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Marcia stacey de valdivieso

¡ SPONDILUS !

La concha mágica
Su ruta
El secreto de la belleza, amor y Estatus

Quito, 2009-2010
¡GRACIAS SEÑOR POR LA

NATURALEZA QUE NOS DISTE Y POR


LOS SERES QUE HAN POBLADO ESTA
TIERRA BENDITA…!
¡ SPONDILUS !

La concha mágica
Su ruta
El secreto de la belleza
amor
¡ Estatus
Estatus!
status!

****

El Noroccidente del Pichincha.


Etnología
Comercio

****
1-I-2009
ÍNDICE

1. Introducción
2. Antecedentes
3. Capítulo I. Ubicación Geográfica
4. Capítulo II. Productos comerciados
5. La concha spondilus
6. Capítulo III. Centros de acopio
7. Capítulo IV. Etnias existentes en la cuenca del río
Guayllabamba.
8. Capítulo V. Los hijos de Atahualpa.
9. Qué sucedió durante la colonización y la república.
10. Conclusiones
INTRODUCCIÓN:

Las montañas del Noroccidente del Pichincha se caracterizan por sus enormes
tierras selváticas y abruptas laderas, que, en un escenario fantástico descienden hacia la
provincia de Esmeraldas. Son suelos nuevos, poco ocupados y trabajados, sin embargo
de estar regados por el gran río Guayllabamba y sus afluentes, que constituyeron una
arteria importante de comercio, antes de la llegada de los españoles; húmedas y fértiles
tierras que durante la colonia se eclipsaron y se mantuvieron aisladas por largos siglos.
Su olvido nos trae muchas interrogantes.

Finalmente, hace apenas unas tres decenas de años el sector se integró al


quehacer nacional, tras una larga lucha, increíble y absurda por mejorar su acceso. La
carretera se abrió y se pudo transitar en pocas horas por territorios que antes se los
hacía con mucha dificultad, por las carreteras de tercer orden y algunas menos que eso,
que, desde el noroeste de Cotocollao, llevaban hacía Nono, antiguo y estrecho sendero
de tierra. El panorama de mi memoria y de mi imaginación retrocedió a mi niñez…:
¡ Había escuchado tantas cosas !, historias y cuentos sobre “tierra de Yumbos”, que
creía eran una fantasía o que mis recuerdos me jugaba una mala pasada. Qué de plantas
medicinales, de buen tabaco, de la coca, del algodón amarillo, el guanto, la papa
silvestre y más maravillas de su magnífica biodiversidad !. Recuerdo las eternas
conversaciones sobre sus habitantes, el permanente contacto que ellos mantenían con
Cotocollao. Nosotros, vecinos de Chaupicruz, veíamos muy cercanas a esas montañas,
donde se encuentran entierros y huacas, los baños del Inca, los osos, los leones de
montaña, que cuando bajaban hambrientos, hacían de las suyas en los rebaños, 50,
60… ovejas tendidas en el suelo, muertas con dos dentadas en el cuello y el león, que
por las noches regresaba a cobrar sus piezas. Todo el barrio lo acechaba con escopetas,
hasta que finalmente moría. ¡ Tanto cuento sobre los armadillos, de deliciosa carne y
cuyo caparazón se la utiliza para confeccionar charangos1. Los gallos de monte, los
loros y pericos!, y, ¡ las minas de oro y de ¿uranio?,
¿ Qué había de verdadero en sus narraciones ?. Ahora lo podría averiguar, pues
antes, su pésimo acceso lo hacía misterioso e inhóspito. ¿Y qué de los cuentos de María

1
Especie de guitarra, cuya percusión se realiza en el caparazón del armadillo.
?. Puesto que además tuvimos una cocinera llamada María “la Yumba”, que nos
relataba muchas anécdotas de su fantástica tierra, en su media-lengua hispana!. ¿Y José
Rodríguez, el loquito, que siempre se perdía en esas montañas y luego nos relataba mil
y mil maravillas y aventuras en esos lugares?.

Primero debemos llegar a Calacalí, pueblito que fascinaba a mi madre: tenía


gratos recuerdos del lugar por haber pasado vacaciones allí en una propiedad de su
padre, la hacienda “Pelagallo”. Todo resultaba tan familiar: las minas de cal, las casas
de piedra, los patios y pilas de piedra bola y el ¡Cristo del Arbol!. Me llené de una sana
curiosidad, o tal vez, de un afán investigativo, acumulado desde hacia muchos años.
Pensaba que a lo largo del recorrido del río Guayllabamba existen regiones, costumbres
y circunstancias propias, que es indispensables que se las descubra y que es necesario
que se las conozca, como las vamos a hacer, poco a poco

Comencé a hilvanar en una tela muy sutil y fina. Había que ordenar mucho y
descubrir una red completa de etnias, comercio y costumbres que se quedaron rezagadas
en ese sector, sin que nadie se preocupara de ellas; escondidas dentro de una
biodiversidad única, de orquídeas y plantas medicinales, aves y mariposas de colores y
el ser humano…que debió sobrevivir a esa adversidad, y … el descuido de siglos.

La presencia de la caldera del cráter del Pululahua y la meseta de Tanlahua, que le


sirve de custodia, delineándola por el lado norte, deja un gran espacio marginado, en el
que se dibuja exactamente lo que es: el gran cráter de un volcán, cuyos bordos caen
perpendicularmente desde ella, enredándose en plantas medicinales, coca, guanto,
chímbalos, taxos silvestres, y todas esa naturaleza, endémica del lugar, que
milagrosamente existe y la podemos aún gozar en este sector. Los yuyos rojos, verdes,
de flores amarillas, blancas o lilas - de muchas variedades- se balancean desde las
ramas de la espesa y fragante vegetación, que se desliza, colgándose, hasta besar el
suelo de la planicie de la misma caldera, cubierta de un mosaico de sementeras
mestizas, que decoran el paisaje. Al fondo norte se contempla las laderas de las
antiguas haciendas de “Nieblí” y de “Guatus”, Se observa desde la altura las minas de
cal, de arena, ripio y piedra, que por aquí y por allá, levantan una blanca y brillante
polvareda, envolviendo momentáneamente las secas colinas que circundan el sector sur
y el oriente de la caldera del cráter. Extraño contraste, pues terminan bruscamente las
secas y pedregosas montañas de San Antonio, Pomasqui y Calacalí; al frente está el
verdor de Noroccidente. A la distancia, en una visión panorámica se admira la cadena
de volcanes de la cordillera Oriental y Central: majestuosas cumbres blancas que
relucen en el firmamento como lo son el Cayambe, Antizana, Iliniza y Cotopaxi.

Embargada de esta curiosidad, aparecieron en mis absortas e inexpertas manos –


los documentos del archivo de Don Luis Stacey-Guzmán-; una serie de antiguos
papeles, envejecidos por los muchos siglos de existencia y, por suerte, intactos. Debí
esperar algún tiempo para traducirlos, pues antes no había visto papeles antiguos; estos
eran las primeras páginas de la historia documentada, de una serie interminable de
investigaciones, que, con los años debería leer y analizar. Allí estaba el primer reparto
de tierra de Chaupicruz en 1542, testamentos de 1603, formación de concertajes con la
adjudicación de tierras a aborígenes y largas listas de nombres hispanos y apellidos
fonológicos de los indígenas, según el aillo. En la tapa decía: Protocolos de la
hacienda Chaupicruz-Osorio.

Así comenzó mi primer estudio de la Cuenca del río Guayllabamba, pues


dichos documentos contenían información de zonas extensas al norte de Chaupicruz,
hasta la tierra de Yumbos: Nono, Mindo, Nanegal, Gualea y por el otro lado: Calacalí
y Lulubamba ( Perucho).

