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La corona española, por regla general, no ayudaba en el financiamiento de las

expediciones, ni se preocupaba de organizar las fuerzas expedicionarias, ni de planificar su


acción. Todo ello quedaba entregado al esfuerzo individual, a la capacidad, de los
conquistadores y a su espíritu de empresa.
Tales características permiten afirmar que la conquista fue una empresa privada; pero no
debe olvidarse que el Estado desarrolló una vigilancia general.
Dentro de este sistema el jefe conquistador tiene un gran papel. Es empresario, jefe
militar y gobernador a la vez. Ha surgido dentro de la conquista como un hombre
valeroso, tenaz y hábil para el mando, ha alcanzado gran prestigio por sus hazañas y es
respetado por sus compañeros. Algunos han labrado una regular fortuna. Con esas
condiciones puede obtener autorización y lanzarse luego a la conquista de un territorio.
Tras el jefe se encuentra el jefe de la hueste siguiendo su estandarte. El grupo armado se
cohesiona junto al capitán por la adhesión personal de cada soldado o de los capitanes
inferiores, de modo que, para tener una hueste respetable y obediente, es esencial el
prestigio del jefe conquistador. La buena opinión que exista sobre él, su fama de generoso,
intrépido y buen militar, tienen gran peso.
Conforme a diversos intereses, en España y en las Indias se constituyen diferentes tipos de
empresas. De acuerdo a sus objetivos las dividiremos como sigue:
 Empresas de rescate
 Empresas de conquista
 Empresa de indios o cabalgada.
EMPRESAS DE RESCATE: Es la acción emprendida por un grupo de individuos que
tiene por objeto rescatar o intercambiar con los naturales chucherías por oro u otros objetos
preciosos.
Para realizar la empresa los interesados navegaban por las proximidades de la costa y se
acercaban a ella para entrar en relación con los naturales y obtener oro, piedras preciosas u
otros objetos de valor, dándoles, a cambio cuentas de vidrio, botones de colores, etc.
Terminada la operación de rescate, retornaban al punto de partida.
Generalmente el empresario de este tipo estaba obligado a entregar a la Corona la quinta
parte (20%) del valor total de lo rescatado, deducido los costos de operación de la empresa.
EMPRESA DE INDIOS: El objetivo de ésta era el apresar indios para venderlos
posteriormente como esclavos. La esclavitud de los indios tuvo dos fundamentos jurídicos:
la guerra que permitía esclavizarlos cuando eran sorprendidos portando armas, y las Reales
Cédulas (normas legales de la Corona) de 1513 y 1515, que autorizaron la esclavización de
los indios de diversas regiones por su naturaleza reacia al cristianismo.
El afán español por el oro y el subsecuente uso del indígena como mano de obra para la
explotación minera y otras actividades, generó la demanda de esclavos para llevar a cabo
estos trabajos. La ausencia de escrúpulos, el trato que se les dispensaba, mas las epidemias,
disminuyeron rápidamente la población indígena, y con ello la mano de obra tan necesaria
para el trabajo en las minas.
EMPRESAS DE CONQUISTA: Esa la acción encaminada asentarse definitivamente en
un territorio. Contemplaba la utilización del trabajo indígena. En general, las empresas de
rescate o las de indios tenían un carácter de precursor de la empresa de conquista.
FORMAS Y FINANZAS DE LAS EMPRESAS: En virtud de la Bula de Demarcación, el
territorio de las Indias es propiedad y dominio político del Estado español, por lo tanto
nadie, sin expresa autorización de los monarcas, puede realizar en ellos ningún tipo de
acciones.
La capitulación establece la jefatura de la empresa que los reyes autorizan y crea, además,
una autoridad asumida por el capitán de la conquista en la cual delega soberanía y
funciones de gobierno, como por ejemplo, Gobernador, Alguacil Mayor. Desconocer esa
jefatura implicaba un acto de rebelión.

ACTIVIDAD.-

LECTURA DE DOCUMENTO.

RECLUTAMIENTO DE LA HUESTE.
Concedido el regio permiso para efectuar el descubrimiento, entrada o conquista, los títulos
de gobernador, adelantado, las dignidades, heredamientos y demás promesas se procedía a
reclutar el ejército. En las plazas de las ciudades españolas o indianas, el capitán designado
por el jefe y organizador levantaba bandera, tocaba pífano y el tambor. Al son de las
músicas, de las noticias o del prestigio del conquistador, acudían los que deseaban
enriquecerse en Indias o proseguir la lucha por el bienestar que nunca les satisfacía. En
América, el que ya había hecho una de aquellas jornadas jamás dejaba de repetirlas. A las
banderas y las promesas, la novedad de aquellas cosas, la esperanza de oro, tierras y
repartición de indios, acudían todos los que se sentían capaces de manejar un arma. Por lo
común son hombres jóvenes e inquietos. Pasar a estas tierras entre los trece y catorce años
no es cosa que asombra; a los veinte son hombres más que cumplidos, expertos en la guerra
y curados de terror.
Alberto Salas. Las armas de la conquista.

1. ¿En qué forma se reclutaba a los soldados para la conquista? Compáralo con otras
formas de reclutamiento que tú conozcas.
2. ¿Consideras que el sistema empleado por los conquistadores era el más adecuado?
3. ¿Qué incentivos movían a los hombres que se reclutaban en las huestes
conquistadoras?