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ORIENTACIONES PARA EL ESTUDIO DE LOS

CONTENIDOS DE LA ASIGNATURA
ETNOGRAFÍA Y PRÁCTICAS INTRODUCTORIAS AL
TRABAJO DE CAMPO II
Ángel Díaz de Rada

Segundo Curso del Grado en Antropología Social y


Cultural
Segundo Semestre
Facultad de Filosofía
UNED
2

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para trabajar con este documento
en su formato electrónico (PDF)

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atrás. Mientras lee el texto puede hacer click sobre
los elementos resaltados en azul para desplazarse a
sus contenidos. Utilice el botón “Vista anterior” para
retornar a la página donde dejó la lectura
3

ÍNDICE DE ESTAS ORIENTACIONES

PULSE CON EL RATÓN AQUÍ ANTES DE EMPEZAR

INTRODUCCIÓN

¿CÓMO USAR ESTAS ORIENTACIONES?

¿CÓMO ESTUDIAR ESTA ASIGNATURA?

EVALUACIÓN

MUY IMPORTANTE: EN ESTA ASIGNATURA USTED DEBE


ESTUDIAR “PARA EL EXAMEN”

CONSEJOS PARA TRABAJAR LAS LECTURAS ETNOGRÁFICAS

LO QUE TIENE USTED QUE HACER EN ESTA ASIGNATURA

TEMA 1. LAS CATEGORÍAS EPISTEMOLÓGICAS QUE ORIENTAN LA


PRÁCTICA ETNOGRÁFICA

Lectura obligatoria
1. Contenido fundamental
2. Líneas argumentales
3. Glosario
4. Cuaderno de prácticas
4.1. Ejercicios de evaluación continua

TEMA 2. EL DISEÑO DE LOS PROYECTOS ETNOGRÁFICOS

1. Instrucciones para el estudio de los Temas 2 al 7


2. Haga ahora una primera lectura del texto obligatorio del tema
3. Si ya ha hecho esa primera lectura del texto obligatorio...
4. Cuaderno de prácticas
4.1. Ejercicios de evaluación continua
4.2. Un proyecto de investigación etnográfica viable con su
base conceptual. Ejercicio a presentar como parte del
examen. Primer paso

TEMA 3. CAMPO: LUGAR Y TIEMPO. AGENTES Y SUJETOS

1. Haga una primera lectura de los textos obligatorios del tema


2. Si ya ha hecho esa primera lectura de los textos obligatorios...
3. Agente y sujeto
4. Representatividad en una muestra aleatoria y en una muestra
teórica
5. Cuaderno de prácticas
4

5.1. Ejercicios de evaluación continua


5.2. Un proyecto de investigación etnográfica viable con su
base conceptual. Ejercicio a presentar como parte del
examen. Segundo paso

TEMA 4. OBSERVACIÓN

1. ¿Cómo sacar partido a El taller del etnógrafo?


2. Haga ahora una primera lectura del primer texto obligatorio
del tema
3. Si ya ha hecho esa primera lectura del primer texto
obligatorio...
4. Haga ahora una primera lectura del segundo texto obligatorio
del tema
5. Si ya ha hecho esa primera lectura del segundo texto
obligatorio...
6. Cuaderno de prácticas
6.1. Ejercicios de evaluación continua
6.2. Un proyecto de investigación etnográfica viable con su
base conceptual. Ejercicio a presentar como parte del
examen. Tercer paso

TEMA 5. DIÁLOGOS Y ENTREVISTAS

1. Haga una primera lectura del primer texto obligatorio del


tema
2. Si ya ha hecho esa primera lectura del primer texto
obligatorio...
3. Haga ahora una primera lectura del segundo texto obligatorio
del tema
4. Si ya ha hecho esa primera lectura del segundo texto
obligatorio...
5. ¿Qué es una situación social en etnografía?
6. Cuaderno de prácticas
6.1. Ejercicios de evaluación continua
6.2. Un proyecto de investigación etnográfica viable con su
base conceptual. Ejercicio a presentar como parte del
examen. Cuarto paso

TEMA 6. DOCUMENTOS

1. Haga una primera lectura del texto obligatorio del tema


2. Si ya ha hecho esa primera lectura del texto obligatorio...
3. ¿Qué es un documento en etnografía?
4. Cuaderno de prácticas
4.1. Ejercicios de evaluación continua
5

4.2. Un proyecto de investigación etnográfica viable con su


base conceptual. Ejercicio a presentar como parte del
examen. Quinto paso

TEMA 7. ANÁLISIS

1. Haga una primera lectura del primer texto obligatorio del


tema
2. Si ya ha hecho esa primera lectura del primer texto
obligatorio...
3. Haga ahora una primera lectura del segundo texto obligatorio
del tema
4. Si ya ha hecho esa primera lectura del segundo texto
obligatorio...
5. ¿Qué designa la palabra analítico en esta asignatura?
6. Cuaderno de prácticas
6.1. Ejercicios de evaluación continua
6.2. Un proyecto de investigación etnográfica viable con su
base conceptual. Ejercicio a presentar como parte del
examen. Sexto paso

TEMA 8. LAS CONSECUENCIAS ÉTICAS DE LA ETNOGRAFÍA


ORIENTADA POR EL CONCEPTO DE CULTURA. UN MARCO GENERAL

Lecturas obligatorias
1. Contenido fundamental
2. Líneas argumentales
3. Cuaderno de prácticas
3.1. Ejercicios de evaluación continua
3.2. Un proyecto de investigación etnográfica viable con su
base conceptual. Ejercicio a presentar como parte del
examen. Revisión.

CLAVES PARA LA CORRECCIÓN DE LOS EJERCICIOS DE


EVALUACIÓN CONTINUA

TEMA 1. Las categorías epistemológicas que orientan la práctica


etnográfica

TEMA 2. El diseño de los proyectos etnográficos

TEMA 3. Campo: Lugar y tiempo. Agentes y sujetos

TEMA 4. Observación

TEMA 5. Diálogos y entrevistas

TEMA 6. Documentos
6

TEMA 7. Análisis

TEMA 8. Las consecuencias éticas de la etnografía orientada por el


concepto de cultura. Un marco general

GLOSARIO
7

LEA ESTAS DOS PÁGINAS ANTES DE EMPEZAR


Estas dos páginas contienen la información práctica más importante que usted
debe tener en cuenta antes de empezar a estudiar esta asignatura. Al abordar
esta asignatura
ES FUNDAMENTAL QUE USTED SE TOME EL TRABAJO CON LA
MISMA TRANQUILIDAD CON LA QUE SE LO TOMÓ EN LA
ASIGNATURA DE PRIMER CURSO
Etnografía y Prácticas Introductorias al Trabajo de Campo I
Debemos a la tutora Begoña Enguix su recomendación de incluir lo que a
continuación va a leer:
Al tomar contacto con los primeros documentos de esta asignatura
(por ejemplo, la Guía General que seguramente habrá leído antes de
hacer la matrícula) habrá notado que la bibliografía tiene más
títulos que en la asignatura de primer curso. Igualmente, la
bibliografía parece mucho más dispersa y desordenada (y, de hecho,
seguramente es más dispersa y desordenada).
La sensación inicial de los estudiantes de esta asignatura es, por
ello, frecuentemente, de temor y desorientación (por usar palabras
suaves). No haga ningún caso de esa sensación y déjese llevar por
este documento de Orientaciones, exactamente como lo hizo en
primer curso. Al estudiar paso a paso la asignatura comprobará
que la lectura de los textos se va dosificando con sentido, y que las
piezas comienzan a encontrar su ubicación (algunas no, claro, pero
eso pasa con cualquier aprendizaje).
En este momento, tenga en cuenta solamente la siguiente
advertencia:
Todo el trabajo en esta asignatura se enfoca a la producción del
ejercicio central que hará durante el curso (análogo al que hizo en
primer curso sobre el Dominio de Acción):
8

LA PREPARACIÓN DE UN PROYECTO DE INVESTIGACIÓN CON SU


BASE CONCEPTUAL.
Todas las lecturas que usted tendrá que hacer serán útiles para ese
propósito práctico. Usted no tendrá que usar ninguna de estas
lecturas como “contenido”, en el sentido tradicional de la palabra
(por ejemplo: como “contenido” a volcar en el examen). El examen
de esta asignatura no contiene, de hecho, ninguna pregunta de las
que suelen llamarse “teóricas”. Como hizo en primer curso (y
todavía más durante este curso) usted sólo leerá con el propósito de
entender lo que lee y usarlo. Ningún estudiante de esta asignatura
usa del mismo modo lo que lee, como por otra parte es lógico. Siga
estos consejos:
1. No se fije ahora —al inicio el curso— en todo lo que tiene que
leer. Limítese a leer lo que se le sugiere en el primer tema. Y vaya
siguiendo lo que se le propone en este documento de Orientaciones.

2. Haga lo mismo tema tras tema. Irá viendo ya a partir del Tema 2
(El diseño de los proyectos etnográficos), que todo lo que va leyendo
puede ayudarle a entender mejor en qué consiste hacer un proyecto
de investigación en etnografía dotándolo de una base cocneptual,
que es la práctica central que tendrá que hacer durante este curso.

3. Conforme avance el curso, intente utilizar lo que va leyendo en


las lecturas para su propia finalidad: hacer el mejor proyecto de
investigación posible, y fundamentarlo conceptualmente. Los
profesores de esta asignatura, como, en general, los autores de
textos, escribimos mucho. Usted sólo tiene que fijarse en lo que le es
útil a usted, en función de su proyecto de investigación.

4. Ahora descanse, y empiece a estudiar con calma y paso a paso.


INTRODUCCIÓN

He elaborado estas Orientaciones con el propósito de ayudarle en el estu-


dio de la asignatura «Etnografía y Prácticas Introductorias al Trabajo de
Campo II». Si usted ha estudiado previamente la asignatura de primer
curso «Etnografía y Prácticas Introductorias al Trabajo de Campo I» (lo
que es muy recomendable), estará ya familiarizado con la forma de estas
Orientaciones, que en general tienen un estilo y una estructura similar.
Como ya hiciera en el estudio de la asignatura de primer curso, siga este
documento de Orientaciones paso a paso. Ello le garantizará la adecuada
comprensión progresiva de los contenidos de la asignatura y le permitirá
optimizar su tiempo de estudio.

Este curso está más orientado que el anterior a los aspectos técnicos de
la práctica etnográfica. Los materiales son más abiertos y el ritmo de
aprendizaje propuesto más dinámico. El planteamiento de esta docencia
le permitirá adentrarse ya con mayor fuerza en sus propias inquietudes
y motivos de investigación, con un sentido reflexivo y crítico. Todavía con
mayor claridad que en el curso anterior, la formación que aquí le ofrezco
se alejará del estudio memorístico de una serie de conocimientos escritos
por el profesor y se aproximará a reforzar su propio uso crítico y creativo
del saber. Este curso tiene un objetivo muy sencillo, que perseguiremos
con tenacidad: conocer en la medida de nuestra posibilidades docentes y
de aprendizaje cómo se hace la etnografía, y qué problemas
fundamentales presenta esta práctica de investigación en ciencias
sociales.

Todo lo que estudió en la asignatura «Etnografía y Prácticas


Introductorias al Trabajo de Campo I» le será ahora de utilidad; pero, tal
y como he planteado esta docencia, espero que no tenga que recurrir a
los contenidos del pasado curso como si se tratase de un repaso. Más
bien, mi pretensión es que usted integre de una forma natural lo
aprendido, al comprobar su efectiva relevancia para el conocimiento que
aquí le planteo. Con todo, en el curso virtual de esta asignatura
encontrará también las Orientaciones para el estudio de la asignatura del
curso anterior, por si tuviera que recurrir a ellas. En un sentido muy
general, por tanto, concéntrese ahora solamente en el estudio de los
materiales de este segundo curso, y recurra a los contenidos del curso
pasado sólo cuando tenga una clara necesidad de hacerlo.

¿CÓMO USAR ESTAS ORIENTACIONES?

Estas Orientaciones están divididas siguiendo los temas del programa.


Este documento ofrece el siguiente contenido:

1. En cada tema encontrará usted la(s) lectura(s) obligatoria(s) que habrá


de estudiar. Esta(s) lectura(s) obligatoria(s) se corresponde(n) siempre
con capítulos íntegros de los siguientes libros:
10

(a) Velasco, Honorio, y Ángel Díaz de Rada, 1997, La lógica de la


investigación etnográfica. Madrid: Trotta.
(b) Merino, Asunción, 2012, Emigración, asociacionismo y retorno
de los españoles en Argentina (ss. XX y XXI). El diseño y la práctica
de su investigación. Madrid: Trotta.
(c) Díaz de Rada, Ángel, 2012, El taller del etnógrafo. Materiales y
herramientas de investigación en etnografía. Madrid: UNED.
(d) Díaz de Rada, Ángel, 2010, Cultura, antropología y otras
tonterías. Madrid: Trotta.

2. En el tema 1 y en el Tema 8, la sección Contenido fundamental incluye


una mención muy breve del contenido temático de cada capítulo.

3. En el Tema 1 y en el Tema 8, le ofrezco a continuación un esquema de


las Líneas argumentales de la lectura obligatoria. En esos dos temas, este
esquema le ayudará a localizar fácilmente lo que los textos dicen acerca
de los asuntos tratados, lo que le será de gran utilidad una vez leído y
entendido el contenido del capítulo. Los números de página que se
indican en esta sección se corresponden con los capítulos de los libros
que usted tiene que leer.

4. El Tema 1 contiene una sección de Glosario. El resto de los temas no


contienen esta sección debido a que los textos de lectura obligatoria han
sido escritos de forma muy clara y concisa. La sección de Glosario incluye
un conjunto de palabras o expresiones que aparecen en el capítulo 7 de
La lógica de la investigación etnográfica que tendrá que leer para el Tema
1, por orden alfabético. Detrás de cada palabra o expresión le señalo la
página del capítulo del libro. Luego le ofrezco una definición de la palabra
o expresión.

Al final de estas Orientaciones, la sección Glosario recoge esas palabras y


expresiones del Tema 1 de este curso, y también el glosario completo de
las Orientaciones del curso anterior. Este Glosario conjunto no sólo
incluye las entradas consignadas en el Tema 1 de este curso, también
incluye palabras y expresiones que se encuentran en estas Orientaciones,
a lo largo de todos los temas, ejercicios y el propio Glosario. Muchas de
las entradas del Glosario van acompañadas de referencias bibliográficas.
Al incluirlas sólo pretendo facilitarle algunas lecturas adicionales que de
ninguna manera constituyen objeto de evaluación de esta asignatura.

A lo largo de estas Orientaciones, esas palabras y expresiones se


presentan como hipervínculos en color azul. Haga click sobre ellas
para ver la definición ofrecida en el Glosario. El Glosario incluido en
estas Orientaciones tiene la ventaja de haber sido elaborado
especialmente para el estudio de esta asignatura. Pero, en
11

consecuencia, no es general Consejos sobre el uso del Glosario


para el ámbito de la Al hacer click sobre los elementos del glosario, el PDF le
antropología social y lleva a la página donde se explica el contenido de ese
cultural, las ciencias elemento. Para algunas palabras o expresiones del
sociales o su metodología. Si glosario, la palabra principal en el glosario (en verde)
puede no coincidir exactamente con la palabra o
necesita hacer uso de expresión sobre la que ha hecho click. Por ejemplo, la
diccionarios especializados expresión “Espacio social” le conducirá a la página
le recomiendo dos: donde se explica el contenido “Entramado
sociocultural”. Tras esta expresión principal, entre
(a) Barfield, Thomas (Ed.), corchetes, aparecen todas las variantes en el texto de
este documento, entre ellas “Espacio social”.
2000, Diccionario de
antropología. Barcelona: El glosario de este documento incluye a su vez, en cada
palabra o expresión, direcciones a otras. Para no
Bellaterra. perderse en el árbol del glosario, siga los siguientes
consejos:
(b) Giner, Salvador, Emilio (a) La primera vez que consulte una palabra o expresión,
Lamo de Espinosa y no vaya más allá. Incluso si le resulta difícil entender
todo el contenido, resista la tentación de continuar. Tras
Cristóbal Torres (Eds.), leer sólo el contenido de esa palabra o expresión, retorne
1998, Diccionario de al punto en el que estaba leyendo.
sociología. Madrid: (b) El glosario de este documento está diseñado para
Alianza. producir un efecto de reiteración. A lo largo del estudio
de la asignatura tendrá innumerables ocasiones de
volver a encontrarse una y otra vez con las palabras y
Como obra de referencia expresiones explicadas en el Glosario.
general también puede (c) Cuando haya avanzado hasta el tema 6 (incluido)
serle muy útil: puede servirse del glosario como instrumento de
estudio, jugando a navegar y a perderse por las ramas
(c) Barañano, Ascensión, del árbol. A partir de entonces, puede hacer ese ejercicio
José Luis García, María de navegación periódicamente para comprobar si ha
captado los contenidos fundamentales de esas palabras
Cátedra y Marie J. y expresiones.
Devillard (Coords.), 2007,
Diccionario de relaciones
interculturales. Diversidad y globalización. Madrid: Editorial
Complutense.

