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TEMA 1: LA PREHISTORIA Y LA EDAD ANTIGUA.

· La Prehistoria: Es el periodo más largo de la historia de la humanidad ya que abarca comprendido


desde el comienzo de la vida humana (primer homínido, Australopithecus, hace unos 4 millones de años)
hasta la invención de las escritura hacia el 3.500 a. de C.

· La Edad Antigua: Comienza con la aparición de los primeros documentos escritos y llega hasta el final
del dominio romano, siglo V.

ESQUEMA:

1) La prehistoria. Atapuerca (Burgos), el yacimiento más importante de Europa.


2) Los pueblos prerromanos. Las colonizaciones de fenicios, griegos y cartagineses.
3) Conquista y romanización: el legado romano en la cultura hispánica.
4) Las invasiones bárbaras. El reino visigodo: instituciones y cultura.

INTRODUCCIÓN

La localización geográfica de la Península Ibérica, entre Europa y África y entre el Atlántico y el


Mediterráneo pueden ayudarnos a comprender la diversidad de pueblos y culturas que han encontrado en
el solar ibérico lugar de asentamiento a lo largo de los siglos. De hecho, la presencia humana se remonta
hace más de 800.000 años (Atapuerca), en una larga etapa que se conoce con el nombre de Prehistoria.
Tiempo después, tras la revolución neolítica, pueblos procedentes del continente europeo por el norte
(indoeuropeos) y del Mediterráneo oriental por el este (fenicios, griegos y cartagineses) inician distintas
formas de colonización, asentamiento o dominio hasta la conquista de la península por Roma. La
romanización fue un largo proceso (218 a. C.- 476 d. C.) que trajo consigo la asimilación por parte de los
pueblos peninsulares de las instituciones y cultura romana. La llegada de los pueblos germánicos a
comienzos del siglo V y la creación de un Estado visigodo que desaparecerá con la invasión islámica,
marcan el fin de la Edad Antigua.

1) LA PREHISTORIA.EL PALEOLÍTICO PENINSULAR. El proceso de hominización en la Península


Ibérica. Nuevos hallazgos. Atapuerca.

La prehistoria se divide en tres etapas: Paleolítico (piedra vieja), Neolítico (piedra nueva) y Edad de los
Metales.

 PALEOLÍTICO

Paleolítico Inferior. Desde la aparición del primer homínido hace 4 millones de años hasta la aparición de
la agricultura hace unos 10.000 años a. de C.

Tres periodos: Inferior, Medio y Superior

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Este periodo se caracteriza porque la población era nómada, vivía de la caza, la pesca y la recolección y
tenía tecnología basada en la talla de la piedra. Es en esta etapa cuando se produce el proceso de

hominización.

Las excavaciones en la Sierra de Atapuerca (Burgos) han sacado a la luz restos humanos de poblaciones
preneandertales de una antigüedad aproximada de 800.000 años que, en este caso, parece pertenecen a
una nueva especie a la que se ha dado el nombre de Homo antecesor (descubierto en 1994 y etiquetado
en 1997). Fue la revista «Journal of Archaeological Science fue la que bautizó con este nombre los restos
encontrados.

Eran individuos altos, fuertes, con rostro de rasgos arcaicos y cerebro más pequeño que el del hombre
actual, y con menos circunvoluciones cerebrales. Al parecer practicaban el canibalismo.

La definición de esta especie es fruto de los más de ochenta restos hallados desde 1994 en el nivel TD6
del yacimiento de Gran Dolina en la sierra de Atapuerca, y que datan de hace al menos 900 000 años,
según mediciones paleomagnéticas.

De acuerdo con sus descubridores, entre los caracteres anatómicos de estos homínidos cabe destacar un
conjunto de rasgos muy primitivos en el aparato dental, que llevaron a establecer una relación entre éstos
y los homínidos africanos del Pleistoceno Inferior. Una mandíbula muy bien conservada de una mujer H.
antecessor, de entre 15 y 16 años, recuperada del yacimiento de la Gran Dolina tiene similitudes muy
claras con las del Hombre de Pekín (Homo erectus), lo que sugiere un origen asiático de H. antecessor.
Sin embargo, el patrón de desarrollo y erupción de los dientes es prácticamente idéntico al de las
poblaciones modernas.

