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UNIDAD 5

OBJETO Y CAUSA DE LOS CONTRATOS

Es habitual que señalar el objeto responde a la pregunta “¿SOBRE QUÉ SE CONTRATA?”, mientras
que la causa responde al “¿PARA QUÉ SE CONTRATA?”

OBJETO

Concepto

Jurídicamente el objeto junto con el consentimiento y la cusa, forman los elementos estructurales
de los contratos

Siendo el contrato un acuerdo de voluntades, su objeto está dado por lo que se quiere a partir de
ese acuerdo. El contrato tiene un objeto propio

Posiciones doctrinarias

DIEZ PICAZO: El objeto es la realidad sobre la cual el contrato incide.

RIPERT Y BOULANGER: Un contrato no tiene objeto, tiene efectos, y estos efectos, consisten en la
producción de obligaciones; son esas obligaciones las que tienen un objeto

STIGLITZ: El objeto del contrato es la operación jurídico-económica destinada a la creación,


modificación, transmisión o extinción de relaciones jurídicas obligacionales, que las partes han
tenido en miras realizar

MAZEAUD: El objeto del contrato es la operación jurídica considerada, el contenido concreto a


integral del acuerdo, variable hasta el infinito gracias al principio consensualista. (Postura de
Moset Iturraspe)

Distinción con el objeto de las obligaciones

El contrato es fuente de relaciones jurídicas obligacionales, ya que está destinado a crear,


modificar y extinguir relaciones jurídicas de contenido patrimonial

La obligación tiene por objeto la prestación de dar, hacer o no hacer y la prestación, finalmente,
tiene por objeto las cosas o servicios debidos.

Los artículos 1168, 1169 y concordantes confunden el objeto de la obligación por ello Moset
Iturraspe y Mazeaud consideran que el objeto del contrato es la operación jurídica considerada
por las partes, el contenido concreto e integral del acuerdo, variable hasta el infinito gracias al
principio consensualista.
Sostener entonces, que el objeto de contrato son las obligaciones que de él nacen es incurrir en un
equívoco entre los efectos y el objeto del contrato. La obligación que es efecto y consecuencia no
puede ser a la vez objeto

Régimen del código civil

1167. Lo dispuesto sobre los objetos de los actos jurídicos y de las obligaciones que se contrajeren,
rige respecto a los contratos, y las prestaciones que no pueden ser el objeto de los actos jurídicos
no pueden serlo de los contratos.

Cuando el art. 1167 establece “Lo dispuesto sobre los objetos de los actos jurídicos y de las
obligaciones” hace referencia al art. 953 que establece:

“El objeto de los actos jurídicos deben ser cosas que estén en el comercio, o que por un motivo
especial no se hubiese prohibido que sean objeto de algún acto jurídico, o hechos que no sean
imposibles, ilícitos, contrarios a las buenas costumbres o prohibidos por las leyes, o que se
opongan a la libertad de las acciones o de la conciencia, o que perjudiquen los derechos de un
tercero. Los actos jurídicos que no sean conformes a esta disposición, son nulos como si no
tuviesen objeto”

1168. Toda especie de prestación, puede ser objeto de un contrato, sea que consista en la
obligación de hacer, o en una obligación de dar una cosa; sea ésta presente o futura.

REQUISITOS DEL OBJETO

Posibilidad física y jurídica

La prestación debe ser física y jurídicamente posible.

Hay imposibilidad física cuando materialmente no es factible de realizar, como en el clásico


ejemplo de obligarse a tocar el cielo con las manos. Pero tal imposibilidad, para tener virtualidad,
debe ser absoluta, debe existir con relación a cualquier sujeto y no respecto del propio deudor

Hay imposibilidad jurídica cuando el obstáculo proviene del Derecho (como si alguien se obliga a
hipotecar un automóvil, que sólo es susceptible de prenda)

La imposibilidad tanto física como jurídica puede darse:

Desde el inicio: cuando desde el inicio no puede cumplirse siendo nulo el contrato y responsable el
deudor

Sobreviniente: como caso fortuito, fuerza mayor, el hecho de un tercero o del propio acreedor,
por el cual el deudor no debe responder. Pero cuando la imposibilidad sobreviniente fue por culpa
del deudor si debe responder.
Licitud