5. Todos los temas incluyen una sección titulada Cuaderno de prácticas.


Esta sección tiene dos partes a partir del Tema 2. La primera parte
contiene Ejercicios de evaluación continua. Cada uno de estos ejercicios
incluye un hipervínculo que le mostrará una clave de corrección. Leer
esta clave tras la realización de los ejercicios le será de gran utilidad para
precisar los contenidos exigidos por el enunciado. En el estilo de los
enunciados y la extensión exigida, estos ejercicios se ajustan a las reglas
de los ejercicios del examen. Por ello, realizarlos le ayudará a
familiarizarse con la forma de presentación de sus respuestas en el
examen. Por favor, consulte en este documento de Orientaciones la
sección sobre Evaluación. En ella encontrará una explicación clara del
efecto de estos ejercicios de evaluación continua sobre la calificación
general en la asignatura. La segunda parte del Cuaderno de prácticas,
contiene instrucciones precisas para desarrollar uno de los ejercicios que
12

habrá de presentar, como parte del examen, en la plataforma del curso


virtual (“Un proyecto de investigación etnográfica viable con su base
conceptual”). Este ejercicio es obligatorio. Siga esas instrucciones paso a
paso conforme vaya estudiando cada tema.

¿CÓMO ESTUDIAR ESTA ASIGNATURA?

Para estudiar esta asignatura le recomiendo que siga los siguientes


pasos:

1. Empiece por el Tema 1 y estudie los temas consecutivamente. No se


salte temas.
2. Para los Temas 1 y 8, lea íntegro el capítulo o capítulos
correspondiente(s) a la lectura obligatoria. Si se trata del capítulo 7 de La
lógica de la investigación etnográfica (Tema 1), y en esa primera lectura
encuentra conceptos poco aclarados, recurra al Glosario. Es muy posible
que en él encuentre las palabras o expresiones que no entiende.
2.1. A continuación, vuelva a trabajar el o los capítulo(s) de lectura
obligatoria del tema, confeccionando sus propias definiciones para
los conceptos clave y sus propios esquemas de trabajo.
2.2. Revise después las Líneas argumentales en estas Orientaciones.
Esta tarea puede serle de gran utilidad para repasar los contenidos
de esos dos temas, así como para confirmar que ha tenido en cuenta
el contenido íntegro de las lecturas.
3. Para los Temas 2 al 7, siga tema a tema los contenidos y las
instrucciones en estas Orientaciones.
Trabaje, en estas Orientaciones, la sección dedicada al ejercicio “Un
proyecto de investigación etnográfica viable con su base conceptual”,
y ofrezca al término del estudio de cada tema resultados para las
cuestiones correspondientes de ese ejercicio. Cuando haya
concluido el estudio de cada tema, incluida la sección “Un proyecto
de investigación etnográfica viable con su base conceptual”, pase al
siguiente tema.
4. Para todos los Temas:
Si dispone de tiempo y quiere aprovecharse de este recurso, trabaje
las cuestiones que le formulo en la sección de ejercicios de
evaluación continua. Después de ofrecer sus propias respuestas a
estos ejercicios, contrástelas con la correspondiente clave de
corrección. Intente atenerse siempre a los límites de extensión que
le planteo en estos ejercicios; ello le adiestrará para usar su lenguaje
con precisión, tal y como luego le exigiré en el examen de la
asignatura.
5. En el icono Documentos del foro del curso virtual de esta asignatura,
encontrará un documento con el título EPII FOROS Cursos anteriores. Ese
documento, muy amplio, recoge todas las consultas realizadas por los
13

estudiantes de cursos anteriores con sus respuestas. Puede usarlo como


documento de consulta para las dudas que le vaya suscitando el estudio
de la asignatura.
Ponga a prueba ahora el documento EPII FOROS de cursos
anteriores
Haga lo siguiente:
5.1. Suponga que tiene una duda sobre la noción de holismo.
5.2. Abra ahora el documento EPII FOROS de cursos anteriores. Es
un documento en formato PDF (también puede descargarlo).
5.3. En la barra superior pulse sobre la lupa de “Buscar”, o sobre
“Edición” (y ahí sobre “buscar”). Se le desplegará una pequeña ventana
de búsqueda.
5.4. Escriba esa ventana de búsqueda la palabra holismo y pulse sobre
la flecha de búsqueda. Podrá recorrer las menciones a la palabra que
hay en el documento. Puede igualmente buscar solamente holíst (por
holístico). Y así con cualquier palabra clave o parte de palabra clave que
se contenga en sus dudas.
5.5. MUY IMPORTANTE: en el documento EPII FOROS de cursos
anteriores, verá que cada mensaje está identificado al principio con el
comentario “Enviado por”. Sólo los mensajes identificados con los
nombres de Ángel Díaz de Rada o Asunción Merino son mensajes de los
profesores de la asignatura, es decir, respuestas dadas por el equipo
docente a las dudas de los estudiantes.
5.6. MUY IMPORTANTE: use el documento EPII FOROS de cursos
anteriores solamente como documento de consulta (por ejemplo,
como usaría un diccionario). No utilice este documento como texto
de estudio detallado (¡Son centenares de páginas y de consultas!).
6. Recuerde que en la parte del examen de esta asignatura que realizará
en el centro de exámenes usted podrá utilizar los materiales escritos que
desee.

EVALUACIÓN

1. Evaluación continua

En todos los temas de este Documento de Orientaciones hay una sección


titulada “Cuaderno de prácticas. Ejercicios de evaluación continua”. Cada
tema ofrece algunos ejercicios de este tipo, y, pulsando sobre el vínculo
correspondiente, un desarrollo de “Claves para la corrección de los
ejercicios de evaluación continua”. En esta última sección, usted
encontrará líneas de trabajo y de respuesta a esos ejercicios de
evaluación continua que podrá utilizar para contrastar sus propias
soluciones. En su mayor parte, estos ejercicios de evaluación continua
14

consisten en preguntas de desarrollo, en relación con las cuales tendrá


la oportunidad de poner en juego los conceptos fundamentales de cada
tema. Esos ejercicios de evaluación continua replican la estructura de las
preguntas del examen, por lo que realizarlos constituirá una práctica de
ejercitación expositiva.

Estos ejercicios de evaluación continua son prácticas voluntarias que


usted puede realizar con los efectos en la calificación final que a
continuación se mencionan.

Incidencia de los ejercicios de evaluación continua en la


calificación final de la asignatura

(a) Los ejercicios de evaluación continua sólo tendrán incidencia en


la calificación final en el curso vigente de la matrícula (es decir, no
computarán los de un curso en cursos siguientes si usted repite la
asignatura).

(b) Los ejercicios de evaluación continua sólo tendrán incidencia en


la calificación final del curso en el caso de que haya aprobado el
examen final (con una calificación mínima de 5 puntos sobre 10).

(c) Independientemente de los ejercicios de evaluación continua que


haya realizado de hecho de forma voluntaria, usted sólo enviará, a
través de la plataforma del curso virtual, tres (3) ejercicios a lo largo
del curso, ateníéndose a la temática y a las extensiones indicadas
en cada ejercicio. Puede escoger, de entre todos los ejercicios
propuestos a lo largo de los ocho temas del programa, los tres (3)
ejercicios que desee, incluso si algunos de esos tres ejercicios
seleccionados pertenecen al mismo tema.

(d) En la plataforma digital, la entrega de esos tres ejercicios será


temporalizada del siguiente modo:

- Fecha y hora límite de entrega del primer ejercicio: 10 de


marzo (hasta las 23:00).

- Fecha y hora límite de entrega del segundo ejercicio: 10 de


abril (hasta las 23:00).

- Fecha y hora límite de entrega del tercer ejercicio: 10 de mayo


(hasta las 23:00).

Es muy importante que usted tenga en cuenta estos plazos con


total precisión. La plataforma digital no admitirá el ejercicio
correspondiente a las 23:01. Una vez entregados en esos plazos,
esos ejercicios computarán en la calificación final, tanto si
15

usted supera la asignatura en la convocatoria ordinaria de


junio como si la supera en la convocatoria extraordinaria de
septiembre. Atención: no existen plazos adicionales para la
convocatoria de septiembre: los ejercicios han de ser entregados
en todo caso en los plazos indicados.

Estos plazos no regulan los contenidos de los ejercicios ni las


partes del programa de estudio. Esto quiere decir que usted, si
lo desea o le viene bien, puede entregar un ejercicio de
evaluación continua propuesto en el primer tema en la fecha de
junio. Todo lo que implican estos plazos es lo siguiente: usted
puede entregar sólo un (1) ejercicio en cada fecha, por lo que
cada fecha no utilizada le restará oportunidades de entregar
ejercicios de evaluación computables en la calificación final
(hasta tres ejercicios).

(e) Los ejercicios de evaluación continua computarán en la


calificación final del siguiente modo (dentro del curso en vigor y una
vez aprobado con una puntuación mínima de 5 el examen final):

- Por el hecho de ser entregado, y una vez confirmado que el


contenido del ejercicio es pertinente en cuanto a temática y se
atiene a la extensión fijada, cada ejercicio será valorado
automáticamente con la nota máxima posible fijada en esta
asignatura para cada uno de estos ejercicios: 0,66 puntos.

- Si entrega en plazo los tres ejercicios, y si los ejercicios son


adecuados en cuanto a temática y extensión, obtendrá 2
puntos, en concepto de ejercicios de evaluación continua.

- Usted puede entregar ninguno, 1, 2 ó 3 ejercicios de


evaluación continua. Cada ejercicio que entregue computará
con 0,66 puntos en concepto de evaluación continua.

(f) Muy importante. En la calificación de los ejercicios de evaluación


continua no se tendrá en cuenta que los ejercicios estén resueltos
deficientemente, o que contengan errores de cualquier tipo. Cada
ejercicio realizado cuenta con la máxima calificación por el hecho de
ser realizado y entregado en plazo. El sentido de esta medida es
fomentar el estudio continuo, y ofrecerle la posibilidad de utilizar
estos ejercicios como instrumento de diálogo con el equipo docente
o los profesores tutores.

(g) La realización de los ejercicios de evaluación continua puede ser


(e idealmente debería ser) un buen pretexto para entrar en
comunicación con el equipo docente de la asignatura, con los
tutores, o con otros estudiantes. Igualmente, si lo desea podrá
consultar específicamente dudas al equipo docente y los tutores
16

sobre los ejercicios de evaluación continua realizados. Pero es muy


importante tener en cuenta que el equipo docente no tomará la
iniciativa de comunicarse con usted como consecuencia de sus envíos.
Sólo comprobará que los ejercicios se atienen a las temáticas y
extensiones exigidas y, si han sido enviados en plazo, esos ejercicios
computarán automáticamente en la calificación final del modo
indicado, una vez aprobado el examen final con una calificación
mínima de 5 puntos.

Solicitud de comentario a los ejercicios de evaluación continua

Si desea obtener un comentario al ejercicio de evaluación continua


correspondiente debe hacerlo a través del foro habilitado para tal fin
en el curso virtual, con las siguientes fechas límite (improrrogables):

- Fecha y hora límite de solicitud de comentario del primer


ejercicio: 20 de marzo (hasta las 23:00).

- Fecha y hora límite de solicitud de comentario del segundo


ejercicio: 20 de abril (hasta las 23:00).

- Fecha y hora límite de solcitud del tercer ejercicio: 20 de mayo


(hasta las 23:00).

2. Examen final

(a) El examen final es obligatorio para todos los estudiantes matriculados


en esta asignatura. Es igualmente obligatorio que usted dé respuesta a
las tres partes del examen final (véase más abajo).

(b) El examen final tendrá dos convocatorias presenciales, ordinaria de


junio y extraordinaria de septiembre.

(c) El examen final presencial será una prueba escrita de dos horas de
duración.

(d) En el centro de exámenes, usted podrá consultar todos los materiales


impresos que desee llevar consigo: programa, libros de lectura obligatoria,
ejemplares impresos de los documentos en red (incluido este documento
de Orientaciones), y cualquier otro material de apuntes, ejercicios
realizados, o documentos que considere útiles. Usted podrá consultar,
durante la realización del examen, todo tipo de material impreso, sin límite
alguno. Le recuerdo que el reglamento general de pruebas presenciales
de la UNED prohíbe el uso de medios electrónicos de consulta: teléfonos
móviles, ordenadores, tablets, etcétera.
17

El examen final constará de tres partes:

- Primera parte del examen final. Sobre la monografía leída por el


estudiante (3,5 puntos sobre 10):

1. Usted se presentará al examen presencial habiendo leído y


trabajado uno de estos dos libros:

* Joks, Solveig, 2006, Las mujeres samis del reno. Madrid:


Editorial Universitaria Ramón Areces.

* Velasco, Honorio, y otros, 2006, La sonrisa de la institución.


Confianza y riesgo en sistemas expertos. Madrid: Editorial
Universitaria Ramón Areces.

2. Vaya a la sección Consejos para trabajar las monografías


etnográficas en este documento, donde encontrará unas pocas
orientaciones precisas y útiles en relación con ambas monografías.

3. En el examen, usted encontrará una pregunta sobre cada libro.


Sólo responderá a una de estas preguntas, según el libro que haya
escogido leer.

4. Para el desarrollo de esta pregunta, usted podrá utilizar una


extensión máxima de un folio por una cara. Muy importante: el equipo
docente no leerá ningún contenido que sobrepase esa extensión
máxima, y calificará con arreglo a lo expuesto hasta llegar a esa
extensión. En los exámenes de esta asignatura no se valorará
positivamente, en ningún caso, escribir mucho, sino escribir con
sentido.

5. La respuesta dada a esta pregunta será valorada con un máximo


de 3,5 puntos (sobre 10).

- Segunda parte del examen final. Un proyecto de investigación


etnográfica viable con su base conceptual (3 puntos sobre 10):

1. Usted entregará en la plataforma del curso virtual el ejercicio Un


proyecto de investigación etnográfica viable con su base conceptual,
que habrá elaborado durante el curso, siguiendo las instrucciones
expuestas a lo largo de este Documento de Orientaciones.

2. Las fechas límite de entrega de este ejercicio (improrrogables) son:

- En la convocatoria ordinaria: el 31 de mayo hasta las 23:00


horas.
18

- En la convocatoria extraordinaria (septiembre): el 1 de


septiembre a las 23:00 horas.

En caso de haber suspendido la asignatura en la convocatoria


ordinaria, el estudiante deberá volver a entregar este ejercicio
en la plataforma del curso virtual antes del 1 de septiembre a
las 23:00 horas.

3. El ejercicio Un proyecto de investigación etnográfica viable con su


base conceptual constará de dos folios por una cara, escritos en un
tipo de letra no inferior a los 11 puntos.

4. El primero de esos dos folios será valorado con un máximo de 2


puntos (sobre 10). En él, usted entregará un proyecto de
investigación etnográfica viable. En cada tema del 2 al 6 de este
documento de Orientaciones hay una sección titulada “Cuaderno de
prácticas. Un proyecto de investigación etnográfica viable con su
base conceptual. Práctica a presentar en el examen”. En esa sección
se ofrece, paso a paso, una explicación de los contenidos que han de
figurar en este primer folio del ejercicio.

4.1. El primer folio del ejercicio Un proyecto de investigación


etnográfica viable con su base conceptual debe contener
obligatoriamente una respuesta a todos estos puntos, ordenados
de este modo:

Nombre del estudiante (obligatorio)

Un proyecto de investigación etnográfica viable

1. ¿Qué problema o problemas se propone investigar?

2. ¿Dónde se propone hacerlo?

3. ¿En qué grupo o grupos se propone investigar ese (o esos)


problema(s)?

4. ¿En qué situaciones se propone hacer observación?

5. ¿En qué situaciones y a qué agentes se propone entrevistar?

6. ¿Qué fuentes documentales se propone consultar?

5. El segundo de esos dos folios será valorado con un máximo de


1 punto (sobre 10). A lo largo de este documento de Orientaciones,
se ofrecen recomendaciones para realizar este segundo folio. Más
abajo le ofrezco una explicación del sentido y contenido de este
segundo folio.
19

5.1. El segundo folio del ejercicio Un proyecto de investigación


etnográfica viable con su base conceptual debe contener
obligatoriamente una respuesta a todos estos puntos, ordenados
de este modo.

Base conceptual

1. Mención del primer concepto y de la asignatura del Grado en la


que ha sido estudiado.

2. Mención del segundo concepto y de la asignatura del Grado en


la que ha sido estudiado.

3. Mención del tercer concepto y de la asignatura del Grado en la


que ha sido estudiado.

4. Explicación de la pertinencia de los tres conceptos escogidos en


estricta relación con el problema o problemas formulado(s) en la
pregunta 1 del Proyecto (primer folio): ¿Qué problema o problemas
se propone investigar?

- Tercera parte del examen final. Pregunta sobre el proyecto de


investigación etnográfica viable con su base conceptual entregado
por el estudiante en la plataforma del curso virtual (3,5 puntos
sobre 10).

1. En el examen presencial usted encontrará dos preguntas, de las


que elegirá solamente una. Estas preguntas versarán sobre aspectos
de la asignatura que deberá desarrollar en estricta relación con el
proyecto de investigación etnográfica viable con su base conceptual,
presentado en la plataforma del curso virtual (Segunda parte del
examen).

2. Para el desarrollo de esta pregunta, usted podrá utilizar una


extensión máxima de un folio por una cara.

3. La respuesta dada a esta pregunta de la tercera parte del examen


será valorada con un máximo de 3,5 puntos (sobre 10).

3. Para ser evaluado, usted deberá haber entregado lo siguiente:

- En la sala de exámenes, un folio por las dos caras con el desarrollo


de las respuestas a las dos preguntas elaboradas en la prueba
presencial (la pregunta elegida de la primera parte del examen sobre
la monografía etnográfica y la pregunta elegida de la tercera parte
del examen sobre el proyecto de investigación etnográfica viable con
20

su base conceptual).

- En la plataforma del curso virtual y antes de las fechas límite


especificadas: Un proyecto de investigación etnográfica viable con su
base conceptual, que constará de dos folios: (a) proyecto y (b) base
conceptual.

