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más ortodoxo que quienes forma-

ron la llamada Escuela de Frankfurt.


Sin embargo, aportó una base teóri-
ca importante a la escuela al crear el
concepto de “reificación” a partir de
la idea del “fetichismo de la mercan-

LIBROS
cía”, de la que habla Marx en El capital.
La identidad del individuo moderno
no se construye en el siglo xx a partir
del trabajo sino del consumo. Al cen-
trarse en la falsa conciencia o aliena-
ción del proletariado, Lukács abriría
un nuevo campo de estudio: con estos
pensadores, el marxismo se combi-
nó con el psicoanálisis y dio un giro
cultural. Stuart Jeffries afirma que el
enfoque en la “reificación” hizo virar
al marxismo del “optimismo agitador
del Manifiesto comunista a la resignación
52 Stuart Jeffries
l GRAN HOTEL ABISMO
melancólica que se filtra a través de la
Escuela de Frankfurt”.
Gabriel Zaid BIOGRAFÍA Max Horkheimer. El Instituto
MIL PALABRAS de Investigación Social se creó en
Los marxistas
l

Frankfurt para reflexionar sobre el


Octavio Paz melancólicos fracaso de la revolución comunista en
LETRAS LIBRES lEL TRÁFAGO DEL MUNDO. CARTAS
MARZO
ABRIL 2018
2017 DE OCTAVIO PAZ A JAIME GARCÍA Stuart Jeffries Alemania en 1918. Pero bajo la direc-
GRAN HOTEL ABISMO
TERRÉS, 1952-1986 Traducción de José ción de Horkheimer, a partir de 1931,
Adrián Vitier
Sara Uribe Madrid, Turner, 2018, dejó de lado el análisis del capitalis-
484 pp. mo exclusivamente como un sistema
l ABROCHE SU CINTURÓN MIENTRAS

