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Los sistemas de ventilación utilizados

en el ámbito de la higiene industrial

ENRIQUE GONZÁLEZ FERRADÁS; AGUSTÍN MIÑANA AZNAR; ANTONIA


BAEZA CARACENA; FRANCISCA MORALES MATEO
Departamento de Ingeniería Química de la Universidad de Murcia.
INTRODUCCIÓN
FRANCISCO JOSÉ MARZAL MARTÍNEZ
Departamento de Ingeniería Mecánica y Energética de la Universidad de Murcia. La industria actual, con su compleji-
dad de operaciones y procesos, utiliza
un número creciente de sustancias y
SUMARIO preparados químicos, muchos de los
cuales poseen elevada toxicidad. Esto
La capacidad de la ventilación general para diluir las sustancias peli- puede dar lugar a emisiones gaseo-
grosas en las zonas de trabajo es limitada, y caracterizada por un valor sas, vaporizadas o materia particula-
proporcional al cociente entre la cantidad de aire y el volumen de la ha- da que, aunque dispersadas, alcan-
bitación. En algunas situaciones industriales, la ventilación general no cen concentraciones que exceden los
puede siquiera disminuir la temperatura. Por tanto, en las zonas de tra- límites higiénicos. Entre las diferentes
bajo donde se genere calor o sustancias peligrosas se deben emplear metodologías de control aplicables a
otros métodos, además de la ventilación general, para prevenir la conta- interiores laterales, las técnicas de
minación del aire. Estos métodos incluyen: uso de ventilación localizada, ventilación son, sin duda, los procedi-
planteamiento adecuado de las zonas de trabajo, dividiéndolas en varias mientos más utilizados para diluir o
zonas, encerrando los equipos, etc. El diseño de un sistema de ventila- captar los flujos emisivos. Este doble
ción adecuado en industrias donde se produce calor o contaminantes mecanismo justifica la clasificación de
constituye normalmente un problema a medida para los higienistas in- las diferentes técnicas de ventilación,
dustriales. esto es:
– Ventilación general.
Palabras clave: Higiene industria, sistemas de ventilación, extracción localizada. – Extracción localizada.
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LA VENTILACIÓN GENERAL donde:
O POR DILUCIÓN
Q: Caudal de aire, m3/h.
C: Concentración del contaminan-
Consiste en la renovación del aire La industria actual, con su te, mgr/m3.
contaminado de interiores mediante la complejidad de operaciones y G: Flujo másico del contaminante,
extracción del mismo y simultáneo procesos, utiliza un número mgr/h.
aporte de aire exterior, utilizando ven- creciente de sustancias y V: Volumen del recinto, m3.
tiladores adecuados. preparados químicos, muchos θ: Tiempo, h.
Con relación a los contaminantes de los cuales poseen elevada e: Entrada
químicos, esta técnica puede utilizar- toxicidad. i: Interior
se en las siguientes situaciones: S: Salida
1.a Para emisiones de contaminan- Es de gran importancia tener en
tes en estado molecular –gases o va- cuenta las siguientes consideraciones
pores– de baja toxicidad. y simplificaciones:
2.a Siempre que los posibles afec-
tados estén alejados de los focos de – Los caudales de aire de entrada y
emisión, o si están próximos, la direc- salida se suponen iguales, dado que
ción y sentido de las corrientes con- el flujo volumétrico del contaminante
taminantes generadas por el propio es muy pequeño y las diferencias tér-
sistema de ventilación, impida la inci- micas interior y exterior no son, gene-
dencia directa sobre los mismos. ralmente, significativas.
– La concentración del contaminan-
Aunque las aplicaciones citadas es- te en la entrada, Ce, se supone des-
tablecen implícitamente las limitacio- rior. Por ello, el cálculo del caudal se
efectúa de forma conservativa, esto preciable.
nes del sistema, conviene reiterar que – La emisión del contaminante, G,
no es aconsejable su implantación pa- es, suponiendo un mecanismo de
mezcla total que conduce a la obten- se considera constante.
ra controlar emisiones que contengan – Si se verifica la condición ante-
materia particulada, dado que su ma- ción de caudales mayores a los co-
rrespondientes al flujo pistón. rior, Ci es una variable que depende
yor impedimento dispersivo puede sólo del tiempo, por lo que su deriva-
propiciar la formación de zonas con En la figura 1 se representa el es- da parcial se transforma en una dife-
elevadas concentraciones, siendo, quema de un recinto donde se genera rencial total y, por consiguiente:
además, difícil cuantificar los flujos un contaminante con flujo másico co-
δCi
másicos de emisión, parámetro nece-
sario para determinar los caudales de
nocido.
Mediante el balance de materia re-  
V  dθ = VdCi
δθ
(Ec. 2)
aire de dilución. ferido al contaminante de interés, se
Asimismo hay que considerar las si- puede calcular el caudal de aire en – Se admite un modelo de mezcla
guientes aplicaciones: función de las variables implicadas. total, lo que implica la coincidencia de
Así: las concentraciones interior y de sali-
– Para el acondicionamiento climá- da:
tico de interiores con elevada tempe- ENTRADA + PRODUCCIÓN =
ratura y/o humedad, evitándose así ACUMULACIÓN + SALIDA Ci = CS = C (Ec. 3)
riesgos de tensiones térmicas o situa- Teniendo en cuenta las simplifica-
δCi
ciones de disconfort.
– En recintos cerrados o depósitos,  
QeCedθ + Gdθ = V  δθ +
δθ (Ec. 1)
ciones efectuadas, que deben valorar-
se en cada caso, la ecuación 1 se
para evitar la formación de mezclas in- + QSCSdθ transforma en:
flamables o explosivas, manteniendo
las concentraciones por debajo de los
límites inferiores de inflamabilidad o
explosividad. FIGURA 1. Recinto en cuyo interior se genera una emisión contaminante.

