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Organizaciones de la sociedad civil e

instituciones académicas presentaron sus


comentarios al Proyecto Parque Eólico
Cozumel, en los que advierten sobre una
serie de deficiencias y elementos que
ponen en riesgo el gran valor ambiental de
esta zona.

Proyecto
Integrador
Verde que te quiero verde

Pedro Pablo Castillo Pech


Facilitador: ALICIA GEORGINA RESENDIZ
ADVIERTEN EXPERTOS SOBRE IMPACTOS AMBIENTALES DE PROYECTO
EÓLICO EN COZUMEL

INTRODUCCION

Organizaciones de la sociedad civil e instituciones académicas presentaron sus comentarios al


Proyecto Parque Eólico Cozumel, en los que advierten sobre una serie de deficiencias y elementos
que ponen en riesgo el gran valor ambiental de esta zona.

La Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) presentada por México Power Group MPG Cozumel
S.A.P.I de C.V. para su autorización por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales
(SEMARNAT), establece que el Parque Eólico Cozumel contempla la instalación de 115
aerogeneradores a lo largo de la costa oriental de la isla de Cozumel. El proyecto se realizará en
cuatro fases en dos áreas (norte y sur) y la duración de su construcción se estima en siete años de
2013 a 2020. El proyecto tiene serias deficiencias y causaría severos impactos negativos por lo que
los expertos consideran que no debe ser autorizado por SEMARNAT.

Las organizaciones de la sociedad civil e instituciones académicas, al analizar el proyecto que el


promueve fue sometió a consideración de la autoridad para obtener la autorización, detectaron
una serie de impactos ambientales negativos que el Parque Eólico ocasionaría al medio ambiente y
sociedad de Cozumel. Algunos de los impactos más graves serían la severa afectación de
poblaciones y hábitat de especies endémicas en crítico peligro de extinción, la destrucción de
manglar, además de riesgos para la población humana y la infraestructura urbana de Cozumel en
caso de que ocurrieran accidentes ocasionados por eventuales huracanes que golpearan la zona.

Algunos de los riesgos enlistados en el cuestionario de la consulta pública son:


I.- Deforestación, pérdida de humedales y otros tipos de vegetación nativa de la isla (pérdida y
fragmentación de hábitat).

II.- Remoción de suelos y/o erosión.

III.- Alteración de drenajes (cambio en el curso de cauces).

IV.- Alteración generalizada de los patrones de infiltración de aguas al manto freático en el área de
influencia directa e indirecta del proyecto.

V.- Contaminación importante de suelos y aguas (vertimientos industriales, aguas negras, etc.).

VI.- Contaminación sonora por encima de los niveles permitidos por la Ley.

VII.- Muerte directa o indirecta de animales por encima de niveles peligrosos para la salud de las
poblaciones y sus patrones demográficos normales, provocando extinciones globales de especies.

VIII.- Incremento en los efectos negativos antes mencionados, debido a la construcción de nuevos
caminos o vías de acceso.

IX.- Reducción y alteración de paisajes silvestres con la que se perderían valores escénicos y
potenciales eco-turísticos.

DESARROLLO

Los participantes en la consulta señalan que “si bien como representantes del sector ambiental y
académico estamos a favor de la promoción de las energías renovables, dentro de las cuales la
eólica es una de las más factibles y limpias para México, se debe tener mucho cuidado sobre la
ubicación de los aerogeneradores de forma que no ocasionen afectaciones ambientales y sociales
que superen los beneficios que pueden aportar. Cozumel no es un sitio apropiado para un
proyecto de las características que se pretenden”.

En lo que se refiere al cambio de uso de suelo, no se comprueba que el proyecto cuente con la
opinión técnica de los miembros del Consejo Estatal Forestal ni con los Estudios Técnico
Justificativos, que demuestren que no se comprometerá la biodiversidad ni se provocará la erosión
de los suelos, el deterioro de la calidad del agua o la disminución en su captación; ni que los usos
alternativos del suelo que se propongan serán más productivos a largo plazo que los actuales.

Por otra parte, el sitio en el que se pretende construir el Parque Eólico Cozumel se encuentra
dentro del Área Natural Protegida “Reserva Estatal Selvas y Humedales de Cozumel” lo que el
promovente no menciona en la Manifestación de Impacto Ambiental. Asimismo, se encuentra
dentro del sitio Ramsar No. 1921 Manglares y Humedales del Norte de Isla Cozumel y a escasos
metros del Parque Nacional Arrecifes de Cozumel (sitio RAMSAR No. 1449). Estos sitios son hábitat
de numerosas especies en peligro de extinción, como el mapache enano de Cozumel (Procyon
pygmaeus), el pizote de Cozumel (Nasua nelsoni), el ratón cosechero de Cozumel
(Reithrodontomys spectabilis), el cuitlacoche de Cozumel (Toxostoma guttatum) todas ellas entre
las especies en mayor riesgo de extinción del planeta así como de la tortuga caguama (Caretta
caretta), la tortuga carey (Eretmochelys imbricata), y la tortuga blanca (Chelonia mydas). Además,
estas áreas protegen a una de las mayores zonas de arrecifes del planeta.