ESTÉ SENTADO económico y se centró en estudiar su


superestructura: el capitalismo es tam-
Brenda Navarro
l CASAS VACÍAS
bién un sistema de dominación cul-
tural, que oprime al proletariado de
Alberto Ruy Sánchez RICARDO DUDDA maneras sutiles a través de la cultu-
l LOS SUEÑOS DE LA SERPIENTE Georg Lukács. En 1962, el filósofo ra de masas. Esto provocó una para-
Juan Villoro
marxista Georg Lukács escribió en doja que todavía no se ha resuelto
l LA UTILIDAD DEL DESEO un prefacio a su célebre Teoría de la y que los críticos con la Escuela de
novela que una parte de la intelligentsia Frankfurt siempre recuerdan: esta-
alemana, entre ellos Theodor mos todos atrapados y alienados
Adorno, vivía en un “Gran Hotel excepto, claro, quienes nos avisan de
Abismo”, una referencia a su crítica que estamos todos atrapados y aliena-
de Schopenhauer. Es un “bonito dos. Marcuse, Horkheimer, Adorno
hotel, equipado con todas las como- están woke, como dicen en las guerras
didades, al borde de un abismo de culturales de internet. Es decir, están
nada, de absurdo. Y la contempla- concienciados, saben ver tras el velo
ción del abismo, entre comidas exce- sutil de la opresión cultural y su obli-
lentes y entretenimientos artísticos, gación moral es avisarnos. “Es como
solo puede aumentar el disfrute si el proletariado hubiera sido halla-
de las sutiles comodidades ofreci- do deficiente como agente revolu-
das”. Lukács fue un marxista mucho cionario y hubiera sido reemplazado
por teóricos críticos”, dice Jeffries. Es Stuart Jeffries no esconde su y el liberalismo, entre ellas la fami-
decir, por académicos. Como escri- atracción por Benjamin. Dedica lia tradicional. Aunque apoyó a
bió la filósofa británica Gillian Rose, buena parte del libro a sus viajes, los estudiantes en 1968, su melan-
la Escuela de Frankfurt “en vez de su suicidio en 1940 en Portbou tras colía y pesimismo frankfurtianos
politizar la academia, academizó la escapar de la Francia ocupada por acabaron imponiéndose. Marcuse
política”. los nazis, y sus problemas edípi- terminó pensando que el siste-
Walter Benjamin. Fue quizá el cos. Casi todos los pensadores de ma capitalista utilizó la revolución
más melancólico, sentimental y pesi- la Escuela de Frankfurt eran hijos sexual como un instrumento de
mista de Frankfurt. No supo hacerse de judíos burgueses, y casi todos se dominación. Fue una “revolución
nunca ni un huevo frito y vivió de las rebelaron contra sus padres y lo que divertida”, por usar el término de
rentas de su familia, aunque esta fue representaban: el espíritu comer- Ramón González Férriz, que acabó
una característica común de los teó- cial y pequeñoburgués, los valo- perfectamente normalizada en el
ricos críticos. Era un nostálgico de su res de la Ilustración, la ciencia y el sistema y que no cambió nada.
infancia idílica en Berlín, y a menu- positivismo. Marcuse consideró igual de
do sus reflexiones sobre la memoria Theodor Adorno. El jazz, que negativa la represión sexual que su 53
lo acercan más a Proust que a otros para los existencialistas era la cum- liberación: como buen frankfur-
teóricos marxistas. Sentía una enor- bre de la fenomenología y una tiano, pensaba que no había solu-
me atracción por lo decadente y le forma casi de libertad radical, era ción obvia. El hombre unidimensional,
fascinaba la aparente armonía de la para Adorno un ejemplo del arte su célebre obra, destapa una lógi-
vida comunitaria de ciudades como mercantilizado del capitalismo. En ca que está muy extendida en la
Nápoles, quizá por el gran con- su ensayo On jazz, que ha envejeci- crítica cultural contemporánea: LETRAS LIBRES
traste que presenta con Alemania. do muy mal, habla de que es un arte vivimos una represión sutil que MARZO2018
ABRIL 2017
Fue quizá el más místico y en cier- sadomasoquista que recuerda a la (y aquí viene el salto hiperbólico)
to modo reaccionario de los teóri- eyaculación precoz. Pero es un poco es más peligrosa que la explícita
cos críticos: su paso del judaísmo injusto reducir a Adorno a estas porque la hemos interiorizado. El
al marxismo forma parte de su bús- teorías. La personalidad autoritaria, coreano Byung-Chul Han, el filó-
queda de redención y del absolu- publicado en 1950, donde analiza sofo de moda y heredero claro de
to. Como escribe J. M. Coetzee en las características psicológicas que Frankfurt, hace un análisis simi-
The New York Review of Books, algunas explican el apoyo al fascismo, es una lar hoy: el emprendedor que es su
de sus teorías eran incomprensibles obra que todavía influye en los estu- propio jefe tiene interiorizada la
o demasiado espirituales para deter- dios sobre por qué se vota a partidos opresión capitalista, la ejerce sobre
minados amigos marxistas. y líderes autoritarios. Su crítica al sí mismo.
Da la sensación de que no individualismo como la esencia de Jürgen Habermas. Es el frank-
podrían existir los estudios culturales la dominación capitalista es similar furtiano heterodoxo, quizá el más
sin los análisis literarios de Benjamin, a la que expone con Horkheimer en marxista de todos en su juven-
en los que es capaz de combi- Dialéctica de la Ilustración, donde los tud y luego el mayor defensor de
nar a Baudelaire, Mallarmé y demás dos teóricos elaboran una dura crí- la democracia liberal, el reformis-
poetas simbolistas con el marxis- tica contra el positivismo y la razón mo, la Unión Europea y los valores
mo: muchos de sus textos –como instrumental. Y van más allá. Para de la Ilustración. Aunque lide-
“El autor como productor”– son el ambos, como explica Jeffries, “el fas- ró una rebelión “edípica” contra la
intento, a veces poco convincente, cismo no es una abolición del capi- herencia del nazismo en Alemania
de justificar esto tan aparentemente talismo, sino más bien el medio de que lo acercó a los movimien-
contradictorio. asegurar su existencia continuada”. tos sesentayochistas, denunció el
Su prosa influye en esa atracción. Herbert Marcuse. Fue el héroe “fascismo de izquierdas” de algu-
Para Benjamin y demás teóricos crí- del 68 y el demonio de la derecha nos revolucionarios. Más adelante,
ticos, la escritura refleja el pensa- reaccionaria. Unió la represión se convirtió en un gran crítico del
miento. Y como el pensamiento ha freudiana con la alienación mar- posmodernismo.
de ser dialéctico, la prosa es un folla- xista para proclamar una revolu- Jeffries afirma que “nunca desde
je que hay que desbrozar hasta alcan- ción libidinal y erótica que acabara Kant o Hegel un filósofo y teórico
