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Poder de policía

Conceptualmente, policía y poder de policía son considerados como


Cosas o valores distintos, aunque apreciados de muy diversa manera
por los tratadistas y por los tribunales D justicia.

De ahí las marcadas diferencias conceptuales acerca de policía y de


poder de policía que se observan en el mundo jurídico, a través del
tiempo y del espacio: por de pronto, no es igual el concepto en Europa
que en América; en aquélla, el concepto es restringido (narrow), en ésta
es amplio (andplenary).

Desde luego, hay expositores que discurren sin hacer distinción alguna
entre policía y poder de policía. Hablan simplemente de "poder
de policía", lo que, al menos didacticamente, no es plausible. Otros
escritores critican y objetan esa distinción. Pero adviértase términos,
como expresión de los respectivos conceptos, temporal y
especialmente es distinta, según explicamos más adelante dado el
contenido que se le asigna tanto a la policía como al poder de policía,
se ha considerado que tales conceptos o nociones deben
ser eliminados del campo del derecho, porque nada hay que

permita diferenciar nítidamente la actividad policial de otras funciones


estatales. De ahí que se hable de crisis de la Nación de policía.

Tal es el cuadro general que ofrece esta institución jurídica.

Con todo, se hace indispensable dar una información sistemática de lo


relacionado con la policía y con el poder de policía, en
el terreno doctrinario aparecen las expresiones policía y poder
de policía.

Se trata de nociones equivalentes, sinónimos, o, por el contrario,


implican conceptos distintos? la generalidad de la doctrina sostiene que
se trata de conceptos diferentes:

policía es función o actividad administrativa, que tiene por objetó la


protección de la seguridad, moralidad o salubridad públicas, y de la
economía pública en cuanto afecte directamente a la primera; poder
de policía es una potestadatribuida por la constitución al órgano o
Poder Legislativ o a fin de que este reglamente el ejercicio de
los derechos y el cumplimiento de los deberes constitucionales de
los habitantes. Tal punto de vista ha sido objetado.

Considerada en su aspecto didáctico, la expresada distinción


entre policía y poder de policía es aceptable, pues suministra una base
que permite distinguir lo que, en este orden de ideas, estrictamente le
incumbe a la Administracion y lo que le incumbe al legislador.

Sin perjuicio de lo dicho precedentemente, desde hace tiempos


diversos autores sostienen que la noción misma de poder
de policía está en crisis, po r lo que el concepto de policía debe
eliminarse del campo jurídico. No niegan la existencia de la actividad
del estado que habitualmente se encuadra en el concepto de policía;
pero si niegan que esa actividad sea naturaleza distinta a la actividad
general del estado, por lo que entonces no es menester recurrir a la
noción de policía, o de poder de policía, para hacer referencia a la
misma. Se dice que "no existe hoy en día una noción autónoma y
suficiente de poder de policía; no existe porque esa función se ha
distribuido ampliamente dentro de toda la actividad estatal".

En concordancia con lo expuesto, también se ha dicho que ninguna de


las notas diferenciativas aportadas, ni la suma de todas ellas, permite
destacar la policía estatal general y del resto de la propia actividad
administrativa.

Como consecuencia de esto se impone


la eliminación del concepto de policía. Todo lo que se diga de la
actividad policial es también aplicable a otras funciones
reconocidamente no policiales.

Se niega, pues, que la actividad de policía tenga notas específicas o


propias que la distingan de las demás actividades estatal.

Las precedentes objeciones a la noción de la policía y de poder


de policía son exactas, pues efectivamente lo que se encuadra en
el concepto de policía y de poder de policía sustancialmente no difiere
en las restantes actividades y funciones del estado: tanto aquellas como
estas actividades y funciones estatales hállanse subordinadas al orden
jurídico fundamental del país, y tienen sus respectivos
idénticos fundamentos, como también sus obvias limitaciones.

En realidad, para referirse a tales actividades y funciones no habría que


recurrir a las nociones autónomas o específicas de policía y de poder
de policía, pues bastaría hacer mérito de las pertinentes atribuciones de
los órganos legislativos y ejecutivo. Para justificar tal afirmación, baste
advertir que la locución poder de policía se da como sinónima de poder
de legislación, y que con la expresión policía se hace referencia a una
parte de la habitual actividad o función de la Administración pública.

