Sie sind auf Seite 1von 18

1- PROTOCOLO CLÍNICO PARA EL DIAGNÓSTICO Y

TRATAMIENTO DE FIEBRE TIFOIDEA

1.1.- TITULO, FECHA DE ELABORACIÓN, AUTORES

TITULO: PROTOCOLO CLINICO DIAGNÓTICO DE LA FIEBRE TIFOIDEA

FECHA DE ELABORACIÓN: 12/02/2018

AUTORES:

DIMENSIÓN No CONTENIDOS

La fiebre tifoidea es un problema de salud pública en los países en


desarrollo. De acuerdo con el Boletín de la Organización Mundial de la
Salud (OMS) se observa un incremento de 21.6 millones a 26.9
millones de casos de fiebre tifoidea, con más de 200 mil muertes por
año (Crump JA, 2004; Storey HL, 2015). La región de Latinoamérica
tiene una incidencia media de fiebre tifoidea de 10 a 120 casos por
cada 100 mil habitantes, por año (Buckle G, 2010)

I.1. Definición de La fiebre tifoidea es una enfermedad sistémica, febril, aguda, de


1
problema origen entérico, secundaria a la infección por S. typhi, aunque
ocasionalmente puede ser originada por S. paratyphi A, S.
schotmuelleri o S. hirschfeldii (antes S. paratyphi C). (Social, Instituto
Mexicano del Seguro, 2016)

PRESENTACIÓN CLÍNICA

Caracterizada por un comienzo insidioso, con manifestaciones no


específicas, que consisten en fiebre continua, malestar general,
anorexia, cefaleas, bradicardia relativa, tos no productiva, manchas
rosáceas en el tronco, estreñimiento o diarrea y afectación de los
tejidos linfoideos. El cuadro clínico de la fiebre paratifoidea suele ser
menos intenso y con una tasa de letalidad menor. En ocasiones, puede
originar complicaciones graves como son la perforación intestinal y la
hemorragia intestinal. (Red nacional de vigilancia epidemiológica,
2012)

AGENTE ETIOLÓGICO

El género Salmonella pertenece a la familia Enterobacteriaceae; son


bacilos gramnegativos, no formadores de esporas, anaerobios
facultativos, provistos de flagelos y móviles. Crecen bien en los
medios de cultivo habituales. De acuerdo con la presencia de los
antígenos O (lipopolisacárido), Vi (polisacá- rido capsular) y H
(flagelar) pueden actualmente serotiparse en más de 2300
serovariedades. (R. Jurado Jiménez, 2010)

Salmonella entérica es un patógeno transmitido por alimentos y


animales; su diseminación se puede presentar también a partir de
humanos reservorios, quienes luego de haber tenido la enfermedad
pueden permanecer por más de un año excretando la bacteria por la
materia fecal, pues Salmonella tiene la capacidad de resistir la acción
de la bilis y permanecer en la vesícula biliar. Estos reservorios
mantienen constante la circulación del microorganismo en una zona
2 geográfica y contribuyen a la presentación de casos esporádicos y
brotes. (Cardona-Castro N.M., 2007)

MODO DE TRANSMISIÓN

La transmisión de este evento se hace por agua o alimentos


contaminados con heces u orina de un enfermo o portadores crónicos
biliares de Salmonella Typhi y S. Paratyphi, que contaminan
intermitentemente agua o alimentos. Los alimentos más implicados
son las frutas y verduras (fertilizadas con heces o regadas con aguas
contaminadas), mariscos procedentes de lechos contaminados (aguas
servidas), en particular las ostras). En la leche y los productos lácteos
contaminados el agente puede perdurar hasta por dos meses y los
enfermos no diagnosticados son vehículos de transmisión
importantes. El congelamiento no destruye la bacteria, por lo tanto
los alimentos congelados y refrigerados pueden ser vehículos de
transmisión. (Instituto Nacional de Salud, 2010)
Debido a estas características de transmisión, la salmonelosis se
presenta como un problema de salud pública en países en desarrollo
donde las condiciones de salubridad, de disposición de excretas,
acueducto y alcantarillado son precarias. (Cardona-Castro N.M., 2007)

PERÍODO DE INCUBACIÓN

Tiende a modificarse de acuerdo con la dosis infectante (105 UFC) y


fluctúa de 3 días a 3 meses, por lo regular con límites de una a tres
semanas. En la gastroenteritis paratifoidea, de 1 a 10 días. (Instituto
Nacional de Salud, 2010)

PERÍODO DE TRANSMISIBILIDAD

La transmisibilidad es posible mientras persista la bacteria en las


heces del portador o del enfermo, por lo común desde la primera
semana hasta la convalecencia. (Instituto Nacional de Salud, 2010)

RESERVORIO

El hombre es el reservorio de los agentes, pero en el caso de S.