zar el sentido. con las estructuras del capitalismo social alemán ha desarrollado un
sistema intelectual tan elaborado. entregarnos esta aguja de marear
Y sin embargo este sistema multi- (nombre antiguo de la brújula): un
disciplinar se basa en una idea sim- ENSAYO norte para orientarnos en el lengua-
ple: que a través de la comunicación Las palabras y sus je de hoy, sin olvidar el telón de
racional podemos superar nuestros fondo de una larga peregrinación
sesgos, nuestras perspectivas ego-
extravíos que conduce con naturalidad al latín
céntricas y etnocéntricas, y alcan- Gabriel Zaid o se remonta hasta el indoeuropeo.
MIL PALABRAS
zar un consenso o una comunidad Ciudad de México, Un libro así acepta sin dificultad
Debate, 2018, 392 pp.
racional”. Suena utópico leer sobre múltiples lecturas: de un tirón, tiene
comunicación racional y una esfera la gracia de enriquecer a quien abre
pública que delibera en una época sus páginas con reseñas variopin-
de tribalismo político y guerras cul- tas de palabras cuyo hilo conductor
turales online. suele ser la intersección entre len-
Stuart Jeffries. El autor de Gran ALEJANDRO HIGASHI gua y cultura. Ahí quedan capítu-
LIBROS
Hotel Abismo, crítico cultural y cola- ¿Qué hace Gabriel Zaid cuando des- los espléndidos sobre la propensión
borador del Guardian o el Financial cansa de libros como Dinero para la capitalista a vincular el éxito con la
Times, se sentía amenazado por cultura (2013), donde aúpa la crítica ascética a través de una renuncia sis-
las ideas densas y profundas de la política a la reflexión cultural, o de temática al mundo en pos del progreso
Escuela de Frankfurt. Se propuso ambiciosos libros útiles, pero incla- improductivo; los avatares mexicanos
54 escribir este libro para conocerlas. sificables, como Cronología del progreso y latinoamericanos de la célebre
Siguiendo la tradición del ensa- (2016)? ¿A qué se dedica cuando no frase “Si Kafka hubiera nacido en
yo de ideas anglosajón (recuerda cavila sobre la lectura, ejerce la crí- México (Argentina, Bolivia, Chile,
al también excelente En el café de los tica literaria o escribe, perfecciona y Cuba, etc.), sería un escritor cos-
existencialistas, de Sarah Bakewell), borra esas máquinas de un sereno tumbrista”, impensable en geogra-
LETRAS LIBRES Gran Hotel Abismo es una obra reple- callar y un riguroso decir que son fías donde la burocracia no ha hecho
ABRIL 2018
2017 ta de debates apasionantes e histo- sus poemas? La respuesta no es difí- de las suyas; las tensiones alrededor de
rias que darían para películas. Es cil: escribe Mil palabras. los orígenes despectivos de defeño,
también una guía profunda, clara y El título de su nuevo libro sugie- merced al resentimiento de quie-
didáctica sobre la historia y el desa- re los antojos del autor (suena a nes vieron crecer los privilegios del
rrollo de las ideas que han formado Mis palabras), sin ser indiferente otrora Distrito Federal en el decenio
intelectualmente a una buena parte a los sabrosos relatos que con cierta de 1982 a 1992; la plataforma políti-
de la izquierda actual: no pueden mágica autonomía surgen unos de ca que dio paso en México al lengua-
entenderse la políticas de la iden- otros como cajas chinas en Las mil y je inclusivo (“los niños y las niñas”)
tidad contemporáneas, por ejem- una noches o al difícil equilibrio entre contra la tendencia a la simplifica-
plo, sin las teorías de la Escuela de rigor filológico, imaginación crítica ción del género masculino inclusi-
Frankfurt. y humor de Los 1,001 años de la lengua vo (“el día del niño”), tendencia que
En cierto modo, seguimos teo- española de Antonio Alatorre. Ello, Zaid supone natural, pero que no
rizando sobre lo que teorizaron sin descartar que el padre putativo puede ser ajena al condicionamiento
Adorno, Horkheimer, Marcuse o más genuino de sus avatares quizá histórico: cuando las mujeres tenían es-
Habermas, pero a menudo peor o a sea Sebastián de Covarrubias, a casa representatividad dentro de la
partir de lecturas equivocadas. Hay quien el mismo Zaid define como esfera pública, los lenguajes públicos
muchas revoluciones que se hacen “un aficionado a las palabras y sus fueron propensos a la simplificación,
a partir de malas lecturas o simpli- extravíos”. pero no hoy que la balanza se incli-
ficaciones. Gran Hotel Abismo expli- La prosa de Zaid avanza inquie- na en otro sentido; el simbolismo
ca lo que hay detrás de los eslóganes ta, curiosa, inteligente, imparable y asociado a la derecha y a la izquier-
y la prosa grandilocuente y enma- expedita, sin despreciar el escrúpulo da, a partir de una mirada acuciosa
rañada. ~ de la estadística, entretenidas digre- a la disposición de la grifería en los
RICARDO DUDDA (Madrid, 1992) es siones o refinados guiños etimoló- baños, donde el agua fría está de un
periodista y miembro de la gicos que conducen a otras lenguas lado y la caliente del otro; los mexi-
redacción de Letras Libres. y de paso a otras geografías, para canismos encubiertos como Mustang
o latinismos irreconocibles bajo la a una graciosa santa Teresa que le y precisión del dato duro. Pero son
pátina de su uso popular, como “a hace higas a sus visiones aconseja- su curiosidad, rigor e inteligencia las
huevo” (procedente de opus est). da por su confesor. Capítulos como que dotan a este libro de personali-
Quien por la mucha prisa ante “Camellos del Corán” recuerdan dad propia: el ingenio y la destreza
los demasiados libros confunda este mucho la prosa especulativa de los para encontrar en la lengua una sín-
volumen con un diccionario (al fin mejores cuentos de Borges y la dis- tesis de la cultura y en la cultura una
y al cabo, los capítulos se presen- quisición sobre baldaquino, el techo síntesis de la lengua. ~
tan en orden alfabético y al final de tela que protege una imagen reli-
hay un índice de palabras comenta- giosa, ronda los linderos de la fal- ALEJANDRO HIGASHI es miembro de
la Academia Mexicana de la Lengua
das), tampoco quedará defraudado, sificación literaria (la palabra que y profesor investigador de tiempo
porque en cada ocasión encontra- López Velarde nunca escribió, pero completo de la uam-Iztapalapa.
rá una lección muy completa de los que Zaid inserta con donaire en uno
usos de muchas voces. Sus disquisi- de sus poemas porque “la palabra
ciones sobre estar y ser son amenas y baldaquino suena a López Velarde”);
redondas: se respaldan en abundante también está presente la crónica 55
documentación y no aburren; cuando bibliográfica (“Hacia un dicciona- CARTAS

