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Flujo de caja proyectado

TABLA DE CONTENIDO
INTRODUCCIÓN .................................................................................................... 2
MARCO TEÓRICO ................................................................................................. 3
Flujo de caja proyectado ................................................................................... 3
Elementos del flujo de caja ............................................................................... 5
a) Egresos iniciales de fondo: ........................................................................ 5
b) Ingresos y egresos de operación: .............................................................. 6
c) Momento en que ocurren los ingresos y egresos: ...................................... 6
d) Valor de desecho o salvamento del proyecto: ............................................ 7
Construcción del flujo de caja del proyecto para un proyecto nuevo .......... 7
Ingresos y egresos afectos a impuesto............................................................. 8
Gastos no desembolsables............................................................................... 8
Impuestos ......................................................................................................... 8
Ajustes por gastos no desembolsables ............................................................ 9
Ingresos y egresos no afectos a impuestos ...................................................... 9
Horizonte de evaluación de un flujo de caja .................................................. 10
Flujo de caja del inversionista ........................................................................ 11
Flujos de cajas de proyectos en empresas en marcha ................................ 13
CONCLUSIONES ................................................................................................. 17
BIBLIOGRAFÍA .................................................................................................... 18
INTRODUCCIÓN

La proyección del flujo de caja constituye uno de los elementos más importantes
del estudio de un proyecto, ya que la evaluación del mismo se efectuará sobre los
resultados que se determinen en ella. La información básica para realizar esta
proyección está contenida tanto en los estudios de mercado, técnico y
organizacional, como en el cálculo de los beneficios del proyecto. Además, al
proyectar el flujo de caja será necesario incorporar información adicional
relacionada, principalmente, con los efectos tributarios de la depreciación, de la
amortización del activo nominal, del valor residual, de las utilidades y pérdidas.

Un flujo de caja es un informe financiero que presenta un detalle de los flujos de


ingresos y egresos de dinero que tiene una empresa en un periodo determinado.
La diferencia entre los ingresos y egresos se conoce como beneficio neto, por lo
que este recurso constituye un importante instrumento más importante para
determinar y controlar la liquidez de una empresa o proyecto. Si el saldo es
positivo significa que lo ingresos fueron mayores a los egresos, y si es negativo lo
contrario.

Existen varias formas de construir el flujo de caja de un proyecto, dependiendo de


la información que se desee obtener: medir la rentabilidad del proyecto, la
rentabilidad de los recursos propios invertidos en él o la capacidad de pago de un
eventual préstamo para financiar la inversión, de los cuales solo se tratarán los
primeros dos. Por ello, la estructura que deberá asumir el flujo de caja dependerá
del objetivo perseguido con la evaluación, la cual debe reflejar los factores que
determina los montos monetarios que se recibirán del proyecto. También se
producen diferencias cuando el proyecto es financiado con deuda o mediante
leasing.

Por otra parte, la manera como se construye un flujo de caja también difiere si es
un proyecto de creación de una nueva empresa, o si es uno que se evalúa en una
empresa en funcionamiento, siendo la principal diferencia entre estos la
irrelevancia de algunos costos y beneficios.
MARCO TEÓRICO

Flujo de caja proyectado

Está apoyado en el estudio de mercado, técnico y organizacional; así como en


el cálculo de beneficios.

Del estudio de mercado, se determina y cuantifica la demanda y la oferta, el


análisis de los precios, el estudio de la comercialización... Esto es lo que va a
representar los ingresos en el flujo de caja.

Del estudio técnico y organizacional, se va a obtener la información necesaria


no solo para la cuantificación de la inversión inicial (equipos, tecnologías,
terrenos...) sino también para la estimación de los costos a lo largo de todo el
proyecto.

Una clasificación usual de costos se agrupa, según el objeto del gasto, en


costos de fabricación, gastos de operación, financieros y otros.