Paratyphi, en ocasiones, algunos animales domésticos pueden ser
reservorios. Los contactos en el núcleo familiar pueden ser
portadores transitorios o permanentes. El estado de portador puede
surgir después de la enfermedad aguda o de infección leve o
subclínica y se consideran más frecuentes los portadores fecales de
corta duración que los urinarios. Los portadores y los enfermos no
diagnosticados son vehículos de transmisión importantes. (Instituto
Nacional de Salud, 2010)

FISIOPATOLOGÍA DE LA ENFERMEDAD

Una vez que la persona ingiere salmonellas el desarrollo de la


enfermedad va a depender fundamentalmente de la cantidad de
microorganismos ingeridos (inóculo), de su virulencia y de factores
dependientes del huésped. Las cepas Vi negativas son menos
3 infecciosas y virulentas que las cepas Vi positivas. Se precisa, por
término medio, un inóculo superior al millón de gérmenes. La acidez
gástrica es una barrera natural importante, siendo factores
predisponentes aquellas circunstancias que modifican el pH gástrico,
como aclorhidria, vagotomía, gastrectomía o la toma de fármacos que
lo modifican. Una vez superada la barrera gástrica las salmonellas
pasan al intestino delgado, donde encuentran un medio más idóneo,
más aún si hay una alteración de la flora intestinal normal por el uso
previo de antibioterapia. Se adhieren a receptores específicos de las
vellosidades intestinales, atraviesan la mucosa, alcanzan los linfáticos
de las placas de Peyer donde se multiplican, pasando a la sangre
donde son atrapadas por fagocitos y macrófagos del sistema
reticuloendotelial, acumulándose en los órganos ricos en él como son
hígado, el bazo y la médula ósea. Finalmente vuelven a pasar al
intestino y a la vesícula biliar. Las placas de Peyer se muestran
tumefactas pudiéndose ulcerar la mucosa intestinal pasada la primera
semana y originar una hemorragia o la perforación, las dos
complicaciones más graves del cuadro. (R. Jurado Jiménez, 2010)

La evidencia sugiere que las fluoroquinolonas son la mejor opción en


el tratamiento de la fiebre tifoidea; sin embargo en los lugares donde
la bacteria todavía es susceptible a los fármacos de primera línea
como cloranfenicol, ampicilina, amoxicilina o
trimetroprim/sulfametoxazol, estos siguen siendo de elección para el
tratamiento de la enfermedad. (Social, Instituto Mexicano del Seguro,
2016)

Las quinolonas son agentes totalmente sintéticos bactericidas que


inhiben la síntesis del DNA bacteriano. Entran a la célula a través de
porinas (canales de agua de la membrana), e interfieren con la acción
de la DNA girasa bacteriana (topoisomerasa II) formando complejos
enzimáticos con la misma. Esto ocurre en general para gérmenes
Gram negativos. Para gérmenes Gram-positivos la acción es
mayoritariamente a nivel de los complejos de la topoisomerasa tipo
IV. (Neira Casana Carlos, 2017)

La curación de la enfermedad depende del establecimiento de una


eficaz inmunidad celular del huésped por parte de los linfocitos T
activados. Pacientes con trastornos de su inmunidad, sobre todo
celular, como ocurre en los pacientes infectados por el virus de la
inmunodeficiencia humana (VIH) o en los pacientes oncológicos
presentan mayor susceptibilidad y desarrollan procesos más graves.
(R. Jurado Jiménez, 2010)

HISTORIA NATURAL O CURSO CLÍNICO DE LA ENFERMEDAD.