En el mismo yacimiento y, en concreto, en la Sima de los Huesos, se han hallado en 1992 numerosos
restos pertenecientes al Homo Heidelbergensis, con una antigüedad de 350.000 años. Se encontraron
5000 fósiles pertenecientes a unos 30 individuos, que datan de hace 400 000 años, considerados
antepasados de los neandertales, restos estos que están muy bien conservados; entre ellos destacan el
cráneo número 5 (llamado popularmente "Miguelón") que está completo, y del cual recientemente se
realizaron estudios que dan cuenta de una lateralidad en el cerebro (era diestro), y una pelvis muy bien
conservada de un individuo conocido popularmente como "Elvis". En China se han encontrado fósiles que
concuerdan con este grupo, en el sitio de Dali; un cráneo de hace 280 000 años, y un esqueleto en
Jinniushan.

Es una especie extinta del género Homo, que surgió hace más de 600 000 años y perduró al menos hasta hace

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200 000 años. Eran individuos altos que tenían 1,80 m de estatura y muy fuertes (llegarían a 105 kg), de
grandes cráneos que median 1350 cm³, muy aplanados con relación a los del hombre actual, con
mandíbulas salientes y gran abertura nasal. ). Las mandíbulas también poseían una gran fuerza y robustez a
causa del estrés al cual eran sometidas. Se trata de la primera especie humana en la que es posible detectar
indicios de una mentalidad simbólica. . Otro parecido con el Homo sapiens actual era su aparato fonador. Esto dio
a pensar que el lenguaje, entendido de una manera quizás diferente a la actual, ya estaba presente en estos grupos.

Su nombre científico deriva de la proximidad de la ciudad de Heidelberg (Alemania) al lugar donde fueron
hallados los primeros fósiles, lo que subraya el hecho de que se trata de los primeros homo que alcanzaron
las estepas del centro y norte de Eurasia. Su anatomía ha sido descrita en gran parte por los restos
encontrados en el yacimiento de la Sima de los Huesos en Atapuerca.

Una hipótesis probable es que tanto los neandertales (Homo neanderthalensis) como los humanos modernos (Homo
sapiens) sean descendientes directos de Homo heidelbergensis

La cultura de estos homínidos del Paleolítico Inferior sería la típica de los cazadores-depredadores
nómadas, agrupados en hordas muy pequeñas, sin hábitat permanente, que acampaban al aire libre
próximos a los ríos, en cuyas terrazas se han encontrado restos junto a los mamíferos que cazaban
(elefantes), como en los yacimientos de Torralba y Ambrona (Soria).

Los utensilios asociados con los fósiles consisten básicamente en "piedras de cortar" y algunas
herramientas de lascas como puntas y raspadores de madera, hueso y asta, siendo los iniciadores de esta
técnica. Dentro de su tecnología encontramos el bifaz también llamado hacha de mano; es de grandes
dimensiones y está tallado por ambas caras. Su utilidad es muy diversa. Según análisis de otras piedras
muestran su empleo para curtir pieles o trabajar la madera, hace 400 000 años ya usaban rudimentarias
lanzas de madera. También es muy probable que en esta época el fuego fuese utilizado y paulatinamente
generalizado, ya que hay evidencias de fogatas.

Dentro de esta especie también podemos empezar a hablar sobre pequeños grupos con una cohesión
social, ya que según estudios paleontológicos de diferentes restos se han hallado, por ejemplo,
mandíbulas totalmente desdentadas; esto indica que el anciano, tras perder su dentadura, siguió viviendo
ayudado por sus congéneres. El estudio de las dentaduras de los heidelbergensis también revela otro
aspecto evolutivo de sumo interés: los molares y la dentadura definitiva les aparecían entre los 5 y 6 años
tras ser paridos esto induce a pensar que los heidelbergensis estaban caracterizados por una
prematuración que implicaba un prolongado cuidado de las crías con el posible establecimiento de fuertes
relaciones afectivas entre los individuos, la existencia de fuertes relaciones afectivas habría cohesionado a
las "sociedades" heidelbergensis de un modo que les capacitaba para, por ejemplo, desarrollar eficaces
estrategias de caza y de supervivencia en general.

En el Paleolítico Medio (100.000-40.000 años) en la Península, como en el resto de Europa, el homínido


característico es el Homo de neandertal. Los primeros fósiles fueron encontrados en Engis (Bélgica). Se han
encontrado pocos restos humanos del homo de neandertal en Atapuerca pero sí utensilios (como novedad usan
mangos de madera para encajar las piedras talladas y las piezas son más pequeñas y especializadas). Por tanto
practicaban una industria de lascas muy evolucionada (raederas, puntas de azagaya). Hasta la aparición de los restos
del hombre antecesor en Atapuerca se creía que el hombre de Neardental había sido el primero en llegar a Europa
desde Africa.

