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¿Estaban Solos Los Lehítas En Las Américas?

Por Michael R. Ash


Traducción por DPCS (Administrador del Blog)

La creencia tradicional de los Santos de los Últimos Días afirma que las lehítas llegaron a un
Nuevo Mundo casi vacío, con la posible excepción de algunos sobrevivientes Jareditas y los
mulekitas. Esta tradición implica que la mayoría de los nativos americanos son descendientes
de aquellos pueblos del Libro de Mormón.

La mayoría de los expertos de la Iglesia, sin embargo, incorporando las herramientas de la


erudición, la ciencia, y una lectura más atenta del Libro de Mormón, sugieren que los pueblos
del Libro de Mormón ocupaban una pequeña área de Mesoamérica (Vease el articulo titulado
"¿Dónde tuvieron lugar los eventos en el Libro de Mormón? ") y que se entremezclaron con
los nativos americanos ya existentes.

Que este punto de vista sea aceptado por al menos algunos líderes SUD (y no sólo los
eruditos) se desprende de una declaración hecha por el élder Oaks, quien dijo que cuando era
estudiante en la Universidad Brigham Young, él "se introdujo en la idea de que el Libro de
Mormón no es una historia de todos los pueblos que han vivido en los continentes de América
del Norte y del Sur en todas las edades de la tierra." [Dallin H. Oaks, “The Historicity of the
Book of Mormon,” History and the Latter-day Saint Scriptures, edited by Paul Y. Hoskisson
(Provo, Utah: BYU Religious Studies Center, 2001), 238.]

Orson Pratt, B.H. Roberts, Anthony Ivins, John Widtsoe, y otros prominentes SUD han hecho
comentarios que sugieren la posibilidad de que otros pueblos no del Libro de Mormón,
pueden haber habitado el Nuevo Mundo.

Mientras que el Libro de Mormón nunca dice explícitamente que otros vivían entre el pueblo,
hay indicios implícitos que tal era el caso. Además, sabemos por los estudios arqueológicos
y antropológicos que otros vivían en el Nuevo Mundo antes, durante y después de los
períodos del Libro de Mormón.

Los siguientes son algunos de los pasajes implícitos en el Libro de Mormón que sugieren que
se encontraron con otros en su nueva tierra.

Cuando Nefi se separo de Laman, Lemuel y los hijos de Ismael a causa de las contenciones,
Nefi tomo a su familia, a Zoram, a Sam, y a sus familiares con él, así como "a todos los que
quisieron ir conmigoo ... aquellos que creían en las amonestaciones y revelaciones de
Dios."(2 Nefi 5: 6). ¿Quiénes eran esos otros que, además de los ya mencionados, siguieron
a Nefi? Es en este punto que aparecen los términos "pueblo de Nefi" y "los del pueblo que
ahora se llamaban lamanitas" (2 Nefi 5: 9, 14). Es posible que este punto tales términos
adquirieron una perspectiva cultural y se referian a todos los pueblos que se alinearon con
Nefi o con su hermano contencioso (para más detalles, véase el artículo titulado "¿Quiénes
son los lamanitas?").

A menos de 15 años Joseph y Jacob se hicieron sacerdotes y maestros "sobre la tierra de mi


pueblo [de Nefi]." (2 Nefi 5:26). Leemos que en 25 años de su llegada al Nuevo Mundo, los
nefitas estaban en "guerra" con los lamanitas. ¿Qué tipo de "guerra" posiblemente podia
existir con los pocos adultos que deben haber existido sin la inyección de las culturas pre-
existentes?

Quince años más tarde, algunos de los hombres nefitas empezaron a desear "muchas esposas
y concubinas" (Jacob 1:15). ¿Cuántas mujeres podrían haber existido si no hubiese otros
además de la familia original de Lehi? Este versículo, como otros, sugiere que otros
estuvieron presentes en la tierra.
Durante la visita de Alma a la ciudad de Ammoníah, Amulek se presentó diciendo: "Soy
nefita" (Alma 8:20). Teniendo en cuenta de que Ammoníah, una ciudad de la tierra de
Zarahemla, estaba bajo dominio nefita, parecería obvio que Amulek era nefita a menos que
hubiera pueblos no nefitas que también viviesen en la tierra.

