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,S EROR: En ll\S circunstancias, angustiadas en que se encuentra 1. R . 'ú.
bhca, ~resa de partidos encarl11~ados 1 preClIHtada en la anarquía por un 'Ob,l r...
DO débIl, es un deber de todo cIUdadano hacerle el sacrifioio de sus int r r: ¡'d'
su vida i eJe las poca 6 abundantes luces con que crea poder contrib e,: ~
restablecimiento del 6rden, á la firmeza del gobierno, a. la dicha i fCl'lllCI,I¡ a
' P res tad me vuestra "atenclOn. H. ad
de Ja patna.
Clla~do de pues de t~n~os d,esaciertos i venganzas, oe tanta debilidad
que las autorlz6, cayó la admllllstraclOn Marquez. á consecuencia del triunfo
outeniJo el 29 del pasaJo sobre las tropas del gobierno, os encarO'(\ teis del po-
·del·, ej~cuti,vo para hacer ~l bien qll,e se pudiel:a i evitar mayol'es ~lales, os pro-
pUSIsteis S1l1 duria. una 11I1ea política, un objeto al que se debla ajustar otl'O
gobierno: pero permitid me, Señor, que os pregunte ¿ qué ' linea política habeis
adoptado i qué objeto os propu ;;isteis? pOlque este objeto es el que uehe hacel'
el bien i evitar el mal, porque á este objeto deben ser consi;uientes la medid(ls
-que se adopten, i porque á este objeto i á estos medios des an ajustar su,
pasos Jos hombres amantes del 6rden i del gobierno. i el pueblo está hoi en la.
mas anciosa incel'tid umbre.
Para restablecer el órden, por fuerza habreis adoptado uno de los tres
medios que voi á es poner, i que con sus consecuencias voi á examinar en la
presente carta.
1. o ¿ El triunfo de los facciosos ha sido completo contra el gobierno, i las
instituciones, como parece indicarlo la dimisiol1 del SI'. Marquez, i que en con-
secuencia sea necesario recibir la leí del vencedor i hacer de la revolucion gobierno?
2. o ¿ El gobierno cuenta todavía con fuerzas ~ opinion bastantes pa-
ra resistir, hacerse respetar i para esperar un tl'1unfo que pueda conducir al
restablecimiento del 6rden ?
3. o ¿ Podrá obtenerse en el est-ado actual de cosas una reoonciliacion
franca entre los partidos?
y dije que por fuerza habria de adoptar U E, uno de estos tres medios
para conseguir su objeto, porq ue- sil el triunfo de las facciones ha sido completo,
inútil i cruel seria la resistencia, en el segundo caso, poco digna, criminal seria
]a conducta de U E. si el gobierno se entregase sin combatir hasta el último
momento; i examinaré si es posible hoi una reconciliacion entre los partidos
que dividen la República; que parece ser el medio escojido por vue~tra pruden-
cia. ¿ El triunfo de las facciones ha sido completo? En tal caso, Senor: fran·
queza en vuestros procedimientos; dejad el puesto i que la República sepa que
en 1840 se rer>iti6 el Santuario de 1830: dejad que el pueblo abra lus ojos
sobre sus opresores i los destroze i los €scarmiellte._ Ó que reciba su ley como
mejor le agrade. \ ,
¿ Pero su triunfo ha sido tan completo ? No, os responde la heroica
provincia de Popayan. No, os responden las provincias que bañan el Canea i
Magdalena. Que no, os responde la entusiasta poblacion de esta ciudad, que se
arma i está pronta para volar al combate: ¿ Quel'eis mas sonora respuesta? Oid
el mujido del pueblo, que se revuelve i amenaza.
Adoptado el primer medio por U E. es necesario resignarse á las conse-
secuencias; es necesario acallar las facciones que hoi aprietan, i para acallarlas
no hai mas medios que nombrar secretarios i empleados de su confianza; i á estos
secretarios deberA sUjetarse la 'voluntad de U E. que es la ley del vencedor; i de- ..
berá U E. sUjetar á los vencidos 6 indultados, incluso el Jeneral Pedro A. Herrán ·
por su lealtad. por su porte caballel'ésco, por su honrade~ i por, los crudos t,rabaJos
que ha sufrido en la larga guerra sosteDida por el gobIerno 1 por la patria.
¿ Adoptareis por fin el primer medio? A nu haberlo hecho ,~asta aho__- __
presumo que no lo adoptareis: pero sabed lo, Senor, ~unque U ~. qUI~le , e , ~ ~ .
dria. Podria U E. autorizar con su nombre lala faCCIOnes; podna U E. d Ir y
perder á sus amigos i ensalzar á sus enemigos; p,odria l! E. precipitar do _ cio al
pueblo en la anarq uía, pero no hacer de la revoluclOn gobIerno. . Purque e ~ ueblo
grita ya, Señor, i toma la iniciativa; por qué el pueblt! os empuja á pesar e"tr~ ;
por qué el pueblo dá la lei i no la recibirá de sus enel11l¡;OSj por que el pueblo .1
rá mas bien que recibirla. ¿ Quereis que se defienda por sí solo? Poneos Set'\
á su cabeza para darle apoyo, 6rdep i justicia.
