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LEGIÓN romana contra falange macedonia en

Pidna, 168 a. C. Ilustración de Peter Connolly.


GRIEGOS
CONTRA
ROMANOS
Entre finales del siglo iii a. C. y mediados del
siguiente, la confiada Macedonia de Filipo V
y la de su esforzado hijo Perseo desafiaron
a una Roma que no iba a tener piedad.
DAVID MARTÍN GONZÁLEZ, PERIODISTA
ANÍBAL vence en Cannas, 216 a. C., por Wilhelm
Wägner, 1877. A la derecha, Filipo V de Macedonia.

A
finales del siglo iii a. C., Fili­ Alejandro Magno iba a pervivir gracias a Este, lejos de lanzar una airada protesta,
po V, rey de Macedonia, era sus esfuerzos y que podía considerarse tomó nota y esperó pacientemente la oca­
incapaz de predecir el futuro. dentro de la primera división de los gober­ sión de devolver el golpe a los romanos.
No sabía que Roma ni olvida­ nantes mediterráneos. Como ignoraba el No tuvo que padecer mucho. Estos y los
ba ni perdonaba. Ni había futuro, Filipo V decidió desafiar a Roma. cartagineses llevaban tiempo macerando
oído hablar de las ruinas saladas de Car­ Y todo empezó a torcerse. el que se ha convertido en el conflicto más
tago, el genocidio galo a cargo de Julio popular de la Antigüedad, la segunda gue­
César o el destino que correría Grecia, Una de piratas rra púnica. El estallido de la contienda y la
sometida a los designios del Senado y del A finales del siglo iii a. C., Roma y sus alia­ aniquilación de romanos perpetrada por
pueblo romanos tras siglos sirviendo de dos sufrían los asaltos marítimos de una Aníbal en Cannas en 216 a. C. mostraron
linterna al mundo occidental. serie de piratas refugiados en la costa de al mundo que Roma no era invencible. Y
Como nada sabía sobre el porvenir, Fili­ Iliria (territorio hoy repartido entre Alba­ que estaba al borde del colapso.
po V contempló a su ejército, formado por nia, Croacia, Bosnia y Montenegro). La Filipo V hizo, como la mayoría de los ciu­
una combinación de falanges y caballería, situación llegó a tal punto que los romanos dadanos del mundo antiguo, una lectura.
y se sintió fuerte. Miró a su alrededor y vio decidieron lanzar una serie de exitosas La de que los cartagineses eran la nueva
una Macedonia de supervivientes, un rei­ expediciones de castigo entre los años 229 fuerza hegemónica en el Mediterráneo.
no con un papel hegemónico dentro de y 219 a. C. Con estas operaciones frenaron En cuanto le llegaron las noticias del re­
aquel mapa de pequeños estados que era la actividad de los piratas, pero también sultado de Cannas envió mensajeros a
el mundo griego antiguo. Y pensó que intervinieron sobre territorios que eran Aníbal, con quien llegó a un acuerdo algo
aquello no pintaba mal. Que el legado de del interés de Filipo V de Macedonia. impreciso en lo que se refiere al reparto

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MACEDONIA

Grecia antes de Roma


EL REINO DE FILIPO Y LOS ESTADOS VECINOS
ASÍ ERA EL REPARTO territorial en la zona antes de que Roma decidiera convertirla
en una más de sus provincias. Los macedonios, con parte de los estados griegos bajo
su órbita, creían jugar en la primera división de las potencias del Mediterráneo; el exten-
so Imperio seléucida intentaba conservar su integridad; y Pérgamo, siempre atento
a las amenazas de los reinos vecinos, procuraba maniobrar para conservar su estatus.
Roma, en apariencia tan lejos, no tardaría en engullir la cuna de la civilización occidental.

MAR NEGRO
ILIRIA Bizancio
TRACIA
del pastel, pero que dejaba clara la predis­ Filipos
posición del macedonio en contra de Roma.
MA

MACEDONIA
Filipo V abrió las hostilidades equipando
RA

Pella Tesalónica
una flota de barcos del tipo que utilizaban REINO
DR

Apolonia Pidna DE PÉRGAMO


IÁT

los piratas ilirios para sus saqueos, y al Monte 168 a. C.


