You are on page 1of 8

Tarea No.

III de Geografía General

Investigación en fuentes bibliográficas y/o electrónicas sobre las galaxias del


universo.

1- Elaboración de un ensayo de tres páginas como máximo de las galaxias del


universo, que tome los siguientes sectores:

- Conceptos

Las Galaxias del Universo: Las galaxias son acumulaciones enormes de estrellas,
gases y polvo.

En el Universo hay centenares de miles de millones de galaxias. Cada una puede


estar formada por centenares de miles de millones de estrellas y otros astros.

- Tamaño y Formas

Hay galaxias enormes como Andrómeda, o pequeñas como su vecina M32. Las
hay en forma de globo, de lente, plana, elíptica, espiral (como la nuestra) o formas
irregulares. Las galaxias se agrupan formando "cúmulos de galaxias".

La galaxia grande más cercana es Andrómeda.

Se puede observar a simple vista y parece una mancha luminosa de aspecto


brumoso. Los astrónomos árabes ya la habían observado. Actualmente se la
conoce con la denominación M31. Está a unos 2.200.000 años luz de nosotros. Es
el doble de grande que la Vía Láctea.

- Clases

Galaxias elípticas

Galaxias espirales

Galaxia NGC 3521

Galaxias irregulares

Galaxia NGC 1569

- La Vía Láctea
La Vía Láctea es una galaxia grande, espiral y puede tener unos 100.000 millones
de estrellas, entre ellas, el Sol. En total mide unos 100.000 años luz de diámetro y
tiene una masa de más de dos billones de veces la del Sol.

Cada 225 millones de años el Sistema Solar completa un giro alrededor del centro
de la galaxia. Se mueve a unos 270 km. por segundo.

No podemos ver el brillante centro porque se interponen materiales opacos, polvo


cósmico y gases fríos, que no dejan pasar la luz. Se cree que contiene un
poderoso agujero negro.

La Vía Láctea tiene forma de lente convexa. El núcleo tiene una zona central de
forma elíptica y unos 8.000 años luz de diámetro. Las estrellas del núcleo están
más agrupadas que las de los brazos. A su alrededor hay una nube de hidrógeno,
algunas estrellas y cúmulos estelares.

- Nombre de la Vía Láctea

El nombre Vía Láctea proviene de la mitología griega y en latín significa camino de


leche. Esa es, en efecto, la apariencia de la banda de luz que rodea el firmamento,
y así lo afirma la mitología griega, explicando que se trata de leche derramada del
pecho de la diosa Hera (Juno para los romanos). Rubens representa la leyenda en
su obra El nacimiento de la Vía Láctea. Sin embargo, ya en la Antigua Grecia, el
astrónomo Demócrito (460 a. C.-370 a. C.)

Sugirió que aquel haz blanco en el cielo era en realidad un conglomerado de


muchísimas estrellas demasiado tenues individualmente como para ser
reconocidas a simple vista. Su idea, no obstante, no halla respaldo hasta 1609 d.
C. cuando el astrónomo Italiano Galileo Galilei hace uso del telescopio y constata
que Demócrito estaba en lo cierto, ya que a donde quiera que mirase, aquel se
encontraba lleno de estrellas.

2- Realización de una investigación en otras fuentes sobre el Sistema Solar y


realice un informe de lectura de no más de dos páginas. Bibliografía usando los
reglamentos de la APA.

El Sistema Solar

El sistema solar es el sistema planetario en el que se encuentran la Tierra y otros


objetos astronómicos que giran directa o indirectamente en una órbita alrededor
de una única estrella conocida como el Sol.

La estrella concentra el 99,75 % de la masa del sistema solar, y la mayor parte de


la masa restante se concentra en ocho planetas cuyas órbitas son prácticamente
circulares y transitan dentro de un disco casi llano llamado plano eclíptico. Los
cuatro más cercanos, considerablemente más pequeños Mercurio, Venus, Tierra y
Marte, también conocidos como los planetas terrestres, están compuestos
principalmente por roca y metal. Mientras que los cuatro más alejados,
denominados gigantes gaseosos o "planetas jobéanos", más masivos que los
terrestres, están compuesto de hielo y gases. Los dos más grandes, Júpiter y
Saturno, están compuestos principalmente de helio e hidrógeno. Urano y Neptuno,
denominados los gigantes helados, están formados mayoritariamente por agua
congelada, amoniaco y metano.

Concepción artística de un disco protoplaneta río.

