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¿TRABAJAR POR EL PAN?

Trabajar por la comida que a vida eterna permanece. S. Juan 6. 25 – 58. (Este es nuestro
trabajo)

La comida que ‘perece’ es importante porque alimenta nuestros cuerpos, pero nosotros
en el reino de Dios no trabajamos para comer, trabajamos porque es mandamiento de
Dios, por lo tanto, para la gloria de Dios lo hacemos. Si no tuviéramos necesidad de
nada, igual tendríamos que trabajar.

Claro está, en la sociedad hoy, y en cualquier parte del mundo; la alimentación es uno
de los problemas que afligen a la gente.* En el Sermón del Monte Jesús le dice a sus
seguidores que el Padre sabe de que tenemos necesidad, que eso no debería afligirnos
como acontece a los que no tienen fe. Dice el apóstol que el reino de Dios no es
comida ni bebida, que hay que buscar el reino de Dios y su justicia y que todo lo
demás será añadido.

El pan del cielo.

Trigo del cielo les envió. Salmo 78. 24. Lo llama también “Pan de Ángeles”. El maná
caía del cielo cada día excepto el día de reposo. Este era un sustento superlativo. Tal
cual sucedió al profeta Elías cuando desalentado quería morir en el desierto y un
ángel le trajo pan y agua. 1º Reyes 19. 6. El versículo 8 dice que fortalecido con
aquella comida caminó cuarenta días y cuarenta noches y luego por mandato divino
tuvo que desandar esa distancia para ungir entre otros a Eliseo como profeta en su
lugar.

El verdadero pan que descendió del cielo.

El ser humano es el destinatario de la gracia de Dios, aunque la redención no solo toca


a la criatura sino a toda la creación. Es por eso que, aunque estaba prohibido usar el
pan consagrado fuera del uso del santuario, David y sus hombres comieron del mismo
y Jesús menciona el hecho para remarcar la importancia del ser humano. S. Mateo 12.
4.

Aclara Jesús que no fue Moisés el que les dio pan del cielo, que Dios el Padre es el que
da (Tiempo presente del verbo ‘Dar’) el verdadero pan que descendió del cielo. A
diferencia del maná que alimentaba sus cuerpos, este Pan es para dar vida y no solo
para mantenerla como lo hacía el maná. Jesús declara: “YO SOY el pan de vida” S.
Juan 6. 48. El pan vivo que da vida, relata Juan. El que come este pan vivirá por él.

El que come este pan vivirá eternamente.

La iglesia, pan y cuerpo de Cristo.

En el misterio de Cristo y la iglesia, S. Pablo dice que la iglesia es, el cuerpo de Cristo.
Si bien son figuras, la verdad del misterio iglesia-Cristo, Cristo-iglesia nos conduce
por revelación a la esencia de ésa relación. Siendo muchos somos un pan, le dice S.
Pablo a los corintios. Existe una relación entre el verdadero pan que descendió del
cielo y el pan formamos todos los nacidos de nuevo. Esencia y relación en el misterio
de Cristo y la iglesia.
Es grave si ignoramos esta verdad, porque de ser así somos guías ciegos guiando
ciegos. Y aún por ignorancia, las consecuencias del pecado son las mismas, razón por
la cual Dios había ordenado sacrificios por el pecado de ignorancia.

Amnesia: Es la pérdida total o parcial de la memoria, no es algo normal, por lo tanto


una patología.

Si alguna vez llegó esta enseñanza a no pocos cristianos, hay sin lugar a dudas una
desmemoria. Por la forma que tienen de actuar, incluso algunos pastores, están
realmente desmemoriados. No ven la iglesia, pasan de ella o pasan sobre ella. Los
daños o estragos que se producen en el Cuerpo de Cristo son realmente serios y hay
una advertencia que bien puede ayudarnos en esto; el que destruyere el templo del
Espíritu Santo Dios destruirá al tal. Dios tenga piedad de nosotros y nos devuelva la
memoria si es que alguna vez supimos que es la iglesia.

No existe ninguna razón que nos habilite a ir en contra del diseño de Dios, tanto en la
vida como en el ministerio de la iglesia. Hemos sido llamados para: Ser iglesia, para
edificar la iglesia de Cristo y extender el reino de Dios.
J.J. Ch

*Un 12,5% de la población mundial pasa hambre, la gran mayoría en países en desarrollo, pero
unos 15,7 millones personas en países desarrollados. (Protestante Digital)