Sie sind auf Seite 1von 1

Haba un hombre sentado en un banco con un cigarrillo sin encender en la boca.

No he vuelto
a ver a Matilde. La cosa pblica quedaba entonces exclusivamente en manos de la clase
poltica y, en estos nuevos modelos lingsticos, sintaxis, semntica y pragmtica van a la paz.

Haba un hombre sentado en un banco con un cigarrillo sin encender en la boca. Se levant y
se acerc a un seor que paseaba por all. Le pidi fuego, pero el seor no fumaba. El hombre
le dio las gracias y volvi a sentarse. El otro seor sigui su camino.