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EL

HIPNOTISMO

AL ALCANCE DE TODOS

Suplemento de

 

Te

dVI.

Queda

hecho

•;

depóalto

 

que previene la

ley 11.723.

 

Üei;i«tro de

Propiedad

Intelectual

598.081

ESTA obra ha sido escrita por uno de ios más extraordina­ rios hipnotizadores del siglo XX y cuya actuación trascen­ dió los limites del hemisferio occidental, así como la mera

diversión teatral, para pasar a ocupar un puesto destacado en la esfera de la ciencia y de la investigación. Fassman está dotado, sin duda, de tales condiciones especiales que

lo erigen en

un ser muy superior al común de los hombres

y este talento innegable le ha llevado a la conclusión escla- fecedara —cualidad inherente de los espíritus disciplinados y científicos— de establecer en las páginas que van a leerse, que para llegar a ser hipnotizador no son indispen­ sables cualidades especialisimas. sino que estas cualidades están latentes en cada uno de nosotros y sólo es necesario estudiarlas, disciplinarlas y dominarlas para poder dirigir­ las a voluntad.

Tai es la

lección de este notable libro.

Las experiencias del profesor Fassman son el producto

de una intensa actuación pública que cuenta con más de veinticinco años de contacto directo con los públicos de más de cincuenta paises y durante la cual varios cientos de mi* les de espectadores pudieron observar la acción de $u po­ derosa personalidad y la aplicación de sus vastos conoci­ mientos. Esta experiencia y este saber son revelados en las presentes páginas, que con su claridad de exposición po­

nen al alcance del lector la manera de

desarrollar sus po­

deres internos e innatos. Fassman hará de usted, amigo lector, un buen hipto- lizador, si tiene la suficiente aplicación de estudiar, desarro­ llar y dominar las fuerzas latentes aue residen dentro de su individualidad.

A

¿QUE ES

«I

HIPNOTISMO?

¿OS franceses ÜBty. que investigaron loe fenómenos supra normales, llegaron a la conclusión de que el hipnotismc y la clarividencia son hechos científicos demostrados as) como la telepatía y la sugestión En el medioevo, época donde lo religioso se entumes* ciaba con lo sobrenatural, lloredo la superstídón de ló? fuertes poderes mágicos al conjuro de marmitas borbot sab­ les de hierbas y con el pronunciamiento de palabras mié* leñosas. Lo ignorancia hacía que la aplicación del poder hipnótico fuese mal comprendida y peor interpretada. Pero en la era moderna, el análisis critico de tos ienómenos de la conciencia dio nacimiento a una serie de ciencias nuevas que trataron de profundizar más en este ente tan extrcño que llamamos "ser humano”. Fueron surgiendo de esto ma­ nera, ciencias tales como la psicología, la psiquilria y sus derivados, el psicoanálisis y la terapéutica psicasomótica. Mesmei, Charco!, y más tarde Freud y la escueta de Vicn'a. descubrieron un mundo nuevo lleno de maravillas v que no tiene nada de supersticioso.

Lo cierto es que durante el día varaos acumulando las

mi! sensaciones que percibimos por la vísta, el tacto y el oí- .do y que esta acumulación se archiva en el subconsciente, que es Ja sana dando rigen loe resortee causales de nuestros actos y donde se funda la base de nuestra personalidad. Cuando estamos despiertos nos movemos al impulso de la

moral, de la religión, de la educación

y de otros factores

suministrados por la convivencia bajo la voluntad ordena* dora de la inteligencia; pero al indujo del sueño. Ies impre­ siones archivadas en el subconsciente actúan sin el dominio de la voluntad y salen a la superficie todos los sentimientos reprimidos, combinados caprichosamente. En las estados de hipnosis la volunted ordenadora de esas personas es sus­ tituido por ei hipnotizador y entonces actúen de acuerdo a ese nuevo y extraño impulso como una voluntad inieitada.

En realidad, más que una voluntad, es la fantasía propia que obra, y con ella se pueden experimentar sensaciones obedecer órdenes y, en íin, adoptar actitudes tísicas y men­ tales que el hipnotizador imparte al subconsciente y éste a nuestra voluntad. La hipnosis puede curar enfermedades nerviosas, siempre que ellas no sean orgánicas, como la catalepúa ,poi ejemplo. Mas no debemos creer que el paciente está a merced absoluta del hipnotizador, quien por muy fuerte que sea su influencia no logrará caminar su disposición, de obrar según los principios morales elevados. Se prefiere, como sujetos, a personas capaces de concentrarse, con riqueza de pensa­ miento y tuerte individualidad; porque sus mentes, a través del sueño hipnótico, vuelven hipersensibles a sus facultades y rompen las bañeras invisibles que limitan la vida normal

y logran los efectos de la clarividencia Por otra parte, como

los recuerdos nunca se pierden y

con el tiempo van que­

dando aletargados o adormecidas, este estado especial los trae al presente para los efectos de su curación psíquica.

Comprobamos asi que el hipnotismo tiene un vasto campo de aplicación práctica en la medicina y. especial­ mente, en la psiquiatría. Hoy se lo emplea con éxito como sustituto de la anestesia cuando ésta no puede suministrar­ se en intervenciones quirúrgicas y en correcciones de trastor­ nos de carácter psicológico, "lies" nerviosos, apocamiento, complejos y manías en sus diversos grados. Eb conocido su uso en obstetricia y, últimamente, en odontología. Vemos, pues, la infinita gama de aplicaciones que tiene el hipnotismo y la diversidad de sus posibilidades futuras. EL lector hallará en esta obra todas las indicaciones nece­ sarias para lograr el dominio de uno de los aspectos más curiosos e inexplorados del hombre. Le deseamos que pueda

obtener

de este conocimiento

el mejor

y

más

útil de los

beneficios.

|HE AQUI A FASSMANl

£L autor de esta obra nació a principios de siglo en la ntHcfi de Sort. iegjon montañosa situada en los Puineae Españo­ les. bella y recatada del bálago humano. Desciende de una antigua familia celtiibera, en cuyas costumbres sencillas y

naturales se desarrollaron los años de su

infancia y ado­

lescencia. ¿Sabemos cada uno de nosotros quiénes somos? ¿Sa­ bemos por qué existimos? ¿Sobemos cuánto podemos dar de nosotros mismos? El nuevo ser que aparece en este osee narío es apenas uno más. entre miles y millones, y este nuevo ser descubre un día en su propio organismo ciertos elementos excepcionales que le asombran a él mismo, antes que a nodie. No sabía todavía que algo semejante ocurrió «día en el siglo XVIII. a Descartes. A la edad de quince años notó que algo raro pasaba en su organismo; experimentaba extraños deseos de dominar a los serse que lo rodeaban, a la vez que ansias imperiosas de penetrar profundamente en el alma humana y desenlia ñor sus mis leños. Percibía la existencia de vibraciones su periores que se hallaban fuera de control y supuso que si él lograba dominar tales vibraciones conseguiría tener en sus manos un poder excepcional. Sus padres, modestas comerciantes de la zona, no com prendían este estado y, grandemente alarmados, procura son observar la evolución de la actividad espiritual del niño tratando de encauzar a su hijo par las sendas comunes. Sin embargo, poco a poco, fueron comprendiendo que las fuerzas intuitivas y vocacionales del niño eran muy superiores a la voluntad que ellos pusieron en la disoación y que hacían inútiles todos sus esfuerzos en tal sentido. Par su parle. Pas­ amán lograba en forma paulatina progresos asombrosas. Ona tarde, imponendo sus manos sobre una persona que padecía aguda jaqueca, consiguió que rata dolencia se le calmara en forma lápida y misteriosa. Después, el hecho se repitió una y otra vez ante el asomara de los vecinos de

la localidad,

primero, y de las familias comarcanas, más

tarde. Su lama

llegó a

trascender luego ios límites de

lo

región. Mientras cursaba los estudios secundarios tue prota gonisla de otros sucesos que llamaron poderosamente lo atención de sus condiscípulos y profesores. A veces reali* zaba operaciones matemáticas dificilísimas, cuyos resultados surgían de su mente con toda precisión y en escasos sequa* dos, tras un breve período de concentración.

OPTA POR LA VOCACION

AL sentirse poseedor de tan portentosas facilidades, Fassman pensé que su carrera señalada era la dedicación a la ciencia

de los números, las matemáticas, e inició y continuó por un

tiempo

los

estudios

universitarios relacionados

con

tila.

Pero, finalmente, la gravitación de su extraordinaria incli­ nación por su misterioso don de bucear en loe sucesos que tienen electo en la intimidad del espíritu de los hombres lo volcó definitivamente al campo de las ciencias conjeturales el hipnotismo, la parapsicología y la clarividencia.

En años siguientes se dirige a París, donde entra en contacto con el famoso astrólogo e hipnotizador Hannussen. quien le proporciona las primeras revelaciones acerca de sus propias cualidades y lo encamina hacia la comprensión total de sus raras cualidades. ¡Extraño sino el de aquel hom­ bre, que ha muerto después en Berlín a mano de la policía política de la Alemania nacionalsodalista y que dejó tras de sí una estela de misterios aún no develados, misterios que aguardan todavía la paciente labor reveladora del sa­ gaz investigador de las ciencias ocultas!

En París concurrió a distintos centros espiritas y todos aquellos que tenían relación con el esoterismo y la especu loción psicológica. Entonces supieron de su presencia los mejores wtlnries de investigación, aunque en ellos no pudo

satisfacer su angustia por desarrollar las facultades que dentro de si percibía en potencia. Por aquella época se pone en contacto con los franceses ñigéne y Maicel Osty, quienes interesados por estas proble' naos y frente al planteamiento que Fassman les hace, resuel­ ven concertar una serie de sesiones privadas originadas poj consultas efectuadas par las clínicas psiquiátricas más Importantes. A estas sesiones asisten Investigadores de re­ conocida talla intelectual y personajes del mundo de la po­ lítica. de las finanzas y de la ciencia. El rey de Bélgica; el •x-presidente del consejo de ministros de Francia. Henry Poincaré; Axel Munthe y otros fueron testigos de los rigurosos Con (roles que se empleaban allí para el estudio y observa­ ción de los diversos fenómenos oarapsicolóqicos que Fass- man provocaba.

EL HOMBRE REALIZADO

Años más tarde, y ya constituido en una personalidad descollante dentro de su esfera de acción, Fassman regresa c España. En su país nata] continuó ofreciendo sesiones privadas, esta vez en colaboración can los doctores Señó «—©mínenle psiquíatra— y Olíver Bracbíels. Dichas sesiones se extienden a diversas ciudades de España y provocan asombro e inquietud en sus círculos científicos; hasta que presionado por distintos tactores, se decide a ofrecer se­ siones públicas y se presenta por primera vez en el teatro Reina Victoria, de Madrid donde en el año 1934 obtiene un éxito sin precedentes de crítica y de público. Comienza entonces la vida del hombre público, de! hambre de teatro, del hombre extraordinario que enfrenta diariamente a centenares de personas.

Se inician luego sus viajes resonantes; hay aquí, ma­

ñana allá, pasado

Otro,

y otros

¿quién sabe dónde? Dn país, y después

... Nueva gente, diferentes lenguas, diferentes

... Costumbres, diversas maneras de pensar. Boy la vida se

£

«Mtew» modo y moñona, bajo odor cielos, de olio. Entapo Atrica, América, Asia. El mundo es un pañuelo en el maletín del hombre que viajo constantemente. AJ aplauso de boy el asombro de ayer, la inquietud de mañana. Noche a noche gente que mira y que no cree, que supone brujerías y cosas que en la realidad no existen: trucos, fantasías, historias arreglos teatrales y espectaculares ...

Pero Fassman demuestra, noche Iras noche y desde hace más de veinticinco años, que no hay truco, que no hay arreglos ni “situaciones teatrales". Lo que hay, si. son cua­ lidades excepcionales dominadas, ejercidas con disciplina y llevadas a la práctica con todo éxito. Cualidades extra­ ordinarias que existen en ledo set humano y que pueden utilizarse para el bien si son desarrollados con el ejercicio cotidiano, el estudio y la técnica que Fossman revela en estas páginas.

:OS EXITOS DE FASSMAN

a

-£n ei transcurso de su vida pública, Fassman ha conocido muchos profesionales que se interesaron por su extraña

trabajo; pero u

conveniente destocar lo que él mismo ha

reiterado infinidad de veces; “no hay nada milagroso en cuanto yo realizo, sino, simplemente, la aplicación de fn cultades naturales latentes en lodo ser humano, desenrolla das por obra de la voluntad y la disciplina". En el Instituía de Psicología Aplicada de Buenos Aires le fueron efectuados numerosos encela logramos, con el ob­ jeto de estudiar las características y propiedades de su ce­ rebro; pero como tales pruebas no dieron un resultado satisfactorio en lo adoración de su proceso mental. Fassman mismo ofrecíase a donar a ese Instituto su propio cerebro después de su muerte.

Este notable hipnotizador anunció, en cierta oportunidad, anticipadamente, el número del primer premio de una Late­ ría. Q hecho nos revela otra de sus característicos mentales

En su rostro enérgico, seguro y lleno de sugestiones, trasunta Fossman los notables poderes hipnóticos aue a fuer*a de disciplina y estudio logró desarrollar.

—lo telepatía—, que, como la hipnosis y ta sugestión, son diversas caras de una misma'medalla. Fue en ocasión de atender a un grupo de médicos y periodistas en el "hall” de] hotel donde se hospedaba. Uno de aquellos personas le solicitó que por medio del hipnotismo anticipara algún acontecimiento venidero. Fassman se concentró y ordenó a su esposa, presente allí, que una vez hipnotizada imaginara números. Breves instantes después se escuchó con claridcd

pronunciar el número 36.742 y tal resultó ser el premio de la Lotería siguiente, que fue vendido a una persona que no

sabia, ni conocía, ni soñaba que existiera en el mundo hipnotizador llamado Fassman. Ocurrió en la ciudad de La

un

Habana, república de Cuba, hace ya varios años.

DEVOLUCION DEL HABLA

Muchos son los hechos excepcionales que podríamos des* tacar del historial de Fassman. algunos de los cuales salen de lo común para entrar en la esfera del asombro. Tal el caso ocurrido en Asunción del Paraguay, hace tres años. Reproducimos textualmente la crónica aparecida en un dia* rio de aquella ciudad.

“En el Teatro Municipal, escenario de su prodigiosa cura “—dice ta crónica—, visitamos nuevamente ayer al con»- “cripto Carlos Augusto Berlt, quien había recuperado el “habla después de cerca de dos meses de haberla perdido, “a raíz de un shock nervioso recibido mientras estaba trum* “pliendo con su deber en un puesto de imaginaria de la “Delegación de Gobierno de Encamación, luego de un rá- “pido tratamiento a que fue sometido por el Profesor Fass- “man, cuyos experimentos de hipnotismo, sugestión y traes* “misión del pensamiento vienen causando sensación en este “teatro.

“Carlos Augusto Berlt pertenece a una familia laboriosa de “la colonia Ricardo Lavalle, también jurisdicción de Encar*

“nación, siendo hijo de Edmundo Berlt y

Aparicio

Ariete,

I

'Tiene cuatro hermanos y ha cursado la escuela primana

"basta el 59 grado. La Delegación de Gobierno de Encarna* "ción expidió un certificado que lo trasladaba a la capital "por razones de salud, para ser atendido en el Hospital *'Militar Central. Q miércoles de noche, según refiere bu lio

'Tomás Aliste, Fassman lo vio a Berlt y lo hizo subir

al es*

"cenario entre el grupo de espectadores que se habían ohe» ‘cido para experimentos de hipnotismo y sugestión. Al tér» "mino de la función, Fassman manifestó al mismo Ariete "que su sobrino iba a recuperar el habla, lo que se produjo 'después de minutos de experimentos, el viernes de noche "poco antes de comenzar la fundón. Al destacar el hecho 'poco común en nuestro medio, no nos mueve otro afán "del de señalar la conducta de un hombre, quien, respon- "diendo al llamado de una gente humilde, puso la mejor "buena voluntad y con todo desinterés la fuerza de que está "dotado a servicio de bien, devolviendo la facultad perdido

"a un modesto servidor de la Patria."

OTROS CASOS

En abril de 1948 Fassman fue llamado a colaborar en el Instituto de Psicopatologia Aplicada, junto al extinto doctor Canavesío, donde realizó una serie de sesiones con sorpren­ dentes resultados, asistiendo personalidades de la ciencia y la medicina, y que le valieion que en mayo del año si­ guiente iuera invitado por la Asociación Médica Argentina para dictar numerosas cofereneias experimentales BQbr» hipnosis y telepatía. Posteriormente, en 1951. fue también invitado por el doctor Bosch, titular de la cátedra de N euro- psiquiatría de la Facultad de Mediana de Buenos Aires, a efectuar una sesión que duró más de dos horas y en la cual los distintos experimentos fueron analizados y con» bolados. Tres años después, en junio de 195*4,. el profesor Pasa­ mán fue requerido oor la Clínica del doctor Luis del Río, en

México, poro someter a uno paciente —A u Ionio Gallardo» de 126 años— a estado hipnólico, con motivo de una^nterven­ ción quirúrgica de apéndice. Sin que la mencionada pacien­ te recibiera anestésico alguno, soportó uno inlervéneión que duró 64 minutos en perfectos condiciones, restableciéndose

luego en Corma rápida. El coso

ha

sido publicado en el

Bo­

letín Médico de Merco bajo el número 8244

METODOS CIENTIFICOS

Hesuítano targu sin duda to enumeración de los nu­ merosos casos en que el aulot de esta obra ha intervenido y en todos ios cuales dejó bien establecida la certeza de que sus poderes están basados, más que en condicione* excepcionales, en métodos científicamente aplicables y cuya técnica desarrolla en las presentes páginas. De esto suscinta manera queda, pues, presentado al lector este hipnotizador de lomo mundial. Incumbe ahora a cada uno apljccn los conocimientos que con tanta claridad

y sencillez imparte, a

fin de llevarlas a la vida práctica en

beneficio propio y de nuestros semejantes Aún si tal cosa no pudiera hacerse en forma terminante, la simple lectura de este libro tendrá la virtud de abril la visión de un campo

nuevo y veslisimo ante tos ojos asombrados de quien no ha tenido ocasión de haber entrado antes en contacto con las maravillas de las ciencias conjeturales. La experiencia será útil sin lugar a dudas, o, cuando menos, sumamente agra­ dable.

PSIQUISMO

LOS fenómenos PSICO-MAGNET1COS se producen con el

COnocimienlo

..

teórico

práctico del MAGNETISMO, del HIP­

NOTISMO SEÑORIAL. del HIPNOTISMO PSICOLOGICO y son practicados'desde la más remota antigüedad.

En Egipto, Caldea y

en la India, estas técnicas cientí­

ficas adquirieron an desarrollo muy superior al de los sa­ bios y oculistas actuales. En la antigüedad estaban reser­ vadas a determinadas castas privilegiadas: Sacerdotes, Mé­ dicos y Altas Magistraturas. Hasta la edad moderna tueron considerados los fenó­ menos PS1COM AGNETICOS, Incluso por los prácticos que los producían, como algo sobrenatural, debiéndose a Mes- mer la verdad sobre la cuestión, y en la época de Laiontai- ne (1802-1892), es cuando se establece una técnica concreta para lanzar conTenientemento eeta radioactividad fisiológica denominada MAGNETISMO o FLUIDO VITAL, el cual se emplea en terapéutica en varios países.

Siendo el capital objeto de este primer curso, capacitar rápida y progresivamente a nuestros alumnos para la pro­ ducción de los diferentes fenómenos corrientes del PSIQUIS- MO, ya que ello es imprescindible antes de pasar-a los ele­ vados fenómenos, procuraremos detallar nuestro método práctico, poniéndolo al alcance de todos, para que permita pone: en actividad, en breve plazo, la Fuerza Psíquica o

PODER PERSONAL, del alumno, can el que se

logran los

resultados propuestos, mentales y espirituales. Tenemos la convicción de que. aplicando exactamente los métodos que indicaremos en nuestra obra, la persona peor dolada, sea hombre o mujer, logrará su.objetivo, con­ siguiendo realizar fenómenos entre los conocidos o amigos.

La

práctico

usual

del

PSIQUISMO y

MAGNETISMO no

representa ningún peligro para loe sujetos sometidos a ella.

oí poro el experimentador, Obrando tal y como se indica en nuestro obra, adquiriendo el hábito de producir, /gradual­ mente, tanto loe ligeros fenómenos, como los de fílPNOSIS TOTAL. Paulatinamente se adquiere un mayor desarrollo de las fuerzas PSICO-MAGNETICAS, adaptándose cada ves con mayor facilidad, al practicante las gestos más conve-

nientes y

un estado

de espíritu

que permita influir sobre

los demás.

AUTODOMINIO

NO es posible dominar a los demás, sin antes dominamos

a

nosotros mismos. Una serenidad

imperturbable, ante no

importa qué acontecimiento, el AUTODOMINIO, e] "SELF CONTROL' y un equilibrio PSICO-FISIOLOGICO, son ne­ cesarios para obtener y utilizar provechosamente esta fuer­ za soberana, sugestiva o magnética. Colocad vuestra im­ presionabilidad, vuestros impulsos inazonados y vuestros deseos bajo el juicio y el pensamiento firme, voluntarioso y deliberado VUESTRO "YO" SOBERANO. VUESTRO SER DOMINANTE HA DE IMPONERSE ENERGICAMENTE A VUESTRO CUERPO FISICO O MENTAL. POi medio de perseverantes prácticas de AUTOSUGES­ TION, que a continuación explicaremos, se obtiene este do­ minio persona] sobre si mismo, imprescindible para domi­ nar a tas gentes

AUTOSUGESTION

AUTOSUGESTION es la impresión o estado de espíritu que nos producimos nosotros mismos con nuestros pensamien­ tos LA AUTOIMPRESION puede ser producida voluntaria o involuntariamente. La primera es producida por una idea propia y voluntaria; y la involuntaria es producida por una serie de ideas recogidas inconcientemente por alguna im­ presión exterior o sensación física, sean verdaderas o ira»

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guiarlas. Por lo lanío, hemos de almacenar en nuestro es- píritu todas ]as autosugestiones provechosas al fin que nos proponemos, desechando enérgicamente todas las demás. Un hombre tímido e indeciso puede hacerse decidido poi medio de prácticas es decil, pensando firmemente que nunca más será tímido, y fijando la fórmula mental de que "siente que cada vez tiene más aplomo y mayor decisión para todo", La AUTOSUGESTION debe ser repetida con fre­ cuencia, constantemente. Unicamente tendremos que cambiar la tórmula según la autosugestión que nos propongamos. Por ejemplo: si Ir» tamos de desechar el vicio exagerado del tabaco, nos forja­ remos la idea de que cada día tenemos menos deseo de fumar; de que la calidad del tabaco va gradualmente sien­ do inferior y de que su sabor es cada vez más desagrad» ble. etc. etc. Otro ejemplo; supongamos que tratamos de producir lal o cual fenómeno psíquico en uno de nuestros sujetos, Antes de intentar conseguirlo, hemos de autosugestionar- aos y crearnos un estado de espíritu de convicción plena de que tal fenómeno se consigue Imaginándonoslo como si ya se hubiese efectuado. Otro ejemplo: FORMULA MENTAL DE AUTOSUGES­ TION CONTRA EL NERVIOSISMO: mi serenidad es cada vez mayar; mis nervios''y mi cerebro están cada vez más equilibrados; por momentos, renace la calma en mí espí­ ritu; la alimentación y el régimen de vida que he adoptado hacen que todo mi ser vuelva a su normalidad, etc. etc. Todo hábito está, siempre, formado por la repetición de una idea o de un acto o suceso determinado. La mayo­ ría de nuestras costumbres se han formado involuntari» mente o inconcientemente, pero cualquier persona podrá, sin embargo, comprobar lo fácfl que es crear hábílos be- noticiosos. Es este aspecto, una vez dados los primeros pasos, el hábito queda arraigado para siempre. El pensamiento, por tanto, se transformo en acción. Cuando, a menudo, relatamos una historia a cuento deier-

sainado, llegamos a creer nosotros mismos que es una realidad. Si nos repetimos con perseverancia una AUTO­ SUGESTION cualquiera, dejando que nuestra mente y es­ píritu se saturen de ella, llegamos a admitirla como un hecho real y establecido. Si os apreciáis vosotros mismos» vuestro espíritu involuntario se enorgullecerá y os dará ei valor y la confianza para el éxito. El hombre se moldea según sean sus pensamientos más intimas. Modificad las autosugestiones de cualquier persona y modificaréis a esa persona, no tan solo en su carácter y en lo psíquico, sino también en lo físico.

