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Un céntimo por

mis pensamientos

INSTITUTO ÓRFICO
DE ESTUDIOS AVANZADOS
“Sacando la verdad de las tinieblas”
1
2

Dos mujeres y un hombre, vestidos con batas blancas, están sentados en


una mesa con un cuenco de céntimos en el centro. Cada uno de ellos tiene un
pequeño montón de céntimos y un formulario. Delante de la mujer de mayor
edad hay una tarjeta con las palabras “Una máquina de algodón de azúcar”
escritas en ella.
“... y mi padre me miró y dijo: «Si no quieres subir a la montaña rusa no pasa
nada. Puedes esperar aquí, junto al carrito de los caramelos, mientras me subo
con tu hermano»”, dice la mujer de mayor edad. “Estaba asustada”. El recuerdo
Prólogo

hace que le tiemble la voz.


Su expresión se vuelve neutra, se gira hacia el hombre y le pregunta: “¿Qué
hice o dije?”, ofreciéndole el único céntimo que tiene delante.
El hombre se lo piensa durante un momento, con el ceño fruncido. Mirándola,
le responde: “Dijiste «No, quiero ir con vosotros»”.
Se gira de nuevo, esta vez hacia la mujer más joven, y dice: “O fue...”, ofre-
ciéndole el mismo céntimo.
Y esta le responde: “Te quedaste junto al carrito de los caramelos, comiendo
algodón de azúcar”.
La mujer se lo piensa durante unos instantes antes de volver a hablar: “Sí,
ahora recuerdo. Dije «No, quiero ir con vosotros»”. Le da el céntimo al hombre
mientras continúa: “Y me lo pasé genial. Fue muy emocionante, un momento
maravilloso. En ese momento supe qué quería hacer en mi vida. Y eso es lo que
recuerdo”.
La mujer sonríe mientras lo escribe en su formulario: “Cuando pienso en
máquinas de algodón de azúcar, recuerdo cómo descubrí lo que quería hacer
con mi vida. Nunca había sentido algo parecido”. La mujer termina de hablar y
coge un céntimo del cuenco.

“Un céntimo por mis pensamientos”, dice.


Contenido
La naturaleza de su problema
y cómo podemos ayudarle . . . . . . . . . 5

El protocolo del tratamiento . . . . . . . . . 9

Cómo sacarle el máximo


provecho al tratamiento . . . . . . . . . 25

Transcripción de un tratamiento . . . . . . . 37

Notas del mundo despierto . . . . . . . . 63

Apéndices . . . . . . . . . . . . . . 73

Contenido

Disparador 7W04: Una pinza


3

reversible, sin documentos.


4

“No debemos tener miedo de ir demasiado lejos,


porque la verdad está más allá”.

contrar todo en
“Somos capaces de en
es como un dispen-
nuestra memoria, que
ri o o la bo ra to ri o qu ím ico en el que la
sa
tra mano, a veces
oportunidad dirige nues
un m ed ic am en to re la jante y a veces a un
a
peligroso veneno”.

Proust
"Tres cuartos de las enferm
edades
de la gente inteligente viene
de su
inteligencia. Necesitan por lo
menos
a un doctor que pueda entend
er
"La enfermedad es el doctor al que esta enfermedad".
prestamos más atención; a la amabili-
dad, al conocimiento sólo les hacemos
promesas; al dolor le obedecemos".

brimiento no
“El verdadero descu
nuevos paisajes,
consiste en buscar
evos ojos”.
sino en mirar con nu
Capítulo uno
La naturaleza de su problema y
cómo podemos ayudarle

El médico no se ocupa, como el naturalista, de


una amplia gama de diferentes organismos
teóricamente adaptados de un modo común a
un entorno común, sino de un solo organismo,
el sujeto humano, que lucha por preservar
su identidad en circunstancias adversas.

1: Cómo podemos ayudarle


—Dr. Ivy McKenzie

Disparador 5B13: Una hoja seca,


que se deshace en polvo.
5
6

Bienvenido al Instituto
Soy el Dr. Peter Tompkins y, aunque estoy supervisando su tratamiento, usted
no puede recordarme. En realidad, y debido a lo inusual de su caso, apenas
recuerda nada. Es completamente normal que se sienta confundido, pero tengo
la esperanza de que se mostrará receptivo a lo que voy a decirle.
Usted es un paciente del Instituto Órfico de Estudios Avanzados, donde
1: Cómo podemos ayudarle

superviso su caso. Somos un hospital privado dedicado a la investigación y


tratamiento de desórdenes que la medicina tradicional ha considerado incura-
bles. Usted ha sufrido recientemente un shock traumático que le ha ocasionado
una extraña forma de pérdida de memoria llamada “amnesia global retrógrada”.
En otras palabras, usted no posee recuerdo consciente alguno de su vida
anterior. Aunque hemos logrado importantes logros en tratamientos para curar
diversas formas de amnesia, su caso en particular es especialmente compli-
cado. En el Instituto creemos que el trauma responsable fue causado por algún
tipo de acción que usted realizó, y que su mente ha creado una barrera a modo
de protección. A nivel inconsciente, es su propia mente la que no desea curarse.
Nosotros (es decir, usted y yo) hemos discutido varios tratamientos posi-
bles, de entre los que eligió una droga experimental llamada Mnemosyne. Esta
sustancia química crea una conexión entre los inconscientes de quienes la
toman. En esencia, permite a unas personas acceder a los recuerdos de otras.
La conexión es muy débil, por lo que si una mente sana intentara acceder a su
mente, sus recuerdos se podrían ahogar entre las experiencias de esa persona.
Pero, en el caso de alguien con una severa pérdida de memoria, la mente
permanece lo suficientemente silenciosa como para escuchar los ecos de la
otra. Para aprovecharnos de esto, hemos desarrollado un tratamiento en el cual
los pacientes con su mismo problema se ayudan unos a otros a recuperar sus
recuerdos.
Tras decidir someterse al tratamiento, ingresó en el Instituto a la espera de
que aparecieran más pacientes en condiciones similares a las suyas, puesto
que para montar un grupo de terapia hacen falta de dos a cuatro sujetos. El
tratamiento también precisaba del borrado de todos los recuerdos que tuviera
del Instituto, motivo por el que no recuerda nada sobre mí o sobre nuestras
conversaciones. Le ruego que me disculpe por ello, pero si tenemos éxito, esa
pequeña confusión que ahora siente habrá valido mucho la pena.
Ya está preparado para empezar lo que esperamos sea una cura efectiva para
su amnesia. Si todo va bien, recuperará todos los recuerdos de su vida.
Unas palabras de advertencia
Antes de continuar debe comprender que cualquier cosa que hiciera ha
quedado en el pasado: no tiene control sobre lo que ya ha sucedido. Según
avance el tratamiento, descubrirá que la persona que usted era quizás no
cumple con sus expectativas. De hecho, puede que usted no quiera volver a ser
esa persona. La causa de su trauma puede ser algo accidental de lo que se culpe
a sí mismo, pero también podría ser el resultado de un acto intencionado que
llevara a cabo con pleno conocimiento de las consecuencias.
A veces puede tener la sensación de que los otros pacientes tienen cierto
control sobre su pasado. Eso no es cierto. El resto de pacientes simplemente le
ayudarán a recordar la persona que usted fue. Aunque no tenga el control sobre
su yo pasado, sí puede controlar cómo se siente y qué tipo de persona será en el
futuro.

La estructura de este libro


El próximo capítulo, El protocolo del tratamiento, describe cómo llevar a cabo
la terapia.
Los siguientes dos capítulos le darán orientación adicional y ejemplos que le
ayudarán en su tratamiento. Cómo sacarle el máximo provecho al tratamiento
contiene consejos especializados sobre cómo realizar cada paso de la terapia de
la forma más eficiente posible. Ese material es tan importante como las instruc-
ciones del tratamiento. Está desglosado con el objetivo de hacer que el proceso
sea más fácil de seguir, comprender y consultar. La Transcripción de un trata-

1: Cómo podemos ayudarle


miento es un registro escrito del proceso seguido por otro grupo. Pensamos que
podría ayudarle a comprender cómo las diferentes partes funcionan juntas para
formar un todo.
Como epílogo, las Notas del mundo real incluyen material sobre el proceso
de creación de este tratamiento, así como alternativas para tratamientos avan-
zados o personalizados. Puede que lo encuentre útil. Lo hemos dejado para el
final porque si bien algunos pacientes están bastante interesados en saber
cómo hemos creado el tratamiento, otros consideran que dichas explicaciones
los pueden distraer del tratamiento en sí.
Al final del libro están los Apéndices. El Apéndice I y el Apéndice II contienen
documentos fundamentales para el proceso. Los Apéndices III a VI nos dan resú-
menes y ejemplos del material encontrado en los Capítulos dos y tres. El resto
complementan el material del Epílogo.
Para mí ha sido un placer ser su médico en el Instituto. Espero haberle prepa-
rado lo suficiente para la siguiente fase de tratamiento. Está a punto de embar-
carse en un gran viaje, una odisea por su propia mente. Buena suerte.
-Dr. Peter Tompkins, Doctor en Medicina
Director del Instituto Órfico de Estudios Avanzados
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8
El sujeto sufre una amnesia global, causa por ahora desconocida. Se recomienda el uso intensivo
de una nueva terapia experimental y radicalmente diferente a las anteriores para tratar la
1: Cómo podemos ayudarle

paranoia extrema. Tras sufrir un episodio paranoico, las posibilidades


de recuperación del paciente están aún por determinarse
Capítulo dos
El protocolo del tratamiento

La propia naturaleza del paciente es muy


importante en los campos superiores de la
neurología y la psicología; estas han de tener
inevitablemente en cuenta la personalidad del
enfermo, y no es posible separar el estudio
de la enfermedad y el de la identidad.

2: El protocolo del tratamiento


— Dr. Oliver Sacks

Disparador 1A03: Blíster de


pastillas, de contenido desconocido
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10

Sobre el proceso
Para hacer este procedimiento tan simple como sea posible, las instrucciones
2: El protocolo del tratamiento

han sido diseñadas para ser leídas en voz alta a partir de este punto; por lo tanto,
no es necesario leer todo el capítulo antes de continuar. Elija a una persona del
grupo para que sea el lector. Empezando por esta sección, el lector seguirá
las instrucciones escritas que guiarán al grupo a través del tratamiento. No
obstante, si lo prefiere puede leer el capítulo por completo antes de empezar.
Este texto también incluye ejemplos de una sesión previa. Los ejemplos no
necesitan ser leídos en voz alta, pero hágalo si alguien se muestra confundido.
En el ejemplo transcrito hay cuatro sujetos, denominados paciente Alfa, Beta,
Gamma y Delta. En el Capítulo cuatro (página 37) hay una transcripción de
otro grupo de terapia diferente.
Los pasos del proceso están resumidos en el Apéndice III (página 76).
Encontrará consejos sobre cómo seguir los pasos de forma eficiente en el
Capítulo tres (página 25). Haremos referencia a las secciones específicas de
cada capítulo cuando sea necesario.

TRANSCRIPCIÓN
Los pacientes Alfa, Beta, Gamma y Delta comienzan la terapia. El
paciente Alfa es elegido como lector.

ff
Nota para el lector: A lo largo del texto hay instrucciones con un formato como
este, en cursiva y precedidas de un símbolo. Son instrucciones para que el lector
las siga, como cuándo leer una sección o cuándo esperar a que se complete una
parte del tratamiento antes de continuar. No han sido pensadas para ser leídas
en voz alta, aunque no pasa nada si se hace.
La primera vez que se encuentre con algunas secciones recibirá la orden de
saltárselas; las leerá cuando vuelva a ese paso del tratamiento. Cuando repita
una sección, vuelva a leerlas solo si hay partes que se saltó anteriormente o si
alguno de los pacientes necesita recordar cómo funciona ese paso.
Los símbolos son los siguientes:

ffIndica que debe leer en alto la siguiente sección de texto.

Indica que, la primera vez que la encuentre, debe saltarse toda la sección.
También le dirá en qué momento leerla.

Indica que debe volver a una sección anterior y repetir una parte del
tratamiento.

Indica que debe dejar de leer, y realizar un paso específico de la terapia,


tras lo cual podrá continuar.
A lo largo del texto encontrará anotaciones adicionales que le darán respuesta
a preguntas que podría hacerse sobre la terapia. Si alguno de los participantes
tiene esas dudas, lea la anotación apropiada. En caso contrario, puede ignorarlas.

Reúnan sus pertenencias


ff
Léale esta sección a todo el grupo.

El proceso al completo debería durar aproximadamente tres horas. Son nece-


sarios los siguientes objetos:

• Un documento de Hechos y certezas, en el que se recogerán hechos


sobre el mundo en el que viven los pacientes y reglas básicas sobre la
terapia. Hay una copia en el Apéndice I (página 73).
• Un Cuestionario por cada paciente, que será rellenado durante el
proceso de la terapia. El Cuestionario se encuentra en el Apéndice II
(página 74).
• Cinco tarjetas por paciente, y algo con lo que escribir. Estas tarjetas
se usarán durante la primera fase del tratamiento para crear los
Disparadores mnemónicos.
• Un recipiente opaco para los Disparadores mnemónicos, como un
sombrero o una lata de café. Los pacientes irán sacando Disparadores
del recipiente a medida que vayan avanzando en la terapia.
• Un cuenco con al menos cuatro céntimos por paciente.

2: El protocolo del tratamiento


Si por alguna razón no disponen de alguno de dichos objetos, por favor soli-
citen ayuda a una de nuestras enfermeras.

TRANSCRIPCIÓN
Los pacientes Alfa, Beta, Gamma y Delta reúnen los objetos,
incluyendo cuatro copias del documento de Hechos y certezas,
cuatro Cuestionarios, veinte tarjetas, un bote blanco, algunos
lápices y un cuenco con dieciséis céntimos.

Antes de continuar, asegúrense de que tienen todos los materiales necesarios.

Disparador 9R07:
Un tornillo suelto.
11
12

Sean conscientes de su rumbo


ff
Léale esta sección a todo el grupo.
2: El protocolo del tratamiento

Estas instrucciones usarán la metáfora de un viaje para ayudarles a


comprender el tratamiento. Consideren el proceso de autodescubrimiento como
un viaje a una tierra familiar pero lejana, una que no han visitado desde hace
mucho tiempo.
Si el tratamiento es un viaje, entonces los dos documentos proporcionados
son una guía del lugar. El primero es una colección de Hechos y certezas; está
claro que, debido a su estado, necesitan ciertas garantías sobre cómo funciona
el mundo. Deberían revisar este documento a lo largo del tratamiento para evitar
que ninguno de ustedes se pierda durante el viaje.
El segundo documento es el Cuestionario. Cada una de sus secciones les
orientarán durante el viaje a su pasado. Lo rellenarán a lo largo de la sesión.
Tómense el tiempo que necesiten para revisar ambos documentos.

Antes de continuar, léale al grupo tanto el documento de Hechos y certezas


como el Cuestionario.

Escriban los Disparadores mnemónicos


ff
Léale esta sección a todo el grupo.

Tómense unos minutos para aclarar sus ideas. La situación puede resul-
tarles perturbadora, pero es importante que se mantengan tranquilos y rela-
jados durante el tratamiento. Les recomiendo que bajen las luces y se pongan
cómodos. Cuando lo hagan, intenten abrir la mente a los pensamientos del resto
de pacientes. La dosis de Mnemosyne que han tomado les permitirá interco-
nectar sus mentes.
Cuando la droga haga efecto, cada uno vislumbrará fragmentos de recuerdos.
Aunque estos breves destellos parezcan provenir de su propia mente (y quizás
sea así en algún caso), es más probable que vengan de las mentes del resto de
pacientes. Lo que están viendo se conoce como Disparadores mnemónicos, los
cuales no son más que personas, lugares, objetos, sentimientos o sensaciones
fuertemente vinculados con un incidente concreto. Los usarán como puntos de
partida para sus recuerdos.
A continuación podrá ver algunos ejemplos:
EJEMPLOS DE DISPARADORES MNEMÓNICOS
El perfume de tu madre
El refugio de montaña de tu familia
Una piedra de tacto suave con forma de corazón
La sensación de estar perdido de noche en el bosque
El dolor al pisar algo afilado y puntiagudo

Escriban un Disparador mnemónico en cada una de sus tarjetas. Después,


deposítenlas en el contenedor que les hemos proporcionado. Si este proceso les
resulta complicado, diríjanse a la sección Cómo escribir Disparadores mnemó-
nicos (Capítulo tres, página 27).

TRANSCRIPCIÓN
Cada uno de los cuatro pacientes escriben cinco Disparadores
mnemónicos en las tarjetas. A continuación introducen las tarjetas
en el bote.

Espere hasta que cada paciente haya rellenado cinco Disparadores mnemónicos
y los haya introducido en el contenedor.

2: El protocolo del tratamiento


Repartan los céntimos
ff
Léale esta sección al resto del grupo.

Todos los pacientes (incluyéndome a mí) deberán coger un céntimo del


cuenco diciendo “Un céntimo por mis pensamientos”. Cada vez que alguien coja
un céntimo del cuenco deberá repetir esa frase.
Los céntimos representan la capacidad de evocar recuerdos perdidos. En su
estado actual les es imposible recordar incluso la más sencilla serie de sucesos.
No obstante, gracias a la ayuda del grupo de terapia podrán recordar cosas cada
vez más complejas.

Espere hasta que cada paciente haya cogido un céntimo del cuenco.
El lector le dará su céntimo a otro paciente, diciendo “Te ayudaré a recordar”.
El lector puede elegir libremente a qué paciente se lo entrega. El elegido será el
primer Viajero, un rol que describiremos en el siguiente paso.
13
14

Tras esto, el lector no tendrá céntimos, un paciente tendrá dos y el resto solo
tendrán un céntimo cada uno.
2: El protocolo del tratamiento

TRANSCRIPCIÓN
Cada uno de los cuatro pacientes coge un céntimo del cuenco
diciendo “Un céntimo por mis pensamientos”. El paciente Alfa (el
lector) le da su céntimo al paciente Delta, diciendo “Te ayudaré a
recordar”.
El paciente Alfa no tiene céntimos, el paciente Delta tiene dos
céntimos y los pacientes Beta y Gamma tienen un céntimo cada uno.

Espere hasta que usted (el lector) haya entregado su céntimo.

¿Cómo funcionan los céntimos?


Algunos pacientes han preguntado por el rol de los céntimos
en el tratamiento. ¿Por qué es más fácil recordar al coger
un céntimo? La respuesta es simple: los céntimos son una
representación simbólica de su fuerza interior. En las pruebas
iniciales no teníamos nada que ayudara a los pacientes a visualizar su poder
sobre los recuerdos, y el tratamiento acababa en fracaso el 90% de las
veces. Con la inclusión de un objeto físico el porcentaje de éxito incrementó
drásticamente.

Elección de Viajeros
La primera vez que llegue a este paso, lea Elijan al primer Viajero. Las siguientes
veces pase a Elegir a los siguientes Viajeros (página 15).

Elijan al primer Viajero

ff
Léale esta sección al resto del grupo.

El paciente con dos céntimos es el Viajero, que es el nombre que se le da al


paciente que va a emprender un viaje hacia un recuerdo. El resto de pacientes
son los Orientadores, y ayudarán al Viajero a recuperar sus recuerdos. Los roles
se irán intercambiando durante el proceso, y cada paciente será el Viajero tres
veces a lo largo del tratamiento.

TRANSCRIPCIÓN
El paciente Delta tiene dos céntimos, por lo que será el primer Viajero.
Omita la siguiente sección (Elegir a los siguientes Viajeros) y prosiga con
Prepararse para el viaje (página 16).

Elegir a los siguientes Viajeros

ff
Léale esta sección al resto del grupo.

Elijan al siguiente Viajero basándose en el número de céntimos que tenga cada


uno. El próximo Viajero deberá tener suficientes céntimos como para completar
la siguiente sección de su Cuestionario: dos para la primera sección, tres para la
segunda y cuatro para la tercera (el número de céntimos necesarios para cada
sección aparece en el Cuestionario).
Si más de un paciente tiene suficientes céntimos para ser el próximo Viajero,
el elegido será aquel que tenga más secciones vacías en su Cuestionario. Si hay
más de un paciente con el mismo número de secciones en blanco, elijan al que
tenga más céntimos. Si persiste el empate, será el grupo el que decida quién es
el siguiente.

