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Luis Miguel Glave

Imágenes del Tiempo: De historia e historiadores en el Perú contemporáneo


Algunos trabajos en el Perú incluyen áreas de la actual Bolivia pero ello se debe a que
el corazón del sistema económico colonial estaba en las minas de potosí, sin las que
sería imposible entenderlo. Sigue siendo una carencia el desarrollo de una mayor
preocupación por la historia andina como un proceso único, con diversidades
regionales y nacionales pero con una matriz común.
Los que pretende este trabajo es reflexionar sobre algunos procesos dentro de la
historiografía andina, que ilumine las relaciones entre los estudios y las realidades
contemporáneas que lo impulsan o reflejan. Este proceso tuvo un enriquecimiento en
las últimas dos décadas, con nuevos temas y metodologías,
1. El Auge de la Historia Económica.
No fue importante hasta hace poco tiempo, por diversos factores, por un lado los
estudios de historia no eran conducidos profesionalmente sino bajo el impulso del
amor a la patria, a la región, o incluso a la familia por personajes que podían
incursionar en los archivos y bibliotecas. Las ideas europeas del siglo XIX, dominaban
el ambiente historiográfico
Grandes periodos históricos quedaron en la penumbra. Temas como la conquista, la
llegada de Pizarro y el establecimiento colonial temprano y en la consolidación del
sistema colonial fueron periodos muy estudiados. Luego, no encontramos otra
coyuntura hasta la ruptura del orden colonial. Los procesos económicos, las
instituciones, sectores económicos, relaciones de trabajo, etc fueron temas
virtualmente desconocidos, salvo pinceladas de los papeles de las familias
tradicionales.
Hacia el primer tercio del siglo XX, los hispanistas y los indigenistas se trabaron en un
combate de ideas con las nuevas informaciones que se tenían, documentación
expurgada del olvido. Papeles de las provincias, de las familias de nuevos
profesionales que provenían de las regiones, documentos de propios campesinos,
comenzaron a dar sustento a dos lecturas, la postura andina que denuncia el oprobio y
la arcadia colonizadora y lamento criollo por el otro.
El sentir criollo y su denuncia colonial del siglo XVII abonaba los argumentos de los
indigenistas que se lanzaron a demostrar la injusticia de los mecanismo de la opresión
del indio, que configuraban el problema del indio. También nuevas pruebas de
símbolos cristianos hispano criollos, evidencias de viejas grandezas cortesanas de
lima virreinal, permitía abundar a los hispanistas en la forma como siempre se protegió
a los súbditos.
Los nuevos estudios, mas profesionales para cambiar esa misma sociedad, se
estudiaron las relaciones de producción en el sentido de las relaciones laborales,
predomino del salario o formas del salario. Bajo influencias renovadas de los Annales y
la New Economic History.
Se añadieron temas como los ciclos económicos, serie de precios e impactos en la
vida social y política, formaciones regionales, haciendas, obrajes, trabajo en las minas.
Con la aparición de la etnohistoria se estudió las Visitas de las autoridades españolas,
permitiendo aproximaciones a la vida de los naturales en la era de la colonia y el
rastreo de formas económicas prehispánicas que muchas veces perduraron.
Entonces un panorama seria: luego de un largo periodo en que la historia fue
dominada por estudios descriptivos pero llenos de carga ideológica hispanista, la
época de la dominación española fue sometida a una revisión.
Un primer momento fue dominado por los esquemas económicos y cuantitativos, tanto
de raigambre marxista como los influidos por la historiografía anglosajona y la escuela
de annales. El materialismo histórico ponía el acento en la caracterización de las
sociedades coloniales como feudales o capitalistas. Series de precios, producción,
relaciones de producción, mercados, movimientos sociales, política colonial y
revolución independentista, fueron grandes temas.
Luego las monografías, los estudios regionales aumentaron la información pero se
perdió de vista el panorama amplio, la síntesis.
Un segundo momento ha sido influido por la antropología andinista y las
interpretaciones culturales que rescataban la participación del indio en la constitución
de las historias nacionales, a veces con un indigenismo militante. Estudios de religión
y religiosidad, estructuras sociales y simbolismo, mentalidades, utopías y política son
algunos de los temas de este momento. Tuvo su despliegue en el 150° aniversario
donde los debates de la independencia, tuvo presente a una figura como precursor,
convirtiéndose en símbolo y tema: Tupac Amaru. También con el bicentenario del
caudillo jose Gabriel, se estudió las coyunturas revolucionarias, cambios en las
estructura de clases, mecanismos de explotación colonial, aparecían en revistas
especializadas
Resultan interesantes los aportes del historiador norteamericano S. Stern para el tema
de las rebeliones indias y las alteraciones políticas del siglo XVIII.
