Soy el amor que pasa… Soy el amor que olvida.

por debajo del río se unen secretamente. porque nadie sospecha que es falso tu desvío. Y así son dos orillas tu corazón y el mío. pero la gente piensa que el surco está vacío. pues.CANCIÓN DEL AMOR PROHIBIDO Sólo tú y yo sabemos lo que ignora la gente. ni cuanto amor esconde mi gesto indiferente. aunque los separa la corriente de un río. Sólo tú y yo sabemos por qué mi boca miente. al cambiar un saludo ceremonioso y frío. y tú apenas me escuchas y yo no te sonrío… y aún nos arde en los labios algún beso reciente. . porque su flor profunda no se ve ni se siente. relatando la historia de un fugaz amorío. Solo tu y yo sabemos que existe una simiente.

no lo debemos recordar: peregrina de la emoción. mujer. no vuelve ya nunca vuelve a retoñar… jamás a nuestro corazón. Árbol que muere en primavera la ilusión que se va. Muerto está el amor al que envuelve Vanamente.CANCIÓN AL OLVIDO Aquel amor que se nos fuera ese hueco en tu corazón. Es la ley amarga de la vida Aquel amor que se nos fuera de todo sueño despertar: no lo debemos recordar: Sobre las huellas de una huida Árbol que muere en primavera es inútil querer soñar… ya nunca vuelve a retoñar. Cuando el amor se siente extraño aceptando el dolor. en el pecho. pero sumisa. dar nueva vida a un muerto amor. no vuelve Así tampoco lograremos jamás a nuestro corazón. pretenderemos en llamas la imaginación: dar a una rosa mustia color. es la pasión: . ya no es amor. di adiós con tu mejor sonrisa y retenerlo es un engaño a lo que nunca ha de volver… que tortura al engañador… Enigma que si se resuelve Déjalo ir… Deja vacío nos desencanta. La ilusión que se va. triste. no lo debemos recordar: y en las cenizas de tu hastío Árbol que muere en primavera pon la brasa de otra ilusión… ya nunca vuelve a retoñar. Aquel amor que se nos fuera Perla que en el humo se disuelve. Así.

no vuelve jamás a nuestro corazón! Aquel amor que se nos fuera no lo debemos recordar: Árbol que muere en primavera ¡ya nunca vuelve a retoñar!… . una vez que se va. que no devuelve al río su agua. jamás a nuestro corazón… y digamos una oración por las pasadas alegrías y por la actual desilusión. por lo mucho que nos amamos en lo breve de nuestro amor. Y con humilde voz. pidamos pronto consuelo a este dolor. la ilusión.La ilusión que se va. Como la mar. no vuelve Juntemos pues las manos frías.

y. y aunque tu ya no estas… . y que frente a ese parque hay una iglesia. Yo me encogí de hombros y me eche a andar: Soy un hombre de paso. Pero se que esta calle polvorienta le da vuelta a un parque con bancos de metal. y que junto a esa iglesia hay un rosal. entre tantos portales. aunque yo vine demasiado tarde. No conozco este pueblo. este pequeño pueblo junto al mar: Hoy. simplemente. Y es que estoy en el pueblo de sus cartas de novia. por primera vez. Yo conozco el chirrido de una verja oxidada. miro estas casas con sus techos de tejas y sus muros de cal. tu viejo pueblo tristemente igual. reconozco un portal aquel portal con baranda verde.CANCIÓN DEL ANDÉN Nadie vino a esperarme. con un horcón rajado a la mitad. soy simplemente un hombre que llega y que se va.

Nunca miras las nubes que van quien sabe a dónde… Tu alma nada pregunta.CANCIÓN DEL TRANSEÚNTE Te envidio. Tu alma nada responde. hombre que pasas en el atardecer. con tu sonrisa de animal saludable. Y acaso. envidiando tu suerte. yo. sin que nadie te hable. nos vemos día a día. envidiando la mía… . pasas. Desde tus pasos firmes hasta tu erguido pecho. tú. Sin que nadie te mire. hombre que pasas. transpira por tus poros un hombre satisfecho. hombre de un solo anhelo y una sola mujer.

como esos pueblos tristes donde no para el tren… . como esos pueblos tristes donde llueve de noche. con su inútil reproche. Y aquel tren que partía se llevaba algo mío… Ya no recuerdo cuándo. Y así mi amor inútil. y que el último gesto fue un gesto de desdén.CANCIÓN DEL VIAJE Recuerdo un pueblo triste y una noche de frío y las iluminadas ventanillas de un tren. que fue inútil también. se acurrucó en su olvido. porque dejó olvidado su amor sin despedida igual que una maleta tirada en el andén. Ya no recuerdo quién… Pero sé que fue un viaje para toda la vida.