Lemnos
Olimpo
ICO

mismo tiempo inició una intensa labor Fénice Pérgamo


diplomática con el objetivo de levantar a Cinoscéfalos Lesbos
197 a. C. Esmirna
los estados griegos contra Roma. Consiguió Corfú EPIRO IMPERIO
Quíos SELÉUCIDA
una alianza estable con la Liga Aquea, que LIGA
ETOLIA M A R EG EO Éfeso
agrupaba a las gentes del Peloponeso, BEOCIA
después de que los romanos, en 211 a. C., LIGA Atenas CARIA
Cefalonia
lograran una alianza con la Liga Etolia, AQUEA Corinto Helicarnaso
Mantinea
que aglutinaba a los estados de Grecia 207 a. C.
PELOPONESO
Central, y a los que Roma unió a un pacto
Esparta Rodas
con los espartanos, Pérgamo y unos cuan­ Posesiones de Macedonia
tos caudillos de Iliria. Bajo influencia macedonia
El pretor Marco Valerio Levino fue el en­ Protectorados de Roma Creta
cargado de liderar al puñado de romanos Estados independientes Cnossos
que tendrían que combatir a los macedo­ Posesiones lágidas (Egipto) 0 100 km
nios. Su objetivo, con solo una legión y
una flota, era el de repeler todos los ataques
de Filipo V a las ciudades de Iliria. Pero, Unas elecciones y la prepotencia de un Ante la presión a la que les sometían Fi­
por encima de todo, Levino y sus hombres hombre le salvaron. En 210 a. C., Levino lipo V y sus aliados, los etolios firmaron
debían evitar que los macedonios desem­ fue elegido cónsul y regresó a Roma. un año después de Mantinea la paz con el
barcaran en Italia para apoyar a Aníbal. Convenció al Senado de que los macedo­ rey macedonio. Los romanos, al perder a
La mayor parte de los combates de lo que nios no eran tan peligrosos, y Roma di­ tantos amigos en el conflicto, enviaron un
se dio en llamar primera guerra macedó­ solvió la legión establecida en Grecia. Su contingente de 11.000 soldados y 35 quin­
querremes a cargo de Publio Sempronio
FILIPO V DESTACÓ COMO HEREDERO DEL MAGNO, Tuditano en 205 a. C. La inyección de
adrenalina que estas tropas supusieron
PERO NO LOGRARÍA DETENER EL AVANCE ROMANO no sirvió para eliminar a Filipo V, pero sí
para estabilizar el frente. Sin embargo,
nica fueron meras escaramuzas, ataques sucesor, Publio Sulpicio Galba, se encon­ tras años de guerra, los romanos ansiaban
relámpago y asedios, en los que casi siem­ tró sin prácticamente hombres que man­ centrarse en Cartago, y Filipo V necesita­
pre llevaron el peso los aliados griegos de dar y con un Filipo V crecido ante el ba rehacerse y evitar una posible derrota.
Roma. En estos combates, Filipo V destacó abandono de los romanos. Al mismo Así que ambas partes llegaron a un acuer­
como fiel heredero de Alejandro Magno, tiempo, los aliados aqueos de Filipo V do y firmaron la paz de Fénice.
encabezando la ofensiva de sus tropas es­ plantaron cara a los espartanos en la úni­ Fue un éxito del rey macedonio, pues Ro­
pada en mano. Pero aquella energía y la ca batalla campal de la contienda. En Man­ ma jamás terminaba una guerra hasta que
brillantez de las que hizo gala no le sirvie­ tinea, en 207 a. C., los aliados de Roma dictaba los términos de la paz a un adver­
ron para detener el avance romano. fueron duramente derrotados. sario sometido por completo. La paz de