Los costos de fabricación pueden ser directos o indirectos (estos últimos


también conocidos como gastos de fabricación). Los costos directos están
compuestos por los materiales directos y la mano de obra directa, que debe incluir
las remuneraciones, la previsión social, las indemnizaciones, gratificaciones y
otros desembolsos relacionados con un salario o sueldo. Los costos indirectos, por
su parte, se componen por la mano de obra indirecta (jefes de producción,
choferes, personal de reparación y mantenimiento, personal de limpieza, guardias
de seguridad); los materiales indirectos (repuestos, combustibles y lubricantes,
útiles de aseo), y los gastos indirectos, como energía (electricidad, gas, vapor),
comunicaciones (teléfono, radio, fax, intercomunicadores), seguros, arriendos,
depreciaciones, etc.

Los gastos de operación están constituidos por los gastos de venta y los gastos
generales y de administración. Los gastos de ventas están compuestos por los
gastos laborales –como sueldos, seguro social, gratificaciones y otros–, las
comisiones de ventas y cobranzas, la publicidad, los empaques, el transporte y el
almacenamiento.

Los gastos generales y de administración están compuestos por los gastos


laborales, de representación, de seguros, de alquileres, de materiales y útiles de
oficina, de depreciación de edificios administrativos y equipos de oficina, de
impuestos y otros.

Los gastos financieros, que se analizan en sus distintos aspectos en los


capítulos siguientes, están constituidos por los gastos de intereses de los
préstamos obtenidos.

En el ítem “otros gastos” se agrupan la estimación de incobrables y un castigo


por imprevistos, que usualmente corresponde a un porcentaje sobre el total de los
gastos.

Entonces:

𝐶𝑜𝑠𝑡𝑜𝑠𝑖 = ∑ 𝐶𝑖,𝑗
𝑗=1

Donde:

N = número total de costos de ese período.

Y por lo tanto:

𝐹𝑁𝐶𝑖 = 𝐼𝑛𝑔𝑖 − 𝐶𝑜𝑠𝑡𝑜𝑠𝑖

Es decir, el flujo neto de caja para un período será igual a la diferencia entre
todos los ingresos y costos de ese período.

Un egreso que no es proporcionado como información por otros estudios y que


debe incluirse en el flujo de caja del proyecto es el impuesto a las utilidades.
Para su cálculo deben tomarse en cuenta algunos gastos contables que no
constituyen movimientos de caja, pero que permiten reducir la utilidad contable
sobre la cual deberá pagarse el impuesto correspondiente. Estos gastos,
conocidos como gastos no desembolsables, están constituidos por las
depreciaciones de los activos fijos, la amortización de activos intangibles y el valor
libro o contable de los activos que se venden.

Puesto que el desembolso se origina al adquirirse el activo, los gastos por


depreciación no implican un gasto en efectivo, sino uno contable para compensar,
mediante una reducción en el pago de impuestos, la pérdida de valor de los
activos por su uso.

Aunque existen muchos métodos para calcular la depreciación, en los estudios


de viabilidad generalmente se acepta la convención de que es suficiente aplicar el
método de línea recta sin valor residual; es decir, supone que se deprecia todo el
activo en proporción similar cada año. Al depreciarse todo el activo, por cualquier
método se obtendrá el mismo ahorro tributario, diferenciándose sólo el momento
en que ocurre.

Elementos del flujo de caja

El flujo de caja de cualquier proyecto se compone de cuatro elementos básicos:


a) los egresos iniciales de fondos, b) los ingresos y egresos de operación, c) el
momento en que ocurren estos ingresos y egresos, y d) el valor de desecho o
salvamento del proyecto.

a) Egresos iniciales de fondo:


Corresponden al total de la inversión inicial requerida para la puesta en
marcha del proyecto. El capital de trabajo, si bien no implica un desembolso
en su totalidad antes de iniciar la operación, también se considerará como
un egreso en el momento cero, ya que deberá quedar disponible para que
el administrador del proyecto pueda utilizarlo en su gestión.
La inversión en capital de trabajo puede producirse en varios períodos.
Si tal fuese el caso, sólo aquella parte que efectivamente deberá estar
disponible antes de la puesta en marcha se tendrá en cuenta dentro de los
egresos iniciales.
b) Ingresos y egresos de operación:
Los ingresos y egresos de operación constituyen todos los flujos de
entradas y salidas reales de caja. Es usual encontrar cálculos de ingresos y
egresos basados en los flujos contables en estudio de proyectos, los
cuales, por su carácter de causados o devengados, no necesariamente
ocurren de manera simultánea con los flujos reales. Por ejemplo, la
contabilidad considera como ingreso el total de la venta, sin reconocer la
posible recepción diferida de los ingresos si ésta se hubiese efectuado a
crédito.
La diferencia entre devengados o causados reales se hace necesaria,
ya que el momento en que realmente se hacen efectivos los ingresos y los
egresos será determinante para la evaluación del proyecto. Sin embargo,
esta diferencia se hace mínima cuando se trabaja con flujos anuales, ya
que las cuentas devengadas en un mes se hacen efectivas por lo general
dentro del periodo anual.
c) Momento en que ocurren los ingresos y egresos:
El flujo de caja se expresa en momentos. El momento cero reflejará
todos los egresos previos a la puesta en marcha del proyecto. Si se
proyecta reemplazar un activo durante el periodo de evaluación, se aplicará
la convención de que en el momento del reemplazo se considerará tanto el
ingreso por la venta del equipo antiguo como el egreso por la compra del
nuevo. Con esto se evitarán las distorsiones ocasionadas por los supuestos
de cuando se logra vender efectivamente un equipo usado o de las
condiciones de crédito de un equipo que se adquiere.
El horizonte de evaluación depende de las características de cada
proyecto. Si el proyecto tiene una vida útil esperada posible de prever y si
no es de larga duración, lo más conveniente es construir el flujo en ese
número de años. Si la empresa que se creará con el proyecto no tiene
objetivos de permanencia en el tiempo, se puede aplicar la convención
generalmente usada de proyectar los flujos a diez años, a la cual el valor de
desecho refleja el valor remanente de la inversión (o el valor del proyecto)
después de ese tiempo.
d) Valor de desecho o salvamento del proyecto:
Se refiere al valor remanente que podría tener un proyecto después de
varios años de operación. Existen tres métodos para su estimación:
Método contable: Calcula el valor de desecho como la suma de los
valores libro de los activos.
Método comercial: Plantea que el valor de desecho de la empresa
corresponderá a la suma de los activos que serían posibles de tener,
corrigiéndolos por su efecto tributario en el tiempo.
Método económico: Supone que el proyecto valdrá lo que es capaz de
generar desde el momento en que se evalúa hacia adelante. Es decir, el
valor actual de los beneficios netos de caja futuros.

Construcción del flujo de caja del proyecto para un proyecto nuevo

Un flujo de caja se estructura en varias columnas que representan los


momentos en que se generan los costos y beneficios de un proyecto. Cada
momento refleja dos cosas: los movimientos de caja ocurridos durante un periodo,
generalmente de un año, y los desembolsos que deben estar realizados para que
los eventos del periodo siguiente puedan ocurrir.

Para un proyecto que busca medir la rentabilidad de la inversión, el


ordenamiento propuesto es el que se muestra Tabla 1:
+ Ingresos afectos a impuestos
- Egresos afectos a impuestos
- Gastos no desembolsables
= Utilidad antes de impuesto
- Impuesto
= Utilidad después de impuesto
+ Ajustes por gastos no desembolsables
- Egresos no afectos a impuestos
+ Beneficios no afectos a impuestos
= Flujo de caja
Tabla 1. Estructura general para la construcción de un flujo de caja del proyecto.

Ingresos y egresos afectos a impuesto

Son todos aquellos que aumentan o disminuyen la utilidad contable de la


empresa y, por lo tanto, es aplicable a ellos la cuantía de los impuestos a las
utilidades.

Ingresos Egresos

 Las ventas del producto o  Costos de operación (fijos y


servicio. variables).
 La venta de algún activo, por  Remuneraciones.
finalizar su vida útil o si se  Insumos.
hace un outsourcing o un  Alquileres.
abandono de algún área de  Comisiones de venta.
actividad de la empresa.
Gastos no desembolsables

Corresponden a gastos que, sin ser salidas de caja, es posible agregar a los
costos de la empresa con fines contables, permitiendo reducir la utilidad sobre la
cual se deberá calcular el monto de los impuestos a pagar, como:

 Depreciación.
 Amortización de los activos intangibles.
 Valor libro de un activo que se venda.

