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Expediente 2839-2012 1

AMPARO EN ÚNICA INSTANCIA

EXPEDIENTE 2839-2012
CORTE DE CONSTITUCIONALIDAD, EN CALIDAD DE TRIBUNAL
EXTRAORDINARIO DE AMPARO: Guatemala, ocho de mayo de dos mil trece.
Se tiene a la vista para dictar sentencia, en la acción constitucional de amparo en
única instancia promovida por Byron Orlando Mendoza Humblers contra la Corte Suprema
de Justicia, Cámara Penal. El postulante actuó con el patrocinio del abogado Oscar
Roberto Fernández Mendoza. Es ponente en el presente caso la Magistrada Vocal II,
Gloria Patricia Porras Escobar, quien expresa el parecer de esteTribunal.
ANTECEDENTES
I. EL AMPARO
A) Interposición y autoridad: presentado el diez de julio de dos mil doce, en esta
Corte. B) Acto reclamado: sentencia de doce de junio de dos mil doce, por la que la
autoridad impugnada declaró procedentes los recursos de casación por motivo de fondo
interpuestos por el Ministerio Público y la Superintendencia de Administración Tributaria
contra la resolución dictada por la Sala Sexta de la Corte de Apelaciones del ramo Penal,
Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente de Alta Verapaz y, como consecuencia,
declaró sin lugar la cuestión prejudicial planteada por el postulante dentro del proceso
que se sigue en su contra por los delitos de Defraudación tributaria, Caso especial de
defraudación tributaria, Falsedad material y Lavado de dinero u otros activos. C)
Violaciones que denuncia: a los derechos de defensa, debido proceso y audiencia. D)
Hechos que motivan el amparo: de lo expuesto por el postulante y del estudio de los
antecedentes, se resume: D.1) Producción del acto reclamado: a) ante el Juez
Primero de Primera Instancia Penal, Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente del
departamento de Alta Verapaz, se sigue proceso penal contra el postulante por los delitos
de Defraudación tributaria, Caso especial de defraudación tributaria, Falsedad material y
Lavado de dinero u otros activos; b) en auto de seis de marzo de dos mil doce, el juez
contralor declaró sin lugar la cuestión prejudicial que en su momento planteó el
amparista; c) contra la decisión anterior, el postulante interpuso recurso de apelación,
que la Sala Sexta de la Corte de Apelaciones del ramo Penal, Narcoactividad y Delitos
contra el Ambiente de Alta Verapaz declaró con lugar y, como consecuencia, revocó la
resolución de primer grado; d) el Ministerio Público y la Superintendencia de
Administración Tributaria interpusieron recursos de casación por motivos de fondo contra
lo resuelto por la referida Sala; y e) la Corte Suprema de Justicia, Cámara Penal –
autoridad cuestionada-, en sentencia de doce de junio de dos mil doce –acto reclamado-
declaró procedentes los recursos y, como consecuencia, resolvió sin lugar la cuestión
prejudicial planteada. D.2) Agravios que se reprochan al acto reclamado: el
postulante estimó que con la resolución reprochada en amparo, se vulneraron los
derechos enunciados, por las razones siguientes: i. la resolución de segunda instancia no
reúne las características de un auto definitivo y, por consiguiente, no era susceptible de
ser recurrida en casación, pues el proceso penal había quedado en suspenso hasta que
fuera resuelto el proceso independiente relacionado en autos; ii. el acto reclamado carece
de fundamentación de acuerdo con lo regulado en el artículo 11 Bis del Código Procesal
Penal, cuando como principal afectado tiene el derecho de saber cuáles fueron los
argumentos que llevaron a la autoridad cuestionada a tomar la decisión; iii. se violó su
derecho de audiencia porque la vista pública fue suspendida, no obstante que su defensa
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estaba preparada para evacuar la audiencia en forma oral, pues no es obligación hacerlo
