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CUENTO UNO: BUEN VIAJE, SEÑOR PRESIDENTE.

Narra la historia de un viejo presidente derrocado por un golpe militar en un país


desconocido en el Caribe que viaja exiliado a La isla Martinica y luego a Europa, más
precisamente a Ginebra, en busca de la cura para un problema de salud. El Presidente es
un hombre viejo, con una salud que se vuelve cada vez más endeble, sin embargo no ha
perdido su prestancia ni su dignidad. Cierta tarde en un café, ve a un hombre al que cree
reconocer de algún lugar, y se da cuenta que ya lo ha visto en distintos lugares, lo que
definitivamente no es una casualidad, y lo que le genera temor, o quizás es solo una manía
persecutoria. Aquel hombre resultará ser un compatriota suyo que lo ha reconocido en el
hospital en el cual se atiende al presidente y donde el hombre, que se llama Homero Rey,
trabaja de conductor de ambulancias. Homero resulta ser un ex-militante del partido del
Presidente a quien él no recuerda. En retribución, Homero lo invitará a cenar en su humilde
casa junto a su esposa Lazara. Parece que el problema de salud del Presidente le costará la
vida, o al menos, los pocos recursos que le quedan en el mundo para hacer frente a los
gastos hospitalarios. Durante la cena, Lazara y el Presidente tienen algunas discusiones,
porque ella es desconfiada, y pretende que el Presidente les dé algo por lo mucho que
Homero hizo en sus años de militante. Sin embargo, el Presidente es un hombre de poco
dinero y sin contactos, de quien nadie se acuerda, y al que la mayoría lo da por muerto por
un artículo que salió en un periódico. Y pondrá de manifiesto su miseria cuando le pide a
Homero que le haga el favor de vender algunas joyas, medallas y condecoraciones, y hasta
su anillo de casados y reloj de oro, para pagar la cuenta de la operación. Lazara se encarga
de esa tarea, después de cuidar al Presidente en el hospital, y de alojarlo en la casa hasta
su recuperación. Entonces, con la ayuda económica del humilde matrimonio, el presidente
se dirige hacia Marsella, desde donde escribe una larga carta de agradecimiento y cuenta
su intención de volver, con setenta y cinco años, a su país para formar un grupo
revolucionario.

SEGUNDO CUENTO: LA SANTA

Se narra la historia de un colombiano llamado Margarito Duarte, un hombre simple y


silencioso, sin estudios avanzados pero culto, que tuvo una vida afortunada. Por su hábito
de ser buena persona y su cultura adquirida de modo autodidacta, a los dieciocho años
consiguió un puesto de escribano en el ayuntamiento de su ciudad y, a esa misma edad, se
casó con una mujer muy bella que desgraciadamente se muere poco después, en el parto de
su única hija. La niña resulta ser aún más bella que la propia madre, pero alcanzada a su vez
por la fatalidad, a causa de una fiebre, muere a los siete años de edad. La vida de
Margarito siguió entonces sin mayores apuros pero, once años después de la muerte de su
hija, le es comunicado por la autoridad, que su mujer e hija deberán ser exhumadas a
causa de la construcción de una represa que obligará al traslado del cementerio del
municipio. La exhumación del cuerpo incorrupto de su hija (que posee la apariencia de una
persona viviente, como si solamente estuviera dormida) cambiará para siempre la vida de
Margarito Duarte, quien marchará a Roma con el objetivo de que la Santa Sede y el papa
reconozcan la santidad de su amada hija, esperando que al menos la beatifiquen. Sin
embargo, tras varios y sucesivos intentos fútiles de ser escuchado por las autoridades
vaticanas, se le pasarán al personaje 22 años hasta volverse un viejo, quien conserva
contra viento y marea la esperanza de que su hija sea alguna vez canonizada.