trata el concepto de cultura, pese a rio de mexicanismos”) y la crítica Confesiones a un


citar una cincuentena de autorida- apasionada (“Jitomate: solanácea”
des distintas, quien lee progresa por contra un experimento malhadado
amigo
el campo minado de la erudición sin de la efímera Comisión Nacional Octavio Paz
EL TRÁFAGO DEL
apenas notarlo. Se lea de cabo a rabo para la Defensa del Idioma Español MUNDO. CARTAS
LETRAS LIBRES
DE OCTAVIO PAZ
o se consulte esta o aquella entra- o “Mala suerte”, sobre la primera A JAIME GARCÍA ABRIL 2018
2017
da, lo cierto es que quien empiece edición del Diccionario de mexicanismos TERRÉS, 1952-1986
Compilación, prólogo y
a ojear difícilmente podrá pospo- de la Academia Mexicana de la notas de Rafael Vargas
Ciudad de México, FCE,
ner la lectura. Lengua). 2017, 194 pp.
Pero su cercanía con el diccio- ¿Qué nombre dar a este género?
nario no pasa de ser un trampantojo. ¿Divagaciones lingüísticas? ¿Minucias
Cada entrada tiene, por así decirlo, del lenguaje, como en su momento FABIENNE BRADU
su propia personalidad. En “Hígado Victoriano Salado Álvarez y luego, Quizá las expresiones que más se
con higos”, la distinción entre hepá- en homenaje, José Moreno de Alba? reiteran bajo la pluma de Octavio
tico e hígado da lugar a inesperadas Si no fuera por el carácter selectivo Paz a lo largo de esta correspon-
digresiones: la mención de Ortega de los términos, le acomodaría sim- dencia sean “tengo un proyecto” y
y Gasset de un “hígado aderezado plemente el nombre de Enciclopedia “hay que hacer algo” bajo distintas
con higos”, la ejecución de la receta por el enfoque totalizador con el variantes. No solamente cifran la
para comprobar el buen sabor de la que se concibe la relación entre la naturaleza del intercambio episto-
mezcla, la búsqueda del manual de lengua y la cultura. Se trata, en todo lar con el joven funcionario cultural
cocina de Apicio, un cocinero del si- caso, de una contribución más a una sino también la vitalidad del poeta
glo i d. C., para descubrir que la rece- larga cadena de sabios que vieron quien, lejos de México –entre París,
ta no era de hígados con higos, sino en la lengua a un aliado irrenun- la India y Estados Unidos–, percibe
de animales cebados con higos, hasta ciable de la cultura: Zaid, como san las fallas, la cobardía y las miserias
llegar a los gansos que son obliga- Isidoro, aprecia la digresión etimo- de la vida literaria de su país y trai-
dos a consumir enormes cantida- lógica (que empieza en el indoeu- ciona así su impaciencia de contri-
des de grasa para producir en sus ropeo y termina donde haga falta, buir a remediarlas. En su calidad de
cuerpos, merced a terribles dolo- imparable como un tren haya o no “director de explosión cultural” de
res hepáticos, el hígado hipertrofia- estación ni pasajeros) y de Sebastián la unam, como lo rebautiza Octavio
do que será convertido en foie gras; el de Covarrubias toma el gusto por la Paz, Jaime García Terrés está en el
salto a higa es natural (señal obsce- noticia amena, donde coincide la banco más prestigiado y es el blanco
na que se hace al sacar el dedo pul- erudición (nunca áspera) y la noti- más pertinente para recibir las peti-
gar de la mano empuñada entre los cia popular; de Salado Álvarez y ciones del poeta, casi siempre a favor
dedos índice y medio) y conduce Moreno de Alba aprendió la cautela de terceros, y sus saetas cuando se
trata de sus propios libros mal publi- Un tema que aparece con el libertinaje, todo es contradicto-
cados por la Imprenta Universitaria. mayor nitidez que en otros epis- rio. Vivimos aquí sobre un inmenso
Es la época gloriosa de la Revista de tolarios publicados hasta ahora es montón de ruinas, algunas bellísi-
la Universidad, bajo el rectorado de su visión de la India, que a veces mas, y sobre sus cascajos venera-
Ignacio Chávez, los sesenta precur- dista de coincidir con el recuen- bles se pretende erigir una ciudad
sores de las revueltas del 68. to posterior de Vislumbres de la India. industrial.” En verdad, ¿se referirá
Octavio Paz aparece aquí como El parloteo diplomático le fastidia a la India o a México?
un agitador que no teme llamar las sobremanera y los indios que par- En 1966 acepta una invitación
cosas por su nombre, trátese de la ticipan en esta zarzuela “son inte- a la Universidad de Cornell para
mediocridad, el burocratismo y ligentes pero sin sal, corteses sin pasar cuatro meses como escritor
la resurrección del nacionalismo cordialidad y todas sus cualidades, en residencia y, tal vez, para descan-
provinciano que padece México que son muchas, no los pueden ha- sar así de esta India que se parece
en esos años, aunque también da cer simpáticos porque tienen dos demasiado a México. Le comu-
muestras de una ecuanimidad ins- defectos que yo no perdono: la nica a su amigo Jaime el contraste
LIBROS
pirada en la sabiduría oriental. En hipocresía y el puritanismo”. En que descubre en el nuevo paisaje de
ocasión de una querella con Daniel otra carta se refiere a Delhi como su Ithaca: “Nieve, leche, falta de cria-
Cosío Villegas a propósito del “des- “jardín infernal” y, al mismo tiem- dos, televisión, libros, revistas, críti-
pido” de Luis Cernuda de El Colegio po, no carece de humor cuando le ca, crítica, crítica, botones eléctricos,
de México, le confía a Jaime García escribe a “Jaime el Libertador” que profesores, estudiantes (de los tres,
56 Terrés: “En fin, todo esto es sucio y yo sobre la tumba del poeta Abdullah los cuatro, los seis sexos), tiendas her-
me reconozco culpable –no de men- Ansari, un místico sufí enterra- mosas como el Nirvana –y una extra-
tir, sino de haber revuelto la basura do cerca de Herat, “hay un árbol ña ausencia de animales.” La retahíla
sin necesidad...” Reitera sus lamen- medio seco, cubierto de clavos: los hace eco a la enumeración caótica
tos acerca de la ausencia de crítica devotos los clavan para curarse del que abre el recuento de su primer día
LETRAS LIBRES en México: “tenemos pocos críticos dolor de muelas. (Después de esta en Bombay en Vislumbres de la India.
ABRIL 2018
2017 y los pocos que tenemos prefieren transformación de la poesía mís- Y a propósito del caos mayúsculo
no escribir notas. Pero yo creo que es tica en magia dental, no te extra- de aquel país, confiesa: “Desde que
imposible la existencia de una lite- ñe un día ver las tumbas de Lenin llegué a la India, sentí una suerte de
ratura moderna sin un movimiento o Descartes convertidas en expen- orgullo irracional por la eficiencia,
crítico”. Es un leitmotiv que volve- dios de afrodisíacos.)”. La religión disciplina y otras virtudes mexica-
