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COLOQUIO: MEMORIA

DEL TRIBUNAL RUSSELL


MONTEVIDEO 2010

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COLOQUIO: MEMORIA DEL TRIBUNAL RUSSELL

Memoria del Tribunal Russell II


sobre América Latina
Homenaje a Lelio Basso y Zelmar Michelini

Alberto Filippi
Abogado, filósofo.

Nació en Padua, Italia. Al emigrar sus padres, estudió en


Venezuela en el liceo Lisandro Alvarado de Barquisimeto y en la
Facultad de Derecho de la Universidad Central de Caracas.
Luego siguió estudios de filosofía doctorándose (summa cum
laude), con Ugo Spirito y Lucio Colletti en la Universidad de
Roma, La Sapienza (1965). Con el apoyo de Alberto Moravia,
Bertrand Russell, Jean-Paul Sartre y Joe Normand, coordinó la
Conferenza internazionale per

l’amnistia dei detenuti politici e per le libertà democratiche in


Venezuela. (Roma, 1965), experiencia precursora del Tri- bunal
Internacional Bertrand Russell II. Entre 1967 y 1972 fundó y dirigió
la sección latinoamericana del Istituto per lo Studio della Società
Contemporanea en Roma, colaborando con Problemi del
Socialismo y con el Ministerio de Justicia del gobierno de
Salvador Allende.

Discurso de apertura del Coloquio Interna-


italiana, que se remonta a los años de los exiliados
cional “Memoria del Tribunal Russell II sobre
italianos en la Banda Oriental durante la dictadura de
América Latina”, organizado por la Fundación Mussolini y de los uruguayos refugiados en Italia en
Zelmar Michelini y la Fondazione Lelio e Lisli los años setenta.
Basso Issoco en la sala de conferencias del tea-
Además, porque la encomiable generosidad de mis
tro Solís de Montevideo el 14 de julio de 2010. amigos, los hermanos Michelini ha logrado que esta
Ante todo mi saludo a esta Fundación a la que han jornada de lanzamiento a nivel internacional de la
dado vida los hermanos Michelini, a los organizado- Fundación, que recuerda y honra la personalidad his-
res de este coloquio, y desde aquí a los amigos de la tórica de Zelmar Michelini, fuera dedicada también a
Fundación Basso en Roma y a todos ustedes que nos la evocación de los fundadores del primero y del se-
acompañan en esta tarde que es muy especial por gundo de los Tribunales Russell: Betrand Russell, Jean
varias razones. Porque nos ofrece una extraordinaria Paul Sartre y Lelio Basso, porque no debemos olvidar
oportunidad para hacer y transmitir memoria de al- aquellas luchas precursoras y fundamentales.
guna de las raíces lejanas de donde viene la tradición El primer Tribunal fue concebido en 1966 por Rus-
de las concepciones progresistas del derecho, sobre sell, presidente de la Peace Fundation de Londres y,
la lucha contra la impunidad, por la verdad y la justi- por Sartre, vicepresidente del tribunal, para denunciar
cia: un encuentro que acrecienta las viejas relaciones los crímenes de la guerra de agresión contra Vietnam.
entre la cultura jurídica democrática uruguaya y la El segundo, pensado y organizado por Basso en 1971,
junto con los exiliados brasileros refugiados en Chile, y valorada en el proceso de la construcción histórica de
apoyado, al comienzo, por Salvador Allende, inició sus los derechos referidos a América Latina. En Roma, en
actividades en Roma en 1974 con la presencia inolvi- junio de ese año, Basso había sido relator principal en
dable de Zelmar Michelini, como nos recuerdan Linda la “Conferencia Europea para la amnistía de los dete-
Bimbi, Salvatore Senese y Elena Paciotti en las inter- nidos políticos y las libertades democráticas en Vene-
venciones enviadas desde Italia que oiremos dentro zuela” con un texto original y precursor de denuncia
de poco, junto con las de Elsa Paulós y los otros com- de la negación de los derechos como obstáculos al
pañeros que nos darán aquí sus testimonios sobre la ejercicio de la “democracia real”. “La conferencia —ex-
presencia de Zelmar en la primera sesión del Tribunal plicaba Basso— apela a todos para que sumen sus res-
en Roma.1 pectivas protestas, destacando que en América Latina,