La época del gobierno militar peruano, que coincidió con el bicentenario de la rebelión
y el sesquicentenario de la independencia, fue de un gran impulso para el tema.
La siguiente conmoción historiográfica fue el centenario de la Gran Guerra, y además
se suman los aportes de Nelson Manrique donde el campesinado y las estructuras
rurales se transformaron en el centro de reflexión.
El V Centenario de la invasión española, fue usado para cargar con los males,
descargando las conciencias de las culpas contemporáneas.
2. Crecimiento y cambio desde la historia rural y regional.
La especialización en historia agraria a hegemonizado el panorama global de este
momento, producto natural de la historia peruana contemporánea.
El seminario de Historia Rural Andina tuvo fuertes influencias en San Marcos y Pablo
Macera, trabajando nuevas fuentes y metodologías, ya que había una fuerte
receptividad en el país por los problemas agrarios. Teniendo de contexto la reforma
agraria de 1969, los temas de la historia agraria son la hacienda rural, las relaciones
de trabajo, el mercado de tierra y los precios, el seminario fue un semillero.
El Archivo Agrario abría sus puertas a un grupo de jóvenes. Los documentos que se
rescataron de las administraciones de las haciendas que afecto la reforma agraria
fueron tal vez uno de los resultados más importantes de la reforma.
La revista Campesino, vinculada a la Confederación de Campesinos del Perú (CCP),
fue donde se debatió sobre la investigación y militancia agraria con base en los
nuevos materiales.
El Instituto de Estudios Peruanos, sirvió como divulgador de los trabajos de Murra,
Watchel, Klaren, Sánchez-Albornoz. Mientras que los trabajos de los peruanos
también alcanzaron difusión internacional, como Rostworowski.
El Taller de Estudios Rurales del departamento de Ciencias Sociales en la Universidad
Católica publicaba textos de trabajo para los estudiantes, como materiales de estudio
en las células de los militantes políticos, en las universidades del interior del país y los
cuadros campesinos vinculados a la CCP. Los temas que dominaban eran la historia
del movimiento campesino en el mundo, el papel del campesinado en la historia de las
revoluciones mundiales, la historia del campesinado en el Perú y sus movimientos
sociales.
En 1984 surge FOMCIENCIAS (Asociación peruana para el fomento de las ciencias
sociales), abrieron el campo de estudio muy fértil sobre la economía campesina,
renovando el conocimiento del campo peruano. Se incubaron en la era de los ajustes y
de las demandas del neoliberalismo, cuando los programas económicos parecen
obviar las ideas y modelos de sociedad que se quieren. También se organizó el Primer
Congreso Nacional de Investigación Histórica, con la hegemonía de la historia
económica y de la agraria.
Bonilla abrió la polémica sobre el papel del campesinado en la guerra con Chile, el
sentir nacional entre los campesinos y la naturaleza de la construcción de la
nacionalidad.
En 1984, el Centro Las Casas de Cusco convocó una primera reunión internacional
andina para debatir el tema del Estado y la Región. Se daba cuerpo así a la historia
regional, y la preocupación por ventilar las angustias por las crisis que en las regiones
se vivía.
Para la renovación de la historia regional tres trabajos fueron una orientación
metodológica. El de Bonilla sobre “Islay y la economía del sur peruano en el siglo XIX”,
sobre la circulación comercial y el desarrollo de la influencia británica en el Perú del
siglo XIX. El de Flores-Galindo sobre Arequipa, y el de Lomas y Puquio de Rodrigo
Montoya.
El concepto sur andino se difundió por el trabajo de Flores-Galindo.
El interés por las haciendas, las regiones y la historia rural fue perdiendo peso. Otras
instituciones del mundo rural han tomado la posta, las comunidades campesinas como
alternativa de desarrollo, presentando los gérmenes por el creciente interés por las
mentalidades y las formas de mesianismo o milenarismo andino que condujo a la
formulación de la idea de zarandeada y poca entendida de la “utopía andina”.
A nivel internacional, en los Estados Unidos, un grupo de jóvenes se especializaba en
historia andina. Bajo la coordinación de Brooke Larson, Enrique Tandeter, Steve Stern
y Frank Salomon, se trabajó el mercado interno y la participación indígena en esos
procesos, revueltas, resistencia y conciencias campesinas. Se cristalizaba un
ambiente de reflexión y avance académico en el conocimiento de las sociedades
andinas. Las dimensiones étnicas de la historia andina iba tomando relevancia, les
decir, los temas indígenas.
