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INTRODUCCIÓN

La depreciación es un reconocimiento racional y sistemático del costo de los bienes,


distribuido durante su vida útil estimada, con el fin de obtener los recursos necesarios para la
reposición de los bienes, de manera que se conserve la capacidad operativa o productiva del
ente público. Su distribución debe hacerse empleando los criterios de tiempo y productividad,
mediante uno de los siguientes métodos: línea recta, suma de los dígitos de los años, saldos
decrecientes, número de unidades producidas o número de horas de funcionamiento, o
cualquier otro de reconocido valor técnico, que debe revelarse en las notas a los estados
contables.
El Impuesto al Valor Agregado -también conocido como IVA– es un impuesto específico en
la República de Guatemala que es generado por la venta o cambio de bienes muebles o
derechos reales constituidos sobre ellos. Su pago es obligatorio para toda persona individual
o jurídica -incluyendo el Estado- que en forma habitual o periódica, realice actos de compra-
venta de bienes o servicios en el territorio nacional.

CONCLUSIONES
 La depreciación de los activos es un concepto clave en la administración de las
cuentas de cualquier negocio.
 La depreciación es una circunstancia que puede ser negativa para algunos agentes del
mercado y positiva para otros.
 El impuesto al valor agregado (IVA) es un impuesto o tasa que se cobra sobre la
adquisición de productos y servicios o sobre otras operaciones en distintos países del
mundo.
DEPRECIACIÓN
La depreciación es una disminución o una pérdida de valor que soporta un bien en el
transcurso del tiempo y de acuerdo a su uso. Este desgaste es considerado normal y afecta
directamente la vida útil del bien o activo hasta que este llega a un punto en el cual es
inutilizable.
Constituye una parte muy importante de la contabilidad, la cual se debe tener en cuenta en la
valoración de bienes de la empresa, tanto material como inmaterial u otro tipo de bienes. Una
incorrecta valoración por depreciación de cualquier activo, perjudica el balance de la
empresa, la cual debe tener claramente contemplado la situación y el valor real de sus activos
para tener liquidez en determinado momento o cuando sea necesario. Por lo que vale la pena
señalar que la depreciación permitirá ajustar el valor de un bien, a su valor real en cualquier
instante en el tiempo.
Para sacar el cálculo de la depreciación de un activo se utilizan diferentes métodos, es
necesario conocer bien el método a aplicar, el valor inicial (a depreciar), la vida útil, el valor
de recupero. Al hacer referencia a un bien activo, se habla de bienes inmuebles, es decir,
construcciones, vehículos, maquinaria, equipos de informática.
La depreciación se calcula con el fin de obtener los recursos necesarios para la reposición de
los bienes o activos, de esta manera conservar la capacidad operativa.
Factores para calcular la Depreciación
Como se mencionó anteriormente existen factores que se deben tener en consideración al
estimar los importes causados por la depreciación a continuación se da una breve idea de que
es cada uno de ellos:
 Valor inicial: Es la base para el cálculo, generalmente lo constituye el costo de
adquisición del bien o activo, incluyendo los gastos ocasionados por transporte,
instalación, montaje y similares.
 Vida útil estimada: Para realizar la estimación de la vida útil de un activo, deben
tenerse en consideración las reparaciones a las que pudiera ser sometido y la
obsolescencia.
Dicha vida útil estimada puede medirse en: años y meses, en periodos operativos u horas de
trabajo, en unidades por producir o en kilómetros por recorrer.
 El valor de recupero: Se conoce con diferentes nombres los más usados son: valor del
desecho, valor residual, valor de salvamento y valor de rescate. Representa el valor
que se tiene estimado que puede obtenerse al vender un activo que se encuentre ya
fuera de servicio, es decir, es el valor que se estima va a tener un bien al
estar completamente depreciado.
Causas de la depreciación
Es normal que la depreciación se origine por:
El desgaste:
Es el posible deterioro en la vida útil de un bien generado por el uso. Por ejemplo: un vehículo
pierde valor ya que con su uso se van deteriorando las partes, aumenta el kilometraje y se va
deteriorando o perdiendo vida útil.
La obsolescencia:
Causado por del tiempo y el surgimiento de nuevos modelos más modernos y de
funcionamiento más eficiente. Por ejemplo: una computadora pierde valor ya que con el
tiempo surgen equipos más veloces, con mayor capacidad y además más modernas.
La devaluación:
Depende de la economía del país, la depreciación asociada a la devaluación, esta vincula a la
disminución del valor nominal de una moneda nacional frente a una divisa extranjera. Por
ejemplo: En un país con una alta devaluación de la moneda los equipos importados adquieren
mayor valor local, pero se deprecia por la capacidad de reposición del mismo.
Tipos de depreciación
Los métodos para calcular, la depreciación más usados e importantes son:
Método lineal
Este método es uno de los más utilizado en las empresas por su sencillez y facilidad de
cálculo, consiste en una amortización constante como derivación del valor del bien o activo
dividido por la vida útil del mismo.
Esta se supone debido al desgaste invariable que sufre el bien o activo con el paso del tiempo,
aunque esto no siempre se ajusta a la realidad, hay activos que a medida que se desgasta, el
nivel o velocidad de desgaste se incrementa.
