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CENTRO DE INVESTIGACIÓN SOCIAL

de Techo Chile

Julio 2016
ISSN: 0719-2177 / ISSN: 0719-2169
Contenidos 5 Editorial
RevistaCIS 7 Mundos Paralelos y promesas incumplidas. Repre-
sentación espacial del mundo social en los secto-
res populares de Chile.
Kathya Araujo

21 La vivienda un problema persistente: las condicio-


nes habitacionales en el área metropolitana de
Buenos Aires, 1991-2010.
Mercedes Di Virgilio, María Carla Rodríguez, Gabriel
Mera

49 La nueva política habitacional en Chile: una mira-


da desde el acceso al transporte público.
Juan Correa

86 Población Chacabuco. Una aproximación a la di-


mensión simbólica del sujeto poblador.
Ignacio Zenteno

107 Construyendo territorios: una mirada a los nuevos


procesos de convivencia comunitaria en los cam-
pamentos de Chile.
Christian Quinteros

127 Alcance y Política Editorial de la Revista CIS


Revista CIS (Julio 2016, Nº 20
Disponible en: http://www.techo.org/chile/cis/

La Revista CIS es una publicación semestral editada por el


Centro de Investigación Social TECHO - Chile. Su objetivo
es ser espacio de análisis y reflexión académica en torno a
pobreza, desigualdad, exclusión, vulnerabilidad y desarrollo
social en América Latina.

El Centro de Investigación Social de TECHO está ubicado


en la calle Departamental Nº 440, en Santiago de Chile.

Toda contribución a la Revista CIS debe ser enviada a


revista.cis@techo.org
CENTRO DE INVESTIGACIÓN SOCIAL
Editado en Santiago de Chile, en Julio de 2016. de Techo Chile

Directora Revista CIS:


Isabel Ibañez Browne

Editor revista CIS:


José Manuel Tapia Tello

Equipo editorial:
Francisco Miranda
Pablo Flores Pineda

Diseño Gráfico:
Diego Plaza Rojas

Consejo editorial:
Rafael Alvear, Universität Flensburg (Alemania)
Kathya Araujo, Universidad Academia de Humanismo
Cristiano (Chile)
Jorge Atria, Freie Universität Berlin (Alemania)
Isabel Brain, Harvard University (Estados Unidos)
Esteban Calvo, Universidad Diego Portales (Chile)
Patricio Domínguez, University of California, Berkeley
(Estados Unidos)
Aldo Mascareño, Universidad Adolfo Ibañez (Chile)
Pedro Seguel, Pontificia Universidad Católica de Chile (Chile)
Juan Carlos Skewes, Universidad Alberto Hurtado (Chile)
Luis Hernán Vargas, King`s College London (Reino Unido)
Guillermo Wormald, Pontificia Universidad Católica de Chile
(Chile)

ISSN:
0719-2177 (version digital)
0719-2169 (versión impresa)  Julio 2016
ISSN: 0719-2177 / ISSN: 0719-2169
Este año 2016, el Centro de Investigación Social

Editorial
cumple 15 años desarrollando los cimientos teó-

RevistaCIS
ricos y empíricos que orientan el trabajo reali-
zado por TECHO-Chile. Desde sus inicios, el CIS
busca ser un espacio para la investigación, de-
bate y reflexión de la pobreza, sus causas, origen
y posibles formas de superarla.
En el transcurso de estos 15 años, como Centro
de Investigación Social hemos ido analizan-
do de qué forma podemos seguir aportando al
desarrollo de una sociedad que busca reducir
las brechas de desigualdad en pos de superar
la pobreza. Es así como al año siguiente de la
fundación del CIS, nace la Revista CIS, la cual
durante este tiempo ha evolucionado en forma
y contenido, en pos de contribuir a enriquecer
-con el prisma académico- al planteamiento de
problemáticas que se mantienen ancladas a la
experiencia directa del trabajo en conjunto con
pobladores de comunidades vulnerables.
De esta forma, la Revista ha ido avanzando a la
par con las contingencias respecto a la pobre-
za en Latinoamérica. Esto permite realizar un
análisis más certero –pues posibilita estudiar,
comparar y concluir- respecto a cómo afrontar
la pobreza desde la óptica académica y política,
otorgando una base fuerte para la incidencia en
políticas públicas que puede y debe ser aprove-
chada por aquellos investigadores que buscan
un cambio en las lógicas sociales participativas.
La Revista CIS es el reflejo de una institución
como TECHO-Chile, que no solo buscar la acción
a través del terreno y la denuncia, sino también
de la proposición de contenido académico y po-
lítico que esté al servicio de aquellos que bus-

Revistacis
quen reducir las brechas de desigualdad que
hoy afectan al país y al continente. La inciden-
cia y creación de políticas públicas, sobre todo

Revista Cis Nº20 Julio 2016 5


Revista CIS Nº18 Abril 2015
aquellas que tienen relación con la pobreza, no Siguiendo la misma línea anterior respecto a
pueden ir acompañadas solamente de volunta- la política habitacional, pero de Chile, Juan Co-
rismo político y buenas intenciones, más aún rrea nos muestra que tan bien están localiza-
si éstas van dirigidas a aquellas familias que dos, respecto al transporte público, los barrios
llevan años esperando una solución definitiva construidos bajo el alero del Fondo Solidario
a esta condición que les impide desarrollar al de Elección de Vivienda para las tres ciudades
máximo sus capacidades. Las nuevas políticas más importantes del país, Santiago, Valpa-
públicas deben dejar atrás sus lógicas neta- raíso y Concepción. Este interesante artículo
mente técnicas, abriéndose a espacios como demuestra a través del modelo PTAL (Public
los que otorga la Revista del Centro de Inves- Transportation Accesibility Levels) diseñado
tigación Social de TECHO-Chile, que mezclan por Transport for London, que los barrios en
estudio, contenido, experiencia, conclusiones Santiago y Valparaíso quedan mejor localiza-
y propuestas. dos que los campamentos, pero que esta ten-
Es así como el número 20 de la Revista nos dencia se rompe en la ciudad de Concepción,
entrega en primer lugar el artículo de Kathya para finalmente entregar recomendaciones
Araujo, que nos muestra una de las formas de respecto a cómo construir ciudades más equi-
representación espacial del mundo social en tativas para todos.
los sectores populares con el par arriba-abajo. El cuarto artículo de Ignacio Zenteno, muestra
La autora demuestra de forma de interesante la distinción ente ser poblador y ser vecino a
como en los sectores populares la percepción través del uso de la metodología cualitativa de
de sociedad es constituida como dos mundos entrevistas semiestructuradas y grupos foca-
paralelos articulados a partir de las experien- les en la Población Chacabuco en la comuna
cias de abusos de poder (par arriba-abajo), ge- de Recoleta en Santiago de Chile. El autor su-
nerando que la vida social sea percibida como pone que esta distinción radica en ámbitos po-
especial, conflictiva y desgastante. líticos, como la militancia en algún partido o
En segundo lugar, encontramos a las autoras movimiento por parte del poblador. En cambio,
argentinas Merdeces Di Virgilio, María Carla el vecino se aleja de esa concepción, ya que su
Rodríguez y Gabriela Mera que exponen como relación radica en el compartir experiencias
las condiciones habitacionales del área metro- personales que van estrechando lazos y forta-
politana de Buenos Aires tienen un problema leciendo redes de apoyo y solidaridad. Para el
demográfico que debe generar un cambio en la investigador, esto supone una transformación
política habitacional argentina, considerando de los sujetos organizados en torno a la propie-
líneas de intervención que den respuestas a las dad de la vivienda, la construcción colectiva
necesidades de mejoramiento y consolidación del hábitat y su integración a la ciudad.
de hogares que habitan en viviendas recupera- Finalmente Christian Quinteros pretende re-
Revistacis

bles, manifestando que los problemas habita- flexionar como han cambiado las lógicas de
cionales van más allá del déficit y de viviendas acción colectiva en los campamentos de Chile
irrecuperables. las cuales generan desconfianza.

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Revista Cis Nº20 Julio 2016 Editorial
MUNDOS PARALELOS PARALLEL WORLDS AND
Y PROMESAS UNFULFILLED PROMISES.
INCUMPLIDAS. SPACIAL REPRESENTA-
REPRESENTACIÓN TION OF THE SOCIAL
ESPACIAL DEL MUNDO WORLD IN
SOCIAL EN LOS SECTORES CHILEAN LOW-INCOME
POPULARES EN CHILE SECTORS

Kathya Araujo1

Resumen Abstract

A partir de evidencia empírica recogida en Departing from the results of four empirical
cuatro investigaciones en un lapso de doce studies carried out within the past twelve
años, este artículo se propone presentar y years, this paper aims to present and discuss
discutir las implicancias de una de las más ex- one of the most extended current forms of
tendidas formas de representación espacial representation of the social world in Chilean
del mundo social en los sectores populares: el low-income sectors: the use of the descripti-
par arriba-abajo. Tras una presentación de los ve pair “up-down”. Firstly, we will present the
presupuestos teóricos que orientan esta re- theoretic premises that underlie our argu-
flexión, se discutirán los procesos más saltan- ment. Secondly, as frame for our analysis, we
tes que componen la condición histórica en will discuss the most salient processes that
el Chile. Enseguida, el texto analiza en detalle characterize the current historical condition

Revistacis
esta forma de representación en el marco de of Chilean society. Thirdly, we will analyze the
su re-significación en el contexto actual, así up-down representation of social world in two
como de las dinámicas sociales que ella revela. perspectives: the new meanings it acquires

ARTÍCULO: Mundos paralelos y promesas incumplidas. Representación espacial del mundo social en Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 7-20 7
los sectores populares en Chile / Kathya Araujo.
La tesis que se defiende aquí es que el que el and the social dynamics that it reveals. The the-
arriba-abajo aparezca pivotando las formas de sis that will be defended is that the “up-down”
representación espacial de lo social, revela el representation of social world is related to the
mantenimiento de fórmulas relacionales que prevalence of relational formulas that traditio-
estructuraron tradicionalmente la vida social nally structured social life, which, due to the
pero que hoy aparecen más que nunca como generalization of some normative ideals, now
inadmisibles. Esta permanencia es el humus appear as especially inacceptable. This perma-
privilegiado para una visión antagónica de la nence is held as the privileged “humus” for an
sociedad en la que la imagen de mundos para- antagonistic view of society in which radical
lelos radicalmente separados y una aguda irri- separated parallel words and an acute relatio-
tación relacional se expanden. nal irritation expand.

PALABRAS CLAVE: MUNDO SOCIAL; ARRI- KEYWORDS: SOCIAL WORLD; UP-DOWN;


BA-ABAJO; SECTORES POPULARES. LOW-INCOME SECTORS.

Fecha de recepción: 10.02.2016 Received: 10.02.2016

Fecha de aceptación: 21.03.2016 Accepted: 21.03.2016


Revistacis

1 1
Chile. Profesora e investigadora de Instituto de Estudios Chile. Professor and researcher of Intitute of Advanced
Avanzados (IDEA), Universidad de Santiago de Chile. Studies (IDEA), University of Santiago, Chile.
Correo Electronico: kathya.araujo@gmail.com Email kathya.araujo@gmail.com

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Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 7-20 ARTÍCULO: Mundos paralelos y promesas incumplidas. Representación espacial del mundo social en
los sectores populares en Chile / Kathya Araujo.
I. INTRODUCCIÓN no de inscripción individual (Araujo, 2009a).

La vida cotidiana es extremadamente impor- Dicho de otro modo, en la medida en que la vida
tante para entender lo social, como diversos cotidiana es el escenario del enfrentamien-
autores lo han subrayado desde posiciones to constante a los desafíos estructuralmente
teóricas diferentes (Goffman, 2001; Schutz y determinados a que cada cual está expuesto
Luckmann, 2003). Desde la perspectiva aquí y que son constitutivas de la trama de la vida
adoptada, los es, en primer lugar, porque ella social (Martuccelli, 2006), en ella lo que se pone
es fuente de las experiencias sociales ordina- en escena es el trabajo ordinario, que no pue-
rias que contribuirán a los modos en que los de sino ser entendido como moral, a partir del
individuos producen sus imágenes de sí, del cual es posible entender los cursos de acción
mundo y de ellos en él, y de las maneras en que las personas toman (Araujo, 2009b). Poner
que orientan sus actos. Por supuesto, no toda el foco en la vida cotidiana, permite así acercar-
experiencia social tiene efectos directos sobre se a las pruebas estructurales que organizan la
las maneras de percibir, orientarse y conducir- sociedad, a las experiencias privilegiadas y el
se en lo social. En rigor, y como lo hemos dis- saber sobre lo social que les son solidarios, a
cutido en trabajos anteriores (Araujo, 2009a y los caminos que toman los principios norma-
2009b), es el “saber sobre lo social” lo que apor- tivos en su cristalización operativa en la vida
ta a la inteligencia de la acción y los trayectos social, y a las modalidades destacadas a partir
de los individuos. Éste se cristaliza como efecto de las cuales, en cada caso, se articulan expe-
de la decantación de diferentes y continuadas riencias e ideales, una articulación decisiva
experiencias sociales y de su, evidentemente, para entender la acción social. Es decir, y dicho
diferencial impacto. Se trata, por cierto, de en términos más simples, permite poner en re-
un saber no necesariamente consciente y, so- lieve el delicado oficio de habitar lo social. Un
bre todo, siempre pasible de transformación oficio que no requiere lo mismo de todos los in-
debido al impacto constante de nuevas expe- dividuos de una sociedad, y no lo requiere por-
riencias. En segundo lugar, la vida cotidiana que las experiencias sociales en una sociedad
es relevante porque ella es el escenario en el no son homogéneas, y ello no solo en razón de
que de manera constante los individuos deben las contingencias vitales individuales, sino, y
enfrentar y resolver las situaciones que se les principalmente desde la perspectiva que adop-
presentan. Ahora bien, enfrentar los desafíos tamos, porque ellas toman rostros distintos en
sociales exige la articulación activa y particu- función de la posición social ocupada (Araujo,
lar de lo que se “sabe” sobre lo social y su fun- 2009a).
cionamiento, cierto, pero también de los idea-
Tomando en cuenta lo anterior, en este artícu-

Revistacis
les normativos que los orientan. Esto es, deben
articular un saber pragmático con la acción lo voy a detenerme de manera muy acotada
normativa de aquellos ideales que, de entre los en un aspecto específico: en lo que la vida co-
múltiples ideales sociales, han hecho su cami-

ARTÍCULO: Mundos paralelos y promesas incumplidas. Representación espacial del mundo social en Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 7-20 9
los sectores populares en Chile / Kathya Araujo.
tidiana, a partir de las experiencias que provee así, el conjunto de elementos a partir de los
y de los ideales que en ella operan, aporta a las cuales las acciones de los individuos resulta-
formas de representación espacial del mundo ban inteligibles así como cuáles eran las for-
social en los sectores de menores recursos en mas de justificar y explicar el tipo de relación
Chile, y las consecuencias que de ello es posi- con las normas que ellos establecían2 . La se-
ble extraer. Como lo ha discutido el psicoanáli- gunda, estuvo destinada a identificar la forma
sis, y dicho de manera breve, la concepción es- de individuación propia a la sociedad chilena
pacial está íntimamente ligada a la formación y los rasgos estructurales de la sociedad a ella
del yo, un yo que es producido por medio de asociados. Esto es, los desafíos sociales que
la relación especular con el otro (Lacan, 1980, enfrentan los individuos, la jerarquización que
1997). Si esto es así, es posible sostener que la hacen de ellos y las modalidades de individua-
concepción espacial está íntimamente asocia- ción a las que son impulsados al enfrentarlas3 .
da con las modalidades en que se estructura el Ésta se llevó a cabo entre los años 2007 y 2011.
yo en su relación con el otro. De esta manera, La tercera investigación, desarrollada entre el
la relación con el otro está en el corazón de la 2011 y el 2014, fue un estudio destinado a iden-
figuración del espacio y de las representacio- tificar las formas de ejercicio de la autoridad y
nes que tratan de aprehenderla. Las formas de las razones para la obediencia tanto en el tra-
representación espacial, de esta manera, son bajo como en la familia en el contexto de los
expresivas de los modos en que se desarrolla procesos de democratización social en Chile4
la relación con los otros, y por tanto, no expre-
san meramente una sensibilidad psicológica
individual sino que son capaces de expresar
2
las condiciones y características que toman En ella se aplicó la técnica de Grupos de Conversación
Dramatización a hombres y mujeres de sectores popula-
las relaciones entre los individuos en una de- res y sectores medios de diferentes grupos de edad. Se
terminada sociedad. Las representaciones es- realizaron un total de 20 grupos, cada uno constituido
paciales del mundo social no son neutras. Ellas por entre 5 y 8 participantes. Esta investigación fue posi-
están habitadas por la huellas de los entrama- ble gracias al apoyo de OXFAM Gran Bretaña.
3
dos que conforman e informan nuestra expe- Se realizaron de noventa y seis entrevistas semi-direc-
tivas en las ciudades de Santiago, Concepción y Valparaí-
riencia cotidiana, los que, como ya fue mencio-
so. Este proyecto fue posible gracias al apoyo de CONI-
nado y nuestro trabajo empírico ha puesto en CYT (FONDECYT, 1085006)
evidencia, se distribuyen de manera diferen- 4
Proyecto FONDECYT 1110733. Se realizaron 32 entrevis-
cial según posiciones sociales. Este texto está tas semiestructuradas a hombres y mujeres de sectores
basado en los resultados de cuatro investiga- medios y sectores de menores recursos. Adicionalmente,
ciones empíricas. La primera, desarrollada en se llevaron a cabo 12 Grupos de Conversación Dramatiza-
ción. En los dos casos, un requisito central para ser parte
dos etapas (2003- 2004 y 2005 – 2007), estudió
Revistacis

de la muestra fue que se encontraran en la franja etaria


la manera en que el derecho en cuanto ideal de entre 35 y 55 años y, dado que la investigación abor-
normativo participaba o no en la regulación daba la cuestión de la autoridad de los padres y madres,
de las relaciones cotidianas entre las personas en las entrevistas y en los grupos abocados al tema de
autoridad y familia, que tuvieran hijos.
y entre éstas y las instituciones. Se interrogó,
10 Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 7-20 ARTÍCULO: Mundos paralelos y promesas incumplidas. Representación espacial del mundo social en
los sectores populares en Chile / Kathya Araujo.
La cuarta, aún en curso, está destinada a inda- Pero, el nuevo modelo económico ha obligado
gar las formas en que se constituyen los sujetos también a los individuos a encontrar nuevos
a partir de las experiencias, los ideales y los sos- acomodos frente a la tempranamente dispu-
tenes sociales que movilizan o sobre los que se tada ampliación de esferas que se desarrollan
apoyan5 . bajo la lógica de mercantilización (Moulian,
1997; Richard, 1998), la que se ha expresado de
II. Cuatro décadas y más manera ejemplar pero no única en los profundos
procesos de privatización de salud, educación y
La condición histórica actual de la sociedad chi- pensiones. La transformación del capitalismo
lena se constituye en el encuentro de dos pro- chileno no implicó solo una transformación de
cesos en acción al menos hace cuatro décadas. las bases económicas sino una nueva oferta
Por un lado, ella ha sido fuertemente esculpida de modelo de sociedad. Las exigencias para las
por las consecuencias de la temprana instala- personas así como las relaciones entre los gru-
ción del modelo económico neoliberal y de la pos sociales fueron impulsadas hacia una pro-
fase de crecimiento, regional, que lo acompañó. funda transformación. Se introdujeron junto a
La instalación del nuevo modelo enfrentó a los transformaciones estructurales un conjunto de
individuos a la necesidad de reformular su con- representaciones y valores que fueron constitu-
dición de sujetos económicos y laborales (Ste- yéndose en robustas y legitimadas imágenes so-
cher, 2014; Ramos, 2009; Soto, 2008; Dirección ciales que impactaron a individuos e institucio-
del Trabajo, 2009; Todaro y Yañez, 2004). Dada la nes (Méndez, 2009; Cárcamo-Huenchante, 2007).
precariedad de su inserción laboral, el acelera- Para empezar, la imagen de una sociedad per-
do proceso de multiplicación y la pérdida de or- fectamente móvil y competitiva, lo que se acom-
ganicidad de los vínculos de dependencia (Wor- paña de la valorización de la ambición personal
mald y Ruiz-Tagle, 1999; Cowan y Micco, 2005), y la confianza en el esfuerzo propio. Luego, la
los bajos salarios, las personas están obligadas entronización de una idea de las personas como
a una fuerte movilidad en el mercado de trabajo fuertemente responsabilizadas de su destino
que se traduce en una baja proporción de traba- personal. En tercer lugar, una figura de indivi-
jadores en trabajos protegidos (Acuña, 2008), y duos concebidos principalmente como propie-
una percepción extendida y transversal de zo- tarios de diferentes formas de capital que ellos
zobra debido a un sentimiento generalizado de están obligados a obtener y aumentar (estudios,
“inconsistencia posicional” (Araujo y Martucce- compras de bienes, redes, etc.). Finalmente, una
lli, 2011). oferta de integración vía el consumo teniendo
al crédito como fundamento estructural de esta
oferta (Araujo y Martuccelli, 2013).

Revistacis
5
En este caso se realizaron entrevistas a hombres y
mujeres de sectores medios altos y sectores populares Por el otro lado, la actual condición histórica es
de entre 30 y 55 años en tres ciudades: Santiago, Concep- el resultado de procesos de empuje a la demo-
ción y Valparaíso. La investigación cuenta con el apoyo
cratización. Se trata de la renovada afirmación
de CONICYT (FONDECYT, 1140055).

ARTÍCULO: Mundos paralelos y promesas incumplidas. Representación espacial del mundo social en Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 7-20 11
los sectores populares en Chile / Kathya Araujo.
del horizonte de la democracia, pero una afir- ción en la pirámide social, son puestos en cues-
mación de la misma que no debe ser entendi- tión de manera expandida por la población, lo
da ni solamente ni principalmente en términos que se expresa de manera ejemplar en la cues-
políticos o institucionales sino en sus conse- tión de la gestión de las jerarquías y el ejerci-
cuencias para las formas que toma la sociabi- cio de la autoridad (Araujo, 2016), con todas las
lidad y para las modalidades que adquiere lo consecuencias que ello trae en términos de la
que nos vincula con los otros concretos y con concepción, evaluación y vínculo en las esfe-
la sociedad como representación más general. ras política, laboral o familiar.
A partir de la década de los noventa, y en co-
herencia con procesos que afectaron a toda la Para decirlo de manera concisa: las transfor-
región latinoamericana, más que nunca antes, maciones de la sociedad chilena no pueden
de una manera más profunda y sistemática, las sino ser comprendidas como las consecuen-
personas fueron invitadas a concebirse como cias diversas y contradictorias que la particu-
ciudadanas, sujetos de derecho (Garretón, lar encrucijada entre neoliberalismo y demo-
2000) y habilitadas a esperar que se cumpla cratización ha producido y que se traducen
la promesa de igualdad. Estos ideales no solo como nuevas exigencias a sus individuos y en
se expandieron por acción de actores diver- un fuerte impulso a la reconfiguración de los
sos, como el estado, los medios de comunica- principios relacionales en ella.
ción o los movimientos sociales, sino que se
inscribieron en las personas y terminaron por Es, pues, en este contexto que deben ser situa-
cristalizarse en el surgimiento de diversas y das y comprendidas las representaciones es-
novedosas expectativas, las más de las veces, paciales sobre la sociedad que hemos encon-
es indispensable acotar, contradichas por las trado en nuestro trabajo y que discutiremos a
experiencias ordinarias que se enfrentan coti- continuación.
dianamente (Araujo, 2013; Mayol et al, 2013).
La expansión de la promesa igualitaria no solo Mundos paralelos
redefinió las medidas y los contenidos de lo
que podía ser esperable, sino que dio lugar a Si para los sectores medios, lo que prevalece
una traducción muy importante: la horizon- es una concepción espacial móvil, un espacio
talidad en los intercambios cara a cara se transitable con posiciones que tienen un cier-
convierte en una exigencia central, y ello se to nivel de reversibilidad, en los sectores popu-
especifica en la búsqueda de un nuevo tipo de lares lo que se revela es el uso continuado de
sociabilidad. una imagen que puede ser considerada como
tradicional: la metáfora arriba – abajo. En ella
Los principios jerárquicos y la naturalización
Revistacis

lo que se expresa es que el poder está clara-


de estas jerarquías que habían regido históri- mente en otro lugar: en el del otro de arriba
camente las formas de relación e interacción (los ricos, el Estado, etc.).
entre grupos sociales en función de su posi-

12 Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 7-20 ARTÍCULO: Mundos paralelos y promesas incumplidas. Representación espacial del mundo social en
los sectores populares en Chile / Kathya Araujo.
Lo que se revela con ello es la unidireccionali- separación de los espacios urbanos colabora
dad y en muchos casos masividad con la que con el sentimiento, en los sectores populares,
se percibe el ejercicio del poder. Pero, además, de ser intrusos en su propia ciudad y funciona
y de manera central, es una percepción en la como huella material significativa que aporta
que de lo que se trata es de un poder ejercido a la constitución de una imagen espacial de la
por un otro que tiende a hacerlos invisibles, sociedad como constituida por esferas que no
que los borra en tanto sujetos. se tocan, y en las que la experiencia pernicio-
sa del poder se encuentra bien condensada en
A pesar de los cambios acontecidos en las úl- la expresión “ser llevados a pasar”. Las expe-
timas décadas en términos de ideales norma- riencias sociales y su correlato de discrimina-
tivos, la percepción piramidal y jerárquica de ción y vulneración son afluentes, así, para una
la sociedad se mantiene intacta. Esta repre- concepción rígidamente piramidal del espacio
sentación espacial testimonia, en rigor, de las que testimonia de la pervivencia de una con-
formas en que se perciben las relaciones entre cepción societal jerárquica vertical.
sectores sociales, es decir, de la manera en que
se constituyen sus fronteras (Lamont y Molnár, Veamos lo anterior haciendo uso de nuestro
2002). Se está frente a una frontera fuertemen- material: la dramatización que realiza en uno
te engrosada, la que tiene como efecto la per- de nuestros estudios un grupo de mujeres
cepción de dos mundos paralelos, separados, adultas pertenecientes a los sectores popula-
cuya vinculación se da principalmente por me- res. La escena se desarrolla en el ámbito de la
dio del flujo de un ejercicio poder descendente salud. El escenario: la sala de espera de un hos-
y desregulado. pital público. Los personajes se reparten entre
los representantes de la salud (una doctora y
Las fronteras se afirman en cuestiones como la una recepcionista), las “pobres” y la “cuica” (la
apariencia y los signos de pertenencia (familia- mujer rica).
res o comunales), en la fuerte asociación entre
pobreza y delincuencia, o en la capacidad de La mujer rica llega al hospital con su empleada
consumo, dada la relevancia del dinero en el doméstica quien tiene un resfrío para que sea
marco de una lógica privatizante y mercantil. atendida. En la sala de espera hay dos mujeres.
También la segregación urbana (Sabatini et Una mujer muy enferma, con una grave afec-
al, 2001; Márquez, 2006), es un elemento que ción a los riñones, que espera para ser atendi-
aporta a decantar esta representación sobre da acompañada por su vecina. La “cuica” co-
lo social. Los espacios propios y los ajenos noce a la doctora, por lo que la recepcionista
son claramente diferenciados. Los espacios la hará pasar antes que a la mujer pobre en-
públicos concebidos como comunes están vir- ferma, a quién sistemáticamente le negará el

Revistacis
tualmente ausentes de los relatos y de las es- pase e incluso pondrá en cuestión su derecho
cenificaciones que hemos recogido a lo largo a la atención médica.
de más de una década de estudios. La rígida 6
Ver nota 2
ARTÍCULO: Mundos paralelos y promesas incumplidas. Representación espacial del mundo social en Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 7-20 13
los sectores populares en Chile / Kathya Araujo.
Al final de la representación la paciente que La cuica con un movimiento brusco toma del
debe esperar porque no tiene dinero como brazo a la empleada que ha llevado para ser
tampoco previsión muere antes de ser atendi- atendida. La empleada se mueve como si estu-
da. El grupo que realiza la dramatización, ha viera siendo arrastrada.
decidido, según sus propias palabras, retra-
tar lo que “realmente” ocurre en los servicios Vecina: doctora, doctora, por favor, mire a mi veci-
de salud. En la escena, la doctora y la “cuica” na como está.
ocupan un espacio distinto, en el que no hay Doctora: ella está primero
lugar para las “pobres”. La empleada domésti- Vecina: Nosotras llegamos primero… pero mire
cómo está….
ca transitará ese espacio solamente en cuan-
Recepcionista: Usted no tiene previsión tiene que
to, como lo desarrolla el grupo, es “arrastrada”
esperar”.
por la cuica, y estará presente en la escena, en
las interacciones entre la doctora y la cuica, en
La escena continúa con el intento por hacer-
posición de objeto. Nadie la ve. Nadie le habla.
se escuchar de la vecina hasta que la doctora
Como tampoco las otras “pobres” son vistas u
desaparece. De manera relevante la mujer que
oídas por la cuica o por la doctora. Estas dos
interpreta a la vecina nunca cruzará ni ocupa-
circulan por una zona no transitable para las
rá el espacio físico ocupado por la doctora y la
“pobres”, la enferma y su vecina. La “cuica”
cuica. Son dos espacios paralelos sin puentes
tiene acceso a espacios que les están vedados
a menos que se intente hacer un forzamiento
(entra por una zona de acceso restringida para
violento, las más de las veces concebido como
ellas). Es otra dimensión en la que ella y la doc-
infructuoso. Cuando la doctora desaparece, la
tora se mueven.
vecina vuelve con la enferma que ha estado
sentada en un mueble con el cuerpo abando-
Todo lo anterior resulta visible en el siguien-
nado sobre él. Se sienta junto a ella, la rodea
te fragmento de la dramatización:
suavemente con sus brazos y le dice con ter-
“Recepcionista: consígase ocho mil pesos y cuando
nura:
tenga los ocho mil pesos viene y la atendemos.
Vecina: Vamos a tener que esperar nomás…si se
Vecina: no tengo, no tengo
apiada el corazón de atenderte… (si no)... te vas a
Recepcionista: tiene que firmar un pagaré
Cuica: Señorita, necesito hablar con la doctora tener que morir nomás”
Recepcionista: Señora Durán la buscan
Vecina: Señorita, señorita, estoy esperando… mire La enferma muere en el sofá y la vecina es acu-
como está mi vecina. sada por la doctora, a pesar de todos sus recla-
Doctora: hola como estás (se dirige a la “cuica”) mos, de no haber traído a tiempo a la enferma.
Revistacis

Cuica: hola, hola


Se saludan con besos en la cara. Ahora bien, si es posible admitir que el arriba y
Doctora: pasen el abajo no es una forma en absoluto novedosa
de representación, también es necesario repa-
14 Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 7-20 ARTÍCULO: Mundos paralelos y promesas incumplidas. Representación espacial del mundo social en
los sectores populares en Chile / Kathya Araujo.
rar en que esta representación aparece hoy en individuos, aporta a la desconfianza y afecta
un contexto distinto que no solo transforma los sentimientos de adhesión de éstos a las
su significado sino que modifica sus conse- instituciones y al colectivo en general. Pero,
cuencias para las maneras en que las personas además, como veremos más adelante, ella está
enfrentan la vida social y, en particular, la re- en la base de las estrategias privilegiadas ele-
lación con los otros. Para empezar, ellas testi- gidas por los individuos en las relaciones con
monian de la permanencia de una lectura cla- los otros, especialmente con aquellos que se
sista, aunque de nuevo cuño pues no apela a sitúan en el “arriba” (empresarios, élites políti-
la noción de clases stricto sensu, en la que las cas, autoridades de diversa índole, “los ricos”).
determinaciones socio-económicas son cen-
trales para definir no solo las oportunidades
III. Poder y abuso
sino, y esto es esencial, las consideraciones de
trato debidas a cada cual como individuo. En
La persistencia de una situación en la que el
segundo lugar, esta representación de la vida
arriba-abajo aparece pivotando las formas de
social se da en el marco de la expansión de ex-
representación de lo social, revela el manteni-
pectativas de horizontalidad producidas por la
miento de fórmulas relacionales que estructu-
promesa de igualdad y de democratización de
raron tradicionalmente el lazo social, pero que
las relaciones. Estos ideales actúan hoy como
hoy aparecen más que nunca como inadmisi-
suerte de lentes de aumento que magnifican
bles. En particular, esto es visible, como será
la percepción de formas de funcionamiento de
discutido, en la cuestión de la gestión del po-
la sociedad que contradicen el ideal y los an-
der y las jerarquías.
helos que se han producido al alero de su tra-
yecto en las últimas décadas, y, por lo tanto, no
El abuso de poder, en este contexto, es un ac-
solo establecen nuevos contenidos a los lími-
tivo fantasma social. Lo es porque la sociedad
tes aceptables de las injusticias, sino que justi-
se presenta, a partir de las experiencias coti-
fican estrategias renovadas en la relación con
dianas, como un campo ordenado en torno a
los otros. De esta manera, la representación
la desregulación del uso del poder. Esto apare-
arriba-abajo deja de ser naturalizada (aunque
ce de manera transparente, por ejemplo, en las
la impotencia pueda ser un sentimiento que
consideraciones acerca de cómo enfrentar lo
acompañe la percepción), abandona el puro
que se consideran abusos laborales. Como dirá
registro vindicativo y se acompaña de su gene-
uno de nuestros entrevistados:
ralizada (y no solo por grupos especialmente
politizadas) denuncia político-moral.
“…Y como tú actuai para tener lo que necesitas,
de algún modo, te sientes impotente, porque
La frustración debida al incumplimiento de

Revistacis
te sientes impotente frente a esas jerarquiza-
las promesas de igualdad, que se expandie-
ciones, porque tú no sabes el lugar que ocu-
ron en las últimas décadas, y al mantenimien-
pan, entonces de algún modo, igual es comple-
to de mundos paralelos, bien expresada por
jo poder gritar, poder reclamar tus derechos…
la escena discutida, pero extendida entre los
ARTÍCULO: Mundos paralelos y promesas incumplidas. Representación espacial del mundo social en Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 7-20 15
los sectores populares en Chile / Kathya Araujo.
porque sabes el lugar donde estas ubicado…no La mantención de un ejercicio de tipo autorita-
tienes estos tíos, conocidos, no tienes más po- rio de la autoridad, reconocido como la forma
der que ese, digamos”. de autoridad históricamente vigente en la socie-
dad chilena, encuentra un importante refuerzo
Frente a la impotencia o lo que se percibe como en la encrucijada actual y produce un irritado
la ausencia de una dimensión de regulación, se escenario. El conflicto entre el empuje moder-
elige una acción en la que un abuso está desti- nizante y la presión de las antiguas formas de
nado a detener otro abuso. Las relaciones y los sostén de las jerarquías resulta en la generaliza-
conflictos no son enmarcados, así, en un con- ción de la práctica del abuso del poder y en la
texto de negociaciones múltiples sino en uno desconfianza en las jerarquías como presupues-
de confrontaciones constantes. La sociedad es to de partida en los intercambios con los otros.
vista como un campo de antagonismos siempre Toda asimetría es leída como una amenaza.
en ciernes en el que con frecuencia el abuso Toda jerarquía es, en principio, un mecanismo
de poder es percibido como el único capaz de a desmontar. Se desconfía de y se deslegitima a
contener otro abuso de poder. Es por ello que la autoridad porque se presupone, no sin razón,
resulta tan urgente para cada cual contar con que su ejercicio será abusivo. Se desconfía de
los recursos y las estrategias para neutralizar el los subordinados porque se anticipa que ellos
poder del otro, evitarlo o, pero esto con menos aprovecharán cada espacio para desbordar la
frecuencia, enfrentarlo abiertamente. autoridad poniéndola en riesgo. La función de
pacificación de la autoridad muestra sus lími-
De este modo, y este punto atinge a la sociedad tes. El ejercicio de la autoridad se convierte en
chilena en su conjunto, la relación con el otro, un centro problemático e irresuelto en las rela-
su percepción, su figura, está articulada de ma- ciones sociales: “Si yo actúo autoritario donde
nera absolutamente privilegiada en torno a la yo vaya me van a obedecer. No sé en otro país,
pregunta por el poder. Por supuesto, el asunto estoy hablando de nuestro Chilito no más. ¿Por
del poder es una cuestión universal, como una qué? Porque yo voy a hablar fuerte y con firmeza
cierta mirada teórica, sea de filiación marxista y con prestancia digamos (…). O sea para mí, para
o foucaultiana, no ha dejado de insistir (Fou- mí eso es ser autoritario. O sea, usar la fuerza no
cault 1993, Althusser, 2003), pero no siempre es de… no de ninguna cosa extra digamos, ni armas
el caso que de manera explícita las preguntas ni nada de eso, pero si yo llego gritando acá y
más gravitantes y urgentes para los individuos yo soy el jefe, todos van a hacer como que no
cuando enfrentan la vida social ordinaria en existen, van a intentar no existir (risas)… Ojala
momentos no excepcionales sean ¿quién tiene pusieran un biombo, pero van a obedecer”, dice
el poder?, ¿cuál es el diferencial de poder entre un ex obrero.
uno y el otro?, ¿qué estrategias debo usar para El poder, en la forma de su abuso, para los sec-
Revistacis

revertirlo? tores populares es una experiencia constante,


El caso del ejercicio de la autoridad es gráfico7. pero también un recurso indispensable de pro-
7 tección. En todos los casos, una herramienta
Para una presentación detallada ver Araujo 2016.

