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Para comprender lo antes dicho, examinemos el concepto de estructura social.

Gino
Germani, sociólogo argentino contemporáneo, le define someramente como: “conjunto
de partes o aspectos interrelacionados entre sí, que forman la sociedad”. Dicho concepto
fue introducido por el alemán Georg Simmel, a finales del siglo XIX y por Ferdinand
Tönnies.

La actividad humana, en su totalidad se denomina, mundo socio – cultural y se constituye


por tres elementos básicos que son: sociedad, cultura y personalidad.

La personalidad es una estructura mental del individuo que se expresa en actividad social
y cultural; a su vez, cultura, antropológicamente hablando, es todo lo realizado por el ser
humano, su pensamiento y modo de proceder que caracterizan a una sociedad o época
determinada. Así las cosas, la cultura puede ser material o inmaterial; tangible o no
tangible. Como ejemplo de lo primero tenemos obras de arte, un libro, edificios, en fin.
De lo segundo, las normas, valores, religión, conocimientos, que por supuesto se
materializan en obras, pero que en su esencia son inmateriales. Por último, sociedad es el
conjunto de personas que portan elementos culturales comunes en razón de haber
adoptado como suyas las normas, principios, valores y creencias de su época.

Lo expuesto, nos permite concluir que la estructura social es una población con una
organización y tecnología que vive y se desarrolla en un ambiente. De manera simplista
puede definirse como “organización del sistema”.
La palabra estructura se aplica a las partes y al todo, a lo particular y a lo general; a la
sociedad nacional y a la sociedad global. En ese sentido, al analizar una sociedad de
manera estructural se deben distinguir sus dimensiones, como las siguientes: institucional,
demográfica, ecológica, étnica y además, el sistema de estratificación social.
Análisis estructural de la sociedad
1.- Dimensión étnica
Analicemos primeramente, la dimensión étnica, ésta, como estructura social, se
constituye por grupos que tienen orígenes étnicos diferentes. No importa los rasgos
físicos, sino los culturales. Cada grupo se percibe y es percibido como portador de una
cultura que le hace diferente a los demás. La dimensión étnica, adquiere importancia
sociológicamente hablando, desde el momento en que las etnias son consideradas como
tales, por sí mismas y por la sociedad. En algunos países de América las etnias han
cobrado verdadera importancia, al punto que por ejemplo, en Guatemala, una mujer de
origen maya, ha recibido reconocimientos de carácter internacional, entre ellos, el Premio
Nobel de la Paz, en el año de 1992; es más, en 2007, se anunció que aspiraba postularse
como candidata a la presidencia de esa república.
2.- Dimensión institucional
En segundo lugar tenemos, la dimensión institucional; estructura social que es vista como
un conjunto de normas que se interrelacionan entre sí, y que se vinculan con actividades
humanas y con el grupo humano que practica esas normas; se incluye en esta dimensión,
elementos materiales que expresan valores que permiten la realización de las actividades
antes dichas. Una institución de gran importancia dentro de esta dimensión es la familia,
que representa la unidad fundamental de la sociedad. Las actividades familiares son
regidas por un conjunto de actitudes, sentimientos, costumbres; éstos, son orientadas por
valores. Dentro de la familia, además, existe un comportamiento regulado, que fija roles
u obligaciones; pero además, determina estatus o posición dentro del grupo. La normativa
representa lo inmaterial. Sin embargo, para que la institución funcione es necesario que
cada miembro internalice el conjunto de valores, principios, conocimientos y creencias
de su familia. La incorporación de los elementos anteriores, a la estructura mental del
individuo, permitirá un comportamiento espontáneo en consonancia con la normativa de
grupo. La internalización de la normativa, requiere de motivación, entendida como un
deseo de obrar, respetar y cumplir; o como deber moral. Ahora bien, no debe creerse que
toda norma se internaliza, pero una organización social funciona básicamente sobre
normas internalizadas; es decir, las órdenes para actuar deben emanar de la conciencia
individual.
Por otra parte, el lado material de la familia está compuesto por elementos como la
vivienda, el menaje del hogar, entre otros. Necesarios todos, para su funcionamiento.
La dimensión institucional en estudio, llamada con cierta frecuencia por los sociólogos
como “organización social”, está no solamente formada por la familia, se analiza nada
más ésta, por ser el núcleo; sin embargo, existen instituciones políticas, económicas,
religiosas, educativas, culturales, en fin.
3.- Dimensión demográfica
En lo que se refiere a la dimensión demográfica, diremos que es la estructura social desde
la óptica de la cantidad de individuos de una sociedad; por tanto, se considera el volumen
numérico en razón del sexo, edad, estado familiar, ocupaciones, nivel educativo; pero
además, tasas de natalidad, mortalidad, migración interna y externa, morbilidad,
urbanización, entre otros.
4.- Dimensión ecológica
Por otra parte, la dimensión ecológica implica la estructura social, vista desde la manera
en que la población es distribuida sobre la superficie de una región determinada, en
relación con el entorno. El estudio de la dimensión demográfica y ecológica, permiten
descubrir, además, el tipo de organización social o estratificación que caracteriza a una
sociedad determinada.
Origen del concepto estratificación
Surge así, el estudio de la estratificación social. Si bien es cierto, el término fue
originalmente utilizado por la geología, se adoptó en sociología aproximadamente por el
año 1940. Sociólogos y antropólogos coinciden en concluir que todas las sociedades a
través de la historia se hallan estratificadas. Ahora bien, algunos opinan que las primitivas
carecían de estratificación. En esto último es necesario reflexionar, porque no existe
sociedad sin organización y ésta requiere de ciertos elementos que comportan quiérase o
no una clasificación de roles, que obviamente conduce, a la adopción de un status
particular según su función. Que a lo mejor no se encontraban plenamente definidos,
bueno podría ser; sin embargo, el caso es, que no existe sociedad sin estratificación.
Contrario sensu, sin sociedad no hay estratificación. Desde el momento en que los seres
humanos interactúan se vuelve necesario algún tipo de organización. Creo que
primitivamente, la fuerza bruta fue el elemento predominante que concedió privilegios a
unos sobre otros.

Sabemos que universo, puede definirse como la “unidad de lo diverso”; lo que significa
presencia de clases, es decir, un sistema de clasificación; por supuesto, no estoy
enfocando tal aseveración desde el punto de vista del “darwinismo social” o del
“determinismo de clase”. Lo importante, en todo caso, es comprender que en la naturaleza
existe una diferenciación de individuos, lo que resulta necesario para la misma
supervivencia. Los humanos no somos homogéneos, como tampoco los grupos.