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SUMARIO – SHIKAMARU HIDEN

Preguntándose desde cuándo no ha dicho “Es problemático”… Dos años desde la gran guerra
Shinobi, como una figura central en Konoha, Shikamaru a pasado día a día ocupado. Un día,
recibió un informe de que en todas partes, un gran número de shinobi desaparecieron. El
destino de los shinobi desaparecidos es la enigmática Tierra del Silencio (Shijima no Kuni).
¿Quién los está llevando? Como un shinobi, un adulto, y en defensa de algo que lo ha estado
molestando; será una batalla de Shikamaru contra la sombre de una nueva era.

Capítulo 1

Konoha

¿Desde cuando deje de decir que las cosas eran problemáticas…?

Ese era el pensamiento que cruzo por la cabeza de Shikamaru mientras observaba el cielo azul.
A pesar de que el viento no era muy fuerte las nubes pequeñas se movían una tras otra para
desaparecer de su vista. El estado frustrado del cielo parecía similar al de Shikamaru. El
pensamiento mismo lo hizo reír.

De todos modos, el estada ocupado.

Años después de la Cuarta Guerra Shinobi, el mundo empezaba por fin a ganar estabilidad. La
alianza de los Kages que se creó al iniciar la guerra continuaba hasta estos días y el mundo Ninja
era completamente diferente a lo que era.

La alianza puede haber empezado con cinco villas, pero después de la guerra, países pequeños
empezaron a participar en la alianza. Todo llego a punto que se tuvo que crear una Unión de
Shinobis, una en donde se involucra a cada Shinobi de cada nación participante. Los contratos
que se habían realizado individualmente por las aldeas, anteriores a la existencia de la Unión,
ahora se estaban llevando a la Unión de Shinobis colectivamente. Cada aldea que participaba en
la unión tenia un representante para discutir los contratos tomados. De esta manera el equilibrio
del trabajo entre las aldeas estaba garantizado, las diferencias entre las aldeas fue revisada y el
mundo Shinobi finalmente pudo saludar a la era de paz con los brazos abiertos.

“Haaa…” La vista de Shikamaru se perdió en el cielo. Su espalda esta completamente agradecida


de poder estar recostada en la frescura del suelo de piedra que le beneficiaba, si se quedaba así
probablemente terminaría cogiendo un resfriado. Pero el tenía sus razones para levantarse. El
trabajo estaba esperando por él. Tanto trabajo no era divertido. Fue solo por que Shikamaru
tenia la intención de un corto descanso que se permitía a él mismo el poder holgazanear por
una tarde así, para empezar. Pero el sabía que en el momento que se sentará su mente entraría
en el modo de trabajo. Y cuando eso pasará Shikamaru sabía perfectamente que no tendría
oportunidad para descansar así otra vez. Por eso, se rehusaba a moverse a pesar del frió, se
empeño tercamente en descansar todo el tiempo que pudiera. Hasta que alguien lo encontrará,
Shikamaru no tenía intención alguna de moverse ni un centímetro de su lugar.

Este lugar era el techo de la Residencia del Hokage. En donde se podía ver las generaciones de
las caras de los Hokages grabadas en la montaña paralelo al techo en donde Shikamaru estaba
recostado. En orden hacía la izquierda, estaba la primera generación Hahirama, después su
hermano Tobirama. Después el Tercero que había muerto durante el intento de Invasión de
Orochimaru hacia Konoha, Hiruzen, y después el “relámpago amarillo de Konoha” Namikaze
Minato. El Quinto Hokage que era una leyenda junto con Jiraiya y Orochimaru, uno de los tres
Sannin, Tsunade. Hay estaban todos los antiguos Hokages. Ahora también, la cara del hombre
que era el actual Hokage podría ser encontrada grabada a lado de la Tsunade.

Un par de ojos dormilones asomándose por de bajo de mechones también como el puente de
la nariz, mientras que el resto de los rasgos bien definidos estaban escondidos debajo de una
mascara.

El Hokage símbolo de Konoha. Era una posición que no se podría obtener a menos que fueran
reconocidos por todos los Shinobis de la aldea. A pesar de que se suponía que era la cara era ese
símbolo, de ser tallado en la montaña como una conmemoración, tenía aún la mitad de su cara
oculta debajo de la mascara… Hatake Kakash. Ese era el nombre del actual Hokage.