16 Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 7-20 ARTÍCULO: Mundos paralelos y promesas incumplidas. Representación espacial del mundo social en
los sectores populares en Chile / Kathya Araujo.
activa de erosión de las relaciones sociales. En premisa, y ordena tanto las acciones como las
efecto, la percepción de lo social como un cam- reacciones. La puesta en cuestión de antiguas
po de confrontación de poderes, un paisaje po- fórmulas relacionales basadas en una concep-
blado de prácticas autoritarias y de experien- ción de la jerarquía natural e incontestada y de
cias de vulneración y discriminación, hace que ciertas prerrogativas indiscutibles del uso del
la perspectiva antagónica se generalice. Como poder, que resultó de la expansión de los ideales
efecto, las relaciones con los otros, y en parti- de democratización, complejiza y vuelve incier-
cular en contextos de relaciones asimétricas, tos los códigos entre individuos. Una disputa
se irritan. La sociabilidad se ve impactada por activa es una potencialidad siempre abierta. Si
fuertes tensiones. La inestabilidad relacional se bien esta irritación relacional recorre la socie-
expande. dad y está presente tanto en los diferentes gru-
pos sociales como también en relaciones perci-
IV. Antagonismo e irritaciones bidas como simétricas, pues es solidaria de una
relacionales generalizada recomposición de los principios
interactivos sociales pero también de elemen-
Sin negar el aporte hecho por las lecturas que tos como la filosofía de la competencia que se
han acentuado especialmente la cuestión del instalan con fuerza en las últimas décadas, ella
malestar para explicar la sociedad chilena ac- se ve amplificada por esta representación de la
tual, ya sea por una extensión del individua- sociedad en la que el antagonismo es descifra-
lismo que ha sido asociada con una nostalgia do en términos preferencialmente de los mun-
comunitaria (Bengoa, 2006; PNUD, 2002; Tironi, dos paralelos del “arriba” y del “abajo”.
2005), ya sea por el temor al otro (Lechner, 2006:
509 y ss; PNUD, 1998), lo que aquí se propone En este contexto, en los sectores populares la
es que nos encontramos frente a la presencia percepción de la sociedad constituida como
de una alerta y aún de una sobre-alerta en las dos mundos paralelos articulados a partir de
relaciones con los otros a los signos de posible las experiencias de abuso de poder, hace que
desregulación en el trato hacia uno. Esta alerta la vida social sea percibida como especial y ex-
es, por supuesto, esencial porque es el funda- tremadamente conflictiva y desgastante. Los
mento de la denuncia, la demanda y la capaci- otros, en particular aquellos en situación de asi-
dad de defensa. Pero, ella, también, en su faz de metría vertical, son percibidos como un destino
sobre-alerta, es el combustible para la reacción para la desconfianza, un depósito de la decep-
irritada y aún abusiva respecto al otro. La pre- ción, una fuente de amenaza para la integridad,
suposición de estar siendo abusado o, al menos, un surtidor de humillaciones y una competen-
de la predisposición del otro a abusar de uno cia por recursos tan básicos como el espacio o
la dignidad.

Revistacis
(pagando salarios injustos, exigiendo ilegítima-
mente disposiciones temporales abusivas en
el trabajo, ejerciendo formas de trato sutil y no ***************
tan sutilmente denigratorios), funciona como
ARTÍCULO: Mundos paralelos y promesas incumplidas. Representación espacial del mundo social en Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 7-20 17
los sectores populares en Chile / Kathya Araujo.
Las estrategias para enfrentar el mundo so- cialidad de que éste implique superar fórmulas
cial son, en este contexto, y todavía en primer relacionales jerárquicas y verticales que han
lugar, de evitación respecto a los que perciben tenido históricamente más de un efecto erosi-
colocados del lado de arriba (evitar circular por vo en la sociedad, es indispensable no olvidar
ciertos lugares o un cuidado extremo en lo que que otros desenlaces potenciales existen. El
se dice o no). No obstante, también aquí como más oscuro: que las promesas incumplidas de
en otras realidades sociales, la trasgresión y el la igualdad y las frustradas expectativas de ho-
abuso concomitante son utilizados por los in- rizontalidad, que se expresan en la continuada
dividuos como mecanismos de “gestión inters- desregulación del uso del poder y, por tanto, en
ticial” de las diferencias, desigualdades e injus- formas de abuso consuetudinarias, sean el hu-
ticias atribuidas a criterios socioeconómicos mus para formas relacionales irritadas y para
(Scott, 20008) . Aunque, en el caso de Chile, los una arena social fundamentalmente antagóni-
intersticios, los pasajes a instrumentalizar entre ca en donde la lucha cotidiana tenga como ho-
espacios, han tenido a no ser tematizados ni re- rizonte inevitable una cada vez más abismal y
conocidos como aceptables por los individuos, nefasta separación entre los de arriba y los de
paulatinamente, y de manera gradual, desde abajo.
hace algo más de una década al menos, si nos
atenemos a nuestros trabajos, el recurso a estra- BIBLIOGRAFÍA
tegias cada vez más frontales de confrontación
no solo emergen sino que aparecen como más Acuña, E. (2008). “Flexibilidad laboral: experien-
justificadas, especialmente entre los más jóve- cias de trabajadores chilenos”, en Álvaro Soto
nes, como lo muestra, por ejemplo, el aumento (ed.), Flexibilidad laboral y subjetividades. San-
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de las cuales el movimiento estudiantil ha sido
especialmente visible, las nuevas exigencias Althusser L. (2003). Ideología y Aparatos ideoló-
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principios relacionales en la sociedad muestran
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Pero, si el desenlace de este momento histórico nes de la desigualdad en la sociedad chilena.
está abierto, y es necesario recordar la poten- DADOS, Vol. 56, nº.1, 109 - 132.
Revistacis

8
Ver, por ejemplo, para el caso de Perú, Portocarrero, 2004; ------------------(2009a). Habitar lo social. Usos y abu-
Martuccelli, 2015; Nugent, 2012. sos en la vida cotidiana en Chile actual. Santia-
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Revistacis

21-42.

20 Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 7-20 ARTÍCULO: Mundos paralelos y promesas incumplidas. Representación espacial del mundo social en
los sectores populares en Chile / Kathya Araujo.
LA VIVIENDA, HOUSING, A PERSISTENT
UN PROBLEMA PROBLEM: THE HABITAT
PERSISTENTE: LAS CONDITIONS IN THE
CONDICIONES BUENOS AIRES
HABITACIONALES EN EL METROPOLITAN AREA,
ÁREA METROPOLITANA DE 1991-2010
BUENOS AIRES, 1991-2010

María Mercedes Di Virgilio1 , María Carla Rodriguez2, Gabriela Mera3

Resumen Abstract

Luego de décadas marcadas por la escasa in- After decades marked by low public inter-
tervención pública en materia habitacional, vention in housing, the Federal Housing Plan
el Plan Federal de Viviendas, lanzado en 2003, launched 2003 drives a re-centralizing turn re-
impulsa un giro re-centralizador en materia garding housing policy, new housing policies
habitacional, al ritmo de nuevas políticas de and urban and regional infrastructure. These
vivienda y de infraestructura urbana y terri- transformations raise questions about what
torial. Estas trasformaciones abren interro- effects those interventions have had on social
gantes en torno a cuáles han sido sus efectos living conditions of the population and house-
en las condiciones socio-habitacionales de la holds in the agglomeration. The article descri-
población y los hogares de la aglomeración. El bes and characterizes the habitat conditions
artículo describe y caracteriza las condiciones in the Buenos Aires Metropolitan Area (AMBA),

Revistacis
del hábitat en el Área Metropolitana de Buenos taking into account the differential dynamic
Aires (AMBA), teniendo en cuenta las diferen- existing between the capital city (CABA) and
cias existentes entre la ciudad capital (CABA), the districts of Greater Buenos Aires (GBA) and

ARTÍCULO:
ARTÍCULO: La vivienda
Mundos un problema
paralelos persistente:
y promesas Las condiciones
incumplidas. habitacio-
Representación espacial del mundo social en RevistaCIS
Revista CIS Nº20
Nº20 Julio
Julio2016
2016 pag. 21-48 21
pag.7-20
nales en el área
los sectores Metropolitana
populares en Chilede BuenosAraujo.
/ Kathya Aires, 1991-2010/ María Mercedes
Di Virgilio, María Carla Rodriguez, Gabriela Mera
los partidos del Gran Buenos Aires (GBA) y el to- its relationship with the situation of the who-
tal del país en el período 1991-2010. El artículo le country in the period 1991-2010. The article
pone en evidencia que a pesar de las iniciativas shows that, despite the initiatives promoted
que se impulsaron para paliar el déficit habita- to shovel the housing deficit at national level,
cional a nivel nacional, la situación en la CABA the situation in CABA and the municipalities of
y en los municipios del GBA empeoró conside- GBA worsened considerably. The characteris-
rablemente. Las características que asume el tics of the housing deficit in the AMBA suggest
déficit habitacional en el AMBA obligan a que policy makers should consider courses of inter-
en materia de política habitacional se conside- vention oriented to address the needs for im-
ren líneas de intervención para dar respuesta a provement and consolidation of recoverable
las necesidades de mejoramiento y consolida- dwellings.
ción de viviendas recuperables.

PALABRAS CLAVE: POLÍTICA HABITACIO- KEYWORDS: HOUSING POLICY; SOCIAL HOU-


NAL; CONDICIONES SOCIO-HABITACIONALES; SING CONDITIONS; HOUSING DEFICIT.
DÉFICIT HABITACIONAL.

Fecha de recepción: 23.02.2016 Received: 23.02.2016

Fecha de aceptación: 21.04.2016 Accepted: 21.04.2016

1 1
Argentina. Investigadora independiente del Consejo Na- Argentina. Independent researcher, National Scientific
cional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). and Technical Research Council (CONICET). Gino Germani
Instituto de Investigaciones Gino Germani, UBA. Correo Research Institute, UBA.
Electrónico: mercedes.divirgilio@gmail.com Email:mercedes.divirgilio@gmail.com

2 2
Argentina. Investigadora independiente del Consejo Na- Argentina. Independent researcher, National Scientific
cional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). and Technical Research Council (CONICET). Gino Germani
Instituto de Investigaciones Gino Germani, UBA. Correo Research Institute, UBA.
Electrónico: trebol1968@gmail.com Email:trebol1968@gmail.com
Revistacis

3 3
Argentina. Investigadora Asistente del Consejo Nacional Argentina. Asistent researcher, National Scientific and
de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Insti- Technical Research Council (CONICET). Gino Germani Re-
tuto de Investigaciones Gino Germani, UBA. Correo Elec- search Institute, UBA.
trónico: gabsmera@yahoo.com Email:gabsmera@yahoo.com

22 Revista CIS
Revista CIS Nº20
Nº20 Julio
Julio 2016
2016 pag.
pag. 7-20
21-48 ARTÍCULO:
ARTÍCULO: Mundos paralelos La vivienda
y promesas un problema
incumplidas. persistente:espacial
Representación Las condiciones habitacio-
del mundo social en
nales
los sectores populares en en /elKathya
Chile área Metropolitana
Araujo. de Buenos Aires, 1991-2010/ María Mercedes
Di Virgilio, María Carla Rodriguez, Gabriela Mera
INTRODUCCIÓN como en su conurbación, dirigidos a los secto-
res de menores ingresos.
Al comenzar el siglo XXI las condiciones ha-
bitacionales que imperaban en numerosos Estas trasformaciones en materia de política
hogares del Área Metropolitana de Buenos habitacional abren numerosos interrogantes
Aires (AMBA)1 daban cuenta de las negativas en torno a cuáles han sido sus efectos en las
consecuencias que tuvieron las transformacio- condiciones socio-habitacionales de la pobla-
nes socioeconómicas, políticas y territoriales ción y los hogares de la aglomeración. El pre-
acaecidas en el marco de la gestación e imple- sente artículo se propone describir y carac-
mentación del modelo económico neoliberal. terizar las condiciones del hábitat en el Área
El crecimiento y los cambios operados en la Metropolitana de Buenos Aires, teniendo en
composición de la pobreza, junto con las res- cuenta las dinámicas diferenciales existentes
tricciones en el acceso a los servicios urbanos entre la ciudad capital (Ciudad Autónoma de
privatizados, las limitaciones en el acceso al Buenos Aires) y los partidos del Gran Buenos
suelo urbano y los cambios en la política habi- Aires, así como su vinculación con la situación
tacional, en un contexto de creciente protago- del total del país en el período que va de 1991
nismo del mercado, tuvieron efectos adversos al 2010. En ese marco, prevé brindar elementos
en las posibilidades de acceder a una vivienda para comprender los efectos y alcances de la
adecuada para una significativa porción de la intervención estatal en materia habitacional
población –cuestión que se manifiesta en los en las últimas tres décadas. Para ello, propo-
valores alcanzados por las situaciones de défi- ne una batería de indicadores que permiten
cit habitacional. dar caracterizar las situaciones deficitarias
persistentes vinculadas al hábitat, tomando
Sin embargo, el año 2003 marcó un punto de in- como fuente de datos los tres últimos censos
flexión en la visibilidad y la relevancia que ad- nacionales (correspondientes a los años 1991,
quiere la cuestión de la vivienda en la agenda 2001 y 2010). La evolución de estas condiciones
pública nacional. Luego de décadas marcadas habitacionales es contextualizada y puesta
por la escasa intervención pública en materia en diálogo con las transformaciones macroes-
habitacional, el entonces -recientemente elec- tructurales producidas en la aglomeración en
to- presidente Néstor Kirchner impulsó un giro estas décadas, donde se conjugan cambios en
re-centralizador en materia habitacional, con las políticas de hábitat, de acceso al suelo ur-
el desarrollo de nuevas políticas de vivienda bano y a los servicios públicos.
y de infraestructura urbana y territorial. Los li-
neamientos e intervenciones del Plan Federal 1
El Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) compren-

Revistacis
de Viviendas, como pieza clave de un esquema de a la Ciudad de Buenos Aire y a los 24 municipios conur-
de re-dinamización económica, impulsaron el bados que la rodean. Cubre una superficie total de 2590
km2 y concentra una población -según censo 2010- de
desarrollo de numerosos programas públicos,
poco más de 12.800.000 habitantes, equivalente al 32% de
tanto en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires la población total de la Argentina.
ARTÍCULO: La vivienda un problema persistente: Las condiciones habitacio-
ARTÍCULO: Mundos paralelos y promesas incumplidas. Representación espacial del mundo social en
RevistaCIS
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Nº20 Julio
Julio2016
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21-48 23
nales en el área Metropolitana de Buenos Aires, 1991-2010/ María Mercedes
los sectores populares en Chile / Kathya Araujo.
Di Virgilio, María Carla Rodriguez, Gabriela Mera
1. LA POLÍTICA HABITACIONAL EN mientos y las intervenciones del Plan Federal
LA POST-CONVERTIBILIDAD ANTAGO- de Construcción de Viviendas en sus diferentes
modalidades (véase Subsecretaría de Desarro-
NISMO E IRRITACIONES RELACIONA-
llo Urbano y Vivienda, 2007). En un contexto
A comienzos del año 2002, la Argentina se en- de recesión y crisis económica, la política de
contraba sumida en una crisis económica, vivienda no era sólo una respuesta al déficit
social y política sin paralelo. Resultaba evi- habitacional persistente sino, antes bien, un
dente entonces que las políticas neoliberales motor de desarrollo de estrategias de inter-
implementadas durante los años 90’ no habían vención extra-sectoriales2. Se trató fundamen-
impactado –tal y como se esperaba- en una talmente de una política de construcción de
mejor distribución de la riqueza ni en una dis- obra pública con mano de obra intensiva, que
minución de los índices de pobreza (Clichevsky, operaba concomitantemente como política de
2002). Por el contrario, la economía declinó pro- empleo y de contención social. De este modo,
fundamente, con una marcada depreciación la producción de vivienda se concibió como un
del peso desde su flotación y una política mo- camino por el cual transitar la salida de la cri-
netaria aún poco definida, experimentado una sis. De hecho, en el Gran Buenos Aires3, para los
significativa inflación por primera vez desde años 2003-2010, la intervención prevista equi-
1991. Las políticas implementadas en ese con- paraba el crecimiento demográfico del último
texto para hacer frente a la crisis —la salida del período inter-censal, mientras que el volumen
Plan de Convertibilidad, la inmovilidad de los de soluciones habitacionales igualaba al de
depósitos bancarios, el default en la deuda ex- las intervenciones habitacionales4 realizadas
terna y la devaluación del tipo de cambio— así en los últimos 27 años (1976-2003).
como las altas tasas de inflación y la contrac-
ción de la actividad económica que siguieron, La nueva política sectorial se propuso, tam-
acarrearon severas consecuencias para los bién, fortalecer el Sistema Federal de Vivienda,
sectores medios y de menores ingresos. canalizando a través de los organismos provin-
ciales de vivienda los nuevos programas e in-
En ese marco, el gobierno de Néstor Kirchner, corporando un importante volumen de recur-
el primer presidente electo tras el estallido de sos al Fondo Nacional de Vivienda (FONAVI). De
la crisis, abandonó los lineamientos que guia- este modo, colaboró en el reordenamiento del
ron el ciclo neoliberal, adoptando una línea
neokeynesiana de intervención del Estado en 2
Similar función cumplió la política federal de vivienda
materia económica y social. Como consecuen- en México, en donde se construyeron conjuntos de vi-
cia, propuso realizar una fuerte inversión en viendas unifamiliares de dimensiones colosales en las
Revistacis

obras públicas a fin de reactivar la economía periferias metropolitanas (véase Delgadillo, 2013).
doméstica y generar empleos. 3
Área de conurbación de la Ciudad de Buenos Aires que
En este marco, impulsó importantes modifica- conforma un gran conjunto urbano de 24 municipios.
4
ciones a la política de vivienda bajo los linea- Particularmente entre 2004-2007.

24 Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 21-48 ARTÍCULO: La vivienda un problema persistente: Las condiciones habitacio-
nales en el área Metropolitana de Buenos Aires, 1991-2010/ María Mercedes
Di Virgilio, María Carla Rodriguez, Gabriela Mera
Sistema Federal de Vivienda, “implementan- un organismo centralizado creado durante la
do un aporte adicional significativo de fondos administración Kirchner para llevar adelante
provenientes del Tesoro Nacional [y] trasferi- estas acciones. En el periodo 2003-2011, la pro-
dos a los gobiernos provinciales en forma de ducción habitacional alcanzó las 657.007 solu-
subsidios no reintegrables, tanto para regula- ciones habitacionales (351.217 viviendas nue-
rizar el funcionamiento del FONAVI como para vas y 305.790 mejoramientos habitacionales):
financiar un conjunto de programas nuevos” en promedio, para el total país, se produjeron
(Barreto, 2012:17). En ese marco, en el año 2005, una 70.000 soluciones habitacionales por año,
el Plan Federal de Construcción de Vivienda representando el más alto de la actuación pú-
concentró el 60,4% de la inversión total nacio- blica hasta la fecha (Figura 1) (Rodulfo y Boselli,
nal en materia habitacional. La ejecución del 2014).
Plan quedó a cargo del Ministerio de Planifi-
cación Federal, Inversión Pública y Servicios,

Figura 1: Evolución de la producción habitacional 1977-2011

Fuente: Rodulfo y Boselli, 2014:224. Con base en Auditoria FONAVI y Planes Federales Ejercicio 2010 y Revistas del CONAVI, N°1 del año
2000 a Nº 39 de abril de 2013.

Revistacis
NOTA: Se han considerado “viviendas terminadas” a aquellas que han contado con recepción provisoria durante el ejercicio o bien las
que, no contando con ésta por diferentes circunstancias, se han liberado al uso de los beneficiarios.

ARTÍCULO: La vivienda un problema persistente: Las condiciones habitacio- Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 21-48 25
nales en el área Metropolitana de Buenos Aires, 1991-2010/ María Mercedes
Di Virgilio, María Carla Rodriguez, Gabriela Mera
En términos generales, el Plan reprodujo las vivienda social vía el mercado y por intermedio
condiciones de las tradicionales operatorias de las empresas constructoras. Un relevamien-
FONAVI. La participación de los beneficiarios to de 110 barrios de vivienda social desarrolla-
y/o de organizaciones sociales fue escasamen- dos bajo el Plan Federal de Vivienda en la re-
te fomentada en el marco de esta iniciativa. gión puso en evidencia que bajo la modalidad
Las organizaciones sociales accedieron en de aporte de tierras por empresas construc-
esos años sólo al 4,4% del presupuesto, a través toras se construyó el 52.1% de las viviendas y
del Programa de Emergencia Habitacional ‘Te- se adquirió el 50.5% de la superficie del suelo
cho y Trabajo’. El resto de las operatorias prio- (del Río y Duarte, 2011). Tal y como señalaron
rizaron, con matices, la ejecución empresarial5. tempranamente Rodríguez y Sugranyes (2004)
De hecho y si bien su implementación adoptó aludiendo al caso chileno; con esta modalidad,
diversas modalidades (ver Tabla 1), en los par- finalmente, las empresas son las que definen la
tidos del Gran Buenos Aires, ‘Tierra y Proyecto localización de la vivienda social. En la mayoría
Urbano’ fue la de mayor peso relativo. En un de los casos, las localizaciones son periféricas
contexto de escasez de suelo urbano, esta mo- y se encuentran escasamente integradas a la
dalidad resolvía la adquisición de suelo para la trama urbana (Figura 2).
Figura 2: Localización Programa Federal de Construcción de Vivienda

Localización Programa
Federal de Construcción
de Vivienda

PFCV

Villas y asentamientos
Urbanizaciones cerradas

Basurales
Relleno sanitario CEAMSE

Zona inundable - bañado


Límite de partidos

Autopista

Rutas
Ferrocaril

Fuente: Gobierno de la Provincia de Bue-


nos Aires. Ministerio de Infraestructura.
Subsecretaría de Urbanismo y Vivienda.
Dirección Provincial de Ordenamiento
Urbano y Territorial. 2009.
Revistacis

5
En AMBA, el Plan Federal de Construcción de Vivienda I concentró el 70% del presupuesto y el Techo y Trabajo, el 5%.

26 Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 21-48 ARTÍCULO: La vivienda un problema persistente: Las condiciones habitacio-
nales en el área Metropolitana de Buenos Aires, 1991-2010/ María Mercedes
Di Virgilio, María Carla Rodriguez, Gabriela Mera
Las acciones del Programa Federal de Construc- descripción de las condiciones del hábitat en
ción de Vivienda se complementaron con otros el Área Metropolitana de Buenos Aires, el artí-
programas sociales destinados a los más gru- culo pasa revista a la evolución que ha tenido
pos vulnerables. Asimismo, se implementó una el déficit habitacional a la luz de los lineamien-
línea de créditos subsidiados, orientada a los tos de la política federal de vivienda de los go-
sectores medios con capacidad de cofinancia- biernos kirchneristas y teniendo en cuenta las
miento, que se aplican por medio del PRO.CRE. tendencias históricas.
AR. El Programa de Crédito Argentino PRO.CRE.
AR, creado en 2012, “financia la construcción 2. LA MEDICIÓN DEL DÉFICIT
de vivienda individual sobre terrenos de los
HABITACIONAL
particulares, el desarrollo de urbanizaciones
en tierras fiscales con participación empresa- La pregunta en torno a la situación habitacio-
rial mediante el sistema de licitación pública y nal de la población —y la precariedad (o no) de
la compra de terrenos de propiedad individual la misma— constituye una cuestión sumamen-
o mediante empresas comercializadoras” (Ro- te compleja de relevar. En ese marco, la posibi-
dulfo y Boselli;2014:229). De este modo, estos lidad de dar cuenta de cuestiones como el tipo
instrumentos habilitaron otras herramientas e de vivienda, el régimen de tenencia, la calidad
institutos para facilitar el acceso a la tierra y a de sus materiales o los servicios básicos que
la vivienda de los sectores de ingresos bajos y posee es sin duda una tarea esencial, pues se
medios-bajos. trata de un conjunto de indicadores cuya dis-
posición es altamente expresiva de la inser-
Si bien la política de Planes Federales de Vi- ción social de sus habitantes y su calidad de
vienda sigue los cánones de los programas y de vida. En este marco, presentamos aquí una ba-
experiencias urbanísticas presentes en varias tería de indicadores que permiten pasar revis-
ciudades latinoamericanas (Delgadillo, 2014); ta a las diversas aristas del problema. La fuente
el aspecto verdaderamente novedoso del caso que sirvió para la elaboración de los datos es el
Argentino no es ni la política ni su estrategia censo de Población y Vivienda de los años 1991,
de implementación –que tal como se señaló 2001 y 2010. La elección de esta fuente se basa
siguió los lineamientos del mercado. El factor en las posibilidades que brinda en términos de
que la distingue es que dicha política restituyó comparabilidad y seguimiento de la cuestión
la cuestión de la vivienda en la agenda públi- socio-habitacional.
ca, reposicionando al Estado como actor clave
en el sector en virtud del volumen de recursos Se propone un indicador de situación habita-
destinados y de soluciones habitacionales pro- cional que considera no sólo las condiciones
ducidas (Figura 1). La centralidad que adquirió físicas de habitabilidad de las viviendas —en

Revistacis
la política de vivienda abre nuevos interrogan- base a los tipos constructivos y la dotación de
tes en torno a los efectos de estas intervencio- servicios que dispone— sino también una di-
nes en las condiciones habitacionales de la po- mensión que relaciona las características de la
blación. A continuación, a fin de avanzar en la vivienda y con la composición de los hogares,
ARTÍCULO: La vivienda un problema persistente: Las condiciones habitacio- Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 21-48 27
nales en el área Metropolitana de Buenos Aires, 1991-2010/ María Mercedes
Di Virgilio, María Carla Rodriguez, Gabriela Mera
Tabla 1. Programas y subprogramas nuevos de la Política Federal de Vivienda 2003-2007
Programas y subprogramas nuevos Características generales Año inicio
(subsidiados por el Gobierno nacional)
PFEH Programa Federal de Emergencia Nacional Dirigido a atender las situaciones más apremiantes de necesidades habitaciona- 2003
les y de empleo por cooperativas.
Dirigido primero al norte del país para paliar los desequilibrios regionales
PFSH. Programa Federal PFSH. Programa Federal de más apremiantes de necesidades habitacionales. Luego se extendió a todo el
Solidaridad Habitacional 2003
de país.
Subprograma Federal de 2004
Solidaridad Habitacional: Dirigido a jurisdicciones que habían sufrido emergencias climáticas para la re-
Emergencia Hídrica paración de viviendas dañadas.

Subprograma Federal de
Solidaridad Habitacional:
Emergencia Sísmica

Subprograma Federal de
Solidaridad Habitacional:
Emergencia Climática

Subprograma Federal de Dirigido a jurisdicciones con necesidades habitacionales apremiantes de po- 2005
Solidaridad Habitacional: blaciones rurales y aborígenes.
Viviendas con Aborígenes

Subprograma Federal de
Solidaridad Habitacional:
Viviendas Rurales
PFMV. Programa de Me- PFMV. Programa de Dirigido al mejoramiento o completamiento de viviendas deficitarias
2004
joramiento de Vivienda Mejoramiento de Vivienda recuperables
Mejor Vivir Mejor Vivir
PFMV-Cooperativas. Pro- Dirigido al mejoramiento o completamiento de viviendas deficitarias recupera-
grama de Mejoramiento de bles por cooperativas existentes provenientes de los CIC y del programa Emer- S/I
Viviendas por Cooperativas gencia Habitacional.
SPFMV-Municipios.
Subprograma Federal de SPFMV-Municipios. Subprograma Federal de Mejoramiento de Viviendas con S/I
Mejoramiento de Viviendas Municipios
con Municipios
PFMV-Villas. Programa de Sin información (S/i)
Mejoramiento de Vivienda S/I
en Villas
Programa Federal de PFCV-Etapa I. Programa Dirigido a fortalecer mediante la construcción de 120.000 viviendas la reactiva- 2004
Construcción de Vivien- Federal de Construcción de ción económica del sector habitacional
das. Etapas I y II. Vivienda (Construcciones I)
Subprograma Federal de Consiste en el financiamiento directo de la Nación para la ejecución de vivien-
Construcción de Viviendas
S/I
da, que se realizan mediante convenios con respectivos municipios
con Municipios
Subprograma Federal de Financiamiento de la urbanización integral de villas y asentamientos 2005
Urbanización de Villas y precarios
Asentamientos Precarios
PFPCV-Etapa II. Programa Destinado a brindar al sector construcciones un marco de previsibilidad 2005
Federal Plurianual de mediante 300.000 viviendas nuevas
Construcción de Viviendas
(Construcciones II)
Subprograma Federal Financiamiento para obras de infraestructura y obras complementarias 2005
para el Mejoramiento del imprescindibles para la habilitación de las viviendas correspondientes a
Hábitat Urbano, Obras de cualquiera de los programas federales
Infraestructura y Obras
Complementarias
Subprograma Federal de Financiamiento para la reactivación de obras paralizadas en el ámbito de la
Terminación de Viviendas provincia de Buenos Aires
S/I

Caritas. Programa de Viviendas Caritas Asiste técnica y financieramente a proyectos de vivienda e infraestructura de 2004
Caritas
Revistacis

PFREACT. Programa Federal de Reactiva- Dirigido a terminar obras iniciadas con recursos del Fonavi y con problemas 2003
ción de Obras del Fonavi I y II. de financiamiento.

Fuente: Barreto, 2012:21

28 Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 21-48 ARTÍCULO: La vivienda un problema persistente: Las condiciones habitacio-
nales en el área Metropolitana de Buenos Aires, 1991-2010/ María Mercedes
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incorporando entre las situaciones deficitarias ca obtener datos confiables que den cuenta de
a aquellas familias que conviven en condicio- tales fenómenos.
nes de hacinamiento (dos o más personas por
cuarto). En ese marco, clasifica a los hogares Si bien estos atributos de la vivienda en tanto
según desarrollen su vida cotidiana en: a) vi- local de habitación constituyen un conjunto
viendas deficitarias irrecuperables (viviendas de elementos fundamentales, en modo alguno
que, por la calidad de los materiales con que agotan la pregunta por la situación habitacio-
han sido construidas, son irrecuperables y de- nal de cierto grupo poblacional. Como señala
berían ser reemplazadas por nuevas unidades, Yujnovsky (1984), la vivienda implica el con-
como es el caso de los ranchos, casillas y loca- junto de servicios proporcionados por una es-
les no construidos para fines habitacionales); tructura urbana, que conlleva la accesibilidad
b) viviendas deficitarias recuperables (vivien- relativa a los beneficios sociales y económicos
das que, si bien presentan rasgos de precarie- de otras unidades y actividades urbanas. Esta
dad como falta de terminaciones o carencia cuestión de la accesibilidad y la conectividad
de instalaciones sanitarias, son pasibles de es una dimensión esencial en lo que respecta al
ser recuperadas mediante obras de refacción hábitat popular, en la medida en que en los ba-
o completamiento); c) viviendas no precarias rrios pobres del AMBA, las barreras que produ-
que se encuentran habitadas por hogares que ce la privación de los recursos necesarios para
padecen hacinamiento por cuarto; y d) vivien- participar en los juegos sociales, muchas veces
das no deficitarias, en buen estado, que agrupa produce un efecto de “insularización” (Cravino
las categorías de casa y departamento donde et al, 2002) que “no deja otra salida [más] que la
no se observa ningún grado de hacinamiento. huida (la más de las veces prohibida, por la fal-
ta de recursos) hacia otros lugares” (Bourdieu,
Esta medida es complementada con otras que 2002:124)6 .
incorporan cuestiones nodales que hacen a la
calidad del hábitat como es la situación (regu- 3. EVOLUCIÓN DEL DÉFICIT HABI-
lar o irregular) de tenencia de la vivienda y el
TACIONAL 1991-2010
terreno; los tipos vivienda desagregados; así
como diversos indicadores de precariedad, 3.1 CANTIDAD Y TIPO DE VIVIENDAS DEFICITARIAS
hacinamiento y acceso a servicios básicos. Asi-
mismo, se busca identificar y cuantificar dis- En primer lugar se busca cuantificar la presen-
tintas tipologías del hábitat popular urbano, cia de situaciones deficitarias vinculadas al
como villas miseria, asentamientos, ocupacio- hábitat, considerando tanto las condiciones fí-
nes de inmuebles, inquilinatos y hoteles pen- sicas de habitabilidad de las viviendas como la
sión en la CABA, que resultan críticas a la hora existencia de problemas de hacinamiento.

Revistacis
de pesar políticas orientadas a su solución. Se
6
intenta así brindar un panorama estimativo de En contraposición, en los barrios cerrados y los coun-
tries, esta “clausura” es una opción racional (Sabatini, Cá-
la magnitud que alcanzan estas situaciones ceres y Cerda, 2001, Rodríguez Vignoli, 2003).
habitacionales, con las dificultades que impli-
ARTÍCULO: La vivienda un problema persistente: Las condiciones habitacio- Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 21-48 29
nales en el área Metropolitana de Buenos Aires, 1991-2010/ María Mercedes
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Este sistema clasificatorio —que desagrega a Entre los censos de 2001 y 2010, la magnitud
las viviendas deficitarias en condición recupe- relativa de los hogares en situaciones habita-
rable (con déficit pero subsanables) de las irre- cionales deficitarias apenas experimentó una
cuperables (aquellas que exigen una recons- ligera disminución (de entre 1 y 2 puntos por-
trucción total), incorporando también a los centuales), tanto en el total del país como en
hogares hacinados en viviendas que no pue- el AMBA (Cuadro 1). A pesar de ello, el déficit en
den proveer del espacio físico necesario para términos absolutos aumentó en ambas juris-
su desarrollo— brinda posibilidades no sólo de dicciones. En ese marco, la situación de CABA
carácter analítico sino también en términos de mostró el retroceso más importante: mientras
políticas públicas, en la medida que discrimina que en los partidos del GCBA, el déficit relativo
tres tipos de carencias habitacionales que pre- continuó con una tendencia decreciente (31,9
cisarán intervenciones diferentes: en algunos en 2001 vs 30,7% en 2010); en la CABA, éste tam-
casos promover la recuperación o el mejora- bién aumenta (12,4% en 2001 vs 13,2% en 2010).
miento de las viviendas existentes, mientras Estos datos ponen en evidencia que, entre 2001
que en otros supondrá construir unidades re- y 2010, la situación habitacional en la CABA em-
sidenciales nuevas. peoró significativamente: las cifras no solo su-
peraron, en términos absolutos, los guarismos
Los Cuadros 1 y 3 sintetizan, en este senti- de 1991 sino que, además, quebraron la tenden-
do, cómo se distribuyen los hogares según cia decreciente que el fenómeno había mostra-
su situación habitacional en los últimos tres do una década atrás. En los partidos del GCBA,
censos nacionales. Puede observarse allí que el déficit afecta a una proporción de hogares
a comienzos de la década de 1990, un 37,4% mayor que en la CABA.
(3.340.021) de los hogares en Argentina pade-
cían alguna situación deficitaria en materia Estos guarismos condensan procesos históri-
de vivienda. En el AMBA, estas situaciones al- cos y reflejan cuestiones demográficas y políti-
canzaban al 30,2% de los hogares; pero este cas. Entre las cuestiones demográficas, quizá la
valor sintetizaba una situación muy dispar en- más significativa es que mientras en 2010 –para
tre la Ciudad Capital (14,2%) y su conurbación el total país- se registró un crecimiento pobla-
(37,7%). Si se comparan los valores alcanzados cional del 10,6%, el número de hogares creció
entre los censos de 1991 y 2001 para el total del un 20,8%. Asimismo, entre 2001 y 2010, los hoga-
país, puede observarse que el porcentaje de res crecieron a un ritmo de 209.805 por año; en
hogares que padecen alguna condición habi- tanto, las viviendas particulares ocupadas lo
tacional deficitaria experimenta cierta dismi- hicieron a razón de 160.484. Ambas cuestiones
nución (de 37,4% a 30,7%) en el periodo. La si- ponen en evidencia nuevas y crecientes necesi-
tuación en el AMBA sigue esa misma tendencia, dades de vivienda a nivel de los hogares.
Revistacis

pero con un énfasis menor (30,2% a 26,1%). En


tanto, el decrecimiento relativo del déficit en
la CABA (-12,7% vs -7,0%?) fue más significativo
que en los partidos del Gran Buenos Aires.
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nales en el área Metropolitana de Buenos Aires, 1991-2010/ María Mercedes
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Cuadro Nº 1. Distribución de los hogares según situación habitacional. Total País y AMBA.
SITUACIÓN HABITACIONAL 1991 2001 2010

TOTAL PAIS
TOTAL 8.927.289 100,0 10.073.625 100,0 12.171.675 100,0
HOGARES CON SITUACIONES DEFICITARIAS 3.340.021 37,4 3.096.180 30,7 3.443.285 28,3

Hogares que ocupan viviendas precarias 665.006 7,4 534.037 5,3 447.433 3,7
irrecuperables.
Hogares que ocupan viviendas recuperables. 1.617.732 18,1 1.672.012 16,6 1.697.779 13,9
Hogares que padecen hacinamiento por cuarto
(más de 2 personas por cuarto) en viviendas no 1.057.283 11,8 890.131 8,8 1.298.073 10,7
precarias.
HOGARES NO DEFICITARIOS 5.587.268 62,6 6.977.445 69,3 8.728.390 71,7

AREA METROPOLITANA DE BUENOS AIRES


TOTAL 3.196.180 100,0 3.408.913 100,0 4.084.507 100,0
HOGARES CON SITUACIONES DEFICITARIAS 963.895 30,2 888.149 26,1 1.052.203 25,8

Hogares que ocupan viviendas precarias 215.485 6,7 149.291 4,4 120.418 2,9
irrecuperables
Hogares que ocupan viviendas recuperables 368.415 11,5 448.069 13,1 513.729 12,6
Hogares que padecen hacinamiento por cuarto
(más de 2 personas por cuarto) en viviendas no 379.996 11,9 290.789 8,5 418.056 10,2
precarias
HOGARES NO DEFICITARIOS 2.232.285 69,8 2.520.764 73,9 3.032.304 74,2
CIUDAD AUTONOMA DE BUENOS AIRES
TOTAL 1.023.464 100,0 1.024.231 100,0 1.150.134 100,0
HOGARES CON SITUACIONES DEFICITARIAS 145.283 14,2 126.863 12,4 152.289 13,2

Hogares que ocupan viviendas precarias 15.254 1,5 10.761 1,1 5.573 0,5
irrecuperables.
Hogares que ocupan viviendas recuperables. 33.498(1) 3,3 50.533 4,9 64.744 5,6
Hogares que padecen hacinamiento por cuarto
(más de 2 personas por cuarto) en viviendas no 96.531 9,4 65.569 6,4 81.972 7,1
precarias.
HOGARES NO DEFICITARIOS 878.181 85,8 897.368 87,6 997.845 86,8
PARTIDOS GRAN BUENOS AIRES
TOTAL 2.172.716 100,0 2.384.682 100,0 2.934.373 100,0
HOGARES CON SITUACIONES DEFICITARIAS 818.612 37,7 761.286 31,9 899.914 30,7

Hogares que ocupan viviendas precarias 200.231 9,2 138.530 5,8 114.845 3,9
irrecuperables.
Hogares que ocupan viviendas recuperables. 334.917 15,4 397.536 16,7 448.985 15,3
Hogares que padecen hacinamiento por cuarto
(más de 2 personas por cuarto) en viviendas no 283.465 13,0 225.220 9,4 336.084 11,5
precarias.
HOGARES NO DEFICITARIOS 1.354.104 62,3 1.623.396 68,1 2.034.459 69,3

Fuente: INDEC. Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 1991, 2001 y 2010.
NOTA: Los casos ignorados fueron distribuidos proporcionalmente.

