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IMPACTO EN LA ECONOMIA BOLIVIANA A

CONSECUENCIA DE LAS PÉRDIDAS TERRITORIALES


CON LA REPUBLICA DE CHILE

1. INTRODUCCIÓN
El estudio consiste en investigar, analizar, comparar y posteriormente cuantificar el
impacto económico que sufre el estado por la desmembración territorial de 1989
mediante el uso de datos históricos y series de tiempo que el país vecino alcanzo
sirviéndose de estos territorios, su actividad en ellos, su explotación de recursos y
su empleo que se muestra reflejado directamente en su balanza comercial y su
PIB.
Este resultado podrá demostrar la perdida cuantificable en términos económicos
que Bolivia pierde y mediante la utilización de análisis econométricos cuanto
perdió durante los últimos años es decir, el impacto económico que acarreo y
acarrea en la actualidad esa guerra.

2. GENERALIDADES

El acceso de los países al mar ha sido y sigue siendo una cuestión controvertida.
Algunos autores consideran que la salida al océano es un factor determinante a la
hora de explicar por qué algunos países que carecen de costa se encuentran en
desventaja respecto de aquellos otros que sí poseen costa. En cambio, para otros
autores la situación de desventaja de las naciones sin litoral respecto de aquellas
que sí lo tienen se debe no sólo a su “enclaustramiento”, sino también a otros
elementos como su fortaleza institucional.

Ahora bien, con independencia de si la salida al océano es o no el factor que


determina que un Estado sea menos próspero que sus vecinos de la costa, lo
cierto es que para uno de estos países enteramente rodeados por tierra, Bolivia, la
“mediterraneidad” es una cuestión central. Este país nunca ha dejado de mirar
hacia el mar y por ello mantiene un diferendo con la vecina Chile que se ha
convertido en uno de los asuntos de más compleja resolución en América Latina.

Entre 1879 y 1884 tuvo lugar un conflicto armado que enfrentó a Chile con Perú y
Bolivia, conocido como la Guerra del Pacífico. Este conflicto, cuyo detonante fue la
explotación de los nitratos, terminó con las provincias peruanas de Tarapacá y
Arica y los territorios bolivianos del Departamento del Litoral en manos de Chile.

Las relaciones entre este último y Perú fueron restablecidas inmediatamente por el
Tratado de Paz suscrito en Ancón el 20 de octubre de 1883, en virtud del cual
ambos países acordaron que Tarapacá y Arica quedarían bajo control chileno
durante diez años y que, expirado este plazo, un plebiscito decidiría la pertenencia
definitiva de esos territorios a uno u otro Estado. Sin embargo, en el caso de
Bolivia y Chile no ocurrió lo mismo, ya que estas naciones no firmaron la paz
definitiva sino que sólo suscribieron un Pacto de Tregua en 1884 que ponía fin a
las hostilidades, pero dejaba los territorios bolivianos del Departamento del Litoral
ocupados por las fuerzas chilenas.

Esta nueva realidad, que suponía la “asfixia” de Bolivia porque se le negaba una
salida al Pacífico, requería una solución que evitara mantener encendido un foco
de pugna en los siglos venideros. En este contexto, en 1885 ambos países
intentaron alcanzar un arreglo mediante la firma de un acuerdo de paz y amistad,
otro de comercio y otro de transferencia territorial en el que Chile se comprometió
a entregar a Bolivia las provincias peruanas cautivas, si el plebiscito que se iba a
celebrar sobre el destino de ambas le era favorable. Sin embargo, este intento de
cesión que Chile veía con buenos ojos porque consideraba que estos territorios
adyacentes a Bolivia eran su salida natural al mar, no llegó a producirse porque
Perú, que mantenía la expectativa de recuperar sus territorios perdidos, no estaba
dispuesto a aceptar tal acuerdo y alegó que Chile no poseía título jurídico alguno
sobre estas provincias para realizar tal ofrecimiento a Bolivia.
Posteriormente, tras este intento frustrado de alcanzar un arreglo, llegó la paz
definitiva entre ambos países. Así, el 20 de octubre de 1904 las autoridades
bolivianas y chilenas suscribieron un Tratado de Paz, por el cual el primero
entregaba al segundo su litoral a perpetuidad y este a cambio adquiría una serie
de obligaciones para compensar al primero, entre las que sobresale la
construcción de un ferrocarril que uniera Arica y La Paz, la entrega de 300.000
libras esterlinas o el reconocimiento de libre tránsito boliviano por territorio y
puertos chilenos.

