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BENEVOLO, Leonardo: Diseño de la ciudad 5- .

El arte y la ciudad contemporánea, Barcelona,


Gustavo Gili, 1982 (1965).
1. El ambiente de la Revolución Industrial
A partir del siglo XVIII, la Revolución Industrial cambia el curso de los acontecimientos en
Inglaterra y, posteriormente en el mundo. Se originan los siguientes cambios:
1) Aumento de población. Ahora cada generación se encuentra con una situación nueva y debe
resolver nuevos problemas.
2) Aumento de los bienes y servicios producidos por la agricultura, la industria y las actividades
terciarias por efecto del progreso tecnológico y del desarrollo económico.
3) La redistribución de habitantes sobre el territorio como consecuencia del aumento
demográfico y de las transformaciones productivas
4) Desarrollo de los medios de comunicación: las autopistas, canales, ferrocarriles y barcos de
vapor.
5) La rapidez y el carácter abierto de estas transformaciones que se desarrollan en pocos
decenios. “ Un edificio ya no puede ser considerado como una modificación fija incorporada al
terreno, sino como un artículo provisional, que puede ser sustituido sucesivamente por otro”
6) Las tendencias del pensamiento político, es decir, la desvalorización de las formas tradicionales
de control público del ambiente construido; al mismo tiempo, la negativa de aceptar las
incomodidades del ambiente como hechos inevitables y la confianza en corregir los actuales
defectos mediante una acción programada.

Todos estos cambios hacen intolerable la vida de las clases subalternas ya amenazan, a partir de
un cierto punto, el ambiente en que viven todas las demás clases.
El crecimiento de la población en la época industrial provoca que las clases acomodadas
abandonen paulatinamente el centro al establecerse en la periferia, las casas viejas se convierten
en tugurios donde se amontonan los pobres y os nuevos emigrados, los edificios monumentales
de la ciudad histórica se abandonan y se dividen en múltiples y causales viviendas pequeñas, ahora
a lo largo de las calles aparecen coladeras abiertas, se acumula la basura y en el mismo espacio
conviven las personas, los vehículos y los animales.
“Este ambiente desordenado e inhabitables – que denominaremos ciudad liberal- es el resultado
de la superposición de muchas iniciativas públicas y privadas, si regular ni coordinar” pág. 25
2. La ciudad Posliberal.
Revolución de 1848 pone en crisis los movimientos de izquierda, pues, pierden la confianza en las
reformas sectoriales, por el contrario, la derecha resulta vencedora. }
“La burguesía victoriosa establece de este modo un nuevo modelo de ciudad” pág. 35, vol. 5
El modelo posliberal tiene un éxito inmediato primeramente en París, se organizan las primeras
ciudades europeas y dicho modelo sigue determinando todavía hoy la organización de las
ciudades.

Características del modelo posliberal:


1) Administración pública y la propiedad inmobiliaria llegan a un acuerdo: se reconoce el espacio
de competencia y se fijan con precisión los límites entre una y otra.
2) La utilización de los terrenos urbanizados depende de cada uno de los propietarios
3) Las líneas de demarcación entre el espacio público y el privado – líneas de fachadas- bastan
para formar el diseño de la ciudad.

Los edificios pueden construirse:


1. En la línea de fachada, en donde predominan las funciones comerciales, los inconvenientes
son la promiscuidad, falta de aire, de luz y mucho ruido.
2. Retirados respecto de la línea de fachada, que bien puede ser con fines residenciales para las
viviendas caras, o, edificios con muchas plantas para las viviendas económicas.
3. La periferia organizada de esta manera hace que el costo de las viviendas aumente y obliga a
una mayor división e clases, así surge el suburbio que es una mezcla de ciudad y de campo que se
va alejando cada vez más a medida que la ciudad crece.
4. Algunos de los defectos más visibles de la ciudad posliberal son la excesiva densidad en el
centro, la falta de viviendas económicas y las casas populares, aun así, los remedios con
insuficientes, la congestión y la crisis de la vivienda continúa empeorando.
5. La ciudad posliberal se impone a la ciudad antigua y tiende a destruirla, sin embargo, se respetan los
monumentos principales, las calles y las plazas, pero la fealdad del ambiente parece
irremediable por esto las obras de arte se convierten en toda una experiencia.
6. Los especialistas deben aceptar un papel secundario en la sociedad debido a la burocracia.
Los técnicos estudian problemas muy específicos, no en conjunto y los artistas ordenan el aspecto
externo de la ciudad. Sin embargo, la enorme extensión de los nuevos espacios y el tráfico que los
obstruye impiden que puedan ser percibidos, pierden individualidad y se entrelazan unos con
otros, se empieza a generar el aspecto de metrópoli moderna en la que, en medio de millones de
seres humanos, Baudelaire se siente solo, al haber miles de espacios, se generan millones de
experiencias individuales.

3. La ciudad moderna.
“La arquitectura moderna es el resultado de un modelo nuevo de ciudad, distinto del tradicional”
pág. 99, vol. 5
Los técnicos son capaces de proponer un método nuevo y libre, y los arquitectos y pintores
reaccionan contra la fealdad de los espacios.
Es la época de los grandes inventos y estructuras jamás vistas, grandes cubiertas sin pilares,
puentes colgantes cada vez más largos, rascacielos cada vez más altos, el invento del dinamos
permite el uso de la electricidad como fuerza motriz y hace posible una infinidad, la bombilla
eléctrica, el teléfono, el invento del motor de explosión permite el uso del petróleo para el
movimiento de los barcos, automóviles y posteriormente aviones.

El arte se convierte en un refugio, se busca la belleza, la armonía que falta o se persigue en vano
en la vida real y en el ambiente.
Walter Gropius, Mies Van der Rohe y Le Corbusier fueron los primeros en tratar de introducir éste
método en la práctica de la construcción de viviendas y en el urbanismo. Es la época de la
Bauhaus, los profesores, con algunos de los mejores artistas modernos y los alumnos aprenden a
proyectar toda la gama de objetos que configuran el ambiente moderno. Mies Van der Rohe
proyecta pocos edificios sencillísimos y ejemplares, Le Corbusier trabaja en París por cuenta

En este ambiente, los arquitectos modernos aceptan presentarse como artistas de vanguardia
porque de esta forma la sociedad les reconoce un espacio en donde moverse, pero ponen en
marcha una nueva investigación colectiva y unitaria:
1. El análisis de las funciones que se desarrollan en la ciudad moderna, Le Corbusier clasifica
cuatro: habitar, trabajar, cultivar el cuerpo y el espíritu y circular; puesto que habitar se considera
una función principal, el elemento habitable, “la vivienda” se convierte en el elemento
fundamental de la nueva ciudad.

Pero, se establece otra, en la que conviven la vivienda, las actividades productivas y la circulación
o medios de transporte; esta nueva estructura pretende superar el antiguo dualismo entre campo
y ciudad y su corolario más reciente, es decir, la apropiación privada del territorio urbano para
obtener una renta.
2. Definición de los elementos mínimos para cada una de las funciones urbanas. El procedimiento
que va de lo general a lo particular forma parte de la investigación científica y es aceptado desde
los orígenes de la investigación arquitectónica como garantía de coerción y de control gradual de
los resultados., de tal manera que todo objeto construido debe ser descompuesto en elementos
simples y posteriormente recompuesto asociando estos elementos de forma nueva,
racionalmente motivada.

3. El estudio de los modelos de agrupación entre los elementos funcionales, o finalmente, la


definición de la estructura de la ciudad moderna. Por esto el estudio de la residencia no se detiene
a nivel vivienda, sino que se prolonga a nivel de barrio y conduce a identificar otros elementos
funcionales que comprenden un cierto número de servicios: las unidades habitación.