Revistacis
Vivienda deficitaria irrecuperable: viviendas que por la calidad de los materiales con que han sido construidas, son irrecuperables y deberían ser
reemplazadas por nuevas unidades de vivienda. Son las viviendas precarias (ranchos, casillas, locales no construidos para fines habitacionales).

Vivienda deficitaria recuperable: viviendas que si bien presentan rasgos de precariedad (falta de terminaciones, carencia de instalaciones sanita-
rias) son pasibles de ser recuperadas mediante obras de refacción o completamiento.

(1) En el censo 1991 en la CABA no se incluyen hoteles y pensiones por problemas de empadronamiento; se los consideró como viviendas colectivas.

ARTÍCULO: La vivienda un problema persistente: Las condiciones habitacio- Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 21-48 31
nales en el área Metropolitana de Buenos Aires, 1991-2010/ María Mercedes
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Cuadro 2: Viviendas según situación de entrevista. Total País y AMBA.
TOTAL VIVIENDAS VIVIENDAS PARTICULARES TOTAL VIVIENDAS
PARTICULARES HABITADAS PARTICULARES
DESHABITADAS

CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES


2010 1.423.973 1.082.998 340.975
2.001 1.350.154 1.008.867 341.287
1.991 1.239.034 1.087.827 151.207

PARTIDOS DEL GRAN BUENOS AIRES


2.010 2.997.294 2.653.288 344.006
2.001 2.638.001 2.272.559 365.442
1.991 -.- 2.083.676 -.-

AREA METROPOLITA DE BUENOS AIRES


2.010 7.010.455 5.832.980 1.177.475
2.001 3.988.155 3.281.426 706.729
1.991 -.- 3.171.503 -.-

TOTAL PAÍS
2.010 13.812.125 11.317.507 2.494.618
2001 12.041.584 9.712.661 2.328.923
1991 -.- 8.515.441 -.-
Revistacis

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Esta situación tuvo un fuerte impacto a nivel portante stock de viviendas desocupadas, se
de las jurisdicciones. De hecho, en la Ciudad de expresan en la magnitud del problema habita-
Buenos Aires, entre 1991 y 2001, mientras que cional en la jurisdicción.
la cantidad de hogares residentes en la ciudad
aumentó, en promedio, a razón de 77 hogares En los municipios del GBA, la situación no fue
por año a lo largo de la década (pasando de un muy distinta. Entre 1991 y 2010, la cantidad to-
total de 1.023.464 hogares a 1.024.231). La canti- tal de hogares experimentó un crecimiento re-
dad de hogares deficitarios decreció a un ritmo lativo del 35%. El mayor aporte a ese crecimien-
bastante más acelerado (pasando de un total to lo hacen los años que van de 2001 a 2010,
de 145.283 a 126.863 y generando en promedio sumando cada año 61.077 nuevos hogares. A
una disminución de 1842 hogares deficitarios pesar de ello, al igual que en la CABA, la can-
por año). Esta situación se vio totalmente alte- tidad de hogares con situaciones deficitarias
rada entre 2001 y 2010. Por un lado, entre esos decrece considerablemente en los primeros 10
años, la cantidad de hogares creció exponen- años, para volver a aumentar entre 2001 y 2010.
cialmente en la CABA. Por el otro, la cantidad de La caída del déficit no logra dar respuesta al
hogares deficitarios no sólo no descendió sino aumento de la cantidad de hogares (18,2% vs
que se vio fuertemente afectada por el drásti- 23,1%) ni a contracción en la disponibilidad de
co cambio que la ciudad experimentaba en la inmuebles susceptibles de ser habitados (Cua-
demografía de sus hogares. El saldo fue que, dro 2).
en 2010, 25.426 nuevos hogares se sumaban a
los afectados por problemas habitacionales en Entre los factores políticos, vale señalar que la
2001 (totalizando así 152.289). La nueva demo- implementación del Plan Federal de Construc-
grafía de la CABA interpeló de manera contun- ción de Viviendas tuvo formas y niveles de im-
dente la cuestión habitacional: mientras que plementación muy dispares en las distintas ju-
en 2010 se registró un crecimiento poblacional risdicciones. En el caso de la Ciudad de Buenos
del 4,1%, el número de hogares creció un 12,3%. Aires, la implementación del Programa estuvo
De este modo, la cantidad de hogares creció a sujeta a la disputa política entre el ejecutivo
un ritmo mucho más acelerado que la cantidad nacional y el gobierno local (de diferente signo
de hogares residentes en la ciudad, sumando político)7. Los niveles de ejecución del mismo
cada año de la década 12.590 nuevos hogares fueron bajos y las obras circunscriptas (Zapata,
vis a vis 7.382 nuevas viviendas. Entre 2001 y 2012). En cambio, la Provincia de Buenos Aires,
2010, el exceso de hogares respecto del nú- en general, y los partidos del Gran Buenos Ai-
mero de viviendas habitadas pasó de 15.364 a res, en particular, aún con heterogeneidades
67.136. Además, del 1.423.973 de viviendas que internas, mostraron niveles de ejecución mu-
la ciudad totalizó en 2010, sólo 1.082.998 esta- cho más elevados (del Río y Duarte, 2012). A pe-

Revistacis
ban habitadas al momento del Censo (Cuadro sar de ello, el nivel de las obras no alcanzó para
2). Ambas cuestiones, la presencia de nuevos satisfacer la demanda.
hogares que presionan sobre el parque habi- 7
Para un análisis detallado de la implementación del Pro-
tacional construido y la existencia de un im- grama en la CABA, véase Ostuni (2009).
ARTÍCULO: La vivienda un problema persistente: Las condiciones habitacio- Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 21-48 33
nales en el área Metropolitana de Buenos Aires, 1991-2010/ María Mercedes
Di Virgilio, María Carla Rodriguez, Gabriela Mera
En cuanto a la composición del déficit, el Cua- el 42,5% de las situaciones deficitarias respon-
dro 3 pone en evidencia que a nivel nacional de a las viviendas recuperables-, mientras que
prácticamente la mitad de las situaciones de- en los partidos del Gran Buenos Aires la ten-
ficitarias remiten a hogares que residen en dencia es errática.
viviendas recuperables; situación que experi-
mentó cierto incremento en la década 1991- Este cambio en la composición del déficit ha-
2001, para volver a valores en torno al 50% en bitacional —la reducción de la incidencia de
el censo de 2010. El principal cambio que se situaciones irrecuperables en pos de otras que,
produjo en la última década se vincula, por un si bien presentan rasgos de precariedad, pue-
lado, con una disminución del peso relativo de den ser recuperadas con obras de refacción o
los hogares en viviendas irrecuperables —ran- terminación— puede comprenderse conside-
chos, casillas y locales no construidos para ha- rando la dinámica que ha tenido el crecimien-
bitación—, que pasó de afectar al 17,2% de los to de las villas miseria en este ámbito. El proce-
hogares en 2001 al 13% en 2010; y, por el otro, so de consolidación y verticalización (Cravino,
con un aumento de los hogares que padecen 2008) de los barrios de origen informal tiende a
hacinamiento en viviendas no precarias (de traducirse en un predominio de viviendas que
28,7 a 37,7%). En el Área Metropolitana de Bue- no pueden caracterizarse como “casillas”, sino
nos Aires se observan tendencias similares al como casas o departamentos que presentan
total del país, así como otras específicas que condiciones aún precarias en términos de la
hablan de la situación particular de esta aglo- calidad de los materiales o la terminación.
meración. Al igual que a nivel nacional, en las
últimas dos décadas se produjo una progresiva Estas variaciones y clivajes en la composición
disminución del peso relativo que alcanzan los del déficit constituyen un aspecto fundamen-
hogares en viviendas irrecuperables entre las tal a tener en cuenta en la orientación de la po-
situaciones habitacionales deficitarias: dismi- lítica pública en materia habitacional. Por un
nución observable tanto en la Ciudad Capital lado, indican que la política no puede orientar-
(donde los porcentajes históricamente han se exclusivamente a producir vivienda nueva
sido más bajos, pasando de 10,5% en 1991 a para satisfacer las necesidades de las familias
3,7% en 2010), como en su conurbación (24,5% que habitan viviendas irrecuperables. Debe
a 12,8%). Como contraparte, el porcentaje de además prever líneas de intervención para dar
hogares en viviendas precarias recuperables respuesta a las necesidades de mejoramiento
aumentó de manera significativa entre 1991 y y consolidación de viviendas recuperables. Asi-
2001 (pasando de 38,2% al 50,4% en 2001), para mismo, pone de manifiesto que los problemas
mantenerse en valores similares (48,8%) según habitacionales no afectan exclusivamente a
los datos del censo 2010. En el caso de la CABA, las de las familias que habitan viviendas irrecu-
Revistacis

el incremento del peso relativo de estas situa- perables.Debe además prever líneas de inter-
ciones habitacionales fue en aumento a lo lar- vención para dar respuesta a las necesidades
go de los 30 años -al punto que en el censo 2010 de mejoramiento y consolidación de viviendas
recuperables. Asimismo, pone de manifiesto
34 Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 21-48 ARTÍCULO: La vivienda un problema persistente: Las condiciones habitacio-
nales en el área Metropolitana de Buenos Aires, 1991-2010/ María Mercedes
Di Virgilio, María Carla Rodriguez, Gabriela Mera
que los problemas habitacionales no afectan la disminución de la población ocupante de
exclusivamente a las familias que residen en inmuebles, que a lo largo de esta década fue
viviendas deficitarias sino a familias de secto- sometida a un proceso de expulsión continua8.
res medios y medios bajos que habitan vivien- Si bien en el último decenio del siglo XX se pro-
das de buena calidad pero en condiciones de dujo esta disminución en el porcentaje de ho-
hacinamiento. gares en condiciones de tenencia irregular en
la CABA, entre el 2001 y el 2010, se observa un
3.2 LA SITUACIÓN DE TENENCIA cambio en la tendencia, con un nuevo aumen-
to de la irregularidad, vinculado también con
Uno de los problemas que agrava la condición
la categoría “propietarios sólo de la vivienda”,
habitacional se expresa en las condiciones de
que se incrementó casi a los valores de 1991
acceso al suelo y la vivienda, observables en la
(11,6%).
situación (regular o irregular) de tenencia que
presentan los hogares en las jurisdicciones en
En los Partidos del GBA, por su parte, la inciden-
estudio. Los datos comparados de los últimos
cia de la irregularidad en la tenencia fue dismi-
tres censos nacionales, que se sintetizan en el
nuyendo, leve pero sistemáticamente, a los lar-
Cuadro 4, permiten observar que, en el total
go de los tres censos nacionales, pasando del
del país, se produjo una progresiva disminu-
17,9% al 14,5%. Este descenso estuvo vincula-
ción en la proporción de hogares en situación
do, al igual que en la CABA, a la reducción de la
irregular, pasando de 17,7 a 14,2% en estas dos
categoría de “propietarios sólo de la vivienda” 9
décadas.
(que pasó de 7,6 a 4,8% entre 1991 y 2001),
En el caso del AMBA, puede verse una tenden- 8
Durante la década de 1990 y los primeros años del nue-
cia similar a la observada a nivel nacional: una vo milenio se han desalojado todas las ocupaciones de
leve disminución del porcentaje de hogares en edificios de mayor escala que existían en la ciudad, de
situación irregular, particularmente entre 1991 propiedad pública y privada —Giol, Ex Padelai, Darwin,
Suchard—, así como sostenido los desalojos por goteo
y 2001 (16,3 a 13,7%), valor relativo que se man- de propiedades privadas y públicas de menor escala —en
tuvo estable en el último decenio. El descenso Abasto, Palermo, San Telmo y La Boca, todas zonas en las
observado en la década de 1990 en el AMBA que se desarrollan procesos de renovación urbana (con
fundamentalmente se explica por la caída de diferentes grados de consolidación). Las excepciones son
la traza de la Ex AU3, la Lechería y cooperativas del MOI en
las situaciones irregulares en la Ciudad de Bue-
San Telmo, es decir, los lugares con niveles sostenidos de
nos Aires (que pasaron del 12,9% al 7,7% de los organización social.
hogares), asociado al descenso de la categoría
“propietarios sólo de la vivienda”. Estos valores 9
La categoría “propietarios sólo de la vivienda” refiere a
reflejan, en parte, las acciones de regulariza- aquellos hogares que se declaran propietarios de la vi-

Revistacis
ción en villas miseria implementadas en la Ciu- vienda pero no del terreno en el cual ésta se encuentra
construida. Interesa señalar, que la situación de tenencia,
dad durante estas últimas décadas. Asimismo, en el censo argentino, se consigna según lo declarado por
es posible pensar que la reducción de estas el miembro adulto del hogar que responde el cuestiona-
situaciones también puede estar expresando rio en el marco del operativo censal.

ARTÍCULO: La vivienda un problema persistente: Las condiciones habitacio- Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 21-48 35
nales en el área Metropolitana de Buenos Aires, 1991-2010/ María Mercedes
Di Virgilio, María Carla Rodriguez, Gabriela Mera
Cuadro Nº 3. Importancia relativa de cada situación deficitaria sobre el total de situaciones
deficitarias. Total País y AMBA. 1991, 2001 y 2010
SITUACIÓN HABITACIONAL 1991 2001 2010

TOTAL PAIS

HOGARES CON SITUACIONES DEFICITARIAS


3.340.021 100,0 3.096.180 100,0 3.443.285 100,0

Hogares que ocupan viviendas precarias 665.006 19,9 534.037 17,2 447.433 13,0
irrecuperables.
Hogares que ocupan viviendas recuperables. 1.617.732 48,4 1.672.012 54,0 1.697.779 49,3
Hogares que padecen hacinamiento por cuarto
(más de 2 personas por cuarto) en viviendas no 1.057.283 31,7 890.131 28,7 1.298.073 37,7
precarias.

AREA METROPOLITANA DE BUENOS AIRES

HOGARES CON SITUACIONES DEFICITARIAS 963.895 100,0 888.149 100, 1.052.203 100,0

Hogares que ocupan viviendas precarias 215.485 22,4 149.291 16,8 120.418 11,4
irrecuperables
Hogares que ocupan viviendas recuperables 368.415 38,2 448.069 50,4 513.729 48,8
Hogares que padecen hacinamiento por cuarto
(más de 2 personas por cuarto) en viviendas no 379.996 39,4 290.789 32,7 418.056 39,7
precarias

CIUDAD AUTONOMA DE BUENOS AIRES

HOGARES CON SITUACIONES DEFICITARIAS 145.283 100,0 126.863 100,0 152.289 100,0

Hogares que ocupan viviendas precarias 15.254 10,5 10.761 8,5 5.573 3,7
irrecuperables.
Hogares que ocupan viviendas recuperables. 33.498 (1) 23,1 50.533 39,8 64.744 42,5
Hogares que padecen hacinamiento por cuarto
(más de 2 personas por cuarto) en viviendas no 96.531 66,4 65.569 51,7 81.972 53,8
precarias.

PARTIDOS GRAN BUENOS AIRES

818.612 100,0 761.286 100,0 899.914 100,0


HOGARES CON SITUACIONES DEFICITARIAS
200.231 24,5 138.530 18,2 114.845 12,8
Hogares que ocupan viviendas precarias
irrecuperables.
334.917 40,9 397.536 52,2 448.985 49,9
Hogares que ocupan viviendas recuperables.
Hogares que padecen hacinamiento por cuarto
283.465 34,6 225.220 29,6 336.084 37,3
(más de 2 personas por cuarto) en viviendas no
precarias.
Revistacis

Fuente: INDEC. Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 1991, 2001 y 2010.
(1) En el censo 1991 en la CABA no se incluyen hoteles y pensiones por problemas de empadronamiento; se los consideró como viviendas
colectivas.

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nales en el área Metropolitana de Buenos Aires, 1991-2010/ María Mercedes
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reflejando también los efectos de las políticas en un marco progresivo de empobrecimiento
de regularización dominial desarrolladas en que deteriora las condiciones relativas de de-
este decenio. Sin embargo, la cifra se no vio sarrollo de dichos procesos.
fuertemente impactada pues, a lo largo del pe-
riodo, continuaron las tomas de tierras 10. En 3.3 LA DISTRIBUCIÓN DE LOS HOGARES SEGÚN TIPO
los partidos del GBA, se registra sólo un ligero DE VIVIENDAS
incremento de las situaciones sin especificar
(que pasaron de 0,4 a 3,1% entre 1991 y 2001, A continuación se presenta la evolución que ha
reduciéndose ligeramente a 2,8% en 2010), que tenido en los últimos tres censos la distribu-
puede incluir a los ocupantes de hecho, no re- ción de los hogares según el tipo de vivienda,
gistrados como categoría por la cédula censal. para luego focalizarse en algunas situaciones
habitacionales precarias en particular, como
La implementación, desde los diferentes nive- los inquilinatos, hoteles-pensión, ocupaciones
les del gobierno, de programas orientados a y villas en la Ciudad de Buenos Aires.
regularizar la situación de tenencia de la po-
blación, que se refleja en las cifras censales, En relación al tipo de vivienda, el Cuadro 5 per-
formó parte de una política, durante la década mite observar que, a nivel nacional, las casas
de 1990 y 2000, de vivienda bajo la hipótesis de presentan un alto predominio como alterna-
que la seguridad en la situación de tenencia fa- tiva habitacional, el cual ha ido aumentando
vorecería la inversión de los pobladores en el paulatinamente en las últimas décadas (tanto
mejoramiento habitacional (Herzer et al., 1998). el porcentaje de casas como de hogares que re-
Las políticas de regularización dominial —que siden en ellas pasó del 56% al 66%). Los depar-
requieren menores niveles de inversión públi- tamentos, en los que reside el 16,3% de los ho-
ca que aquéllas dirigidas a solucionar la pre- gares en el año 2010, experimentaron un ligero
cariedad estructural de las viviendas— consti- descenso en la década de 1990 (de 18,2 a 15,9%
tuyen acciones ex post para canalizar, instituir de hogares). Respecto a los tipos de vivienda
y/o dar cauce a situaciones que se manifiestan que remiten a situaciones más precarias, pue-
de forma masiva en los hechos, resultado de de observarse que tanto el porcentaje de casas
las “soluciones” desarrolladas por las familias tipo B, como el de ranchos y casillas, fue dismi-
de sectores populares para resolver la situa- nuyendo en estas dos décadas.
ción de la vivienda según sus propias posibi-
lidades. Como consecuencia de ello, la pobla- En el AMBA también se observa un incremen-
ción continúa autoproduciendo su vivienda, to de las casas (47,7 a 55,8%) y una reducción,
sobre todo en la década de 1990, del peso de
los departamentos; si bien la incidencia de

Revistacis
10
Las ocupaciones de terrenos asumieron en los últimos este tipo de construcción es mayor que a nivel
años formas diversas, teniendo en cuenta niveles de or-
ganización, características de los terrenos ocupados, di-
nacional. Por su parte, entre las viviendas más
mensiones, etc. (Véase Echevarría, 2005). precarias, los ranchos y casillas son los que ex-

ARTÍCULO: La vivienda un problema persistente: Las condiciones habitacio- Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 21-48 37
nales en el área Metropolitana de Buenos Aires, 1991-2010/ María Mercedes
Di Virgilio, María Carla Rodriguez, Gabriela Mera
Cuadro Nº 4. Distribución de los hogares según situación de tenencia. Total país y AMBA.
1991, 2001 y 2010
SITUACION DE TENENCIA 1991 2001 2010

TOTAL PAIS
SITUACION LEGAL DE TENENCIA
Propietario de la vivienda y terreno 5.839.608 65,4 7.115.508 70,6 8.240.293 67,7
Inquilino 1.169.803 13,1 1.122.208 11,1 1.960.676 16,1
Relación de dependencia 345.502 3,9 253.679 2,5 242.487 2,0
SITUACIONES IRREGULARES DE TENENCIA 1.572.377 17,7 1.582.230 15,7 1.728.219 14,2
Ocupantes por préstamo 845.936 9,5 829.985 8,2 844.694 6,9
Ocupantes de hecho (1) 84.976 1,0 s/d s/d s/d s/d
Propietarios sólo de la vivienda 600.540 6,7 432.009 4,3 539.629 4,4
Sin especificar 40.925 0,5 320.236 3,2 343.896 2,8
TOTAL DE HOGARES 8.927.289 100 10.073.625 100,0 12.171.675 100,0
AREA METROPOLITANA DE BUENOS AIRES
SITUACION LEGAL DE TENENCIA 2.675.830 83,7 2.954.404 86,7 3.525.657 86,3
Propietario de la vivienda y terreno 2.175.639 68,1 2.485.671 72,9 2.746.724 67,2
Inquilino 441.901 13,8 428.731 12,6 740.697 18,1
Relación de dependencia 58.290 1,8 40.002 1,2 38.236 0,9
SITUACIONES IRREGULARES DE TENENCIA 520.350 16,3 454.509 13,3 558.850 13,7
Ocupantes por préstamo 239.803 7,5 233.227 6,8 248.802 6,1
Ocupantes de hecho (1) 32.182 1 s/d s/d s/d s/d
Propietarios sólo de la vivienda 235.890 7,4 128.265 3,8 208.194 5,1
Sin especificar 12.475 0,4 93.017 2,7 101.854 2,5
TOTAL DE HOGARES 3.196.180 100 3.408.913 100,0 4.084.507 100,0
CIUDAD AUTONOMA DE BUENOS AIRES
SITUACION LEGAL DE TENENCIA 891.056 87,0 944.983 92,3 1.016.194 88,4
Propietario de la vivienda y terreno 637.875 62,3 692.210 67,6 648.958 56,4
Inquilino 226.308 22,1 227.545 22,2 343.443 29,9
Relación de dependencia 26.873 2,6 25.228 2,5 23.793 2,1
SITUACIONES IRREGULARES DE TENENCIA 132.408 12,9 79.248 7,7 133.940 11,6
Ocupantes por préstamo 53.472 5,2 45.192 4,4 44.513 3,9
Ocupantes de hecho (1) 5.014 0,5 s/d s/d s/d s/d
Propietarios sólo de la vivienda 70.590 6,9 14.051 1,4 69.785 6,1
Sin especificar 3.332 0,3 20.005 2,0 19.642 1,7
TOTAL DE HOGARES 1.023.464 100 1.024.231 100,0 1.150.134 100,0
PARTIDOS GRAN BUENOS AIRES
SITUACION LEGAL DE TENENCIA 1.784.774 82,1 2.009.421 84,3 2.509.463 85,5
Propietario de la vivienda y terreno 1.537.764 70,8 1.793.461 75,2 2.097.766 71,5
Inquilino 215.593 9,9 201.186 8,4 397.254 13,5
Relación de dependencia 31.417 1,4 14.774 0,6 14.443 0,5
SITUACIONES IRREGULARES DE TENENCIA 387.942 17,9 375.261 15,7 424.910 14,5
Ocupantes por préstamo 186.331 8,6 188.035 7,9 204.289 7,0
Ocupantes de hecho (1) 27.168 1,3 s/d s/d s/d s/d
Propietarios sólo de la vivienda 165.300 7,6 114.214 4,8 138.409 4,7
Sin especificar 9.143 0,4 73.012 3,1 82.212 2,8
TOTAL DE HOGARES 2.172.716 100 2.384.682 100,0 2.934.373 100,0
Revistacis

Fuente: INDEC. Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 1991, 2001 y 2010.
(1) En los censos 2001 y 2010 no se registra la categoría ocupante de hecho. En este sentido, es de esperar que esta categoría engrose los casos
clasificados como sin especificar.

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perimentan el mayor descenso (de 6,4 a 2,5%), que tienen una larga historia en la Ciudad, se
mientras que las piezas en hoteles-pensión au- reproducen, sostienen, coexisten y se vinculan
mentan ligeramente (de 0,02 a 0,5%). con los modos en los que los sectores bajos
van produciendo socialmente su hábitat en el
Estas tendencias a nivel del AMBA se observan contexto de las políticas de ajuste.
también, en cierta medida, en los Partidos del
GBA: un incremento del peso de las casas en los Como plantean Herzer y Di Virgilio (2011), es-
tres censos (60,5 a 65,6 a 69,8%); una ligera dis- tas tipologías habitacionales, originadas en
minución de los departamentos en la década distintos contextos históricos, remiten a un
de 1990 (de 15,3 a 12,4%); y una disminución de universo de situaciones complejo. Los con-
los ranchos y casillas a todo lo largo del perío- ventillos e inquilinatos —tradicionalmente
do (de 8,9 a 5,6% entre 1991 y 2001; reduciéndo- vinculados al mercado informal de alquileres
se a 3,5% en 2010). de piezas con cocina y baño compartidos— tu-
vieron sus orígenes en los barrios de La Boca,
En la Ciudad capital —donde la relación entre Barracas y San Telmo, en torno al movimien-
casas y departamentos se fue invirtiendo his- to y las actividades del puerto del Riachuelo,
tóricamente, al punto que alrededor de tres convirtiéndose en una solución habitacional
cuartas partes del parque habitacional en las para importantes contingentes de inmigran-
últimas décadas corresponde al segundo tipo tes europeos. En las últimas décadas del siglo
de construcción— se observan algunas diná- XX, con la desaparición de algunos antiguos
micas particulares. Por un lado, el porcenta- dueños de los conventillos históricos, nume-
je de casas, con oscilaciones, se mantuvo en rosos inquilinos devinieron en ocupantes; y
torno a un 20 y un 23%. El peso de los depar- en los albores del siglo XXI, estas formas de
tamentos, por su parte, decreció entre 1991 y hábitat popular se han visto afectadas por “la
2001 (75,8 a 71,3%), para volver a incrementarse presión inmobiliaria que demanda terrenos
levemente en la última década (alcanzando un para la inversión y creciente demanda turísti-
72,8%). Y, dentro de las viviendas de tipo más ca que comienza a reducir comparativamente
precario, los ranchos y casillas también dis- la rentabilidad habitacional” (CPAU, 2011), con-
minuyeron a todo lo largo del período (de 1,2 virtiéndose en nueva arena de conflictos. Por
a 0,7% entre 1991 y 2010, llegando a 0,2% en el su parte, la ocupación de inmuebles vacantes
último censo). de propiedad pública y privada como modali-
dad de autoproducción del hábitat popular en
El Cuadro 6, por su parte, se focaliza en dis- la Ciudad comenzó hacia fines de la dictadura
tintas tipologías del hábitat popular urbano, cívico-militar argentina, que se extendió entre
como los inquilinatos, hoteles-pensión, ocu- 1976 y 1983. En la actualidad este estrategia de

Revistacis
paciones de inmuebles y villas miseria en la acceso al suelo engloba una amplia diversidad
CABA. Estas modalidades de hábitat en las que de situaciones —casas unifamiliares, viejas fá-
se asienta la población de menores ingresos, bricas y hospitales abandonados, estructuras

ARTÍCULO: La vivienda un problema persistente: Las condiciones habitacio- Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 21-48 39
nales en el área Metropolitana de Buenos Aires, 1991-2010/ María Mercedes
Di Virgilio, María Carla Rodriguez, Gabriela Mera
Cuadro Nº 5. Viviendas ocupadas y hogares según tipo de vivienda. Total país y AMBA. 1991,
2001 y 2010. En porcentajes
TIPO DE VIVIENDA 1991 2001 2010
Vivienda Hogares Viviendas Hogares Vivienda Hogares
TOTAL PAIS
Total 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0
Casas (1) 56,5 56,2 62,3 62,2 66,6 66,1
Casas Tipo B (2) 16,8 17,0 15,2 15,6 12,3 13,0
Departamento 18,6 18,2 16,3 15,9 16,8 16,3
Rancho o casilla 7,1 7,0 5,0 5,0 3,3 3,5
Pieza en inquilinato 0,6 1,0 0,7 0,7 0,6 0,7
Pieza en hotel pensión 0,1 0,1 0,2 0,2 0,2 0,2
Local no construido para habitación 0,3 0,3 0,2 0,2 0,2 0,2
Vivienda móvil 0,1 0,1 0,0 0,0 0,0 0,0

AREA METROPOLITANA DE BUENOS AIRES


Total 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0
Casas (1) 47,8 47,7 52,5 52,9 56,0 55,8
Casas Tipo B (2) 10,2 10,3 11,2 11,7 10,0 11,0
Departamento 34,7 34,0 30,5 29,6 29,9 28,7
Rancho o casilla 6,4 6,5 4,1 4,2 2,5 2,7
Pieza en inquilinato 0,6 1,2 0,9 0,9 0,9 1,0
Pieza en hotel pensión 0,0 0,1 0,6 0,6 0,5 0,5
Local no construido para habitación 0,2 0,3 0,2 0,2 0,2 0,2
Vivienda móvil 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0

CIUDAD AUTONOMA DE BUENOS AIRES


Total 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0
Casas (1) 20,9 21,1 23,0 23,2 22,1 22,7
Casas Tipo B (2) 0,5 0,6 1,0 1,1 1,2 1,6
Departamento 75,8 74,1 71,3 70,8 72,8 71,2
Rancho o casilla 1,2 1,2 0,7 0,8 0,2 0,3
Pieza en inquilinato 1,3 2,7 2,0 2,0 1,8 2,2
Pieza en hotel pensión -.- (3) -.- (3) 1,8 1,8 1,6 1,8
Local no construido para habitación 0,2 0,3 0,2 0,2 0,2 0,2
Vivienda móvil 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0

PARTIDOS GRAN BUENOS AIRES


Total 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0
Casas (1) 60,5 60,3 65,6 65,6 69,8 68,8
Casas Tipo B (2) 14,7 14,9 15,8 16,3 13,6 14,6
Departamento 15,3 15,1 12,4 11,9 12,4 12,0
Rancho o casilla 8,9 9,0 5,6 5,6 3,5 3,7
Pieza en inquilinato 0,3 0,4 0,4 0,4 0,5 0,6
Pieza en hotel pensión 0,0 0,1 0,1 0,1 0,1 0,1
Local no construido para habitación 0,2 0,2 0,2 0,2 0,2 0,2
Vivienda móvil 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0
Revistacis

Fuente: INDEC. Censos nacionales de Población, Hogares y Viviendas de 1991, 2001 y 2010.
(1) Se refiere a todas las casas no consideradas tipo B.
(2) Se refiere a todas las casas que cumplen por lo menos con una de las siguientes condiciones: tienen piso de tierra o ladrillo suelto u otro
material y/o no tienen provisión de agua por cañería dentro de la vivienda y/o no disponen de inodoro con descarga de agua.