Impuestos
En la etapa del cálculo del impuesto, se aplica la tasa tributaria porcentual
sobre las utilidades antes de impuesto para determinar el monto impositivo, que es
un egreso efectivo necesario de incorporar en la construcción del flujo de caja.
Después de calculado y restado el impuesto, se obtiene la utilidad neta.

Ajustes por gastos no desembolsables

Por no ser los gastos no desembolsables salidas de caja, se restan primero


para aprovechar su descuento tributario, y se suman en el ítem Ajuste por gastos
no desembolsables, con lo cual se incluye sólo su efecto tributario, anulando su
efecto contable en el flujo de caja.

Ingresos y egresos no afectos a impuestos

Son todos aquellos movimientos de caja que no modifican la riqueza contable


de la empresa y que, por lo tanto, no están sujetos a impuestos.

Los egresos no afectos a impuestos son las inversiones, ya que no aumentan


ni disminuyen la riqueza contable de la empresa por el solo hecho de adquirirlos.
Generalmente es sólo un cambio de activos (máquina por caja) o un aumento
simultáneo de un activo con un pasivo (máquina y endeudamiento).

Los Beneficios no afectos a impuesto son el valor de desecho del proyecto y la


recuperación del capital de trabajo si el valor de desecho se calculó por el
mecanismo de valoración de activos, ya sea contable o comercial. La recuperación
del capital de trabajo no debe incluirse como beneficio cuando el valor de desecho
se calcula por el método económico, ya que representa el valor del negocio
funcionando. El valor de desecho del proyecto reflejará los beneficios que se
pueden esperar después del último año del flujo de caja proyectado.

Para la construcción del flujo de caja se consideran cinco pasos básicos que se
muestran en
Figura 1. Pasos básicos para la construcción de un flujo de caja.

Horizonte de evaluación de un flujo de caja

Un problema que se plantea frecuentemente al preparar el flujo de caja de un


proyecto es el horizonte de evaluación (o plazo en que se evaluará la inversión).
Aunque se observa que la mayoría lo hace a 10 años, existen algunos criterios
que ayudan a determinarlo.

 Si se trata de la creación de una nueva empresa, la convención es evaluar


el horizonte a 10 años.
 Si el valor remanente de la inversión se determina por la valoración de los
activos, lo más prudente es definir un horizonte coincidente con la vida útil
del o los activos de mayor valor.
 Otra opción se da cuando el proyecto tiene concentrada gran parte de las
inversiones en algunos equipos cuya vida útil es diferente de 10 años.
 Si el proyecto es de comparación de alternativas y hay flexibilidad para
cambiarse de una a otra en cualquier momento (reemplazo de un vehículo,
por ejemplo), el horizonte lo define la vida útil restante más pequeña entre
ambas alternativas.
 Si las opciones no presentan flexibilidad para sustituirse entre sí una vez
hecha la inversión (una termoeléctrica a carbón versus a petróleo), lo más
simple es calcular el costo anual equivalente y compararlos.
El horizonte de evaluación no debe confundirse con la vida útil del proyecto,
aunque puedan coincidir. Mientras que la vida útil se asocia con el tiempo durante
el cual se espera recibir beneficios o con el plazo en que se estima subsistirán los
problemas que se busca resolver, el horizonte de evaluación es el periodo durante
el cual se pronosticarán los flujos de caja para medir la rentabilidad del proyecto.

Cuando existen variaciones estacionales significativas durante un año es


posible obtener un resultado de la evaluación más certero si, en vez de anotar la
suma de los flujos durante un año, estos se capitalizan –por ejemplo,
mensualmente–, agregándoles el costo de capital utilizado dentro de un año.

Flujo de caja del inversionista

Este instrumento busca medir la rentabilidad de los recursos propios, para ello
debe agregarse el efecto del financiamiento para incorporar el impacto del
apalancamiento de la deuda. El término “apalancamiento financiero” está referido
a mecanismos financieros que son utilizados a modo de palanca para aumentar
las posibilidades de inversión. Un ejemplo de esto es el préstamo.

