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El vallenato como género literario

Se cree, de manera general, que el vallenato es un género literario, dejando de


lado la parte musical de sus canciones, argumentándose que en sus letras se
pueden encontrar muchas figuras literarias, que muchas de estas relatan una
historia, lo cual se estima lo hace narrativo, como lo ha sostenido Juan Gossaín 1, y
porque a García Márquez se le ocurrió decir que Cien años de soledad era un
vallenato de trescientas cincuenta páginas.

Revisando estos argumentos nos encontramos con que ninguna de las dos
primeras características señaladas (y que no son exclusivas de los cantos
vallenatos), permite definirlos como un género literario en sí mismos, ya que en
todos los textos literarios se pueden encontrar el mismo tipo de figuras y
secuencias narrativas y/o descriptivas como las que predominan en ellos, sin que
a cuales quiera de estos grupos de textos o cantos se les tenga como un género
literario como tal. No se habla de la Salsa o del Corrido o el Tango como géneros
literarios a pesar de que en ellos se encuentran, también, esas dos características.

Por otra parte, si se hiciera el ejercicio de extrapolar al vallenato todas las


características representativas de la obra Garcíamarquiana, tampoco se le podría
definir a esa obra o estos cantos como un género literario en particular sino como
miembros o clasificables en uno de los ya existentes y que están definidos desde
la Grecia antigua.

Géneros y subgéneros literarios

Un género literario es una abstracción que se efectúa a partir de una serie de


obras que caen dentro de cierto funcionamiento que se denomina de ese modo.
En palabras de Wellek y Warren «El género debe entenderse como una
agrupación de obras literarias, basada tanto en la forma exterior (metro o
estructura específicos) como en la interior (actitud, tono, propósito)» 2.

Para poder ser incluido en una de estas categorías un texto debe cumplir con unos
requisitos de carácter formal y temático. Y para que un grupo de textos lleguen a
fundar un género nuevo debe, en base a la taxonomía de estos, mostrar las
rupturas que establece en medio de la tradición literaria de occidente, frente a la
cual también debe conservar ciertas continuidades. Las canciones vallenatas
presentan continuidades, no rupturas que les permitan fundar un nuevo género.

Las teorías clasicistas, a partir de la Poética Aristotélica, que se basan en las


diferentes formas de mimesis o imitación, definen o delimitan tres tipos de géneros
distintos en función del tipo de expresión: Épico (narrativa), Trágico (drama) y
Lírico (poesía). Además de estos tres géneros importantes se añade con
frecuencia el de la Didáctica (Mística, Ensayos), los cuales se toman como punto
de partida para el análisis de la literatura.
J. W. von Goethe habla de las Formas naturales de poesía y propone tres clases
de poesía: la que narra claramente (épica), la inflamada por el entusiasmo (lírica) y
la que actúa personalmente (dramática). Estas “formas naturales” pueden
aparecer juntas en un mismo poema, por lo que se pueden encontrar, también, en
una misma canción secuencias narrativas/descriptivas, estremecimientos líricos e
incluso varias voces de personajes, aunque estas son poco comunes.

Narciso Alonso Cortés en sus Nociones de Perceptiva Literaria, nos dice que la
obra literaria, según sus fines, toma varias direcciones, que dan origen a los
llamados géneros literarios. Los géneros de los que se ocupa son: Poesía,
Didáctica y Oratoria, diferenciando a la primera por el fin estético que persigue;
mientras que las otras dos persiguen un fin práctico.

Una taxonomía de las canciones vallenatas

Estas vastas clases en las que las obras literarias se distribuyen a su vez, se
diferencian en tipos y especies dependiendo de los rasgos comunes que los
emparentan, por lo cual podemos decir que las letras de los cantos vallenatos se
pueden y deben considerar como uno de estos subgéneros literarios.

Cortés nos presenta una división de la Poesía en tres subgéneros: Poesía épica,
Poesía lírica y Poesía dramática permitiéndonos diferenciarlas así: En la poesía
épica, el poeta narra hechos que pasan en el mundo exterior. En la poesía lírica, el
poeta expresa los sentimientos que agitan su alma o la de los demás hombres. En
la poesía dramática, el poeta narra hechos y expresa sentimientos, pero
poniéndolos en acción por medio de personajes.

La Canción es uno de los subgéneros líricos antiguos, entendida como


composición musical hecha para la voz humana. La Canción Popular es el tipo de
canción más escuchada en la actualidad, caracterizada por ser de un autor
conocido y ser transmitida a través de grabaciones y medios de comunicación a
grandes audiencias. Las canciones vallenatas son, por tanto, una de las clases en
las que se puede dividir la Poesía como género literario, con lo que se podría
definir una taxonomía de la siguiente manera.