La lectura de numerosos libros sobre los Incas, me lleno de curiosidad por la


concha “ Spondilus”. Años atrás, en unas vacaciones que pasáramos con la familia en
Atacames, encontramos un enorme entierro de conchas Spondilus, listas para enviar a
los distintos lugares donde se les solicitaba. ¿ Qué importancia tuvo esta concha grande,
roja, dentada, para el Incario?. Por qué los indios Niguas tenían toda una industria y
comercio con ella ?, la ruta, es la misma por la que se llevaba la sal, la pesca, y las
variadísimos productos que se irán enumerando y analizando a lo largo de este estudio.
Pero al llegar a Perucho, la ruta tomaba otra dirección en cuanto se refiere a la concha
Spondilus, pues ella daba status, que, como nos dice Alain de Botton, en su obra
“Ansiedad por el estatus”: 2

2
BOTTON Alain de. “ANSIEDAD POR EL ESTATUS” titulo original en inglés: “ Status Anxiety”
Santillana Ediciones, Madrid - España, generales SI., febrero del 2005. Referencia : Págg. 10…
“ La consecuencias de poseer un estatus elevado son agradables. Uno
tiene recursos, libertad, espacio, comodidad, tiempo y, quizá algo igual de
importante, la sensación de que le cuidan y de que se le tiene en consideración, lo
cual se lo expresa mediante invitaciones, halagos, risas ( incluso cuando la
broma no tiene gracia), referencias y atenciones”.
Y aún más, añade Botton:
“…Muchas personas piensan ( aunque solo unas pocas lo admiten) que
el estatus elevado es uno de los más preciados bienes terrenales.”

Si la concha Spondylus daba el Estatus social tan anhelado y buscado por todo
ser humano, debía ser por tratarse de una variedad con cualidades mágicas. Tal vez sus
secretos, muchos olvidados en la Historia, en las costumbres ancestrales, en el cambio
de cultura, en la mestización total del indígena y del blanco, podamos y debemos
buscarlos en la documentación más antigua, pues el ser humanos, olvida o ignorar
ciertos valores con frecuencia; desdeña costumbres y cuando conoce de ellas, las
retoma y recupera su autenticidad. Pero esa importancia, ese “algo” que los
colonizadores y los habitantes que quedaron sueltos por aquí y allá, no les importó
aparentemente, nos llena de curiosidad. Lo averiguaremos en el transcurso de la
investigación.

Esto nos lleva a concluir que por alguna razón dejó de ser tan importante el estatus,
ya que los Incas, conquistadores por excelencia, impusieron a los pueblos aborígenes,
a los llactayus de cada lugar, a su gente, a sus curacas, a su nobleza; mandaban de
antemano a los mitimaes, para que preparen su llegada y los sojuzgaban con mucha
crueldad. A la llegada de los españoles pasaron estos a ocupar los puestos privilegiados,
mientras los indígenas fueron marginados, al igual que lo habían sido con los Incas. La
nobleza pasó a ser reconocida en una pequeña minoría que quedara luego de la
conquista y colonización por los españoles y la concha “Spondylus”, perdió toda su
importancia. Luego, veremos hasta cuándo duró su presencia, pues su poderío se
devaluó totalmente y pasó a penas a ser un adorno suntuario y de menos cuantía. De la
misma manera se perdieron sus secretos de belleza, curativos, del amor, como
afrodisíacos, su valor monetario y sobre todo, perdió su importancia para conceder o
quitar estatus. Se eclipsó en el tiempo y en el espacio. Los indígenas que las trabajaban
en Atacames las abandonaron, ya no iban al Cuzco, ni a Quito, ni a los curacas, ni a los
Incas, a nadie importante… yacen montones de ellas por allí y por allá. Es apenas hace
algunos años que toma importancia como adorno para las mujeres y se las busca, se
fabrica con ella aretes, pulseras y otras bagatelas.

Investigaciones realizadas y obras publicadas.

 La primera investigación fue para Chaupicruz; ellas quedaron plasmadas en la obra


Chaupicuz- Osorio, una hacienda Mestiza, editada en el año de 1995. También
llamada “El camino de la sal”. Se la complementó con informaciones sobre los
habitantes del lugar y con otros documentos de diferentes archivos. Cuenta también
con la colaboración del Dr. Fernando Jurado Noboa, que completa la tenencia de la
tierra en los alrededores del sector, en los dos últimos siglos.
 Continuó un estudio sobre la hacienda “ Tanlahua”, titulado “Tanlahua, siglos
XVI, XVII y XVIII”, para la obra sobre dicho sector, forma parte de este esfuerzo,
sobre la cuenca del río Guayllabamba.
 La Ponencia “Otavalo”, sustentada ante el Instituto de Antropología de Otavalo,
tuvo mucho éxito y levantó una oleada de curiosidad, por lo novedoso del tema. Allí
se plasma varios estudios sobre la cuenca del río Guayllabamba.

- El objetivo principal de ésta ponencia es armar la estructura étnica, comercial y


cultural de la cuenca del río Guyllabamba.
- Otro objetivo es abrir interrogantes sobre diferentes hipótesis que se presentan ante
nosotros, de manera que se estimule la investigación de temas derivados y de
motivar a otros organismos para la protección de lugares, sobre la fauna y flora de
este sector.
- El justificativo se dirige a interesar a los lectores de Historia, y a los investigadores
que ansiosamente han buscado referencias de este sector tan marginado y que ahora
ha tomado importancia en varios campos, menos en el histórico por la poca
información que existe.
ANTECEDENTES:

Las grandes civilizaciones y en general todos los pueblos se han movilizado y


desarrollado a lo largo de los grandes ríos. Así, el curso del río Guayllabamba y sus
playas, han servido para comunicar a un gran sector de lo que hoy es el norte del
territorio ecuatoriano. Como podemos leer a los cronistas españoles, los primeros
letrados que dejaron impresas noticias sobre el descubrimiento, la conquista y
colonización a nombre de España de estas tierras, que las encontraron totalmente
pobladas, organizadas y bien dispuestas. Muchos caminos y senderos comunicaban
todas las poblaciones y tribus entre sí, además, se unían a la nueva y gran ruta
construida por los Incas, el Capagñán, que servía como nervio principal de engranaje,
desde Cochasquí, hasta el Cuzco. Se abría en muchas ramificaciones que unían a todos
los caminos y senderos anteriormente existentes, aprovechando así el conocer y saber de
otros pueblos. No sucedió igual con los colonizadores, que dejaron destruir esa red
nacional de carreteras, debido al miedo que les produjo la dificultad de la comunicación,
como lo veremos más adelante.

El agua y la existencia de una generosa y biodiversificada vegetación,


permitía que los aborígenes pudieran realizar largos viajes de comercio y
abastecimiento de productos para sectores más densamente poblados, como lo eran
Quito, Otavalo, tierras de los Imbayas, Cochasquí, Cayambe, Quinche, Puembo, Pifo,
Tumbaco, Cumbayá y Zámbiza. Hacia el Oriente la tierra de los Quijos, hasta Baeza.
Como lo veremos, su necesidad fue muy grande y para cumplirla, su organización
debió ser eficaz. De allí, que resulta inexplicable encontrar razones valederas que
tendrían los colonizadores para abandonar estos `pueblos a su suerte y no aprovechar
esta coyuntura existente.