4
El periodo de incubación suele ser variable, entre 2 y 3 semanas, el
comienzo insidioso y los síntomas predominantes son fiebre de
intensidad variable, cefalea, diarrea, estreñimiento, tos, náuseas y
vómitos, anorexia, dolor abdominal y escalofríos. Cuando exploramos
al paciente los signos más habituales que podemos encontrar son
hepatoesplenomegalia, reséola, lengua saburral, bradicardia relativa y
a veces estupor. No es habitual encontrar herpes labial. (R. Jurado
Jiménez, 2010)

SIGNOS CLINICOS:

 Fiebre prolongada (más de una semana), cefaleas, astenia,


insomnio, anorexia, epistaxis.
 Dolor o pesadez abdominal, diarrea i estreñimiento, ruidos
intestinales.
 Trastornos neuropsiquiatricos (delirio confusional,
postración)
 Esplenomegalia moderada, bradicardia relativa ( el pulso no
coincide con la fiebre)
 El diagnóstico diferencial puede resultar difícil y confundirse
con una infección respiratoria de las vías respiratorias bajas o
una infección de orina; paludismo o dengue en zonas
endémicas.
 En fase de estado y durante la convalecencia (incluso durante
el tratamiento) pueden aparecer complicaciones: hemorragia o
perforación digestiva, peritonitis, septicemia, miocarditis,
encefalitis, coma. (Veronique Grouzard, 2016)

FACTORES DE RIESGO

Estudios comparativos han demostrado que existe mayor


probabilidad de presentar esta enfermedad cuando:

 No se utiliza agua limpia para bañarse (OR: 6.50; IC95%:1.47-


28.80; p =0.014), lavarse los dientes (OR:4.33; IC95%: 1.25-
6 15.20 p=0.022) o para beber (OR:3.67; IC95%:1.02-13.14;
p=0.046). (Social, Instituto Mexicano del Seguro, 2016)
 Se ha demostrado que habitar en una casa sin suplemento de
agua de la red municipal es un factor de riesgo para desarrollar
fiebre tifoidea (OR:29.18; IC95%:2.12-400.8; p=0.022) (Social,
Instituto Mexicano del Seguro, 2016)
Se ha demostrado que los siguientes son factores de riesgo para
presentar fiebre tifoidea:

 Comer fuera de la casa al menos una vez a la semana(OR: 3.00;


IC95%:1.09- 8.25; p=0.033).
 Comer alimentos en la vía pública (OR:3.86;IC95%:1.30-11.48;
p= 0.015).
 Consumir bebidas con cubos de hielo (OR:5.82;IC95%:1.69-
20.12 p=0.033).
 Comprar cubos de hielo en la vía pública (OR:.82;IC95%:1.69-
20.12 p=0.005).
 Nunca o rara vez lavarse las manos antes de comer(OR:3.28;
IC95%:1.41-7.65 p=0.005).
 El no uso de jabón para el lavado de manos es un factor de
riesgo para presentar fiebre tifoidea (OR:1.91; IC95%: 1.06-
3.46).
 Se ha demostrado que habitar en una vivienda sin drenaje o
con alcantarillado abierto tiene mayor probabilidad de
desarrollar fiebre tifoidea que en una con un sistema adecuado
de drenaje (OR:7.19; IC95%: 1.33-38.82; p=0.048).
 La carencia de sanitarios dentro de la vivienda incrementa la
probabilidad de presentar fiebre tifoidea (OR= 2.20;
IC95%:1.06-4.55).
 Caso reciente de fiebre tifoidea en el hogar (OR:2.38;
IC95%:1.03-5.48).
 Compartir alimentos en el mismo plato de un enfermo (OR:
1.93; IC95%:1.10-3.37). (Social, Instituto Mexicano del Seguro,
2016)

2.- PROTOCOLO CLINICO Y DIRECTRICES

2.2.- METODOLOGIA DE BUSQUEDA Y EVALUACION DE LA


LITERATURA

Estrategia de búsqueda: Búsqueda en cascada


Bases de datos consultados: BVS Ecuador, Pubmed – Medline, Biblioteca Cochrane,
Guías de práctica clínica-MSP, Guías de Práctica Clínica México, Guías de Práctica
Clínica España.

Términos (palabras clave): Fiebre Tifoidea

Período en tiempo y límites de búsqueda: hasta 12/2/2018

Tipos y número de estudios identificados: Protocolo, Guía Clínica, Artículo original.