El maestro de las dos personas que habían liderado el camino a la victoria durante la guerra, no
había ninguna persona en el Mundo Shinobi que no conociera sus nombre. Shikamaru por otro
lado conocía a ambos personalmente y la personalidad de sus estudiantes, esta lejos de ser
estrellas. Había fans que adoraban y adulaban a los tres, diciendo que eran “héroes de leyenda”
pero en realidad ninguno de los tres eran del tipo que encajara en el termino “leyenda”. Kakashi
ciertamente un hombre que durante una crisis no pierde la calma, en su día a día era un adulto
bueno para nada que tiene ganas de no hacer nada. Los otros dos héroes tenía un problema
muy similar. Uno era un completo idiota y el otro, abismalmente terco. Era por que el resto del
mundo no sabía de su lado sin esperanzas, los tres eran aclamados como “leyendas vivientes”.

“¿Qué estoy haciendo?” Eran las palabras que salían de la boca de Shikamaru sin ni siquiera
pensarlo. El mismo era el tipo de persona que nunca se convertiría a nada cercano a un héroe.
El no quería serlo en primer lugar.
Si decías que él era un Ninja que había practicado vigorosamente para incrementar su ninjuntsu,
estabas equivocado. El ciertamente nunca pensó en estudiar para ser un Ninja médico y
convertirse en un respaldo de vanguardia, tampoco. Si tu decías que el quería convertirse en un
alto puesto en los encriptadores o como médico, estabas completamente equivocado. Él solo
quería que todo fuera normal. Ese era el sueño de Shikamaru. El quería ser un Ninja promedio,
con un trabajo promedio, un matrimonio promedio, una esposa promedio con quien tener hijos
promedio y poder envejecer de una manera promedio. Bueno todo tiene que terminar un día.

¿Había mayor felicidad que en un plan así? No lo creo. En días con buen tiempo podías estar
recostado observando el cielo, viendo pasar las nubes y que ellas se lleven tus pensamientos. En
días lluviosos, tener las piezas de shougi como compañeras era más que suficiente. No habría
presión acerca de las expectativas de las personas, ni tampoco estrés. ¿No era eso una vida
fabulosa?

“Haaa…” Fue un profundo suspiro, emitido desde el fondo de su estómago. El bastardo que se
hacía llamar “realidad” era un oponente realmente muy fuerte. Si la pelea fuera tan siquiera
con un ser humano, esta terminaría en algún punto. Incluso si la persona fuera un Dios, hasta
ellos tienen debilidades. Durante la guerra sus enemigos era abominadles y aún así todos los
Shinobis habían unido sus fuerzas y ganaron, no es así? Tu puedes ganar a un oponte cuando
esta enfrente de ti. Sin embargo… La realidad como oponente, sin un cuerpo al cual nunca
puedes vencer. No importa cuanto deseara y esperará otras cosas, la realidad lo seguía
mandando al destino que él no quería. Shikamaru, nunca deseó mas que nunca ser alguien
promedio, ahora el era alguien en la Unión Shinobi y no podría hacer nada.

Tenía demasiado trabajo. Todos los puestos de trabajo que asumen los Señores feudales y los
ciudadanos de cada nación tenían que clasificarse de la A á la D, y las características de cada villa
eran tomadas en cuenta, para saber cual era la mas compatible para el trabajo y después se
consultaba con los jefes de la Unión y para terminar con la aprobación de los Kages. Ellos lo
utilizan para todo, hasta el punto en que incluso terminó siendo un socio de Shougi para el viejo
Tsuchikage.

“Shikamaru de la Unión Shinobi de Konoha.” Había personas que lo llamaban así ahora. A pesar
de que Shikamaru no quería resaltar, aunque él no quería éxito en cualquier cosa, aunque haya
peleado y peleado contra esto, todo lo empujo hasta que dar por encima de los demás.