4. Cómputo de la calificación final obtenida por el estudiante

La calificación final en la asignatura “Etnografía y Prácticas


Introductorias al Trabajo de Campo II” se computará de la siguiente
manera:

* Por la entrega en plazo de los ejercicios de evaluación continua,


adecuados en cuanto a temática y extensión, obtendrá un máximo
de 2 puntos.

* Por el examen final (obligatorio), obtendrá un máximo de 10


puntos.

- Por la primera parte del examen final (la pregunta sobre la


monografía etnográfica): hasta 3,5 puntos.

- Por la segunda parte del examen final (ejercicio “un proyecto


de investigación etnográfica viable con su base conceptual”):
hasta 3 puntos.

* Por el Primer folio (Proyecto) hasta 2 puntos.


* Por el Segundo folio (Base conceptual) hasta 1 punto.

- Por la tercera parte del examen final (la pregunta asociada al


proyecto de investigación): hasta 3,5 puntos.

* La calificación final será de aprobado sólo si usted aprueba con un


mínimo de 5 puntos el examen final.

* Cada ejercicio de evaluación continua entregado en plazo


computará 0,66 puntos. Una vez aprobado el examen final con un
mínimo de 5 puntos, la calificación final del curso se obtendrá
sumando a la calificación del examen la obtenida por los ejercicios
de evaluación continua.

MUY IMPORTANTE: EN ESTA ASIGNATURA USTED DEBE ESTUDIAR


“PARA EL EXAMEN”
En la jerga estudiantil es frecuente escuchar la expresión “no ha
estudiado para aprender, sólo ha estudiado para el examen”. En esta
asignatura ambas son una y la misma cosa. Si usted estudia orientando
21

todos sus esfuerzos a rendir adecuadamente en el examen, entonces


aprenderá; si usted no concentra sus esfuerzos en lo que le voy a pedir
en el examen, lo más probable es que se desoriente en el bosque de los
materiales de esta asignatura y que acabe perdiéndose. No importa
cuánto aprenda, lo importante es que lo que aprenda lo pueda utilizar en
los tres ejercicios de los que se compone el examen de esta asignatura.
Cuanto más lea, y mejor entienda y trabaje ordenadamente los
materiales, mejor rendirá en el examen. Cuanto más y mejor sea capaz
de utilizar lo que ha aprendido en la asignatura ateniéndose a los
materiales de estudio, mejor será su rendimiento y éste se producirá de
una forma más natural.

Más sobre el examen de la asignatura

(a) Como le he indicado, en el centro de exámenes usted podrá


utilizar todo el material escrito que desee, sin limitación alguna.

(b) El examen consta de tres ejercicios, todos ellos prácticos. En este


examen usted no encontrará ninguna pregunta que no se encuentre
asociada a su propia lectura útil o a su propio trabajo de reflexión.
No encontrará, por ejemplo, ninguna pregunta parecida a ésta:

Explique las implicaciones teóricas del desplazamiento en


etnografía en términos de intersubjetividad.

Sin embargo, al leer su examen prestaremos una detallada


atención al uso que hace de los conceptos teóricos y metodológicos
(por ejemplo, desplazamiento o intersubjetividad, si vienen al caso).
Igualmente, esperaremos que su examen esté expresado, en los tres
ejercicios, en el lenguaje analítico que habrá leído en los materiales
de la asignatura. Cuanto más precisa y analítica sea su expresión,
más alta será la calificación. Esto quiere decir que cuanto más y
mejor lea las lecturas obligatorias más naturalmente incorporará ese
lenguaje analítico.

(c) Primera pregunta a realizar en el centro de exámenes. Además de


haber leído las lecturas obligatorias de cada uno de los ocho temas,
usted se presentará al examen habiendo leído uno de estos dos
libros:

* Joks, Solveig, 2006, Las mujeres samis del reno. Madrid:


Editorial Universitaria Ramón Areces.

* Velasco, Honorio, y otros, 2006, La sonrisa de la institución.


Confianza y riesgo en sistemas expertos. Madrid: Editorial
Universitaria Ramón Areces.
22

Elija el libro que más le apetezca sólo después de haber consultado,


más abajo en este mismo documento de Orientaciones, la sección
Consejos para trabajar las lecturas etnográficas. Como verá en esos
Consejos, si elige La sonrisa de la institución, no será necesario que
lea todo el libro para rendir al máximo en esta parte del examen.

Estos dos libros son monografías etnográficas, y usted leerá la que


elija como un campo de pruebas para poner en juego los conceptos
de la asignatura. La lectura que elija, y el trabajo que hará sobre
ella, le permitirán conectar los aspectos de la metodología
etnográfica con el producto etnográfico, en este caso una
monografía. El aprendizaje que genere al preparar esta pregunta del
examen le será de gran utilidad para entrenarse en la lectura
analítica y crítica de etnografía, y para acometer con mayor
seguridad las cuatro asignaturas que se incluyen en este Grado en
la Materia Conocimiento etnográfico.

En esta pregunta del examen, a realizar en el centro de exámenes,


usted encontrará enunciados como los siguientes:

Primera pregunta

- Si usted ha leído Las mujeres samis del reno:

Fíjese en el párrafo de la página 68 que comienza “Pero las tareas de


Ánne, Biret y Elle...” y en el siguiente párrafo que comienza “Los
trabajos...”, en la página 69. En esos dos párrafos Solveig Joks discute
qué es lo que debe entenderse por “trabajo de la casa”. Explique del
modo más claro posible la dinámica de perspectivas etic-emic en esa
discusión conceptual.

- Si usted ha leído La sonrisa de la institución:

Escoja uno de los capítulos etnográficos (Capítulos 1 al 6) y ponga el título


en la hoja de respuestas. Enumere ahora dos líneas argumentales que usted
percibe en ese capítulo. Expliqué qué fuentes de material empírico se asocian
en ese capítulo a esas dos líneas argumentales.

Usted podrá obtener en el examen por este primer ejercicio, un


máximo de 3,5 puntos (sobre 10).

(d) Segunda pregunta, a realizar en el centro de exámenes. En el


examen, usted encontrará dos enunciados, de los que elegirá
solamente uno, sobre el proyecto de investigación con su base
conceptual presentado en la plataforma del curso virtual. Al
responder a esta pregunta, usted deberá referirse obligatoriamente
a su propio proyecto de investigación, aplicando los conocimientos
pertinentes que haya aprendido durante el estudio de la asignatura.
23

Le pongo a continuación dos ejemplos de la clase de cuestiones que


tendrá que responder en esta pregunta del examen.

Segunda pregunta

Escoja una de estas dos preguntas, y respóndala en relación con su proyecto


de investigación:

- Al responder a la pregunta dos de su proyecto, usted ha mencionado el


lugar o lugares donde realizará su investigación. Explique por qué ese o esos
lugares no son propiamente contextos de una etnografía reflexiva.

- Mencione y defina cuatro categorías analíticas de su proyecto. ¿Por qué las


considera pertinentes para su(s) problema(s) de investigación?

Usted podrá obtener en el examen por la respuesta a esta


pregunta, un máximo de 3,5 puntos (sobre 10).

(e) Segunda parte del examen, a entregar en la plataforma del curso


virtual. A partir del estudio del Tema 2 y a lo largo del curso, usted
irá preparando paso a paso un ejercicio titulado “Un proyecto de
investigación etnográfica viable con su base conceptual”. Este
ejercicio es análogo al que preparó en la asignatura “Etnografía y
Prácticas Introductorias al Trabajo de Campo I”, titulado Un dominio
de acción. Este ejercicio, que habrá trabajado en casa y entregará en
la plataforma del curso virtual, tendrá una extensión máxima de dos
folios por una cara, tamaño de letra mínimo 11 puntos.

Primer folio del ejercicio Un proyecto de investigación etnográfica


viable con su base conceptual:

Siguiendo los pasos propuestos a partir del Tema 2 de


estas Orientaciones y los múltiples consejos y modelos que
encontrará en las lecturas obligatorias del temario
(particularmente en el libro de Asunción Merino), dará
usted forma a un proyecto de investigación original al
responder a estas seis preguntas:

Proyecto de investigación etnográfica viable

1. ¿Qué problema o problemas se propone investigar?

2. ¿Dónde se propone hacerlo?

3. ¿En qué grupo o grupos se propone investigar ese (o esos)


problema(s)?

4. ¿En qué situaciones se propone hacer observación?


24

5. ¿En qué situaciones y a qué agentes se propone entrevistar?

6. ¿Qué fuentes documentales se propone consultar?

Usted podrá obtener en el examen por su Proyecto un


máximo de 2 puntos (sobre 10).

Segundo folio del ejercicio Un proyecto de investigación


etnográfica viable con su base conceptual:

A partir del Tema 2 de estas Orientaciones le iré dando


consejos para la realización de este segundo folio que
usted dedicará a dar forma a la base conceptual de su
proyecto de investigación (primer folio).

Lo que escriba en este segundo folio responderá al


siguiente objetivo: aportar una base conceptual al
problema o problemas formulado(s) en el primer punto de
su proyecto de investigación.

Para ello, debe partir de la premisa de que los saberes que


ha venido estudiando hasta ahora en este Grado en
Antropología Social y Cultural están relacionados entre sí,
y son susceptibles de aplicación a problemas concretos de
investigación.

Para realizar este segundo folio debe usted hacer lo


siguiente:

1. Seleccionar y mencionar tres conceptos que haya


estudiado en otras asignaturas de este Grado hasta el día
de hoy, y que usted encuentre pertinentes para aplicar a
su(s) problema(s) de investigación.

2. Identificar las asignaturas de las que provienen esos


tres conceptos.

3. Explicar a continuación, en este segundo folio, cómo es


que esos tres conceptos son aplicables a su proyecto.

Este segundo folio debe tener, en consecuencia, el


siguiente formato obligatorio:

Base conceptual

1. Mención del primer concepto y de la asignatura del Grado en la


que ha sido estudiado.
25

2. Mención del segundo concepto y de la asignatura del Grado en


la que ha sido estudiado.

3. Mención del tercer concepto y de la asignatura del Grado en la


que ha sido estudiado.

4. Explicación de la pertinencia de los tres conceptos escogidos en


estricta relación con el problema o problemas formulado(s) en la
pregunta 1 del Proyecto (primer folio): ¿Qué problema o problemas
se propone investigar?

A la hora de abordar la escritura de este folio usted debe


tener presente lo que perseguimos con él. Suele suceder
con los estudios programados en las escuelas y las
universidades que la mano izquierda del estudiante no se
entera de lo que hace la derecha (y que, en paralelo, un
profesor no se entera de lo que hace el otro). Es decir, suele
suceder que el estudiante interpreta los contenidos de las
diversas asignaturas que va estudiando de forma
independiente. Esto no debería suceder en ninguna clase
de estudio, pero es especialmente nocivo en el caso de los
estudios en Antropología Social y Cultural. Con este
ejercicio, mi intención es que ejercite el pensamiento
relacional entre las diversas asignaturas que haya
estudiado hasta ahora en este Grado (no importa si son
muchas o pocas); y, sobre todo, que ejercite la práctica de
tener presentes los recursos conceptuales que va
estudiando, sin olvidarlos una vez "superada" la
asignatura en cuestión.

Por pequeña que sea, esta práctica le ayudará a entender,


además, que la investigación ha de estar conceptualmente
informada; pues sólo sobre la base de la aplicación y la
crítica conceptual tienen sentido analítico los problemas
de investigación.

Usted podrá obtener en el examen por su Base conceptual


un máximo de 1 punto (sobre 10).

(f) Ahora puede usted preguntarse con mucha razón: “Si en el


examen no va a haber ninguna cuestión directamente relacionada
con las lecturas obligatorias del temario, ¿para qué tengo que leerlas
y trabajarlas?” la respuesta es simple: El examen está directamente
relacionado con las lecturas obligatorias del temario. Si usted no lee
esas lecturas obligatorias del temario, lo más probable es que se
encuentre completamente perdido para responder al examen. Los
motivos que le daré a continuación, entendidos como criterios que
26

utilizaremos para evaluar sus respuestas, bastarán para


convencerle:

(f1.) En el examen usted debe responder a las preguntas haciendo


un uso pertinente de los contenidos analíticos de la asignatura:
- Un uso adecuado y preciso de los conceptos metodológicos.
- Un planteamiento reflexivo y matizado de los problemas
epistemológicos.
- Una expresión de los contenidos de sus respuestas acorde con
el lenguaje conceptual de la disciplina.

(f2.) Las lecturas obligatorias del temario le ofrecen un panorama


de investigaciones etnográficas concretas, explicadas de forma
compleja: tres investigaciones en el El taller del etnógrafo y una
investigación muy detallada en Emigración, asociacionismo y
retorno de los españoles en Argentina (ss. XX y XXI). El diseño y la
práctica de su investigación. A ello se añade la investigación
concreta que se presenta en cada monografía etnográfica (Las
mujeres samis del reno o La sonrisa de la institución). Estas
investigaciones le ofrecerán modelos concretos para reflexionar
sobre su propio proyecto de investigación y confeccionarlo; así
como para trabajar sobre la base conceptual de su proyecto.

Naturalmente, con este planteamiento docente, nadie va a


controlar si usted ha leído todo el contenido de las lecturas
obligatorias. Eso lo dejamos en su mano. Seguramente, usted podrá
aprobar esta asignatura leyendo con menor atención, más
rápidamente o leyendo menos. Eso no nos importa. Lo que debe
tener en cuenta es que, si lee y trabaja bien todo el contenido de las
lecturas obligatorias, podrá obtener una calificación excelente con
muy poco esfuerzo adicional; y que cuanto más rebaje esa
aspiración, más se arriesgará a no tener los recursos conceptuales
y expresivos suficientes para aprobar el examen.

CONSEJOS PARA TRABAJAR LAS LECTURAS ETNOGRÁFICAS

En el examen tendrá que responder a una pregunta sobre una de estas


dos monografías etnográficas:

* Velasco, Honorio M., Ángel Díaz de Rada, Francisco Cruces,


Roberto Fernández, Celeste Jiménez de Madariaga y Raúl Sánchez
Molina, 2006, La sonrisa de la institución. Confianza y riesgo en
sistemas expertos. Madrid: Editorial Universitaria Ramón Areces.

* Joks, Solveig, 2006, Las mujeres samis del reno. En el centro de la


actividad de las siiddat y los hogares trashumantes, pero en el olvido
público. Madrid: Editorial Universitaria Ramón Areces.
27

(a) Escoja uno de estos dos libros tras leer estos consejos y empiece a
leerlo al estudiar ya el Tema 1. No retrase el inicio de esta lectura. En
las secciones de evaluación continua de estas Orientaciones le iremos
ofreciendo ejercicios para trabajar su lectura con preguntas análogas
a las que encontrará en el examen.

(b) Cuando lea el libro que haya elegido, anote los comentarios que le
vaya sugiriendo su lectura en relación con los contenidos de las lecturas
obligatorias del temario. Si concluye la lectura del libro antes de leer
todas las lecturas obligatorias del temario (lo que es muy probable),
vuelva sobre él al finalizar cada tema para buscar aspectos o detalles
que tengan que ver con lo que ha estudiado en ese tema.

(c) Es muy importante que tenga en cuenta lo siguiente: en la respuesta


que dé a la primera pregunta del examen presencial de esta asignatura,
no será suficiente con que usted entienda lo que se dice en Las mujeres
samis del reno o La sonrisa de la institución. Ya damos por supuesto
que usted entiende lo que han escrito los autores. Al evaluar su
respuesta a esa pregunta sólo nos interesará su trabajo reflexivo sobre
el libro que haya elegido, es decir, su capacidad para ver, a través de
ese libro, en qué consiste hacer etnografía.

(d) La sonrisa de la institución y Las mujeres samis del reno son dos
libros muy diferentes, y no sólo por su extensión. Para optimizar su
tiempo de estudio y maximizar sus opciones en el examen, le
sugerimos lo siguiente:

(d1). La sonrisa de la institución es un libro que exige un mayor nivel


inicial de conocimientos en ciencias sociales. Si usted está
empezando a formarse en ciencias sociales, le recomendamos que
lea Las mujeres samis del reno. También puede empezar por La
sonrisa de la institución (abajo, en el punto (d3) le indico cómo leer
este libro) y si ve que le cuesta trabajarlo, puede abandonarlo
temporalmente para leer Las mujeres samis del reno.

(d2). Las mujeres samis del reno es una monografía muy breve y de
lectura muy fluida, que contiene todos los elementos necesarios para
ilustrar la investigación etnográfica.

(d3). Si usted elige La sonrisa de la institución, puede hacer lo


siguiente:

* Lea primero la “Introducción” del libro, el Capítulo 7 (“Los


puntos de acceso a los sistemas expertos”) y el Capítulo 8 (“La
‘confianza en las instituciones’”). De este modo obtendrá una
imagen precisa de la estructura de la monografía, su temática
y sus argumentos más importantes.
28

* Escoja a continuación uno de los capítulos restantes (del 1 al


6). La sonrisa de la institución es una etnografía en equipo, y
cada uno de los capítulos del 1 al 6 constituye un ensayo
etnográfico hasta cierto punto autónomo. Escoja, de entre los
capítulos 1 al 6, el que más le interese por su temática.

* Si aún le queda tiempo y quiere mejorar más sus opciones,


siga leyendo los capítulos restantes de La sonrisa de la
institución.