TRANSCRIPCIÓN
El paciente Delta termina su turno como Viajero. Los pacientes
Alfa, Gamma y Delta tienen un céntimo cada uno, mientras que el
paciente Beta tiene dos, así que este será el siguiente Viajero.
Una vez ha terminado el paciente Beta, los pacientes Beta y Gamma

2: El protocolo del tratamiento


tienen un céntimo cada uno, mientras que los pacientes Alfa y
Delta tienen dos. El paciente Delta ha completa una sección de
su Cuestionario, así que no tiene suficientes céntimos para ser el
Viajero. El paciente Alfa será el siguiente Viajero.

Espere hasta que se haya elegido el siguiente Viajero.

¿Y si nadie tiene suficientes céntimos para ser el próximo Viajero?


Esto solo puede suceder después de que al menos un paciente haya
completado la terapia. En ese caso, el paciente que haya terminado con más
céntimos debe darle un céntimo al paciente que necesite la menor cantidad
de céntimos para continuar, diciendo “Te ayudaré a recordar”, como al prin-
cipio del tratamiento. El Viajero deberá anotar con cuántos céntimos colabora
cada Orientador para la siguiente fase del tratamiento (ver Prepararse para el
viaje, más adelante).
15
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Si esta es la segunda o tercera vez que el paciente ha sido el Viajero, lea lo
siguiente. De lo contrario, vaya a Prepararse para el viaje.
2: El protocolo del tratamiento

Lea en alto las partes del Cuestionario que haya completado para recordarle a
los Orientadores lo que ha descubierto hasta ahora. A continuación, lea el enun-
ciado de la sección que está a punto de iniciar, para que también sepan hacia
dónde se dirige.

Espere hasta que el Viajero le recuerde a los Orientadores qué sucedió en los
anteriores recuerdos.

¿No nos conocemos de algo?


Es posible que descubran conexiones entre los miembros de un grupo y que
sus recuerdos se crucen de alguna forma. Estas conexiones pueden surgir
durante las Preguntas de Orientación, en la propia Orientación o al recobrar
la memoria. No es algo extraño entre los grupos de terapia, pero tampoco es
algo que ocurra siempre. No intenten encontrar una conexión que no exista,
pero tampoco la nieguen si aparece.

Prepararse para el viaje


ff
Léale el siguiente párrafo al Viajero.

Para iniciar el viaje a sus recuerdos, coja un Disparador mnemónico del reci-
piente. Este Disparador está conectado con lo que va a recordar. Léalo en alto y
muéstreselo a los Orientadores. Deje que lo absorban mediante el sonido de su
voz y los trazos de las letras sobre el papel.

Espere hasta que el Viajero haya cogido un Disparador mnemónico y se lo haya


leído a los Orientadores. Tras esto, diríjase a todo el grupo.

Llegados a este punto cada Orientador hará una pregunta de tipo sí/no, sobre
los recuerdos del Viajero. Esta se conoce como una Pregunta de Orientación. En
este momento la conexión de los Orientadores con los recuerdos del Viajero es
mucho mayor que la que tenían cuando escribieron los Disparadores mnemó-
nicos. Lo que vean será más preciso, pero aún faltan detalles importantes. Por
tanto, el Viajero deberá responder cada Pregunta de Orientación con la frase “Sí,
y...”, seguida de uno de los detalles que falten.
Las Preguntas de Orientación recuperan el contexto del Disparador mnemó-
nico, y son el punto de partida para el recuerdo. Sirven para ayudar a iniciar el
viaje de cada paciente, aclarando las circunstancias que lo rodearon y la impor-
tancia de las cosas que se revelan durante este.
El lector realizará una Pregunta de Orientación adicional al primer Viajero.
Durante los sucesivos viajes, cualquier Orientador que le diera un céntimo al
paciente durante la fase de Elección de Viajeros (como vimos en ¿Y si nadie
tiene suficientes céntimos para ser el próximo Viajero?, en la página 15)
podrá realizar una pregunta adicional.
El Viajero elegirá el orden en el que los Orientadores realizan las preguntas.

¿Cómo hacemos que funcionen las Preguntas de Orientación?


Si tienen dificultades para comprender el funcionamiento de este paso, dirí-
janse a la sección Cómo sacarle el máximo provecho al tratamiento (Capítulo
tres, página 25), y en concreto a los apartados sobre cómo preguntar y
responder Preguntas de Orientación (página 29 y 31 respectivamente).
Encontrará un extenso ejemplo en la sección Transcripción de un tratamiento
(Capítulo cuatro, página 37).

TRANSCRIPCIÓN
El paciente Delta coge un Disparador mnemónico del recipiente y lee
“Una mancha de sangre en una alfombra blanca”. El paciente Delta
recibió el céntimo del paciente Alfa (el lector), por lo que este le hará
una Pregunta de Orientación adicional.
[El paciente Delta señala al paciente Gamma]
Paciente Gamma: ¿Era la sangre de un animal?

2: El protocolo del tratamiento


Paciente Delta: Sí, y era de los filetes que se me habían caído en la
alfombra.
[El paciente Delta señala al paciente Beta]
Paciente Beta: ¿Te vio alguien?
Paciente Delta: Sí, y cuando se dio cuenta le entró una risa tan fuerte
que tuvo que sentarse. Era mi esposa.
[El paciente Delta señala al paciente Alfa]
Paciente Alfa: ¿Os habíais casado hace poco?
Paciente Delta: Sí, y la luna de miel no había terminado del todo.
[El paciente Delta señala al paciente Alfa de nuevo]
Paciente Alfa: ¿Te quedaste con hambre esa noche?
Paciente Delta: Sí, y no era la primera vez.

Espere hasta que todas las Preguntas de Orientación hayan sido formuladas y
respondidas.
17
18
Disparador BE47: Una pequeña
Comiencen el viaje piedra, suave y fría al tacto.
Iniciar el camino
2: El protocolo del tratamiento

ff
Léale esta sección al Viajero.

Una vez haya respondido todas las Preguntas de Orientación, deje que lo que
ha aprendido inunde su mente. Volviendo a la metáfora del viaje, el Disparador
mnemónico y las Preguntas de Orientación no son el viaje, sino lo que sucede
antes de iniciarlo. Si le preguntaron “¿Murió tu perro?”, el recuerdo empezará con
la muerte del perro. Esos detalles y situaciones harán que su memoria reaccione.
Sus recuerdos deberán empezar con una breve narración que explique cuál es
la relación que hay entre las respuestas que dio a las Preguntas de Orientación.
La relación puede resultar obvia, pero es importante reforzarla. En cualquier
caso, haga que esta introducción sea breve, ya que no es más que un preludio
a sus recuerdos. No se entretenga en contarles a los Orientadores algo que ya
saben; eso retrasaría su viaje de manera innecesaria.
Para hacerlo más fácil, cierre sus ojos y olvídese de lo que tiene alrededor.
Podría serle útil tumbarse en el mobiliario que le hemos proporcionado o direc-
tamente en el suelo. Permita que su mente deje atrás a sus compañeros y viaje
al inicio de los recuerdos que está intentando recuperar. Cuando esté listo, diga
“Recuerdo cuando...” y empiece a narrar el recuerdo perdido como si se lo expli-
cara a un niño o a unos viejos amigos que no ha visto en años.

TRANSCRIPCIÓN
Paciente Delta: Recuerdo cuando... fue justo después de casarme
con mi esposa. Ambos terminamos la carrera a la vez y no
teníamos mucho dinero. Vivíamos en una mierda de residencia para
estudiantes de posgrado a las afueras del Campus. Cumplíamos un
mes de casados y quería hacer algo especial para ella. No cobraba
hasta el viernes, y me había gastado lo poco que me quedaba en
unos filetes... pero cuando ella llegó a casa antes de lo normal me
dio un susto sin querer y se me cayeron al suelo. Se rió tanto y tan
fuerte que pensé que le iba a dar algo.

Espere hasta que el Viajero haya comenzado a narrar su recuerdo y a explicar las
respuestas dadas a las Preguntas de Orientación.
¿Qué puede responder el Viajero a las Preguntas de Orientación?
Aunque normalmente el Viajero no puede ver cómo le fue o qué hizo en el
pasado (ver Describa el camino), el principio del viaje es un caso especial,
gracias a que los Orientadores le han ayudado a dejar su mente en blanco.
Ninguna de las acciones que el Viajero recuerde durante la fase de Prepararse
para el viaje será causa del trauma que sufrió; para poder acceder a estas
memorias hace falta más ayuda. Debido a esto, el Viajero es capaz de
describir las acciones que aparecen implícitamente en las respuestas dadas
a las Preguntas de Orientación.

Describa el camino

ff
Léale esta sección al Viajero.

Ahora está listo para enfrentarse al corazón del tratamiento: la recuperación de


una parte de su memoria. Procederemos de forma cíclica, alternando su descrip-
ción de lo que recuerda con paradas para obtener ayuda de los Orientadores.
Mientras narra su historia será capaz de describir muchos detalles de su
recuerdo, como lo que dijeron o hicieron otras personas, cómo se sintió o qué
pensaba o quería. El proceso de recuperación de esos detalles e incidentes es
sencillo: simplemente dígales al resto de pacientes qué vio durante el viaje a
través de su memoria.
No obstante, existe una barrera entre su yo actual y el yo previo al trauma, lo

2: El protocolo del tratamiento


que le impedirá recordar sus propias acciones. Su amnesia es el resultado de
algo que dijo o hizo, el motivo por el que su mente ha construido un muro como
mecanismo de autodefensa. Mientras narra su historia será incapaz de ver lo
que esté relacionado con sus propias acciones o palabras. Lo notará cuando
llegue a esa parte de su memoria, ya que se encontrará con un vacío y con cierta
sensación de resistencia.
La única forma de recuperar sus recuerdos es enfrentarse a esas elecciones
y a sus consecuencias. Aquí es donde sus compañeros, los Orientadores, le
ayudarán. Cuando alcance uno de estos puntos clave, usará sus céntimos para
Pedir Orientación (descrito en la siguiente sección). Cada parte del proceso de
Orientación le costará un céntimo. Tras recibir ayuda de los Orientadores, conti-
nuará contando su historia, parando de nuevo cuando alcance otra decisión
relevante. Habrá recuperado ese recuerdo cuando se quede sin céntimos.
Lo anterior no quiere decir que no pueda recordar nada de lo que hiciera o
dijera en el pasado. Será capaz de recordar los detalles que no tuvieron conse-
cuencias, como pagar un café o darle las gracias a alguien que le abre una
puerta. Este fenómeno se da, precisamente, porque esas acciones no tienen
consecuencias relevantes relacionadas con su trauma.
19
20

Si en algún momento empieza a describir una acción importante en la que


usted tomó parte, los Orientadores deberían preguntarle “¿Estás seguro?”.
2: El protocolo del tratamiento

Tenga en cuenta que ellos pueden ver lo que hizo con más claridad que usted
mismo. Su mente tan solo le permite ver las consecuencias de sus acciones, no
las acciones en sí. Si los Orientadores le avisan de que está intentando descri-
birlas, pare y pida que le orienten.
Ahora, empezando por donde lo dejamos, díganos qué está recordando y pare
cuando alcance un punto donde usted hizo o dijo algo.

Espere hasta que el Viajero llegue a un momento de sus recuerdos donde nece-
site ser guiado.

¿En qué orden se dan los recuerdos?


Normalmente los recuerdos surgirán en el orden en el que se dieron, pero esto
no siempre sucede así. En algunos pacientes el primer recuerdo ocurrió tras
el segundo. Lo único seguro es que el último recuerdo será aquel que causó
su trama.

Pida Orientación

ff
Léale esta sección al Viajero.

Ahora que ha alcanzado el momento en el que hizo o dijo algo, coja uno de sus
céntimos, cierre el puño, y ofrézcaselo a uno de los Orientadores, preguntán-
dole: “¿Qué hice o dije?”.
Debe usar exactamente esa frase, con una posible excepción: puede omitir el
“hice” o el “dije” si resulta obvio cuál se aplica a su recuerdo.
El Orientador se tomará unos momentos para mirar en sus recuerdos antes
de describir, en una o dos frases, qué es lo que ve. Esta descripción se conoce
como Orientación, y describe lo que usted hizo o dijo. El Mnemosyne permite
a los Orientadores alcanzar los recuerdos perdidos del Viajero y superar la
barrera de su trauma. En cualquier caso, y debido a las dificultades inherentes a
observar en las profundidades de sus recuerdos más íntimos, su visión no será
perfecta. Aparecerán cierta cantidad de imágenes falsas en las mentes de los
Orientadores: esperanzas de juventud, sueños, recuerdos de otras situaciones,
e incluso partes de obras de ficción. Como protección contra posibles errores,
usted le pedirá ayuda a un segundo Orientador. Una vez el primer Orientador
haya hablado, se girará hacia otro ofreciéndole el puño cerrado y diciendo “O
fue...”. Ese nuevo Orientador le ofrecerá el mismo tipo de ayuda, pero usando su
propia visión.
Una de las dos Orientaciones es cierta, pero depende de usted determinar
cuál de ellas lo es. Las revelaciones de los Orientadores pueden ser muy dife-
rentes, o inquietantemente similares. Pero una de ellas le hará sentir algo: puede
ser agradable o doloroso, pero en el fondo sabrá cuál es la verdadera. Una
vez haya encontrado la respuesta en su interior, diga “Sí, ahora recuerdo”, y
repita la Orientación correcta, palabra por palabra. Abra su mano y entréguele el
céntimo al Orientador que le dio esa Orientación. Sabiendo la decisión que tomó,
encontrará la forma de continuar su historia describiendo las consecuencias de
sus actos sobre usted, sobre los que estaban a su alrededor y sobre el mundo
en general.
Como Viajero, puede que encuentre difícil aceptar la Orientación que le
ofrecen sus compañeros. Es comprensible: su propia mente intenta evitar que
reconstruya los pasos de su antiguo yo. Para prevenirlo, repita la Orientación
literalmente y no la altere ni contradiga ningún detalle cuando narre su recuerdo.

TRANSCRIPCIÓN
Paciente Delta: Ahí estábamos, sentados en el suelo de nuestro
apartamento barato, comiéndonos la última galletita salada y
mirando la mancha de sangre de la alfombra.
¿Qué hice o dije?
[El paciente Delta le ofrece el céntimo al paciente Beta]

2: El protocolo del tratamiento


Paciente Beta: Dijiste, “Y por si fuera poco, seguro que la casera se
cobra la limpieza del dinero de la fianza”.
Paciente Delta: O fue...
[El paciente Delta le ofrece el céntimo al paciente Gamma]
Paciente Gamma: Le sonreíste a tu mujer, cogiste su mano, y dijiste
“Sangre en la alfombra y galletas en lugar de filetes, pero a pesar de
todo aún puede ser una noche especial”.
[El paciente Delta piensa durante un momento, reflexionando sobre
ambas opciones]
Paciente Delta: Sí, ahora recuerdo. Dije “Y por si fuera poco, seguro
que la casera se cobra la limpieza del dinero de la fianza”.
[El paciente Delta le da el céntimo al paciente Beta]
Ella rió de nuevo. Recuerdo la forma en la que su pelo rojo y rizado
se movía cuando se reía. Le gustaba reír. Supongo que por eso me
aguantaba.
21
22

Espere hasta que el Viajero haya pedido Orientación y le haya dado un céntimo a
uno de los Orientadores.
2: El protocolo del tratamiento

Si al Viajero aún le quedan céntimos, vuelva a Describa el camino (página 19).
En caso contrario, continúe con Termine el viaje (página 22).

¿Qué más puede añadir el Viajero?


Una vez que haya repetido lo que Orientador le contara, el portal hacia sus
recuerdos se abrirá ligeramente. Será capaz de ver algunos detalles adicio-
nales sobre lo que hizo o dijo antes de que este se encoja de nuevo. Es difícil
predecir cuántos detalles podrá ver, pero su mente estará más predispuesta
a dejarle ver aquellos detalles que le den contexto y significado a su elección.
Lo máximo que su mente le permitirá obtener antes de cerrarse de nuevo es
una frase o dos sobre sus propias acciones. El Orientador ha visto el momento
clave, decisivo, de la acción. Debe aceptarlo, no importa cuán doloroso o incó-
modo sea. Si los Orientadores creen que está añadiendo demasiado, deberían
decirle “¿Estás seguro?”.

Termine el viaje

ff
Léale esta sección al Viajero.

Una vez haya dado su último céntimo, permita que el recuerdo termine. Ate
los cabos sueltos y explique qué significan, pero no avance más allá. Termine
diciendo “Y eso es lo que recuerdo”.
Rellene la siguiente sección del cuestionario. Donde dice “Cuando pienso en...,
recuerdo” escriba el disparador mnemónico que inició el viaje. Después resuma
la parte central de su recuerdo. Por último, responda a la pregunta de esa sección
del cuestionario.

TRANSCRIPCIÓN
Paciente Delta: Sí, ahora recuerdo. Cogí suavemente la galleta con
mis dientes y me incliné hacia adelante, acercando mi boca a la suya.
[El paciente Delta le da un céntimo al paciente Gamma]
Ella mordió el resto de la galleta y me besó a través de la mantequilla.
En ese momento me di cuenta de que no importaba lo pobres que
fuéramos, mientras pudiéramos seguir riendo juntos estaríamos
bien. Y eso es lo que recuerdo.
[El paciente Delta escribe “Cuando pienso en la mancha de sangre
en la alfombra blanca, recuerdo aquella cena a oscuras con mi
esposa”. En respuesta a la pregunta, escribe: “Sabía que, mientras
pudiéramos seguir riendo juntos, estaríamos bien”.]
¿Puedo completar los detalles que no fueron mencionados explícitamente?
Al rellenar el formulario debe centrarse en los detalles implícitos en el curso de
la historia. Por ejemplo, suponga que acaba de recordar un divertido episodio
con su pareja gracias al Disparador “Cortar pimientos rojos”. Ahora sabe que le
propuso matrimonio, y que la escena que acaba de recordar fue básica para
decidirse. Empiece escribiendo, “Cuando pienso en cortar pimientos rojos,
recuerdo la noche en que Sara tuvo que llevarme a Urgencias”. En respuesta
a la pregunta “¿Por qué fue agradable?” podría escribir “Por primera vez, supe
que iba a pedirle a Sara que se casara conmigo”.

Espere hasta que el Viajero haya completado su recuerdo y rellenado la sección


correspondiente del cuestionario.

Continúe
ff
Léale esta sección al Viajero.

El viaje ha terminado. Tome aliento, coja un céntimo del cuenco y diga “Un
céntimo por mis pensamientos”. Es el momento de que otro paciente sea el
Viajero.

Si es el tercer recuerdo del Viajero, siga con la siguiente sección, Tras su tercer
recuerdo. De lo contrario, vuelva a Elección de Viajeros (página 14).

2: El protocolo del tratamiento


Tras su tercer recuerdo

ff
Léale esta sección al Viajero.

Cuantas más cosas recuerde de su pasado, más se acordará de quién era o, al


menos, de quién fue. Ahora que ha completado la tercera sección del Cuestionario,
terminó su labor como Viajero. Continuará actuando como Orientador y guardará
los céntimos que reciba de otros pacientes. Podrá usar estos céntimos para
ayudar al resto de pacientes si lo necesitan; en dicho caso, consulte ¿Y si nadie
tiene suficientes céntimos para ser el próximo Viajero? (página 15).

Si todos los pacientes han concluido su viaje, pase a la siguiente sección
Complete el tratamiento (página 24). En caso contrario, vuelva a Elección de
Viajeros (página 14).
23
24

Complete el tratamiento
ff
Léale esta sección a todo el grupo.
2: El protocolo del tratamiento

Todo el grupo ha completado las tres secciones del Cuestionario. Tan solo
queda por rellenar la última sección: ¿Quiere recordar su pasado? Esperamos que
enfrentándose a sus decisiones y a las consecuencias de estas hayan conse-
guido aceptarlas, y que sean capaces de volver a una vida relativamente normal.
En cualquier caso, y dependiendo de las circunstancias que condujeron a su
amnesia, quizás haya quien prefiera olvidar su pasado. No les recomendamos
esta opción, pero no hay nada que lo impida. Es una elección que ha de tomarse
individualmente. Una vez hayan respondido, explíquenle a sus compañeros de
terapia, brevemente, el por qué de esa decisión.

Espere hasta que todos respondan a las preguntas y hayan explicado sus
razones.

Todos los pacientes que hayan elegido no recordar devolverán los céntimos
que aún tengan al cuenco. Aquellos que quieran recordar su pasado conser-
varán los céntimos.

