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TEMA 11.

ARQUITECTURA FUNERARIA: LAS TUMBAS

Las estructuras funerarias pertenecientes a la cultura minoica y micénica ponen de manifiesto la


importancia que en ambas adquirió el mundo de los muertos. El rito que se practicó con mayor continuidad
fue el de la inhumación, para el que se fueron creando diferentes estructuras arquitectónicas cuya diversidad
de formas hace pensar en la existencia de una variedad de usos y rituales que convivieron o se sucedieron a
lo largo del tiempo. Esta variedad de usos y estructuras dio lugar a diferentes tipologías que presentan
elementos comunes en las culturas minoica y micénica desde el punto de vista formal, motivo por el cual se
ha decidido presentar su análisis de modo conjunto.

Por lo que se refiere a Creta sabemos que ya en el Minoico Antiguo se documenta en la llanura de
Mesara una de sus tipologías más característica: la tumba tipo tholos que convivió posteriormente con otras
dos tipologías: la de las tumbas-casa y la de las tumbas de cámara, las cuales mantuvieron su vigencia
durante el período palacial.

En la cultura micénica, las primeras tumbas documentadas fueron las tumbas de fosa de los círculos
A y B de Micenas, que se relacionan con la fase de formación de la sociedad micénica en el tránsito entre el
Heládico medio y el Heládico Reciente; pero junto a ellas aparecieron, entre los s. XVI y XIII a.C., las tumbas
de cámara y las tumbas tipo tholos.

1. TUMBAS TIPO THOLOS EN CRETA Y MICENAS

Las primeras tumbas tipo tholos se documentan en la civilización cretense durante el minoico
Antiguo en la llanura de Mesara.

Los primeros ejemplos de esta tipología fueron bastante sencillos. Estaban formados por un espacio
circular desinado a albergar el cuerpo del difunto, al que se accedía a través de una pequeña puerta
orientada hacia el este, estando en ocasiones precedidos de varias cámaras destinadas probablemente a
realización de rituales. No sabemos con exactitud como se resolvía la cubierta de esta estructura, aunque
parece ser que estuvo constituida por una estructura de ladrillo cocido o por un entramado de maderas,
ramas y cañas que haría las veces de techumbre, siempre plana, lo que les diferencia de los posteriores
tholoi micénicos, en los que se incorporará como gran novedad la cubierta en forma de cúpula.

Los primeros tholoi hallados en Mesara eran enterramientos colectivos cuya agrupación hace pensar
en la posibilidad de que estuviesen destinados a miembros de alguna familia o clan, si bien los tholoi podían
aparecer también aislados o formando agrupaciones de varios a modo de cementerio. Es representativo de
esta tendencia el conjunto de Archanes, al sur de Knossos que incorpora una novedad: a aparición de un
pasillo de acceso, denominado dromos, que conducía a la cámara sepulcral, el cual se mantuvo a lo largo del
Minoico Reciente en la isla de Creta, haciendo asimismo su aparición en los tholoi más antiguos de la cultura
micénica.

En Micenas la tipología funeraria de la tumba tipo tholos adquiere su forma más elaborada y
acabada, convirtiéndose en prototipo de tumba principesca y en signo distintivo de la arquitectura micénica,
por las características y calidad del espacio interior conseguido, por el empleo de nuevas técnicas
constructivas en los diversos componentes de su estructura y por la monumentalidad que se confirió a la
edificación.

Precedentes: Se contempla la posibilidad de que los tholoi de la Grecia Continental puedan derivar
de los tholoi minoicos: sin embargo, la diferencia fundamental en el sistema de cubrición y en el empleo de
técnicas constructivas lleva a cuestionar esta teoría, planteando la posibilidad de que el tholos micénico
proceda en realidad de la consolidación y monumentalización de las tumbas que ya existían en la Grecia
continental, o de que consista en un logro específico de la arquitectura micénica.
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EL TESORO DE ATREO

El prototipo de los tholoi es el llamado Tesoro de Atreo, ubicado en las afueras de la ciudad de
Micenas y datado entre el 1350-1300 a.C.

Se trataba de una tumba real, a la que Schliemann identificó con la


tumba del mítico héroe que lleva su nombre. Su estructura se componía de
tres partes: el pasillo o corredor de acceso, - dromos-, la puerta de entrada a
la cámara –stomiom- y la cámara sepulcral. El corredor o dromos, de 36
metros de longitud por 6 de anchura, tallado a cielo abierto en el flanco de
la colina y bordeado por dos muros de grandes bloques regulares,
perfectamente colocados y aparejados, desemboca en el stomiom o entrada
monumental, de 10’5 metros de altura y rematada por un dintel monolítico,
es decir un gran bloque de piedra coronado por un triángulo de descarga.

La puerta fue dignificada con la incorporación de dos grandes


semicolumnas de piedra roja y verde con relieves en el fuste, en las que
también había placas labradas con motivos geométricos y relieves de toros.

La cámara se hallaba excavada en la falda de una colina cuya altura


llegaba hasta el dintel de la puerta, y su espacio estaba destinado a albergar el cadáver del difunto ataviado
con su ajuar personal. La cámara consistía en un espacio circular de 14’5 metros de diámetro cubierto por
una falsa cúpula realizada a través de hiladas anulares y regulares de piedras dispuestas en posición
horizontal, las cuales estrechaban su diámetro interior hasta cerrarse en la parte superior, descargando sus
empujes verticalmente. Los grandes bloques de piedra afinan sus perfiles a medida que aumenta la altura,
ajustándose unos a otros para formar la cúpula.