¿ El gobierno cuenta con fu erzas i opinion bastantes para continuar l
l ucha con honor ? 1.0 dicho contesta esta p reg unta. E l gobierno cuenta ade~
m as, con una aguerrida d ivision en la p~ovin ci a d e P ast o, cu~ n ta con tropas en
Popayan que se pueden hacer acercar, SI aum e ntan los e nemIgos mas cercanos'
c uenta con las milicias nacionales de tantas provincias fi eles: c ue nta con la gra~
mayoría de los hombres pacíficos amantes d el 6rde n i de l go bie rn o; i i desgracia_
dos de los insensatos que se atreviesen á atacar esta ci udad , si ademas de su
compact~ opinion i su entusiasmo, cu enta con vuestro apoyo d ecid ido! Hasta no
echar el último dado no hai que deses perar de la s uerte, u na vi ctoria conse_
guida á las puertas de esta ciudad, estende ria e l d esaliento en t re los facciosos
de las provincias i podria dar ál gobie rno un tri unfo comp l~ to . Animo i deci-
sion, Señor Exmo. : si el gobierno cae, que sea con honor 1 que los enemi.
gos esperen una reaccion mas pronta que su efímera victori a. Si no hai dinero
aproveche el gobierno el entusiasmo actual para abrir una s usc ripcion, los hom.
bres que se arman para morir por su patria i por s us lares, con gusto la sa.
cri.fican ~us caudales. V. ~ . .veria la caja del poderoso i la bo~s a del mendigo
abiertas a la voz del patrIotIsmo. El que no d é, ese es el enemJgo de esta ciu-
d~d i de la patria .. ~aldi~ion al .infa:ne, qu~ p~di e nd.u d a~ n~ d iera, que pu-
dle.ndo combatir no lJdlara por la flsuena. armga I hos pJtala n a CIud ad de Bogotá.
Pero os veo, Señor, i el pu eblo os vé ind eciso, como vuestro antece_
sor., sin · aceptar una sumision completa ni una enemistad decidida, buscando
segun ' parece una reconciliacion: así lo indica la larg a, pesada é in úti l sesion
-del consejo de Estado, las diversas propuesta s h echas á Jos pro- hombres de
la oposicion, la injuriosa para muchos i r·i dícula junta de nota bles i un minis.
terio mixto é indeciso. ¿ Creis posible conseguir con esto la concordia? Ya
habeis oido á los oposicionilatas, no hai mas reconcili acion qu e so meterse. ¿ Qué
habeis sacado de tales juntas? Mayor indecision en vuestro á nimo, mayor odio
en Jos partidos" que habeis presentado en frente el uno d el otro como los ga.
])os de pelea. ¿ Qué habeis sacado de tales propuest as, consu Itas i ruegos?
Hacer conocer la debilidad del gobierno i aumentar las e x ij e ncias de los re vo-
lucionarios. No son palabras las que pu eden producir reconciliacion en tre los
partidos, son hechos que les dén garantias. En los partidos como entre los
hombres, no hai que buscar concordia el dia de la injuria, sino d espues del
combate, 6 cuando cada uno conozca la fuerza de su ad versarío i la s uya pro-
pia, 10 que puede pedir i 10 que debe ceder; i vuestra conduc ta indecisa i
vuestro ministerio mixto, no dá confianza á nadie j ' h ace recelar á todos: ca-
da partido tiene hoi odio como vencido i exije como vencedor: ¿ Creis que es-
t a disposicion de los ánimos sea propia para la reconciliacion ? Abandonad Se.
flOr, por ahora, esa quimera i guardadla para el día de la derrota, en q ue se
sepa Jo que se ha de sufrir, 6 para el dja de la victoria en que se sepa lo
que se puede pedir.
Por otra parte: si V. E . no se pone á la cabeza de la g uerra con el
pueblo, i él solo se precipita en la lucha, i las plebes sin freno se desatan
¿ sabeis los exesos de que seriais responsable ante Dios i los hombres ? , sa beis, Se-
fiar, todos los jiras políticos, reliJiosos i sangrie ntos que p uede t omar esta lucha?
Vuestros amigos serian tal vez víctimas de vu e stros defensores. i la plebe amoti nada
destrozaria sus propios defensores . Librad Señor á este pu eblo con vuestra firmeza
de tan ~orrible es~ado. Y pues qu.e no se~ia jus~o, no seria posi ble convertir la
revoluclOn en gobIerno, que tamblen es ImpOSIble un a reconciliacion; aceptad
noblemente el único partido que os queda, una g ue rra j usta i franca, en que
se re~peten por vuestra parte , la constitu cion, i las leyes, qu e nos d an la
vent~Ja: hacer conocer á Jos malvados, que Bogotá para su gloria, i para exe-
c raClOn de ellos, sabe hacer respetar los princ ipios, la j usticia i su propio honor.

Servidor de V. E .
Un .Ilntioqueíio.
B ogotá: octubre 16 de 1840,

Impr. por J. Ayarza.