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Cuadro clínico

La neurocisticercosis tiene un gran pleomorfismo clínico, las manifestaciones dependen de


variables como la edad y género del paciente, el número y localización de los cisticercos, el estadio
biológico del parásito y la intensidad de la respuesta inmune del huésped ante el parásito.

La epilepsia es la manifestación neurológica más común, las crisis más frecuentes son las
convulsivas tónico clónicas generalizadas.

Figura 2. Tomografía simple de cráneo, se observa


hidrocefalia

Dependiendo de la localización del parásito pueden presentarse signos neurológicos de


focalización, ésto quiere decir signos de afección de la vía piramidal con déficit motor,
alteraciones sensitivas, del lenguaje, de la coordinación, etcétera.

Al producirse una respuesta inflamatoria en el espacio subaracnoideo se produce una aracnoiditis


que es la causante de la hidrocefalia (figura 3), teniendo como síntomas cefalea, vómito y
papiledema. Esta misma reacción inflamatoria sobre los vasos sanguíneos cerebrales puede
ocasionar vasculitis y a su vez infartos cerebrales.

Diagnóstico

El diagnóstico se hace por los datos clínicos y epidemiológicos, apoyado con estudios de
tomografía axial computada y resonancia magnética de cráneo. Dichos estudios ayudan a localizar
el (los) parásito (s) y definir su estadio evolutivo.
Figura 3. Tomografía simple de cráneo, permite identificar
múltiples cisticercos en diferentes estadios evolutivos

Puede ocurrir que en un mismo enfermo se observen varios parásitos en diferentes estadios
(figura 4); así mismo, es posible detectar aracnoiditis, hidrocefalia e infartos. Cuando se afectan las
meninges el análisis del Líquido Cefalorraquídeo (LCR) puede ser de utilidad; característicamente
se reporta hipoglucorraquia, una gran hiperproteinorraquia y pleocitosis. La prueba inmunológica
en el LCR como la prueba de ELISA son altamente sensibles en cisticercosis subaracnoidea
activa.

Tratamiento

La fase inactiva (calcificada) de la cisticercosis no amerita tratamiento.

En el tratamiento de las fases activas se recomienda el uso de esteroides inicialmente y después el


uso de cisticidas del tipo del albendazol con dosis de 15 a 30 mg-kg-día durante 15 días a un mes,
o prazicuantel con dosis de 50 mg-kg-día de 3 a 21 días.

El tratamiento sintomático es muy importante, e incluye antiepilépticos, analgésicos, y manitol


para el edema cerebral, entre otros.

La hidrocefalia requiere -en la mayoría de los casos- de la colocación de una válvula de derivación
ventrículo-peritoneal. Algunos quistes intraventriculares pueden ser removidos por medio de
aspiración endoscópica.

Pronóstico

El pronóstico es variable, puede ser un padecimiento de curso benigno asintomático hasta casos
extremos en los que se producen severas incapacidades e incluso la muerte.
Prevención

Contar con infraestructura sanitaria, higiene y un nivel de educación adecuados permitirá


disminuir el riesgo de adquirir esta infección. Es muy importante inculcar en nuestro medio lo
peligroso que resulta comer alimentos preparados con mala higiene. Sobre todo en este país
donde abundan puestos de comida en la calle, cuya limpieza es muy dudosa.