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Instituto Politécnico Nacional Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura Unidad Tecamachalco “Herramientas para el

Instituto Politécnico Nacional

Instituto Politécnico Nacional Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura Unidad Tecamachalco “Herramientas para el

Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura

Unidad Tecamachalco

“Herramientas para el aprendizaje”

EQUIPO 4 “Arquitectura Minimalista en México” Integrantes

Leal Trujillo Itzel Arely

Menor Gonzales Mario

Olvera Guzmán Sandra Yerani

Pomposo Mendoza Héctor Yanick

Sobrino Martínez Christian Axel

Tovar Gutiérrez María Fernanda

Zarco Alamides Brandon Jonatán

1AM

PROFESORA

PATRICIA EDWIGES FLORES DEL CAMPO OROZCO

INDICE

INTRODUCCIÓN…………………………………………………………………………3

¿Qué es minimalismo? 4 Diseño minimalista…………………………………………………………………… 5 El sentido de la unidad…………………………………………………………… … 5

Colores…………………………………………………………………………………….5

Materiales…………………………………………………………………………………6

Textiles…………………………………………………………………….………………6

Muebles……………………………………………………………………………………6

Paredes……………………………………………………………………………………6

Principales exponentes y edificaciones de la corriente minimalista en México …7 Pedro Ramírez Vázquez……………………………………………………… ………7 El Museo Nacional de Antropología……………………………………………………7 Juan O’Gorman………………………………………………………………………… 8 Casa estudio de Frida Kahlo y Diego Rivera…………………………………………8 Casa O’Gorman………………………………………………………………………….9

Luis Barragán…………………………………………………………………………

Las torres de satélite…………………………………………………………….…… 11

La casa de Luis Barragán……………………………………………………… ……12 CONCLUSIÓN…………………………………………………………………… ……16

11

INTRODUCCIÓN

La arquitectura minimalista como su nombre lo dice tiene como objeto destacar lo mínimo "less is more" o "menos es más" de ahí deriva el termino y la tendencia de conseguir mucho con lo mínimo indispensable; de reducir a lo esencial, sin elementos decorativos sobrantes, para sobre salir por su geometría y su simpleza, utilizando materiales puros texturas simples y colores monocromáticos.

A pesar de que la arquitectura actual mexicana, en su mayoría es minimalista,

existen ciertas construcciones que por su antigüedad, formaron parte de las primeras obras hechas por arquitectos mexicanos, este minimalismo mexicano,

formó parte de una arquitectura moderna, pero a la vez tradicional, donde conjuga

el método de construcción tradicional con el lenguaje de la modernidad

La investigación “Arquitectura minimalista en México” tiene como principales objetivos: comprender el concepto del minimalismo dentro del ámbito arquitectónico, así como identificar las principales características del diseño arquitectónico minimalista además de presentar a los principales exponentes de la corriente minimalista en México como lo son Pedro Ramírez Vázquez, Juan O’Gorman y Luis Barragán con sus respectivas obras más sobresalientes dentro de esta corriente arquitectónica

Para cumplir con los objetivos se explicara de manera detallas el minimalismo y sus características y se analizara un poco de la vida de los exponentes mexicanos y de igual manera sus principales obras minimalistas, cabe mencionar que no se profundizara en la historia del minimalismo como tal ni sus orígenes musicales limitando la lectura y los datos presentados a exponer la corriente minimalista en México.

1. ¿Qué es minimalismo?

Menos es más; El minimalismo es una tendencia de la arquitectura caracterizada por la extrema simplicidad de sus formas que surgió en Nueva York a finales de los años sesenta. y formar una unidad. Esto se resume en el precepto minimalista de que “todo es parte de todo". Con el tiempo el minimalismo nacido a finales de los sesenta alcanzó su madurez en los años ochenta a tal punto que ejerció influencia.

Los orígenes de esta corriente están en Europa y se encuentran en el manifiesto titulado “Menos es más” del arquitecto alemán Ludwig Mies Van Der Rohe, uno de los más importantes de este siglo. Debido a la segunda guerra mundial Van Der Rohe emigró a Estados Unidos para más tarde nacionalizarse estadounidense.