Para el correcto diseño de un siste-


ma de ventilación general aplicable a
una nave o recinto industrial deben
considerarse dos aspectos fundamen-
tales: Ci
– Conseguir circulaciones de aire
unidireccionales que permitan el
arrastre del ambiente interior de un Qe QS
extremo a otro, evitando en lo posible
la formación de zonas estancas y co- Ce G CS
rrientes de retroceso, esto es, aproxi-
marse al flujo pistón.
– Determinar el caudal de dilución.
La presencia de focos calientes, movi-
mientos de maquinaria y personas, in-
fluencia de la ventilación natural, geo-
metría irregular de la nave, etc.,
provoca corrientes –convectivas o me-
cánicas– que distorsionan el flujo inte-
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Gdθ = VdC + QCdθ (Ec. 4)
que integrada entre los límites θ1, C1 y
θ2, C2, da lugar a:
G – QC 2
G – QC 1
Q

 = exp –  (θ1 – θ2) (Ec. 5)
V 
El cociente Q/V representa al núme-
ro de renovaciones por hora. La ecua-
ción 5 puede aplicarse a diversas si-
tuaciones, aunque con las limitaciones
antes comentadas, pero, en todo caso,
es una expresión útil que permite de-
terminar el caudal de dilución necesa-
rio, siempre que se establezcan los va-
lores de concentraciones y tiempos
requeridos.

FLUIDODINÁMICA DEL AIRE EN


ASPIRACIÓN E IMPULSIÓN

La fluidodinámica del aire en aspira-


ción e impulsión condiciona importan-
tes aspectos relacionados con los sis-
temas de ventilación industrial, por lo
que interesa hacer una referencia sim-
plificada de la misma.
Si se considera el sumidero puntual
de la figura 2 como un tubo de peque- La industria actual, utiliza un número creciente de sustancias y preparados químicos,
ño diámetro que aspira aire por un muchos de los cuales poseen elevada toxicidad.
extremo y lo impulsa por el otro, se ob-
servan campos de velocidad que pue-
den modelizarse como se indica. – Velocidad, v, a una distancia x del Según esta última ecuación, para
En la aspiración, las superficies iso- orificio: v/vo = 0,1 la relación x/d es 0,8. Esto
cinéticas pueden considerarse esféri- es, basta alejarse de la entrada una
Q
cas, con su centro en el punto de suc- v = 2 (Ec. 7) distancia próxima al diámetro del orifi-
ción. El perfil de velocidades en el eje 4πx
cio para que la velocidad disminuya a
puede calcularse con suficiente apro- combinando las ecuaciones anterio- la décima parte de la correspondiente
ximación mediante las relaciones si- res, se obtiene: a la entrada. Por el contrario, el aire
guientes: impulsado –chorro libre– mantiene su
d2
– Velocidad máxima,vo, en el orifi- v = vo 2 (Ec. 8) morfología una distancia considera-
16x
cio para un caudal Q, supuesta una ble. Baturin (1976) establece una ex-
entrada circular de diámetro d: o bien, presión que relaciona la velocidad en
el eje del chorro respecto a la distan-
4Q
vo = 2
πd
(Ec. 6) x\d =  vo