De este modo, Bolivia perdía 400 kilómetros de costa y 120.000 km2 de superficie
y se convertía en un país sin salida al mar. Sin embargo, a diferencia de otras
pérdidas territoriales que tuvo con otros países limítrofes como Brasil y Paraguay,
la perdida de la única franja de tierra que lo vinculaba al mar sí tuvo efectos en el
imaginario boliviano, pues, pese al acuerdo, el país del altiplano no cejó en su
empeño de encontrar un arreglo que le permitiera recuperar una salida soberana
al mar.

Tan sólo seis años después de suscribir el Tratado de Paz, Bolivia propuso a Lima
y Santiago la cesión total o parcial de las provincias peruanas ocupadas por Chile
alegando que dichos territorios únicamente tenían utilidad efectiva para Bolivia.
Esta petición, similar al arreglo que se planteó en 1885, fue rápidamente
desechada, ya que no conllevaba ninguna obligación jurídica a ninguno de los
Estados involucrados y se encontró una vez más con la oposición peruana que
alegaba que mantenía sus títulos jurídicos válidos sobre esos territorios bajo
control chileno y que no tenía intención de cederlos voluntariamente y también con
la incapacidad chilena, que al no gozar de soberanía territorial sobre las provincias
peruanas que ocupaba, estaba impedido a otorgarle esos territorios a Bolivia.
Tras el fracaso de esta proposición por la negativa peruana, Bolivia y Chile
suscribieron en 1920 el Acta Protocolizada, por la cual ambos países se
comprometían a que Bolivia tuviese salida al mar al norte de Arica y a que Tacna y
Arica quedasen en manos de Chile. Sin embargo, dado que dicho acuerdo
suponía de nuevo la violación de la soberanía peruana no llegó a materializarse y
Bolivia vio frustrada otra vez su aspiración de recuperar el litoral perdido.

Ahora bien, estos reveses, lejos de disuadir a las autoridades bolivianas de su


empeño de conseguir un acceso al océano Pacífico, las “orientaron” hacia su
siguiente paso, que consistió en plantear la revisión del Tratado de Paz de 1904
ante la Sociedad de Naciones. Este camino, no obstante, tampoco terminó siendo
favorable a los intereses bolivianos, ya que esta organización decidió no
involucrarse en el diferendo alegando que no podía modificar por sí misma ningún
tratado porque dicha modificación es competencia exclusiva de los Estados
contratantes.
Así, tras volver al punto inicial, Bolivia continuó buscando una solución al
“encierro” que padecía desde la Guerra del Pacífico. Sin embargo, en este
momento sus aspiraciones marítimas se enfrentaban a nuevas complicaciones
debido a que en 1929 se produjo la firma de un Tratado entre Perú y Chile, por el
cual Tacna quedaba en manos del primero y Arica quedaba en manos del segundo
y ambos países se comprometían además a no cerrar sin previo acuerdo entre
ellos la cesión a un tercero de los territorios que quedaban bajo sus respectivas
soberanías, es decir, Tacna y Arica.

Las autoridades del país “enclaustrado”, pese a estos últimos contratiempos,


decidieron entonces iniciar nuevas negociaciones con la vecina Chile con el fin de
conseguir el tan ansiado litoral. La primera de estas negociaciones se llevó a cabo
entre 1946 y 1952 y en ella se discutió la posibilidad de entregar a Bolivia un
corredor al norte de Arica de alrededor de 10 km de ancho y la posibilidad de
construir un puerto y usar el ferrocarril Arica-La Paz a cambio de la utilización por
Chile de las aguas del lago Titicaca, del río Desaguadero y del lago Poopó. Sin
embargo, como era de esperar, este arreglo para dar acceso al océano a Bolivia a
través del norte chileno se estrelló ante el veto peruano.