de manera escrita; y iv. por haber planteado recusación el once de junio de dos mil doce,
contra los magistrados que integran la Cámara Penal de la Corte Suprema de Justicia, lo
correcto hubiere sido que suspendieran la vista pública señalada para el doce de junio de
ese año, en tanto se tramitaba la recusación. D.3) Pretensión: solicitó que se le otorgue
amparo, dejando en suspenso la resolución que constituye el acto reclamado. E) Uso de
procedimientos y recursos: ninguno. F) Caso de procedencia: invocó el contenido
en el inciso a) del artículo 10 de la Ley de Amparo, Exhibición Personal y de
Constitucionalidad. G) Leyes que estima violadas: citó los artículos 2º, 4º y 12 de la
Constitución Política de la República de Guatemala; 8 de la Declaración Universal de los
Derechos Humanos; y 8, 24 y 25 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
II. TRÁMITE DEL AMPARO
A) Amparo provisional: se otorgó. B) Terceros interesados: a) Oscar Roberto
Fernández Mendoza, abogado defensor; b) Estado de Guatemala, por medio de la
Procuraduría General de la Nación; c) Superintendencia de Administración Tributaria; y d)
Ministerio Público, por medio de la Fiscalía de Sección contra Delitos Económicos. C)
Remisión de antecedentes: copia de los recursos de casación acumulados un mil
cuatro guión dos mil doce guión novecientos noventa y siete y un mil cuatro guión dos mil
doce guión un mil cuarenta y cinco (1004-2012-997 y 1004-2012-1045) de la Corte
Suprema de Justicia, Cámara Penal y de la resolución de dieciséis de marzo de dos mil
doce, emitida en apelación treinta y tres guión dos mil doce (33-2012) de la Sala Sexta de
la Corte de Apelaciones del ramo Penal, Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente de
Alta Verapaz, obrantes en el expediente de esta Corte dos mil cuatrocientos treinta y
cuatro guión dos mil doce (2434-2012). D) Prueba: los documentos indicados en el
apartado anterior.
III. ALEGACIONES EN EL DÍA DE LA VISTA PÚBLICA
A) El postulante expresó que como consecuencia de existir procesos civiles, se
interpuso como obstáculo a la persecución penal la cuestión prejudicial, toda vez que la
base de aquellos y del proceso penal son los informes de auditoria, los cuales se están
dilucidando de nulidad, por lo que existe un obstáculo que debe diligenciarse previamente
a proseguir el juicio penal. Ante la admisión de los recursos de casación se planteó en su
oportunidad un recurso de amparo, el cual quedó registrado en la Corte de
Constitucionalidad con el número dos mil cuatrocientos treinta y cuatro guión dos mil
doce (2434-2012), al considerar que el auto emitido por la Sala Sexta de la Corte de
Apelaciones del ramo Penal, Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente del
departamento de Alta Verapaz de dieciséis de marzo de dos mil doce, no reviste las
características de un auto definitivo y como consecuencia no puede ser recurrible en
casación. Los agravios que causa el acto reclamado son: a. en el presente caso, la
autoridad impugnada conoció y resolvió los recursos de casación, sin tomar en cuenta que
el auto impugnado no es definitivo; b. se citó a una vista pública y la defensa estuvo
presente, la cual por no haberse llevado a cabo, quedó imposibilitado de poder expresar
los argumentos por los cuales estaba en contra de las casaciones, violándose con ello sus
derechos de audiencia y de defensa; y c. en su oportunidad se planteó recusación contra
los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, sin embargo, no se resolvieron en
definitiva como lo establece la Ley del Organismo Judicial. Solicito que se otorgue
amparo. B) La Superintendencia de Administración Tributaria, tercera
interesada, expuso que con relación al juicio ordinario civil en el que impugnaron de
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nulidad el informe rendido por los auditores tributarios de esa institución, en el juicio