(3) En el censo 1991 en la CABA no se incluyen hoteles y pensiones por problemas de empadronamiento; se los consideró como viviendas
colectivas.
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nales en el área Metropolitana de Buenos Aires, 1991-2010/ María Mercedes
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de hormigón que las familias completan preca- Finalmente, en relación a las villas, los datos
riamente, bajos y linderos de autopistas—, que reflejan un importante aumento de hogares
se localizan privilegiadamente en zonas de la residiendo en este tipo de hábitat, que para
ciudad donde confluye el deterioro físico y la el año 2010 abarcaría a casi 50.000. En conso-
cercanía a fuentes (reales o potenciales) de tra- nancia con estas cifras, diversos estudios coin-
bajo. Finalmente, el desarrollo de las villas mi- ciden en que luego de su erradicación forzada
seria responde a prácticas individuales y diferi- durante la última dictadura militar, estas urba-
das en el tiempo, cuyo su origen se remonta a nizaciones informales no han dejado de crecer.
finales de la década de 1930 y 1940. Asentados En los últimos años, este fenómeno se vincula
en tierras de propiedad fiscal (Cravino, 2001), con el aumento del precio de los inmuebles y
en sus orígenes, los ocupantes construían sus de los alquileres en el mercado formal y el pau-
viviendas con materiales precarios y, con el co- latino agotamiento de tierras susceptibles de
rrer del tiempo, realizaban mejoras de diferen- ser ocupadas en las urbanizaciones popula-
te envergadura y calidad. res (Di Virgilio, 2015). Como señalan Herzer y
Di Virgilio (2011), a mediados de la década de
Con las dificultades que implica obtener da- 1990, cuando la tierra urbana disponible para
tos que den cuenta de tales fenómenos 11 , el nuevos asentamientos comenzó a agotarse, se
Cuadro 6 permite observar que entre 1991 y inicia un proceso progresivo de densificación
2001 descienden los hogares en inquilinatos de las villas existentes, primariamente a través
(6.200 hogares) así como los hogares viviendo de la ocupación de sectores vacantes (hoyas,
en hoteles-pensión (de 25.00 a 18.608); pero en bordes de vías de ferrocarril, etc.) y, posterior-
la última década han vuelto a incrementarse, mente, a través de la construcción en altura 12 .
aunque en menor magnitud. Respecto a la can- Paralelamente a ello, comienzan a desarrollar-
tidad de ocupaciones, sin duda se trata de un se nuevos mecanismos para el acceso a las vi-
tema aún más difícil de relevar: datos del Movi- viendas en las villas: se dinamiza la compra y
miento de Ocupantes e Inquilinos (MOI) señala venta de casas y el mercado de alquileres (Cra-
que, en el año 1991, esta situación involucraba vino, 2008, 2009 y Di Virgilio, 2015).
a 45.000 hogares y 150.000 personas; mientras 12
Junto con el crecimiento y densificación de la pobla-
que para el año 2001, uno de los periódicos de ción en villas, en el último decenio se produjo el surgi-
mayor tirada estimaba que solo una cuarta miento de los denominados Nuevos Asentamientos Ur-
parte de los hogares ocupantes en 1991 se en- banos (NAU), en espacios vacantes, con características
topográficas inadecuadas —como terraplenes del ferro-
contraba en esta situación habitacional. carril, autopistas, antiguas fábricas y basurales— que
generalmente carecen de los servicios más básicos y se
distinguen por la extrema precariedad de sus construc-
ciones (Rodríguez, 2009). En la actualidad, según datos del

Revistacis
11
La información sistematizada en el Cuadro 6 fue cons-
año 2010, estos Nuevos Asentamientos Urbanos suman
truida a partir de fuentes diversas, y sólo puede conside-
unos 30, y constituyen el nuevo y precario hábitat de un
rarse como una aproximación estimativa a la magnitud
universo de aproximadamente 12.000 habitantes que, a
que alcanzan las situaciones habitacionales deficitarias
pesar de su evidente presencia, resultan invisibles para
en la Ciudad de Buenos Aires.
las políticas del gobierno local (Herzer y Di Virgilio, 2011).
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nales en el área Metropolitana de Buenos Aires, 1991-2010/ María Mercedes
Di Virgilio, María Carla Rodriguez, Gabriela Mera
Cuadro Nº 6. Situaciones deficitarias en inquilinatos, hoteles-pensión, ocupaciones y villas
en la Ciudad de Buenos Aires. 1991, 2001 y 2010
SITUACIONES HABITACIONALES DEFICITARIAS Año Hogares % Población %

1991 27.220 2,7 69.324 2,4


2001 20.826 2,0 55.799 2,0
Inquilinatos 2010 25.558 2,2 65.041 2,3

1991 (1) 25.000 2,4 75.000 2,6


2001 18.608 1,8 37.601 1,4
Hoteles-pensión 2010 20.348 1,8 38.922 1,4

1991 (2) 45.000 4,3 150.000 5,2


Ocupaciones 2001 12.000 (4) 1,2 -.- -.-
2010 -.- -.- 200.000 (6) 6,9

1991 (3) 13.000 1,3 51.821 1,8


2001 (5) 27.047 2,6 107.805 4,0
Villas 2010 47.922 (7) 3,9 -.- -.-

1991 100.000 9,8 350.000 12,2


Total situaciones deficitarias estimadas 2001 75.000 7,3 200.000 7,3
2010 90.000 7,8 100.000 3,5

Fuente: Elaboración propia con base en Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 1991, 2001 y 2010, y:
(1) Controladuría Municipal, Informe anual. 1992.
(2) Movimiento de Ocupantes e Inquilinos
(3) Estadística y Censos. Municipalidad Ciudad de Buenos Aires. l991.
(4) Diario Clarín, 03/07/04.
(5) Estimación con base en dato de población que reside en villas de emergencia en el año 2001 y cantidad de hogares y población residentes
en 1991.
(6) Según artículo del diario La Nación de 2006: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=811748
(7) Encuesta Anual de Hogares, 2012
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nales en el área Metropolitana de Buenos Aires, 1991-2010/ María Mercedes
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3.4 PRECARIDAD, HACINAMIENTO, ACCESO A SERVICIOS También en relación a los niveles de hacina-
miento, en el AMBA la mayor reducción se pro-
dujo en la década de 1990, en particular en los
Para completar este panorama, el Cuadro 7 sin- Partidos del GBA (de 6,4 a 4,5%), mientras que
tetiza un conjunto de indicadores descriptivos en la CABA el descenso fue mínimo (de 2 a 1,6%).
de la situación de precariedad habitacional de Si se observa el hacinamiento por cuarto se-
los hogares. El Cuadro 8, en tanto, se centra en gún el tipo de vivienda en el año 2010 (Cuadro
el problema del hacinamiento en los diversos ti- 8), a nivel nacional se observa una concentra-
pos de vivienda. Ambos brindan elementos inte- ción importante del hacinamiento crítico en
resantes para terminar de reconstruir la magni- las casas tipo B (el 43% de los hogares con más
tud y características que adquiere la presencia de tres personas por cuarto habita este tipo
de situaciones deficitarias vinculadas al hábitat. de vivienda), seguidas por las casas no consi-
deradas tipo B (33,3%) y los ranchos o casillas
En el Cuadro 7 se observa una reducción general (16,2%). Esta distribución porcentual se repro-
de prácticamente todos los indicadores de pre- duce en el contexto del AMBA, pero con una
cariedad habitacional a nivel de total del país, marcada diferencia entre la ciudad capital y su
en particular en relación con la irregularidad en conurbano. En la CABA el hacinamiento crítico
la tenencia de la vivienda (de 17,7 a 14,2% entre alcanza los valores más altos en los departa-
1991 y 2010) y el acceso al gas de red o envasado mentos (29,2%), seguido por las casas (21,9%)
(de 8,3 a 3,1%). En la década de 1990 solo se in- y las piezas de inquilinato (20,7%); en tanto
crementa fuertemente el porcentaje de hogares que en los Partidos del GBA mantienen su pre-
que comparte vivienda con otros (de 8,2 a 15,7%), eminencia las casas tipo B (46,4%) y las casas
pero entre 2001 y 2010 desciende ligeramente (31,8%): tendencia similar a la observada en el
(12,2%). total del país.
En el AMBA, los mayores avances se observan en
relación al control sobre la vivienda en la déca-
da de 1990: las situaciones de irregularidad de la
tenencia pasaron de involucrar al 16,3% de los
hogares en 1991 al 13,3% en 2001. Esta disminu-
ción, como se mencionó previamente, se explica
fundamentalmente por la caída de las situacio-
nes irregulares en la CABA —que, en la década
del 2000 volvió a incrementarse— y, sólo en me-
nor medida, por la disminución, más leve, en los

Revistacis
Partidos del GBA: fenómenos en gran medida
relacionados con los efectos de las políticas de
regularización dominial implementadas duran-
te la década de 1990 en el AMBA.
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nales en el área Metropolitana de Buenos Aires, 1991-2010/ María Mercedes
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Cuadro Nº 7. Hogares particulares con situaciones de precariedad habitacional. Indicadores
seleccionados. Total del país y AMBA. 1991, 2001 y 2010. En porcentajes
INDICADORES DE PRECARIEDAD HABITACIONAL 1991 2001 2010

TOTAL PAIS
Total de hogares 8.927.289 10.073.625 12.171.675
Hogares en situaciones irregulares de tenencia 17,7 15,7 14,2
de la vivienda
7,0 4,8 4,0
Hogares con hacinamiento crítico (1)
Hogares que comparten la vivienda con otros 8,2 15,7 12,2
Hogares en casas de inquilinato 1,0 0,7 0,7
Hogares que no utilizan gas de red o envasado 8,3 5,2 3,1
para cocinar

AREA METROPOLITANA DE BUENOS AIRES


Total de hogares
3.196.180 3.408.913 4.084.507
Hogares en situaciones irregulares de tenencia
de la vivienda 16,3 13,3 13,7
Hogares con hacinamiento crítico (1) 5,0 3,6 3,3
Hogares que comparten la vivienda con otros 7,3 16,0 14,3
Hogares en casas de inquilinato
Hogares que no utilizan gas de red o envasado 1,2 0,9 1,0
para cocinar 0,4 0,4 0,7

CIUDAD AUTONOMA DE BUENOS AIRES


Total
Total de hogares 1.023.464 1.024.231 1.150.134
Hogares en situaciones irregulares de tenencia 12,9 7,7 11,6
de la vivienda
1,8 1,6 1,5
Hogares con hacinamiento crítico (1)
Hogares que comparten la vivienda con otros 6,8 6,8 9,6
Hogares en casas de inquilinato 2,7 2,0 2,2
Hogares que no utilizan gas de red o envasado
0,4 0,3 1,5
para cocinar

PARTIDOS GRAN BUENOS AIRES


Total
Total de hogares 2.172.716 2.384.682 2.934.373
Hogares en situaciones irregulares de tenencia 17,9 15,7 14,5
de la vivienda 6,5 4,5 4,1
Hogares con hacinamiento crítico (1)
Hogares que comparten la vivienda con otros 7,5 19,9 16,1
Hogares en casas de inquilinato 0,4 0,4 0,6
Hogares que no utilizan gas de red o envasado 1,0 0,5 0,4
para cocinar
Revistacis

Fuente: INDEC, Censo Nacional de Población y Vivienda, 1991, 2001 y 2010.


(1) Más de tres personas por cuarto

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Cuadro Nº 8. Hogares con hacinamiento por cuarto según tipo de vivienda. Total país y AMBA.
2010. En porcentaje
TIPO DE VIVIENDA Total Cantidad de personas por cuarto
Hasta 1,99 2,00 a 3,00 Más de 3,00

TOTAL PAIS

Casas (1) 66,1 70,1 52,8 33,3
Casas Tipo B (2) 13,0 9,0 26,9 43,0
Departamento 16,3 18,1 9,7 4,1
Rancho o casilla 3,5 2,1 7,8 16,2
Pieza/s en inquilinato 0,7 0,4 1,9 2,4
Pieza/s en hotel o pensión 0,2 0,2 0,5 0,5
Local no construido para habitación 0,2 0,1 0,2 0,4
Vivienda móvil 0,0 0,0 0,1 0,1
100,0 100,0 100,0 100,0
Total Hogares
12.171.675 9.901.598 1.789.152 480.925

AREA METROPOLITANA DE BUENOS AIRES


55,8 58,4 47,0 30,5
Casas (1)
11,0 7,1 26,0 42,4
Casas Tipo B (2)
28,7 31,9 15,4 7,0
Departamento 2,7 1,6 6,8 13,7
Rancho o casilla 1,0 0,6 3,0 4,5
Pieza/s en inquilinato 0,5 0,4 1,4 1,4
Pieza/s en hotel o pensión 0,2 0,2 0,3 0,5
Local no construido para habitación 0,0 0,0 0,0 0,0
Vivienda móvil 100,0 100,0 100,0 100,0
Total Hogares 4.084.507 3.360.433 587.444 136.630

CIUDAD AUTONOMA DE BUENOS AIRES


Casas (1) 22,7 23,0 20,2 21,9
Casas Tipo B (2) 1,6 0,9 6,8 15,4
Departamento 71,2 73,6 53,3 29,2
Rancho o casilla 0,3 0,2 0,9 2,5
Pieza/s en inquilinato 2,2 1,1 10,7 20,7
Pieza/s en hotel o pensión 1,8 1,1 7,6 9,5
Local no construido para habitación 0,2 0,2 0,5 0,9
0,0 0,0 0,0 0,0
Vivienda móvil
100,0 100,0 100,0 100,0
Total Hogares
1.150.134 1.033.241 99.254 17.639

PARTIDOS GRAN BUENOS AIRES


Casas (1) 68,8 74,1 52,5 31,8
Casas Tipo B (2) 14,6 9,8 29,9 46,4
Departamento 12,0 13,3 7,7 3,7
Rancho o casilla 3,7 2,2 8,0 15,3
Pieza/s en inquilinato 0,6 0,3 1,5 2,1
0,1 0,0 0,1 0,2
Pieza/s en hotel o pensión
0,2 0,2 0,3 0,5
Local no construido para habitación
0,0 0,0 0,0 0,0
Vivienda móvil 100,0 100,0 100,0 100,0
Total Hogares 2.934.373 2.327.192 488.190 118.991

Revistacis
Fuente: INDEC. Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2010.
(1) Se refiere a todas las casas no consideradas tipo B.
(2) Se refiere a todas las casas que cumplen por lo menos con una de las siguientes condiciones: tienen piso de tierra o ladrillo suelto u otro
material y/o no tienen provisión de agua por cañería dentro de la vivienda y/o no disponen de inodoro con descarga de agua.

ARTÍCULO: La vivienda un problema persistente: Las condiciones habitacio- Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 21-48 45
nales en el área Metropolitana de Buenos Aires, 1991-2010/ María Mercedes
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REFLEXIONES FINALES Las características que asume el déficit habi-
tacional en el AMBA ponen sobre el tapete la
Este artículo abordó las condiciones del hábi- problemática de los “con techo”. No se trata de
tat en el Área Metropolitana de Buenos Aires, los mismos “con techo” que en el caso chileno:
teniendo en cuenta las dinámicas diferenciales en el AMBA los “con techo” no parecen ser, por
existentes entre la ciudad capital (Ciudad Autó- ahora, tributarios de las políticas de produc-
noma de Buenos Aires) y los partidos del Gran ción masiva de viviendas. Más bien, sus proble-
Buenos Aires. En ese marco, prestó especial máticas responden a la incapacidad de tales
atención a la evolución del déficit habitacio- políticas para dar respuesta a los cambios de-
nal. El análisis se apoyó en la indagación de la mográficos producidos en las últimas décadas
situación habitacional de los hogares del Área en la metrópolis. Las tendencias muestran que
Metropolitana de Buenos Aires, considerando resulta indispensable que la política habitacio-
no sólo las condiciones físicas de habitabilidad nal considere líneas de intervención para dar
de las viviendas sino también una dimensión respuesta a las necesidades de mejoramiento
que relaciona las características de la vivienda y consolidación de los hogares que habitan en
con la composición de los hogares. viviendas recuperables. Asimismo, ponen de
manifiesto que los problemas habitacionales
Los datos presentados pusieron en evidencia no afectan exclusivamente a las familias que
que, entre 1991 y 2010, a pesar de las iniciativas residen en viviendas deficitarias sino a fami-
que se impulsaron para paliar el déficit habita- lias de sectores medios y medios bajos que ha-
cional a nivel nacional, la situación en la CABA bitan viviendas de buena calidad pero en con-
y en los municipios del GBA empeoró conside- diciones de hacinamiento.
rablemente. Parece haber existido un desfase
entre las políticas y la evolución y composición
del déficit habitacional, cuestiones ambas que
necesariamente deberían haber dialogado con
BIBLIOGRAFÍA
las intervenciones en materia habitacional.
Barreto, M. (2012). Cambios y continuidades en
Las carencias y los problemas habitacionales
la política de vivienda argentina (2003-2007).
en el AMBA son de larga data y si bien, a lo largo
Cuadernos de Vivienda y Urbanismo, 5, 9, 12–31.
de las décadas, en la composición del déficit,
el peso de los hogares habitando en vivien-
Bourdieu, P. (2002). Efectos de Lugar. En: Bour-
das deficitarias irrecuperables ha disminuido;
dieu, P. (dir.); La miseria del mundo. Buenos Aires:
en términos generales, la situación no parece
Fondo de Cultura Económica.
haber mejorado. Por el contrario, las acciones
Revistacis

implementadas n pudieron dar respuesta a los


Clichevsky, N. (2002). Pobreza y políticas Urba-
cambios que mostraba la demografía de los
no-ambientales en Argentina. Santiago de Chile:
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CEPAL.

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nales en el área Metropolitana de Buenos Aires, 1991-2010/ María Mercedes
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LA NUEVA POLITICA NEW HOUSING POLICY
HABITACIONAL EN CHILE, IN CHILE, A VIEW FROM
UNA MIRADA DESDE ACCESS TO PUBLIC
EL ACCESO AL TRANSPORT .
TRANSPORTE PÚBLICO .

Juan Correa Parra 2

Resumen Abstract

Uno de los mayores triunfos de la política ha- One triumph of Chilean housing policy is the
bitacional Chilena es la mejora cualitativa en qualitative improvement in architectural the-
temas arquitectónicos de las nuevas viviendas mes of new housing for the most vulnerable
para las familias más vulnerables del país. Sin families in the country. However there are still
embargo aún existen dudas respecto a las cua- doubts about the qualities of these new urban
lidades urbanísticas de estos nuevos conjun- housing, because despite the requirements of
tos de viviendas, pues a pesar de las exigencias location of new projects, these seem to follow
de localización de los nuevos proyectos, estos relegated to outlying areas of cities.
parecen seguir relegados a sectores periféri-
cos de las ciudades. From this idea, was applied the accessibility

Revistacis
model PTAL (Public Transportation Accesibili-
A partir de esta idea, se planteó la aplicación del ty Levels), designed for Transport of London
modelo de accesibilidad PTAL (Public Transpor- to evaluate and compare the access levels to
tation Accesibility Levels) diseñado por Trans- the public transport between the main bene-
ARTÍCULO:
ARTÍCULO: LaLa nueva politica
vivienda habitacional
un problema en Chile,
persistente: Lasuna mirada desde
condiciones el ac-
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cesso al transporte
nales en público./ Juan
el área Metropolitana de Correa
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port for London, para evaluar y comparar los ficiaries this public policy, the slum’s families,
niveles de acceso al transporte público entre and the location of the new social housings.
los principales beneficiarios de este programa, The data show that in the cities of Santiago
las familias de campamentos, y la localización and Valparaiso, the slums tend to be located in
de los nuevos barrios entregados al amparo de areas with poor accessibility, but local social
esta política pública. Los datos muestran que housing projects are best located, giving them
en las ciudades de Santiago y Valparaíso los access to better opportunities, a situation that
campamentos tienden a localizarse en zonas does not occur in Concepción where families
de mala accesibilidad, pero que los proyectos of slums are best located that projects built to
habitacionales locales están mejor localiza- social housing.
dos, accediendo a mejores oportunidades, si-
tuación que no ocurre en el Concepción donde
las familias de campamentos están mejor loca-
lizadas que los proyectos construidos hasta la
fecha.

PALABRAS CLAVE: TRANSPORTE PÚBLICO; KEYWORDS: PUBLIC TRANSPORT; ACCESIBI-


ACCESIBILIDAD; CAMPAMENTOS; VIVIENDA LITY; SLUMS ; SOCIAL HOUSING
SOCIAL.

Fecha de recepción: 16.02.2016 Received: 16.02.2016

Fecha de aceptación: 30.04.2016 Accepted: 30.04.2016

1 1
Esta investigación se desarrolló con datos y metodolo- This research was developed with data and metho do lo-
Revistacis

gías utilizados en el proyecto “Ciudad con Todos” del Cen- gies used in the proyect “Ciudad con Todos” for the Public
tro Políticas Públicas UC. Policy Center of Pontifical Catholic University of Chile.

2 2
Chile Geógrafo. Investigador Centro Políticas Chile Geographer, researcher of Policy Center of Pontifi-
Públicas UC. Correo electronico: jrcorrea@uc.cl cal Catholic University of Chile. Email: jrcorrea@uc.cl

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cesso al transporte público./ Juan Correa Parra
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Di Virgilio, María Carla Rodriguez, Gabriela Mera
INTRODUCCIÓN La proliferación de la política habitacional sub-
sidiaria, significó la construcción de más de
Existe una fuerte relación entre la política habi- 212.000 departamentos en villas de blocks, entre
tacional y el crecimiento de las ciudades Chile- los años 1974 y 2000 (MINVU, 2013), reduciendo
nas desde mediados del siglo XX, especialmente notoriamente el déficit habitacional, pero arras-
desde que la ciudad de Santiago se vio enfrenta- trando una serie de problemas, como que el 51%
da a grandes presiones migratorias desde cam- de estas viviendas posee una superficie habita-
po a la ciudad, es que se volvió necesaria el de- ble inferior a los 45 m2 (y con escasas posibilida-
sarrollo de una política pública que garantizase des de ampliación), conjuntos localizados en la
el acceso a la vivienda, sin perder de vista la ca- periferia de las ciudades, sin equipamiento ur-
lidad arquitectónica ni urbanística de dichas so- bano, en suelo de mala calidad, próximos a zo-
luciones, dejando gran parte de las decisiones nas poco atractivas de la ciudad (Ducci, 2000) y
en manos del e la consolidación de los patrones de segregación
Estado y su amplio aparataje público. Sin em- residencial provocados en dictadura (Di Girola-
bargo el quiebre de la democracia en 1973, pro- mo, 2014). Estos procesos de segregación fueron
vocó un fuerte giro de timón, al disminuir la distribuyendo y acumulando a la población más
responsabilidades del Estado en estos temas, pobre en determinadas zonas de la ciudad, ge-
dando paso a una política subsidiaria que con- nerando una reducción de las posibilidades de
sideraba que el mercado generaría una mayor integración social en el territorio, fracturando
eficiencia en la distribución de los bienes (Sun- el tejido social y creando estigmatización e in-
grayes, 2005; Rivera, 2012). seguridad en estos barrios (Ducci, 1997; Hidalgo,
2007; Rivera, 2012), procesos que según Rodri-
Bajo esta perspectiva institucional y la desregu- guez y Sungrayes (2005) dan lugar a lo que ellos
lación de la economía nacional, se comenzó la llaman los “pobres con techo”, un nuevo rostro
construcción masiva de viviendas sociales en de la pobreza, donde la baja calidad de las vi-
zonas periféricas de la ciudad, donde la reduc- viendas, conjudado con los problemas sociales
ción de costos, mediante la localización de las y la localización periferica de sus hogares, da ge-
villas en terrenos baratos y reducción de la ca- nesis a personas que siguen siendo pobres pero
lidad arquitectónica (bajo una normativa de es- con casa.
tándares mínimos), todo con el fin de reducir el
déficit habitacional existente, lo cual dio origen Los efectos de esta politica habitacional queda-
a grandes conjuntos de vivienda social durante ron al descubierto durante el año 1997, en me-
la dictadura militar, los cuales posteriormen- dio de una fuerte crisis institucional del Minis-
te con el retorno a la democracia, continuaron terio de Vivienda y Urbanismo (MINVU), debido
al anegamiento de cientos de viviendas sociales

Revistacis
su proliferación, tanto como una respuesta al
déficit habitacional heredado por la dictadura, entregadas pocos años atrás, las cuales debie-
como por el enraizamiento del modelo neolibe- ron ser cubiertas con grandes capas de nylon
ral en Chile (Ducci, 1997; Rivera, 2012).
ARTÍCULO:
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(figura n°1), lo cual reveló el bajo estandar arqui- fondos se realiza a partir de concursos en los
tectonico con el que se construían las viviendas cuales se postulan proyectos elaborados des-
en el país con tal de abaratar costos, y finalmen- de la necesidad local, con apoyo de terceros (y
té provocó el replanteamiento de la politica pú- no a través de licitaciones como en el pasado),
blica (Rivera, 2012). y cuyo diseño arquitectonico se basa en los re-
querimientos de los pobladores, dando lugar
Figura n°1: Vivienda social recubierta con capas a una mayor diversidad en la arquitectura de
de nylon durante el invierno de 1997. las viviendas (Sugranyes, 2005; Rivera, 2012),
viviendas que además se deben regir por una
serie de estandares de habitabilidad mínimos
(que abarcan desde la superficie mínima, hasta
la materialidad de las terminaciones y equipa-
mientos del barrio), asegurando una mejor cali-
dad arquitectonica respecto a sus antecesoras
(figura n°2)

Figura n°2: Conjunto de vivienda social al am-


paro del FSV.

Fuente: Diario El Mercurio

Dicho replanteamientó generó una nueva po-


litica habitacional, la cual apostó todos sus
esfuerzos en el Fondo Solidario de elección de
Vivienda (FSV), creado en el Decreto Supremo
174 (y posteriormente modificado en los DS 49
y 105), el cual manteniendo las mismas logicas
de financiamiento de los programas pasados,
se focalizó en la entrega de viviendas a los sec-
tores más vulnerables en conjunto con una
Fuente: Autor
mejor gestión del diseño y localización de las
viviendas (con apoyo de organizaciones no gu-
bernamentales, denominadas EGIS3), pues en También se puede apreciar una mayor partici-
esta nueva politica habitacional la entrega de pación de las comunidades en el desarrollo de
los proyectos (participación que estaba mer-
Revistacis

3 mada desde la dictadura) debido a la exigencia


Entidad de Gestión Inmobiliaria Social, son empresas pú-
blicas o privadas, con o sin fines de lucro, que al amparo del Ministerio de realizar asambleas de vecinos
del FSV prestan los servicios de asistencia técnica y social con cierta regularidad, para organizar desde la
a las familias postulantes a los programas habitacionales
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postulación del grupo al beneficio, el diseño de peatonalmente) de un establecimiento educa-
las viviendas hasta la generación de su futuro cional que posea a lo menos 2 niveles educati-
reglamento de copropiedad. Llegando inclu- vos (enseñanza pre-básica, básica o media).
so a casos muy interesantes de “autogestión”
(Castillo, 2014) donde los vecinos deciden no 2. Que el establecimiento de salud primaria o
apoyarse por una EGIS, para generar desde la de nivel superior más cercano esté a un máxi-
misma comunidad la organización del proyec- mo de 2.500 metros (caminando)
to, como ocurre con el Movimiento de Pobla-
dores en Lucha de Peñalolén o el movimiento 3. Que la vía más próxima, donde circule trans-
Ukamau de Estación Central. porte público operativo, no se encuentre a más
de 500 metros caminables.
Dentro de estos grupos organizados (ya sea
mediante una EGIS o autogestionadas) cobra 4. Que el equipamiento comercial, deportivo o
especial relevancia la situación de los campa- cultural más próximo se encuentre a no menos
mentos, quienes en la actualidad suman 35.986 de 2.500 metros de distancia
familias según el Centro de Investigación So-
cial de TECHO-Chile (2016), y los cuales según 5. Encontrarse a no más de 1.000 metros de un
Brain, Prieto y Sabatini (2010) son los mayores área verde pública cuya superficie sea mayor a
beneficiadas por este nuevo programa, ya que 5.000 metros cuadrados
vivir en un campamento, implicaría un aumen-
to en la posibilidad de obtener una vivienda so- En los inicios de este subsidio, se exigían me-
cial en corto tiempo, sumado a una mayor pre- nos criterios de localización (solamente edu-
ferencia de localización, logrando así el “sueño cación, salud y transporte público) los cuales
de la casa propia” y evitando una localización eran poco exigentes según Del Campo y Tok-
en sectores perifericos de la ciudad. man (2013) y beneficiaban cualquier lugar de
la ciudad, provocando una inflación artificial
En complemento con este último argumento, del precio del suelo y por ende una absorción
sobre una mejor localización, uno de los ele- de dicho subsidio. Posteriormente el Centro de
mentos más innovadores (y prometedores) de Investigación Social de TECHO-Chile (2013) rea-
esta nueva política habitacional es el “Subsidio lizó un mapeo de dichas condiciones urbanísti-
diferenciado a la localización”, el cual busca cas, corroborando la poca eficiencia del subsi-
promover la construcción de viviendas socia- dio, el cual no aparenta tener mayores efectos
les en sectores favorecidos de la ciudad, en- en un mercado donde los suelos son cada vez
tregando recursos extras a los proyectos que más inaccesibles por sus elevados precios y

Revistacis
cumplan con 3 de las siguientes condiciones donde el escaso control del Estado sobre ello
(DS 105, 2015): genera mayores brechas y desigualdades (Sa-
batini, Cáceres y Cerda, 2011).
1. Localizarse a máximo 1.000 metros (recorrido
ARTÍCULO:
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Desde una mirada más territorial, Correa y Ta- villas de blocks construidas entre 1980 y 2000
pia (2015) continuaron explorando como los (figura n°3), registrando en muchos casos nive-
nuevos conjuntos de vivienda social se inser- les de acceso menores que las villas de blocks.
tan en la ciudad (específicamente para el caso
de Santiago) demostrando que la gran mayoría
de los nuevos conjuntos de viviendas (salvo es-
casas excepciones) se localizan prácticamente
en los mismos sectores donde se agrupan las

Figura n°3: Localización de villas de blocks y Barrios en el área metropo-


litana de Santiago.
Revistacis

Fuente: Centro de Investigación Social TECHO-Chile (2014), Ministerio de Vi-


vienda y Urbanismo (2015) y Centro de Inteligencia Territorial UAI (2013)
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El patrón de localización periférica descrito con posibilidades de conexión a otros rincones
anterioridad ha generado que una importante de la ciudad que el transporte pueda ofrecer.
parte de la ciudadanía, residente tanto conjun- Con el objeto de desarrollar una comparación
tos de vivienda de la antigua política, como de entre familias vulnerables y beneficiarios, es
la nueva, tengan una fuerte dependencia fun- que se propone la aplicación de la metodolo-
cional entre su residencia y su lugar de trabajo gía PTAL (Public Transport Accesibility Levels)
(Rodriguez, 2008; Jouffe y Lazo, 2010), relación diseñada por el equipo de Transport for Lon-
que también se puede extrapolar hacia otros don, para comparar los niveles de accesibili-
aspectos de la vida como el acceso a mejores dad del transporte público entre 2 grupos de la
establecimientos educacionales, de salud o ac- población; las familias de campamentos (de las
tividades de esparcimiento y encuentro social. cuales la gran mayoría aspira a una de las nue-
vas viviendas entregadas por el Estado) y las
A partir de lo anterior, considerando que a ni- familias residentes en estos nuevos conjuntos
vel de equipamientos urbanos (educación, sa- de viviendas sociales, en las tres principales
lud y seguridad) los estándares fijados por la ciudades de Chile (Santiago, Gran Valparaíso
política habitacional no aseguran una mejor y Gran Concepción) a modo de responder las
localización en la ciudad, es que cobra especial siguientes interrogantes: ¿Cuáles son los con-
relevancia el rol del transporte público como diciones de acceso al transporte público para
articulador y posibilitador de nuevas oportu- ambos grupos de familias? ¿Existen mejoras
nidades para los habitantes de la ciudad, pues significativas en dichas condiciones de acceso
estos al movilizarse hacia otros espacios de la para las familias de campamentos si llegasen a
ciudad pueden acceder a nuevas actividades, mudarse a uno de estos nuevos conjuntos ha-
oportunidades y contactos (Urry, 2000). En caso bitacionales?
contrario, aquellos ciudadanos que vean mer-
madas sus posibilidades de movilidad, verán CAMPAMENTOS Y PROYECTOS
acotadas sus oportunidades de desarrollo y HABITACIONALES
crecimiento económico (Agosta, Nadal y Oli-
ves, 2002) y las posibilidades de interacción Para lograr un mayor alcance en sus resulta-
con otros agentes de la sociedad, esto visto, dos, el presente estudio aborda los campamen-
como un mecanismo de integración y recupe- tos y proyectos habitacionales (desarrollados
ración del tejido social (Avellaneda, 2008; Jirón, al amparo del FSV) de las ciudades de Gran Val-
Langue y Bertrand, 2010). paraíso, Gran Concepción 4 y Santiago Metro-
politano. Estas 3 ciudades destacan por ser las
Dichas desigualdades en la movilidad de las principales cabeceras urbanas del país, con-
personas, deben ser analizadas con una óptica centrando a más de 7.6 millones de habitantes

Revistacis
que supere la simpleza de si un sector “dispo- (de los cuales 5.7 millones viven en Santiago),
ne o no de transporte público a menos de 500 4
Para el caso de Gran Concepción, se excluyeron las co-
metros” y que profundicen sobre las reales munas de Lota, Coronel y Tomé, debido a que no existen
opciones que disponen los habitantes y las suficientes datos sobre el transporte público existente.
ARTÍCULO:
ARTÍCULO:La Lanueva
nuevapolitica
politicahabitacional
habitacionalen
enChile,
Chile,una
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representando aproximadamente un 42% de la Los campamentos o asentamientos informales
población nacional según datos del censo 2012 (Katzman, 2001; Brain, Prieto y Sabatini, 2010),
(INE, 2012). representan tanto un problema de la desigual-
dad de las ciudades, un efecto cruel del déficit
Tal como plantea Katzman (2001) las grandes habitacional o una estrategia de las familias
ciudades son focos de atracción para los asen- para acceder a una vivienda formal, pero des-
tamientos urbanos, pues las familias migran de una perspectiva más técnica TECHO-Chile
en busca de oportunidades y por lo tanto, estas (2015) los define como un “Conjunto de 8 o más
ciudades son las que poseen mayor presencia 5 familias en situación de tenencia irregular de
de campamentos a nivel nacional, según datos terreno y con acceso irregular a uno o más ser-
de TECHO-Chile (2016) en estas 3 ciudades exis- vicios básicos”, sumado a esto, una caracterís-
ten 231 campamentos (de los 693 existentes) tica común en este tipo de asentamiento es su
los cuales albergan a 15.495 familias (tabla n°1) localización en sectores periféricos de la ciu-
las cuales corresponden a un 43.3% del total de dad como lo ilustran las figuras n° 4, 5 y 6.
familias catastradas por esta organización.

Fuente: TECHO-Chile, 2016.


Revistacis

5
Valparaíso es la ciudad con mayor número de familias
en campamentos, seguida por Concepción y Antofagasta,
dejando en cuarto lugar a Santiago.
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Figura n°4: Localización de campamentos y proyectos habitacionales en Valparaíso

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Fuente: Centro de Investigación Social TECHO-Chile (2016) y Ministerio de Vivienda y Urbanismo
(2015).

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Figura n°5: Localización de campamentos y proyectos habitacionales en Santiago Metropolitano.
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Fuente: Centro de Investigación Social TECHO-Chile (2016) y Ministerio de Vivienda y Urbanismo


(2015).
58 Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 49-85 ARTÍCULO: La nueva politica habitacional en Chile, una mirada desde el ac-
cesso al transporte público./ Juan Correa Parra
Figura n°6: Localización de campamentos y proyectos habitacionales en Concepción

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Fuente: Centro de Investigación Social TECHO-Chile (2016) y Ministerio de Vivienda y Urbanismo
(2015).
ARTÍCULO: La nueva politica habitacional en Chile, una mirada desde el ac-
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cesso al transporte público./ Juan Correa Parra
Por otra parte, se encuentran los proyectos ha- servamos el total de conjuntos existentes en
bitacionales desarrollados por el Estado en es- el área de estudio, los cuales son escasos en
tas 3 ciudades, como una manera de responder las ciudades de Valparaíso y Concepción, be-
al déficit habitacional, sin embargo se debe te- neficiando un reducido número de familias en
ner en cuenta la salvedad planteada por Brain comparación con el resto del país (tabla n°2),
et al (2011) acerca de que las familias de cam- Santiago en cambio concentra un importan-
pamentos representan un porcentaje menor te porcentaje de las familias beneficiadas por
de las familias que postulan a este programa este tipo de viviendas.
social. Esta salvedad parece ser acertada si ob-
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Esta tendencia tiene una estrecha relación con mero de familias (junto al Maule y la Araucanía)
lo reportado por el Centro de Investigación So- lo cual hace se puede interpretar tanto como
cial de TECHO-Chile, quienes en su monitor de que la política habitacional no está llegando a
campamentos 6 muestran el constante creci- las familias más vulnerables del país y que solo
miento del número de campamentos y fami- se ha concentrado en determinadas regiones
lias residentes, desde el año 2011, en diversas del país, lo cual se refuerza al observar las ci-
regiones del país, especialmente en Valparaíso fras en Santiago (gráfico n°1), donde se registra
y Concepción, que son unas de las regiones una disminución de un 48.5% de las familias
con mayores alzas porcentuales, mientras que residentes en campamentos entre el año 2011
la región Metropolitana es una de las pocas y 2016.
regiones que registra una disminución del nú-

Fuente: MINVU, 2011 y TECHO-Chile, 2016.

Revistacis
6
Sistema georreferenciado en línea con la localización y
características de todos los campamentos de Chile, dispo-
nible en http://chile.techo.org/cis/monitor/
ARTÍCULO: La nueva politica habitacional en Chile, una mirada desde el ac-
Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 49-85 61
cesso al transporte público./ Juan Correa Parra
Dicha brecha entre familias residentes en cam- tando los sectores periféricos hacia el núcleo
pamentos (y que están aumentando) y aquellas de la ciudad) y un sistema de buses que reco-
que han sido beneficiadas por proyectos ha- rren el resto del tramado urbano, abarcando
bitacionales, posee un detalle metodológico, grandes superficies de las ciudades (figura n°7).
ya que no se dispone el desglose de aquellos
proyectos habitacionales a los cuales han mi- Concepción y Valparaíso cuentan con un sis-
grado familias de campamentos, por lo tanto, tema de trenes urbanos compuesto denomi-
sabiendo las familias se mudaran a este tipo de nados BioTren y Merval, el primero compuesto
proyectos, y que estos mantienen condiciones por 2 líneas y el segundo por solo una, ambos
similares de localización (debido a que la polí- sistemas de trenes dependen de la Empresa de
tica habitacional no ha tenido cambios impor- Ferrocarriles del Estado (EFE) a través de filia-
tantes en los montos de subsidio ni en las exi- les que administran y gestionan el funciona-
gencias de localización) se decidió realizar la miento de estos sistemas. En paralelo a estos
comparación entre ambos grupos de familias trenes urbanos, en Concepción y Valparaíso
bajo la hipótesis de que al trasladarse a estos existen 69 y 105 recorridos de buses respecti-
conjuntos de viviendas deberán mejorar sus vamente (MTT, 2015), los cuales cubren el resto
condiciones de transporte. de la ciudad donde no existen trenes. Para am-
bos casos, los recorridos de buses pertenecen
LA ARTICULACIÓN DEL TRANSPORTE a una serie de empresas locales que licitan sus
recorridos cada cierto tiempo, y cuyo sistema
PÚBLICO de pago no está sistematizado con el pago del
tren urbano (lo cual desincentiva la posibilidad
Una de las claves para el desarrollo de estas 3
de combinar medios de transporte como ocu-
grandes ciudades, es la conectividad de sus ciu-
rre en Santiago).
dadanos hacia otros puntos de la ciudad, por lo
tanto el transporte público cobra especial rele-
Santiago, por otra parte posee un sistema de
vancia para las familias más vulnerables (que
transporte mucho más complejo, caracteri-
no pueden acceder a un auto), especialmente
zado por su densa red de trenes urbanos, de-
para los hogares de campamentos, los cuales
nominado Metro de Santiago, compuesto por
declaran trasladarse 41 minutos en promedio
5 líneas de trenes que alcanzan 97 kilómetros
hacia sus puestos de trabajo (TECHO-Chile,
de longitud y un sistema de buses interconec-
2015), siendo este el motivo de viaje en el cual
tados por el sistema de Metro, conocido como
invierten mayor tiempo.
Transantiago, el cual es el sistema en opera-
ción desde el año 2007, como parte de una gran
Las 3 ciudades analizadas comparten 2 ele-
reforma al sistema de transporte de esta ciu-
Revistacis

mentos a la hora de estudiar sus sistemas de


dad. Este sistema se caracteriza por tratarse
transporte público, en primer lugar, todas tie-
de un sistema multimodal que combina buses
nen un sistema de trenes urbanos que opera
alimentadores (los cuales recorren zonas de-
como columna vertebral de la ciudad (conec-
62 Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 49-85 ARTÍCULO: La nueva politica habitacional en Chile, una mirada desde el ac-
cesso al transporte público./ Juan Correa Parra
limitadas), buses troncales (buses articulados el uso de un sistema de pago que permite usar
que viajan de un extremo a otro de la ciudad) y ambos modos de viaje por un solo pago.
los cuales se conectan con el Metro, mediante

Revistacis
Figura n°7: Recorridos de buses y líneas de trenes urbanos para las ciudades de Concep-
ción, Valparaíso y Santiago. Fuente: Directorio de Transporte Público Metropolitano (2016)
y Ministerio de Transporte y Telecomunicaciones (2015).