Tabla resumen de evaluación crítica de los recursos seleccionados

Título del Articulo Autores Tipo de Clasificación Nivel de Grado de


artículo utilizada evidencia Recomendación
para
evaluar
nivel de
evidencia
PROTOCOLO DE Grupo de vigilancia y PROTOCOLO Centre for 1a A
VIGILANCIA Y CONTROL control de factores de Evidence-
DE FIEBRE TIFOIDEA Y riesgo Based
PARATIFOIDEA ambientalSubdirección Medicine,
de Vigilancia y Control Oxford
en Salud Pública. (CEBM)
Colombia
Caracterización de dos 1Instituto Colombiano ARTÍCULO Centre for 1b B
brotes de fiebre tifoidea en de Medicina Tropical- ORIGINAL Evidence-
Apartadó, Antioquia, 2005 CES, Sabaneta-Apartadó, Based
Colombia Medicine,
2 Facultad de Oxford
Medicina,Institutode (CEBM)
Ciencias de la Salud-CES,
Medellín, Colombia
3Hospital Regional
Antonio Roldán
Betancur, Apartadó,
Colombia
4Grupo de
Microbiología, Instituto
Nacional de Salud,
Bogotá, D. C., Colombia
Guía de Práctica Clínica Instituto Mexicano del GUÍA CLÍNICA Centre for 1a A
Diagnóstico y Tratamiento Seguro Social Evidence-
para la Fiebre Tifoidea Based
Medicine,
Oxford
(CEBM)
Treatment of enteric Stoesser N, Eyre D, ENSAYO Centre for 1b B
fever (typhoid and Basnyat B, Parry C CLINICO Evidence-
paratyphoid fever) with CONTROLADO Based
third and fourth ALEATORIO Medicine,
generation Oxford
cephalosporins (CEBM)

GUIA CLINICA Centre for 1a A


Guidelines for the public South East Regional Evidence-
health management Epidemiology Unit, Based
of typhoid and Health Protection Medicine,
paratyphoid in England: Agency Oxford
practice guidelines from (CEBM)
the National Typhoid and
Paratyphoid Reference
Group.

Prevención, diagnóstico y Secretaria de la salud GUIA CLINICA Centre for 1a A


Tratamiento DE LA FIEBRE México Evidence-
PARATIFOIDEA Y OTRAS Based
SALMONELOSIS. Medicine,
Oxford
(CEBM)

Recomendación Clasificació Nivel de Grado Cita bibliográfica


n Evidencia Recomend
ación

Recomendación Centre for 1a A Carlos Manterola, C. A.-L. (30 de junio de


fuerte, evidencia de Evidence- 2014).Jerarquización de la evidencia.
alta calidad. Based Niveles de evidencia y grados. Obtenido
Puede aplicarse a la Medicine, de Jerarquización de la evidencia. Niveles
mayoría de los Oxford de evidencia y grados:
pacientes en la (CEBM) http://paginas.facmed.unam.mx/deptos/
mayoría de sp/wp-
circunstancias, sin content/uploads/2013/12/Monterola-C.-
reserva. Jerarquizacion-de-la-evid.-Niv-de-
evidencia-y-grados-de-recomen-Rev-
Chilena-2014.pdf

Recomendación Centre for 1b B Carlos Manterola, C. A.-L. (30 de junio de


fuerte, evidencia de Evidence- 2014).Jerarquización de la evidencia.
moderada calidad Based Niveles de evidencia y grados. Obtenido
Puede aplicarse a la Medicine, de Jerarquización de la evidencia. Niveles
mayoría de los Oxford de evidencia y grados:
pacientes en la (CEBM) http://paginas.facmed.unam.mx/deptos/
mayoría de sp/wp-
circunstancias, sin content/uploads/2013/12/Monterola-C.-
reserva Jerarquizacion-de-la-evid.-Niv-de-
evidencia-y-grados-de-recomen-Rev-
Chilena-2014.pdf