Método de suma o depreciación acelerada
Este método de depreciación que consiste en pagar una mayor cuota de amortización del
activo durante el primer año de vida útil. El mismo permite hacer mayores deducciones de
impuestos durante los primeros años de utilidad que corresponden a los años de mayor
utilidad del activo, de esta manera se minimiza la carga impositiva por medido de la
disminución del ingreso gravable.
Método de reducción
Es un método de depreciación acelerada donde se contabiliza un valor de salvamento y se
compara con el valor del activo. Este método busca que la depreciación en los primeros años
sea mayor que en los últimos años, por lo que el saldo a depreciar disminuye con el valor
depreciado cada año.
Método de producción
Es un método que va en función a la productividad. Consiste en distribuir el costo del activo
en fracciones desiguales durante sus años de vida útil estimados, aplicando una depreciación
en función de cualquiera de los siguientes aspectos de acuerdo a la fórmula aplicada: el
número total de unidades que se usarán, número de unidades que puede producir el activo, el
número de horas de trabajo del activo, o el recorrido en kilómetros.
Método decreciente
Este método se basa en la distribución ordenada del desgaste, realizada en cuotas más altas
para los primeros años, para que luego las cuotas sean inferiores, partiendo de la razón de
que el activo a depreciar será más eficiente en los primeros años.
Es importante conocer la relevancia de los activos de una empresa, la planta, el equipo, el
transporte, las edificaciones son los activos tangibles que posee la misma para su uso en la
producción y suministro de bienes o servicios, para uso de la administración o para
arrendarlos a terceros y se espera que pueden usarse por más de un periodo.
Por lo que se debe contemplar su adquisición, el uso que reciben y el retiro de servicio de
estos, para que el manejo contable sea exacto y la depreciación no afecte a la empresa, ni la
producción y la misma obtengan la rentabilidad deseada.
IMPUESTO AL VALOR AGREGADO (IVA)
El IVA es uno de los impuestos del que más se escucha hablar todos los días, ya que es el
impuesto que más recuda para el fisco. Este impuesto se encuentra regulado en el Decreto
27-92 del Congreso de la República de Guatemala y sus reformas.
¿Qué grava el IVA?
Este impuesto grava todos aquellos actos y contratos regulados en la ley como por ejemplo
la venta de bienes, prestación de servicios, las importaciones, la donación de bienes y la
destrucción o pérdida de los mismos. Al ser un impuesto indirecto el mismo recae sobre el
consumo.
¿Quiénes están obligados?
Se encuentran obligados todas aquellas personas que compran algún bien o servicio, o bien
todas aquellas personas quienes ejecutan los actos y contratos que generan el impuesto.
El IVA se genera de cada acto y contrato dentro de la cadena de producción de cualquier bien
o servicio. En cada acto o contrato dentro de esta cadena se genera el IVA, al momento de
realizarse la venta. Los comerciantes dentro de su cadena de producción, tienden a realizar
compras para luego venderlas, y al momento de vender sus productos tienen la obligación de
cargar el IVA a los mismos. Es en este momento en donde se tiene el derecho de compensar
estos débitos (generados al momento de la venta) y créditos (generados al momento de la
compra) fiscales y pagar únicamente la diferencia entre los mismos al fiscal. Esto siempre
que se certifique que los gastos provienen de la línea de producción dentro del giro del
negocio del contribuyente.
Es por esto que se dice que el consumidor final es el obligado, ya que es el único que no tiene
derecho a compensar sus créditos y débitos fiscales y es el obligado a pagar el IVA por los
bienes o servicios consumidos.
¿En qué momento se paga?
El IVA se paga en el momento de realizar el pago, es decir, el mismo se encuentra incluido
dentro del precio de los bienes o servicios que se prestan o adquieren.
Es decir que el que vende los productos o servicios se convierte en agente de retención, quien
luego está obligado a dar el IVA recaudado a la SAT. Los agentes de retención existen para
facilitar la recaudación.
¿Quiénes tienen derecho a la devolución del IVA?
Los exportadores tienen derecho a la devolución del IVA pagado, ya que ellos deben de pagar
IVA en todos aquellos actos dentro de su cadena de producción para poder generar sus bienes
o servicios que luego venderán en el extranjero. Pero en ningún momento podrán recuperarlo,
ya que los bienes o servicios que los mismos prestan no se venderán o prestarán dentro del
territorio de Guatemala.
Lo mismo sucede con los contribuyentes que comercian con sujetos exentos, gozan del
mismo derecho, porque no tienen la oportunidad de compensar sus créditos y débitos.
¿Qué tipos de régimen existen?
En este impuesto existe el Régimen General en donde la base impositiva es el 12% sobre el
valor del acto o contrato gravado. Todos los contribuyentes bajo este régimen están obligados
a reportar mensualmente el pago del IVA en sus compras y el IVA cobrado en sus ventas y
lo que se paga entonces a la SAT es la diferencia entre estos dos valores, reportados en las
facturas de compras y ventas, entre un débito y un crédito fiscal.
Luego se encuentra el Régimen de Pequeño Contribuyente, son todos aquellos que
voluntariamente se registran bajo el mismo porque facturan menos de Q 150,000.00 anuales.
Estos pagan únicamente el 5% de IVA del valor y están exentos al pago del ISO y del ISR,
sin poder deducir de sus facturas.