rá a sonar en las futuras revistas que le horroriza y le fascina a un tiem- nas. México puede ser caótico; este
creará en México, cuyo perfil ético po. Advierte que la fiesta y la comu- es un pantano...”
adelanta en sus críticas puntuales a nión popular que caracterizan los Dos episodios sorprenderán a
la Revista de la Universidad, y al que los ritos hindúes están definitivamen- quienes siguen denostándolo por
miembros de la mesa de redacción te perdidas para los modernos que pecados que no cometió. Pienso
de Vuelta debemos nuestra integra- solo aceptan una religión interior, primero en su defensa de la candi-
ción al directorio de la revista. casi protestante. datura de Juan Rulfo a la primera
La India y México comparten edición del Premio Internacional
tantas similitudes que a ratos, bajo la de Literatura, convocado por Carlos
pluma de Octavio Paz, se borran las Barral en 1961, en Formentor,
diferencias entre ambos países. Hay Mallorca. “Rulfo obtuvo votos nor-
ocasiones en que no se sabe de cuál teamericanos, alemanes y el nues-
está hablando cuando afirma: “Este tro. Ojalá que Rulfo continuase
país no cesa de intrigarme: su hipo- escribiendo. Su obra es vista con
cresía, su ruptura con un pasado gran interés en muchos sitios y
realmente ilustre, la arrogancia de por la gente mejor.” Y, en 1965, su
la gente que gobierna y tiene dine- indignación frente a la invasión
ro, el falso nacionalismo, la increí- estadounidense en Santo Domingo:
ble dulzura del pueblo, la danza y “La prensa anuncia la nueva tro-
la música popular, el puritanismo y pelía yanqui en Santo Domingo.
Espero que esto despierte a los lati- y sobre la marcha incierta de los tienen en el caballo (o en el tigre) un
noamericanos. ¡Qué infamia!” hombres sobre la Tierra pero nos tótem literario, nada más obediente
Disponer de una sola vertien- gustan los mismos poetas. Esto es que escribir “nuevos” textos sobre
te de la correspondencia nos priva bastante. Hablamos de las diez mil caballos para acercarse a esta joven
de una virtud tan defendida por cosas que han hecho este universo vertiente.
Octavio Paz en su vida: el diálogo. y de algunas de las que forman los El curso que sigue el poema “Así
Se echan de menos las respuestas de otros. Bebemos sin emborrachar- que de Troya ni hablar” nos lleva por
Jaime García Terrés a las solicitudes nos, salvo de palabras.” ¿No es esta los derroteros de esta mirada crítica
y las confesiones de su amigo y, por la mejor descripción de la mejor y de un temperamento más afín a la
lo demás, hace aparecer errónea- manera de amistad? ~ posmodernidad: la voz poética busca
mente a Octavio Paz como un irre- en Wikipedia datos sobre caballos,
mediable monologante. Gracias al FABIENNE BRADU es ensayista, pero al ver el resultado –el poema
narradora y traductora. Es autora de
tesón de Rafael Vargas, autor de un El volcán y el sosiego. Una biografía
obediente– decide abortar la misión
puntual prólogo y de una gran can- de Gonzalo Rojas (fce, 2016). y en lugar de ello escribe un tuit:
tidad de preclaras notas, tenemos “¿Cómo sabe uno a qué hora irse de 57
una idea del tenor de los intercam- un poema fallido? ¿Algún manual
bios entre los dos, sobre todo cuan- de procedimientos? ¿Algún teléfo-
do no estaban de acuerdo, como fue POESÍA no de emergencias?” El poema obe-
el caso a propósito del libro Poesía Des/obediencia diente ha sido desarticulado, pero
y alquimia. Los tres mundos de Gilberto ¿qué tenemos en su lugar? No pien-
Owen, firmado por Jaime García so que el poeta desobediente deba LETRAS LIBRES
Terrés en 1980. La inclusión de los Sara Uribe por obligación construir artilugios ABRIL 2018
2017
ABROCHE SU
argumentos de uno y otro, a los que CINTURÓN MIENTRAS nuevos que sustituyan a las vetus-
ESTÉ SENTADO
se mezclan los de Aurelio Asiain Ciudad de México, tas escrituras líricas. Sin embargo,
como tercero en discordia, dan una filodecaballos, 2017, en el experimento de Sara Uribe se
78 pp.
temperatura más exacta de lo que echa de menos, en la mayor parte del
pudo haber sido el diálogo de déca- libro, tanto el artilugio literario como
das entre los dos poetas. su cuestionamiento radical.
No recuerdo haber leído en CLAUDINA DOMINGO En muchas ocasiones, aten-
otras partes una descripción más “¿Te conté que intenté escribir un demos a una digresión que apun-
inspirada de la amistad que la escri- poema sobre caballos, ¿no?/ Se ta a fundamentos académicos:
ta por Octavio Paz a Jaime García trataba de un poema obediente / “Estábamos destinados a transcri-
Terrés, en un juego paródico de que intentaba ser desobediente sin bir. Nuestras manos solo podían
un poema del chino Tu Fu. Como conseguirlo”, se lee al inicio de reproducir los signos por otros escri-
el infernal jardín de la Ciudad de uno de los poemas de Sara Uribe tos, los vocablos ajenos. Los textos
México, “un hormiguero que nos (Querétaro, 1978), incluido en su no eran incomprensibles, repetía-
ha convertido a todos en reclusos” libro más reciente. Me sirven estos mos sus bordes como quien recupe-
y desalienta los encuentros fre- versos para reflexionar sobre los ra algo que no tiene y que no sabe
cuentes entre los amigos, estamos discursos vertidos en sus páginas. que no tiene.” Este uso de un len-
condenados a practicar la amistad A lo largo de este mismo poema guaje más técnico es, por supuesto,
por teléfono o correos electróni- se reflexiona sobre la artificiosidad cuidadosamente manipulado. No
cos, cuando no por llana telepatía. distinguible en el hecho de escri- obstante, el asunto del poema –la
Pero, escribe Octavio Paz a García bir poemas sobre asuntos, mate- memoria, la infancia, el cuerpo– se
Terrés: “Durante nuestros raros rias y “cosas” que desconocemos. aborda con una buena dosis de nos-
encuentros conversamos y bebe- Es también una crítica entre líneas talgia. Hay pues, en la desobedien-
mos, no en copas de jade o de a lo que quien escribe poesía en cia de la poética propuesta por Sara
cuernos de rinoceronte como los México podría identificar con faci- Uribe, una obediencia a las zonas
cortesanos chinos, sino en vasos lidad como un poema “obediente” desde donde enuncia el sujeto poé-
de vidrio. Tenemos opiniones dis- o “tradicional”. Dado que los auto- tico: la sensibilidad traicionada por
tintas sobre la naturaleza del Cielo res de la tradición reciente mexicana un mundo indiferente al individuo
no tiene contrapuntos en otras emo- Hacia el final del libro se pre-
ciones o “antiemociones”. senta un apartado de textos distin-
Los poemas van y vuelven en tos a los anteriores: se trata de un NOVELA