Espere hasta que los pacientes que deban devolver los céntimos lo hayan hecho.
Su sesión ha terminado. Aquellos de ustedes que hayan elegido recordar recu-
perarán la memoria. Quienes hayan decidido lo contrario olvidarán esta sesión
por completo. Desde el Instituto, esperamos que el tratamiento haya sido posi-
tivo para todos ustedes. Por favor, cójanse de las manos manos y repitan juntos,
una vez más, “Un céntimo por mis pensamientos”. Para nosotros, esa será la
señal de que han terminado. La enfermera acudirá para atenderles en lo que
necesiten.

Disparador 2Z43: Una


chapa tan vieja que ya no
se puede ver de qué era.
Capítulo tres
Cómo sacarle el máximo
provecho al tratamiento.
Si el cerebro fuera tan simple que
pudiéramos entenderlo, seríamos tan
simples que no lo entenderíamos.

­—Dr. Lyall Watson

3: Optimización del tratamiento

TAREAS PENDIENTES
•Estudiar descubrimientos:
pruebas con Mnemosyne
•Escribir memorándum:
nuevas técnicas de terapia.
•Recoger la colada.
•... se me olvida
algo. ¿Qué es?
25
26

Advertencia para el Viajero y el Orientador


Es posible encontrar dificultades en algunas partes del tratamiento. Este capí-
3: Optimización del tratamiento

tulo contiene consejos sobre cómo actuar en los papeles de Viajero y Orientador.
Las sugerencias complementan los protocolos descritos en el Capítulo dos.

Sugerencias generales
Recuerde de manera consciente
Tenga siempre presentes la sección del Cuestionario en la que se encuentra y
el Disparador mnemónico activo, tanto si es el Viajero como si actúa en calidad
de Orientador. Todos los detalles de sus recuerdos deberían estar relacionados
con esas dos cosas. A veces no será posible, pero el Viajero tendrá más facili-
dades para ver cómo encaja todo si se concentra en eso.
Vea la siguiente transcripción.

[El paciente Alfa coge del recipiente “El suave latir de tu propio
corazón, como alguien andando sobre hojas secas, cuando tu oreja
está sobre la almohada”. Tras un momento, Alfa señala a Beta.]
Paciente Beta: ¿El sonido de tus latidos no te dejaba dormir?
Paciente Alfa: Sí, y me molestaba, porque a la mañana siguiente
tenía que madrugar. [Alfa se gira hacia Gamma.]
Paciente Gamma: ¿Tenías una entrevista de trabajo importante?
Paciente Alfa: Sí, y había dejado mi anterior empleo, así que
necesitaba que me saliera bien. [Alfa mira a Delta.]
Paciente Delta: ¿Habías vuelto a encontrarte con los matones del
prestamista?
Paciente Alfa: Sí, y esta vez me dieron una buena paliza...
Paciente Alfa: Recuerdo cuando...
Apostar era una debilidad. Daba igual lo que fuera, el caso era
apostar. Recuerdo que siempre estaba intentando ganar, buscando
un golpe de suerte. Si perdía mi dinero, apostaba de nuevo para
recuperarlo. Y, bueno, cuando necesitas dinero haces estupideces.
El hospital era blanco, viejo, y tenía cuadros de Jesús colgados
por las paredes. Ya sabes, ese tipo de cuadros en los que aparece
lleno de tristeza y paz y con un cordero en brazos. Había uno en la
habitación, junto a las máquinas a las que me habían enchufado.
Con sus ojos parecía decir: “¿Por qué me hiciste esto?”.
Como podemos ver, el paciente Alfa responde todas las Preguntas de
Orientación pero no las vincula directamente con el Disparador mnemónico.
Está saltándoselo para llegar a lo que considera importante. Evite hacer eso.
En su lugar, avance lentamente y construya sobre los cimientos que le han
dado los demás pacientes. Mantenga presentes el Disparador mnemónico y el
Cuestionario durante todas las fases del tratamiento.

Relájese
El estrés tiene un impacto negativo sobre la efectividad de la droga. Cuando
recurra a las funciones más complejas de su mente (por ejemplo, cuando intente
encontrar la mejor forma de decir algo) es posible que su cerebro le engañe. A
menudo, lo mejor que puede hacer es dejar hablar a sus instintos. Si tiene difi-
cultades, simplemente diga lo primero que se le ocurra. Aunque puede resultar
difícil en su estado, lo mejor que puede hacer es relajarse.

Cómo escribir Disparadores mnemónicos


Los Disparadores mnemónicos son personas, lugares, objetos, sentimientos
o sensaciones que la mente tiene firmemente asociados con un recuerdo
concreto. Por ejemplo, una paciente asoció el olor de los puros con las fiestas
que su padre celebraba con los abogados de su despacho. Como resultado, “El
olor de los puros” era un Disparador mnemónico para ella. Otro paciente captó esa
image y la anotó en una de las tarjetas. Tiene varios ejemplos de Disparadores
usados por otros grupos en el Apéndice V: Ejemplos de Disparadores mnemó-
nicos (página 79).

3: Optimización del tratamiento


Cuando vaya a examinar la mente de sus compañeros para escribir
Disparadores mnemónicos, tenga en cuenta los siguientes consejos:

Sea específico
Los Disparadores mnemónicos específicos son los más efectivos, puesto que
tienen más posibilidades de evocar un recuerdo que uno general. Por ejemplo,
una paciente visualiza un barco. A sabiendas de las ventajas de ser específica,
se concentra en él para conseguir más detalles y se da cuenta de que es un yate.
“Un yate” es mucho más útil que simplemente “Un barco”. Además, descubre
algo que no era visual: que el barco pertenece al padre del paciente, por lo que
escribe “El yate de mi padre”. Al concentrarse en detalles específicos, la paciente
ha logrado capturar un Disparador mnemónico mucho más potente.
27
28

Concéntrese en las sensaciones


Un Disparador mnemónico efectivo suele estar relacionado con los sentidos.
3: Optimización del tratamiento

Aunque es posible enfocarlo desde un punto de vista abstracto, la respuesta


será más potente si se logra conectar con la experiencia subjetiva y personal del
objeto. Por ejemplo, un paciente vio a los padres de alguien bailando, y aunque
el Disparador “Mis padres bailando” podría haber despertado un recuerdo, el
paciente siguió profundizando en busca de alguna clase de experiencia senso-
rial, llegando a escuchar cómo crujía el suelo mientras bailaban. “La manera
en que crujía el suelo cuando bailaban mis padres” terminó provocando una
respuesta mucho más fuerte y clara de lo que podría haber conseguido un
Disparador mnemónico no relacionado con los sentidos.

No diga demasiado
Los mejores Disparadores mnemónicos son concisos. Raramente superan
la docena de palabras, y cada una de ellas debería elegirse cuidadosamente.
Por naturaleza, son el dibujo incompleto de un recuerdo; no lo describen por
completo, únicamente proporcionan un punto de partida para el Viajero.

No lo fuerce
A pesar de que las técnicas anteriores le permiten alcanzar Disparadores
mnemónicos más evocadores, intente no sobrepasarse. Si todo lo que ve es
“Un barco” o “Mis padres bailando”, escríbalo tal y como lo ve. El Viajero y los
Orientadores trabajarán juntos para comprender el contexto del Disparador
mnemónico según vayan reconstruyendo la memoria. Si lo que ve es más deta-
llado, escríbalo, pero no busque detalles que no existan.

¡La droga funciona!


En grupos de terapia previos, hemos descubierto que (a menudo) los
Disparadores mnemónicos extraídos tras obtener los primeros recuerdos
tienen conexiones inmediatas y sorprendentes con lo que ya se ha recordado.
Esto demuestra por sí mismo el poder del Mnemosyne. Se ha convertido en
una tradición del Instituto reconocer esos hermosos momentos con la expre-
sión “¡La droga funciona!”.
Cómo formular Preguntas de Orientación efectivas
Como Orientador, se le pedirá que ayude al Viajero a sacar a la luz detalles de
su inconsciente. Aunque la droga le ayudará a ver trazos de sus recuerdos, nece-
sitará algo de práctica para convertir esas visiones en Preguntas de Orientación
que estimulen los pasos del Viajero.

Céntrese en los momentos clave


Sus preguntas deberían conducir a situaciones importantes que usted vea en
la mente del Viajero. Formule sus preguntas de forma que el Viajero se enfrente
a las decisiones y acciones que condujeron a su trauma. Por ejemplo, al ver
el Disparador mnemónico “El olor del humo”, un Orientador podría preguntar:
“¿El incendio empezó con las velas que encendiste?”. Este tipo de preguntas
pondrán al Viajero en posición de enfrentarse a las consecuencias de sus actos.

Apóyese en los primeros recuerdos para crear sus preguntas


Cuando ayude al Viajero en su segundo y tercer recuerdo, formule Preguntas
de Orientación sobre los elementos que aparecieron en los anteriores recuerdos.
Las cuestiones sin resolver de recuerdos previos suelen ser el núcleo de los
siguientes. Un Orientador, viendo lo importante que fue la esposa del Viajero en
el primer recuerdo, descubrirá que también aparece en el segundo, y le pregun-
tará sobre ella. Use la información que ha obtenido de recuerdos anteriores para
orientar su visión y preguntas.

Haga la pregunta obvia

3: Optimización del tratamiento


A menudo, las preguntas más efectivas son las más obvias. No debe dejar
de realizar la pregunta porque crea que todos, incluyendo el Viajero, conocen
la respuesta. Siempre hay algunos detalles que usted no puede ver y que el
Viajero completará al contestar una pregunta obvia. Por ejemplo, uno de los
Disparadores mnemónicos de una sesión previa fue “Un perro”, lo que llevó a
que una de los Orientadores preguntara: “¿Era tu perro?”. El Viajero respondió:
“Sí, y estaba jugando con él en el parque”, revelando a la Orientadora algo que
antes no podía ver.
De igual forma, pregunte sobre cosas relacionadas con las respuestas de las
Preguntas de Orientación previas. Una vez la mente del Viajero inicie una línea
concreta de pensamiento, la mejor estrategia a seguir puede ser ayudarle a
seguir por ese camino. En el ejemplo anterior, el siguiente Orientador realizaría
otra pregunta obvia: “¿Querías a tu perro?”.
29
30

Sea concreto
Al igual que los Disparadores mnemónicos, las Preguntas de Orientación más
3: Optimización del tratamiento

efectivas son específicas en lugar de generales. Cuanto más concreta sea la


pregunta, más precisa resultará la respuesta. Cuando la primera Orientadora del
ejemplo anterior preguntó “¿Era tu perro?”, provocó una reacción más fuerte que
si hubiera dicho “¿Sabías de quién era ese perro?”. La mente del Viajero está
llena de dudas, pero usted, como Orientador que es, puede ver a través de ellas.
Las preguntas concretas y bien dirigidas ayudarán a que el Viajero recuerde con
más facilidad.

Sea breve
Las preguntas más efectivas no son largas ni excesivamente detalladas.
Deberían ser lo suficientemente cortas para provocar una respuesta clara del
Viajero.

 Qué tiempo verbal hay que usar?


¿
Algunos pacientes han expresado su preocupación por el tiempo verbal a
usar para responder a una pregunta. Técnicamente, debería usar el pretérito
perfecto simple (“¿Visitaste a tu madre?”) o el pretérito pluscuamperfecto
(“¿Habías ido a visitar a tu madre?”). El último es especialmente apropiado si
está preguntando por un suceso.
Por ejemplo, si ha visto que el Viajero inició su recuerdo con flores para
su madre, preguntar “¿Le habías dado las flores?” es más apropiado que
decir “¿Le vas a dar las flores?”. La historia que está contando el Viajero es
sobre lo que sucedió en el pasado, y sus preguntas se centran en las cosas
que conducen hacia él. Es una diferencia sutil, pero que puede resultar de
ayuda. En cualquier caso no es de vital importancia usar siempre los tiempos
verbales propuestos.
Igualmente, si su frase está en primera persona (“Recuerdo” en lugar de
“Recuerdas”), puede que al Viajero le resulte más fácil sentirse identificado
con las decisiones. Algunos grupos encuentran útil expresarse en primera
persona, mientras que para otros resulta confuso. Hágalo de la forma que le
sea más cómoda al grupo.
Cómo responder con efectividad
a las Preguntas de Orientación
Como Viajero, puede pensar que es fácil responder a las preguntas de los
Orientadores, especialmente porque sabe que la respuesta debe ser “Sí”. En
realidad, el propósito de la respuesta es ir más allá de confirmar lo que han visto
los Orientadores. A través de su respuesta el grupo descubrirá más cosas sobre
usted y su situación. Puede encontrar más ejemplos que ilustren este principio
en el Apéndice VI: Ejemplos de Preguntas de Orientación (página 80).

Añada información
Al estudiar el tratamiento hemos detectado que hay tres tipos de respuestas
a las Preguntas de Orientación: las que añaden detalles, las que añaden
emociones y las que añaden un nuevo rumbo. Comprender el funcionamiento
de cada una de estas respuestas puede ayudarle a saber qué buscar y cómo
comunicarlo de forma efectiva a los Orientadores.
Añada detalles
Las respuestas que añaden detalles son las más comunes. A la pregunta “¿Era
tu cumpleaños?”, una respuesta de este tipo podría ser “Sí, y acababa de cumplir
seis años”. Esto aporta hechos e información.
Añada emociones
Las respuestas que añaden emociones difieren sutilmente de las respuestas
que añaden detalles, reforzando su sentido de la identidad. A la pregunta “¿Era tu

3: Optimización del tratamiento


cumpleaños?”, una respuesta de este tipo podría ser “Sí, y estaba muy contento
de dejar de tener 5 años”. Esto revela más sobre su yo interior.
Añada un nuevo rumbo
Las respuestas que añaden un nuevo rumbo, al igual que las que añaden
detalles, proporcionan información adicional sobre el contexto del recuerdo
pero, por otro lado, lo hacen de forma que señalan la dirección en que continuará
el viaje. A la pregunta “¿Era tu cumpleaños?”, una respuesta de este tipo podría
ser “Sí, y fue el día que conocí a mi verdadero padre”. Estas respuestas a menudo
conducen directamente a la acción del recuerdo.
31
32

Busque conexiones
Cuando le formulen una Pregunta de Orientación, piense en cómo se rela-
3: Optimización del tratamiento

ciona con los recuerdos que ya ha recuperado y lo que tiene anotado en su


Cuestionario. Los Orientadores pueden haber señalado las conexiones entre
estas piezas, pero si no lo han hecho, tómese un momento para descubrir si
existen. Si hay un elemento o persona obviamente recurrente en sus recuerdos,
permita que suba a la superficie.

Responda de forma clara y concisa


No importa el contenido de su respuesta, no la explique demasiado. Su
respuesta no debería ser mayor que una frase, quizás una docena de pala-
bras. Cuando la pregunta tenga una respuesta obvia, dígala. No complique sus
respuestas a los Orientadores.
Las respuestas que usted dé serán el marco de la historia que está a punto de
contar; no son la historia en sí. Puede que descubra que incluso las preguntas
más “sencillas” crean fuertes reacciones en los Orientadores, alimentando las
siguientes preguntas que realicen.

Cómo orientar
Usted, como Orientador, tiene una gran responsabilidad hacia sus compa-
ñeros de tratamiento; su labor es fundamental, porque no podrán conseguir
recordar sin su ayuda. Usted es un reflejo de su yo pasado. Téngalo presente
cuando esté orientándolos.

Vuelque toda su atención sobre el Viajero


El Viajero puede ver con claridad lo que sucedió alrededor de sus acciones,
pero le resulta imposible acceder a estas. Cuando el Viajero le pida ayuda,
céntrese en lo que hizo o dijo. El Viajero no le está preguntando “¿Qué sucedió?”
o “¿Qué hicieron los demás?”. El Viajero puede ver esas cosas, pero no puede ver
lo qué hizo o dijo. Esa es la pregunta que debe ayudarle a responder.
Puede centrarse en lo que el Viajero hizo usando la voz activa en su descrip-
ción. En una sesión, un Orientador vio que el Viajero había sido la causa de que
un coche cayera por el acantilado. En un primer momento pensó en decirle “El
coche cayó por el acantilado”, pero esto podría no haber respondido la pregunta
del Viajero y, además, la construcción pasiva quizás le hubiera permitido evitar
la responsabilidad de sus actos. En vez de eso, el Orientador colocó al Viajero en
un primer plano que no dejaba lugar a dudas, y le dijo “Conducías el coche que
cayó por el acantilado”.
Céntrese en las acciones del Viajero
Las decisiones son importantes, pero los hechos que siguen a dichas deci-
siones son cruciales para el tratamiento. En una de las sesiones, cuando
el Orientador vio que el Viajero le había pedido matrimonio a su novia, no dijo
“Decidiste pedirle a tu novia que se casara contigo”. En vez de eso, dijo: “Le
pediste a tu novia que se casara contigo”. Centre su descripción en lo que
sucedió justo después. Debería ser una frase, o quizás dos, e incluir una acción
clara.

Sea específico
Comprenda el poder de ser específico. Busque los detalles en los recuerdos
del Viajero. Un Orientador que vio a la Viajera besar a su esposo podría haber
parado en ese punto y decir “Besaste a tu marido”. En su lugar, eligió mirar más
allá, y vio la pasión del beso. Cuando le dijo a la Viajera “Besaste a tu marido como
no lo habías hecho desde que érais adolescentes”, eso produjo un recuerdo
claro y directo que fue al centro del asunto.

Confíe en sus instintos


Cuando el Viajero le pida Orientación, debe dársela. No tiene la opción de no
hacerlo, aunque a veces se encontrará perdido. Si se queda en blanco, tome
aliento, cierre sus ojos y diga lo primero que se le venga a la mente, sin importar
lo fuera de lugar que parezca. La droga que ha tomado le permitirá conectar
con el subconsciente del Viajero, pero a veces tendrá que recorrer a su propio
subconsciente para acceder al del otro.

3: Optimización del tratamiento


Sopese profundizar en la visión de los otros Orientadores
Como segundo Orientador, puede encontrarse con que ha visto lo mismo que
el primer Orientador en el subconsciente del Viajero. En ese caso, puede repetir
la pregunta del primer Orientador, confirmando su veracidad. Sea como sea,
recomendamos que mire un poco más allá, construyendo sobre lo que el primer
Orientador vio, extrayendo detalles adicionales.
En una sesión, el primer Orientador dijo: “Te quitaste el anillo del dedo”. El
segundo Orientador vio lo mismo, por lo que buscó con mayor profundidad en lo
que el Viajero hizo con el anillo, y dijo: “Te quitaste el anillo del dedo y lo tiraste
por la borda del barco”.
Los consejos anteriormente presentados en la sección Cómo responder con
efectividad a las Preguntas de Orientación (página 31), también se aplican
aquí.
33
34

Durante el viaje
Con la ayuda proporcionada por los Orientadores, el proceso del viaje debería
3: Optimización del tratamiento

ser como contar una historia. Use las siguientes técnicas para ayudarles a que
le ayuden de forma más efectiva.

Dele a sus Orientadores una imagen clara


Durante su viaje, y especialmente justo antes de solicitar Orientación, dele a
los Orientadores una descripción clara de lo que recuerda. Cuantos más detalles
dé (sobre el lugar donde tuvo lugar el recuerdo, sobre sus propias emociones o
las de otros, etc.), con mayor claridad podrán ver los Orientadores lo que hizo o
dijo.
Los únicos recuerdos a los que usted no tiene acceso son los de sus deci-
siones y acciones relacionadas con lo que hizo o dijo, aunque debería ser capaz
de recuperar completamente los deseos, sentimientos, creencias y sensa-
ciones que tenía en ese momento. Háblele a los Orientadores sobre ellos.

Dele tiempo al tiempo


Algunos recuerdos apenas duran una escena o evento, mientras que otros
incluyen situaciones a semanas de distancia. En estos extensos recuerdos, su
memoria puede cambiar de repente de lugar o fecha, sin explicación alguna de
lo que sucedió entre medias. Los recuerdos son cosas extrañas y escurridizas,
y no necesita recordar todos los detalles de ese tipo de transiciones para que el
tratamiento sea efectivo.
Permita que el tiempo avance por sus recuerdos según lo necesite. Puede
que se encuentre atrapado por un momento, no porque sea el correcto, sino
porque era el que seguía al anterior. Este bloqueo es producto del sobresfuerzo
que su mente está realizando por recordar. Cuando se quede bloqueado de esta
forma, tómese un momento para tranquilizar su mente (respirar profundamente
puede ayudarle) y busque en qué momento tuvo lugar el recuerdo. Cuando lo
encuentre, realice conexiones entre ese momento y el anterior para aclararle la
situación a los Orientadores.

