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Resumen-Prácticas Profesional.

Farmacología
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1) Fármacos para los trastornos hipofisarios, tiroideos y suprarrenales:

El sistema endocrino consta de varias glándulas que secretan hormonas,


mensajeros químicos que se liberan en repuesta a un cambio del ambiente
interno del cuerpo. El papel de las hormonas es mantener el cuerpo en
homeostasis. Por ejemplo, cuando el nivel de glucosa en la sangre se eleva por
encima de lo normal, el páncreas secreta insulina para devolver la glucosa a
sus niveles normales. Tras la secreción de una glándula endocrina, las
hormonas entran en la sangre y son transportadas por el cuerpo.

Trastorno del hipotálamo y la hipófisis: La farmacoterapia se ocupa de la


administración de la hormona que falte. La hormona del crecimiento y la
antidiurética son las que tienen mayor utilidad clínica.

Hormona del crecimiento: La deficiencia de esta hormona en los niños


puede producir baja estatura, un trastorno caracterizado por una altura física
disminuida en comparación con la regla de un grupo de edad específico. La
deficiencia grave produce enanismo. Esta hormona se comercializa mediante
la tecnología de ADN recombinante.
Ejemplo: Somatrem y Somatropina. Todas las preparaciones de hormona del
crecimiento se administran por vía subcutánea.

Hormona antidiurética: La hormona antidiurética (ADH) retiene agua en el


cuerpo. Actúa sobre los tubos colectores del riñón aumentando la reabsorción
de agua. La ADH también se denomina vasopresina, porque puede aumentar
la presión arterial cuando se libera en grandes cantidades. La vasopresina se
encuentra disponible como fármaco para tratar la diabetes insípida, una rara
enfermedad producida por deficiencia de ADH.
Ejemplo: Desmopresina tiene una duración de acción de hasta 20 horas,
mientras que la vasopresina y la lipresina tienen duraciones de sólo 2 a 8 horas.

Hormona de toroides: La hormona tiroidea aumenta la temperatura


corporal, también ayuda a mantener la presión arterial y a regular el
crecimiento y el desarrollo. La glándula tiroides secreta hormonas diferentes.
Las células parafoliculares secretan calcitonina, una hormona implicada en la
homeostasis del calcio. Las células foliculares de la glándula secretan hormona
tiroidea, la tiroxina (T4) y la triyodotironina (T3). El yodo es esencial para la
síntesis de estas hormonas, y lo aporta la ingesta de sal común yodada.
Su deficiencia puede producir disfunción tiroidea. El descenso de los niveles de
tiroxina en sangre indica al hipotálamo que secrete hormona liberadora del
tiroides (TRH) o tirotropina. La TRH estimula la hipófisis para que secrete TSH, que
estimula la glándula tiroides para que libere hormona tiroidea.

*HIPOTIROIDISMO: El hipotiroidismo puede producirse por un mal


funcionamiento de la glándula tiroides o por una secreción baja de TSH por
parte de la hipófisis. La causa más frecuente es la destrucción de la glándula
tiroides por una tiroiditis crónica autoinmunitaria, conocida como enfermedad
de Hashimoto.
Fármaco para tratar la enfermedad: Levotiroxina.

*HIPERTIROIDISMO: Se considera una enfermedad autoinmunitaria en la que el


cuerpo desarrolla anticuerpos contra su propia glándula tiroides. Otras causan
pueden ser tumores hipofisarios y embarazo. Los síntomas más comunes son
aumento del metabolismo corporal, taquicardia, pérdida de peso, aumento
de la tºc y ansiedad.
Los dos fármacos principales son el propiltiouracilo (PTU) y el metimazol, se
llaman tioamidas. (Antitiroideo).

Glándulas suprarrenales: Las glándulas suprarrenales secretan tres tipos


principales de hormonas: los glucocorticoides, los mineralocorticoides y los
gonadocorticoides. En conjunto, los glucocorticoides y los mineralocorticoides
se denominan corticoesteroides u hormonas adrenocorticales.

Gonadocorticoides: Los gonadocorticoides secretados por la corteza


suprarrenal son principalmente andrógenos (hormonas sexuales masculinas),
aunque también se producen pequeñas cantidades de estrógenos. La
hipersecreción de gonadocorticoides, como la que ocurre por un tumor de la
corteza suprarrenal, produce hirsutismo y masculinización, signos que son más
evidentes en las mujeres.