Su primer error, cuando tuvo el ascenso en los exámenes Chunnin. Los exámenes Chunnin,
iniciado por los pueblos de los Cinco Kages y que incluye incluso a genins de otros países
pequeños. En el medio del caos creado por el ataque de Orochimaru y la muerte del tercero, por
alguna razón Shikamaru fue promovido a Chunnin. Entre todos los participantes el fue el único
en pasar el examen. Era el tipo de situación en la que Shikamaru sentía que gritar “¿qué has
hecho?“ habría sido más apropiada. Su error fatal estaba en la pelea final, donde los gennin eran
emparejados a pelear unos con otros. Su kagemane jutsu había sorprendido a su oponente, una
atrevida kunochi que lleva consigo un abanico ridículamente grande que crea gigantescas
ventiscas, pero al final de la batalla fue Shikamaru quien tiro la toalla. Fue la rendición quien
tuvo mayor reconocimiento.

Ser un Chunnin incluye ser un líder. Es por eso que la habilidad de analizar la situación es muy
importante. Los examinadores aprobaron la decisión de Shikamaru y le dieron la puntuación
más alta. Fue una evaluación muy mal recibida. El examen era algo que no estaba en los planes
de Shikamaru, el se vio forzado a participar por la insistencia de su maestro Sarutobi Asuma. El
no tenía intenciones de semejante evaluación, no tenía el mas mínimo deseo tampoco. Pero la
realiadad llevo a Shikamaru a convertirse en un Chunnin y a que todos en la aldea lo vieran con
ojos diferentes. Y desde entonces, el plan de vida de Shikamaru había comenzado a deslizarse
fuera de su alcance.

Cuando Sasuke dejo la villa, Shikamaru lidero el equipo, en el cuál junto con sus compañeros lo
traerían de regreso, después de eso se le dio la mayoría de las misiones de todos sus
compañeros. Se resistió y protestó, pero la realidad seguía trayendo Shikamaru más y más alto
en rango.

Desde la Cuarta Guerra Mundial Shinobi … que había sido hace dos años. Shikamaru tenia ahora
19 años. Era una edad en donde ya no podía ser llamado un niño. Se preguntó qué tan
agradecido se debe ser para la gente que espera grandes cosas de ti. ¿Era ser alguien que otros
dependían realmente un logro tan maravilloso? La respuesta fue sin ser dicho. Había un claro
ejemplo de esto, Naruto, un amigo de Shikamaru, cuyo deseo era que todos lo vieran en su villa,
mas no como él héroe del mundo Ninja.

Shikamaru sabía muy bien que la gente que vive cosas que terminan haciendo que necesites de
alguien mas. Es por eso que a pesar de sus dudas, no se sentía ningún sentimiento de odio como
"si sólo no existieras” hacia las personas que dependían de él. Y no importa que el estuviera en
contra de la idea de ser necesitado, él nunca decía que no una misión.

Habían pasado 19 años desde que había nacido en este mundo, y sin embargo, él ya tenía tantas
obligaciones y enredos que se había conseguido verse envuelto. El grupo que intento tomar el
mundo, Akatsuki, había matado a su maestro Asuma. La novia de Asuma, Kurenai, estaba
embarazada de Asuma. Ese niño ahora tenía dos años de edad. Su nombre era Mirai. Se había
convertido en el maestro de Mirai… era una promesa que absolutamente tenía que seguir.

El padre de Shikamaru, Shikaku, había tomado la tarea de ser el principal estratega de la Alianza
durante la cuarta guerra. Cuando Obito uso el poder destructivo del Diez colas para destruir el
cuartel de la alianza, su padre había muerto junto con el padre de Ino, Inoichi. Incluso ahora,
las ultimas palabras de su padre y del padre de Ino, sonaba con mucha claridad en los oídos de
Shikamaru. “Siempre estaremos contigo. Nunca olvides eso.” Convertirse en un gran hombre
como su padre… fue una promesa que había hecho al hombre que había ayudado a traerlo a
este mundo.

Y luego estaba… Naruto. Honesto hasta la exageración, el héroe Shinobi quien creía de todo
corazón que se convertiría en Hokage, quien nunca dudo de eso en ningún momento. Durante
la pelea con el Diez colas, Shikamaru estuvo al borde de la muerte. Mientras estaba siendo
sanado por Sakura, Shikamaru tuvo el pensamiento de: “Nadie será mejor consejero que él…” Si
Naruto se volvía Hokage, Shikamaru se volvería su mano derecha. Fue un sueño.