Más tarde, en 1975, se inició otra importante negociación en relación a la


mediterraneidad de Bolivia entre los generales golpistas de Chile (Augusto
Pinochet) y Bolivia (Hugo Bánzer) que terminaron con la firma del Acta de Charaña
en la que se establecía el compromiso de mantener el dialogo en este ámbito. En
este contexto Bolivia volvió a plantear un corredor al norte de Arica hasta la Línea
de la Concordia y un enclave situado al sur del territorio que Perú perdió a partir
del Tratado de 1929 y Chile, que respondió de forma afirmativa la cesión del
corredor señalado, reclamó a cambio que se la compensase territorialmente con
una superficie equivalente. Esta “réplica” chilena a la propuesta de las autoridades
bolivianas fue respondida por estas últimas señalando la necesidad de revaluar el
tema del canje territorial. Sin embargo, nada de esto se produjo finalmente y
ambos países rompieron relaciones.

Finalmente, en 1987 se inició una tercera negociación importante entre ambos


países andinos conocida como la del “enfoque fresco”, en la cual Bolivia presentó
una primera propuesta que como en otras ocasiones reiteraba como solución la
cesión de un corredor al norte de Arica y una segunda en la que planteaba tres
posibilidades de cesión de un enclave sobre el litoral. Sin embargo, en este
momento, eventos relacionados con la política interna llevaron a Chile a rechazar
de nuevo ambas propuestas.
Por tanto, como se puede ver, ambos países se han sentado a negociar en varias
ocasiones, llegando incluso a principios de acuerdo para conceder una salida al
mar al país del altiplano que terminaban, por una u otra circunstancia,
frustrándose. Ahora bien, aunque desde el punto de vista bilateral Bolivia no ha
alcanzado su objetivo, sí cabe destacar que obtuvo un apoyo simbólico a su causa
en la Organización de Estados Americanos (OEA), pues en el centenario de la
Guerra del Pacífico –1979– la Asamblea General de esta organización aprobó la
primera de varias resoluciones en las que declaraba la necesidad de negociar
para dar a Bolivia una conexión territorial soberana con el Océano Pacífico.

Actualmente el caso se encuentra en análisis en la corte interamericana de justicia


AYA.

3. ESTUDIOS PREVIOS

La economía de Chile es la quinta mayor economía de América Latina en términos


de producto interno bruto (PIB) nominal, y también en cuanto al PIB a precios de
paridad de poder adquisitivo (PPA). Chile posee la renta per cápita más elevada
de América Latina (USD 26 836 PIB per cápita PPA y USD 17 515 PIB per cápita a
precios nominales) y pertenece a la categoría de países de ingresos altos según
el Banco Mundial.
La economía chilena ostenta índices remarcables en cuanto
a competitividad, libertad económica, desarrollo financiero, y se consagra como la
economía más dinámica de América Latina. Además, tiene la calificación de la
deuda externa más favorable del continente.
En cuanto a la inversión extranjera, Chile atrajo en 2012 casi el 18 % de las
inversiones en América Latina con USD 30 323 millones, mientras que en términos
de inversión hacia el exterior de empresas de Chile atrajo en el mismo año casi el
50 % con USD 21 090 millones, convirtiéndose en la segunda economía en
recepción y exportación de capitales y la primera en relación a su PIB en América
Latina.
Su principal sector económico es el de servicios con un 63,9 % del PIB, seguido
de la minería, que generó en 2012 el 14,2 % del PIB y el 57 % de las
exportaciones con USD 48 827 millones. Chile es el mayor productor mundial
de cobre, litio, yodo,32 y de otros productos como uvas
frescas, arándanos, ciruelas, manzanas
deshidratadas, salmón, truchas y carbonato de litio

La mina de Chuquicamata es una mina de cobre y oro a cielo abierto. Está


ubicada a 15 km al norte de Calama, y a 245 km de Antofagasta, en la región de
Antofagasta, Chile. Considerada la más grande del mundo en su tipo, es la mayor
en producción de cobre de Chile.
Chuquicamata es administrada por la empresa estatal Codelco.
La mina posee una forma elíptica, con una superficie de unas 800 hectáreas y
unos 1250 m de profundidad. Inició la producción de cobre en 1915 y hasta 2007
contó con el campamento o poblado minero homónimo, destinado a albergar a los
trabajadores y sus familias.
A partir del año 1915 se inicia la explotación a escala industrial de los óxidos,
mediante el rajo Chuquicamata. Desde la década de 1930 se incorpora el
beneficio de minerales mixtos (óxidos de cobre y sulfuros de cobre). En los años
cincuenta, con la instalación de la planta de flotación comienza la explotación de
los sulfuros de cobre. A la fecha ha producido aproximadamente 34 millones de
toneladas de cobre fino.