setecientos treinta y tres guión dos mil once (733-2011), tramitado en el Juzgado de
Primera Instancia Civil de Alta Verapaz, la Superintendencia de Administración Tributaria
promovió una excepción previa de incompetencia y el juez la acogió -que fue confirmada
en apelación- manifestando que no es procedente conocer de ese asunto en la vía civil. El
informe rendido es de carácter administrativo y la Corte de Constitucionalidad ha dicho en
reiteradas ocasiones que no es obligatorio notificarlo, sino que es una cuestión
propiamente administrativa, por lo que al percatarse de la comisión de un hecho
constitutivo de delito debe trasladarlo al orden penal. Pidió que se declare sin lugar la
acción constitucional de amparo. C) El Ministerio Público, por medio de la Fiscalía
de Sección de Delitos Económicos, tercero interesado, manifestó que en el
presente caso debe denegarse el amparo por no existir agravio personal y directo a los
derechos señalados por el accionante. Requirió que se deniegue la protección
constitucional instada. D) El Ministerio Público, por medio de la Fiscalía de
Asuntos Constitucionales, Amparos y Exhibición Personal, indicó que el amparo
no puede constituirse en instancia revisora de las actuaciones de los órganos ordinarios.
La autoridad impugnada, al emitir el acto reclamado actuó en el ejercicio que le otorga la
Constitución Política de la República de Guatemala, en los artículos 203 y 211. Solicitó que
se deniegue el amparo.
CONSIDERANDO
-I-
Es requisito sine qua non, para el otorgamiento de amparo, que el agravio sea
consecuencia directa del acto contra el que se reclama en esta vía. De ahí que, si se
señala expresamente un acto reclamado pero los señalamientos de agravio van dirigidos a
un acto distinto, concurre una falta de conexidad entre el acto reclamado y los agravios
denunciados, que hace inviable la pretensión de amparo.
El agravio, por constituir lesión en los derechos o intereses de las personas, es uno
de los elementos esenciales para la procedencia del amparo, de tal manera que sin su
concurrencia no es posible el otorgamiento de la protección que dicha garantía conlleva.
-II-
Al examinar el acto reclamado, esta Corte determina que la autoridad impugnada
declaró procedentes los recursos de casación que el Ministerio Público y la
Superintendencia de Administración Tributaria interpusieron contra la resolución que en
segunda instancia había declarado con lugar la cuestión prejudicial interpuesta por el
postulante. Al respecto, la autoridad cuestionada expresó: “(…) El tema de litigio consiste
en, si por el juicio civil de nulidad iniciado por el sindicado, es necesario suspender o no el
proceso penal hasta que se defina el litigio civil. Cámara Penal ha asentado en diferentes
fallos que, la prejudicialidad se determina por el carácter de los hechos contenidos en la
denuncia o querella. Si éstos constituyen por sí mismos delitos, no necesitan que se
resuelva previamente en la vía civil ningún litigio, independientemente de, si este se ha
planteado antes del inicio o durante el desarrollo del proceso penal (…) En el presente
caso los hechos planteados como delictivos conforman elementos de tipos penales que se
pudieran confirmar en un juicio penal, sin necesidad de declaración civil previa. Por lo
mismo el ejercicio de la acción penal no queda supeditado al ejercicio de una acción en
juicio civil previa, porque la misma, en este caso, no aportaría nada a la conformación de
los hechos que se denuncian como delictivos. Conclusión que se basa en la doctrina y
jurisprudencia que declaran de forma inequívoca que la jurisdicción penal sobre otras
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jurisdicciones procesales es prioritaria por la relevancia de los bienes jurídicos en juego


