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Pérez Mendoza Jocelyn Mercedes

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Historia del Arte Teatral Mexicano del siglo XX
Dr. Armando Partida Tayzan

EL DRAMA FILOSÓFICO Y SOCIAL DE LA POSGUERRA

La Segunda Guerra Mundial estímulo la economía mexicana, transformándola en


una nación moderna e industrializada. Ante la gran demanda de materias primas y
petróleo en el sector internacional, México incrementó sus exportaciones hacia
Estados Unidos, creando importantes acuerdos comerciales.

El llamado “milagro mexicano”, de 1946 a 1970 fue una época estabilizadora de la


economía. Esto permitió el desarrollo de la clase media con un buen nivel de vida,
con trabajo y accesos a los servicios de salud y educación.

Ante la consolidación de la urbe en ciudades como Monterrey, Guadalajara,


Puebla, Tijuana y la Ciudad de México, hubo una migración considerable de
personas que salían del campo para buscar mejores condiciones de vida.

Asimismo, la Segunda Guerra Mundial, que repercutió en América Latina:

En la concepción del hombre y de su condición en el mundo. Esta repercusión se


advirtió de inmediato en la literatura y muy concretamente en el teatro, a tal punto
que la actividad teatral, tímida u ocasional hasta entonces, se convirtió, a partir de
esos años, en un ejercicio continuo de la función teatral, hecho que ha venido a
crear a la postre, un público asiduo, que aspira a ver en el teatro un análisis de sus
problemas, que coinciden hoy, con los de todos los hombres de la tierra.1

Hubo un replanteamiento del orden moral y, la paradoja de encontrar la razón de


ser de una civilización donde la guerra y la destrucción están presentes, que trajo

1
SOLÓRZANO, Carlos: “El Teatro de la Posguerra en México”. Hispania, Vol. 47, No. 4 (Dec., 1964), P. 693.
http://www.jstor.org/stable/336317 Accessed: 12-11-2016
a escenas temas sobre “la incompatibilidad entre la naturaleza humana original y
la experiencia histórica del hombre”2

Como respuesta, el teatro mexicano tuvo una división entre dos corrientes. Por un
lado está el drama de costumbres en el campo, en donde se critica a los
habitantes que se muestran inconformes y estáticos, además de una idealización
de la vida en provincia ante toda la penetración industrial en las urbes.

La segunda corriente, es un drama filosófico. Con el tratamiento de temas


universales sin olvidar el momento histórico, ni el país ni la lengua ni las
condiciones de vida de la época. Es en esta segundo corriente en la que surge El
Cuadrante de la soledad (1950) de José Revueltas.

José Revueltas3

Nació el 20 de noviembre de 1914 en Santiago Papasquiaro, Durango. Su padre


muere cuando José Revueltas tiene 9 años y al ya no tener las exigencias
patriarcales, comienza a explorar La Merced, donde se encuentra con curanderos,
prostitutas, comerciantes.

A sus 13 años, abandona la escuela y la suplanta con la Biblioteca Nacional. Su


obsesión sobre la existencia de Dios lo lleva a investigar sobre la historia de las
religiones, luego llega a la filosofía, donde se encuentra con el Manifiesto del
Partido Comunista y se siente atraído por aquella ideología que hará justicia para
los trabajadores explotados.

Su madre lo manda a trabajar a una ferretería donde conoce a Trotsky y lo


adoctrina sobre el comunismo, aumentando su interés e intentando ingresar al
Partido Comunista Mexicano (PCM), clandestino en aquellos años.

2
op. cit.
3
José Revueltas. s/d. http://elem.mx/autor/datos/2656 consultado el 2 de diciembre de 2016
En noviembre de 1943 fue expulsado del PCM porque su novela El luto humano
(que ganó el Concurso Literario Latinoamericano), no siguió los cánones
socialistas sino que retrataba la miseria en que vivía la sociedad mexicana de la
época.

Debido a su ideología de izquierda, José Revueltas estuvo constantemente en la


cárcel y en su teatro se puede apreciar un carácter reflexivo sobre temas de
libertad.

José Revueltas escribió novelas como El luto humano (1943), Los días terrenales
(1949). En teatro escribió Israel (1947), y su pieza más famosa El cuadrante de la
Soledad (1950).

El Cuadrante de la soledad (1950)4

El Cuadrante de la soledad (1950) es un drama de ideas, en un acto, que se


encuentra inscrito en la corriente existencialista.

La situación inicial ubica la obra en la calle del Cuadrante de la Soledad, en la


Ciudad de México. El espacio, en primer término, está dividido en el café Shangai
y el hotel de la Soledad, lo cual hace posible la multifocalidad a lo largo de la obra.
Kity, en el café Shangai, pidiéndole una aspirina a Alfonso. Por otro lado, están
Madalena, Ruperto y la lavandera contando las sábanas y toallas del hotel.

Los conflictos que desarrollan los personajes son de carácter ético, son sobre
reflexión filosófica. Por esto, El cuadrante de la Soledad es considerado un drama
social, porque cada personaje de la obra toma conciencia sobre su existencia y
toman una posición ante la vida, que resulta ser pesimista.