La minería forma parte de nuestra identidad como nación, y ha sido y sigue siendo
clave para el desarrollo del país. Su importancia ha sido evidente durante nuestra
historia, es innegable su aporte presente y futuro por ser una industria de largo
plazo.

La minería ha sido protagonista de la senda de crecimiento que ha tenido la


economía chilena en las últimas décadas. Luego de una producción de cobre
estancada en torno a 1,4 millones de toneladas anuales durante los años’80, en la
década siguiente se observó un crecimiento sostenido, alcanzando más de 4
millones de toneladas. Posteriormente ese crecimiento continuó, aunque a menor
ritmo, y en los últimos años la producción se está acercando a 6 millones de
toneladas anuales. Esto ha permitido que Chile pase a representar desde un 16%
de la producción mundial antes de los ’90 a un 32% en años recientes, y un 30%
durante el 2015.

Cabe destacar que el crecimiento se observó tanto en la minería privada de


capitales extranjeros y capitales nacionales, como en la minería estatal, dando
origen quizás al caso más notable de convivencia entre los tres modelos de
propiedad.

Aunque, muy marcado por las fluctuaciones de precios, la participación de la


minería en el PIB se ha ubicado en torno al 9%, desde mínimos en torno al 7% en
algunos años de los ’90, hasta máximos sobre el 20%, en algunos años de la
segunda mitad de la década del 2000.

Desde la promulgación del Estatuto de Inversión Extranjera en 1974 hasta el año


2012 se han materializado inversiones por más de 90 mil millones de dólares, de
los cuales un tercio corresponden a minería.
Consecuentemente, la inversión en exploración en Chile pasó desde valores por
debajo de los 100 millones de dólares anuales, a montos cercanos a 1.000
millones. Este esfuerzo ha permitido, por ejemplo, que Chile mantenga en torno al
30% de las reservas mundiales de cobre.

Por otra parte, la participación de las exportaciones mineras en relación al total de


envíos de Chile sigue siendo la más importante de nuestra economía, el cobre
representa más del 90% de las exportaciones mineras del país, mientras que un
55% de las exportaciones corresponden a productos mineros. De igual modo, la
minería es el sector económico con mayor contribución a los ingresos fiscales, con
una participación cercana al 15% durante el 2012, presentando una baja durante
el 2013 en adelante. Hoy se sitúa en torno al 6%.

Junto con las condiciones jurídico–institucionales, reforzadas por el marco de


estabilidad democrática y consensos políticos, el despegue de la minería también
se hizo posible por la calidad de sus capital humano. Nuestra gente,
especialmente en el norte, posee una sólida cultura y tradición minera y una
creciente formación técnica en nuevas tecnologías, a la que las empresas
dedicaron importantes recursos en la capacitación de sus trabajadores.
Especialmente a través de la creación del Consejo de Competencias
Mineras durante el 2012, constituyéndose en el primer skill Council de Chile,
siendo un aporte fundamental en la formación de capital humano, ya que une al
mundo de la educación técnico-profesional, con el de la industria, de manera que
los organismos de educación ofrezcan formación de clase mundial para los
perfiles requeridos por las empresas del sector y sus principales proveedores de
operación, incrementando así productividad de la industria.

Un último factor que cabe destacar y que facilitó la expansión minera es la


adecuada infraestructura vial, portuaria, energética y de comunicaciones, que en
parte ha sido provista a partir de la propia actividad minera.