Debido a que los intereses del préstamo son un gasto afecto a impuesto, debe
ser diferenciada qué parte de la cuota pagada a la institución que otorgó el
préstamo corresponde a interés, ya que el éste es incorporado antes de impuesto,
y qué parte corresponde a amortización de la deuda, esta última por no constituir
cambio en la riqueza de la empresa, no está afecta a impuesto y debe compararse
en el flujo de caja después de haber calculado el impuesto. La amortización es el
método por el cual se va liquidando una deuda en pagos parciales. El importe de
cada pago sirve para solventar los intereses de la deuda, y el sobrante se abona al
capital que se debe en ese periodo.

Por último, deberá incorporarse el efectivo del préstamo para que, por
diferencia, resulte el monto que debe asumir el inversionista. Para incorporar estos
efectos una de las posibilidades es adaptar la estructura expuesta para el flujo de
caja del proyecto, incorporando en cada etapa los efectos de la deuda. Para ello
en el cálculo de las utilidades antes de impuesto debe tomarse en cuenta el gasto
de los intereses del préstamo y en la sumatoria total incorporar las deducciones de
las amortizaciones de la deuda y el monto del crédito en el año cero (Tabla 2).
Con este fin entonces debe elaborarse una tabla de pagos que refleje la deuda en
cada año, la cuota, los intereses y las amortizaciones correspondientes (Tabla 3).

+ Ingresos afectos a impuestos


- Egresos afectos a impuestos
- Intereses del préstamo
- Gastos no desembolsables
= Utilidad antes de impuesto
- Impuesto
= Utilidad después de impuesto
+ Ajustes por gastos no desembolsables
- Egresos no afectos a impuestos
+ Beneficios no afectos a impuestos
+ Préstamo
- Amortización de la deuda
= Flujo del inversionista
Tabla 2. Estructura general para la construcción de un flujo de caja del inversionista.

Año Deuda Cuota Interés Amortización


… … … … …
Tabla 3. Estructura de la tabla de pago de un préstamo.

Para conocer el monto de la cuota anual se aplica la siguiente ecuación:

𝐢(𝟏 + 𝐢)𝐧
𝐂=𝐩
(𝟏 + 𝐢)𝐧 − 𝟏

Donde las variables corresponden a C: el valor de la cuota, P: el monto del


préstamo, i: la tasa de interés y n: el número de cuotas en que se servirá el
crédito.

El monto de interés corresponde a la deuda de cada año multiplicado por la


tasa de interés anual, y el monto que amortizará la deuda inicial se calcula como
la diferencia entre la cuota y en interés por pagar.

Otra manera de llegar a este flujo del inversionista se logra incorporando en la


tabla de pagos ya calculada el efecto del ahorro tributario de los intereses del
préstamo, el cual, al incluirse como un gasto, permite bajar la utilidad contable y,
por tanto, el monto del impuesto por pagar (Tabla 4). El ahorro fiscal o tributario se
fundamenta, en que por cada peso de costo o gasto que se pague en un proyecto,
tiene un ahorro en el impuesto de renta y patrimonio, por esta razón algunos
financieros recomienda, endeudarse y pagar intereses, a cambio de aumentar el
aporte de capital de los propietarios del negocio. Este valor corresponderá a un
porcentaje de los intereses anuales por pagar lo que traerá como resultado una
reducción del importe de cuota pertinente.

Año Deuda Cuota Interés Amortización Interés Neto Cuota Neta


Impuesto De Impuesto
… … … … … … …
Tabla 4. Estructura de la tabla de pago de un préstamo, con efecto del ahorro tributario.

Una fuente alternativa de financiamiento de las inversiones de un proyecto lo


constituye el leasing, instrumento mediante el cual la empresa puede disponer de
determinados activos con anterioridad a su pago. Leasing es una palabra en
idioma inglés que significa "arriendo" y sirve para denominar a una operación de
financiamiento de máquinas, viviendas u otros bienes. Esta consiste en un
contrato de arriendo de equipos mobiliarios e inmobiliarios por parte de una
empresa especializada, la que de inmediato se lo arrienda a un cliente que se
compromete a comprar lo que haya arrendado en la fecha de término del contrato.