que afecta a toda la sociedad y los principios de oficialidad, legalidad, publicidad y
obligatoriedad que rigen el proceso penal. Cámara Penal al revisar los hechos encuentra
que la Superintendencia de Administración Tributaria denunció a Byron Orlando Mendoza
Humblers, porque en los períodos del uno de enero al treinta y uno de diciembre de dos
mil siete y del uno de enero al treinta y uno de diciembre de dos mil ocho, declaró en su
contabilidad facturas de compras con valores a los cincuenta mil quetzales, las cuales no
están respaldadas y los proveedores no fueron localizados físicamente, determinándose
un menoscabo fiscal en concepto del Impuesto al Valor Agregado y por Impuesto Sobre la
Renta, por valor total de cincuenta y cinco millones setenta y dos mil ciento cuarenta y
seis quetzales con cincuenta centavos (Q55,072,146.50) por la cual el Ministerio Público
presentó la acusación respectiva. La Sala interpretó erróneamente la norma, pues ante la
existencia palpable de hechos delictivos, es aplicable únicamente el proceso penal, sin la
necesidad de declarar ninguna cuestión previa. Hechos calificados por el Ministerio Público
como: Defraudación tributaria, Caso especial de defraudación tributaria, Falsedad material
y Lavado de dinero (sic), delitos establecidos en la ley penal. Cámara Penal estima que,
para establecer si esa plataforma de hechos delictuosos es acreditada por el tribunal de
sentencia, es necesario seguir con el procedimiento penal; ya que sólo por esta vía
pueden conocerse hechos de tal naturaleza. Procedimiento por el cual, el acusado puede
contradecir en juicio oral y público el fundamento de la acusación. Consecuentemente,
para ello no se necesita que se defina el juicio ordinario de nulidad absoluta interpuesto
en la vía civil por el sindicado. El artículo 90 relacionado con el artículo 70 ambos del
Código Tributario, expeditan a la Superintendencia de Administración Tributaria, el camino
hacia la justicia penal, al regular que sólo se necesita encontrar indicios de la comisión de
un delito o de una falta de las contempladas en la legislación penal (…)”.
En cuanto al primer agravio que el amparista señala al acto reclamado respecto a
que la resolución de segunda instancia no reúne las características de un auto definitivo y,
por consiguiente, que no era susceptible de ser recurrida en casación, esta Corte
determina que oportunamente la autoridad cuestionada emitió auto de catorce de mayo
de dos mil doce por medio del cual admitió a trámite los recursos interpuestos por el
Ministerio Público y la Superintendencia de Administración Tributaria, decisión que el
postulante recurrió en reposición, por su inconformidad con la admisión, recurso que fue
declarado sin lugar el veintiocho de mayo de ese año; de ahí que no exista conexidad
entre el agravio que el amparista alega y la sentencia reclamada mediante la cual se
resuelve el fondo del asunto y no la admisibilidad, pues en todo caso el pronunciamiento
que eventualmente pudo ocasionarle perjuicio fue aquel mediante el cual se resolvió la
reposición, fallo que como el propio accionante indica es el que reclama en amparo
dentro del expediente de este Tribunal identificado con el número dos mil cuatrocientos
treinta y cuatro guión dos mil doce (2434-2012), en el cual se dictó sentencia el catorce
de febrero de dos mil trece
Sobre el segundo agravio por el que se reprocha falta de fundamentación en el
acto reclamado, esta Corte determina que no le asiste la razón al amparista, pues de la
trascripción efectuada al inicio de este apartado considerativo, se desprende que la
sentencia dictada por el Tribunal de Casación cuenta con los argumentos suficientes para
comprender las razones que tuvo para revocar el fallo de segunda instancia y declarar sin
lugar la cuestión prejudicial promovida, decisión que está conforme a derecho y al criterio
que esta Corte ha sentado. En similar sentido se pronunció esta Corte, en sentencia de
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ocho de abril de dos mil diez, proferida en el expediente tres mil cincuenta y nueve guión
dos mil nueve (3059-2009), al manifestar: “(…) En virtud que en el presente caso la
postulante denuncia la violación al debido proceso por parte de la entidad recurrida por
contravención de los artículos 70 y 90 del Código Tributario, es procedente que este
Tribunal realice el examen de los citados artículos, a efecto de determinar si dicha
autoridad debió observarlos al momento de resolver. En ese orden de ideas, el Código
Tributario en su artículo 70 establece: „(…) Competencia. Cuando se cometan delitos
tipificados como tales en la ley penal, relacionados con la materia tributaria, el
conocimiento de los mismos corresponderá a los tribunales competentes del ramo penal.
Cuando se presuma la existencia de un delito, la Administración Tributaria deberá
denunciar inmediatamente el hecho a la autoridad judicial penal competente, sin perjuicio
del cobro de los tributos adeudados al fisco. El pago del Impuesto defraudado por el
imputado no lo libera de su responsabilidad penal (…)‟. En el artículo 90 ibidem, dispone:
„(…) Prohibición de doble pena. -Non bis in ídem- Si de la investigación que se realice,