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macedónica, llevó ante los romanos la
decisión de intervenir contra Macedonia.
Estos, cansados de años de guerra contra
Cartago, se mostraron reticentes. Pero
Galba les recordó que, si Roma hubiese
atacado a Aníbal y su familia en Hispania,
no se habrían encontrado con él a las puer­
tas de sus casas. E insistió en que Filipo V
tenía la misma capacidad que Aníbal para
colarse en Italia en cualquier momento.
La advertencia surtió efecto. Quizá era la
primera vez que un romano utilizaba el
fantasma aún vivo de Cartago como ele­
mento con el que meter el miedo en el
cuerpo a sus conciudadanos.
Los romanos iniciaron la segunda guerra
macedónica enviando dos legiones a la
costa de Iliria y una flota al Egeo. Repitie­
ron su alianza con los etolios, al mismo
tiempo que su despliegue hizo que los
Fénice no fue un tratado de sometimiento, aliados aqueos y beocios de Filipo V lo
sino un acuerdo entre iguales. Los mace­ abandonasen. En esta ocasión, los romanos
donios habían conseguido lo que ni siquie­ viajaron a Macedonia con la intención de
ra un adversario más terrible y poderoso, obtener un acuerdo según sus términos.
Cartago, lograría pocos años más tarde. Tito Quinto Flaminio, elegido cónsul en
Probablemente Filipo V quedó satisfecho 199 a. C., fue el encargado de someter a
tras el acuerdo. Pero, pese a que había Filipo V a la voluntad de Roma. Pero Fili­
salido bien parado de la lucha, había ofen­ po V se lo puso difícil, y Flaminio, viendo
dido a Roma. Y Roma jamás olvidaba. cerca el final de su mandato, inició la ne­
gociación con el macedonio para volver a
Sin perdón Roma con la guerra concluida, aunque
FLAMINIO habla a los griegos, por Alessandro
El recuerdo de la afrenta macedónica ven­ fuera con una paz similar a la de Fénice. Allori, s. xvi. En la página anterior, Antíoco III.
dría de Egipto. En 204 a. C., el lágida Pto­ No quería que su sucesor lograra un triun­
lomeo Filopator muere, dejando al frente fo que él no había podido obtener.
del país a un menor de edad. Semejante Un conflicto en la Galia Cisalpina cambió to. Allí proclamó que los griegos eran libres
panorama llamó la atención de Antíoco III, las cosas. El Senado informó a Flaminio y que Roma no mandaría sobre ellos, pese
líder del Imperio seléucida, que se puso de que sus sustitutos en el consulado serían al despliegue militar llevado a cabo en la
en contacto con Filipo V de Macedonia enviados a este territorio a resolver una zona en los años previos. Plutarco sostiene
para invitarle a repartirse los territorios crisis y de que su mando sería prorrogado que fue tal el grito de felicidad que se es­
egipcios. Este no le hizo ascos a la propues­ para que acabase de una vez con Filipo V. cuchó ante el anuncio que una bandada de
ta, y acordó con Antíoco III que Macedonia Así que Flaminio rompió las negociaciones pájaros que pasaba por allí se desplomó.
se quedaría con los dominios lágidas en el y en 197 a. C. puso fin a la guerra en la No sabemos con qué consecuencias para
Egeo y los seléucidas con Asia Menor y batalla de Cinoscéfalos. Esta vez Macedo­ los espectadores del suceso.
Celesiria. Filipo V volvió a subestimar la
capacidad de reacción de Roma.
En 273 a. C., los romanos habían firmado
ESTA VEZ, MACEDONIA PAGÓ ALTAS REPARACIONES
un pacto de protección con Egipto, lo que Y VOLVIÓ A LAS FRONTERAS PREVIAS A ALEJANDRO
implicaba que una agresión a sus territorios
era una agresión contra Roma. Además, nia fue castigada al estilo romano. El reino Después, Flaminio continuó su periplo por
Pérgamo, que era algo así como el chivato perdió casi toda su flota, y Filipo tuvo que Grecia e intervino en una guerra contra
de Roma en el Mediterráneo, pidió al Se­ realizar un pago millonario a los romanos. Nabis de Esparta, tras la cual volvió a Ro­
nado que interviniese contra Macedonia, Además, Macedonia volvió a las fronteras ma con un gran botín que incluía nume­
ante el miedo de que alguno de los golpes que tenía antes de que Alejandro Magno rosas obras de arte. Cosa que no gustó
dados por Filipo V se le viniera encima. iniciase su expansión imperial. mucho a los griegos, que empezaban a ver
Publio Sulpicio Galba, el mismo al que Tras la victoria, Flaminio se fue a los Juegos un problema en aquellos romanos que se
Levino dejó sin tropas en la primera guerra Ístmicos celebrados en 196 a. C. en Corin­ inmiscuían tanto en sus asuntos.