Alrededor de 200 aC. El "Maíz" (maíz americano) se menciona como el grano de preferencia
entre los lamanitas (Mosíah 7:22, 9:14). El maíz, un grano únicamente americano, no podría
haber sido traído desde el mundo de Lehi (el viejo Mundo) y no podría haber sido descubierto
al azar a su llegada debido a su compleja técnica de cultivo ya que sólo se reproducirá maíz
nuevo con el cuidado humano. Esto implica fuertemente que otros ya estaban cultivando
maíz y les enseñaron la técnica a los pueblos del Libro de Mormón.

¿Por qué los otros [pueblos] no se mencionan explícitamente en el Libro de Mormón?

Si bien es posible que las planchas mayores de Nefi (las planchas que contienen más histórico
información) puedan contener detalles sobre los otros pueblos, la parte del Libro de Mormón
que tenemos no es una "historia" típica. En cambio, es lo que el Dr. John Sorenson llama una
"historia de linaje." El registro es una historia de un "linaje" especial (el de los lehitas). Los
otros pueblos son periféricos a la historia principal presentado por Nefi y otros escribas del
Nuevo Mundo. Los "Mulekitas" (un término nunca utilizado en el Libro de Mormón) apenas
aparecen mencionados en el registro nefita. Muy poca información se da realmente acerca de
los Mulekitas, quienes por descendencia, superaban en número a los nefitas. En su mayor
parte, los escribas Nefitas no están interesados con los Mulekitas. Vemos lo mismo en el
libro de Éter. El personaje principal en los primeros capítulos es el "hermano de Jared." Su
nombre nunca se menciona en las Escrituras. ¿Por qué? Debido a que es el linaje de Jared lo
que es importante, no es el "hermano de Jared."

También es interesante observar que los estudios recientes sugieren que cuando los lehitas
viajaron a través de la Península Arábiga, habrían tomado un sendero muy conocido,
generalmente bien transitado. De hecho, la mayor parte indudablemente habría tenido que
parar en pozos de agua custodiados. Es casi seguro que habrían encontrado al menos algunas
"otras" personas durante el viaje hacia su destino oceánico. Sin embargo, no hay mención de
estos otros a lo largo de estas rutas frecuentadas.

Objeciones a Otros Pueblos en la Tierra


¿Qué pasa con las Escrituras y las declaraciones de José Smith que parecen sugerir que no
había "otros" pueblos en la tierra a la llegada de Lehi?

Parece probable que José Smith habría entendido el Libro de Mormón de acuerdo a los
rumores y supositicios de su época- una geografía hemisférica con los lehítas como los
principales progenitores de los nativos americanos. Algunos de sus comentarios en cartas
para otros sin duda da esta impresión. Las opiniones de José sobre el tema, sin embargo, no
constituyen revelación. José, sin duda, tenía muchas opiniones que no estarían de acuerdo
con la ciencia moderna, la revelación continua, o una mayor investigación sobre diversos
temas. Aunque las opiniones de José podrían ser interesantes, pueden ser descartados cuando
entran en conflicto con la doctrina revelada, hechos científicos, o un examen en profundidad.
El hecho de que José tuviese opiniones contrarias a lo que encontramos en el Libro de
Mormón es un fuerte indicio de que él tradujo y no escribió el texto. (Para más detalles sobre
las opiniones frente a la doctrina, véase el articulo titulado "¿Cual es la Doctrina Oficial
SUD?")

El sermón de Lehi en 2 Nefi 1: 6-11 parece excluir a los habitantes no-lehitas en la "tierra
prometida." Tradicionales, y quizás erróneas, interpretaciones surgen cuando leemos las
declaraciones de Lehi que "nadie vendrá a esta tierra a menos que sea traído por la mano del
Señor." (v. 6), y que la tierra prometida "no llegue todavía al conocimiento de otras naciones;
pues he aquí, muchas naciones sobrellenarían la tierra, de modo que no habría lugar para una
herencia."(v. 8). Lehi dijo a sus hijos que si se mantenían fieles iban a prosperar y a ser
"preservados de todas las demás naciones," para que "posean" la tierra "para sí mismos." (v.
9).