PODER PERSONAL

LA energía y capacidad de] ser mumano. para lograr un propósito cualquiera por determinación deliberada y es­ fuerzo mental, espiritual y físico, se denomina PODER PERSONAL

Si por medio de tu inteligencia reconoces los princi­ pios básicos en que se fundamenta tu propio poder perso­ nal, y por la autosugestión te saturas de esta hiena sobe­ rana, serás capaz de manifestarlo y ejercerlo, por los mé­ todos que más adelante indicaremos u otros análogos. Existe en el ser humano un SER DOMINANTE o SOBE­ RANO YO, que gobierna tu personalidad' física. Este puede levantar el pié o la mano de tu cuerpo mediante un acto de voluntad que mueva la fuerza nerviosa b ad a tas múscu­ los. EL SER DOMINANTE habita en el cuerpo físico, sir­ viéndose de este instrumento para ejercer su actividad. Ha­ ced la experiencia y comprobaréis como, si vuestro SER DOMINANTE o YO autoriza, mediante un acto de voluntad

y orden a la mente, para que dirija la

corriente de energía

nerviosa necesaria, vuestro cuerpo físico y menta] se pon­ drá en actividad. Queda, pues, demostrado que para va­ lemos de nuestro poder personal o ser dominante, hemos de ser conscientes de su existencia. Mediante repelidos en-

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sayos, como «i ames apuntaao, aprenderemos a dominar los nervios y músculos. Mientras vuestro cuerpo físico se renueva continuamente, pues hoy no tenéis el mismo cuer* pe que poseíais el año pasado; mientra» transformáis o dis-

trazáis vuestro apariencia externa por medio de vuestros diferentes vestidos o uniformes, vuestro YO o SEH DOMI­ NANTE ha sido y será el misino de siempre, sin la más leve alteración de su propia esencia.

Tenéis que cou venceros y adquirir

plena conciencia de

que vuestros estados emocionales son pasajeros, y, poi jo tanto mudubles Comprobad cómo lo que ayer os disgus­ taba, hoy os es indiferente; o por el contrario, lo que ayer os

ero indiferente, boy lo anheláis Vuestro SER DOMINANTE o YO personal puede distinguir, analizar y considerar men­ talmente, cualquier estado de ánimo que experimente y recordará algunos casos en que pudo crear, dirigir o do- mlnai una emoción determinada, valiéndose de su SER DOMINANTE, empleando éste el freno de la voluntad e inhibiendo algún sentimiento, deseo, inclinación o impulso» por rozones de moralidad, justicio o interés personal. Una vez que tengáis pleno seguridad de la existencia de vues­ tro verdadero YO o SER DOMINANTE centuplicaréis vues­ tra eficacia persona) en las diversas actividades que os propongáis ejecutar, valiéndoos de vuestras mecanismos fisicos, mental, espiritual o volitivo y será para vosotros un valuarte de segura ayuda, en vuestras horas de angustia o depresión moral, que elevará vuestro decaído valor, re­ habilitando vuestra débil e indecisa determinación, capaci­ tándoos para emitir fuertes corrientes de energías psico- fisiológicas que os permitirán atraer a las personas y obje­ tos que os propongáis.

Vuestro SER DOMINANTE o "YO", pondrá en actividad vuestra VOLICION o PODER DE VOLUNTAD en conexión con vuestra IDEACION o PODER de pensar. No olvidéis que ambos citados poderes deberán ser puestos en activi­ dad conjuntamente, pues lo inexistencia de uno do ellos Invalidaría totalmente la eficacia del otro, y, par lo tanto

jamas podríais lograr vuestros ideales, pretensión u obje­ tivo. ¡Cuántos hay en la vida, que idean, proyectan o in­ ventan, pero son incapaces de dar un solo paso y de llevar a feliz realización su fin soñado, por falta de suficiente aco­ metividad y voluntad para lanzarse! Todo tiene un precio.

Es preciso, por lo tanto, armarse de voluntad y con el pen­ samiento trazar y seguir el camino que nos conduce al éxito, pues nadie puede querer sin desear ardientemente esto o aquello. Véase lo que dice un célebre psicólogo con­ temporáneo: 'Xa voluntad está estimulada par las ideas y sólo actúa en respuesta a las ideas". Es decir, que la voluntad sólo se moverá en respuesta a nuestras ideas o

PENSAMIENTOS; por lo tanto, la idea o los

fines que nos

proponemos, necesariamente han de ser bien concretos, claros y definidos, pues esto es, como si dijéramos, el mol­ de de que nos valdremos para su materialización. Por con­ siguiente, no pasará para vosotras inadvertido que cuando más perfecto sea el molde o MATRIZ de la idea o imagen que tratamos de crear, más eficiente será ésta al fin pro­ puesto y deseado. En resumen, tres son las reglas esen­ ciales del PODER PERSONAL: la idealización, la afirmación y La actualización,

LA IDEALIZACION consiste en crear, con contornos y li­ neas concretas y definidas, el modelo o "forma pensamien­ to" de lo que se desea materializar, es decir, de lo que proyectamos llevar a feliz realización, lo cual se hará con la ayuda de la Poderosa Voluntad. Se procurará atraer las circunstancias, personas o cosas, sin Omisión ninguna que favorezca la materialización. Esta forma de pensamiento se puede forjar primeramente haciendo una idea clara y concreta de lo que se desea materializar o realizar, ayu­ dándonos de la imaginación y del pensamiento. Cuanto más perfecta sea la imagen o molde que idealicemos, más exactamente se cumplirán nuestros deseos, no olvidando, sin embargo, que la imagen deberá necesariamente estar

vigorizada por «1 poder de ta voluntad, siendo conveniente representarnos mentalmente la satisfacción que sentiremos al ver realizado nuestro objetivo, al cual hemos de desear con anhelante y hambriento alón, con una apasionada y persistente ansia de realización, poseyendo, además, una seguridad y una Fe ciega en la consecución feliz de nues­ tro ideal. Los ejercicios de concentración, estudiados en esta obra, os ayudarán considerablemente a realizar "for­ mas pensamientos de líneas" y contornos bien marca­ dos. El concepto general de lo expuesto puede definirse de la manera «guíente: Las ideas materialmente a repro­ ducirse según la idealización o "forma pensamiento" o molde creado. Hay un aforismo bíblico que dice: "cómo un

hombre piensa, asi

es". Por

último, conviene que sepáis

que

"forma pensamiento" significa la

idea de

lo

que

os

proponéis realizar o deseáis.

Para lograr vuestro objetivo son fundamentales las re­ glas siguientes: Imaginar el suceso u objetivo deseado co­ mo si ya se hubiese realizado o se hubiese conseguida. Imaginaos a las demás personas como si fueran o se com­ portasen tal y como quisierais. Imaginaos vuestro ambien­ te, poder y habilidad, y como deseáis poseerlos. Robusteced estas imágenes Con vigorosa y tenaz voluntad y perseve­ rancia, con sediento y hambriento deseo de que así suceda. Efectuad una constante AUTOSUGESTION, negando poder al obstáculo que trate de oponerse a la realización de vues­ tro deseo, encerrándolo en la fórmula siguiente u otra pa­ recida: "nada, ni nadie, podTÓ impedir que yo realice mi deseo. Para mi ser dominante, para mi soberano yo no exis­ ten estos o aquellas inconvenientes". La negación antes ci­ tada, necesariamente debe ir acompañada de la imagen a ' "forma pensamiento" del desvanecimiento de Los obstácu­ los, adhiriendo a vuestras palabras o pensamientos vuestro ardiente deseo, toda vuestra alma y vuestra poderosa vo­ luntad

-Si

AFIhMAClON consiste en expresar verbo]mente la idea que deseamos materializar Al expresarse la idea verbalmeate adquiere ésta mayor vigor, fortaleza y poder, siendo esto Imprescindible para la sugestión hablada. A] afirmar, hay que hacerlo positiva y enérgicamente y con una aparente calma exterior, lamas hay que decir "así será tal a cual cosa", sino que es necesario afirmar con gallardía y valor "Asi es esto o aquello", ejercitando el poder con la fe, con fe convicción intima de que es asi. jaman debéis emplear un tono de quien mendiga una cosa, sino, por el contrario, lo exigiréis con enérgica cortesía Como hemos recomen* dado en la regla IDEACION, debéis también afirmarlo in­ fundiendo en ello todo vuestro ser. fe y voluntad.

ACTUALIZACION consiste en realizar a llevar a cabo lo que deseamos materializar, es decir, el objeto o suceso que oos hemos propuesto previamente con la IDEALIZACION. En la actualización procederemos a realizar, a expresar en acto de espirita lo que hemos idealizado y afirmado. Par lo tanto, no hemos de conformarnos con la idealización y afirmación, sino que heraoe de poner manos a la obra ex­ presando y usando, en tormo material, la tuerza de poder que en nosotros penetra, materializando y llevando a la categoría de hecho lo que hemos idealizado y afirmado. Resumiendo diremos que la actualización significa, ceta y actividad Por lo tanto, no olvidemos que después del pensamiento y la palabra ha de venir la acción y quien no lo hiciera perderá lastimosamente el tiempo. Por último, diremos que cada cual puede obtener lo que desea con tal de:

I'

óubet

en taima concreta y exacta lo que desea;

2*

úeseurlo ardientemente y esperar confiadamente el ob> eaerlo:

í

lene* el

pensamiento y la lenas determinación de !*►

grtirlO;

£3 profesor Fcrssman recorrió ledos los continentes, realizando

extraordinarias

demostraciones

de

sus

asombrosas

faculta­

des

en

los

escenarios

y

salones

de

las

grandes

capitales

Resumiendo, diremos que. paro conseguir el objetivo

deseado es desde lodo punto preciso k) siguiente:

1* PROPOSITO DEFINIDO Y CONOCIMIENTO EXACTO DE LO QUE SE DESEA^.

INSISTENTE Y ARDIENTE DESEO.

S° INQUEBRANTABLE FE EN LOGRAR LO QUE SE DESEA. 49- INSISTENTE, TENAZ Y FIRME VOLUNTAD DE OBTE­ NER NUESTRO OB1ETIVO. 5* PAGAR CON LA FATIGA Y EL ESFUERZO MENTAL Y FISICO QUE EMPLEAMOS LA CONSECUCION DE

NUESTRO IDEAL.

Luego existe en la naturaleza una ley llamada LEY DE ATRACCION, que actuará en favor de vuestros ideales des­ pués de haber puesto en práctica todas las reglas y prin­ cipias antes apuntadas y atraerá hacia vosotros todas las Circunstancias, personas o cosas necesarias o favorables a ki realización de vuestros propósitos.

SUGESTION — Tú, ignorándolo, has ejercido muchas ve­ ces la influencia que abora tratamos de explicar para que Jo practiques medíante reglas determinadas y precisas, con Ja que obtendrás cien veces más eficacia en la vida intima, en los negocios, y en tus relaciones sociales y actividades de todo orden.

Existe la errónea creencia de que sólo los seres su per-

dotados pueden

producir los

fenómenos psicomagneticos.

Lo mismo que para cualquier actividad, unos están mejor o peor dotados que otros, pero todos poseen las condici» Bes Indispensables que se requieren para ser hipnotizador* J ello sálo implicará una mayor o menor rapidez en el desarrollo de la fuerza psicomagnética del alumno. Con ella podrá actuar útilmente sobre las funciones de su pro­ pio organismo, modificando su propio carácter y desecha» do de su personalidad todo lo que le fuera perjudicial-

Superando sus facultades mentales no hemos de co­ meter el grave errar de desear y obtener lo que moralmen-

le no nos pertenezca, pues nuestro propia conciencia tmpt diría (pie nuestra capacidad volitiva nos auxiliase con la intensidad precisa. Hemos de obrax siempre de acuerdo con la ética universal y la moral más elevada. Hemos de de­ sechar odios, rencores y egoísmos personales, ya que de lo contrario, nuestras propias fuerzas dimanenteB de la fuente Universal del PODER que se manifiesta en el COS­ MOS y que continuamente nos rodea, se volvería contra nosotros mismos. Existe un dicho muy generalizado de la antigüedad, que dice: "Todo brujo muere extrangulado pac sí mismo"

¿QUE ES LA SUGESTION?

SE cuentan diversas definiciones sobre la sugestión. El Di. Sydis la define en la forma siguiente:

'ES LA IRRUPCION EN LA MENTÍ DE UNA IDEA CUALQUIERA RECIBIDA CON RESISTENCIA MAS O ME­ NOS GRANDE POR LA PERSONALIDAD Y QUE ACABA SIENDO EJECUTADA". El profesor Bemheim dice: "LA SU­ GESTION ES UNA OPERACION CON LA AYUDA DE LA CUAL SE INTRODUCE EN EL CEREBRO UNA REPRESEN­ TACION MENTAL QUE EL SUJETO ACEPTA". El autor de este libro define la sugestión de la siguiente manera: "SU­ GESTION ES LA IDEA QUE SE INCULCA A OTRAS PER. SONAS CON LOS DIVERSOS MEDIOS MENTALES O FI­ SICOS. YA SEA LA MIRADA, EL GESTO O LA PALABRA, CON LOS QUE SE PROVOCA UN TRASTORNO SENSO­ RIAL QUE PRODUCE UNA INHIBICION DEL CONSCIENTE Y DEL RACIOCINIO, SIENDO, POR LO TANTO. AQUELLA ALOJADA EN EL SUBCONSCIENTE, TRANSFORMADA EN IDEA O ACCION INCONSCIENTE.

Existen tres clases de sugestiones:

l c

Sugestión impuesta en sueño, es decir, estando et jeto hionotizado.

su­

S9 Sugestión impuesta en estaao de vigilia, o sea estando despierto el sujeto, siendo el innovador de esta clase de sugestión el Profesor Bernheim.

Í39 Por último, aparece el Profesor Dubois, el cual comien­ za a actuar sobre el sujeto despierto, sin influir sobre él a la fuerza sino persuadiéndola lentamente y crean­ do lo que hoy se llama sugestión razonada, muy ex­ tendida en terapéutica con el nomine de psicoterapia

o

reeducación

psíquica.

Existen, no obstante, otras clases de sugestiones nO manejadas por el operador y que se producen en forma involuntaria y hasta por objetos inanimados, como por ejem­ plo: una fotografía.

Casi todos somos sugestionables y en una proporción mucho mayor de la que suponemos. Cuanto más capaz de hacer asociaciones de ideas y más inteligente sea la persona, es más sugestionable. Alguna vez habéis obser­

vado el sentimiento y la emoción que. por ejemplo, os ha producido una película dramática, hasta el extremo de ba­

ñarse vuestros ojas en

lágrimas,

y, no obstante, antes

de

comenzada la función y después de acabada tuvisteis ple­

na conciencia de que lo que habíais visto era simplemente

una

película y na un

drama

real de

la

vida.

Al hablar

de sugestión

no

es

posible olvidar Jas

su­

gestiones colectivas de las grandes masas, como por ejem­

plo: en los campos de batallo, en donde, a

veces, la trapa

se contagiaba de heroísmo por la bravura y la valentía

de algún oficial y en otras ocasiones se contagiaba del mayor pánico, sin fundamento ni motivo alguna. El desbor­ damiento de la horda, que comete teda clase de crímenes

en las grandes revoluciones, es un exponente más de lo

peligrosas que son las sugestiones colectivas en

determi­

nados casos. Las personas más tranquilas gritan en los

mítines, a

veces sin saber

par qué ni contra quién, siendo

suficiente para ello que uno cualquiera de los asistentes ol acto comience a gritar.

ji todos los épocas se oan ooiemao curaciones par .agestión y actualmente son empleados en terapéutico mé­ todos sugestivas racionales.

El primero que comenzó a practicar la sugestión lúe el abate Faria, sacerdote de la India Portuguesa, entre los añas

1756 al

1819, el cual

dormía a las personas cOn una sola

palabra. Faria hada entrar a cuantos iba sugestionando, en una habitación en la que siempre había por lo menos dos de las sometidos a esas prácticas, dormidos ya en anterio­ res ocasiones. Y en presencia de los nuevos experimentados, insistía en volver a hacer dormir a aquéllos. Can voz enér­ gica les decía: "¡duérmete!" "¡duérmete!". Sensibilizados de antemano, no le era diücil provocarles el sueño. Esta escena causaba gran impresión a los reden entrados y los prepa­ raba psíquicamente para, a su vez, someterlas al imperativo del sugestionados Este se jactaba de haber dormido por el citado procedimiento a más de diez mil personas.

Correspondió después al Doctor Liebault precisar, defini­ tivamente, loe principios del método sugestivo, tanto desde el punto de vista experimental, como terapéutico. La fuerza sugestiva es extraordinariamente potente. An­ tes debemos aprender a analizar las personas que puedan provenir del exterior hacia nosotros y aceptar solamente aquellas que nos puedan ser de utilidad; es deár, hemos de ser autoritarios y no sugestionables. Los primeros tienen diez mil veces más probabilidad de triunfar en Id vida que las personas sugestionables. La sugestión tiene también una gran importancia especialmente en la formación espiritual y física del niño, de lo que deduciréis kt importancia que tiene vigilar las compañías de vuestros hijos.

SUGESTIONABILID AD. Se entiende por tal Ja capacidad para recibir francamente una idea en el cerebro y la pre­ disposición para transformarla en acción, cosa que no hema' de confundir con el grado de credulidad de la persona, pues el sujeto puede ser muy crédulo y, sin embargo, no estar facultado su cerebro para transformar la idea en acto. Tam-

poco implica Ja sugestionabüiaaa una interioridad psíquica, pues ya que decimos que más inteligente y más capas de hacer asociaciones de ideas sea el individuo, más fácilmen­ te admite una sugestión razonada; par tanto, el grado de su gesáonabilidad está en relación con el grado de inlelectua- lidad de la persona. Unicamente no son sugestionables: los locos, los idio­ tas, alienados, débiles mentales y aquellos incapaces de fi­ jar su atención sobre un punto determinado, como, por ejemplo, los embriagados, los maniáticos u obsesionados, etc A excepción de los enfermas citados, en mayor o menor grado, todo el mundo es sugestionable, tanto más, cuanto más capaces sean de regir su voluntad, de asociar ideas y de razonar. Como verán nuestros alumnos, todo lo expuesto está en completa contradicción con lo que erróneamente su­ pone la mayoría de la gente. Se han estudiado diversos procedimientos para conocer el grado de sugestionabilidad de las personas, unos más eficaces y acertados que otros, pero sin que se pueda ga­ rantizar can ninguno de ellos una infalibilidad absoluta en Jos diagnósticos. Unos se basan en las reacciones vasomo- trices o sea el aparato circulatorio, otros en la sensibilidad o alteraciones psicológicas, y otros en la fisonomía del su­ jeto. Por lo que se refiere a esto ultima, la experiencia del autor, en las numerosas representaciones públicas en que ha actuado, así como la de otros reputados hipnotizadores, •nos lleva a la conclusión de que hay, en efecto, determina' das fisonomías de los individuos sugestionables. Comparada a qué figura geométrica se asemeja más la cata dej sujeto:

círculo, cuadrado, triángulo, trapecio, torneo de cono, etc. Loe tipos triángulos cortos, óvalos o trapezoides son más su­ gestionables que los que tienen alguna desproporción en las dimensiones de una de las tres parles comprendidas entre la parte inferior de la cara, la nariz y la frente. Los rostros de cutis fino son también muy sensibles. Existen otros índi­ ces ¿sonánticos en relación con las influencias astrales, y los adeptos a la doctrina astrológica opinan que tienen una

morcada influencia sobre el grado de sugestionabilidad «t signo planetario en que baya tenido lugar la techa de nq> cimiento de la persona. Según la citada teoría, las personas se dividen en ocho tipos planetarios: Saturno, Júpiter, Marte. Sol, Venus, Mercurio, Luna y Tierra. El tipo terráqueo y marciano, entre los citados, es el menos sentí be a la suges­ tión impuesta, y ambos tienen bastante pronunciado el men­ tón y las cejas rectas muy pobladas. Las fisonomías correspondientes a Júpiter, el Sol, Mercu­ rio y Saturno son débilmente "influenciares", El lunático y el venusina son sugestionables en grado sumo. La práctica en numerosas sesiones experimentales, nos ba demostrado ser una realidad lo expuesto, tanto desde el punto de vista magnético, como sugestivo, destacándose estos dos tipos por su piel fina y blanca y cejas delgadas y arqueadas: el mentón es echado atrás, pequeño y redondo. También corresponden los citados signos a una imaginación despierta, que da una gran mayoría de personas muy afi­ cionadas al' arle o notables artistas. Los gestos inútiles, el movimiento de la silla o de la pierna, los cambios bruscos de estado de ánimo, y su exte- riorización exagerada, tanto de la alegría como de la colera, son signos reveladores de un sujeto sensible. Las relaciones musculares por medio de la sugestión nos permiten descubrir los sujetos más sensibles. El pensa­ miento puede aumentar y disminuir nuestra fuerza muscular. Para realizar esta experiencia se utiliza un aparato llamado dinamómetro, que consiste en un dispositivo de acero con un resorte elipsoide parecido al de cualquier pesa-cartas y provisto de una esfera con aguja que indica la reacción so bre la numeración anotada en el aparato. El citado experi­ mento se efectúa en la forma siguiente: el sujeto se debe colocar de pie con los brazos sueltos. Este toma el dinamó­ metro con la mano derecha y aprieta el aparato con los primeros dedos sobre la palma de su mano, y seguidamen­ te se lee el número indicado por la aguja. Después de becbo lo que antecede, se deja descansar al sulelo unos cinco o

seis minutos, transcurridos loa cuates se le pide repita idén­ tica operación, y entonces se le hace la siguiente sugestión en el preciso momento en que toma el dinamómetro: "YA NO TIENE UD. TANTA FUERZA COMO ANTES. PORQUE SUS MUSCULOS ESTAN AGARROTADOS. CADA SEGUN­ DO QUE TRANSCURRE TIENE UD. MENOS FUERZA Y EFECTIVAMENTE, EL DINAMOMETRO MARCA SIN DES­ CANSO. Hay sin embargo, algunos sujetos anormales, de mantas contradictorias e histéricas, que demuestran tener más fuerzas después de la sugestión. Otro experimento para probar ¡a sugestión abili dad de una persona consiste en colocar al sujeto de pie con los brazos caídos, los músculos flojos. Seguidamente sin apartar nues­ tra vista de los ojos del sujeto, en la parte de la raíz de kr nariz o el entrecejo —llamado éste por Héctor Durvillé, cen­ tro frenológico de la atención— cojamos los puños del su­ jeto, cada uno con una mano y apretándole entre la parte de la muñeca y del puño, continuemos, unos segundos, mi­ rándole Ajámente, ordenándole después que cierre los ojos y que ponga atención en no abrirlos. Simultáneamente se le dice que, al colocaros vosotros detrás de éL con vuestras manos apoyadas en sus omóplatos, sentirá una fuerza irre­ sistible que le tirará hacia atrás. Inmediatamente que. de» pués de vuestra orden, el sujeto haya cerrado los ojos, sol­ taréis los puños de éste, y apretando con vuestro índice de­ recho su frente le haréis inclinar la cabeza hacia atrás, co niendo vuestro dedo por el lado izquierdo de su cabeza hacia el encéfalo. Acto seguido colocaréis vuestras manos en sus omóplatos, diciéndole con V02 serena, pero enérgica,., "AHORA VA UD. A SENTIR UNA FUERZA IRRESISTIBLE QUE LE TIRARA HACIA ATRAS. ESTA FUERZA SERA MUCHO MAS INTENSA CUANDO YO CUENTE DESDE UNO HASTA TRES, Y ENTONCES SERA CUANDO UD. PERDERA SU EQUILIBRIO, CAERA, PERO NO TEMA. PORQUE YO ESTOY AQUI, PRECISAMENTE, PARA AMPA- RARLE". Entonces aplicaréis vuestras manos en los omó­

platos y deréis en tono impositivo

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BLEMENTE SU CUERPO SE INCLINA HACIA ATRAS; fDOSl

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.. gestionen más al sujeto, al comensal la experiencia se le presiona dándole ligeros pero repetidos golpes con los de­ dos pulgar y medio de la mano derecha, sobre los glóbulos oculares, prosiguiendo después todo lo demás descripto an­ teriormente.

LOS CUATRO FACTORES DE INFLUENCIA

NOS es preciso, antes de provocar los diversos ienómenor de sugestión o de hipnosis tolal, que toquemos un punto de capital importancia para la producción de dichos fenómenos. Existen tres clases de sueños provocados y procedi­ mientos de influencia, cuyas características son bien dife­ rentes y no pueden pasar inadvertidas para un buen ope­ rador: el hipnotismo sensorial, el sueño sugestivo y el sueño magnético. Es conveniente, para la sugestión impuesta y la producción de los diversos fenómenos, actuar sobre el su­ jeto con las tres formas de influencia antes citadas, refor­ zándolas con una cuarta influencia, que es la telepsíquica o acción del pensamiento, tal y como hemos indicado en el presente libro en el capítulo correspondiente al PODER PERSONAL.