La mayor interrogante es sobre sus habitantes: ¿ De dónde vinieron y quiénes


eran ?. Si su capacidad de desplazamiento fue tan grande como que el Capagnán iba
desde el Cuzco hasta Quito, bien pudieron viajar a lo ancho de los mares o caminar
atravesando la amazonía. ¿De dónde?, otra pregunta muy difícil de contestar
adecuadamente y sin temor a equivocarse, pues su tipo étnico varía de un lugar a otro,
de manera que no se puede identificar a un grupo humano con otro, dentro de la misma
América.
Son varias las características que tipifican las numerosas etnias americanas: el
color de la piel, que se la encuentra desde el negro, al cobrizo y al blanco. La forma de
la cabeza: es en unas etnias dolicocéfala y en otras es braquicéfala. Los ojos: los hay
rasgados, de un párpados, de doble párpado o grandes y románticos. La nariz: varía en
tamaño y forma: desde muy pequeña, hasta muy grande, de fosas nasales anchas o muy
finas y también las de corte griego, sin hendidura en el inicio de la frente. La estatura es
diferente en cada región, desde muy altos y fornidos, hasta casi enanos.

Son constantes: el pelo negro y lacio, los ojos de color café, la mancha
mongólica, labios más bien pequeños y escasos glúteos, las dos últimas razones
poderosas, que lo alejan más de los rasgos característicos negroides.

Por todas estas razones, me alejo de las creencias establecidas sobre el origen del
hombre americano y pienso que es el resultado de siglos de afluencia de innumerables
grupos humanos, que vinieron de otros continentes; que establecieron hegemonías en
distintos lugares y se adaptaron al medio; civilizaciones perdidas en los siglos, que han
sufrido- al igual que en otros continentes- cíclicos dominios de pueblos sobre pueblos,
de una historia que la desconocemos y que poco hemos encontrado, pues sus huellas se
encuentran diseminadas en América, y no las sabemos leer, no las podemos encontrar,
porque hemos perdido ese sentido de observación del ser humano, dentro del laberinto
de la civilización.

Los cronistas y colonizadores españoles dejaron escrito mucho, pero nunca


suficiente, pues ellos pudieron encontrar otras huellas, antes de destruir todo lo que
existía y tenía algún valor; les cegaba el afán de poder, el oro, el sexo y el embrujo de
estas tierras maravillosas, en las que nunca se imaginaron que encontrarían una
variedad tan enorme de productos y de riquezas fabulosas, que en pocos años
transformó la alimentación y costumbres del hombre europeo, hasta llegar al mundo
moderno. Pues el aporte de América para el mundo es enorme.

Nos preocupan dos cosas fundamentales:


Primero: fue tan importante la ruta de la sal o la ruta del comercio, pues por allí se
traían artículos de suma importancia, que también se los podía llevar por el mar. Para
subir las montañas no era posible sino utilizando los distintos caminos establecidos por
siglos para este menester del comercio. También se traían artículos suntuarios de gran
importancia como son la cocha Spondylus, chaquiras, y pedrería en general que se
encontraba en tierras esmeraldeñas. Se habla también de piedras preciosas como las
esmeraldas ( no se ha probado su existencia), topacios que sí fueron utilizados junto a la
filigrana en la joyería encontrada en la isla La Tolita. En realidad, se debe hacer un
recuento y una valoración de todo cuanto se ha dicho, y de los documentos que aporten
en este sentido, pues podemos tener grandes sorpresas.
Segundo: otro interrogante es sobre varias familias de nobles que huyeron hacia “
Tierras de Yumbos” y no se volvió a saber nada. Tal es el caso de tres de los hijos de
Atahualpa, que tanto encargara a Almagro antes de su muerte, para que los cuidara. Se
los recogió y llevó al recién fundado convento y colegio San Andrés, de los
franciscanos. De ellos solo nos queda la cierto existencia de Don Francisco Atabalipa,
conocido como “El Auqui Chico” y otro llamado pero que desapareció en su
juventud y en la historia. El resto de familiares nobles y de hijos del último de los Incas,
sacrificado en Cajamarca, dice que “ se perdieron en la tierra de Yumbos y no se los
vio más.” ¿ Qué se hicieron, hacia dónde fueron. Será posible encontrar algo sobre sus
huellas por esas abruptas tierras, por esa vegetación espesa y húmeda ?. En Caranqui se
han encontrado algunas huellas de la familia de Atahualpa y al momento se investigan
y reconstruyen lugares donde se supone se crió y vivió el Inca. Sí se puede seguir las
huellas de la familia Ango, sus parientes cercanos, pues se les concedió mercedes y
privilegios por su real parentescos. Más tarde podemos realizar un árbol genealógico,
donde se establece la filiación y su parentesco.

***
CAPÍTULO I

Ubicación Geográfica:

El río Esmeraldas nace en la provincia de Pichincha y riega la provincia de su


mismo nombre, recibiendo afluentes que se forman de los deshielos en la cordillera nor-
occidental del Pichincha, de las nieves eternas del Cotopaxi y del Cayambe. Los
afluentes son numerosos y toman distintos nombres, hasta llegar al río Guyllabamba que
es el mayor y más largo de todos. El macizo y la inmensa mole montañosa del
Pichincha, con sus enormes faldas, breñas, fuertes declives, quebradas hondas, ríos
torrenciales, cerros altos, lomas, y sinuosas montañas, que descienden hacia el lado
norte de la provincia, originan muchos afluentes que se forman de los deshielos.
Dominan un espacio muy grande del territorio de dos provincias: Pichincha y
Esmeraldas, escenario entre los que se interponen, en un marco grandioso: las faldas
del Pichincha y el río, ejerciendo su poder e influencia. ( El estudio se circunscribe
sólo al río Guayllabamba en su margen izquierda).

Resulta hasta hoy muy difícil de transitar la enorme montaña y la espesa y


húmeda selva, de vegetación tupida, sus ríos correntosos y los grandes lodazales. Su
selva y bosques nublados, ofrecen una difícil topografía, de manera que, inclusive los
mapas han sido muy escasos e inexactos en este lugar. Salvo ahora los del Instituto
Geográfico Militar, que nos ofrece una realidad más cercana sobre estas tierras.

El río Guayllabamba recibe algunos afluentes importantes como lo son los ríos
San Pedro, Chiche, Toachi, Quinindé, Silanchi, Caoni, Blanco, Cocanigua, Bolanigua y
otros de mayor o menor tamaño, que hacen al sector muy fértil.

El río Esmeraldas desemboca en el Océano Pacífico en un estuario de gran río.


Al sur se extienden las hermosas playas de Atacames, puerto natural de la provincia y
al norte se dilatan grandes playas de arena blanca, hasta topar con el otro puerto natural,
de la Tola, que forma los desbrozos del río Santiago y donde inicia el archipiélago de
Ancón de Sardinas. El puerto tiene tres leguas de largo y uno de ancho. Sus terrenos
están cubiertos de finísima hierba de añil, cerca está Santa Rosa y el pueblo de los
Cayapas. Desde allí hasta la villa de Ibarra hay 26 leguas, yendo por Perucho se reducen
a 11 leguas. Total 37 leguas, mientras que a Guayaquil o a Quito hay más de 90 leguas.3
La Tola queda también muy cerca de Popayán y de Barbacoas, lugares que han tenido
comunicación constante con el norte de la provincia de Esmeraldas.
De Tacames ( ahora Atacames) a Esmeraldas hay 5 leguas.