Mineralocorticoides: La aldosterona representa más del 95% de los


mineralocorticoides secretados por las glándulas suprarrenales. La función
principal de la aldosterona es promover la reabsorción de sodio y la excreción
de potasio en el túbulo renal, regulando así el volumen plasmático. Algunos
tumores suprarrenales producen una secreción excesiva de aldosterona, una
enfermedad conocida como hiperaldosteronismo, que se caracteriza por
hipertensión e hipopotasemia.

Glucocorticoides: El cortisol, la corticoesterona y la cortisona se secretan en la


corteza suprarrenal, El cortisol, también llamado hidrocortisona, se secreta en
mayor cantidad, y es el más importante farmacológicamente. Los
glucocorticoides afectan al metabolismo de casi todas las células y preparan
al cuerpo para el estrés a largo plazo.
Los efectos de los glucocorticoides son variados, e incluyen los siguientes:
Aumento de la glucemia, síntesis de carbohidratos, aumento de la
fragmentación de proteínas y lípidos y su utilización como fuentes de energía,
supresión de la respuesta inflamatoria e inmunitaria, aumento de la sensibilidad
del músculo liso vascular, influencia sobre el SNC, alterando el humor y
manteniendo la excitabilidad cerebral normal.

El control de los niveles de glucocorticoides en sangre comienza con el factor


liberador de corticotropina secretado por el hipotálamo, en donde llega en la
hipófisis y se produce la liberación de la hormona adenocorticotropina, esta
hormona viaja por la sangre y alcanza la corteza suprarrenal haciendo que se
libere glucocorticoides. Cuando aumenta el nivel de cortisol en sangre, ejerce
una retroalimentación negativa hacia el hipotálamo y la pituitaria para que
dejen de liberarse glucocorticoides.

Fármacos glucocorticoides: Los glucocorticoides se usan como tratamiento


sustitutivo en pacientes con insuficiencia suprarrenal y para frenar la repuesta
inflamatoria e inmunitaria.

La insuficiencia suprarrenal puede deberse a una hiposecreción de la


corteza suprarrenal o a una secreción inadecuada de ACTH por parte de la
pituitaria. Los síntomas incluyen hipoglucemia, fatiga, hipotensión, aumento de
la pigmentación de la piel y alteraciones GI como anorexia, vómitos y diarrea.
La insuficiencia suprarrenal primaria, conocida como enfermedad de Addison,
es bastante rara e incluye una deficiencia tanto de glucocorticoides como de
mineralocorticoides. La destrucción autoinmune de las dos glándulas
suprarrenales es la causa más común de enfermedad de Addison. La
insuficiencia suprarrenal secundaria es más frecuente y se asocia a
farmacoterapia con glucocorticoides puede ocurrir cuando los
glucocorticoides se retiran bruscamente en un paciente que ha estado con un
tratamiento a largo plazo. Los síntomas incluyen náuseas, vómitos,
obnubilación, confusión y coma. Es preciso administrar inmediatamente
hidrocortisona IV, ya que puede aparecer un shock rápidamente si los
síntomas no se tratan.
Para la insuficiencia suprarrenal crónica se indica el tratamiento sustitutivo con
glucocorticoides.

Farmacoterapia para el síndrome de Cushing: El síndrome de Cushing aparece


cuando hay unas concentraciones elevadas de glucocorticoides en el cuerpo
durante un período prolongado. La causa más común es el tratamiento a
largo plazo con medicación sistémica con glucocorticoides.
Ejemplo: Terapia combinada con aminoglutetimida y metirapona, fármaco
antifúngico ketoconazol.
2) Fármacos para la diabetes mellitus:

Páncreas: El páncreas desarrolla funciones únicas y vitales proporcionando


enzimas digestivas esenciales y secretando hormonas responsables del
equilibrio de la glucosa. Determinados grupos de células pancreáticas
denominadas islotes de Langerhans son las responsables de su función
endocrina: la secreción de glucagón e insulina. Las células alfa secretan
glucagón, mientras que las células beta secretan insulina, tanto la insulina
como el glucagón juegan un papel clave en el mantenimiento normal de la
glucemia.