ARTÍCULO: La nueva politica habitacional en Chile, una mirada desde el ac-


Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 49-85 63
cesso al transporte público./ Juan Correa Parra
METODOLOGÍA – MODELO PTAL de recorridos disponibles, tiempo de espera,
frecuencia y margen de error en los tiempos.
En base al planteamiento teórico, sobre el rol Puntajes que posteriormente se espacializan
del transporte en la vida de las familias más sobre la ciudad y se reclasifican en 9 niveles de
vulnerables de la ciudad, principalmente como acceso, delimitando zonas homogéneas que
un motor para acceder a nuevos bienes y opor- representan determinados niveles de oferta de
tunidades, es que se optó medir el acceso de transporte y por lo tanto una mayor o menor
las familias al transporte público, mediante accesibilidad de sus habitantes, sumado a lo
una metodología cuyo foco sean precisamente anterior, una vez construida la base de datos,
estas (desde una visión territorial) y nos desde esta permite saber para cualquier punto de la
una mirada ingenieril cuya atención este en el ciudad, cuales son los recorridos existentes, su
sistema en sí, a partir de sus velocidades, pun- distancia al paradero más cercano y la frecuen-
tos de origen o destino, costos asociados o re- cia de estos (como se demuestra más adelante
laciones de oferta y demanda. Por ello, se optó en la sección de resultados).
por utilizar los conceptos y parámetros de la
metodología PTAL (Public Transport Accesibi- Los fundamentos técnicos de esta metodolo-
lity Levels) y replicarla para las 3 ciudades de gía se resumen en 3 elementos muy sencillos:
interés. a) Distancia y tiempo hacia los paraderos y es-
taciones de tren
Esta metodología diseñada en Londres por b) Cantidad de recorridos que transitan
Transport for London (2010) y aplicada con éxi- c) Frecuencia y confiabilidad de los servicios de
to por primera vez en Latinoamérica para la transporte.
ciudad de Santiago, gracias al equipo del Cen-
tro de Investigación Social de TECHO-Chile (Shi- A partir de los cuales se desarrolla la siguiente
rahige y Correa, 2015), este modelo se caracteri- ecuación:
za por medir el acceso al transporte público 7 a
partir de lo que denominan “puntos de interés” IA = 30 / [[ (Distancia/80) + {(0,5 * (60 / Fre-
(los cuales pueden ser hogares, manzanas cen- cuencia)}] + Confiabilidad]
sales o conjuntos de vivienda) hacia aquellos
puntos donde se puede acceder efectivamente Donde IA corresponde al nivel de accesibilidad
al sistema de transporte público , consideran- para un recorrido en particular desde un punto
do paraderos de buses y estaciones de trenes de interés en el territorio. Para el caso de este
urbanos, para posteriormente realizar una estudio, los “puntos de interés” corresponden
fórmula que asigna un puntaje a cada man- a las 78.140 manzanas pre censales de las 3
ciudades, obtenidas desde el Instituto Nacio-
Revistacis

zana, en base al tiempo de caminata, número


nal de Estadísticas (INE, 2011), las cuales fue-
7
El modelo original no considera dentro de sus paráme- ron trabajadas en formato shape (.shp) en el
tros el acceso a taxis o colectivos (vehículos menores), lo software ArcGis 10.3. Además se identificaron
cual se mantuvo en este estudio.
64 Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 49-85 ARTÍCULO: La nueva politica habitacional en Chile, una mirada desde el ac-
cesso al transporte público./ Juan Correa Parra
aquellas manzanas donde se emplazaban los Ya determinado el índice de accesibilidad (IA)
campamentos y proyectos habitacionales. para cada uno de los recorridos localizados
por manzana, se procedió a una sumatoria de
Para cada una de las manzanas de acceso se de- todos IA por modo de transporte, para determi-
terminó la distancia (real, siguiendo el trazado nar el índice de accesibilidad para el punto de
de las redes viales) hacia todos los paraderos interés (IAPDI) de la siguiente manera:
de buses y estaciones de trenes existentes den-
tro de un rango de búsqueda delimitado. Dicho IAPDI = ∑(IAbus + IATren)
rango difiere según el modo de transporte,
definiendo umbrales máximos de búsqueda. A partir del valor final del IAPDI se determinó el
Para el caso del acceso a buses, este es de 8 mi- nivel de acceso a transporte público, mediante
nutos caminando (equivalentes a 640 metros la clasificación del índice en seis niveles (de 1
de distancia) y para las estaciones de Metro y a 6) donde 1 (1a y 1b) representa una mala ac-
Metrotren es de 12 minutos (960 metros), pos- cesibilidad y 6 (6a y 6b) una excelente accesi-
teriormente las distancias obtenidas, fueron bilidad. Sin embargo, para el caso chileno, fue
dividida por un factor de 80, a fin de convertir necesario crear un nuevo nivel de clasificación
dicha distancia en minutos promedio de cami- correspondiente al nivel 0 “No acceso” ya que
nata (asumiendo una constante de 80 metros en diversos sectores de las 3 ciudades no exis-
por minuto). ten ningún recorrido dentro de su área de cap-
tación. La tabla n°3 presenta los rango de los
Posteriormente se estimaron los datos de fre- niveles de acceso en la metodología PTAL.
cuencia y confiabilidad para todos los recorri-
dos de buses y trenes urbanos identificados.
Para ello se utilizaron los registros oficiales
de frecuencias reportados por el Ministerio de
Transporte y Telecomunicaciones para el tra-
mo de horario denominado “Punta Mañana”
el cual comprende entre las 6 y 8 de la maña-
na. Para el ajuste de confiabilidad, el cual se
comprende como la proporción de viajes que
cumplen con los tiempos y frecuencias espe-
rados (Transport for London, 2010) y que pos-
teriormente se convierte en tiempo de espera
extra, se decidieron usar los factores del mo-
delo original de Londres, correspondientes a 2

Revistacis
minutos para los buses y de 30 segundos para
los trenes, debido a que no existen este tipo de
registros para los sistemas de transporte de
Valparaíso y Concepción.
ARTÍCULO: La nueva politica habitacional en Chile, una mirada desde el ac-
Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 49-85 65
cesso al transporte público./ Juan Correa Parra
Posteriormente los valores de cada manzana RESULTADOS Y ANÁLISIS
son interpolados mediante la herramienta
“Natural Neighbor” del módulo Spatial Analyst Una vez determinados los niveles de accesibi-
Tools del software ArcGis 10.3 para identifi- lidad para las 3 ciudades, se procedieron a cru-
car mejor las zonas homogéneas de acceso al zar con las localizaciones de los campamentos
transporte público. y conjuntos habitacionales para determinar
sus niveles de accesibilidad al transporte pú-
Una de las grandes ventajas de esta metodo- blico, como ilustran las siguientes figuras (8,9
logía es la sencillez de los datos que requiere, y 10). Un factor clave para comprender la ciu-
lo cual facilita su replicación en otras ciudades dad de Gran Valparaíso es su distribución terri-
del mundo, lo cual se ve potenciado hoy en torial compuesta de una amplia zona costera
día con el proyecto General Transit Feed Spe- que posteriormente comienza a ganar altura
cification (GTFS) de Google quienes fomentan para dar paso a un gran cordón de cerros y
diversas iniciativas para compartir datos públi- quebradas, es precisamente en estos cerros
cos de transporte, en pos de la generación de donde se localizan la gran constelación de
nuevas aplicaciones que ayuden a la ciudada- campamentos, los cuales son parte del paisaje
nía, utilizando datos básicos como las rutas de de la región y los más vulnerados ante eventos
transporte, sus paradas y frecuencias; precisa- como los grandes incendios que han afectado
mente los insumos del modelo PTAL. a la ciudad (especialmente el ocurrido en abril
del año 2014). A la hora de analizar el acceso al
Sin embargo, existen otros factores que esca- transporte público, vuelve a repetirse este pa-
pan de la capacidad de la metodología como trón que diferencia a la ciudad en dos grandes
son las dificultades de los ciudadanos al cami- grupos: la población más aventajada y con al-
nar, desconocer los motivos y destino de viaje, tos niveles de acceso al transporte (niveles 5,6a
también cae en la generalidad de asumir que y 6b), quienes viven en el “plano” de la ciudad,
todas las personas acuden a los paraderos más particularmente en la zona costera de las co-
cercanos, dejando de lado la probabilidad de munas de Valparaíso y Viña del mar, donde los
que asistan a un paradero más lejano por moti- hogares de estos sectores acceden en prome-
vos personales (como la inseguridad en deter- dio a más de 25 recorridos y a una estación del
minados sectores). Otra elemento que escapa Merval; mientras que las familias menos aven-
de la comprensión del modelo y que cobra rele- tajadas de la ciudad (entre ellas las de campa-
vancia en estas 3 ciudades, es que la operación mentos y viviendas sociales) concentradas en
de los buses varía notoriamente en sus veloci- la parte alta de la ciudad, donde la topografía
dades y capacidades de carga, especialmente claramente limita la posibilidad de acceso del
en zonas periféricas de las ciudades, donde transporte (niveles 0, 1a, 1b y 2) hacia estos es-
Revistacis

residen precisamente los grupos más vulnera- pacios, por lo cual los hogares deben recorrer
bles de la ciudad. largas distancias hacia los paraderos (más de
366 metros en promedio) y solo pueden acce-
der a 3 recorridos en promedio.
66 Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 49-85 ARTÍCULO: La nueva politica habitacional en Chile, una mirada desde el ac-
cesso al transporte público./ Juan Correa Parra
Figura n°8: Niveles de accesibilidad al transporte público en Gran Valparaíso.

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Fuente: Elaboración propia

ARTÍCULO: La nueva politica habitacional en Chile, una mirada desde el ac-


Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 49-85 67
cesso al transporte público./ Juan Correa Parra
Figura n°9: Niveles de accesibilidad al transporte público en Gran Santiago
Revistacis

Fuente: Elaboración propia


68 Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 49-85 ARTÍCULO: La nueva politica habitacional en Chile, una mirada desde el ac-
cesso al transporte público./ Juan Correa Parra
Figura n°10: Niveles de accesibilidad al transporte público en Gran Concepción

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Fuente: Elaboración propia
ARTÍCULO: La nueva politica habitacional en Chile, una mirada desde el ac-
Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 49-85 69
cesso al transporte público./ Juan Correa Parra
Una ciudad del tamaño de Santiago es caldo de El gran Concepción debe enfrentar la compleja
cultivo para las grandes desigualdades, y este articulación de una ciudad que se divide en 3
caso no es una excepción, pues se aprecia una sectores con notorias diferencias de conectivi-
marcada diferencia entre zonas con alta acce- dad hacia el centro de la ciudad. Por una parte
sibilidad (niveles 5, 6a y 6b) los cuales se con- al sur del rio Biobío está el sector de San Pedro
centran en el centro de la ciudad y posterior- de la Paz donde reside un importante grupo de
mente se extiende a través de las principales familias de clase alta, las cuales poseen bajos
redes viales y líneas de Metro hacia el resto de niveles de acceso al transporte, pero que apa-
la ciudad, particularmente hacia los subcen- rentemente enfrentan con el acceso al trans-
tros de las comunas más grandes localizadas porte privado, mientras que al otro lado del río
en la periferia como Maipú, San Bernardo, La en el centro urbano de Concepción se articula
Florida y Puente Alto, capta la atención espe- la zona de máxima accesibilidad. En este sector
cialmente la gran zona que atraviesa la ciudad conviven tanto las familias más aventajadas
de Oeste a Este, correspondiente a la línea 1 y de la ciudad, como también una serie de cam-
5 del Metro, precisamente en este sector se lo- pamentos que se localizan a las orillas del rio
calizan gran parte de los grupos de clase media Biobío (como los campamentos Aurora de Chile
y alta de la ciudad, quienes pueden acceder a y Pedro de Valdivia) los cuales poseen la parti-
más de 18 recorridos a menos de 200 metros cularidad de ser los más antiguos de la ciudad
de caminata, sumado al acceso que tienen al (según datos de TECHO-Chile datan desde 1930)
servicio del Metro, el cual prácticamente los y por la tanto ya son parte del tejido urbano de
conecta con toda la ciudad, sin embargo, co- la ciudad. En estos sectores con alta accesibili-
existen una importante porción de la ciudad dad al transporte, se puede acceder fácilmente
(más del 35% de la superficie urbana, corres- a las estaciones del Biotren (que articulan el
pondiente a zonas sin acceso, o con muy mala centro de Concepción con el resto de la ciu-
o mala accesibilidad al transporte) donde se dad) y a más de 23 recorridos diferentes de bus.
concentran principalmente los grupos más Hacia el Noroeste de la ciudad el panorama es
vulnerables de la ciudad, como los residentes más complejo, pues se distinguen amplias zo-
de los grandes conjuntos de viviendas sociales nas con bajos niveles de acceso, particularmen-
construidos entre 1980 y 2000, y también una te en las comunas de Talcahuano y Penco. E
buena parte de los campamentos que se loca-
lizan en los pequeños espacios que la ciudad
va dejando sin urbanizar, dichos grupos de la
ciudadanía solo pueden acceder entre 2 a 3 re-
corridos de buses, lo cual significa una menor
probabilidad de alcanzar los bienes y oportuni-
Revistacis

dades que Santiago ofrece, los cuales en su ma-


yoría tienden a concentrarse en la zona centro
y oriente de la ciudad.

70 Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 49-85 ARTÍCULO: La nueva politica habitacional en Chile, una mirada desde el ac-
cesso al transporte público./ Juan Correa Parra
oferta laboral se concentra en el centro de la como “villas de blocks”) y los nuevos proyectos
ciudad. de viviendas entregadas por la actual política
Tal como se ha mencionado con anterioridad, habitacional. La tabla n°4 detalla el total de
es en los sectores periféricos de la ciudad don- campamentos y proyectos de viviendas socia-
de se localizan con mayor frecuencia los cam- les (sin distinguir ciudad) según los niveles de
pamentos (salvo contadas excepciones), se- PTAL en los cuales se localizan, así como sus
guidos muy de cerca por los grandes villas de familias y porcentajes respectivos.
viviendas sociales (coloquialmente conocidas

ARTÍCULO: La nueva politica habitacional en Chile, una mirada desde el ac-


Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 49-85 Revistacis
71
cesso al transporte público./ Juan Correa Parra
A modo general un importante porcentaje de pamentos. Sin embargo, llama la atención la
ambos grupos de familias se localizan en sec- situación descubierta en la zona de máxima
tores con niveles muy malos a regulares de accesibilidad (excelente, nivel 6b) en el cual
acceso al transporte (75% en campamentos y no se registran familias de proyectos habita-
66% en proyectos de viviendas), sin embargo al cionales, pero sí de campamentos, los cuales
revisar con más detalle van surgiendo una se- aglomeran un pequeño 5.9% de sus familias en
rie de datos, que son sumamente importante esta situación, los cuales corresponden a una
de destacar tanto como efectos de la política serie de casos muy particulares en la ciudad de
habitacional como futuras consideraciones Concepción.
para esta.
En primer lugar, se debe destacar que a dife- Cabe destacar que vivir en una zona u otra de
rencia de campamentos (649 familias), no exis- accesibilidad al transporte implica ciertas con-
ten familias de proyectos de vivienda localiza- diciones en lo que respecta a la oferta, frecuen-
das en zonas sin acceso al transporte, esto se cia y distancia de los medios de transporte, las
puede considerar como un efecto directo de la cuales a su vez pueden ser fuertes condicio-
normativa de la política habitacional que exige nantes para el desarrollo de las familias. La ta-
localizar estos proyectos a menos de 500 me- bla n°5 detalla dichas condiciones;
tros de una calle donde circule estos medios Un primer elemento que marca una fuerte di-
de transporte. También se debe considerar que ferencia en las posibilidades de acceso de las
los nuevos barrios de viviendas poseen menor familias, es la conectividad con las estaciones
porcentaje (25.5%) en sectores de muy mala de trenes urbanos la cual solo es posible para
accesibilidad (nivel 1a y 1b) a diferencia de las aquellas familias que viven en los 3 últimos
familias de campamentos que aglomeran un niveles de accesibilidad, lo cual reduce a que
37.6% de sus familias en las mismas condicio- solo un 14.8% de las familias de campamentos
nes; el mayor grupo de familias se concentra y un 18% de las familias de proyectos habita-
en las zonas de accesibilidad regular y medio ciones acceden directamente (a menos de 960
(nivel 3 y 4) donde se encuentra un 37.1 y 40.9% metros) a una estación de tren urbano. Suma-
de las familias de campamentos y barrios res- do a esto, se aprecian diferencias notorias en
pectivamente, es precisamente este mismo lo que respecta a las distancias que las familias
nivel de accesibilidad el que concentra mayor que deben recorrer hacia el paradero más cer-
población en las 3 ciudades evaluadas (cerca cano para acceder a los recorridos de buses,
de un 40% de su población). Finalmente, se situación en la cual un 41.8% de las familias de
aprecia una mejor localización de los proyec- campamentos debe caminar más de 300 me-
tos de vivienda respecto a los campamentos, tros hacia la parada más próximo, y se debe ha-
pues si consideramos el porcentaje de familias cer hincapié en las 649 familias pertenecientes
Revistacis

que viven en sectores de media y excelente a la zona sin acceso que deben recorrer más de
localización (niveles 4 a 6a) los proyectos ha- 640 metros hacia el paradero más cercano.
bitacionales reúnen un 33.6% de sus familias
en comparación al 15.2% registrado en cam-
72 Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 49-85 ARTÍCULO: La nueva politica habitacional en Chile, una mirada desde el ac-
cesso al transporte público./ Juan Correa Parra
Revistacis
8
Los datos presentados corresponden a los promedios de re-
corridos de buses, frecuencias y distancias, los cuales fueron
determinados por el Centro de Políticas Públicas UC

ARTÍCULO: La nueva politica habitacional en Chile, una mirada desde el ac-


Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 49-85 73
cesso al transporte público./ Juan Correa Parra
Respecto a las condiciones de los servicios de de familias mal localizadas, y que tampoco
buses a los cuales acceden el 85.2% de las fa- existen conjuntos habitacionales en zonas sin
milias de campamentos sin conexión a metro acceso al transporte. A continuación se presen-
(sumado al 82% de proyectos habitacionales), ta una segunda serie de análisis, en el cual se
se aprecia que no existen mayores diferencias revisan los datos por ciudades y tratando de
en las frecuencias de los recorridos, pues fluc- encontrar las causas particulares (según las
túan entre 7 a 9 buses por hora. Sin embargo condiciones de cada ciudad) que expliquen las
el elemento que refleja mayor desigualdad es diferencias registradas.
la cantidad de recorridos a los cuales se puede
acceder en las diferentes zonas de la ciudad, Si analizamos la distribución porcentual de las
las familias que se localizan en las zonas de familias en campamentos por cada una de las
muy mala accesibilidad solo pueden acceder a ciudades (gráfico n°2) se observa una gran di-
2 recorridos, mientras que aquellas que viven ferencia en las condiciones existentes en Con-
en zonas un poco mejor localizadas (niveles cepción respecto a las otras 2 ciudades, pues
regular y medio) incrementan rápidamente más del 50% de las familias de campamentos
sus opciones entre 7 a 9 recorridos de buses, están localizadas en zonas con excelente acce-
esta situación es particularmente preocupan- sibilidad al transporte público y un muy bajo
te en las ciudades de Valparaíso y Concepción, porcentaje de familias en zonas de baja acce-
donde no existe un sistema de pago integrado sibilidad (1a hasta 2) que solo suma un 7.1%
(como en Santiago) donde los usuarios pue- de estas. Mientras que en Valparaíso y Santia-
den realizar combinaciones en los medios de go las familias con bajos niveles de acceso al
transporte sin mayores costos asociados, esto transporte suman más del 50%, situación que
llevaría a pensar que los hogares se verían obli- adquiere mayor gravedad en el caso de Valpa-
gados a solo acceder a fuentes laborales que raíso donde el 87% de las familias vive por de-
estén al alcance de los recorridos disponibles bajo del umbral de mala accesibilidad, es decir
o implementar nuevos modos de transporte cuentan con menos de 4 recorridos de buses y
como lo son largas caminatas o el uso de la sin acceso al sistema de trenes urbanos.
bicicleta, lo cual puede verse dificultado ante La explicación puede desarrollar bajo 3 ideas
condiciones climáticas adversas, como lo son para las 3 ciudades; para el caso de Concepción
las lluvias (algo muy frecuente tanto en Valpa- los altos porcentajes de familias con buena ac-
raíso como Concepción). cesibilidad se deben a que 10 de los 45 campa-
Esta serie de resultados preliminares acerca de mentos de la ciudad se localizan a en zonas de
los niveles de acceso al transporte, tanto de fa- buena accesibilidad, correspondientes al cen-
milias de campamentos como de conjuntos de tro de la Concepción y a las inmediaciones de
viviendas sociales, nos entrega como primera Talcahuano, pero los casos que generan esta
Revistacis

impresión que las familias de campamentos fuerte concentración de familias con buena
poseen peores condiciones de localizaciones accesibilidad, son los campamentos Aurora de
al considerar que existe una mayor proporción Chile y Pedro de Valdivia quienes agrupan 659 y

74 Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 49-85 ARTÍCULO: La nueva politica habitacional en Chile, una mirada desde el ac-
cesso al transporte público./ Juan Correa Parra
Gráfico n°2: Porcentajes de familias según nivel de accesibilidad al transporte público

Fuente: Elaboración propia

ARTÍCULO: La nueva politica habitacional en Chile, una mirada desde el ac-


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75
cesso al transporte público./ Juan Correa Parra
1000 familias respectivamente y que represen- Este proceso histórico de construcción de ciu-
tan al 48.9% de las familias de asentamientos dad cosecha frutos un poco amargos al revisar
de la ciudad, estos 2 campamentos son los más la situación que viven las familias de campa-
grandes y antiguos de la ciudad, correspon- mentos, las cuales ya de por sí están insertas
dientes a grandes poblaciones localizadas en en medios físicos de cierta complejidad (que-
la zona sur del núcleo principal de esta ciudad, bradas y cumbreras que dificultan la movili-
muchas de las familias que residen en estos dad diaria) que complejiza el acceso de cierto
campamentos no son de extrema pobreza y servicios de la ciudad hacia sus hogares (como
llevan décadas viviendo en estos lugares, pero ambulancias, carros de bomberos y patrullaje
comparten como factor común el no tener ac- de carabineros) como el acceso de ellos hacia
ceso a alcantarillado ni título de dominio de las el centro de la ciudad. Pues ese 86.9% de fami-
tierras sobre las que se asientan sus viviendas. lias con mal acceso al transporte público, que
El resto de los campamentos de la ciudad (35) debe caminar entre 300 y 600 metros hacia el
se localizan principalmente en zonas de mala y paradero más cercano y que solo puede acce-
regular accesibilidad, en las inmediaciones de der hasta a 4 recorridos de buses, representan
la ciudad y son en su mayoría campamentos al 26.1% de las familias del país que viven en
pequeños de 26 familias en promedio. campamentos, dentro de esta gran grupo se
encuentran los 7 campamentos más grandes
La distribución de los campamentos en Valpa- de la región (Manuel Bustos, Felipe Camiroaga,
raíso responde a un proceso histórico de su Villa Oriente, Parcela 11, Monte Sinaí, Villa la
crecimiento urbano y de sus propias dinámi- Cumbre y Villa la Cruz) quienes agrupan 3.809
cas de segregación, pues desde décadas atrás familias.
que el “plano” o mejor dicho, la zona costera
de la ciudad ha pertenecido a los grupos más Este proceso de segregación y expulsión de
acomodados de la ciudad, dejando los cerros las familias más vulnerables hacia la periferia
y quebradas que rodean a la ciudad como es- del gran Valparaíso hoy se ve agravado por la
pacio de crecimiento orgánico e informal por fuerte especulación en los precios de suelos,
los grupos más vulnerables de la ciudad, ya sea producto del desarrollo inmobiliario en la zona
por su imposibilidad de acceder a una vivienda costera e intermedia de la ciudad, lo cual se-
formal (por falta de recursos y por el elevado gún Hidalgo, Santana y Villagrán (2014) es pro-
precio de la tierra en los sectores consolida- ducto de un proceso de “segunda residencia”
dos) como también por una insuficiencia de la de grupo medios y altos que pueden ser locales
política pública al no ser capaz de responder como de otras ciudades (Santiago por ejemplo)
atingentemente al fuerte crecimiento de fami- los cuales generan mayor presión sobre el es-
lias que viven en campamentos en esta región caso suelo urbano disponible y que finalmente
Revistacis

(Pino y Ojeda, 2013). provoca mayor competencia por este.Debido a


lo anterior, se puede afirmar que el mayor per-
dedor es el Estado, pues no es capaz de adap-

76 Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 49-85 ARTÍCULO: La nueva politica habitacional en Chile, una mirada desde el ac-
cesso al transporte público./ Juan Correa Parra
tarse a las nuevas exigencias, y no puede ob- iniciativas de privados que financien la compra
tener nuevos terrenos para viviendas sociales, de terrenos más caros). Precisamente Santiago
lo cual explicaría la contradicción (señalada a es la ciudad donde se registra la mayor canti-
comienzos de esta investigación) entre las al- dad de campamentos erradicados y traslada-
tas cifras de familias en campamentos y el bajo dos hacia nuevos conjuntos de viviendas, has-
número de viviendas sociales construidas en la ta Octubre del año 2015, solo en esta región se
ciudad desde el año 2006. habían cerrado 47 campamentos y erradicado
a más de 3.800 familias, que representan casi
Santiago no se queda al margen de estos pro- el 50% del total de familias que se han trasla-
cesos de segregación y desigualdad urbana, dado a estas nuevas viviendas en la ciudad. Es
cuyos orígenes se remontan a la dictadura precisamente en esta ciudad donde la política
militar (Rivera, 2012; Sabatini, Cáceres y Cerda, habitacional es puesta a prueba al tener que
2011) cuando las grandes tomas de viviendas enfrentarse a un mercado inmobiliario muy
precarias repartidas por toda la ciudad, fueron potente y con una capacidad de acción y re-
relocalizadas en enormes conjuntos de vivien- acción que le hace llevar mucha delantera por
da social en los sectores periféricos del ponien- lejos al Ministerio y a las EGIS que apoyan los
te y sur de la ciudad (Ducci, 1997), blindando el procesos de postulación de vivienda.
sector oriente de nuevas tomas mediante una
lógica constitucional donde se valida el dere- A pesar de las precarias condiciones en las cua-
cho a la propiedad privada por sobre el bien- les se localizan los campamentos en Valparaí-
estar común, sumado a una política habitacio- so y Santiago, al momento de compararlos con
nal cuyos estragos sociales, arquitectónicos y la localización de los conjuntos habitacionales
urbanos (Rodríguez y Sugranyes, 2005) siguen (gráfico n°3) se pueden apreciar importantes
vigentes hasta el día de hoy. Dichos elemen- mejoras en sus niveles de accesibilidad.
tos dan lugar a un escenario urbano donde los
campamentos en Santiago en su mayoría se lo-
calizan en la periferia de la ciudad, ocupando
remanentes del suelo urbano, gran parte sitios
eriazos de bajo valor comercial, próximos a
zonas de poco interés como basureros, verte-
deros clandestinos, zonas de riesgo por inun-
dación o cárceles. Estos sectores de escaso
valor urbano son compartidos por los grandes
conjuntos habitacionales y hoy se han conver-
tido prácticamente en el rezago del mercado

Revistacis
de suelos, lo cual los convierte en los pocos
lugares donde puedan localizarse nuevos con-
juntos de viviendas sociales (a menos que haya
ARTÍCULO: La nueva politica habitacional en Chile, una mirada desde el ac-
Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 49-85 77
cesso al transporte público./ Juan Correa Parra
Gráfico n°3: Porcentajes de familias según nivel de accesibilidad al transporte público

Fuente: Elaboración propia


Revistacis

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cesso al transporte público./ Juan Correa Parra
En primer lugar, se debe destacar que en am- pañado de un fuerte incremento del porcen-
bas ciudades desaparecen el registro de fami- taje de familias en sectores de accesibilidad
lias en los niveles 0 y 1a (Sin acceso y Muy mal buena y excelente accesibilidad, estos indicios
acceso), especialmente en el caso de Valparaí- para ambas ciudades son bastante sorpren-
so donde tampoco se registran familias en el dentes, considerando que uno de los supues-
nivel 1b, mientras que en Santiago se reduce tos de la investigación era que no deberían ha-
notoriamente. En Valparaíso aumentan con- ber mejoras significativas en la localización de
siderablemente el porcentaje de familias en los nuevos conjuntos de vivienda, debido a los
zonas de acceso regular, medio y también in- altos precios de suelos y que las zonas mejor
crementa levemente el número de familias en localizadas son capturadas por conjuntos de
zonas de buena y excelente accesibilidad. En viviendas destinados a grupos más acomoda-
Santiago se observa una disminución de las fa- dos de la ciudad.
milias en sectores de mala accesibilidad, acom-

Gráfico n°4: Porcentajes de familias según nivel de accesibilidad al transporte público

Revistacis
Fuente: Elaboración propia

ARTÍCULO: La nueva politica habitacional en Chile, una mirada desde el ac-


Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 49-85 79
cesso al transporte público./ Juan Correa Parra
Artículo :

La situación en Concepción sigue rumbos si- esta misma mirada, malas localizaciones aca-
milares pero con diferencias no tan notorias rrean problemas como la segregación y la des-
(gráfico n°4), pues si se aíslan los datos de igualdad frente a las oportunidades que ofrece
aquellos campamentos con excelente accesi- la ciudad (Katzman, 1999) que operan como las
bilidad a transporte (más del 60% de las fami- principales fuentes de atracción para las fami-
lias), el resto de las familias de campamentos lias que deciden migrar a las ciudades.
están en condiciones levemente mejores que La nueva política habitacional puede interpre-
los proyectos habitacionales, pues estas se tarse como un triunfo arquitectónico sin lugar
concentran en zonas de accesibilidad regular y a dudas, pero persiste una derrota urbanística,
media, mientras que las familias de las nuevas pero que aún puede ser revertida. La victoria
viviendas están localizadas especialmente en arquitectónica (y también social) no puede
sectores de malo y regular acceso al transpor- ser negada, el nuevo estándar de las viviendas
te, si analizamos dichos porcentajes desde una sociales reflejan el empeño tanto del Estado
mirada de probabilidades, una familia de Con- como de actores no gubernamentales de su-
cepción tiene una posibilidad casi del 50% que perar el estigma de “pobres con techo” con-
su vivienda se localice en una zona de mala denados a pequeñas y mezquinas viviendas
accesibilidad, lo cual pone en entredicho la po- sociales de 40m2 con nulas terminaciones en
lítica habitacional en esta zona, aparentemen- el último rincón de las ciudades, pues hoy nos
te estas diferencias de localización pueden encontramos con conjuntos habitacionales de
vincularse a los fuertes procesos de desarrollo diseño único, que responden a las necesidades
inmobiliario que han afectado a Concepción de sus habitantes, con exigencias mínimas de
en los últimos años, como ocurre en San Pedro estándares, terminaciones que deben adecuar-
de la Paz, comuna que año atrás concentraba se a familias con necesidades especiales (como
población vulnerable para dar paso hoy a gran- un hijo en situación de discapacidad), llegando
des condominios de clase alta, dichos efectos incluso a modelos de viviendas que conside-
también estarían expandiéndose hacia el resto ran la posibilidad de expansión en su metraje,
de la ciudad y coartando la disponibilidad de atendiendo tanto al crecimiento de la familia,
buenos terrenos para conjuntos habitaciona- como de sus aspiraciones a nuevos espacios
les. dentro del hogar. En esto último se debe des-
tacar la labor de Alejandro Aravena de la ofi-
CONCLUSIONES cina arquitectónica Elemental (quién ganó el
premio Pritzker este 2016) quién ha puesto en
Tal como plantean Sabatini y Wormald (2013), la mesa la necesidad de que la política habita-
la localización es un elemento fundamental cional se empiece a ver como una inversión a
largo plazo más que como un mero gasto so-
Revistacis

que puede determinar una mayor o menor po-


sibilidad de acceder a nuevas fuentes labora- cial, todo esto bajo la idea de que familias con
les, oportunidades y beneficios, superando de una buena vivienda y con un buen acceso a la
dicha manera los umbrales de la pobreza. Bajo ciudad, podrán mejorar su capital social y eco-

80 Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 49-85 ARTÍCULO: La nueva politica habitacional en Chile, una mirada desde el ac-
cesso al transporte público./ Juan Correa Parra
nómico, y de esa manera superar la pobreza, juegos y una sede social) y procura que si o si
también hace hincapié en que se debe tomar exista acceso al transporte público, con la cual
más en cuenta la opinión de las familias (y fu- las familias desde el momento que llegan a sus
turas residentes de estos conjuntos) en temas casas tienen algún recorrido de bus (y se aho-
que vayan más allá del diseño de las viviendas, rran esa primer movilización para exigir que al-
pues también deben considerarse sus apre- gún recorrido pase por sus hogares), pero que
hensiones y anhelos que plasman sobre el te- podamos hablar de una política habitacional
rritorio que van construyendo y recorriendo a realmente exitosa aún nos quedan tres tareas
diario. pendientes, las que no deben ser subestima-
das por ningún motivo
Pero también es una victoria con un leve sabor
a derrota, pues la nueva política habitacional, La primera hace referencia a los ritmos y velo-
que tiene cierto aire a la política de los 60’, esa cidades de construcción, mientras que en San-
que al amparo de la CORMU apostaba a cons- tiago fueron erradicadas más de 3.000 familias
truir conjuntos de gran valor arquitectónico de campamentos y otras 6.000 desde hogares
que cambiasen tanto la cara de la ciudad como allegados, en Valparaíso solo se entregaron
la de las familias, sigue anclada (o mejor dicho soluciones a 1.700 familias vulnerables a la par
enraizada) al modelo económico que sostiene que más de 5.000 familias llegaron a campa-
la política desde los años 80, un modelo sub- mentos de la región. De manera muy sencilla
sidiario, que deja en manos del mercado uno (sin tener datos certeros sobre esto y bajo la
de los principales elementos de la política de tesis de Brain, Prieto y Sabatini sobre la estra-
vivienda: la localización de los conjuntos. Hoy tegia habitacional en campamentos) esto se
se puede apreciar que una gran mayoría de los traduce que en la V región, por cada familia
nuevos proyectos de vivienda siguen localizán- que el Estado logró erradicar hacia una nueva
dose en sectores periféricos de la ciudad, más vivienda, otras cinco llegaron a campamentos
próximos a las grandes villas de blocks de los debido a la falta de stock o a la necesidad de
80 y 90 que de los campamentos, pero igual le- presionar más por una solución. Según infor-
jos de la ciudad. mación entregado por el Ministerio de Vivien-
da y Urbanismo en Agosto del 2015 (al amparo
Existen posibilidades de revertir esa peque- de la Ley de Transparencia9 ) de las 27.378 fami-
ña derrota, pues tampoco se debe enjuiciar lias en campamentos catastradas en 2011, solo
que esta política habitacional sea tan nefasta 5.129 han accedido a una vivienda definitiva,
como su antecesora, ya que esta nueva manera mientras que otras 9.511 están aún en fase de
de hacer ciudad no construye grandes conjun- “proyecto en desarrollo” lo cual se debe enten-
tos de más de 1000 familias con una sola can- der como estar con el subsidio recién adjudi-