El tenía demasiadas obligaciones, no quería ni contarlas. No había ningún error era esa misma
fuerza que lo seguía empujando. Era algo bueno que necesitada, y que debería estar agradecido
por la opinión de todos de lo que le permite vivir como él.

El debería estar agradecido pero… Se cansaba a veces. El Shikamaru real no era la persona que
todos creían que era. El verdadero Shikamaru creía que todo era problemático, quien deseaba
una vida normal. El tipo de hombre que podía ser encontrado en cualquier parte. Y las
expectativas de los mayores, solo lo hacían querer huir. Ese era el verdadero hombre que era
Nara Shikamaru.

En los viejos días, todos sus compañeros habían comprendido plenamente lo lleno de quejas
que era, lo mucho que no tenía ganas de lograr cualquier cosa. Desde cuando dejaron de
comprenderlo? Desde cuando el dejo de decir que era problemático? Lógicamente ambas cosas
habían empezado al mismo tiempo.

“¿Cuando empezó…?”

Mientras miraba hacia las nubes, profundas arrugas vinieron a la frente de Shikamaru. Sus ojos
se entrecerraron mientras pensaba, hasta que solo podía ver muy poco del cielo. Un halcón
entró en su línea de visión… El halcón volaba desde el Oeste, donde las partes del cielo ya
comenzaban a teñirse de un color rosa claro por la puesta del sol. Extendió sus alas y poco a
poco empezó a dar vueltas. Shikamaru pasó a estar justo en el centro de las vueltas del halcón.
No… la cosa correcta sería que el halcón volaba en círculos alrededor de la Residencia del
Hokage. Shikamaru no se limitó a sentarse. Si no que saltó para ponerse de pie.

Su mente que había estado en lo profundo, tan profundo como el mar… y sus ojos se clavaron
en el halcón, no parpadeando en ningún momento. Negro… El halcón estaba en un tono tan
negro, que podría haber sido pintado con tinta. No, lo que realmente era un halcón pintado con
tinta. Imitación de Imagen Súper Bestias… el jutsu de Sai.
Sai fue la persona quese unió a Naruto y Sakura al equipo 7 como remplazo del desaparecido
Sasuke. Su especialidad es el jutsu Imitación de Imagen Súper Bestias, pintando animales con
tinta se les da vida y movimiento. El halcón que volaba arriba de Shikamaru era sin duda de Sai.
“Por fin viene…” En el campo de visión de Shikamaru, pudo ver al halcón detenerse de estar
dando vueltas en círculos y empezar a descender. Shikamaru corrió hacia las escaleras que
bajaban desde el techo. Tan pronto como llegó a la parte inferior de los escalones, estaría en la
oficina del Hokage. El halcón definitivamente estaba yendo allí. Abrió la puerta sin molestarse
en tocar.

“Oh, Shikamaru” Era Kakashi quien hablo. Estaba parado detrás del escritorio, que estaba
repleto de pilas de libros, documentos y un pergamino abierto que había estado leyendo.

“¿El halcón de Sai acaba de…?”

“Así es” Kakashi se volteó hacia Shikamaru para poder verlo. Las frases desordenadamente
escritas en el pergamino revoloteaban en la vista de Shikamaru. Parecía un mensaje escrito
apresuradamente.

“La situación parece más grave de lo que creíamos.” La mirada de Kakashi se reunió con la de
Shikamaru mientras hablaba, la mirada en sus ojos era aún más solemne de lo que Shikamaru
había temido que sería. Incluso la forma vaga de costumbre de decir las cosas había sido
sustituida por completo por un tono sombrío. Toda actitud de Kakashi le estaba dando una
terrible sensación de aprensión.

Los ojos de Shikamaru siguieron la escritura en el pergamino. Si bien la mayor parte del mensaje
fue escrito con una delicada escritura muy pequeña, de un pincel fino, la última frase solo se
destacó, gruesa y violentamente escrita:

“Ya no sé quién soy.”

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