Después de la ingesta, cuando las concentraciones de glucosa aumentan, los


islotes de Langerhans secretan insulina, que se encarga de que la glucosa
abandone el torrente sanguíneo y penetre al interior celular. Su acción
primordial es ayudar en el transporte de glucosa. Por tanto la insulina tiene un
efecto hipoglucémico ya que su presencia condiciona que la glucosa
disminuya en el torrente sanguíneo y suero.

Las células de los islotes pancreáticos también secretan glucagón, un


antagonista de la insulina, cuando la glucemia es baja, se secreta glucagón.
Por tanto el glucagón tiene un efecto hiperglucémico, ya que su presencia
causa el aumento de la glucosa sanguínea.

Algunas hormonas y fármacos pueden afectar al metabolismo de la glucosa.


Las que causan efectos hiperglucemiante son Epinefrina, hormonas tiroideas,
hormona de crecimiento y corticoesteroides y fármacos como la fenitoína,
AINE y diuréticos. En cambio, el alcohol, litio, fármacos inhibidores de la enzima
convertidora de la angiotensina (ECA) y bloqueantes beta adrenérgicos
tienen un efecto hipoglucémico.

Diabetes mellitus: La etiología de la DM incluye una combinación de factores


genéticos y ambientales (hábitos sedentarios, y el estilo de vida estresante con
el aumento del consumo de alimentos hipercalóricos, que dan como resultado
obesidad). La DM está formada por un grupo de enfermedades metabólicas
en las cuales existe una secreción deficitaria de insulina o una sensibilidad
disminuida de los receptores de insulina o de las células diana, que se traduce
en hiperglucemia.

Diabetes tipo 1 (Insulino-dependiente): La DM tipo 1 se produce como


resultado de una destrucción autoinmunitaria de las células beta-
pancreáticas, que condiciona la ausencia de la secreción de insulina. Los
signos y síntomas típicos de esta enfermedad son glucemia en ayunas mayor
de 126 mg/dL en al menos dos extracciones distintas, poliuria, polifagia,
polidipsia, glocosuria (concentraciones aumentadas de glucosa en orina),
pérdida de peso y fatiga.
Complicaciones: La DM no tratada produce afectación a largo plazo de las
arterias condicionando alteraciones cardíacas, ictus, enfermedad renal y
ceguera. La ausencia de una adecuada circulación en los pies puede causar
gangrena de los dedos de los pies y requerir amputación. Como la glucosa no
puede penetrar en las células, los lípidos se utilizan como fuente de energía
produciéndose y acumulándose cuerpos cetónicos, disminuyen el pH
sanguíneo causando cetoacidosis diabética (CAD) que puede producir coma
y la muerte.

Farmacoterapia con insulina: Como los pacientes con DM carecen por


completo de la secreción de insulina, el objetivo terapéutico es administrar
insulina como tratamiento sustitutivo en cantidades similares a las fisiológicas.
Las dosis de insulina deben ser altamente individualizadas para cada paciente
para conseguir un control preciso de la glucemia. Estos tratamientos se
administran mediante cartuchos que se comercializan con soluciones
previamente mezcladas listas para su uso, la vía de administración más
frecuente es SC, también puede encontrarse en forma de polvo seco en la
cual se usa un dispositivo para su inhalación a través de la boca, esta forma
presenta una mayor rapidez en su acción hipoglucemiante.
Algunos pacientes utilizan una bomba de insulina que habitualmente se fija al
abdomen y está programada para administrar pequeñas dosis de insulina
subcutánea a intervalos de tiempo determinados.
La reacción adversa principal del tratamiento con insulina es la hipoglucemia,
como también alergia localizada en el lugar de la inyección, urticaria
generalizada y adenopatías.
La inyección de 1 mg de glucagón intravenoso, intramuscular o subcutáneo,
revierte los síntomas de la hipoglucemia.

Diabetes tipo 2: Al contrario que los pacientes con diabetes tipo 1, aquellos
que padecen tipo 2 son capaces de secretar insulina, sin embargo lo hacen
en cantidades deficientes. Este fenómeno se denomina resistencia a la insulina
y consiste en que las pequeñas cantidades de insulina secretadas no pueden
unirse a los receptores celulares con suficiente eficiencia y por tanto consiguen
un menor efecto. Otra diferencia importante es que el mantenimiento de una
dieta correcta y ejercicio pueden conseguir aumentar la sensibilidad de los
receptores, hasta hacer innecesario el uso de fármacos.