No obstante, el término policía tiene una larga tradición en la


literatura publicista que justifica el mantenimiento de su empleo, incluso
frente a otros términos (por ejemplo: intervencionismo o actividad de
limitación) quizá mas acordes con la moderna sistemática del derecho
administrativo.

El poder de policía es definido por la doctrina como


una potestad reguladora del ejercicio de los derechos y
del cumplimiento de los deberes constitucionales de los habitantes.

Dicho poder, dadas las limitaciones que apareja en la esfera jurídica de


los habitantes del país, es una atribución perteneciente al
órgano legislativo de gobierno, único con competencia para establecer
tales limitaciones.

La doctrina hallase de acuerdo con lo expuesto. Las


expresiones policía y poder de policía son de distinto origen.

La noción de policía aparece en Francia a principios del siglo XVer Se


refieren a ella unas ordenanzas reales del año 1415, que hablan de la
prosperidad pública, del bienestar colectivo.

A fines de dicho siglo, esa expresión pasa a Alemania.

La locución poder de policía es de fecha relativamente reciente.


Aparece en el año 1827 en la jurisprudencia de la Suprema Corte
Federal de los Estados Unidos de América, a través de
una sentencia de John Marshall, quien en su voto se refirió al Police
power.
El contenido y significado de policía ha variado con el
tiempo. Policía viene de política. En griego, politeia
significaba gobierno o
Administración de la Ciudad. La policía griega se refería a todas las
formas diferentes de gobierno. Era un concepto de amplio
contenido, equivalente a actividad total del estado; luego se limitó a
actividad total de la Administración pública, y actualmente solo
implicaría una parte de la actividad de esta. En el terreno doctrinal- dice
García Oviedo- fue putteR quien por primera vez defendió el criterio
restrictivo de la policía: sostuvo que la promoción del bien común no
pertenece a la esfera de la policía.
En las obras o libros de derecho es común hacer referencia
al estado- policía.

De donde proviene y a que responde está expresión? ella se originó


como consecuencia del sistema que impero en Alemania.

Según lo advierte Garrido falla, había ahí " una serie de asuntos civiles
cuya decisión estaba en manos de los tribunales de justicia; para otros
asuntos, en cambio, estos tribunales no tenían competencia".

"Así como los asuntos civiles judiciales están dominados por el principio
de legalidad y por la posibilidad de recurrir siempre a
una instancia judicial independiente, hay otros asuntos que resuelve
inapelablemente el príncipe en virtud del viejo principio im polizeisachen
gilt keine appellation (en los asuntos de policía no ha apelación).

La existencia de este importante poder discrecional en manos del


príncipe -agrega el autor citado- es un rasgo tan fundamental
del régimen, que la literatura jurídico-política ulterior lo ha configurado
por antonomasia como estado-policía". Tal es el origen de la expresión.
Era la época del estado absoluto, por lo que estado absoluto fue
identificado como estado de policía.

jueves, 8 de marzo de 2012


CONCEPTO DEL DERECHO DE POLICÍA
ESPITIA ORTIZ JORDY DANIEL - ESCAMILLA BECERRA ERWIN YEHUDI -
DUQUE CHACON LUIS ALBERTO.

Es un conjunto de normas que regulan la actividad de policía, la función de policía y


poder de policía.

Actividad de policía: es la aplicacion física o tangible de la norma por parte


del funcionario pertinente.
Función de policía:
La función de policía también comprende la facultad de expedir actos normativos
reglamentarios que fijen normas de conducta en el orden local y que se expresen
como actuaciones administrativas de naturaleza restringida, con un ámbito de
normación mínimo que parte de la relación de validez formal y material que debe
existir entre la Constitución, la ley y los reglamentos superiores de policía; así
mismo, teniendo en consideración la discrecionalidad que involucra la atención
preceptiva de algunos casos en ejercicio de la función de policía se tiene un
cierto margen de apreciación para adoptar una decisión determinada.