Noche tras noche. Tú no lo sabes. como un perro. . como un perro. Noche tras noche gime calladamente su reproche y sufre injustamente su destierro.CANCIÓN NOCTURNA A los pies de tu cama. calla el grito de amor con que te nombra. gime un reproche y sufre su destierro. se echó mi corazón. hasta que llega el día. Allí. —nadie lo sabría— Y a los pies de tu cama. Allí está. para no despertarte. en la sombra. Nada importa que lo aparte tu pie pequeño y cruel. mi corazón espera todavía.

Y entonces. pues serán. abrirás la gaveta —como una rebeldía— y leerás mi libro —tal vez como un despecho— Y brotará el perfume de una ilusión suprema sobre tu desencanto de esposa abandonada. marcarás un poema… y guardarás mi libro debajo de tu almohada. los versos de un poeta. simplemente.CANCIÓN PARA LA ESPOSA AJENA Tal vez guardes mis libros en alguna gaveta. . sin que nadie descubra cuál relata tu historia. o acaso alguna noche que estés sola en tu lecho. tras de arrancar la página de la dedicatoria… Y pasarán años… Pero acaso algún día. con orgullo.

no la despertarás. llueve. aunque quizá mañana nos olvide a los dos. que no lo sabes. Yo que corte una rosa que era tuya. déjala así dormida. Y pasarán los días favorables o adversos y nacerán las rosas que nacen porque sí. No importa lo que sueñe. quizás. ni siembro nunca nada cuando voy hacia el mar. aunque ignore tu nombre.CARTA SIN FECHA Amigo: Sé que existes. yo seguiré el camino. que los hice por ti. y aun hay mucho que andar yo nunca rompo el vaso donde bebí buen vino. no lo he sabido nunca ni lo quiero saber. tampoco. Quédate tu con ella. tengo prisa. Ella en su propia almohada tal vez sueñe conmigo y tu. yo seré solo un sueño sin mañana ni ayer. Esa mujer es tuya. pero también es mía. Ahora es de noche. pero te llamo amigo para hablar de hombre a hombre que es el único modo de hablar de una mujer. lo saben ella y Dios. Ya es tarde. Sólo sé que hoy me quiere como ayer te quería. Y yo no sabré nunca si has leído estos versos ni tu sabrás. Si es más mía que tuya. Ella irá de tu brazo para toda la vida Y abrirá las ventanas en el amanecer. . y yo te llamo amigo.

cuando llega al olvido. ni pretendo tampoco discutirle el derecho de compartir sus penas. O acaso. que. para ella sola. pero el amor. sin luto. Lástima que la prisa nunca sea elegante… Yo sé que no es frecuente que una mujer hermosa se resigne a ser viuda sin haber sido esposa. Y nuestro amor ¿recuerda? fue un amor diferente (al menos. al principio. señora. Usted era la flor. de un difunto señor— sino. también tiene el derecho de un final distinguido. viuda de un gran amor. naturalmente): Usted era el crepúsculo a la orilla del mar. sus goces y su lecho. ya usted tiene otro amante. Perdón. perdón aunque sé que la herida no es en el corazón… Y. para perdonarme. cierta noche de amor y de locura.CARTA A USTED Señora: Según dicen. que. si es que la hiere mi reproche. ya no. será hermoso o vulgar. con la espalda desnuda. usted juró. Sí. en una fiesta. es algo que no muere o es algo que no importa. puede ser una viuda —pero no. según quien lo mire. como tantas. pues sepa que una dama. según quien la corta. piense si hay más despecho en lo que yo le digo que en lo que usted ha hecho. ser para siempre mía: . yo vivía un ensueño… y usted… una aventura. cien veces.