El puerto de Esmeraldas fue erigido por la Convención de Guayaquil de 1852,


en el tiempo del General Urbina. Fue el color de sus aguas en este puerto lo que le dio
su nombre, más no las piedras preciosas que nunca existieron.
Límites:
⇒ La provincia de Yumbos limita con más de 20 leguas a lo largo de la ciudad de
Quito, por el levante.
⇒ Al medio día por la provincia de Sigchos.
⇒ Al poniente por la Bahía de Tacames
⇒ Al norte por la sierra de Lita
4

Pueblos principales:

Esta tierra áspera, húmeda, montuosa y por la misma razón, lluviosa, se la conoce como
tierra de Yumbos. Son pueblos principales:
Guaba
Cacchillacta
Nanigal
Alambi
Mindo
Sután
Embitusa
Alosqui
Nappa
Canzacoto

3
Jorge Juan y Ulloa Antonio: “ PLAN DEL CAMINO DE QUITO A ESMERALDAS – 1736-1742“
publicaciones del Archivo Municipal Volumen XIX. – 1942, pag. 21
4
Jorge Juan y Ulloa Antonio: “ PLAN DEL CAMINO DE QUITO A ESMERALDAS – 1736-1742“
publicaciones del Archivo Municipal Volumen XIX. – 1942.
Bilán
Zarapullo.
5

A una jornada en bestia, desde Nono, quedaban:


Cotocollao
Calacalí
Alambi

Rutas:

La población de Noroccidente del Pichincha ha sido dispersa y escasa. Para llegar


a la costa, había que pasar por diferentes Pucarás, 6de etnias diversas, que se habían
establecido a lo largo del camino, para surtir a la Sierra y a la Costa de los productos
que venían de los mercados equidistantes entre los puertos – Perucho- Cotacachi y
Baeza.
Mario Cicala, S.J. nos cuenta acerca de los caminos:
"Para entrar y salir de esta comarca de Esmeraldas y Tacames se encuentra
tal dificultad, que para muchísimos es insuperable, por los caminos tan pésimos,
malos, fragosos, montañosos, fangosos y empinados. No es posible entrar a pie,
mucho menos a caballo, sino únicamente cargado a las espaldas muy robustas de
los indios…por lo tanto se debe viajar por tierra sobre las espaldas de los indios
avesados en aquellos caminos"7

Dicen que cantidad de aborígenes se habían pasado desde tierras colombianas, ya


que por el lado norte del río, había mucha tierra pantanosa8 y, acercándose ya al río
Santiago eran aún más difíciles de transitar, por lo que se podía cruzar navegando hasta
La Tola.

• Los aborígenes desde tiempos anteriores al incario, tenían establecido su comercio


y abastecimiento, que, saliendo del Guayllabamba, continuaba por diferentes rutas:

5
Jijón y Caamaño Jacinto. ECUADOR INTERANDINO Y OCCIDENTAL, Vol. III, Pp. 84
6
Lippi D. Ronald: “UNA EXPLORACIÓN ARQUEOLÓGICA DEL PICHINCHA OCCIDENTAL”
Pág. 87-88
7
Cicala Marío S.I. " DESCRIPCIÓN HISTÓRICO-TOPOGRÁFICO DE LA PROVINCIA DE QUITO"
Biblioteca Ecuatoriana "Aurelio Espinosa Pólit". Quito 1994. Pag. 308
De Quito a Nono:
 Ruta desde los senderos de Chaupicruz y Cotocollao, hacia los arenales del
Pichincha, por lo que luego se llamara “La Recolección de la Merced”. De allí
caían a Nono, por el río Cocanigua, hasta Puerto Quito. Esta era la más segura y
más seca, pero no abarcaba todos los centros de comercio.
 Ruta directa desde Puerto Quito, ( río Blanco en su confluencia con el río Inca)
de allí por tierra de Cayapas hasta Palma Real y de allí tomaban la Cordillera de
Intac, hasta el gran mercado de Cotacachi.
 Ruta de Perucho, hacia la cordillera de Intac, de allí, por el río del mismo
nombre hasta el río Alambi, hasta Cotacachi y a Otavalo.
 Ruta de Perucho al río Pisque, de allí hasta Cayambe (Cayambi) y por detrás
del volcán del mismo nombre, hasta Oyacachi, población y río, que va al cañón
oriental, descendiendo a las tierras donde habitan los indios Cofanes, que son
primos de los Cayapas, posiblemente de origen Maya ambos9. Allí cerca se
encuentra el Cuyabeno, lugar sagrado de peregrinación y purificación de
muchas tribus orientales, que viajan en caravanas una vez al año, para bañarse
en la cascada, dentro de una selva profunda y nublada.
 Ruta de Nono y Mindo a Calacalí, de allí a Cotocollao ( actual carretera). Muy
difícil de transitar. Solo lo podían hacer los aborígenes expertos en este lugar.
 Ruta de Guayllabamba a Perucho y de allí a Cotocollao, por el sur y por el nor-
oriente, a Otavalo.
 Ruta de Cayambe hacia sur-oriente, regresa hacia el oeste, cubriendo las tierras,
donde el río Guayllabamba es profundamente encañonado y malsano: Cayambe,
Quinche, Puembo, Pifo, Yaruquí:
 De Yaruquí una ruta hacia el Oriente, por Papallacta, hasta la tierra de los
Quijos y Baeza ( Fundación realizada por Gil Ramíres Dávalos en 1559. “En
tierra de Quijos y en camino de Yumbos” 10)
 De Yaruquí, hacia Puembo, Tumbaco, Cumbayá y Zámbiza, que era la
puerta oriental de Quito.
De Nono a puerto.

8
Jorge Juan y Ulloa Antonio: “ PLAN DEL CAMINO DE QUITO A ESMERALDAS – 1736-1742“
publicaciones del Archivo Municipal Volumen XIX. – 1942.
9
Jijón y Caamaño Jacinto
10
Ortiz de la Tabla Ducasse, Javier. LOS ENCOMENDEROS DE QUITO 1534-1660. Pag. 61,67,87
• De Nono aguas abajo por los ríos Cocanigua, Silanchi y por el Caoni hasta el río
Blanco, a cuyas orillas quedaba el antiguo Puerto Quito11. Los ríos eran navegables
pero peligrosos, pues arrastraban muchos palos y piedras, por lo que se debía
conocer muy bien. El hombre blanco tenía mucho miedo de utilizar este medio.
• De Puerto Quito a La Tola
• De Puerto Quito a Atacames (Tacames).
• Otra ruta llevaba a Quinindé, por los pueblo de indios Niguas y Tzáchilas.

Los aborígenes tienen una facultad especial para guiarse por la selva espesa y
conocen todos los rincones y senderos tanto humanos como animales, los del viento y
de la lluvia; sobre todo, sabían como pisar y salir adelante en los lodazales de esas
tierras eternamente húmedas. Se ha anotado aquí las rutas más frecuentes y sobre todo,
aquellas por las que se llevaban los productos para comerciar.
El primer novelista ecuatoriano Dr. Miguel Riofrío, cuando huía de Quito hacia
Colombia y tenía que contratar guías indígenas, para que le ayudaran a trasladarse dice
de uno de ellos:
" Es un nauta de las alturas y una especie de agrómeno que conoce hasta por el
olfato los rumbos y senderos a seguir. "

Nota: Todas estas rutas se encuentran marcadas en LA CARTA GEOGRÁFICA DEL


ECUADOR, por el Dr. Teodoro Wolf. 1892.

- También se debe explicar que hay dos ríos Blanco, el mayor, en la provincia de
Esmeraldas y que confluye con el Guayllabamba, para llamarse desde allí río
Esmeraldas y el otro pequeño, que sirve de ruta desde el río Guayllabamba y la
cordillera de Intac. Sale al complejo de haciendas de Temporalidades en Nieblí,
junto a Guatus y Tanlahua, esto es en la antigua ruta de comercio, que pasa hacia
Perucho, lugar de distribución del mercado.
- .