La cuestión del sueño provocado, en sus tres clases de hipnosis, ha motivado siempre discusiones e hipótesis entre los investigadores sobre el origen de la fuerza y motivas de la producción de hipnosis. Los continuadores de Mesraer: Del use, el Marqués de Puysegur, Potet y Lafontaine prosiguieron el estudio de loe diferentes fenómenos puramente magnéticos, siendo a este último a quién correspondió establecer una técnica completa para obtener, proyectando los efluvios o actividad radiofi- siológica que se llama magnetismo o FUERZA VITAL, cier­ tos resultados sobre algunas afecciones mediante el eauili-

brío del órgano afectado, produciéndose, además en el su­ jeto que recibe dicha fuerza fisiológica, un sueño o estado de hipnosis denominado magnetismo, con sus diferentes es­

tados y toses. Dos de estas fases, las de lucidez y clarividen­ cia, que se consiguen en el estado de sonambulismo mag­ nético, originan fenómenos que reciben el nombre de SU- PRAN OFt M ALES, ya que se aumentan extraordinariamente las facultades del sonámbulo para percibir acontecimientos pasados, presentes y futuros, y para ver personas y cosas situadas fuera del alcance de nuestros sentidos Físicos ñor males. En el año 1842, el doctor Braid provocaba un sueño em* .pisando procedimientos diferentes al de los magnetizadores. Hacia fijar la mirada sobre un punto brillante, obteniendo un estado de sueño casi análogo al sonambulismo y que de* nominó HIPNOSIS. De aquí nació una escuela de experi­ mentación que fué la de los hipnotizadores Braidistas, los cuales negaban la existencia de la fuerza magnética y sus­ tentaban Ja teoría de ser lo fijeza brillante de los ojos el fínico motivo por el cual se provocaba el sueño. Fueron más tarde erperimentados dichos procedimientos en París en el $tepicío de la Salpetriere, por el doctor Charcot, naciendo lo que hoy denominamos "HIPNOTISMO SENSORIAL". Después surgió el doctor Liebault, creador de la escue­

la de Nancy, que sustentaba la mÍBina teoría

de Parla, se­

gún la cual e] motivo hipnótico radicaba en io influencia de la palabra y de los gestoa del hipnotizador actuando di­ rectamente sobre la mente, e Lmpresonando al sujeta con afinaciones concretas y mandatos imperativos y enérgicos. De esta teoría nació lo que hoy denominamos sugestión o HIPNOTISMO PSICOLOGICO, que es el que ampliamente vamos a estudiar en el presente curso. Treinta o treinta y cinco años después de la creación,

poi parte de los doctores BRAID y LIEBAULT de

las hipó­

tesis apuntadas, surge el prclesor CH. RiCHET. el cuc) des­ cubre la acción de la influencia de la vclur.tad a distancia (Telepsiquia) estudiada por el doctor OCHORO \\ IEZ, de la

abajo, teniendo los dedos ligeramente separados y loda 1® mano bien extendida, pero sin hacer fuerza muscular con ésta ni con eJ brazo. Se comienza apuntando con los dedos

y en la posición antes indicada sobre la cima de la

cabeza

y descendiéndola a lo largo del tronco, lentamente y al caer se cierran los puños y se echan hacia nuestra derecha, si actuamos con la mano de esta posición, y hacia la izquierda

si actuamos con nuestra mano iquieida, poniendo cuidado

de

al volver a levantar la mano para proseguir los pases,

no

hacerlo por el frente del sujeta, pues ello podría hacer

perder eficacia al movimiento anterior, siendo por los cos­ tados, comenzando de nuevo a repetir la operación anterior, desde la cima de la cabeza hasta el epigastrio. Estos pases, cuando se practican lentamente, y a una distancia de tres o cuatro centímetros del cuerpo del sujeto, producen una acción cargante y excitadora, y, por tanto, el sueño mag­ nético.

Efectuados los citados pases a una distancia de diez o doce centímetros y a gran velocidad, producen una acción tranquilizadora y despiertan al sujeto.

Los pases transversales, que tienen también la finalidad de descargar al sujeto y despertarle, son practicados de la lorma siguiente: se cruzan los antebrazos, las palmas de las manos derecha e izquierda, mirando frente a frente a la porte derecha e izquierda respectivamente, de nuestro su­ jeto, estando nuestro cuerpo a una distancia de seis o siete centímetros más de lo que represente la longitud de nuestros brazos y manos estirados. Después de tener cruzados nues­ tros antebrazos, estiremos con dirección al sujeto nuestros . brazos y manos y éstas en posición de casi locarse por el reverso. Una vez en esta posición, separaremos violentamente ambas manos, una hacia la derecha y otra hacia lo izquier­ da, lo cual causará al sujeto el efecto de dos abanicos que le hicieran aire con un movimiento horizontal, es decir, con la palma vuelta hacia abajo, hasta tener nuevamente cru­ zados los antebrazos, repitiendo esta operación temías veces

como sea preciso. Este movimiento se oarece mucho al aue Se hace en natación

IMPOSICIONES. Son reauzaaas con las manos aei magno tizador y tienen por objeto dirigir la fuena sobre la región en que se hace la imposición; pediendo hacerse con la pal­ ma de la mano o la punta de los dedos reunidos en punta a una distancia de diez o quince centímetros» de la región a "influenciar".

APLICACIONES. Consiste en poner una o ambas manos sobre las partes que deseamos "influenciar". Por ejemplo:

Si ponemos nuestra mono derecha en la frente y la izquier­ da en la nuca, ambas han sido enfrentadas con polos idén­ ticos, produciendo una intensa y doble acción excitante. Si inversamente colocamos nuestra mano izquierda en la frente del sujeto y la derecha en la mica produciremos una acción doblemente calmante que despertará a nuestro sujeto»

FROTAMIENTOS. Se elecfúan los frotamientos con la mano ¿gil, es decir, sin contracción muscular, frotando suavemen­ te sobre la región que se desea "influenciar". Esta operación debe efectuarse sin estar desnuda la parte sobre la cucl

deseemos dirigir la

carga de nuestra fluido, es decir, ac­

tuando sobre la ropa o vestidos ya que en ellos se acumula, con gran facilidad, el magnetismo, permitiendo una magne­

tización más duradera. Sin embargo, hemos de tener muy •n cuenta que la seda es un aislante del fluido magnético, siendo por tanto conveniente que nuestro sujeto no lleve vestidos ni ropa alguna de seda, pues de lo contrario nues­ tra magnetización sería estéril, el organismo no absorberla nuestro fluido

FRICCIONES. Cuando Jos uotamiemos se ejecutan con ir¡o>

i7

yw energía cogiendo suavemente con las manos las reqio oes musculares, reciben el nombre de fricciones. El aliento cálido, asi como cualquier gesto que hagamos con las manos o con nuestro cuerpo con tendencia perpen­ dicular, es decir, de arriba hacia abajo es considerado como acción positiva, produciendo, por tanto, una sobreexcitación en el organismo del sujeto que tratamos de influenciar / por consiguiente provocando el sueño. Q soplo fajo, asi como cualquier otro gesto que efectúa* ms sobre el sujeto con nuestro cuerpo o con las manos, con tendencia horiontal hacia la derecha, si se trata de la mano de esta posición y en sentido inverso, si se trata de nuestra mano izquierda, pero barbas gestos siempre en una ligera tendencia ascendente, es decir, de abajo hacia arriba, son considerados como acciones negativas y, por k> tanto, tran­ quilizan y despiertan al sujeto "influenciado"-

ACCION DE LA MIRADA. La acción de la mirada tiene suma Importancia para la influencia, tanto magnética como su* gestiva. Si nuestra mirada es intensa y penetrante —sin que ello signifique que es preciso abrir demasiado los ojos— y por medro de la autosugestión nos procuramos un estado de alma enérgico y vibrante, conseguiremos una acción po­ sitiva, sí, por el contrario, dirigimos a nuestro sujeto una mi­ rada dulce, serena y tranquila y en este sentido colocamos también nuestro espíritu, produciremos una acción neqativa y despertaremos al sujeto.

HIPNOTISMO SOtBOBtAL El doctor fbaid. descubrió ea 1143 esta clase de sueño hipnótico, que para diferenciarlo del producido por magnetismo y por sugestión se denomina SQfSOftlAL. Este tiene lugar per cansancio de los sentidos, mediante sesiones físicas (luz viva, presiones enérgicas sobre las zonas hipnóticas o cualquier otra acción que actúa sobre el gusto, oído y olfato). El citado doctor lo definió en la iorma «guíente: ES Uh

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mundo por sus cuticsos experimentes r®Ti¡zaci08 con personas del público, especialmente la

de üiDnosis con numerosos participantes-

ESTADO PARTICULAR DEL SISTEMA NERVIOSO. DETER­ MINADO POR MANIOBRAS ARTIFICIALES. Los más sen­ sibles a las acciones sensoriales son los histéricos. Son tam­ bién particularmente sensibles los enfermos epilépticos, los anémicos, los agotados por excesos venéreos y los impul­ sivos. Esta clase de hipnosis no es muy recomendable y muy particularmente empleando los procedimientos antes descrip. tos, que pueden considerarse como brutales; recomendamos, por tanto, muy formalmente a nuestros lectores, que se abs­ tengan de emplearlos. A los acciones magnéticas yo des­ criptas y a las sugestivas, que ampliamente expondremos por ser la base esencial de la presente obra, pueden aña­ dirse, para aumentar la sensibilidad del sujeto y empleándo­ los sin el menor peligro, los siguientes: Golpear suavemente, siguiendo un movimiento rítmico, con nuestra mano sobre la frente y con los dedos sobre la extremidad lateral izquier­ da y el dedo pulgar sobre la parte derecha. Si lo realizamos coa nuestra mano derecha reforzaremos la influencia coa la acción magnétiva positiva, y si, al mismo tiempo, colo­ camos nuestra mano izquierda en la nuca del sujeto, la ac­ ción será aún más potente. Las presiones suaves sobre los pulgares, sobre el nacimiento o raíz de la uña de dicho dedo y con nuestro índice sobre la yema del mismo. Presiones idénticas a las ya citadas,-sobre las muñecas. Presiones y golpes suaves y rítmicos sobre los globos oculares, con nues­ tro dedo medio y pulgar de la mano derecha. Mirada inten­

sa sobre los ojos o el entrecejo del sujeto, pero a una dis­ tancia de éste no inferior a veinticinco o treinta centímetros. Este último procedimiento puede ser considerado magnético.

Situar cucalquier objeto, algo brillante, sobre la vista del su­ jeto, a una distancia de veinticinco o treinta centímetros, rogándote que lo mire fijamente. El objeto puede ser un palo negro, una bola hipnótica e incluso nuestro dedo, teniendo cuidado de situarle siempre el objeto a una altura superior O sos ojos para que tenga que hacer algún pequeño esfuerzo con la vista al mirarlo.

2

TELEPSIQUIA

LA posibilidad q u e llene el cerebro humano porta emi­ tir pensamientos y ser éstos captados por otra persona a determinada distancia, introduciéndole en el consciente o subconsciente sugestiones, se llama TELEPSIQUIA o suges­ tión mental. Esta posibilidad es una realidad científica com­ probada por las más severas pruebas de investigación. Con lo expuesto en el presente libro, en la parte corres­ pondiente al PODER PERSONAL nuestros lectores han ad­ quirido los necesarios conocimientos relativos al empleo de este cuarto y último medio de influencia para el fin que nos proponemos. A este respecto podemos citar el caso reiterado, de un experimento realizado en España. Un experto magne­ tizador, actuando sobre un médium logró producir el sueño magnético con sus diferentes estados, a cientos de kilómetros de distancia, haciendo cambiar en la persona paciente gus tos, costumbres y opiniones. Después de haber expuesto los cuatro medios de in­ fluencia —que nuestros lectores jamás deberán olvidar— pues ello es esencialísimo para el buen éxito en las prácti­ cas, pasamos a continuación a la PARTE EXPERIMENTAL

PARTE EXPERIMENTAL

POR los capítulos precedentes yo se ha visto que son cuatro los elementos con que se cuenta para el fin propuesto:

"Una influencia radio-fisiológica llamada MAGNETISMO O FLUIDO VITAL, cuya influencia es netamente fisiológica. Una acción sensorial, que como queda expuesto deberemos ejercer en forma suave y que se puede producir par medio del brillo de los ojos, la sonoridad de la voz y las leves presiones sobre determinadas zonas hipnóticas O hipnóge­ nas, como son: glóbulos oculares, la frente, parietales, nuca.

omóplatos, plexo soten {situado en la parte superior del e& tómago) etc., teniendo siempre en cuenta la ley de polaridad, ya expuesta, para aumentar aún más la influencia directa sobre el espíritu de la persona que se trata de afectar, es­ pecialmente peor medio de la expresión enérgica de palabras bien articuladas y en tono positivo, como ya hemos expuesto en el capitulo correspondiente a) PODER PERSONAL, es decir, una acción Psicológica, que es lo que denominamos SUGESTION. Par último, reforzaremos nuestra influencia por eso fuerza invisible que banquea los espacios y que pon­ dremos en acción por medio del pensamiento ayudado por la voluntad, llamada TELEPS1QUICA", Antes de determinarnos a realizar el primer ensayo es imprescindible haber comprendido perfectamente y sin nin­ gún género de dudas, punto por punto y letra por letra, lodo lo que hemos expuesto en e! presente libro. Entonces boy que tener verdadero deseo de realizarlo y no dejarse impre­ sionar, y mucho menos desconcertar por las interpretaciones, juicios u opiniones de los demás sobre ios experimentos que uno se proponga realizar. Deberéis dotaros de una acometividad enérgica y apren­ der a querer razonada y metódicamente en el caso de que todavía no tuvieseis esta cualidad. Las personas que por naturaleza poseen un carácter enérgico y dominador, con­ tinuamente tienen en su imaginación la idea de que han'de conseguir lo que se proponen y éstos son los que tienen más éxito en la vida; lo tendrán mayor en el psiquisroo y en todas sus actividades a condición de regular y razonar su ímpul- sibilidad, lo cual puede conseguirse muy fácilmente sirvién­ dose de la AUTOSUGESTION.

COMO SE HAN DE HACER U S EXPERIENCIAS

ENTRE vuestros amigos y conocidos, hombres y mujeres, hay una mayoría asequible a la SUGESTION, al HIPNOTISMO y a la MAGNETIZACION. Otros lo serán más, simplemente

« la SUGESTION, pero no importo punto que vosotros vais a emplear loe cuatro medio» de acción que ya cooocms. Hay una minoría poco sensible, pero coa más o meso» tiempo también conseguiréis actuar sobre ellos. Existe un ochenta por ciento de personas hipnotizables, y al veinte por ciento reatonte ae le puede afectar también más o menos ligeramente. Todo dependerá, naturalmente, del entre nema ien- to de) hipnotizador y en algunos casos de la resistencia, consciente o inconsciente que oponga el sujeto. El primer experimento que dos propongamos hacer sobre un sujeto cualquiera debe ser sencillo, y seguidamente reali­ zaremos sobre el mismo sujeto otro mayor y asi sucesiva­ mente. pero teniendo muy en cuenta que hay que efectuarlas uno tras ctro sin que exista uno diferencia de tiempo superior a cuatro o cinco segundos entre uno y otro experimento. De esta formo evítaremoe que el sujeto reaccione y analice y* por tanto, nos dificulte tí imponerle nuestra sugestión. Se debe comenzar siempre sobre cualquier sujeto, como expe­ rimento inicio], con el de la caído h cia abas, que a conti­ nuación volveremeso a exponer Realizado este experimento cari éxito se aumenta su sensibilidad para el próximo o sucesivos, y al mismo tiempo podremos apreciar la resistencia consciente que nos hagan los experimentados, y en cuyo caso es mejor desistir y realizar estas coa otras personas, a menos que el indicado prometa formalmente no hacer resistencia o nuestros suge­ rencias y se comprometa a ponerse en la actitud física y mental que le ordene. La ignorancia del PSIQU1SMO unas veces, el infundado temor de algunas personas en oboe, y en lo mayarla un complejo de inferioridad o errónea creen­ cia de que el ser susceptible a la sugestión implica uno in­ ferioridad intelectual o física .hace que algunos opongan una tenaz resistencia a la realización de nuestras experien­ cias.

Por los no ti vos antes apuntados, es conveniente, a] co­ menzar una sesión experimental, no hablar jamás de hip­ notismo, pues de esta formo evitaremos que se forme en h a

personas sobre las cuales tratamos de experimentar, una resistencia consciente o CONTE ASUGESTION. Podréis ha­ blar, por ejemplo, de la atracción de los cuerpos y sencilla* mente de unos'experimentos curiosos que os proponéis reali­ zar, Entonces es cuando el sujeto que os parezca más ase* quible eligiréis y ejecutaréis con él el experimento de la caída hacia atrás. No olvidéis que cada experimento afortunado que hagáis aumenta la sensibilidad de vuestro sujeto para las experien­ cias sucesivas, como asimismo predisponéis favorablemente a las demás personas que asistan a la sesión para actuar eficazmente sobre ellas.

LA CAIDA HACIA ATRAS. Para la realización de este ex* penmento son necesarios los cinco siguientes factores; pri* mero, coger las muñecas del sujeto, después de haberle or* denado que deje bien sueltos sus músculos y de dirigirle, durante varios segundos, una fuerte tascinación. Segundo, aplicar las manos sobre los omóplatos. Tercero, la suges* tión verba] con palabras bien articuladas y en tono firme. Cuarto, un gran esfuerzo de voluntad. Quinto, acción telepsí* quica, es decir, imaginarse mentalmente ta realización feliz de lo que nos proponemos, y exaltación de nuestra voluntad. Aunque todas las maniobras necesarias para obtener el citado experimento requieren apenas veinte segundos, para su mejor comprensión a continuación las describimos des* componiédolas en tres lases:

Primera tase. Cuando el sujeto está trente a vosotros,

mirar serenamente a su entrecejo y cogiéndole al mismo tiempo las muñecas, le diréis; 'JUNTE SUS PIES UNO CON* TRA OTRO. Y MIREME FIJAMENTE A LOS OJOS". Prose­ guir intensamente la mirada, durante vanos segundos, des­ pués dejar caer bruscamente los puños del sujeto, y llevando

el índice de la mano derecha

en

medio de la

frente y

acer­

cando aún máe vuestros ojos a los del sujeto ordenadle que

los cierre, dlciéndole: "AHORA CIERRE LOS OIOS Y PRO

CURE QUE NO SE ABRAN". Cuando hayáis comprobada que, electivamente, el sujeto tiene cenados los ojos, recha­ zarle la cabeza hacia atrás, con vuestro índice puesto sobre su frente, y proseguid sin interrupción las sugestiones.

Segunda fase: Dirigirse lentamente hacia la parte pos­ terior del sujeto, corriendo suavemente vuestro dedo índice hiela el encéfalo. Proseguir vuestras sugestiones: "VA US­

TED A SENTIR UNA FUERZA IRRESISTIBLE QUE TIRARA

DE USTED HACIA ATRAS

PERO USTED NO TEMA NADA,

... YO ESTOY AQUI. EXCLUSIVAMENTE PARA AMPARARLE; VA A SENTIR, CADA VEZ MAS UNA ATRACCION HACIA MIS MANOS", entonces, aplicarle las manos en los ornó* platos.

Tercera y última tase. Mirar intensamente en la nuca de vuestro sujeto y continuar las sugestiones imaginándoos su realización y deseando intensamente que así suceda. Autosugestionaos mentalmente en el sentido de que es to­ talmente Imposible que vuestro sujeto resista. Una vez vues­ tras manos en los omóplatos. las retiraréis un poco y volve­ réis a tocar las espaldas varias veces, y entonces le diréis:

“IMPERCEPTIBLEMENTE SU CUERPO SE INCLINA. CADA

VEZ MAS HACIA ATRAS

ES USTED ATRAIDO, CADA

... VEZ MAS, MUCHO MAS". Y tan pronto notéis que el sujeto

viene hacia atrás, entonces afirmar enérgicamente: “YA

CAE USTED HACIA ATRAS

CAE USTED".

... La scugestión verbal deberá hacerse con voz enérgica* pero tranquila, y sobre todo, modulando bien las palabras, no olvidándose de poner en actividad la acción telepsiquica, con antelación a la caída; es decij, figurándoos que tiene lu­ gar la realizaoción feliz del experimento y poniendo en juego toda vuestra voluntad. Deberéis tener mucho cuidado de soportar el peso del sujeto oportunamente para que no se haga daño al produ­

cirse la

caída.

En las sesiones experimentales emplearemos la SUGES TION IMPUESTA. Para ello es necesario acaparar la activb

riaoo y que sus órdenes sean dadas con una aparente tran­ quilidad. Lo expuesto pone de manifiesto cuán necesarias son ios prácticas de autosugestión y el estudio de vuestroe gestos, cosa esta última que podréis hacer ante un espejo. Juega un pape) muy importante el prestigio que tenga ei sugestionado!, por lo cual influenciaréis con más facilidad a un desconocido que a un amigo íntimo. Para demostrar su poder a las demás persones en una sesión experimenta) y predisponerles a recibir su influencia podréis comenzar por actuar primeramente en un sujeto sobre e] cual ya hayáis actuado con éxito varias veces. También es conveniente que se convenza a cuantos se sometan a vuestros experimentos, de que sus experiencias no encierran el menor peligro. San numerosas las experiencias de sugestión que se pueden realizar estando el sujeto aparentemente despierto, AUNQUE NO SEA NADA MAS QUE EN APABIENCIA. pues, en realidad, propiamente dicho, la sugestión es una hipno- sis parcial, ya que después de haber realizado, con éxito, el tercero o el cuarto experimento el sujeto, por decirlo así, está en un setenta par ciento dormido; es decir, que, en ese eslado basta una sola palabra del sugestionador pora pro­ ducirle la hipnosis total en un grado más o menos profundo, según la sensibilidad y la pontencialidad del hipnotizador,

PERTURBACIONES MOTRICES

VOSOTROS podréis sugerir a un sujeto sugestionable un aumento o una disminución de su fuerza muscular, hasta el extremo de producirle una parálisis tota) ú de cualquier miembro. Para ello es preciso producir, progresivamente, un aumento de la sensibilidad de hr persona sobre la que vamos a actuar. No podréis sugerir, con éxiio, a un sujeto, que no tiene fuerzas para levantar los pies y que por lo tanto está imposibilitado de andar o que no puede doblar su brazo sin antes haber realizado otro experimento más sencillo, a me-

nos que se trate de una persona extraordinariamente sensi­ ble a la que hayamos sumido en sueño varias veces.

Aoles de prelender realizar cualquiera de los experi mente* que a continuación explicamos, deberéis de comen zar por hacer el de la caída hacia atrás, y seguidamente- lo; demás

Si realizamos nuestros experimentos sobre sujetos muy sensibles a los que ya hayamos hipnotizado muchas veces desde el punto de vista espectacular, podremos dar, en .so­ ciedad, entre nuestras amistades, sesiones muy interesantes, pero de esta tormo se desarrollará poco nuestra tuerza psí­ quica. En cambio actuando sobre sujetos más difíciles, o sea menos sensibles haremos un ejercicio excelente paro aumen­ tar nuestra influencia

EL EXPERIMENTO DE ATAR LAS MANOS. Piecede a este experimento e) de la caída hacia atrás, el cual como ya he­ mos expuesto, tiene dos finalidades: una, el de apreciar la resistencia, consciente a inconsciente, que pueda hacer el sujeto, y otra, el aumentar la sensibilidad del experimentado, Inmediatamente después de haberse producido la caída bacía atrás deberéis producir la caída h ada adelante, lo cual se consigue en la iorma siguiente: Ordenar al sujeto que se coloque en la misma posidón que cuando comenzó el anterior experimento y entonces dedile: '‘NO TENGA UD. MIEDO; MIREME FIJAMENTE". Seguidamente colocarle vues­ tra mano derecha en el lado izquierdo, sobre la clavícula, y vuestra mano izquierda, en forma simétrica, en el lado de­ recho; y entonces decirle: "VA UD. A CAER HACIA ADE­ LANTE. ES UD. ATRAIDO HACIA MI, AHORA CAE UD/* De inmediato ordenarle que junte sus manos, apretando las palmas, una sobre otra, y que cruce sus dedos, es decir, el índice de la mano derecho entre el pulgar e Indice de la ma­ no izquierda, el dedo medio de la mano derecha entre el índice y medio de la mano izquierda, y asi sucesivamente^ Ordenándole que apriete bien sus manos y estire bien loe

.trazos hacia adelante, diciéndole: "APRIETE BIEN SUS MA­

NOS. MAS APRETADAS. MUCHO MAS. Y SUS BRAZOS BIEN ESTIRADOS! MUY BIEN. ASI! Es preferible que el mía/ tno operador haga el gesto citado para que el sujeto te imibf.

pues de esta

forma se actúa más rápido, casa muy con ye

niente en los fenómenos de sugestión.

Una vez que el sujeto se halle en ic posición descriptor, apretar con vuestra momo derecha sobre las dos manos a u ­ nados del sujeto. Colocaros hacia la parte derecha del su­ jeto, teniendo cuidado de que éste no gire loe brazos hacia eso posición. Mirar intensamente el entrecejo del sujeto du­ rante lodo eí tiempo del experimento; entonces, colocar vues­ tras dos manos, apretando las dos del sujeto y dándole las sugestiones siguientes; "COMIENZO A LIGAR SUS MANOS, UNA SOBRE OTRA. CADA VEZ MAS ATADAS! SUS BRA­ ZOS SE FONEN TIESOS COMO BARRAS DE HIERRO. AHORA. CUANDO YO CUENTE DE UNA A TRES. SUS MA­ NOS QUEDARAN ATADAS Y NO PODRA SEPARARLAS HASTA QUE YO QUIERA".

Proseguir mirando intensamente al sujeto y continuar vuestra sugestión; "LOS MUSCULOS DE SUS MANOS SE AGARROTAN, CADA VEZ MAS. Y CADA INTENTO QUE HAGA PARA SEPARAR SUS MANOS. QUEDARAN AUN MAS ATADAS! “UNA", CADA VEZ MAS ATADAS! "DOS", MUCHO MAS ATADAS! Y "TRES", YA NO PUEDE SEPA­ RARLAS. CUANTO MAS QUIERA MENOS PUEDE!"