torno de la soberana presencia de la ejercicio realizado con un progra- Modos de desaparecer


televisión o Netflix, las redes socia- ma que recorta y recombina textos y
les, el mundo artificial que ofrecen y que emula la técnica de recortes uti- Brenda Navarro
CASAS VACÍAS
viven los trabajadores de telemarke- lizada por Brion Gysin y William Ciudad de México, Kaja
ting, la indiferencia con que el siste- Burroughs. A esta “licuadora- Negra, 2017, 162 pp.
ma capitalista trata a los “pasajeros” procesadora” se introducen dos
de un vuelo que parece demorarse trabajos de investigación sobre
infinitamente. Ante ellos se opone consumo, fragmentos de Walter
el texto poético como un medio de Benjamin y Gilles Deleuze y entra-
resistencia: “[es una artesanía, un gesto das del propio blog de la autora,
No puede enterrarse el cuerpo del agua,
de trabajadora] ¿Hacer con el cuerpo entre varias piezas más. El resulta-
LIBROS siempre regresa, no sabe desaparecer.
el cuerpo del poema? [respiren pro- do es una serie de textos de rique- Javier Peñalosa
fundo] ¿Hacer del cuerpo un texto? za rítmica y enunciativa en los que
[vuelvan a respirar hasta sentir que hay un se ha “fabricado” un sujeto poéti-
ritmo] ¿Textificar el cuerpo?”. co lleno de contrapuntos y urgido ISABEL ZAPATA
Y así, en cada texto, el sujeto a “rellenar” el espacio-silencio con La maternidad como paradigma de
58 poético se vuelve a encontrar con el producto-palabra. Estos ejerci- la realización femenina está en cri-
la desacreditación de la experien- cios resultan bastante afortunados: sis, por fortuna. Cada vez más, se
cia personal y el mundo interior “fabricar máquinas que desean: habla de las dificultades del emba-
en manos de los medios de re- usted recibe una empresa extran- razo, de la soledad de los primeros
lación consumista: relaciones de jera: estropeándose sin cesar: el meses después del parto, de la culpa
LETRAS LIBRES compra-venta, intercambios indife- émbolo pistón y los años malgasta- y de las vacilaciones que derivan de
ABRIL 2018 rentes si no es que crueles que llevan dos: de anotaciones: de no-yo: inte- traer al mundo a otro cuya existen-
también a la voz poética a enunciar rior-exterior: ya no ingredientes”. cia está tan drásticamente ligada a la
desde una aparente zona de descrip- Esta deriva, más lúdica no solo nuestra. Los dolores de la materni-
ción pura, lejos de las imágenes y las en su método sino en su ritmo, dad, físicos y emocionales, se extien-
metáforas. Pero la voz está indignada hace pensar que esta otra voz de den en el tiempo (acaso ya nunca se
con este precipicio de indiferencias. Sara Uribe, obediente a un méto- detienen por completo) y toman for-
Aunque se decanta por desobedecer do pero desobediente en su sis- mas inesperadas. Aunque todavía
estilísticamente una tradición que tema crítico (la representación y insuficientes, se han abierto deba-
vinculamos con la “expresión de las la crítica del sistema capitalista tes francos sobre el tema en las últi-
emociones” en la poesía, se busca y consumista a través de un poema mas décadas, desafiando la idea de la
esta expresión, incluso si la voz se fabricado), sea más lograda en sus procreación como mandato primor-
siente obligada a cuestionarla, a resultados al mismo tiempo que dial de la mujer y manera única en
deconstruirla, desde una postura conserva uno de los principios que esta puede tener una vida, por
desobediente que con frecuencia poéticos en los que se insiste a lo así decirlo, completa.
abreva de la reflexión académica: largo de su poemario: conseguir En su breve ensayo Contra los
“Hablábamos de piedras angulares / que el poema se sitúe más allá de hijos (Tumbona, 2015) la escritora
y otros asuntos de la pertenencia. / El la reproducción de un sistema chilena Lina Meruane cita testimo-
verbo edificar. / El verbo rebobinar. / de principios poéticos, trasgredir nios de algunas madres que, desde
Hablábamos de los registros simultá- no solo la obediencia sino el prin- una posición de honestidad brutal,
neos. / De nuestra escritura entre to- cipio ya dado, ya “cantado” de la revelan los momentos de profunda
das las otras escrituras. / De entre desobediencia obediente. ~ infelicidad que han vivido en el pro-
todos nuestros cuerpos / hablábamos ceso. Una de ellas, por ejemplo, dice
CLAUDINA DOMINGO es poeta y
del que duerme del lado derecho de narradora. Este año, Atrasalante que las madres no piensan, porque
la cama. / De las constelaciones que publicó su libro de poemas Ya si piensan están traicionando algo y
tu mano dibujó / sobre mi espalda.” sabes que no veo de noche. poniendo en duda la dicha, así, sin
matices, que supuestamente trae segundo plano. Esto sucede inclu- Es común pensar que nos con-
tener un hijo. Cuestionar esa dicha so si no lo somos, porque para una vertimos en padres para vernos mul-
está mal visto, claro, en foros tradi- mujer el tema de la reproducción tiplicados en otros cuerpos y que la
cionales sobre el tema, incluyendo el está siempre presente (llevamos a los reproducción responde a una espe-
seno familiar más íntimo, y peor aún hijos en la cabeza aunque no existan cie de impulso de perpetuar nuestra
resulta hablar del arrepentimien- y el mundo se encarga de hacernos imagen en el tiempo, de dejar hue-
to o de las dudas. Es mejor no pen- el recordatorio si se nos olvidan por lla. Quizás hay algo de cierto en eso,
sar. Incluso cuestionar la idea misma un momento). No es mi intención pero ni de cerca es la verdad com-
de convertirse en madre a menudo emprender aquí una cruzada contra pleta. Ante la pregunta ¿por qué
se considera un rasgo egoísta, casi la maternidad, y sospecho que tam- quieres ser madre?, una de las pro-
un error genético, algo de lo que poco es la de la autora: se trata más tagonistas de Casas vacías responde:
una se va a arrepentir, tarde o tem- bien de poner en conflicto lo que “Yo quería educar a una niña que
prano, cuando la vejez nos venga a pensamos que sabemos para salir de fuera distinta a mí.” Poder enunciar
pasar factura. círculos de violencia que no siempre eso también es una forma de libe-
Conviene tener esta conversa- están a simple vista. ración. ~ 59
59
ción en mente al adentrarse en Casas Dado que Casas vacías opera
ISABEL ZAPATA es escritora y
vacías, la primera novela de Brenda desde la ficción, no ofrece, natural- cofundadora de Ediciones Antílope. Su
Navarro y el libro con el que Kaja mente, respuestas sobre cómo ser libro Las noches son así aparecerá este
Negra, un medio de comunicación madre ni consejos para superar el año en Broken English. Mantiene una
digital desde 2010, se lanzó recien- dolor de tener un hijo desaparecido. bitácora en el sitio web de Letras Libres.
temente como editorial. La histo- En un país donde a diario hay noti- LETRAS
LETRASLIBRES
LIBRES
ria revela su eje desde las primeras cias de secuestros y desapariciones ABRIL
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líneas (“Daniel desapareció tres forzadas, el libro no es un bálsamo
meses, dos días, ocho horas después contra la pérdida como lo son (o bus- NOVELA