Suramérica, marcó intensamente los últimos tres lus- como debería ser en todos los países con sus relativos
tros de la vida de Lelio Basso, junto a la guerra de libe- sistemas políticos, el respeto de los derechos elemen-
ración de Vietnam y de su formidable dirigente Ho Chi tales y modernos del hombre contenidos en la Decla-

Minh, el leader revolucionario en vida a él contempo- ración Universal de 1948, es la condición primordial y
ráneo que Lelio mas admiraba, porque de los clásicos esencial del ejercicio de la democracia real”. 2
su preferida fue siempre Rosa Luxemburgo. “Hacemos un llamado —habían declarado los pro-

El comienzo de esa relación tan creadora desde el pun- motores venezolanos de la conferencia— a todos los

to de vista jurídico-político fue Venezuela, para seguir pueblos del mundo, a quienes participaron en la jor-

luego con los dos viajes al Chile de Allende en 1971 nada del 8 de junio en Roma y a todos los hombres

y 73, para concluir, pocas semanas antes de su im- y mujeres de sensibilidad democrática, para que se

prevista muerte, en San Pablo adonde, en noviembre redoblen los esfuerzos que permitan obtener el logro

de 1978 asistió al “Primer Congresso Brasileiro pela de nuestro único objetivo: que en la patria de Simón

Anistia”. Desde el comienzo hasta el final, el tema cen- Bolívar ningún hombre sea asesinado por sus ideas

tral de sus intervenciones, fue el de la recuperación de políticas y que no sea posible que esté encarcelado

las libertades constitucionales, de la liberación de los por sostenerlas”.3

presos políticos, de la reparación jurídica de las vícti- Si se piensa que esa inicial experiencia para el recono-
mas de la represión y de sus familiares, de la transi- cimiento y la protección de los derechos humanos en
ción hacia una “democracia real”. Venezuela convocada por petición del Comité venezo- lano
En efecto, las primeras relaciones personales de Bas- para la amnistía y la liberación de los detenidos po- líticos
so con las fuerzas democráticas y antimperialistas la- (presidido por el prestigioso profesor de la Uni-
tinoamericanas, había comenzado en 1965, con una
iniciativa de lucha que debe ser también recordada y 2 Lelio Basso, “La violazione delle libertà democratiche in Venezue-
la”, en Conferenza Europea per l’amnistia dei detenuti politici e per le
libertà democratiche in Venezuela, Edizioni l’Almanacco, tipografía
1 El Tribunal Russell II sobre América Latina, inicialmente convo- Faciotti, Roma 1966. Para una reconstrucción de las implicaciones
cado para denunciar la dictadura cívico-militar que se había instalado políticas de esa “Conferencia internacional” en Italia y América
en Brasil en 1964 se fue ampliando a otros países en los cuales sucesi- Latina véase mi testimonio en el ensayo “Socialismo e democrazia
vamente se desencadenaron las dictaduras: Chile, Uruguay y Argen- in America Latina nell’esperienza intellettuale, politica e giuridica
tina. Las sesiones fueron realizadas, la primera en Roma (30 marzo-6 di Lelio Basso” en Lelio Basso: la ricerca dell’utopia concreta, op.cit.
abril 1974), la segunda en Bruxelles (11-18 enero 1975) y la tercera de pp.91-145, en el cual evoco algunos episodios de la organización de
nuevo en Roma (10-17 enero 1976). Para la documentación reenvío a la conferencia llevada a cabo por Manuel Caballero, Marcos Negrón
Atti della prima sessione del Tribunale Russell. Cile, Bolivia, Uruguay: y quien les habla como representantes del Frente de Liberación Na-
violazione dei diritti dell’uomo, Marsilio editore, Venezia-Padova 1975
y Linda Bimbi (editor), Tribunale Russell II. Brasile, violazione dei cional de Venezuela en Europa, junto con los compañeros del Partido
diritti dell’uomo, Feltrinelli, Milan 1975. Para una versión mas amplia Comunista Italiano, Umberto Terracini, Giuliano Pajetta, Dina Forti
remito también a Bimbi, “Le scelte di metodo di Lelio Basso: tra rigore y Paolo Diodati, del Partido Socialista de Unidad Proletaria presidido
scientifico e militanza internazionale” en Lelio Basso: la ricerca dell’u-
topia concreta (a cargo de Andrea Mulas), Edup editor, Fondazione por Lelio Basso así como de la Asociación Internacional de los Juristas
Basso, Roma 2006. Democráticos cuyo secretario general Joe Normand y su colega italia-
no Bruno Andreozzi hicieron posible la realización de la conferencia.