Antee de tener efecto el experimento, es decir, cuando contéis tres, acercad vuestra mirada o loe ojoe del sujeto llevando vuestro dedo indice derecho a lo frente de éste, coa lo que evitaréis una cosa muy importante: que el sujeto mi­ re sus manos, y, por lo tanto quedéis imposibilitados da proseguir vuestra fascinación. Cuando estéis dando las su­ gestiones es necesario que os produzcáis la FORMA PEN­

SAMIENTO de lo que va a suceder, y que. en

vuestra mente

de imaginéis las manos crispándose y lo imposibilidad por

pcnte de la peracnc ¡nSueDCtaida. de «epatada*.' Una véx que hayáis producido el fenómeno, ya 410 es necesaria «Oka muy rerca dei sujete ,a condición de no dejai de mirarle a la caía.

Lo influencio sobre el sujeto podréis disipada fácilmen­ te y volverlo a su oslado normal, dicíéndole: "AHORA,

CUANDO YO CUENTE DE UNA A TOES. UD. PODRA SE­ PARA SUS MANOSI “UNA" SUS BRAZOS VAN PERDIEN­

DO LA RIGIDEZ QUE TENIAN! 'DOS'l

Y "TRES"!: YA

... POtuE UD. SEPARAR LAS MANOS"! Pora dejai a nuestro sujeto totalmente despierto, podemos soplarle aiss frío en la oara, pera teniendo «n cuenta que do es conveniente despe­ jarlo del todo si hemos de proseguir los experimentos. CONTRACTURA DE UN BRAZO. Ordenar al sujeto que es­ tire bien su braco derecho y su mano, abierta, pera bien es­ tirado. brazo y mano, y entonces decirle: "SU BRAZO Y SU MANO SE PONEN RIGIDOS! RIGIDOS COMO UNA BARRA DE HIERRO! UD. VA NOTANDO. CADA VEZ LOS MUSCU­ LOS DE SU BRAZO Y DE SUS MANOS!

Al mismo tiempo darle unos pases, lentos, sobre el bra­ zo con vuentia mano derecha y coa lo* dedos, casi tocando el brazo del sujeto (tal como tenemos explicado en la parte areepondiento a) MAGNETISMO).

Proseguir vuestras sugestiones diciéndole; CUANDO YO

CUENTE UNA. DOS Y TRES. USTED NO PODRA DOBLAR SU BRAZO. Y CUANTO MAS INTENTE DOBLARLO. MAS

RIGIDO SE LE PONDRA!

UNA"! SU BRAZO CADA VEZ

... ESTA MAS TIESO! "DOS"! AHORA. MUCHO MAS TIESO!. Y TRES"! YA NO PUEDE USTED DOBLARLO Y CUANTO MAS QUIERA MENOS PUEDE!

Esta contra dura

podréis suprimirla

fácilmente

con

la

correspondiente sugestión verba), en sentido inverso a la que habéis empleado para producir el fenómeno, y en út> timo caso, dándole pases rápidos con vuestra mano izquier­

da, u b re el brazo,

«l

PARALISIS DE LAS EXTREMIDADES INFERIORES

CONSECUTIVAMENTE a uno de las dos experimentos antes citados, podéis producir una parálisis en los pies de vuestro sujeto, que queda sin poder andar.

Ordenarle al sujeto que junte bien sus pies, uno coa otro, y entonces, decirle: "AHORA, CUANDO YO COMIEN­ CE A CONTAR DESDE UNA HASTA TRES, PROGRESIVA­ MENTE UD. COMPROBARA QUE SUS PIES PESAN MUCHI­ SIMO MAS. A TAL EXTREMO, QUE POR MUCHO QUE SE ESFUERCE. NO PODRA DAR NI UN SOLO PASO! "UNA"! SUS PIES PESAN CUARENTA. CINCUENTA. CIEN. TRES­ CIENTOS KILOS! "DOS"l AHORA PESAN MUCHISIMO MAS, V TODAS SUS PIERNAS Y PIES SE PONEN PARA­

LITICAS!

Y 'TRES"); YA NO PUEDE UD. MOVERSE-Y

... CUANTO MAS LO INTENTE MENOS PUEDE!

IMPOSIBILIDAD DEL SUJETO DE LAVANTARSE DE UNA BUTACA. Esta experiencia, a menos de tratarse de un su* jeto excepcional, también hay que intentar hacerla después

de

la

coniraetura de

los

brazos o

de

la

anteriormente ex

puesta.

 

Ordenarle al sujeto que se siente cómodamente en una

b u!aco provista de respaldo alto, pero procurando

que no

se siente sobre el borde del asiento, sino rozando con su espalda en el respaldo y con el coxis o rabadilla bien co­ locado en la paite interior del asiento. Procurar que sus pies descansen, de plano, en el suelo, y que sus manos es­

tén descansando sobre sus piernas. Colocaos en frente del sujeto, con el busto inclinado, poniendo vuestra mano de­

recha

en

la

nuca de éste,

y, al mismo tiempo que le din-

gis una intensa mirada a su entrecejo, hay quedarle las sugestiones siguientes:

‘ MIREME BIEN A LOS OJOS! VA UD. A QUEDAR PE GADO A ESA SILLA! CADA VEZ MAS PEGADO! CUAN­ DO YO DIGA TRES, SERA UD. INCAPAZ DE LEVANTAR*

.

SE! Y CUANTO MAS LO INTENTE, MENOS PODRA! VA UD. A SENTIR COMO SI ESTUVIESE ATADO CON CADE- ÑAS! "UNA"! CADA VEZ MAS PECADO! ''DOS1'!; SU ES* PALDA SE ADHIERE, CADA VEZ MAS, A LA BUTACA! ... Y "TRES"!; AHORA LE ES A UD. TOTALMENTE IMPOSI. BLE MOVERSE, HASTA QUE YO SE LO ORDENE. Y CUAN­ TO MAS LO INTENTE, MENOS PODRA".

IMPOSIBILIDAD DE LEVANTAR LOS PARPADOS

ESTE experimento es necesario hacerlo sobre un sujeto que baya sido afectado por tres o cuatro de los ensayos antes descxiptos. El sujeto puede estar de pie o sentado. Ordenarle que cierre los ojos y apriete bien los párpados. Situar vues­

tro dedo índice y pulgar de la mano derecha en los ángu­ los centrales de ambos glóbulos oculares, junto al naci­ miento de la raíz de la nariz, y corriendo suave y casi im­ perceptiblemente-los dedos tomaréis con ellos lo epidermis

de

la

parte superior

del entrecejo y

simultáneamente le

haréis la sugestión siguiente:

 

SUS OJOS, CADA

VEZ ESTAN

MAS

APRETADOS!

[AHORA COMPROBARA UD. QUE SUS PARPADOS SE PE- GAN. UNOS SOBRE OTROS! [GRADUALMENTE SE /UN­

TAN MAS! ¡CUANDO YO DIGA "TRES". YA NO PODRA UD. ABRIR LOS OIOS! |Y CUANTO MAS QUIERA ABRIR­ LOS, MAS SE PEGARAN! "UNA", AHORA ESTAN SUS PARPADOS MUCHO MAS CERRADOS! ¡"DOS"! MUCHO MAS PEGADOS, Y A CADA INTENTO QUE UD. HAGA

PARA LEVANTARLOS SE PEGARAN MUCHO MAS!

¡Y

... "TRES'T [AHORA YA NO PUEDE ABRIR LOS OIOS. Y TO-

DO INTENTO QUE HAGA PARA ABRIRLOS, ES TOTAL- MENTE INUTIL, PUES SE PEGAN TODAVIA MAS"!

Una v®2 realizado el experimento disiparéis vuestra in­

fluencia con la contrasugestión correspondiente, y en mó caso, con un soplo frió dirigido a la caía.

últs

AFONIA PARCIAL

SEGUIDAMENTE de haber producido venios de toe fenóme­ no» antee descriptor se puede producir en el mismo sujeto uno afonía parcial, impidiéndole, por ejemplo, pronuncio] su nombre.

Decir a) sujeto: ’MIHEdE UD. FIJAMENTE A LOS OJOS:

AHORA PRONUNCIE 04

VOZ ALTA SU NOMBRE AHO­

RA, VUELVALO A PRONUNCIAR, PERO MAS FUERTE:

MUY BIEN, AHORA NO INTENTE DECIRLO HASTA QUE YO SE LO ORDENE! ¡"CUANDO YO CUENTE TRES, UD. NO PODRA PRONUNCIAR TRES VECES SU NOMBRE’!

Seguidamente, situar vuestro pulgar e índice de ia ma­ no derecha en la "núes de la garganta", y haciendo una leve presión continuar dirigiendo una mirada intenso a sus ojos, pero más cerca que al principio, y entonces, te diréis:

j "VA UD. A SENTIR COMO SU GARGANTA SE APRIETA CADA VEZ MAS! ¡LA PRIMERA VEZ QUE PRETENDA PRO­ NUNCIAR SU NOMBRE, TENDRA MUCHA DIFICULTAD!

(LA SEGUNDA VEZ,

SU VOZ SE AHOGARA

Y

LA

TER-

CHIA

VEZ, LE SERA COMPLETAMENTE IMPOSIBLE"!

Continuad

intensamente la

diréis, con voz enérgica:

fascinocióa

y

entonces

le

"INTENTELO POR GUIRA UD.l

PRIMERA

VEZ;

¡NO LO CONSE­

"Cuando el sujeto haya intentado pronunciar su nom­ bre, entonces decirle:

'XA SEGUNDA VEZ, LO CONSEGUIRA MUCHISIMO

MENOS! Y

'‘TRES": YA NO ES UD. CAPAZ DE ARTI­

... CULAR PALABRA, Y CUANTO MAS LO INTENTE. MENOS PUEDE"! Si después de una experiencia y de haber dado la co­

En el escenario de un teatro de América. Vemos aquí a l fa­ moso hipnotizador en plena tarea, experimentando sobre un sujeto sometido a sueño hipnótico juntamente con otras personas del público.

vrespondiente contrasugestión, no se disipase totalmente te influencia producida, la disiparéis fácilmente con pases

muy rápidos, desde la cabera a los pies. (longitudinales)

O con pases transversales y soplo frío sobre

la cara.

Al imponer uno sugestión, es necesario, para duplicar su intensidad, emplear no solamente la palabra, sino tam­ bién el gesto. Procurad situaros, siempre, poniendo la par- •e derecha de vuestro cuerpo frente a la parle derecha del cuerpo del sujeto. Los gestos que realicéis con vuestras ma­ nos o con el cuerpo en sentido vertical, son positivos y los ejecutados en sentido lateral, con alguna tendencia ha­ cia aniba, son negativos. Los primeros sirven para "in­ fluenciar" y dormir al sujeto, y los segundos se utilizan pa­ ra disipar la influencia y despertarle. Al situar la parte de­ recha de vuestro cuerpo frente a la parte derecha de vues­ tro sujeto, adoptaréis una posición isónoma. del ptreiijo grie­ go "iso" (idéntico), es decir que ponéis la parte positiva de vuestro cuerpo frente a la parte positiva del cuerpo de vues­ tro sujeto.

Ya hemos dicho, aunque más no sea brevemente, en la parte correspondiente al magnetismo, que enfrentan­ do dos polos idénticos producen una superexeflación y se conduce a nuestro sujeto al sueño si se prolonga la acción. Si. por el contrario enfrentamos dos polos diferentes, adop­ tamos una posición heterónoma, —que significa (hetera . diferente), es decir que sí enfrentamos ana parte positiva de nuestro cuerpo con otra parte negativa de nuestro suje­ to o viceversa, entonces produciremos una acción calman­ te, y por lauto, despejaremos a éste. En las sesiones expe­ rimentales es sumamente importante tener en cuenta las leyes de la polaridad, pues de esta forma reforzaremos

nuestra influencia y £dad y radípes

conseguiremos efectos con más fací*

MOVIMIENTOS IMPUESTOS

LCS experimentos qut ^ continuación describimos, pueden ser obtenidos por sugestión después de haberse logrado sobre el mismo sujeto varios de los que hemos explicado anteriormente. También pueden ser obtenidos de primera in­ tención es decir, como primer experimento, a base de utilizar lo que se denomina ‘ contacto magnético, pero para ello es necesario estar dotado de gran fuerza magnética y tener práctica en su empleo, o sea en saber exteriorizarla y lanzar el fluido eficazmente. Los experimentos de movimiento inmpuesto que a con­ tinuación explicamos, hay que obtenerlos estando el suje­ to en hipnosis parcial, es decir, como hemos dicho antes, y se han de realizar después de haberse obtenido cinco o seis de los que hemos explicado anteriormente. En éstos no entró mucho en juego, la fascinación, y no se le pueda fijar al sujeto un tiempo exacto para su obtención, o sea, no se ha de fijar el limite de contax de una a lies para que se produzcan, debiendo utilizarse, además de la sugestiór muy intensa, la acción telepsíquíca o sugestión mental.

PERDIDA DE EQUILIBRIO, Después de haber realizado, con éxito varios de los experimentos antes citados, podéis su­ gerir a vuestro sujeto que su cuerpo se incline hacia la de­ recha o hacia la izquierda, empleando las sugestiones ade­ cuadas para tal fin. Una vez que hayáis obtenido la incli­ nación lateral miradle dulcemente a loe ojos, y con vos más tranquila de la que antes habéis empleado, decidle que avance despacio hacia adelante, sugiriéndole que ca­ da vez pierde más su equilibrio y luego hacia atrás, etc

AUTOMATISMO

ENTREGAR

al

sujeto

cualquier

objeto

y

ordenarle

pie

lo

retenga

en

su

mano

fuertemente

apretado

Colocar la mano izquierdo en la anca del sujeto y decirte

que notará como una corriente que impulso su brazo y su momo bada adelante; y cuando veáis que este movimien­

to se inida, entonces

asegurarle que el objeto va a arres-

ttar su cuerpo hada adelante. Podéis decirle "SU BRAZO

SE ESTIRA CADA VEZ MAS. IMPULSADO POR ESE OBJE­ TO QUE TIRARA DE TODO SU CUERPO HACIA ADELAN­

TE” } Y

en el mámenlo en «pie se inicie la marcha, podéis

-íecirle: “CADA VEZ LE ARRASTRAN MUCHO MAS"!

OTRO EXPERIMENTO DE AUTOMATISMO. Estando e] su­ jeto sentado ordenarle que os mire fijamente y que dé a sus manos un movimiento relativo, una sobre alia can mu­ cha rapidez, colocad vuesfca mano izquierda en la nuca del sujeto y decidle que desde este momento sus manos gi­ rarán cada vez más de prisa, sin necesidad de que tenga que hacer esfuerzo alguno; aumentad y repetid convenien­ temente esta sugestión diciéndole que por momentos sus manos adquieren más velocidad. Después de obtenida, su­ geridle que ya no puede percalas y que cuando más se esfuerce en pararlas irán todavía más de prisa. Para disipar la influencia podéis darle pases rájndcs con las manos en la espalda, comenzando desde la cabeza basta la región coxígea. Estos pases hay que darlos casi rozando los vestidos.

MOVTMIH'ITOS SUSPENDIDOS. Existen varios experimentos de este tipo. Uno de éstos es el del peso inlevantobje. con­ siste, esencialmente, en hacerle creer al sujeto, que un obje to cualquiera ha aumentado extraenriinariamnte de peso a tal extremo que no podrá levantarlo. Hada el año 1920 llegó a París, el boxeador inglés Jenny Conloo, el cual se hacia anunciar en un espectácu­ lo como el hombre- "inlevanta bis", desafiando a cualquiera que se creyese capaz de despegarlo del suelo. Solo pesaba cuarenta y nueve kilos y, por tanto, parecía muy sencillo

el podec abollo del suelo, Ese ciudadano realizó toda ckte se de experiencias, controladas las cuales dieron por re­ sultado el descartar todo posibilidad de fraude. Otras atle­ tas de más peso y de mucha fuerza intentaran levantarlo y ninguno pudo conseguirlo. El citado experimentador po­

nía

su dedo índice de

la

mano derecho sobre el cuello en

la región carótida de la persona que intentaba levantarle, y el de la izquierda sobre el pobo de lo izquierda, presto nando con ambos dedos durante varias segundos, y enton­ ces es cuando autorizaba el experimenta.

Favorecía el éxito de la experiencia citada un iactor (isleo, debido a la posición que adoptaba el boxeador cuan­ do intentaban levantarle, pues hacia un ligero movimiento de torso hada atrás, desplazando, poi tanto, su centro de gravedad; pero no era esto salo; había un factor psicológi­ co de sugestión, determinado al hacer tos contactos antee citadas; por tanto, con los dos factores (isleo y psíqui­ co reunidos conseguía su propósito. Los citados, contactos, desde el punto de vista magnético, eran totalmente inne­ cesarios y sólo servían al único efecto de sugestionar al porfiante, el cual, de antemano ya había oído referir los pro cedimientos que Coulan empleaba, y que eran infalibles.

Este experimento podré» realizarlo vosotros con tal de

que vuestro cuerpo no pese

menos de cincuenta kilos y

.engais él suficiente dominio para sugestionar a los que intenten levántalos. Antes de comentar la experiencia per­ mitid que la persona que vaya a tratar de levantaros lo consiga varias veces; de esta forma derrochará energías y estará en condiciones muy inferiores para poder conseguir­ lo cuando se proponga hacerlo, después de haber iniciado vosotros la sugestión.

OTRO EXPERIMENTO. Colocar a (os pies del sujeto un pe­ so de unos anca o diez kilogramos. Decir al sujeto que coja el peso por la anilla, y cuando se halle con su cuerpo encanado ordenarle que mire a nuestros ojos. Estaréis eolo-

SS

codos cu lado derecho oel sujeto y colocareis vuestra ma­ so derecha sobre el codo izquierdo de éste y vuestra

ma­

co izquierda sobre el codo derecho, y estonces le diréis; "CUANTOS KILOS CREE USTED QUE TIENE ESA PE­ SA?" E3 sujeto suele responder lo que aproximadamente su­ pone que pesa o lo que haya visto marcado es la misma.

Entonces, se le dice: PUES VA USTED A VER COMO CADA VEZ PESA MUCHO MENOS. DESDE QUE YO CUEN­ TE TRES. USTED LEVANTARA LA PESA DE UN SOLO IM­ PULSO Y COMPROBARA COMO PESA MUCHO MENOS QUE ANTES. "UNA"!, "DOS" Y "TRES" AHORA PODRA USTED LEVANTARLA CON MAS FACILIDAD QUE AN­

TES!

. . .

¿VE USTED? AHORA. CUANDO YO SE LO ORDE­

NE. VOLVERA A LEVANTARLA, Y ENTONCES COMPRO­ BARA COMO PESA INFINITAMENTE MENOS QUE AN- TESI AHORA, LEVANTELA Y VERA COMO NO PESA NI TRES, NI DOS, NI SIQUIERA UN KILO]" Después de reali­ zar el experimento, decidle: "AHORA. DIGAME FRANCA­

MENTE. ¿LA HA NOTADO MAS LIGERA? PUES BIEN AHORA VA USTED A ENCONTRARLA MUCHISIMO MAS PESADA. ESA PESA NO ES DE DIEZ KILOS; ESA PESA TUNE TREINTA. CINCUENTA. CIEN. DOSCIENTOS, MIL, CINCO MIL, DIEZ MIL, CINCUENTA MIL, UN MILLON DE KILOS!" Simultáneamente dadle pases rápidos con vuestra mano derecha sobre la columna vertebre!. E] resultado es sorprendente.

PARALISIS

ES

un

experim ento

parecido

ai

que

hemos

des-

cripto sobre le imposibilidad de levantar un sujeto de la si­ llo, con lo única diferencia de que aquel fúé producido, prin­ cipalmente, por el tactor sugestión, secundado, naturalmen­

te, por

los demás medios de

influencia que ya conocéis,

mientras que mediante el que. ahora nos ocupa, te treta de

tQ

producir electos más duraderos; es decir, hasta que -él hip­ notizador se aparte del sujeto. Para realizarlo, es necesa­ rio hacer la toma de contacto; es decir, coger el sujeto por las muñecas. Estando éste sentado, y con vuestras rodillas justo a las suyas, conservaréis esta posición durante dos o tres minutos. Después podréis continuar sentado, o levan­ tado, y sin dejar de dirigirle vuestra mirada, le diréis: "¡VA USTED A SENTIR FRIO EN SUS MUSCULOS, Y QUE ES­

TOS SE AFLOJAN Y SE

ABLANDAN CADA VEZ M AS! ...

MUY PRONTO VAN A FIJAR SUS MUSCULOS TAN FLO­ JOS QUE LE SERA A USTED COMPLETAMENTE IMPOSI BLE HACER NINGUN MOVIMIENTO''

Continuad las sugestiones por el estilo de las citadas iasta que lo consigáis.

Después de terminar el experimento, es necesario dar­

le pases rápidos desde la

cabeza a

los pies, para

lo cual

tendréis que tender al sujcio y al mismo tiempo hacer las

sugestiones adecuadas, contrarias a las anteriores.

Existen muchos experimentos más de PERTURBACIO­ NES MOTRICES, como son: la obligación que se le impo­ ne al sujeto de cerrar y abrir las manos, la imposibilidad de podsr separar las palmas de sus manos, apoyadas pre­ viamente en las vuestras, obligación de arrodillarse, atrac­ ción a distancia, etc. I&la última se consigue con la acción telepsíquica, pudiendo también conseguirse actuando des­ de una lejana habitación, Pero esto lo estudiaremos aparte,

PERTURBACIONES SENSORIALES POR SUGESTION

LOS experimentos descriplos anteriormente, como ios que o continuación explicamos, son lealizadoe estando el sujeto des­ pierto o ligeramente afectado por nuestras sugestiones, que

es lo que podríamos denominar HIPNOSIS PARCIAL. Por lo que a lo producción de fenómenos de perturbaciones sea* sartales se refiere, y muy particularmente los alucinaciones

visuales, de las cuales nos ocupamos a

continuación, es

necesario que tengáis la mayar prudencia, tanto más cuan­ to más asequible sea el sujeto a la SUGESTION IMPUESTA. Sobre una persona de gran Sugestiona bilidad podréis en, centrar resistencia cuando tratéis de disipar la influencia, y si no teams paciencia y calma as exponéis a perder vues­ tro dominio y autoridad sobre el sujeta, en cuyo caso as costaría muchísimo más trabajo dejar a este en su estado normal. Tomad buena nota de lo expuesto y obrad con las debidas precauciones, teniendo serenidad y procurando re­ servar las suficientes energías para vencer los obstáculos impre vistos que pudieron presentarse al terminar la sesión, a la hora de volver a vuestra sujeto a su estado normal, pues las perturbaciones sensoriales pueden ser considera*

das como la parte más seña entre Jos fenómenos corrientes del PSIQU1SMO- No obstante, un experto hipnotizador que baya adqniiido el suficiente dominio de si mismo, no tiene nada que temer a condición de que, como siempre os hemos recomendado, emplee procedimientos suaves, con los cuales se obtienen idénticos resultados, pero exentos de peligro. • •

PERTURBACIONES SOBRE LA VISTA. Pueden producirse grandes perturbaciones en el sentido visual del sujeto, se I* puede asegurar al mismo que tal o cual persona se ha transformado en un león o en una pantera, cuya idea es admitida immediatamente. transformándose en alurnnaeiéw visual. Si se le dice que la citada fiera es feroz e indomable, y por la tanto temible, le veremos aterrorizarse y tratará de

huir; si por el contrario, le decimos que es un animal muy dócil y manso, le acariciará. También podéis sugerir al su­

jeto.

que él

es

un gafo o un perro, cuya idea aceptará

sin

discusión y ejecutará todos los gestos que suelen realisar

esos animales

 

Otro aspecto

de

la

notable labor de

Fassman. De entre un

núcleo de sujetos sumidos en sueño hipnótico, h a

e s c o g id o

 

uno sobre cuyo

subconsciente

imparte

directoras p ara

un

experimentación de conjunto.

3

M-UCIN/^lOUrr tnRRF EL OIDO

tiS posible conseij lu. que el sujeto no oiga nada o aumentar y disminuir su sensación auditiva. Se lo puede ordenar que na oiga tal o cual persona o ruido determinado. Se puede dis­ parar un arma de fuego junio a él y observaréis que no haca ni el menor estremecimiento. Es posible también aumentar la potencialidad auditiva y convertir un simple silbido en una potente sirena de un gran trasatlántico. Estas sugestiones auditivas no se limitan a producir uno simple ilusión sobre la persona eíectada, sino que llegas a aumentar la percepción de sus oidos. Si le ordenamos al sujeto que concentre su atención sobre cualquier ruido insignificante, sus sentidos auditivos lo percibirán con ma­ yor agudeza que en estado normal. Esta Super-audición es mucho más acusada si al sujeio se le ha producido la hip­ nosis, y bastante más si el sueño es magnético.

ALUCINACIONES SOBRE EL GUSTO. También puede con- seguirse por sugestión las alucinaciones sobre el sentido del gusto, a condición de que éstas sean producidas progresi­ vamente. Se puede conseguir la supresión de un sabor cual­ quiera cambiándolo por otro. Se le puede dar a la persona afectada un alimento amargo y sugerirle que está muy dul­ ce, siendo aceptado por ésta sin la menor objeción. Ya hemos dicho que todas estas experiencias son reali­

zadas estando el sujeto despierto; es decir, que no está en hipnosis y, por lo tanto, parece ser que se da cuenta de lo absurdas que son sus pretensiones, pero, sin embargo, las tiene que aceptar debido a la potencialidad de la suges­ tión. Recomendamos a nuestros lectores que se abstengan de-hacer estas experiencias con substuucias que al ser In­ geridas puedan perjudicar. La última experiencia deberá ser de alguna substancia de sabor agradable.