11
Jorge Juan y Ulloa Antonio: “ PLAN DEL CAMINO DE QUITO A ESMERALDAS – 1736-1742“
publicaciones del Archivo Municipal Volumen XIX. – 1942. De 24 a 27 leguas desde Quito, la mitad por
agua, que se hace como 6 jornadas. Pag. 66
Población:

• De las investigaciones arqueológicas del sector, se ha podido rescatar las de


Ronald D. Lippi, 1998, en las mismas que dice que no encontró poblaciones
importantes, ni arqueología de pucarás que hayan tenido una civilización
mayor, pues lo excavado es únicamente de tipo utilitario. Dice de lo único
interesante que halló:

“ Las pirámides del Pichincha Occidental, guardan algunas similitudes


con las de Caranquis, pero también son distintas. Su forma en la montaña
no es cuadrada, sino rectangular…es posible que en la antigüedad un buen
número de ellas haya llevado rampas, destruidas hoy por la erosión o la
actividad humana….. Las rampas del país yumbo son cortas y anchas”.12
“La única tola piramidal del Pichincha Occidental, que ha sido excavada
es la Tola Alfonso Poso, cerca de Tulipe…Se considera que existen muchas
tolas piramidales en la montaña occidental que aún no han sido
13
descubiertas.”

• Las poblaciones, desde Perucho, hasta Puerto Quito, se componía de pequeños


pucarás en los que se mantenía los recursos indispensables para el traslado de los
comerciantes, llevando los diferentes productos que se intercambiaban entre Sierra y
Costa, de allí, que es correcto lo que dice Lippi, que ha encontrado arqueología de
tipo utilitario, más no joyas ni galas.
• Pudiera encontrarse arqueología mejor, oculta, es decir más valiosa, de la época en
que los Caranquis avanzaron por la costa y subieron por las orillas de río
Guayllabamba, en busca de tierras aptas para establecerse como pueblos sedentarios
y a su vez, conquistaron a los pueblos que encontraron a su paso. Este proceso
debió durar varios siglos, tal vez + de 5. Los pueblos de una cultura superior,
conquistaron a las pequeñas tribus de los Quitus y otras etnias del camino, desde
Quinindé hasta Puerto Quito y de allí por las riveras del río, aguas arriba en toda la

12
Lippi D. Ronald: “UNA EXPLORACIÓN ARQUEOLÓGICA DEL PICHINCHA OCCIDENTAL”
pagg. 148, de las investigaciones arqueológicas realizadas en Noroccidente.
13
Lippi D. Ronald: “UNA EXPLORACIÓN ARQUEOLÓGICA DEL PICHINCHA OCCIDENTAL”
Pagg. 148
parte navegable del Guayllabamba, hasta Perucho. Dominaron a todos los pequeños
pucarás y continuaron por la cordillera de Intac, al río Imbaya, de allí a Cotacachi.
Se dispersaron en una circunferencia muy grande, del tamaño de la provincia de
Imbabura y su influencia llegó hasta los alrededores de Quito. No muy numerosos,
pero sí superiores, establecieron una cultura de 2ª orden; enseñaron una mejor
artesanía en Otavalo y tuvieron abundancia hasta la llegada de los Incas. Pudieran
ser los autores de la maravilla de orfebrería de La Tolita, que desgraciadamente no
existen estudios válidos y suficientes para analizarlos. Se piensa inclusive que
llegaron en canoas desde Centro América, pudiendo ser alguna ramificación del
pueblo Maya, único capaz de realizar joyas tan espléndidas y de trabajar tumbas y
sarcófagos con mascarillas de oro y bellos trabajos artesanales.

Poblaciones nombradas a lo largo de las diferentes rutas de comercio

La Tola La Tola Mindo Guayllabamba Guayllabamba


Tacames ( A) Tacames ( A) Tanda Cochasquí Cayambi
Puerto Quito Puerto Quito Guayllabamba Carapungo Quinche
Gualea Palma Real Cochasquí Cayambi Yaruquí
Nanegal Intac Puéllaro Otavalo Puembo
Nono Cotacachi Malchinguí Cotacachi Pifo
Calacalí Otavalo Tocachi Ibarra Tumbaco
San Antonio Tabacundo Caranqui Papallacta
Pamasqui Cayambe Quijos
Cotocollao Baeza
Chaupicruz
Zámbiza
CAPÍTULO II

Productos comerciales

• La concha spóndilus fue muy apreciada en el comercio, pues servía para dar la
categoría social a los distintos estratos y hasta como moneda. La concha Spóndylus
fue además un secreto, un tabú, cuyo conocimiento solo era dable para los nobles y
por ello su posesión era indispensable. Se piensa que tenía poderes para conservar la
belleza, como afrodisíaco irresistible, como remedio para dar energía, como moneda
y para el indispensable status social.
Se puede encontrar en las playas de Atacames14 (Tacames) y a poca profundidad,
cantidades muy grandes de conchas, lo que nos asegura que la demanda fue enorme,
como para toda la serranía y tal vez la costa, e inclusive ultramar.
• Las chaquiras. De conchas y piedras semipreciosas. Complementaban el atuendo
de la concha spondilus y según el personaje ( varón o mujer), que los utilizaba, las
combinaban con chaquiras de oro. La leyenda dice que utilizaban piedras preciosas,
que fueron codiciadas por los blancos y por ello desaparecieron.
• El oro. Los indios Cayapas dominaban todo el territorio del oro, desde las islas del
Archipiélago de Ancón de Sardinas, hasta los innumerables lavaderos de oro de los
ríos, especialmente en el río Esmeraldas y Tacames.
• La sal de mar . Se empozaba voluntariamente15 en las playas de Atacames y los
mismos aborígenes la hervían y cristalizaban para comercializarla.
• La sal de minas. Venía de diferentes lugares y era más apreciada que la de mar. Se
la traía especialmente de Zipaquirá en Colombia, como también por el río Napo, de
las minas de Jaén, hasta los lugares más poblados.
• Las pieles de animales. Se las llevaba desde la Sierra y las utilizaban como
divisiones dentro de sus habitaciones, para cobijas y para cubrirse, como también
para ceremonias.
• Los pescados y mariscos. Los aborígenes serranos acostumbraban a darse
banquetes con pescado salado del mar. Costumbre que fue también de los Incas,