A fines de los años treinta Van Der Rohe ejerció la dirección de la Escuela de Arte y Diseño de la Bauhaus, en Alemania en donde se materializaron sus primeas ideas respecto a la pureza de las formas y al uso del concepto artístico para dotar al diseño industrial de personalidad.

El término minimalista, en su ámbito más general, es referido a cualquier cosa que se haya desnudado a lo esencial, despojada de elementos sobrantes. Es la tendencia a reducir a lo esencial. El minimalismo puede considerarse como la corriente artística contemporánea que utiliza la geometría elemental de las formas. Las formas son las que establecen una estrecha relación con el espacio que las rodea. Para ello el artista se fija sólo en el objeto y aleja toda connotación posible.

Las obras del Minimalismo buscan la sencillez y la reducción para eliminar toda alusión simbólica y centrar la mirada en cuestiones puramente formales: el color, la escala, el volumen o el espacio circundante.

Se habla de minimalismo refiriéndose a toda austeridad estilística, al énfasis en la geometría y la anulación de la técnica expresiva en las obras de tres dimensiones, principalmente. B. Rose señaló su carácter de objetos literales, objetos que se definían únicamente por una afirmación literal y enfática de su existencia en tanto que no querían sugerir nada más allá de sí mismos.

Los minimalistas pretenden que sus obras sean como los números, moral y metafísicamente neutrales. Que no demuestren evidencia de trabajo, pues no se valora la habilidad manual. Para ellos el trabajo es alienante, rechazan el concepto heroico de la actividad creadora y, sostienen que la labor física es lo menos importante del arte, preferían absorber ideas más que técnicas. El minimalismo no es metáfora ni símbolo de nada.

2. Diseño minimalista

El minimalismo se caracteriza por la extrema simplicidad de sus formas, líneas puras, espacios despejados y colores neutros, en un ambiente con equilibrio y armonía.

Ante todo se privilegian los espacios amplios, preferentemente altos, y libres. Un entorno armónico funcional, fuera del concepto de exceso, saturación y contaminación visual. Se evita también la cacofonía, la repetición y cualquier tipo de redundancia visual. Se podría considerar un “anti barroquismo” estético. Todo debe ser suavidad, serenidad y orden, nada de elementos superfluos y barrocos, de excesos ni estridencias, muchas veces ajenos al mundo exterior. Sobriedad sin ornamentación.

Las Líneas puras y bajas son una importante característica del minimalismo. En síntesis, la filosofía del minimalismo persigue construir cada espacio con el mínimo número de elementos posibles, de forma que se elimine o evite todo cuanto pueda resultar accesorio.

En el minimalismo todos los elementos deben combinar y formar una unidad, priorizando el todo sobre las partes. El espacio en sí es de gran importancia, nunca “eclipsado” por los elementos decorativos. En este contexto, se da una clara primacía a las líneas puras y bajas, casi a ras de suelo, con monocromía absoluta en techos, pisos y paredes, complementándose con los muebles.

2.1 El sentido de la unidad

Para el minimalismo todos los elementos deben combinar y formar una unidad. Esto se resume en el precepto minimalista de que “todo es parte de todo”.

2.2 Colores

Una de sus principales características del minimalismo es el uso de colores puros, con superficies o fondos monocromáticos, de tonos suaves predominando el blanco y el crudo. También se incorporan los tostados o el negro con sutiles toques de color para acentuar detalles y accesorios. Cuando pensamos en el blanco hay que saber, sin olvidar, que el blanco es un color con una amplia gama de variaciones tonales capaces de multiplicar la luminosidad.

El contraste lo aportan algunos detalles ornamentales de los que, en ningún caso, hay que abusar. El detalle de color, tal vez un rojo o pistacho, puede estar dado por una alfombra, un almohadón, o algún objeto único.

El minimalismo privilegia los espacios altos, bien iluminados y preferentemente sin cortinas

2.3

Materiales

Los materiales son otro de los puntos claves del minimalismo. En la ambientación minimalista se utiliza la madera, tanto en pisos como en muebles, y los materiales rústicos: cemento alisado, vidrio, alambre de acero, venecita y piedras, principalmente en estado natural, mínimamente manipulados.