Poder de policía:
El poder de policía es una de las manifestaciones asociadas al vocablo policía,
que se caracteriza por su naturaleza puramente normativa, y por la facultad
legítima de regulación de la libertad con actos de carácter general e impersonal,
y con fines de convivencia social, en ámbitos ordinarios y dentro de los términos
de la salubridad, moralidad, seguridad y tranquilidad públicas que lo componen.
En el ejercicio del poder de policía y a través de la ley y del reglamento superior
se delimitan derechos constitucionales de manera general y abstracta y se
establecen las reglas legales que permiten su específica y concreta limitación
para garantizar los elementos que componen la noción de orden público policivo,
mientras que a través de la función de policía se hacen cumplir jurídicamente y
a través de actos administrativos concretos, las disposiciones establecidas en
las hipótesis legales, en virtud del ejercicio del poder de policía.

ARTICULO 13. El reglamento de policía se subordinará a los siguientes


principios:
a) La regulación del ejercicio de ciertas actividades ciudadanas no
reservadas por la Constitución y la ley; corresponde al reglamento de
policía mientras el legislador no la haga;
b) El reglamento no debe ser tan minucioso que haga imposible el ejercicio
de la libertad;
c) El reglamento debe estatuir prohibiciones y sólo por excepción
obligaciones;
d) El reglamento no debe fundarse en motivos de interés privado sino de
beneficio público.

DE LOS PERMISOS
ARTICULO 14. Cuando la ley o el reglamento de policía estatuya una
prohibición de carácter general, y no obstante admita expresamente
excepciones, la actividad exceptuada sólo podrá ejercerse mediante
permiso de policía.
Se otorgará el permiso cuando se acredite que el ejercicio por parte del
solicitante de la actividad exceptuada no acarrea peligro alguno para el
orden público.
ARTICULO 15. Cuando la ley o el reglamento de policía subordine el
ejercicio de una actividad a ciertas condiciones o al cumplimiento de
determinados requisitos, dicha actividad no podrá ejercerse sino mediante
permiso otorgado previa la comprobación de aquellas o el cumplimiento de
éstos.
ARTICULO 16. El permiso debe ser estricto y motivado y expresar con
claridad las condiciones de su caducidad .
Es además, personal e intransferible cuando se otorga en atención a las
calidades individuales de su titular.
ARTICULO 17. La ley o reglamento señalarán al funcionario que deba
conceder un permiso , el término de éste y las causas de su revocación.
ARTICULO 18. La revocación del permiso compete ordinariamente a quien
lo concedió, salvo las excepciones establecidas por la ley o reglamento, y
debe ser escrita y motivada.
DE LAS ORDENES
ARTICULO 19. Para asegurar el cumplimiento de las disposiciones de
policía, las autoridades del ramo pueden dictar órdenes según la
competencia que se les atribuya.
ARTICULO 20. La ley debe fundarse en ley o reglamento.
ARTICULO 21. La orden debe ser clara y precisa y además, de posible
cumplimiento.
ARTICULO 22. La orden debe impartirse a persona o a grupo
individualizado o individualizable de personas.
ARTICULO 23. La orden debe ser motivada y escrita pero en caso de
urgencia puede ser verbal.
ARTICULO 24. El que incumpla una orden podrá ser obligado por la fuerza
a cumplirla. La orden puede ser impugnada por la vía jerárquica, sin
perjuicio de su cumplimiento.
ARTICULO 25. El funcionario de policía que diere orden ilegal incurrirá en
sanción disciplinaria que impondrá, el superior jerárquico, sin perjuicio de
la responsabilidad penal, si la hubiere.
ARTICULO 26. Si la orden no fuere de inmediato cumplimiento, el Jefe de
policía conminará a la persona que la observe en el plazo que señale, y de
no ser atendido podrá imponer las sanciones que correspondan hasta
vencer la resistencia, sin perjuicio de realizar el hecho por cuenta del
obligado cuando fuere posible la sustitución.
ARTICULO 27. La orden de policía puede ser revocada por quien la
omitió.
ARTICULO 28. La orden debe comunicarse por cualquier medio idóneo
como la prensa, la radio, la televisión, las señales, los avisos, los
altavoces.