ALUCIANCIONES SOBRE EL OLFATO. Asimismo, el sen tído del olfato se presta a todas las maniobras sugestivas, Sí dais al sujeto un fiasco conteniendo agua y le deci.i que se trata del mejor perfume se deleitará oliéndolo. si por e] contrario le dais un irasco de esencia de la mejor marca y le

decís que se

trata de tal o cual cosa de olor desagradable,

lo rechazará y no querrá olerlo. No deberéis, sin embargo,

dar a oler af sujeto un frasco de ninguna materia irritante o lacrimógena, pue3 aunque el sujeto se lo acercaría a la nariz y le gustaría olerlo no quedarían suprimidos los efec­ tos de congestión sobre la vista y sobre las mucosas.

SENSACIONES SOBRE EL TACTO. El poder de la sugestión en estas experiencias es bien manifiesto. En pleno invierno

podréis sugerir a un sujeto que hace un horroroso

calor y

a los pocos segundos de haber dado tal sugestión, podréis

comprobar las golas de sudor que despide el cuerpo y la cara del sujeto. Es también posible la maniobra inversa, sugerirte que tiene un frío horrible, que se apresure a abri­ garse. aunque estemos en pleno verano. Si al mismo tiempo le decís que está lloviendo y le entregáis un objeto cualquie­

ra, o le

hacéis creer que se lo habéis entregado, y le decís

que tal objeto es un paraguas, hará exactamente el cdemáa

de abrilo como si realmente lo poseyera. Todas las sugestiones citadas tienen mayor eficacia y se consiguen con más facilidad actuando progresivamente; es decir, no intentaréis, repentinamente, pasar del frío al color o a la inversa. Podéis darle al sujeto un objeto cualquiera, y cuando lo tenga en la mno, le decís que es un trozo de carbón encen­ dido, y experimentará la misma sensación que si se hubiese quemado, y lo arrojará inmediatamente.

ANESTESI/

EN estado de vigilia, es posible sugerirle

la anastesia ae

cualquier parte del cuerpo. La anastasia, sugerida en tal estado, no es de gran solidez, y por lo tanta no podría ser

empleado para las operaciones de cirugía menor; en cambio, sí podría ser útil para dicho fin. siendo suaerida en es lado de sueño sugestivo o hipnosis total.

tsta sugestión poara set impuesta, ademas ae la pal» Día, par medio de la escritura, aunque desde luego se hace mas difícil por este último medio. Sobre sujetos de extraor­ dinaria sensibilidad se puede actuar, con éxito, por teléfono

e incluso producirles el sueño.

PERTURBACIONES INTERNAS O CENTRALES. Se le puede imponer al sujeto el deseo de tal o cual oosa, de tal necesi­ dad fisiológica, como por ejemplo: El tener sed o ganas de orinar, etc.

AMNESIA. Después de haber realizado cuatro o cinco ex­ perimentos con un sujeto determinado, desde la calda ha­

cia atrás o sucesivos, se puede conseguir de

éste, que

se

olivide de su nombre, o cualquier otra cosa. Para ello hay

que obrar en la forma siguiente: Continuar fascinando al sujeto intensamente, y entonces decirle "¿COMO SE LLAMA

UD.?" Cuando lo haya pronunciado ordenadle que lo vuelva a repetir dos veces más y cada vez más fuerte y entonces le diréis: "IMAGINESE UD. SU NOMBRE ESCRITO EN UN IRAN CARTEL".

"¿NO VE UD. PERFECTAMENTE CLARO?" Cuando el su­ jeto conteste afirmativamente entonces le diréis: "AHORA

YO VOY A EMPEZAR A CONTAR DESDE UNO HASTA CINCO".

Y DESDE QUE YO EMPIECE A CONTAR: UD. VERA ESE LETRERO CADA VEZ MAS BORROSO! CUANDO HA­

YA CONTADO CINCO, UD

-YA

NO LO VERA. NI RECOR

.. DARA SU NOMBRE! "UNO; LAS LETRAS COMIENZAN A BORRARSE; "DOS", CADA VEZ SE HACEN MAS ILEGIBLES; "TRES", UD. YA NO VE NADA Y COMIEN2A A OLVIDAR SU NOMBRE: "CUATRO". UD. YA NO TIENE NI IDEA DE

COMO SE LLAMA, Y

"CINCO"; UD. YA HA OLVIDADO

... TOTALMENTE SU NOMBRE Y ES INCAPAZ DE ESCRIBIRLO Y CUANTO MAS SE ESFUERCE MENOS PUEDE". Entonces darle un lápiz y un papel y proseguir las sugestiones mien­ tras se esfuerza en escribirlo. Este experimento es infalible y se realiza consecutivamente después de haber producido la afonía.

Podéis ayudar a la producción del fenómeno imponien­ do vuestra mano derecha en el lado izquierdo de la cabeza

del sujeto, por la lado derecho

parte del oído,

7

(a mano izquierda en el

SUEÑO SUGESTIVO O HIPNOTISMO PSICOLOGICO

EN (odas las experiencias que acabamos de exponer, el sujeto

está despierto, o todo lo más, si nuestra acción ha sido muy potente, se hallará en un estado que podremos denominar "hipnosis pardal". Para producir el sueño sugestivo en la mayoría de las casas, es suficiente una sola palabra. Determinan el sueño, en las pe.%anas asequibles u la sugestión, la idea de la hipnosis o del sumo, introducida

en su campo mental por órdenes más o menos imperativas o repetidas con monotonía.

Supongamos que os halláis trente a una persona sobre la cual habéis obtenido la caída hada atrás, la coutractuta y la unión de las manos, produciéndole, seguidmente, la

atonía, en este estado es llegado el momento de producirla la hipnosis total con la mayor facilidad. Para ello tendréis que obrar, díciéndole lo siguiente: "AHORA, CUANDO YO

CUENTE UNA. DOS Y TRES

UD. PODRA HABLAR. PERO

... EN CAMBIO, NOTARA UN LIGERO ESCOZOR EN SUS 0103

Y SUS PARPADOS LE PESARAN MUCHO, Y AL MISMO TIEMPO OBSERVARA QUE, ANTE SUS OIOS SE PONE UN VELO CADA VEZ MAS TUPIDO, MAS ESPESO". Simultá­

neamente a las citadas sugestiones le miraréis intensamente a sus ojos y continuaréis las sugestiones, díciéndole: "CUAN* DO YO CUENTE DESDE UNO HASTA SIETE, PROGRESIVA­

MENTE ESTE VELO QUE SE HA PUESTO ANTE SUS OIOS SERA CADA VEZ MAS ESPESO, Y AL CONTAR SIETE, YA NO VERA UD. ABSOLUTAMENTE NADA, Y ENTONCES LE PESARAN TANTO SUS PARPADOS. QUE NO TENDRA MAS

REMEDIO QUE CERRAR LOS OJOS

"UNO" ESTE VELO

... SE HACE MAS ESPESO; "DOS",, SUS PARPADOS LE PESAN CADA VEZ MAS: TRES ', SU CABEZA Y TODO SU CUER­

PO LE PESAN MAS: "CUATRO”; UD. YA CASI NO VE NA­ DA, "CINCO". EL SUEÑO LE INVADE POR MOMENTOS;

"SEIS", YA NO VE NADA Y SUS OJOS COMIENZAN A

CERRARSE, Y.\. "SIETE"; UD. SE DUERME!

DUERMA

... PROFUNDAMENTE!" Seguidamente hay que eíectuai pases lentos y muy próximos, desde la cabeza al epigastrio del sujeto y continuar las sugestiones, diriéndole: "DUERMA UD. CADA VEZ MAS PROFUNDAMENTE: NINGUN RUIDO Y NADA PODRA DESPERTARLE HASTA QUE YO LO OH- DENE! DUERMA PROFUNDAMENTE!"

No alvidéis que

al hacer las sugestiones deberéis ac­

tuar también con vuestra energía telepsíquica, poniendo en

, acción toda vuestra fuerza de voluntad.

Desde este momento el sujeto está en sueño sugestivo ligero, y obedece toda dase de órdenes que le sean dadas Si bien, como el sueño no es muy profundo, a veces es ne­ cesario repetirle la orden y hay que procura; asociar ésta a un motivo cualquiera, por ejemplo; si queréis que el su­ jeto se quite la chaqueta, le diréis; "HACE UN CALOR HO­ RRIBLE; ESTA UD. SUDANDO", proseguiréis enérgicamente:

"¡QUITESE LA CHAQUETA 1"

Para que el sueño sea más profundo continuaréis du­ rante tres o cuatro minutos dando pases lentos, desde la cabeza hasta la boca del estómago, y al mismo tiempo pro­ seguiréis las sugestiones diciéndole: ¡CADA VEZ TIENE UD.

MAS SUEÑOI ...

DUERME

UD. BIEN PROFUNDAMENTE.

¡AHORA DUERME MUCHO MAS PROFUNDAMENTE! ETC"

Después de los pases, y sin interrumpir las sugestiones, os colocaréis detrás, poniendo vuestra mano derecha, de plano, en la parte derecha de la cabeza de éste, apoyando vuestro índice levemente sobre su ojo, y vuestra mano iz­ quierda en idéntica posición en el lado izquierdo de la cabe­ za, haciendo también ligera presión con el índice sobre el glóbulo ocular. Mantened esta posición durante tres o cuatro minutas, sin interrumpir las sugestiones. A continuación os pondréis delante del sujeto, colocando vuestras manos sobre su cabezo, de forma que vuestros pulgares se toquen en medio de la frente, describiendo con ellos dos trozas de arco

de circulo, procurando aj mismo tiempo que esios pases sean de forma casi tangente a las ceja». El cambio anterior de posición deberá hacerse sin interrupción alguna, como asi misino las sugestiones, que han de ser continuadas. A los cuatro o cinco minutos, el sujeto entrará en el sueño más

profundo, y en este estado es cuando se

le puede llevar a

una cataJepsía, y se le pueden dar órdenes posthipnótícas, como asimismo ponerlo en condiciones de producirle uno anestesia local profunda, que permitiría realizar incluso ape

aciones de

cirujía.

HIPNOSIS TOTAL

PARA COMPROBAR QUE EL SUJETO SE HALLA EN ESTADO DE HIPNOSIS TOTAL. Decidle a) sujeto:

"YA NO OYE UD. MAS VOZ QUE LA MIA; NINGUN

RUIDO PODRA DESPERTARLE. HABA UD

CON AGRADO.

.. TODO CUANTO YO LE ORDENE, PUES TODO CUANTO YO LE MANDE SERA DE SU AGRADO. Simultáneamente tomad el puño del sujeto y decidle: "ALARGUE EL BRAZO, TIESO Y RIGIDO. Y CIERRE BIEN EL PUNO! "UNA" SU BRAZO SE PONE CADA VEZ MAS TIESOI "DOS"; CADA VEZ SE PONE MUCHO MAS TIESO, Y NO HABRA NADIE

QUE SEA CAPAZ DE DOBLARSELO! Y

"TRES"; YA ESTA

... TIESO. NADIE PODRA DOBLARSELO Y CUANTO CON MAS FUERZA INTENTE DOBLARSELO, MUCHO MAS TIESO SE PONDRA!" Entonce» llamaréis a una persona tuerte pura demostrar que es imposible doblárselo. Deberéis poner es­ pecial cuidado en que la prueba sea realizada hacia el lado de la articulación.

Desharéis la contrae tura diciendo al sujeto; "SU BRAZO COMIENZA A PONERSE MENOS RIGIDO. YA VUELVE A ¡SU ESTADO NORMAL. YA PUEDE SER DOBLADO OOP TODA FACILIDAD".

También se puede comprobar si el sujeto esta profunda, mente hipnotizado sugiriéndole una anestesia sobre un brasa o sobre cualquier Otra parte del cuerpo. Para ello boy que proceder de la siguiente forma:

Tomaréis con vuestra mano derecha la mano izquierda del sujeto y le diréis: "SU MANO. Y TODO SU BRAZO. SE PONEN CADA VEZ MAS FRIOS. SE PONDRA EL BRAZO TAN HELADO QUE-LE PARECERA QUE NO TIENE BRAZO; A TAL EXTREMO QUE CUANDO LE PINCHEN NO SENTIRA LA MENOR MOLESTIA". Entonces agregaréis: "AHORA, CUANDO CUENTE TRES. LE PINCHARAN EN EL BRAZO. Y UD. NO SENTIRA ABSOLUTAMENTE LA MENOR MOLES­ TIA. Y AL MISMO TIEMPO SE HALLARA UD. EN EL CINE VIENDO UNOS PERSONAJES QUE LE HARAN MUCHA GRACIA. Y SE REIRA MUCHISIMO". Seguidamente empe. zad a contar, y cuando hayáis pronunciado tres, entonces le diréis que ya comienza a ver a los personajes que le hacen tanta grada, y que cada vez se ríe con más ganas; seguidor- mente le atravesaréis la epidermis del brazo, esterilizando previamente la aguja.

Otra prueba consiste en provocarle una caíalepsia to­ tal; para ello no tendréis nada más que sugerirle, de la misma forma que hicisteis para conseguir la rigidez del brazo, que todo su cuerpo se pone tieso como una barra de hierro, que su respiración es perfectamente normal, peto que su cuerpo se pone cada vez más riqido hasta el punto que no habrá fuerza posible de doblárselo, y que si alquieu intentase doblárselo se pondrá todavía más rígido. Ai mismo tiempo que le dais tos sugestiones antedichas, golpearéis suavemente con el perfil de vuestra mano las regiones mus­ culares. El sujeto, en estas condiciones, puede ser colocado apoyando en la espalda de una silla la parte de su cuerpo situada entre la región inferior de lo nuca y los hombros, y los talones sobre el borde de )□ espalda de otra silla. Hecho esto intentareis que progresivamente pueda soportar un peso equivalente al mismo peso del sujeto, y hasta superior

Faro hacer cesar la contractiva general colocaréis al sujeto nuevamente en posición vertical, dándole ligeros ma­ sajes sobre las regiones musculares, desde la región cervical basta tos talones, y al mismo tiempo le daréis las siguientes sugestiones: "SU CUERPO YA NO ESTA RIGIDO, SE AFLO­ JA COMPLETAMENTE, Y NI AHORA NI LUEGO'SE SENTIRA CANSADO: ANTES TODO LO CONTRARIO, SE SENTIRA PERFECTAMENTE BIEN

FASCINACION

ES un estado intermedio entre la

hipnosis y

la

vigilia, el

cual se puede producir por la fijación ante los ojos del suje­

to, de un objeto brillante, con los propios ojos del operador y hasta con el dedo.

Para prducir la fascinación con facilidad, a menos que se trate de un sujeto suprasensible, es necesario afectar a éste, aunque más no sea ligeramente, con el experimento de la caída hacia atrás y algún otro. Entonces es cuando, como nuestros lectores habrán tenido ocasión de observar, el autor de esta obra ordena a los sujetos experimentados, que mi­ ren fijamente a su dedo índice derecho, el cual lo sitúa fren­ te a ellos por endma del nacimiento de la naris y a una distancia de cuatro a seis centímetros, dándoles, al mismo tiempo, las sugestiones siguientes: "ESTO LE ATRAE MAS. CADA VEZ MAS! ESTO CONSTITUYE UNA OBSESION PARA UD.l MI DEDO LE ATRAE CADA VEZ MAS NO PUEDE UD RESISTIRLO! TIENE QUE SEGUIR MI DEDO, QUE LE OBSESIONA CADA VEZ MAS. ETC. ETC '*

En el sujeto conducido a este estado, durante el liempc que hagamos durar la fasdnadán, se desarrolla extraordi­ nariamente el grado de sugestionabilidad, siendo fácil su­ gerirle toda clase de alucinaciones.

En el año 1875 hubo en Paría un célebre hipnotizador belga, a quien llamaban por sobrenombre Donato, cuyo ver­ dadero nombre era el de Alfredo Barón dUont. quien en sus representaciones públicas producía el estado de fascinación entre los que subían al escenario, dando lugar a gran nú­ mero de polémicas e hipótesis entre el mundo científico, que discutían las probabilidades de .realidad que podía atribuirse a dicho experimento. Poco tiempo después el célebre neuró­ logo doctor Charcot, dió comienzo a sus tan comentados experimentos realizados en el Hospital de la Salpetriére.

El doctor Bremaud, en 1884, presentó un amplio informe j la Sociedad de Biología de París de las experiencias por él realizadas sobre la fascinación, y en el mes de enero del mismo año realizó una serie de experiencias ante aquella sociedad.

Los resultados obtenidos según propio relato del doctor Bremaud, son los siguientes:

PRIMERA EXPERIENCIA. Sujeto: M. Z. 23 años, moreno, san­ guíneo, fuerte. Miré viva, bruscamente, y desde muy cerca al joven, —dice el doctor Bremaud—, y le ordené que me

mire con fijeza. El efecto es instantáneo, la caía

se le con­

gestiona; ios ojos se le abren desmesuradamente; las pulsa­ ciones pasan de setenta a ciento veinte; la mirada del bu- jeto queda fijada en mis ojos. Su actitud es curiosa; la cabe­ za, inclinada hacia adelante; los hombros, levantados; los brazos, caídos a lo largo del cuerpo. Retroceda, el sujeto me sigue. Al andar, sus brazos continúan inmóviles; toda expre­ sión desaparece de su rostro; no se mueve un sólo músculo

de su caía; no pronuncia una sola palabra; parece petrifi­ cado. Da la impresión de que en su cerebro no hay más que una idea fija; no abandonar el punto luminoso de mis

ojos. Si se le habla, no responde; ti se le insulta

no

se

con­

mueve; si se le pega, no siente el dolor. La analgesia es evi­

dente: los pinchazos; los golpes no le causan la menor sea-

sación. Tiene, sin embargo, plena conciencia de su estado; oye todo lo que se le dice. Y, vuelto al estado normal, dará cuenta de todo lo que ha sentido. Para hacerle salir de ese estado de fascinación basta soplarle suavemente en los ojos. Le soplo; la escena cambia; su rostro recobra instantánea­ mente la perdida movilidad; la congestión desaparece. Los hombros, los brazos recobran su libertad de acción; la sensi­ bilidad cutáneo reaparece. Relata todo lo ocurrido, porque ha tenido consciencia de toda la escena, durante la cual era incapaz de manifestar su voluntad; se sentía ligado a mi mirada por un laso más fuerte que él mismo. Estas son los características esenciales que se producen en el estado de lascmación y las cuales pueden ser conseguidos no sata­ mente con la vista del hipnotizador, sino también con el dedo índice de la mano derecha, y con mucha mayor facilidad si previamente hemos afectado al sujeto con algún experimen­ to de sugestión. El procedimiento empleado por el doctor Btemaud nos parece demasiado brutal, pues se pueden ob­ tener idénticas resultadas empleando procedimientos más suaves.

SEGUNDA EXPERIENCIA. Sujeto; M. C. empleado en la Ad rninistración de la Marina, "Bajo la influencia de una mirada fija y cercana —prosigue su relato el doctor Bremaud—> M C. tomó, en pocos segundos, la misma actitud de cabeza, brazos y hombros del sujeto precedente; observase también ei agrandamiento de las pupilas, el aumento de rapidez del pulso y lo analgesia. De estos sintomas.hay dos imposibles de disimular y que ponen al hipnotizador al abrigo de toda superchería; la dilatación súbita e instantánea de las pupilas y el aumento de la rapidez del pulso. En el estado en que se encuentra M. C„ la facultad, o mejor el instinto de imita­ ción, se manifiesta con una extraña energía. Si río, M. C. ríe; si salto, si muevo las brazoe, si hago cabriolas. M. C. me imita rápidamente. Si hablo. M. C. repite una por una mis palabras. COn una perfecta entonación musical. Repite cae

la misma escrupulosa imitación algunas frases de aiéroan, de inglés, de español, de tuso, y de chino, pronunciadas por diversas personas". "Esta extraña situación se disipa instantáneamente poi la acción de un soplo suave sobre los glóbulos oculares, y M. C. al recobrar su entera libertad de acción, no guarda re­ cuerdo alguno de lo que acaba de suceder; la duración, excesiva, de la experiencia, y la prolongación de la) estado nervioso conduce, a veces, a la pérdida de la memoria de los hechos realizados durante ese lapso"

TERCERA EXPERIENCIA. Sujeto M, Z. —el primero. "En unos dos segundos hundo a este joven en el estado de fascinación, presentado en seguida los síntomas ya señalados. Le hago pasar rápidamente por todas las fases de atracción e imita­ ción descriptas. Y cogiéndole el brazo, fricciono violentamen­ te todas sus masas musculares. El brazo queda rígido como una barra de acero; sus músculos esion fuertemente con­ traídos. Intento plegar el brazo que e r'i en toda su rigidez y veo como la fuerza desplegada por e! ujeto supera su vigor normal.'

CUARTA EXPERIENCIA. Sujeto: M. C. —el segundo.

'Pido

a M, C. que cieñe vigorosamente el puño y elevándolo por

encima de su cabeza, lo haga caer violentamente sobre mis hombros, las dos primeras veces en que no le miro, ejecuta la orden con una fuerza que hace honor a sus músculos y dá ie a su perfecta independencia y libertad de espíritu. Pero en el momento en que por tercera vez, va a golpearme; le

miro fijamente

y el brazo quedo en el aire, con e| puño

... cenado, agitado por un movimiento cosí titánico, la fascina­ ción ha sobrevenido, petrificando a M. C. en el cumplimiento de su gesto enérgico: el puño no se obate. Todo movimien­ to voluntario ha desaparecido; el brazo entra pronto en con­ tracción completa y queda en reposo. Una ligera Iwrión del brazo hace desaparecer la contracción. Un soplo sobre los ojos hace que el suj£o vuelva a su estado normal.

'"loaos ios grupos musculares pueden entrar ea contrae

jión y es tácil determinar la imposibilidad de la locomoción

ó

de

la palabra/'

QUINTA EXPERIENCIA. Sujeto: M. Z. —el primero. "Rogu« a M. Z. prosigue el doctor Bremaud— que contase en vos

alta y lo más fuerte posible, uno, dos, tres, etc. Le rogué que contestase al mismo tiempo que le miraba desde muy

cerca, haciendo que fijase su mirada

en mis ojos. M. Z. va­

ciló; sin embargo, continuó contando hasta llegar a diez, en que Be calló. Sobrevino el estado de fascinación, producién­ dose la contracción de los músculos de kr mandíbula; ni una sola polaina puede salir de sus contraídos labios. En tal

estado

M.

Z.

me sigue

y

me imita todos los movimientos

que hago; me detengo y le fracciono el brazo derecho, que inmediatamente entra en contracción, Para devolver a M. Z. el libre uso de sus miembros no tengo más que golpearle li­ geramente el brazo para hacer desaparecer el estado ner­ vioso".

SEXTA EXPERIENCIA. Sujeto: M. Z. —e] primero. "Ruego a M. Z. que me recoja el pañuelo que se me ha caído. Se agacha y recoge el pañuelo, pero en el instante de comen­ zar a levantarse, me mira, una rápida mirada mia le hip­

notiza; los músculos del brazo y del

tronco se contraen, y

el sujeto permanece en tan molesta situación, que ya se en­

cuentra sin fuerzas para levantar el pañuelo".

SEPTIMA EXPERIENCIA. Sujeto M. C. —el segundo. "Para terminar esta serie de experiencias sobre la contracción —prosigue el doctor Bremaud— me siento y pido a M. C. que extienda el brazo izquierdo y que 'lo apoye fuertemente en mi hombro. Es fácil darse cuenta de íjue en esta postura di sujeto se mantiene en equilibrio, gracias' al apoyo quer le presto, y que caería inevitablemente bada adelante si le faltase mi hombro. Miro fijamente al éüjfet© y le ordeno que

se enaereee; pero ki contracción se ha apoaeraao ae su ora* zo. Como no es posible, dada su posición, retornar a la nor­ mal, sin una ligera flexión del brazo, y como el sujeto, dada la contracción de su brazo no puede efectuar la íexión necesaria, queda pues apoyado en mi hombro, del que no puede separar la mano".

"Al lado de estas manifestaciones, evidentemente ma­ teriales y tangibles del eslado de fascinación, es menester estudiar el estado psíquico de los sujetos durante la expe­ riencia. En los hechos que preceden hemos visto que si los sujetos se encontraban en la imposibilidad de ejercer su voluntad era quisó por supresión de los medios necesarios a la libre exposición del acto volitivo. Ahora, sin provocar ninguna contracción, es fácil demostrar que la voluntad de» aparece gradualmente del sujelo, hundido en la fascinación.

OCTAVA EXPERIENCIA. Sujeto; M. Z.—el primero, "invito a M. Z. a que me diga su nombre y apellido, respondiéndo­ me bien. Entonces le digo: "No señor! Está usted mintiendol Usted se llama PonsI"

"La actitud del sujeto es curiosa. Al principio parece resistir .repite vanas veces su nombre, pero de pronto se apodera del nombre que se le ha sugerido y acaba par acep­ tarlo. Al preguntársele cómo se llama, me responde; PONS". "El sujeto se pliega entonces a todas mis órdenes. Se tira al suelo, corre, salta, levanta los brazos, etc. Está en un com­ pleto estado de fascinación. La voluntad parece haberla abandonado " ..