2.4 Textiles

Las telas que se utilicen en la decoración minimalista deben evitar lo agresivo y barroco, aportando frescura e invitando a la relajación. Se deben dejar afuera las telas estampadas y floreadas, optando por la austeridad de los lisos. Se prefieren las telas rústicas en color marfil, texturas como el lino o lonetas. Cortinas, almohadones y tapizados tendrán que obedecer a una unidad y un equilibrio.

Las cortinas, cuando existen, deben ser blancas, de líneas rectas y simples; romanas o roller. Aunque se pueden prescindir tranquilamente de ellas.

2.5 Muebles

Los muebles toman el concepto propio del minimalismo de simpleza y funcionalidad; menos es más. La austeridad en el diseño y en la cantidad de muebles, son básicos en la decoración minimalista. No siempre existen muebles fijos. Muchas veces se esconden o guardan en muebles o estanterías. Los muebles modernos y orientales van muy bien con este tipo de decoración.

2.6 Paredes

En las paredes se trata de evitar todo adorno que esté de más, aunque se puede utilizar algún cuadro destacado en presencia o importancia. Un cuadro de autor es un buen recurso. Paredes lisas de colores claros o revestidas con piedra, cómo único elemento de decoración.

3. Principales exponentes y edificaciones de la corriente minimalista en México

3.1 Pedro Ramírez Vázquez

Pedro Ramírez Vázquez nació y murió el 16 de abril. Una vida que comienza y termina en la misma fecha da la impresión de poseer cierta perfección arquitectónica, un equilibrio clásico en el que nada falta o sobra. Esa coincidencia obligará a recordar su nacimiento cada vez que se conmemore su muerte.

Sus obras las construyó inspirado en un concepto de la Grecia Clásica, desafiando el espacio para que ahí “la gente desarrollara su vida”, porque al asumirse como urbanista “de servicio público”, su búsqueda permanente a través de la relación espacio-forma propició el óptimo desenvolvimiento de las funciones sociales en sus edificaciones, además de regalar una fisonomía a la Ciudad de México que ya no borrará el tiempo.

3.1.1 El Museo Nacional de Antropología

El Museo Nacional de Antropología (MNA) es uno de los recintos museográficos más importantes de México y de América Latina. Está concebido para albergar y exhibir el legado arqueológico de los pueblos de Mesoamérica, así como para dar cuenta de la diversidad étnica actual del país

Obra del destacado arquitecto mexicano Pedro Ramírez Vázquez, quien lo diseñó en 1963 con la colaboración y asistencia de Jorge Campuzano y Rafael Mijares, tiene una impresionante arquitectura con salas de exhibición que convergen a un patio central. En este patio hay un estanque de lirios y la famosa fuente con forma de paraguas o sombrilla, sostenida por un pilar central alrededor del cual se precipita una cascada artificial. Las salas de exhibición están rodeadas de jardines, muchos de los cuales contienen exhibiciones externas.

muchos de los cuales contienen exhibiciones externas. El Museo cuenta con 44 mil metros cuadrados bajo

El Museo cuenta con 44 mil metros cuadrados bajo techo, distribuidos en 23 salas y 35.700 metros cuadrados de áreas descubiertas que incluyen el patio central, la plaza de acceso y algunos patios hundidos a su alrededor. En todos

estos espacios se encuentra la mayor colección del mundo de arte prehispánico de Mesoamérica, fundamentalmente de las culturas maya, azteca, olmeca, teotihuacana, tolteca, zapoteca y mixteca, entre otros pueblos del México antiguo, así como una extensa exposición sobre la etnografía de los pueblos indígenas actuales del país, la cual ocupa todo el segundo piso del recinto museográfico.

El área total del museo es de 79.700 metros cuadrados (casi 8 hectáreas

3.2 Juan O’Gorman

El arquitecto, muralista y pintor de caballete impulsó la arquitectura funcional y orgánica, y fue el continuador del Muralismo.

Nació el 6 de julio de 1905 en la ciudad de México.

Juan O’Gorman, uno de los creadores más representativos del arte en México del siglo XX, fue un artista completo: arquitecto, muralista y pintor de caballete.