(e) La sección de El taller del etnógrafo titulada “La producción y la


productividad de las categorías analíticas”, de lectura obligatoria en el
Tema 7 del programa, toma por objeto el análisis del material
etnográfico de uno de los capítulos de La sonrisa de la institución (el
Capítulo 1). Si usted tiene tiempo, le aconsejo una fórmula óptima: lea
primero el libro de Solveig Joks y a continuación siga las instrucciones
que le acabo de dar en el punto (d3). Así conocerá los dos libros, verá
un proyecto más de investigación, y tendrá más opciones de respuesta
en relación con la primera parte del examen.

LO QUE TIENE USTED QUE HACER EN ESTA ASIGNATURA

Ahora le presento un resumen de tareas. Siga este orden y ahorrará


mucho tiempo.

1. Empiece en el Tema 1 de estas Orientaciones.

1.1. Comience leyendo la lectura obligatoria del Tema 1.

1.2. Compagine esa lectura con una de las dos monografías (Las
mujeres samis del reno o La sonrisa de la institución). Puede dosificar
esta(s) lectura(s) ya a lo largo del curso, con arreglo a su tiempo
disponible, sus expectativas de rendimiento o sus preferencias. Le
recomiendo que no lea completamente de un tirón la(s) monografía(s)
que escoja. Dosifique la lectura con tranquilidad mientras avanza en
el estudio de la asignatura.

1.3. Tras leer la lectura obligatoria del Tema 1, lea paso a paso el
contenido del Tema 1 en estas Orientaciones.

1.4. Opcionalmente, realice alguno o algunos de los ejercicios de


evaluación continua. El procedimiento es análogo al que siguió en el
curso anterior en la asignatura “Etnografía y Prácticas
Introductorias al Trabajo de Campo I”.

2. Pase al Tema 2 de estas Orientaciones.


29

2.1. Trabaje el Tema 2 de principio a fin, siguiendo las instrucciones


que se indican en el Tema 2 en estas Orientaciones.

2.2. Opcionalmente, realice alguno o algunos de los ejercicios de


evaluación continua del Tema 2.

2.3. Obligatoriamente, comience a trabajar, en la sección del


Cuaderno de Prácticas de estas Orientaciones, su proyecto de
investigación etnográfica viable con su base conceptual.

2.4. Haga esto mismo para todos los Temas hasta el Tema 7. Si lo
hace así, habrá concluido el ejercicio “Un proyecto de investigación
etnográfica viable con su base conceptual” al término del Tema 7.

3. Trabaje el Tema 8 de manera análoga a como trabajó el Tema 1.


30

Tema 1. LAS CATEGORÍAS EPISTEMOLÓGICAS QUE ORIENTAN LA


PRÁCTICA DE LA ETNOGRAFÍA

Lectura obligatoria

* Velasco, Honorio, y Ángel Díaz de Rada, 2009 [1997], La lógica de


la investigación etnográfica. Madrid: Trotta. Capítulo 7. “Una
segunda aproximación al modelo de trabajo en etnografía. La
dimensión epistemológica y crítica”, pp. 213-250.

1. Contenido fundamental

* Concepto de extrañamiento en etnografía.

* Concepto de intersubjetividad.

* Concepto de descripción densa.

* Algunos componentes de la descripción densa: localización,


encarnación, triangulación de fuentes de material empírico, datos
multirreferenciales, ironía e intertextualidad.

* El problema de la explicación en el contexto epistemológico de la


etnografía.

* El concepto de contexto.

* La dimensión crítica y aplicada de la etnografía.

2. Líneas argumentales

* Los términos clave que hay que entender para entender en qué
consiste hacer etnografía, pp. 215 ss.

* El extrañamiento y su relación con la Hipótesis de Similitud entre


Prácticas, p. 216.

* La redefinición de la objetividad en términos de intersubjetividad,


p. 218.

* La definición del concepto «Descripción densa», y sus operaciones


subsidiarias (localización, encarnación, triangulación, datos multi-
rreferenciales, ironía e intertextualidad), pp. 219 ss.

* Matices de la noción «el punto de vista nativo», pp. 221 ss.

* La producción de una sociología con sujeto, p. 222.


31

* Los propósitos de la triangulación, pp. 222-223.

* Los datos multirreferenciales y sus propósitos, pp. 224-225.

* La ironía y la intertextualidad. Sus relaciones con la connotación


y con el holismo, pp. 225 ss.

* La noción de explicación, el razonamiento causal, y su lugar en


etnografía, pp. 227 ss.

* La noción de contexto en el proceso etnográfico, pp. 235 ss.

* El conocimiento derivado de la etnografía y su potencial aplicado,


pp. 241 ss.

3. Glosario

En el Glosario encontrará una explicación de los siguientes términos


usados en la lectura obligatoria de este tema:

Códigos de los “expertos”, p. 250.


Contradicción, Paradoja, p. 224.
Control experimental, p. 242.
Explanans ➠ Explanandum, p. 228.
Explicación causal, genética, composicional, p. 227.
Intención cognoscitiva, p. 214.
Mundo de la vida, p. 246.
Neutralidad cognitiva, p. 216
Observable empírico, p. 233.
Operacionalizar, p. 233.
Predecibilidad, p. 242.
Realidad, p. 220.
Relación causal, concurrencial, simbólica (...), p. 235.
Relativización normativa, p. 248.
Reproducción social, p. 246.
Uso referencial de los datos, p. 225.
Verificación [Replicabilidad], p. 238.

RECUERDE: Comience ya a leer una de las dos monografías (Las


mujeres samis del reno o La sonrisa de la institución). Puede
dosificar esta(s) lectura(s) ya a lo largo del curso, con arreglo a su
tiempo disponible, sus expectativas de rendimiento o sus
preferencias. Le recomiendo que no lea completamente de un tirón
32

la(s) monografía(s) que escoja. Dosifique la lectura con tranquilidad


mientras avanza en el estudio de la asignatura.

4. Cuaderno de prácticas

4.1. Ejercicios de evaluación continua

Atención
Si decide utilizar alguno de estos ejercicios como ejercicio
computable de evaluación continua, al incluir el texto del
ejercicio en la aplicación informática escriba con claridad, al
principio, el número del ejercicio: 1.1., 1.2. o 1.3. Si escribe este
número, no es necesario que reproduzca el texto del enunciado.

Ejercicio 1.1.

Responda a esta cuestión en un folio por una cara: ¿es posible una
ciencia social objetiva? Justifique su respuesta. [Clave de corrección]

Ejercicio 1.2.

La localización y la encarnación de los datos pueden exigir la


realización de trabajo de campo, ¿en qué sentidos?. No use más de
un folio por una cara. [Clave de corrección]

Ejercicio 1.3.

Por una parte, la etnografía se encuentra limitada para ofrecer expli-


caciones causales, y, por otra parte, la antropología social plantea
que las explicaciones causales son limitadas. Explique esta
afirmación en un folio por una cara, como máximo. [Clave de
corrección]
33

Tema 2. EL DISEÑO DE LOS PROYECTOS ETNOGRÁFICOS

1. Instrucciones para el estudio de los Temas 2 al 7

En este tema, y hasta el Tema 7, iniciamos el estudio de la etnografía


desde un punto de vista más técnico. Hasta ahora usted se ha
familiarizado con los conceptos de cultura (en Primer Curso) y etnografía
(en Primer y Segundo Curso). Lo ha hecho leyendo una serie de textos
que han abordado diferentes propiedades de esos dos objetos de nuestro
saber: la cultura y la etnografía.

A partir de este tema usted se iniciará en las formas de hacer etnografía,


con un examen de los elementos básicos del diseño de proyectos, las
técnicas de producción de material empírico y el análisis de ese material
empírico. El examen de estos asuntos estará basado a partir de este
momento en ejemplos concretos de investigación que los profesores
podemos ofrecerle de primera mano.

Los Temas 2 al 7 de este curso exigen de usted una aproximación


diferente a las lecturas obligatorias. Pasamos de la lectura de ejemplos
elaborados por el profesor en la La lógica de la investigación etnográfica
(las monografías de Harry Wolcott y John Ogbu), a la presentación de
materiales que le incitarán a hacer una elaboración propia. Todos los
contenidos de estas Orientaciones, entre los Temas 2 y 7, están
confeccionados para ayudarle a realizar esa elaboración.

Las lecturas obligatorias de estos temas 2 al 7 se componen de dos líneas:

(a) Leerá en cada tema capítulos de la monografía de Asunción


Merino Emigración, asociacionismo y retorno de los españoles en
Argentina (ss. XX y XXI). El diseño y la práctica de su investigación.
La lectura continuada de estos capítulos a lo largo de los temas le
ofrecerá un ejemplo complejo de investigación etnográfica. Al hilo
de estos capítulos le iré mostrando, en estas Orientaciones,
algunos aspectos fundamentales de la técnica. Muchos otros
podrá extraerlos usted mismo de la explotación de su lectura.
Acostúmbrese a leer tomando notas. Ello le ayudará a retener en
su memoria los aspectos más relevantes de su aprendizaje.
También le ayudará a formular con claridad sus dificultades y a
reflexionar explícitamente sobre los aspectos de las lecturas que
usted mismo considerará de utilidad para el desarrollo de su
propio proyecto de investigación (ejercicio a presentar como
parte del examen).

(b) Además, en los Temas 4, 5 y 7, leerá capítulos de mi libro El


taller del etnógrafo. Materiales y herramientas de investigación en
etnografía. Cada uno de esos capítulos, eminentemente técnicos,
se centra en un proyecto concreto de investigación: en el campo
34

escolar, en el campo étnico, y en un campo de instituciones


burocráticas. Este libro ha sido escrito para usted, es decir, para
que usted acceda de una forma concreta y detallada al cómo de la
investigación etnográfica. Igualmente, debe entender los
contenidos de estos capítulos como ilustraciones de la práctica de
la investigación.

(c) Desde el Tema 2, pero especialmente ya entre los Temas 3 y 7,


lea las lecturas obligatorias teniendo en mente su propio proyecto
de investigación. Al leer estos contenidos intente tener bien
presente de forma constante la siguiente pregunta:
¿Qué aprendizaje puedo extraer de esta lectura para formular
las respuestas a las preguntas de mi proyecto de investigación?

Esto quiere decir que habrá contenidos de estas lecturas


obligatorias que le resultarán muy útiles, otros menos útiles, y tal
vez otros completamente inútiles. Usted sólo debe preocuparse de
los que le sean de alguna utilidad para su propio proyecto. Piense
solamente en realizar su proyecto de investigación del mejor modo
posible. Aunque ese proyecto no le será suficiente para aprobar
esta asignatura, todo lo que va a trabajar en él le conducirá a los
mejores rendimientos en el examen.
Puesto que en este momento usted quizás todavía no tiene claro
de qué irá su proyecto, el inicio de la lectura obligatoria de este
Tema 2 le va a resultar algo duro. Puede que por momentos se
pregunte: ¿para qué demonios estoy leyendo esto? No se inquiete.
Si sigue los pasos que le propondré aquí, muy pronto empezará a
notar que esa pregunta se desvanece.
Como orientación general para echar a andar, recuerde ahora
el ejercicio sobre el Dominio de acción que preparó para la
asignatura de Primer Curso. Piense que cada una de las
investigaciones que en este curso le presentamos como ilustración
toma por objeto uno o varios dominios de acción humana. Lo que
haremos en este curso es interpretar las preguntas del dominio
de acción (que tomaban por objeto al concepto de cultura) con el
lenguaje de las herramientas, técnicas y materiales de un
proyecto de investigación viable en etnografía.

(d) A lo largo de todo su tiempo de estudio, recuerde que el objetivo


de esta asignatura es aprender cosas sobre la práctica
etnográfica, es decir, trabajar los problemas epistemológicos y
metodológicos que se encierran en esta práctica de investigación.
El objetivo de esta asignatura no es aprender cosas sobre
migraciones, educación escolar, etnicidad o burocracia. En este
Grado en Antropología Social y Cultural ya hay otras
asignaturas en la que usted se formará en esos contenidos.
35

Damos por sentado que usted entenderá los contenidos sobre


esas temáticas que aparecen en las lecturas obligatorias. Utilice
las lecturas de este temario para aprender etnografía y piense
constantemente en su propio proyecto de investigación (que
puede ser sobre cualquier temática).

Además de las lecturas obligatorias, habrá empezado ya a leer una de las


dos monografías (Las mujeres samis del reno o La sonrisa de la
institución). Continúe haciéndolo dosificadamente a lo largo del estudio
de estos temas. Al hacer esta lectura, pregúntese cómo funcionan en ella
los aspectos epistemológicos y metodológicos que irá estudiando en cada
tema.

2. Haga ahora una primera lectura del texto obligatorio del tema

* Merino, Asunción, 2012, Emigración, asociacionismo y retorno de


los españoles en Argentina (ss. XX y XXI). El diseño y la práctica de
su investigación. Madrid: Trotta. Capítulo 1. “Las asociaciones de
emigrantes. Su formulación como un problema de estudio”.

3. Si ya ha hecho esa primera lectura del texto obligatorio...

(a) Tenga ahora en cuenta lo siguiente:

Como parte del examen de esta asignatura, deberá entregar en la


plataforma del curso virtual un folio por una cara que habrá
trabajado en casa, dando respuesta a las siguientes preguntas:

1. ¿Qué problema o problemas se propone investigar?

2. ¿Dónde se propone hacerlo?

3. ¿En qué grupo o grupos se propone investigar ese (o esos)


problema(s)?

4. ¿En qué situaciones se propone hacer observación?

5. ¿En qué situaciones y a qué agentes se propone entrevistar?

6. ¿Qué fuentes documentales se propone consultar?

En este Tema 2 nos centraremos solamente en la primera de esas


seis preguntas:

1. ¿Qué problema o problemas se propone investigar?

(b) Vuelva a leer ahora la lectura obligatoria y fíjese en los siguientes


elementos. Naturalmente, si usted ya está pensando en algún
36

problema o problemas para su proyecto de investigación, haga esta


segunda lectura del texto obligatorio sin perderlo(s) de vista. Si usted
no tiene en este momento ni idea de lo que será su proyecto de
investigación, no se preocupe; lea lo siguiente y trabaje como le
indico.

(b1). Resuma el camino argumental que sigue Asunción Merino


para llegar a la formulación definitiva de su problema de
investigación. ¿Cómo va presentando los problemas que se han
planteado otras disciplinas y otros autores? ¿Qué deficiencias
encuentra en esas aproximaciones y formulaciones? ¿Qué
necesidades de reformulación encuentra para abordar su
propia indagación?

Como investigadora profesional, Asunción Merino recorre


un camino elaborado a lo largo de una trayectoria
disciplinar. En ese camino tiene un papel fundamental el
conocimiento bibliográfico elaborado a lo largo de años de
formación e investigación. Es muy probable que usted se
sitúe ahora en los primeros momentos de su propio
trayecto. No se preocupe ahora por esto. Sea cual sea su
conocimiento previo de su problema y de su campo,
partiremos de él. Usted está obligada a reconocer su propio
punto de partida, y nosotros estamos obligados a seguirle
en ese recorrido.

(b2). Fíjese especialmente en el contraste entre el título de la


lectura obligatoria:

Las asociaciones de emigrantes. Su formulación como un


problema de estudio.

y la doble formulación que ofrece del problema al final del


capítulo, en el apartado “Reflexiones finales”:

Los mecanismos de participación articulados entre los


emigrantes que salieron de España en los años cincuenta y se
asentaron en el Gran Buenos Aires y sus descencientes con
las administraciones central y autonómicas españolas,
partícipes de la política impulsada desde España por
recuperar el vínculo con su población emigrada.

Las asociaciones de emigrantes como espacios de


sociabilidad formales donde se producen políticas de
pertenencia y donde se incorporan o contestan políticas de
identidad. ¿Cuáles son las políticas de identidad activas que
contextualizan sus prácticas? ¿Cómo concebir el sujeto
migratorio en términos de sus relaciones de pertenencia? ¿En
37

qué grado y modo los inmigrantes retienen o actualizan sus


tradiciones culturales en el nuevo destino?

El problema que usted formulará en su proyecto deberá


parecerse más a esas últimas formulaciones que ofrece
Asunción Merino.

(b3). A lo largo de su texto, Asunción Merino va haciendo un


replantemiento crítico del contenido de algunas palabras que
son de uso común en ciencias sociales cuando tratan de
procesos migratorios (y muy a menudo también cuando tratan
de otras temáticas): “integración”, “asimilación”, “identidad”,
“retorno”, etcétera.

(b3.1.) Las ciencias sociales están pobladas de palabras de


este tipo. Es muy frecuente que, en el interior y en el
exterior de la Antropología Social y Cultural, estas
palabras circulen con significados analíticos muy
imprecisos. Esta imprecisión se agrava al formar estas
palabras parte de los discursos de los medios de
comunicación y otros entornos de formación del sentido
común. En muchos casos, las usamos sin saber muy bien
qué es lo que queremos decir con ellas, y simultáneamente
damos por sentado que todos las entendemos.

(b3.2.) Nuestra aproximación metodológica a estas


palabras ha de ser similar al modo como he tratado la
palabra “cultura” en Cultura, antropología y otras tonterías.
Debemos examinarlas cuidadosamente antes de incluirlas
en la formulación de nuestro problema de investigación; y,
si realmente no sabemos muy bien lo que queremos decir
con ellas, debemos trabajar conceptualmente para
encontrar palabras mejores. O bien debemos precisar al
máximo, de forma explícita, el significado que les daremos.

(b3.3.) Todo lo que debe hacer ahora es fijarse en un simple


detalle: Asunción Merino se pregunta reflexivamente por el
contenido analítico de esas palabras. Vea cómo lo hace.