4
REVUELTAS, José. “El Cuadrante de la Soledad” en El Cuadrante de la Soledad (y otras obras teatrales).
México. Era. 1984. 67-128 pp.
Todas las referencias son a esta versión
José Revueltas muestra caracteres alegóricos que representan formas abstractas
del comportamiento humano .

Colombina, una vieja prostituta a la que ya nadie contrata. Durante toda la obra se
la pasa argumentando que el pasado fue una mejor época para ella, en la que los
hombres acudían a su burdel. A Madalena, quien se ha comportado como amiga
con ella le confiesa que pertenece a una buena familia y que su abuelo la inició en
la prostitución.

Colombina vive esperanzada de El cuadrante, de poder recuperar su espacio


porque no tiene fe en los seres humanos. A pesar de que al final se asegura de
que su familia se entere de lo que llegó a ser, no hay ninguna garantía de que
dejará de estar sola.

Kity representa la voluntad humana. Se encuentra entre dos polos: Eduardo, un


joven que desea salvarla de su adicción a la morfina, de quien está enamorada y
por quien decide dejar de drogarse y entrar en una clínica para dejar atrás su
adicción.

Y Alfonso, su jefe, el que le ofrece la morfina y vence la voluntad de Kity, además


Alfonso esta constantemente recordándole a Kity que la vida es para disfrutarla:

¿Por qué sufrir? ¿Por qué llorar? Hombres sucios; mujeres sucias. Lo mejor no
pensar... El tiempo cuerpo ser bonito, el cuerpo dar todo el goce que pidas.
Alfonso saber vive, saber tomar su cuerpo, tomar una pipa de opio y mirar los
hombres y mujeres en paz (...) ¿Qué querer tú? (92p)

El parches es un ciego organillero que le pide a su ahijada Piedad que le diga


cómo es el mundo. Piedad le inventa historias y, en el fondo, ambos saben que
ese mundo es una invención que tienen sobre el exterior. Sin embargo, cuando ya
están solos, en el cuarto que comparten, esa complicidad desaparece:
“PARCHES: ¡Aquí arriba nunca mientes!... Es extraño. ¡Aquí arriba siempre dices
la verdad”.(82)
Malena hace caridades, tanto para Colombina como para su hija. En una discusión
que tiene con Ruperto, sale un carácter contradictorio, primero le reprocha que
siempre le echa en cara que haya regresado con “su querido”, y cuando dice que
todos los hombres son como perros y hace explotar a Ruperto, éste le da una
bofetada y ella le ruega que no la deje: “¿Verdad que me quiere un poquito mi
Ruperto? Nada me importa que nos quieras a las dos, si no me abandonas
nunca.” (110)

Malena puede ser una abreviatura para María Magdalena, comete pecados pero a
la vez hace caridades, se preocupa de lo que le suceda a las personas que viven
en El Cuadrante. Sin embargo, no quiere estar sola, por eso soporta a Ruperto,
por su miedo a quedarse completamente sola.

Eduardo, como contraste a los demás, es un joven que aún no ha perdido la fe en


la vida y que desea ayudar a Kity a combatir su adicción a la morfina, al darle el
dinero para internarla en una clínica:

KITY: Para mí Eduardo es la verdad. Él todo lo cree puro y hermoso, y por eso es
mi verdad. Me ha inventado de una manera tan bella y tan limpia que quiero creer
en esa mujer que él se imagina, porque aunque no exista, a ella sí la quiere por
encima de todo, como deseamos ser amadas todas las mujeres. (93)

En el mundo de los obra, es la edad lo que hace que los personajes pierdan el
optimismo por vivir: “La edad no es otra cosa que la forma más cómoda y apacible
de perder la fe, las ilusiones y otras tonterías, sin sobresaltos” (116)

En la obra se hace alusión a la canción Las golondrinas de Narciso Serradel, esta


canción se toca en las despedidas y es que durante esta canción en escena, Kity y
Eduardo se despiden.

La obra, por su carácter pesimista, apela a que la vida es una mentira:


“ALFONSO: Todo pagarse con la muerte… todos morimos. La vida ser mentira.
¿Por qué hacer de la vida una mentira fea y triste? Mejor mentira bonita”. (93)
El Sujeto de Acción Dramática de El Cuadrante de la Soledad, debido a su
construcción retórica es la ideología, pues los personajes adquieren una posición
ante la vida de carácter pesimista.

Conclusiones dramatúrgicas: no es drama usigliano-aristotélico.

El Cuadrante de la soledad se inscribe dentro de la corriente expresionista:

Por sus materiales, la obra expresionista era una curiosa mezcla de lo abstracto y
lo concreto. Trataba de prestar los valores subjetivos, de ver más allá y por encima
de la realidad, la verdad interior. Pero también era un drama de rebelión inmediata
que a menudo atacaba la guerra, el mundo de los negocios o la autoridad paterna.
Su construcción era apta para que fuera episódica, mientras que el diálogo iba de
lo lírico a lo telegráfico. Sus personajes solían ser tipos en vez de seres humanos
corpóreos.5

Parece, como si Revueltas hubiera encontrado una de las claves del


comportamiento humano y cómo es que los padres traen a sus hijos al mundo a
sufrir y son conscientes de ello.