Lo LÍCITO es lo conforme con el ordenamiento jurídico. Por lo tanto la prestación no puede


consistir en un hecho ilícito, ni en un hecho contrario a la moral y las buenas costumbres, de lo
contrario el contrato es nulo

Es contrario a la moral cuando no se funda en la ética cristiana (nota de Vélez al art. 530). Para
Orgaz son aquellas que viven en las costumbres más valiosas de la comunidad, para Espin Cánovas
es la opinión de la parte más sana de la sociedad

DISTINGUIENDO:

1. El contrato ilegal: cuando es contrario a normas imperativas

2. El contrato prohibido: cuando es contrario al orden público.

3. Contrato inmoral: cuando es contrario a la moral y a las buenas costumbres.

Borda ha dicho que orden público responde a un interés general, colectivo, por oposición a las
cuestiones de orden privado en las cuales solo juega un interés privado

Determinación

La prestación debe estará determinada al momento de la celebración, o ser susceptible de


determinación ulterior

El artículo 1148 establece que no puede haber contrato y el objeto no es una operación jurídica
determinada

El artículo 1170 establece que el objeto de los contratos debe ser determinado en cuanto a la
especie

En cuanto a la cantidad el artículo 1171 establece que puede ser determinada o determinable y
puede dejarse:

- Al arbitrio de un tercero
- O del juez

Por lo tanto una cierta indeterminación es admisible: en las obligaciones de dar cantidades de
cosas, de género, de género limitado, etc. Puede encontrarse determinada la especie
determinable la cantidad, esta determinación posterior puede sujetarse al arbitrio de un tercero.
La doctrina moderna distingue entre:

- El tercero que debe decidir con equitativa apreciación de las circunstancias, si no lo hace o lo
hace erróneamente puede apelarse al juez
- El tercero que falla de acuerdo a su mero arbitrio, en este caso la falta de determinación
vuelve erróneo el contrato y no se puede impugnar, salvo que se demuestre su mala fe
Valor pecuniario

Art. 1.169. La prestación, objeto de un contrato, puede consistir en la entrega de una cosa, o en el
cumplimiento de un hecho positivo o negativo susceptible de una apreciación pecuniaria.

La nota hecha por Vélez a este artículo establece que un interés de afectación no es suficiente
para el otorgamiento de una acción para exigir el cumplimiento de la prestación

Con respecto a este requisito se ha originado un debate doctrinario:

1- Doctrina tradicional: no sólo requería que el objeto fuera en sí mismo susceptible de


apreciación pecuniaria, sino que además se exigía que presentará para el contratante una
ventaja apreciable pecuniariamente
2- Opinión de Ihering: un interés serio y legítimo debería ser suficiente para que el derecho
amparara al acreedor, con prescindencia de la patrimonialidad o no del objeto
3- Doctrina moderna: predomina el criterio que diferencia el contenido de la prestación
obligatoria, que ha de ser siempre susceptible de valoración pecuniaria y el interés del
acreedor en el cumplimiento de la obligación, que puede ser extra patrimonial, moral, afectivo
4- La opinión de la jurisprudencia en Argentina: se ha considerado que lo que Vélez ha significado
es, que un contrato puede tener por objeto una prestación destinada a dar al acreedor la
satisfacción de un interés moral o afectivo, no obstante, traducirse en un aspecto de carácter
económico

CASOS PARTICULARES

Cosas ajenas

Contrato que versa sobre cosas ajenas prometidas como ajenas.

La primera parte del artículo 1177 del Código Civil, según la cual "las cosas ajenas pueden ser
objetos de los contratos", se refiere al caso en que el contrato recae sobre cosas ajenas,
prometidas como ajenas al tiempo de la concertación.

En tal hipótesis:

 Si el prometiente garantizó el éxito de la promesa, y ésta no tiene efecto, está obligado a


indemnizar. (el código la considera una obligación de resultado)
 Si no garantizó el éxito de la promesa, "sólo estará obligado a emplear los medios necesarios
para que la prestación se realice" (el código la considera una obligación de medios)
 Pero aun en este último caso, "si él tuviere culpa de que la cosa ajena no se entregue, debe
satisfacer las pérdidas e intereses".
Contrato que versa sobre cosas ajenas prometidas como propias.