16v
(Ec. 9) cia y al tubo:

0,48
v = vo  (Ec. 10)
FIGURA 2. Sumidero puntual en aspiración e impulsión. y
a  + 0,145
d
Superficie
Sumidero con a = 0,15 para chorros circulares.
isocinética
puntual En este caso, la relación v/vo = 0,1 se
produce a una distancia 30 veces su-
perior al diámetro del tubo.
En conclusión, cuando el aire es im-
pulsado a través de una abertura
d mantiene un flujo unidireccional du-
rante una distancia considerable, más
allá del plano de apertura –chorro li-
bre–. Sin embargo, si se trata de un
sistema de aspiración, el flujo en las
x proximidades de la entrada es, prácti-
camente, omnidireccional, disminu-
yendo la velocidad rápidamente a es-
y casa distancia de la apertura, tal y
como se representa esquemática-
mente en la figura 3.

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Estos comportamientos, aplicados FIGURA 3. Comparación de la fluidodinámica en aspiración e impulsión.
a los sistemas de ventilación, permi-
ten deducir algunas características
operativas importantes: 30 D
– Para conseguir la fluidodinámica D 2 m/s
de barrido uniforme (flujo pistón) en la Ventilador Aproximadamente el 10%
ventilación general por dilución con- de la velocidad en la boca
viene impulsar el aire a través de reji- a 30 diámetros de la
llas múltiples y extendidas a lo largo Impulsión impulsión
de toda la superficie de entrada al
recinto. Esta disposición permite la D
Velocidad del
reunión de los diferentes chorros, for- aire en ambas
mando cortinas que desplazan unifor- bocas
memente el aire interior hacia la su- 20 m/s 20 m/s Aproximadamente el 10% de la
velocidad en la boca a 1 diámetro
perficie opuesta de evacuación.
de la aspiración
– Por el contrario, una vez que el
flujo pistón alcanza la superficie de
evacuación, basta disponer de pocas
aberturas (o ventiladores) de aspira-
ción dada la característica omnidirec- Aspiración
cional de los flujos de aire, antes co-
mentada.
– Los sistemas de captación de
contaminantes por extracción localiza-
ños y, en general, la eficacia del siste- cer las exigencias emisivas al medio
da necesitan generar en el exterior del
ma es más elevada al impedir en gran ambiente.
elemento de aspiración campos de
parte la dispersión de la emisión.
velocidad suficientes para conducir – Un ventilador que proporciona los
Desde la perspectiva económica, el
hacia él los flujos emisivos. Puesto caudales necesarios para llevar a ca-
coste de los sistema de extracción es
que las velocidades generadas decre- bo con éxito la operación.
más elevado que el de la ventilación
cen muy rápidamente, es fundamental
general, pero, en muchas ocasiones, Los diferentes elementos primarios
que el elemento de captación se apro-
los costes operacionales pueden de captación se integran en cuatro
xime lo más posible a la zona de emi-
compensar el balance si resultara ne- grupos:
sión para alcanzar eficacias acepta-
cesario el acondicionamiento térmico
bles. – Encerramientos y cabinas.
del aire procedente del exterior.
El sistema consta de los tres ele- – Receptores.
mentos básicos interconectados (Men- – Captadores.
LOS SISTEMAS DE VENTILACIÓN – Sistemas combinados de impul-
daza, 1991; Perry, 1992; Flores et al.,
POR EXTRACCIÓN LOCALIZADA sión-aspiración (push-pull).
1991) que se indican en la figura 4:
Se basan en el principio de encerrar – El elemento primario de capta- En los primeros (fig. 5), el foco de
o capturar el contaminante o flujo emi- ción, con la geometría y disposición emisión está situado en el interior de
sivo en o muy cerca de la fuente don- adecuadas para el encerramiento, re- sus límites geométricos y el caudal de
de se genera. En comparación con la cepción o captación del flujo emisivo. aspiración debe ser tal que provoque
ventilación por dilución, las extraccio- – Un equipo de depuración que re- velocidades de aire en la áreas de en-
nes localizadas necesitan transmitir tiene o transforma los contaminantes trada que superen la velocidad de es-
caudales de aire mucho más peque- con la eficacia suficiente para satisfa- cape de los contaminantes (Fletcher y

FIGURA 4. Elementos básicos de un sistema de extracción localizada.