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MACEDONIA

A Filipo V le quedaron pocas ganas de pe­ contra Cartago a Macedonia. Desembar­ con los Escipiones después de que su her­
lea tras dos guerras con Roma, así que caron en Grecia 35.000 romanos. Perseo mana se casara con Escipión el Africano.
decidió dedicar lo que le restaba de vida les preparó un recibimiento de 39.000 Además, uno de sus hijos fue adoptado
a reorganizar la economía de Macedonia. infantes y 4.000 jinetes. por el hijo del Africano y pasó a llamarse
A su muerte, en 179 a. C., le sucedió en el La tercera guerra macedónica comenzó Publio Cornelio Escipión Emiliano, el con­
trono su hijo Perseo, quien por el camino bien para el nuevo rey. Derrotó al primer quistador final de Cartago y de Numancia.
se había encargado de que otro aspirante cónsul enviado contra él, Publio Licinio Al comienzo de la tercera guerra macedó­
a la corona, Demetrio, fuera eliminado. Craso, y mantuvo a su sucesor, Aulo Hos­ nica, Emilio Paulo había recibido presiones
Perseo continuó con las mejoras económi­ tilio Mancino, totalmente bloqueado. Ni de algunos amigos para que se presentase
cas puestas en marcha por su padre, al siquiera a la tercera fue la vencida. Quinto a las elecciones al consulado, con el obje­
tiempo que iniciaba una política de acer­ Marcio Filipo, el sucesor de Aulo Hostilio, tivo de que desembarcara en Grecia y di­
camiento con las ciudades griegas. Aque­ no pudo romper las defensas de Perseo. rigiera las operaciones contra Perseo. Fi­
lla diplomacia activa puso en alerta a los Quizá el “enorme sobrepeso” que le atri­ nalmente les hizo caso, y el pueblo le eligió,
romanos, que no habían olvidado las ju­ buye Tito Livio influyó en su juicio militar, al considerarlo un general de experiencia
garretas de los macedonios en años pre­ aunque por lo visto no era mal estratega. probada capaz de arreglar las cosas.
cedentes. Además, nuevamente el chivato Tendría que llegar un cuarto general ro­ Antes de partir, Emilio Paulo, que proba­
de Roma, Pérgamo, pidió al Senado que mano para terminar el trabajo. Y este no blemente había estado atento a los dimes
interviniera contra Perseo con la excusa era un general cualquiera. y diretes que se producían en Roma ante
de que supuestamente estaba atacando la poca evolución del conflicto con Mace­
a los aliados de los romanos. Con Cannas hemos topado donia, lanzó en el foro un discurso contra
En 171 a. C., el Senado envía a los últimos Lucio Emilio Paulo era hijo del cónsul los estrategas de salón. En tono brusco, se
veteranos supervivientes de la guerra muerto en Cannas, y había emparentado ofreció a pagar la manutención de todos

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aquellos charlatanes que tanto sabían de
la guerra sin dedicarse a ella, y les invitó
a ahorrarse los comentarios sobre sus avan­
ces contra Macedonia si preferían perma­
necer a salvo en sus casas. No hay noticias
de que algún noble romano recogiera el
guante. Tras esto, se embarcó y llegó ante
las tropas desplegadas en Macedonia con
ánimo reformista. Restauró la disciplina
y la confianza que los soldados habían
perdido tras las derrotas sufridas y partió
hacia el monte Olimpo, donde inició una
ofensiva para tratar de vencer las fortifi­
caciones levantadas por Perseo en la zona.
Consiguió superarlas, sorprendiendo con
un reducido grupo de soldados la reta­
guardia del macedonio, que, aterrado,
huyó con sus tropas en dirección a las
afueras de la ciudad de Pidna.
Allí, en una llanura que favorecía la forma­
ción en falange propia de los macedonios,

EMILIO PAULO DESTRUYÓ


70 POLIS MACEDONIAS
Y SE CEBÓ EN LOS
EPIRENSES, A QUIENES
VENDIÓ COMO ESCLAVOS
Perseo presentó batalla. Y allí los suceso­
res del Magno fueron masacrados por los
nuevos tiempos. Las legiones de Roma
acabaron con 20.000 macedonios e hicie­
ron 6.000 prisioneros. Solo entre 80 y 100
LA MULA QUE ARRANCÓ PIDNA soldados romanos perdieron la vida.
Perseo se dio a la fuga, pero fue atrapado.
El inicio de la batalla que sorprendió a los macedonios en 168 a. C. Llevado ante Emilio Paulo, el general ro­
mano le afeó la conducta y le soltó un
TODO COMENZÓ con una mula. Se- legionario). Sin embargo, debido a la irre- discurso ejemplarizante en presencia de
gún la leyenda, fue lanzada contra los ma- gularidad del terreno y a la velocidad con sus oficiales más jóvenes, con los que filo­
cedonios para provocar el conflicto, o quizá que los soldados tuvieron que hacer frente sofó sobre los cambios de la fortuna en la
escapó del campo romano. Como fuese, el al combate, la formación se descompuso. vida un hombre. Después dividió Mace­
suceso generó tal barullo que hizo que uno donia en cuatro regiones y volvió a Roma
y otro bando se pusieran en movimiento, LOS ROMANOS APROVECHARON
para celebrar su triunfo.
temiendo un ataque del adversario. los huecos de la falange para introducirse
Regresó con un buen botín, que incremen­
entre las sarisas, las lanzas de 7 m de los
EMILIO PAULO SE PUSO al frente de macedonios, y acuchillaron a sus enemigos tó gracias a la documentación encontrada
sus tropas sin yelmo y sin escudo. Perseo, con sus cortos gladius hispaniensis, re- en los archivos secretos de Perseo. En es­
según la fuente que leamos, o bien escapó cuerdo que les había dejado Aníbal tras la tos documentos, Emilio Paulo descubrió
a esconderse en Pidna, o bien, pese a ha- segunda guerra púnica. Más de veinte mil qué ciudades del mundo griego habían
ber sido herido por la coz de un caballo el macedonios perecieron en apenas una ho- conspirado contra él y las visitó todas,
día anterior, combatió sin coraza junto a ra de lucha. Solo entre ochenta y cien ro- destruyendo 70 polis macedonias y dando
sus hombres. La falange macedonia avan- manos perdieron la vida. Alejandro Magno un escarmiento terrible a Epiro, a cuyos
zó contra los romanos (en la imagen, un se debió de revolver en su tumba. 150.000 habitantes vendió como esclavos.
Después arrebató a Rodas sus posesiones