Conforme al artículo 1178 del Código Civil, "el que hubiese contratado sobre cosas ajenas como
cosas propias, si no hiciere tradición de ellas, incurre en el delito de estelionato, y es responsable
de todas las pérdidas e intereses".

Con relación a la compraventa, el artículo 1329 del Código Civil prevé la nulidad; pero, según el
artículo 1330, el contrato puede resultar eficaz en caso de ratificación por el dueño o de ulterior
adquisición de la cosa por el prometiente.

Cosas futuras

Cosa futura:

 Si se trata de una cosa esperada, el contrato está sujeto a la condición de que la cosa llegue a
existir. Si fracasa queda sin efecto
 Si se trata de una mera "esperanza", el contrato es aleatorio. La aleatoriedad puede ser
absoluta, cuando recae sobre la existencia misma de la cosa, o relativa, cuando versa
únicamente sobre su cantidad
 Si no fue asumido el riesgo de que la cosa "no llegase a existir", y no existe, el contrato es
inválido "por falta de objeto"

Extensión a supuestos asimilables.

Donación de bienes futuros: El artículo 1800 del Código Civil prohíbe la donación de bienes futuros

La herencia futura: no puede ser objeto de un contrato aunque se celebre con el consentimiento
de la persona de cuya sucesión se trate; ni los derechos hereditarios eventuales sobre objetos
particulares

La prohibición se aplica:

 Sucesión de persona viva


 El objeto del contrato tiene que referirse a esa sucesión o a uno o más bienes dentro de ella o
partes alícuotas de ella
 El pacto debe haberse hecho a título de eventual heredero y no a otro titulo

El Código Civil acepta, sin embargo, supuestos especiales de negociaciones estrechamente


vinculadas con la sucesión:

 En materia de sociedad civil puede estipularse, sin perjuicio de la legítima, la extensión de los
derechos que correspondan a los herederos del socio que fallezca. Lo mismo cabe en materia
de sociedades comerciales: colectivas, en comandita simple y de responsabilidad limitada
 Donaciones con la condición de que las cosas donadas se restituirán al donante si éste
sobrevive al donatario o al donatario y sus herederos
 Partición hecha en vida por los ascendientes a favor de sus descendientes
 Enajenaciones de bienes, bajo ciertas condiciones, que pueden ser consentidas por los
herederos forzosos como imputación a la porción hereditaria disponible
 Conforme al artículo 143 de la ley 17.418, contratos de seguro de vida, en los cuales la
indemnización será pagada a la persona designada en el contrato

Cosas litigiosas y sujetas a gravamen

1174. Pueden ser objeto de los contratos las cosas litigiosas, las dadas en prenda, o en anticresis,
hipotecadas o embargadas, salvo el deber de satisfacer el perjuicio que del contrato resultare a
terceros

Litigiosa: cuando existe un debate judicial sobre ellas en cuanto a quien es titular

Grabadas: cuando han sido dadas en garantía. El sometimiento es voluntario

Embargadas: cuando han sido puestas en garantía en virtud de un proceso judicial u orden judicial

1179. Incurre también en delito de estelionato y será responsable de todas las pérdidas e intereses
quien contratare de mala fe sobre cosas litigiosas, pignoradas, hipotecadas o embargadas, como si
estuviesen libres, siempre que la otra parte hubiere aceptado la promesa de buena fe.

Por lo que si se contrata sobre estas cosas de mala fe, deberá indemnizar pérdidas e intereses

Herencia futura

Art. 1.175. No puede ser objeto de un contrato la herencia futura, aunque se celebre con el
consentimiento de la persona de cuya sucesión se trate; ni los derechos hereditarios eventuales
sobre objetos particulares.

Estamos frente a un contrato de herencia futura cuando:

 Sucesión de persona viva


 El objeto del contrato tiene que referirse a esa sucesión o a uno o más bienes dentro de ella o
partes alícuotas de ella
 El pacto debe haberse hecho a título de eventual heredero y no a otro titulo

LA CUSA DEL CONTRATO

Concepto. Acepciones de la palabra causa

Hasta la fecha los juristas no han logrado acordar con sus planteos, una definición de causa. Por
ello en algunas oportunidades la causa ha sido considerada como el motivo determinante del
contrato, la razón que llevó a las partes a contratar

Pero este término puede emplearse en tres sentidos distintos:


Fuente: La causa fuente es el hecho dotado por el ordenamiento jurídico con virtualidad bastante
para establecer entre acreedor y deudor vínculo que los liga.