Use los céntimos para calibrar la complejidad del viaje


El número de céntimos restantes representa la complejidad del recuerdo que
está intentando recuperar. Debido al funcionamiento intrínseco de la terapia,
su primer recuerdo será como una emoción o sensación superficial, simple-
mente porque usted hizo o dijo algo con escasas consecuencias. Aproveche
esta oportunidad para explorar por completo su entorno, sensaciones y pensa-
mientos. Tendrá muchas oportunidades de explorar sus acciones más adelante.
Mientras recupere un recuerdo, mantenga sus céntimos donde los Orientadores
puedan verlos. De esta forma, los Orientadores quedarán advertidos de cuántas
decisiones relevantes quedan en su recuerdo y podrán orientarle de acorde a ello.
¿Qué sucede cuando sus recuerdos no responden la pregunta?
Algunos pacientes se encuentran con que el recuerdo supuestamente agra-
dable que le han pedido recordar no lo es tanto. Otros pacientes tienen el
comportamiento opuesto: sus recuerdos desagradables en realidad no lo son.
Puede que el siguiente consejo le sea de utilidad si se encuentra en una situa-
ción donde el recuerdo parece contradecir al Cuestionario.
Primero, es perfectamente normal que un recuerdo agradable y lleno
de momentos felices se convierta en algo más oscuro. Segundo, cuando
responda a la pregunta, céntrese en lo que el recuerdo significa para usted.
¿Qué dice sobre usted que su recuerdo agradable sea algo malo? ¿Y que su
recuerdo desagradable en realidad sea algo bueno? Vuelva al recuerdo y trate
de ponerlo en contexto. Le recordamos que quizás no le guste descubrir el
tipo de persona que era. Quizás tuviera una vida cruel y brutal, o una excesi-
vamente hermosa.
Haga lo que haga, no invente explicaciones convenientes tras recuperar
sus recuerdos. Es su mente intentando racionalizar las cosas. Luche contra el
deseo de socavar el trabajo que han realizado únicamente porque choca con
la idea de la vida que desea. Lo prioritario es recopilar la historia; ya tendrá
tiempo para averiguar lo que significa.

3: Optimización del tratamiento


35
36

¿Cómo tratar con recuerdos inconsistentes en el grupo?


3: Optimización del tratamiento

Puede que, mientras usted y sus compañeros se descubren a sí mismos, los


sucesos recordados por algunos pacientes no concuerden en modo alguno
con los recuerdos de los demás. Este tipo de situaciones puede llegar a crear
problemas imposibles de superar por el grupo de terapia. En una ocasión un
paciente recordó un mundo poblado por “vampiros psíquicos que viajaban
en el tiempo a bordo de zepelines”, mientras que otros pacientes obtenían
recuerdos de un mundo normal, lleno de gente común con vidas convencio-
nales; un ejemplo clásico de una profunda desconexión en el grupo de terapia.
El anterior es un caso límite, si bien es posible que usted y su grupo se topen
con problemas de menor importancia que podrían ser mucho más difíciles de
distinguir y resolver.
Debido a la naturaleza de la droga, no podemos parar el tratamiento
para corregir errores en su visión del mundo. Cualquier interferencia podría
acarrear graves consecuencias sobre su psique. Tenemos personal listo para
ayudarles con lo que hayan recordado, pero solo una que vez hayan concluido
el tratamiento. No obstante, hay dos maneras de tratar este tipo de problemas
durante el proceso.
La primera es aceptar que el mundo no es como esperaban. Cuando uno de
sus compañeros pacientes recuerde algo que usted piense que es completa-
mente imposible, quizás debería replantearse lo que usted cree posible. Puede
que su visión del mundo tenga que cambiar para dar cabida a las experiencias
de los demás.
También es posible que el trauma que produjo el tipo de amnesia que todos
ustedes sufren también les causara algún tipo de daño mental. Una cosa no
tiene por qué ser cierta únicamente porque alguien la recuerde. En el caso de
los “vampiros psíquicos que viajaban en el tiempo a bordo de zepelines” ante-
riormente mencionados, el grupo se decantó por esta última opción, y consi-
deraron que el paciente en cuestión estaba trastornado, por lo que ignoraron
las inconsistencias que sus respuestas producían.
Por último, tengan siempre presente el documento de Hechos y certezas,
independientemente del caso en el que se encuentren.

Más ayuda
Esperamos que los consejos de este capítulo hagan su tratamiento más
sencillo y efectivo. Si aún tiene preguntas sobre el funcionamiento del proceso,
por favor, lea el siguiente capítulo, Transcripción de un tratamiento, donde
encontrará la grabación de una sesión de terapia anterior a la suya.
Capítulo cuatro
Transcripción de un tratamiento

Mientras estemos vivos, partes importantes


del cerebro se estarán dividiendo. El
cerebro no es de mármol; es de arcilla, de
una arcilla que no se endurece nunca.

­— Jonah Lehrer

Entrada: 14 de mayo de 2012. La pérdida de memoria continua avanzando. Estoy


teniendo problemas incluso para recordar mi propio nombre. Como la droga que he
llamado Mnemosyne sigue en la fase experimental, sospecho que tendré que ser

4: Transcripción de un tratamiento
uno de sus primeros pacientes antes de que comiencen los ensayos clínicos. Pronto
incluso mi conocimiento de la droga desaparecerá, aunque afortunadamente eso no
ha ocurrido aún. Debo ponerme en contacto con mis colegas del Instituto Órfico para
asegurarme de que sepan cómo actuar en el caso de un colapso total de mi memoria.
Solo me cabe esperar que comprendan mis ideas lo suficientemente bien como para
implantar el sistema con éxito. De lo contrario, mi mente se perderá para siempre.

Entrada: 27 de mayo de 2012. Encontré estas notas entre mis papeles. ¿Qué
es el Mnemosyne?No soy capaz de recordar nada sobre él. Está claro que
mi cabeza no funciona bien. Necesito buscar ayuda inmediatamente, pero no
puedo confiar en el personal de salud mental. Sus intenciones... creo que,
en el mejor de los casos, no están muy interesados en mi bienestar.

Los céntimos no tienen sentido. Los céntimos no tienen sentido. Los céntimos
no tienen sentido.Los céntimos no tienen sentido. Los céntimos no tienen
sentido. Los céntimos no tienen sentido.Los céntimos no tienen sentido.
Los céntimos no tienen sentido. Los céntimos no tienen sentido.
37
38

Para poder darle una Transcripción


imagen completa de cómo 14 de noviembre de 20XX
4: Transcripción de un tratamiento

es una sesión de terapia, Grabación de una sesión de terapia llevada a cabo por
he preparado la siguiente cuatro pacientes, denominados Michail, SarahLee,
transcripción de un Tompkins y Eryj. Por razones de privacidad, los
grupo anterior. También recuerdos de SarahLee y Tompkins han sido omitidos
he añadido notas para de esta transcripción.
señalarle los detalles
que puedan resultarle El paciente Michail es un hombre de 46 años, pelo
de mayor utilidad. castaño, ojos marrones y complexión robusta. Lleva
gafas y un anillo de casado.
La paciente Eryj es una mujer de 24 años, pelirroja, de
ojos azules y complexión delgada. Tiene una llama-
tiva cicatriz en el lado derecho de su cabeza que
intenta cubrir con su pelo.
La paciente SarahLee es una mujer de XX años, de pelo
verde, ojos purpura, y si puedes leer esto

eres un copypasteador muy listo. Felicidades.

El paciente Tompkins es el doctor Tompinks, lo que


no sorprendera a nadie que haya estado atento.

Asombrate por averiguarlo. Tiene un doctorado

en Medicina, y desarrollo el tratamiento para

curarse de su amnesia global.

Eligiendo al Viajero.
SarahLee: Creo que estamos listos para empezar.
Hemos escrito los Disparadores mnemónicos y los
hemos puesto en este contenedor [señala una caja
blanca en mitad de la mesa]. Voy a ser la lectora.
Ahora tenemos que elegir al primer Viajero.
Eryj: [señala a Michail] Creo que deberías ser el
primero.
Debido al espacio de Michail: Vale. Pero necesitaré otro céntimo.
que disponemos, hemos SarahLee: Te ayudaré a recordar [SarahLee le da su
omitido la lectura de céntimo a Michail].
las instrucciones por
parte de SarahLee.
El primer recuerdo de Michail
[El paciente Michail se acerca al contenedor
y coge un Disparador mnemónico. Michail
tiene dos céntimos, Eryj y Tompkins tienen
uno y SarahLee no tiene ninguno.]

Michail: [Lee el papel] “Un avión de papel”. [Señala a


Tompkins] ¿Podrías empezar?
Tompkins: ¿Alguien cercano te enseñó a hacer ese Observe cómo las
avión de papel? Preguntas de Orientación
Michail: Sí, y recuerdo que fue mi padre. [Señala a y sus correspondientes
Eryj] respuestas se apoyan
Eryj: ¿Te enseñó cuando eras pequeño? sobre las anteriores.
Michail: Sí, y por eso dejé un avión de papel en su Centrándose en una línea
tumba. de preguntas basadas en el
SarahLee: ¿Escribiste un mensaje para él en el avión de Disparador mnemónico, los
papel? Orientadores han creado
Michail: Sí, y era algo que me dijo cuando era joven. una sensación de rumbo en
SarahLee: ¿Le echas de menos? el viaje de Michail.
Michail: Sí, y visito su tumba periódicamente.

[Michail cierra sus ojos y piensa durante un


momento]

4: Transcripción de un tratamiento
Michail: Recuerdo cuando... habían pasado diez
años desde la muerte de mi padre. Él me enseñó a
hacer aviones de papel cuando era niño. Nos sentá-
bamos juntos y hablaba sobre su padre, mi abuelo,
que fue piloto de cazas en la Segunda Guerra
Mundial, y de sus propias experiencias volando en Observe cómo el sujeto
Vietnam. Él siempre decía: “No busques problemas, interioriza todos los
ellos te encontrarán pronto”. En cada aniversario de elementos del Disparador
su muerte hacía un avión de papel con sus palabras mnemónico y las Preguntas
y lo dejaba en su tumba. de Orientación, dándoles a
El cementerio era agradable, situado en las los Orientadores detalles
suaves colinas de Iowa. Recuerdo que cuando era adicionales que ayudan
niño lo visitaba cada Día de los Caídos. Veíamos la a explicar lo que vieron;
ceremonia de la Legión de Veteranos y poníamos por ejemplo, que su padre
flores en las tumbas de la familia de mi padre. era piloto de caza. El
Recuerdo que era final de octubre, y soplaba un paciente cimienta así
viento frío. Cuando me arrodillé ante la tumba de mi el inicio del recuerdo a
padre, dije... ¿qué dije o hice? partir cosas específicas,
ofreciendo una imagen
39

clara de lo que sucedió.


40

[Michail le ofrece un céntimo a Eryj]

Eryj: Dijiste “Este es el primer avión que hicimos juntos.


4: Transcripción de un tratamiento

Sé que además lo parece. Te lo doy ahora porque


quiero que lo tengas. Probablemente no vuelva. En
abril me mandan a Marte. Gracias por darme el coraje
y las alas, papá.”

Michail: [girándose hacia Tompkins] O fue...

Tompkins: Dijiste “Tenías razón, papá. Ella, Susan, me


encontró. No creí que pudiera volver a suceder tras
divorciarme de Lydia, pero sucedió. A Teddy también
le gusta. Nos vamos a casar mañana.”

[Michail se lo piensa durante un momento


Es probable que Michail antes de darle el céntimo a Tompkins.
se haya dado cuenta de Michail aún tiene un céntimo.]
que Eryj está basándose
en uno de sus sueños Michail: Ahora lo recuerdo. Dije “Tenías razón, papá.
infantiles, más que en lo Ella, Susan, me encontró. No creí que pudiera volver
que sucedió en realidad. a suceder tras perder a Lydia, pero sucedió. A Teddy
también le gusta. Nos vamos a casar mañana.”
Observe el cambio de Esa noche, Susan y su hermana Carol pasaron por
escenario. Los recuerdos la granja a dejar algunas cosas para la celebración
pueden abarcar más del día siguiente. Más tarde, Carol y mi hijo Teddy
de un incidente. estaban jugando con el perro en el jardín mientras
Susan y yo nos quedamos en el porche trasero... el
porche que mi tatarabuelo construyó.
Mientras miraba los preparativos de la celebra-
ción, me preguntó “¿Crees que nos irá bien?”.

[Michail se gira hacia SarahLee sosteniendo


el céntimo que le queda] ¿Qué... qué fue lo que
hice o dije?

SarahLee: Dijiste “No, será un desastre. Pero será bonito


mientras dure.”
Dese cuenta de la angustia Michail: [Frunciendo el ceño y girándose hacia Eryj]
que esa posibilidad causa O fue...
en el sujeto. Eso no implica
que no sucediera, pero dada
esa retroalimentación, y
que esto es un recuerdo
agradable, Eryj debería
ser especialmente cuidadosa
y no profundizar más.
Eryj: Pusiste tu brazo sobre los hombros de Susan, la
acercaste hacia ti y dijiste “Eh, haremos que funcione.
No pienso rendirme jamás”, y sonreíste, viendo cómo
el sol caía. “Pero si te refieres a mañana, dependerá
de si mi hermana aparece o no”.

[Michail sonríe y le da el céntimo a Eryj.]

Michail: Eso fue, ahora lo recuerdo. Puse mi brazo


sobre los hombros de Susan, la acerqué hacia mí y
dije “Eh, haremos que funcione. No pienso rendirme
jamás”, y sonreí, viendo cómo el sol caía. “Pero si
te refieres a mañana, dependerá de si mi hermana
aparece o no”.
Ella se rió y supe que al año siguiente visitaríamos
a papá juntos.

[Michail escribe en la primera sección del


Cuestionario: “Cuando pienso en aviones de
papel, recuerdo cuando supe que tomé la
decisión correcta pidiéndole a Susan que se
casara conmigo. Fue un alivio después de
todo lo que había pasado.”]

Un céntimo por mis pensamientos. [Michail se

4: Transcripción de un tratamiento
acerca al cuenco y coge un céntimo.]

[Tompkins y Eryj tienen dos céntimos cada


uno, Michail tiene uno y SarahLee sigue sin
ninguno.]

Tompkins: [A Eryj] ¿Quién de los dos va ahora?


Eryj: Tú mismo.
Tompkins: Vale.

El primer recuerdo de Tompkins


Por razones de privacidad, esta sección de la transcrip-
ción ha sido omitida. Cuando Tompkins terminó, Eryj y
Michail tenían dos céntimos y tanto SarahLee como el
propio Tompkins tenían uno.

Eryj: ¿Me toca a mí? Porque tú [refiriéndose a Michail]


no tienes suficientes céntimos para tu siguiente
recuerdo.
Michail: Sí, estoy de acuerdo. Ambos tenemos dos,
pero yo necesito tres para mi siguiente recuerdo.
41
42

El primer recuerdo de Eryj


[Eryj se acerca al contenedor y coge un
4: Transcripción de un tratamiento

Disparador mnemónico. Tiene dos céntimos.]

Eryj: [leyendo el Disparador] “El Gran Cañón del


Colorado”. ¿Michail?
Michail: ¿Has estado alguna vez en el Gran Cañón?
Eryj: Sí, y esta vez estaba decidida a caminar toda la
ruta. ¿Tompkins?
Tompkins: ¿Estaba tu hermana contigo?
Eryj: Sí, y no estaba muy contenta con la situación.
SarahLee: ¿Estaba descontenta porque pensaba que
tú deberías estar en otro sitio?
Observe cómo las tres Eryj: Sí, y yo estaba decepcionada porque ella se
respuesta de Eryj no centraba más en el destino final que en el viaje en sí.
solo añaden información Recuerdo cuando... me llevé a mi hermana a un
sobre la situación, sino viaje por carretera por su 21 cumpleaños. Hacía poco
que también le dan pistas que me había ido de casa de mis padres, y como
a los Orientadores sobre ella no tenía muchos amigos en nuestro pueblo de
su estado emocional y Nebraska, pensé que un viaje por carretera sería una
el de su hermana. Son buena manera de acercarnos más.
ejemplos de respuestas que Ella quería ir a Las Vegas, así que planeé paradas
añaden emociones. Consulte que pensé que podrían gustarle. Creí que el Gran
el Capítulo tres, Cómo Cañon iba a encantarle. Lo visitamos cuando éramos
responder con efectividad pequeñas, y recuerdo que lo pasamos bien. Pero
a las Preguntas de no paraba de quejarse de la caminata, sin prestarle
Orientación (página 31). atención a la belleza del paisaje.
Tras terminar la ruta se cruzó de brazos y dijo
“Bueno, ¿podemos ir ya a Las Vegas, Eryj?” Y yo...
¿Qué hice o dije?
SarahLee: Dijiste “Yo sí, pero creo que tú deberías
quedarte aquí y madurar un poco”, y saliste corriendo
hacia el coche.
Eryj: [Dirigiéndose a Michail] O fue...
Michail: Te enfadaste, le tiraste las llaves y le dijiste
“Toma, vete”.
Eryj: Ah, ahora recuerdo... “Yo sí, pero creo que tú
deberías quedarte aquí y madurar un poco”, y salí
corriendo hacia el coche.
[Eryj le entrega un céntimo a SarahLee. Aún
le queda otro.]

Le pilló por sorpresa, pero el instinto de riva-


lidad entre hermanas se activó y echó a correr
hacia el coche. Las dos estábamos reventadas de
la ruta, pero gané yo, y ella se tuvo que arrastrar al
asiento del pasajero, medio asfixiada de la carrera, y
sonriendo muy a su pesar.
Esa noche llegamos a Las Vegas y dejamos Otro salto en el tiempo
las maletas en nuestra habitación del casino. El y cambio de escenario.
momento de diversión de la carrera había desapa-
recido rápidamente, y apenas me dirigió la palabra
durante el resto del trayecto. Ahora que estábamos
en Las Vegas, esperaba que su humor mejorara.
Justo cuando nos estábamos arreglando para
salir, se sentó al filo de su cama. Sus ojos y su cara
estaban rojos. Y dijo, “Te estás comportando como
una gilipollas integral, ¿sabes?”. No lloraba, pero
casi no podía hablar de lo agitada que estaba. “¡Se
supone que este viaje era mi regalo de cumpleaños!
¿Por qué coño hicimos tantas paradas familiares?
¡Son cosas que hemos visto cien veces! ¿Qué tenía
eso que ver con lo que yo quería? ¡Joder! Siempre

4: Transcripción de un tratamiento
tienes que mandar tú. Eres una egoísta. ¿Vas a
decirme dónde tengo que ir todo el rato, o puedo dar
mi opinión?”.

[preguntándole a Tompkins]
“¿Qué hice o dije?”.

Tompkins: Mirabas a través de la ventana, pensativa, y La Orientación de


te diste la vuelta y dijiste “Lo siento, Keri. Pensé que Tompkins quizás
nos lo pasaríamos bien. Algunos de mis mejores sea demasiado larga, y
recuerdos pasaron en esos sitios, y en parte es a Eryj podría costarle
porque tú estabas conmigo. Me parece... me parece recordarlo todo. Tenga
que te he echado mucho de menos. Es como si nos presente que las
estuviéramos separando... ya no pasamos tiempo Orientaciones concisas
juntas. Quería que volviéramos a estar juntas. Pero ayudarán al Viajero.
tienes razón. Este viaje debería ser para ti. Lo siento.”
Eryj: [dirigiéndose a SarahLee] O fue...
43
44

SarahLee: Respiraste hondo y suspiraste. “Lo admito, el


viaje ha sido como yo quería, pero esperaba que un
4: Transcripción de un tratamiento

día lo recordaras con cariño... porque quizás sea la


última vez que me veas”.
Eryj: Ah sí, ahora recuerdo... miré a través de la ventana,
pensativa, y me di la vuelta y dije “Lo siento, Keri.
Pensé que nos lo pasaríamos bien. Eran algunos de
Fíjese en como Eryj pierde mis mejores recuerdos, porque tú estabas conmigo.
parte de la Orientación Me parece... me parece que te he echado mucho de
que Tompkins le dio. menos. Es como si nos estuviéramos separando... ya
Otra razón más para no no pasamos tiempo juntas. Quería que volviéramos a
alargarse demasiado. estar juntas. Pero tienes razón. Este viaje debería ser
para ti. Lo siento”.