(b3.4.) Esa sospecha sobre el uso común de las palabras


que conforman nuestro lenguaje habitual para hablar de
los entornos socioculturales es una característica del oficio
del etnógrafo (y también de las aproximaciones reflexivas
y críticas en ciencias sociales y humanidades).

(b4.) A lo largo del capítulo, Asunción Merino ofrece un enfoque


complejo del fenómeno migratorio que le interesa estudiar. Esto
38

quiere decir que da cuenta de múltiples dimensiones de tres


aspectos:

(b4.1.) La composición social de los agentes. No se trata


sólo de individuos que migran, sino de agentes en diversos
planos de vinculación institucional, en asociaciones
civiles, en relación con las burocracias de estado, en
relación con los ciclos vitales de sus entornos domésticos,
etcétera.

(b4.2.) El tratamiento significativo de los espacios. Migrar


en ese texto deja de entenderse como un simple
movimiento geográfico de un “aquí” o a un “allí” (o
viceversa) definidos como lo haría el sistema de
coordenadas GPS. Los espacios del migrante se configuran
como espacios sociales significativos.

(b4.3.) La inclusión de una necesaria dimensión diacrónica,


procesual e histórica. Por una parte, uno de los argumentos
centrales del texto es la idea de incorporar la historiografía
de los procesos migratorios a los frecuentes abordajes
presentistas (de última hora, casi atemporales) de un
fenómeno que acaba reduciéndose a un escenario de
movilidad geográfica. Por otra parte, el tiempo es, en el
texto de Asunción Merino, una temporalidad múltiple: la de
las experiencias de los agentes en sus ciclos vitales, la de
la conformación histórica de las políticas de estado y sus
marcos jurídicos, la diacronía de lo que los estados
entienden como “movimientos migratorios” con su
cómputos censales, la de las históricas relaciones
internacionales entre estados, etcétera.

(b5.) Advierta un aspecto fundamental en el texto de Asunción


Merino. La formulación de su problema al término del capítulo
no se hace cargo del discurso emic de los estados o de las
instituciones burocráticas sobre el fenómeno que le interesa
estudiar. Los lenguajes y modos de comprender el “problema
migratorio” por parte de esos agentes burocráticos no se
identifican en su texto con su problema de investigación (el de
Asunción Merino). Por el contrario, uno de los argumentos
centrales de esta lectura obligatoria consiste en mostrar que,
muy a menudo, las aproximaciones al fenómeno migratorio
cuando se trata de la asociaciones de migrantes están mediadas
por el interés que los estados tienen en buscar interlocutores
representativos de esas colectividades. Como autora de su
etnografía, Asunción Merino no se hace partícipe de ese interés.
39

El problema de la investigación de Asunción Merino no es el


“problema” de los agentes burocráticos. Tampoco es el
“problema” de los migrantes. Ambas “problemáticas” —la de
los agentes burocráticos y la de los migrantes— son tratadas
en el capítulo de Asunción Merino como objetos emic, es decir,
como objetos producidos en el entorno de acción de las
personas de su campo. La formulación del problema por parte
de Asunción Merino es una formulación etic (en relación con
esas “problemáticas”), cuyo sentido es mejorar el conocimiento
que de estos procesos socioculturales hemos de tener los
científicos sociales.

Preste atención a este asunto, porque sabemos por


experiencia que es uno de los que conducen a suspender la
asignatura. Reflexione ahora sobre lo siguiente:

Sea cual sea el problema que formule en su proyecto de


investigación, es muy probable que se refiera a un dominio de
acción en el que intervienen instituciones burocráticas que
definen a su manera la realidad.

(b5.1.) Si usted ocupa ya un rol institucional en alguna de


esas instituciones burocráticas (por ejemplo, si es usted
maestra, concejal, ingeniero, médica, sociólogo trabajando en
una empresa, etcétera.), le será esencial para oprobar esta
asignatura extrañarse significativamente de esos roles
institucionales. Al formular su problema, usted no debe pensar
como maestra, concejal, ingeniero, médica, sociólogo trabajando
en una empresa, etcétera. Eso (supongo) ya sabe hacerlo. Al
formular su problema, usted debe aprender a pensar como
etnógrafo y como antropólogo. Naturalmente, no va aconseguir
esto de la noche a la mañana, sabemos que se trata de un
proceso de aprendizaje; pero le vamos a exigir que lo intente
por todos los medios a su alcance. Del grado en que usted lo
consiga dependerá crucialmente su respuesta a la pregunta 1
del proyecto y su rendimiento general en el examen.

(b5.2.) Tanto si usted ocupa un rol institucional de ese tipo


como si no, es muy probable que tenga interés en formular su
problema con el propósito de “cambiar o mejorar las cosas”.
Eso me parece muy bien (yo también tengo en muchas
ocasiones ese deseo). Para aprobar esta asignatura, es
fundamental que usted subordine en este Segundo Curso ese
interés a este marco:

(b5.2.1.) Cambiar o mejorar las cosas sólo es posible


si conocemos mejor las cosas.
40

(b5.2.2.) Como etnógrafos estamos primariamente


interesados en conocer mejor las cosas (y luego ya
veremos lo que podemos hacer o lo que pueden hacer
otros para cambiarlas).
(b5.2.3.) Cuando se trata de personas y de
instituciones humanas, las cosas no suelen
cambiarse con la simple iniciativa de un investigador.
En la mayor parte de las ocasiones debemos ser
extremadamente escépticos sobre la eficacia del
conocimiento etnográfico que producimos en ese
sentido. Generalmente, nuestro conocimiento no
produce ese ansiado resultado; sin embargo, nuestra
obligación es producir ese conocimiento de todos
modos.
(b5.2.4.) En este Segundo Curso, usted no enunciará
su problema ni su proyecto para “cambiar o mejorar
las cosas”, sino para cambiar y mejorar su propio
conocimiento de las cosas (es decir, para cambiarse
usted a usted mismo, que es lo que significa aprender
algo).
(b5.2.5.) Si usted forma parte de la institución que
desea cambiar o mejorar, todo esto significa, como le
he indicado en (b5.1.) que usted tiene que empezar a
incorporar una reflexión crítica (frecuentemente
paradójica e incómoda) sobre los fines de la
institución en la que se encuentra, descentrándose
provisionalmente, en la medida de lo posible, de esos
fines. Para su proyecto de investigación, y para su
formación como etnógrafa o antropólogo, esos fines lo
son en un campo emic, pero no en su entorno etic. La
formulación de su problema en la pregunta 1 del
proyecto, debe situarse inequívocamente, en la
medida de sus posibilidades, en su entorno etic.
(b5.2.6.) Al leer los puntos anteriores (b5.1. y b5.2.1-
5.), usted puede extraer la conclusión de que, al
imaginar su proyecto de investigación para el
examen, le estamos indicando que no tome por objeto
el dominio de acción en el que usted trabaja.
Ciertamente, sus posibilidades de obtener un buen
rendimiento en esta asignstura aumentarán
notablemente si el dominio de acción de su proyecto
es diferente de aquél en el que usted ocupa un rol
institucional. Sin embargo, tampoco podemos
ocultarle que puede rendir muy bien en esta
asignatura con un proyecto formulado en su propio
dominio cotidiano de acción. Para ello es
41

imprescindible que tenga bien presentes todos los


comentarios de este punto (b5.).
(b5.3.) Si usted tiene interés en investigar uno de esos
problemas que podrían caer bajo la usual denominación de
“folclore” o “costumbres populares”, piense ya en lo siguiente.
Los objetos que caen en esas denominaciones generalmente
no son sino variantes de lo ya mencionado en los puntos
(b5.1. y b5.2.). Esos objetos (colecciones de vasijas,
artesanías, danzas, coplas, grafitis, etcétera) son producciones
de instituciones (muchas de ellas burocráticas) que, con
arreglo a sus propios fines emic, buscan definir legítimamente
precisamente esos objetos (y no otros) como “folclore” o
“costumbres populares”. Esto quiere decir que usted debe
seguir en estos casos una regla muy simple: si incorpora esos
objetos a su proyecto, formule su problema de tal manera que
esos objetos sean concebidos en un proceso ordinario de
acción social, en el que intervienen múltiples agentes,
múltiples espacios sociales y múltiples tiempos. Concíbalos de
tal manera que la indagación no sea prioritariamente una
indagación del objeto mismo (la colección de vasijas, la
artesanía, la danza, la copla, el grafiti, etcétera), sino una
indagación del proceso sociocultural general en el que esos
objetos han llegado a ser lo que son.

(b6.) Preste ahora atención a un detalle sutil, pero de la mayor


importancia.

(b6.1.) El texto de Asunción Merino trata de


identificaciones y pertenencias cuya referencia es nacional
y étnica. Si usted lee de nuevo este texto, que podría estar
poblado de palabras como españoles o argentinos, verá que
esas palabras prácticamente no se usan. Esto es lógico,
puesto que precisamente el problema de investigación de
Asunción Merino incluye la indagación en las dinámicas
de identificación y pertenencia de agentes que podrían
identificarse como ambas cosas al mismo tiempo, entre
otras muchas posibilidades. Como investigadora,
Asunción Merino no es quién para determinar, antes de
toda indagación y desde su propia perspectiva etic, que
esos agentes de identificaciones complejas son ya
portadores de una identificación única. En el texto de
Asunción Merino, los sujetos sociales están denominados
con mucha más precisión: Emigrantes de España
asentados en Buenos Aires, Familiares y amigos en
España, Residentes nacidos en España, Emigrantes de
España censados en Argentina, etcétera.
42

(b6.2.) Fíjese en el párrafo anterior al epígrafe La


emigración de España a Argentina en los años cincuenta,
difícil de clasificar como vieja o nueva. Asunción Merino ha
escrito ahí lo siguiente: nos permite [...] también poner en
cuestión ciertas ideas que parecen orientar las políticas
migratorias estatales, y ciertos supuestos esencialistas
acerca del emigrante/inmigrante, de lo “español” y lo
“argentino”, de las asociaciones... En este pasaje, Asunción
Merino ha entrecomillado las palabras español y argentino.
Esos términos remiten al entorno emic de quienes
sostienen esos supuestos esencialistas, y no al entorno etic
del lenguaje analítico de Asunción Merino. Por eso van
entrecomillados.

(b6.3.) Denominamos a palabras como español y argentino


etnónimos. Estas palabras son predicados de
identificación étnica. En ciencias sociales —incluida la
antropología— son de uso muy extendido y, desde nuestro
punto de vista, reina una gran confusión en cuanto a ese
uso. Así como hay etnónimos que remiten a
identificaciones con estados nacionales (español,
argentino, etcétera), hay etnónimos que remiten a sujetos
étnicos y/o nacionales que no están articulados en estados
políticos (gallego, nuer, sami, corso, jerezano, kwakiutl,
etcétera).

(b6.4.) Fíjese también en estos usos de Asunción Merino:


Agrupación Andaluza de Rosario, Asociaciones Gallegas de
la República Argentina, Consejo de Residentes Españoles
en Buenos Aires, etcétera. Estos sujetos asociativos están
escritos con letras mayúsculas. Con ello se indica que, en
el discurso etic de Asunción Merino, estos sujetos son
interpretados como nombres propios no como conceptos
analíticos en sentido estricto. Esos nombres propios,
fijados en el tiempo histórico por sus correspondientes
agentes asociativos, forman parte del paisaje institucional
de las personas del campo (que también tienen sus
nombre propios). En rigor, al escribirlos con mayúsculas
estamos incitando a considerar que esas denominaciones
son el resultado de una concreta historia institucional que,
en caso de que fuera relevante para nuestro problema,
deberíamos explicitar.

(b6.5.) En la medida de sus posibilidades, siga estas


recomendaciones sobre la escritura de etnónimos (b6.1.,
b6.2. y b6.4.), si es que usted los incorpora en la
formulación de su problema: elúdalos y precise mejor sus
sujetos (b6.1.), entrecomíllelos (b6.2.), o trátelos como
43

nombres propios escritos en mayúsculas (b6.3.), según el


caso.

Por el momento, lo único importante es que usted sea


consciente de estos problemas de designación y que
intente seguir estos consejos en relación con los
etnónimos. Acostumbrarse a una práctica de escritura
plenamente consciente de estos usos es muy difícil, y con
toda seguridad podrá comprobar que ni siquiera los
profesores de esta asignatura lo hemos conseguido del
todo en nuestros textos. Tomar conciencia de estos usos
e intentar seguir estos consejos es todo lo que le
pediremos en la formulación de su problema.

4. Cuaderno de prácticas

4.1. Ejercicios de evaluación continua

Atención
Si decide utilizar alguno de estos ejercicios como ejercicio
computable de evaluación continua, al incluir el texto del
ejercicio en la aplicación informática escriba con claridad, al
principio, el número del ejercicio: 2.1., etc. Si escribe este
número, no es necesario que reproduzca el texto del enunciado.

Ejercicio 2.1.

Tanto si está leyendo La sonrisa de la institución como si está leyendo


Las mujeres samis del reno verá que los dominios de acción tratados
por los autores incorporan acciones o productos de acciones en
escenarios burocráticos. Tomando como referencia lo que usted ha
ido leyendo hasta ahora, escriba un máximo de un folio por una cara
respondiendo a estas dos cuestiones: (1) Haga una lista de las
instituciones burocráticas que aparecen en el texto que está leyendo
y una lista de los productos de esas instituciones que aparecen en
la etnografía (censos, resultados técnicos, documentos verbales,
etcétera). (2) Ahora responda a esta pregunta ¿por qué debemos
considerar que, en esa etnografía que está leyendo, esas
instituciones y productos se encuentran en el entorno emic? [Clave
de corrección]

Si usted cree que aún no ha leído lo suficiente para responder a


esta cuestión, recuerde que puede responderla en cualquiera de
sus entregas de ejercicios de evaluación continua a lo largo del
curso.
44

Ejercicio 2.2.

En una extensión máxima de un folio por una cara, explique su


punto de vista acerca de la articulación entre el saber moral y los
saberes teórico y factual en etnografía. [Clave de corrección]

4.2. Un proyecto de investigación etnográfica viable con su base


conceptual. Ejercicio a presentar como parte del examen. Primer
paso

Ahora nos ocuparemos de la formulación de su problema para el proyecto


de investigación, con la pregunta:
1. ¿Qué problema o problemas se propone investigar?

(a) Si es necesario debido a su ritmo de estudio, relea ahora


detenidamente las secciones 3(a) y 3(b) de este Tema 2.

(b) El significado de la palabra “viable” en la expresión “Un proyecto


de investigación etnográfica viable con su base conceptual”.

Según la experiencia docente acumulada en cursos anteriores,


los estudiantes de esta asignatura probablemente confundirán
inicialmente la viabilidad del proyecto de investigación que
ahora comenzamos a elaborar con las posibilidades efectivas de
desarrollarlo mientras el estudiante ocupa su rol profesional
habitual. Esto es un error.

Al exigir un proyecto de investigación viable, queremos


indicar que ese proyecto ha de cumplir con los requisitos de
realización que exige la etnografía como disciplina metodológica.
Por ejemplo, no es viable un proyecto etnográfico que no sea
adecuadamente intersubjetivo. O sea, un proyecto que no
contemple la práctica de entrevista con las personas de su
campo o que la reduzca a mínimos; o, por ejemplo, un proyecto
que le plantee la necesidad de comunicarse con las personas de
su campo en una lengua que usted de hecho desconoce y va a
seguir desconociendo. Tampoco es viable un proyecto que pase
por alto el criterio de localización de la disciplina etnográfica,
por ejemplo, un proyecto referido a la “población española” en
general, sin especificar ningún lugar concreto (como se pide en
la pregunta 2). Estos son auténticos problemas de inviabilidad.
Lo son, porque un proyecto con esas deficiencias no será un
proyecto etnográfico.

En esta asignatura, viabilidad no significa que usted debe


tener la oportunidad de realizar su proyecto en sus actuales
condiciones laborales durante su horario de trabajo. Por el
contrario, como le he indicado en los apartados (b5.1.) y (b5.2.)
45

de este Tema 2, es probable que, si usted define así las


condiciones de su proyecto, le sea imposible desplazarse
mínimamente de su contexto habitual de vida y con ello le sea
imposible formular un problema mínimamente extrañado y
adecuadamente formulado en la perspectiva etic. Le animamos
a que formule su(s) problema(s) de investigación en campos
sociales que, sin serle totalmente desconocidos, se salgan de
sus habituales rutinas de acción. Pese a todo, si por ejemplo
usted es maestra y le interesa estudiar la escuela, piense por lo
menos en investigar en un centro que no sea el suyo propio, o
en otro nivel escolar, o en otros ámbitos educativos (por ejemplo
no escolares). Y sobre todo tenga muy presentes los contenidos
de los puntos (b5.1.) y (b5.2.) del apartado 3 de este Tema 2.

Puesto que su proyecto de investigación deber reflejar si


usted ha entendido bien en qué consiste hacer etnografía, debe
usted prestar atención al hecho de que las respuestas que dé a
las seis preguntas de su proyecto no contravengan las
principales dimensiones epistemológicas de la práctica
metodológica (las que estudió en el Tema 1, así como los
contenidos fundamentales que aprendió en el Primer Curso).

Plantéese la realización de este proyecto sólo para mostrar su


conocimiento sobre la etnografía, como si usted fuera un
investigador profesional, dedicado a tiempo completo a esta
tarea, y con todos los recursos económicos necesarios. En la
elaboración de este proyecto no se plantee otra restricción que
la que pueda surgir de sus propios límites de conocimiento de
los contenidos de la asignatura, o del campo que proyectará
estudiar.