Si se incorpora la opción de leasing para financiar una parte de la inversión, en


el momento cero aparecerá sólo la inversión que no es financiada con este
mecanismo, observándose el mismo efecto que para el flujo del inversionista, es
decir, ser tratado como un arrendamiento, la cuota total se resta antes de
impuesto, con la cual la depreciación se reduce sólo a aquellos activos que se
financian por la compra, compensando así el efecto tributario en ambos casos.

Flujos de cajas de proyectos en empresas en marcha

El análisis de las decisiones de inversión en empresas en marcha se diferencia


del análisis de proyectos de creación de nuevos negocios, particularmente por la
irrelevancia de algunos costos y beneficios que se observarán, en el primer caso,
en las situaciones con y sin proyecto. Por ejemplo, si se evalúa reemplazar un
vehículo, el sueldo del chofer o del guardia de seguridad es irrelevante para la
decisión, ya que cualquiera sea la marca que se elija, la remuneración de ésta
seguirá siendo la misma. Los costos y beneficios comunes a ambas alternativas
no influirán en la decisión que se tome. Sin embargo, sí lo harán aquellos que
modifiquen la estructura de costos o ingresos.

Cuando el proyecto se evalúa para una empresa en marcha, se pueden


presentar distintas situaciones que deben ser claramente comprendidas para
poder emplear en forma correcta los criterios que incorporen las particularidades
de cada una de esas situaciones.

Cuando se comparan proyectos con distintas vidas útiles, dos procedimientos


destacan sobre el resto: evaluar todos los proyectos al plazo de término del que
tiene la menor vida útil o calcular el costo anual equivalente de las opciones. En el
primer caso, se asume que si el máximo tiempo que puede mantenerse una
situación está dado por la opción de menor vida útil, la evaluación considerará la
conveniencia de mantener esa opción por todo el resto de su vida útil o sustituirla
hoy por otra. Es decir, si la empresa tuviera un equipo usado cuya vida útil es de
cinco años más y su alternativa en el mercado tuviera una vida útil de ocho años,
la evaluación supone que las opciones son cambiar hoy el equipo usado o hacerlo
al cabo de cinco años, al término de su periodo esperado de uso.

El valor de desecho de la alternativa de mayor duración reflejará los beneficios


adicionales que podrían esperarse de su mayor vida útil.

En el segundo caso, se supone que las opciones de distinta vida útil son
repetibles en el largo plazo, por lo que calcular un flujo promedio anual en que se
consideren los costos de inversión, operación y capital, así como los beneficios de
operación y remanentes de la inversión, es equivalente a evaluar ambas en el muy
largo plazo. Por ejemplo, si se evalúan dos proyectos, uno con una vida útil de tres
años y otro con una vida útil de 4 años, equivaldría evaluar ambas propuestas a
los 12 años.

Los proyectos más comunes en empresas en marcha se refieren a los de


reemplazo, ampliación, externalización o internalización de productos o servicios y
los de abandono.

Los proyectos de reemplazo se originan por una capacidad insuficiente de los


equipos existentes, un aumento en los costos de operación y mantenimiento
asociados con la antigüedad del equipo, una productividad decreciente por el
aumento en las horas de detención por reparaciones o mejoras, o una
obsolescencia comparativa derivada de cambios tecnológicos.

Los proyectos de ampliación se pueden enfrentar por sustitución de activos


(cambio de una tecnología pequeña por otra mayor) o por complemento de activos
(agregación de tecnología productiva a la existente).

La externalización de procesos o servicios (conocida como outsourcing) tiene


los beneficios de permitir la concentración de esfuerzos, compartir riesgo de la
inversión con el proveedor, liberar recursos para otras actividades, generar
ingresos por venta de activos y aumentar eficiencia al traspasar actividades a
expertos, entre otros. Sus principales desventajas son la pérdida de control sobre
la actividad, la dependencia a prioridades de terceros, el traspaso de información y
el mayor costo de operación al tener que pagar a un tercero su propio margen de
ganancias. Los proyectos de internalización de procesos o servicios permiten
aumentar la productividad –si logra reducir los costos mediante la disminución de
recursos manteniendo el nivel de operación– o el nivel de actividad, disminuyendo
las capacidades ociosas sin incrementar los recursos.