Mirando hacia el futuro, una cartera de proyectos mineros en ejecución por 15 mil
millones de dólares y de proyectos en evaluación por otros 35 mil millones, sitúa al
sector en las puertas de una importante fase de expansión, que por cierto requiere
la superación de diversos desafíos. Al respecto, en los últimos años se han
observado limitaciones a la competitividad de la minería chilena en aspectos tales
como caída en la ley mineral, disponibilidad y costo de energía, disponibilidad de
agua, productividad del capital humano y certeza jurídica de las autorizaciones. Es
un desafío superar estas limitaciones para que la minería profundice su aporte al
país y continúe siendo motor del desarrollo nacional.
4. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

IDENTIFICACIÓN DEL PROBLEMA

Bolivia desde principios del siglo XX, utiliza un modelo económico basado en la
extracción de recursos minerales, recursos hidrocarburíferos, con un sector
empresarial monopólico atrasado y dependiente del sector extractivo y estatal.
Bolivia goza de una gran riqueza natural y una amplia diversidad biológica,
abundante agua y recursos minerales, así como de un considerable potencial de
energía y de gas natural.

Bolivia es un país proveedor de materias primas, dependiente de los recursos


naturales y es claro que una salida al ámbito del comercio por medio marítimo
potenciaría de gran manera las mismas características que tiene un país tan rico
en diversidad como lo es Bolivia.

Tomando en cuenta estos aspectos, se identifica el problema al determinar


cuantitativamente las consecuencias económicas que sufrio el país en el diferendo
marítimo con Chile, es decir las consecuencias por la no tenencia de los recursos
geográficos traducidos en territorio, costa y mar, que refleja en la disminución
evidente de la economía boliviana, en ámbitos como el empresarial, económico,
político, comercial, militar entre otros.

El impacto que estas economías en cuestión provocaron a la economía boliviana,


no pueden ser definidas sin la formulación adecuada en bases económicas del
estudio de ambos países, y el trabajo en esta oportunidad se considera de gran
importancia para el conocimiento de esta información de mucho interés para
todala población.

5. FORMULACIÓN DEL PROBLEMA

¿Cuál es el impacto en la economía boliviana a causa de las perdidas territoriales


con la república de Chile?
FIGURA 1: Árbol del Problema

CAUSA
Causa
- Desconocimientos de estudios respectivos al tema
- Estudios comparativos entres Bolivia y Chile
- La ausencia de un acuerdo bilateral
PROBLEMA
Causa
Se desconoce el impacto que provoca en la economía boliviana laperdida
territorial con la republica de Chile
EFECTO
Causa
Dificultad para poder comprender de mejor manera las consecuencias el impacto
económico en Bolivia, por esta perdida territorial.
El tiempo excesivo para estructurar políticas de la recuperación de un recurso tan
importante arrebatado.
PREGUNTA
Causa
¿Cuál es el impacto en la economía boliviana a causa de las perdidas territoriales
con la republica de Chile?

6. OBJETIVOS Y ACCIONES

OBJETIVO GENERAL

Desarrollar un modelo econométrico que posibilite determinar la cuantificación


económica que la república de Chile accedió gracias al territorio usurpado a
Bolivia.

7. JUSTIFICACION TEORICA

La importancia de realizar el presente estudio radica en que éste permitirá


determinar el nivel de impacto del crecimiento de las exportaciones en el
crecimiento económico (PBI) en Bolivia, incluyendo los recursos perdidos en la
guerra del pacifico con chile.
La actividad económica en el territorio perdido con chile es fuertemente
dependiente de la actividad minera, sector en que la Región aporta más del 60%
del PIB de la minería nacional. La minería es el mayor sector económico, la
primera fuente de trabajo y el principal consumidor de la industria, comercio y
servicios regionales. Esta Región concentra el 51% de la producción minera del
país de Chile, en cuanto a volumen de minerales, la II Región realiza un
significativo aporte , con un 50% del cobre y un 100% de carbonato de litio, de
salitre y de sulfato de sodio.
La gran minería del cobre está representada en la región por el complejo minero
de Chuquicamata, cuyos yacimientos se encuentran ubicados a 340 Km al noreste
de Antofagasta. Otras minas de cobre importantes en la Segunda Región son: La
Exótica, Radomiro Tomic y La Escondida.
Al cobre le siguen otras producciones metálicas, tales como plata, molibdeno, oro
y hierro. En el sector de la minería no metálica destaca el yodo, el cuarzo y los
carbonatos de calcio.
Actualmente relacionando las Reservas Internacionales Netas del Banco Central
(RIN), el conferenciante reconoció que alcanzan actualmente a unos $us 12.000
millones en divisas, por el momento, dado el extraordinario nivel de las RIN, no
hay muchas expectativas al respecto que Bolivia contaba con $us 11,357 millones
de reservas en divisas a fines de 2015, aunque en el pasado año se han perdido
$us 1,869 millones.