Al padre de la arquitectura moderna en México se le recuerda en el aniversario 108 de su natalicio, ocurrido el 6 de julio de 1905 en la Ciudad de México. Fue el hijo mayor del británico de origen irlandés Cecil Crawford O’Gorman y de Encarnación O’Gorman

3.2.1 Casa estudio de Frida Kahlo y Diego Rivera

O’Gorman 3.2.1 Casa estudio de Frida Kahlo y Diego Rivera El museo (ubicado en el barrio

El museo (ubicado en el barrio de San Ángel de la delegación Álvaro Obregón sobre una superficie de 380 metros cuadrados) está conformado por tres inmuebles: dos casas-estudios y un laboratorio fotográfico diseñados por el arquitecto y artista mexicano Juan O'Gorman. La construcción se inició en 1931 y concluyó al año siguiente, pero Diego Rivera y Frida Kahlo la habitaron a partir de 1934.

El sistema de construcción de hormigón armado en donde la forma se deriva de la función utilitaria, principio que defendió O´Gorman como eje de la arquitectura, permite que las instalaciones eléctricas sean aparentes; las losas de hormigón de ambas casas se presentan sin el acabado en yeso y solo los muros de ladrillo están aplanados. En las puertas se utilizó láminas de asbesto

con marco de herrería, una escalera de hormigón helicoidal exterior que comunica los diversos pisos del Estudio del Pintor, entre otras, son las características que fundamentan la teoría arquitectónica funcionalista de O'Gorman: el mínimo de gasto y esfuerzo por el máximo de utilidad.

El Estudio del Pintor se desarrolla en planta baja y dos pisos, las losas de concreto son aligeradas y aparentes, la marquetería es de acero estructural, la techumbre en forma de diente de sierra; sus acabados demuestran gran austeridad y economía. Gran atención se prestó a la iluminación natural requerida para tal estudio, solucionada con ventanas de piso a techo. Se aprecian también el empleo de la planta libre, al nivel de los accesos sostenidos en pilotes ligeros. La introducción de estos elementos en la arquitectura de ese entonces, constituyen una de las más valiosas aportaciones a la arquitectura moderna del siglo XX.

3.2.2 Casa O’Gorman

Con la premisa de “el máximo de eficiencia con el mínimo de recursos y esfuerzo”, Juan O´Gorman proyecta la primera casa de carácter funcionalista y de la primera vivienda mínima construida en México, la cual dio inicio a una nueva etapa en la historia arquitectónica mexicana en el siglo pasado, así como en toda Latino América.

Haciendo manifiesto a sus ideas funcionalistas y revolucionarias, la Casa O´Gorman de 1929 muestra una solución espacial en donde se aprecia el juego de claroscuros, contrastes entre masa y vacío, cerrado y abierto, continuidad, fluidez y transparencia en la parte frontal de la casa, contrario al hermetismo y compartimentación del espacio, que se muestra en la parte posterior de la misma. O’Gorman proyectó la casa-estudio pensando en que la función no debe ser obstaculizada por la estética; es por esto que todos los elementos funcionales quedan a la vista.

El propio autor decía de su obra: “La casa que construí causó sensación porque jamás se había visto en México una construcción en la que la forma fuera completamente derivada de la función utilitaria. Las instalaciones, tanto la eléctrica como la sanitaria, estaban aparentes. Las losas de concreto sin

utilitaria. Las instalaciones, tanto la eléctrica como la sanitaria, estaban aparentes. Las losas de concreto sin

enyesado. Solamente los muros de barro, block y de tabique estaban aplanados. Los tinacos eran visibles sobre la azotea. No había pretiles en la azotea y toda la construcción se hizo con el mínimo posible de trabajo y gastos de dinero. Aplicando el sistema de construcción de concreto armado, su apariencia era extraña. En México no se había hecho una casa puramente funcional”

El proyecto original de la casa O´Gorman se organiza a través de una propuesta compacta, de volumetrías regulares ubicadas al centro del terreno disponible, posibilitando visualizar el conjunto en perspectiva con sus cuatro fachadas.

Al recorrer la casa-estudio nos damos cuenta, que hacia el oriente, ésta posee con un patio de acceso soportado sobre columnas, dejando parcialmente la planta baja libre, a manera de una terraza sombreada.