Los proyectos de abandono se caracterizan por posibilitar la eliminación de


áreas de negocio no rentables o por permitir la liberalización de recursos para
invertir en proyectos más rentables.

Cuando un proyecto mide la conveniencia de un reemplazo de activos,


generalmente será irrelevante el cambio en los niveles de capital de trabajo para
financiar la operación del negocio. Pero cada vez que se evalúe y sea una
ampliación de la capacidad como la internalización de algún proceso de la
empresa o el outsourcing o abandono de alguna actividad realizada internamente,
se deberá incluir, según corresponda, el incremento o la disminución de la
inversión mantenida en capital de trabajo.

Existen dos formas de determinar la conveniencia de una inversión que genere


un cambio respecto de una situación existente; una es la que se realiza mediante
la proyección de dos flujos de caja cuyos resultados deben ser comparados: uno
para lo que se denomina la situación base, o sin proyecto, y otro para la situación
con proyecto.

En ambos casos, se deberá estimar el comportamiento del flujo de caja que


efectivamente se espera que pueda ocurrir si se optara por seguir uno u otro curso
de acción. Por ejemplo, si el proyecto evalúa la conveniencia de realizar un
reemplazo de alguna maquinaria, se deberá anotar, en el momento 0 (hoy) de la
situación con proyecto, el beneficio dado por la posibilidad de la venta del equipo
en uso y la inversión por la compra del sustituto. Por este concepto, sin embargo,
no se deberá anotar ningún valor en la situación base, por cuanto ni se venderá el
equipo actual ni se comprará uno nuevo.

Una alternativa al criterio de comparar la situación base con la situación con


proyecto es efectuar un análisis incremental, que, correctamente aplicado, debe
conducir al mismo resultado. Para ello se calcula en un solo flujo, qué diferencias
se producirán en los ingresos y egresos si se decide optar por el reemplazo.

De acuerdo con esto, el resultado de ambas alternativas debe no solo conducir


a la misma decisión, sino también mostrar exactamente la magnitud monetaria de
la diferencia de los resultados. Por ejemplo, si el resultado de la primera
alternativa muestra un beneficio neto para la empresa de $10.000 en la situación
base y de $13.000 para la situación con proyecto, en el análisis incremental, el
resultado tendría que mostrar un beneficio neto de $3.000, que reflejaría en cuánto
mejora (o empeora) la situación de la empresa si se ejecuta el proyecto. Con este
criterio, si el resultado incremental fuese negativo en $4.000, no deberá
interpretarse como una pérdida atribuible a si se hace el proyecto, sino a una baja
comparativa de los beneficios por este monto.
CONCLUSIONES

 Del estudio de mercado se obtiene la información para la estimación de los


ingresos del flujo de caja.

 Del estudio técnico y organizacional se obtiene la información para la


estimación de los egresos del flujo de caja.

 Aunque la intención de un proyecto no es venderlo después de un tiempo


de operación, existen métodos para la estimación de su valor de desecho.

 Al buscar generar un cambio en un proyecto, con el método de situación


base/situación con proyecto y el método de análisis incremental, se debe
llegar a la misma conclusión.

 Los gastos no desembolsables (depreciación, amortización y valor libro de


los activos que se venden) permiten disminuir la utilidad contable y por
ende los impuestos a pagar sobre ella.

 Para realizar el flujo de caja del inversionista se debe tener en cuenta el


préstamo y la amortización de la deuda.

 Si hay variaciones estacionales, los momentos en el flujo de caja deben ser


acorde a la estacionalidad.

 Al tomarse en cuenta el efecto del ahorro tributario de los intereses del


préstamo en la tabla de pagos del mismo, es posible reducir la utilidad
contable y por lo tanto el monto de impuestos a pagar.
BIBLIOGRAFÍA

 Nassir S. Chain “Proyectos de inversión – Formulación y evaluación”


Segunda edición, PERSON.

 Nassir Sapag Chain “Proyectos de inversión – Formulación y evaluación”


Segunda edición, PERSON.

 Arturo Morales, José A. Morales “Proyectos de inversión – Evaluación y


formulación” Primera edición, Mc Graw Hill.

 “Norma Internacional de Contabilidad 38. Activos intangibles” 1998, IASCF.