Fin: la finalidad que las partes tuvieron al contratar

Motivo:

Teorías

Causalismo.

Domat concreto el sentido del concepto de causa ajustándose al principio elaborado por los
canonistas que aseguraba la equidad del contrato. En su doctrina la causa es un requisito
indispensable para la existencia de la obligación y su concepto varía de acuerdo a las distintas
clases de relaciones que puedan darse entre personas

Se destacan 3 ideas principales:

1. Contratos bilaterales: la causa de la obligación de cada una de las partes está en la obligación
contraída por la otra (compraventa)
2. Contratos reales unilaterales: en este tipo de contratos, la causa de la obligación del deudor,
está en la entrega de la cosa hecha por el acreedor (el préstamo)
3. Contratos a título gratuito la causa en este tipo de contratos, estaría en algún motivo
razonablemente justo, como un servicio prestado del donatario o solo placer de hacer un bien

Anticausalismo

Expuesta por Ernst, sostiene que la posición causalista es falsa e inútil. Y considera respecto de las
3 ideas principales mencionadas:

1. Respecto a los contratos bilaterales: ya que las dos obligaciones derivan del mismo contrato,
nacen al mismo tiempo y por ello es imposible que una sea sin causa de la otra
2. Respecto a los contratos reales: si la causa de la obligación es a entrega de la cosa, se puede
decir que se está llamando causa de la obligación a lo que en realidad es el hecho generador,
es decir, que se está tomando esta palabra en el sentido de causa fuente, por consiguiente,
con distinto alcance al que le dan los clásicos
3. Contratos gratuitos: si en la donación la causa está en la voluntad de donar, considerada de
una manera abstracta e independiente de los motivos particulares que la inspiran, es evidente
que estamos ante una noción vacía de sentido ¿Qué es una voluntad desprovista de motivo?
¿Cómo se puede apreciar su valor moral?

Neocausalismo

Para Capitant la causa de las obligaciones es la finalidad contemplada por los contratantes. El fin
que cada parte se propone al contratar
1. Contratos bilaterales: aquí la causa no consiste en la obligación asumida por el otro
contratante sino en la ejecución efectiva de la contraprestación prometida, por ello la causa
no se confunde con el consentimiento que solo existe en el momento en que se forma la
obligación, ya que esta debe existir durante toda la vida de la obligación, de modo que si la
contraprestación no fuera cumplida, el lazo obligatorio no podría subsistir
2. Contratos reales: Capitant se atiene a la noción de la teoría clásica y la defiende
argumentando que si bien los contratos reales exigen la entrega de la cosa, antes de ser reales
son consensuales ya que se exige el previo acuerdo de las partes y este, tendría por causa la
idea que se forma el contratante de que le será entregada la cosa
3. Contratos a título gratuito: vuelve a apartarse de la doctrina clásica y sostiene que la causa no
está en la voluntad de donar en abstracto sino en la voluntad de donar en concreto dirigido
hacia la persona a quien se quiere beneficiar y relacionado con la misma

Corrientes posteriores

Corriente subjetiva: la causa es el motivo determinante del contrato. Así considerada, la causa del
contrato resulta: subjetiva, concreta y variable, ya que se toma en cuenta el móvil o fin
determinante del contrato

En el móvil se escrutan las razones que impulsaron a las partes a contratar, responden tanto al
¿por qué? como al ¿para qué?

Pero cuando la causa como el motivo determinante se declarase o exteriorizase se vuelve común

No todos los móviles integran el concepto de causa: interesan aquellos que se proyectan al
porvenir, que revelan el fin de la operación y la condicionan. (Móviles fines o teleológicos)

Sí es un contrato o bilateral, deben ser conocidos por ambas partes o comunes ambos
contratantes

Esta es la postura de Josserad.

Corriente objetiva: la causa aparece como elemento material y objetivo del negocio. Es la finalidad
económico-social que éste cumple, y que es reconocida por el ordenamiento jurídico. Se habla de
fin práctico, de razón económico-jurídica, función práctico social, etc.