14
Existe aún un gran depósito de ellas en una pequeña bahía donde se encuentra a poca distancia el Hotel
Castelnovo. Los indios Niguas de Atacames fueron catequizados por los Mercedarios que se establecieron
en el puerto de Atacames, hasta la fecha. Seguramente fue allí el lugar donde se recolectaba y se las
llevaban hasta Puerto Quito o por el mar hacia otros lugares.
15
De la Espada Jiménez Marcos. EL GRAN VIAJE. Edt. ABYA-YALA 1998. Pág. 90
quienes ocupaban además a sus Chasquis para que llegaran más pronto con los
productos.
• El tabaco. El tabaco más nombrado era el "de tierra de Yumbos". Tenía varios
usos, como placer, pues producía el rapé más apreciado y para fumarlo en pipa o
envuelto. Se la usaba como insecticida, para ahuyentar moscas e insectos y como
símbolo de paz y amistad, además para uso medicinal. Apenas desapareció hace
pocos años, cuando creció Cotocollao y avanzó Quito, desterrando a los Yumbos,
que traían sus productos al mercado.
• El algodón: Fue otro producto apreciado para el comercio de Cotacachi y la
artesanía de Otavalo, se lo vendía en grandes bolas de algodón amarillo, endémico
de Tanlahua. Luego del inicio de la República se aumentó la siembra en la sierra,
del algodón blanco en Pimampiro, terminando así la necesidad de este producto de
Nor-occidente.
• La coca: La de tierra de Yumbos se la consideraba de muy buena calidad, luego se
la cultivaba en los campos de Pimanpiro y su uso fue generalizado. Se lo utilizaba
para las alturas, para el dolor de estómago, para los dolores de huesos, para proteger
la dentadura, pues tiene la facultad de endurecer todos los huesos. Este producto fue
prohibido por los españoles y su uso terminó, salvo como medicina o de
contrabando como droga. Perdiendo así sus facultades medicinales, pues los
españoles no querían al indio aletargado.
• El masato. Para uso medicinal y para los shamanes era muy apreciado el de este
sector. Se lo vende hasta ahora en los mercado como Guanto, para los mismos usos.
• Los indios llamados Yumbos, mantuvieron el comercio por largos años, hasta hace
poco. Negociaban con animales salvajes como armadillos, cusumbos, guantas,
pericos, loros y monos para mascotas; hierbas medicinales, plantas alucinógenas,
manteca de culebra, shigras16 de bejucos y más productos que se venden en los
mercados de Quito y que antes se los encontraba en Cotocollao, cuando salían los
Yumbos. Cultivaban varios productos como el algodón, el guanto, la coca como
remedio, el tabaco de muy buena calidad. La caña de azúcar se ha cultivado desde
hace muchos siglos ( 3?), pero es el mestizo y blanco quien lo hace. Se saca
panela, trago y alcohol. Seguramente debieron aprender de las haciendas de
Temporalidades, que tenían gran cantidad de productos, fundiciones y telares.

16
Nombre dado a las bolsas para colgarse en el hombro que sirve para llevar cosas personales. Shigra
quiere decir vejiga, pues antes las hacían de animales.
• Otros productos propios del sector se los ha cultivado y mejorado la calidad. La
papa silvestre, que aún se puede encontrar en Tanlahua como un pequeño muestrario
y se trata de reproducirla.
• Los Yumbos y mestizos comercializaron con frutales como la Pitajaya, los
plátanos, papayas, cocos, chirimoyas, guayabas, la fruta del pan, el cacao silvestre. y
más frutos de altas temperaturas, que se eclipsaron en su mayoría al abrirse la
carretera a Santo Domingo de los Colorados, donde se cultiva ahora en forma
intensiva.
• Las mujeres indígenas de Papallacta trabajaban con el algodón, tejían fajas de color
amarillo y rojo, que se las llevaban para ceñirse la cintura y fabrican utensilios de
maderas duras del sector, para la cocina. Comercian con café, tabaco, coca, vainilla,
canela, (clavo, ishpingo) copal, pita y oro. También pilches y hamacas de chambira.
Sacaban chaquiras de chonta con dientes de animales, como cantidades de plumas
de bellos colores, que eran llevados hacía distintos lugares de la cuenca del río
Guayllabamba.17
• Sigchos y Angamarcas, eran pueblos de mercaderes, se encontraban por todos
lados y lugares nuevos, llevando:

“ ...unas taleguitas de sal que pesaban a poca más o menos de media libra y que
demás de oro, que con esta sal , compraban algodón, ají, pescado seco y otras
cosas. ” 18

 Alimentación

La alimentación se adaptaba al lugar y aprovechaban de la fauna y la flora


existentes. Sin embargo de que ciertos productos eran indispensables en el menú
diario de los indígenas en general. Los productos que lograron domesticar e
incorporar a su alimentación básica fueron:
• En la serranía: la papa, el maíz, el melloco, la oca y sus variedades, las habas y
alguna clase de fríjol.

17
De la Espada Jiménes Marcos. EL GRAN VIAJE. Edt. ABYA-YALA 1998. Pág. 90
18
Jijón y Caamaño Jacinto. ECUADOR INTERANDINO Y OCCIDENTAL, , Pp. 74
• En las estribaciones y en la costa: el maíz, la yuca, la mandioca, el árbol de
pan, el cacao.
• Añadían los productos de intercambio comercial ya expuestos.
• En la Sierra : Los productos locales como en las tierra de Cotocollao a Calacalí:
Catzos blancos( escarabajos), churos ( caracolillos), apangoras (cangrejos de la
sierra), que los encontraban especialmente en las lagunas de Pizulí, donde aún
existen; en la quebrada y laguna de Cotocollao y en la bella laguna de La
Carolina, ya desaparecidas. Se los consideraban muy buenos para las
parturientas, cocinarlos en una sopa con morocho. Las preñadillas eran el
pescado serrano por excelencia. . El cuy, que lo tenían domesticado en cada
hogar, como hasta ahora, junto a la tulpa. Para las fiestas salían de cacería, tràs
presas de aves, venados y conejos.
• En la costa
Los productos del mar y frutas de cálido, la bebida de cacao machacado, son
utilizadas como hasta el momento. La cacería consistía en sahinos, la guanta,
monos, venados, etc.
La yuca constituye el alimento por excelencia, tanto para seco como en chicha y
otros preparados con carne de guanta, envueltos en hojas de plátano. El maíz
también lo preparaban y lo cultivaban, como hasta ahora y como bebida, molido
y fermentada. Utilizaban aromas traídos de otros lugares, como la canela, con
sus derivados: clavo e ishpingo, y la vainilla. Algunas variedades de pepas como
el coco en distintas variedades, tamaños y sabores, el árbol del pan, el café,
tierno y crudo, como también cocinado. Algunos de sus alimentos de uso diario
se han perdido, pero sí se sabe que su dieta constituía una gran variedad de
granos y de hiervas.

 Comercio

Se lo realizaba de manera permanente, para cubrir los mercados locales y


eventualmente para otras poblaciones más alejadas.
 Los indios Sigchos y Angamarcas eran los grandes comerciantes, que se
encargaban de hacer los pedidos necesarios y dirigir hacia los distintos lugares
los productos de intercambio, se los encuentra por todo el territorio ecuatoriano,
luego dispersos en donde los cogió la conquista, pero que se identifica como
tales
 Los indios que llevaba los productos de un lado al otro eran los Yumbos y
algunos de los indios que habían pasado desde el río Santiago y se identificaban
con los Yumbos.
 Los cargadores que eran indios dispersos de distintas tribus o etnias, pasaron a
llamarse “vagabundos” y se los contrataba en la colonia como cargadores o para
cualquier otro menester. Poco a poco fue engrosando su número y para la
Independencia perdieron su nombre y pasaron a ser los cargadores de los
pertrechos que acompañaban a las tropas de los libertadores.
 En época de la colonia se explotaban también otros productos como cacao de la
cuenca del Guayllabamba, algodón de Imbabura (muy apreciado en Cádiz y
Panamá ), corteza de damacagua (se hacen mantas para las camas, muy blanca
y muy suave), fruta del árbol de pan, y su similar, el árbol de Pizcanguinol,
vainilla, achiote, zarzaparrilla, hierba de añil. Guayacán, ojonas, bálsamo
preciosos. 19
En 1793, Juan de Dios Morales dice que el “Reino de Quito” se encontraba en
extrema pobreza y miseria y que con el terremoto de 1797, fue peor, se ven
poblaciones en ruina y una espantosa miseria.
 También fue muy importante la brea vegetal y la brea mineral. El bejuco
llamado cosedera o burriara, del que se hacen cabos y calabrotes.