No menos innovador, en la planta alta se ubica un estudio de pintura con tres caras de cristal. Esto lo logra al implementar plantas moduladas perfectamente, y organizando la estructura a base de columnas y losas de concreto armado, permitiendo la colocación de grandes ventanales con los que se iluminan y ventilan de forma natural los espacios interiores y así mismo, dando una continuidad visual y espacial al estudio con el exterior.

Este estudio tiene acceso desde el interior de la propia casa y al mismo tiempo con un acceso exterior, independiente, a través de una soberbia escalera helicoidal, sin barandales, articulando a la casa con el ambiente y recordando propuestas Lecorbusianas acercando la realidad arquitectónica con expresiones escultóricas.

El resto del programa, en planta baja, se constituye por los espacios sociales y sus servicios, sala, comedor, cocina, baño y en planta alta, de cuatro recámaras y el servicio de baño, el estudio antes mencionado, también con baño. Al fondo del terreno, al poniente, se ubicaban zonas de servicios generales.

La casa-estudio añade elementos del arte popular mexicano, entre ellos una cerca de cactus, unos tecorrales (muretes de tradición rural fabricados con piedras de río) y colores de la arquitectura popular, haciendo referencia a tradiciones nacionales.

La casa O´Gorman permite hacer una revaloración estética y discursiva de una tipología arquitectónica la cual dialoga con la naturaleza. Y que en ella, la intención del arquitecto fue lograr la mayor economía de espacio a través de un estudio minucioso de las actividades internas del edificio.

3.3 Luis Barragán

Luis Barragán, uno de los arquitectos más importantes del siglo XX, nació en Guadalajara, Jalisco el 9 de Marzo de 1902.

En 1976 recibió el premio Nacional de Artes, e ingresa como miembro del American Institute of Architects. En 1980, Luis Barragán fue distinguido por el premio Pritzker, establecido por la fundación Hyatt para honrar en vida al arquitecto cuyo trabajo demuestre talento, visión y compromiso, y que haya contribuido significativamente a la humanidad en la creación del entorno a través de la arquitectura. Esta distinción ha sido considerada como una especie de Premio Nobel en este campo. Luis Barragán, murió el 22 de Noviembre de 1988 en la ciudad de México

3.3.1 Las torres de satélite

Las cinco torres nacen verticales sobre una plaza ligeramente inclinada, prolongándose hacia lo alto a medida que el espectador se acerca. De esta manera se acentúa su verticalidad como agujas que se recortan en el cielo, pero con el contraste de su estriado horizontal que, además de una textura, le confieren cierta cualidad de fuerza en su percepción.

De este modo, en los primeros días de marzo de 1958 las Torres de Satélite se inauguraron como símbolo de la naciente Ciudad Satélite, bajo el gobierno de Adolfo Ruiz Cortines. Recientemente, se ha propuesto que sean declaradas Patrimonio Cultural de la Humanidad ante la Unesco.

La obra es encarada como un experimento: una conjunción inseparable entre arquitectura y escultura. Barragán y Goeritz trabajan en un proyecto conceptual con unos enormes volúmenes ciegos, un ejercicio estético del paisaje contemplado (en movimiento) desde la carretera.

Así resulta un conjunto escultórico formado por cinco bloques de hormigón, con alturas que variables, implantadas de manera aparentemente aleatoria sobre una plancha de hormigón, dura y desprovista de cualquier otro elemento.

Las torres son edificaciones triangulares totalmente huecas y carentes de techo. Los prismas consiguen trampear su geometría a medida que el movimiento

totalmente huecas y carentes de techo. Los prismas consiguen trampear su geometría a medida que el

modifica su percepción; a veces como planos regulares, otras como líneas fugadas hacia el cielo: como vértices finos o como murallas pesadas.

Poseen la textura del encofrado del hormigón con estrías cada metro, que se consiguió aplicando las técnicas empleadas en la construcción de chimeneas industriales. Esto aumenta visualmente su altura. Principalmente, destacan por su intenso colorido. El empleo de colores brillantes, así como la disposición de las torres, la textura y su escala, integran lo mexicano con la devoción cosmopolita.

