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Cómo Hacer Un Ensayo

Bien
 INICIO

 ENSAYO
O Introducción
O Elección y Delimitación del Tema
O Desarrollo o Argumentación
O Conclusión
O Pasos Para Realizar Un Ensayo
O Partes de un Ensayo
O Tipos de Ensayo

 EJEMPLOS DE ENSAYOS
O Ejemplos de Ensayo Diversos

 OTRAS GUÍAS
O Como se hace un Resumen
O Como se hace un Cuento
O Como se hace un Reporte
O Como Hacer Un Mapa Conceptual
O Como Se hace una Monografía
O Como Hacer Un Cuadro Sinóptico
O Como Hacer Una Encuesta
O Como Hacer Un Tríptico
O Como Hacer Un Acta
 Ejemplo de un Acta
O Hoja de Vida
 Ejemplo de Hoja de Vida

 EJEMPLOS
O Ejemplos de Introducción
O Ejemplos de Hipótesis
O Ejemplos de Metáforas
O Ejemplo de Proyecto de Vida

 LITERATURA
O Como hacer un Verso
O Como Hacer un Poema

 COMO ESTUDIAR MEJOR


Estas Aquí:Hogar

Cómo hacer un ensayo.


Te diré exactamente cómo hacer un ensayo bien hecho. Intenté ser lo más breve
posible. Mi objetivo es que, a la brevedad, hagas un ensayo de calidad. La
práctica hace al maestro, como dicen las lenguas. Si te cuesta un poco de trabajo
al principio, sólo analiza, es el esfuerzo necesario para lograr nuestro objetivo.

Definición de Ensayo:

(Ir al texto Teoría del ensayo, de José Luis Gómez Martínez)

Más adelante, este autor hace referencia a que la voz “ensayo” (o “ensaye”),
significa prueba, reconocimiento, examen. Pero ¿examen de qué? Nada más y
nada menos que examen de nuestro pensamiento. El ensayo es un escrito en el
que el autor refleja la forma en que su pensamiento discurre.

Partes del ensayo:


El ensayo consta de tres partes
fundamentales: introducción, desarrollo y conclusión.

La introducción normalmente es corta, pero todo depende de la envergadura


de nuestro escrito (algunas necesitaran una extensión remarcable, otras no). Su
función es introducir al lector en el tema que trataremos y, si es necesario,
ponerlo al tanto de lo que se ha dicho del tema hasta el momento. En ella se
presenta la hipótesis. La hipótesis es la idea que buscamos realizar, esclarecer
o sustentar a lo largo de nuestro ensayo y alrededor de ella se desarrollará el
cuerpo del texto. Es, en sí, la semilla de la que nace el ensayo. Es lo primero que
hay que dominar para saber cómo hacer un ensayo. (aprender cómo hacer una
introducción aquí)
El desarrollo es el cuerpo del ensayo. Abarca la mayor parte del texto y en él
se exponen los argumentos que aclaran y sustentan nuestra hipótesis. Aquí, si
el ensayo requiere de un rigor académico, se insertará el aparato crítico (citas,
notas y referencias) necesario para que nuestros argumentos sean sólidos.

La conclusión es la parte final del ensayo. En ella podemos hacer una


recapitulación de las principales líneas argumentativas siguiendo una línea
desde la hipótesis y terminar dando nuestro punto de vista o resolución final del
tema. (Aprende cómo hacer una conclusión aquí)

¿Qué características internas debemos


conocer para saber cómo hacer un
ensayo?
Además de estas partes esenciales, para saber cómo hacer un ensayo
debemos conocer algunas de las características internas (cualidades) que
este género literario posee:

 El ensayo necesita tener actualidad del tema tratado. En este sentido, podemos
guiarnos para la elección del tema tomando en cuenta el tipo de público al que va
dirigido.
 El ensayo no pretende agotar todas las posibilidades de un tema, sino que se
enfoca sólo a una parte del mismo.
 Se pueden parafrasear las citas que realicemos para amenizar la lectura
(depende del estilo que busquemos).
 Es importante que el ensayo tenga un carácter dialógico para mantener la
atención del lector.
 El ensayo puede servir como confesión, ser subjetivo.
 A diferencia de otros géneros literarios, el ensayo carece de estructura rígida.
Obedece, más bien, al discurrir de la mente del autor.
 Por su estructura flexible, el ensayo acepta digresiones, siempre y cuando tengan
una intención determinada dentro del cuerpo mismo del texto.
 Debe sugerir algo o estimular a la reflexión, causar interés; y si logramos cambiar
la perspectiva del lector respecto al tema, habremos triunfado.
 ¿Cómo hacer un ensayo si no tienes tema definido? A partir de cualquier tema
puede surgir un ensayo. Aquí encontramos varios ejemplos del padre del
ensayo: Michel de Montaigne que te pueden ayudar a elegir el tema.
Ahora que sabes a grandes rasgos cómo hacer un ensayo, una última
sugerencia: es recomendable, antes de comenzar la escritura de tu ensayo, dar
lectura a ensayos que estén consagrados por el paso del tiempo. El tiempo es
sabio, dicen por allí, y los escritos que perduran diversas épocas lo hacen por su
sencillez y porque, a pesar de tantos años, siguen siendo actuales. Cualquier
duda de cómo hacer un ensayo te pido me la escribas en los comentarios.