TERCER CUENTO: EL AVION DE LA BELLA DURMIENTE

Narra la historia de un hombre que ha quedado varado en el Aeropuerto Charles de


Gaulle de París mientras espera su vuelo a la ciudad de New York. En la fila para los
controles de pasajeros ve a una mujer, a quien describe como una bella mujer con ojos de
color almendra “la más hermosa del mundo». No puede dejar de contemplarla, como
hipnotizado por su belleza, al punto de que no se percata de que la empleada que controla
los pasajes lo estaba llamando. Es esta la que le informa de que se aproxima la peor nevada
del año, por lo que todos los vuelos serán retrasados. Durante la larga espera, el hombre
busca a la mujer sin lograr encontrarla. Unas ocho horas después, cuando finalmente
aborda el avión, tras ubicarse en su asiento, sorprendido descubre a la mujer hermosa
sentada en el asiento de al lado. Ella, lejos de imaginar lo que el hombre sentado a su lado
piensa, se toma dos pastillas y duerme todo el viaje. El hombre espera que despierte en
algún momento para entablar conversación, cosa que finalmente no ocurre. La mujer
despierta momentos antes del aterrizaje y ella lo estruja y sin pedir disculpas, sin saludar
siquiera, se baja del avión y desaparece para siempre,

CUARTO CUENTO: ME ALQUILO PARA SOÑAR.

En esta historia se narra cómo una mujer, cuyo nombre real es desconocido pero a quien
llaman Frau Frida, se “alquila para soñar". Un día, en La Habana, se desata un fuerte oleaje
que levanta por los aires los automóviles de la carretera costanera y destruye la recepción
de un hotel, contra cuya pared también se estrella un auto. Cuando García Márquez (que
actúa como narrador omnisciente) se entera de que en el auto se ha hallado un cadáver,
descubre que se trata de una vieja amiga, la mentada Frau Frida. Había sido una
colombiana que el escritor conoció en Viena, y de la que sabía que poseía una habilidad
especial: la de poder predecir lo que iba a suceder mediante los sueños. Cada predicción,
invariablemente, le llegaba la noche antes de que el hecho sucediera. En su casa predijo
que uno de sus hermanos más pequeños se iba a ahogar, pero a diferencia del sueño, no en
el agua del lago donde le gustaba bañarse, sino que, según su interpretación, atorándose
con un caramelo. Su madre prohibió los dulces al niño, pero él comió uno a escondidas y
murió. Soñar era el oficio de Frau Frida, y trabajó por mucho tiempo anticipando el día a
día de una familia de Viena, a la que terminó controlando en cada acción quedándose con
todo su dinero. En este mismo lugar conoce al narrador y le predice que debe marcharse
por 5 años, lo que él hace ese mismo día. El escritor se vuelve a encontrar con ella
mientras almorzaba con Pablo Neruda en Barcelona, quien se disgusta ante la presencia de
la mujer porque no cree en las supersticiones. Se entera que llega a trabajar con una
última familia, la del embajador de Portugal, propietario del auto donde fue hallada muerta
y con quien había ido a La Habana. Las palabras del embajador que el escritor recuerda
fueron estas: “No se imagina lo extraordinaria que era... usted no hubiera resistido la
tentación de escribir un cuento sobre ella” y “Nada... soñaba”.

QUINTO CUENTO: SOLO VINE A HABLAR POR TELEFONO

El cuento Solo vine hablar por teléfono trata de una joven llamada María de la Luz
Cervantes de 27 años cuando en una tarde lluviosa de camino hacia Barcelona se le daño su
carro en medio del desierto. Al cabo de unas horas de estar sola, el conductor de un
autobús decide ayudarla advirtiéndole que no iba muy lejos; María solo le respondió que lo
que necesitaba era un teléfono, para avisarle a su marido de que no llegaría temprano.
María estaba aturdida y olvido llevarse las llaves de su carro. Al montarse en la guagua se
da cuenta que estaba ocupada por mujeres de edades diferentes con distintas condiciones
y que la mayoría dormían. Ella se enrosco en el asiento y quedo dormida al igual que las
otras. Al despertarse era de noche y no tenía idea de donde se encontraba ni cuánto
tiempo había pasado. María solo preguntaba si había un teléfono para hablar con su esposo.
Le explico a una mujer lo que le había sucedido pero nadie le creía y la encerraron en un
dormitorio. María se había dado cuenta porque aquellas mujeres del autobús estaban
sedadas; estaba en un hospital de enfermos mentales. Al darse cuenta de esto trato de
escapar pero una de las guardias se dio cuenta y la inmovilizo con una llave. Sus lamentos y
protestas no sirvieron de nada ya que al día siguiente fue inscrita como una enfermedad
mental.