Esta teoría encontró amplio campo en la doctrina italiana. Un ejemplo de esta teoría es la
compraventa, la causa es el cambio de la cosa vendida por el precio, cualquiera sea el destinatario
a dar por el vendedor al dinero que obtiene de la venta y por el comprador a la cosa que adquiere

Para Stolfi la causa sirve para limitar la autonomía de la voluntad: El legislador no establece la
protección del ordenamiento jurídico sin saber previamente para que han dado las partes su
consentimiento y si ese consentimiento en para un fin lícito

Gorla contrario a la concepción objetiva de la causa acota: esta teoría parece influenciada por las
ideas de que el estado admite o permite el cambio privado de bienes o servicios económicamente
en vista de la utilidad social que tal cambio representa como medio apto para la producción y
distribución de bienes destinados al bienestar social

Corriente dualista: Videla Escalada la define como la finalidad o razón de ser del negocio jurídico,
ha entendido en el doble sentido

- Los motivos psicológicos relevantes, admisibles para el derecho


- Que importen el impulso de las partes a concluir el acto

Conclusiones

La causa es la razón o motivo determinante del contrato. La causa es subjetiva, concreta y variable
según el negocio jurídico tenido en miras por las partes

El motivo determinante debe ser común a los celebrantes. Así, naciendo individual entendemos
que el móvil se vuelve común, se bilateraliza, cuando se lo declara, cuando llega a conocimiento
de la otra parte o haya debido conocerse

Diferencia con los restantes elementos del contrato (esto no lo pide el programa, lo pongo por
las dudas)

Diferencias con el consentimiento: el consentimiento es el acuerdo de voluntades que trasunta lo


que ellas quieren. La causa es el motivo determina, el porqué del querer

Diferencias con el objeto: el objeto es la operación jurídica considerada, con su finalidad


económica y jurídica. La causa es la razón subjetiva por la cual se la ha querido

La causa en el código civil argentino

El artículo 499 establece que no hay obligación sin causa, es decir, sin que sea derivada de uno de
los hechos, o de uno de los actos lícitos o ilícitos, de las relaciones de familias, o de las relaciones
civiles. En nuestro código la causa es considerada como fuente es decir se considera como aquel
hecho que da origen al contrato

Presunción de causa: aunque la causa no esté expresada en la obligación, se presume que existe,
mientras el deudor no pruebe lo contrario. La causa es el motivo determinante, por lo que no
puede concebirse un acto que carezca de ella. El artículo 500 presume su existencia, mientras no
se pruebe lo contrario

La carencia de causa en un negocio provoca su nulidad por falta de un requisito esencial para su
existencia; es aquella forma de nulidad que se equipara con la inexistencia.

La obligación será válida aunque la causa expresa en ella sea falsa, si se funda en otra causa
verdadera. (Artículo 501)
La ilicitud de la causa parece debe provocar la nulidad de pleno derecho del contrato, sin perjuicio
de la aplicación de las normas de los artículos 1.305 y 1.306 del C.C. en los supuestos fácticos a
que se refieren (V. concubinato; negocio jurídico; matrimonio; capitulaciones matrimoniales)

Vinculación de la causa con la frustración del contrato

El contrato se extingue en los casos en los cuales, aunque la prestación siga siendo posible, se
produce la frustración del fin por causas ajenas a las partes

Para que la frustración del fin tenga virtualidad deben concurrir varios requisitos:

1. Debe tratarse de un contrato con obligaciones correlativas, en el cual existe un sinalagma


funcional, que debe ser mantenido. En tal situación, la frustración del fin desequilibra la
relación jurídica, la cual, por lo tanto, no puede ser mantenida con sus virtualidades
obligatorias.
2. El contrato debe ser de ejecución diferida, o de duración; la idea de frustración del fin no es
concebible en los contratos de ejecución inmediata.
3. Debe frustrarse el fin del contrato, concebido como la finalidad última de ambas partes en la
concertación; no tiene virtualidad la frustración del mero motivo individual
4. Tal frustración no debe ocurrir por hecho de una de las partes.

Frustración temporaria. Cuando la frustración de la finalidad es temporaria se aplican las reglas de


la suspensión del cumplimiento