Pasos para hacer un ensayo:

1.- Haz una investigación bien hecha del


tema que vas a escribir
Antes de que empieces a escribir debes saber bien de lo que vas a redactar.

Puedes buscar en Internet o en la biblioteca local acerca de tu tema. Puedes


pedir ayuda al encargado de la biblioteca para buscar los mejores libre que te
ayuden en tu investigación.

A muchos profersores no les gusta que uses Wikipedia como fuente de


información, averigua si tu profesor la acepta o no antes de empezar tu
redacción.

Averigua qué tipo de bibliografías busca tu profesor que utilices para tu ensayo.

Como evaluar la fuente de información:

 Autor o creador: ¿Cuáles son las credenciales del autor (tipo de educación,
libros escritos, experiencia) en esta área?. ¿Has visto al autor citado en otros
fuentes?. Los autores respetables son citados frecuentemente por otros
escolares.
 Año de la publicación: ¿La fuente de información esta al día? Los temas
médicos o científicos deben tener una fuente de información actual. Los temas
de humanidades ocupan que se hayan escrito hace muchos años.
 Edición: ¿Es la primera edición? Si la fuente lleva varias ediciones es que
requirió actualizaciones.
 ¿Quién publicó la fuente?

2.- Busca y analiza otros ensayos bien


hechos de tu tema
Busca ensayos de tu tema que vas a escribir, y préguntate ¿qué es lo que hace
al ensayo estar bien redactado?

Una de las formas más efectivas para desarrollar tus habilidades de escritura
es analizar los escritos de alguien más.

Ver muchos estilos de escritura, y diferentes maneras de abordar un tema es


de mucha ayuda.

En la era del Internet, es muy fácil encontrar ensayos para revisar en cualquier
tema. Considera los siguientes ejemplos:

1. Ejemplos profesionales. Un excelente lugar para empezar son por los ensayos
escritos por profesionales. Verás como un profesional estructura y crea el
ensayo, aparte de que el argumento del profesional te va a resultar de gran
ayuda al escribir tu ensayo
2. Ejemplos de Internet – El mundo del Internet ofrece un mundo de información –
y esto incluye decenas de miles de ensayos. Hay muchos ensayos en Internet
de tu tema que te pueden ayudar.
3. Blogs – Busca blogs de autores respetables que te pueden dar ideas para
escribir tu ensayo.

3.- Haz una lluvia de ideas para


empezar con tu redacción
La lluvia de ideas es un método que pueden usar los estudias para generar
ideas para redactar su ensayo. Aquí tu meta es poner tus pensamientos en
papel sin preocuparte de estar organizado, si tienen sentido o que podrían
encajar tus pensamientos unos con otros.

Ejemplo: si tu tema es “La importancia del currículum vitae para encontrar un


buen trabajo”, intenta poner todas tus ideas de porqué es importante escribir un
currículum bien hecho en el papel sin tomar en cuenta que tan buenas sea o
no. Ya que pusiste todo lo que se te ocurrió selecciona las mejores para hacer
tu ensayo.

Esto no funciono para todos, hay personas que la lluvia de ideas no es de


mucha ayuda para otras personas si lo es.

4.- Elige el argumento o la propuesta


de tu ensayo
Esto dire al lector de que es tu ensayo y que punto tu el autor estara haciendo.
Tú sabes de que va a hablar tu ensayo. Elige la ideaprincipal de tu ensayo,
puedes elegir de una a tres ideas para redactar tu ensayo.

Un ejemplo de un argumento de un ensayo:

“La existencia del imperio británico del siglo XVII al Siglo XIX tuvo muchas
consecuencias en la formación del mundo moderno, al crear instituciones que
pudieron dar las bases para formación de la economía de Estados Unidos, la
economía más grande del mundo actualmente”

5.- Haz un plan de tu ensayo


Ordena tus ideas. Escribe una idea principal, y abajo escribe mínimo 3
argumentos que sostienen tu idea principal.

La proposición: “La formación del Imperio británico en la era colonial hizo al


mundo moderno”

Ejemplo 1: “El idoma que más se usa en los negocios a nivel internacional
actualmente es el inglés”

Ejemplo 2: “La economía más grande del mundo actualmente es Estados


Unidos, una ex-colonia del imperio británico”

Ejemplo 3: “El país con más consumismo per capita es Australia, en el pasado
una colonia británica”
6.- Escribe el desarrollo de tu ensayo
Aquí escribe tus argumentos y tus ideas de forma detallada. Toma en cuenta el
número de palabras o párrafo como límite mínimo y máximo que te pidió tu
profesor.