***

19
Morales Juan de Dios. “ Plan del Camino de Quito a Esmeraldas” 1736-1742. Publicaciones del
Archivo Municipal. El terremoto del 20-II-1797..
CAPÍTULO III

Centros de acopio
• Puerto Quito. Se encontraba ubicado a orillas del río Blanco, donde hoy es
Quinindé. Era el centro donde se comercializaban todos los productos de la Sierra
y de la Costa. Desapareció al terminar su función en la primera colonia. Sus restos
se encontrarán algún día, según el Arqueólogo Padre Pedro Porras, él los vio,
cubiertas por la espesura de la montaña, en el lugar indicado.
• Cotocollao. Gran centro de acopio, mercado, centro de artesanías de barro cocido,
de utilería y de mano de obra.
• Perucho: centro de distribución de productos, para la Sierra y hacia la Costa.
Tambo de descanso, para continuar el viaje hacia el destino de los productos.
• Cotacachi: gran mercado del norte, donde se distribuían todos los productos y se
obtenía mano de obra, tanto en la época pre-colonial, como durante la colonia
En las islas de la laguna de Cuicocha se obtenía la piel para la capa del Inca, de
una variedad de cuyes parecido a la chinchilla.
• Otavalo: Se encontraba bajo el bastón de mando de los Sarancis en el valle del
mismo nombre. Alcanzaron una organización social secundaria.
Se destacaron siempre como tejedores. Tanto en telares como de productos de totora
como canastas y esteras. Se organizaron mejor con los Caranquis y luego con los
Incas mantuvieron su habilidad y sus empresas. Adoptaron más tarde los telares
occidentales y hoy mantienen uno de los mejores mercados de artesanías de
América.
También han sido destacados orfebres.
El primer Encomendero fue el" Corcovado" Rodrigo de Salazar, que según el
antropólogo V.A. Jaramillo P. casó con Ana Palla Inca en Otavalo, sobrina de la
Madre de Atahualpa.
A la muerte de este fue Encomendero Don Sancho de Paz y Ponce de León (1580-
1582)
El primer cacique de Otavalo fue Don Alonso Ango de Salazar, hermano de Doña
María de Salazar, descendientes del capitán Rodrigo de Salazar y pariente cercano
del Inca Atahualpa.
• Tumbaco: fue un lugar importante para el desarrollo del comercio en la cuenca del
río Guayllabamba, pues los viajeros y comerciantes que querían llegar a Baeza,
debían acercarse al pueblo para conseguir cargadores que llevaron los productos.
Marcos Jiménez de la Espada dice de Tumbaco:
"Es un pueblo regular situado en un valle pintoresco y cálido, donde se
dan hasta los plátanos, Las niguas, pulgas y chinches, trabajan de noche contra
el hombre; de día, los mosquitos. … cultivado de maíz, papas y frutales… " 20

Dice que debieron recurrir al Teniente Político para que les ayudara a "reclutar"
indios de Apianda que cargaran su equipaje hasta Baeza. Antes lo hacían los caciques.
Pero no iban de buena voluntad, sino obligados y muchas veces huían y se regresaban.21
El transporte lo hacían de Papallacta a Baeza a pié, lo mismo que de regreso. El resto
en bestia, debido a los barrasales que no se lo podía atravesar de otra manera.
• Baeza. Dice Jiménez de la Espada:

" la Baeza de Quijos, muy floreciente, según cuentan, allá por tiempos en
que Dávalos…estableció colonias al Oriente y fundó las ciudades de Maspa y
Quijos. Hoy está reducida a dos casas de madera( si estas pobres cabañas
pueden llamarse así) residuos de las construcciones antiguas que han
desaparecido, al extremo de que los más crédulos apenas si darían fe a la
tradición que nos asegura haber existido aquí una ciudad hace trescientos
años.22

***

20
De la Espada Jiménes Marcos. EL GRAN VIAJE. Edt. ABYA-YALA 1998. Pág. 82-83
21
Idem.
22
Idem. Pág.106. este viaje firma en Baeza el 4 -III-1865.
CAPÍTULO IV

ETNIAS EXISTENTES EN LA CUENCA DEL RÍO GUAYLLABAMBA

 Hacia el norte de río Esmeraldas y en las planicies para llegar al río Santiago, hasta
las tierras de Noroccidente del Pichincha - a orillas del río Guayllabamba -,
dominaban las tribus de los indios Cayapas, que antes llegaban hasta Quinindé,
pero se retiraron por la presencia del negro, que huía de la esclavitud de la sierra
ecuatoriana y especialmente de las minas de Barbacoas. Unos pasaron a lo que hoy
se llama sector de Cayapas o Chachis al norte del río Guayllabamba, otros hacia La
Tola, a orillas del río Santiago, de donde se han desplazado poco a poco más al
norte, hasta el río Mira, por el mismo motivo anterior: la presencia del negro. Los
Cayapas o Chachis, tienen un cráneo dolicocéfalo y su número en la actualidad es
muy escaso por una serie de epidemias que les aqueja y por la marginación
territorial que sufren, agravada en los últimos años, con la explotación de los
bosques primarios y sustitución de productos tradicionales por productos para la
industria..

 Las lomas y montes de Atacames fueron conquistados por Cabellos de Balboa,


distingue los siguientes pueblos de San Mateo y Santiago:

 Los indios que se llaman a sí mismo Tsáchilas, de cráneo braquicéfalo, quienes no


quieren identificarse con los Niguas, ni con los Cayapas, se retiraron de Quinindé
dirigiéndose a Santo Domingo de los Colorados, hacia unos 200 años, donde
aparentemente no había población aborigen. Formaban un pueblo importante de
comerciantes en lo que hoy es la Concordia y Quinindé. Seguramente habitaban
también a orillas del río Achiote, en donde debieron aprender a usar el pigmento y
aderezo de ese nombre, en su pelo, para protegerse de los insectos y de las
constantes lluvia del sector.

 En la parte navegable del Cocanigua, del Bolanigua y el puerto de Silanchi,


habitaban los indios Niguas, de cráneo braquicéfalo, en diferentes tribus, que
llegaban hasta el puerto de Tacames (A), en donde extraían la concha spóndilus,
las chaquiras para collares y la sal de mar. Ocupaban un amplio territorio,
23
identificado por el subfijo nigua , que según nos cuenta Ronald D. Lippi, cuando
realizó sus estudios de arqueología por todo este sector: se llenó de niguas en los
pies y tuvo que salir a Quito para que lo curaran.
- En otras dice que los Niguas, aunque son también llamados Yumbos, son
diferentes. Habitaban en la Bahía de San Mateo y se llaman entre sí Meguas. No son
sedentarios más bien nómadas, pero no se alejaban mucho.24
 Los Campaces son los más belicosos y habitan en la cordillera de su nombre.
Viven entre la bahía de San Mateo y Ancón de Sardinas.
 Los indios Tacames de la bahía de cabo Pasado, son indios corpulentos, alegres y
amigos de los españoles.
Hacen una muy buena ropa de algodón, torcido, muy delgado y blanco; sus mujeres
son más bien claras y temerosas de sus maridos.
 Subiendo por las estribaciones de la cordillera estaba el pueblo Yumbo, muy
extendido pero escaso y no formaban agrupaciones, sino que vivían dispersos
en pequeñas tribus. Su aspecto era muy similar al de los indios Jíbaros o Achuar,
de Quijos, cuyo cráneo es braquicéfalo, ojos pequeños, cabello castaño y lacio,
color cobrizo, quijada prominente; no se parecen a los Cofanes. Posiblemente
venidos del Oriente, de la tierra de Yumbos de Quijos, como se los identificó
durante la primera Colonia. Se mezclaron con otros grupos étnicos del norte a
los que acogieron, que pasaban del otro lado del Guayllabamba y del Mira,
desde tierras colombianas. Sobrevivieron a la adversidad con escasa población,
pero en la actualidad es muy difícil identificar una tribu de ellos, pues se
confunden con la población en general. Se los ha calificado como "indómitos,
salvajes", los cronistas decían que eran "belicosos y bravos", aseguraban que
ellos andaban en bandas de por lo menos 20 individuos: los describían así:

" muy burdos, altos de cuerpo, muy robustos y fornidos, cada uno
de ellos con un palo muy grueso de 9 a 10 palmos en la mano y con una

23
Insecto díptero propio de América, que también los hay en el Africa, cuya hembra se mete a anidar en
la piel, especialmente en los pies.
24
Jijón y Caamaño Jacinto. ECUADOR INTERANDINO Y OCCIDENTAL, Vol. III, Pp. 85
especie de silla en la espalda, desnudos hasta la cintura, por el
clima"25…
Luego de cumplir con su menester, regresaban muy alegres y contentos:
" … pues sus espaldas habían sido felices, fuertes y duras, sus pies y
manos preciosos y robustos, para conducir por nuestra rica montaña con
fortuna y felicidad."26

 Los Yumbos: Origen


a la llegada de los españoles, momento en que se desequilibró todo el comercio
existente en menos de 100 años, fueron reemplazando a los indios Vagabundos, que
venían de distintas tribus y realizaban gran parte del transporte, pero que prefirieron
emplearse como albañiles o para el servicio de la ciudad, inclusive para el transporte
dentro de ella.
En las fiestas de diciembre, por las fiestas de Quito, se realizan cabalgatas y una serie
de ritmos y festejos andinos. Desfilan las vírgenes del sol, los zamarros, los danzantes,
con diferentes atuendos y ropajes multicolores, de acuerdo al uso del sector de
procedencia, las bandas de pueblo y las comparsas. Las bandas de pueblo se componen
de músicos de Pomasqui, Calacalí, Nono, Nanegalito, etc. También acompañan pueblos
de otras parroquias cercanos como Gualea, Urcutambo, que se pasean con sus chalos a
la espalda ( canastas de cabuya u otras plantas, nativas para cargar frutas, etc). La
recuperación de la identidad de Cotocollao, sus fiestas y el programa se realiza por el
auspicio de la Administración Zonal de La Delicia, en Cotocollao desde hace 7 años.
Recuerda la fiesta que realizaban los yumbos años antes en ese lugar.
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 Dice Cicala que al norte de Esmeraldas habían dos tribus de indios paganos: los
Malaguas y los Comunvíes27.

25
Cicala Marío S.I. " DESCRIPCIÓN HISTÓRICO-TOPOGRÁFICO DE LA PROVINCIA DE
QUITO" Biblioteca Ecuatoriana "Aurelio Espinosa Pólit". Quito 1994. Pag. 308
26
Idem. Pag. 309

27
Idem. Pág. 311
 Se encontraron dos aillos de indios Sigchos, desplazados de su lugar de origen,
debido a que siendo negociantes de naturaleza y los más hábiles para ello,
seguramente recibían la mercadería y la clasificaban con diferentes destinos.
 En los Archivos de Chaupicruz encontramos identificadas algunas etnias, que
habitaban a la llegada de los españoles en el sector desde Nono a Quito:
- A los aborígenes de las montañas se les llamó Anansayas y a los de las planicies
Urinsayas. Vamos a enumerar los grupos humanos identificados y luego reducidos a
Concertajes:
CAPÍTULO V

Qué sucedió en la conquista.

LOS HIJOS DE ATAHUALPA

La reducción de los Yumbos se realizó entrando por Calacalí, en los primeros


años de la conquista por Alonso Hernández, quien permaneció tres meses en los
bosques y selva de noroccidente.28
John de Rojas hizo el camino por la “ Gobernación” de los Esmeraldas por las
espaldas de Otavalo y por los Litas, Quilcas, y Cahuasqui a Esmeraldas y dice que:

“ Halló tanta aspereza en la tierra y tanta ferocidad en sus naturales, que


se regresó sin hacer efecto nada.”

Varios otros también emprendieron la conquista de Esmeraldas y dicen que


visitaron a los Niguas, Lachas, Campaces, Malabas y Cayapas. Todos fueron
derrotados por los Campaces.
Mientras, llegaron los primeros negros a Pidi, que se lanzaron en guerra contra
los indios Campaces. Alonso de Illesacas y 17 negros fueron los primeros.
Aumentaron su número con los esclavos que escapaban de las minas de Barbacoas y
con los de Imbabura. Los Campaces, que era gente de buen entendimiento, ganaron
a los negros, dirigidos por Antón. Los negros pactaron con los Niguas. 29
Los negros formaron peligrosos palenques, que no permitían el paso ni del
blanco, ni del indio. Permanecieron así largos años.
En 1568 el Licenciado Lope García de Castro dio oficio a Andrés Contero que
había pacificado a Quijos y lo nombró Gobernador de Esmeraldas ( en territorio no
colonizado)

28
Jijón y Caamaño Jacinto. ECUADOR INTERANDINO Y OCCIDENTAL, Vol. III, Ppp.71
29
Idem, Pp. 73.
¿Qué poblaciones se desarrollaron y por qué?.

Las poblaciones que se desarrollaron fueron las siguientes


Esmeraldas : nuevo puerto y centro político de la provincia.
Atacanes : se ha desarrollado en los últimos años como el primer balneario de las
provincias serranas del norte del Ecuador y sur de Colombia. Centro de comercio de
bagatelas de playa, de la droga y la diversión.
Quinindé: centro agrícola importante.
Puerto Quito: nuevo, centro de cruce y agrícola.
Puerto de la madera y del comercio con Colombia y Esmeraldas.
Mindo: tiene una importancia ecológica y turística en su bosque nublado, declarado
“Patrimonio forestal”
Cotocollao: pasó a ser un gran barrio de Quito, debido a su crecimiento.
Cotacachi: gran centro de turismo y artesanías, especialmente del cuero.
Otavalo: gran centro del turismo y del tejido. Mercado de artesanías muy importante.
Cayambe: gran centro agrícola y ganadero.
Cochasquí. Centro arqueológico importante.
Quinche: Santuario. del mismo nombre. Centro de peregrinaje.
Tumbaco: Centro de acopio de todo el valle del mismo nombre.

Poblaciones que decayeron

Atacames: desapareció como puerto, como el centro de la pesca, de la concha


espóndilus y de la sal.
La Tola: Desapareció como puerto importante y la Tolita se halla en total depredación.
Comienza apenas un desarrollo como balneario en Las Peñas y Ríoverde
Puerto Quito: desapareció el original como puerto en el río Quinindé.
Nono: toma una pequeña importancia agrícola
Mindo: Desapareció como centro de acopio de productos de intercambio con la Sierra.
Perucho: olvidado, apenas con viveros de frutales.
Cochasquí: desaparecieron sus habitantes de la nobleza indígena.

Van 300 pág. Más.

BIBLIOGRAFÍA

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Ecuador 1994
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Ecuador, 1988
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DEL RÍO GRANDE DE LAS AMAZONAS. Ed. Biblioteca Ecuatoriana
Amazónica Vol.I.
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y Isern Juan. EL GRAN VIAJE. Ed. Abya-Yala Quito-Ecuador 1998
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Protocolos Notaria 2a 170-77

- ABCE. Archivo Banco Central del Ecuador. Secciones- Cascarilla y mapas.


- ACE. Archivo Cancillería del Ecuador. Sección Consulados. 1850-1910

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