Sí. señora. nunca pensaba en otra si la besaba a usted. Por eso no me extraña que ya tenga otro amante.Yo besaba sus labios. es cierto. así. y yo. Y como usted. escribiendo estos versos . o una tarde de lluvia se iluminó mi vida mirándome en los ojos de una desconocida. que sonreía. y yo. pero ni los rosales dan solamente rosas. Sin embargo. pues nuestro amor concluye con finales diversos: Usted besando a otro. yo con sed o sin sed. pero no la creía… Usted sabe —y perdóneme— que en ese juramento influye demasiado la dirección del viento. Alguna noche su puerta estuvo abierta. en otra ventana. que lloraba. señora. me olvidé de su puerta. señora. ya aprendió a ser infiel. si le digo estas cosas. yo. a mí. a quien quizás le jure lo mismo en este instante. Perdóneme de nuevo. y no digo estas cosas por usted ni por mí. sino por los amores que terminan así… Pero vea. que diferencia había entre usted. de repente… me da pena por él. y también es posible que un amor indolente desdeñara su vaso bebiendo en la corriente.

como en aquel instante de embriaguez. no he de volverte a ver de esa manera. que no te ha visto todavía. Yo sé que. alguien. aunque quisiera. al ver tus ojos por primera vez. Ya pasó la embriaguez. y siento celos al pensar que un día. Pero no olvido aquel deslumbramiento. ¡verá tus ojos por primera vez! .CELOS [Volver a ÍNDICE] Ya sólo eres aquella que tiene la costumbre de ser bella. aquella gloria del primer momento.

Y en ese extraño juego. Jugué al amor contigo. donde vi un yermo. seguirá estando aquí. cuando te hayas ido. gané tan tristemente. Bien poco ha de importarle que la pises ahora . viajero de una hora. No me culpes. muchacha. juré haber visto rosas. tú. y así. jardinera. si en el surco te inclinas y buscas el secreto profundo de las rosas no pienses que las rosas se afean con espinas. sino que las espinas se embellecen con rosas. Cosas que sueño a veces. recordaste cada fecha de ayer. con vanidad tan vana que marqué con la uña los naipes que te di. que igual hice contigo. Y aprendí que las cosas que más olvida un hombre son las cosas que siempre recuerda una mujer. en cambio. donde pierde el que gana. que te he perdido a ti.CUARTETOS DEL TRANSEÚNTE [Volver a ÍNDICE] Sonríe. Al referir mi viaje le fui añadiendo cosas. pero que nunca digo. Aquí estaba la hierba. Yo solo pude recordar tu nombre. y.

y me responde… El corazón que sientes latir en derredor.sabiendo que mañana nacerá sobre ti. Triste de esa tristeza que no tiene motivo. Un corazón inmenso que late no sé dónde. pero que oye el latido del mío. Sólo el amor nos salva del dolor de la vida. Pero. da una cosecha negra. DÚO DE AMOR En el hondo silencio de la noche serena se dilata un lejano perfume de azucena. en esta lenta muerte del dolor de estar vivo. es un eco del tuyo. El corazón del mundo no es ilusorio: Existe. cuando ama. Sólo el amor nos salva de esta gran pesadumbre. El amor no siempre es alegría. como una flor que nace de una rama caída. . Y aquí. más triste todavía que no amar. bajo los dedos de seda de la brisa. es preciso estar triste. que palpita de amor. Amar es triste a veces. La vida es un rosal cuando el alma se alegra. mi corazón se ensancha como en una sonrisa… Y yo sé que el silencio tiene un ritmo profundo donde palpita un eco del corazón del mundo. El amor es un río de luz entre la sombra. y santifica el labio pecador que lo nombra. pero. el corazón se llena de aroma. Pues si la primavera da verdor a la rama. cuando está triste. para escucharlo. levantando el abismo para trocarlo en cumbre.

y la rama se queda contraída de angustia. de perpetuo esplendor. Amar es renacer. cuyo verdor feliz rejuvenece el árbol seco hasta la raíz… Amor es la ley divina de plenitud humana. es eterno el amor: porque. primavera florecida que deja un misterioso perfume en nuestra vida. Pero de esa flor efímera.Tal vez. Amar es la tristeza de aprender a morir. es no vivir. con tus propias manos. De un dolor de la rama también nace la flor. Primavera de ensueño que nos traza un camino en la intrinca selva donde acecha el destino. Y si un día ella sola se cierra de repente. como todas. por eso mismo. No amar. El amor es a veces lo mismo que una herida. Por eso. haz que siempre esté abierta. tú. Cada hoja que cae deja el sitio a otra hoja. Primavera magnánima. que convierte en sonrisa la mueca del dolor. Primavera del alma. Primavera que canta si el huracán la azota y que da nuevo aliento tras de cada derrota. y así el amor —resumen de toda paradoja— renace en cada muerte con vida duradera. Primavera del alma. al dejarnos tristes. Desdichada alegría que nace del dolor. se mustia. porque decir amor. es decir primavera. Si cierras esa herida tu vida queda muerta. ábrela nuevamente. dolor que hoy nos agobia y añoramos mañana… . y esa herida nos duele para toda la vida. hace dulce el dolor. sonriendo.