Oriente su problema hacia un campo de investigación que


esté elaborando durante el presente curso académico. Incluso si
usted ya ha hecho etnografía en el pasado, no dé por sentado
nada: no utilice para su proyecto un trabajo ya realizado. La
incorporación del saber de esta asignatura merece un nuevo
esfuerzo por su parte. Aténgase, simplemente, a la tarea que le
propongo aquí: elaborar un proyecto viable. Si realiza por
consejo de su tutor o tutora algunas práctica de campo, hágalo
para perfilar mejor este proyecto.

(c) Piense sobre la siguiente pregunta y escriba sus ideas.


1. ¿Qué problema o problemas se propone investigar?

En lo que concierne a la investigación, una idea no escrita es una


idea inexistente. No es necesario que termine hoy de dar forma a
46

su respuesta. A lo largo de este curso puede que necesite volver


una y otra vez a la formulación de su problema para mejorarlo.
(d) Si tiene dificultades para arrancar (lo que es probable), relea
ahora la respuesta que dio en la asignatura de Primer Curso, al
formular las dimensiones universales de su dominio de acción. Esa
línea de búsqueda o de razonamiento le será útil, bien para
retomarla literalmente este curso o bien como pauta de reflexión
para un nuevo dominio en el que conformar su proyecto. Piense
igualmente sobre alguna situación, aspecto de la vida social,
proceso, etcétera, que le despierte a usted curiosidad. La curiosidad
es el móvil más certero de la investigación científica.

(e) En sus primeras formulaciones, un problema no tiene por qué


incorporar un gran nivel de abstracción. Piense en la formulación
que se encuentra en el título de la lectura obligatoria de este tema.
“Las asociaciones de emigrantes”. Esta formulación no es válida,
pero es una primera aproximación. En realidad, es usted quién
decide en qué nivel de abstracción formula su problema. Por
ejemplo, el problema puede empezar a formularse en un nivel
fundamentalmente descriptivo, con la intención de responder a
preguntas de tipo cómo:

Ejemplo de una primera formulación del problema


¿Cómo son los tipos de interacción social en el Pleno Municipal de
una ciudad (o de un pueblo)?
Esta formulación tampoco es válida pues implica una
aproximación aún muy pobre, en términos de conocimiento, al
campo empírico: “tipos de interacción” hay en realidad en cualquier
campo de acción humana. Sin embargo, es también un buen punto
de partida, si luego podemos progresar hacia la explicitación de
algunas dimensiones concretas (y ajustadas al campo) de esa
“interacción”. Al estudiar esta asignatura, vuelva sobre la
formulación de su problema para matizarlo, concretarlo, y mejorar
su lenguaje teórico. Su problema irá cobrando un aspecto parecido
a éste:
Ejemplo de una formulación posterior del problema: Las
relaciones entre el discurso administrativo y el discurso político en
la política formal. El caso de un ayuntamiento1

(f) Observe que esta otra formulación también se centra en el espacio


político de un ayuntamiento concreto, pero incluye una intención
teórica mucho más matizada. Ya no se trata de indagar cualquier
clase de interacción con un propósito ilimitado, sino de prestar

1 ATENCIÓN: No utilice para la confección de su proyecto ninguno de los ejemplos


concretos explicados en los materiales docentes de esta asignatura, ni utilice
formulaciones que impliquen una mera sustitución de unos campos por otros.
47

atención a una propiedad específica de las interacciones en el pleno:


cómo esas interacciones se ven afectadas por dos discursos
diferentes del entorno institucional: el discurso de la política, que
aspira a la deliberación sin restricciones acerca de valores y de fines,
y el discurso de la administración, que regula los límites de esa
discusión y establece unas reglas de juego común. Por ejemplo, con
este problema usted podría estudiar hasta qué punto la política (la
deliberación pública) se ve excusada, limitada, bloqueada, o
animada por la estructura administrativa que la enmarca; hasta qué
punto ese marco administrativo se ve desbordado por las
necesidades deliberativas de los políticos; qué sistemas de reglas de
relación entre política y administración sostienen los sujetos de ese
ayuntamiento; cómo han variado esos sistemas históricamente,
etcétera. Esta formulación posterior del problema no se separa del
establecimiento de un campo concreto de observaciones: un campo;
pero, además, su indagación exige un riguroso trabajo de mesa:
habrá que analizar qué aspectos de lo que dicen y hacen los agentes
en ese campo nos hablan de las relaciones teóricas entre política y
administración. O sea, qué aspectos de nuestro material empírico
nos permiten formular ideas teóricas sobre la relación entre política
y administración.
Observe también que al haber matizado una propiedad específica
de las interacciones, al haber concretado qué aspectos teóricos le
interesarán especialmente, su problema ha ganado en capacidad
interpretativa, y con ello, ha ganado un grado de abstracción: cuanto
más amplia es la óptica de su lente, menos capacitada está para
facilitarle una interpretación en profundidad. Cuando su lente sirve
para una mirada muy amplia, como en la primera formulación del
problema, lo normal es que su investigación se detenga en una
clasificación de elementos (tipos de interacción); cuando su lente
restringe la amplitud para ganar profundidad, como en la
formulación posterior, su investigación se orientará a la captación
de relaciones entre elementos, potenciando así el enfoque holístico.
(g) Fíjese también en que, si su problema anima a realizar una
investigación viable, debe ser posible encontrar campos sociales
empíricos donde observar acción. En relación con esto, el ejercicio
que le propongo este año es idéntico al que le propuse en el curso
pasado sobre el dominio de acción. Por eso puede suceder que, como
en los ejemplos del punto (e), la formulación de su problema incluya
ya un atisbo de respuesta a la segunda pregunta:
2. ¿Dónde se propone hacerlo?
En etnografía, la pregunta “¿dónde?” incorpora al menos dos
dimensiones: el espacio físico (el salón de plenos del ayuntamiento)
y la situación social que es significativa para los agentes (el pleno
del ayuntamiento como acontecimiento). Esta distinción es
importante, porque puede suceder que para comprender la situación
48

usted deba recorrer diferentes lugares: todo lo que sucede en la


situación de un pleno hace referencia a negociaciones políticas,
sucesos, procesos, etcétera, que no tienen lugar estrictamente en el
espacio-tiempo del pleno municipal. La barra del bar frente al
ayuntamiento puede ser un lugar tan importante para comprender
lo que sucede durante el pleno como el propio salón de plenos. Pero
volvamos a la primera pregunta sobre el problema.
(h) Le exigiremos dos condiciones en la formulación de su(s)
problema(s):
(h1) Que su(s) problema(s) apunte(n) hacia situaciones sociales
y procesos sociales empíricos, en el sentido de ser susceptibles
de observación, entrevista y/o documentación con agentes
humanos de carne y hueso.
(h2) Que el campo en el que usted proyecte realizar su
investigación, entendido ahora como lugar y como situación, sea
relativamente accesible. Aunque en este curso no le pedimos
que desarrolle trabajo de campo, nos interesa que usted
aprenda a valorar de antemano los accesos a su campo. Evite
ahora formular un problema que, en una primera
aproximación, le conduciría a un campo de muy difícil acceso
(por ejemplo, zonas reservadas o secretas del espacio social).
Evite también formular un problema que le exija competencias
extraordinarias de las que usted no dispone por el momento
(por ejemplo, la necesidad de hablar alguna lengua que hoy no
conoce). Y, si llega a formular un problema con ese requisito,
anote explícitamente en la respuesta que dará a la pregunta 5
del proyecto que estudiará el o los idioma(s) necesarios (véase
más abajo (j1.2.3.)).
(i) Al imaginar su problema o problemas, y después de tener una
primera formulación por escrito, le sugiero que reflexione también
sobre su génesis: ¿por qué le produce a usted curiosidad ese asunto?
¿de dónde surge su interés? ¿experiencias personales, intereses
aplicados, algo que ha leído en alguna parte, etcétera? Esto le ayu-
dará a comprender mejor qué es lo que busca exactamente. También
le ayudará a separar los componentes más analíticos de su problema
(factuales y teóricos) de los componentes más orientados a la
transformación del mundo (morales), con el propósito de hacer
énfasis en los primeros (apartado (b.5.) de la sección 3 de este tema)
—teniendo presente la influencia de los segundos.
(j) Una vez tenga expresada por escrito la primera formulación de su(s)
problema(s), y anotadas las reflexiones que le sugiero en el punto
anterior (i), mejore la formulación de su problema con los siguientes
consejos. Puede ir introduciendo estas mejoras en sucesivas
aproximaciones, conforme va avanzando en el estudio de los temas
siguientes y en el diseño de su proyecto.
49

(j1) En la formulación de su problema debe usted optimizar la


relación entre las categorías de comprensión del mundo que usan
los agentes de su campo, y las categorías analíticas que elaborará
usted en su mesa de trabajo. Debemos trabajar con cuidado
nuestras categorías analíticas. Como verá en el Tema 7, esas
categorías son el resultado de nuestras lecturas, y de una paciente
elaboración conceptual de nuestra experiencia de investigación. Por
otra parte, en los problemas que formulamos, siempre partimos de
algún campo implícito, porque siempre somos agentes en algún
sistema concreto de instituciones humanas. A lo largo del proceso
que le llevará a dar la última formulación de su problema en su
proyecto, debería evitar lo siguiente:
(j1.1.) Sesgo de campo. Evite dar por sentados los problemas tal
y como vienen definidos por las instituciones en las que usted
ha adquirido su propia experiencia social (apartado (b.5.) de la
sección 3 de este tema):
(j1.1.1.) Es importante que usted distinga con claridad los
llamados “problemas sociales”, tal y como son formulados
por nuestras instituciones, de los problemas analíticos que
ampliarán el saber de los antropólogos y otros científicos
sociales. El objetivo primario de la investigación es ampliar
el conocimiento sociocultural. Sólo así podemos aspirar a
construir un saber útil. Las “listas de espera” en el sistema
hospitalario, el “fracaso escolar”, o la “marginación” de
algunos grupos sociales, son problemas para las
instituciones y las personas de nuestro mundo, pero no son
necesariamente buenos problemas analíticos. Todos estos
“problemas” son resultado de un funcionamiento
institucional que los antropólogos debemos analizar e
interpretar. De manera que lo que nos interesa son las
propiedades concretas de los procesos institucionales,
analizadas en la comparación transcultural y en
perspectiva histórica, y no meramente los resultados
disfuncionales, tal y cómo estos son definidos por las
instituciones de nuestro campo. Piense, además, que
algunos de estos “problemas sociales” sólo son
disfuncionales desde algunas perspectivas, pero una
ciencia social crítica debe saber apreciar en ellos
determinados niveles de funcionalidad que no pueden
pasar desapercibidos. Por ejemplo, el “fracaso escolar” es
un grave problema cuando se contempla desde la estrecha
perspectiva de los rendimientos escolares de los
individuos, pero cabe la sospecha de que sea un
rendimiento adecuado del sistema escolar, si se piensa en
éste como una institución orientada a la legitimación de
las desigualdades socioeconómicas. En este sentido,
recuerde que John Ogbu apuntaba la siguiente reflexión:
50

un adecuado análisis de este “problema” pasa por el


conocimiento de la génesis y funcionamiento de un
sistema de desigualdades, y no solamente por una
reflexión centrada en el estrecho marco del aula o incluso
de la escuela.
(j1.1.2.) Para evitar este sesgo de campo es importante que
usted se plantee periódicamente la siguiente pregunta:
¿cómo contribuirá la investigación sobre mi problema al
conocimiento generado por la antropología social y
cultural, y por otras ciencias sociales? O bien, en negativo:
¿hasta qué punto este problema, tal como está formulado,
está limitado por el lenguaje de la misma institución que
pretendo estudiar?
(j1.1.3.) Evite asumir irreflexivamente los fines y principios
morales de la institución que pretende estudiar. Para ello
debe trabajar rigurosamente sobre su propio lenguaje
(punto (b3.) del apartado 3 de este Tema). Usted debe
comprender qué fines persiguen los seres humanos
cuando llevan a cabo su acción, pero no tiene por qué
compartir con ellos tales fines para hacer buena
etnografía. Piense que muchas instituciones humanas, y
especialmente las diseñadas racionalmente (como las
instituciones burocráticas), aspiran a cumplir fines
ideales. Nuestro cometido como etnógrafos es entender las
acciones y los significados que los seres humanos ponen
en juego en su vida social, teniendo en cuenta los sistemas
de reglas que confieren validez a sus fines y principios
morales. Pero esos fines y principios morales no son el
punto de partida para comprender las acciones y los sig-
nificados. Fíjese en el siguiente ejemplo: si usted quiere
investigar las propiedades de una institución religiosa que
promete la salvación eterna, deberá hacerlo fijándose en lo
que hacen y dicen los agentes de su campo, y en el modo
de ajuste (o desajuste) de esas acciones con el universo de
fines que ellos mismos comparten convencionalmente.
Pero, dejando a un lado cuál sea su caso particular,
siempre respetable, usted no tiene por qué creer en la
“salvación eterna” para hacer su investigación. Del mismo
modo, usted no tiene por qué creer en la formulación del
principio de “igualdad de oportunidades” para analizar un
sistema escolar; como no tiene por qué creer en el ajuste
ideal entre “legalidad” y “justicia” para analizar lo que
sucede en los tribunales; o en el principio moral de la
conservación de las “tradiciones” para comprender una
institución de conservación del patrimonio. Sin embargo,
desde luego que usted puede creer en la “salvación eterna”,
la “igualdad de oportunidades”, el ajuste ideal entre
51

“legalidad” y “justicia” o el principio moral de la


conservación de las “tradiciones”, y nada de ello le
impedirá hacer buena etnografía, siempre y cuando usted
haya reflexionado todo lo necesario para impedir, en la
medida de lo posible, que su adscripción a estos fines y
principios morales oculte o impida su percepción analítica2,
es decir factual y teórica, de los procesos empíricos de las
instituciones.
(j1.1.4.) Para ello le doy el siguiente consejo: relea, en el
Glosario de estas Orientaciones, la entrada Afirmaciones
factuales. Asegúrese de haber entendido la diferencia que
ahí se establece entre “saberes teóricos” (¿como entender
lo hechos?), “saberes factuales” (¿cómo parecen ser los
hechos?) y “saberes morales” (¿cómo deben ser los
hechos?). Cuando trabaje en la formulación de su
problema intente depurar al máximo el lenguaje en el que
lo está expresando: identifique, si es el caso, los elementos
de esa expresión que enuncian fines o valores de la
institución que va a estudiar; o sea, los elementos de esa
expresión que se dirigen a dar respuesta a preguntas del
tipo ¿cómo deben ser lo hechos? Pruebe a sustituirlas por
conceptos analíticos (procedentes de sus lecturas o de su
reflexión). O sea, pruebe a sustituirlas por categorías
orientadas a dar respuesta a preguntas del tipo ¿cómo
parecen ser los hechos? o ¿cómo entender los hechos? Si
finalmente fueran insustituibles, póngalas entre comillas
para indicar inequívocamente que se trata de categorías
procedentes de los agentes de su campo.
(j1.1.5.) Por ejemplo, piense en el siguiente enunciado de
un problema:
La falta de disciplina en dos centros escolares de la
ciudad X
Observe que la expresión “falta de disciplina” encubre
un argumento moral, dando a entender que su
investigación se orientará a mejorar la disciplina en esos
centros escolares. Al percatarse de esto, se dará cuenta de
que “falta de disciplina” intenta en realidad responder a

2 «Todo lo necesario» y «en la medida de lo posible» son expresiones que indican que
la optimización analítica de un enfoque de investigación no es cuestión de todo o nada.
Como en tantos otros planteamientos metodológicos de esta asignatura, sólo puedo
sensibilizarle hacia la incorporación de una intención. Siempre que usted llegue a
plantearse cómo sus creencias sobre fines y principios morales ofuscan su análisis,
usted podrá —tal vez— poner remedio al problema de distinguir adecuadamente ambas
esferas. Si quiere leer un texto clásico que le ayudará a pensar sobre estas cosas, le
sugiero el siguiente: Max Weber, 1992 [1919], El político y el científico, Madrid: Alianza.
52

una pregunta del tipo ¿cómo deben ser los hechos?