3.- INTRODUCCION O DEFINICION DE LA ENFERMEDAD O PROBLEMA

Fiebre tifoidea sigue siendo un importante problema de salud pública a nivel mundial
y de las principales causas de morbilidad en el mundo en desarrollo. Fiebre tifoidea es
una enfermedad febril aguda y a menudo peligrosa para la vida causadas por la
infección sistémica con la bacteria Salmonella enterica serotipo Typhi. (Geoffrey C.
hebilla, 2012)

La tifoidea comienza cuando la persona ingiere alimentos o bebe agua contaminada


con heces de humanos portadores o enfermos, o bien por el manejo inadecuado del
germen en el laboratorio. Se requiere una dosis infectante mínima de entre 103 y 105
bacterias; pero en los sujetos aclorhídricos o que ingieren antiácidos, se facilita el
inicio de la colonización entérica. La bacteria invade la mucosa del íleon terminal, a
través de las células M especializadas en el muestreo antigénico y capaces de inducir
la internalización; o bien, invaden los enterocitos. De esta manera induce la formación
de proteínas secretadas capaces de generar la polimerización de la actina y producir
cierto movimiento del citoesqueleto y de la membrana del enterocito, fenómeno que
propicia la internalización bacteriana. La Salmonella invade la mucosa, dando lugar a
la infiltración de los leucocitos de la sangre periférica hacia la lámina propia. El
lipopolisacárido de la pared celular induce la liberación de citosinas diversas, y activa
la transcripción en los linfocitos. Los macrófagos fagocitan la Salmonella pero sufren
apoptosis mediada por la caspasa 1, enzima inducida por la propia bacteria. Se
multiplican en el tejido linfoide intestinal y los ganglios linfáticos del mesenterio; de
este modo inducen hiperplasia y agrandamiento de las placas de Peyer,
adenomegalias periféricas con necrosis y hemorragias focales. La bacteriemia
subsecuente permite la invasión al sistema retículo-endotelial y los fagocitos del
hígado (tifomas), bazo y médula ósea en un plazo de 24 horas tras la ingestión. (Bravo,
2007)
Los síntomas clásicos incluyen la aparición gradual de la fiebre sostenida, escalofríos,
hepatoesplenomegalia y dolor abdominal. En algunos casos, los pacientes
experimentan erupciones cutáneas, náuseas, anorexia, diarrea o estreñimiento, dolor
de cabeza, bradicardia relativa y la reducción del nivel de conciencia. Si bien ambas
enfermedades comparten características clínicas, fiebre paratifoidea tiende a tener un
curso más benigno de la enfermedad. Sin un tratamiento eficaz, la fiebre tifoidea tiene
una tasa de letalidad de 10-30%. Este número se reduce a 1-4% en los que recibieron
terapia apropiada. (Geoffrey C. hebilla, 2012)

Las tasas de incidencia de fiebre tifoidea regionales variaron de <0,1/100 000


casos/año en Europa del Este y en Asia Central a 724,6/100 000 casos/año en el
África subsahariana. El número total estimado de episodios de fiebre tifoidea en 2010
fue de 13,5 millones (rango intercuartil 9.1-17.8 millones). (Geoffrey C. hebilla, 2012)

Según las estimaciones de la OMS, la incidencia anual de la fiebre tifoidea en el mundo


es como mínimo de 21 millones de casos, de los cuales entre un 1% y un 4% tienen un
desenlace mortal. Se estima que el 90% de estas defunciones se producen en Asia. La
creciente multirresistencia farmacológica de S. Typhi reduce el número de opciones
terapéuticas eficaces, aumenta los costes del tratamiento y se traduce en mayores
tasas de complicaciones graves y defunciones. (OMS, 2007)

En el Ecuador, si bien la tasa de letalidad es de 1% o menos con la administración de


antibióticos, generalmente este tipo de enfermedades pueden estar relacionadas a
brotes /epidemias, la repercusión en la salud de las personas puede ser de gran
magnitud si la fuente de infección no es controlada, por tal razón la vigilancia de estas
enfermedades se basa en el monitoreo de su ocurrencia y en la identificación de
aumento de casos, resistencia a tratamientos y evolución inusual del cuadro. (MSP,
Manual de Procedimientos del Subsistema Alerta Acción, 2013)

La prevalencia de Fiebre Tifoidea desde enero a diciembre del 2017 fue de 0.0001%,
es decir un caso por cada 10000 habitantes, según datos del MSP y el INEC. (INEC,
2018) (MSP, Gaceta Epidemiológica Semanal No. 52 , 2018)

