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Mapas mentales: un arma secreta

desconocida a la hora de estudiar


Por
Jose Mendiola
-
14 noviembre, 2017

Se acercan los parciales o los exámenes finales y hay que comenzar a planificar e
‘hincar los codos’. Ahora bien ¿por dónde empezar?
Arrancar a estudiar no siempre resulta tan fácil como abrir el temario y aprender el
contenido de memoria; el cerebro humano retiene con gran facilidad lo que
comprende, y por este motivo, antes de ponerse a memorizar como un autómata un texto,
puede resultar más conveniente comprenderlo. Y es aquí donde los estudiantes encontrarán
una poderosa arma en los mapas mentales.

¿Qué es exactamente un mapa mental?


Aunque la denominación pueda asustar en un inicio por resultar algo complejo, se trata
simplemente de una representación gráfica de una idea que tenemos en el cerebro. Un
mapa mental puede consistir en algo tan sencillo como garabatear algún proyecto en una
servilleta de papel en un bar, y aunque este hecho pueda parecernos inocente, alberga un
gran potencial, o como Tony Buzan explicó, un mapa mental es “una llave universal que
nos permite desplegar todo el potencial del cerebro”. La mención a Buzan no es gratuita
y es que se le atribuye ni más ni menos la autoría de los mapas mentales.
Una idea central como origen de todo
El mind map cumple una triple función: dispara la creatividad, desbloquea el arranque a la
hora de estudiar y aumenta la retención de lo representado. ¿Cómo tiene lugar este triplete
de virtudes para un estudiante?

 Dispara la creatividad: si el alumno se enfrenta a un trabajo o proyecto, deberá


documentarse bien, pero sobre todo deberá dar una orientación al mismo. Un mapa
mental no es sino una sucesión de ideas sueltas a las que posteriormente les damos un
significado y como en la fase creativa estas ideas nacen ‘sueltas’, es más probable que no
descartemos ninguna. Aquí, las probabilidades de ser creativo se disparan.
 Desbloquea el arranque a la hora de estudiar: Imaginemos que el alumno se prepara
de cara a un examen en concreto. ¿Por dónde empezar? La opción más sencilla puede
resultar la temporal: comenzar el temario de inicio a fin; sin embargo, este orden nos
obliga a aprender también la jerarquía (contenido del capítulo 1, 2… etc.). El mapa
mental nos permite partir de una idea base, por ejemplo, la Reconquista (si es lo que
estamos estudiando), y en torno a ella ir anotando toda una serie de hechos que
consideremos importantes. Sin darnos cuenta, hemos desbloquear el inicio y estamos ya
estudiando.
 Aumenta la retención de lo representado: tal vez esta sea la faceta más interesante para
el alumno de los mapas mentales. La representación gráfica de una idea hace que sea más
fácil memorizarla, y es que el dicho “una imagen vale más que mil palabras” alcanza su
máxima expresión en los mapas mentales.
Cómo crear un mapa mental
Sorprendentemente, confeccionar un mapa mental resulta mucho más fácil de lo que
pensamos, y en pocos segundos podemos crear el nuestro siguiendo estos sencillos pasos:

 Redactar una idea central en un papel en blanco (mejor si lo colocamos en apaisado).


La idea puede consistir desde un tema que tengamos que estudiar, hasta las próximas
vacaciones. Colocar esta idea en el centro tiene una justificación: permite que nuestro
cerebro añada conceptos a los lados. Resulta mucho más efectivo si la idea la
acompañamos de un dibujo (una sombrilla, por ejemplo, si el proyecto son las
vacaciones), mucho más fácil de recordar que un texto.
 Comenzar a anotar ideas sueltas alrededor de esta idea central; esta es la fase crítica
de los mapas mentales, ya que con este brainstorming damos rienda suelta a nuestra
creatividad. Si se trata de estudiar, anotaremos los hechos relevantes de la materia de
forma desordenada y en el orden que consideremos.
 Unir todos los elementos con flechas, una fase en la que ya por fin, pondremos un poco
de orden a todo lo representado. Aquí ya estableceremos una jerarquía final que nos
permitirá memorizar todo de una forma más sencilla; el uso del papel aquí resulta ya un
poco engorroso, pero por fortuna, existen multitud de apps y plataformas que permiten
hacer, deshacer, crear y borrar conceptos hasta dar con un mapa definitivo.