3 “Prefacio” del Comité Promotor a la publicación de las actas de la


Conferenzia europea, (Roma, enero 1966), op.cit., p.8

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COLOQUIO: MEMORIA DEL TRIBUNAL RUSSELL

versidad Central de Venezuela, Miguel Acosta Saignes) (escribía Basso ya en el año 1975) derecho internacio-
tuvo el apoyo de los premios Nobel, Bertrand Russell, nal”. “Es decir no sólo, como ocurre hoy en día, son los
y Jean Paul Sartre, así como de Alberto Moravia y Pier Estados los que pueden esgrimir el arma del derecho,
Paolo Pasolini, además de muchos otros intelectuales sino que también los pueblos, es decir los hombres
y políticos europeos y latinoamericanos, podemos reales, deben ser sujetos o, cuanto menos destinata-
comprender que resultará ser un precedente muy sig- rios, de normas jurídicas.” 5
nificativo para la futura gestación de los Tribunales Desde la Conferencia sobre Venezuela, de 1965, hasta
Russell instituidos por Lelio sobre América Latina. el “Tribunal contra la impunidad por los crímenes de
Defensade los derechosde libertade igualdad del hom- lesa humanidad en América Latina” (Bogotá, abril de
bre y de los pueblos que deben entenderse siempre 1991)6 pasando por los Tribunales Russell, las denun-
reconocidos y tutelados, según Basso, en continuidad cias y el trabajo político-institucional de Basso (y de
con la concepción “constituyente” que había afirmado sus colaboradores y seguidores después de su muer-
desde su determinante presencia en la Asamblea que te en 1978), para la extensión del reconocimiento y
elaboró la Constitución italiana de 1947. Concepción la protección de los derechos ha marcado una etapa
centrada en la valoración de la “persona” como suje- esencial en la historia de la internacionalización de los
to de los derechos individuales así como de los “pue- derechos y del derecho internacional de los derechos
blos” (en cuanto comunidades de múltiples personas humanos, gracias también a las contribuciones de ju-
organizadas en sociedad). Entendidos, en suma, como ristas que provenían de otras vertientes políticas entre
“personas-sujetos”, que preceden y fundan la legitimi- los cuales quiero citar aquí al admirador y amigo de
dad de los Estados, puesto que tales derechos son la Lelio, Norberto Bobbio, tal como lo he argumentado en
base de una concepción la cual, además, exige y per- otra oportunidad con especial referencia a Suramérica.7
mite su progresiva constitucionalización y expansión Punto culminante del itinerario conceptual, en el cual
a nivel internacional. se sumaron con el pasar de los años las teorizaciones
Las denuncias de la dictadura de Uruguay y los otros de Basso con las del Tribunal Russell sobre América
países de Suramérica significó también el comienzo de Latina, fue la “Declaración universal de los derechos
las reivindicaciones siempre más fuertes y comparti- de los pueblos” (del 4 de julio de 1976) cuya actuali-
das, hacia la democracia política. Es el inicio de las nue- 5 Lelio Basso, “I diritti dell’uomo in un mondo in trasformazione”,
vas luchas por el derecho y las elaboraciones de lo que en Il risveglio dei popoli. Lega internazionale per i diritti e la liberazio-
ne dei popoli, citado con el título de “Le Radici” en AAVV. Tribunale
ahora se denomina “Justicia de Transición” de la que permanente dei popoli, Le sentenze, 1979-1991, (a cargo de Gianni
Tognoni), Nuova Cultura editrice y Bertani editore, Verona 1992,
Lelio y Zelmar fueron precursores, en la construcción p.24.
de los nuevos Estados constitucionales de derecho.4 6 Cfr. “Sentenza sull’impunità in America Latina” (Bogotá, 22-25
abril 1991) a cargo de Gianni Tognoni, Tribunale Permanente dei
En los términos jurídico-políticos de Basso —que el Popoli, Stefanoni editor, Lecco 1998.
7 A.Filippi, “Fuentes para el derecho: los Tribunales Russell sobre
senador Zelmar Michelini compartía plenamente— se América Latina”, capítulo IV del artículo “ Damnatio Memoriae y Hu-
trataba de dar una colocación jurídico-política, a nivel manitas del Derecho”, en Colección ¿Más Derecho?, Memoria y Derecho
Penal (Pablo Eiroa y Juan M.Otero compiladores), Fabián di Plácido
constitucional y de los Tratados Internacionales a “los Editor, Buenos Aires 2008, pp.67-74. Específicamente, con referencia a
la sola Argentina, en los años comprendidos entre 1976 y 1983, la par-
hombres reales”, cuyos derechos preexisten antes de te documental que conserva la invalorable memoria histórica de las
“un gobierno determinado”; derechos que merecen luchas por el derecho presente en la Fundación Basso, está atestiguada
en 504 textos recogidos en 12 cajas con sus relativos legajos por un
una radical y sustancial “reelaboración” y defensa para total de 5500 páginas , que constituyen el Fondo: Sezione internazio-
nale - Diritti dei popoli, Sezione 340 Argentina (cuyo inventario ha
reconocer su carácter de sujetos históricos “del nuevo, sido realizado por Antonella Capitanio y Simona Luciani). Pero veasé
también a A. Filippi, De Mariátegui a Bobbio. Ensayos sobre Socialismo
y Democracia, viuda de Mariátegui e hijos, Lima 2008, pp. 101-125 y
4 Una visión de conjunto sobre “la justicia transicional” (y la Emilio Crenzel, La historia política del “Nunca Más”: la memoria de las
bibliografía allí indicada) en Ruti G.Teitel, Transitional Justice, Oxford desapariciones en la Argentina, Siglo XXI editores, Buenos Aires 2008,
University Press, Oxford 2000. pp.27-51.