NOVENA EXPERIENCIA. Sujeto: M. C. — el segundo. En esa astado de fascinación, durante el cual la voluntad parece absolutamente extinguida, no todas las facultades intelec­ tuales han desaparecido y la imaginación .por el contrarió, funciona con gran intensidad. En efecto, las ideas, las su- ¿gestiones que se le proporcionan dan nacimiento en su ce-

ebro tnedlo paralizado a aludnacjjones. o mejor o ihi&kmes inmediatos.'

Poniendo a M. C. en ese estado paiftcukn, te hago ti- jai la mirada en un rincón de la sala y le describo un paisaje imaginario con árboles cubiertos de Oares, can pájaros que cantan en la enramoda, etc. M. C. se transfigura reflejando una gran alegría; escucha con atención el canto de los pá- - jros. Luego, haciendo que fije su mirada en el suelo, le des­ cribo un cristalino arroyo coa límpidos remansos; le digo que el calor es agotador y que dan ganas de tirarse al agua;

el sujeto eofonces junta las

manos y se tira a] suelo canto

sí se arrojara al agua, haciende movimientos como si na­

dase. De repente le grito; “Apóyese en mí, si no se ahogará por culpa del calambre que le ha dado en ia pierna!' M C. hace entonces esfuerzos desesperados como ios de un hom­ bre que se ahoga; su 'ostro refleja un terrible pánica, '.e

doy

io mano y se levanta del suelo can un gesto cama de*

que

se salvo

de

una muerte segura

Pata tranquilizarlo le

doy

un sorbí de coñac, y al beberlo su cara refleja la satis­

facción que le produce ia bebida". Un ligero sopla sobre los ojos es suficiente para que M. C. recobre el uso de sus facultades, no recordando después nada de lo que ha oo- nido.

DECIMA EXPERIENCIA. Sujeto M. Z. —El segundo. "En elec­ to experimentando con M. Z., desarrollando rápidamente en

él

tas fenómenos de contracción e imitatción preceden temen-

te descriptos, le indiqué con el dedo un punto en el espacia y le describí una figuro burlesca que excitó inmediatamente su hilaridad. Se trata de un hombre gorda y ridículo, de na­ ris gigantesca; can gano de dormir que está sacando la len­ gua. Le pregunto a M. Z. aue ve y me contesta con una des­ cripción muy parecida a la que le he hecho del tipo ridículo.

Pongo rápidamente un prismático sobre el ojo derecho de M. Z. Su cara refleja una grao estupefacción. Le pregunte la causa y me contesta que ahora ve das."

lo conclusión me parece evidente y forzosa. No boy i«* yos luminosos que pueden ser refractados y. sin embargo, existe un fenómeno de refracción con desdoblamiento de imagen. Esta imagen tenia pues un "SUBSTRACTUM" ma­ teria). pero formado por la imaginación; la alucinación era sólo aparente; se trataba por lo tanto de una ilusión.

"Estos son los principies fenómenos relacionados coa e) estado que describo, que me parece merecedor de un nom. bre particular y que era el primero en describir. Dicho estado puede colocarse a] lado de los de catalepsia, sonam­ bulismo y letargía sin que sea posible confundirlo con nin­ guno de ellos. Dicho estado provocado por la fijeza intensa en un punió brillante, pero de una intensidad media, tiene por características la elevación de la rapidez del pulso, una marcada dilatación de la pupila, la analgesia y una violen­ ta contraerán de los músculos bajo la influencia de la vo­ luntad o de una sencilla fricción del operador; el impulso

irresistible a

seguir el pnuto brillante en que se ha fijado la

mirada; la pereza o abolición de la voluntad; la exaltación de la imaginación, y por último, el desarrolla del instinto

de imitación hasta la reproducción de todas los movimientos, gestos, palabras, actitudes, etc."

COMO SE PRODUCE LA INVASION ñu SUEÑO

..

AS

ideas del abate tan as cayeron en ei olvido, correspan-

liendo al doctor Liébault el revivirlas. Liébaull dice: "Cuando los miembros del sujeto son levantados y caen pesadamente se ha producido una invalidación total de éstos; la sensibili­ dad comienza a extinguirse, siendo la periferia del cuerpo da donde primeramente desaparece, perdiéndose seguidamen­ te el sentido de la vista, y sucesivamente el del gusto, olfato, oido y tacto.

El doctor Berheim, que utilizó Ja sugestión en terapéu­ tica, continuó algunas de las experiencias de Liébauit, pero variando en algo loe procedimientos. Según propia descrip­ ción del doctor Lióbault, actuaba en la forma siguiente: "Co mienzo por decir al enfermo que creo poder someterle a la terapéutica sugestiva que le será de gran utilidad, ya que es muy pasible que le cure, o al menos, le alivie, por medio de la hipnosis; que ésta es un simple sueño o amodorramien­ to. que puede ser provocado en cualquier persona; que dicho estado, tranquilo y bienhechor, restablece el equilibrio ner­ vioso. etc» etc. Si es necesario hipnotizo delante de él a uno o dos sujetos para demostrarle» que (ficho estado no ñeñe nada de particular nt va acompañado de ninguna experien­ cia peligrosa. Cuando yo he conseguido alelar de su espí­ ritu toda preocupación y todo temor, se confía y se entrega. Entonces le digo: MIREME BIEN T NO PIENSE NADA MAS QUE EN DORMIRSE! VA UD. A SENTIR UNA GRAN PESA­ DEZ £N LOS PARPADOS Y BASTANTE CANSANCIO EN LOS OJOS! YA PARPADEA! LA VISTA SE HACE CADA VEZ MAS CONFUSA YA SE DUERME UD". Muchos sujetos cierran los ojos y se duermen. Con otros es preciso repetir y acentuar la sugestión, acompañándola con gestos y coto cando la mano delante de las ojos del sujeto. Cuando las ojos de éste se fijan en la mano, repito la sugestión verbal anterior y ordeno Imperiosamente: "DUERMASE!". A veces basta una palabra para dormir al sujeto o al menos pora influenciarlo".

El procedimiento descripto por el doctor Berheim, en mu­ chísimos sujetos resulta ineficaz.

Por el procedimiento progresivo de influencia indicado por nosotros, es fácil afectar a casi todo el mundo, cosa que podrán apreciar nuestros lectores.

PASES DEL SUEÑO SUGESTIVO

£L Hipnotismo sensorial y el sueño magnético presentar diferentes estados y fases, los cuales van apareciendo o me dida que se prosigue la hipnosis magnética. En cambia .en el sueño sugestivo, en realidad no existen nada más que dos grados: Sueño ligero y sueño profundo. El doctor Berheim declara que el sueño sugestivo pro» ducido en diferentes sujetos no suele presentar idénticas características y nosotros también compartimos esta opinión. No obstante, el atado doctor Berheim hace una clasificación jue es puramente teórica y artificial, y que es la siguiente:

“PRIMER GRADO" El sujeto, según Berheim. no presente síntomas de catalepsia, ni de anestesia, ni de alucinación, ni de sueño propiamente dicho. Al ser interrogado más tar­ de, niega que se haya dormido o confiesa haber notado, únicamente, algo de modorra. Si se le sugiere el sueño se contenta con estar con los ojos cerrados. No hay que desa­ fiarle a que abra los ojos, porque los abrirá. La influe» cia ejercida podrá parecer nula o dudosa; sin embargo, exis­ te, pues si no se puede provocarle sueño, ni la. catalepsia. ni otras manifestaciones, la sugestionabilidad puede eos» probarse par otras influencias; se puede provocar, par ejem­ plo, una sensación de calor en una región determinada del cuerpo; pueden deea parecer ciertos dolores y conseguirse Incluso efectos terapéuticos.

"SEGUNDO GRADO"* El sujeto presenta, casi con los mis mos caracteres que en el grado precedente, idénticas sí» tomas negativos. Si se fe sugiere el sueño se Umita a con­ tinuar con los ajos cenados, pero sin dormir, amodonadow lodo lo más. Hay una diferencia sin embargo, entre ambos grados. En el segundo, el sujeto no puede abrir espontánea

mente los ojos, si se fe «¡fiesta la Influencia"

desoiía; por lo tanto, aqui ya es m *

n

"IfcHCfch CailADO”. Coa los ojos abiertos o cerrados, aor* mido o despierto, es susceptible de producir al sujeto una catalepsia sugerida. Esta cotalepsia es de una intensidad variable. El sujeto permanece en dicho grado en la actitud

en que se le ordena, mientras no se le desafia a salir de ella. Sí se le desafía, se rehace y consigue, por un esfuerzo de voluntad, modificar la actitud o posición en que se le baya colocado. Por ello, la influencia puede parecer dudosa

en dicho grado a un observador superficial;

no

lo es

si

se

repite la experiencia y se comprueba que la actitud pasiva persiste por inercia, mientras no se haga un llamamiento

a la voluntad adormecida, pero no impotente del sujeto.

"CUARTO GRADO" En este grado la catalepsia sugestiva está más acusada y el sujeto está Imposibilitado por mu* chas esfuerzos que haga, paro salir de la posición en que se le haya colocado. En este estado, a veces existe la po­ sibilidad de imprimir, especialmente a los miembros supe* ñores, un movimiento rotatorio automático. *»ien por medio de la sugestión verbal o dándoles el operador el primer Impulso".

"QUINTO GRADO". Además del estado catalentitorme, con o sin movimientos automáticos, el sujeto puede entrar en contracción por sugestión. Pero si se le desafía a que sclgc de- tal estado, puede consequirlo."

"SEXTO GRADO" El sujeto presenta, además, cierta doci­ lidad u obediencia automática más o menos grande. Inerte y pasivo en cuanto se le deja abandonado a si mismo, se levanta y anda en cuanto se le sugestiona en tal sentida. En este estado tampoco es susceptible de producirle alud naciones o ilusiones sensoriales."

"Los sujetos que pasan por los grados citados recaer­ ían, al despertar, todo lo ocurrido; algunos, sin embargo, llenen la seguridad de haber estado dormidos. Oíros no es*

lón muy seguios y oboe manifiestan, terminantemente, que no. Pero a estos últimos puede demostrádseles que si no han estado dormidos, si que han estado influenciados. "En los grado «siguientes, lo influencia hipnótica no es ya dudosa, puesto que cuando despierta el sujeta experi­ menta una amnesia completa can respecto a lodo lo acae­ cido durante el sueño, podiendo ser esta amnesia más o menos toloP.

"SEPTIMO GRADO". Consrdeio perteneciente a este grado los casos en que hay amnesia al despertar, pero no ausen­ cia de alucinación- Casi todos los sujetos sonámbulos de este grado son susceptibles u ios fenómenos provocados en los grodos precedentes, cutalepsio. contracción, obediencia

automática. S o embargo,

puede muy bien tahai alguno de

estos fenómenos. Los ojos pueden estar abiertos o cerrados,

tanto en este grado como en los siguientes."

"OCTAVO GRADO'. En este grado hoy

amnesia al des­

pertar; hay

además alucinaciones durante el sueño,

pero

no pueden sugerirse alucinaciones past-hipnóticas."

"NOVENO GRADO", Amnesia al despertai, con posibilidad de realixm alucinaciones hipnóticas y después del sueño. Estas alucinaciones se cumplen de mesera más o menos exacta, según el sujeto y el entrenamiento de éste.1*

Como hemos dicho anteriormente, estas clasificaciones

son nominales y su análisis muy dificultoso, pues además

son muy

variables de un sujeto a

otro.

SUGESTIONES POST-HIPNOTICA>

TAN pronto como está «J sujeto dormido en un sueño pn>

fundo, acepta toda d ase de sugestiones

para ser ejecuta*

das durante o después del sueño, es deas, cuando ya está

 

•»

lOtotmeaie

aespierto,

tstas

Ordenes pueden

ser dadas

al

sujeto para que éste cumpla un acto determinado a-los varios días, meses, y a veces hasta años, después de ha* bérsele provocado el sueño.

El autor de este libro, en sesiones experimentales ha lado órdenes post-hipnóticas, fijando la ejecución de éstas para diez meses después de la fecha en que provocó el sue* jo y cuyos sugestiones fueron ejecutadas de manera exacta.

 

Si durante

el sueño ordenamos a

nuestro sujeto, que

rna

vez despierto,

en

tal día

y a

tal

hora realice tal o cual

jeto, éste será ejecutado. Para ello, si se trata de sueño Sugestivo, será preciso lo siguiente:

PRIMERO. Que el sujeto esté lo suficientemente dormido

SEGUNDO. Que la orden que impartamos sea la mál .orla posible y expuesta en forma concreta y terminante.

TERCERO. Que el sujeto la comprenda perfectamente

y se

dé por enterado. Para ello le ordenaremos que nos re

pita verbalmente la orden que le hemos dado,

CUARTO.

Recordarle el compromiso que adquiere de

cumplir nuestra orden, pidiéndole que declare verbalmente que así lo entiende.

Si la sugestión hipnótica o post-hipnótica se asocia a un hecho determinado, las posibilidades de éxito se acen túan más.

En todos ios casos, el sujeto actúa inconscientemente y en ocasiones niega hasta haberlos realizado.

Al da; al sujeto la orden post-hipnótica y después de arrancarle la afirmación de que la ha entendido perfectamen­ te podéis decirle que, momentáneamente, olvidará todo lo que acabáis de ordenarle, pero que se le quedará grabado

A

en

su

espíritu, y

que en

el

día

y hora fijados

lo recordará

exactamente, y se encontrará incapaz de negarse a cumplir 16 ordenado.

POR un mecanismo análogo al de las sugestiones, pueden producírsele al sujeto alucinaciones para después del sueño. En esa clase de experimentos nuestros lectores deben set prudentes y obrar con mucha cautela

Si sugerís a vuestro sujeto cualquier alucinación para después del sueño, ésta debe tener lugar en presencia vuestra y no prolongarse durante mucho tiempo; dos o'tres minutos serán suficientes, al cabo de los cuales deberéis provocarle nuevamente el sueño, cosa que obtendréis coa suma facilidad, colocando la palma de vuestra mano dere­ cha extendida sobre su frente al mismo tiempo que te diréis:

"¡DUERMASE PROFUNDAMENTE!"

Cuando veáis que el sujeto vuelve a dormir, entonces le daréis sugestiones contrarias a las que antes le habéis dado para producir la alucinación. Si, por ejemplo, le ha­ béis sugerido que a las cinco minutos de despertar no verá ni oirá a ninguna de las personas reunidas al comenzar la sesión, pero que en cambio verá a tal persona convertida en cualquier otra, después de haberse cumplido la alucinación le dormiréis nuevamente y le diréis: "AHORA. CUANDO YO CUENTE DESDE UNO HASTA DIEZ, UD. RECOBRARA TODAS SUS FACULTADES Y YA NO VERA A LA PERSO- NA QUE SE HA IMAGINADO UD. ANTES VER. Y EN CAM­ BIO, NOS VERA AQUI, REUNIDOS A TODOS LOS QUE

EN REALIDAD ESTAMOS". Comenzad a

contar y simultá­

neamente dadle sugestiones para que recobre todas sus fa­ cultades y despierte. Podéis decirle: "UNA; SU CABEZA SE VA DESPERTANDO POR MOMENTOS! "DOS"; UD. VA

RECOBRANDO TODAS SUS FACULTADES! "TRES". CUAN­ DO YO CUENTE DIEZ. UD. HABRA DESPERTADO COM­ PLETAMENTE Y NOS VERA AQUI REUNIDOS A TODOS!

CUATRO"; SU CABEZA ESTA CADA VEZ MAS DESPEJA­ DA! "CINCO"; AHORA, CUANDO DESPIERTE UD. ESTARA MAS ALEGRE Y OPTIMISTA Y RECORDARA CON AGRA­ DO ESTA ENTRETENIDA SESION ETC.!".

Este procedimiento es el que emplearéis para despertó! a cualquier sujeto, en todos los casos, aunque no haya ha­ bido sugestiones oí alucinaciones hipnóticas o post-hipnó- ticas Las sugestiones antes indicadas peora despertar al su* jeto pueden ir acompañadas de pases negativoos, es decir, juntando el reverso de vuestros manas y dirigiendo (os de­ dos, hado la arista media de) cuerpo del sujeto, separaréis tusa mano hada la derecha y otra hacia la izquierda. £1 citado movimiento es parecido al que ejecutaremos para nadar; también podré» emplear loe pases de grandes co­ rrientes, Jos cuales, como ya tenemos explicado en el pre­ sente libro, se dan en sentido vertical desde la dina de la cabeza hasta el epigastrio, con las palmas hacia abajo, a gran velocidad y separadas de) cuerpo del sujeto, de diez a quinpe centímetros. Al levantar las manos, cada vez que pretendemos ini­

cien un nuevo pase,lo haremos echando nuestro mano de­ recha en esta misma disección y la izquierda hacia nuestra lado izqiiMtdo; ss decir, huía del alcance del cuerpo del sujeto. Estos pases le producen el misara afecto que s* se le (fiera aire con un abanico. Otro medio muy activo para despertar es el soplo Iría que i un torneóte a » los pases verticales despeja muy bien al sujeto proporcionándole al mismo tttmpn, una ves despierto, ura sensación de bienestar. Las alucinaciones que podréis provocar en los sujetos, son numerosas. Entre éstas hay una de extraordinaria comí* cidad que consiste en decirles que, a los cinco o diez minu­ tos de haber despertado se darán cuenta de que una de jas personas allí reunidas les ha robado el reloj o cualquier otro objeto, y que. de no exigirle inmediatamente su devo»

bidón perderá poro siempre el citado objeto. El experimen* to es verdaderamente curioso, tanto más si observamos que se cumple la sugestión exactomenle a los minutos que ha­ yamos fijado, sin necesidad de que el sujeto mire lo hora. Ya hemos dicho que las sugestiones post-hipnóticos pue- den permanecer en el subconsciente durante días, meses también durante años. En este último caso, es eonvenien. para asegurar su más exacto cumplimiento, reiterar la srden periódicamente, volviendo a dormir al sujeto.

«I

4

PRODUCCION DEl HIPNOTISMO

SE le provoca el sueño hipnótico a cualquier persona que no baya sido objelo de la influencia progresiva desde el sa­ lado de vigilia, caida hacia atrás, contracciones, etc., de la torna siguiente:

Cogiéndole loe pulgares con vuestras manos, oprimién­ dole fuertemente sobre la raíz de las uñas. Ordenadle que coloque todo su cuerpo y miembros inertes y bus músculo? completamente flojos.

£l sujeto deberá estar sentado cómodamente en una butaca con la espalda apoyada en el respaldo y la cabera recostada en una almohadilla. Le diréis que vais a dormirla gradualmente y que este sueño no presenta inconvenientes de ningún género, ya que es muy beneficioso y reparador, y que al comenzar a invadirle el sueño notará una impresión en extremo agradable.

Seguidamente le rogaréis que siga con su vista vuestro dedo índice de la mano derecha, con el que describiréis ún círculo de derecha a izquierda, de cuatro a seis centímetros de diámetro haciendo girar vuestro dedo lentamente y al mismo tiempo, acompañado de vuestro esfuerzo mental, lo daréis las sugestiones siguientes:

"SUS PARPADOS VAN A PONERSE CADA VEZ MAS PESADOS; SUS PARPADOS LE PESAN CADA VEZ MAS; SENTIRA UD. QUE SUS OIOS LAGRIMEAN Y PRONTO SE PONDRA ANTE SU VISTA COMO UN VELO Y VERA MUY TURBIO. SUS PARPADOS ESTAN TAN PESADOS QUE DI­ FICILMENTE PUEDE TENERLOS ABIERTOS. EL SUEÑO LE

Sft

INVADE POR MOMENTO CUANDO YO CUENTE DESDE

UNO HASTA SIETE. NO PODRA UD. TENER LOS OJOS ABIERTOS. "UNO": "DOS": "TRES"; "CUATRO"; "CINCO";

"SEIS"í "SIETE";

Ahora m

... Tiene usted muoic sueño".

ojos se cierran! Ya se cierran!

Después-de haber cerrado el sujeto los ojos, empezaréis a darle pases lentos, desde la cabeza basta la boca 3e| es­ tómago y proseguiréis vuestra actuación verbal y mental:

"CADA VEZ TIENE UD. MAS SUEÑO; EL SUEÑO LE DOMINA; EL SUEÑO LE INVADE POR MOMENTOS; UD. VA A DORMIR MAS PROFUNDAMENTE AUN: DUER­ MA PROFUNDAMENTE, PROFUNDA-MENTE DOR M1DOI ...

DUERMA!

...

DUERMA

MAS! PRO-FUN-DA-MEN-TE DOR*

MI-DO! SU CABEZA SE HACE MAS PESADA! SU CABEZA SE INCLIN A I"

Seguidamente os situaréis detrás del sujeta, sin inte­ rrumpir vuestras sugestiones, poniendo vuestra mano, de plano, sobre el lado derecho de su cabeza, apoyando' el

índice suavemente

sobre el ojo derecho, y con la mano i»

guierda efectuaréis acción idéntica en el lado izquierdo. Con­

tinuaréis vuestras sugestiones, pronunciando muy bien cada ■liaba:

"ES-TA UD. DOR-MLDO; PRO-FUNDAMENTE DOR-MI- DO, etc." En la posición indicada estaréis por espado do seis o siete minutos 7 después, situados delante del sujeta,

colocaréis vuestras dos manos de plano, sobre su cabeza, teniendo cuidado de que loe pulgares se toquen en medio de la frente, formando dos trazos de arco de circulo y por la parte inferior crucen inclinadas las cejas. El cambio do una posición a otra deberá hacerse con rapidez y sin inte* mimpir la monotonía de las sugestiones. En esta última p o sición estaréis otros seis o siete minutos. A continuación

se le toma el pulso de

la mano derecha y se le dice:

"AHORA ESTA UD. BIEN PROFUNDAMENTE DORMI­ DO! NINGUN RUIDO NI NADIE, NADA MAS QUE YO, PO-

DBA DESPERTARLE! NO OYE UD. MAS VOZ QUE LA MIA, M OBEDECE MAS ORDENES QUE LAS QUE YO DOY. PUES TODO CUANTO YO LE MANDARE SERA DE SU AGRADO"

Q. OLVIDO DEL SUENO. Puede asegúrense que en el se­ gundo grado del sueño, según nuestra dosificación de sue­ ño ligero y sueño profundo, es decir, en este último grado, e) sujeto ya no recuerda al despertar las acciones que se le han ordenado durante la hipnosis. Sin embargo, vuelto a dormir el sujeto por un hipnotizador bien entrenado, éste podría conocer en paite las órdenes y sugestiones del hip­ notizador que provocó el primer sueño. Pbr lo lanío, el hip­ no tundor inmoral que persiguiese fines inconfesables nr podrá contar de una manera total y absoluta con el olvido del sueño, pues incluso en el caso de que éste hubiese su­ gerido al sujeto la imposibilidad de recordar después de des­ pertar, éste graba en el subconsciente iodo lo acaecido du­ rante la hipnosis y tendría noción de tal prohibición.

En este caso, un hipnotizador hábil y potente podría conseguir anular tal arden, empleando contrasugestiones adecuadas. Ya hemos dicho que en el segundo grado de la hipnosis el sujeto olvida todo lo acaecido durante el sueño; sin embargo, excepcionalmento, puede haber algún sujeto que recuerde una parte de éste. Para evitarlo, es decir, para tener k) seguridad de que nada recordará el hipnotizado, e imbuiremos antes de despertarle, las siguientes sugestiones:

"AHORA. DENTRO DE UN INSTANTE. DESPLATARA UD.: PERO ANTES SE BORRARA TOTALMENTE DE SU ES­ PIRITU TODO LO QUE HA SUCEDIDO. SERA UD. INCAPAZ DE RECORDAR TODO LO QUE HAYA OIDO O REALIZADO DURANTE EL SUERO. UD VA NOTANDO COMO SE PONE ANTE SU MENTE UNA NUBE QUE LE IMPIDE RECORDAR. UD. YA NO SABE NADA1"

SO

TRANSFORMACION DEL SUEÑO NATURAL EN SUEÑO SU­ GESTIVO. Cuando algún sujeto presenta dificultad para su­ mirse en el sueño sugestivo, bien por la falta de atención o imposibilidad de concentrarse en la idea del sueño, pode­ mos transformarle el sueño natural en sueño sugestivo. Pa­ ra ello obraremos en la forma siguiente: Por la noche, cuan­ do el sujeto está dormido, penetraremos silenciosamente en su habitación, hasta situarnos muy próximos a la cama, y con una voz en extremo suave y casi imperceptible y con un ritmo monótono, repetiremos varias veces; "DUERMASE!", pero siempre con una monotonía sincronizada. Después nos aproximaremos a unos quince o veinte centímetros, de )a oreja dei sujeto y continuaremos repitiendo la palabra "DUEB MA-SE" y paulatinamente empezaremos a lanzar la voz.

Prosígase repitiendo las citadas palabras con una in­ termitid de voz entonces igual, y después comprobaremos si el sujeto está efectivamente dormido en sueño sugestivo, haciendo lo siguiente: Conseguís sincronizar vuestra respi­ ración a vuestra palabra con la respiración del sujeto -Una vez conseguido procurad modificar vuestro ritmo respiratorio, y de seguirlo también el sujeto, es prueba evidente de que éste comienza a estar influenciado. A continuación podéis darle alguna orden para que la ejecute. Podéis reforzar la acción sugestiva verbal cor medio ds pases, además de la acción telepsíqnica.

