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El valor agregado bruto (VAB) o valor añadido bruto es la macromagnitud

económica que mide el valor añadido generado por el conjunto de productores de


un área económica, recogiendo en definitiva los valores que se agregan a los bienes
y servicios en las distintas etapas del proceso productivo.
A partir del valor añadido bruto de un país se obtiene fácilmente el PIB, con el que
mantiene una estrecha relación, pues ambos están midiendo el mismo hecho. El
PIB se obtiene después de añadirle al valor agregado del país los impuestos
indirectos que gravan las operaciones de producción.

En la economía empresarial, el valor añadido de una empresa es la diferencia entre


el importe de las ventas de la empresa y las compras hechas a otras empresas sin
incluir la depreciación del capital fijo durante el período. Al deducir la depreciación
se obtiene el valor agregado neto. La magnitud, a nivel macroeconómico, lo que
hace realmente es el sumatorio del valor agregado por todas las empresas de un
país. También puede calcularse sumando los pagos a los factores de la producción;
es decir la remuneración a los empleados, el consumo de capital fijo, el excedente
de operación (pagos a la mano de obra no asalariada); los intereses, regalías y
utilidades y las remuneraciones a los empresarios así como los impuestos indirectos
deducidos los subsidios que concede el gobierno.

Se incluyen la producción para autoconsumo – la que produce una unidad y ella


misma la consume- y la fabricación de activos fijos para su propio uso. Tanto el PIB
como el PGB pueden ser calculados a través de los métodos del Gasto, del Ingreso
y del Valor Agregado, que generan resultados equivalentes debido a la
correspondencia entre producción, ingresos y gastos.

El Método del Gasto consiste en medir los gastos de consumo e inversión de los
agentes económicos (familias, empresas y gobierno). Se excluyen las compras de
bienes o servicios intermedios y también los bienes o servicios importados. El
Método del Ingreso, en cambio, implica medir las retribuciones a los factores de la
producción (trabajadores, empresarios, accionistas, etc.). Por último, el Método del
Valor Agregado (o método de la producción), consiste en sumar el Valor Agregado
Bruto (VAB) de todas las unidades productivas ubicadas en el territorio considerado.
El VAB puede ser calculado mediante la siguiente fórmula:

VAB = PGB = VBP – CI

Donde, VBP es el Valor Bruto de la Producción y CI es el Consumo Intermedio de


la unidad productiva considerada.
¿QUE SE ENTIENDE POR CONSUMO INTERMEDIO?
El consumo intermedio es un concepto económico equivalente al valor de aquellos
bienes y servicios cuyo fin es su empleo en la producción de productos de nueva
creación. Es decir, el valor que se otorga a la utilización de los denominados inputs
de un proceso productivo.

A la hora de definir qué bienes o servicios son considerados como inputs de


producción es necesario dejar claro que los activos fijos son excluidos de esta
clasificación. Estaríamos hablando en este caso de activos como maquinaria o
instalaciones como fábricas o cadenas de montaje.

A grandes rasgos, el consumo intermedio se centra en la valoración de bienes no


duraderos y aquellos servicios consumidos en la producción de nuevos bienes y
servicios. Dentro de dicha definición anterior cabe incluir diferentes aspectos a tener
en cuenta, como los costes de mantenimiento de los citados bienes de capital o los
de diseño y desarrollo de productos.

Es común y frecuente que la fabricación de nuevos productos suponga la utilización


de otros que previamente han sido también producidos. Si ponemos como ejemplo
sencillo el proceso de producción de una guitarra, veremos que su fabricación es
necesariamente precedida de la producción de elementos como cuerdas o el cuerpo
de madera. Por lo tanto, la guitarra se produce con madera (que es consumo
intermedio de una fábrica de maderas) y con cola (previamente consumo intermedio
de una fábrica de productos adhesivos químicos).

En ese sentido, existen diferentes formas mediante las cuales el consumo


intermedio puede ser incluido en un proceso de producción cualquiera. En otras
palabras, dependiendo del grado de manipulación con el que se emplee este input,
ya que pueden ser incluidos directamente (por ejemplo los tornillos en un proceso
de montaje), moldeables o procesados (en el ejemplo de la guitarra sería la madera
a la cual se le da forma de instrumento) o consumidos de manera completa (en el
caso de los recursos energéticos empleados en el proceso, como la electricidad
necesaria).