aparecen indicios de la comisión de un delito o de una falta, contemplados en la
legislación penal, la Administración Tributaria se abstendrá de imponer sanción alguna y
procederá a hacerlo del conocimiento de la autoridad competente. No obstante lo
anterior, si el imputado efectúa el pago del impuesto defraudado, ello no lo libera de la
responsabilidad penal (…)‟. De las constancias procesales se determina que la
Superintendencia de Administración Tributaria presentó denuncia contra (…) por los
delitos de Defraudación aduanera, Caso especial de defraudación aduanera, Defraudación
tributaria, Caso especial de defraudación tributaria, Falsedad ideológica y Perjurio, misma
que devino de la auditoria realizada a la entidad mercantil relacionada, en la que por
encontrarse indicios de la posible comisión de hechos ilícitos se procedió a promover la
inmediata noticia criminal al Ministerio Público. De tal manera que la Administración
Tributaria obró conforme lo establecen los artículos 70 y 90 del Código Tributario, por
cuanto que los mismos le ordenan denunciar inmediatamente los hechos y abstenerse de
imponer sanción alguna, actuación que fue observada según se ha manifestado.
Asimismo, los preceptos relacionados son claros en señalar que los tribunales penales son
los competentes para conocer de los delitos en materia tributaria y, dejan a salvo, no
obstante la promoción del encausamiento penal respectivo, la potestad de la
Superintendencia de Administración Tributaria para reclamar los tributos adeudados al
Fisco, de donde la jurisdicción en el caso sub iúdice está claramente establecida,
entendiéndose que por la posible comisión de hechos delictivos, corresponde únicamente
a los tribunales penales su conocimiento, en aplicación de la normativa tributaria
anteriormente relacionada. (…) En similar sentido se ha pronunciado esta Corte en
sentencias de quince de enero, doce y veintidós de mayo, todas de dos mil nueve,
dictadas dentro de los expedientes tres mil quinientos cuarenta y dos – dos mil ocho
(3542-2008), cuatro mil cuatrocientos ochenta y uno – dos mil ocho (4481-2008) y tres
mil ciento noventa y siete – dos mil ocho (3197-2008), respectivamente (…)”.
En cuanto al señalamiento del postulante de que la vista pública de la casación fue
suspendida y que con ello se le restringió su derecho de audiencia, no obstante que la
defensa técnica estaba preparada para evacuarla en forma oral, esta Corte advierte que
ello constituye una cuestión de hecho que el accionante no acreditó en el presente
amparo. En todo caso, el propio amparista alega que por haber planteado recusación el
once de junio de dos mil doce, contra los magistrados que integran la Cámara Penal de la
Corte Suprema de Justicia, lo correcto hubiese sido que “suspendieran” la vista pública
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señalada para el doce de junio de ese año, en tanto se tramitaba la recusación. Sobre el
particular, esta Corte determina que la autoridad impugnada en auto de doce de junio de
dos mil doce, rechazó de plano la recusación por manifiestamente improcedente,
proporcionando los motivos que para ello consideró pertinentes y, de esa cuenta, no tenía
razón alguna para suspender el procedimiento.
Por las razones anteriormente consideradas, el amparo debe denegarse.
-III-
De conformidad con lo que establecen los artículos 44 y 46 de la Ley de Amparo,
Exhibición Personal y de Constitucionalidad, es obligación del tribunal decidir sobre la
carga de las costas al postulante, así como la imposición de multa al abogado
patrocinante. En razón de ello, no se condena en costas procesales al postulante por no
haber sujeto legitimado para su cobro, pero se impone multa al abogado patrocinante
Oscar Roberto Fernández Mendoza, por ser el responsable de velar por la juridicidad del
planteamiento.
LEYES APLICABLES
Artículos citados y 265, 268 y 272 inciso b) de la Constitución Política de la
República de Guatemala; 8º, 10, 42, 44, 46, 47, 57, 149, 163 inciso b), 185 y 186 de la
Ley de Amparo, Exhibición Personal y de Constitucionalidad; y 14 y 34 bis del Acuerdo 4-
89 de la Corte de Constitucionalidad.
POR TANTO
La Corte de Constitucionalidad, con base en lo considerado y leyes citadas,
resuelve: I) Deniega el amparo solicitado por Byron Orlando Mendoza Humblers contra
la Corte Suprema de Justicia, Cámara Penal. II) No condena en costas al postulante. III)
Impone multa de un mil quetzales (Q1,000.00), al abogado patrocinante Oscar Roberto
Fernández Mendoza, que deberá pagar en la Tesorería de esta Corte dentro de los cinco
días siguientes de la fecha en que el presente fallo quede firme, en caso de
incumplimiento, su cobro se hará por la vía judicial correspondiente. IV) Revoca el
amparo provisional otorgado por esta Corte en auto de veintinueve de agosto de dos mil
doce. V) Notifíquese y oportunamente remítase la ejecutoria del presente fallo.

HÉCTOR HUGO PÉREZ AGUILERA


PRESIDENTE

ROBERTO MOLINA BARRETO GLORIA PATRICIA PORRAS ESCOBAR


MAGISTRADO MAGISTRADA

ALEJANDRO MALDONADO AGUIRRE MAURO RODERICO CHACÓN CORADO


MAGISTRADO MAGISTRADO

MARTÍN RAMÓN GUZMÁN HERNÁNDEZ


SECRETARIO GENERAL