Hasta ahora, las Torres han sufrido diversas modificaciones en sus colores. Los colores originales, fueron blanco, amarillo y ocre, de acuerdo a la inspiración que sus creadores encontraron en las torres de San Gimignano. Sin embargo, con motivo de las olimpiadas de 1968 fueron pintadas por idea de Mathias Goeritz con color anaranjado para contrastar con el azul del cielo. Luego, en el año 1989 fueron pintados los 6,644 metros cuadrados de su superficie, quedando dos torres blancas, una azul, una amarilla y una roja, por las empresas Nervión y Bayer de México.

En 2008 fueron remozadas de nuevo por el Ayuntamiento de Naucalpan y donantes privados, retirando mediante disparos de espuma de poliuretano las capas de pintura anteriores y dándoles de nuevo sus colores originales. Además se instaló iluminación arquitectónica para destacar aún más estos hitos en Ciudad de México.

3.3.2 La casa de Luis Barragán

La Casa Luis Barragán, diseñada por Luis Barragán y construida en 1948, es una de las obras arquitectónicas contemporáneas de mayor trascendencia en el contexto internacional. Es una obra que, perteneciendo al desarrollo del movimiento moderno, integra en una nueva síntesis elementos tradicionales y vernáculos, así como diversas corrientes filosóficas y artísticas de todos los tiempos. La influencia de Luis Barragán en la arquitectura mundial sigue creciendo, y su casa, conservada con fidelidad tal como la habitó su autor hasta su muerte en 1988, es uno de los sitios más visitados en la ciudad de México por los arquitectos y los conocedores de arte de todo el mundo.

de los sitios más visitados en la ciudad de México por los arquitectos y los conocedores

La casa estudio de Luis Barragán se ubica en la calle de General Francisco Ramírez, en la Ciudad de México. La elección de esta pequeña calle en el antiguo barrio de Tacubaya es, por sí misma, una de las primeras declaraciones en el manifiesto de esta obra. Se habla de un barrio popular que, a pesar de las presiones del desarrollo urbano, hoy lucha por conservar algo de su carácter singular.

El barrio estaba constituido por modestas casas de pequeña escala y por la tipología tradicional de la vivienda popular colectiva en la ciudad de México: la vecindad. Complementan este contexto la cercanía de los talleres de oficios, las tiendas de abarrotes, las distribuidoras de materiales de construcción y las fondas.

En esta casa procuró desarrollar un ambiente exclusivamente de su gusto personal, incluyendo en su diseño rasgos tanto de la arquitectura popular como de los antiguos conventos de México, y a la vez una expresión de la arquitectura contemporánea. Su planta se divide en espacios muy distintos entre sí, pero manteniendo una coherencia entre el todo y sus partes.

La portería, se distingue por entregar una sensación de límite entre la casa y la calle. Este pequeño acceso tiene una luz teñida por un vidrio amarillo, como manera de reinterpretar un espacio tradicional. La portería funciona como un lugar de espera y, al mismo tiempo, como un espacio donde se preparan los sentidos. Estos son puestos en un estado expectante por la acción directa de una paleta de materiales precisa, escasa en variantes, pero generosa con ellos:

madera, piedra y muros encalados.

Por otra parte, el vestíbulo, una segunda puerta, separa la portería de la luz intensa del vestíbulo, que es elaborada por un mecanismo de reflejos. Desde el plano amarillo del exterior, la luz incide sobre una superficie dorada y se refleja después sobre los muros pintados color rosa. La experiencia cromática también puede ser leída como una secuencia complementaria. De esta manera el amarillo de la portería satura la pupila para recibir al color rosa que es, a su vez, preparación y catálisis, si es que abrimos una puerta más y nos asomamos hacia la ventana del comedor que tiene el fondo verde intenso y sombreado del jardín.

Ascendiendo por una rampa, tras el muro, se llega a un segundo espacio sobre el vestíbulo donde se encuentra un vestidor separado visualmente por muros que no alcanzan el techo, dándole continuidad a toda la altura. Es un espacio fluido y moderno.

La transición hacia la estancia-biblioteca se logra con recursos que serán constantes a lo largo del recorrido. Un acento de escala, a manera de contracción, su consecuente sombra y el movimiento, nunca frontal ni directo, sino obligado a una directriz quebrada que concluye con una nueva dilatación del espacio, el aire y la luz. La fachada poniente de la casa se distingue de la

impenetrable fachada hacia la calle no sólo por su proporción de vanos, sino también en su concepción como un mecanismo de diálogo de la casa con su jardín.

