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Los felices años veinte.

1. Los desequilibrios de la economía mundial.

La Primera Guerra Mundial supuso la desarticulación de las economías de los países combatientes.

1.1. Las consecuencias económicas de los tratados de paz.

Los tratados de paz tuvieron, a corto y medio plazo, varios efectos negativos. Impusieron grandes indemnizaciones a los países vencidos y además fragmentaron los grandes Imperios de Europa central y oriental (alemán, austrohúngaro y turco), con lo que se desmantelaron grandes espacios económicos unificados, se rompió la unidad monetaria, surgieron nuevas fronteras aduaneras y se desorganizaron los sistemas de transportes. Alemania perdió importantes regiones minerales e industriales (Alsacia, Lorena, la cuenca del Sarre, la alta Silesia) y sobre ella recayeron gran parte de las reparaciones de guerra.

A estas catastróficas consecuencias se añadieron otros dos problemas: la falta de

entendimiento entre Europa y Estados Unidos sobre la cuestión de las deudas entre los aliados y el pago de las reparaciones de guerra.

El conflicto desorganizó el sistema monetario internacional, basado en la

convertibilidad de las monedas en oro, sistema que se abandonó porque algunos países emitieron más dinero del que podían respaldar sus menguantes reservas de oro.

1.2. El declive de Europa y el auge de Estados Unidos.

Tras la Primera Guerra Mundial se quebró el sistema económico internacional anterior

a 1914, que se basaba en la posición de Europa como centro financiero e industrial del mundo. Estados Unidos pasó a tener la hegemonía de la economía mundial.

Los préstamos que Estados Unidos concedió a Europa durante la guerra cambiaron su posición de país deudor a país acreedor. La supremacía de USA se manifestó en que el dólar desplazó a la libra y la bolsa de Nueva York se convirtió en el centro financiero mundial, en detrimento de Londres.

1.3. La crisis económica de posguerra, 1920-1921.

Lograda la paz, la economía internacional conoció, entre 1919 y 1920, un intenso y corto boom económico. Los países europeos necesitaban bienes de equipo (maquinaria, herramientas, material de transporte) para reconstruir las infraestructuras y el aparato productivo. Las economías de USA y Reino Unido se

beneficiaron del notable aumento de la demanda europea. El crecimiento económico y la expansión de la deuda favorecieron una brusca alza de los precios que generó una inflación a nivel mundial.

1.4. La recuperación, 1921-1925.

Para llevar a cabo la reconstrucción de la economía internacional se intentó restaurar el sistema económico liberal anterior a la guerra. El primer paso consistía en frenar una inflación sin precedentes. Para conseguir este objetivo había que disminuir la cantidad de dinero en circulación y retornar al patrón oro (alterado durante la guerra por las emisiones de dinero por parte de los países combatientes).

Los países neutrales, así como Reino Unido y Estados Unidos, lograron detenerla adoptando una severa política deflacionista: recortes del gasto público, subida de impuestos… Estos Estados intensificaron su política proteccionista para combatir la competencia exterior.

La situación más espectacular fue la de Alemania. Para financiar el déficit presupuestario, el endeudamiento de la guerra, los gastos de la reconstrucción y las reparaciones de guerra, el gobierno alemán emitió una cantidad excesiva de billetes; se desató una subida de los precios imparable que hundió la economía. Como consecuencia, Alemania suspendió el pago de las reparaciones de guerra. Francia y Bélgica ocuparon la cuenca industrial del Ruhr en enero de 1923 para resarcirse del impago.

El Plan Dawes.

Para restablecer el sistema monetario internacional, se convocó la Conferencia Internacional de Génova en 1922 con el objetivo de estabilizar las monedas y retornar al patrón oro.

En 1924 se aceptó la propuesta de Estados Unidos, el llamado Plan Dawes, que tenía como objetivo la normalización de la economía alemana. El plan redujo drásticamente los pagos que Alemania tenía que hacer cada año. Además, la banca estadounidense concedió a Alemania un cuantioso préstamo con el cual pudo afrontar los pagos, realizar una reforma monetaria y retornar al patrón oro.