Para conocer los pasos para escribir el desarrollo de forma correcta para tu
ensayo haz click aquí.

9.- Redacta el título de tu ensayo y una


introducción hecha de forma correcta
Para conocer los pasos para escribir una introducción de forma correcta para tu
ensayo haz click aquí.

10.- Haz la conclusión de tu ensayo


Para conocer los pasos para escribir una conclusion para tu ensayo haz click
aquí.

11.- Revisa tu ensayo


Como es casi imposible de ser objetivo con tu propio ensayo si lo revisas de
forma inmediata. Puedes optar por esperar un tiempo o buscar alguien que te
ayuda a revisarlo.

a) Espera un día antes de revisar tu ensayo para estar con la mente fresca. No
entregues un ensayo sin haberlo editado y revisado antes, aumentas la
probabilidad de que tenga erroes y no expliques de forma específica tus ideas.

b) Asegúrate que no tengas ni un solo error de ortografía. Es uno de los errores


básicos que no se puede permitir en un ensayo. Asegúrate que no tengas
ningún error ortográfico. Si tienes duda de como se escribe alguna palabra
buscála en el diccionario o en un buscador en Internet como se escribe de
forma correcta.

b) Asegúrate que no tengas ni un solo error en el uso de puntos y comas.

c) Elimina las palabras que repites mucho o que no se ocupen.

d) No escribas tu ensayo en forma informal. Debes de escribir tu ensayo con un


tono serio.
e) Quita la información que se desvíe del tema y del argumento principal de tu
ensayo.

Si quieres ver ejemplos de ensayos haz click aquí.

Ideología
Para la corriente de la Ilustración bautizada por Napoleón como "ideólogos",
véase Sociedad de Auteuil.
En ciencias sociales, una ideología es un conjunto normativo de emociones, ideas y
creencias colectivas que son compatibles entre sí y están especialmente referidas a la
conducta social humana. Las ideologías describen y postulan modos de actuar sobre
la realidad colectiva, ya sea sobre el sistema general de la sociedad o en uno o varios
de sus sistemas específicos, como son el económico, social, científico-
tecnológico, político, cultural, moral, religioso, medioambiental u otros relacionados al
bien común.
Las ideologías suelen constar de dos componentes: una representación del sistema,
y un programa de acción. La representación proporciona un punto de vista propio y
particular sobre la realidad vigente, observándola desde una determinada perspectiva
compuesta por emociones, percepciones, creencias, ideas y razonamientos, a partir
del cual se le analiza y compara con un sistema real o ideal alternativo, finalizando en
un un conjunto de juicios críticos y de valor1 que plantean un punto de vista superior a
la realidad vigente. El programa de acción tiene como objetivo acercar en lo posible
el sistema real existente al sistema ideal pretendido.
Por su receptividad frente al cambio, hay ideologías que pretenden la conservación del
sistema - conservadoras-, su transformación radical y súbita -revolucionarias-, el
cambio gradual -reformistas–, o la readopción de un sistema previamente existente -
restaurativas-.
Por su origen, alcance y propósito, las ideologías pueden desarrollarse gradualmente
a través de la observación, el diálogo, el ajuste mutuo y el consenso sobre lo que es
considerado socialmente correcto, desviado o dañino, o bien ser impuestas por un
grupo dominante especialmente interesado en generar influencia, conducción o control
colectivo, sin distición si éste es un grupo social, una institución, o un movimiento
político, social, religioso o cultural o si su propósito se centra en promover el bien
común o un interés particular.
El concepto de ideología se diferencia del de cosmovisión (Weltanschauung) en que
éste se proyecta a una civilización o sociedad entera, en cuyo caso está relacionado
con el concepto de ideología dominante, cuando esta abarca todos los sistemas
específicos de la sociedad y es compartida por una amplia mayoría de la población.
Por su naturaleza colectiva, el concepto rara vez se restringe al modo de pensar de
un individuo aislado o particular.