La ciudad tradicional está compuesta por muchos y pequeños espacios independientes entre sí,
sus combinaciones son demasiado numerosas para ser previstas y su repetición y aproximación
produce una impresión de monotonía; por el contrario, la ciudad moderna puede formarse con
elementos mucho mayores, cada uno de ellos proyectado como una disposición arquitectónica
unitaria.

La situación actual.
Del análisis de las funciones urbanas se acepta el principio de mantener las funciones separadas,
destinando a cada una de ellas una zona separada de la ciudad. Se trata de ofrecer a la ciudad una
organización más racional sin modificar la primacía de las funciones terciarias, que produce el
aumento de la densidad de la periferia hasta el centro, el sacrificio de la residencia, la congestión
del tráfico, etc.

Después de la primera guerra mundial los programas de construcción de viviendas de las


administraciones públicas adquieren cada vez mayor importancia y son el campo más idóneo para
aplicar los resultados de la investigación arquitectónica moderna, porque la administración, al
inicio de la intervención, tiene todo el terreno a disposición, que luego se dividirá en casas,
servicios, calles, etc.

Los barrios públicos de alemanes, holandeses y escandinavos son las primeras muestras del nuevo
ambiente urbano proyectado por los arquitectos modernos. El plano de Amsterdam propone tres
características nuevas:
1) Se hacen numerosas encuestas científicas que permiten calcular el crecimiento demográfico de
los años posteriores
2) Se divide la periferia de la ciudad en barrios provistos de todos los equipamientos necesarios y
separados por franjas verdes.
3) Se establece un continuo control de la ejecución de plano, de manera que la libertad
concedida a los proyectistas de los edificios no haga perder el carácter unitario de la planificación
general.

Pero la ampliación de la ciudad ha puesto a la luz los defectos de proyectos de barrios ya


realizados.
En el siglo XIX, Londres es la ciudad más grande del mundo y la concentración de personas es enorme, y
aunque por un lado parece desastroso e ingobernable, por otro, es capaz de generar las
más extraordinarias maravillas.

Pall Mall es la primera calle del mundo iluminada por el gas, en 1805; el Palacio de Cristal, donde
se desarrolla la exposición universal de 1851, es el mayo edificio jamás construido, tiene una
longitud de 550 metros y cubre siete hectáreas y media, en 1863 se empieza a construir la red
metropolitana; de 1848 a 1865 se construyen los dos diques del Tamésis entre la city y
Westminster; en 1894 se inaugura el nuevo puente suspendido cerca de la Torre de Londres, con
la parte central móvil de modo que permitía el paso de los barcos. La city entonces, se convierte
para 1911 en un núcleo especializado, formado casi únicamente por oficinas, tiendas, laboratorios
y servicios colectivos: es el centro económico y financiero más importante del mundo.

Londres es por mucho el caso más importante; efectivamente una ley votada en 1938 bloquea la
expansión de la ciudad, fija el perímetro alcanzado por el área edificada y vincula, alrededor una
zona agrícola en forma de corona circular: el cinturón verde.

Para el verano de 1940, los bombardeos aéreos alemanes destruyen buena parte de la ciudad y
empieza la discusión de cómo reconstruirla, y el 1944 el Consejo del Condado adopta un plan
tradicional diseñado por dos expertos de fama reconocida, Abercrombie y Forshaw, este plan
distingue:
1) Zona interior;
2) Zona Suburbana
3) Zona Exterior, aquí debería producirse todo el aumento futuro, de dos formas: expansión de las ciudades
menores existentes y nuevas ciudades.

No tienen una forma compacta, pero comprenden una serie de elementos separados por amplias
zonas verdes: los barrios de viviendas cerca de 10 000 habitantes cada uno, con dos escuelas
elementales y otros servicios comunes; las áreas industriales colocadas cerca del ferrocarril, el
centro principal, donde se encuentran las oficinas y la mayor parte de servicios comerciales. Las
calles rápidas y algunos servicios importantes.