Este es el caso de la gran ventana en la estancia. A través de esta fachada la naturaleza tiene una constante relación con lo que sucede al exterior. Frente al jardín se encuentra la estancia. Otra vez los materiales industriales están ausentes en el diseño de los objetos cotidianos. Sólo tenemos madera maciza, piel, fibras vegetales y lanas.

Este espacio de doble altura, la Biblioteca, se divide en recintos conformados mediante la introducción de varios muros a media altura. Entre los dos planos blancos a media altura, se conforma un lugar de trabajo para la biblioteca donde se resguarda una mesa de madera gruesa. Este rincón de muros bajos vuelve a aparecer tangencial a un recorrido que comienza a trazarse, ahora en espiral, hasta encontrarse de frente con la célebre escalera de tablones en cantiliber. Aquí se ha propuesto una síntesis mínima de la escalera que nace del mismo material de la puerta hacia la que se dirige, en un solo gesto plástico.

Por otra parte se encuentran el comedor y desayunador, desde el comedor se logra desprender la vegetación del suelo para añadir un color más en la composición. En el desayunador la ventana se eleva una vez más y ya no tiene una posición frontal generosa. El jardín se presenta entonces como una fuga superior de la perspectiva, en el lugar más íntimo de la casa, donde hay que resguardar la mirada entre los muros. En la cocina, amplia y bien iluminada, el jardín aparece sólo al abrir la puerta. Los vidrios translúcidos denotan aquí una jerarquía de ventana muy distinta a las antes descritas.

La habitación de huéspedes y las otras dos habitaciones de este segundo nivel tienen como denominador común su espíritu monacal, no sólo por la economía de recursos con la que están resueltas, sino incluso por la selección del mobiliario y las texturas. En ninguna de estas habitaciones aparece, como no lo ha hecho en toda la casa, a excepción del desayunador, una luz artificial y homogénea.

En la segunda planta la vista del jardín está reservada para la habitación del arquitecto y la habitación de tarde. A estas se accede por una nueva válvula espacial, ahora amarilla, que concentra la luz de la mañana proveniente del vestíbulo hasta llevarla al interior de las recámaras.

El vestidor es un lugar al igual que el vestíbulo tiene una compleja y fluida espacialidad. El vestidor es la invitación a descubrir la terraza pasando a través de una hendidura vertical, un sólido de luz amarilla por el que apenas asoman tres escalones de madera cuyas dimensiones sugieren un ascenso meditativo, solitario.

Finalmente la terraza es una composición abstracta de paramentos desnudos

que funcionaron como laboratorio cromático y cuya función arquitectónica es a

la vez evocadora e insólita. En la terraza es donde sucede el desenlace de la

compleja construcción espacial y poética de la casa.

A partir de un simple barandal de madera que permitía la vista hacia el jardín,

los muros perimetrales fueron elevados hasta la completa introspección. Por otro lado, las múltiples variaciones cromáticas que se registran dejan pistas de la exploración que Barragán hace sobre la interacción del color con los espacios construidos. La búsqueda de los orígenes desde los cuales la terraza ha evolucionado se vuelve múltiple: pueden encontrarse en la tradición musulmana de habitar los techos o en esos lugares abiertos por excelencia al acontecimiento urbano y hasta en el concepto anunciado por Le Corbusier de la quinta fachada moderna.

CONCLUSIÓN

El minimalismo es una tendencia o corriente arquitectónica en la que el arquitecto diseña espacios por medio del trazo de líneas suaves y bien marcadas eliminando los elementos que no son necesarios, de esta manera el arquitecto crea espacios sencillos y delimitados haciendo uso del gasto mínimo para una máxima utilidad.

La belleza del minimalismo recae en los espacios simples creados a partir de la función que estos tendrán y una combinación de colores puros y elegantes.

En México el minimalismo ha sido expuesto en toda su extensión por arquitectos Pedro Ramírez Vázquez y Juan O’gorman y el ganador del premio Pritzker, Luis Barragán. Entre las edificaciones más sobresalientes en México podemos encontrar: El museo de antropología e historia, El museo casa estudio de Frida Kahlo y Diego Rivera, Las torres de satélite y la casa de Luis Barragán.