8. HIPOTESIS

Si se logra obtener un modelo económico que ayude a determinar cuál fue aporte
al crecimiento económico de Chile de los territorios ganados a Bolivia en la guerra,
entonces se contara con la información estimada del impacto económico que tuvo
el país, el cual ayudara a la toma de decisiones futuras.
9. IDENTIFICACION DE LAS VARIABLES

PECh Producción económica de la 2 región de Chile

MC Mina Chuquicamata

PP Producción piscícola

A Agroindustria

10. MARCO TEÓRICO


La Región de Antofagasta (II) se ubica en el norte entre los 21° 28’ hasta
aproximadamente los 25° 40’ de latitud sur. La superficie regional presenta una
longitud de 500 kilómetros aproximadamente, y abarca un área de 126.049,10
kilómetros cuadrados, equivalentes al 16,67% del territorio nacional. La región
limita al norte con la Región de Tarapacá; al sur con la Región de Atacama; por el
oeste limita con el Océano Pacífico y al este con la República Argentina. El paisaje
de la Segunda Región es similar al de la Región de Tarapacá: ambas presentan
clima árido, escasez hidrográfica, poca vegetación y un relieve similar al resto del
país. Según Ine la población proyectado al 2016 alcanzará a 631.875 habitantes y
una densidad de 5,0 habitantes por kilómetro cuadrado

Sector económico

La actividad económica regional es fuertemente dependiente de la actividad


minera, sector en que la Región aporta más del 60% del PIB de la minería
nacional. La minería es el mayor sector económico, la primera fuente de trabajo y
el principal consumidor de la industria, comercio y servicios regionales. Esta
Región concentra el 51% de la producción minera del país, incentivada con
inversiones en tecnología e incremento de la producción en empresas productoras
de cobre, litio, nitratos naturales y yodo; además de otros recursos mineros como
el molibdeno, boratos y oro. En cuanto a volumen de minerales, la II Región
realiza un significativo aporte al total del país, con un 50% del cobre y un 100% de
carbonato de litio, de salitre y de sulfato de sodio.
La gran minería del cobre está representada en la región por el complejo minero
de Chuquicamata, cuyos yacimientos se encuentran ubicados a 340 Km al noreste
de Antofagasta. Otras minas de cobre importantes en la Segunda Región son: La
Exótica, Radomiro Tomic y La Escondida.
Al cobre le siguen otras producciones metálicas, tales como plata, molibdeno, oro
y hierro. En el sector de la minería no metálica destaca el yodo, el cuarzo y los
carbonatos de calcio.