Índice
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 1Uso despectivo del término


o 1.1Egoísmo grupal
o 1.2Dogmatismo y totalitarismo
 2Origen del término
 3Sociología e ideología
 4El origen de las ideologías
 5Concepto marxista de ideología
o 5.1La ideología como crítica totalitaria
 6El siglo de las ideologías
o 6.1El pensamiento débil
 7Véase también
 8Referencias
 9Bibliografía
 10Enlaces externos

Uso despectivo del término[editar]


En ocasiones se usa el concepto ideología para desprestigiar o descalificar a un
sistema de pensamiento, concepción del mundo o autor, señalando que está
ideologizado. En principio, una ideología es una postura fundamentada que propone
un punto de vista superior y programa de acción propositivo ante una situación social.
Sin embargo, una ideología en manos de un grupo dominante corrompido opera como
un sistema de creencias y racionalizaciones que refuerza su propia posición de
privilegio. El uso despectivo del término entiende a la ideología como un discurso de
control social que:

 Obedece a los intereses y al egoísmo grupal de sus postulantes, en lugar de


responder a una búsqueda del bien común,
 Posee un conjunto de soluciones fijas y preestablecidas para los problemas
sociales,
 Es dogmático, planteando premisas normativas irrefutables y que no pueden ser
comprobadas,
 Se acompaña del proselitismo, propaganda y, en grados extremos,
del adoctrinamiento.
 Cuenta con justificaciones internas y causas ajenas a su control para explicar sus
propios fracasos,
Egoísmo grupal[editar]
En su disertación sobre el bien humano, Bernard Lonergan detalla la relación entre
ideología corrompida y egoísmo grupal de quien la postula, y declara: "Mientras que el
egoísta individual tiene que soportar la pública censura de su modo de proceder, el
egoísmo de grupo no solamente dirige el desarrollo a su propio engrandecimiento, sino
que también abre un mercado para las opiniones, doctrinas y teorías que justifican su
proceder, y revelarán al mismo tiempo que los infortunios de otros grupos se deben a
la depravación que los corroe."2
Es decir, la ideología se convierte en un medio práctico que habilita a la vez la
aprobación de las mayorías, su sometimiento, la autojustificación de conductas y el
error de los oponentes, aunque el conjunto de ideas no respondan a la realidad, al
interés genuino de la población ni al bien común.
Dogmatismo y totalitarismo[editar]
Según este uso peyorativo, las ideologías ven el mundo como algo estático. Es por
este hecho que cualquier ideología se ve a sí misma como la depositaria de las ideas
que pueden resolver cualquier problema de la sociedad, ya sea presente o futuro. Esto
convierte a la ideología en un dogmatismo, pues se cierra a las ideas de los demás
como posible fuente de soluciones a los problemas que se plantean en el día a día,
siendo ella la explicación total y última; lo que algunos llaman explicación feroz.
En casos extremos, una ideología puede llevar a negar la posibilidad de disentir,
dando por verdad irrefutable sus postulados. Llegados a considerar la ideología como
verdad irrefutable, se abre el camino al totalitarismo, ya sea político o religioso,
también llamado Teocracia. Cualquiera que disienta pasa a ser un problema para el
grupo dominante, pues va contra la verdad dogmática que proclama la ideología. Tal
es el problema que plantean disidentes, facciones,3 y sectas.

Origen del término[editar]


El término ideología fue formulado por Destutt de Tracy (Mémoire sur la faculté de
penser, 1796), y originalmente denominaba la ciencia que estudia las ideas, su
carácter, origen y las leyes que las rigen, así como las relaciones con los signos que
las expresan.
Medio siglo más tarde, el concepto se dota de un contenido epistemológico por Karl
Marx, para quien la ideología es el conjunto de las ideas que explican el mundo en
cada sociedad en función de sus modos de producción, relacionando los
conocimientos prácticos necesarios para la vida con el sistema de relaciones sociales;
la relación con la realidad es tan importante como mantener esas relaciones sociales,
y en los sistemas sociales en los que se da alguna clase de explotación, evitar que los
oprimidos perciban su estado de opresión. En su célebre prólogo a su
libro Contribución a la crítica de la economía política Marx dice:
[...]El conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura económica de la
sociedad, la base real sobre la que se levanta la superestructura jurídica y política y a la que
corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida
material condiciona el proceso de la vida social política y espiritual en general. No es la
conciencia del hombre la que determina su ser sino, por el contrario, el ser social es lo que
determina su conciencia.4