Revistacis
cha y sin transporte público (el cual llega años
después) sino que plantea construir barrios 9
Ley N° 20.285 de Transparencia de la Función Pública y
que no superen las 150 familias, se les asegu- de Acceso a la Información de la Administración del Es-
ra equipamiento comunitario (áreas verdes, tado
ARTÍCULO: La nueva politica habitacional en Chile, una mirada desde el ac-
Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 49-85 81
cesso al transporte público./ Juan Correa Parra
Artículo :

cado, en proceso de compra de terreno, obras dad económica sino también la desigualdad de
en proceso, obras detenidas o esperando la oportunidades, la marginación entre nuestros
entrega de sus viviendas. Cabe preguntarse pares y la segregación frente a los otros grupos
qué pasa con las otras 12.000 familias que no sociales. Se han construido ciudades que exa-
tienen subsidio adjudicado y también por las cerban las diferencias entre sus miembros, al
otras 13.000 que han llegado a campamentos amparo de políticas públicas que son el caldo
desde el año 2011. de cultivo de las desigualdades que atentan a
diario con el bienestar de sus ciudadanos, uno
La segunda tarea nos habla sobre una política de sus flagelos más dolorosos es la segrega-
más dinámica, no solo en lo que respecta a sus ción de los grupos más vulnerados de la ciudad,
capacidades para “competir” contra el merca- pues estos no solo ver mermadas sus posibili-
do inmobiliario, sino que sepa abordar las nue- dades de acceso a mejores empleos, sino que
vas aristas de la desigualdad, los nuevos desa- también las oportunidades de educación para
fíos de la política habitacional como la fuerte sus hijos, servicios de salud, equipamientos pú-
demanda de familias allegadas y que no están blicos, provocando que estas familias se perci-
dispuestas a abandonar sus actuales comunas ban y se sientan apartadas de la ciudad y los
de residencia (por lo general localizadas en beneficios existentes en ella. Diversos autores
sectores semiperifericos) para no perder sus (Avellaneda, 2008; Rodriguez, 2008; Jirón, Lan-
redes de contactos ni el apoyo familiar (algo gue y Bertrand, 2010) hacen ahínco en como el
muy acertado) y también la creciente cantidad transporte público es un elemento que no pue-
de familias migrantes que se agrupan en nue- de menospreciarse y que debe posicionarse
vos campamentos que surgen de la noche a la como uno de los ejes de la construcción de la
mañana, fenómeno que cobra relevancia en ciudad y la vivienda social, ayudando a los más
la región de Antofagasta, donde el 2011 vivían vulnerados a acceder a mejores oportunidades
1.061 familias en campamentos y hoy suman y a la integración social con el resto de los ciu-
más de 4.100 (TECHO-Chile, 2016), el aparato es- dadanos.
tatal debe ser capaz de reaccionar con mayor En esta misión, el Estado debe entender que la
dinamismo a estos nuevos procesos sociales redistribución del ingreso o reformas labora-
y explorar nuevas políticas de vivienda, como les no son la única forma de combatir la des-
el arriendo de vivienda social estatal, creación igualdad, sino que debe apostar por soluciones
de bancos de suelo, regeneración y densifica- integrales que enfrenten esta segregación y
ción de barrios y la exigencia de cuotas de vi- diferencias sociales existentes con un empo-
viendas sociales en determinados proyectos y deramiento del Estado, dialogo intersectorial,
comunas. tanto entre carteras como entre el mundo pú-
blico, privado y organizaciones de la sociedad
Revistacis

Finalmente, la tercer tarea hace referencia a civil, a fin de encontrar un equilibrio entre las
una de las deudas más grandes que arrastra- demandas de todos los actores y generar un
mos como país desde el quiebre de la democra- crecimiento más armónico de las ciudades. Si
cia en 1973, la desigualdad y no solo la desigual-
82 Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 49-85 ARTÍCULO: La nueva politica habitacional en Chile, una mirada desde el ac-
cesso al transporte público./ Juan Correa Parra
no existe la voluntad política, ni el interés por Decreto Supremo N°49. 2012. Reglamento Pro-
el bien común, seguiremos construyendo vi- grama del Fondo Solidario de elección de Vi-
viendas de gran valor arquitectónico, con una vienda. Santiago, Chile: Ministerio de Vivienda
escasa conexión a la ciudad, las cuales a la lar- y Urbanismo.
ga solo serán una intervención puntual (y boni-
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se sigue desintegrando. grama del Fondo Solidario de Vivienda. Santia-
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Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 49-85 Revistacis
85
cesso al transporte público./ Juan Correa Parra
POBLACIÓN CHACABUCO, POBLACIÓN CHACABUCO,
UNA APROXIMACIÓN A LA A APPROACH TO THE
DIMENSIÓN SIMBÓLICA SYMBOLIC DIMENSION OF
DEL SUJETO POBLADOR “SUBJECT DWELLER”

Ignacio Zenteno Sotomayor 1

Resumen Abstract

Este artículo pretende aproximarse al campo This article aims to approach the significance of
de significación del sujeto poblador e iden- the subject field villager and identify how this
tificar como este actor en un espacio social actor in a given social space, has been chan-
determinado, ha ido modificando sus propias ging their own perceptions of themselves and
percepciones de sí y del entorno. La población the environment. The population is defined as
se entiende como un espacio donde se depo- a space where you put memories that evoke a
sitan los recuerdos que evocan una forma de way of conceiving reality, which as a project
concebir la realidad que, como proyecto, per- allows the emergence of diverse local identi-
mite la emergencia de diversas identidades en ties in constant transformation. Moreover, the
constantes transformaciones. Por otra parte, condition of Poblador lies in the appropriation
Revistacis

la condición de poblador radica en la apropia- of a certain area of the city, where various co-
ción de un espacio determinado de la ciudad, llective dynamics aimed at the integration into
desde donde se generan diversas dinámicas political and economic terms. The research
colectivas que apuntan a la integración de es- problem is approached from the stories of the
86 ARTÍCULO:
ARTÍCULO: LaPoblación Chacabuco,
nueva politica una aproximación
habitacional en Chile, unaa mirada
la dimensión
desde el ac-
Revista
Revista CIS
CIS Nº20
Nº20 Julio
Julio 2016
2016 pag.
pag. 49-85
86-106 simbólica
cesso del sujeto
al transporte poblador./
público./ JuanIgnacio Zenteno Sotomayor
Correa Parra
tos en términos políticos y económicos. El pro- founders Pobladores of the Chacabuco Popu-
blema de investigación se aborda a partir de lation in the district of Recoleta, Santiago de
los relatos de los pobladores fundadores de la Chile. It is hypothesized that the different po-
Población Chacabuco en la comuna de Recole- litical and social processes encourage villagers
ta, en la ciudad de Santiago de Chile. Se plan- identity configurations to acquire new mea-
tea como hipótesis, que los diversos procesos ning through practices and modes of different
políticos y sociales incentivan configuraciones organizations. The qualitative methodology is
identitarias en los pobladores que logran re- supported in seven semi-structured interviews
significarse a través de prácticas y modos de and three focus groups. A distinction between
organizaciones diversas. La metodología cua- being resident and being neighbour is obser-
litativa se apoya en siete entrevistas semies- ved, which suggests a transformation of sub-
tructuradas y tres grupos focales. Se observa jects organized around home ownership, the
una distinción entre ser poblador y ser vecino, habitat collective construction and their inte-
lo que hace suponer una transformación de los gration into the city.
sujetos organizados en torno a la propiedad de
la vivienda, la construcción colectiva del hábi-
tat y su integración a la ciudad.

PALABRAS CLAVE: POLÍTICA DE PARTICI- KEYWORDS: INVOLVEMENT POLICY; LOCAL


PACIÓN; MEMORIA LOCAL; ORGANIZACIONES MEMORY; COMMUNITY ORGANIZATIONS; SUB-
COMUNITARIAS; SUJETO POBLADOR; VECINO. JECT POBLADOR; NEIGHBOUR.

Fecha de recepción: 16.02.2016 Received: 16.02.2016

Fecha de aceptación: 30.04.2016 Accepted: 30.04.2016

1 1
Chile. Estudiante de Antropología Social, Universidad Al- Chile. Student of Social Anthropology, Alberto Hurtado
berto Hurtado. Santiago. University. Email: izenteno.smayor@gmail.com.

Revistacis
Correo electronico: izenteno.smayor@gmail.com.

ARTÍCULO: La nueva politica


ARTÍCULO: Población habitacional
Chacabuco, en Chile, una
una aproximación a lamirada desde el ac-
dimensión RevistaCIS
Revista CIS Nº20
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Julio2016
2016 pag.
pag.86-106
49-85 87
cesso al transporte
simbólica del sujetopúblico./ Juan
poblador./ Correa
Ignacio Parra Sotomayor
Zenteno
INTRODUCCIÓN

En Chile los movimientos sociales urbanos dad y, en definitiva, al devenir político del país
emergen con fuerza durante el siglo XX, rei- (Vekemans, 1969). Asimismo, en términos polí-
vindicando demandas que al Estado se le ha- ticos se evidencian ciertas distinciones sobre
cía difícil satisfacer, principalmente por los este sujeto que se ha visto modificado conti-
ritmos que estos colectivos impusieron en la nuamente desde su aparición en la década del
agenda política. El tiempo social avanza por cincuenta hasta nuestros tiempos. Hoy se esta-
carriles diferentes a los tiempos de la política blece la figura de vecino, que se distancia de la
institucional. Uno de estos movimientos es el clásica categoría de poblador, que se distingue
de pobladores que, como consecuencia de una en virtud de una redefinición entre el espacio
inusitada migración campo-ciudad, comien- físico y social de la población, pero también
za a observar problemas de índole sanitario, simbólicamente como propietario y construc-
laboral y sobre todo habitacional. Este hecho tor del paisaje poblacional. En este contexto, la
marca la germinación de un ascendente pro- pregunta que se intenta responder es ¿Cómo se
ceso organizativo, donde las agrupaciones de concibe en la actualidad ser poblador? Enten-
arrendatarios y los comités de los “sin casa” diéndolo como un sujeto dinámico que, tanto
comienzan a tener mayor presencia política en la apropiación del espacio urbano como
en la vida nacional. En este escenario, tanto el en la autoafirmación de su propiedad, genera
Centro para el Desarrollo Económico y Social nuevas formas de imaginar el yo-poblador.
de América Latina (DESAL) como la Comisión
Económica para América Latina y el Caribe El presente artículo intenta reflexionar sobre
(CEPAL), se interesan por este nuevo actor do- las dimensiones simbólicas que construyen al
tándolo de diversas categorizaciones. Por una sujeto poblador, en cuanto miembros de una
parte, se le concibe como “un elemento margi- unidad cultural en constante transformacio-
nado de la sociedad” (sic), y con “ciertas limita- nes. Esta aproximación implica comprender
ciones en sus derechos reales de ciudadanía” las dinámicas que surgen a partir de los pro-
(Garcés, 2002: 265-266). Sin embargo, definir cesos políticos, los marcos institucionales y
a los sujetos pobladores de forma individual las demandas sociales, que pueden ser abor-
también conlleva gran complejidad, pues en dadas de diferente forma, constatando tam-
dicho segmento se observan obreros sindica- bién diversos intereses y diferencias en juego.
lizados, pero también cesantes y mujeres que Cabe destacar que aquí se remitió a la visión
ejercen labores domésticas (Espinoza, 1998). de los fundadores de la Población Chacabuco
Estamos ante un colectivo heterogéneo. Con en la comuna de Recoleta en Santiago de Chile,
Revistacis

todo, el problema central se instala en torno a desde donde se intenta dar cuenta de cómo la
la marginalidad del poblador, entendida como auto-afirmación del poblador se ha ido modifi-
una no-participación que se complementa con cando históricamente.
una no-pertenencia a la comunidad, a la ciu-
ARTÍCULO:LaPoblación
ARTÍCULO: Chacabuco,
nueva politica una aproximación
habitacional a la
en Chile, una dimensión
mirada desde el ac-
88 Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 49-85
86-106 simbólica del sujeto poblador./
cesso al transporte público./ JuanIgnacio
Correa Zenteno
Parra Sotomayor
Asimismo, reconocemos el acceso a la memo- donde la centralidad es la capacidad organiza-
ria como activador de recuerdos, lo que nos tiva de los grupos humanos. En este sentido,
permitirá acercarnos a los procesos de resig- entendemos que las dinámicas e interacciones
nificaciones de este sujeto colectivo. Se reco- de las comunidades van alojando en la me-
noce que la memoria es una puerta de entrada moria de los sujetos formas de concebir el yo,
para reconocer los momentos que han mar- presupuesto básico que sirve como dispositivo
cado a esta población y sus formas de conce- para la acción y la asociación.
bir las relaciones humanas, la participación Estas memorias colectivas se reconstruyen
social y las apropiaciones del espacio. Como desde el presente en virtud de las huellas que
hipótesis, se cree que los diversos periodos dejan en el camino transitado y en la crea-
históricos vividos en este espacio territorial ción de discursos en torno a ellas (Halbwachs,
han incentivado configuraciones identitarias 1925). De esta forma, podemos reconocer que
en los pobladores, que se plasma en vínculos y los procesos de apropiación urbana vividos en
nuevas organizaciones. Finalmente, en prime- Santiago desde mediados del siglo XX, donde
ra instancia se presenta una revisión somera el movimiento de pobladores comienza a tener
desde las ciencias sociales sobre cómo ha sido mayor protagonismo, se ha convertido en reci-
conceptualizado el sujeto popular y colectivo, pientes que desbordan relatos individuales y
para luego plantear el enfoque metodológico y colectivos en torno a la construcción física de
las técnicas utilizadas. la población y su contenido simbólico, el lu-
gar propio, es decir, la población. La ciudad se
APROXIMACIÓN A LA DIMENSIÓN vuelve así un lugar antropológico, en el que la
memoria juega un papel también importante
SIMBÓLICA (Jodelet, 2010), pues a través de ella se remite a
una constante creación de los sujetos en el uso
Desde la dimensión simbólica podemos men-
cotidiano de su entorno.
cionar la propuesta del antropólogo Clifford
La población como lugar cargado de marcas
Geertz, quien nos permite ampliar la mirada
simbólicas, se transforma de esta manera en
sobre las capacidades creativas y performati-
contenido y continente de memoria, otorgan-
vas del lenguaje en la cultura. Para él, la cultu-
do una apropiación desde donde se constitu-
ra será entendida como redes de significación
ye una subjetividad social, representada en un
que el ser humano ha tejido y a través del cual
proceso de identificación colectiva. De esta
éste se ve constreñido constantemente por
forma, la subjetividad social “involucra un con-
ellas. Una visión complementaria a esta pro-
junto de normas, valores, creencias, lenguajes
puesta es la que nos entrega Antonio Gramsci
y formas de aprehender el mundo, conscientes
a la luz de las ideas marxistas, Para él, la cultu-
e inconscientes, físicas, intelectuales, afecti-

Revistacis
ra son “las formas concretas que adopta la in-
vas y eróticas, desde los cuales los sujetos ela-
teracción de múltiples procesos históricos en
boran su experiencia existencial, sus propios
determinadas coyunturas” (Creham, 2004: 93),
sentidos de vida” (Lagarde, 1993). Halbwachs

ARTÍCULO:Población
ARTÍCULO: La nueva politica habitacional
Chacabuco, en Chile, una
una aproximación a la mirada desde el ac-
dimensión Revista
RevistaCIS
CIS Nº20
Nº20 Julio
Julio2016
2016pag.
pag.86-106
49-85 89
cesso al transporte
simbólica del sujetopúblico./
poblador./Juan Correa
Ignacio Parra Sotomayor
Zenteno
(2004) propone conceptualizar este conjunto nes, valores y normas propias dadas por sus
de elementos como marcos sociales de la me- propios miembros. Alfonso Torres (s/f) propone
moria, en donde se distinguen distintos tipos que los barrios son “un escenario de sociabili-
de representaciones que son dominantes en el dad y de experiencias asociativas y de lucha de
pensamiento subjetivo, y que nos permiten in- gran significación” (s/i: 7). Por otra parte, Alexis
terpretar los recuerdos a partir de distinciones Cortés nos propone observar a los pobladores
espaciales, temporales y sobre todo sociales. en torno a dinámicas de acciones complejas
que se dan cuando las “oportunidades y res-
EL SUJETO COLECTIVO EN LAS tricciones políticas crean incentivos para que
CIENCIAS SOCIALES actores sociales, sin otros recursos más que la
acción colectiva, actúen, mediante repertorios
Desde las Ciencias Sociales podemos agrupar determinados” (Cortés, 2014: 253). Se cree que
dos ejes que encuadran la forma de referirse aquellas pautas acumuladas por los pobla-
a los sujetos colectivos, desde donde precisa- dores se reactualizan con cada coyuntura, o
mente se posiciona al sujeto poblador. Por una perviven en formas de solidaridad y acciones
parte, las nuevas corrientes centran su mirada subterráneas concretas en contextos de des-
en ámbitos simbólicos y en las prácticas cultu- politización social y marginación político-ins-
rales de los sujetos, mientras que por otro lado, titucional.
las formas tradicionales de concebir a los co-
lectivos apuntan hacia encuadres tradiciona- POR UN LUGAR EN LA CIUDAD
les en términos de partidos y organizaciones
de trabajadores. Según Parra (2005: 75), “de lo Desde 1957 con la toma de La Victoria, una po-
viejo a lo nuevo, se produce un desplazamien- blación ubicada al sur de la ciudad de Santia-
to de un análisis de los movimientos sociales go, se instala en Chile el sujeto poblador como
centrado en las relaciones de explotación y un actor social. Cortés (2014) identifica las prin-
opresión a otro que enfatiza sus inscripciones cipales teorías que han dado cuenta de este
identitarias, simbólicas y/o culturales”. De esta fenómeno. Entre ellas menciona la teoría de
manera, se amplía la forma en que son conce- la marginalidad, la teoría de los movimientos
bidas las organizaciones y permite además re- sociales urbanos y la teoría de los nuevos mo-
conocer que el sujeto poblador posee dinámi- vimientos sociales.
cas que lo hace acreedor de unas identidades
particulares en el contexto de la ciudad. La teoría de la marginalidad se identificaría
con “la falta de participación y de pertenencia
Por su parte, reconocemos que los barrios po- a la sociedad, siendo característica […] la dico-
Revistacis

pulares constituyen un espacio simbólicamen- tomía entre una sociedad participante, instala-
te constituido, con dinámicas particulares que da y hegemónica versus otra sociedad de ma-
funcionan como facilitadores de organizacio- sas marginales” (Cortés, 2014: 244). Uno de los
principales intelectuales de esta corriente es el

90 Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 86-106 ARTÍCULO: Población Chacabuco, una aproximación a la dimensión
simbólica del sujeto poblador./ Ignacio Zenteno Sotomayor
Sacerdote Jesuita Roger Vekemans, quien mani- viviendas en un contexto donde los recursos
fiesta que “el mundo marginal […] es un mundo eran limitados. A esto, se debe sumar la alta po-
internamente desintegrado, atomizado, un mun- litización que comienza a manifestarse, donde
doenelquesiseencuentran‘coagulaciones’,ellas el techo se transforma en una bandera de or-
serán del tipo gueto, replegadas sobre sí mismas, den político. En este sentido, investigadores
a la defensiva, y no dispuestas a enfrentarse con que siguen esta línea se agrupan en el equipo
la sociedad establecida” (Vekemans & Silva, 1976: de Estudios Poblacionales del Centro Interdis-
81). Esta teoría tendrá un desarrollo concreto en ciplinario de Desarrollo Urbano (CIDU) ligado a
la Promoción Popular del gobierno de Eduardo la Pontificia Universidad Católica de Chile (Cor-
Frei Montalva (1964 – 1970), cuya propuesta con- tés, 2014). Este núcleo de investigación estable-
sistía en el aporte técnico y financiero que se les ce que el campamento era una organización
otorgaba a las mujeres organizadas, con el fin de social y territorial que implicaba formas de
complementar el salario familiar, además de de- organización en torno al hábitat y la vivienda,
sarrollar instancias de participación en espacios por lo que se asume una dimensión política de
locales de barrios y poblaciones 2 . este actor. Asimismo, recogen los postulados
marxistas del filósofo francés Henri Lefebvre,
Uno de los pioneros a la hora de observar este considerando que este movimiento transcien-
fenómeno es Manuel Castells, quien se pre- de el modo auxiliar del movimiento obrero que
ocupa de los movimientos sociales urbanos, hasta entonces se le había dado en tanto pro-
centrando su análisis en los pobladores de ductores de ciudad.
Santiago entre 1965 y 1973. Destaca que los
movimientos sociales urbanos adquieren una A partir de la crisis económica de 1982, comien-
vital importancia tras el fracaso del programa za a gestarse un malestar que incluye la reac-
de reforma urbana, iniciado por la Democracia tivación de los movimientos sociales, y que
Cristiana en 1965 durante el periodo de Eduar- germinará en las jornadas de manifestación
do Frei Montalva (Castells, 1973). Aquí el trata- contra la Dictadura de Augusto Pinochet. Aquí
miento que se hace acerca de las organizacio- vuelve la inquietud por este actor, pero se le
nes sociales barriales, va de la mano con una interroga desde su relación con la violencia
disputa por los recursos y su vínculo con las social. Los principales autores de esta corrien-
estructuras de poder, pues los partidos man- te serán Alain Touraine y Eugenio Tironi. Para
tenían una fuerte presencia en estos espacios Touraine, los pobladores no representan un
locales (Parra, 2005). El fracaso que le atribuye movimiento social como tal, sino un “movi-
Castells, dice relación con la alta demanda de miento histórico, donde el tema no es manejar
los recursos de una sociedad, de un tipo socie-
tal, sino manejar el proceso de transformación

Revistacis
social cuyo agente central no es una clase di-
2
En esta época se institucionalizan las organizaciones terri- rigente, sino el Estado” (en Cortés, 2014: 251).
toriales y funcionales, entre ellas las Juntas de Vecinos, los
Centros de Madres y los Clubes Deportivos
Tironi por su parte, se apoyará en el concepto
ARTÍCULO: Población Chacabuco, una aproximación a la dimensión Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 86-106 91
simbólica del sujeto poblador./ Ignacio Zenteno Sotomayor
de “antimovimiento social”, desde donde pone fianza entre dos personas, siendo de carácter
énfasis en la violencia de estos grupos pobla- íntimo y experiencial (Bourdieu, 2010). Para Gu-
cionales. Con esta lectura, pareciera cerrarse ber la entrevista responde a “una serie de in-
la discusión sobre los pobladores, pues se les tercambios discursivos entre alguien que inte-
despoja de su condición transformadora y de rroga y alguien que responde, según pautas de
su aparato simbólico-cultural que produce y interacción establecidas y aceptadas por las
reproduce el espacio comunitario. partes (…) [siendo] una relación comunicativa
y productiva de información específica” (1994:
Aproximándonos a la propuesta de Cortés 30). Esta técnica es pertinente en virtud del tra-
(2014), se establece que el Nuevo Movimiento tamiento que se realiza de los significados, las
Social, busca centrar su mirada en las diná- valoraciones y los contenidos simbólicos y su
micas de acción colectiva de los sujetos. Bajo historicidad, que no podría comprenderse a
la base de la existencia de discontinuidad en partir de un análisis superficial.
los movimientos sociales, diferentes autores
han propuesto poner énfasis en los procesos La unidad de estudio es la población Chaca-
de activación colectiva, que implica reorga- buco, ubicada en la comuna de Recoleta, en
nizar la energía que se deposita en las prácti- el sector norte de la ciudad de Santiago. Esta
cas comunitarias o locales para posicionarse población se funda en 1966, bajo el gobierno
nuevamente en la escena pública (Tilly, 1995; de Eduardo Frei Montalva, y se establece como
Salazar, 1998; Oxhorn, 2004; Tarrow, 2009). Asi- clara expresión de la Promoción Popular im-
mismo, conviene mencionar que las dinámicas pulsada en dicho gobierno. La población Cha-
de apropiación y transformación del espacio cabuco, a diferencia de otros asentamientos
llevan a preguntarse por las condiciones que urbanos de la época, no surge como una toma
existen en la ciudad para que estas puedan ex- sino como un programa habitacional estatal, e
teriorizarse. inicialmente consta de dos sectores para más
tarde sumar un tercer sector. El terreno donde
METODOLOGÍA se construye esta población era un sitio eria-
zo, y cuyo proyecto contaba con un plano que
El enfoque cualitativo de este artículo, se cen- delimitaba los sectores para viviendas, plazas
tra en los relatos de los pobladores, por lo que y equipamiento comunitario, además de cen-
la entrevista semiestructurada y los grupos tros educacionales (actuales Liceo José Miguel
focales tienen una especial relevancia, con el Carrera, jardines infantiles y escuela Marcela
fin de aproximarnos por una parte a una vi- Paz) y un mercado 3 . El sector uno tuvo dos eta-
sión subjetiva de cada poblador, para luego pas, en 1966 primero y luego en 1967; el acceso
a la Población se fijó en la calle Guanaco, frente
Revistacis

acercarnos a las categorías que puedan surgir


desde los relatos colectivos. Bourdieu plantea al barrio Eneas Gonel. Hasta aquí llegaron 176
que la entrevista se concibe como una relación
3
social donde se establece un vínculo de con- Información extraída del “estudio técnico de base, medio
social Barrio Chacabuco”, Programa Quiero Mi Barrio
92 Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 86-106 ARTÍCULO: Población Chacabuco, una aproximación a la dimensión
simbólica del sujeto poblador./ Ignacio Zenteno Sotomayor
ARTÍCULO: Población Chacabuco, una aproximación a la dimensión Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 86-106 Revistacis
93
simbólica del sujeto poblador./ Ignacio Zenteno Sotomayor
familias organizadas en un Comité de Allega- de Conchalí, y si bien en un principio no tenían
dos, y en su primera etapa comprendía las ca- vínculo entre ellos, con el tiempo comenza-
lles Guanaco, Principal Ignacio Carrera Pinto, ron a relacionarse hasta consolidarse como el
Huber Benítez y Diego Silva. Las casas se cons- centro de la población tanto por el nivel de la
truyen bajo el programa Operación Sitio en el organización, como por el abastecimiento de
gobierno de Eduardo Frei Montalva, mediante alimentos en razón de la construcción del Mer-
el cual se buscaba entregar soluciones habi- cado de la población.
tacionales a través de la entrega de sitios ur-
banizados, una instalación sanitaria mínima y Finalmente, el sector tres se va a poblar du-
mediaguas u otro tipo de vivienda económica. rante los meses de 1968. Este sector en sus ini-
La Operación Sitio otorgó una nueva significa- cios correspondía a una parcela del sector Lo
ción a la organización social de los pobladores, Aranguiz, y se caracterizaba por la presencia de
constituyéndolos en interlocutores de las polí- chacras con plantaciones de acelga, lechuga y
ticas de vivienda económica o popular (Garcés, zanahorias. Este sector fue habitado por 565
2002). Las familias que habitaron este sector familias que provenían del Comité de arrenda-
provenían principalmente del sector de Inde- tarios Gabriela Mistral del sector de Santiago
pendencia y El Salto, las cuales se agruparon en Centro y otros comités formados en los secto-
un Comité de Allegados, y la Corporación de la res de Departamental y Barrancas, este último
Vivienda (CORVI) asignó los terrenos. A su vez, se encontraba organizado desde el año 1960
la segunda etapa se entrega en enero de 1967, para buscar una solución habitacional. Se ubi-
y se instalan 168 familias. Estas familias logra- caron entre las calles Principal Ignacio Carrera
ron obtener viviendas básicas con mayor nivel Pinto, Juan Cristóbal, Zapadores, La Valleja y
de terminaciones, por lo que presentaban un Santa Bárbara. En un comienzo las familias ha-
valor mayor a las que se construyeron primero. bitaron en mediaguas para cuidar los terrenos,
Este sector además, fue ocupado por personas y poco a poco comenzó la autoconstrucción de
provenientes del sector público, como carabi- las viviendas con el apoyo de la CORVI, quien se
neros y empleados fiscales. encargó de aportar los materiales, mientras los
vecinos se organizaban para trabajar forman-
El sector dos de Chacabuco se funda en mayo do cuadrillas de hombres, mujeres y niños.
de 1967, y está delimitado por las calles Huber Esta población se vuelve representativa en la
Benítez, Principal Ignacio Carrera Pinto, Santa forma cómo se concibe la participación comu-
Bárbara y Diego Silva. Fue habitado por 366 nitaria desde el Estado durante el periodo de
familias, las que gestionaron la construcción construcción de la población (1966 – 1968). La
de las viviendas con la Corporación de Vivien- relación Estado-Sociedad era mucho más es-
da (CORVI). Las primeras casas eran de madera trecha, y la forma de contener las demandas
Revistacis

y con pozo negro, y las que vinieron después sociales implicó reconocer las organizaciones
fueron construidas con paneles. Las familias que los sectores populares se había otorgado a
estaban organizadas en comités en la comuna sí mismos. El universo de estudio son los pobla-

94 Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 86-106 ARTÍCULO: Población Chacabuco, una aproximación a la dimensión
simbólica del sujeto poblador./ Ignacio Zenteno Sotomayor
dores fundadores, quienes llegan a muy tem- viviendas, proceso que incentiva altos niveles
prana edad a habitar esta zona de Santiago. La de participación. “Éramos muy unidos, todos
muestra consta de siete entrevistas individua- participábamos, hacíamos hartas cosas, siem-
les y tres grupos focales a mujeres pobladoras, pre estábamos ocupados” (Rosaura, 20 de Octu-
quienes son pertenecientes a un Club del Adul- bre de 2015), plantean los primeros pobladores.
to Mayor (CAM) de la población 4 . La recolec-
ción de datos surge a partir de las entrevistas, Las primeras organizaciones se remontan in-
donde se pretende abarcar la reconstrucción cluso antes del arribo a la población, recono-
de la historia a través del acceso a la memoria ciendo en los Comités de Allegados o Arrenda-
subjetiva y colectiva. tarios la primera experiencia para muchos en
este sentido. Estas agrupaciones eran de dos
I. LAS NECESIDADES COMO ARTI- tipos; de los sin casa, y de arrendatarios. El tras-
CULADOR DE LAS ORGANIZACIONES lado fue paulatino, y se privilegió la organiza-
ción para mantener las relaciones comunita-
Las necesidades materiales sirvieron como rias ya arraigadas en sus lugares de origen. En
detonantes para las primeras convergencias este contexto, se organizan las mujeres en los
sociales, las que permitieron las primeras or- primeros Centros de Madres, para luego cons-
ganizaciones comunitarias de la población. tituir algunos Clubes Deportivos y la Junta de
Estas necesidades se observan en diferentes Vecinos hacia 1968. La educación fue, junto a la
momentos, pudiendo mencionar el techo, el vivienda, otro problema importante, por lo que
agua, la luz, una escuela, un mercado, consul- cobra especial relevancia la construcción de la
torios, calles pavimentadas, plazas, canchas, escuela de la población, que hoy lleva por nom-
transporte público, drogadicción y delincuen- bre Escritora Marcela Paz. Don Pablo, poblador
cia, como algunas de las problemáticas que que llega gracias a uno de los Comités de Arren-
han marcado las preocupaciones colectivas datarios del sector de Conchalí, nos comenta
que han impulsado la movilización de recur- que la construcción de este centro educacional
sos, facilitando la asociación. Esas problemáti- fue factible porque se subscribió al programa
cas movilizan procesos organizativos, que son de Operación Sitio, con el fin de ser autocons-
reconocidos también de forma distinta por los truida en un tiempo relativamente corto entre
pobladores. Algunos fundadores observan este los mismos beneficiarios del sector
auge de la organización como aquello que les
permitió en un primer momento construir sus II. EL LUGAR DE LO PÚBLICO EN LA
POBLACIÓN

Revistacis
4
Losgruposfueronintegradosporcincovecinasyrealizados El espacio público es el lugar más importante
simultáneamenteelmismodía.Lostemasfueron:Proceden- de la población, allí se ponen en juego todas
cia personal, arribo a la población, experiencias en dictadu- las formas que distinguen a cada poblador. Ele-
ra, retorno a la democracia y cómo observan la población y a
ellas mismas como pobladoras. mentos que al socializarse, configuran el “no-
ARTÍCULO: Población Chacabuco, una aproximación a la dimensión Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 86-106 95
simbólica del sujeto poblador./ Ignacio Zenteno Sotomayor
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96 Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 86-106 ARTÍCULO: Población Chacabuco, una aproximación a la dimensión
simbólica del sujeto poblador./ Ignacio Zenteno Sotomayor
sotros” colectivo, esas identidades que marcan familiar, íbamos todos y allá almorzábamos […]
cada rincón de la población. En este sentido, estábamos toda la tarde” (Rita, 20 de Octubre
se podría establecer que la población es tal, en de 2015).
la medida en que el espacio comunitario logra
revelar la diversidad de estos sujetos en torno Mientras los hombres asumían su rol tradicio-
a elementos comunes, pero también diferen- nal, es decir, ser proveedor del núcleo familiar,
ciadores. La población como lugar conlleva también asumían liderazgos en torno al sindi-
diferencias internas, que se asumen por las dis- calismo. No obstante, algunos de estos tam-
tintas proveniencias de los comités. Algunos bién asumieron roles protagónicos en las or-
venían de lo que hoy es la Panamericana, otros ganizaciones territoriales, como Pedro S. en el
del sector de El Salto, y algunas familias, sobre caso del sector tres, y Pedro R. en el sector dos.
todo aquellas que habitan principalmente el Las mujeres por su parte, se veían involucradas
sector tres, venían del centro de Santiago. Algu- en el tejido social de la población a través de las
nos pobladores manifiestan que la población organizaciones, como los Centros de Madres y
estaba constituida de antiguas chacras (Pablo las Juntas de Vecinos. La asociación implicaba
15 de Octubre de 2015), dejando en claro que subsumir las dificultades materiales del colec-
todo estaba por hacerse. Los lugares de recrea- tivo, y para eso se recurría a diferentes orga-
ción como las canchas, las plazas, algunas ca- nismos y sectores políticos; Caritas Chile por
lles y pasajes, también fueron producidos por ejemplo, colaboraba fuertemente con las muje-
los pobladores. Al cabo de cinco años la fisono- res en torno a la alimentación, pero también el
mía que adquiere la población ya se encuen- Estado asumía su rol en cuanto a la formación
tra casi completa; con cuatro canchas (tres de educativa. La Democracia Cristiana primero y
fútbol y una de basquetbol), una escuela, ser- la Unidad Popular después, marcan su presen-
vicios de luz y agua, completaban esta primera cia en la población; mientras el primero otorgó
etapa. El esfuerzo por parte de los pobladores ciertas herramientas para la integración comu-
durante este periodo es absoluto. Don Pablo, nitaria, la Unidad Popular se propuso profundi-
nos comenta que durante el proceso de auto- zar la participación en las organizaciones. Sin
construcción del sector tres fallecen algunos embargo, el desabastecimiento provocó que
de sus vecinos, debido a las largas jornadas a nuevas organizaciones emergieran para suplir
las que se veían sometidos; los padres de fami- el problema de alimentos, este es el caso de las
lia ocupaban gran parte del día en sus trabajos Juntas de Abastecimiento y Precio (JAP). En la
remunerados, ya sea como zapateros, obreros, población existió esta organización, desde la
sastres o en alguna industria, y al llegar a sus cual se comienza a vislumbrar las primeras ten-
casas en las tardes, el día continuaba debien- siones entre los pobladores. El hambre se ins-
do trabajar en cuadrillas para completar la tala en esta época, y continúa hasta mediados

Revistacis
construcción de la vivienda, lo que los mante- de los ochenta.
nía hasta altas horas de la madrugada. Así era
toda la semana. El relajo familiar llegaba el fin
de semana, “ir a la cancha era como un paseo
ARTÍCULO: Población Chacabuco, una aproximación a la dimensión Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 86-106 97
simbólica del sujeto poblador./ Ignacio Zenteno Sotomayor
Revistacis

98 Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 86-106 ARTÍCULO: Población Chacabuco, una aproximación a la dimensión
simbólica del sujeto poblador./ Ignacio Zenteno Sotomayor
cuentemente la delincuencia “puertas afuera”.
“El problema de aquel entonces fue la droga,
III. GOLPE DE ESTADO Y FRAGMEN- nuestros jóvenes se fueron por ese lado y eso
jodió todo” (Pablo, 15 de Octubre de 2015). La
TACIÓN SOCIAL droga aparece en una época determinada en
“Las filas eran una cosa indigna” (Mari, 22 de
todos los relatos, los ochenta. De ahí se des-
Octubre de 2015) manifiestan las mujeres que
prenden problemas con la delincuencia que,
en aquel momento tenían hijos pequeños.
como “código ético”, se hace “puertas afuera”
Pese a los problemas que trajo el desabasteci-
de la población, pero no tan lejos de ella tam-
miento en los años de Salvador Allende, se le
poco. Las protestas también se toman los rin-
otorga un respeto transversal a su figura, “él no
cones aledaños, permitiendo por primera vez
tuvo la culpa” (Constanza, 8 de Septiembre de
que muchos jóvenes hijos de la dictadura pue-
2015), nos dicen los pobladores una y otra vez.
dan manifestarse. En torno a ello se vuelve a
Cabe destacar, que las distancias políticas po-
resignificar el espacio público. Sin embargo, la
dían ser conflictivas, pero en ningún caso era
estigmatización y el miedo permean dicho es-
insostenible. Los mecanismos de participación
pacio ya en el interior de la población. “Hubo
permitían solucionar los problemas internos,
un tiempo en que la Chacabuco fue tabú, éra-
también de forma colectiva. “A esa señora su
mos como bien mirados en menos […] ahora
marido le pegaba, y nosotros íbamos como di-
creo que hemos mejorado, teníamos mala
rectiva a hablar con él, y de ahí en adelante el
fama, pero nos sacamos eso […] la mala fama
hombre se portó bien” (Lucía., 8 de Septiembre
comienza con la venta de drogas, antes de eso
de 2015). De igual forma, más tarde esta ex-
nada, todo en buena onda porque todos se co-
periencia de agrupación para abastecerse de
nocían, nos ayudábamos, éramos muy solida-
alimento durante la Unidad Popular, permitió
rios” (Rosarua, 20 de Octubre de 2015)
que la comunidad asumiera estas dificultades
ya durante la dictadura, con las Ollas Comunes
o Comedores Populares. IV. LO PRIVADO Y LAS RELACIONES
ÍNTIMAS
Con organizaciones de mujeres controladas “A mis hijos les gritaban muertos de hambre”
por las esposas de los oficiales de la Fuerza (Mari, 22 de Octubre de 2015), cuando al igual
Aérea, y con la desarticulación de varias otras, que años anteriores, hacían actividades cul-
surge esta nueva forma de asociación para turales donde participaban principalmente
suplir el problema del hambre. Existieron dos familias en las Ollas Comunes. Las organizacio-
ollas comunes en la población, las que se ha- nes territoriales se debilitan, se les considera
cían en las calles o en la sede comunitaria. El de forma paternalista, y se crítica el retorno al
Revistacis