En la superficie, esto parece apoyar la interpretación tradicional de que los lehítas eran los
principales progenitores de los indios americanos. Una mirada más cercana a 2 Nefi, sin
embargo, es útil. Este capítulo tiene lugar poco después de que los lehítas llegaran al Nuevo
Mundo (antes de que Nefi y sus hermanos se separaran y antes del primer uso de los términos
Nefitas y Lamanitas). Lehi, que está cerca de la muerte, habló a su posteridad con consejos
y advertencias. Dijo que la tierra prometida fue ofrecida por el Señor en convenio a Lehi y a
sus hijos, y "todos aquellos que la mano del Señor conduzca de otros países." (v. 5, cursivas
en el original) y que nadie vendría a la tierra, excepto quienes son traídos por la mano del
Señor (y sin duda podemos suponer que el Señor trajo a otros a la tierra prometida antes,
durante y después de la llegada de Lehi). Tales afirmaciones no excluyen la posibilidad de
que otros pueblos ya viviesen en la tierra prometida. El Señor prometió que otras naciones
(que hasta ese punto se había referido a las naciones del Viejo Mundo) no conocería e
invadirian su tierra. (¡Imaginen los cambios que pudieron haber sucedido si el Nuevo Mundo
hubiese sido de conocimiento común entre las naciones europeas y del Viejo Mundo en la
época de Lehi!)
La promesa de mantener la tierra segura tiene una advertencia; siempre y cuando los traídos
de Jerusalén (Lehi y su familia) siguen siendo justos, ellos prosperaran y serán "preservados
de todas las demás naciones" (v. 9). Lehi advirtió, sin embargo, que el momento iba a llegar
"en que degeneren en la incredulidad" (v. 10) después de que el Señor permita que "otras
naciones" tomen su posesiones y les hagan ser "dispersados y afligidos" (v. 11). Mientras el
pensamiento tradicional SUD ha supuesto que esto se refiere a la llegada de los españoles
(que posiblemente puede representar un cumplimiento futuro y dual de la profecía de Lehi),
Lehi inmediatamente lanza una exhortación a sus hijos diciéndoles que "al pasar de una
generación a otra habrá efusión de sangre"(v. 12). Esto sugiere que Lehi sospecha de la
llegada de "otras naciones" en un futuro próximo. La aparición de "otras naciones" está
directamente vinculada no sólo a la maldad de los descendientes de Lehi, sino también al
esparcimiento y castigo de quienes que se convierten en injustos.

Poco después (en el capítulo 5) nos encontramos con que Lamán y Lemuel eran tan injustos
que querían matar a Nefi. Es en este punto que Nefi y sus seguidores (que ahora se llama
"nefitas") se separan de sus hermanos con sus seguidores (que ahora se llamaban
"lamanitas"). De acuerdo con la profecía de Lehi, cuando sus hijos se conviertan en injustos,
el Señor permitiría que "otras naciones" les aflijan (2 Nefi 1:11). Esto no sería posible a
menos de que ya hubiese otros pueblos presentes, o que otros pueblos llegaron
inmediatamente después de Lamán y Lemuel reincidieron en sus tradiciones injustas. Y en
cumplimiento de la profecía de Lehi, Nefi cuando salió [hacia el desierto] les quitó la
Liahona, las planchas de bronce, y la espada de Labán (las importante "posesiones " para los
lehitas). Con el tiempo se relata cómo los lamanitas fueron "dispersados y afligidos."

Varios siglos después, nos encontramos con Alma exhortando a su pueblo a ser justos y
recuenta la historia de los hermanos desobedientes de Nefi como un ejemplo de las
consecuencias de la maldad (Alma 9:13-14). Ahora los nefitas se estaban convirtiendo en
malos y estaban en riesgo de correr la misma suerte. Vemos las profecías de Lehi [las
promesas y las maldiciones (que incluyen la invasión de los "otros" pueblos)] que ya habían
sido (o continuarían siendo) cumplidas.

En consecuencia, parece que un posible escenario podría ser así: Cuando las leítas llegaron
habían encontrado comunidades dispersas de los "otros" pueblos (tal vez demasiado pequeño
como para ser llamados "naciones") en su nueva tierra. Los lehitas habrían continuado
coexistiendo pacíficamente (tal vez incluso entremezclándose) con estos "otros", como
resultado de su rectitud. La maldad de los lamanitas, sin embargo, podrían haber traído a
"otros" pueblos agresivos ("otras naciones") en la colonia lehita quienes podrían haberse
combinado con los lamanitas y se unieron en su lucha por destruir a los nefitas (quien también
puede haberse unido con "otros” pueblos pacíficos). Cuando los nefitas se separaron de los
lamanitas, las promesas y las advertencias de Lehi se habían cumplido (y al igual que muchas
profecías en la Biblia, pueden haber visto múltiples cumplimientos)