LA EDUCACION DEL NJÑC

LA sugestión impuesta, en los niños debe utilizarse en caso? excepcionales. Cuando se trate de aliviar un dotar: pero en este oaso nunca se deberá combatir lo cousa del mal.

Para lo educación de] niño jc<^^ emplearéis le suges­ tión impuesta. Es mucho más útil y beneficiosa la sugestión razonada. Esto es la único dase de sugestión aue deberá

OTA DESPERTADLE! NO OYE UD. MAS VOZ QUE LA MIA, NI OBEDECE MAS ORDENES QUE LAS QUE YO DOY, PUES TODO CUANTO YO LE MANDARE SERA DE SU AGRADO"

EL OLVIDO DEL SUERO. Pueda asegurarse que en el se* gundo grado del sueno, según nuestra dosificación de sue­

ño ligero y sueño profundo, es

decir, en esto último grado,

el sujeto ya no recuerda al despertar las acciones que se le han ordenado durante la hipnosis. Sin embargo, vuelto a dormir el sujeto por un hipnotizador bien entrenado, éste podría conocer en parte las órdenes y sugestiones del hip* no tirad oí que provocó el primer sueño. Por lo tanto, el hip­ notizador inmoral que persiguiese fines inconfesables n<* podrá contar de una manera total y absoluta con el olvido del sueño, pues incluso en e] caso de que éste hubiese su­ gerido a) sujeto la imposibilidad de recordar después de des­ pertar, ésto graba en el subconacieiite todo lo acaecido du­

rante la hipnosis y tendría noción de tal prohibición.

En este caso, un hipnotizador hábil y potente podría conseguir anular tal orden, empleando contrasugestione* adecuadas. Ya hemos dicho que en el segundo grado de la hipnosis el sujeto olvida todo lo acaecido durante el sueño; sin embargo, excepaonalmenle, puede haber algún sujeto que recuerde una parto de éste. Paro evitarlo, es decir, para tener la seguridad de que nada recordará el hipnotizado, e imbuiremos antes de despertarle, las siguientes sugestiones:

"AHORA, DENTRO DE UN INSTANTE. DESPLATARA UD.; PERO ANTES SE BORRARA TOTALMENTE DE SU ES­ PIRITU TODO LO QUE HA SUCEDIDO. SERA UD. INCAPAZ DE RECORDAR TODO LO OVE HAYA OIDO O REALIZADO DURANTE EL SUERO. UD VA NOTANDO COMO SE PONE ANTE SU MENTE UNA NUBE QUE LE IMPIDE RECORDAR. UD. YA NO SABE NADA!"

TRANSFORMACION DEL SUENO NATURAL EN SUENO SU­ GESTIVO. Cuando algún sujeto presenta dificultad para su­ mirse en e] sueño sugestivo, bien por la falla de atención o imposibilidad de concentrarse en la idea del sueño, pode­ mos transformarle el sueño natural en sueño sugestivo. Pa­ ra ello obraremos en la forma siguiente: Par la noche, cuan* do el sujeta está dormido, penetraremos silenciosamente en su habitación, hasta situamos muy próximos o la cama, y con una voz en extremo suave y casi imperceptible y can un ritmo monótono, repetiremos varias veces; "DUERMASE!4*, pero siempre con una monotonía sincronizada. Después nos aproximaremos a unos quince o veinte centímetros, de ja oreja del sujeto y continuaremos repitiendo la palabra “DUER MA SE” y paulatinamente empezaremos a lanzar la voz.

Prosígase repitiendo las atadas palabras con una in- tensidd de voz entonces igual, y después comprobaremos si el sujeto está efectivamente dormido en sueño sugestivo, haciendo lo siguiente: Conseguís sincronizar vuestra respi­ ración a vuestra palabra can la respiración del sujeto.-Una vez conseguido procurad modificar vuestro ritmo respiratorio, y de seguirlo también el sujeto, es prueba evidente de que éste comienza a estar influenciado. A continuación podéis darle alguna orden para que la ejecute. Podéis reforzar la acción sugestiva verbal ñor medio de pases, además de la acción telepsiquica.

LA EDUCACION DEL NIÑC

LA sugestión impuesta, en los niños debe utilizarse en caso? excepcionales. Cuando se líate de aliviar un dolor; pero en este caso nunca se deberá combatir la causa del mal.

Para la educación del niño jc~"^ emplearéis le suges­ tión impuesta. Es mucho más útil y beneficiosa la sugestión razonada. Esta es la única clase de sugestión aue deberá

emplearse para la formación mesial, espiritual y fisiológica de vuestros hijos. Los nños son fácilmente moldeables, y tienen una ten» dencia a la imitación mucho más arraigada qus el adulto. De aguí deduciréis la importancia que tiene el vinilar las compañías de vuestros hijos y el omínente en que se desén* vuelven. La sugestión razonada podéis emplearla con la infancia para luchar contra la falta de determindón del niño, la dis­ persión de sus ideas, contra sus malas costumbres y contra sus vicios. Q niño es sugestionable en grado extremo, pero cuando lo que ha de imitar no le ofrece atractivo o no le agrada, adopta una actitud pasiva, £s entonces cuando deberéis em­ plear la sugestión rajonada adecuada al caso, la cual deberá ser reiterada con perseverancia, pues por sus ideas y activi­ dad, salvo casos excepcionales, nunca es constante, por ser su imaginación muy furtiva y poco persistente. El niño, por naturaleza, es curioso, y, por consiguiente, nada más iácil que haceros escuchar, sobre todo si tenéis habilildad para que vuestras sugestiones despierten interés en él, en cuyo caso le inculcaréis con mayor íacilildad la idea que os propongáis. Cuando el nño baya contraido malos hábitos, emplea­ réis sugestiones más enérgicas, con gesto grave, pero actitud serena; es decir, con equilibrio; sin violencia. La sugestión es muy necesaria y útil en la educación, empleándola con regularidad y método. Si se pretende que un niño aprenda tal o cual cosa, debe de hacérsele resaltar hasta con exageración el beneficio y tas ventajas que le reportará tal conocimiento, la admiración

y el aprecio

que h ad a él sentirán las

demás personas y, es­

pecialmente, sus amigos. De esta forma se consigue sobre el niño una incitación i un estimulo, tonto mayor cuanto más sea la influencia su­ gestiva sobre él. La sugestión en el niño sirve, pues, para de» sarrollar su inteligencia y para estimularle el deseo de apren. der, de superarse y de ser activo

Lo mayoría ae los padres o adocadom jamos se han

preocupado de hacer un mullido so

estudio de la psicología;

carácter, temperamento, tendencias, inclinaciones y aptiutdes del educando. Cuando deis una orden a un niño, habréis de procurar emplear el menor número de palabras; es decir. las estricta­ mente necesarias. Jamás deberéis darle gritos para haceros obedecer. Será suficiente la gravedad de vuestra rostro y gee- los y el poder de vuestro silencio, acompañado de una enér­ gica mirada. El poder del silencio es de una fueisa abruma­ dora, y en determinadas circunstancias resulta por sí solo hasta elocuente. Empleándolo oportunamente con loe chicas y también con las mayores, nos prestará valiosísimos servi­ cios.

No hay que humillar a nuestros hijos y menos delante de extraños, pues arriesgamos deprimir su dignidad persa

nal, que

es respecto

de

la

virtud

lo que

la

salud respecte

a la mente.

La salud no es la mente, pero sin la salud no

hay ejercicio posible de la mente.

 

Un padre airado

increpa

a

su hijo diriéndole;

"Eres

muy

malo"

"siempre

serás

un

sinvergüenza*

"no sirve*

para nada',

Estas Increpaciones son inmorales, No hay derecho a humillar a nuestro hijo. No hay derecho a vaticinarle el fracaso, pues arriesgamos hacerle fracasar; como hay en­ fermos que lo están por habérselo dicho muchas veces, y no falta quien murió muy sano creyéndose reídcrcmicn te enfermo.

Otro de los errores, muy generalizadas, entre los pa­ dres, ayas y educadores, es el de que en algunas ocasio­ nes, para hacerse obedecer, impresionan al niño con cuen­ tos de brujas u otros personajes terroríficos. Esto, además de ser peligroso y perjudicial para su formación mental y espiritual, es innecesario. No olvidéis que el subconciente es una cinta o disco gramofónico en donde son registradas todas las impresiones que recibimos, y mucho más en núes-

Iros primeros años, y ello tiene marcada influencia en desarrollo futuro de nuestro temperamento.

el

La edacncimi total y

completa del

»ei

humano es

la

de la mente, del espíritu y del cuerpo. Hemos hablado tan sólo de las dos primeras; pero no hemos de olvidamos de la educación física, que juega un popel importantísimo y

está dilectamente ligada al desarrollo completo de todas nuestras facultades, aptitudes y a nuestra salud.

La educación de la mente tiene poi objeto e) desarro­ llo de las facultades intelectuales que le permiten al niño razonar, analizar, comparar y definir.

 

La educación

moral

contribuye

a

inculcarle

hábitos

virtuosos, sentimientos de equidad, decoro, nobleza, respon­

sabilidad, justicia y religión; amar a Dios, a sus semejan

tes

y

el respeto

a

todo ser viviente.

 

La educación física tiene par finalidad la formación fi­ siológica perfecta y armoniosa de todo su cuerpo, adqui­

riendo

gracia,

vigor,

energía

y

un

saludable

equilibrio

orgánico. De estas constituciones salen las grandes perso­ nalidades magnéticas que triunfan, atraen y cautivan a las gentes. Ello se consigue por medio de ejercicios gim­ násticos metódicos, especialmente respiratorias, desarrollan* do paulatinamente lodos las zonas musculares de nuestro cuerpo, sin excesos ni fatigas También es tmpresándíMe dar al niño una atimentación racional sana, habituarte a ser aseado, a respirar aire puro y a observar una vida higiénica.

 

De todos los medios,

el

más fácil

para una costumbre

en

el

niño, según definición del Profesor Loche; es

el

si­

guiente:

 
 

"Lo más sencillo,

fácil y

eficaz es

ofrecer a

su vista

el

ejemplo de

lo

que

queréis

que

hagan

u

omitan.

Por

muy elocuente y enérgicas que sean las palabras del pre­

cepto

y

de

la

exhortación no

le

darán, de

la

virtud y

el

vicio, un

concepto ton claro y

hel como las acciones que

so ]e presenten en ejemplos**

Si

Cuando el ruño llega a la edad de indínense por una u otra profesión, ésta deberá ser elegida entre aquellas que más convengan a sus aptitudes y facultades natura­ les. Este es un detalle de suma importancia para el buen éxito profesional. En esta vida todos hemos venido para cumplir una determinada misión pero el éxito, la eficien­ cia y la reputación profesional dependerá en que elijamos una profesión adecuada a nuestro tempera meato y facul­ tades naturales. No hay que confundir, sin embargo, la afición temporal je la juventud can las aptitudes naturales y condiciones personales. Un error en este sentido, al consentir al educan­ do la elección de una actividad para la cual no posee condiciones, representaría convertirle en una medianía, cuando no proporcionarle un rotundo fracaso profesional. Lo que el joven necesita es que alguien le indique lo que es capaz de hacer, estimulándole.

SUGESTION Y FISIOLOGISMC

NOS limitamos simplemente a exponer nuestras Obser­

vaciones en el campo puramente experimental, informando a nuestros lectores de las diversas reacciones psicofisioló- gicas que hemos observado entre los sujetos que acuden a nuestras sesiones públicas o privadas, dando paso y trans­ cribiendo a continuación las valiosas opiniones y expe­ riencias de los doctores Durville, Berhetm, Siebaúta. etc. Nuestros pensamientos y emociones tienen una poder» sisima influencia sobre nuestro estado moral y fisiológico. Se puede por tanto, par medio de la imaginación y el pen­ samiento, causar perturbaciones en todos nuestros órga­ nos. Esto daza una idea de ]a importancia y gravedad de nuestra función. El hipnotizador honesto debe desechar ra­

dicalmente

toda invitación a

su mqerencta en el terreno

médico.

‘íambién coa la acción del pensamiento se pueden

uiar y aliviai

gran

número de las

perturbaciones del or-

tonismo humano. Esta acción sugestiva puede ser ejercida por medie ,e la sugestión razonada en unos casos y en otros por me lio de la sugestión hipnótica.

Desde el punto de vísta (¡Biológico, con la sugestión .ipnótica puede obrarse localmente sobre cualquier órgano,

El empleo de lú sugestión para el tratamiento de fas niermedades nerviosas y orgánicas es utilizado en algu- iOs Estados de Europa y América. Primeramente tue ©ro­ deada la sugestión impuesta en el estado de hipnosis, pero posteriormente se ha comprobado que éste no es necesario, empleándose actualmente la acción persuasiva, suqestión razonada y también Indirecta. Toda actuación en este sen­ tido no amparada por la cimera médica, será tomada par intrusismo delictivo. Sólo la mediana puede patrocinar ta­ les prácticas. La práctica usual en la producción de esos fenóme­ nos, sean tos de hipnosis o de la sugestión estando el su­ jeto despierto, ya persuasiva, razonada o indirecta, desa­ rrollará el poder y la fuerza sugestiva del médico, que uni­ do a su prestigio profesional y a su influencia personal sobre el enfermo, contribuirá extraordinariamente a su cu­ ración. La terapéutica sugestiva empleada ya en d iv ersas na­ ciones, consiste, pues, en conseguir reaccionar la actividad psiconerviosa del enfermo por medio de los procedimien­ tos sugestivos.

El magnetismo permite una acción fisiológica sobre el órgano afectado, El agente magnético no tiene par sí propie­ dades curativas, sino únicamente actúa como fuerza fisio­ lógica regularizadora de las funciones orgánicas, permitiendo excitar y vigorizar algún órgano atónico, pudiendo moderar la excitación o funcionamiento exagerado, suprimiendo las inflamaciones y esterilizando cualqtíier región infectada.

lo sugestión, en cambio, ejerce una acción psicológl-

ca,

teniendo una poderosa

influencia sobre los

p silib a ­

ciones sensoriales,

motrices,

nerviosas

y

psíquicas,

tanto

en

el sueño

provocado como estando

despierto el sujeto.

Sabido es que la acción de la voluntad y el pensa­

miento del médico ejercen tanta Influencia en la curación del enfermo como el magnetismo y la sugestión. Con el

empleo simutáneo

de

los

tres medios citados

logra

el

clí­

nico más

uno solo.

y mayor rapidez en

la curación que empleando

La acción del pensamiento sobre nuestro espíritu y so­ bre nuestro sistema nervioso es cosa que nuestros lectores comprueban diariamente en las diversas emociones que experimentan, especialmente si no poseemos un control sobre nuestra mente y nuestros nervios. A esto nos ayudará pre dsamente la cultura psíquica.

Cualquiera de vosotros habléis observado la emoción y en ocasiones hasta el desequilibrio nervioso que se ex­ perimenta al tener conocimiento de una noticia desagra dable. En determinados circunstancias puede traer consigo una conmoción tan hiede, que afecte a todo nuestro set y que ponga en peligro nuestra propia vida. En estos casor se observan como primeros síntomas exteriores el cambie de nuestro semblante y de su colorido, desde el rojo r . encarnado hasta el blanco y verde pálido.

Son muchísimas los casos de

parálisis pardal o

to­

tal, y no menos loe casos en que se contraen enfermedades mentales, de tipo nervioso y hasta cardiacos.

Por el contrario, otra emoción o

Idea

puede calmar o

aliviar nuestro dolor. El gran novelista Balzac talleció de un ataque cardiaco. Su amigo el escritor Arsenio Joussalle. relata su muerte de la siguiente forma:

—Doctor —dijo Balzac— deseo que me diqa Vd. la

Verdad, ¿cuánto a s e

Vd. que puedo vivir?

□ médico no respondió.

—Vamos doctor, no me tome Vd. por un chiquillo. Un hombre como yo no puede morii como los demás. Nece­ sito tener un testamento público. Esta últimas palabras decidieron al médico, por iin, a hablas. •¿Cuánto tiempo necesita Ud. —le preguntó e] médi­

co— para

todo

lo que le

queda

por hacer?

—Seis meses —dijo Balzac—, y miró lijamente al mé­ dico.

—¡Seis meses, seis meses! jando tristemente la cabeza.

—respondió el médico, ba­

—¡Ahí —exclamó dolorosamente Balzac, y miró Jijes, mente al médico—, bien veo que supone Vd. que no vivi­ ré ni seis meses; ¿Y seis semanas?

El médico bajó la cabeza re indignado. El doctor había

sin responder. Balzac se ai­ tomado en serio la petición

del enfermo; estaba, por lo tanto, decidido a

decir la ver­

dad. Balzac insistía, exigiendo saber la verdad.

—Qué, doctor, ¿soy hombre muerto? A Dios gracias aún me siento con fuerzas para luchar, pero tengo también el valor suficiente para someterme y estoy dispuesto al sa­

crificio; si su

a

mi ¿Qué

ciencia no lo engaña,

no

trate de

engañarme

puedo vivir, seis días?

Pues bien, indicaré a

grandes

rasgos

todo

lo

que

hay que hacer para concluir

mi obra

La

voluntad humana hace milagros: puedo dar

una vida inmortal al mundo que he creado, y al séptimo día descansaré.

Balzac lanzó un suspiro doloroso y

miró fijamente al

doctor; desde que

había comenzado el diálogo con el mé­

dico había envejecido diez años.

—¿Quién puede responder lo que sucederá dentro de media hora? —dijo el médico can una piadosa sonrisa— Tal, que está perfectamente, morirá antes que Vd.; pero Vd.

me ha

 

toda la

veidad. Me ha hablada

y

.

.

.

.

Vd.

de

exigido que le diga un testamento a su

—¿Qué?

público

.

—Que ese testamento, dirigido at público, es necees

rio hacerlo ahora

mismo

Balzac levantó la cabeza. —Como ¿es que no tengo siquiera seis horas do vida? —exclamó aleñado.

Pesadamente cayó sobre la almohada. Las últimas palabras del médica habían sido para él el tiro de gracia. La agonía comenzó Inmediatamente. Balzac había querido conocer la verdad, y la verdad dicha imprudentemente por un hambre de ciencia había apresurada su muerte." Una emoción agradable también puede producir la muerte. Una serie de emociones suaves, pero repetidas, puede igualmente producir alecciones cardíacas más 0 me­ nos graves.

Las fundones en que se comprueba la influencia

d?)

pensamiento sobre nuestro cuerpo son las que

afectan

a

nuestro Bistema vasomotor, Lqb reacciones vasomotiices se reflejan de forma terminante en el cambia de color de nues­ tra piel, provocado por el enrojecimiento o palidez de nues­ tra cara, que bruscamente experimentamos cuando recibi­ mos alguna emoción, manüestaeián que es registrada con

mayor facilidad en

las grandes nerviosos o

con una mayor persistencia.

impulsivos y

Algunos recién nacidos traen sobre su cuerpo mancha? «jue el vulgo suele denominar "antojos" de la madre, y ss originan en el período de la gestación. siendo otra prueba más de la influencia del pensamiento. Todos vosotros habéis experimentado que al habla-as o al contemplar una comida de vuestro agrado, se os ha hecho la boca "agua", llegando en ocasiones a producirse hasta una mayor obundancia de jugo gástrico. También debe recordarse que un momento de pánico o tenor os ha provocado sudores, cosa que podréis provocar a vuestro sujeto pot sugestión sin necesidad de someterlo

la hipnosis. El temor lambió ti puede chía; sobre las glándula uri­ narias, na tan solo en las personas, sino también en toa

a

animales. Ello habréis tenido ocasión de comprobarlo al­

quilo de vosotros

cuando habéis tratado

de amenazar a

un perro. Y para terminar citaremos los múltiples casos de perso­ nas, que motivado por una fuerte emoción o preocupación, han envejecido en días y hasta en horas, alterándose en una noche incluso el color de los cabellos.

PERTURBACIONES PATOLOGICAS PRODUCIDAS POR SUGESTION

Se han producido heridas y quemaduras sobre la piel por medio de la sugestión, pudiéndose obtener hemorragias nasales y consiguiéndose en la mujer provocar o contener la menstruación, También es posible por sugestión acelerar 0 aminorar los latidos del corazón. El doctor Beaunis, en la facultad de Nancy. comprobó dichos experimentos, que fueron controlados por los méto­ dos más severos de investigación, con aparatos registrado­ res. Idénticas experiencias a las citadas anteriormente rea­

lizó en

el año

1888, en

el

Hospital de la

Salpetriére, el cé­

lebre neurólogo doctor Cboicot. El doctor Delboueí, profesor de la Universidad de Lieja y conocedor de los experimentos realizados en la Facultad de Nancy, concibió la posibilidad de tratar las quemaduras empleando las sugestiones adecuadas e inversas a las que las producían. A tal fin, después de hundir en la hipnosis a un sujeto, le produjo por sugestión la anestesia en ambos brazos, y luego con un hierro candente le produjo dos heri­

das por quemadura, una en cada brazo, sugiriéndole des­ pués que la herida que tenia en el brazo derecho se curaría

muy

rápidamente, y que en cambio la otra tardaría en sa­

nar bastante más. "La quemadura producida en el brezo izquierda em­ peoró muchísimo, y veinticuatro ñeros desoués el suielo era

víctima de agudos dolores; en cambio la herida producida en el olio brazo, que era exactamente igual a la del iz­ quierdo, se había curado completamente. Una vez conse­ guida una demostración tan evidente sobre los electas de la sugestión, era preciso ocuparse de curar la herida del brazo izquierdo, que presentaba un aspecto inquietante. Sin embargo, para cicatrizarla me bastó con sugerir al sujeto que la quemadura iba desapareciendo y que pronto se en­ contraría perfectamente bien. A los dos días la herida había desaparecido." Todo lo expuesto demuestra en forma palpable que la acción del pensamiento sobre nuestro cuerpo puede provo­ car, por medio de la emoción, no tan solo perturbaciones nerviosas, sino también graves alecciones orgánicas. De igual loima, una emoción cualquiera producida por suges­ tión impuesta o por medio de la autosugestión, puede cam­ biar el curso patológico de la eniermedad.

SUGESTION IMPUESTA Y SUGESTION RAZONADA

Esta clase

de

sugestión se emplea especialmente sobre las

personas

que

carecen

de

un

espíritu

fuerte;

abúlicos,

ner­

viosos, a

los niños

en

lOB que

predominan

los

m alas

cos­

tumbre;

viciosos

onanistas,

cleplómanos.

a

los

que

tienen

el

vicio de

comerse

las

uñas

o

la

absurda

manió

de

co­

merse los lápices, o cualquier otra sustancia nociva; en la»

personas mayores

que están enviciadas con el 1 abaco, a

los

que

tienen

ideas

fijas,

manía

persecutoria

o cualquier

otra clase de psicosis.

Los electos de la sugestión impuesta son inmediatos o casi inmediatos; sin embargo sólo deberá ser empleada en casos como los antes citados y siempre teniendo en cuenta que es conveniente que la sugestión a imponer no se haga en forma enérgica y taiante, siendo ñor el contrario má»

anímeles. Ello habléis traído ocasión de comprobarlo oh guno de vosotros cuando habéis tratado de amenazar a un perro. Y para terminar citaremos los múltiples casos de perso­ nas. que motivado por una fuerte emoción o preocupación, han envejecida en díae y basta en horas, alterándose en una noche incluso el color de los cabellos.

PERTURBACIONES PATOLOGICAS PRODUCIDAS POR SUGESTION

Se han producido heridas y quemaduras sobre la piel par medio de la sugestión, pudiéndose obtener hemorragias nasales y consiguiéndose en la mujer provocar o contener la menstruación, También es posible por sugestión acelerar o aminorar los latidos del corazón. □ doctor Beaunis, en la facultad de Nancy, comprobó dichos experimentos, que fueran controlados por los méto­ dos más severos de investigación, con aparólos registrado­

res. Idénticas experiencias a

las citadas anteriormente rea­

lizó en

el año

1886. en el Hospital

de

la

Salpetriére, el cé­

lebre neurólogo doctor Cbarcot. El doctor Delbouet, profesor de la Universidad de Ueja y conocedor de los experimentos realizados en la Facultad de Nancy. concibió la posibilidad de tratar las quemaduras empleando las sugestiones adecuadas e inversas a las que las producían. A tal fin, después de hundir en la hipnosis a un sujeto, le produjo por sugestión la anestesia en ambos brazas, y luego con un hiena candente le produjo dos heri­ das por quemadura, una en cada brazo, sugiriéndole des­ pués que la herida que tenía en el brazo derecho se curarla muy rápidamente, y que en cambio la otra lardaría en sa­ nar bastante más.

"La quemadura producido, en el brezo izquierdo em­ peoró muchísima, y veinticuatro horas desoués el suieic era

victima de agudos dolores; en cambio la heñda producida

en el otro brezo, que era exactamente igual a

la del Iz­

quierdo, se había curado completamente. Una ves conse­ guida una demostración tan evidente sobre los efectos de la sugestión, era preciso ocuparse de curar la herida del brazo izquierdo, que presentaba un aspecto inquietante. Sin embargo, para cicatrizarla me bastó con sugerir al sujeto

que la quemadura iba desapareciendo y que pronto se en­ contraría perfectamente bien, A los dos días la herida había desaparecido." Todo lo expuesto demuestra en forma palpable que la acción del pensamiento sobre nuestro cuerpo puede provo­ car, por medio de la emoción, no tan solo perturbaciones nerviosas, sino también graves afecciones orgánicas. De igual foma, una emoción cualquiera producida por suges­ tión impuesta o por medio de la autosugestión, puede cam­ biar el curso patológico de la enfermedad.