PRÓSPERO: No; está el problema de los hijos. Que los hijos estén condenados a
vivir nuestras mismas experiencias, nuestras mismas mentiras, y que su destino
sea engañar y que los engañen. Y nosotros, desde que los engendramos, tenemos
la conciencia de ello. Los condenamos a eso conscientemente. (116)

La obra muestra tres tipos de relaciones amorosas: Ruperto y Madalena, Alicia y


Enrique, Kity y Eduardo. Todas tienen algo en común: son un fracaso, las
circunstancias de cada una son diferentes y, sin embargo, están destinadas a no
funcionar.

La muerte es un tema recurrente a lo largo de la obra, y en la boca de Kity se


habla de la muerte en vida, en donde podemos constatar que la soledad es la
muerte:

5
Totomol Mapel, E. (2016). SOLEDAD Y ENAJENACIÓN: EL CUADRANTE DE LA SOLEDAD. Experiencia
Recepcional de la carrera en Lengua y Literatura Hispánicas. UNIVERSIDAD VERACRUZANA.
Se murió de una vida completamente voluntaria, pero sin recurrir al suicidio, ¿Me
explico? Una muerte, digamos, de los ojos; no sé si esto está muy claro. De los
ojos para adentro, hacia el fondo y hacia abajo, como quien se sumerge y se
queda ahí. Es una muerte sin rencor, una muerte contra nadie, desinteresada en
absoluto. (102)

La obra tiene un carácter existencialista pesimista, constantemente, en boca de


los personajes hay diálogos sobre carencia de valor de la vida y cómo la muerte
es lo único bueno a lo que podemos aspirar.

José Revueltas tenía una ideología marxista, además de pertenecer a varios


partidos políticos izquierdistas. En sus dramas, el realismo socialista debe tener un
final optimista, porque en la sociedad socialista no hay conflictos de carácter
explotado-explorador, sino que los conflictos tienen un carácter enredoso.

El Cuadrante de la Soledad presenta una discordancia con dicha ideología al


presentar un drama con un tono pesimista. Sin embargo, durante la segunda
semana de representaciones, se reproducía un texto de José Revueltas:

El autor se propone denunciar:


Denunciar lo insoportable del mundo en que vivimos, el asco absoluto. Afirmar,
entonces, la conciencia sangrante de que es imposible vivir así; la conciencia de
que todos nuestros actos están impregnados de esa corrupción; en fin de cuentas,
de esa soledad indigna y maldita. Convencer a todos de ello, hacerles saber que
tal cosa es la locura y el hundimiento, y hacérselos saber hasta la desesperación y
las lágrimas. Si hay alguna tarea para el arte, ninguna mejor que ésta, quizá la
única, hoy, en este lado del mundo. Si el arte la cumple, entonces el ciudadano
acudirá a los jueces, a los sacerdotes, a los maestros, a los gobernantes, para
preguntarles qué han hecho por el hijo del Hombre.6

Revueltas fue sumamente criticado por los miembros del Partido Comunista
Mexicano, quienes lo tachaban por haber traicionado sus intereses revolucionarios
por un drama existencialista. El 30 de julio de 1950, La voz de México publica un
texto anónimo donde el PCM acusa a Revueltas por las inclinaciones de El

6
REVUELTAS, José. “El Cuadrante de la Soledad” en El Cuadrante de la Soledad (y otras obras teatrales).
México. Era. 1984. P 300
Cuadrante de la Soledad y Los días Terrenales, por allegarse “a la filosofía más
reaccionaria de la burguesía: el existencialismo”.7

El Cuadrante de la Soledad nos muestra personajes alegóricos que, a pesar de


tomar conciencia de su situación, nada pueden hacer para huir de ella, porque no
tienen escapatoria. El medio en el que viven es el que los determina y no deja salir
a ninguno.

La filosofía es un campo de estudio que tiene como propósito reconocer el porqué


de la existencia de los seres humanos. Así, El Cuadrante de la Soledad, al tocar
temas sobre la existencia de los seres humanos y desarrollar problemas de
carácter ético que tocan lo social, obtiene su denominación de “drama filosófico”.

Fernando Carmona8 dice que el llamado milagro mexicano eran hambrunas,


desigualdad y miseria, disfrazadas de retórica sobre el desarrollo económico. De
esta forma, José Revueltas con los personajes que habitan El Cuadrante de la
Soledad, nos muestra la otra cara del “milagro mexicano”.

7
Polémica: Los días terrenales y El cuadrante de la soledad, de José Revueltas. s/d
http://www.elem.mx/estgrp/datos/265 consultado el 27 de noviembre de 2016
8
Carmona F. El Milagro Mexicano [e-book]. México : Nuestro tiempo, 1985.