Carwley por ejemplo, posee una organización compacta. Cada barrio de 5000 habitantes, a la
escuela está normalmente construido en el centro y puede funcionar también como centro cívico.
Un pueblo ya existente se transforma en un centro comercial primario. Las industrias se agrupan en una sola
zona.

Cumbernauld, proyectada diez años después de las nuevas ciudades de la posguerra, tiene en
cuenta el desarrollo del tráfico motorizado y posee dos redes viarias completamente
separadas, una para peatones y otra para vehículos. La red de calles para vehículos posee cruces
acondicionados y entra directamente por debajo del centro ciudadano. La ciudad se hace más
compacta: existe un solo centro al que se puede llegar a pie desde todos los barrios. Las zonas
industriales están colocadas en la periferia.

Para 1963 se entrega un informe sobre el Tráfico en la ciudad, es entonces cuando se afronta por
primera vez de forma moderna este grave problema, demuestra efectivamente que el tráfico no
puede crecer continuamente sin destruir el ambiente urbano, por lo tanto, la finalidad de los
planes urbanísticos no puede consistir en el máximo aumento posible del tráfico, sino la
conservación y mejora de la calidad de la vida en las diferentes zonas de la ciudad, adaptando el
tráfico a los espacios disponibles.

En los demás países del mundo las ciudades se desarrollan con la misma velocidad. O incluso más
rápidamente, la población urbana, que en 1950 era un quinto de la población mundial.

Las casas proyectadas por los arquitectos de acuerdo con las ordenanzas, las ciudades organizadas
por los planes urbanísticos y equipadas con los servicios públicos, las calles, los parques, etc.,
afectan sólo a una parte de la población; otra parte no está en condiciones de servirse de ellas y se
organiza por su cuenta en otras instalaciones irregulares a menudo en contacto directo con las
regulares pero netamente diferenciadas: el terreno se ocupa sin un título jurídico, las calles se
construyen con escombros, los servicios son escasos o se introducen posteriormente con criterios
completamente diversos de los que son válidos para el resto de la ciudad. Las llamadas zonas
“marginales” eran consideradas como una franja secundaria de la ciudad posliberal, cada ciudad
del mundo posee su propia zona marginal, con habitantes que viven en condiciones precarias o
debajo de los puentes, hoy en día las instalaciones irregulares crecen mucho más rápido que las
regulares.

La arquitectura moderna nació como un programa para superar las discriminaciones sociales de la
ciudad posliberal, y para dar a todos los ciudadanos los beneficios de un ambiente científicamente
estudiado. Las propuestas de la arquitectura moderna han sido aceptadas en parte y con retraso, debido a
las resistencias de los intereses y de las instituciones fundados ene l mecanismo de la ciudad posliberal.

Por tanto, la arquitectura moderna se encuentra en una encrucijada: puede tratar de mejorar el ambiente
para la minoría dominante – convertirse en el instrumento para una nueva discriminación a escala mundial,
o bien analizar precisamente la división de las dos ciudades y encontrarse proyectada en el centro de un
conflicto político más general, que afecta a cada nación y a las relaciones internacionales.

Los elementos de la ciudad regular – las casas modernas, las calles, los servicios públicos- están al
mismo tiempo reservados a una minoría e impuestos como modelo inalcanzable a todos los
demás. Por esto la división de las dos ciudades se convierte en un instrumento de discriminación y
de dominio, indispensable a la estabilidad del sistema social.

La ciudad debería ser reorganizada reservando a los barrios espontáneos las posiciones mejores
antes que las peores; la red de comunicaciones debería modificarse dando preferencia a los
recorridos peatonales y a los transportes públicos, lentos y repartidos por todas partes, antes que
a los transportes privados veloces y concentrados en las autopistas.

La arquitectura moderna puede convertirse en el instrumento de la política y reconsiderar hasta


qué punto los nuevos proyectos urbanísticos y constructivos corresponde a las necesidades reales
de la gente o establecen una escala de exigencias creciente.