Envidiadme este amigo que me mira de frente. y él madura en espiga lo que en mí fue simiente. también la vida es eso: ¡Dos almas que se duermen a la sombra del beso! EL AMIGO No envidiéis mi alegría. Envidiadme todos la amistad de este amigo que refleja mi espejo. . eso sí: envidiadme la amistad de este amigo. mi salud ni mi canto. y amando. no envidiéis lo que sueño. pues ni lo acerca el triunfo ni lo aleja el fracaso. y yo duermo en su lecho pero él bebe en mi vaso. sí. Todo eso vale poco. porque yo siento mío lo que su mano alcanza. pues siempre está conmigo. por más que cueste tanto… Pero. ni envidiéis lo que digo. Envidiadme la gloria de esta firme confianza cuyo sentir profundo ni en bien ni en mal se altera. y en él es permanente mi dicha pasajera. y mis propias arrugas lo van haciendo viejo… Ah.Eso es amor. No importa si estoy solo.

¡Y nunca he de saber si llegó a las estrellas! . Lancé mí única flecha —la flecha de mí ensueño— y me crucé de brazos bajo la noche negra. Lance mi única flecha. III El arco envejecido se me pudre en las manos. II Y vigorosamente lancé mí flecha al viento. y se perdió en la sombra. con un gesto arrogante. alcé el arco en la sombra y apunté a las estrellas Arquero de la noche. mí pulso era firme. y hubo un largo zumbido sobre la cuerda tensa. pero yo sigo —arquero de la noche— en mi espera.EL ARQUERO I Arquero de la noche. y en mí carcaj había solamente una flecha.

inevitablemente será un amor pequeño. pero no es el más puro. es la rama del árbol sin la gloria del nido. Un amor que me exige preceptos y rituales. sobre toda la muerte. Un amor que razona. que contrata su ensueño. con dudas aritméticas y páginas legales… Ese no es el amor que soñaba ofrecerte para toda la vida. puede ser un amor. si es virtud o es pecado. Un amor que se esconde. recuérdame perdido: cuando es poco el amor ¡Vale más el olvido! .EL FALSO AMOR Un amor que pregunta. eso es el amor soñado. la fuerza que lo agita. Un amor que se escapa de su propio sentido. Si tu amor es tan pobre. porque teme al futuro.

EL PEQUEÑO DOLOR Mi dolor es pequeño. que no sabe crecer como la espiga. pero aún así bendigo este dolor. Déjame que bendiga mi pequeño dolor. este dolor pequeño. Y déjame cuidar como una rosa este dolor que nace porque sí. que es como no soñar después de un sueño o es como abrir un libro y encontrar una flor. que es la única cosa que me queda de ti. porque la espiga crece sin amor. .

y un áureo fulgor… Cruzará al galope la árida llanura. deberá en la fuente turbia de la ciencia. y. y será violento. tierno cantor. como una paloma que aprende a volar. ¿tú sientes qué es eso? Ver nacer la vida del fondo de un beso. loco y peregrino. y amará igualmente la mujer y el vino. un beso que llene la cuna vacía: y que ingenuamente nos mire y sonría: un beso hecho flor… Un hijo… ¡Un fragante fuerte y dulce lazo! Me parece verlo sobre tu regazo palpitando ya. dejando un reguero de rosas de asombro. y el cielo y el mar Con la sed amarga de la adolescencia. y miro moverse con pueril empeño las pequeñas manos de nuestro pequeño.EL HIJO DEL SUEÑO Un hijo… Tú sabes. como si quisieran sujetar un sueño que llega y se va… En el agua fresca de nuestras ternuras mojará las alas de sus travesuras. por un inefable milagro de amor. con su lira al hombro. irá por el mundo. .