Su marido empezó a preocuparse por su tardanza y preguntó a su familia en Zaragoza. Allí


le dijeron que había salido el día antes. La preocupación de su marido tenía otros motivos
que pensar en un posible accidente, puesto que en otras ocasiones María, lo había
abandonado marchándose con otros hombres. Su marido era mago y durante los dos
últimos años, ella había compartido las actuaciones de magia que éste realizaba. Pensó que
de nuevo lo había abandonado y decidió olvidarse para siempre de María. En una ocasión, y
por casualidad, María consiguió acceder un teléfono y llamó a su casa. El marido, al
descolgar no la escuchó y después de insultarle le colgó el teléfono. Tuvo que acceder a
ciertas proposiciones de una guardiana para conseguir que ésta le mandara un mensaje a su
marido. La guardia acepto siempre que el trato se mantuviera en secreto.
Saturno el Mago llego al hospital. El director lo recibió en su oficina y le hizo un informe
sobre el estado de su esposa. Nadie sabía cómo María había llegado allí pero el director
intrigado quería saber cómo Saturno había sabido el paradero de su esposa. Este protegió
a la guardia diciendo que se lo había dicho la compañía de seguros del coche. El director le
aclara que su esposa está muy mal, que está bastante delicada su salud mental. Por lo tanto
recomienda no retirarla del lugar. Así, durante un tiempo, el Mago Saturno visita a María
de la Luz, pero se da cuenta que ella, efectivamente, se ha vuelto loca, y que no se va a
recuperar. Por lo tanto, con los años, termina por olvidarla casándose y volviendo a su país
de Jesús alias chuchito.

SEXTO CUENTO: ESPANTOS DE AGOSTO


Una familia decide viajar a una región de Italia para visitar a un escritor. Cuando llegan al
pueblo, se les hace difícil encontrar la casa y les preguntan a varias personas, hasta que
una señora les indica dónde se halla, les advirtió que en ese castillo asustaban.Como no
creían en los fantasmas se lo tomaron como una broma, incluso se mofan de la lugareña por
su credulidad. Sin embargo los dos niños de la familia se entusiasman ante la idea de
conocer a un fantasma en cuerpo y alma. Finalmente llegan a la casa que es un castillo,
donde los estaba aguardando su amigo escritor para el almuerzo. Les cuenta la historia del
hombre que construyó el castillo en la época del Renacimiento, quien sacrifico a su mujer.
El anfitrión les afirma y advierte que el espíritu aún vaga por el castillo a medianoche.
Después de la comida, se dedican a explorar el castillo, llegando a la habitación de
Ludovico, que atrajo especialmente su atención ya que esta habitación estuvo intacta
desde hace siglos. Después van a la plaza de la aldea y más tarde, tras volver al castillo y
cenar, deciden quedarse a pasar la noche. Se duermen tranquilos en sus habitaciones, pero
en la mañana se despierta el marido junto a su mujer en la habitación del fantasma
Ludovico, que no era la que les habían asignado la noche previa. El padre de familia se
despierta, nota el cambio y descubre sangre en la cama.