[Eryj le da su último céntimo a Tompkins.]

Y aunque los ojos de Keri seguían rojos, ya no


estaban secos. No dijo nada durante un rato, pero
después bajó la cabeza y sonrió “No pasa nada. Yo
también te he echado de menos”. Se levantó de
la cama y cogió su cartera y el carnet. “Vale. Voy a
dejarte que me enseñes a jugar a los dados. Pero lo
primero es lo primero: vámonos de strippers”. Y se rio.
Y eso es lo que recuerdo.

[Eryj anota lo siguiente en la primera sección


de su Cuestionario: “Cuando pienso en el Gran
Cañón, recuerdo cómo recuperé a mi hermana
pequeña. Estaba contenta de que volviera a
reír”]

Un céntimo por mis pensamientos. [Eryj se


acerca al cuenco y coge un céntimo.]

[Ahora Eryj tiene un céntimo, mientras que


Tompkins, Michail y SarahLee tienen dos
cada uno.]

SarahLee: Supongo que me toca a mí, ¿no? Incluso si


Michail tuviera un tercer céntimo me tocaría a mí,
¿verdad?

[Michail asiente.]

SarahLee: Vale.
El primer recuerdo de SarahLee
De nuevo por razones de privacidad, esta sección de
la transcripción ha sido omitida. Cuando SarahLee
terminó, Michail tenían tres céntimos, Tompkins y
Eryj tenían dos cada uno, y SarahLee tenía solo uno.

Michail: De acuerdo. Ahora tengo suficientes céntimos


para pagar mi segundo recuerdo.
Eryj: Y aunque no los tuvieras, llegados a este punto
alguien debería. Fíjate que no hemos parado de coger
céntimos del cuenco.
Michail: Sí, llevas razón.

El segundo recuerdo de Michail


Michail: [Tomando aliento.] Mejor si repaso lo que ya
recordé, ¿no?
SarahLee: Sí.
Michail: [Tras leer su Cuestionario.] Tras visitar la tumba
de mi padre y dejar un avión de papel, supe que había
tomado la decisión correcta al pedirle a Susan que
se casara conmigo. [Se detiene y mira a los demás.]
¿Listos?

[Michail mete la mano en la caja y saca un

4: Transcripción de un tratamiento
Disparador mnemónico. Tiene tres céntimos
frente a él.]

Michail: [Leyendo el Disparador] “Una caja de cerillas


del restaurante «El Cerdo y el Roble»” ¿Qué puedes
ver, SarahLee?
SarahLee: ¿Había un número de teléfono escrito dentro
de la caja de cerillas?
Michail: Sí... [Pausa] ...y tenía miedo de llamar.
Tompkins: ¿Era Lydia otra vez? Fíjese como Tompkins
Michail: Sí, y Susan no sabía que había hablado con vislumbra un elemento
ella. del primer recuerdo de
Eryj: ¿Habías estado quedando con ella? Michail y lo saca a
Michail: Sí, y se estaba convirtiendo en una obsesión. relucir. Está claro que es
Recuerdo cuando... estaba sentado en mi cocina. una figura de importancia.
Susan y yo llevábamos casados casi siete años.
Teddy ya iba al instituto, y esa noche se había ido a Y ahora averiguamos por
una fiesta. Susan estaba visitando a su hermana, en qué. Al preguntar sobre ella,
Omaha. Y yo estaba con la mirada perdida en el telé- Eryj obliga a Michail
fono de Lydia, dentro de la caja de cerillas. a enfrentarse al problema.
45
46

Me había encontrado con Lydia unos meses


atrás. Antes de ese momento no la había visto en
4: Transcripción de un tratamiento

años. Tenía buen aspecto. Se había vuelto a casar. Lo


había superado.
Yo no.
Pensaba que sí. Susan y yo éramos felices, yo la
amaba, pero en el momento que vi a Susan de nuevo
todo se fue a la mierda. No porque aún la amara, sino
porque no comprendía por qué me dejó. Volver a verla
despertó algo oscuro dentro de mí. No lograba dormir.
Tenía que averiguar el motivo. Por lo visto logré que
nadie se diera cuenta. Volví a encontrármela un par
de veces, y me dio su número.
Así que ahí estaba, sentado en la cocina, a
oscuras, odiándome a mí mismo.
Y entonces... [dirigiéndose a SarahLee] ¿qué
hice o dije?
SarahLee: Encendiste una de las cerillas. Habías decido
quemar la caja, pero al final caíste en la tentación y
la llamaste.
Michail: [volviéndose hacia Eryj] O fue...
Fíjese como ambos Eryj: Cogiste tu móvil y marcaste el número mientras te
Orientadores ven temblaban las manos.
que Michael tomo esa Michail: Es cierto, ahora recuerdo. Cogí el móvil y
decisión, pero observan marqué el número. Me temblaban las manos.
diferentes circunstancias
alrededor de esta. [Michail le da un céntimo a Eryj. Aún le
quedan dos.]

El teléfono sonó seis o siete veces. Estaba a


punto de colgar cuando alguien respondió. “¿Sí?”. Era
la voz de Lydia.
¿Qué fue lo que hice o dije a continuación?
Tompkins: Te paraste un segundo mientras tu corazón
latía a mil por hora. Soltaste un “Hola” un segundo
antes de que ella repitiera su saludo. “Soy yo,
Michail. Estaba pensando, no sé, ¿qué te parece
si quedamos y nos ponemos un poco al día? ¿Estás
ocupada?”.
Michail: O fue...
SarahLee: No fuiste capaz de hablar. Permaneciste
sentado y mudo de la impotencia.
Michail: Es verdad. Ahora recuerdo. No fui capaz de A veces no hacer nada
hablar. Permanecí sentado y mudo de la impotencia. tiene tantas repercusiones
como hacer algo.
[Michail le da un céntimo a SarahLee. Aún
le queda uno]

“¿Hola?” dijo ella. “¿Hola?” repitió una vez más, y


colgó.
Seguía en la cocina, con el teléfono en la mano,
cuando Teddy volvió a casa. Había visto las luces
de su coche a través de la ventana. Abrió la puerta
de atrás y entró en la cocina. Me vio sentado y se
detuvo.

[Preguntándole a Tompkins] ¿Qué hice o dije?

Tompkins: Cogiste la caja de cerillas de la mesa, inten-


tando aparentar normalidad, y te la pusiste en el
bolsillo con una sonrisa forzada. “Hola, campeón.
¿Cómo te fue la fiesta?”.
Michail O fue...
Eryj:Le preguntaste “¿Alguna vez echas de menos a tu
madre?”, mientras le dabas vueltas a la caja.
Michail: Ahora recuerdo. Le pregunté “¿Alguna vez
echas de menos a tu madre?”, mientras le daba

4: Transcripción de un tratamiento
vueltas a la caja.

[Michail le da un céntimo a Eryj. Ya no le


queda ninguno]

Su cara se endureció. Atravesó la cocina, pasando


por mi lado, y se fue al salón. “¡No!”, gritó mientras
subía con rabia las escaleras, rumbo a su habitación.
Y eso es lo que recuerdo.

[Michail anota lo siguiente en la segunda


sección de su Cuestionario: “Cuando pienso
en la caja de cerillas del restaurante «El Cerdo
y el Roble», recuerdo cómo me sentí al darme
cuenta de que me estaba distanciando de mi
familia por culpa de mi obsesión. Me odiaba
por ello, pero me sentía incapaz de evitarlo”.]

Un céntimo por mis pensamientos. [Coge un


céntimo del cuenco.]
47
48

[Todos guardan silencio por un momento]

¿A quién le toca?
4: Transcripción de un tratamiento

[Eryj tiene cuatro céntimos, SarahLee y


Tompkins tienen dos cada uno. A Michail
solo le queda uno.]

Eryj: Está claro que a mí.

El segundo recuerdo de Eryj


Eryj: [Mientras mira su Cuestionario] Mi hermana y yo
habíamos empezado con mal pie nuestro viaje a Las
Vegas, pero al final salió bien.

[Eryj mete la mano en la caja y saca


un Disparador mnemónico. Tiene cuatro
céntimos.]

Eryj: [Leyendo el Disparador] “Una tarta con chocolate


derretido por dentro”.
SarahLee: ¿Estaban sirviendo la tarta en una fiesta?
Eryj: Sí, y era del tipo favorito de mi padre: con choco-
late negro.
Tompkins: ¿Era la fiesta de jubilación de tu padre?
Eryj: Sí, y había incluso más gente de la que se
esperaba.
Michail ha visto algo Michail: ¿Aún seguías afectada por la muerte de tu
inesperado, y Eryj hermana?
necesita un momento para
[Eryj duda por un segundo]
aceptar la realidad antes
de poder continuar. Eryj: Sí, y sabía que mi padre me echaba la culpa.
Recuerdo cuando... mi padre y yo nos marchamos
de su fiesta de jubilación. Yo llevaba sobras del pastel
de chocolate que los camareros habían reservado
para papá. Él sacó la llaves de su nuevo coche; se
lo había regalado a sí mismo justo un día antes de
enterarse de lo de Keri.
Fíjese cómo el inicio del Entramos en el coche y se quedó sentado con
recuerdo tiene lugar a las llaves en la mano. Sabía que estaba pensando en
raíz de las Preguntas de ella, y no en la fiesta. El funeral había sido la semana
Orientación. Las preguntas anterior. “No pude decirle adiós”, dijo en voz baja.
no son el viaje, sino el “Siento como si hubiera hablado con ella ayer. Me dijo
punto de partida. que tenía unas cuantas cosas de las que ocuparse,
pero sin explicar nada más, y que no podría venirse
de viaje con nosotros. Yo le dije algunas cosas que no
tendría que haber dicho, y colgó”. Se giró y me miró,
“Pero estoy convencido de que estaba otra vez en
un casino”.
¿Qué hice o dije entonces?
SarahLee: “Era una mujer adulta”, respondiste. “Esa fue
su elección, y tú no podías hacer nada”.
Eryj: O fue...
Tompkins: “¿Así que es culpa mía?”. Lo dijiste con aspe-
reza, y miraste hacia otro lado mientras te caían
lágrimas de rabia por la cara. “Dios no permita que tu
hijita la perfecta se metiera sola en problemas. Tiene
que ser culpa de la loca, ¿no? ¿Y por qué no es culpa
tuya, papá? Quizás seguiría viva si tú no hubieras...”.
Te paraste y te mordiste la lengua.
Eryj: Eso es. Ahora recuerdo.
“Era una mujer adulta”, respondí. “Esa fue su elec-
ción, y tú no podías hacer nada”.

[Eryj le da un céntimo a SarahLee. Le quedan


tres.]

“¿Su elección?”, repitió, riéndose con amargura.

4: Transcripción de un tratamiento
“¿Quién decide lo que es una elección y lo que no? Tú
la conocías mejor que nadie. Era una adicta, estaba
enferma. A veces elegir no es tan fácil. Y se supone
que tú ibas a ayudarla”.
Se quedó callado durante un rato. Se incor- Está claro que Eryj y su
poró para meter la llave en el contacto. Miró hacia padre tiene asuntos por
adelante, a la oscura noche al otro lado del cristal, y resolver, razón por la que
me preguntó “¿Sabías dónde estaba?”. los Orientadores fueron
¿Qué fue lo que hice o dije? capaces de ver la escena
Michail: Tardaste un momento antes de responder “Sí”. con tanta claridad.
Eryj: O fue...
SarahLee: “Claro que no”, y mentías. Es posible que SarahLee
Eryj: Ah sí, ahora recuerdo... Tardé un momento antes recibiera esa imagen
de responder “Sí”. porque Eryj quería
[Eryj le da un céntimo a Michail. Le quedan mentir. Es difícil saberlo.
dos.]
49
50

Me costaba mantenerle la mirada. No iba a darle la


satisfacción de que me echara la culpa. Además, ya
4: Transcripción de un tratamiento

me sentía culpable yo sola, de eso y de más cosas.


Pero seguía pensando... que Keri había tomado sus
propias decisiones, y yo las respetaba. Necesitaba
creer eso, porque necesitaba saber que el apoyo que
le di significó algo.
Antes de que me diera cuenta habíamos llegado
Fíjese cómo la tarta a casa de mi padre. Agarré la tarta. El cogió algunos
reaparece a lo largo del regalos: una placa, la maqueta de un avión P-38, un
recuerdo. Resulta evidente reloj que tenía un pescador en vez del 12 y una auto-
que la imagen de la “tarta caravana en vez del 9. Entramos en casa en silencio.
con chocolate derretido Abrió la puerta y dejó las llaves y los regalos. Alargó
por dentro” le ayuda a las manos hacia la tarta y dijo, “Ha sido un día largo...
Eryj a recordar. bueno, mejor que vuelvas a casa antes de que se
haga más de noche”.
¿Qué fue lo que hice o dije?
Tompkins: “Claro”, susurraste. Le diste el pastel, te diste
la vuelta y te fuiste.
Eryj: O fue...
Michail: “¿Seguro que no quieres que me quede, papá?
No sería problema”.
Eryj: Ahora recuerdo... “Claro”, susurré. Le di el pastel,
me di la vuelta y me fui.

[Eryj le da un céntimo a Tompkins. Le queda


uno.]

Fíjese en el nuevo Pasaron un par de semanas. Me sentía como si


salto temporal. estuviera viviendo otra vida. No había hablado con
mi padre desde aquel día. Él no me llamaba, y me
habría sentido incómoda haciéndolo yo. Ese distan-
ciamiento era algo que nunca pensé que pudiera
suceder.
Entonces sonó el teléfono. Era mi padre. Sonó
la canción que había elegido para él y vi su rostro
sonriente en la pantalla. En la parte inferior de la
pantalla aparecieron dos opciones: Contestar o
Rechazar.
¿Qué hice o dije?
SarahLee: Tu dedo se quedo suspendido sobre el
botón de Rechazar, pero en vez de pulsarlo dejaste
que sonara hasta que el contestador automático se
activó. Querías saber la razón de su llamada antes de
decidir si querías hablar con él.
Eryj: O fue...
Michail: Te mordiste el labio y pulsaste Contestar.
Dijiste “Hola”.
Eryj: Ahora recuerdo... Mi dedo se quedo suspendido
sobre el botón de Rechazar, pero en vez de pulsarlo
dejé que sonara hasta que el contestador automá-
tico se activó. Quería saber la razón de su llamada
antes de decidir si quería hablar con él.

[Eryj le da su último céntimo a SarahLee.]

No tenía ganas de escuchar el mensaje inmedia-


tamente. Decidí esperar. Al día siguiente tampoco
tenía ganas, “Quizás mañana, pensé”. Y así, un
día tras otro. Por lo que recuerdo, nunca era buen
momento para escuchar el mensaje.
Y eso es lo que recuerdo.

[Eryj anota “Cuando pienso en tartas con


chocolate derretido por dentro, recuerdo

4: Transcripción de un tratamiento
cuando mi padre dejó de hablarme. Me sentía
culpable por ello” en la segunda sección de su
Cuestionario.]

Un céntimo por mis pensamientos. [Eryj coge un


céntimo del cuenco.]

El segundo recuerdo de
Tompkins y SarahLee
A continuación vienen los segundos recuerdos de
SarahLee y Tompkins. Al terminar, Eryj y Michail
tienen cinco céntimos cada uno, mientras que SarahLee
y Tompkins solo tienen uno.
51
52

El último recuerdo de Eryj


Eryj: [Mirando su Cuestionario] Mi hermana y yo
4: Transcripción de un tratamiento

habíamos vuelto a conectar durante un viaje a Las


Vegas. Pero tras su muerte, mi padre y yo discutimos
acerca de quién tuvo la culpa, y dejó de hablarme.

[Eryj saca un Disparador mnemónico de la


caja. Tiene cinco céntimos frente a ella.]
Otro claro ejemplo de la Eryj: [Leyendo el Disparador] “«Magic Carpet Ride», de
fuerte relación que hay Steppenwolf”.
entre los Disparadores Tompkins: ¿Es la canción con la que perdiste la
mnemónicos y los recuerdos. virginidad?
Eryj: Sí, y nadie más se dio cuenta, así de absortos
estaban en el concierto.
SarahLee: ¿La persona con la que perdiste la virginidad
estaba relacionada con la banda?
Eryj: Sí, por eso pudo colarnos en el backstage.
Los Orientadores se han Michail: ¿Era el ex-novio de tu hermana?
dado cuenta de lo importante Eryj: Sí, y sucedió solo tres meses después de que
que era Keri para su falleciera.
hermana, y cómo su muerte Recuerdo cuando... estaba en el backstage de
estaba relacionada con lo un concierto de reunión de Steppenwolf, junto al
que le pasó a Eryj. ex-novio de mi hermana, sumida en esa calma post
orgásmica. El ritmo de “Magic Carpet Ride” estaba
llegando a su último crescendo. Yo estaba disfru-
tando del roce de nuestra piel desnuda cuando de
repente se levantó a por su ropa. “Espero que no te
haya parecido raro”, dijo, poniéndose la camiseta
de Deep Purple que solía llevar para cabrear a su tío.
“Sabes que nosotros nunca lo hicimos, ¿no? Quiero
decir, Keri y yo nunca llegamos tan lejos”.
Yo... ¿Qué hice o dije?
Tompkins: Frunciste el ceño y agarraste tus vaqueros,
dándole la espalda. “Joder ya”, dijiste de mal humor,
golpeando un poste. “¿Siempre tiene que aparecer
Keri en todo?”. Metiste tus piernas en los vaqueros
a empujones.
Eryj: O fue...
SarahLee: “No hace falta que me mientas” gruñiste, “Keri
me enseñó las polaroids”.
Eryj: Ah sí, ahora recuerdo... Fruncí el ceño y agarré
los vaqueros, dándole la espalda. “Joder ya”, dije de
mal humor, golpeando un poste. “¿Siempre tiene
que aparecer Keri en todo?”. Metí las piernas en los
vaqueros a empujones.

[Eryj le da un céntimo a Tompkins. Le quedan


cuatro.]

“No”, contestó. No sabía si era el orgullo o el


dolor lo que hizo que le temblara la voz. “Pensé que
lo mismo te ibas a sentir mal”. El comienzo de una
nueva canción ahogó el murmullo del público. ¿Era
“Don’t Step On The Grass, Sam”? No estaba segura.
Seguía mirándome, con el ceño un poco fruncido.
Eso le daba más carácter, y estaba aún más guapo.
“Bueno, quizás me equivoqué. No volveré a sacar el
tema. Es que no hemos hablado de ella desde que...
Pensé que era lo que querías”.
¿Qué hice o dije entonces?
Michail: “Pues te equivocaste”. Lo dijiste con fastidio,
pero después suavizaste el tono. “Te estaba buscando
a ti”.
Eryj: O fue...

4: Transcripción de un tratamiento
Tompkins: “A lo mejor era lo que tú querías”, dijiste, y
te lo quedaste mirando. “Quizás solo soy algún tipo
reemplazo”.
Eryj: Ah sí, ahora recuerdo... “Pues te equivocaste”. Lo
dije con fastidio, pero después suavicé el tono. “Te
estaba buscando a ti”.

[Eryj le da un céntimo a Michail. Le quedan


tres.]

Y se rió, con los ojos llorosos. “¿Qué?”, dijo con


escepticismo. “¿De qué hablas?”. Se giró y se secó
los ojos. No recuerdo cuándo acabó el concierto. Él
salió del camerino con prisa. Me había pillado con la
guardia baja, y entonces...
¿Qué hice o dije?
SarahLee: “¡Cásate conmigo!”, gritaste mientras se
alejaba.
53
54

Eryj: O fue...
Michail: Dijiste “Joder”, y saliste hacia el parking.
4: Transcripción de un tratamiento

Cuando llegaste al coche estabas empapada.


Eryj: “¡Cásate conmigo!”, le grité mientras se alejaba.

[Eryj le da un céntimo a Michail. Le quedan


dos.]