En la Semana Epidemiológica de la 1 a la 5, durante este año 2018, se han notificado


197 casos de Fiebre Tifoidea y Paratifoidea. Del total de casos a nivel nacional, la
provincia de Imbabura acumula el 13% (25 casos) de los casos. El grupo de edad más
afectado es de 20 a 49 años. El sexo masculino fue ínfimamente más afectado en una
relación 1,048:1. Las áreas más afectadas fueron la suburbana y rural. (MSP, Gaceta
Epidemiológica Semanal No. 05, 2018)

Las provincias más vulnerables en orden de número de casos presentados son:


Imbabura con 25 casos, Los Ríos con 23, Guayas con 20, Loja con 17, Manabí y
Pichincha con 18, El Oro con 13 y Sucumbíos con 12. Las provincias con menos casos
reportados fueron Esmeraldas, Orellana y Santo Domingo de los Tsáchilas con 1 caso
cada una. (MSP, Gaceta Epidemiológica Semanal No. 05, 2018)

Se ha demostrado que los siguientes son factores de riesgo para presentar fiebre
tifoidea:

 Comer fuera de la casa al menos una vez a la semana


 Comer alimentos en la vía pública
 Consumir bebidas con cubos de hielo
 Comprar cubos de hielo en la vía pública
 Nunca o rara vez lavarse las manos antes de comer
 El no uso de jabón para el lavado de manos es un factor de riesgo para
presentar fiebre tifoidea
 Se ha demostrado que habitar en una vivienda sin drenaje o con alcantarillado
abierto tiene mayor probabilidad de desarrollar fiebre tifoidea que en una con
un sistema adecuado de drenaje
 La carencia de sanitarios dentro de la vivienda incrementa la probabilidad de
presentar fiebre tifoidea.
 Caso reciente de fiebre tifoidea en el hogar
  Compartir alimentos en el mismo plato de un enfermo. (Social, Diagnóstico y
Tratamiento para la Fiebre Tifoidea, 2016)

4.- CLASIFICACION INTERNACIONAL DE ENFERMEDADES Y


PROBLEMAS RELACIONADOS CON LA SALUD

Fiebre Tifoidea

CIE 10: A01.0


5.- DIAGNÓSTICO

Panorama diagnóstico

Enterocolitis bacteriana,
colecistitis, apendicitis,
bronquitis aguda

Absceso hepático amebiano,


tuberculosis miliar, hepatitis
virales, paludismo, meningitis

Brucelosis, leptospirosis,
endocarditis infecciosa
Criterios diagnósticos
1. Diagnostico Clínico
a. La fiebre se manifiesta del 5to al 21 día posterior a la ingesta de
alimentos o agua contaminada y puede tener una duración de meses o
más
b. Su inicio es insidioso: cefalea, anorexia malestar general que
aumentan hasta la presentación del resto de síntomas característicos
c. En cuadros agudos no complicados, las manifestaciones clínicas
pueden incluir fiebre generalmente continua hasta 40 C , escalofríos,
diarrea o constipación, dolor abdominal, irritabilidad epistaxis,
hiperoxia, tos seca erupción cutánea (manchas claras de color rojo en
tórax y abdomen y menos frecuente en cara interna de muslos),
debilidad fatiga.
d. La enfermedad severa o complicada incluye: sangrado de tubo
digestivo bajo; alteraciones neurológicas (confusión, delirio,
alucinaciones o desorientación, letargia y pobre respuesta a estímulos);
diarrea severa con datos de deshidratación; perforación intestinal,
peritonitis con datos de choque; en niños menores de 5 años puede
presentarse en forma atípica o subclínica, resultado de inmadurez del
sistema reticuloendotelial sin embargo puede presentarse toxicidad
secundaria.
2. Pruebas de laboratorio
a. Marcadores hepáticos de fase aguda: PCR, Procalcitonina
b. Hemocultivo,
c. Coprocultivo
d. Cultivo de secreción duodenal
e. Mielo cultivo ( más sensible especifico)
Se agrupa en el grupo llamado “fiebres entéricas” junto con la fiebre paratifoidea cuya
similitud diagnostica y tratamiento son similares.

