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ALEJANDRO MAGNO

La imprevista desaparición de Filipo les pareció a los griegos, instigados por Demóstenes, una
ocasión favorable para resarcirse de la dominación macedónica. Sin embargo, Alejandro apareció
pronto en Grecia y amenazó a las distintas ciudades con la guerra, si no aceptaban las condiciones de
su hegemonía. De esta forma, procedió a reunir en Corinto a todas las ciudades para renovar las
cláusulas del tratado anterior acordado en el Primer Congreso de Corinto.
Conseguido el objetivo, Alejandro marchó al norte de Macedonia para poner fin a los conflictos
fronterizos, que de nuevo habían surgido. El ateniense Demóstenes aprovechó la situación para incitar
alos griegos a la sublevación, que estalló teniendo a Tebas como foco principal. Tebas había tenido que
soportar una guarnición macedónica instalada por Filipo. Alejandro se presentó en la ciudad instando a
sus habitantes a que se rindieran; ante la negativa de los tebanos, la ciudad fue sitiada y conquistada,
siendo reducidos sus habitantes a la esclavitud (335).
A comienzos de la primavera de 334, Alejandro partió de la capital macedónica, Pella, al
mando de un ejército compuesto por unos 30.000soldados de infantería y 5.000 de caballería, entre los
que había un número no determinado de mercenarios.

Las razones de esta expedición contra Persia hay que buscarlas:

a) el proyecto de Filipo de efectuar una campaña en Asia como complemento de su expansión


macedónica y como forma de adquirir un amplio botín que permitiera saldar las grandes deudas
contraídas con el alistamiento y adiestramiento de su ejército. De hecho, las unidades de vanguardia, al
mando de Parmenion, habían estado operando en zonas del Helesponto con anterioridad.

b) junto a ello, hay que tener en cuenta el desarrollo del movimiento ideológico panhelénico, cuyo
objetivo era la unidad de todos los griegos para luchar contra los persas. Hacia finales del siglo V el
movimiento panhelénico sufrió un importante giro como consecuencia del pensamiento de Gorgias y de
los sofistas en el contexto de el apoyo persa prestado a Esparta durante las Guerras del Peloponeso. De
ahí que el pensamiento panhelénico se sitúe principalmente en Atenas. En el 345Isócrates, discípulo de
Gorgias, dirigió a Filipo un importante discurso en el que le insta a una acción contra los persas,
petición que reiteraría en 338.

Alejandro era heredero de toda esta situación, habiéndose discutido en toda la historiografía
cuáles serían los factores que le impulsaron a llevar a cabo la primera expedición contra Persia.
En el año 334 se produce la victoria de Alejandro sobre los sátrapas persas de Asia Menor en
Granico, avanzando a través de Lidia y Jonia. Parece que en las ciudades jonias libertadas respetó el
régimen político existente, asegurándose solamente la fidelidad de los gobernantes; estableció un
control sobre el ejército y las finanzas e hizo que los impuestos que anteriormente pagaban a la
administración persa sirvieran ahora para pagarle a él y al ejército.
Durante los dos años siguientes marchó a través de Asia Menor, sometiendo ciudades y
organizando el sistema de comunicaciones. Entre tanto, el rey persa Darío III Codomano reunía un
amplio ejército que, en el otoño del 333, será derrotado en Issos, obligando a Darío a retirarse hacia el
este. Uno de los problemas principales de Alejandro era la falta de una escuadra naval. De ahí que en
332 acometa la conquista de las ciudades de la costa sirio-palestina, sometiendo las ciudades de Tiro y
Sidón y paliando la deficiencia naval.
La conquista de Gaza le abrirá el camino hacia Egipto que, ese mismo año, fue conquistado sin
que el sátrapa persa pudiera ofrecer resistencia. Sobre la actividad de Alejandro en Egipto se pueden
destacar dos aspectos:

a) la fundación de la ciudad de Alejandría. El objetivo fue eminentemente comercial, ya que, mediante


esta fundación, intentaba desviar hacia Egipto el tráfico que antes transcurría por Fenicia. Situada en la
desembocadura occidental del Nilo, ofrecía mejores condiciones que Naucratis, situada a 90 kilómetros
en el interior.

b) la visita al oráculo de Amón en el desierto de Siwah. Se ha discutido mucho sobre el objetivo de esta
visita y sus hipotéticas implicaciones religiosas y políticas, intentándose, incluso, relacionar con la
fundación de Alejandría.

En la primavera del 331, Alejandro recorre el camino del Sinaí, atraviesa Palestina y Fenicia y
marcha a través de Siria hacia la Alta Mesopotamia.

En cuanto que Alejandro penetró en Mesopotamia se le presentaron problemas que no había