SUGESTION IMPUESTA Y SUGESTION RAZONADA

Esta clase de sugestión se emplea especialmente sobre la»

personas que carecen de un espíritu fuerte: abálicos, ner­

viosos, a

las niños en las que predominan las malas cos­

tumbre: viciosos onanistas, cleptómanos, a los que tienen el vicio de comerse las uñas o la absurda manía de co­ merse los lápices, o cualquier otra sustancia nociva; en las personas mayores que están enviciadas con el tabaco, a

los que tienen ideas fijas, manía persecutoria o cualquier otra clase de psicosis. Los efectos de la sugestión impuesta son inmediatos o casi inmediatos; sin embargo sólo deberá ser empleada en casos como los antes criados y siempre teniendo en cuenta que es conveniente que la sugestión a imponer no se haga en .forma enérgica v tajante, siendo por el contrario más

conveniente poTQ el sujeto que esta

se vaya

imponiendo

lentamente. . Lo sugestión razonada es la sugestión que podemos de­

nominar racional. E! sujeto tratado ho de ayudar y colabo­

rar

con el

médico en

el

tratamiento

y éste tender

a

conse­

guir del enfermo el conocimiento, origen y causa de la

perturbación que padece y que siempre es debido a su es­ tado mental y ionna en que razona, demostrándole al mi»

jno

tiempo que su

mal

no es

incurable.

El profesor Dubois dice con referencia a la sugestión:

"LA SUGESTION IMPUESTA ACTUA POR LAS VIAS TORTUOSAS DE LA INSINUACION; LA PERSUACION SE DIRIGE REALMENTE A LA RAZON DEL SUJETO. UNA SE DIRIGE A LA FE CIEGA: LA OTRA AL RAZONAMIENTO LOGICO".

La reeducación Psíquica y la cura moral del enfermo, según opinión del profesor Dubois y de otras personalida­ des científicas, les ha dada excelentes resultados.

Refiere el Dr. Dubois el caso de un enlermo que se creía cerca de la muerte. El profesor Dubois le hizo un detenido reconocimiento y le dijo: ESTA UD. MEIOR QUE NUNCA:

ESTA UD, MUY CERCANO A LA CURACION COMPLETA Y VOY A PROBARSELO. LA SEMANA PASADA TENIA UD. FIEBRE. Y ES LO QUE ADVIRTIO USTED, AHORA HACE YA CUATRO DIAS QUE NO TIENE USTED EL ME­ NOR RASTRO DE LA MISMA. ESTABA USTED AMARILLO COMO UN LIMON; AHORA YA NO TIENE USTED HUE­ LLAS DE ICTERICIA: SU ORINA TENIA UN COLOR VER­ DE OSCURO, AHORA ES AMARILLO PALIDO; TENIA UD. LA LENGUA SUCIA Y AHORA LA TIENE LIMPIA; a CO­ RAZON HA REGULRIZADO SUS MOVIMIENTOS: a HIGA- DO, HINCHADO. HA RECOBRADO SUS NATURALES DIMENSIONES Y TODAVIA DICE USTED QUE ESTA PEORI ES USTED UN PESIMISTA. Y A MEDIDA QUE DESAPARECE a MAL FISICO CRECE EN USTED LA MORAL. ESTA

USTED DE MAL HUMOR HOY. LIBRESE DE SUS IDEAS PESIMISTAS Y VERA COMO DESAPARECEN TODOS SUS MALES. NO LE RECOMIENDO NINGUN MEDICAMENTO PUES NO CONOZCO NINGUNO QUE VUELVA OPTIMISTA A NINGUN PESIMISTA'’.

El enlermo

miró

al

doeior

Dubois y

de momento

no

quiso creerle, pero a la mañano siguiente, al visitarle el

doctor, el enlermo estaba alegre y le dijo: "AYER TENIA USTED RAZON, DOCTOR, DESPUES DE MARCHARSE USTED ME EXAMINE, MIRE MI LENGUA, MI ORINA. MI PULSO, MI HOJA DE TEMPERATURA, ETC, Y HE VISTO QUE TENIA USTED RAZON. INMEDIATAMENTE CAMBIO

MI

HUMOR;

COMI ALEGREMENTE Y ME HALLO MUY

BIEN".

Con los íoxicómanos se procede en las clínicas a una desintoxicación paulatina; es decir, disminuyendo diaria*

mente la

dosis, y

en

algunos caeos

es conveniente acom­

pañar a la acción pefquica el tratamiento magnético para combatir ciertas perturbaciones fisiológicas que suelen pre­ sentarse. Según el profesor Dubois en loe casos de neurastenia, histeria, hipocondría, melancolía y otras neurosis suelen registrarse perturbaciones orgánicas, siendo por lo tanto preciso, además de la acción psíquica, que el doclOT no descuíde el tratamiento de los órganos afectados. Y añade Dubois;

"EN LOS CASOS DE PS1CONEUROSIS PUEDE ENCON­ TRASE EL OPERADOR ANTE DOS CASOS:

PRIMERO — HACER DESAPARECER TAN RAPIDAMEN­ TE COMO SEA POSIBLE LAS PERTURBACIONES EXISTEN­ TES

SEGUNDO — IMPEDIR PARA LO PORVENIR LA RENO­ VACION DE ESTOS DESORDENES",

V prosigue diciendo el profesor Dubois: "ES POSIBLE.

SIN DUDA. SEPARAR LOS DOS PROPOSITOS PERSEGUI­ DOS, Y ES PRECISO. ANTE TODO. LIBRAR AL ENFERMO DEL MAL PRESENTE; PERO MUCHOS SE ESFUERZAN EN COMBATIR AISLADAMENTE CADA UNO DE SUS SINTO­ MAS, SIN ESFORZARSE EN CONSOLIDAR EL RESULTADO OBTENIDO, PRODUCIENDO EN LA MENTALIDAD DEL SU­ JETO UN CAMBIO PROFUNDO. Y COMO ESTA MENTALI­ DAD HA DESEMPEÑADO UN PAPEL IMPORTANTE EN LA PRODUCCION DE LOS FENOMENOS PATOLOGICOS. DE­ TERMINANDO LOS ACCIDENTES. LA OBRA TERAPEUTI­ CA QUEDA INCOMPLETA." "EL NEUROTICO ESTA EN FRANCAS VIAS DE CURA- CION CUANDO TIENE LA SEGURIDAD DE QUE HA DE CU­ RARSE, Y SE CURA EN EL DIA EN QUE SE CREE CURADO."

Existen, por último, algunos enfermos sobre los cuales el método sugestivo es totalmente inútil; tales son los demen­ tes maniáticos, idiotas, imbéciles, y sobre todo aquellos a quienes bu debilidad cerebral les incapacite para recibir una idea. Ya habéis visto la importancia que tienen nuestros pen­ samientos sobre la salud y sobre nuestra felicidad; procu­ rad. pues, tener pensamientos alegres y agradables, dese­ chando otros que quebranten vuestro espíritu y más tarde vuestro estado físico. Representaos en vuestros pensamientos y expresadlo con vuestros gestos y palabras, fe, entusiasmo y confianza en mismo. El pensamiento es una fuerza que por si sola puede equilibrar nuestro organismo.

IC4

APENDICE

HIPNOTISMO SENSORIAL

EN et presente siglo el hipnotismo ha salido ya del campo de la experimentación para entrar en el terreno de la a c ­ tuación práctica, tanto en los centras científicos como en los lugares más diversos. Pero a diferencia de lo que antes ocu­ rría en el sentido de que los sujetos tomados para tales ex­ periencias eran neuróticos o enfermos mentales de cualquier índole, o por lo menos, con objeto de demostrar alguna ano­ malía, boy se realiza con seres perfectamente normales do­ tados de inteligencia y voluntad, y mejor aún si ellos poseen un elevado grado de concentración e inteligencia. Se supo­ nía antes que sólo tos débiles mentales o los neuróticos po­ dían ser hipnotizados; tal cosa no sólo es inexacta, sino con­ traria a la realidad, parque cuanto mayor es la capacidad de concentración, mayor es la posibilidad de llegar al sueño hipnótico. En la Salpetnere. el Dr. Charco! producía las tres estados: letárgico, cataléplíco y sonómbúlico, pero el men­ cionado experimentador negaba el magnetismo, cosa hoy probada, como hemos dicho en páginas anteriores, en forma rodona!. Si bien hemos recomendado no practicar los sistemas del hipnotismo sensorial que se lograba precisamente con Charcot, vamos a reseñar ligeramente estas tres fases, como simple conocimiento para que el lector pueda tener una idea de su valorización.

al ESTADO LETARGICO: Como hemos dicho antes, puede

obtenerse haciéndole observar fijamente un objeto brillante colocado a tres metros aproximadamente. Conviene rodear al sujeto de silencio y obscuridad. El sujeto tiende a decaer al poco rato, relajándose todo su sistema neuro-muscular. Los contracciones fetárqicas hacen insensible la piel y las

mucosas-

d' ESTADO CATALEPTICO: Del estado de letorgíc se p asa a l de catalepsia por algún movimiento brusco visual o judilivo. Este método no es nada recomendable y puede pacerse únicamente con fines predeterminados en un labo­

ratorio. Se observa además que la mirada se mantiene tija y las actitudes del sujeto son conservadas, quedando fuer­

temente atadas

pot

un

laso de

lasci nación con el operador.

Con la oclusión de los párpados de un sujeta en estada de

caialepsia, se puede pasar

al estado

letárgico

y

con la

fric­

ción del beitex

pasaría al estada

de sonambulismo,

el ESTADO SONAMBULICO: Los caracteres de este estado

nos dan una visión diferente de los anteriores.

 

Aquí lo

in­

teligencia del sujeto está enaltada y se puede obtener

su

lucidez. En este

estado

se

puede lograr

hiperactividad

d e

la memoria y a

la vez qáe hiperestesia de ciertos sentidos

(sentido muscular, sentido del tacto, del oido, etc.). La me­ moria especialmente hace que pueda recordar hechos olvi­ dados completamente en los estados normales.

A

veces parece reanudar su vida sonambúlica c u c -d a

se lo despierta intermitentemente, esto es, entre ambos esta­ dos de hipnotismo sensorial vive una cierta continuidad. Estos casos son raros y pareciera que en ellas hay una do­ ble vida psíquica. Para volverlo a su estado normal es necesario comprimir los glóbulos oculares que lo pasan a un estado letárgico y luego levantar los párpados.

Es muy difícil realizar operación de hipnotismo parcial

o unilateral, salvo

si se poseen sujetos d e tipo excepcional

como los tenia el Dr. Charcot, dado que esto significa por ejemplo actuar sobre la mitad derecha del cuerpo, desinte­

resándose de la otra. Ello puede ocurrir cerrando

uno

d e.

los ojos de un paciente en estado d e catalepsia. Por ejem­

plo, bajando el párpado del ojo derecho, el lado derecho del paciente cae en estado de letargía y el izquierdo sigue naturalmente realizando cualquier Operación iniciada co a anterioridad.

Finalmente señalamos como algo que debe tenerse en cuenta: la transmisión de emociones experimentales q tra­ vés de estos estados hipnóticos sensoriales. La transmisión de la emotividad es un hecho cierta estudiado en la psicología

aplicada y en las relaciones mundanas de nuestros días. Para ello se someten dos sujetos en estado de letargía a quienes se comunican por contacto pasando luego uno de ellos al estado de caíalepsia y luego el otro. A partir de este momento,

los hechos se producen en

forma

seriada,

oc uniéndole

a

uno lo que se hace con el otro. Por ejemplo, una visión

desagradable para uno de ellos que resultará desagradable para el otro, implica irritación para ambos aún cuando uno de ellos no lo hubiera visto. Cama vemos, estos experimentos de hipnotismo sensorial

son d e aplicación

conocida y dan la pauta d e una condi­

ción que nosotros hemos hecho ya en las partes primera, y cuarta: la capacidad magnética del individuo y las infi­

nitas posibilidades que ella presenta. Pero esta información tiene el propósito de completar nuestras lecciones, dado que no las recomendamos porque escapan o ta posibilidad de la acción personal y psicológica del hipnotizador.

APLICACION DE LAS FACULTADES DEL SUJETO HIPNOTIZADO

LOS sujetos sometidos al influjo hipnótico, ya sea sensorial o psicológico, pueden en ciertos casos, donde obra en pri­ mer lugar la condición personal y luego el entrenamiento del operador, producir ciertas predicciones o visiones a distancia, si permanecen sometidos al estado sonambú- lico. Decíamos que en primer lugar se requieren condicio­ nes personales especiales, porque en ella está referida la cantidad de magnetismo que conserve el organismo. Pero debemos tener en cuenta que generalmente en las predio dones el hipnotizador no hace más que referir los condl*

clones de ilusiones, esperanzas y angustias que tiene y le

trasmite el propio operador. Fot

ello es importante el en­

trenamiento Inicial de la visión a distancia. Recomendamos a nuestros lectores que inicien sus prácticas señalando ob­

jetos situados en e! recinto donde se realiza la pruebo a poca distancia del sujeto, para luego it aumentando la dis­ tancia y los detalles. Podrá llegarse así el caso de personas que pueden ver exactamente las manecillas del cuadrante de un reloj aún cuando estas se alteren deliberadamente

varias veces. Por otra parte, una

vez que se ha logrado la

visión a distancia —que llevará varias sesiones—. recién entonces con ei grado de sensibilidad adquirido, la persona podrá permanecer con lucidez. Es necesario que se coloquen las manos del sujeto sobre el operador o sobre la persona que deseo conocer algo de si, o sobre el objeto sobre el cual hablará. Si tarda en ello, debe colocarse las manos sobre el bertex, la nuca o el epigastrio. Señalamos que los mejores sájelos hipnotizados en estado de sonambulismo, son aquellas personas muy sensibles, o de mentalidad muy simple, o también niños. Pareciera que las personas adultas van perdiendo esta facultad a medida que la conciencia, o mejor dicho el campo psíquico de nuestro organismo, va cubriéndose con las experiencias de la vida o las preocu­ paciones. En el sonambulismo magnético se hace posible la trans. misión del pensamiento y la sugestión mental descompon» el pensamiento en imágenes. Algo parecido ocurre en los casos de hipnosis trastada, en la que, si bien el sujeto ca­ rece de la sensibilidad del estado hipnótico, en cambio es

más receptivo que en estado de vigilia. Paro ello éste sujeta descompone nuestras órdenes en visiones de tipo geomé­ trico y luego las repite, pareciendo para quien está ajeno a la prueba, una persona semidormida, o aún un poco aletargada por los efectos de un golpe. Para hacer un expe­ rimento de transmisión de pensamiento, es conveniente evi­ tar que una tercera persona intervenga antes que el ooe-

idOor.

Pora

euo

a

medida

que

el sujeto

va pasando

al

estado sonambúlico, y aún antes de llegar a

él, es

conve*

nieste ir practicando o indicando sugestiones, de tal modo que las mismas vayan impresionando su subconsciente. Aquí jugará un rol importante la sugestión, más que la acción magnética. Es posible que una vez obtenido el esta* do hipnótico, las sugestiones sean más tarde rechazadas si el sujeto es difícil de reaccionar ante este tipo de experv- mentación, pero el lector deberá continuar con esta suges* tión, muchas veces, hasta que finalmente por simple meca* nismo de repetición logrará la necesaria sensibilización. Por el contrario, hay gente muy predispuesta para los estados hipnóticos, los cuales son inclusive sugestionables a distancia. Tal cosa que parece increíble, se ha llevado a cabo en varias sesiones del Instituto Metapsíquico de Pa* lis, donde determinados pacientes han sido hipnotizados sin •star a la vista de! sujeto. Pero para ello ee necesario de­ terminadas condiciones especiales del experimentador y gran •ugestionabilídad del paciente. En iin, el lector debe tomar estos conocimientos comple­ mentarios, como informaciones necesarias para dar una idea más completa de la técnica que necesita para ser un hábil hipnotizador. Estas informaciones, sin embargo, abren el camino pa­ pa quien, deseoso de un campo más vasto y de desarrollo científico, pueda continuar los estudios en otro tipo de obras, donde sea necesaria la base teórica y el fundamento del mecanismo sensorial y psíquico de nuestra conciencia. De cualquier manera, el misterio del ser se renueva todos loe dias y el hombre sigue siendo cada vez más la maravillosa incógnita aún no develada.

Comentarios periodísticos sobre la actuación de Fassman V sobre

el hipnotismo

Los efectos de

la hipnosis,

si

se

utifcan

con sentido común, son superiores a cualquier anestesia y dan excelentes resollados en el tratamiento del asma

(LA RAZON. Bueno* Alie*;

81

IOS

ENFERMOS SON REACIOS A ESTA

APLICACION NO SE OBTIENE NADA POSITIVO

lo hipnosis pmd* lentlioi en fe octuoHdod un auxiliar valiosí­ simo poro *1 s)sicick> do loa dan­ di» módicas. Requinto indtspensa. ble es que e) profesional qu* la urilic* tenga groa dosis da sentido común J lo sufidenla Inlofigsocla pora adecuarlo o loe caracterís­ tico* de coda podante. Preste o) hfptotisnio el módico deberá contar can en ambiente adecuado y ga­ narse la predisposición del enfermo para dejarse hlpnotisor- conven­ ciéndola de lo necesidad de eu oplicoelón pora lograr un maya

y más rápido beneficio en

lo do

leudo que se trata- SI el paciente

reacio a este tipo de tratamien­ to es caso comprobada que aún Intentándose no se lograrían resul­

tados positivos)

y

lo más conve­

niente so islas oosos ss la opll

corión ds loa mátados terapéutico*

corrientes. De lograrle so odie- sión. debe llevarse al paciente al máxima de la profundidad hipeó-
Sea-

La bipnodoncia —roma d# le hipnosis— es aquella que se aplica en odontología, que si bien comea- so o experimentarse o comía rao* del siglo pasado en Inglaterra, radón m reactuaiírá en la tercera dócoda de seta ligio. Cuando se posible aplicarla, sus efecto» son superior** a los de cualquier otra anestesia. H odontólogo que deese lograr ue buen estada hipnótico de

su pódente deberá aplicar lo* si­ guiente* consejos: obtener par mó' todos persuasivos la relajación del pódente: eliminación del miedo y onsieded que despierta en el sin jeto lo novedoso det tratamiento:

«mvencetlo sobre la bondod del trabajo de prótesis a orí adósela que ee debe reaUsar: manten tro len­ to de con (orí duraren la consulto; inmediata adaptación al instruiosu. lal: sugerencia a anestesia: pre­ vención de vómito* a náuseas; cort­

ad

del Unjo salivar a electos de

que el profesfanal pueda trabajar

con comodidad. Bajo este do hipnó­

tico se le dice

que loe glándulas

de

funcionar,

te

seca ...

salivares dejarán

“eu boca

se seca

ee seca

...

-,

.. el electo será Insta»

■éneo-

Control de la hemorragia Come en el casa anterior, por el mismo aislema persuasivo se logrará que la pérdida de sangre seo mínima- Analgesia poeoperotorla. Recalcán­

dole al paciente en estado hipnó­ tico qus dsspuós se sentirá bien y no le dolerá. Para su apticacfó* en odontología na es necesario «re meter al trociente a un estada profundo de hipnosis, es suficiente IogT<y un trance ligera de quine* tpinutos o medid hora, con lo que ee logrará un mayar rendhnlento, la técnica pata lograr la onsvisshi reí odontolagla en la siguiente: sg Comien» oer una parta alejada da

la sana que se oul»» anestesiar.

Lo nano, por <gempta. Se te dice al pódenle: “Su mono ee le pene

iría

nwf liia

«lenie ue cos­

.. quilleo”. Y el eaiatmo sentirá que •u mona ee taeendMIiw y ee pone tria (oqueffo* capaces de hipnosis). Logrado esto le diremos: “Abara

...

trasladaremos lo sensación de ador mectmienio de eu mano a mi en' cío (locamos y presionamos ta re gíón deseada). a e n porte 4* au boca que ya voy o pao» abara. Cuando yo cuente hasta lies lo anastasia será completa" Logrado el resultado desead*, el odontálggu pedid trabajar rao el lamo y aun hacer pulpa dentarla can gran ta sensibilidad del «alarmo. Durante al lapso que ul enlamo oslé an astado de hipnosis el profesional or deberá hacerle sugerencias faneca •orlos fuero dal l rotúrate uto: ha blarle mi* tirio* no está trabajando, pato obtener un prolongado catado

de hiparais

y evltat

que

se

dis­

traigo, y ai hacerla hablarle staae

pre fúrasmenie, en tono oontide»

etat, coa Ironqullidod y aro uno benevolente autoridad.

Eu din loa general

la Upooole

presta excelentes -multados pan

«I tratamiento de diversas enfer­ medades: en algunas ee obtienen verdadero* resultado* curativas y en oteas una dtamtaucifo del su­ frimiento dal páctente Sa ha eom- probado que en al tratamiento dal aauañlndanto data u odio sesionas son suficientes' paro conseguir re­ sultados positivas. En cuanto al asma, la Jaqueca, los Insomnios, se los alivia- Su aplicación en ci­ rugía ee de gran valor- B sotara» que debe aameters* a uno opila­ ción vive lo angustia de uno post* ble muerte- suite gran tensión y ana serle de contactos «mucronatas muy agudos. Es bastante frecuen­ te que las médicos de hospitales conversen delante del paciente las alternativas de la fritura operación, olvidándose que éste comprende y sufre- El cirujano debería hacer una wlpnosis previo para logro) un estado favorable del pacienta*. Ho­ gar al entermo en su taz humana. Coa motivo de la terminación de unos cursas «obre "Hipnosia Médi­ ca" en al Circulo Módteo Argén* tino. «! doctor Isaac Gubel pro­ nunció una conferencio acerca de las ventajas da la hipnosis en oda*, •otogia v eu clínico acn*****

Una

cosa

es sumergir

en hipnosis

enfermo, y otra cosa es curarlo con ese método de compleja léeme? ?ue exige una muy cuidadosa preparación

(LA RAZON

Bueno?

Aires}

MEDIANTE

LA

81P NOTER A P 1M PUEDEN

gorrbgibse e n a n o s

trastornos Etrattencos

A

pesor de

toe más soltados

featamteatos médicos, ruegas, ra­

bió», an niña da 13 años persiste ea su costumbre, desde que nadó, 6o mojar ta cama durante sé sue­ la. Aunque togas*» hSpnábgi»

afirman que al sueñe de ta* «se rólleos se a ce meta a una hipnosia, la madre dal taño comprobó que sa •seño era pesadísimo luanctto, tememos asi al niño, pertenece a «O modesta frradtta da trabajad» Na pórtanos Tiene m hormona

t u

dos años la y ar y un hetmono «sis añas menor- El podre- que también fus eautéUe© abandonó el bogar y

n b é t, vivb a * ¡uta muís: que v -m en la yscio-tog P->to oyudat al sostenimiento ctei hoqut- fuaucv

ta empleó en umi cata

de le-

puestas de outamóvilss y. además,

ios jabadas y dutninqos trabaja atraillando bicicletas desOMaouee- toe Su hermana mayor es una chica pietestadoro. de mal humor,

■e cree la docta de

la «asa- Cu-so

ei tercer año imcílm! y quiere ser

cirujano del cereina

La moche, en

cambio

espera que leí mine toi

#*-

tudke secunde ios pata

mondaila

o i abajar Este

n

v| cuso que es­

poso e) doctor Emilio Curi en lo u'i ma íeuntóa cientillca celebrada

por Id Sociedad

A ig entina de Hi­

pnosis Médica a Hlpaounálisie. El

caso es

una

verdadera tragicome­

dia; todai la* nuches la madre

debe colocar sobre el colchón

nn huís, y sobre éste un diario irtteq-o

q u e

sitve

de

esponja,

luego das

sabanas, Al día siguiente despier­

ta temprano a su hija que. invaria­ blemente está mojado desde kr ca­

dete

dos

hasta el cuello

asi como to­

lea implemento» de la

cama-

Como par lo profundo del sueño la

madre na consigue despertar

locadlo,

lo tomo

del

cabello

y

a

10

crrrnst-a hasta

h> ducho

para

hi-

gieniztiilo. y asi

termino por den-

penarse.

Después lu madre

relira

la

ropa y

lo sumerge

Sft la

pilco

para lo varia:

todo lo cual

lo cum­

ple muy temprano, arrio* que des­ pierte su hija, que es muy ner­ viosa. Si ocurre que ésto despierta

antes

y percibe el olor ureico y

amoniacal, profiere uno andanada de reproches o grifas, que Llegan a

oídos

de

loe pensionistas. con el

consiguiente llanto, vetgüensa

y

resentimiento de luonelto. No M anima a pasof uno temporada de

vacaciones fuera de su hogar por temor y vergueara de mojar uno

casta olería. Según

S.

F- Gilbett.

•» la petcogéoesie do la mureeie

intervienen ios itqiovmse tac toras:

el niño padece ríe un Pastoroo en tus sentimientos d» seguridad o bkmettcj, psrdbe -nadado o sel* sentimiento una jutociór desagra­

de bis

que

ío

vuelve

dssdtchodo:

esta desdicha lo perturba en su

sueño. Esto perturbación

llega