Literatura

Poesía

Poesía Lírica

Canción

Canción Popular

Canción Vallenata
De lo épico, lo lírico y lo dramático

La Poesía Épica expresa la belleza de la realidad objetiva, pudiendo, por tanto,


presentar los actos de los hombres, las manifestaciones de la Religión, de la
Naturaleza y de la Ciencia y los inmutables principios de la verdad y del bien. En
esta poesía hay por lo general acción y los pensamientos se dirigen a expresar lo
que en él mundo exterior sucede, por lo cual sus formas propias son la narración
y la descripción, dos de las cuatro vertientes temáticas que Daniel Samper
reconoce en el Vallenato.

Es conveniente advertir que aquí se toma lo épico, como lo hacen todos los
preceptistas modernos, en su sentido lato, no en su acepción primera y que
comprende únicamente los hechos y empresas grandes, ilustres y memorables:
En este sentido, sólo la epopeya y el poema heroico caen dentro de la poesía
épica y es más que evidente que en el vallenato no existen cantos con estas
características.

En cuanto a lo narrativo en un texto, basta con localizar un agente (sin importar


que sea humano o no), un estado inicial, una serie de cambios orientados en el
tiempo y producidos por causas (que no necesariamente deben especificarse),
hasta obtener un resultado final (aunque este pueda ser provisional o
interlocutorio), define Eco, citado por Medina3, pudiendo diferenciarse esto, así, de
lo descriptivo, que corresponde a la representación de objetos y personajes 4.

La poesía lírica se caracteriza por expresar algo interior, algo que ocurre en el
alma del poeta o de otros hombres. Es la poesía del vallenato introspectivo, la
tercera de las cuatro vertientes temáticas señaladas por Samper. Es el rasgo
predominante en las canciones aun cuando estas presenten características de los
demás géneros literarios y se pueden encontrar canciones con diferentes tipos de
lirismo, dependiendo del tema que aborden, bien sea el amor – desamor, la
muerte de un ser querido, el fracaso en una empresa personal, la revisión de la
propia vocación o la relación con el entorno natural y laboral, etc.

La poesía dramática se caracteriza por el desarrollo activo. Mientras la poesía


épica narra los hechos, y la lírica expone los estados del alma humana, la
dramática realiza aquéllos y expresa éstos por medio de personajes tras de los
cuales desaparece la personalidad del poeta.

En la dramática, como en la épica, hay elemento objetivo, puesto que se


presentan hechos externos, y hay también, como en la lírica, elemento subjetivo,
representado por los sentimientos e ideas que el escritor pone en sus personajes.

Es en esta categoría, por medio del diálogo presentado entre los contendientes,
que se pueden ubicar las canciones de la cuarta vertiente temática expresada por
Samper, que se presenta en el Vallenato de Contrapunteo o Piqueria, aunque es
conveniente aclarar que estos cantos de contienda no han sido grabados
teniéndose el contrapunteo en un mismo tema, aunque si existen canciones
derivadas de estas piquerias, entre ellas la famosísima Gota fría, derivada de la
contienda entre Emiliano Zuleta y Lorenzo Morales. La rasquiñita y La pastillita,
derivadas de una contienda entre Diomedes Díaz y Miguel Herrera, El diccionario
y Mi fama está en la calle, derivadas de una contienda entre Rugero Suarez y
Enrique Díaz y Con calma y paciencia, de Marciano Martínez que, si bien no se
tiene claridad a quien va dirigida, es claro que nace de una disputa o un
desacuerdo del mismo tipo que las anteriores.

En este ámbito, por su rareza, al ser pocas, es importante señalar las canciones a
varias voces o dialogadas del vallenato: El torero, de Fabio Zuleta, Se va a formar,
De Kaleth Morales, Gallo bueno y Mercedes, de Adolfo Pacheco, El niño y la boda
de Carlos Castellón, Olvídala de Tico Mercado, Un osito dormilón de Jean Carlos
Centeno y Drama provinciano de Lenin Bueno, quizá la más famosa de estas.

El ejercicio faltante es el de encontrar letras de canciones enmarcadas en la


estética y retórica particular y característica de la poesía hecha para ser
escuchada, a las cuales, siguiendo la clasificación de los géneros literarios
mostrada, se puedan clasificar como épicas, líricas y dramáticas o una
combinación de estos tipos en diferentes proporciones más o menos
diferenciables sin dejar de tener presente que los cantos vallenatos no son un
género literario como tal, ni pueden serlo de acuerdo a sus características.

1 Gossainen Enfoque Vallenato, 2017, http://www.enfoquevallenato.com/vallenato-


no-genero-musical-genero-literario-juan-gossain/

y Warren, 1959: 278; citado por Mª Paz Díez Taboada, en “La despedida,
2 Wellek

moderno subgénero de la elegía”, SIGNA


3 Medina Lima, 2016, Mi aporte al estudio del Vallenato.
4 Genette, citado por Medina Lima, 2016, en Mi aporte al estudio del Vallenato.