El hombre de Neandertal1 (Homo neanderthalensis u Homo


sapiens neanderthalensis) es una especie extinta del género
Homo que habitó únicamente en Europa . Anatómicamente, los
esqueletos neandertales son robustos adaptados al clima frío de
las glaciaciones, con un tórax ancho y extremidades cortas. El

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cráneo se distingue por los arcos supraorbitarios prominentes, frente baja e inclinada, la ausencia de mentón y una
capacidad craneal comparable o superior a la de los hombres modernos. Los estudios anatómicos y genéticos no han
descartado que poseyeran la facultad del lenguaje hablado.

Culturalmente ha de destacarse el creciente uso del fuego, la aparición de enterramientos y ritos funerarios
o la diversificación de los utensilios de piedra, asociados a la cultura lítica musteriense.

Se han encontrado restos con útiles de la cultura musteriense asociada a esta especie en El Castillo,
Cueva Morín (Santander); Peña Miel (la Rioja); la Cariguela (Granada); Gibraltar…

El Paleolítico Superior. Se inicia con la última glaciación (40.000-8.000 años) se asocia ya al homo
sapiens sapiens y a una cultura material más avanzada, sea por su perfeccionamiento lítico (puntas de
flecha, uso de astas de animales, arpones y agujas de hueso), sea por la utilización de nuevos materiales,
aparición del arte rupestre, etc. Yacimientos importantes a destacar son los de Las Caldas y Tito Bustillo
(Asturias); Altamira (Santander); Parpalló (Valencia); Urtiaga (Guipúzcoa).

En este periodo destacan las pinturas rupestres que aparecen en


las paredes de cuevas y abrigos de la zona cantábrica (Altamira)
donde se representan animales de épocas frías (bisontes, renos)
en los que domina el naturalismo y la policromía (pigmentos
naturales). Existen distintas culturas de acuerdo al tipo de
herramientas y talla en esta etapa: auriñaciense, solutrense y
magdaleniense.

El homo sapiens sapiens.- El termino homo sapiens


sapiens significa “hombre que piensa o hombre sabio” Llamado
también hombre de Cro-Magnon, el antecedente directo del
hombre actual. El Homo sapiens sapiens es una subespecie del
Homo sapiens la única que aún sobrevive de todo el género
Homo y de los Hominidos. Tiene una anatomía igual a la
nuestra y una gran capacidad cerebral (1350 cm3). Fue la
especie que invadió todos los continentes y la que organizó su
vida en variadas estructuras sociales, económicas y políticas.
Vivían en cuevas y una cierta división del trabajo.

Al final de este periodo se produjo un cambio climático con el fin de


las glaciaciones, y se inicia una época de transición hacia el neolítico
que se conoce con el nombre de mesolítico o epipaleolítico, se
produce una desaparición de las especies animales anteriores y la
caza se concentra en pequeños animales provocando también una
microlitización de los instrumentos utilizados de hueso o piedra.
Culturalmente en la zona levantina conviene destacar las pinturas
halladas en abrigos al aire libre, donde se representa la figura
humana, monocroma y esquemática

 EL NEOLÍTICO PENINSULAR. Agricultores y ganaderos.

La revolución neolítica representa el paso de las sociedades cazadoras recolectoras del paleolítico a las
productoras de alimentos (agricultura y ganadería) que desde Próximo Oriente se extienden por todo el
Mediterráneo a partir del 10.000 a. C. propiciando la sedentarización de la población, la elaboración de
cerámica, el trueque, los primeros tejidos, etc. Se practica una economía de subsistencia y trueque, la

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división del trabajo, una incipiente estratificación social, aparecen los jefes en la vida colectiva y una
organización mítico-religiosa.

En la Península dicho proceso se desarrolla a partir de 5000 años a C. tanto por el influjo de corriente
culturales externas como por evolución autóctona. Se desarrollan dos fases dentro del neolítico peninsular:

Primera fase. Cultura de la Cerámica Cardial (caracterizada por la existencia de recipientes


decorados con incisiones de una concha: el cardum edule).
Cronología: V milenio.
Yacimientos: Cueva de l’Or: (Levante), Montserrat (Cataluña). Asentamientos principalmente en
cuevas.
Aparición de instrumentos agrícolas (azadas de piedra pulida, molinos…) y predominio de la
actividad ganadera (cabras, ovejas).

Segunda fase. Cultura de los Sepulcros de Fosa.