No sabía si me había escuchado, o si había


tardado demasiado, o si no debería haberlo dicho.
Le había declarado mi amor nada más perder la virgi-
nidad. Menuda idiota.
Entonces oí una respuesta, “Vale, pero primero
tienes que emborracharme”. Pero era uno de los
técnicos que iba por el pasillo arrastrando un barril
de cerveza para la fiesta del backstage.
Los recuerdos de Eryj Una semana más tarde estaba en casa. No había
vuelven a saltar en el tiempo, hablado con él desde esa noche. Le había llamado
pero deja clara la relación una vez, pero no lo cogió y le dejé un mensaje algo
entre los dos momentos. raro. Pensé que lo había estropeado. Él solo quería
un lío, un último entretenimiento con alguien que le
recordara a Keri.
Recuerdo que casi llamé a mi padre, que casi
rompí esos meses de silencio. ¿Qué diría él de lo que
me estaba pasando? No quería pensar en eso.
Me había resignado a no saber más de él, y a no
tener el valor de volver a llamarle. Entonces sonó el
teléfono, rompiendo el silencio. Sentí un sudor frío
cuando vi quién me llamaba. Jamás podré olvidar
la sensación. Pero no puedo recordar lo que hice a
continuación.
¿Qué fue lo que hice o dije?
Tompkins: Cogiste el teléfono, sin poder creer lo que
veías. “¿Keri?”, susurraste.
Eryj: O fue...
SarahLee: Cogiste el teléfono, pero no dijiste nada. Era
tu padre, pero después de tanto tiempo no sabías
cómo empezar a hablar con él.
Eryj: Ah sí, ahora recuerdo. Cogí el teléfono, pero no dije
nada. Era mi padre, pero después de tanto tiempo no
sabía cómo empezar a hablar con él.

[Eryj le da un céntimo a SarahLee. Solo le


queda uno.]
“Hola”. Oí cómo tragaba saliva, buscando las pala-
bras. “Creía que iba a saltar el contestador, no pensé
que fueras a contestar... No sabía con quién hablar.
Me han llamado unos hombres. Dicen que la deuda
de juego de Keri no ha desaparecido, y que tengo
que pagársela. Y no tengo la cantidad de dinero que
me están pidiendo. No estoy seguro de lo que van a
hacer como no les pague.
¿Qué fue lo que hice o dije?
Michail: “Lo siento, papá”, dijiste, luchando contra las
lágrimas. “Ahora estás solo”. Y te fuiste al dormitorio,
sacaste la 9mm que tenías en el cajón y te pegaste
un tiro.
Eryj: O fue...
Tompkins: “No te preocupes, papá”, dijiste, intentando
tranquilizarle. “Sé lo que hacer. Yo me ocupo. Vete a
casa del tío John un par de días”.
Eryj: Ahora recuerdo... “Lo siento, papá”, dije, luchando
contra las lágrimas. “Ahora estás solo”. Y me fui al
dormitorio, saqué la 9mm que tenía en el cajón y me
pegué un tiro.

[Eryj le da un céntimo a Michail. Ya no le Este es el último recuerdo de


queda ninguno.] Eryj. Ahora debe rellenar

4: Transcripción de un tratamiento
Después de eso todo quedó a oscuras. la tercera sección del
Y eso es lo que recuerdo. Cuestionario, pero no tendrá
que elegir si recordar o no
[Eryj anota en la tercera sección de su hasta que todos terminen.
Cuestionario: “Cuando pienso en “Magic
Carpet Ride” de Steppenwolf, recuerdo cuando
después de tantas equivocaciones y calle-
jones sin salida intenté quitarme la vida. Fallé.”]

Un céntimo por mis pensamientos. [Eryj coge un Tiene que coger un


céntimo del cuenco.] céntimo incluso después
de su último recuerdo.
SarahLee: ¿Estás bien, Eryj?
Eryj: Sí. Vamos a terminar, venga.
Tompkins: Aún quedamos tres por recordar, ¿no?
Eryj: Lo sé. Lo siento. Es que...
Michail: Está bien. Yo estoy listo.
55
56

El último recuerdo de Michail


Michail: [Tras leer su Cuestionario] Recuerdo que supe
4: Transcripción de un tratamiento

que había tomado la decisión correcta al casarme


con Susan. Pero una noche me di cuenta de que
seguía obsesionado con mi primera esposa, y que
eso me había distanciado de mi familia.

[Michail coge un Disparador mnemónico.


Tiene siete céntimos.]

Michail: “Una bombilla fundida”. ¿SarahLee?


SarahLee: ¿Te acababas de quemar la mano mientras
la cambiabas?
Michail: Sí, se me cayó en el suelo de la cocina, donde
estalló en mil pedazos.
Tompkins: ¿Estaba Susan en la habitación?
Michail: Sí, y dio un grito cuando estalló.
Eryj: ¿Estabas en casa de Lydia?
Michail: Sí, y no sabía que Susan me había seguido
hasta allí.
Recuerdo cuando... fue un par de meses después
de la muerte de Lydia. La noche que la llamé tuvo un
accidente de tráfico. Le había dejado todo a Teddy, y
yo no sabía qué hacer con la herencia, porque Teddy
aún era un menor y no podía hacerse cargo. Pero era
como si su casa me llamara.
Una noche fui allí. La luz de la cocina estaba
fundida, y me puse a cambiar la bombilla, pero se
encendió de repente y me quemó la mano, así que la
solté. Apenas estaba enroscada, y se cayó al suelo,
estallando en mil pedazos. Durante ese segundo de
luz vi a Lydia de pie junto a la puerta. Quiero decir, vi a
Susan de pie junto a la puerta. Gritó al mismo tiempo
que la bombilla estallaba. Entonces todo quedó en
silencio.
Nos quedamos quietos, en la oscuridad...
¿Qué hice o dije entonces?
Eryj: Le preguntaste “¿Qué haces aquí?”. Y tu tono era
más acusatorio de lo que te habría gustado.
Michail: O fue...
SarahLee: Atravesaste la habitación y le cerraste la
puerta en la cara de un portazo.
Michail: Sí, ahora recuerdo... Le pregunté “¿Qué haces
aquí?”. Y mi tono era más acusatorio de lo que me
habría gustado.

[Michail le da un céntimo a Eryj. Le quedan Un paciente puede seguir


seis.] recibiendo céntimos
incluso después de haber
No respondió. Estábamos de pie, en la oscuridad.
recuperado toda su memoria.
Mis ojos se ajustaron a la poca luz que ofrecía la luna,
y pude ver que seguía junto a la puerta. Dudaba sobre
si debería irse o no, intentando encontrar las pala-
bras para expresar lo que sentía.
¿Qué hice o dije entonces?
Tompkins: Miraste los cristales esparcidos por la cocina.
“Es culpa mía...”, murmuraste, y empezaste a recoger
los trozos. Viste algo por el rabillo del ojo y dejaste de
limpiar: Susan sostenía algo en la mano.
Michail: O fue..
SarahLee: Miraste los cristales esparcidos por la cocina.
“Todo esto es culpa tuya...”, murmuraste, y empe-
zaste a recoger los trozos. Viste algo por el rabillo del
ojo y dejaste de limpiar: Susan estaba haciéndose
algo.
Michail: Sí, ahora recuerdo. Miré los cristales espar-

4: Transcripción de un tratamiento
cidos por la cocina. “Es culpa mía...”, murmuré, y
empecé a recoger los trozos. Vi algo por el rabillo del
ojo y dejé de limpiar: Susan sostenía algo en la mano.

[Michail le da un céntimo a Tompkins. Le


quedan cinco.]

Era su anillo de casada. Se lo había sacado del


dedo y lo tenía en la palma de la mano. Me lo ofreció.
¿Qué hice o dije?
SarahLee: Apartaste su mano de un golpe y viste cómo
el anillo rodaba hasta chocar con el fregadero.
Michail: O fue...
Eryj: “Vuelve a ponértelo”, dijiste enfadado. “Acordamos
que podías hacer lo que quieras con él, al margen de
lo que sucediera. ¿Para qué has venido?”.
Michail: Sí, ahora recuerdo. Aparté su mano de un
golpe y vi cómo el anillo rodaba hasta chocar con el
fregadero.
57
58

[Michail le da un céntimo a SarahLee. Le


quedan cuatro.]
4: Transcripción de un tratamiento

Ni siquiera recuerdo el momento en el que me


bajé de la silla. La rabia que sentía debió tomar el
control y moverme a su antojo. Cada vez era más
esclavo de mis emociones. No sabía qué me había
llevado hasta allí, y ahora acababa de golpear a mi
esposa por pura rabia.
Susan empezó a llorar en silencio, pero seguía sin
moverse.
¿Qué hice o dije?
SarahLee: Le preguntaste “¿Has venido con Teddy?”.
Estabas decidido a ignorar sus lágrimas.
Michail: O fue...
Eryj: Dijiste “¿Has arrastrado a Teddy contigo?”, y
miraste por encima de su hombro.
Michail: Sí, ahora recuerdo... Le pregunté “¿Has venido
con Teddy?”. Estaba decidido a ignorar sus lágrimas.

[Michail le da un céntimo a SarahLee. Le


quedan tres.]

Fíjese en lo complicado Sus ojos brillaron de furia. “No”, bufó, y reemplazó


que es este recuerdo en su tristeza con un fiero odio. “¿Te crees que lo usaría
comparación con el primero contra ti de esa manera? ¿Como ella?”.
de Michail. El toma No esperó a que respondiera. Se giró y se fue,
y daca entre el paciente dando un portazo.
y su esposa es bastante ¿Qué hice o dije?
complejo. Sin embargo, Tompkins: Saliste corriendo detrás de ella. “¡Susan!
el recuerdo es mucho ¡Susan, espera!”.
más corto. El número de Michail: O fue...
céntimos del Viajero indica SarahLee: Chillaste de frustración y rompiste la ventana
la complejidad de lo que va de la cocina de un puñetazo.
a recordar, no su duración. Michail: Sí, ahora recuerdo... Chillé de frustración y
rompí la ventana de la cocina de un puñetazo.

[Michail le da un céntimo a SarahLee. Le


quedan dos.]
No me esperaba tanta sangre. De ninguna manera
me esperaba algo así. Miré mi brazo y vi que al atra-
vesar la ventana la mitad inferior se había quebrado
y que la superior se había deslizado por la guía del
marco, a modo de guillotina, atrapando mi antebrazo.
El vidrio atravesó mi carne, y la sangre brotó de las
heridas. Es raro, pero no recuerdo el dolor.
Oí como Susan ponía en marcha su coche.
¿Qué hice o dice? Hay muchos pacientes
Eryj: Agarraste el cristal con la mano que tenías que han tenido la misma
libre y trataste de liberar tu brazo. El cristal te hizo experiencia. Recuerdan
un grueso corte en la mano. Sangrabas mucho. que sintieron dolor, pero
Conseguiste sacar el brazo y te arrastraste hacia la no pueden recordar el
puerta, dejando un rastro de sangre tras de ti. dolor en sí mismo.
Michail: O fue...
Tompkins: Mirabas cómo salía la sangre. Probaste a
mover el cristal con la mano libre, pero apenas se
movió. De repente empujaste el cristal hacia abajo
con todas tus fuerzas. El corte de tu brazo se hizo
aún más profundo, y te rajaste la otra mano, pero
conseguiste partir el cristal.
Te desmoronaste junto al fregadero. Te quedaste
absorto viendo cómo la sangre que manaba de tu

4: Transcripción de un tratamiento
brazo rodeaba el anillo dorado que había junto a ti.
Michail: Sí, ahora recuerdo... Agarré el cristal con la
mano que tenía libre y traté de liberar mi brazo. El
cristal me hizo un grueso corte en la mano. Sangraba
mucho. Conseguí sacar el brazo y me arrastré hacia
la puerta, dejando un rastro de sangre tras de mí.

[Michail le da un céntimo a Eryj. Solo le


queda uno.]

Las luces del coche de Susan me golpearon


cuando abrí la puerta, dejándome medio ciego. Me
sentí desfallecer por el esfuerzo y la pérdida de
sangre. Pero algo dentro de mí gritaba que si dejaba
que Susan se fuera la perdería para siempre. Estaba
paralizado, pero tenía que detenerla. Tenía que hacer
algo inmediatamente.
¿Qué hice o dije?
59
60

Tompkins: Corriste atravesando los jardines de tus


vecinos tan rápido como podías. Susan tenía que
4: Transcripción de un tratamiento

sacar el coche por la calle de entrada, y con suerte


podrías llegar a la barrera antes de que saliera.
Esprintaste a través de arbustos y conseguiste
avalanzarte sobre la barra. Y entonces te rodeó una
luz.
Michail: O fue...
SarahLee: Corriste hacia el coche, intentando no resba-
larte con la grava. Te avalanzaste sobre el capó
del coche y golpeaste el parabrisas con tu mano
sangrienta.
Michail: Ahora recuerdo. Corrí hacia el coche, inten-
tando no resbalarme con la grava. Me avalancé sobre
el capó del coche y golpeé el parabrisas con mi mano
sangrienta.

[Michail le da su último céntimo a SarahLee.


Ya no le queda ninguno.]

La mirada de terror de Susan era horrible.


Debió pensar que me había vuelto loco. Supongo
que estaba en lo cierto. Mi salto sobre el capó la
sorprendió, y frenó en seco. Mis dedos cubiertos
en sangre no encontraron dónde agarrarse, y me
desmoroné junto al coche. Mi cabeza golpeó contra
el tronco del enorme roble que había al final de la
calle de entrada. Recuerdo a Susan gritando, pero
después todo se volvió negro.
Y eso es lo que recuerdo.

[Michail escribe lo siguiente en la tercera


sección de su Cuestionario: “Cuando pienso
en una bombilla fundida, recuerdo cómo
intenté que Susan no me dejara y el miedo que
le hice pasar. Me derrumbé junto al capó de
su coche”.]

Un céntimo por mis pensamientos.


[Michail coge un céntimo del cuenco.]
Conclusión
Llegados a este punto, Tompkins y SarahLee han recu-
perado sus últimos recuerdos. Como todos han termi-
nado, cada uno deberá responder la última pregunta de
su Cuestionario.

SarahLee: No quiero recordar mi pasado. Es dema.

siado horrible .
Tompkins: Quiero recordar. Creé el Mnemosyne para
ayudar a gente con mi mismo problema.

Eryj: No quiero recordar esa vida tan patética, ni mi


intento de suicidio.

[Los demás asienten. Eryj devuelve sus


céntimos al cuenco.]

Michail: Yo fui capaz de superar mi parálisis emocional, Llegado a este punto,


y no puedo permitirme perder ese recuerdo. Quiero debería tener toda la
recordar. información necesaria para
[Los demás vuelve a asentir. Se cogen de las
terminar la terapia. Si
manos.]
quiere saber más sobre el
origen y funcionamiento
Todos juntos: Un céntimo por mis pensamientos. del tratamiento, continue
[Fin de la transcripción]
leyendo la sección

4: Transcripción de un tratamiento
Epílogo, Notas del
mundo despierto.

61
4: Transcripción de un tratamiento 62
Epílogo
Notas del mundo despierto
... y al despertarme a medianoche, como no
sabía en dónde me encontraba, en el primer
momento tampoco sabía quién era; en mí
no había otra cosa que el sentimiento de la
existencia en su sencillez, primitiva, tal como
puede vibrar en lo hondo de un animal, y
hallábame en mayor desnudez de todo que
el hombre de las cavernas; pero entonces
el recuerdo, y todavía no era el recuerdo del

5: Notas del mundo despierto


lugar en que me hallaba, sino el de otros sitios
en donde yo había vivido y en donde podría
estar, descendía hasta mí como un socorro
llegado de lo alto para sacarme de la nada...

— Marcel Proust.
63
64

Hola, me llamo...
Hola, me llamo Paul Tevis, y soy el autor de Un céntimo por mis pensamientos.
Quiero aprovechar esta oportunidad para dirigirme a ti directamente, y no como
5: Notas del mundo despierto

el Dr. Tompkins. Este libro surgió de mis ideas sobre narración colaborativa, y me
gustaría compartir algunas de ellas contigo. También tengo algunos consejos
que el Dr. Tompkins, dado su punto de vista, no podía ofrecerte.

Notas de diseño
El proceso de escribir este libro también fue uno de autodescubrimiento.
Durante los últimos años he aprendido mucho sobre la narración de historias
en grupo. Un céntimo por mis pensamientos es un reflejo de ese viaje, y espero
que al explicarte por qué tomé determinadas decisiones puedas sacarle más
partido a este libro.
El diseño de Un céntimo por mis pensamientos gira en torno a tres elementos.
El más obvio es la circulación de los céntimos, ya que necesitas conseguir
céntimos de otros pacientes para contar tu historia. Para obtenerlos, tienes que
recurrir a cosas que les resulten interesantes al resto de participantes. Cuando
le das a alguien un céntimo estás reconociendo de forma explícita que te gusta
su contribución. Un céntimo sitúa esas dinámicas sociales en primera línea,
porque creo que los juegos de sociedad funcionan mejor cuando todos consi-
deran la diversión del grupo como una responsabilidad conjunta.
El segundo elemento es la imprevisibilidad que introducen los Disparadores
mnemónicos y los Orientadores. Los Disparadores mnemónicos aseguran que
la experiencia no se repetirá nunca. La rígida división entre quién puede y quién
no puede hablar sobre las acciones del Viajero, sumado a las dos vías que se
abren tras pedir Orientación, hacen que la historia resulte bastante imprede-
cible, incluso para aquellos encargados de contarla. Me gustan las historias
que avanzan en una dirección que nadie podría anticipar pero que, en retros-
pectiva, tienen sentido. Actué con una compañía de teatro improvisado durante
dos años, y fue divertido ver a todos (incluyendo a los intérpretes) sorprenderse
por el desarrollo de las escenas. Hay algo que me fascina sobre la evolución de
una historia con múltiples autores, y quería que Un céntimo tuviera algo de esa
magia.
El elemento final es la necesaria cooperación entre los Orientadores y el Viajero.
Cuando eres el Viajero, las Preguntas de Orientación te obligan a colaborar con
los Orientadores, porque no puedes dar un “No” por respuesta. Debido al funcio-
namiento de la Orientación, es imposible contar por ti mismo la historia de “tu
personaje”. Puedes decidir qué le sucede, y cómo reaccionan los demás, pero
no tienes poder sobre las reacciones de tu propio personaje. Para hacer que la
historia del personaje funcione debes aceptar las sugerencias del grupo. Al quitar
la capacidad de decir “No” a las contribuciones del resto de jugadores, espero
romper una de las barreras habituales a la verdadera narración colaborativa. Mi
experiencia con el teatro improvisado me ha enseñado que realmente disfruto
del proceso de creación colaborativa. Escribí este libro para ayudarme a articular
(y, por lo tanto, comprender mejor) qué es lo que me gusta de ello.

Diseño del texto


Al desarrollar Un céntimo, decidí experimentar con el formato del libro de dos
formas. Mi primer objetivo era hacer que la experiencia de los participantes fuera
lo más cercana posible a la experiencia de los personajes en la historia. Por lo
tanto, las reglas han sido escritas de forma que pueden ser consideradas como
un documento real al que los jugadores tienen acceso.
También quería que fuera un libro que pudiera empezar a jugarse sin nece-
sidad de haberlo leído previamente. La idea de estructurar el texto con instruc-
ciones para leer en voz alta vino de mi editor, tras percatarse de que que las
sesiones en las que leía directamente del manuscrito salían mejor, y se parecían
más a una sesión de terapia, que aquellas en las que simplemente explicaba el
proceso.

Cómo nació este libro


Un céntimo por mis pensamientos comenzó como mi participación en el
concurso Game Chef 2007. Cuando leí la lista de posibles ingredientes me
encontré con Recuerdos, Drogas y Moneda. Me fascinan los problemas de
memoria, experiencia e identidad personal. Estudié Filosofía en la universidad,
y mis clases de Epistemología y Filosofía de la Mente me hicieron preguntarme
un montón de cuestiones difíciles a las que aún no he logrado dar una buena

5: Notas del mundo despierto


respuesta. Me encantan las películas como Memento, El caso Bourne, y ¡Olvídate
de mí!, películas que tratan sobre lo que pasa, y lo que significa, cuando tu
memoria no funciona del todo bien. Esos tres ingredientes encajaban perfecta-
mente con mis intereses.
Al mismo tiempo estaba buscando la forma de incorporar las experiencias que
había tenido con el teatro improvisado. La combinación de Recuerdos, Drogas y
Moneda me permitieron unirlas de forma que tenían sentido desde la perspec-
tiva de una historia. El proceso sobre el que se basa Un céntimo no podría tener
sentido sin encajarlo en un escenario donde los jugadores sufrieran amnesia.