Otro elemento importante sobre el que advirtieron las organizaciones y el sector académico es
que la isla está sujeta a la acción de huracanes con una frecuencia de uno cada 6.2 años -según
datos de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO). Estos
fenómenos constituyen un potencial peligro durante las obras de construcción del Parque Eólico
(estimado en nueve años y medio) y posterior a ellas, no sólo para las poblaciones de flora y fauna
silvestre sino para la población e infraestructura urbana de Cozumel. Esto constituye un asunto de
seguridad y protección civil que hace indispensable contar con un diseño detallado y específico de
la ubicación de los aerogeneradores y de su instalación para resistir condiciones extremas
climatológicas. Nada de esto está considerado en la MIA.

El proyecto Parque Eólico Cozumel supone un área de 6,132 hectáreas (ha) para la colocación de
115 veletas de generación de energía eléctrica mediante viento, emplazadas sobre un franja de
hasta 34.9 km y 12.19 m de ancho a lo largo de la costa oriental de la isla en donde existen
ecosistemas de selva baja caducifolia, selva mediana subperennifolia, manglar, tasístal y duna
costera.
Incluso, el mismo documento del Parque Eólico Cozumel supone, dentro de las posibles
afectaciones, la “desestructuración de los suelos por las actividades de explanación y remoción de
tierras, la compactación de suelo y la pérdida de cobertura vegetal y ocupación del hábitat”,
haciendo referencia a que la fauna y flora existentes quedarían desplazadas o eliminadas, al igual
que el suelo que las sustenta.

El promotor, reconoce que, “según evidencia, la experiencia operativa de una gran cantidad de
parques eólicos, las aves y los quirópteros constituyen la fauna que más intensamente se ve
afectada, tanto por la existencia de los aerogeneradores como por los tendidos eléctricos anexos.”
El proyecto del Parque Eólico Cozumel hace alusión a las 31 especies y subespecies endémicas a la
isla (es decir, que viven exclusivamente en Cozumel y no existen en algún otro lugar del planeta) e
indica que muchas de ellas están en crítico peligro de extinción. Sin embargo, el documento no
menciona que al afectarlas, el Parque Eólico Cozumel haría un daño irreversible a la herencia
natural del planeta, que de concretarse, será imposible remediar.

El promotor del proyecto señala que entre las ventajas del proyecto se encuentra la reducción de
gases de invernadero. Sin embargo, no presenta evidencias de cuánta es la cantidad de gases de
invernadero (particularmente CO2) que se captura actualmente por la vegetación de la isla y que
se liberaría a la atmósfera en caso de realizarse el proyecto. También justifican al proyecto con el
argumento de “el ahorro de 10 por ciento que el municipio de Cozumel tendrá en sus facturas
eléctricas”, lo que hace pensar que el mismo ahorro podría obtenerse con medidas más eficientes
en el uso de energía, sin ocasionar todos los impactos ambientales que este proyecto generaría.

CONCLUSION

Por todo lo anterior, las organizaciones de la sociedad civil y las instituciones académicas que
analizaron el proyecto consideran que el Parque Eólico de Cozumel que se encuentra en
Evaluación de Impacto Ambiental significa un grave e irremediable riesgo para la población y para
las especies silvestres y ecosistemas de Cozumel y piden a la Secretaría de Medio Ambiente y
Recursos Naturales (SEMARNAT) que niegue su autorización.

De antemano podemos apreciar que en este artículo, es un proyecto revolucionario que puede
ayudar el efecto invernadero en una parte, pero para su realización esta misma causaría la
destrucción de una gran parte del ecosistema de flora y fauna que se encuentra en las partes
norte y sur de la isla, por lo que tenemos que tener en cuenta que una por otra si el proyecto es
muy innovador y traerá grandes beneficios sociales y económicos para la isla de Cozumel pero
esto tiene sus contras como mencionaba en un principio por lo tanto desde mi punto de vista creo
que este proyecto no debe ser realizado para evitar la afectación en estas hectáreas donde se
realizarán las colocaciones de estas estructuras eólicas y mantener esta zona como debe de
permanecer.