Cronología: IV Milenio.
Yacimientos: Cataluña.
Localización en zonas fértiles, poblados estables, necrópolis (sepulcros de fosa) caracterizadas por
tumbas individuales con ajuar.

Ambas etapas se caracterizan por una organización más diversificada del trabajo, jerarquización social,
existencia de actividades mineras e inicio de relaciones comerciales.

 LA EDAD DE LOS METALES.

La aparición del metal será un avance tecnológico de especial trascendencia, sea el cobre (3.000 a. C.), el
bronce (cobre más estaño. 2.000 a C.) o el hierro (1.000 a C.). Hacia el tercer milenio todo el territorio
peninsular es una eclosión de agricultores y ganaderos y el megalitismo (construcciones funerarias
formadas por grandes piedras) una práctica cultural común a estos pueblos.

Fases:

o Edad del cobre (Calcolítico). Los Millares. (Almería). Influencia mediterránea. Poblados
amurallados, actividad minera, enterramientos de carácter megalítico (dólmenes) con ajuares
con abundantes objetos de cobre. El megalitismo se extenderá por toda la península llegando a
la zona balear (navetas, taulas y talayots) y gallega hacia el 1000 a.de C.)
Desarrollo de un nuevo tipo de cerámica denominada del vaso campaniforme, extendida por
toda Europa y que se relaciona con el comercio del metal. En las Baleares se desarrolla la
cultura talayótica (1700-1100 a. C.) y en la zona noroeste la cultura de los castros, culturas
estas que proseguirán con dinamismo en la edad del bronce.

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o Edad del bronce. Cultura del Argar. (Almería). Estructura protourbana en los poblados.
Jerarquización social. Economía de base agrícola y minera.
o Edad del hierro. El hierro traído por los colonizadores en torno al Primer milenio:
 griegos, fenicios y cartagineses por el Mediterráneo.
 pueblos indoeuropeos (celtas) a través de los Pirineos,

Con todo, las primeras noticias escritas sobre las tierras y pueblos peninsulares marcan el inicio de la
Historia. La historia de España comienza con la llegada de los fenicios, de los griegos y de los cartagineses.

2) LOS PUEBLOS PRERROMANOS.

 COLONIZADORES: Indoeuropeos, fenicios, griegos y cartagineses.

A los primeros pobladores de la Península, poco a poco se le unieron otros pueblos venidos de lugares
lejanos y evolucionaron rápidamente en contacto con ellos:

.- Se denominan pueblos indoeuropeos procedentes del Norte y centro de Europa. Alcanzan la


Península Ibérica por los Pirineos en distintas oleadas invasoras ente el siglo XI y el siglo VI a.de C. y
entraron en contacto con los pueblos autóctonos. Se extienden sobre todo en el Norte y centro peninsular.

Son pueblos guerreros, como demuestra la construcción de poblados fortificados por murallas (castros) y
el hallazgo de importantes armas. Conocen la metalurgia del hierro, se dedican al pastoreo y la agricultura
del cereal. Tienen en común el culto a los muertos y los rituales de incineración (Cultura de campos de
urnas). Entre los pueblos indoeuropeos que llegan a la península estuvieron los celtas.

Fenicios, griegos y cartagineses llegarán, por este orden, a las costas mediterráneas. Su propósito era
económico: buscaban metales (cobre, plata, estaño, oro) y otros productos (salazones, pesquerías...)

.- Los fenicios, procedentes de Fenicia, actual Líbano, llegaron en el siglo IX a.C. Fundaron
diversas colonias entre las que sobresalió Gades (Cádiz) en el 800-750 a.C.

.-Los cartagineses (originarios de Cartago, colonia fenicia del N. se Africa; actual Túnez), invadieron la
Península, con la intención de conquistarla y fundaron la ciudad de Cartagena. Estos pueblos nos dejaron
los primeros documentos escritos.

.- Los griegos, procedentes de su colonia de Massalia (Marsella), fundaron diversas colonias en el litoral
mediterráneo a partir del siglo VI a.C. Destacan en la costa catalana Emporion (Ampurias) y Rhode
(Rosas). Aportaron el alfabeto y el uso de la moneda.

 TARTESSOS.- Fue el nombre por el que los griegos conocían a la que creyeron primera
civilización de Occidente. Se
desarrolló en el triángulo
formado por las actuales
provincias
de Huelva, Sevilla y Cádiz, en la
costa suroeste de la península
ibérica, durante el Bronce tardío y
la primera Edad del Hierro. Se
presume que tuvo por eje el río
Tartessos, que pudo ser el que
los romanos llamaron luego Betis
y los árabes Guadalquivir (que

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significa río grande). Sin embargo, hay autores que la sitúan en la confluencia de las bocas
del Odiel con el Tinto (ría de Huelva).