El recubrimiento exterior que adoptaba un perfil troncocónico muy característico de la tipología,


desempeñaba un papel importante en el sistema de construcción del tholos, pues en parte su estabilidad
dependía de los materiales que cubrían la cúpula. La cuestión es que para ir elevándola se iban construyendo
terraplenes alrededor, de modo que poco a poco iba quedando enterrada sometida a una presión
homogénea en todo su espacio, que garantizaba la consistencia de la construcción.

Planta y alzado del Tesoro de Atreo

Junto a este tholos se encontró el de Clitemnestra (1220 a.C.) posiblemente la tumba de


Agamenón. Esa tipología también fue utilizada en otros lugares de la Grecia Continental, aunque es el Tesoro
de Atreo donde alcanzó mayor monumentalidad.

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2. LAS TUMBAS DE CÁMARA

Los primeros ejemplos están documentados en la isla de Creta durante el Minoico Medio,
generalizándose como forma de enterramiento durante el Minoico Reciente. También en esa modalidad
encontramos la existencia de un pasillo de entrada o dromos que se iba estrechando a medida que
avanzaba, desembocando en una puerta de acceso o stomiom que se abría a una cámara funeraria de planta
rectangular o circular en la que se depositaba un pithoi o caja del difunto. En este caso, sin embargo, la
techumbre era plana o ligeramente abovedada.

Durante el periodo de los Segundos Palacios este tipo de tumba adquirió un gran desarrollo,
complicándose sus espacios y ganando en monumentalidad. Ej: “Tumba del Templo” y “Tumba Real”
construidas en las proximidades de Knossos. La Tumba del Templo es una tumba de cámara excavada en la
roca compuesta de dos pisos. En el inferior una pequeña estancia con la cubierta soportada por dos pilares,
daba acceso a otra sal, la cámara sepulcral propiamente dicha, que era de planta rectangular y apoyaba
sobre un pilar en uno de sus extremos. Sobre la sala de acceso se levantaba un segundo piso que permitía
disponer de una nueva habitación destinada a alguna ceremonia religiosa o relacionada con el rito funerario.

La Tumba Real era más monumental y se componía de un pasillo con nichos excavados a ambos
lados, que desembocaban en una gran cámara rectangular. Su planta y características recuerdan a algunas
tumbas cámaras edificadas anteriormente en Micenas.

La tipología de tumba cámara también tuvo importante presencia en la arquitectura micénica,


siguiendo un esquema tipológico similar: la tipología se ceñía habitualmente al esquema tripartito dromos-
stomion-cámara sepulcral, aunque con variedades referidas al número o forma de las cámaras. Las había de
forma rectangular, circular y oblonga; de una sola cámara o de varias, destinadas probablemente al
enterramiento de clanes familiares. Destacar la singularidad de la “cámara pintada” de Tebas, compuesta de
dos pasillos o corredores de acceso paralelos y dos cámaras unidas y comunicadas a través de una puerta,
estando toda la superficie decorada con pinturas al fresco. Esas tumbas se pueden considerar un precedente
e los enterramientos tipo tholos que se desarrollarán en la Grecia continental.

3. LAS TUMBAS-CASA DE LA CULTURA CRETENSE

Durante el Minoico Antiguo aparece en Creta la tipología de la tumba-casa, forma de enterramiento


habitual en la zona norte y este de la isla. Estas tumbas imitaban tanto la estructura como la estética
constructiva de las casas cretenses, realizadas con piedra, adobe y madera, incorporando a veces elementos
arquitectónicos: pilares, corredores,…. Dentro de esta tipología existen variedades: un edificio de planta
rectangular con cámaras largas y estrechas y otra en que las cámaras eran cuadradas u oblongas.

Esta tipología se empleo también durante la época palacial, en el Minoico Medio e incluso se ha
hallado un ejemplo durante el periodo Neopalacial en la ciudad de Mochlos.

4. LAS TUMBAS DE FOSA EN MICENAS

En el periodo de transición entre el Heládico Medio y el Heládico Reciente surgen en la Grecia


continental las tumbas de fosa, considerados como la forma de enterramiento propia de los reyes o la clase
aristocrática, por los ajuares hallados. Los ejemplos más representativos son los Círculos A y B de Micenas,
que reunían un conjunto de tumbas de fosa de gran importancia ubicada en el exterior de la ciudad.

El Círculo A, descubierto en 1876 por Schliemann, se componía de seis tumbas, probablemente de la


élite gobernante, y quedó englobado en el perímetro de la ciudad de Micenas cuando se ampliaron sus
fortificaciones hacia mediados de s. XIV .C. Fue entonces cuando las tumbas de ese conjunto fueron
rodeadas de una doble fila de estelas dispuestas en círculo.

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El Círculo B, hallado en 1951 por Blegen, es más antiguo que el anterior. En él se encontraron 24
tumbas datadas entre 1650-1550 a.C.

Ambos presentan la misma estructura, un pozo rectangular de unos 4-5 m. de profundidad excavado
en el suelo, recubierto por mampostería con pequeñas piedras y adobes, cubriendo el suelo con guijarros.
Sobre este lecho se situaba el difunto cubriendo su cara con máscaras de metal y rodeado por su ajuar
funerario. Tras el ritual, la tumba era sellada con una cubierta de ramas y barro sobre la que se echaba tierra,
formando un montículo sobre la que se situaba una estela de piedra con inscripciones. Estas tumbas fueron
reutilizadas, hacia 1500 fueron abandonadas y sustituidas por la tumba tipo tholos.

Doble encintado del Círculo A

Máscara de Agamenón hallada en el Círculo A

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