Antidiabético orales: Se prescriben como segunda alternativa cuando fallan


las medidas dietéticas y el ejercicio. En casos graves, que no responden a la
medicación oral o temporalmente en caso de estrés o enfermedad aguda,
puede ser necesario el uso de insulina.
Ejemplo: Glipicida.
3) Fármacos para los trastornos y alteraciones del aparato reproductor
femenino:

Las hormonas hipofisarias y sexuales favorecen el crecimiento y mantenimiento


de los órganos reproductores femeninos. La regulación del aparato
reproductor femenino se consigue mediante las hormonas hipotalámicas,
hipofisarias y ováricas.
El hipotálamo libera la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH) que se
transporta hacia la cercana hipófisis para estimular la secreción de hormona
estimulante de folículos (FSH) y hormona luteinizante (LH). Estas hormonas
hipofisarias actúan sobre el ovario estimulando la maduración folicular.

La secreción de LH produce que un folículo expulse su ovocito en el proceso


denominado ovulación. El folículo roto, ya sin su ovocito, permanece en el
ovario y se transforma en el llamado cuerpo lúteo.

A medida que maduran los folículos, secretan las hormonas sexuales femeninas
o estrógenos y progesterona. El término estrógenos se utiliza para denominar a
tres hormonas diferentes: estradiol, estrona y estriol. Estos son responsables en la
maduración de los órganos sexuales femeninos. Cuando una mujer llega a la
menopausia a los 50 o 55 años, los ovarios interrumpen la secreción de
estrógenos. En cambio el cuerpo lúteo secreta hormonas llamadas
progestágenos, en la cual la más abundante es la progesterona, que
promueve el desarrollo de la mama y regula los cambios mensuales del ciclo
uterino.

Anticoncepción: Los anticonceptivos orales son fármacos utilizados para


evitar el embarazo, la mayoría de estos son una combinación de estrógenos y
progesterona, mientras que algunas preparaciones contienen solamente
progestágenos. El estrógeno y el progestágeno más utilizados en estos
medicamentos son el etinil estradiol y la noretindrona. En dosis bajas estos
fármacos inhiben la ovulación y por tanto previenen la fertilización.
Típicamente la administración de anticonceptivos orales comienza en el día 5
del ciclo ovárico y se prolonga 21 días. Durante los otros 7 días del mes la
paciente toma un placebo.

Los anticonceptivos a base de estrógenos y progestágenos actúan activando


la retroalimentación negativa de la hipófisis, que frena su producción de FHS y
LH. Sin la influencia de estas hormonas hipofisarias, el folículo ovárico no puede
madurar y por tanto se impide la ovulación.

Anticonceptivo de emergencia y aborto farmacológico: La anticoncepción de


emergencia consiste en la prevención de la implantación de un óvulo
fecundado después de tener relaciones sexuales sin protección.
El aborto farmacológico es la retirada de un embrión mediante el uso de
fármacos cuando la implantación ya ha ocurrido.

La anticoncepción de emergencia puede conseguirse mediante la


administración de varias dosis y combinación de estrógenos y gestágenos.
Estos medicamentos deben administrarse dentro de las 72 horas siguientes a la
relación sexual sin protección.
Ejemplo: Etinil estradiol y Levonorgestrel.

Una vez que el óvulo ha sido fecundado existen distintas alternativas


farmacológicas para interrumpir el embarazo. Una combinación bastante
utilizada es una dosis única de mifepristona seguida 36 o 48 horas más tarde
por una única dosis de misoprostol. El misoprostol es una prostaglandina que
favorece las contracciones uterinas por lo que aumenta la eficacia del aborto
farmacológico.

MENOPAUSIA: La menopausia se caracteriza por una disminución de la


secreción de estrógenos por los ovarios por lo que cesa la menstruación. Es
una consecuencia fisiológica de la edad, que en ocasiones genera síntomas
molestos y por ende responden bien a farmacoterapia. Estos síntomas incluyen
cambios de humor, depresión, irritabilidad, insomnio, dolores de cabeza,
atrofia vaginal, aumento de infecciones, desinterés sexual, riesgo de
enfermedades cardiovasculares, osteoporosis, demencia, cáncer de colon.

*Tratamiento hormonal sustitutivo: El THS ofrece un alivio de los síntomas


inmediatos e incómodos de la menopausia.
Ejemplo: Estrógenos/ estrógenos conjugados con progesterona/ estrógenos
conjugados con medroxiprogesterona. Deben usarse en un periodo corto de
tiempo y en la menor dosis.