SEPTIMO CUENTO: MARIA DOS PRAZERES

María dos Prazeres tiene setenta y seis años Está esperando la muerte. Estaba segura de
que se moriría antes de Navidad, por lo cual le encarga a un vendedor de entierros, que la
entierren en un lugar tranquilo y seguro, por el cual no corra ningún río y no haya
inundaciones. El vendedor le asegura que será como ella lo dispone, y al despedirse de
María observó extrañado que al perrito de la señora, que llegaba de la calle, le salían
lágrimas que rodaban por su hocico. Ella le dice al vendedor que los animalitos son capaces
de aprender todo lo que se les enseña. Después de mucho tiempo, logra enseñarle a Noi, su
perrito, cómo distinguir su nombre en la tumba, cómo ponerse a llorar, así como el camino
desde su casa hasta el cementerio. El domingo habría de ser el ensayo final. María pudo
ver a su perrito alejarse tal como ella le había enseñado, llegar al cementerio y ponerse a
llorar junto a la tumba. De esta manera María Dos Prazeres estaba segura de dejar atrás
el temor de no tener a nadie que llorara por ella sobre su tumba. María Dos Prazeres
conoce más tarde a una niña, a quién le confía a Noi para cuando ella ya no esté,
comprometiéndola con el deber de que permitiera salir al perrito los días domingo, porque
tenia que ir al lugar que ya conocía en el cementerio. Cierto día, mientras esperaba que
escampe para poder regresar a su casa, se detiene de pronto un automóvil cuyo conductor
se ofrece a llevarla. Ella acepta, y así es cómo conoce a un hombre que la hace sentir viva
una vez más, experimentando sentimientos que creía olvidados. María descubre que valió la
pena vivir tanto tiempo en la oscuridad esperando la muerte, aunque solo hubiera sido para
vivir aquel instante.

OCTAVO CUENTO: DIECISIETE INGLESES ENVENENADOS


La señora Prudencia Linero acababa de llegar de Buenos Aires al puerto de Nápoles. Al
llegar, una señorita italiana se espanta al ver a un hombre muerto en pleno puerto, esto
dejó de llamar la atención de los pasajeros ya que les atrajeron otras cosas. Esa fue la
primera cosa que Prudencia disgustó de Italia. Fue a una capilla para orar por sus nueve
hijos y sus catorce nietos. Una vez allí, Prudencia viajó en carro a Roma con el cer que él
Sumo Pontífice le confesara. Al llegar a la ciudad, ella se quiso hospedarse en un edificio
de diez pisos, cada piso era un hotel distinto. Prudencia preguntó si podía hospedarse en el
hotel del primer piso, pero le dijeron que el primero estaba ocupado por diecisiete
ingleses, y el único libre era el tercero. Ella solo quería ir a dormir al primero porque
tenían servicio de comida, pero no le quedó otra opción que ir al tercer piso. Cierto día,
ella fue a cenar a un restaurante ubicado a unas pocas cuadras del hotel, allí se reunió con
un cura yugoslavo que venía de Bolivia. La señora Lineros preguntó si el Sumo Pontífice
recibía peregrinos, el sacerdote le dijo que recibía a quien sea los días martes, salvo que él
esté ocupado, él lo haría saber. Pero también le dijo que no confesaba a nadie. Ella muy
entristecida regresa al hotel, ya que ella solo había ido a Roma con el objetivo de que el
papa le confiese. Esa fue la segunda cosa que no le gustó de Italia. Una vez en el hotel, ella
ve una flota de ambulancias frente al hotel, cuando le informaron que los diecisiete
ingleses habían muerto envenenados al parecer por la comida que le sirvieron ese mismo
día. Ella se sintió muy agradecida de no haber ido al hotel del primer piso y fue a donde el
Sumo Pontífice para relatarle su experiencia. despúes el sumo le escucho su historia y
quedo sorprendido al escuchar a la señora.

NOVENO CUENTO: TRAMONTANA

El autor cuenta que vio a un muchacho, el cual trabajaba en un bar de moda cantando, y
que ahí estaba siendo golpeado por unos jóvenes que andaban borrachos y que querían
llevárselo para terminar la fiesta en otro lugar, al ver esto alguien intervino a gritos para
que dejen al muchacho en paz y los que lo llevaban decían es nuestro, Cadaqués que era uno
de los pueblos más bellos de la costa brava y también el mejor conservado, la entrada a
esta ciudad era muy peligrosa, las casas eran blancas y bajas con un estilo tradicional,
estos jóvenes bajo la influencia del alcohol iban en busca de aventuras, directo a la
tramontana, pero el joven que llevaban a fuerzas no quería enfrentarse al fenómeno de la
naturaleza y decidió aventarse de la camioneta donde viajaban, el decidió el suicidio que
pasar por la tramontana. El autor cuenta que vio una tramontana que era un tornado de
viento propio de aquel lugar, él se encontraba en un edificio esperando la llegada de la
tramontana cuando todo parecía haber terminado decidió retirarse del lugar y se llevó una
gran sorpresa cuando un gran viento estuvo a punto de matarlo, pero el logro sostenerse
de un poste y se salvó, el portero que se encontraba abajo murió por el viento, los hijos del
autor observaron una escena aterradora. Luego de haber recordado su visita a ese lugar,
se entera que aquel joven había muerto al saltar de la camioneta antes de llegar a
Tramontana.
DECIMO CUENTO: EL VERANO FELIZ DE LA SEÑORA FORBES:

Dos niños vivían en una casa cerca al mar, la señora Forbes había quedado a cargo de
ambos porque sus padres habían realizado un viaje de negocios, esta persona los trataba
como en un reformatorio y no permitía ninguna de las antiguas libertades que sus padres
les daban. Era muy estricta, había impuesto reglas en la casa y cualquiera de los hermanos
que las incumpliera no podía acumular puntos de buena conducta, los cuales eran creados
para disfrutar de los ricos postres que preparaba la señora Forbes. Los niños se sentían
muy atemorizados y sentían ganas de matarla. Descubrieron que la señora Forbes se
paraba toda la noche y no cumplía las reglas que ella misma se había impuesto, entonces los
dos hermanos decidieron hacer lo mismo. Al día siguiente llegaron tarde a la hora de la
cena y la señora los deja sin comida y los mando a la alcoba y les quitó la ropa y puntos a
cada uno, el hermano menor se reveló y le dijo que le mataría, la señora Forbes se enfadó
y lo castigo, entonces los dos hermanos decidieron acabar con la vida de la señora Forbes,
toda la noche pensaron en el plan que llevarían a cabo y decidieron poner veneno de ratas
en el vino de la señora Forbes y después se fueron hacia el mar para evitar sospechas, se
quedaron todo el día muy felices pero con el temor de que sospecharan de ellos. Al
anochecer retornaron a su casa y se llevaron una gran sorpresa, la señora Forbes había
sido encontrada apuñalada en su recamara rezando su última oración la misma que rezaba
cada día

ONCEAVO CUENTO: LA LUZ ES COMO EL AGUA:

La historia nos habla de una familia los padres y dos hijos. Vivían en Madrid, una ciudad
mediterránea donde no había actividades marinas, pese a eso ambos hermanos insistían en
que les compren un bote; sus padres al principio dudaron, pero al final complacieron a sus
hijos comprando el bote, ya que ambos habían obtenido los primeros lugares en sus
estudios. Los niños usaron el bote para navegar en el departamento, inundado de luz, que
obtenían rompiendo un foco. Los padres ignoraban eso, de modo que cuando los niños
obtuvieron el premio máximo de la escuela, les regalaron los equipos de buceo que habían
pedido.
Un día miércoles, mientras los padres iban al cine, los niños invitaron a toda su clase a
navegar en la luz. Pero rompieron tantos focos que inundaron completamente la casa de
luz, causando la muerte de todos los niños.

DOCEAVO CUENTO: EN RASTRO DE TU SANGRE EN LA NIEVE.

El cuento relata la historia de la señorita Nena Daconte , junto a su esposo, recién


casados, Billy Sánchez , iban a pasar su luna de miel en París. Cuando iban en auto hacia la
capital Francesa, Nena se da cuenta que su dedo anular sangraba debido a que pincho con
una espina de rosa. Ella sacaba su mano por la ventana del auto, y la sangre chorreaba
cayendo en la nieve. Nena Daconte avisó a su esposo, pero no encontaron una farmacia
abierta. Así esperó toda la noche hasta arribar a la ciudad. Una vez allí, buscaron un
hospital y, cuando encontraron uno, dijeron que ella necesitaría estar internada
urgentemente, así que se la llevaron y él no la volvió a ver. Se hospedó en un hotel cerca
del hospital a esperar al próximo martes, porque los doctores le habían dicho que las
visitas solo estaban entrar los martes. Él decidió esperar. El día martes siguiente, él fue al
hospital a ver a su esposa, pero allí, le comunicaron que ella ya había muerto dos días
después de que fuera internada, y que ya la habían velado con sus familiares. Él muy
deprimido sale del hospital, ni siquiera se dio cuenta de que estaba cayendo del cielo una
nieve sin rastros de sangre