La crisis del sistema político, la violencia y anomia de fin de siglo, fueron quitando al
campesino de la escena política y de la producción historiográfica dominante. Enrique
Mayer, abordara esta historia inmediata, haciendo la deconstrucción de la historia y las
percepciones de la Reforma Agraria de 1969 y la sociedad rural posterior.
3. Buscando al Inca
Desde la arqueología y la etnohistoria, las realidades indias, nativas del espacio
andino, creadas en la interacción de hombre y naturaleza, han cambiado la imagen de
la historia andina. El tema los Incas.
Alberto Flores-Galindo analiza los personajes de rebeliones.
De la desestructuración del mundo andino, concepto acuñado por Watchel, el interés
de los lectores de historia andina se trasladó más bien a la estructuración el
Tawantisuyo y María Rostworowski culmino largos años de investigación.
Los Incas son los más prestigiosos y saltante del mundo andino, sus estudiosos no
son anti otras etnias, la etnohistoria abrió los ojos al conocimiento de la multietnicidad.
Si bien los incas atraen la atención, se concibe una multiplicidad en el espacio andino.
4. Buscando caminos andinos
Teniendo como fuentes los cronistas, se estudió la economía de los caminos, los
tambos y el trabajo campesino en la circulación comercial de la colonia. Esos estudios
permitieron encontrar temas que luego fueron desarrollados por la historia local y
regional. El interés por los trajinos, curacas comerciantes en la época de las grandes
rebeliones. Cuyo exponente fue Carlos Assadourian y John Murra, que trabajaron a un
campo desde los años sesenta de base interdisciplinar, con historiadores,
arqueólogos, trabajadores de campo, que iniciaron a su vez el rescate documental del
registro oral y simbólico.
La movilización masiva en el espacio peruano en el último cuarto del siglo XX hacia
mirar el espacio y sus tejidos sociales en el tiempo, la migración, las redes de abasto
y, por cierto, el cambio social del que eran activos personajes los pobladores de un
país agrario que dejaba de serlo.
5. Desolación, violencia, cambio: el siglo XVII visto desde el fin del XX
Se preguntan si los estudios que tan empáticamente se desarrollan sobre el siglo XVII
andino fueran una evasión de los problemas peruanos de fin del siglo XX y no
solamente una necesidad de entender el panorama. Eran épocas muy duras, violencia
y guerra entre 1980 y 1995.
Manuel Burga, citando a Ruggiero Romano, afirma que luego de la tragedia
demográfica y cultural de la conquista, en los andes había falta de mano de obra pero
abundancia de tierras, los indios se autoabastecían y no sufrían hambre. El hambre y
la densidad de gente es un problema de la época contemporánea, los estudios de
historia del siglo XVII responden a las preguntas del Perú de hoy.
Los niveles de vida de los pobladores andinos, las condiciones de supervivencia, la
calidad de sus entornos sociales y ambientales, era tal que la calidad de vida que se
había reducido a su mínima expresión, los indios andinos del siglo XVII debieron
RESISTIR como sociedad. A mediados del siglo XVII, existían pueblos en donde la
mayoría de los pobladores eran los llamados forasteros que formalmente no pagaban
tributo ni cumplían con la mita. Problemas por la falta de mitayos y la disminución
apremiante de los montos que se recaudaban por tributo, acompañaban un panorama
desolador del poblamiento, con pueblos abandonados y un paisaje social muy
complejo en el mundo indio.
El historiador chileno Rolando Mellafe estudio la importancia de estos movimientos
poblacionales o migraciones, que se presentaban como producto de estrategias indias
para ocultarse o por intereses de los nuevos agentes económicos. Se llevan a cabo
estudios sobre la familia y el poblamiento indio, para entender la dinámica india y
campesina de los Andes.
También se pueden ver los aportes para el tema de la mujer en el siglo XVII por María
Emma mannarelli y para el siglo XVIII a Tandeter. Teniendo en cuenta la
desarticulación de las familias y el tráfico de muchachos que luego eran adscritos
como trabajadores en las casas o empresas. Se trata de un factor de mestizaje, donde
se desnaturalizaba e incluso las chinas no querían luego casarse con indios.
Realmente cambiaba las bases de la vida social del reino andino en su conjunto.
6. Cambio de Credo
El credo científico y la seducción de la militancia política de los historiadores de los
años setenta ha dado lugar al estudio de los credos de los habitantes andinos en el
tiempo. La recuperación de la temática religiosa y la incorporación de lo mágico y lo
simbólico como temas medulares en el quehacer historiográfico, fue el selle de la
última década. Nuevos y profundos estudios sobre la inquisición, sobre las
extirpaciones de ideologías, sobre la iglesia católica, son los libros más voluminosos.
Los cuadernos para la historia de la evangelización en américa latina y la revisa
andina.