Esfuércese entonces por definir con la mayor claridad
posible posible lo que usted quiere decir con “disciplina”.
Por ejemplo, puede teorizar acerca de las dimensiones de
este concepto: la disciplina implica un orden social que
tiende a igualar los comportamientos de los sujetos
sociales, normalizándolos. Fíjese en que el añadido “falta
de” en la expresión “falta de disciplina” es completamente
innecesario, pues cae de su peso que la normalización de
un orden social es gradual y diversa, y depende del punto
de vista de los agentes: para unos, puede que los centros
escolares en cuestión sean muy normalizadores, y para
otros puede que sean demasiado poco normalizadores.
Con objeto de atender a preguntas de tipo ¿cómo entender
los hechos? y ¿cómo parecen ser los hechos? bastaría con
mencionar la noción de “disciplina”, sin ningún atributo
adicional, formulando así el problema:
La disciplina (o normalización) en dos centros escolares
de la ciudad X
o mejor aún:
Las formas3 de la disciplina (o normalización) en dos
centros escolares de la ciudad X
Aún así, puede que usted esté interesada en la
construcción social que determinados agentes de esos
centros denominan, precisamente, “falta de disciplina”. En
este caso, conserve las comillas en el enunciado de su
problema. De este modo tendrá siempre presente que su
problema consiste en indagar un punto de vista especial en
el contexto institucional. Así:
La “falta de disciplina” en dos centros escolares de la
ciudad X

o mejor aún:

El patio de recreo, el claustro y el consejo escolar como


situaciones de indagación de la “falta de disciplina” entre
directivos, profesores y alumnos en dos centros de la
ciudad X

(j1.1.6.) No enuncie en ningún caso su problema con la


mera referencia a un lugar o segmento institucional (por
ejemplo: “El servicio de atención primaria del barrio X”), ni
con la mera referencia a un sujeto (por ejemplo: “los

3Recuerde ahora la importancia de la noción de forma en nuestro concepto analítico de


cultura.
53

minusválidos en X”). Es importante que usted aprenda a


formular su(s) problema(s) centrándose en propiedades
teóricas de procesos sociales y culturales. Por ejemplo:

Las filosofías del “cuidado” y la formación de liderazgos


entre el personal del servicio de atención primaria del
barrio X
o también:
La variación histórica de los conceptos de "accesibilidad"
en el trato dispensado a “las personas con discapacidad”
en X
(j1.1.7.) La designación desnuda de lugares, segmentos y
sujetos le condena de entrada a ver su campo desde el
punto de vista de las categorías de los agentes del campo.
Y, como ya sabe, la etnografía es un compromiso entre el
campo y la mesa, entre el mundo de los agentes que viven
su vida y el mundo analítico de los investigadores. La
etnografía no es una mera descripción naturalista,
sumergida en el sistema de reglas que tratamos de
investigar.
(j1.1.8.) Para evitar el sesgo de campo:

MUY IMPORTANTE
Los signos fundamentales de un
Sobre los proyectos institucionales proyecto institucional son los
siguientes, entre otros:
Denominamos proyecto institucional a aquél en el
que el enunciado del problema o los problemas 1. La temática de su problema
(pregunta 1 del proyecto) busca producir una recoge los intereses de los agentes
mejora en el funcionamiento o los rendimientos de esa institución (por ejemplo,
de una institución (por ejemplo, una escuela, un "elevar el rendimiento escolar ante
el fracaso escolar")
servicio hospitalario, una unidad de gestión
administrativa, etcétera). y

Este tipo de proyectos incorpora, de entrada, una 2. Las personas del campo son
voluntad aplicada de mejora de las instituciones. clasificadas con arreglo a las
categorías que usan los agentes
Al confeccionar su proyecto de investigación "expertos" de la institución (por
etnográfica viable en este segundo curso del ejemplo, "pacientes", "ancianos",
Grado, tenga en cuenta que en esta asignatura "alumnos")
no admitimos proyectos institucionales.
y
El sentido fundamental del ejercicio Un proyecto
3. Las situaciones de observación
de investigación etnográfica viable con su base
propuestas coinciden con las
conceptual es que usted se habitúe a tener una interacciones clasificadas por la
orientación analítica hacia el mundo social. Los
54

proyectos aplicados forman parte del acervo de


posibilidades que ofrece la investigación institución (por ejemplo, "cita
etnográfica. En el tecer curso de este Grado médica", "reunión con la
estudiará una asignatura dedicada asistente social").
monográficamente a esas posibilidades, titulada
Ámbitos generales de las aplicaciones en y
antropología. La regla fundamental de la noción
de aplicación en antropología es que ninguna 4. En la propuesta de sus
aplicación puede ser abordada cabalmente si entrevistas tienen un peso
previamente la investigación no se orienta desproporcionado los
profesionales cualificados y los
analíticamente.
técnicos de la institución.
No se salte pasos. No intente plantear un Si usted está pensando en un
proyecto institucional (aplicado) antes de haber proyecto con las propiedades
comprendido bien cómo se construye un proyecto mencionadas, descártelo
analíticamente fundamentado. inmediatamente.

Si su propuesta para esta asignatura es un


proyecto institucional, abandone (durante este
curso) esa idea, y concentre todos sus esfuerzos
en la confección de un proyecto analíticamente
orientado.

Si usted envía al foro la totalidad o partes de su


proyecto para recibir un comentario por parte del
equipo docente (pulse aquí para ver el número de
consultas de este tipo) y si su proyecto es un
proyecto institucional, entonces no recibirá
comentarios sobre sus formulaciones. En el foro,
recibirá un mensaje con la escueta expresión
"Proyecto Institucional". Ese mensaje quiere decir
que usted debe reformular su problema en
términos analíticos, antes de recibir cualquier
clase de orientación.

(j1.2.) Sesgo de mesa. Evite dar por sentada la idea de que los
agentes sociales son meros objetos sobre los que usted proyecta
sin mayor elaboración sus categorías de análisis. En el marco
de su investigación, esos agentes están ahí para ayudarle a
comprender mejor el mundo en el que viven. Usted debe
aprovechar el saber de esos agentes para depurar su propio
saber.
(j1.2.1.) Evite por tanto, siempre que pueda, imaginar y
formular su(s) problema(s) por medio de objetivaciones
innecesarias de las personas del campo. Evite el
encubrimiento de sus intenciones de investigación, y tenga
en cuenta que casi siempre es posible desarrollar buena
investigación sin necesidad de encubrir nuestros fines
55

ante las personas del campo. Cuando encubrimos


nuestros fines, tendemos a objetivar en exceso a las
personas de nuestro campo, como si las estuviéramos
observando a través de una cámara oculta. Ello nos impide
obtener los puntos de vista de los agentes sociales e
integrarlos adecuadamente en nuestro lenguaje analítico.
Al repasar su proyecto y reformular su(s) problema(s),
pregúntese lo siguiente: ¿cómo puedo evitar el
encubrimiento?
(j1.2.2.) Evite restringir la formulación de su(s) problema(s)
hasta el punto de impedir las posibilidades de
comunicación concreta con las personas del campo.
Plantee su(s) problema(s) de manera que le sea posible
comunicarse con ellas abiertamente. No confíe en la
llamada “comunicación no verbal”, si es que con esta
expresión entendemos un ámbito de prácticas
comunicativas no lingüísticas. Todo problema bien
formulado en nuestra disciplina implica trascender el
ámbito de la mera conciencia lingüística de los agentes
(incluidos nosotros mismos), pero esto no quiere decir que
usted pueda prescindir de lo que los sujetos dicen. El
acceso al mundo sociocultural de los sujetos no puede
basarse únicamente en lo que los agentes dicen, pero
tampoco es viable ignorando sus discursos verbales (en el
Tema 5 le ofreceré aclaraciones adicionales sobre esto).
Plantéese pues esta pregunta cuando reelabore la
formulación de su(s) problema(s): ¿hasta qué punto esta
formulación permite desarrollar una investigación basada
tanto en observación como en entrevista?
(j1.2.3.) Al elaborar su problema, reflexione con rigor sobre
sus propias competencias idiomáticas, y ajuste su formu-
lación al ámbito idiomático en el que usted se considere
competente sin recurrir a intérpretes. Si usted sólo es
competente en Español y desea investigar, por ejemplo, un
campo donde hay hablantes de muchas lenguas, ajuste su
problema y el conjunto de su proyecto a los agentes con
los que podrá comunicarse. A veces, esta condición de
accesibilidad al campo exige matizar qué es lo que
podremos investigar cabalmente. Si usted sabe Español
podrá acceder, por ejemplo, a campos institucionales
habitados por población procedente de Marruecos que ya
hable Español (por ejemplo, personas con larga trayectoria
en nuestro país que trabajan en servicios sociales), pero
seguramente deberá limitar sus aspiraciones cuando
amplíe el ámbito de sus relaciones de campo a los
parientes de esas personas. Entonces, es posible que el
campo le exija también destrezas en Francés; y cuando
56

profundice en su campo, ampliando con ello la red social


de los agentes, es posible que deba saber también
Marroquí, y así hasta la comprensión de otras variantes
lectales.

Atención
Condición imprescindible para aprobar el proyecto
Si su problema exige el conocimiento de cualquier idioma
distinto del Español, ponga explícitamente en la
respuesta a la pregunta 5 sobre entrevistas que usted es
competente en ese o esos idioma(s). Y, si no es
competente, ponga explícitamente que está dispuesto a
aprenderlo(s). Lo que debe quedar claro es que usted es
consciente de la necesidad de una comunicación verbal,
cabal y directa, con los agentes del campo.

(j1.2.4.) Formule su problema de manera que, en la


medida de lo posible, los sujetos aparezcan cualificados
con algo más que un mero perfil genérico. Potencie la
cualificación concreta de sus sujetos, y no se limite a usar
categorías sociológicas de perfil amplio, independientes de
una concreción de situaciones sociales o lugares:
«desempleados», «jóvenes», «pacientes», «profesores»,
«trabajadores», etcétera. Aquí hay grados. Cualifique a sus
sujetos, como mínimo, haciendo referencia a un lugar,
aunque sería mejor cualificarlos haciendo referencia a un
espacio-tiempo, y, aún mejor, haciendo referencia a una
situación teóricamente definida: Los “pacientes” es
insuficiente, los “pacientes de la unidad X” es mejor; mejor
aún es “los pacientes de la unidad X en tal periodo
temporal”, y aún mejor “los pacientes en tal situación
social”. Si le resulta difícil hacer esto, no se bloquee y sigua
adelante con el estudio de la asignatura, en los Temas 3,
4 y 5 obtendrá más claves para mejorar la formulación de
su problema en relación con los sujetos de su proyecto.
Lo óptimo sería que los sujetos fueran cualificados
haciendo referencia a una situación (o un conjunto de
situaciones) y además haciendo referencia a la propiedad
teórica que a usted le interesa analizar con su investigación.
Por ejemplo:
Las situaciones de “cuidado” puestas en práctica por el
personal sanitario y familiares de los pacientes de la
unidad X
Fíjese que al cualificarlos así, los sujetos pasan
inmediatamente a verse constituidos por conjuntos de
57

roles en relación, y no por meros agregados de individuos


aislados.
Haga lo que haga, evite al menos quedarse con la
formulación más insuficiente. Puede que en la formulación
de su problema usted no defina tan explícita o
matizadamente a los sujetos (para ello tiene usted las
respuestas a las preguntas 3, 4 y 5 del proyecto). Lo
importante aquí es que la formulación de su problema no
impida la cualificación concreta de los sujetos de su campo
en esas preguntas posteriores. Tenga en cuenta que las
categorías de perfil sociológico genérico como
“desempleados”, “jóvenes”, etcétera, no son válidas para
hablar del quién de una etnografía, al no estar definidas en
vinculación con situaciones de la vida real de nadie en
concreto. Si es necesario, revise para esto el concepto de
encarnación en el Tema 1.
Al revisar la formulación de su(s) problema(s),
pregúntese lo siguiente: ¿me permite esta formulación
hablar de sujetos concretos, experiencias concretas,
situaciones concretas, y avanzar en la comprensión de la
propiedad de la vida social que me interesa investigar?

(k) Consejos para mejorar aún más la formulación de su problema.


Si ha seguido todos los consejos anteriores en mayor o menor grado
habrá aprendido ya mucho. Pero puede ir aún un poco más allá.
(k1) Formule su problema de manera que le capacite para introducir
dimensiones comparativas. ¿Sería posible analizar el mismo
problema en más de una institución del mismo o de diferente tipo?
(k2) Formule su problema de manera que le capacite para introducir
dimensiones históricas. Toda institución humana es un proceso en
el tiempo, y todos los conceptos comunes que usamos para
comprender nuestro mundo son conceptos que han variado en el
tiempo. Piense en este sentido en categorías tan aparentemente
primarias como “familia”, “salud”, “empleo”, “educación”, “género”,
etcétera. Su proyecto ganará en penetración analítica si usted
introduce la posibilidad de reflexionar sobre las propiedades de la
vida social que le interesan en perspectiva histórica.
(k3) Haga un último esfuerzo para revisar meticulosamente el
lenguaje de formulación de su problema y, en general, de su
proyecto. Los científicos sociales somos trabajadores del lenguaje.
No lo descuide. Difícilmente podremos decir algo si no cuidamos el
medio que nos permite hacerlo. Deseo aquí prevenirle ante algunos
usos lingüísticos erróneos en ciencias sociales. Evítelos en la
redacción de su problema y de su proyecto:
58

Atención
Es condición imprescindible para aprobar el proyecto seguir al
pie de la letra las siguientes recomendaciones

(k3.1.) Raza. Aunque los seres humanos operamos


constantemente clasificándonos los unos a los otros por
nuestro aspecto fenotípico (raza), usted no debe definir a sus
sujetos siguiendo sin más esta forma de clasificar. La noción de
raza no forma parte de los conceptos teóricos de la antropología
contemporánea, sino de los lenguajes de uso del sentido
común. Está sometida a convenciones culturales ordinarias,
como cualquier otra clasificación. Si usted usa categorías
raciales para clasificar a sus sujetos, debe ser teóricamente
consciente de lo siguiente: ¿en qué sistema de referencia
cultural esos sujetos son definidos como de tal o cual raza? ¿en
un sistema burocrático etnonacional, como la oficina de
inmigración de los Estados Unidos? ¿en las conversaciones de
los maestros de una escuela o de los trabajadores de un
hospital? ¿Dónde y quién atribuye a quién las categorías
raciales que usted considera pertinentes para su proyecto? Esto
es, en general, válido para cualquier otra forma de cate-
gorización de sujetos: ¿con arreglo a qué sistema cultural de
referencia usa usted sus denominaciones?

(k3.1.1.) Si usted utiliza palabras que designan razas, esas


palabras tendrán que ir necesariamente entrecomilladas,
pues forman parte de discursos de las personas de su
campo y se encuentran en la posición emic respecto a su
posición analítica (etic).

(k3.1.2.) Si usted utiliza palabras que designan razas


deberá quedar establecido a lo largo de su proyecto, de la
forma más clara posible, a qué agentes sociales atribuirá
usted en principio esas categorías emic.

(k3.2.) Nivel. No use en ningún caso en su proyecto las


siguientes expresiones: “nivel cultural”, “nivel educativo”. Nadie
ha podido medir jamás la “cultura” o la “educación”, tal y como
estas categorías deben entenderse en nuestra disciplina. La
cultura y la educación son procesos que no pueden ser
reducidos a ninguna clase de “nivel”. Lo que sí es correcto, en
todo caso, es hablar de “nivel de escolarización”, en la medida
en que nos refiramos inequívocamente al número de
acreditaciones escolares que un individuo acumula a lo largo
del tiempo, o a la objetivación cuantitativa de esas
acreditaciones. Al objetivar los resultados del aprendizaje, la
escuela traduce en una cantidad (nivel), procesos complejos de
59

cultura y educación que de ninguna manera pueden ser


reducidos al lenguaje escolar.

(k3.3.) Procedencia cultural. No use la expresión “procedente de


la cultura X”. Para un antropólogo, las culturas no son lugares
de procedencia, no son entidades geográficas, mucho menos
entidades nacionales. Si es necesario, refresque en relación con
esto lo que aprendió en el curso pasado. La única noción válida
de “procedencia” aplicada al concepto de cultura es temporal,
en la medida en que podemos afirmar que los agentes
constituyen y producen reglas del juego social que han ido
incorporando biográficamente, con lo aprendido a lo largo del
tiempo. Por los mismo motivos, evite la expresión “en la cultura
X”.

(k3.4.) Desde el punto de vista de la cultura X. No use esta


expresión. La cultura es una hipótesis teórica que construimos
para dar cuenta de conjuntos de reglas convencionales
(Cultura, antropología y otras tonterías, definición §4, página
57). La cultura no es un agente, no se puede decir de ella que
«tiene un punto de vista». La cultura no hace cosas ni ve nada.
Son los agentes, operando siempre con una multiplicidad de
códigos culturales, los que hacen la vida social y los que pueden
llegar a tener puntos de vista sobre ella. Si es necesario,
refresque en relación con esto lo que aprendió en el curso
pasado.

Una advertencia importante sobre los consejos (k3.1.-4.) de


este apartado
Estos consejos reflejan compromisos disciplinares del equipo
docente de esta asignatura. En sus estudios durante este
Grado encontrará usted textos de antropólogos, y desde luego
textos anteriores publicados por Ángel Díaz de Rada o
Asunción Merino, con algunos de esos usos que aquí le
obligamos a evitar. Utilizando esas expresiones, los
antropólogos y otros científicos sociales han contribuido sin
duda al conocimiento sobre las sociedades y las culturas
humanas. Esos usos están tan arraigados en los lenguajes
ordinarios y disciplinares que es necesaria una explícita
disciplina de des-aprendizaje para evitarlos. Evítelos, en todo
caso, en esta asignatura. Y luego haga lo que a usted le
parezca conveniente.

(l) Conserve todo el material escrito que haya ido produciendo al hilo de
estas reflexiones. Le será útil para sucesivas sesiones de trabajo sobre su
proyecto, y puede que también para el examen.
60

MUY IMPORTANTE
Use el foro de consultas de la asignatura para formular cuantas
dudas le vayan surgiendo. Si consulta sobre formulaciones literales
de partes de su proyecto, recuerde que sólo podrá hacer dos
consultas de esta clase a lo largo del curso en el foro.

(m) El segundo folio de su entrega en la plataforma del curso virtual debe


contener una base conceptual para su proyecto de investigación viable.
Comience a dar pasos para elaborar la base conceptual para su proyecto
de investigación. Haga hoy lo siguiente:

(m1) Lea detenidamente la formulación que tiene escrita de su


problema o problemas, y a la que ha llegado siguiendo los consejos
anteriores.

(m2) Haga ahora una revisión de las asignaturas que ha venido


estudiando en este Grado en Antropología Social y Cultural, ¿puede
identificar ya tres conceptos estudiados en alguna o algunas de esas
asignaturas con pertinencia para la respuesta que ha dado al punto
1 de su proyecto sobre el problema?