Consejos de juego
Unas palabras de aviso
Uno de los primeros lectores notó las similitudes que había entre la estructura
de este libro y los procedimientos de terapia auténticos. Me expresó su preocu-
pación sobre lo que podría suceder si alguien con un, por ejemplo, trastorno de
estrés post traumático participara en un juego como este. No soy un profesional
en salud mental y nunca me he sometido a ningún tipo de terapia, por lo que
no puedo opinar. En cualquier caso, si hay algo que creéis que puede ser un
problema, habladlo antes de jugar.
65
66

Cómo tratar los desacuerdos en el grupo


El mayor problema que he visto con Un céntimo es el choque de expecta-
tivas. Recuerdo una sesión que salió fatal porque los primeros recuerdos
5: Notas del mundo despierto

fueron bastante realistas, hasta que uno de los participantes introdujo a unos
vampiros psíquicos que viajaban en el tiempo a bordo de zepelines. Ya que no
es posible rechazar las afirmaciones de las Preguntas de Orientación, dicho
jugador impuso sus ideas al resto del grupo, violando la sensación de realismo
que habían creado.
El documento de “Hechos y certezas” puede ayudar con este tipo de
problemas, pero recomiendo encarecidamente a todos los jugadores que sean
conscientes de la información implícita que se esconde detrás de cada escena.
La Orientación que los jugadores acepten o rechacen debería dejar claro el tipo
de historia que se quiere contar.

Acepta las aportaciones


Uno de los trucos para narrar historias colaborativas es aceptar sugerencias
sobre tu personaje que no son exactamente lo que esperabas o no encajan con la
imagen que te habías hecho de él. En el teatro improvisado, este proceso recibe
el nombre de “dotar”. Otro actor podría dotar a mi personaje con un carácter codi-
cioso, incluso aunque yo me lo haya imaginado como una persona estupenda.
Yo veo este tipo de aportaciones como un regalo, y te recomiendo que hagas lo
mismo. Puede resultar difícil al principio, pero intenta darle una oportunidad. Usa
lo que te ofrezcan los demás. Crea tomando sus contribuciones como un punto
de partida, y no llegues a obcecarte con tus ideas tanto como para rechazar
cualquier tipo de alternativa. Una sesión de Un céntimo apenas dura unas horas,
y el personaje que vas a crear no es ningún tipo de compromiso a largo plazo.

Sesiones gonzo
La primera vez que un grupo prueba Un céntimo las historias suelen ser un
poco disparatadas. El nivel de control narrativo que tiene todo el mundo, y la falta
de límites, empujan a la gente a inventarse elementos estrafalarios. La segunda
vez las historias empiezan a ser un poco más contenidas y equilibradas. Si el
grupo comienza de forma un poco alocada, permíteles que se hagan con el
sistema. Una vez os hayáis acostumbrado al proceso podréis intentar una apro-
ximación distinta.

El manejo de temas delicados


Como consecuencia de los escasos mecanismos para rechazar sugerencias,
algunos temas pueden hacer que ciertos jugadores se encuentren incómodos.
Si esto llegara a suceder durante la partida, parad y salid de los personajes para
hablar sobre ello.
En una de las sesiones que jugué, el Viajero cogió un Disparador mnemónico
que decía “Un segundo de vídeo: caos en las calles, gente corriendo, gritos inin-
teligibles”. Cuando llegaron las Preguntas de Orientación, el primer Orientador
dijo: “¿Estaba tu madre atrapada en unas de las torres?”. La conexión con los
ataques del 11 de septiembre fue obvia para todos nosotros. Había mucha
tensión, por lo que paramos y discutimos si queríamos tratar ese tema. Tras
hablarlo, el Viajero contestó “Sí, y fue una de las personas que se vio saltar del
edificio antes de que se derrumbara”. La partida supuso una experiencia real-
mente fuerte, una que me alegro haber tenido la oportunidad de explorar; pero
primero fue necesario parar y hablarlo.
Estas situaciones pueden evitarse haciendo tu propio documento de “Hechos
y certezas”. Lee la sección de Reglas alternativas si necesitas más detalles. En
cualquier caso, durante la sesión pueden surgir cosas que nadie se espera, así
que tampoco es algo que evite que de vez en cuando haya que parar y hablarlo
entre todos.

¿Recuerdos separados o conectados?


Me han preguntado muchas veces si las historias de los pacientes se cruzan
o son independientes. Personalmente me parece más divertido cuando todas
las historias tratan temas similares, pero sin llegar a cruzarse directamente.
Piensa qué puede aportar el cruzar las historias. Además, ten en cuenta que, por
la estructura de Un céntimo, no tienes control sobre todo lo que le sucede a tu
propio personaje en los recuerdos de otro Viajero.

5: Notas del mundo despierto


Usa cosas que te sean familiares
Cuando juego a Un céntimo hago uso de mis experiencias personales, espe-
cialmente al describir escenas a los Orientadores. El cementerio al principio de
la Transcripción de un tratamiento (Capítulo cuatro, página 37) es un lugar
real, y la granja descrita en ese recuerdo está basada en la casa en la que creció
mi padre. En la mayoría de mis narraciones me esfuerzo por conseguir cierta
honestidad emocional y, a menudo, la mejor forma de conseguirlo es introducir y
reaccionar a cosas que son familiares.

Color, emoción, progreso


Algunos Viajeros tienen problemas para descubrir qué hacer en Un céntimo,
porque no pueden describir sus propias acciones. Nuestro grupo de improvisa-
ción usa un ejercicio de narración en primera persona llamado “Color, emoción,
progreso” que podría ser útil para este tipo de jugadores. En este ejercicio hay
tres formas de narrar: en el modo de color solo puedes describir el lugar donde se
da la escena; en el modo de emoción solo puedes describir cómo te sientes por
lo que está pasando; y en el modo de progreso solo puedes describir acciones
67
68

que hagan avanzar el guión. Cuando trabajamos de esta forma nos situamos
en círculo y el moderador elige quién está narrando y qué tipo de narración es.
Hacemos esto porque a veces nos centramos demasiado en hacer progresar
5: Notas del mundo despierto

la historia, y no lo suficiente en darle color o emoción. Cuando seas el Viajero,


aprovéchate de los modos de color y emoción, y usa a otros personajes para
hacer progresar la acción.

Cuando acabéis, comentad la partida


Uno de mis objetivos con este libro era ayudar a que la gente aprendiera a
captar las sutiles pistas que el resto de jugadores da sobre lo que les gusta y
lo que no. Aunque notaréis algunas señales mientras contáis vuestras histo-
rias, os recomiendo que habléis sobre la experiencia una vez haya terminado
la partida. Explicad por qué tomasteis determinadas decisiones. Preguntad por
qué no fueron aceptadas vuestras sugerencias. Agradeced que os hayan dado
el tipo de material que estabais buscando.

Reglas opcionales
Sin lector
Cuando conozcáis las reglas no necesitaréis al lector. En su lugar, decidid en
grupo quién empezará con dos céntimos y quién lo hará con ninguno. El proceso
es el mismo, y siempre podéis elegir a alguien que lea las reglas si resultara
necesario.

Estructuras alternativas
El Cuestionario proporciona una estructura general a las historias que contáis.
Cambiando el Cuestionario podéis jugar con dicha estructura. Hay dos variantes
incluidas en los Apéndice VII y VIII (página 81 y 82). La primera está dise-
ñada para crear una experiencia más impresionista y la segunda es un home-
naje a Memento.
Siéntete libre de crear tus propios Cuestionarios. Para hacerlo, ten en cuenta
lo que implica la estructura de preguntas que vas a formular. Por ejemplo, en
el Cuestionario estándar, el formato de “bueno”, “malo” y “conclusión” conduce
por sí mismo a una historia en tres actos. En la primera parte descubrimos
qué se está jugando el protagonista. En la segunda, qué le amenaza. Al final
descubrimos qué sucedió. Juega con este tipo de ideas al crear tus propios
Cuestionarios.
Ten en cuenta que la primera sección debe necesitar dos céntimos para ser
completada, y que cada recuerdo posterior necesitará un céntimo más que el
anterior. De lo contrario, y debido a las matemáticas que se esconden tras el
número de céntimos en juego en un momento dado, te puedes encontrar atra-
pado en una situación desde la que no puedas continuar.
Mundos diferentes
¿Queréis ser agentes secretos con amnesia? ¿Supervillanos psicóticos?
¿Dioses perdidos? Todo lo que necesitáis es un documento de “Hechos y
certezas” que incluya estos nuevos elementos y, posiblemente, un Cuestionario
a medida. En los Apéndices encontrarás dos mundos ya listos: “Sujeto X”
(Apéndice IX, página 83), un homenaje a El caso Bourne; y “La sombra más
allá de la memoria” (Apéndice X, página 86), inspirado en las obras de H. P.
Lovecraft.
También puedes diseñarlos por ti mismo. Escribe cualquier dato que consi-
deres necesario (para que todos estén al tanto de lo que buscas) y estarás
listo. Te sugiero seguir el formato de los documentos existentes. Da un marco
temporal concreto, decide si existe o no una diferencia tecnológica o sobrena-
tural con nuestro mundo, añade algunos detalles sobre la clase de personajes
que son los pacientes y da una pista sobre las circunstancias que afectaron a
su pérdida de memoria. Hacedlo en grupo: probablemente os lo paséis mejor si
todos estáis igual de involucrados e interesados en el tipo de historias que vais
a contar.

Jugando sin red


Es posible jugar sin documento de “Hechos y certezas”. Puede hacerse, pero
requiere más flexibilidad por parte de todos respecto a la ambientación y al tono,
así como la disposición de aceptar cualquier cosa que surja. En realidad, esta es
mi forma preferida de jugar.

5: Notas del mundo despierto


Fuentes e inspiración
Juegos
Wallis, James. Las extraordinarias aventuras del barón de Munchausen.
Publicado en España por La Factoría de Ideas, 2001. Uno de los juegos de contar
historias más conocidos, este alocado paseo por la Europa del siglo XVII nunca
falta en mis fiestas de cumpleaños.
Baker, Meguey. 1001 Nights. Night Sky Games, 2006. Sin duda, 1001 Nights
es el juego que más influyó sobre Un céntimo. Es fantástica la forma en la que
toma como punto de partida el juego de El Barón de Munchausen, pero dándole
significado a los resultados de las historias. Cuando vi la forma en que orientaba
al cuentacuentos hacia las cosas que el resto de participantes consideraban
interesantes supe que tenía que robar algunas de sus mecánicas.
Krishnaswami, Neel. The Court of the Empress. The 20’ x 20’ Room. Enero,
2006. Tanto The Court of the Empress como Un céntimo tratan explícitamente
el problema de involucrar a todos los jugadores de la mesa. En el juego de Neel
lo único que puedes hacer es intentar apelar a los sentimientos del jugador
que lleve a la Emperatriz. De lo contrario, estás muerto. http://20by20room.
org/2006/01/the_court_of_th-2/
69
70

Lehman, Ben. Polaris. Publicado en España por conBarba, 2012. Fue el primer
juego que jugué donde la negociación entre los jugadores era una mecánica
explícita. Polaris me hizo darme cuenta de que escuchar lo que querían otros
5: Notas del mundo despierto

jugadores podría ser parte central del diseño de un juego, y fue lo que me llevó a
interesarme en la improvisación.
Sorensen, Jared A. Lacuna Part. 1. The Creation of the Mystery and the Girl from
Blue City. Memento Mori Theatricks, 2004. Una vez me di cuenta de que quería
presentar el libro como un artefacto existente en la ficción, sabía que necesitaría
crear una historia alrededor de él. Estoy en deuda con los misteriosos agentes
de Lacuna por el tono enigmático del Instituto Órfico (y por el Dr. Tompkins en sí
mismo).
Wilson, Matt. Primetime Adventures. Dog-Eared Designs, 2004. Los céntimos
de este libro pueden trazar su linaje hasta el buzón del fan de Primetime, tanto
en términos económicos como en la forma en que hacen explícita la aprobación
al contenido de otros.
Hicks, Fred. No te duermas. Publicado en España por conBarba, 2013. Cuando
empecé a pensar en el aspecto gráfico de este libro No te duermas se me vino
inmediatamente a la cabeza (¡debería haber más libros que usen fotografías!).
Estoy muy agradecido de que Fred estuviera de acuerdo conmigo y me permi-
tiera trabajar con él en el proyecto.
Miller, Kat y Michael S. Miller. Serial Homicide Unit. Incarnadine Press, 2008.
SHU tiene una manera similar a Un céntimo de presentar sus reglas como si
fueran un procedimiento. Mi experiencia con SHU me enseñó a presentar mis
procedimientos de forma más efectiva.

Improvisación
Johnstone, Keith. Impro. Editorial Cuatro Vientos, 2009. Leer este libro es lo que
me hizo buscar y unirme a un grupo de improvisación. El trabajo de Johnstone
es uno de los pilares actuales de la teoría de la improvisación en los EEUU. El
libro discute cómo la transición de estados, habilidades narrativas y (especial-
mente) la espontaneidad son directamente aplicables a los juegos. Johnstone
no es el mejor comunicador, pero la mayor parte de lo que dice es digno de ser
escuchado.
Hazenfield, Carol. Acting on Impulse. Coventry Creek Press, 2002. Mientras que
Johnstone habla sobre la creatividad y el proceso narrativo, Hazenfield lo hace
sobre el trabajo paso a paso del improvisador. Su consejo sobre el desarrollo de
personajes y sobre cómo aceptar los cambios son valiosos tanto para el jugador
como para el actor.
Recuerdos y mente
Abumrad, Jad, et al. “Memory and Forgetting”. Radiolab. Junio, 2007. Durante
el desarrollo de Un céntimo, muchas personas me hablaron sobre el exce-
lente podcast Radiolab, que explora los cruces entre la ciencia y la cultura.
Este episodio daba información sobre el estado actual de la investigación
sobre los recuerdos. Las cosas (realmente sorprendentes) que aprendí con
este programa, incluyendo la noción de que la memoria se construye y la
facilidad con la que se pueden implantar falsos recuerdos, fueron una inspi-
ración a la hora de darle el tono adecuado al libro. http://www.radiolab.org/
story/91569-memory-and-forgetting/
Sacks, Oliver W. El hombre que confundió a su mujer con un sombrero.
Publicado en España por Anagrama, 2002. Radiolab me llevó a Oliver Sacks,
cuyos libros unen neurología, filosofía, curiosidad y compasión de forma convin-
cente y legible. Algunas de las partes que forman este libro fueron escritas a
mediados de los años 70, por lo que su terminología está claramente anticuada,
si bien las cuestiones que trata (identidad y disfunciones) son eternas.
Lehrer, Jonah. Proust y la neurociencia. Publicado en España por Paidós, 2010.
Otro trabajo que encontré a través de Radiolab. Este libro habla sobre cómo las
obras de ciertos artistas (George Eliot, Paul Cezanne y, por supuesto, Marcel
Proust) presagiaban ciertos descubrimientos que la neurociencia moderna
apenas ha empezado a desvelar.

Películas
El caso Bourne. De Doug Liman, con Matt Damon, Franka Potente y Chris

5: Notas del mundo despierto


Cooper. 2002. Universal Studios. Película de acción que, sin embargo, tiene rela-
ción con algunas de las ideas más serias que Un céntimo intenta explorar. La
sorpresa que el personaje de Matt Damon muestra cuando descubre que es un
experto en combate cuerpo a cuerpo es la clase de momento que me gustaría
que este libro ayudara a crear.
Memento. De Christopher Nolan, con Guy Pearce, Carrie-Anne Moss y Joe
Pantoliano. 2000. Sony Pictures. Una historia con una estructura fascinante que
habla sobre un hombre incapaz de formar recuerdos a largo plazo. Esta película
me planteó un montón de preguntas sobre los recuerdos y la identidad. Si no
podemos recordar nuestro pasado ¿quiénes somos?
¡Olvídate de mí! De Michel Gondry, con Jim Carrey y Kate Winslet. 2004. Universal
Studios. Esta película, como muchas de mis obras favoritas relacionadas con
los recuerdos, formula una pregunta: ¿Y si pudieras borrar tus recuerdos de
alguien? Esta fue la película que me hizo entender cómo de desgarradora es la
sensación de pérdida que la amnesia global puede causar.
71
72

Unas palabras de despedida


Sobre todo, espero que este libro te ayude a divertirte con tus amigos. Una
de las primeras personas que probo Un céntimo dijo: “Supongo que parte de la
5: Notas del mundo despierto

diversión es jugar con las limitaciones que otras personas te marcan y con la
historia de tus recuerdos”. Cuando lo escuché, sabía que lo había hecho bien.
Con suerte, tú también té divertirás.

— Paul
Apéndices
Apéndice I: Hechos y certezas
Aunque el Mnemosyne le ayudará a romper las barreras entre su mente y la
de sus compañeros de terapia, también debilitará los compartimentos que la
forman. Recuerdos, sueños, libros, películas... todo eso puede acabar mezclado.
Para ayudarle a separar la realidad de la ficción hemos preparado esta guía
del mundo en el que vivimos. Puede considerar como ciertas las siguientes
afirmaciones:
• Estamos a principios del siglo veintiuno. La tecnología (coches, aviones,
redes informáticas, teléfonos móviles, etc.) no ha avanzado más allá de los
borrosos recuerdos de los que dispone; la humanidad tampoco ha caído en
una nueva edad oscura posapocalíptica.
• El mundo es un lugar ordinario. Sus maravillas y horrores tienen un origen
terrenal, como el nacimiento de un niño o la muerte de un ser querido. Le
aseguramos que no le perseguirán espíritus ni será atormentado por

Apéndices
alienígenas.
• Usted es una persona normal. Esto no quiere decir que no destaque como
individuo, pero proezas tales como ir saltando de tejado en tejado o leer la
mente de otra persona son cosas simplemente imposibles. Usted no es un
héroe de acción ni un dios griego.
• Su problema fue originado por un trauma físico o psicológico relacionado
con su vida personal. No es culpa de ninguna misteriosa agencia guberna-
mental o similares.
Esperamos que la terapia le ayude a recuperar su identidad. Si se encuentra
con alguna dificultad le recomendamos que revise el cuadro ¿Cómo tratar con
recuerdos inconsistentes en el grupo?, en el Capítulo tres (página 25). Por
favor, tenga en cuenta que estaremos observando su evolución durante todo el
proceso, si bien (por las razones ya expuestas) no podremos intervenir durante
este. Si llegara a recordar algo que no fuera cierto, intentaríamos encontrar otro
grupo de terapia con el que pueda repetir la terapia. Nuestro objetivo es ayudarle
a recordar cómo ser ese miembro útil para la sociedad que una vez fue.
73
74
Apéndice II: Cuestionario

1.
REQUIERE

Recupere un recuerdo agradable. 1¢ 1¢

Cuando pienso en , recuerdo:

¿Por qué es un recuerdo agradable?

2.
REQUIERE
Recupere un recuerdo
desagradable. 1¢ 1¢ 1¢
Apéndices

Cuando pienso en , recuerdo:

¿Por qué es un recuerdo desagradable?

3.
REQUIERE

Recuerde cómo llegó aquí. 1¢ 1¢ 1¢ 1¢


Cuando pienso en , recuerdo:

¿Comó perdió la memoria?

¿Quiere recordar su pasado?


Si No
Pasos del tratamiento con Mnemosyne
INSTITUTO ÓRFICO
DE ESTUDIOS AVANZADOS
“Sacando la verdad de las tinieblas” 1 Leer el
material

Cuestionario
2 Hechos y
certezas

Crear
3 Disparadores
mnemónicos

“Un céntimo por mis pensamientos”


“Te ayudaré a recordar” 4 Repartir los
céntimos

5 Elegir un
Viajero

Preguntas de Orientación
“Si, y. . .” 6 Prepararse
para el viaje

7 Comenzar

Apéndices
“Recuerdo cuando. . .”
el viaje

? 8 Describir
el camino
1+
“¿Qué hice o dije?”
“O fue. . .”
“Sí, ahora recuerdo”
9 Pedir
Orientación

10 Terminar
el viaje

“Un céntimo por mis pensamientos” 11 Continuar

“Un céntimo por mis pensamientos”


12 Completar el
75

tratamiento
76

Apéndice III: Resumen del tratamiento


1) Reúnan sus pertenencias (página 11): Los pacientes eligen un lector y
se aseguran de haber recibido todo el material.

2) Sean conscientes de su rumbo (página 12): El lector lee en voz alta el


Cuestionario y el documento de “Hechos y certezas”.

3) Escriban los Disparadores mnemónicos (página 12): Cada paciente


escribe cinco Disparadores mnemónicos y los coloca en el contenedor.