Otro actor en la economía regional es el sector pesquero, con empresas que


elaboran harina y aceite de pescado, pescado congelado, pescado en conservas
y ahumado. También hay extracción y cultivo artificial de algas gracilarias en el
área de Mejillones y Taltal. La pesca regional se concentra en pescado,
aportando un 7,6% de la captura nacional.
La agricultura es casi nula y se concentra en el altiplano para el consumo local,
al igual que la ganadería. Esta última está representada por Ovinos, Porcinos,
Bovinos, Caprinos, Llamas, Alpacas, Asnales, Caballares y Mulares.
La Región posee 12.644490 hectáreas de las cuales el 99,68% se encuentra
estéril.
Los cultivos regionales son fundamentalmente destinados al forraje de animales,
pues las aguas son en general salobres y no aptas para otros cultivos. En los
oasis de agua dulce como Peine, Toconao y otros se cultivan hortalizas. Con
respecto a las plantaciones frutales se concentra principalmente en manzanos,
membrillos y perales; además esta las plantaciones de uva de mesa, naranjos,
olivos, higueras, granados, ciruelo, tunas, entre otras.
Los cultivos tradicionales son escasos pero de destaca el trigo candeal, el trigo
blanco, papa y maíz.
El turismo es una actividad importante en la Región. La ciudad y puerto más
grande del norte, Antofagasta, representada por su monumento natural de La
Portada, posee otros monumentos de tipo arquitectónico de gran interés como:
el muelle salitrero, la ex aduana, la ex estación, las ruinas de Huanchaca.
También posee una bella costanera y buenas playas.
En los alrededores de San Pedro de Atacama es posible encontrar un sinnúmero
de sitios de interés histórico y folclórico, como es el caso de los poblados de
Toconao, Chiu Chiu, Caspana y Toconce.
Sin embargo, San Pedro de Atacama es uno de los lugares de Chile que más
recibe turistas, tanto nacionales como internacionales. Es un pequeño poblado
que tiene de fondo al volcán Licancabur y en donde se ha levantado una gran
infraestructura turística. Desde aquí se puede acceder al bello paisaje del Valle
de la Luna y al espectáculo de los géiseres del Tatio.
San Pedro es también la capital arqueológica de Chile, ya que cuenta con el
Museo Arqueológico Padre Le Paige, que contiene una colección de unas
400.000 piezas relacionadas con la cultura atacameña.
En esa misma zona se encuentra el Salar de Atacama, el más grande de nuestro
país, en torno al cual se emplazan típicos pueblos andinos y bellos volcanes.

En febrero, las estadísticas coyunturales que miden la actividad económica de los


sectores de Minería del cobre, Edificación, ISUP (a precios constantes y
nominales), Energía (Generación y Distribución eléctrica) anotaron contracciones
para el mismo período de comparación.

En el segundo mes del año, el sector económico Minería, en su producto principal,


cobre, alcanzó las 163.137 Toneladas Métricas de Fino (TMF), decreciendo
30,8% en doce meses, lo que significa una baja en la producción de 72.556 TMF
respecto a febrero de 2016.

El total de superficie autorizada para el mes de febrero fue de 12.903 m2, disminuyendo en
27,5% respecto a febrero de 2016, donde se habían registrado 17.796 m2.
Elementos sobre el Análisis Macroeconómico

Puede considerarse como un producto final del trabajo estadístico el análisis de


los resultados que brindan los datos de un sistema informativo, compuesto por
diversos indicadores que se relacionen entre sí. El Sistema de Cuentas
Nacionales (SCN) permite emitir determinados juicios sobre el comportamiento
económico de un país.
El objetivo esencial que se pretende con estos elementos del análisis
macroeconómico, es dar a conocer los pasos principales para diagnosticar las
principales tendencias de la economía nacional de diferentes países
latinoamericanos y que el lector compruebe la utilidad de los conocimientos
adquiridos así como su aplicación a casos concretos.
El análisis se deberá concentrar principalmente en la determinación de las
tendencias según las series de datos para los últimos quince o veinte años,
siempre que la fuentes de información así lo permitan. Por tanto, no se deberá
hacer referencia al análisis de coyuntura referido a períodos cortos.
Los aspectos a considerar para el análisis propuesto incluye:

1- Analizar la dinámica de la estructura económica, a partir del peso específico de


cada rama o conjunto de ramas económicas en el Producto Interno Bruto. Podrá
apreciarse cuales de las actividades, primarias, secundarias o terciarias van
ganando o perdiendo peso en el período analizado.

2- Calcular la Balanza de Bienes y Servicios. Es útil realizar una valoración en


términos comparables para conocer el aumento o disminución de los flujos reales
de importación y exportación. En este sentido es conveniente calcular el
coeficiente de importación y de exportación con relación al PIB. Aquí se podrá
apreciar el esfuerzo exportador o la política de sustitución de importaciones que ha
realizado el país independientemente del efecto precio.

