You are on page 1of 2

RESONADORES NATURALES

LA VOZ

La voz humana consiste en un sonido emitido por un ser


humano usando las cuerdas vocales para hablar, cantar, reír,
llorar, gritar... . Los pulmones deben producir un flujo de aire
adecuado para que las cuerdas vocales vibren. Las cuerdas
vocales son una estructura vibradora, que realizan un ajuste
fino de tono y timbre. Los articuladores (tracto vocal)
consisten en lengua, paladar, labios, etc. Articulan y filtran el
sonido.

TIMBRE

Hace referencia a la forma de las vibraciones sonoras. Una


persona sin timbre no hay inflexión en la voz, es monótona.
El timbre es la personalidad de la voz, propio de cada
persona, lo que hace que los demás reconozcan. El timbre
de los componentes de la familia se parecen.

INTENSIDAD

Es la amplitud de las vibraciones sonoras. La voz


puede ser por defecto o por exceso. Una voz muy
fuerte es la que se produce por exceso y se produciría
una gran amplitud de las vibraciones sonoras. Por
defecto, sería una voz débil.

TONO

El tono es la impresión que nos produce la frecuencia de


vibración a la que se manifiesta una determinada onda
sonora. En el caso de la voz, la marca del tono (grave o
agudo) viene dada por la cantidad de movimiento que se
produce en las cuerdas vocales al emitirla, es decir, por el
número de vibraciones que en ellas tienen lugar. Cuantas
más vibraciones se produzcan, más aguda será la voz, más
alto será su tono. Por el contrario, cuantas menos
vibraciones acontezcan en la laringe -lugar en el que, como
sabes, se genera la voz humana-, más grave será el sonido resultante, más bajo
será su tono.
VOLUMEN
Es la intensidad de la voz. Se mide en decibeles.
Cada lugar y circunstancia tiene su volumen
adecuado. Y una vez establecido el volumen en el
que se debe hablar, este no debe variar
ostensiblemente. A diferencia del tono que debe
variar constantemente.

Como la intensidad de un sonido se define como la cantidad de energía (potencia


acústica) que atraviesa por segundo una superficie, a mayor potencia, por tanto,
mayor volumen. Sin embargo, no hay que confundir volumen con sonoridad, que
es la percepción subjetiva de la intensidad.

IMPOSTACIÓN

Toda persona que haga uso profesional de la palabra,


debe tener su voz impostada, es decir, colocada
correctamente. Impostar es fijar la voz en las cuerdas
vocales para emitir el sonido en su plenitud sin
vacilación, ni temblor. Cuando no lo está, se habla con
esfuerzo y se producen trastornos que el orador debe
evitar. Hablar con la voz impostada es hablar sin
esfuerzo, con naturalidad, aprovechando al máximo las
condiciones fisiológicas del aparato de fonación.

La impostación de la voz consiste en apoyarla en la base de la caja toráxica,


respirando de manera que descienda la tráquea, el aire salga con libertad y
produzca los sonidos con amplitud y en su mejor calidad.