Alteraciones uterinas: La hemorragia uterina disfuncional es un trastorno en el


cual se produce un sangrado uterino sin una base cíclica o en cantidades
anormales. La HUD puede tener distintas causas entre las que se incluyen
aborto espontáneo, neoplasias pélvicas, alteraciones tiroideas, embarazo e
infección. Puede estar causada con frecuencia por un desequilibrio hormonal
de estrógenos y progesterona.

Tipos de hemorragia uterina disfuncional: Amenorrea (ausencia de


menstruación), oligoamenorrea (menstruación infrecuente), menorragia
(menstruación excesiva o prolongada), hemorragia sin ciclo menstrual,
hemorragia posmenopáusica.

Farmacoterapia con progestágenos: Para esta alteración pueden ser prescritos


anticonceptivos orales. En caso de sangrado abundante, pueden
administrarse altas dosis de estrógenos conjugados durante tres semanas y
posteriormente añadir medroxiprogesterona los últimos 10 días del tratamiento.
Ejemplo: Acetato de medroxiprogesterona.

Parto y lactancia: En el control de las contracciones uterinas y la estimulación


de la lactancia se utilizan diversos medicamentos.

*Oxitócicos y tocolíticos: Los oxitócicos son agentes que estimulan las


contracciones uterinas para inducir el parto. Los tocolíticos son utilizados para
inhibir las contracciones uterinas en el parto prematuro.

Oxitócicos: El oxitócico más ampliamente utilizado es la hormona natural


oxitocina, que es secretada por la parte posterior de la hipófisis. Los órganos
diana de esta hormona son el útero y las mamas. La oxitocina parenteral
puede administrarse para iniciar y promover las contracciones del parto. Las
dosis de la infusión intravenosa se aumentan gradualmente cada 15-60
minutos, hasta que se establezca una dinámica uterina correcta. Después del
parto la hormona oxitocina se secreta tras la estimulación de la mama por
parte del recién nacido, produciendo la bajada de la leche desde las
glándulas mamarias. La administración de prolactina para estimular la salida
de la leche es intranasal varios minutos antes de la lactancia o la extracción
de leche. Fármaco oxitocina.

La dinoprostona prostaglandina E2, se utiliza para iniciar el parto, para preparar


el cuello uterino o para expulsar un feto que ha muerto.

Tocolíticos: Los tocolíticos son relajantes uterinos que se prescriben para inhibir
las contracciones uterinas del parto prematuro, para que el feto se desarrolle y
el embarazo llegue a término. Se utilizan dos agonistas beta2-adrenérgicos
como tocolíticos para detener las contracciones. La ritodrina puede
administrarse por vía intravenosa u oral.

Infertilidad femenina: La infertilidad se define como la incapacidad de


quedarse embarazada después de un año de relaciones sexuales frecuentes y
sin protección. Las causas son variadas e incluyen ausencia de ovulación,
infección pélvica u obstrucción física de las trompas uterinas.

En caso de ausencia de ovulación el clomifeno es el fármaco de elección


para la infertilidad femenina y actúa como un antiestrógeno estimulando la
liberación de LH y produciendo la maduración de más folículos ováricos. Si aún
no se induce la ovulación, se añade hormona gonadotropina coriónica
humana (GCH) al tratamiento.

Si la alteración se localiza a nivel hipofisario puede estar indicado el


tratamiento con gonadotropina menopáusica humana (GMH), o bien con
hormona liberadora de gonadotropinas. La GMH es una combinación de FSH y
LH extraídas de la orina de mujeres posmenopáusicas, que secretan gran
cantidad de estas hormonas. La gonadorelina es un análogo sintético de la
GnRH de administración IV que se usa ante la falta de respuesta del clomifeno.

4) Fármacos para los trastornos y alteraciones del aparato reproductivo


masculino:

La hormona folículo estimulante (FSH) en el hombre regula la función


espermática, mientras que la hormona luteinizante (denominada también
como hormona estimulante de las células intersticiales) se encarga de la
regulación de la producción de testosterona. Los andrógenos son
considerados como las hormonas sexuales masculinas.
Los testículos secretan testosterona, el andrógeno principal responsable de la
maduración de los órganos sexuales masculinos y los caracteres sexuales
secundarios.