3- Analizar el Efecto de la Relación de Intercambio y su influencia en el Ingreso


Interno Bruto Real. Este análisis se vincula al segundo aspecto que trata sobre la
balanza comercial de bienes y servicios a precios constantes.
El Efecto de la Relación de Intercambio es el resultado del movimiento de los
precios de las exportaciones e importaciones.
Aún cuando un país haya realizado un gran esfuerzo exportador y reducido sus
importaciones, esto puede disminuir por una relación de precios desfavorable. Es
por ello, que la CEPAL resta al PIB generado en el período, el Efecto de la
Relación de precios de Intercambio, obteniendo el indicador "Ingreso Interno Bruto
Real".
Lo anterior debe compararse con un análisis de la balanza de bienes y servicios
que aparece en la balanza de pagos en términos corrientes.

4- Después del paso anterior, se estudian los resultados netos de las


transferencias corrientes con el exterior. Estas pueden ser positivas o negativas.
Aquí la CEPAL hace una rectificación del indicador "Ingreso Interno Bruto Real" al
sustraer de este el monto de las transferencias totales (Remuneración neta de
factores pagados al resto del mundo y otras transferencias) y obtener el
denominado "Ingreso Nacional Bruto Real Disponible" (INBRD) Este es en
definitiva el ingreso que le queda al país después de tener en cuenta las
relaciones económicas con el resto del mundo.
Tomando como referencia este indicador es que se calcula el Ahorro Nacional
Bruto que sería la diferencia entre el INBRD menos el consumo final.
El análisis de estos resultados permitir conocer las necesidades reales de
financiamiento. Al comparar el Ahorro Nacional Bruto con el monto de la formación
bruta de capital, su diferencia expresa el préstamo neto del resto del mundo que
puede ser positivo o negativo, según el ahorro sobrepase o no alcance para
financiar la inversión. El préstamo neto del resto del mundo es el vínculo con la
cuenta corriente de la balanza de pagos.

5- Comparar la tasa de ahorro nacional bruto y la tasa de inversión bruta para


complementar el análisis anterior. Estas tasas deben obtenerse relacionando el
ahorro y la inversión con el INBRD.
Analizar la relación entre la tasa de ahorro y de inversión y la dinámica de
crecimiento económico.

6- Investigar la estructura de la demanda interna. Determinar que‚ peso específico


corresponde a cada agregado (Formación Bruta de capital y Consumo Final).
Establecer la relación entre estos dos indicadores y estudiar la estructura interna
de cada uno de ellos.
Deberá prestarse especial atención para el análisis. ¿Qué tendencia presenta el
Consumo de Hogares Residentes y el Consumo de Gobierno, así como las
tendencias dentro de la Formación Bruta de Capital?. De los dos componentes de
la FBK, la FBKF y la variación de existencias tienen particular interés.

7- Adicionalmente a lo anterior y, aunque el Sistema de Cuentas Nacionales no


brinda información sobre algunas variables económicas, es importante analizar el
comportamiento de la inflación, el empleo, el déficit presupuestario y su relación
con el PIB, así como otros datos sobre las producciones principales del país.
8- Será de gran significado el análisis de los indicadores sociales que presenta
cada país, tales como mortalidad infantil, tasa de alfabetización, esperanza de
vida, etc.

9- Asumiendo el carácter predominante de los enfoques macroeconómicos


contemporáneos, así como a la manera como los Estados manipulan los
instrumentos de política económica de tipo keynesiano y neoclásico, debe definir
qué tipo de enfoque predomina en ese país y mostrar los argumentos de su
explicación. (Recuerde que los instrumentos de política económica se conforman a
partir de: políticas fiscales, monetarias, de renta y exterior); sin embargo debe
concentrarse en las dos primeras debido a su peso en el logro o no de los
equilibrios macroeconómicos. Se le aconseja que deberá volver de nuevo a las
características de ambos enfoques y a la manera de cómo conciben las relaciones
funcionales de las variables, en la búsqueda de los equilibrios macroeconómicos,
sobre todo lo que tiene que ver con la manipulación del presupuesto y de la masa
monetaria, esta última referida especialmente a la tasa de interés.
INDICE DE CONTENIDO

1. INTRODUCCION
2. GENERALIDADES
3. ESTUDIOS PREVIOS
4. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
5. IDENTIFICACION DEL PROBLEMA
6. OBJETIVOS Y ACCIONES

OBJETIVO GENERAL

7. JUSTIFICACION TEORICA
8. HIPOTESIS
9. IDENTIFICACION DE VARIABLES