Según las investigaciones más recientes esta cultura se formó a partir de la evolución de las poblaciones
locales herederas del Bronce del suroeste peninsular, evolución que llegó a su clímax cuando comenzaron a
relacionarse con las factorías fenicias del litoral en el siglo VIII a. de C. Sería el primer reino indígena de la
protohistoria.

Por ello y por su riqueza minera (explotación de plata), Tartessos alcanzó inmenso poderío. El país de los tartessos es
citado en numerosas fuentes históricas siempre como pueblo rico y rebosante de esplendor. Se han encontrado restos
importantes como el Tesoro de Carambolo (Sevilla)(600-550 a.C.) pero no a la altura de lo que describen los textos
de la época.

Caracterizada por el reinado mítico del monarca histórico: Argantonio. Tras la muerte de Argantonio, (en el 550
a.C.) desaparecen todos los datos concretos sobre la monarquía de Tartessos de forma tan abrupta, que ello, junto con
el hecho de que aún no se ha encontrado su capital, ha creado un gran misterio acerca de qué ocurrió, y si realmente
sus ciudades fueron totalmente destruidas por los cartagineses.

Los tartesios desarrollaron presumiblemente una lengua y escritura distinta a la de los pueblos vecinos y, en su
fase final, tuvieron influencias culturales de egipcios y fenicios.

 Pueblos autóctonos: IBEROS Y CELTAS. (100-200 a.C.). El contacto de unos u otros colonizadores
con los pueblos indígenas dio lugar a lo largo del primer milenio a. de C. a la formación de dos
culturas en la Península Ibérica:

Los íberos .Surgen del contacto entre la cultura autóctona y la influencia de los pueblos mediterráneos (
griegos y fenicios) y se localizan en las zonas costeras del mediterráneo y en el sur de la Península:
Andalucía. Los íberos vivían en poblados amurallados construidos sobre colinas para su mejor
defensa. Tenían una torre de vigilancia a la entrada de la ciudad. Las casas eran de forma rectangular y
se alineaban formando calles. Las construían de piedra, adobe, madera y paja para el techo. Los
íberos vivían de la agricultura y la ganadería. Cultivaban cereales (trigo, cebada y mijo) y plantas para
hacer tejidos (lino y esparto). También eran expertos artesanos y desarrollaron una importante actividad
metalúrgica ( armas y orfebrería), usaban el torno para hacer recipientes de cerámica, como las urnas
funerarias para depositar las cenizas y además elaboraban sus ropas. Los íberos difundieron el uso
del arado e introdujeron nuevos cultivos como la vid y e lolivo. También aprendieron a conservar el
pescado mediante la salazón.

Los celtas procedían del centro de Europa y se instalaron en el norte y centro de la Península Ibérica. La
economía celta estaba centrada en la ganadería y la agricultura, aunque también conocen y trabajan el
hierro, siendo grandes fabricantes de armas. Otras de sus actividades destacadas es la cerámica, el
trabajo de la lana el tejido de la lana. Sin embargo, no tienen un comercio importante y no conocieren la
moneda ni la escritura.

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Los poblados celtas se denominan castros. Suelen estar protegidos por elementos naturales (colinas, ríos,
penínsulas...) y situarse cerca de ríos y terrenos fértiles. Además los castros tenían murallas y fosos.

En algunos casos, podían tener varios recintos fortificados de forma concéntrica en el interior. Dentro de
ellos se situaban las viviendas, que se distribuyen de forma dispersa, sin orden. En el centro del poblado
suelen situarse los edificios religiosos y políticos más importantes.

Las casas eran de sencilla construcción, de planta circular y muros realizados en adobe o piedras. Se
cubren con techumbre de paja sostenidas con un poste central.

La sociedad celta estaba dividida en clanes unidos por lazos familiares. Varios clanes formaban una tribu
que se organizaban de forma jerarquizada. En ellas destaca la casta de los guerreros.

Los celtas terminan uniéndose a los pueblos que habitaban la Península Ibérica (los iberos) dando lugar a
los celtíberos, nombre con el que se denominan entonces.

3) INVASIÓN ROMANA Y ROMANIZACIÓN.

La permanencia de los romanos en la península se extiende desde el 218 a. C. hasta el 476 a.C. Son 700
años de influencia.