él irá en su búsqueda. loco de aventura y ebrio de ideal. persiguiendo un sueño que jamás se alcanza… Y a de ser así. volverá algún día con los remos rotos. y como en el mundo ya no habrá esa rosa. y su alucinada pupila inconforme verá en su destino grabada una enorme interrogación. ¡en pos de una igual! . pues no hallará nunca. pasará su sombra sobre los desiertos. porque en las mujeres de su vida inquieta no hallará ninguna parecida a ti… Que tú eres la rosa de una sola vida. la rosa que nadie verá repetida. porque al deshojarse secará el rosal. y. en una infinita peregrinación. infructuosa.pálido de ensueños. en su desvarío de viajes remotos. como yo. Caminante absurdo de caminos muertos. Pero será inútil su tenaz andanza. trayendo en los labios un sabor de sal. larga. la meta de todas sus ansias de hombre y de poeta.

Y allí deje mí copa abandonada. y el cubo roto. junto al brocal ennegrecido. pero el coro sarcástico del eco me devolvió multiplicado el grito. comprendí que no cabe en el olvido la ingratitud de un agua que se ha ido ni el espanto de un pozo que se queda… . en su más honda hondura oí un sollozo. Grite hacia abajo. y. pero el anochecer amanecía cuando me puse a comparar aquella profunda sed del pozo con la mía. donde cantaba el agua y ya no canta… Brillaba entonces la primera estrella. con un tardío gesto de homenaje por quien se supo dar sin pedir nada al que calmo su sed y siguió viaje… Y allí. Un gran golpe de viento lleno el pozo. al recorrer su vertical garganta. hacia el profundo hueco. y la inservible rueda. Llegaba tarde: el pozo estaba seco.EL POZO SECO Deje mí copa en el brocal maldito.

ELEGÍA NOCTURNA Quién nos hubiera dicho que todo acabaría como acaba en la sombra la claridad del día… Fuiste como la lluvia cayendo sobre un río. Ahora me envuelve un hosco silencio de campana donde sólo resuena tu campana lejana… Y. Yo la soplé de pronto. por no soñar contigo… . Mi amor fue una gaviota que construyó su nido en lo alto de un mástil. como si fuera cierto. Ahora el buque se ha ido. Y floreció la arena. Fuiste como una lámpara que se encendió en mi vida. para que fuera tuyo todo lo que era mío. pero siguió encendida… Fuiste un río ilusorio cantando en un desierto. ahora mi alma no sueña. como un surco amargo que se negara al trigo.

al vernos en la calle. y. me cambiaré de acera. o encenderé un cigarro. y yo. se te empañen los ojos. . y aunque. uno de esos que nadie confiesa haber leído. tú bajarás los ojos y apretarás el paso. discretamente. y tendrás otro amante. como si no te viera… Seremos dos extraños desde este mismo instante Y pasarán los meses. será como un amigo. tras tu sonrisa de mujer satisfecha. Por estos pocos días. como eres bonita. Y quizás no te pongas nunca más aquel traje de terciopelo verde. recordarás un día en que estuvimos juntos y en que también llovía. Y ya. más que un esposo. quizás. mañana. sentimental y fiel. aunque nunca le cuentes que has soñado conmigo. al acaso. andando el tiempo. con adornos de encaje. al llegar una fecha… Acaso. te casarás con él. cuando llueva. Y así. quién sabe cuantos años… Yo seré en tu recuerdo como un libro prohibido.ELEGÍA LAMENTABLE Desde este mismo instante seremos dos extraños.

seguirá siendo mío. Y domingo a domingo. cuando vayas a misa. aunque cierres los ojos por no ver las estrellas… . cuando dobles tu almohada con mano soñolienta. como toda la gente. tal vez sin darte cuenta. No me importa quién pase después por un sendero. de tu casa a la iglesia. si me queda el orgullo de haber sido el primero. Y voces que aún no existen sollozarán tu nombre. no detiene la hora. perderás tu sonrisa… ¿Qué más puedo decirte? Serás la esposa honesta que abanica al marido cuando ronca su siesta. Y el vaso que embriagara mi ilusión o mi hastío. años y años. mi pobre soñadora. pues si el reloj se para. Por eso puedes irte. Y cerrarán tus ojos los hijos de otro hombre. te pasarás las noches sacando crucigramas… Y así. aunque esté en otra mano. te morirás un día.O harás un gesto mío. finalmente. y tras fregar los platos y destender las camas. hasta que. y tú serás la misma de las noches aquellas.