Recomendaciones
Recomendaci Clasificació Nivel de Grado de Referencia bibliográfica
ón n evidenc recomendaci
ia ón
La utilización United 1C A (USPSTF) Prevención, diagnóstico y
de los States Tratamiento DE LA
marcadores Preventive FIEBRE PARATIFOIDEA Y
hepáticos Services OTRAS SALMONELOSIS.
principalment Task México: Secretaria de la
e debe usarse Force(USPST salud, 2012.
para fines F) http://www.cenetec-
pronósticos y difusion.com/CMGPC/ISS
de respuesta STE-253-12/ER.pdf
al tratamiento
Existen United 1C B(USPSTF) Prevención, diagnóstico y
pruebas States Tratamiento DE LA
serológicas de Preventive FIEBRE PARATIFOIDEA Y
diagnóstico Services OTRAS SALMONELOSIS.
rápido con Task México: Secretaria de la
sensibilidad Force(USPST salud, 2012.
de 78% y F) http://www.cenetec-
especificidad difusion.com/CMGPC/ISS
de 89% se STE-253-12/ER.pdf
recomienda su
uso en áreas
endémicas,
con limitadas
posibilidades
en áreas
remotas
En pacientes United 1C B(USPSTF) Prevención, diagnóstico y
con factores States Tratamiento DE LA
de Riesgo Preventive FIEBRE PARATIFOIDEA Y
como en Services OTRAS SALMONELOSIS.
neonatos o Task México: Secretaria de la
pacientes con Force(USPST salud, 2012.
patología F) http://www.cenetec-
oncológica, los difusion.com/CMGPC/ISS
métodos STE-253-12/ER.pdf
diagnósticos
para la fiebre
tienen el
mismo valor
que en la
población sin
patología de
base u otro
factor de
riesgo
asociado
Algoritmos diagnósticos

FIEBRE TIFOIDEA

TRATAMIENTO
(Social, Guía de Referencia Rápida para Diagnóstico y Tratamiento para la Fiebre
Tifoidea, 2016)

Poderes diagnósticos

Categoría Log Categoría


Prueba diagnóstica S E RV+ RV- Log PC
PC PE PE
Eco: esplenomegalia 60 99,5 111,8 2 2,0 Muy fuerte 0,3 Débil
Deshidrogenasa Fuerte Débil
66 97,6 27,8 2 1,4 0,3
láctica (aumento)
Fiebre alta 98 82,5 5,6 41 0,75 Débil 1,61 Fuerte
Transaminasas Fuerte Débil
60 98,1 31,3 2 1,50 0,3
(aumento)
Proteína C Reactiva Bueno Débil
70 94,1 11,8 3 1,07 0,48
(aumento ≥ 5)
Leucopenia 30 97,8 13,4 1 1,13 Bueno 0 Inútil
Velocidad de Bueno Débil
sedimentación 80 88,2 6,8 4 0,83 0,6
elevada
Escalofríos 80 90,4 8,3 4 0,92 Bueno 0,6 Débil
(Social, Diagnóstico y Tratamiento para la Fiebre Tifoidea, 2016)

6. CITAS Y REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Se numeran y se enumeran según el orden de aparición en el texto. Se sugiere usar las


normas APA.

Deben identificar no menos de 10 recursos consultados de los cuales por lo menos


cinco sobre criterios diagnósticos que incluyan:

1. Artículos evaluados: Libros basados en evidencias (Uptodate), Guías Clínicas,


Resúmenes estructurados o sinopsis, CATs, Tecnologías evaluadas.

2. Revisiones sistemáticas o meta análisis o artículos originales. Los mismos que


deben ser evaluados en su nivel de evidencia (por lo menos un metaanalisis) .

BIBLIOGRAFÍA
Cardona-Castro N.M., S.-J. M.-S. (2007). Caracterización de dos brotes de fiebre tifoidea
en Apartadó, Antioquia, 2005. CES Med 24, 236-243.