2. Los felices años veinte (1922-1929).

2.1. Los felices años veinte en USA.

La expansión económica tuvo su centro neurálgico en los Estados Unidos, que conoció entre 1922 y 1929 un espectacular crecimiento tanto de su producción industrial como de sus exportaciones, reforzándose su papel hegemónico como principal suministrados de manufacturas y de capitales en el exterior.

Experimentaron un fuerte impulso las nuevas industrias, como el automóvil, las industrias eléctricas y de fabricación de electrodomésticos, la industria química, la industria aeronáutica, y el desarrollo de las nuevas fuentes de energía, la electricidad y el petróleo.

En las industrias estadounidenses se impuso la producción en masa. Se aplicaron nuevos métodos de racionalización del trabajo (taylorismo) y de producción estandarizada y en cadena (fordismo).

Una característica muy novedosa fue el desarrollo de la publicidad y de nuevos sistemas de compras a plazos. Se empezó a desarrollar un consumo de masas.

La concentración fue otro rasgo importante. En USA se crearon grandes grupos empresariales mediante la fusión o reagrupación de empresas.

2.2. En Europa: Belle Époque.

Europa se recuperó de la crisis de posguerra, pero dejó de ser el centro de la economía mundial. Solo Francia y Alemania conocieron un importante de la producción industrial.

2.3. Problemas y dificultados.

Esta prosperidadtenía serios desequilibrios:

La crisis permanente de los sectores tradicionales. La producción agrícola aumentó mucho por la modernización y la mecanización, pero el mercado se mostraba incapaz de absorber tal producción, lo que provocó la subida de precios. También se produjo el estancamiento de los sectores industriales tradicionales, frente a la expansión de las industrias nuevas, que acapararon la mayor parte de la inversión.

Otra factor fue el descenso de la capacidad de consumo de la población; la caída de las rentas agrarias, el endeudamiento de los campesinos y las elevadas tasas de desempleo hacían que amplios grupos de la población consumieran muy poco.

El comercio mundial también se estancó a causa de la recesión del consumo y de la imposición de tasas aduaneras a las importaciones, que se acrecentaron con las políticas proteccionistas adaptadas tras la crisis de 1921.

La inestabilidad del sistema monetario internacional. El sistema del patrón oro no logró estabilizar la situación por la falta de cooperación internacional.

También se redujo un descenso de las inversiones de capital en las actividades productivas. Muchos capitales se invirtieron en la bolsa.

Patrón oro: Sistema monetario internacional vigente hasta la década de 1930. Establecía que las monedas de todos los países que pertenecían a este sistema eran cambiables por una cantidad fija de oro.

Política deflacionista: Política económica cuyo único objetivo es frenar el alza de los precios. Para lograrlo se reduce el número de billetes en circulación, se dificulta la concesión de créditos y se reduce el gasto público.

Hiperinflación: es una inflación muy elevada, fuera de control, en la que los precios aumentan rápidamente al mismo tiempo que la moneda pierde su valor.

Proteccionismo: política económica para proteger los productos del propio país, imponiendo limitaciones a la entrada de productos extranjeros, similares o iguales mediante la imposición de aranceles e impuestos a la importación, encareciendo así dicho producto de modo que no sea rentable.

Fordismo: Este término procede de Henry Ford, que fue el primero en organizar los principios del taylorismo del trabajo en cadena y la producción en serie de automóviles (cadenas de montaje).

Taylorismo: Creado por F.W. Taylor, fue el primer método de organización científica del trabajo. Consiste en la división del proceso de producción industrial, separando las tareas de creación y organización, desempeñadas por ejecutivos, directivos e ingenieros, de las tareas de ejecución, cada obrero realiza de forma mecánica una misma acción del proceso de producción, a las que se asigna un tiempo preciso.