La conquista de Roma se inició en el siglo III a.C. y concluyó, tras un proceso largo y complejo, en el siglo
I a.C.

TRES ETAPAS:

1ª etapa: Conquista del este y el sur peninsular (218-197 a. C)

El inicio de la conquista se enmarcó en el contexto de la Segunda Guerra Púnica ,guerras que


enfrentaron a Roma (Escipión, El Africano) y Cartago (Aníbal) por la hegemonía en el
mediterráneo occidental.

Los cartagineses tenían asentamientos importantes en el levante peninsular y desde allí atacaron
Roma a través del sur de Francia y los Alpes. Roma contraatacó invadiendo las posesiones
cartaginesas en Hispania a fines del siglo III. La victoria romana de Ilipa (209 a.C.) puso fin a la
presencia cartaginesa en Hispania y consagró el dominio de Roma sobre el este y el sur
peninsular.

2ª etapa: Conquista del centro y el oeste peninsular (155-133 a. C.)

Los romanos tuvieron que hacer frente a la resistencia de los pueblos de esta zona. Los mejores
ejemplos son las guerras lusitanas(155-136 a.C) en las que destacó Viriato, líder lusitano, y la
férrea resistencia celtíbera en Numancia hasta su rendición en el 133 a.C.

La República romana vivió diversas guerras civiles que llegaron a la península. Las luchas
internas de Roma dieron lugar a enfrentamientos bélicos en la península. Un buen ejemplo es el
enfrentamiento entre Pompeyo y César (49-45 a.C.). Estos conflictos aceleraron el dominio
romano sobre la península.

3ª etapa: Conquista del norte peninsular (29-19 a.C)

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Ofrecieron una fuerte resistencia y nunca fueron del todo asimilados. El fin de la conquista llegó en
tiempos de Augusto, primer emperador romano, con la dominación de galaicos, astures, cántabros
y vascones (guerras cántabras).

El proceso de romanización: el legado cultural

El concepto de romanización: integración plena de una sociedad determinada, en este caso la Hispana,
en el conjunto del mundo romano (economía, sociedad, cultura, religión). Por este proceso, los pueblos
indígenas (iberos, celtíberos…) fueron asumiendo la cultura romana.

El proceso de romanización llegó a su máxima expresión cuando el emperador Caracalla en el siglo III
extendió la ciudadanía a todos los habitantes libres del Imperio.

Hispania fue una de las provincias del imperio más romanizadas. Buena prueba de ello fue que
varios emperadores nacieron en la península (Trajano, Adriano). También hubo
importantes filósofos como Séneca y escritores como Quintiliano y Marcial.

La romanización es un momento clave de la historia cultural de los pueblos de la península. En ella


podemos distinguir varios vehículos de romanización:

 El latín se impuso como lengua común


 El derecho romano (leyes, concepción del estado...)
 La religión politeísta romana (Júpiter, Saturno…) y, posteriormente, en el siglo I
el cristianismo se difundió por el imperio romano y también por Hispania.
 Concesión de la ciudadanía romana.
 El ejército romano.
 Los circuitos económicos y comerciales romanos.
 Economía monetaria.
 Agricultura: latifundios esclavistas gestionados desde las villas. Especialización de
productos y nuevas técnicas (arado, abonos, rotación trienal)
 Artesanías: cerámica, salazón y medios de transporte.
 Ciudades: centros comerciales, residenciales y adminstrativos.
 Sociedad hispanorromana: esclavos y libres (ciudadanos romanos y plebeyos).
 Organización administrativa y del territorio.
 Extensión de la vida urbana romana
 Desarrollo de obras públicas. La cultura romana tuvo un carácter eminentemente práctico y por ello
fueron grandes ingenieros y grandes constructores de obras públicas. En la península podemos
destacar los siguientes ejemplos:

 Acueductos como el de Segovia.


 Murallas como las de Lugo
 Multiples puentes como el de Alcántara o Mérida.

Además de estas obras públicas, Roma dejó importantes obras artísticas de utilidad pública como:

 Arcos conmemorativos como el de Bará en Tarragona.


 Templos como el de Diana en Mérida.
 Anfiteatros como el de Itálica (Sevilla).
 Teatros como el de Mérida.

La dominación de Roma dejó en Hispania una tupida red urbana (Tarraco, Cesar Augusta, Emerita, Toletum…)
ligada por un complejo sistema de calzadas y otras infraestructuras públicas.