Carlos Manterola, C. A.-L. (30 de junio de 2014).Jerarquización de la evidencia. Niveles


de evidencia y grados. Obtenido de Jerarquización de la evidencia. Niveles de
evidencia y grados: http://paginas.facmed.unam.mx/deptos/sp/wp-
content/uploads/2013/12/Monterola-C.-Jerarquizacion-de-la-evid.-Niv-de-evidencia-
y-grados-de-recomen-Rev-Chilena-2014.pdf

Bravo, T. C. (2007). Fiebre tifoidea: caso clínico, estudio epidemiológico, patogenia,.


Medigraphic, 447-457.

Geoffrey C. hebilla, C. L. (2012). Typhoid fever and paratyphoid fever: Systematic


review to estimate global morbidity and mortality for 2010. Journal of Global
Health, 1.

Guía de Práctica Clínica Diagnóstico y Tratamiento para la Fiebre Tifoidea. Instituto


Mexicano del Seguro Social. 2016: http://www.cenetec-difusion.com/CMGPC/IMSS-
259-10/RR.pdf

INEC. (12 de 02 de 2018). INEC. Obtenido de INEC:


http://www.ecuadorencifras.gob.ec/estadisticas/

Instituto Colombiano de Medicina Tropical-CES, Sabaneta-Apartadó, Colombia 2005


Caracterización de dos brotes de fiebre tifoidea en Apartadó, Antioquia,:
http://www.scielo.org.co/pdf/bio/v27n2/v27n2a10.pdf

MSP. (2013). Manual de Procedimientos del Subsistema Alerta Acción. Quito.

MSP. (2018). Gaceta Epidemiológica Semanal No. 05. Gaceta Epidemiológica Ecuador
SIVE-ALERTA, 9.

MSP. (2018). Gaceta Epidemiológica Semanal No. 52 . Gaceta Epidemiológica Ecuador


SIVE-ALERTA, 9.

Neira Casana Carlos, P. P. (2017).


http://dspace.unitru.edu.pe/bitstream/handle/UNITRU/9426/Neira%20Casana%20Ca
rlos%20Ivan.pdf?sequence=1. Recuperado el 12 de Febrero de 2018, de Efecto del
extracto etanolico de las hojas de piper acutifolium en el creciemiento de
streptococcus pyogene:
http://dspace.unitru.edu.pe/bitstream/handle/UNITRU/9426/Neira%20Casana%20
Carlos%20Ivan.pdf?sequence=1

OMS. (2007). Vacunas Antitifoídicas. The Weekly Epidemiological Record.

R. Jurado Jiménez, C. A.-C. (2010). Fiebre tifoidea y otras infecciones por salmonellas.
Medicine., 497-501.
Red nacional de vigilancia epidemiológica. (2012). Protocolo de Vigilancia y Alerta de
FIEBRE TIFOIDEA O PARATIFOIDEA. ANDALUCIA.

Secretaria de la salud. (2012). Prevención, diagnóstico y Tratamiento DE LA FIEBRE


PARATIFOIDEA Y OTRAS SALMONELOSIS. México: Cenetec.

Social, I. M. (2016). Diagnóstico y Tratamiento para la Fiebre Tifoidea. Catálogo


Maestro de Guías de Práctica Clínica: IMSS-259-10, 15-16.

Social, I. M. (2016). Guía de Referencia Rápida para Diagnóstico y Tratamiento para la


Fiebre Tifoidea. CENETEC, 3-4.

South East Regional Epidemiology Unit, Health Protection Agency. Guidelines for the
public health management of typhoid and paratyphoid in England: practice guidelines
from the National Typhoid and Paratyphoid Reference Group. 2012:
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22634599

Stoesser N, Eyre D, Basnyat B, Parry C. Treatment of enteric fever (typhoid and


paratyphoid fever) with third and fourth generation cephalosporins: 2013:
http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/14651858.CD010452/pdf

Subdirección de Vigilancia y Control en Salud Pública. Colombia. PROTOCOLO DE


VIGILANCIA Y CONTROL DE FIEBRE TIFOIDEA Y PARATIFOIDEA. Grupo de vigilancia
y control de factores de riesgo ambiental. 2009:
https://www.minsalud.gov.co/Documentos%20y%20Publicaciones/FIEBRE%20TIF
OIDEA%20Y%20PARATIFOIDEA.pdf

(2016). Guía clínica y terapéutica. En J. R. Veronique Grouzard, Guía clínica y


terapéutica (págs. 186-187). Mèdecins Sans Frontières.