Revistacis
espacio público vuelve a ser central en torno a espacio público. De esta forma, comienza a ob-
la producción de la población. Pero además se servarse la preeminencia del espacio privado,
suman otros fenómenos particularmente nue- de las relaciones íntimas y cercanas, por sobre
vos hasta entonces; la drogadicción, y conse- la socialización entre los grupos diferentes.
ARTÍCULO: Población
RECENSIÓN: Chacabuco,
Allegamiento una aproximación
y solicitud a laemergencia:
de viviendas de dimensión Revista CIS Nº20 Julio
Revista CIS2016 pag.
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Abril 2015 99
simbólica
más delestrategia
que una sujeto poblador./ Ignacio
económica Zenteno
/ Consuelo Sotomayor
Araos
La organización de los comedores populares los vecinos se vuelve más profundo que las re-
marca un momento de inflexión en la parti- laciones por necesidades comunes. El rumor
cipación comunitaria de la población. Pese al aparece en escena como elemento normativo
miedo y al férreo control por parte del régimen de la vida cotidiana, pues el hecho de que los
militar, los pobladores mantuvieron las redes niños sean considerados “muertos de hambre”
de solidaridad y apoyo mutuo, alejadas de los (sic), implica el rechazo a demostrar las caren-
marcos institucionales. El refugio que encon- cias en público de las necesidades que los veci-
traron para mantener esta tendencia hacia la nos comienzan a suplir con redes subterráneas
asociatividad, fue en la Iglesia. Mari nos rela- de apoyo al interior de la misma población. La
ta esta experiencia; “íbamos a la vicaría, para falta de alimentos sin embargo no comienza
conseguir la alimentación, porque la realidad en dictadura, pues tuvieron la experiencia de
era que los niños lo estaban pasando mal […] la Junta de Abastecimientos y Precios (JAP) du-
nos reunimos cinco mujeres, no teníamos a rante el gobierno de Salvador Allende. Dicha
veces ni parafina, reuníamos lo que teníamos experiencia permitió que los comedores popu-
para cocinar” (Ídem.). Recurrían al “comprando lares no irrumpieran de forma sorpresiva.
juntos”, que consistía en un emporio donde se No obstante, con la dictadura se terminó todo,
vendían alimentos a precio costo, porque en con el toque de queda tenían que irse del tra-
otros lados era más costoso. Estas compras se bajo a la casa y así. En este sentido, algunos
organizaban en la capilla. En este contexto, y vecinos comienzan a ser tachados de derecha.
de forma quizás desfasada, los elementos de la La década del ochenta “cambió nuestras vidas,
marginalidad se hacen carne en los vecinos de si antes éramos solidarios, después fuimos
la población. Comienzan a concebir este espa- desconfiados” (Constanza, 9 de Noviembre de
cio como lugar de pobreza y estigmatización, 2015). El régimen utilizó el amedrentamiento a
pues en esta misma época comienza a operar los dirigentes, y se les pidió que denunciaran a
el narcotráfico y los pobladores empiezan a ser los comunistas de la población. Había un con-
sujetos de rechazo y discriminación por los ba- trol recurrente desde el régimen militar. Cabe
rrios adyacentes. destacar, que los mismos vecinos reconocen
que todos los dirigentes tenían color político,
Ese rechazo al espacio público, se da en fun- pero había un pacto intrínseco de cuidarse en-
ción de tres elementos; el miedo al control del tre ellos y sobre todo de respetarse. Por esto,
régimen, el miedo a que los vecinos delaten a según nos cuenta Constanza, “los temas polí-
otros y el miedo al emergente negocio de la ticos no estaban tan presentes en las organi-
droga. De esta forma, se observa el tránsito del zaciones, lo principal era solucionar los proble-
espacio público al mundo privado. Ya hacia la mas de primera necesidad urbana y sanitaria”
década del noventa los pasajes comienzan a (20 de Octubre de 2015)
Revistacis

“enrejarse”, las dinámicas de participación se


hacen en estos espacios reducidos alejados de
las sedes comunitarias, el vínculo íntimo entre

100 Revista
Revista CIS Nº18 Julio
CIS Nº20 Abril 2016
2015 pag. 86-106 ARTÍCULO: PoblaciónAllegamiento
RECENSIÓN: Chacabuco, una aproximación
y solicitud a la dimensión
de viviendas de emergencia:
simbólica
másdelque
sujeto
una poblador./
estrategia Ignacio Zenteno
económica Sotomayor
/ Consuelo Araos
¿SER POBLADOR O SER VECINO? tender al sujeto poblador; el poblador es cons-
tructor de su espacio, la población.
La casa era la principal demanda de los comi- En este contexto, se reconoce que esta idea
tés, para ello era indispensable la articulación de un poblador que hace, que construye, que
entre los mismos pobladores. Para la señora participa, pero que a medida que transcurre
Ana, los recuerdos de los primeros años de po- el tiempo, se va diluyendo. El espacio material
blación giran en torno a la alta participación comienza a ser terminado, las necesidades se
de todas y todos los pobladores. “Cuando lle- alejan de lo material y aparecen los propieta-
gamos éramos todos unidos” (8 de Septiembre rios. El poblador como categoría analítica se
de 2015), a su vez nos da luces para entender va resignificando, y en algunos momentos sim-
esa unidad. Cada pasaje conmemoraba y feste- plemente se invisibiliza debido al estigma que
jaba los días importantes; día del niño, fiestas se construyó en torno a ellos y el espacio públi-
patrias, navidad, año nuevo, entre otras. Estas co poblacional. El poblador pasa a ser vecino,
eran las instancias donde se ejercía comuni- cuando las protestas en contra de la dictadura
dad y se fortalecían los lazos. En esos espacios y la olla común se tomaban el espacio público,
todas las familias colaboraban de acuerdo a y aunque poblador y vecino no sean términos
sus capacidades y energías; algunos donaban intercambiables para referirse a la misma rea-
alimentos, otros fabricaban una pequeña tari- lidad, si se usa de manera combinada desde un
ma para las presentaciones, otras pintaban los presente que busca escarbar en el pasado. El
árboles, todo eso mientras los niños jugaban y vecino es alguien próximo, más íntimo que el
otras cuidaban de ellos. poblador, quien solo se potencia en los espa-
cios comunitarios. En este sentido, el vecino
La población se emplazó en un sitio extenso aparece como dos acepciones; como el amigo,
que eran antiguas chacras, y es lo primero que el compadrazgo que implica más cercanía, y
recuerdan los pobladores en cada conversa- que pertenece a un grupo restringido dentro
ción; “todo esto eran chacras, habían unos pas- de la población; y por otro lado aparece como
tizales de este tamaño [en alusión a una gran parte del paisaje poblacional, en tanto propie-
altura] que nos impidió entrar a nuestras casas tario de una vivienda. El vecino mantiene inclu-
cuando nos las entregaron” (grupo focal, 9 de so rasgos comunitarios en términos de relacio-
Octubre de 2015). Las calles y pasajes eran de nes afines; por pasajes principalmente.
tierra, y las chacras extensas del territorio pa-
saron a robustecer los antejardines de cada
familia. Ante ese escenario, las narraciones
confluyen en una necesidad de transformar el
espacio, de adaptarlo a sus propias necesida-

Revistacis
des e intereses. Para ello la organización siguió
siendo fundamental. De esta manera, se reco-
noce una de las características claves para en-

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Población y solicitud
Chacabuco, de viviendas de
una aproximación a laemergencia:
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y solicitud a la dimensión
de viviendas de emergencia:
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másdel sujeto
que una poblador./ Ignacio Zenteno
estrategia económica Sotomayor
/ Consuelo Araos
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ARTÍCULO: Allegamiento
Población y solicitud
Chacabuco, de viviendas de
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simbólica delestrategia económica
sujeto poblador./ / Consuelo
Ignacio ZentenoAraos
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Por su parte, se da también una dicotomía en- CONCLUSIONES
tre espacios; por un lado se encuentra la pobla-
ción, que es el espacio construido por los po- Las carencias materiales de un determinado
bladores, y por otro está el vecino, a quien se tiempo, construyeron una categoría que sin
acude cuando se necesitan intercambios que duda fue funcional para un análisis primario
implican mayor confianza, quien es propieta- sobre las condiciones de emergencia y conti-
rio, y se vincula de forma íntima. El poblador nuidad que se dieron con este nuevo sujeto,
siempre se ocupa de intereses colectivos, por lo el poblador. Esas carencias (la casa, la escuela,
tanto su acción es política; el vecino en cambio las calles, entre otras), fueron subsanadas de
pertenece más bien a una línea menos pública, manera colectiva, a través de organizaciones
de más cercanía. “Yo soy poblador porque sigo que en un primer momento funcionaron como
moviéndome, sigo yendo a la Municipalidad y interlocutores frente a instancias locales, re-
pelear por la gente de la escuela” (Juan, 15 de gionales e incluso nacionales. Con el tiempo, el
Octubre de 2015). El poblador podría incluso carácter de poblador fue siendo estigmatiza-
tratarse como una adscripción militante, pues do, pues la marginalidad y la pobreza durante
se trabaja por la población y sobre ello recaen la crisis del ochenta colmaban ciertos espacios
las dirigencias. No obstante, para algunos en- públicos con organizaciones que intentaban
trevistados los pobladores en su considera- palear la situación. Esta situación se ve agra-
ción clásica, se perdieron. Según nos menciona vada por la emergencia del narcotráfico, que
Cristina, “uno los distingue como dirigentes fragmentó aún más las relaciones y vínculos
[…] ahora uno está hablando con vecinos para comunitarios al interior de la población. El
que vayan a una reunión […] Como que se ha “yo” y el “otro” operan como una forma de dis-
perdido la visión de ser poblador, ahora son tinción, las identidades se refuerzan también
todos vecinos […] Los pobladores de la Chaca- en una razón de exclusión. El poblador enton-
buco, eran los del inicio con diferentes ideas, ces, pasa a combinarse con una categoría más
comunistas, socialistas, democratacristianos” aceptada social e institucionalmente, la del ve-
(9 de Octubre de 2015) Otros entrevistados dan cino. Vecino y barrio, ponen en tensión las ca-
cuenta de que, al estar todo dado en términos tegorías de poblador y población, en términos
de infraestructura, la motivación para la parti- de propietario y de paisaje cultural. La pobla-
cipación se ve disminuida. No obstante, y pese ción es construida para y por sus habitantes,
además a las dificultades que plantean sobre mientras que el barrio posee una lógica indivi-
la participación, se destaca el interés que en el dual y funcional, donde ya todo está acabado
último tiempo han tenido diversos grupos de sin necesidad de establecer relaciones con los
jóvenes, quienes desde el hip hop y el baile, han otros para hacer el espacio, o demandar la so-
vuelto a ocupar las organizaciones dominadas lución de nuevas demandas como por ejemplo
Revistacis

por los adultos mayores. Las entrevistadas en el allegamiento. Allí es donde se sitúan las nue-
consecuencia mencionan que allí residen las vas generaciones, en un espacio donde ya todo
nuevas preocupaciones y los modos de ver la
población.
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y solicitud a la dimensión
de viviendas de emergencia:
simbólica
másdel sujeto
que una poblador./ Ignacio Zenteno
estrategia económica Sotomayor
/ Consuelo Araos
está construido, donde por lo demás las capa- BIBLIOGRAFÍA
cidades de acción colectiva se ven mermadas
por el devenir político de los años noventa. Balcazar, Fabricio E. (2003). Investigación ac-
En este contexto, el ser poblador no es una ads- ción participativa (IAP): aspectos conceptuales
cripción que desaparece, más bien convive con y dificultades de implementación. Revista Fun-
la categoría de vecino; uno enfrenta procesos damentos en Humanidades (Universidad Na-
colectivos, mientras que la otra apunta más cional de San Luis), vol. IV, nº I/II (7/8), pp. 59-77.
bien a procesos individuales, íntimos, familia- Bourdieu, P. (2010 [1993]). La miseria del mun-
res, donde la confianza es mucho más fuerte e do. Fondo de Cultura Económica: Buenos Aires,
importante. El poblador es político, no solo por pp. 527-543.
su militancia en algún partido o movimiento,
sino más bien por su acción pública. El vecino Candau, J. (2002). Antropología de la memoria.
se aleja de esa concepción, ya que su relación Buenos Aires, Argentina: Nueva Visión.
radica en el compartir experiencias personales
que van estrechando lazos y fortaleciendo re- Castells, M. (1972). Chile: Movimiento de pobla-
des de apoyo y solidaridad. Ambas perviven en dores y lucha de clases. Articulo presentado en
la población, se imbrican y sirven finalmente Primer Encuentro de la Vivienda Social, viexpo,
para construir su ethos. Las nuevas generacio- Santiago, Chile.
nes hablan de barrio, pues nacieron cuando
todo estaba hecho, las generaciones fundado- Creham, K. (2004). Gramsci, Cultura y Antropolo-
ras, los mayores, hablan de población porque gía. Ediciones Bellatera, Barcelona.
en sus manos estuvo la construcción física y
simbólica del espacio habitado. Cortés, A. (2014) El movimiento de pobladores
chilenos y la población La Victoria: ejemplari-
En consecuencia, se cumple la hipótesis, pero dad, movimientos sociales y el derecho a la ciu-
además se agregan otros elementos que com- dad. Revista EURE, Vol. 40, N°119, pp, 236 – 260.
plejizan el problema. De esta manera, se re- Santiago.
significa el ser poblador, pero se combina con
otras formas de habitar el espacio, además de Espinoza, V. (1998). Historia social de la acción
configurar esta con otra denominación más colectiva urbana: los pobladores de Santiago,
aceptada a nivel social e institucional. Además, 1957-1987. EURE, 24(72), pp. 71-84.
es necesario proponer otros aspectos que que-
dan abiertos con esta investigación, en donde Garcés, M. (2002). Tomando su sitio. El movi-
la voz de los jóvenes y los nuevos vecinos se miento de pobladores de Santiago, 1957 – 1970.

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convierten en aspecto primordial para abordar Editorial LOM. Santiago.
en futuras investigaciones.

RECENSIÓN:
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Población y solicitud
Chacabuco, de viviendas de
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más que una
simbólica delestrategia económica
sujeto poblador./ / Consuelo
Ignacio ZentenoAraos
Sotomayor
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Revistacis

tro de Estudios para el Desarrollo e Integración


de América Latina (CEDIAL).

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y solicitud a la dimensión
de viviendas de emergencia:
simbólica
másdel sujeto
que poblador./económica
una estrategia Ignacio Zenteno Sotomayor
/ Consuelo Araos
CONSTRUYENDO BUILDING TERRITORIES:
TERRITORIOS: UNA A LOOK AT THE NEW
MIRADA A LOS NUEVOS PROCESS OF COMMUNITY
PROCESOS DE LIVING, IN THE SLUMS
CONVIVENCIA OF CHILE
COMUNITARIA EN LOS
CAMPAMENTOS DE CHILE

Christian Quinteros Flores 1

Resumen Abstract

Este artículo pretende reflexionar sobre los This article aims to reflect on the factors that
factores que han incidido en el último tiempo have influenced the last time changes the logic
en los cambios de las lógicas de acción colecti- of collective action developed in the camps in
va desarrolladas en los campamentos en Chile, Chile, and in turn help explain the low levels of
y a su vez ayudar a explicar los bajos niveles de existing trust today in these communities, ac-
confianza existentes hoy en estas comunida- cording to the data obtained from the recent
des, de acuerdo a los datos arrojados por la re- investigation by TECHO-Chile Foundation in
ciente investigación realizada por TECHO-Chile 2015. this will be described first, a brief analysis
en 2015. Para ello, se describirá en primer lugar, of the situation of habitability slums in Chile
un breve diagnóstico de la situación de habita- and its logic of collective action in the context

Revistacis
bilidad de los campamentos en Chile y de sus of a subsidiary State , later to refer to the diffe-
lógicas de acción colectiva en el marco de un rent conceptual views that the reader could
Estado subsidiario, para posteriormente refe- use to satisfactorily explain the problems of
rirnos a las distintas miradas conceptuales que building territories and communities in vulne-
ARTÍCULO: Construyendo
RECENSIÓN: Allegamientoterritorios:
y solicituduna
demirada a losde
viviendas nuevos procesos de con-
emergencia: Revista CIS Revista CIS 2016
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vivencia
más que comunitaria en los
una estrategia campamentos
económica de Chile/
/ Consuelo AraosChristian Quinteros Flores
el lector podría utilizar para explicar satisfac- rable situations, making meanings associated
toriamente esta problemática de construcción with the use of space and the complexities as-
de territorios y comunidades en situaciones de sociated today with the construction of a US.
vulnerabilidad, de elaboración de significados
asociados al uso del espacio y de las comple-
jidades asociadas hoy a la construcción socio
histórica de un “ nosotros”.

PALABRAS CLAVE: COHESIÓN SOCIAL; KEYWORDS: SOCIAL COHESION COLLECTIVE


ACCIÓN COLECTIVA; CONFIANZA SOCIAL; ACTION; SOCIAL TRUST; COMMUNITY SPACES
ESPACIOS COMUNITARIOS

Fecha de recepción: 16.02.2016 Received: 16.02.2016

Fecha de aceptación: 30.04.2016 Accepted: 30.04.2016

1 1
Trabajador Social de la Universidad de Valparaíso, Magis- Chile. Social Worker of University of Valparaíso. Master in
ter en Ciencia Política Universidad de Chile. Doctorando en Political Science, University of Chile. PhD © in Land manage-
Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible Univer- ment and sustainable development National University of
sidad Nacional de Cuyo, Argentina. Secretario de Estudio Cuyo, Argentina. Secretary of study of Social Work School at
Revistacis

de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad del Pacífi- the Pacific University. Email: cquinteros@upacifico.cl
co-Chile. Correo electronico: cquinteros@upacifico.cl

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ARTÍCULO: Población Chacabuco,
RECENSIÓN: Allegamiento
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territorios: aproximación
una mirada
y solicitud
a la dimensión
de aviviendas
los nuevos procesos
de de con-
emergencia:
simbólica
vivencia del sujeto poblador./
comunitaria Ignacio Zenteno
en los campamentos Chile/Sotomayor
más que una estrategia económicade Christian
/ Consuelo Araos Quinteros Flores
INTRODUCCIÓN que están agrupadas geográficamente y que
dan cuenta de un poblamiento espontáneo de
El reciente estudio que TECHO-Chile realizó familias y personas que no han podido acce-
sobre los campamentos en Chile(2015) arrojó der a la vivienda formal y que encuentran en la
datos que contravienen sin lugar a dudas, las autogestión y organización comunitaria la for-
dinámicas propias históricas de estas comu- ma de satisfacer sus necesidades básicas. Los
nidades: la baja confianza que los residentes asentamientos que surgen de esta forma están
declaran tener hacia los vecinos y amigos, sin conformados por viviendas y servicios inade-
dudas, un factor clave para comprender el gra- cuados, se caracterizan por la inseguridad en
do de cohesión social de estas comunidades. la tenencia de la vivienda, altos índices de po-
A todas luces, esta situación no presenta una breza y por estar ubicados en zonas de riesgos,
prognosis esperanzadora de la situación si se entre otros rasgos que los convierten en una
piensa que muchas de estas personas proba- “expresión territorial de la pobreza urbana”
blemente luego compartirán un nuevo espacio (Candia, 2005, p.13 en Minvu, 2013). La política
socio territorial al hacer uso de una vivienda pública del Estado ha asumido ciertas medidas
definitiva entregada por el Estado. Por otro para abordar los problemas relacionados con
lado, esta desconfianza hacia los grupos de la formación, consolidación y expansión de los
pares y bajo sentido comunitario, plantea a la asentamientos precarios. Desde la preocupa-
autoridad política la necesidad de actuar tem- ción higienista al rol constructor del Estado, en
pranamente en la resolución de eventuales la primera mitad del siglo XX, la Operación Sitio
conflictos vecinales y de producir condiciones de la década de 1960, las radicaciones y erradi-
que favorezcan un buen uso del hábitat, si es caciones masivas en la década de 1980, y la ge-
que se llega a consolidar este tipo de asenta- neración de Políticas Habitacionales basadas
mientos urbanos. en el subsidio a la demanda de 1990 a la fecha.
En este último periodo, destacan dos progra-
“Los asentamientos precarios en Chile han mas específicos para familias de campamen-
asumido características distintas en función tos: El Programa Chile Barrio, vigente de 1997
de los estándares de lo que en cada momento al 2007 y su continuador, La Línea de Atención
es considerado como una habitabilidad ade- de Campamentos, considerada como una tran-
cuada, por lo mismo, han recibido distintas sición hacia una integración de las familias de
denominaciones: Callampas, en la década de campamentos a la vía regular de la Política Ha-
1950; Tomas de Terrenos, en la década de 1960; bitacional (Minvu, 2013)
y Campamentos, desde la década de 1970 has-
ta hoy” (Minvu, 2013). Cada concepto utilizado Otra definición aportada por TECHO-Chile para
expresa la forma en que han surgido y como identificar a los hogares que viven en campa-

Revistacis
se ha entendido la pobreza en el territorio, sin mentos deben cumplir con las siguientes ca-
embargo presentan cierto elemento en común racterísticas; (i) carecer de al menos uno de los
ya que se refieren a un conjunto de viviendas servicios básicos (agua potable, luz eléctrica, o
alcantarillado); (ii) vivir en posesión ilegal de
ARTÍCULO:
ARTÍCULO: Construyendo
INFORMATIVO:Población y territorios:
AlcanceChacabuco, unaaproximación
una mirada
política editorial de la aRevista
los nuevos
a la procesos de con-
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vivencia comunitaria
simbólica del sujetoen los campamentos
poblador./ de Chile/Sotomayor
Ignacio Zenteno Christian Quinteros Flores
terreno, (iii) deben haber más de ocho familias los mayores niveles de confianza se asocian a
en las mismas condiciones, y (iv) la superficie los hogares migrantes, teniendo una red social
del terreno del asentamiento debe ser menor o más amplia que los hogares chilenos, y mayo-
igual al número de viviendas multiplicado por res niveles de confianza en sus vecinos y la co-
350 (TECHO - Chile, 2013). munidad (TECHO-Chile,2015: 25)

Las últimas políticas habitacionales aplicadas En relación a los niveles de confianzas hacia las
en Chile han resultado parcialmente exitosas instituciones, los hogares de campamentos de-
en esta materia, en efecto, “las actualizaciones mostraron tener mayor confianza en la familia
de información han evidenciado que entre el (81,7%), Carabineros (60,3%) y los medios de co-
2011 al 2015, han ingresado 16.695 familias a municación (45,8%). Por el otro lado, los amigos
vivir en campamentos y han salido 10.014 fa- (32,9%), el Estado (33,6%) y los vecinos (35,2%)
milias. De este número, aproximadamente la son las instituciones en las que señalan confiar
mitad lo ha hecho a través de subsidios habita- menos. El bajo nivel de confianza en amigos y
cionales (MINVU, 2015)” (TECHO-Chile, 2015: 18) vecinos en campamentos resulta alarmante.
Los niveles de confianza en los vecinos tam-
Sin embargo otros y nuevos fenómenos mar- bién tienen una relación con el número de
can hoy la convivencia en los campamentos personas que consideran como amigos dentro
y en sus dinámicas comunitarias. Según el I del campamento y el número de personas a las
Informe Encuesta Nacional de Campamentos que les confiarían su hogar. Los jefes de hogar
2015, éstos se refieren por ejemplo al aumento -que señalaron confiar en sus vecinos tienen
de la población migrante en ellos. Las condicio- en promedio 6 amigos en el campamento, y
nes de habitabilidad en las que viven los hoga- confiarían su casa a 3 vecinos. Por el otro lado,
res migrantes de campamentos, arroja que el los jefes de hogar que señalaron no confiar en
75,3% de los hogares no cuenta con acceso a la sus vecinos, tienen en promedio 3 amigos en el
red de agua potable, el 97,8% no se encuentra campamento, y confiarían su casa a 1 vecinos.
conectado al alcantarillado, y el 62,5% está col- Es decir, los que confían en sus vecinos tienen
gado al cableado eléctrico. Respecto de la rela- el doble de amigos en el campamento y veci-
ción que establecen los migrantes con la comu- nos a los que les confiaría su vivienda, que los
nidad, cabe destacar la diferencia que según que no confían en sus vecinos. Al preguntar
este estudio existe entre un hogar extranjero y por los motivos por los que actualmente los
hogar chileno. Existe una diferencia sustantiva vecinos se organizan, el 64,4% de los hogares
entre los niveles de confianza y el tipo de ho- indicaron que se organizan en caso de una ca-
gar. Mientras que en los hogares extranjeros, tástrofe en el barrio y el 63,1% en caso de muer-
el promedio por hogar es de 7 amigos, en los te o enfermedad de un vecino. Luego, también
Revistacis

hogares chilenos se consideran 4. En relación en una alta proporción, se declara que se traba-
al número de personas en las que se confiaría ja con la comunidad para postular a fondos o
el cuidado de la casa existen frecuencias simi- proyectos (54,2%). Los motivos menos mencio-
lares. Esto demuestra que en campamentos, nados se refieren a cuando hay algún lugar del
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ARTÍCULO:LaConstruyendo
nueva politicaterritorios:
INFORMATIVO:habitacional
Alcance en Chile, una
y mirada
una política losmirada
aeditorial
nuevosdesde
de el accesso
la Revista
procesos deCIS
con-
alvivencia
transporte público./ en
comunitaria Juan
losCorrea Parra de Chile/ Christian Quinteros Flores
campamentos
barrio en mal estado (42,1%) y cuando hay ro- social de los pobres. La transformación de la
bos y violencia en el barrio (42,7%) (TECHO-Chi- lucha se observa también en la reconversión
le,2015) del individuo, quien se sacrifica de manera
personal para concretar el ahorro necesario
“La relación con el espacio cobra vasta impor- para acceder a una vivienda. … Lo que se termi-
tancia en esta forma de la acción colectiva. En na imponiendo en el marco de la lucha dada
efecto, por un lado el debilitado ‘nosotros’ lo- por los pobladores es una ética del esfuerzo y
graba materializarse en el terreno a través de el mérito personal, además de una interpreta-
una retoma que permite reagrupar al cuerpo ción del “éxito” como el alcance de una vivien-
social de los pobladores. Sin embargo, una vez da” (Yañez, 2015)
que el espacio es negado como marco en don-
de se sitúa la experiencia de los pobladores, el ¿ESTAMOS EFECTIVAMENTE COHESIO-
‘nosotros’ queda totalmente desprotegido del
exterior, inhabilitándose como referencia mo-
NADOS?
deladora de los sentidos contenidos dentro de
La primera pregunta que surge luego de aten-
él. En otras palabras, el espacio deja de habitar-
der los datos que arroja la investigación de
se en medida que las prácticas sociales inmer-
Techo es que esta situación en ningún caso
sas no conducirán hacia el logro del objetivo
es solo aplicable a los campamentos en Chi-
concreto, debilitando la noción de necesidad
le. Desvinculación, conflictos de identidades,
del colectivo y reforzando una entrada indivi-
desconfianzas, descrédito de las instituciones,
dual como la posibilidad para acceder a una
nuevas categorizaciones sociales, cálculos ra-
vivienda” (TECHO-Chile, 2015:18)
cionales, entre otros elementos, sustentan el
escenario público hoy y ubican al proceso de
Por otra parte y tal como señala Yañez en su in-
individualización como una nueva forma de
vestigación de los campamentos de Peñalolén,
“ser” ciudadano. Este proceso de individua-
las lógicas de acción colectiva en los campa-
lización (que experimentaría todo sujeto en
mentos se han modificado.
un mundo globalizado) obliga a los distintos
“El paso del tiempo y la entrada manifiesta del
actores responsables del desarrollo, a imple-
Estado a la situación, dio como resultado una
mentar creativamente nuevas estrategias para
lucha que se arraigaba dentro del campamen-
la intervención social. Ya no basta decir que
to, en otras palabras, un conflicto entre pobla-
una alta cohesión social y un sentido genuino
dores. Esto es coherente a las lógicas con las
de comunidad constituyen rasgos inherentes
que se posiciona el Estado en las poblaciones
a la sociabilidad natural del sujeto. La cons-
marginales, en las que se instalan prácticas
trucción de identidades individuales alejadas
competitivas entre los sujetos para acceder

Revistacis
de las categorías tradicionales de pertenen-
a beneficios sociales. Esta “perversión” de las
cia como la clase, religión, origen étnico- que
políticas sociales, implica que el “Otro” es en-
conferían desde luego la anhelada identidad
carnado por el vecino, fragmentando el tejido
social- ha creado un escenario favorable para
ARTÍCULO:Construyendo
ARTÍCULO: La nueva politica habitacional
territorios: en Chile,
una mirada una
a los mirada
nuevos desde elde
procesos accesso
con-
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al transporte
vivencia público./
comunitaria Juan
en los Correa Parrade Chile/ Christian Quinteros Flores
campamentos
la proliferación de ciudadanos egoístas y ra- corregir la desigualdad y aumentar los grados
cionales, preocupados primero de maximizar de confianza. Hoy, para distribuir mejor el ac-
sus beneficios e intereses y de desarrollar a “su ceso a esas oportunidades y avanzar en la su-
modo” su identidad individual antes que “sa- peración de la desigualdad económica y social,
crificar todo” y esforzarse por alcanzar el bien se requieren políticas novedosas y creativas,
común. Este ciudadano es capaz de “mirar” con que sepan “seducir” al nuevo ciudadano para
mayor grado de criticismo a las instituciones y que participe en un modelo libre y democráti-
a su entorno aumentando así la complejidad co basado en el esfuerzo y el mérito individual
de la relación social entre personas y organiza- en desmedro de un modelo más rígido y asis-
ciones. tencialista. Esa transformación representa un
gran desafío. Uno que no sólo incumbe al Esta-
Las sensaciones de victimización, inseguridad do, sino también a las empresas, a las organi-
ciudadana y desconfianza hacia las institucio- zaciones y a las familias. Es preciso, entonces,
nes ha aumentado en los últimos años en Chi- desarrollar estrategias innovadoras que permi-
le. Según la Fundación para la Superación de tan operar sobre la manera de pensar y ejecu-
la Pobreza, la denuncia de delitos en la Región tar las políticas públicas. “Construir desarrollo”
Metropolitana ha aumentado desde un 38,5% hoy significa tener la capacidad de manejar en-
observado en 2003 a un 53% en 2011 lo que es- tornos inciertos y complejos que resultan de
taría asociado al mayor empoderamiento de esa mayor independencia que han adquirido
los sujetos para plantear sus demandas hacia las prácticas cotidianas de los sujetos, como
el Estado y sus órganos de seguridad y otras por ejemplo ocurre con nuevos fenómenos
instituciones relacionadas. asociados a la globalización como es el caso
de las migraciones y su presencia significativa
hoy en los campamentos chilenos.
NUEVOS CONTEXTOS
Según el Informe de Desarrollo Humano en
Tal como lo plantea el “Informe de Desarrollo
Chile del año 2000 las “características de la
Humano 2009: La nueva manera de hacer las
nueva época” irrumpen en nuestra sociedad
cosas”, los cambios que ha experimentado
procesos de globalización caracterizados por
Chile nos sitúan ante un escenario inédito. No
la innovación tecnológica, la permanencia de
sólo se agudizan problemas de antigua data
economías capitalistas, la reformulación de
para los cuales las propuestas tradicionales
las identidades colectivas y el desarrollo de
de resolución ya no sirven, sino que también
procesos de individualización o de desvincula-
aparecen nuevos fenómenos para los cuales
ción del individuo con su entorno tradicional.
todavía ni siquiera existe en algunos casos re-
Este último concepto se refiere a un proceso
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gulación jurídico-social. Sin embargo, prevale-


a través del cual un individuo conquista su
ce una manera de diseñar, implementar y eva-
autonomía a través de la creación de nuevos
luar las políticas públicas que pareciera no ser
vínculos sociales. La individualización se refie-
la más adecuada para enfrentar el desafío de
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re a una biografía construida por el sujeto con respecto de su relación con otros, para algunos
construcción de sentidos: La persona decide de la convivencia social es un estado natural del
acuerdo a su conciencia personal, creencias, va- sujeto al cual debe adaptarse en virtud del bien
lores y normas de su conducta cotidiana. El indi- común. Para Aristóteles la comunidad siempre
viduo se constituye en un sujeto reflexivo que en estaba “Apuntando a algún bien”, estaba con-
todomomentoevalúaopciones,anticipariesgos, formada por hombres con algunos valores co-
pondera costos y beneficios. Así la globalización munes (costumbres, creencias, intereses). Para
brinda al sujeto una nueva oportunidad: La liber- otros es un estado obligado al cual hay que
tad de escoger lo que él quiere ser. Las personas acostumbrarse reglando la convivencia. Esta
están obligadas a fabricar y construir su identi- regulación debe hacerse mediante el estable-
dad. Sin embargo la privatización e individualiza- cimiento de un contrato social que reduzca la
ción coloca en riesgo valores como la solidaridad. tensión natural. Autores como Hobbes apenas
Se gana en espacios individuales pero se pierden dieron importancia al concepto de comunidad
espacios comunes. Se debilitan las prácticas soli- natural, para ellos los individuos aislados y ate-
darias,seinteriorizaladesconfianza.“Este(Elindi- morizados forman comunidades, quieren huir
viduo) sale de la tutela social de normas y costum- de sus ansiedades. Locke también se basa en
bres que lo encerraban a la vez que lo protegían. las preferencias del individuo aunque supone
Al expandirse la autonomía individual se socavan una cierta “sociabilidad natural”. Este factor
lasnormas,creenciasyconvenciones,quehabían explicaría la falta de un sentido auténtico de
asegurado la cohesión social de la vida social. solidaridad y búsqueda genuina del bien co-
Simultáneamente sin embargo, surgen oportu- mún y centraría los esfuerzos en pactos que
nidades para estrechar nuevos lazos sociales. La aseguren cierto grado de conveniencia para
individualización significa al mismo tiempo des- los firmantes de éste. (Shiavetti, 1982).
vinculación y re-vinculación. No obstante no se
trata de un proceso automático: la integración de b).-Herencia “ambigua” de modelos sociocul-
la vida social es una tarea de nunca acabar” (Infor- turales. Nuestras políticas sociales transitan
me de Desarrollo Humano 2000 Pág. 25). entre enfoques “empoderadores” y otros ex-
traordinariamente asistencialistas. Algunos
Al respecto nos permitimos proponer en este autores plantean que los modelos de sociedad
trabajo cuatro situaciones que favorecerían este desarrollados tanto en Europa como en Esta-
crecienteprocesodeindividualizacióndelsujeto: dos Unidos- y que dicho sea de paso influyeron,
influyen e influirán en nuestra idiosincrasia na-
a).- Convivencia social basada en el contrato so- cional presentan diferencias significativas que
cial. Diversas teorías sociológicas tratan explicar hoy repercuten en la “forma de ser” de los ciu-
la verdadera naturaleza del individuo dadanos. Por una parte se reconoce la influen-

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cia del modelo europeo apegado a la tradición,
a la costumbre y a la relación asimétrica y des-
igual entre el rey y el vasallo en una suerte de

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contrato social donde existen compromisos re- mutua de cada uno de los componentes de la
cíprocos, convenidos y heredados. Por otra, la matriz –Estado, sistema de representación o
influencia del modelo estadounidense deter- estructura político-partidaria, y sociedad civil,
minado por su impronta fundacional basado incluida aquí economía y actores sociales”. Se
en un proyecto de nación multicultural, osado distinguen con esto tres componentes básicos
y porque no decirlo aventurado, que está basa- de la matriz: estado, sistema de representación
do en la cooperación, en la libertad, en la bús- y sociedad civil, que vendrían caracterizados
queda individual del bienestar, alejado de la he- por dos principios: la autonomía de sus com-
rencia y más centrado en el mérito individual y ponentes (que genera tensión entre ellos) y la
en las relaciones de confianza que surgen de la complementariedad entre ellos (que produce
interacción social. Desde estas perspectivas la contrapesos). De acuerdo a este planteamien-
construcción de comunidad es extremadamen- to teórico de alcance medio la matriz sociopo-
te distinta. Mientras que en el primero el senti- lítica chilena se ha transformado, el rol de los
do de pertenencia estaba determinado por un partidos políticos ha perdido su funcionali-
Estado superior, en el segundo está basado en dad histórica y hoy la sociedad civil aparece
la búsqueda de las mejores estrategias colec- como el verdadero interlocutor del Estado, un
tivas y confiables que busquen legitimimar el interlocutor desconfiado, directo, capacitado
bien individual. Así vista las cosas, teorías que (recordemos que durante los últimos 20 años
se basen en el incremento del capital social los esfuerzos de las políticas sociales busca-
podrían funcionar mucho mejor en sociedades ban “empoderar” a los ciudadanos), informa-
como las norteamericanas pero podría a nues- do y controlador, los partidos políticos se han
tro juicio llevar un tiempo más en sociedades transformado en meros espectadores de los
más cercanas al ideario europeo. Este segundo conflictos sociales y nuevas configuraciones
factor explicaría en cierta medida el carácter socioterritoriales. Las figuras del senador y el
paternalista y asistencialista que ha prevaleci- diputado no dejan de ser en algunos casos una
do en nuestro modelo de sociedad incluso en figura decorativa necesaria para mantener el
nuestros últimos gobiernos y que ha genera- ideario de una democracia representativa o in-
dos sujetos más pasivos y demandantes. directa.

c).- Cambios en la configuración de la matriz d).- Finalmente, la influencia del mercado que
sociopolítica chilena. Siguiendo a Manuel An- tiende a “igualar” (al menos desde la percep-
tonio Garretón (Mascareño, 2009, pág. 69), los ción) a los sujetos siempre y cuando éstos ten-
cambios sociales generales a los que se enfren- gan poder adquisitivo inmediato para partici-
ta América Latina hoy han generado la desar- pan en el juego del mercado, desestimando los
ticulación de la matriz sociopolítica clásica efectos posteriores de las eventuales “ deudas
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o estado-céntrica y su transición hacia una contraídas”. La inclusión en el mercado pare-


nueva matriz sociopolítica, orientada al “for- ciera ser por momentos más importante que la
talecimiento autónomo y complementariedad inclusión social o ciudadana.