tenido hasta el momento: de un lado, el poderío persa, al que hasta el momento había hecho frente
satisfactoriamente con una combinación de rapidez táctica y prudente estrategia. De otro,el peligro que
suponían los aliados que dejaba a sus espaldas, especialmente los griegos, que se encontraban vigilados
por un ejército macedónico al mando de Antípatro. En la primavera del 331 el rey Agisde Esparta,
apoyado por el dinero persa y valiéndose del descontento de los griegos, se sublevó. De esta forma,
Alejandro se encontraba atrapado entre la campaña de Asia y la sublevación griega. Finalmente, optó
por continuar hacia Asia, mandando a Antípatro a sofocar la rebelión, proveyéndole de ayuda militar y
económica.
La rebelión de Agis fue sofocada no sin dificultades en la batalla de Megalópolis, poco antes de
que Alejandro cruzara el Eufrates y derrotara a Darío en Gaugamela. Posteriormente, ocupó las
ciudades de Babilonia y Susa para atravesar los montes Zagros y conquistar en enero de 330 la ciudad
de Persépolis, un imponente conjunto monumental de palacios reales construídos entre 520 y 460 por
Darío I, Jerjes y Artajerjes. Era un centro ritual donde, anualmente, se celebraban las ceremonias de
renovación del poder real de los monarcas persas. La verdadera capital administrativa del imperio persa
era Susa, mientras que Babilonia era el centro religioso.
Alejandro permaneció cuatro meses en Persépolis. Los tesoros de la ciudad fueron expoliados y
trasladados. Las consecuencias económicas de la puesta en circulación de estos tesoros son mal
conocidas, como lo es toda la economía de esta primera fase.
Ese mismo año (330) murió asesinado Darío y la expedición macedónica había alcanzado
objetivos ni siquiera imaginados por Filipo. A pesar de ello, Alejandro continuó avanzando hacia el
este, condicionado por la existencia de rebeliones en las satrapías orientales acaecidas tras la muerte de
Darío.
De esta forma, nos encontramos con que durante los años que van desde 330 al 327, Alejandro
guerreó en una extensa zona del Asia Central; detuvo y ejecutó a la mayor parte de los conspiradores
contra Darío, sometió distintas rebeliones locales, fundó nuevas ciudades y explotó un amplio territorio
que comprendía Pakistán, Afganistán y parte del Irán.

Entre el 327 y el 325 se sitúa su expedición a la India. Se considera que las razones que
impulsaron a Alejandro a esta expediciónhay que buscarlas en su curiosidad y en causas políticas y
diplomáticas, pues tenía la intención de atacar a un importante pueblo ubicadoen el Alto Ganges. En el
Hidaspes derrotó al rey indio Poros. Pero, a orillas del río Hifasis el ejército le anuncia su decisión de
no continuar, viéndose obligado a reformar sus planes, retirándose a Jhelum y construyendo una
importante flota fluvial, que, en el otoño del 326, al mando de Nearco, comenzó a descender por el río
Indo hasta llegar a la desembocadura del Tigris y el Eufrates. El resto del ejército volvía hacia Susa por
tierra. Este regreso resultó un desastre, muriendo unos 2/3 de las tropas. Esto provocó un clima de
tensión interna e, incluso, de intentos de sublevación que hubieron de ser reprimidos.
De regreso a Susa a comienzos del 324 procedió a poner en práctica una serie de importantes
medidas:

a) un programa de integración del ejército y de la administración macedónica y persa. Unos treinta mil
persas fueron instruídos en elarte del combate macedónico; casó a unos mil soldados macedónicos con
mujeres persas (él mismo lo hizo con una hija de Darío), que provocó distintas reacciones de aceptación
y rechazo en el ejército.
b) licenció parte del ejército, con gran oposición de los afectados.

c) promulgó un decreto (que debía ser anunciado durante los Juegos Olímpicos del 324), mediante el
cual pedía a las ciudades griegas que permitieran el regreso de los exiliados.

d) otro decreto en el que se pedía a las ciudades griegas que lo honrasen como a un dios. (es difícil
valorar la autenticidad de este decreto, que lo recoge la tradición tardía)

e) se produce la separación civil y militar en las satrapías, centralizando todo el tema de las finanzas y
creando un sistema monetario unificado. En él se tomaba como base la lay ática de la moneda y se
sustituía el oro por la plata como metal base.

f) fundó unas setenta ciudades por todo el imperio, destinadas a albergar guarniciones militares que
aseguraran el control y que fueron unos importantes focos de divulgación de la cultura griega.

En junio del 323 morirá, al parecer víctima del paludismo, a pesar de que, ya desde la propia
Antigüedad, se le consideró víctima de un complot dirigido por Antípatro. Diodoro de Sicilia nos
informa de algunos proyectos que, como consecuencia de su prematura muerte, no pudo llevar a cabo:
la creación de asentamientos coloniales y una expedición en el Mediterráneo occidental contra Cartago.

El significado de la obra de Alejandro.-

Alejandro modificó el espacio histórico sobre el que se desarrollaba la vida de los greco-
macedónicos. La conquista del imperio persa y la necesidad constante de incrementar los cuadros
militares y administrativos se hizo a costa de la población de los Balcanes y el Egeo; este decrecimiento
demográfico, aunque inicialmente supuso un alivio para las tensiones sociales, contribuyó a la
paulatina decadencia económica de estas regiones. La emigración hacia Oriente facilitó el proceso, ya
iniciado, de concentración de la propiedad; igualmente, las ciudades griegas redujeron el número de
ciudadanos inscritos en los censos.
Alejandro no introdujo más que pequeños cambios en el aparato burocrático de los persas.
Pero, sus conquistas y viajes pusieron las bases para un desarrollo más extenso de las relaciones
comerciales entre todas las regiones de su reino; las ciudades del Egeo e, incluso, algunas colonias de
Sicilia y del sur de Italia pudieron mantener intercambios con Oriente.
El proceso de helenización de Oriente se inició con el mismo Alejandro. Los matrimonios entre
soldados griegos y macedónicos con mujeres persas no son sino un tímido reflejo de los contactos entre
las dos culturas. La vida en el ejército, los contactos con indígenas encargados de la administración de
las satrapías y las relaciones comerciales fueron medios importante de comunicación. Estas relaciones
tuvieron un carácter más estable gracias al establecimiento de asentamientos greco-macedonios en las
ciudades fundadas por Alejandro. Las nuevas ciudades se organizaban siguiendo los modelos de las
ciudades griegas.
Alejandro, en definitiva, marcó el camino y perfiló los trazos de un nuevo modelo de sociedad
en un marco geográfico que ofrecía todas las condiciones para un desplazamiento hacia el Oriente
Próximo de la vida económica, social y cultural.