El Sol es el único cuerpo celeste que emite luz propia, la cual es producida por la
combustión de hidrógeno y su transformación en helio por la fusión nuclear. El
sistema solar se formó hace unos 4600 millones de años 11 12 13 a partir del
colapso de una nube molecular. El material residual originó un disco circumestelar
protoplaneta río en el que ocurrieron los procesos físicos que llevaron a la
formación de los planetas.9 El sistema solar se ubica en la actualidad en la Nube
Interestelar Local que se halla en la Burbuja Local del Brazo de Orión, de la
galaxia espiral Vía Láctea, a unos 28 000 años luz del centro de esta.

Concepción artística del Sistema Solar y las órbitas de sus planetas.

El sistema solar es también el hogar de varias regiones compuestas por objetos


pequeños. El Cinturón de asteroides, ubicado entre Marte y Júpiter, es similar a
los planetas terrestres ya que está constituido principalmente por roca y metal, en
este se encuentra el planeta enano Ceres. Más allá de la órbita de Neptuno están
el Cinturón de Kuiper, el Disco disperso y la Nube de Oort, que incluyen objetos
transneptunianos formados por agua, amoníaco y metano principalmente. En este
lugar existen cuatro planetas enanos Haumea, Makemake, Eris y Plutón, el cual
fue considerado el noveno planeta del sistema solar hasta 2006. Este tipo de
cuerpos celestes ubicados más allá de la órbita de Neptuno son también llamados
plutoides, los cuales junto a Ceres, poseen el suficiente tamaño para que se hayan
redondeado por efectos de su gravedad, pero que se diferencian principalmente
de los planetas porque no han vaciado su órbita de cuerpos vecinos.15

3.6 El sol y su estructura

El Sol, es la estrella que, por el efecto gravitacional de su masa, domina el sistema


planetario que incluye a la Tierra. Mediante la radiación de su energía
electromagnética, aporta directa o indirectamente toda la energía que mantiene la
vida en la Tierra, porque todo el alimento y el combustible proceden en última
instancia de las plantas que utilizan la energía de la luz del Sol.
A causa de su proximidad a la Tierra y como es una estrella típica, el Sol es un
recurso extraordinario para el estudio de los fenómenos estelares. No se ha
estudiado ninguna otra estrella con tanto detalle. La estrella más cercana al Sol
está a 4,3 años luz (4 × 1013 km); para observar los rasgos de su superficie
comparables a los que se pueden ver de forma habitual en el Sol, se necesitaría
un telescopio de casi 30 km de diámetro. Además, un telescopio así tendría que
ser colocado en el espacio para evitar distorsiones causadas por la atmósfera de
la Tierra.

El Sol gira una vez cada 27 días cerca del ecuador, pero una vez cada 31 días
más cerca de los polos.

El pasado y el futuro del Sol se han deducido de los modelos teóricos de


estructura estelar. Durante sus primeros 50 millones de años, el Sol se contrajo
hasta llegar a su tamaño actual. La energía liberada por el gas calentaba el interior
y, cuando el centro estuvo suficientemente caliente, la contracción cesó y la
combustión nuclear del hidrógeno en helio comenzó en el centro. El Sol ha estado
en esta etapa de su vida durante unos 4.500 millones de años.

En el núcleo del Sol hay hidrógeno suficiente para durar otros 4.500 millones de
años. Cuando se gaste este combustible, el Sol cambiará: según se vayan
expandiendo las capas exteriores hasta el tamaño actual de la órbita de la Tierra,
el Sol se convertirá en una gigante roja, algo más fría que hoy pero 10.000 veces
más brillante a causa de su enorme tamaño. Sin embargo, la Tierra no se
consumirá porque se moverá en espiral hacia afuera, como consecuencia de la
pérdida de masa del Sol. El Sol seguirá siendo una gigante roja, con reacciones
nucleares de combustión de helio en el centro, durante sólo 500 millones de años.
No tiene suficiente masa para atravesar sucesivos ciclos de combustión nuclear o
un cataclismo en forma de explosión, como les ocurre a algunas estrellas.
Después de la etapa de gigante roja, se encogerá hasta ser una enana blanca,
aproximadamente del tamaño de la Tierra, y se enfriará poco a poco durante
varios millones de años.