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Hasta acá no se ha abordado de manera ex- LA ACCIÓN COLECTIVA DESDE LA GRAN
plícita el fundamento de la acción colectiva o TRADICIÓN O EL ENFOQUE JUDEO-CRIS-
dicho de otras palabras no se ha reparado en TIANO.
los incentivos que un individuo tiene para me-
jorar o fortalecer su grado de participación o Según Aristóteles la vida plena o suficiente se
vinculación con los demás, o en su defecto el adquiría en la polis a través de la práctica de
cómo las comunidades potencian el ejercicio la amistad por excelencia, de la amistad de los
de ciudadanos virtuosos, y orientados hacia el excelentes. La philia (amistad) constituía un
bien común. areté (Virtud moral) y estaba entendida sobre
la base de que el hombre es un animal viviente
Se entiende por acción colectiva “La elección con logos que pertenece a la polis. De esta for-
por todos y o por la mayoría de los individuos ma la comunidad política (polis) requería de la
de la línea de acción que, cuando es elegida amistad para constituirse, convirtiéndose en un
por todos o por la mayoría de los individuos, areté que era considerada además la cosa más
conduce al resultado colectivamente mejor” necesaria para la vida. Es gracias a la areté que
(Elster 1985 en Villaveces 2009). Esta acción co- el hombre llega a alcanzar el pleno despliegue
lectiva puede ser espontánea o coordenada en de su ser. Así la eudaimonia o también entendi-
busca de resolver conflictos de asignación o di- da como “vivir bien” u “obrar bien” implicaba el
ficultades en la interacción de los agentes. Los ejercicio de una areté perfecta y una vida com-
resultados de la acción colectiva son producto pleta. El amigo busca el bien para el otro por
de la interacción, negociación, convergencia mor del otro mismo. Es aquella amistad en la
entre distintos actores. Propiciarla exige la cual el otro es buscado por lo que el otro mismo
creación de incentivos selectivos de carácter es, por su ethos. El amigo es considerado por
individual Aristóteles como “otro yo”, independiente del
grado de vinculación afectiva que pudiera exis-
A continuación revisaremos cómo los distintos tir entre los individuos de una polis. El individuo
enfoques (teóricos o filosóficos) concibieron era considerado como un ciudadano sólo por el
al hombre tanto como un animal político con hecho de compartir la polis. En la comunidad se
logos orientado a la búsqueda hasta cierto debía practicar la amistad duradera (relación
punto innata y desinteresada del bien común, entre buenos) con el propósito de lograr relacio-
hasta la concepción de un hombre innatamen- nes agradables y provechosas. No era posible
te egoísta preocupado de maximizar siempre obrar bien sin afanarse o esforzarse por hacer el
sus beneficios y dispuesto a realizar la menor bien, practicando bellas acciones. El bien para
cantidad de sacrificios posible para lograr un el hombre implica una relación con otro, sin los
estado de satisfacción.

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demás no era posible practicar las virtudes éti-
cas (Schiavetti, 1980). La amistad es comunidad
(Koinonia) y que así como el hombre es consigo
mismo así también lo es con el amigo.
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LA ACCIÓN COLECTIVA SEGÚN iniciativa es apropiada por un individuo, sólo
KURT LEWIN cuando la persona se ha comprometido en
ella (ego-involvement). Para los sujetos alcan-
Con las primeras experimentaciones sobre con- zar el fin que se han propuesto, adquiere una
ducta y comportamiento social basadas en la importancia personal, ya sea por prestigio o
psicología social, surge la perspectiva de Lewin incentivo personal. Existe una tendencia en los
quien desarrolló el concepto de campo social, individuos a no abandonar lo que le interesa
-concepto extraído de la física-, para analizar y personalmente y en lo que está comprometida
comprender la conducta humana. Para Lewin su propia iniciativa, su compromiso personal,
el campo psicológico lo constituye la totalidad su tendencia al autodesarrollo.
de hechos coexistentes e interdependientes de
un sujeto o de un grupo. Así, los individuos exis- Por otra parte, la fijación de metas, de objeti-
ten en un campo psicológico de fuerzas que vos, depende en gran medida de las normas de
determinan su conducta. Este componente grupo. Resulta para Lewin más simple y fácil
psicológico circunda a cada individuo y se lla- modificar hábitos sociales en un pequeño gru-
ma espacio vital, que es un espacio subjetivo, po tratado como un todo, que haciéndolo con
diferenciado, que está referido a la forma en individuos aislados. La conducta es para Lewin
como cada individuo percibe el mundo. Pero el resultado de los procesos que se dan en la
además de tener el campo componentes sub- vida de los grupos. Asimismo un liderazgo au-
jetivos, tiene también aspectos objetivos como toritario, democrático o laissez-faire, determi-
las condiciones ambientales físicas y sociales, na el desempeño del grupo. En este enfoque las
que actúan limitando el campo psicológico. La necesidades proceden de conflictos internos y
percepción social (manera particular como el de frustraciones sufridas al perseguir objetivos
individuo interpreta las acciones, los atributos que actúan como fuerzas motivadoras. Estas
o intenciones de los otros individuos; la atmós- fuerzas orientan a la persona hacia acciones
fera social o determinadas situaciones de la que alivien o reduzcan necesidades. Desde
vida) encauzan el comportamiento (Lewin 1948 esta perspectiva, la acción comunitaria debe-
en Diéguez, 2010)). ría orientarse a mantener objetivos al alcance
de las personas, con el propósito de reducir la
Personas que viajan en un tren, tienen objeti- frustración, es decir mantener un nivel realista
vos diferentes, destinos diferentes y el paisaje de aspiraciones evitando las soluciones fanta-
tiene diferentes significaciones para ellos. A siosas e imaginarias, ayudando a las personas
partir de Lewin se sabe que la asociación como a alcanzar objetivos que razonablemente se
tal no tiene efecto de activación o fuerza mo- encuentren a su alcance.
tivante. (Lo destacamos con cursivas porque
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contraviene de alguna forma al sentido común


y que las personas al asociarse aumentan au-
tomáticamente su grado de motivación). Una

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LA ACCIÓN COLECTIVA EN LA COMUNI- LA ACCIÓN COLECTIVA DESDE EL EN-
DAD SEGÚN SAUL ALINSKY FOQUE DEL CAPITAL SOCIAL

Alinsky, (en Diéguez, 2010) reconoció el poder Las publicaciones económicas citan y aplican
de los ciudadanos, unidos alrededor de una con cada vez mayor frecuencia el concepto de
causa. Basó la organización de la comunidad capital social, en particular las investigaciones
en los siguientes aspectos: La detección del sobre el crecimiento económico, la pobreza, el
interés propio de la gente (necesidades), la comportamiento de las firmas y los mercados,
valoración realista del poder estructural, y la las economías en transición, los problemas de
organización y movilización de la población. acción colectiva, el desempeño económico de
Saúl Alinsky lideró el movimiento para que las los inmigrantes, la salud pública y el logro es-
comunidades consigan poder a través de la ac- colar. (Vargas Forero, 2007). La idea de capital
ción colectiva, anticipándose a teorías contem- social surgió de manera intuitiva, sin que fuera
poráneas de participación y democratización definida con precisión. Los economistas la han
ciudadana, como el Empowerment-Methode. usado con distintos significados: el stock agre-
Algunas de las Premisas de Alinsky se referían gado de todas las formas de capital de un siste-
a que los pobres (negros, marginados) man- ma económico, el capital destinado a la presta-
tenían una actitud de apatía y dependencia, ción de servicios sociales, el capital acumulado
que significaba una represión de sentimientos mediante la inversión pública y el valor de las
como efecto de un sentimiento de impotencia. relaciones sociales (Wall AA. VV., 1998 en Vargas
Por ello era necesario movilizar esos resenti- Forero, 2007 ).
mientos, exacerbarlos, pero nunca suavizarlos.
En segundo lugar el proceso de exacerbar los Para Bourdieu, (en Vargas Forero, 2007), el capi-
resentimientos se realiza en base a intereses tal social es el agregado de los actuales o po-
propios y a la determinación de necesidades tenciales recursos que están relacionados con
sentidas. Para Alinsky había que organizar a la la posesión de una red perdurable de relacio-
gente para que adquieran poder para cambiar nes más o menos institucionalizadas de cono-
su situación. Alinsky define el poder, como “la cimiento y reconocimiento mutuo –en otras
capacidad de actuar a favor de metas” (en Dié- palabras, con la pertenencia a un grupo – que
guez, 2010). Finalmente bajo esta perspectiva le brinda a cada uno de los miembros el res-
el conflicto y la controversia son inevitables. Si paldo del capital socialmente adquirido, una
no hay controversia los problemas no son can- credencial que les permite acreditarse, en los
dentes y entonces no vale la pena trabajar para diversos sentidos de la palabra. En consecuen-
organizarse. (Chartier R. 1972, en Diéguez 2010). cia, el volumen del capital social poseído por
un agente dado depende del tamaño de la red

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de conexiones que pueda efectivamente movi-
lizar y del volumen de capital (económico, cul-
tural o simbólico) que tenga de por sí por cada
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una de aquellas con quien está relacionado. Para Robert Putnam, “el capital social se refie-
Para Bourdieu las redes de relaciones son pro- re a aspectos de organización social, como las
ducto de estrategias de inversión, individua- redes, las normas y la confianza, que facilitan
les o colectivas, conscientes o inconscientes, la coordinación y la cooperación en beneficio
que buscan establecer o reproducir relaciones mutuo” (en Vargas Forero, 2007). Aunque esta
aprovechables en el corto o el largo plazo. definición es amplia, Putnam centra su interés
en el ‘compromiso cívico’ (civic engagement),es
Para otros autores como James Coleman, el ca- decir, el nivel de participación social en orga-
pital social en términos funcionales, es decir, nizaciones de pequeña escala y poco jerarqui-
no por lo que es sino por las funciones que des- zadas –clubes, iglesias, asociaciones de padres
empeña, es: “La función definida por el concep- de familia, círculos literarios, grupos corales,
to de ‘capital social’ es el valor que tienen para equipos de fútbol– que contribuyen al buen
los actores aquellos aspectos de la estructura gobierno y al progreso económico al generar
social, como los recursos que pueden utilizar normas de reciprocidad generalizada, difundir
para perseguir sus intereses” (en Vargas Forero, información sobre la reputación de otros indi-
2007) Eso implica que el capital social no es una viduos, facilitar la comunicación y la coordina-
entidad aislada sino una variedad de entidades ción y enseñar a los individuos ‘un repertorio
que tienen dos características en común: con- de formas de colaboración’. Paldam y Svendsen
sisten en algún aspecto de la estructura social, (en Vargas Forero, 2007) definieron el capital so-
y facilitan a los individuos que están dentro de cial como el “nivel de confianza mutua existen-
la estructura realizar ciertas acciones. Basado te en un grupo, que puede extenderse al resto
en esta definición, Coleman identifica varias de la sociedad”, y subrayaron que el capital
formas de capital social: las obligaciones y las social se refiere a normas y valores cuyo cum-
expectativas, que se refieren al intercambio de plimiento es vigilado y sancionado de manera
favores, más o menos formal; el empleo de ami- difusa por los miembros de un grupo y no por
gos y conocidos como fuentes de información; terceros (third-party enforcement)..
las normas, sean internas al individuo o funda-
das en un sistema de incentivos y sanciones; LA ACCIÓN COLECTIVA DESDE LA TEO-
las relaciones de autoridad y las organizacio- RÍA DE LA ELECCIÓN RACIONAL
nes. Coleman señala que el capital social es un
bien público por cuanto sus beneficios no sólo En último lugar la Teoría de la Elección Racional
son captados por los actores involucrados en (TER) aparece como una crítica al modelo de la
una relación social sino por otros; por ejemplo, economía de bienestar que se intentaba cons-
un vecino puede ser apático frente a la organi- truir en Europa por académicos de orientación
zación comunitaria de su barrio y aun así, dis-
Revistacis

socialdemócrata y socialista. La TER además


frutar de los beneficios de las acciones de esa de destituir los supuestos fundamentales de
organización. Debido a esto, la ‘inversión’ en esta teoría, introdujo una revolución teórica
capital social es subóptima. y metodológica para todas las ciencias socia-
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les. La TER es una perspectiva teórica general caso particular en el complejo de mecanismos
de las ciencias del comportamiento humano, de cooperación colectiva. El homo reciprocans
y su ámbito es el de la interacción humana, es es un agente orientado en sentido altruista,
decir, se refiere a toda clase de situaciones so- que no sólo actúa en favor de otros buscando
ciales. Su presencia en la economía es, por cier- un premio posterior, sino que lo hace en favor
to, indisputable, pero también en disciplinas del grupo aun a costa de su propio peculio o
alejadas en apariencia del modelo del homo retribución. Este postulado de altruismo es la
economicus (Vidal de la Rosa, 2008). La TER se base de la llamada reciprocidad fuerte, que es
ocupa de la acción racional como sinónimo de la carta de presentación de Gintis y que implica
acción instrumental. Es decir, de la acción in- que hay jugadores dispuestos a sacrificar sus
tencional guiada por intereses, sean éstas de pagos o aun su existencia para preservar nor-
cualquier tipo. Arrow (En Vidal de la Rosa, 2008) mas de equidad socialmente construidas (cri-
planteó el Teorema de la Imposibilidad, que es- terio de fairness)
tablecía sin ambigüedad que no existe un mé-
todo, cualquiera que sea, que permita agregar La cuestión de si el ciudadano actual se movili-
las presencias individuales en un criterio de za por conveniencias o cálculos o por sentidos
utilidad colectiva que sea lógico y consistente genuinos de comunitarismo es un tema vigen-
cuestionando así el concepto de economía del te. Para Mutz, en la sociedad americana el tra-
bienestar, sostenida por teóricos socialistas y bajo voluntario y gratuito para la comunidad o
liberales que buscaban la manera de estable- una mayor vida pública (community work) es
cer metodologías de planificación económica. algo natural para casi todos los norteamerica-
También demostró que no existe ni puede exis- nos. Estos se ven ante todo como ciudadanos
tir tal economía sin violar al menos algún crite- responsables de su entorno social, ecológico y
rio de equidad y consistencia lógica.. cultural. El compromiso voluntario (voluntary
work) está muy bien visto en EEUU por lo que
abundan las personas que se dedican a tareas
Sin embargo, el hecho es que los agentes son de trabajo social desde asesoramiento a dro-
generalmente malos calculadores; intuyen an- godependientes hasta labores de salvamento
tes que calculan con precisión; atinamos antes y extinción de incendios. Quien no se compro-
que precisamos; experimentamos antes que mete cuando joven, después carecería de los
creamos certezas lógicas. El homo cconomicus correspondientes “credit points” y de las ne-
puede ser revisado como un homoreciprocans cesarias conexiones sociales transformándose
(Bowles en Vidal de la Rosa, 2008)..El interés pro- estos servicios en una “carta de recomenda-
pio es un artilugio analítico, pero es sólo una ción” (Mutz, 1999 en Vidal de la Rosa, 2008.)
parte del complejo conjunto de motivos y con-

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ductas mostradas por los seres humanos como
seres sociales. El homo economicus tradicio-
nal, el arquetipo maximizador y egoísta, es un

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Cuadro Comparativo
Enfoques para comprender la acción colectiva

Organización y Enfoque del Teoría de la


Gran Tradición
movilización de la capital social Elección racional
Enfoque Psicología Social población (Bourdieau,
Judeo-Cristiano (Elster, Olson)
(Kurt Lewin) (Alinsky)
(Aristóteles) Coleman)


La comunidad polí- La asociación como Basó la organización Para Bourdieu las re- La TER se ocupa de la acción
tica (polis) requería tal no tiene efecto de de la comunidad des de relaciones son racional como sinónimo
de la amistad para activación o fuerza en los siguientes producto de estra- de acción instrumental.(la
constituirse motivante. aspectos: tegias de inversión, acción intencional guiada
individuales o colec- por intereses, sean éstas de
La comunidad es- Una iniciativa es La detección del tivas, conscientes o cualquier tipo)
taba integrada por apropiada por un in- interés propio de inconscientes, que
familias y aldeas, dividuo, sólo cuando la gente (necesida- buscan establecer o La idea del interés general,
de conciudadanos la persona se ha com- des), reproducir relaciones el pueblo, y la identidad in-
cuya finalidad era prometido en ella aprovechables en el equívoca de las mayorías, se
vivir bien o conse- (ego-involvement) La valoración corto o el largo plazo. convierten en construccio-
guir una vida per- realista del poder nes convencionales más o
fecta y suficiente La percepción social estructural, y Se refiere a aspec- menos arbitrarias y depen-
(manera particular tos de organización dientes de la manera en que
como el individuo in- La organización y social, como las se ordenaran las opciones
Los sujetos debían terpreta las acciones, movilización de la de los individuos
cultivar virtudes redes, las normas y la
los atributos o inten- población confianza, que faci-
individuales para ciones de los otros El hecho es que la conduc-
lograr el bien litan la coordinación
individuos; la atmós- y la cooperación en ta racional (como acción
común fera social o determi- instrumental maximizadora)
nadas situaciones de beneficio mutuo” parece predeterminada en
la vida) encauzan el nuestros rasgos culturales
comportamiento de manera universal.
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Fuente: Elaboración Propia

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LAS TERRITORIALIDAD DE LAS un fenómeno bastante difuso y controvertido
RELACIONES COMUNITARIAS debido a que en él convergen varios motivos.
Cualquiera sea la orientación y la naturaleza
Si al tema de la acción colectiva en general y de la definición de globalización que se utilice,
la que se desarrolla en los campamentos en todas ellas superan, minimizan y eliminan sis-
particular, agregamos que gran parte del éxito temáticamente la diferencia entre lo propio y
de una buena convivencia comunitaria depen- lo extraño, entre cultura propia y extraña. (Wal-
de de cómo los sujetos perciben su territorio denfels, 2009). Para este autor en el pensamien-
y espacialidad y establecen las relaciones co- to moderno, el tiempo parece haberle quitado
munitarias en un mundo globalizado, es im- la prioridad al espacio.
portante establecer algunas consideraciones
que manifiestan la necesidad de producir en Al respecto plantea tres motivos por los cuales
este ámbito diálogos entre distintos saberes el espacio ha perdido importancia:
y racionalidades. Los efectos de la denomina-
da “globalización” han permeado los círculos a) El tiempo parece estar más cerca de la inte-
académicos e institucionales instalando por rioridad del espíritu, del alma, de la vivencia,
momentos ciertas verdades o premisas casi b) el tiempo se encuentra vinculado con el pro-
irrefutables que explicarían esta nueva fase o greso histórico y su dinámica, y
estadio social. Muchas de ellas, se presentan c) el espacio es considerado solo un receptácu-
como verdaderos axiomas que determinan las lo, un esquema vacío, una pura extensión.
significaciones que los actores otorgan al terri-
torio y a su geografía, indicando que la globali- En este estado, casi se podría hablar de un an-
zación es una “fase cualitativamente nueva” de tagonismo entre tiempo y espacio. Sin embar-
la civilización humana. go, este último, ha ido cobrando según el autor
mayor importancia dada la introducción en la
Bernhard Waldenfels en su análisis espacial de sociología y en la biología de conceptos como
la globalización señala que la globalización es medioambiente y medio o el aporte de las teo-
seguramente un fenómeno complejo pero sin rías de la relatividad cuántica que incorporan
duda es un fenómeno espacial (Waldenfels, en la concepción del espacio la ubicación del
2009). Así, la globalización consiste en que el observador, o el anclaje lingüístico cuya esce-
lugar de residencia físico espacial se vuelve nificación remite a un escenario de diálogo,
literalmente indistinto. El provincialismo y la o finalmente, la consideración de los lugares
globalización se refuerzan mutuamente. “De conmemorativos que otorgan nuevas significa-
la autoduplicación de una existencia física ciones al lugar incluso en las manifestaciones
del arte.

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que ve y toca y al mismo tiempo es vista y to-
cada surge una duplicación espacial: yo estoy
al mismo tiempo aquí y al otro lado. Así, para Asimismo, Waldenfels plantea algunas consi-
Waldenfels la globalización se presenta como deraciones sobre las marcaciones espaciales

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referidas fundamentalmente a la considera- de las viviendas, planos de parques y ciudades,
ción del cuerpo humano como punto de in- formas urbanas y seriales, entre otros elemen-
flexión. “habitar en el espacio no se puede tos urbanísticos ayudan a la ubicación y a la
pensar sin una pertenencia interior de los habi- identidad con el lugar. Los desplazamientos,
tantes en el lugar en el que permanecen” (Wal- fisuras y grietas dentro de la espacialidad indi-
denfels, 2009). De esta forma, el vocablo “aquí” can que nadie está absolutamente en su lugar,
exige algo concreto, una ubicación, una rela- por ello, la orientación física y el movimiento
ción entre espacialidad y corporeidad. El aquí físico están anclados en la costumbre física”
corporal actúa como punto de orientación a (Wandelfels, 2009).
partir del cual se genera otros ejes espaciales:
arriba- abajo, adelante-atrás, derecha e izquier- Ese dominio basado en la relación distan-
da, verdaderas representaciones de orden en cia-cercanía también está asociado a la com-
el espacio. La importancia de la definición del prensión de lo “extraño”, a la delimitación
aquí se refiere a un lugar de permanencia, en interna y externa que permite que surja un
el discurso del aquí, el hablante genera auto- adentro y afuera, permitiendo que surjan pre-
rreferencialidad en la delimitación interna y guntas como la accesibilidad, sus límites de
externa que no permite el surgimiento de dos acceso, sus derechos de acceso, definiendo los
lugares del mismo valor. La diferenciación so- límites espaciales que vivimos interpretamos y
cial entre propio y extraño genera una delimi- comprendemos, a veces son reales otras veces
tación relevante alcanzando una “topología de simbólicos. En este caso, los símbolos de acce-
lo extraño”. El ámbito corporal se expande. De so, las señales de aviso modifican el contenido
esta manera, por ejemplo la vivienda significa de realidad del espacio. Solo cuando un lugar
una extensión del ámbito corporal, la pared, se transforma en un ámbito propio que resulta
los límites del barrio, de la ciudad presuponen inaccesible se puede caracterizar como extra-
esta diferencia entre adentro y afuera estabi- ño. Esta situación requiere para Waldenfels la
lizando la permanencia en el espacio “place “inclusión del otro”, que podría materializarse
identity” (Waldenfels, 2009). a través de lugares propios como parte de un
lugar general o someterlo a una distinción le-
Esta identidad del lugar indica como alguien gal que otorgue validez (comunidad moral).
adopta su espacio y comparte un espacio in-
terior común oscila entre la completitud y el
vacío, cuyos conceptos que se miden según COMENTARIOS FINALES
el grado de contraste social y de circulación
espacial. Por esta razón resulta tan importan- Lo sucedido en los campamentos en Chile,
te la sociabilidad en una comunidad. También efectivamente se relaciona directamente con
Revistacis

resulta para Waldenfels importante la división los elementos teóricos planteados en este ar-
del espacio pues genera una conciencia espa- tículo. La convivencia social en estos espacios
cial diferente. Así, aspectos como disposición está fuertemente basada en una suerte de con-

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trato social y pareciera ser que se aleja de la diato para participan en el juego del mercado,
concepción del estado natural de sociabilidad desestimando los efectos posteriores de las
del sujeto. Este factor explicaría la falta de un eventuales “deudas contraídas”. La inclusión
sentido auténtico de solidaridad y búsqueda en el mercado por parte de los vecinos de los
genuina del bien común y centraría los esfuer- campamentos y de los ciudadanos pareciera
zos en pactos que aseguren cierto grado de ser por momentos más importante que la in-
conveniencia para los involucrados. (Shiavetti, clusión social.
1982). Por otra parte las políticas neoliberales
desde este estado subsidiario efectivamente Así los factores que han incidido en el último
refieren a la herencia “ambigua” de modelos tiempo en los cambios de las lógicas de acción
socioculturales. Nuestras políticas sociales colectiva desarrolladas en los campamentos
transitan entre enfoques asistencialistas a en Chile, explican los bajos niveles de confian-
otros extraordinariamente “empoderadores” za existentes hoy en estas comunidades. La si-
sin tener una dirección clara, consistente.. Por tuación de habitabilidad de los campamentos
una parte se reconoce la influencia del modelo se desarrolla en el marco de políticas sociales
europeo apegado a la tradición, a la costum- que incentivan cierta instrumentalización de la
bre y a la relación asimétrica y desigual entre participación social y ciudadana bajo un Esta-
el rey y el vasallo en una suerte de contrato do subsidiario. La construcción de identidades
social donde existen compromisos recíprocos, se hace probablemente desde procesos marca-
convenidos y heredados. Pareciera ser a partir dos por la individualización y la construcción
de lo observado en los campamentos que es- de familia, más que desde espacios comunes
tamos más cerca de un modelo más europeo y con otros, más “invisibles”. De esta manera la
asistencialista que de uno centrado en el bien acción con otros aumenta en situaciones espe-
común y en los consensos. Por otra parte los cíficas de riesgos naturales o de vulnerabilidad,
cambios en la configuración de la matriz so- pero está más distante de la construcción de
ciopolítica chilena contribuyen a la autonomía un nosotros.
de sus componentes (que genera tensión entre
ellos) y la complementariedad entre ellos. De El factor identitario histórico de los “campa-
acuerdo a este planteamiento teórico, la so- mentos” en Chile está hoy muy distante de la
ciedad civil aparece como el verdadero interlo- esencia de este tipo de asentamientos huma-
cutor del Estado, un interlocutor desconfiado, nos. Éstos se definirían como una “organiza-
directo, capacitado, informado y controlador, ción interna con una estructura y disciplina
los partidos políticos se han transformado en similar a los de los campamentos militares o
meros espectadores de los conflictos sociales y paramilitares, donde de manera colectiva se
territoriales. Finalmente, la influencia del mer- lleva a cabo la instrucción, la educación y se

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cado que como vimos tiende a “igualar” (al me- satisfacen las necesidades básicas intentando
nos desde la percepción) a los sujetos siempre proveerse de lo necesario. Al mismo tiempo, el
y cuando éstos tengan poder adquisitivo inme- nombre (campamento) que da cuenta de una

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organización para la lucha, se vincula con una multidimensional, Debe generarse un articu-
orgánica dispuesta para participación social lación de la política que genere por una parte
que convertía a los campamentos en actores una política de ordenamiento territorial que
políticos claves del momento”. (Mapa Social de determine usos a aquellos lugares en las co-
Campamentos, 2013). munas que luego de producirse la erradicación
son ocupados por nuevas “tomas de terreno”
Una sociedad de incertidumbre y de permanen- transformándose en un problema que se eter-
tes cambios de paradigmas como la que expe- niza. Por otra parte es pertinente considerar
rimentamos exige a las políticas públicas am- una política de migraciones que regule el flu-
pliar cada vez más los marcos comprensivos de jo de extranjeros y que permita entregarles
la acción colectiva o de las razones que llevan a estos habitantes del territorio una vivien-
a un sujeto a colaborar con otro, sacrificando da adecuada con provisión de servicios, de lo
incluso a veces su propio beneficio personal. contrario se seguirán generando nuevos cam-
Cualquier estrategia para promover la partici- pamentos y lugares en riego social. Todo esto
pación social en un grupo o una comunidad o en conjunto con una política habitacional que
incentivar la práctica de acciones colaborati- considere la necesidad de entregar espacios no
vas o solidarias al interior de las comunidades solos centrados en la vivienda sino también en
debe estar fundamentada en nociones sobre los espacios públicos y/o comunitarios. Frente
acción colectiva, rescatando interpretaciones a la actual crisis de lo colectivo y de lo social y
desde enfoques provenientes de la gran tradi- de los sistemas tradicionales de participación,
ción o más relacionados con cálculos raciona- resulta altamente significativo fortalecer los
les en la búsqueda de la utilidad. espacios sociales de los sujetos para promover
estrategias de participación social que les per-
Creemos que las intervenciones sociales deben mita generar desarrollo comunitario.
transformarse en el largo plazo en un promotor
del sentido comunitarista y de relaciones soli- La política pública debe reconocer las dimen-
darias basadas en el bien común, basando sus siones grupales y/o comunitarias que tiendan
procesos socioeducativos en valores como el a promover el logro del bien común y en con-
reconocimiento del otro, la justicia, la igualdad secuencia a formar ciudadanos competentes
de oportunidades, el valor único del ser huma- capaces de generar comunidades nutricias y
no, reconociendo eso sí que debe generar en el solidarias, y por qué no, a formar ciudadanos
corto plazo los incentivos racionales suficien- que ejerciten virtudes adecuadas para la con-
tes para que los ciudadanos se comprometan vivencia social.
en su tarea de construir sociedades más justas
y colaborativas. Por otra parte, las consideraciones espaciales
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(constructivismo geográfico, semiótica del pai-


Es fundamental abordar el problema de los saje, estructural funcionalismo, entre otras) re-
campamentos desde una mirada integral y sultan entonces fundamentales para analizar a

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la comunidad, al territorio y las relaciones so- SEN, 2013), hemos presenciado que la realidad
ciales y de poder dentro de una comunidad de- de los campamentos va en aumento, demos-
terminada. Las posibilidades de acceso, de lími- trando que hay algo que estamos ignorando.
tes que tiene o significa simbólicamente para Sabemos que la pobreza hoy se muestra de una
un sujeto o grupo, determinarán probablemen- manera muy distinta a la que existía 10 años
te sus desplazamientos dentro de un determi- atrás; fenómenos como la migración, la preca-
nado territorio definiendo así sus niveles de ca- riedad laboral y el desgaste del tejido social se
lidad de vida y sus grados de desarrollo, donde han insertado en nuestro territorio, originando
la interacción entre grupos diferentes, resulta nuevas formas de pobreza” (Gajardo, 2015).
fundamental. La comprensión de relaciones de
poder, de espacios de poder, ya sean institucio- BIBLIOGRAFÍA
nales, lingüísticos o geográficos posibilitan un
mejor abordaje de la convivencia en ese espa- Diéguez, Alberto José, (2010) “Tres Modelos de
cio. Una mayor conciencia en este aspecto nos Intervención Comunitaria: K.Lewin, S. Alinsky, o
abre una posibilidad de comprensión de los Fals Borda, “Periódico de Trabajo Social y Cien-
distintos saberes de un determinado territorio, cias Sociales - edición electrónica - edición N°
de sus símbolos, de sus hitos, centrándonos en 27
las relaciones interpersonales. La apropiación
del espacio por parte de los actores y la perma- Gajardo, Felipe (2015) Análisis Multidimensio-
nente tensión distancia-cercanía hacen com- nal de la Pobreza en Campamentos en Chile
prensible la lucha por el dominio del espacio, Febrero 2015, Publicación digital del Centro de
fuente de conflictos territoriales y debemos Investigación Social (CIS) de TECHO - Chile.
estar atentos a estos escenarios, inherentes al
uso del espacio. Mascareño, Aldo, (2009) “Acción y estructura en
América Latina. De la matriz Sociopolítica a la
La consideración de la territorialidad y de los diferenciación funcional” Revista Persona y So-
usos que la comunidad hace de los espacios ciedad. Universidad Alberto Hurtado.
geográficos y físicos es sin duda un elemen-
to de incalculable valor para quienes realizan Ministerio de Vivienda y Urbanismo (2013)
intervención en la comunidad, desde las dis- “Mapa Social de Campamentos” Colección: Mo-
tintas disciplinas, promoviendo un objeto de nografías y Ensayos Serie: Nº Serie VII Política
abordaje interdisciplinario y dinámico que Habitacional y Planificación. Editor: Secretaría
ofrece oportunidades para las políticas socia- Ejecutiva de Campamentos. Publicación: N°339
les y para el mundo académico y la relación bi-
direccional necesaria entre ambas instancias. PNUD, (2000), Informe de Desarrollo Humano

Revistacis
Finalmente no debemos olvidar que “A pesar de en Chile 2000
que las mediciones de la pobreza en Chile den
cuenta que la pobreza va en disminución (CA- PNUD, (2009), Informe de Desarrollo Humano
en Chile 2009
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veintiún países donde la ONG Techo tiene presencia.
Está dirigida a distintos sectores de gobierno (ministe- b) Resumen: con extensión entre 150 y 200 palabras,
rios,municipios,parlamentarios),almundoacadémico, en inglés y español. A cada versión deben añadirse un
a los medios de comunicación y al sector empresarial. máximo de 5 palabras claves en su respectivo idioma.
Se ocupa principalmente de temas relacionados con
pobreza, desigualdad, exclusión, vulnerabilidad y de- c)Desarrollo:debeincluirintroducción,cuerpocentral
sarrollo social, tanto en Chile como en Latinoamérica. y conclusiones o reflexiones finales. No debe estar ex-
La revista CIS publica artículos de investigación y ensa- plícito en esta sección del artículo quién es su autor.
yos de opinión. A fin de discriminar qué artículos serán
publicados, las colaboraciones son evaluadas según 4. Formato del texto: Cada documento deberá estar es-
su contenido, rigor científico y calidad formal. Con el crito utilizando:
objetivo de lograr imparcialidad y rigurosidad, el me-
canismo de evaluación es doblemente ciego: el correc- a) Letra Times New Roman 12, con caracteres altos y
tor desconoce la identidad del autor del artículo, y éste bajos (mayúsculas y minúsculas), exceptuando el títu-
último no sabe quién es el experto que evalúa y hace lo general del artículo y de sus secciones, que estarán
sugerencias sobre su trabajo. La convocatoria para el escritos con mayúscula.
envíodeartículosestáabiertaainvestigadores,acadé-
micosyestudiantesuniversitarios.Cadatrabajodeberá b) Interlineado simple y hoja de tamaño carta.
guiarse rigurosamente por las normas que se detallan
a continuación. 5. Bibliografía. Al final de cada artículo debe incluirse
ellistadobibliográficoutilizado,ordenandoalfabética-
Formato de presentación de los mente los textos según el apellido de sus autores. Las
artículos referenciasbibliográficaseneldocumentodeberánes-
tar regidas según las normas APA.
1. Originalidad. Cada artículo enviado a la revista CIS
debe ser inédito: no puede haber sido publicado en Para mayor información, consultar http://www.apas-
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na futura publicación. index.html).

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contener: 21x21. Cada cuadro debe tener un

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cativa, fuente al pie del elemento correspondiente y 4. Una vez que el autor ha llevado a cabo las correccio-
estar vinculado con el texto, señalando su ubicación nes pertinentes, se procede a aceptar formalmente el
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cia temática y el cumplimiento de los aspectos forma-
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2. Posteriormente, el comité editorial iniciará el pro-


ceso de evaluación de cada escrito. Todo trabajo será
revisado por al menos dos evaluadores externos al
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derando tanto el contenido como la estructura de los
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3. Luego de la evaluación, el editor enviará al autor


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zado, b) aceptado o c) aceptado con modificaciones.


En el caso de esta última opción, se pedirá al autor que
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ta los comentarios de sus correctores.

128 Revista CIS Nº20 Julio 2016 pag. 127-128 INFORMATIVO: Alcance y política editorial de la Revista CIS
Contenidos 5 Editorial
RevistaCIS 7 Mundos Paralelos y promesas incumplidas. Repre-
sentación espacial del mundo social en los secto-
res populares de Chile.
Kathya Araujo

21 La vivienda un problema persistente: las condicio-


nes habitacionales en el área metropolitana de
Buenos Aires, 1991-2010.
Mercedes Di Virgilio, María Carla Rodríguez, Gabriel
Mera

49 La nueva política habitacional en Chile: una mira-


da desde el acceso al transporte público.
Juan Correa

86 Población Chacabuco. Una aproximación a la di-


mensión simbólica del sujeto poblador.
Ignacio Zenteno

107 Construyendo territorios: una mirada a los nuevos


procesos de convivencia comunitaria en los cam-
pamentos de Chile.
Christian Quinteros

127 Alcance y Política Editorial de la Revista CIS