DEL EMPLEO DE LA FUERZA Y OTROS MEDIOS COERCITIVOS


ARTICULO 29. Sólo cuando sea estrictamente necesario, la policía puede
emplear la fuerza para impedir la perturbación del orden público y para
restablecerlo.
Así, podrán los funcionarios de policía utilizar la fuerza:
a) Para hacer cumplir las decisiones y las órdenes de los jueces y demás
autoridades;
b) Para impedir la inminente o actual comisión de infracciones penales o
de policía;
c) Para asegurar la captura del que debe ser conducido ante la autoridad;
d) Para vencer la resistencia del que se oponga a orden policial que deba
cumplirse inmediatamente;
e) Para evitar mayores peligros y perjuicios en caso de calamidad pública;
f) Para defenderse o defender a otro de una violencia actual e injusta
contra la persona, su honor y sus bienes;
g) Para proteger a las personas contra peligros inminentes y graves.
ARTICULO 30. <Artículo modificado por el artículo 109 del Decreto 522 de
1971. El nuevo texto es el siguiente:> Para preservar el orden público la
Policía empleará sólo medios autorizados por ley o reglamento y escogerá
siempre entre los eficaces, aquellos que causen menor daño a la
integridad de las personas y de sus bienes. Tales medios no podrán
utilizarse más allá del tiempo indispensable para el mantenimiento del
orden o su restablecimiento.
Salvo lo dispuesto en la ley sobre régimen carcelario, las armas de fuego
no pueden emplearse contra fugitivo sino cuando éste las use para facilitar
o proteger la fuga.
ARTICULO 31. El empleo colectivo de armas de fuego y otras más
nocivas contra grupos de agresores, estará condicionado a orden previa
de la primera autoridad política del lugar.
ARTICULO 32. Los funcionarios de policía están obligados a dar sin
dilación el apoyo de su fuerza por propia iniciativa o porque se les pida
directamente de palabra o por voces de auxilio, a toda persona que esté
urgida de esa asistencia para proteger su vida, o sus bienes, o la
inviolabilidad de su domicilio, o su libertad personal, o su tranquilidad.
<Jurisprudencia - Vigencia>
Corte Suprema de Justicia:
- Artículo declarado EXEQUIBLE "por propia iniciativa" por la Corte Suprema de Justicia, mediante
Sentencia No. 035 del 9 de mayo de 1987, Magistrado Ponente, Dr. Carlos Medellín Forero.
ARTICULO 33. En caso de urgencia, la policía puede exigir la cooperación
de los particulares no impedidos para hacerlo. Con tal ocasión podrá
utilizar, por la fuerza, transitoriamente, bienes indispensables como
vehículos, lugares privados, alimentos o drogas.
El particular cuyos bienes hayan sido utilizados deberá ser indemnizado
según el daño pecuniario inferido.

DERECHO DE POLICÍA.

El derecho de policía, es el conjunto de normas jurídicas que contiene una filosofía,


unos principios y unos procedimientos con el fin de atribuir y permitir la realización
de un derecho o una libertad y, excepcionalmente, limitar con sanciones o medios
coercitivos especiales, esos mismos derechos o libertades, en cuanto su ejercicio
perturbe o pueda perturbar el orden, dentro de un estado social y democrático de
derecho .
El derecho de policía como ciencia de la profesión policial, se encuentra disperso
en diversas normas reguladoras de aquellos derechos y libertades públicas que
inciden de manera directa en el comportamiento del orden público, léase convivencia
democrática.
Esa dispersión genera dificultades en su aplicación, resultando oportuno presentar un
instrumento que ayude a cumplir la función y la actividad de policía, propia de los
servidores públicos encargados de hacer cumplir la ley que nace del poder de policía.
El presente documento se encuentra distribuido en tres Partes:
La primera, aborda los conceptos básicos de Policía, relativos a orden público policial o
convivencia democrática, Poder, Función y Actividad de policía, tomando como insumo
principal, la reiterada jurisprudencia de la Corte Constitucional.
La segunda, resume las facultades de las principales autoridades unipersonales de
policía en materia de orden público de policía: Presidente de la República, gobernadores,
alcaldes, inspectores de policía y cuerpo Policía Nacional. Se hace una breve referencia
a los cuerpos colegiados (asambleas departamentales y concejos municipales),
señalando el límite de su participación en temas de policía.
Finalmente, se hace una breve referencia a las facultades constitucionales otorgadas a
los miembros del cuerpo Policía Nacional para el desarrollo de su ejercicio profesional de
mantener las condiciones necesarias para el ejercicio de derechos y libertades públicas,
asegurar la convivencia democrática y el cumplimiento de los deberes sociales de los
particulares, por vía de los pronunciamientos del máximo tribunal co