4) LAS INVASIONES BÁRBARAS. EL REINO VISIGODO.

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La situación de debilidad del imperio romano hizo que el emperador romano de occidente, Honorio,
pactara en el año 418 con Wamba, rey de los visigodos, la pacificación del imperio a cambio de territorios
de asentamiento en la Galia.

La caída del imperio romano de Occidente coincide con el establecimiento de los visigodos en Hispania
tras pacto con Roma para someter a suevos, vándalos y alanos, pueblos germanos que habían entrado en
el año 409 por el paso de Roncesvalles. La derrota que sufrirán los visgodos en el año 507 en Vouillé a
manos de los francos y burgundios les hará asentarse en la Península estableciendo su capital en Toledo.
Su estancia durante dos siglos transcurre en pleno proceso de feudalización.

La desintegración que vive el reino visigodo a fines del siglo VII, envuelto en disputas internas entre las
randes familias aristocráticas precipitó el final del reino. En 711 tropas musulmanas cruzan el Estrecho de
Gibraltar y derrotan al rey Rodrigo en la batalla de Guadalete dando paso a la invasión musulmana de la
Península.

La organización de la monarquía visigoda.

Las rivalidades entre las distintas familias aristocráticas y la monarquía electiva en distintas épocas
debilitarán al estado hasta ser ésta una de las causas de su final.

No obstante, los visigodos estructuraron una monarquía que se apoyaba en instituciones como el Aula
Regia (órgano asesor formado por altos funcionarios), Concilios de Toledo (asambleas de carácter
religioso y civil), unificación religiosa y jurídica (Leovigildo promueve la igualdad jurídica entre
hispanorromanos y visigodos. Liber Iudiciorum. Fuero juzgo), y conversión al cristianismo en 589 en
tiempos de Recaredo. Para la administración del territorio se mantuvo la división en provincias de la época
romana, al frente de las cuales estaba un dux (duque). Los municipios romanos fueron sustituidos por los
territorio, que tenían un carácter más rural y eran gobernados por un comes. Duques y condes pertenecían
a la alta nobleza.

Base económica y social.

La economía visigoda se basaba en la agricultura y la ganadería. La aristocracia visigoda se repartió la


propiedad y control del agro peninsular. El proceso de feudalización se extiende por la Península y las
ciudades aceleraron su decadencia.

La sociedad se caracteriza por su desigualdad. En la cúspide reencuentra la nobleza visigoda o


hispanorromana, en continuas disputas internas, a la que siguen medianos campesinos libres y siervos
dependientes de los notables propietarios de la tierra.

La cultura y el arte.

La cultura visigoda estuvo marcada por la influencia romana; sus representantes, como san Isidoro de
Sevilla, difundieron la cultura clásica y utilizaron el latín. Su obra de las “Etimologías” es considerada como
la primera enciclopedia cristiana. En lo cultural, el peso de la Iglesia también fue muy importante. Los
visigodos destacaron por su orfebrería y su arquitectura, donde introducen el arco de herradura. Ejemplo:
San Juan de Baños (Palencia).

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Selección de conceptos.

Altamira: Cueva localizada en Cantabria que alberga un gran conjunto de pinturas rupestres del
Paleolitico Superior caracterizadas por su realismo y policromía. Fueron descubiertas en 1868 por Sanz de
Sautuola y se encuadran desde un punto de vista artistica en la escuela cantábrica.

Arte rupestre (o parietal): Es el desarrollado en cuevas o abrigos naturales bien mediante pintura o
mediante grabados. Se desarrolla desde el Paleolítico Superior hasta principios del Neolítico. Es
principalmente un arte figurativo (representaciones de animales u hombres), si bien algunas obras pueden
representar símbolos.

Lasca: Trozo pequeño y delgado que se desprende de un guijarro cuando es percutido por otro.

Cazadores - recolectores: Grupos humanos cuya supervivencia se basa en la pesca, la caza y la


recolección de frutos. Son propios del Paleolítico y de los primitivos actuales. Suelen tener carácter
nómada

Homo antecesor: Especie del genero Homo, posiblemente evolucionada a partir de Homo ergaster, cuyos
restos se han hallado en el yacimiento de Atapuerca (Burgos). Estos restos tienen una antigüedad próxima
a los 800.000 años, lo que la convierte en la especie humana más antigua de las que hasta hoy
encontradas en Europa.

Arte mueble (o mobiliar): Es el realizado en objetos móviles como huesos, bastones, etc. Se desarrolla a
la vez que el arte rupestre. Consiste en escultura (como las Venus) y grabados en objetos muy variados
(hueso, piedra, madera). La temática es similar a la del arte rupestre.