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dad, tres décadas después, sigue siendo sorprendente toral de 1970— a los militares chilenos que le harán
por cuanto muchos de esos invocados derechos se han el golpe al gobierno de Unidad Popular presidido por
logrado finalmente verter tanto en las deliberaciones Allende.
de la Asamblea de las Naciones Unidas como en las
En este panorama trágico para las fuerzas progresistas
instituciones de Derecho Público Internacional como
de Suramérica, la consigna ya no era, no podía ser, para
en los Tratados. Quiero recordar a ustedes específica-
citar el título del catastrófico ensayo de Regis Debray,
mente, algunos grupos de tales derechos recogidos en
llevar adelante la lucha armada guerrillera, hacer una
la Declaración Universal de Basso de 1976: el derecho
“revolución en la revolución”. La tarea que se imponía
a la autodeterminación y a la existencia de los pueblos;
con implacable necesidad y urgencia era denunciar al
los derechos económico-sociales; los derechos a la cul-
imperialismo socio económico y cómplice militar del
tura; el derecho al ambiente y a los recursos naturales;
terrorismo de Estado, parar las masacres, sacar a los
el derecho de las minorías “a sus propias identidades,
presos políticos de la cárcel y hacer volver a los exilia-
tradiciones, lenguas y patrimonios culturales”.8
dos, retomar el camino desandado de la construcción
Volveremos a escuchar dentro de pocos minutos la estratégica de coaliciones políticas y sociales capaces
apasionada y lucidísima denuncia frente a la opinión de organizar la resistencia y la transición democrática.
pública internacional de la dictadura que Zelmar hizo Ello implicaba revalorizar plenamente la función del
en Roma en 1974 en la sesión de apertura del Tribu- derecho y la justicia para el rescate del futuro mismo
nal Russell sobre América Latina cuya acción, como de la democracia.
lo reconoció el propio Zelmar, había significado para
Como afirmó de manera contundente Zelmar en la
los uruguayos y los latinoamericanos “una verdadera
conferencia de prensa de los exiliados uruguayos dada
trinchera de la libertad y la justicia”. Discurso de Mi-
en Roma el 5 de abril de1974: “Nada le puede pasar de
chelini que representa un punto de inflexión paradig-
peor a la humanidad que dejar que el hombre se desa-
mático del enfrentamiento crítico, con enorme coraje
rrolle en el descreimiento, que nazca y viva descreyen-
intelectual, tanto de la función del derecho en la cons-
do de sus semejantes. Nada hay peor contra el derecho
trucción de las políticas de emancipación como de la
que las generaciones que se vayan sucediendo piensen
dramática situación política internacional que se ha-
que no hay justicia en el mundo, capaz de castigar a los
bía determinado con el acrecentarse de la Guerra Fría
fuertes que, por tener una metralleta en la mano, se
entre los años 60 y los 70 que mantenía condicionada
creen dueños del destino de los demás”.
negativamente la división bipolar, militar del mundo
de entonces. Guerra Fría que en el continente ameri- “Nuestra obligación —añadía y exhortaba Zelmar—
cano había alcanzado su punto más dramático y cru- en este Tribunal Russell que tanto prestigio tiene a
cial en la solución de la Crisis de los Misiles en Cuba, nivel internacional […] es bregar para encontrar —y
en 1962, para ser luego consolidada y ensangrentada aquí es necesario la inteligencia y la imaginación— el
por las operaciones terroristas de los Planes Cóndor, método y la posibilidad de […] decirles a los militares
consintiendo al mismo tiempo en Europa la invasión uruguayos, brasileros o chilenos, a los hombres que
de Checoeslovaquia por parte de la fuerzas armadas sintiéndose fuertes violan los acuerdos internaciona-
soviéticas en agosto de 1968. Partición bipolar del les y el derecho, castigan, torturan, maltratan y matan,
mundo occidental, que culmina con la política geno- que hay posibilidad de una condena con efectiva san-
cida de la administración Nixon y Kissinger de apoyar ción de tal manera —concluía Michelini— que la ley y
con todos los medios —desde la misma campaña elec- el derecho internacional no sean letra muerta y que el
hombre puede sentirse defendido […].”
8 L.Basso, “I diritti dell’uomo in un mondo in trasformazione”, en
Tribunale Permanente dei Popoli. Le sentenze: 1979-1991 ( a cargo de
Gianni Tognoni), op.cit.