4) Repartan los céntimos (página 13): Cada paciente coge un céntimo del
cuenco a la vez que toma aliento, se relaja y repite “Un céntimo por mis
pensamientos”. El lector le da un céntimo a uno de los pacientes, diciendo
“Te ayudaré a recordar”. Al final del proceso, cada paciente tendrá entre
dos y cero céntimos.
Apéndices

5) Elección de Viajeros (página 14): Para convertirse en Viajero el paciente


deberá tener suficientes céntimos como para completar la siguiente
sección de su Cuestionario. De entre los elegibles, el paciente que haya
respondido menos secciones será el siguiente. En caso de empate, el
paciente con más céntimos tiene preferencia. Si se mantiene el empate,
el siguiente Viajero es elegido por consenso. Si ninguno tiene suficientes
céntimos para ser el Viajero, cualquier Orientador que haya terminado el
tratamiento le dará los céntimos necesarios a uno de los pacientes para
que pueda continuar.

6) Prepararse para el viaje (página 16): El Viajero coge un Disparador


mnemónico del contenedor y lo lee en voz alta. Cada uno de los Orientadores
le hará una Pregunta de Orientación (una pregunta de tipo sí/no sobre la
parte inicial del recuerdo del Viajero), más una pregunta adicional por cada
céntimo que le acabe de dar. El Viajero siempre responderá empezando
con un “Sí, y...”.

7) Comiencen el viaje (página 18): El Viajero entra en un estado de concen-


tración y empieza a recordar y a contar la historia de sus recuerdos, empe-
zando con “Recuerdo cuando...”, e incorporando los detalles recuperados
mediante las Preguntas de Orientación.

8) Describa el camino (página 19): El Viajero continuará con su historia,


describiendo lo que otras personas hicieron o dijeron, así como contando
cosas sobre sí mismo que no tengan que ver con sus propias acciones
(sensaciones, creencias, pensamientos, etc...).
9) Pida Orientación (página 20): Cuando el Viajero rememore sus propios
actos o palabras, se girará a uno de los Orientadores con un céntimo en su
puño y le preguntará “¿Qué hice o dije?”. El Orientador relatará lo que hizo
o dijo el Viajero. Después, el Viajero se girará a otro Orientador, ofrecién-
dole el mismo céntimo, y dirá “O fue...” El segundo Orientador relatará una
versión diferente de lo que el Viajero hizo o dijo. El Viajero decidirá cuál de
las dos versiones es correcta, diciendo “Sí, ahora recuerdo”, y repitiendo
fielmente las palabras del Orientador elegido tras darle el céntimo. Si el
Viajero aún tiene céntimos, deberá continuar la historia volviendo al paso
8. En caso contrario, prosigan con el paso 10.

10) Termine el viaje (página 22): El Viajero terminará la historia atando


cualquier cabo suelto y llevando el recuerdo a su fin. A continuación, relle-
nará la siguiente sección en blanco de su Cuestionario y explicará a los
Orientadores de qué forma ayudó el recuerdo a responder la pregunta.

11) Continúe (página 23): El Viajero tomará aliento, diciendo “Un céntimo
por mis pensamientos”, y cogerá un céntimo del cuenco. Vuelvan al paso
5 si quedan pacientes por completar el Cuestionario. En caso contrario,
avancen al paso 12.

12) Complete el tratamiento (página 24): Cuando todos los pacientes hayan
completado las tres secciones de sus Cuestionarios, el grupo contestará la
última pregunta. Aquellos que elijan olvidar deberán devolver los céntimos
al cuenco. El grupo juntará sus manos y dirá, por última vez, “Un céntimo

Apéndices
por mis pensamientos”.

77
78

Apéndice IV: Cómo sacarle el máximo


provecho al tratamiento
Sugerencias generales (página 26)
• Recuerde de manera consciente
• Relájese

Cómo escribir Disparadores mnemónicos (página 27)


• Sea específico
• Concéntrese en las sensaciones
• No diga demasiado
• No lo fuerce

Cómo formular Preguntas de Orientación efectivas (página 29)


• Céntrese en los momentos clave
Apéndices

• Apóyese en los primeros recuerdos para crear sus preguntas


• Haga la pregunta obvia
• Sea concreto
• Sea breve

Cómo responder con efectividad a las Preguntas de Orientación (página 31)


• Añada información: detalles, emociones, un nuevo rumbo
• Busque conexiones
• Responda de forma clara y concisa

Cómo orientar (página 32)


• Vuelque toda su atención sobre el Viajero
• Céntrese en las acciones del Viajero
• Sea específico
• Confíe en sus instintos
• Sopese profundizar en la visión de los otros Orientadores

Durante el viaje (página 34)


• Dele a sus Orientadores una imagen clara
• Dele tiempo al tiempo
• Use los céntimos para calibrar la complejidad del viaje
Apéndice V: Disparadores mnemónicos de ejemplo
La siguiente lista tiene el propósito de mostrarle algunos Disparadores
que otros pacientes consideraron útiles. Consulte el apartado Cómo escribir
Disparadores mnemónicos (Capítulo tres, página 27).

• El sonido de alguien escribiendo en la pizarra


• “Sweet child of mine”, de Guns n’ Roses
• Las secuelas de un accidente de tráfico
• Partirse un diente
• El día de San Patricio
• El olor a tarta de calabaza
• El hotel Al-Rashid de Bagdad
• Ser empujado una y otra vez
• El tacto del terciopelo frío
• Un globo color rojo fuerte
• El sonido de una autopista
• Una hamaca
• Andar descalzo por la hierba húmeda
• Soledad rodeado de gente
• Tu madre
• El refugio de montaña de tu familia
• Una piedra de tacto suave con forma de corazón
• La sensación de miedo al estar perdido de noche en el bosque

Apéndices
• El dolor al pisar algo afilado y puntiagudo
• Una mancha de sangre en una alfombra blanca
• El olor de los puros
• El yate de mi padre
• La manera en la que crujía el suelo cuando bailaban mis padres
79
80

Apéndice VI: Ejemplos de Preguntas de Orientación


Disparador mnemónico: El olor a galletas recién hechas
Orientador: ¿Las había hecho la mujer de tu mejor amigo?
Viajero: Sí, y se suponía que eran una sorpresa para su cumpleaños.
Orientador: ¿Eran tus galletas favoritas?
Viajero: Sí, y no pude resistir la tentación de comerme unas cuantas.
Orientador: ¿Tenías la esperanza de que tu amigo regresara tarde
a casa?
Viajero: Sí, y tuvo que quedarse un rato más en la oficina, tal y como
yo suponía.
Apéndices

Disparador mnemónico: Un portazo


Orientador: ¿Estabas en un hospital?
Viajero: Sí, y mi camilla estaba rodeada por unas cortinas blancas.
Orientador: ¿Estabas solo?
Viajero: Sí, y les había oído sacar el cuerpo del otro paciente.
Orientador: ¿Estabas contento porque tus nietos te habían visitado?
Viajero: Sí, y parecía que ellos no lo estaban tanto.

Disparador mnemónico: Un dolor de barriga


Orientador: ¿Era porque comiste demasiadas galletas?
Viajero: Sí, y además eran malísimas.
Orientador: ¿Te obligaron a comértelas?
Viajero: Sí, y estaba llorando.
Orientador: ¿Las había hecho tu madre?
Viajero: Sí, y no era la primera vez que sucedía algo parecido.
Apéndice VII: Cuestionario alternativo 1

1.
REQUIERE
¿Cuál es su recuerdo
más preciado? 1¢ 1¢

Cuando pienso en , recuerdo:

2.
REQUIERE

¿Qué recuerdo 1¢ 1¢ 1¢
le produce más miedo?

Cuando pienso en , recuerdo:

Apéndices
3.
REQUIERE
¿Qué es lo que más
quiere en este mundo? 1¢ 1¢ 1¢ 1¢
Cuando pienso en , recuerdo:

¿Quiere recordar su pasado?


Si No
81
82
Apéndice VIII: Cuestionario alternativo 2
Nota: Debido al largo tiempo transcurrido desde que se produjo su amnesia, si
quiere recuperar la memoria primero tendrá que averiguar qué sucedió antes de
su internamiento en el Instituto. Por tanto, recobrará sus recuerdos en un orden
cronológico inverso.

1.
REQUIERE
¿Qué sucedió justo antes
de que le internaran en el Instituto? 1¢ 1¢
Cuando pienso en , recuerdo:

2.
Apéndices

REQUIERE
¿Cómo perdió la memoria?
1¢ 1¢ 1¢
Cuando pienso en , recuerdo:

3.
REQUIERE
¿Cómo era su vida
antes del trauma? 1¢ 1¢ 1¢ 1¢
Cuando pienso en , recuerdo:

¿Quiere recordar su pasado?


Si No
Apéndice IX: Sujeto X
HECHOS Y CERTEZAS
Aunque el Mnemosyne le ayudará a romper las barreras entre
su mente y la de sus compañeros de terapia, también debilitará
los compartimentos que la forman. Recuerdos, sueños, libros,
películas... todo eso puede acabar mezclado. Para ayudarle a
separar la realidad de la ficción hemos preparado esta guía
del mundo en el que vivimos. Puede considerar como ciertas las
siguientes afirmaciones:
• Usted es un agente encubierto que trabaja para el gobierno
de los Estados Unidos. Desapareció en algún momento de su
última misión y se le dio por muerto. Aunque se encuentra
en buen estado, ha perdido la memoria.
• Su última misión incluía un objetivo: un objeto o una
persona. Desgraciadamente, y debido a la naturaleza del
tratamiento, por ahora no podemos darle más detalles sobre
este. Hemos perdido la pista del objetivo y creemos que la
llave de su paradero podría hallarse dentro de su subcons-
ciente. Es de máxima urgencia que recupere la memoria. La
seguridad de la nación depende de ello.
• No estamos seguros de qué causó su amnesia. Quizás fue

Apéndices
producida por un trauma físico o psicológico. Quizás sucedió
por accidente, o quizás fue capturado por un enemigo que le
sometió a un lavado de cerebro.
• Estamos a principios del siglo XXI. Como agente encubierto
tiene acceso a tecnología que aún no es de dominio público.
No obstante, suelen ser simples modificaciones de cosas
que ya existen: ordenadores más pequeños, armas oculta-
bles, etc. Los rayos láser, los platillos volantes y demás
fantasías tecnológicas siguen perteneciendo al mundo de la
ficción.
• El mundo es un lugar ordinario. Sus maravillas tienen un
origen terrenal, como el nacimiento de un niño o la sensa-
ción de salvar a tu país de un peligro. Pero los horrores a
los que se enfrentaba eran de una escala mucho mayor: usted
solía luchar contra complots terroristas para que esta gran
nación pudiera dormir tranquila. Como ve, sus enemigos no
tienen nada de sobrenatural. Puede estar tranquilo, ni está
poseído por un espíritu ni es un dios griego.
83
84

• Usted es un agente encubierto altamente entrenado, experto


en infiltración, obtención y análisis de la información,
combate, y muchas otras cosas. De acuerdo con su ficha,
antes de iniciar su última misión se encontraba en un óptimo
estado físico y mental. Sin embargo, no piense que era un
héroe de película de acción. No puede esquivar balas, si le
cortan sangrará y no puede hacer nada imposible (como leer
la mente de otra persona).

Esperamos que el tratamiento le ayude a recuperar su iden-


tidad. Si se encuentra con alguna dificultad le recomendamos
que revise el cuadro ¿Cómo tratar con recuerdos inconsistentes
en el grupo? del capítulo tres (página 36). Por favor, tenga
en cuenta que estaremos observando su evolución durante todo
el proceso, si bien (por razones ya explicadas), no podremos
Apéndices

intervenir durante este. Si llegara a recordar algo que no


fuera cierto, le recogeríamos al final del tratamiento e inten-
taríamos repetirlo de nuevo en busca del éxito. Aunque nuestro
objetivo inmediato es eliminar la amenaza que pende sobre la
seguridad nacional, nos gustaría que pudiera recordar al héroe
y patriota que fue en el pasado, y que volviera al lugar que
le corresponde por derecho.
CUESTIONARIO

1
REQUIERE
Recuerde una de sus primeras
misiones con su instructor. 1¢ 1¢
Cuando pienso en , recuerdo:

¿Qué dijo su instructor acerca de su actuación?

2 Recuerde una misión donde


tuviera que hacer frente
a un dilema moral.

Cuando pienso en
REQUIERE

1¢ 1¢ 1¢
, recuerdo:

¿Qué se arrepiente de haber hecho durante esa misión?

Apéndices
3
REQUIERE
Recuerde su última misión
y el motivo de su amnesia.
1¢ 1¢ 1¢ 1¢
Cuando pienso en , recuerdo:

¿Qué pasó con el objetivo de la misión?

Orphic Institute
RESPUESTA PRIORITARIA: ¿Desea volver a trabajar para nosotros?

En caso afirmativo, su primera tarea será hacerse cargo de


su último objetivo. De lo contrario, podrá volver a olvi-
darlo todo y pasará el resto de sus días en este Instituto.
85
86

Apéndice X: La sombra más allá de la memoria


(o El caso de Peter Matthew Tompkins)

HECHOS Y CERTEZAS
Aunque el Mnemosyne le ayudará a romper las barreras entre su mente y la de
sus compañeros, también debilitará los compartimentos que la forman. Recuerdos,
sueños, libros, cuadros... todo esto puede acabar mezclado. Para ayudarle a separar la
realidad de la ficción hemos preparado esta guía del mundo en el que vivimos. Puede
considerar como ciertas las siguientes afirmaciones:
• Usted fue descubierto entre los restos de una batalla contra un horror más
allá de la comprensión humana. Cuando despertó no recordaba nada de la
horrible destrucción que había a su alrededor, ni de las vidas perdidas, ni de
su propio pasado. Aunque desearíamos que pudiera pasar el resto de sus días
viviendo en paz, sin tener que recordar lo que sucedió, una grave amenaza nos
acecha. Dentro de su frágil psique se encuentra un saber que podría, llegado el
Apéndices

momento, ayudar a salvar a la humanidad.


• Estamos a principios del siglo XX. La tecnología humana (los vehículos moto-
rizados, el telégrafo, las farolas eléctricas, la radio, etc.) no ha avanzado más
allá de los borrosos recuerdos de los que dispone, aunque tampoco ha caído en
una nueva edad oscura. En caso de que su mente produjera imágenes de sinies-
tras armas extraterrestres, portales a otros mundos, horribles intervenciones
quirúrgicas y demás, es muy posible que sean ciertas y que tengan un origen no
humano.
• Para la mayor parte de la población el mundo es un lugar ordinario. Sus
maravillas y horrores tienen un origen terrenal, como el nacimiento de un niño
o la muerte de un ser querido. Pero debajo de esa fachada de paz existe una
realidad fría y despiadada: hay cosas más allá del tiempo y del espacio que aplas-
tarían este mundo sin asomo de remordimiento. No hay muchos que hayan
tenido una experiencia con seres de esa naturaleza, y aún son menos los que
viven para contarlo. Si durante el proceso le asaltan recuerdos de espíritus,
extraterrestres y dioses espantosos, no descarte que sean parte de la realidad.
• Usted es una persona normal. Esto no quiere decir que no destaque como
individuo (después de todo, se ha enfrentado al horror y vive para contarlo),
pero las proezas como ir saltando de tejado en tejado o manipular la mente de
otra persona son imposibles de realizar sin una ayuda sobrenatural.
Esperamos que el tratamiento le ayude a recuperar su identidad y que decida cola-
borar con nosotros. Por favor, tenga en cuenta que estaremos observando su progreso
durante todo el proceso, si bien (por razones ya explicadas) no podremos intervenir
durante él. Si llegara a recordar algo que no fuera cierto, le informaríamos de ello al
final del proceso y trataríamos de repetir el tratamiento en busca del éxito. Sepa que
si los recuerdos le resultan difíciles de sobrellevar, le ofreceremos ayuda para que siga
intentándolo en nuestras instalaciones.
1
CUESTIONARIO REQUIERE

Recuerde una pequeña


1¢ 1¢
victoria contra el horror ignoto.
Cuando pienso en , recuerdo:

¿A qué o quién debe esa victoria?

2 Recuerde alguna horrible


derrota a manos del horror ignoto.
Cuando pienso en
1¢ 1¢ 1¢
, recuerdo:
REQUIERE

¿Qué perdió en esa batalla?

3 Apéndices
REQUIERE

Recuerde qué fue lo que golpeó 1¢ 1¢ 1¢ 1¢


su mente y le provocó la amnesia.
Cuando pienso en , recuerdo:

¿Cómo podemos luchar contra ese horror?

Recordar es morir. No le prestes atencion a los vivos.


¿Quiere recordar su pasado?
Si elige recordar es posible que aún tengamos una posibilidad de derrotar al horror
que se cierne sobre nosotros. Pero entendemos que quizás no sea capaz de soportar
sus recuerdos; si así lo desea, podrá pasar el resto de sus días como paciente en este
Instituto.
87
88
Créditos

Créditos
Diseñado y escrito por Paul Tevis
Desarrollado y editado por Ryan Macklin
Fotografías por Jeremy Tidwell
Dirección artística y maqueta original por Fred Hicks
Material adicional obra de Steve Barker (Capítulo 4), Alvin Frewer (Capítulo 4), Ryan
Macklin (Apéndices IX y X) y Trevis Martin (Capítulo 4)
Edición adicional y apoyo moral de Gwen Tevis
Intermediación con el Instituto Órfico realizada por Kenneth Hite
Pruebas de juego por Brandon Amancio, Mikael Andersson, Vincent Baker, Meguey
Baker, Steve Barker, Dave Bartel, Seth Ben-Ezra, Crystal Ben-Ezra, Emily Care Boss,
James Brown, Chad Bucy, Jay Button, Christina Cabeen, Ted Cabeen, Victor Cantu,
Joe Carlson, Rich Clark, Dave Cleaver, Dylan Craine, Rich DiTullio, Scott Dunphy,
Morgan Ellis, Aaron Enriquez, Ed Freelander, Alvin Frewer, Matthew Gagan, Bryan
Garrett, Ole Peder Giæver, Christopher Hearns, Jeff Himmelman, Fred Hicks, Donna
Hirsch, Matthijs Holter, Quentin Hudspeth, Will Huggins, JJ Lanza, Judson Lester,
Daniel Levine, Shannon Liska, Lasse Lundin, Ryan Macklin, Trevis Martin, Ed Murphy,
Lukas Myhan, Arian Peters, John Powell, Mike Sugarbaker, Mike Reeves-McMillan,
James Ritter, Josh Roby, Keith Sears, Daniel Slack, Jonathan Slack, Justin Smith,
Jennifer Tatroe, Jeremy Tidwell, Haakon Olav Thunestvedt, Matthew Troedson,
Benton Willford, y demás (espero me disculpen por haberme olvidado de ellos).
Un agradecimiento especial a los que compraron la primera versión de este libro:
Benjamin Bernard, Emily Care Boss, Thomas Donnelly, Rob Donoghue, Tim Jensen,
Adam Jury, Jason Morningstar, Joshua A.C. Newman, Mari Storch y demás.
Traducción por Francisco Castillo y Hugo González. Revisión Luis Fernández.
Maquetación por Francisco Castillo.
A Penny For My Thoughts es © 2009 by Paul Tevis, Evil Hat Productions LLC, y los
miembros del Instituto Órfico de Estudios Avanzados (www.orphicinstitute.com). Todos
los derechos reservados.
© 2015 Nosolorol, S.L. por la edición en castellano. Todos los derechos reservados.
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NOTAS

Las palabras de Proust esconden un misterio, una


verdad. Necesito estudiarlas con más profundidad,
antes de ir más allá del punto de no retorno.

“Los errores de los médicos son

b
innumerables. Pecan habitualmente de
optimismo en cuanto al régimen, por

Notas
pesimismo en cuanto al desenlace”.

“El tiempo que cambia a


a
las personas no modific
la imagen que de ellas
nos ha quedado”.
89
NOTAS
90

“Seamos agradecid
os con las person
que nos hacen feli as
ces, ellos son
los encantadores
jardineros que
hacen florecer nu
estra alma”.

“No logramos cam


biar
las cosas de acue
rdo
con nuestros des
Notas

eos.
Es nuestro deseo
el que cambia”.

h
“La sabiduría no se transmite, es menester que
la descubra uno mismo después de un recorrido
que nadie puede hacer en su lugar”.
n
NOTAS

“El único paraíso


es el paraíso
perdido”.

“Todas nuestras decisiones se toman en


un estado mental que no va a durar”.

Notas

“Si soñar un poco es peligroso, la


cura no es dejar de soñar, sino
soñar más, soñar todo el tiempo”.
91
NOTAS
92
Notas

Z
“Para curar un sufrimiento es preciso
experimentarlo plenamente”.