de su cumpleaños. Tenía tres años. can serlo) algunas novelas que rela- En las entrañas
Era mi hijo”) y va desentraman- tan historias de este tipo. Lejos de la
do el misterio de la desaparición literatura de autoayuda y del panfle-
de la sierpe
repentina de un niño autista al que to político, Navarro más bien ofrece Alberto Ruy
Sánchez
su madre le quitó la vista de enci- preguntas lanzadas a toda velocidad, LOS SUEÑOS DE LA
ma durante unos segundos mientras con excelente puntería, al centro de lo SERPIENTE
Ciudad de México,
veía su celular. Pero hay otra histo- que significa ser responsable de Alfaguara, 2017,
304 pp.
ria que sucede en paralelo, no en el otra persona; del sufrimiento, de la
parque donde Daniel se esfuma renuncia que implica. Ofrece tam-
ni en la casa adonde llega ni en el bién la posibilidad de decir cosas
Ministerio Público, sino al interior como “Daniel nació a las nueve de la
de las protagonistas: la madre bio- mañana de un veintiséis de febrero. JOSÉ HOMERO
lógica y la impuesta, la que se arre- Daniel no había nacido para hacer- “Cuando se ha vivido mucho tiem-
piente de tenerlo y la que hace todo nos felices” y problematizar así un po solo, / entre arrepentimientos tan
por tenerlo, la que deja de ser madre tema sobre el que urge emprender grandes que el pasado / ocupa casi
y la que se convierte en una de un conversaciones más francas y que no todo el espacio en la conciencia, /
momento a otro. se ha tratado lo suficiente en la uno percibe en los ojos de la serpien-
A dos voces cuidadosamente narrativa mexicana contemporá- te –miran atrás / sin por eso pres-
trabajadas, Navarro desarma la idea nea (con excepciones brillantes: en tar menos atención al futuro”, reza
de la desaparición como una simple Los ingrávidos, de Valeria Luiselli, la el gran poema de Galway Kinnell,
ausencia física. Hay muchas mane- narradora atribuye a la maternidad “Cuando se ha vivido mucho tiempo
ras de desaparecer. ¿No es la mater- la forma fragmentaria de su texto, y solo” (en traducción de Luis Mayer).
nidad una de ellas, por ejemplo, no una de las protagonistas de Umami, Versos que sentencian, como solo un
nos obliga a hacernos a un lado? Ser de Laia Jufresa, enfrenta el abando- epígrafe lo consigue, el centro desde
madres, al menos, pone las nece- no de su madre, por señalar un par donde discurre el libro más recien-
sidades y aspiraciones propias en de ejemplos). te de Alberto Ruy Sánchez (Ciudad
de México, 1951): el espacio en la conduce de inmediato a los aposen- Como se ve, un trasfondo apasionan-
conciencia, la reconstrucción del tos de la trama, sino que prefiere un te, ahíto en peripecias y acicates de
pasado y su formulación como fábu- acercamiento lateral, situándose de intriga. El asunto central, empero, es
la premonitoria. paso en las inmediaciones mientras la memoria y su papel en la confor-
Los sueños de la serpiente es una va asediando las cámaras centrales. mación de la personalidad. Liberar
criatura híbrida, que participa de Es una estrategia lenta y con infor- el pasado de un hombre extraviado
los caracteres de la novela y de las mación que de momento pareciera en sus laberintos, víctima del mal
maneras del ensayo, que linda con un poco peregrina, como suele ocu- del siglo y condenado a la locura, es
la biografía y se interna por los cau- rrir con los ensayos, que pasean por el primer punto. La construcción
ces del periodismo de divulgación. los sotobosques, avanzan con cautela es el primer paso. De este modo bus-
Su cauce es la digresión. En vez de bajo la espesura, y de pronto: henos car la forma termina siendo encon-
marchar por la avenida del realismo, aquí en el altozano. En la novela, el trar la trama. Porque sin reconoci-
el anónimo narrador prefiere ir pal- desarrollo implica la sinuosidad, miento no hay narración.
pando los materiales hasta encon- el curso de un río que lento discurre En el apasionante y admira-
LIBROS
trar el punto exacto, el grano, que le entre los meandros antes de ensan- ble diálogo que teje Ruy Sánchez,
permitirá tomar un cabo mediante charse y hallar su ritmo fluvial. O de el mayor mas no el único alcance es
el cual irá desovillando la madeja. una serpiente que sisea mientras se su quiasmo formal. Como sabemos,
Y no, no estoy ebrio de metáforas ni despereza. Esta ola lenta no es una quiasmo es la figura retórica que
refocilándome con la retórica. Cada elección superficial, sino la mejor conlleva repetir de manera inversa
60 uno de los términos que he selec- manera de expresar cómo se des- un orden primario. Se pueden usar
cionado –hilo, grano, madeja– son pierta y recupera una razón aletarga- las mismas palabras –el caso más
a su vez metáforas empleadas por el da. He aquí entonces que la novela conocido: el retruécano– o bien solo
escritor para referirse al despliegue es en realidad una de las manifesta- la estructura. El quiasmo se encuen-
de su prosa. ciones de la memoria. tra en el centro de la arquitectura de
LETRAS LIBRES Pliegue, despliegue, edifica- Hay obras que además de plan- esta novela. Para rescatar la memo-
ABRIL 2018 ción, montaje. El narrador no nos tear su poética se convierten en el ria, el sagaz médico del anónimo
mejor ejemplo de esta. Los sueños protagonista, recurre a las añejas
de la serpiente no se limita a declarar enseñanzas de Simónides de Ceos
su desconfianza en las formas ago- asentadas por Matteo Ricci. Frente a
tadas ni en su rechazo al mandato un enfermo incapaz de recordar, de
de la eficiencia, sino que consta- encontrar coherencia en sus delirios,
ta la necesidad de que cada histo- el médico le propone ir asentando
ria encuentre su forma. El meollo es los recuerdos a través de la escritura
la recuperación de la memoria por y erigiendo bloques. El palacio de la
parte de un enfermo mental, quien memoria implica relacionar; confe-
a través de su relato emerge como rir a cada reminiscencia un espacio,
un testigo del siglo; un desventu- con el cual podemos trazar una rela-
rado hombre que persiguiendo a ción. Porque además de ubicar se re-
la mujer amada adquirió unos per- quiere urdir. La novela es el relato
niciosos sueños ideológicos que lo del enfermo. Su discurso se expresa
condujeron a destruir su individua- en bloques que literalmente se con-
lidad. Tangencialmente compen- vierten en módulos. Como un labe-
dia la Revolución rusa; una relación rinto edificado con paneles de papel.
del germen criminal de la ideología Para recordar se requiere de
revolucionaria, en particular de su una construcción. A diferencia de la
interpretación leninista –cuyas lec- técnica convencional del palacio
ciones serán inherentes al proceso de la memoria, en este libro no se
de toda revolución, piénsese en los habla de una mente que funciona
casos de China, Camboya, Cuba– de manera normal y que acude a
y del asesinato de León Trotski. la mnemotecnia para recordar. Se
parte de una memoria enferma a la una aleccionadora fábula sobre los su interpretación a otros lectores.
que la estrategia le permite recupe- peligros de la historia y la fascina- Es la mejor clase de crítica: la que
rar una información que no había ción del mesianismo; imagen inver- nace de la admiración y el entusias-
almacenado previamente. Si resulta tida del deseo: la seducción del mal mo e intenta compartirlos. Es, en
notable la manera de recobrar una como acechanza siempre latente en todo caso, la que ha elegido prac-
memoria destruida, lo importante, el corazón del hombre. ~ ticar Juan Villoro en La utilidad del
el logro estético, es el desarrollo for- deseo, como antes en De eso se trata y
mal. El narrador, y ahora vemos por JOSÉ HOMERO es poeta, ensayista, Efectos personales.
editor y periodista. Autor, entre otros
qué las digresiones de su primera libros, de Sitio del verano (Instituto
Villoro escribe una de las mejo-
parte, recibe los papeles de un pre- Literario de Veracruz, 2013). res críticas literarias en español y
sunto pariente, que hasta el momen- podría haberse dedicado enteramen-
to solo se había insinuado como una te a ella, pero, claro, quién quiere
silueta –e insinuar y silueta son pala- ser comentarista cuando se puede ser