Sociología e ideología[editar]
Hablamos de ideología cuando una idea o conjunto de ideas determinadas
interpretadoras de lo real son consideradas como verdaderas y son ampliamente
compartidas conscientemente por un grupo social en una sociedad determinada.
Tales ideas se convierten en un rasgo fuertemente identitario, de forma similar a
la religión, la nación, la clase social, el sexo, partido político, club social, etc. y se
forman tanto en grupos pequeños y cerrados como las sectas o grupos mayores y
abiertos como partidarios de un equipo de fútbol...
Exteriormente se ha asociado con mayor fuerza a la política, donde el clientelismo de
los partidos impone unos intereses estrechos y cerrados. En su desarrollo lleva a que
el comportamiento individual pueda derivar en una continuada falsa creencia, en un
falso pensamiento y de ahí a una falsa práctica social. Además interiormente, los
miembros del grupo ideológico admiten o no que determinado individuo pertenezca al
grupo según comparta o no ciertos presupuestos comunes de pensamientos básicos.
La ideología interviene y justifica dirigiendo los actos personales o colectivos de los
grupos o clases sociales, a cuyos intereses sirve. Pretende explicar la realidad de una
forma asumible y tranquilizadora, pero sin criticismo, funcionando sólo por consignas y
lemas.
Ahora bien lo que ocasiona son falsas creencias que mantienen la interpretación o
justificación previa tal como estaba en el imaginario individual y colectivo,
independientemente de las circunstancias reales. Por ello suelen acabar produciendo
una separación entre las ideas y su práctica en la realidad, difícilmente asumible.
Del estudio de la ideología se encarga la Sociología del conocimiento, cuyo
presupuesto básico es la tendencia humana a falsear la realidad en función del interés.
Sigue el interés propio en las maneras de ver el mundo en el grupo social al que se
pertenece; maneras que varían socialmente de un grupo humano a otro y dentro de
sectores diferentes de la misma sociedad.
Interviene sobre el interés personal y cohesiona el grupo donde se asienta, porque
construye una identidad ficticia como forma de vivir y valorar una realidad construida al
margen de ella misma. De ahí que en la mayoría de los casos lleve a una
superposición de discursos según el grado de realidad y a la construcción de utopías.
En el terreno político, y en casos extremos, acarrea la mentira repetida,
la mendacidad. En general se observa que fácilmente se pasa por un interés
desmedido, centrado en la falsa conciencia, hacia la imagen o forma de la idea de la
vida interpretada solamente en función de esas ideas, en definitiva, hacia una
ideología que tiende al totalitarismo.

El origen de las ideologías[editar]


El origen de la mayoría de las ideologías se encuentra en una corriente
filosófica cuando asume una versión muy simplificada y distorsionada, por falsa
creencia, de la filosofía original. En este sentido se produce, de forma general, un
carácter insincero, cuando un pensamiento original se convierte en «....ismo» (Platón
→ platonismo; Marx → marxismo; capital → capitalismo; anarquía → anarquismo;
etc.).
Su origen se sitúa en el interés personal, de acuerdo con las necesidades que
sustentan socialmente un determinado pensamiento. Se separa y disocia de la
realidad, porque la manipula en forma de propio interés.
Los primeros filósofos que estudiaron la «ideología», los psicologistas franceses
(Condillac, Cabanis, Destutt de Tracy), situaron esa necesidad en el «yo interior»,
interpretado de diversas formas (psicologismo y psicofisiologismo). El sujeto se opone
a lo exterior, que se da como suceso, puesto que requiere la reflexión individual. Estos
filósofos franceses pretendían estructurar una teoría sobre el materialismo primitivo de
las sensaciones y de ahí su derivación en emociones, pasiones y sentimientos. De
manera que del hecho, del suceso o del acontecimiento exteriores se pasa
psicológicamente a la manera interior de captar las cosas y apreciar estas categorías
de la psicología personal.
Más tarde el compromiso político de filósofos sociales (socialistas utópicos, Saint-
Simon, Fourier, Proudhon) situó el interés en las necesidades de la vida social. El
vuelco que protagonizó al extenderse al ámbito de la sociedad fue considerable. Del
interés del individuo se pasó al interés del grupo. Esto provocó que se acuñase el
calificativo de «doctrinarios» para referirse a los «ideólogos» en su enfrentamiento con
el poder, lo que confirió a la palabra un sentido peyorativo que a día de hoy no ha
perdido.
Después del psicologismo de los franceses, se pasó, primeramente, a las formas
filosóficas propias y, posteriormente, a las relaciones económicas. El sentido más
elaborado de ideología, en el primer sentido, es el de Hegel y, en el segundo, de Marx.
Se consideró la ideología como una «escisión de la conciencia», que produce
la alienación, bien sea ésta considerada como meramente dialéctica del pensamiento,
en el idealismo de Hegel o dialéctica material en el materialismo de Marx.
En el siglo XX, la ideología es considerada como problema de comunicación social.
Para los frankfurtianos, de manera especial para Habermas, la ideología expresa
la violencia de la dominación que distorsiona la comunicación. Este habla de la
relación entre el conocimiento y el interés. Esto produce una distorsión que es
consecuencia de una razón instrumental, como conocimiento interesado, y que es la
responsable de la ciencia y la tecnología falsas como ejes de la dominación social. Es
pues necesaria una hermenéutica de la emancipación y liberación. De la misma
forma, Marcuse subraya este hecho en el seno de las clases sociales, en particular
políticamente dentro de los partidos y sindicatos.
Karl Mannheim y Max Scheler enmarcan la ideología en el marco de la sociología del
saber. El saber enmarcado dentro de la dominación política genera tal cúmulo
de intereses que configura la cosmovisión de los grupos sociales. No hay posibilidad
de escapar a una ideología bien construida. Todo gira a su alrededor. Mannheim
distingue entre ideología parcial, de tipo psicológico, e ideología total, de tipo social.
Sartre, por su parte, introduce una idea de «ideología» completamente diferente. Para
Sartre la ideología es fruto de un pensador «creador», capaz de generar un modo de
ver la realidad.5
Por otro lado, Willard van Orman Quine trata la relación entre los objetos exteriores, de
ahí fuera, y los sujetos interiores, de ahí dentro. En otros términos, liga la ideología a
un modo razonado de considerar la ontología.6
A finales del siglo XX, sin embargo, se entra en una época de infravaloración de lo
ideológico, de la mano de las ideologías conservadoras, de forma que algunos han
proclamado el ocaso de los ídolos, como "El fin de las ideologías".7 incluso proclamado
el triunfo del pensamiento único y el "fin de la historia" o el "choque de civilizaciones".8
La ideología como falsa creencia debe estudiarse en términos de su lógica degradada,
más que en la filosofía de la que se deriva. Sin embargo, es difícil comprender cuándo
y en qué términos una filosofía pasa a ser ideología. Max Weber afirma que las
filosofías se seleccionan primero para ser ideologías después, pero no explica,
cuándo, cómo y por qué. Lo que sí podemos asegurar es que existe una relación
dialéctica, es decir de discurso, entre ideas y necesidades sociales, y que ambas son
indispensables para configurar una ideología. Así nace el interés y las necesidades
sentidas por el cuerpo social (o un grupo de éste); no obstante pueden fracasar por no
tener ideas claras que lo sustenten. Al igual que hay ideas que pueden pasar
inadvertidas por no ser relevantes para las necesidades sociales, se requiere una falsa
creencia aparentemente útil para que sea ideología.
Marx, en su Crítica de la Filosofía del Derecho de Hegel, señala lo siguiente:
...Es cierto que el arma de la crítica no puede sustituir a la crítica de las armas, que el poder
material tiene que derrocarse por medio del poder material, pero también la teoría se convierte
en poder material tan pronto como se apodera de las masas. Y la teoría es capaz de
apoderarse de las masas cuando argumenta y demuestra ad hominem; y argumenta y
demuestra ad hominem cuando se hace radical. Ser radical es atacar el problema por la raíz. Y
la raíz, para el hombre, es el hombre mismo...
Marx. Contribución a la crítica de la filosofía del derecho de Hegel. Anales franco alemanes.
1970. Barcelona. Ed. Martínez-Roca, p 103