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COLOQUIO: MEMORIA DEL TRIBUNAL RUSSELL

El gran dirigente uruguayo, denunciando en Roma a ha visto la proclamación de los derechos del hombre,
las dictaduras cívico-militares suramericanas, estaba que el siglo xix ha recogido y desarrollado. Antes de
iniciando un proceso contracorriente y a largo plazo que concluya el siglo xx nosotros —sostenía Lelio—
revolucionario de construcción política y jurídica de auspiciamos una `carta fundamental´ de los derechos
los derechos humanos y de la “Justicia de transición” de los pueblos que el siglo xxi deberá desarrollar y
que en este siglo va a encontrar su desarrollo mayor aplicar plenamente. Sólo cuando las desigualdades y
consolidando así la “universalización” de los derechos el privilegio sean eliminados, los hombres encontrarán
constitucionales, en el “derecho global”, como lo llama su dignidad actualmente avasallada y el mundo hallará
Sabino Cassese. 9 la paz”. 10

Basso y Michelini estaban planteando el reconoci- Anticipaba, con una visión certera y previsora, lo que
miento de la “universalización de la justicia” sin distin- se ha ido consolidando acerca de la universalidad de
ción de países y continentes. Habían entendido que se los derechos fundamentales, como lo ha argumenta-
debía trabajar para un nuevo derecho internacional de do el filósofo italiano que también fue colaborador de
los derechos humanos que ante todo reconociera a la Basso y bien conocido en este país y en la Fundación
tortura como delito de lesa humanidad y que propug- Michelini, Luigi Ferrajoli.11 Universalidad a partir de la
nara su prohibición. cual podemos precisamente denunciar como antijurí-
dicos todos aquellos actos que violan el derecho y en
En el mismo sentido Basso y Michelini estaban antici-
los cuales la agresión a la comunidad internacional es
pando nada menos que la idea de fondo que sustenta
de tal envergadura (torturas, desapariciones, genoci-
la instauración de la nueva (y probablemente futura)
dios, etc.) que debe obtener una respuesta universal
justicia internacional penal. En efecto, 20 años des-
en cualquier parte del mundo sea cual sea el origen de
pués del Tribunal sobre América Latina se firmó en
las víctimas y de los victimarios. Porque el repudio de
Roma el 17 de julio de 1998 el Acta Final de la Con-
los crímenes de lesa humanidad no debe tener fron-
ferencia que constituyó la Corte Penal Internacional
teras: no debe haber rincón del mundo en el cual la
que tiene sede en La Haya. Esta Corte “establece que
impunidad pueda ocultarse al ojo atento y reparador
los crímenes más graves para la comunidad interna-
de la comunidad. Sólo la memoria compartida, de cada
cional no deben quedar sin castigo” y para ello debe-
persona y de cada pueblo, podrá garantizar la verdad y
rán adoptarse “todas las medidas en el plano nacional
la justicia capaz de restituir la identidad y la dignidad.
e internacional para asegurar que los culpables sean