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CARRO TRIUNFAL de Lucio Emilio Paulo tras su


victoria sobre Perseo. Escuela florentina, siglo xv.

en Asia Menor, saqueó las reservas de en Macedonia. Allí, favorecido por la falta La cuarta guerra macedónica había dura­
marfil de Pella y se llevó 1.000 intelectua­ de popularidad de los romanos debido a do poco. Pero fue la gota que colmó el
les griegos de propina. Entre ellos, a Poli­ los saqueos de los últimos años y tirando vaso de la paciencia de Roma. El Senado
bio, el historiador que posteriormente del descontento habitual en las clases ba­ decidió convertir Macedonia en una pro­
narraría con entusiasmo sus hazañas. jas, inició la cuarta guerra macedónica vincia de la República, mandó un contin­
contra Roma en 149 a. C. gente permanente y un gobernador y
Último saludo en el escenario Andrisco activó en paralelo una especie construyó una calzada romana como rú­
La tragedia macedónica debió haber ter­ de guerra social, en la que se dedicó a re­ brica final de la conquista. La patria natal
minado en Pidna. Pero a menudo la his­ primir a las élites adictas a Roma median­ de Alejandro Magno, que osó levantarse
toria sufre giros propios de un folletín. Un te el exilio, la tortura y el asesinato. Al contra Roma en su momento de mayor
tal Andrisco apareció un día en el Medi­ mismo tiempo, logró convencer a los ma­ debilidad, había dejado de existir.
terráneo proclamándose descendiente de cedonios pobres de su origen real, gracias
Perseo y una concubina. Habría sido cria­ a su gran parecido con Perseo. Esto, su­
do en secreto por un cretense que, al mo­ mado a algunas victorias militares, provo­ PARA SABER MÁS
rir, le dejó una carta de su padre Perseo có que el extraño aventurero llamase fi­ ENSAYO
FOX, Robin Lane. El mundo clásico. La
demostrando su regio origen. Ante esta nalmente la atención de Roma.
epopeya de Grecia y Roma. Barcelona: Crí-
revelación, Andrisco se disfrazó de men­ El Senado envió a Quinto Cecilio Metelo tica, 2007.
digo y decidió visitar a algunos reyes has­ en busca de Andrisco con un buen con­ GOLDSWORTHY, Adrian. La caída de Carta-
ta llegar ante Demetrio de Siria. Este, lejos tingente de soldados, y en 148 a. C., nue­ go. Las Guerras Púnicas (265 a. C.-146 a.
de apoyarlo, se lo mandó de regalo a Ro­ vamente en Pidna, Roma derrotó a los C.). Barcelona: Ariel, 2008.
ma allá por el año 153 a. C. macedonios. Tras la matanza, Andrisco CLÁSICOS
Poco después, Andrisco consiguió escapar logró escapar, pero fue traicionado por PLUTARCO. Vidas paralelas, III. Barcelona:
de los romanos y acabó en Tracia, donde segunda vez. En esta ocasión, por un rey RBA, 2008.
POLIBIO. Historias, Libros XVI-XXXIX. Ma-
un rey llamado Teres le animó y le propor­ de Tracia que lo envió nuevamente a los drid: Gredos, 2002.
cionó ayuda suficiente para introducirse romanos. Fue ejecutado en el acto.

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