Composición y Estructura: La cantidad total de energía emitida por el Sol en forma


de radiación es bastante constante, y no varía más que unas pocas décimas de un
1% en varios días. Esta energía se genera en las profundidades del Sol. Al igual
que la mayoría de las estrellas, el Sol se compone sobre todo de hidrógeno (71%);
también contiene helio (27%) y otros elementos más pesados (2%). Cerca del
centro del Sol, la temperatura es de casi 16.000.000 K y la densidad es 150 veces
la del agua. Bajo estas condiciones, los núcleos de los átomos de hidrógeno
individuales actúan entre sí, experimentando la fusión nuclear. El resultado neto
de estos procesos es que cuatro núcleos de hidrógeno se combinan para formar
un núcleo de helio, y la energía surge en forma de radiaciones gamma. Una
enorme cantidad de núcleos reacciona cada segundo, generando una energía
equivalente a la que se produciría por la explosión de 100.000 millones de bombas
de hidrógeno de un megatón por segundo. La ‘combustión’ nuclear del hidrógeno
en el centro del Sol se extiende a un 25% del radio solar.

El sol es una gran esfera de gases incandescentes, pero se cree que su porción
central o núcleo, se encuentra en estado líquido. La superficie aparente del sol es
denominada fotosfera (esfera de luz). Alrededor de la fotosfera se extiende una
capa de vapores incandescentes, de colores vivos, por lo cual se llama cromosfera
(espera del color). En torno a la fotosfera y a la cromosfera se encuentra la
corona, que es un gigantesco halo de gases que envuelve al sol; la corona sólo es
visible durante los eclipses. En la fotosfera se observan porciones más brillantes
denominadas fáculas y otras oscuras, a las que se les da el nombre de manchas.
En el sol se observan también enormes prominencias luminosas, formadas por
gases de hidrógeno y helio, que parten de la fotosfera como enormes lenguas de
fuego hasta alcanzar más allá de la cromosfera, como puede verse en la siguiente
figura:

Influencia del sol sobre la tierra: La energía solar es la fuente de la luz y el calor;
nuestros alimentos, habitaciones y vestidos nunca hubiesen existido sin los rayos
del sol. La desaparición de la energía solar representaría el final de toda
manifestación de vida sobre nuestro planeta.

Si faltará la luz solar nuestro planeta sería un mundo triste y tenebroso. La


sucesión de los días y las noches constituye un hábito tal, que no podemos
imaginarnos vivir sin la luminosidad del sol. Las plantas necesitan la luz para
producir sus alimentos. Nosotros la necesitamos para vivir saludables y trabajar.
Aunque desde otras estrellas llega a la tierra alguna luz, tal luz no sería suficiente
para sostener la vida.

El sol nos da calor además la luz. Si por alguna razón el sol dejara de brillar, todos
los seres vivos – animales y vegetales – se congelarían. En poco tiempo todos los
lagos, ríos y océanos quedarían cubiertos de hielo. Pocos días después toda el
agua de los océanos formaría una masa helada. El aire que rodea la tierra se
convertiría en líquido y cubriría la faz del planeta. Aun este aire líquido se
congelaría y solidificaría. La temperatura de la tierra descendería a un nivel que
apenas podemos imaginar.

3.6.1-Nacimiento y Muerte del Sol

El Sol se formó hace 4.650 millones de años y tiene combustible para 5.500
millones más. Después, comenzará a hacerse más y más grande, hasta
convertirse en una gigante roja. Finalmente, se hundirá por su propio peso y se
convertirá en una enana blanca, que puede tardar un billón de años en enfriarse.
Se formó a partir de nubes de gas y polvo que contenían residuos de
generaciones anteriores de estrellas. Gracias a la metalicidad de dicho gas, de su
disco circumestelar surgieron, más tarde, los planetas, asteroides y cometas del
Sistema Solar. En el interior del Sol se producen reacciones de fusión en las que
los átomos de hidrógeno se transforman en helio, produciéndose la energía que
irradia. Actualmente, el Sol se encuentra en plena secuencia principal, fase en la
que seguirá unos 5000 millones de años más quemando hidrógeno de manera
estable.

Llegará un día en que el Sol agote todo el hidrógeno en la región central al haberlo
transformado en helio. La presión será incapaz de sostener las capas superiores y
la región central tenderá a contraerse gravitacionalmente, calentando
progresivamente las capas adyacentes. El exceso de energía producida hará que
las capas exteriores del Sol tiendan a expandirse y enfriarse y el Sol se convertirá
en una estrella gigante roja. El diámetro puede llegar a alcanzar y sobrepasar al
de la órbita de la Tierra, con lo cual, cualquier forma de vida se habrá extinguido.