Concheros: Yacimientos de depósitos prehistóricos de conchas y otros tipos de moluscos y peces,


recolectados y consumidos por ciertas culturas prehistóricas.

Sociedades Neolíticas: Grupo humano cuya supervivencia se basa en la ganadería y/o en la agricultura
(si bien pueden seguir practicando la caza, la pesca y la recolección de frutos). Estos grupos tienen a
hacerse sedentarios (sobre todo los agricultores) y a vivir en poblados. En la Península Ibérica se dan
distintas culturas (cerámica cordial, sepulcros de fosa), en un periodo que abarca desde el sexto hasta el
cuarto milenio, localizadas principalmente en el arco mediterráneo

Los Millares: Es uno de los centros más importantes del Calcolitico peninsular, periodo de transición y
aparición del metal entre 2500 y 1800 a.C., que dan nombre a la cultura de los Millares (Almería)
caracterizada por la abundancia de megalitos.

Iberia: Nombre genérico que los griegos daban a la Península por ser este pueblo, los íberos, el más
conocido entre ellos.

Hispania: Nombre que dieron los romanos a la Península Ibérica cuando, en tiempos de la República,
derrotaron a los Cartagineses. Roma consiguió ocupar las costas mediterráneas del este y el sur
peninsular, y desde allí sus tropas penetraron hacia el interior.

Tartessos: Civilización que se extendió por amplias zonas del Sur de la Peninsula Ibérica entre el s.X y el
s. VI a.C. Fue una civilización indigena centrada en sus inicios en el bajo Guadalquivier en la Edad del
Bronce y que alcanza su apogeo bajo la colonización fenicia a partir del 700 a.C.

Fenicia: Antiguo país situado en Asia Occidental. Ocupaba una estrecha franja de Siria, entre el Líbano y
el mar. Sus principales ciudades eran Biblos, Sidón y Tiro, gobernadas por oligarcas y reyes. Fue un
pueblo de marinos y comerciantes. Sus habitantes eran una rama de los semistas cananeos que
aparecieron por primera vez hacía el año 3000 a.c. Fundaron numerosas colonias por el Mediterráneo,
también en la península Ibérica.
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Cartago: Colonia fenicia en el Norte de Africa que tras la caída de las ciudades-Estado fenicias en manos
de los asirios toma el relvo en occidente a partir del s. XVII a.C. Sus rivalidades con Roma provocaría las
Guerras Púnicas, la ocupación de Hispania y la fundación de colonias entre las que destaca Cartago Nova
(Cartagena).

Amílcar Barca Militar y político cartaginés. Padre de Aníbal y suegro de Asdrúbal, fue jefe de la flota y del
ejército cartaginés en Sicilia al final de la primera Guerra Púnica (264-241 a.C.). Tras su derrota, negocio
la paz con Roma y regresó a Cartago. Desde allí, desembarcó con sus tropas en Gades (237 a.C.) para
ocupar la costa mediterránea de la Península Ibérica.

Asdrúbal Militar cartaginés, yerno de Almíbar y cuñado de Aníbal. Colaboró con Almíbar en las campañas
de ocupación del sur y el levante de la Península Ibérica y a la muerte de Almíbar, fue elegido su sucesor.

Aníbal General y estadista cartaginés. Hijo de Amílcar Barca, fue educado por su padre en el odio a los
romanos. Entre 221 y 220 a.C. ocupó la mitad sur de la Península Ibérica y en 219 a.C. sitió Sagunto,
hecho que desencadenó una nueva guerra con Roma (la Segunda Guerra Púnica). Tras vencer en
Sagunto, Aníbal cruzó los Alpes, derrotó a los romanos en la batalla de Cannas y marchó hacia Roma,
pero al no disponer de los refuerzos de Asdrúbal, volvió a Cártago. El año 202 a.C. fue derrotado por
Escisión Africano en al batalla de Zama.

Colonización: Proceso que se da principalmente en el ámbito del mar Mediterráneo y del mar Negro entre
los siglos X y IV antes de C. mediante el cual, habitantes procedentes de una ciudad (metrópolis) se
establecían en nuevos territorios (colonias) con una finalidad principalmente comercial. Este proceso
afecto primeramente a los fenicios y posteriormente a griegos y cartagineses. Todos estos pueblos
llegaron a la Península Ibérica y se establecieron principalmente a lo largo de la costa mediterránea.

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