AIRE (salida)

Ventilador
AIRE (entrada)
Depurador

Elemento
primario

Foco de
emisión

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FIGURA 5. Ejemplos de encerramientos (A y B) y cabinas (C).

aire

filtro
salida

ventana filtro
vidrio entrada
aire

aire
aire

aire
acceso
manual
a) b) c)

Johnson, 1982). Así pues, la velocidad (Fig. 6), la entrada de aspiración se si- exterior de los mismos campos de ve-
del aire en la entrada actúa como una túa perpendicularmente a la dirección locidad significativos.
cortina dinámica que impide la salida de la emisión, siendo representantes Por el contrario, los captadores
del aire interior. característicos los utilizados en proce- (Fig. 7), entendidos como aquellos
En los restantes grupos, los focos sos térmicos o mecánicos (Alden y que se encuentran situados adyacen-
están situados fuera de los límites de Kane, 1982; Braconnier et al., 1991; tes al foco de contaminante (Fletcher
los elementos primarios. Las diferen- Berglund y Lindh, 1987). Los recepto- y Johnson, 1985; Braconnier et al.,
cias entre éstos estriban en la situa- res operan también con un caudal al- 1991; McLoone et al., 1993), deben
ción de las áreas abiertas respecto al go superior al procedente del foco generar corrientes exteriores de aire
flujo emisivo y sus comportamientos emisor, al alcanzar la entrada del ele- capaces de arrastrar el flujo contami-
operativos. Así, en los receptores mento, sin necesidad de generar en el nante hacia ellos, lo que implica la as-
piración de caudales más elevados
que los anteriores, siendo los de me-
nor eficacia, al estar afectados, en
mayor o menor medida, por las co-
rrientes aleatorias exteriores.
Uno de los procedimientos de con-
trol de baños de tratamiento de super-
ficies se realiza mediante la implanta-
ción de este último sistema (Fig. 8). El
elemento de aspiración se sitúa sobre
uno de los lados, permitiendo, en ge-
neral, alcanzar eficacias aceptables
para anchuras de baño inferiores a 1 ó
1,2 metros (Fletcher y Johnson, 1985;
Braconnier, 1986; Lefevre, 1990;
González et al., 1998-a).
Si la anchura del baño supera las di-
mensiones antes citadas, la eficacia
decrece por las razones apuntadas
anteriormente. Para aumentarla se uti-
liza un sistema combinado de impul-
sión-aspiración (Fig. 9), consistente
en generar una cortina de aire que
discurre por la superficie del baño
arrastrando al flujo emisivo hacia la
aspiración, donde es capturado (Klein,
1987; Hughes, 1990; Woods y
La ventilación general, consiste en la renovación del aire contaminado de los interiores de McKarns, 1995; González et al, 1998-
las naves al mismo tiempo que se aporta aire limpio del exterior. b).

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Luchar contra la contaminación en
los locales de trabajo consiste en re-
ducir, al menor nivel posible, la mayor
cantidad de contaminantes cuyos
efectos sobre las personas son reco-
nocidos o supuestos: ésta es la misión
de la ventilación. La calidad ambiental
de un local con contaminación especí-
fica (bajo la forma de gas, vapor, nie-
blas u otras ligadas a la presencia hu-
mana) puede ser alcanzada con
alguna de las técnicas de ventilación
anteriormente expuestas. El objetivo
será la elección de la más adecuada
en cada caso.

FIGURA 6. Ejemplo de elemento


receptor.

En recintos cerrados, para evitar la formación de mezclas inflamables, hay que mantener
las concentraciones por debajo de los límites inferiores de inflamabilidad o explosividad.

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FIGURA 7. Elementos captadores.

Rendija
Campana
Rendija múltiple. 2 o
simple
más rendijas

Rendija
Campana múltiple con
Rendija con
simple pestaña.
pestaña
con pestaña 2 o más
rendijas

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FIGURA 8. Baño de tratamiento superficial dotado de captación lateral
por aspiración.

L = 1,2 m (máx)
La lucha contra la contaminación en los
locales de trabajo consiste en reducir al
menor nivel posible, la mayor cantidad de
contaminantes.

dentes de baños de tratamientos de su-


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