Cuando la temperatura de la región central alcance aproximadamente 100


millones de kelvins, comenzará a producirse la fusión del helio en carbono
mientras alrededor del núcleo se sigue fusionando hidrógeno en helio. Ello
producirá que la estrella se contraiga y disminuya su brillo a la vez que aumenta
su temperatura, convirtiéndose el Sol en una estrella de la rama horizontal. Al
agotarse el helio del núcleo, se iniciará una nueva expansión del Sol y el helio
empezará también a fusionarse en una nueva capa alrededor del núcleo inerte -
compuesto de carbono y oxígeno y que por no tener masa suficiente el Sol no
alcanzará las presiones y temperaturas suficientes para fusionar dichos elementos
en elementos más pesados- que lo convertirá de nuevo en una gigante roja, pero
ésta vez de la rama asintótica gigante y provocará que el astro expulse gran parte
de su masa en la forma de una nebulosa planetaria, quedando únicamente el
núcleo solar que se transformará en una enana blanca y, mucho más tarde, al
enfriarse totalmente, en una enana negra. El Sol no llegará a estallar como una
supernova al no tener la masa suficiente para ello.

Si bien se creía en un principio que el Sol acabaría por absorber a Mercurio, a


Venus y a la Tierra al convertirse en gigante roja, la gran pérdida de masa que
sufrirá en el proceso hizo pensar por un tiempo que la órbita terrestre -al igual que
la de los demás planetas del Sistema Solar- se expandiría posiblemente y salvaría
a nuestro planeta de ese destino. Sin embargo, un artículo reciente postula que
ello no ocurrirá y que las interacciones mareales, así como el roce con la materia
de la cromosfera solar, harán que nuestro planeta sea absorbido. Otro artículo
posterior apunta en la misma dirección.

4- Observación del vídeo “Nuestra Galaxia-La Vía Láctea-


Astronomía’Educalatina”.https://www.youtube.com/watch?v=uv8

Realiza un informe de no más de dos páginas de los aspectos más importantes


tratado en el vídeo.

La Vía Láctea, también llamada en España Camino de Santiago, puede


observarse a simple vista como una banda de luz que recorre el firmamento
nocturno, que Demócrito ya atribuyó a un conjunto de estrellas innumerables tan
cercanas entre sí que resultan indistinguibles.

En 1610 Galileo, usando por primera vez el telescopio, confirmó la observación de


Demócrito. Hacia 1773 Herschel, contando las estrellas que observaba en el
firmamento, construyó una imagen de la Vía Láctea como un disco estelar dentro
del cual la Tierra se encuentra inmersa, pero no pudo calcular su tamaño. En 1912
la astrónoma Henrietta Leavitt descubrió la relación entre el periodo y la
luminosidad de las estrellas llamadas variables cefeidas, lo que le permitió medir
las distancias de los cúmulos globulares.

Varios años después Shapley demostró que los cúmulos están distribuidos con
estructura más o menos esférica alrededor del centro del disco, en lo que
denominó el halo galáctico. También mostró que éste no está centrado en el Sol,
sino en un punto distante del disco en la dirección de la constelación de Sagitario,
donde situó correctamente el centro de la galaxia.

Esta estructura quedó confirmada cuando se observó desde el observatorio de


Monte Wilson en California que el objeto espiral llamado Andrómeda estaba
constituido por estrellas individuales y no era una mera nebulosa de gas como
hasta entonces se creía.

Hacia 1930 Trumpler descubrió el efecto de oscurecimiento galáctico producido


por el polvo interestelar, con lo que se logró corregir tanto el tamaño de la Galaxia
como la distancia a la que se encuentra el Sol a los valores hoy en día aceptados.
De acuerdo con estos datos, el Sistema Solar se encuentra a una distancia entre
8.000 y 10.000 parsecs de distancia del centro galáctico, aproximadamente a dos
tercios de distancia.

Todas las estrellas que componen la Vía láctea están rotando alrededor del
núcleo, que se cree que puede contar en su interior con un agujero negro. Las
observaciones astronómicas referidas a galaxias distantes muestran que la
velocidad de rotación del Sol alrededor de la galaxia es de unos 250 km/s,
empleando aproximadamente 250 millones de años en realizar una revolución
completa. Las estrellas próximas al Sol realizan una órbita relativamente parecida,
pero las más cercanas al centro de la galaxia giran más rápido, hecho que se
conoce como rotación diferencial.

La edad de la Vía Láctea se estima en unos 13 mil millones de años, dato que se
desprende del estudio de los cúmulos globulares y que concuerda con el resultado
obtenido por los geólogos en su estudio de la desintegración radiactiva de ciertos
minerales terrestres.