efectivamente sometidos a juicio”. Las palabras fuertes y fecundas del discurso de Zelmar
en la capital de Italia apuntaban a ese objetivo esencial
Quiero terminar, llamando la atención de ustedes so-
e ineludible. Su encuentro con el experimentado y vi-
bre las conclusiones que Basso había sacado de las ex-
goroso militante del socialismo europeo, y uno de los
periencias de los Tribunales Russell y de la Fundación
Internacional para los Derechos y la liberación de los 10 Lelio Basso, “I diritti dell’uomo in un mondo in transformazione”
Pueblos concebidos como etapas sucesivas e histórica- (1975) Id. Il risveglio dei popoli… en op.cit., p.26.
11 Remito al conocido ensayo de Ferrajoli, Los fundamentos de
mente necesarias en la construcción de los derechos, los derechos fundamentales, Trotta editor, Madrid 2001 y a las tesis
la democracia y la paz. Previsión que, en su concep- sostenidas en Principia Juris. Teoria del diritto e della democrazia, vol.

ción concreta de la utopía, Basso —en esto también II. Teoria della democrazia, Laterza, Bari-Roma 2007, p.19 y siguientes
adonde analiza la vinculación entre “derechos individuales” y “dere-
coincidiendo con Zelmar—- había formulado como chos sociales” como inseparables esferas de los “derechos primarios”
del hombre en cuanto normas sustanciales de la (históricamente
futuro programa de acción al concluirse el trabajo de progresiva) constitucionalización de los derechos.
los Tribunales internacionales. “El final del siglo xviii

9 Il Diritto globale. Giustizia e democrazia oltre lo Stato, Einaudi,


Turin 2009

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padres de la constitución democrática italiana, Lelio
cual la defensa y la extensión de los derechos, así como
Basso, le dio proyección internacional a esa lucha que
la integración europea y suramericana, son los desa-
iba a durar todavía años y que tanto ayudó a la afirma-
fíos para las generaciones más jóvenes que nos acom-
ción de una línea política que iba a ser, a largo plazo,
pañan esta tarde, y estoy seguro que sabrán atesorar
vencedora desde el surgimiento en este país del Fren-
los testimonios históricos que están por escuchar,
te Amplio, del cual Zelmar fue uno de los primeros
porque nos dieron la esperanza de soñar un mundo
promotores, hasta la actual presidencia de José Mujica.
de personas y pueblos libres e iguales en la justicia y
Porque, tal como lo había dicho Michelini en Roma, “en la paz. Razón por la cual, tenemos que recuperar, y
la historia de la humanidad la libertad ha sido siempre transmitir, sus legados, porque tenemos, todos, tanto
arrancada al tirano contra su voluntad, a pesar de su el “derecho a conocer”, como el “deber de recordar”.
fuerza: sólo los que luchan alcanzan un feliz destino”.
Por todo ello, muchas gracias a la Fundación Micheli-
De tal suerte que las enseñanzas de Zelmar y de Basso ni y a todos ustedes, aquí presentes con tan afectuosa
siguen presentes en este comienzo de centuria en la participación, en este homenaje a Lelio y a Zelmar.