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INFORME EJECUTIVO

HUELGA DE PIOTOS DE AVIANCA

La Acdac convocó a huelga con el fin de que Avianca mejorara sus condiciones laborales en varios
puntos, que iban desde una reducción de la jornada laboral de 40 horas mensuales, hasta un
incremento salarial del 50% para quedar nivelados con el sueldo de los pilotos de los otros países
en los que opera la aerolínea.

Para Avianca las peticiones de los pilotos eran inconcebibles, pues estimaron que el pliego de
peticiones sumaba más de US$200 millones. Una suma considerable para una empresa cuyas
utilidades netas alcanzaron US$22 millones en el primer semestre de 2017.

Definir si la huelga era legal o no fue la pregunta del millón desde que ésta comenzó. La empresa
afirmaba que no tenía validez porque no se convocó con la mayoría de los votos de los
trabajadores de Avianca (hay más de 8.000) y porque los pilotos prestan un servicio público
esencial, por lo que no pueden parar.

Por su parte la Acdac justificó el cese de operaciones respaldándose en su derecho constitucional a


la huelga, y citaron un documento de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en el que se
consideraba que los pilotos no entran en la categoría de servicio público esencial.

NEGOCIACIONES

Las negociaciones entre los pilotos y Avianca duraron tan solo 10 días. Avianca sostiene que realizó
una propuesta de incremento salarial del 12%, con incrementos paulatinos hasta 2019, pero que la
Acdac no aceptó. Los pilotos indican que contemplaron la propuesta, pero que, de repente, la
aerolínea se levantó de la mesa luego de ésta.

Los nudos jurídicos

Tras el fracaso de las negociaciones comenzó la batalla en los juzgados en la que se han generado
seis nudos jurídicos, pues cada decisión fue apelada y llevada a la siguiente instancia. (Lea Estos
son los nudos jurídicos de la huelga en Avianca)

Por ejemplo, el Tribunal Superior de Bogotá determinó que la huelga es ilegal, argumentando que
los pilotos prestan un servicio público esencial y no pueden entrar en cese de operaciones. No
obstante, la Acdac apeló y llevó el proceso a la Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia.
Pero también hubo batallas que ganaron los pilotos, pues la Acdac logró, por medio de una tutela,
que el Tribunal Administrativo de Cundinamarca echara para atrás la resolución de la Aeronáutica
Civil que le permitía a Avianca usar una tripulación extranjera para operar sus aviones mientras se
desarrollaba la huelga.

Si bien no lograron un acuerdo con la compañía, la Acdac afirma que hay varias ganancias: “poner
en evidencia en Colombia y en el exterior las graves deficiencias de nuestro país en materia
laboral. Los pasajeros ganaron, pues se destapó el nocivo y abusivo juego comercial que se tradujo
en tarifas desproporcionadas, achacadas a una huelga de la que la única responsable es la
administración de la empresa. En seguridad contribuyó el haber preservado la preocupación y
compromiso por las condiciones de seguridad aérea, desde lo normativo, por encima de cualquier
presión”.

Por su parte, Avianca indicó que “reconoce que el regreso de los pilotos es un paso en el camino
correcto. A cada afiliado a la Acdac se le adelantará un proceso para garantizar que su reintegro se
haga bajo los estándares de rigor operacional de Avianca y de la Convención Colectiva. La
compañía respetará lo establecido por la ley laboral y las normas internas de la organización y
realizará el debido proceso disciplinario a cada piloto, tal como se ha hecho con los aviadores que
ya habían regresado a su trabajo y actualmente están volando”.

CONFLICTO LABORAL EN LA EMPRESA BIMBO

El sindicato CC OO denuncia a la empresa de bollería porque considera que la compañía "intimida"


a los trabajadores para firmar un acuerdo que empeora sus condiciones.

El sindicato asegura que la empresa está ejerciendo "presión" e "intimidación" para que 250
autónomos en Cataluña y 800 en España firmen un Acuerdo de Interés Profesional, que según CC
OO implica unas condiciones de trabajo peores que las actuales. Los trabajadores aseguran que la
compañía amenaza con prescindir de los servicios de estos autónomos, la mayoría transportistas,
si no firman el acuerdo.

A raíz del ERE al que se acogió Bimbo en 2011, algunos de estos trabajadores pasaron a personal
autónomo, mientras que otros fueron contratados posteriormente como TRADE. Tras comprar
Panrico en 2016, Bimbo inició la negociación de un nuevo acuerdo que, según el sindicato, implica
recorte en el salario y una jornada semanal de 60 horas.

El objetivo de la multinacional es unificar los derechos laborales de las actividades que asumió
después de la compra de Panrico. La estrategia, sin embargo, se ha encontrado de frente con el
comité de empresa y los 800 empleados afectados en toda España. Estos, provenientes de Bimbo,
por ahora tienen derecho a la carga de los camiones y furgonetas de reparto y sus condiciones
salariales son mejores que las que tienen los empleados que provienen de Panrico. Con todo, el
acuerdo ya ha sido firmado por UGT Donuts (representación sindical de la antigua Panrico) y la
Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores autónomos (ATA).