bras siseantes, que evocan ya a la ser- CRÍTICA LITERARIA futbolista, por recurrir a una de sus
piente–. Para ordenar su relato, el Críticos y pasiones como metáfora; menos 61
61
narrador necesita asentar, colocar en aún cuando se puede ser futbolista y
un orden, reconstruir esos papeles.
pirómanos comentarista. En las primeras déca-
Así se produce el quiasmo: al prin- Juan Villoro das de este siglo, y tras las desapari-
LA UTILIDAD DEL
cipio el método de edificar un pala- DESEO ciones de Paz, Monsiváis y Fuentes,
cio serviría metafóricamente para Barcelona, Anagrama, Villoro fue emergiendo como una
2017, 388 pp.
recuperar la memoria; en la secuen- de las figuras de referencia de la lite- LETRAS
LETRASLIBRES
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cia siguiente, la memoria permi- ratura mexicana. Carismático y con ABRIL
ABRIL2017
2018
te que se levante si no un palacio sí gran facilidad de palabra, en algún
un laberinto, una especie de sistema momento parecía imposible voltear
de cajas entre las que poco a poco el a cualquier lado y no verlo: Villoro
personaje autor va encontrando PABLO SOL MORA en la televisión, comentando el
el verdadero cauce. Es una construc- Hay escritores –quiero decir poetas, Mundial o explicando las pirámides
ción de intricados niveles, un corre- narradores, dramaturgos, etcétera– de Teotihuacán; publicando incan-
lato apropiado para un discurso de que son también notables críticos. sablemente artículos en los periódi-
esas características; la narración Desde luego, no siempre es el caso, cos; acompañando a los zapatistas;
de un hombre que se siente ence- pues igualmente hay escritores que presentando un nuevo libro de cró-
rrado dentro de los ojos de una ser- en ningún momento sienten la nece- nicas o cuentos; apadrinando a
piente y que sueña con una serpiente sidad de dar testimonio de sus auto- jóvenes narradores; ingresando
que a su vez sueña, ajena a si el hom- res y obras favoritos. En ocasiones, a El Colegio Nacional; estrenando
bre está despierto. Cuando soñamos que la crítica literaria del escritor-crí- obras de teatro; presentándose en
soñamos está más próximo el despertar. tico está supeditada a sus desig- el Vive Latino; tuiteando aforismos;
Por supuesto que las peculia- nios creativos y sirve, sobre todo, redactando la Constitución de la
ridades formales de esta excelente para entender su propia obra, no Ciudad de México, etc. Sobra decir
novela de Ruy Sánchez no se ago- tanto la ajena (suele suceder con los que esta casi omnipresencia implica
tan en este planteamiento. El libro muy grandes: cuando Tolstói escri- beneficios y también algunos peli-
va mucho más allá y cada uno de be sobre Shakespeare, por ejemplo, gros. Uno de ellos es que el perso-
sus elementos permite escrutar la en realidad escribe sobre Tolstói). A naje opaque al escritor y la obra. Su
profunda armonía que tiene como veces, sin embargo, el creador lleva proverbial ingenio provoca, en oca-
un todo. A un tiempo es un elogio dentro de sí un verdadero crítico, siones, un fenómeno similar al que
de la digresión y de la necesidad de alguien que, al mismo tiempo que él mismo observa en Monsiváis en
la memoria como centro vital. realiza una lectura comprometida y uno de los ensayos recogidos en este
Historia de un individuo anónimo, personal de una obra, no subordi- libro: “en su condición de humoris-
extraviado en las rápidas y peligro- na esta a un fin individual y busca, ta, corrió el albur de ser visto como
sas corrientes de las ideologías –la ante todo, su mejor comprensión un ‘hombre de ocurrencias y no de
suya: el comunismo–, es también sin otro propósito que el de ofrecer ideas’, según señaló Octavio Paz en
la célebre polémica que sostuvie- texto de creación, que sea él mismo de Bloom y toda noción de canon
ron en 1977. En ocasiones, el humor literatura. Ambas condiciones se es autoritaria. Los lectores debe-
despierta a la reflexión; en otras, cumplen aquí. Uno quiere correr mos apelar a hacer lecturas más
la inhibe”. Así como el público de a releer a los rusos después de “Las horizontales y menos verticales; me
Monsiváis a veces ya solo espera- palabras de los héroes. Apuntes parece que uno de los grandes défi-
ba el chiste y estaba predispuesto a sobre literatura rusa” o los textos cits de la crítica es que se funda en
reírse de lo que fuera, así el públi- sobre Gógol y Dostoyevski; ve bajo exceso en la noción de jerarquía”.
co de Villoro a veces parece ya solo una nueva luz a López Velarde y Por supuesto que toda noción de
aguardar el comentario ingenioso y Joyce tras la lectura de “‘Históricas canon, como de clásico y tradi-
la frase brillante. pequeñeces’. Vertientes narrativas ción, tiene algo de autoritaria (no
En La utilidad del deseo están en Ramón López Velarde”, con su porque se base exclusivamente en
algunas de las mejores páginas magnífico final, digno del mejor un principio de autoridad y quie-
que ha escrito, no solo de crítica, relato. En definitiva, solo la forma ra imponerse a la fuerza, sino por-
y yo pondría este libro junto a los puede transformar la crítica lite- que exige, de entrada, un cierto
LIBROS
otros suyos que prefiero: El testigo raria en literatura. Villoro sabe ir reconocimiento cuya justificación
y Llamadas de Ámsterdam, dos obras al fondo de un texto, analizarlo e debe verificarse luego en la lec-
maestras de la novela en los extre- iluminarlo sin recurrir a abstrusas tura). No hay auctor sin auctoritas,
mos del género, y el libro de cuen- teorías ni utilizar una jerga crípti- y esta es siempre vertical. No hay
tos La casa pierde. El ensayo de crítica ca y pseudocientífica, como tanto crítica literaria sin noción de jerar-
62 literaria es un género arduo que gusta a cierta crítica, especialmente quía y, de hecho, si la crítica actual
es necesario dominar con maes- académica, cuya inanidad se disfra- presenta un déficit es justamen-
tría para hacerlo atractivo al lector. za de oscuridad y falsa sofisticación. te el ocasionado por la erosión de
Arranca, de entrada, con un hán- Mucho podrían aprender los críti- dicha idea (no hay que discrimi-
dicap: ¿por qué alguien habría de cos de la lección de profundidad y nar a nadie; todos los escritores y
LETRAS LIBRES ponerse a leer un texto que trata de claridad que encierra este libro. las obras son dignos de la misma
ABRIL 2018 otro texto cuando podría perfec- Por esta misma excelencia, atención, especialmente aquellos
tamente ponerse a leer una nove- llama la atención que su autor a los que nunca se les ha presta-
la, un cuento o un poema? ¿No asuma a veces posiciones de un do atención, etcétera). No hay, sin
sería, de hecho, mucho más razona- cierto populismo cultural-literario, embargo, de qué preocuparse por-
ble? Creo, sin embargo, que habría de un igualitarismo políticamente que, en los hechos, la crítica que
por lo menos dos razones para jus- correcto (no vaya alguien a pensar, ejerce Villoro obedece a las ideas
tificar la lectura de un texto críti- dios me libre, que somos unos eli- de canon, autoridad y jerarquía,
co: que nos descubra una obra que tistas), como cuando declaró hace y es sobresaliente en buena parte
ignorábamos o nos haga compren- poco en el sitio web de Letras Libres por eso.
der mejor una que ya conocíamos, a propósito de la idea de canon: “la En el prólogo, recordando el ori-
y que esté tan bien escrito como el idea del canon es una idea imperial gen boscoso de los libros y los separa-

sus
dores de madera, Villoro reflexiona:
“escribo de otros con una ilusión
parecida, pensando que deben ser

crí
leídos y, algo aún más desmesurado,
que acaso lo serán por lo que aquí se
dice. Lo que sale del bosque, regresa

base
al bosque. Leer libros: una forma de
que arda la madera”. Así es: la lite-
ratura prende el fuego y provoca el
incendio; es la honrosa misión de la
01 (55) 91·83·7800 / 7822 crítica propagarlo. ~
PABLO SOL MORA es escritor. El fce
publicó el año pasado Miseria y dignidad
www.letraslibres.com/suscribete del hombre en los Siglos de Oro.
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