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RESEÑA SOBRE LA LECTURA “ÉTICA DEL ESTOICISMO, TOMADO de ÉTICA LATINOAMERICANA, LUIS GONZALES.

ESTUDIANTE: JOSÉ ALEJANDRO VARGAS GUTIERREZ

CÓDIGO: 100613010660

POLITOLOGO, FAUSTO PABÓN

ÉTICA

CÓDIGO: 100613010660 POLITOLOGO, FAUSTO PABÓN ÉTICA FACULTAD DE INGENIERÍA ELECTRÓNICA Y TELECOMUNICACIONES

FACULTAD DE INGENIERÍA ELECTRÓNICA Y TELECOMUNICACIONES

INGENIERÍA ELECTRÓNICA Y TELECOMUNICACIONES

POPAYÁN, CAUCA, COLOMBIA

04 de Julio de 2017

En esta reseña se tratará sobre una idea tomada del texto “Ética latinoamericana”, del autor Luis José Gonzales. La ética del estoicismo y principalmente la idea de que el ideal del hombre consiste en vivir conforme a la naturalezaserá el tema a tratar.

El estoicismo fue un tipo de ética, desarrollado principalmente Zenón de Citio, alrededor del año 400 a.C, poco trascendente fue esta ética en el momento de su desarrollo, mas sin embargo fue capaz de influenciar fuertemente el pensamiento de la roma de los primeros siglos de nuestra era y aun hoy es uno de los referentes del pensamiento humano, gracias a su importancia dentro de la cultura del cristianismo.

La idea de que el ideal del hombre consiste en vivir conforme a la naturalezafue presentada por Zenón, como una de las bases y principales ejes dentro de su filosofía, es notable la gran importancia de esta afirmación, pues más que una simple frase es un estilo de vida, toda una forma de pensar y actuar, en donde las leyes de la naturaleza, los diversos acontecimientos y todos los sucesos que en el universo en medio de su infinita bastedad pueda ofrecer son cosas fuera de nuestro control, son eventos a los cuales es imposible escapar y por lo tanto deben aceptarse sin ninguna objeción, mostrando siempre una actitud de indiferencia positiva. Es un dogma de esta corriente filosófica no turbarse por nada, sea agradable o desagradable, de esta manera se garantiza la felicidad del espíritu y el desarrollo pleno de sus virtudes y talentos.

Vivir conforme a la naturaleza es vivir en total armonía con ella, y yendo más allá, es vivir también en armonía con los demás seres humanos, buscando encontrar y entender la idea de que ‘él otro’ también es digno y merece el mismo trato que yo o que cualquier otro integrante de la sociedad. Con esto la idea de la muerte, vida, éxitos o derrotas, no son más que eventos a los que todos tenemos derecho, sucesos ineludibles que no deben perturbar la mente y el espíritu, son cosas que deben aceptarse sin apego o crítica.

Zenón plantea la idea de que dicho pensamiento de positivismo y aceptación puede alcanzarse mediante el desarrollo y cultivo de la “ataraxia” o imperturbabilidad, que básicamente es evitar que la mente y el espíritu se vean afectados de alguna manera por las cosas que suceden, independientemente de su origen o agrado a nosotros. Esto garantizará dice Zenón, la paz del espíritu, lo que es indispensable para alcanzar la llamada “apatheia” que no es otra cosa más que aquella actitud de indiferencia positiva ante los hechos y acontecimientos.

Dicha filosofía y estilo de vida es sin duda llamativo y atractivo para muchos, pues la idea de no verse turbado por los acontecimientos es agradable, evitar el sufrimiento sin importar lo difícil del momento es algo que sin lugar a dudas todos quisieran poder hacer. Evitar la tristeza o sentimientos de soledad o dolor serían cosas que no existirían en medio de nuestra humanidad, así pues solo se viviría con una actitud de positivismo y paz interior, pero también todas aquellas sensaciones de euforia como por ejemplo la felicidad, el amor, o el placer serían relegadas y no serían más que un conjunto de cosas que distraerían el espíritu y deberían ser vistas como hechos vacíos, que no deberían de ocupar nuestros pensamientos. Todas aquellas sensaciones deben reemplazarse por un

estado de serenidad y paz interior, en donde nada nos distraiga de la idea de vivir en total armonía con la naturaleza.

Dejar a un lado dichas emociones es perder nuestra humanidad, es olvidar que es natural en nosotros como personas sentir y vivir cada momento de forma especial, ya sea bueno o malo, sea triste o feliz. Apegarnos a las doctrinas de la apatheia, sería relegar parte de nuestra esencia como seres sintientes de la felicidad y el sufrimiento. La vida humana está llena de infinitos eventos y sentimientos que deben disfrutarse a plenitud, esto es a fin de cuentas lo que nos llena de recuerdos y crea lazos en la sociedad, son los sentimientos una base importante de la moral de las comunidades y mitigarlos es mitigar una parte de la sociedad.

Referencias

GONZÁLEZ ALVAREZ, L. J. Etica Lationaméricana

En el texto: (González Alvarez, 1983) Bibliografía: González Alvarez, L. (1983). Etica Lationaméricana. Bogotá: Universidad Santo Tomás.