Concepto marxista de ideología[editar]


Tal como el materialismo histórico define el concepto, la ideología forma parte de
la superestructura, junto con el sistema político, la religión, el arte y el campo jurídico.
Según la interpretación clásica, está determinada por las condiciones materiales de las
relaciones de producción o estructura económica y social y el reflejo que produce es
denominado "falsa conciencia".
El papel de la ideología, según esa concepción marxista de la historia, es actuar de
lubricante para mantener fluidas las relaciones sociales, proporcionando el
mínimo consenso social necesario mediante la justificación del predominio de
las clases dominantes y del poder político.
Entre los marxistas que se han dedicado al estudio de la ideología, o han hecho
comentarios significativos sobre el tema,
están Marx y Engels, Lukács, Althusser, Gramsci, Theodor Adorno y, más
recientemente, Slavoj Zizek.
Pese a que comúnmente suele hablarse de una teoría de la ideología homogénea del
marxismo, ligada al esquema base-superestructura, existen numerosas variaciones
teóricas que tratan este tema. Algunos analistas de la teoría de la ideología marxista,
por ejemplo Terry Eagleton, han llegado a afirmar que en los escritos del propio Marx
existen teorías diferentes sobre el punto.
Durante la etapa estalinista de la URSS, el marxismo quedó reducido al materialismo
dialéctico (o diamat) y a la llamada concepción materialista de la historia. Dichas
doctrinas, codificadas y poco cuestionables, eran enseñadas académicamente, con
una sección incluso en la Academia de Ciencias. Para los marxistas occidentales, y
especialmente para los historiadores de orientación no ortodoxa, que suele
llamarse marxiana, sobre todo en Francia e Inglaterra (más o menos ligados a la
renovación historiográfica de mediados del siglo XX que supuso la Escuela de
Annales), es imposible explicar la historia de un modo tan determinista. Desde ese
punto de vista, suelen encontrarse en la historiografía interpretaciones de la ideología
en el sentido que la inadecuación de la ideología dominante a nuevas condiciones o
el surgimiento de ideologías alternativas que entran en competencia con ella,
produce una crisis ideológica. Así suele admitirse que, aunque desde un punto de vista
marxista clásico suene herético, cuando una ideología dominante no cumple
eficazmente su función hace aumentar la tensión social (lucha de clases) que
contribuye a la crisis de un modo de producción y su transición al siguiente.
La ideología como crítica totalitaria[editar]
El contemporáneo filósofo político australiano Kenneth Minogue se dedicó a observar
la noción marxista de ideología en su obra La teoría pura de la ideología. Para el autor
el marxismo:

 Presupone por ideología un conjunto de ideas funcionales de un individuo que dan


justificación y validez universal a sus intereses.
 Intereses entendidos principalmente como la preservación de sus medios
económicos de subsistencia una vez adoptados; excluyendo de esta categoría su
uso o los fines de consumo, que volverían a los intereses socialmente teleológicos
e infraestructuralmente culturales.
 Los intereses en estas reducidas "condiciones materiales de existencia" estarían
predeterminados tecnológicamente por la particular relación social del individuo
con su ubicación en la división del trabajo, cuya forma no sería modificable ni
elegible, esto es: sus fines serían necesarios en vez de libres.
 Estos intereses tienen la característica de no ser comunes (salvo con miembros de
la misma clase) y contrarios con las otras clases en forma intrínseca, ya que su
naturaleza es la de participar en una relación orgánica dual de opresores-
oprimidos.9
Minogue plantea inmediatamente una versión inversa a esta poniendo de cabeza sus
premisas básicas:

 Las verdaderas ideologías son pseudo-revelaciones que reducen toda la realidad a


la existencia de grupos y géneros con predeterminados intereses opuestos.
 Intereses que encarnarían en sí mismos un sistema de opresión (que incluye la
opresión de unas ideas funcionales por otras).
 Requieren interpretar ciegamente el concepto de liberación como eliminación de
dichas clases de intereses opuestos.
 Y el trato pragmático-revolucionario de todo pensamiento funcional como sistemas
de ideas (como ideologías) basadas en falsas racionalizaciones (siendo la verdad
incognoscible salvo en la realización de la lucha revolucionaria).
Dos poderes ideológicos

Las características de esta noción de ideología como "dogma crítico" se destacan


particularmente en el marxismo, y todas tendrían como particular característica su
tendencia a degenerar en "sociologismos" y "psicologismos" autocontradictorios
(teorías conspirativas en las cuales las formas de organización social no serían
necesidades históricas que generarían a los grupos sociales dominantes y sus
"ideologías", sino a la inversa serían elites las que crearían la sociedad con una
ideología que haría posible su poder; idea esta última que el epistemólogo Karl
Popper ya había denunciado como parte de un marxismo vulgarizado y
malinterpretado).10
También la comunidad de intereses entre grupos no sólo es arbitraria (clases sociales,
géneros, razas), sino que la misma visión ideológica de la sociedad es en realidad
la sociedad ideológica que esta genera, ya que aunque presuma combatir un sistema
de opresión donde sus elementos son orgánicamente funcionales, dicha opresión
dependería sólo de su ocultamiento (cuando en realidad tal ocultamiento requeriría de
una opresión preexistente) y no sería realmente funcional en tanto no fuera planificada
(planificación que la ideología sí necesita generar).
Es por esto que la comunidad de intereses interindividuales que presume el
revolucionario ideológico es una ficción útil (el leninismo habría sincerado este hecho
al afirmar que "los burgueses compiten para vender la soga con la que los van a
ahorcar"), pero termina siendo una realidad forzada cuando la ideología llega al poder.
Minogue vuelve así, contra las propias doctrinas sistémico-clasistas (que tratan de
"ideológico" a todo pensamiento), la acusación de reificación ideológica en nuevos
términos, particularmente al marxismo la generación y dependencia para con sus
propios intereses revolucionarios en una opresiva sociedad sin clases.
La tesis de Minogue fue de gran influencia a fines del siglo XX en los círculos políticos
e intelectuales más cercanos al
pensamiento demoliberal, conservador y neoconservador, por haber dado
sistematicidad a la dialéctica de las democracias liberales occidentales en su
confrontación con las democracias populares marxistas a lo largo de la Guerra Fría.

El siglo de las ideologías[editar]