Al igual que los estrógenos, la testosterona tiene efectos metabólicos en otros


tejidos además de los reproductores. En particular tiene un efecto de aumento
de la masa muscular que condiciona las diferencias en cuanto a la
composición corporal y fuerza entre hombres y mujeres.

Hipogonadismo Masculino: La secreción insuficiente de testosterona por


parte de los testículos causa hipoganadismo masculino; esta deficiencia
puede causar disfunción eréctil, disminución del recuento espermático y
disminución de la libido o desinterés por las relaciones sexuales, y jóvenes
puede causar retraso de la pubertad; otros síntomas incluye fatiga, depresión
y disminución de la masa muscular.
La farmacoterapia del Hipogonadismo incluye el tratamiento de sustitución
con testosterona u otros andrógenos. Ejemplo: Testosterona de cipionato y
enantato (testosterona base).

Infertilidad masculina: Las causas pueden ser oligospermia o presencia de


menos de 20 millones de espermatozoides por mL del eyaculado es
considerada anormal. La azoospermia o completa ausencia de
espermatozoides en un eyaculado puede deberse a obstrucción del
conducto deferente o del conducto eyaculatorio, en cuyo caso tendría
tratamiento quirúrgico.
Las infecciones, como la parotiditis, tuberculosis y enfermedades de transmisión
sexual, pueden contribuir a la infertilidad.

Tratamiento: El objetivo del tratamiento farmacológico es aumentar la


producción de espermatozoides. El tratamiento con frecuencia comienza con
inyecciones IM de gonadotropina coriónica humana tres veces por semana
durante un año. Si este tratamiento no tiene éxito, debe realizarse tratamiento
con menotropina (mezcla de FSH y LH purificadas).
En los casos de infertilidad con signos de Hipogonadismo debe realizarse
también tratamiento con testosterona. Otras aproximaciones terapéuticas es el
tratamiento con antiestrógenos, que tiene como finalidad bloquear el
mecanismo de retroalimentación negativa hacia lo hipófisis e hipotálamo,
aumentando las concentraciones de FSH y LH.

Disfunción eréctil: Es la incapacidad de obtener una erección o de


mantenerla en el tiempo suficiente como para mantener con éxito relaciones
sexuales. La erección tiene componentes neuromusculares y vasculares. El
sistema autónomo dilata las arteriolas del cuerpo cavernoso, el principal tejido
eréctil del pene. Esta estructura contiene espacios que al llenarse de sangre
adquieren rigidez. Las causas orgánicas de disfunción eréctil son la alteración
de los nervios de los vasos sanguíneos, involucrados en el reflejo de la erección.

Tratamiento: Sildenafilo, un inhibidor de la enzima fosfodiesterasa 5. El


sildenafilo no produce erección, simplemente mejora la erección producida
por los estímulos habituales (contacto físico u otros estímulos sexuales) en
pacientes con impotencia.

Hiperplasia benigna de próstata: Se caracteriza por el aumento del tamaño


de la glándula prostática que provoca una obstrucción de la uretra y por
tanto dificulta el flujo de orina.
Los síntomas de la HBP son aumento de la frecuencia de la micción con
pequeñas cantidades de orina, micción nocturna excesiva (nicturia),
disminución de la fuerza del chorro de micción y sensación de que la vejiga no
se ha vaciado completamente. En casos graves es necesaria una cirugía
transuretral, y entre las complicaciones está infección urinaria e insuficiencia
renal.

Fármacos antiprostáticos: La enfermedad HBP tiene factores estáticos como


dinámicos. Entre los factores estáticos están la existencia de una glándula
prostática aumentada (produciendo un bloqueo físico al flujo urinario) y entre
los factores dinámicos se encuentran el excesivo número de receptores alfa1-
adrenérgicos localizados en el músculo liso del cuello de la vejiga y en la
propia glándula prostática.

En este caso se utilizan los bloqueantes alfa1-adrenérgicos (doxazosin) cuando


los síntomas son moderados, su mecanismo de acción consiste en relajar la
musculatura lisa de la próstata, del cuello de la vejiga y de la uretra facilitando
de este modo la micción; e inhibidores de la 5 alfa reductasa (finasterida), se
usa en aquellos pacientes que están contraindicados los bloqueantes; tienen
como acción disminuir el tamaño de la próstata. Deben tomarse durante toda
la vida o hasta que esté indicada la cirugía.