Denominar al siglo XX como siglo de las ideologías es una expresión acuñada por el
filósofo Jean Pierre Faye en 1998.11 El término ideología, reservado en el siglo XIX al
debate intelectual , se convierte en el siglo XX en el vehículo de grandes movimientos
sociales y de pensamiento, sobre el soporte de grandes masas que son adoctrinadas
por los nuevos medios de comunicación, la propaganda, la violencia y la represión.
En el periodo de entreguerras las ideologías políticas enfrentadas
son fascismo y comunismo fundamentalmente, aunque del siglo XIX hayan sobrevivido
el liberalismo en su versión democrática (frente al que ambos se definen),
el conservadurismo, el socialismo democrático, el anarquismo y
los nacionalismos. Feminismo, pacifismo, ecologismo y los movimientos por
la igualdad racial y el reconocimiento de la identidad sexual son ideologías no
estrictamente políticas, con fuerte vocación transformadora de la sociedad.12 El mundo
religioso parece estar ausente de la mayor parte de las nuevas visiones del mundo (en
alemán Weltanschauung) hasta el final del siglo XX, cuando André Malraux profetizó poco
antes de morir (1976): el siglo XXI será religioso o no será.13 Es pronto para
confirmarlo, pero desde entonces el cristianismo integrista, tanto católico como
protestante y el fundamentalismo islámico se han renovado (personalizados en Juan
Pablo II, Ronald Reagan y el Ayatollah Khomeini) y han encontrado acomodo en la
justificación ideológica de todo tipo de intereses, tanto en los países desarrollados
(donde va más allá del interclasismo de la Democracia cristiana de posguerra) como
en los subdesarrollados (donde sustituye al tercermundismo dominante en el periodo
de la descolonización o a la teología de la liberación de los años 1970). Lo mismo
ocurre con el nacionalismo hindú.14 El europeísmo o movimiento europeo ha entrado
en una clara crisis ideológica de la que es síntoma la incapacidad de definición de los
valores y las fronteras continentales en los debates reformistas que rodean el Tratado
de Lisboa dentro de la Unión Europea.
El pensamiento débil[editar]
Por otra parte, desde las décadas de 1980 y 1990, el concepto de ideología sufre una
devaluación por su inadecuación a nuevos paradigmas intelectuales emergentes,
como el deconstructivismo (Jacques Derrida), o lo más genéricamente
llamado postmodernidad, que proponen un pensamiento débil (Gianni Vattimo), en
cierto modo una ideología flexible y acomodable a las situaciones de cambio
desconcertante que ocurren en el periodo de final de siglo y milenio (especialmente la
caída del muro de Berlín). En ese contexto cultural se entiende la formulación del
concepto de la tercera vía (Anthony Giddens), una adaptación a la globalización y
el liberalismo económico triunfante desde
posiciones socialdemócratas (el laborismo británico de Tony Blair o incluso la
presidencia de Bill Clinton) que en la práctica es una aproximación a muchas
concepciones del conservadurismo.
L o primero que debemos hacer antes de empezar a desentrañar el
término ideología es proceder a establecer el origen etimológico del
mismo. En concreto está claro que procede del griego y está conformado
por la unión de dos partículas de dicha lengua: idea, que se define como
“apariencia o forma”, y el sufijo –logia, que puede traducirse como
“estudio”.

La ideología es el conjunto de ideas fundamentales que caracteriza


el pensamiento de una persona, una colectividad o una época. También
se trata de la doctrina filosófica centrada en el estudio del origen
de las ideas.
La ideología tiende a conservar o a transformar el sistema social,
económico, político o cultural existente. Cuenta con dos
características principales: se trata de una representación de
la sociedad y presenta un programa político. Es decir, reflexiona sobre
cómo actúa la sociedad en su conjunto y, en base a eso, elabora un plan de
acción para acercarse a lo que considera como la sociedad ideal.
Muchas son las ideologías políticas que han existido a lo largo de la
historia, no obstante, entre las más importantes o que más huella han
dejado podemos destacar las siguientes:

Fascismo. En la idea de la nación por encima del individuo, la obediencia


de las masas, la concentración del poder en un individuo que ejerce como
líder y en el machismo (el hombre a trabajar y la mujer a ejercer como
ama de casa) se sustenta esta ideología.

Nacionalismo. La nación como referente de identidad de un territorio


completo es la principal seña definitoria de esta clase de ideología que
puede ser de muy diverso tipo: económica, religiosa, étnica…

Liberalismo. Esta ideología política se puede definir como aquella que


apuesta de manera contundente por lo que es la división de poderes del
Estado, la democracia representativa, los derechos individuales de los
ciudadanos y el estado de derecho. Sin olvidar tampoco lo que es la
tolerancia religiosa, la igualdad entre personas y el derecho a la propiedad
privada.

El anarquismo, el conservadurismo, el feminismo, el capitalismo, el


comunitarismo o el ecologismo son otras de las ideologías que han
adquirido más peso y presencia en el mundo.

La noción de ideología se asemeja a la


de cosmovisión (Weltanschauung), aunque ésta puede referirse,
además de a una cultura entera, a un individuo particular (lo que no
puede hacerse con la ideología, ya que no existe una ideología que
pertenezca a una sola persona).
El término ideología fue acuñado por Destutt de Tracy para denominar
a la ciencia que estudia las ideas y las relaciones entre los signos que las
expresan. Más adelante, Karl Marx transformó a la ideología en el
conjunto de ideas cuya relación con la realidad es menos importante que
su objetivo (evitar que los oprimidos perciban su estado de opresión). Por
eso Marx afirma que la ideología genera una falsa conciencia sobre las
condiciones materiales de existencia del hombre.
En este sentido, la ideología es una herramienta de control
social para despojar al ser humano de su libertad, transformándolo en
parte de una masa manipulable.
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