(m3) Si puede hacerlo, escriba simplemente las denominaciones de


esos tres conceptos, y a continuación la asignatura en la que los ha
estudiado. No se preocupe por el momento si sólo llega a identificar
uno o dos conceptos.
61

Tema 3. CAMPO: LUGAR Y TIEMPO. AGENTES Y SUJETOS

1. Haga una primera lectura de los textos obligatorios del tema

* Merino, Asunción, 2012, Emigración, asociacionismo y retorno de


los españoles en Argentina (ss. XX y XXI). El diseño y la práctica de
su investigación. Madrid: Trotta. Capítulo 2. "¿Por qué Buenos
Aires?", Capítulo 3. "¿Qué migrantes son los sujetos de estudio?"

2. Si ya ha hecho esa primera lectura de los textos obligatorios...

2.1. Relea ahora el Capítulo "¿Por qué Buenos Aires?" y preste


atención a los siguientes aspectos:

(a) Realice un resumen del recorrido argumental de Asunción


Merino para justificar la elección de Buenos Aires en el contexto
de elaboración de su problema de investigación. Fíjese en cómo
es esa articulación entre lugar y problema.

(b) Al releer ahora este segundo capítulo de la monografía de


Asunción Merino, observe que la denominación más genérica
del lugar (“Buenos Aires”) está en relación con otras múltiples
denominaciones, como las asociaciones —que tienen sedes—,
los enclaves administrativos, etcétera.

(c) Preste atención al pensamiento complejo sobre el lugar


mostrado en este capítulo, fundamental en el desarrollo
argumental de la monografía:

Observe muy especialmente que la noción de asentamiento


es caracterizada inicialmente como un proceso de
asentamiento. Esta idea de la formación dinámica de los
lugares es muy importante en etnografía: los lugares son,
analíticamente, procesos socioculturales de formación de
lugares. No están en el exterior de la acción social, sino
que forman parte de la acción social misma. Preste
atención, en este sentido, a la siguiente formulación en el
texto: "movilidad y territorialización cultural".

(d) Fíjese en la intención general de Asunción Merino como


etnógrafa. Lejos de asumir un marco ya establecido de
categorías, y de proponerse estudiar los “flujos migratorios” en
el interior de ese marco; su propósito es aportar nuevas ideas
para concebir el marco mismo. Al poner en el centro de su
atención las convenciones básicas sobre lo que debe ser
entendido como “lugar” en los estudios migratorios, la
antropóloga está especialmente capacitada para ampliar el
horizonte de nuestro conocimiento.
62

(e) Ya ha visto cómo la noción de asentamiento en un lugar es


caracterizada inicialmente por Asunción Merino como un
proceso de asentamiento. Preste ahora atención a este
enunciado:

“Es allí donde podremos desarrollar mejor una


investigación centrada en la sociabilidad [...]. Estas
asociaciones de emigrantes pueden ser analizadas como
espacios de sociabilidad..." [Mis cursivas].

(e1) Observe cómo, en este pasaje, los lugares están


redefinidos por su relación con el problema de la
investigación.

(e3) En este Grado en Antropología Social y Cultural, tendrá


ocasión de estudiar en detalle el tratamiento teórico de los
territorios, los lugares y los espacios, en las asignaturas
del bloque temático de “Antropología Cognitiva y
Simbólica”.

(f) Tome nota de cómo, en el planteamiento de esta monografía,


los procesos activos de formación de lugar están en relación con
las escalas de articulación del proceso migratorio que Asunción
Merino ha puesto de relieve en el capítulo sobre el problema:
las escalas de acción política y el entorno económico.

(g) Igualmente, observe la consistencia lógica del siguiente


pasaje sobre el lugar de las asociaciones con la fomulación de
su problema (Tema 2, apartado 3, (b2)).

"Las asociaciones de emigrantes son analizadas como


espacios de sociabilidad formales donde se reproducen
políticas de pertenencia y donde se incorporan o contestan
políticas de identidad".

(h) Y, paralelamente a lo que le he indicado más arriba en el


punto (c), fíjese ahora en el pensamiento complejo utilizado
para indicar la naturaleza de las asociaciones de inmigrantes:

"En el Gran Buenos Aires encontramos viejas y nuevas


asociaciones, creadas por emigrantes más y menos ricos,
de diferente origen geográfico y con un tiempo de
existencia muy diverso ".
63

2.2. Relea ahora el Capítulo "¿Qué migrantes son los sujetos de


estudio?" y preste atención a los siguientes aspectos:

(a) De nuevo, este capítulo se orienta a examinar reflexivamente


las convenciones básicas acerca del sujeto “migrante” (compare
con (d) en el apartado anterior (2.1.)). Resuma la argumentación
de Asunción Merino en este capítulo para dar respuesta a esta
pregunta central “¿quién es el migrante?”

(b) Compruebe, que las escalas de articulación del proceso


migratorio siguen presentes, con consistencia lógica, al abordar
el asunto del sujeto. Fíjese en la importancia de los procesos
políticos y en el énfasis en la aportación historiográfica a la
configuración del sujeto “migrante” (compare con (f) en el
apartado anterior (2.1.).

(c) Preste atención al siguiente pasaje:

"El caso del asociacionismo español en la Argentina de las


últimas décadas, alimentado por una inmigración que
recorre el siglo XX, puede ser una oportunidad para
señalar cómo esta diferenciación rígida entre viejas y
nuevas migraciones obstaculiza el análisis del fenómeno
migratorio en su complejidad".

Lejos de verse incomodada por la inedacuación de las


categorías al uso en ciencias sociales para clasificar a los
sujetos de su estudio, la antropóloga afronta con
curiosidad un caso que vale, precisamente, porque no
encaja en esas categorías.

(d) Observe cómo en el epígrafe La relevancia política de definir


a los emigrantes y retornados, Asunción Merino toma distancia
especialmente de las definiciones del sujeto por parte de las
instancias burocráticas del campo (emic). Compare esta toma
de distancia con el punto (b5) en el apartado 3 del Tema 2.

(e) A lo largo de este capítulo, Asunción Merino configura el


sujeto de su investigación como un sujeto complejo (compare
con los puntos (c) y (h) del apartado anterior (2.1.). Si lo desea,
haga un catálogo de los sujetos sociales mencionados en este
capítulo y dispóngalos gráficamente con sus relaciones.
Recuerde en este punto la pregunta 3 del Dominio de acción que
confeccionó durante el pasado curso.

(f) Junto con el capítulo anterior, este capítulo ilustra muy bien
cómo la reflexividad sobre los componentes básicos de la
investigación (el lugar, el tiempo, el sujeto), en los que se
64

encierran las convenciones básicas de la investigación realizada


con anterioridad, ilumina replanteamientos en nuestras
categorías de análisis. Si en el capítulo anterior sobre el lugar
veíamos como Asunción Merino podía intuir “nuevas dinámicas
en la relación entre gente, cultura y territorio"; en éste sobre el
sujeto apreciamos una nueva configuración de la categoría de
“retorno”.

3. Agente y sujeto

En los materiales de esta asignatura encontrará un cierto uso


sistemático de estos dos conceptos con arreglo a las siguientes
definiciones y propiedades. Intente seguirlas también usted en las
formulaciones que haga a lo largo de su proyecto y en las respuestas
que dé en el examen. Si hace este intento, sus expresiones crecerán
notablemente en precisión analítica. Puede que no lo consiga del
todo. Seguramente, ni siquiera los profesores de esta asignatura lo
hemos conseguido. Tener a la vista esta diferencia conceptual es, en
todo caso, muy útil. Si lo considera necesario, revise el contenido del
Cuadro 3, p. 37 de Cultura, antropología y otras tonterías antes de
continuar leyendo este punto.

(a) Agente y sujeto no son palabras equivalentes a la hora de


referirnos a las personas de nuestros campos de investigación.

(b) El concepto de referencia clave para


la noción de agente es “acción”. Si lo Agente
considera necesario, revise el contenido Campo
del Cuadro 5, p. 44 de Cultura, Empírico
antropología y otras tonterías antes de
Polo descriptivo
continuar leyendo este punto. Un
Emic
agente social es quien pone en juego, en
estado práctico, acción social. Puesto que este concepto está
subrayando la dimensión activa y práctica, está refiriéndose en
concreto a lo que esa o esas personas hacen en el campo. El concepto
de agente incorpora así cuatro dimensiones de significación hacia
las que nos inclinamos al usarlo.

(b1) En primer lugar, al usar la palabra agente damos cuenta


de acciones producidas en el campo, por las personas del
campo.

(b2) En segundo lugar, asociamos la descripción de una acción


a un agente como elemento de nuestro material empírico. En el
texto etnográfico describimos lo que hacen los agentes como
consecuencia del registro de material empírico en el campo.
Esos agentes hacen eso y yo lo he visto, o lo han visto otros y
65

me lo han contado (en cuyo caso, puede que la atribución de


agencia no sea válida).

(b3) En tercer lugar, y como consecuencia de (b1) y (b2), las


acciones de los agentes forman parte del polo descriptivo del
texto etnográfico. Se inclinan hacia ese polo descriptivo. Si lo
considera necesario, revise el contenido del Capítulo 6, pp. 173
y ss., de La lógica de la investigación etnográfica antes de
continuar leyendo este punto.

(b4) En cuarto lugar, la noción de agente se refiere a las


personas del campo en su condición de actuantes en su entorno
emic.

(c) Un sujeto está sujetado. Esto quiere


decir que un sujeto no se designa por Sujeto
referencia fundamental a la acción social Mesa
situada en el campo. Un sujeto no actúa, Analítico
sino que está quieto. Un sujeto se Polo argumental
designa por referencia a la clasificación Etic
teórica que el investigador utiliza para
poner orden en los tipos de personas de su campo. O, dicho de un
modo más operacional, a través de sus enunciados de sujeto, el
investigador sujeta a las personas de su campo con arreglo a su
propio dispositivo clasificatorio. Un agente es quien empíricamente
realiza una acción en el campo (y normalmente tiene un nombre
propio), un sujeto es una etiqueta clasificatoria que el investigador
atribuye a las personas de su campo con arreglo a sus propios
intereses analíticos. Por ejemplo, en la etnografía de Harry Wolcott,
A Kwakiutl Village and School, Reggie es un agente (o mejor dicho,
es tratado en el texto etnográfico desde el concepto de agente al
describir su acción concreta en el campo), “los kwakiutl” es un
sujeto. Un agente siente, habla, corre, juega, etcétera; un sujeto no
hace nada de esto. Es el investigador el que dice cosas de los agentes
al enunciar sus sujetos. En la etnografía de Solveig Joks, Las
mujeres samis del reno, Ánne es tratada como agente, pero “el hogar
trashumante” es un sujeto.

El concepto de sujeto incorpora así cuatro dimensiones de


significación hacia las que nos inclinamos al usarlo.

(c1) En primer lugar, al usar la palabra sujeto nos referimos a


categorías clasificatorias producidas en la mesa, por el
investigador.

(c2) En segundo lugar, asociamos una categoría de sujeto a un


conjunto de personas del campo como consecuencia de nuestra
interpretación analítica de los tipos de personas que creemos
66

ver en nuestro campo. Esos sujetos, en sentido propio, no


hacen nada; soy yo, como investigador el que predico cosas
acerca de los agentes empíricos al enunciar esos sujetos.

(c3) En tercer lugar, y como consecuencia de (c1) y (c2), las


propiedades de los sujetos forman parte del polo argumental del
texto etnográfico. Se inclinan hacia ese polo argumental.

(c4) En cuarto lugar, la noción de sujeto se refiere a las prácticas


clasificatorias del investigador en su entorno etic.

(d) Con estas diferencias en mente, los conceptos de agente y sujeto


no deben ser tratados en etnografía por referencia exclusiva al
concepto de individuo. Tanto los agentes como los sujetos pueden
referirse a conjuntos de individuos en relación. Si tomamos una
unidad empírica de acción como hacer un contraataque en un partido
de fútbol es adecuado considerar a todos los individuos
empíricamente implicados y coordinados en esa unidad de acción
como un solo agente (aunque si descomponemos esa unidad de
acción en otras unidades de acción menores, seguramente eso
dejaría de ser progresivamente adecuado). Igualmente, al enunciar
un sujeto podemos referirnos a un solo individuo como ejemplar de
un tipo clasificatorio, o referirnos a un conjunto de individuos a los
que atribuimos el mismo tipo clasificatorio.

(e) Enseguida se ve que, al enunciar agentes, el etnógrafo encuentra


inevitable enunciar relaciones empíricas entre agentes. Esto es
inevitable porque el concepto de acción es inseparable del concepto
de relación, en tanto “su sentido [...] está referido a la conducta de
otros” Cuadro 5, p. 44 de Cultura, antropología y otras tonterías4. Sin
embargo, es mucho más probable que, al enunciar sujetos, el
etnógrafo pueda prescindir de enunciar relaciones empíricas entre
esos sujetos o entre los individuos que, clasificatoriamente,
componen cada uno de esos sujetos. Al tratarse de una etiqueta
clasificatoria válida para un conjunto de individuos del mismo tipo,
el sujeto toma a cada individuo del tipo en relación analítica con el
concepto clasificatorio del investigador pero no toma necesariamente
a esos individuos considerando las relaciones empíricas que
mantienen entre sí.

4 Por cierto, en este punto de su formación como etnógrafo, vea qué bien queda la clásica
definición de Max Weber reproducida en ese Cuadro 5 reescrita de este modo: “Por
‘acción’ debe entenderse una conducta humana (bien consista en un hacer externo o
interno, ya en un omitir o permitir) siempre que la persona o personas que la realizan
enlacen a ella un sentido subjetivo. La ‘acción social’ por tanto, es una acción en donde
el sentido mentado por la persona o las personas está referido a la conducta de otros,
orientándose por ésta en su desarrollo.” [en rojo, mi reescritura].
67

(f) La consecuencia del punto (e) es inmediata: una etnografía no


puede prescindir de la enunciación de agentes. No puede construirse
solamente sobre la base de la enunciación de sujetos.

4. Representatividad en una muestra aleatoria y en una muestra


teórica

Lo que ha hecho Asunción Merino en los dos capítulos que ha leído


para este Tema 3 es exponer la racionalidad que siguió en la
selección de su(s) lugar(es), tiempos y sujetos. En cualquier ciencia,
a estas prácticas de selección se las denomina genéricamente
muestreo. A partir de sus problemas y categorías analíticas, el
investigador se ve siempre abocado a tomar una muestra de material
empírico. No puede ser de otro modo. En etnografía, las decisiones
muestrales fundamentales son las que afectan a lugares, tiempos y
sujetos (Martyn Hammersley y Paul Atkinson, 2001, Etnografía.
Métodos de investigación. Barcelona: Paidós.).

Y siempre, la condición muestral de esos lugares, tiempos y


sujetos, exige una racionalidad de representatividad. Decimos de
forma general que, si la etnografía pretende construirse sobre una
racionalidad científica, esa racionalidad ha de incorporar
necesariamente una pregunta sobre la representatividad de los
enunciados que producimos al escribir nuestro texto.

La incidencia de un simplificador sentido común estadístico en


nuestro mundo contemporáneo es de tal alcance que nos cuesta
mucho trabajo escapar a una monolítica comprensión del concepto
de representatividad: la representatividad entendida como
representatividad de muestras aleatorias. Y, paralelamente, exige un
gran esfuerzo comprender un concepto de muestra diferente del
concepto de muestra aleatoria. Es como si estos dos conceptos de
representatividad y de muestra hubieran terminado por imponerse
en nuestro mundo como los únicos que merecen una auténtica
consideración de conceptos científicos. Esto es absurdo. Si toda la
capacidad de muestreo de los científicos (los sociales y los otros) se
redujera a sus operaciones sobre muestras aleatorias, simplemente
la ciencia (cualquier ciencia) sería impracticable. Para entender
adecuadamente lo que acabo de escribir, lea a continuación estas
dos entradas del Glosario:

Muestra al azar
Muestra teórica
68

5. Cuaderno de prácticas

5.1. Ejercicios de evaluación continua

Atención
Si decide utilizar alguno de estos ejercicios como ejercicio
computable de evaluación continua, al incluir el texto del
ejercicio en la aplicación informática escriba con claridad, al
principio, el número del ejercicio: 3.1., etc. Si escribe este
número, no es necesario que reproduzca el texto del enunciado.

Ejercicio 3.1.

En el punto (f) del apartado 3 de este Tema 3, ha leído usted lo


siguiente: “Una etnografía no puede prescindir de la enunciación de
agentes. No puede construirse solamente sobre la base de la
enunciación de sujetos.” Escriba como máximo un folio por una cara
explicando este enunciado en términos de descripción densa. [Clave
de corrección]

Ejercicio 3.2.

Ejercicio 3.2.1.

Si está leyendo La sonrisa de la institución responda a la


siguiente cuestión utilizando una extensión máxima de un folio
por una cara. Caracterice la etnografía incluida en este libro en
términos de muestreo. Justifique su respuesta con el mayor
detalle posible. [Clave de corrección]

Ejercicio 3.2.2.

Si está leyendo Las mujeres samis del reno responda a la


siguiente cuestión utilizando una extensión máxima de un folio
por una cara.

Relea el texto que va desde “¿cómo describir...?” en la


página 27 hasta el párrafo que comienza “El grupo
constituye...” (incluido). Al discutir el concepto de “grupo
social”, ¿se aproxima más Joks al concepto de agente o al
concepto de sujeto? Justifique su respuesta. [Clave de
corrección]

Si usted cree que aún no ha leído lo suficiente para responder a esta


cuestión, recuerde que puede responderla en cualquiera de sus
entregas de ejercicios de evaluación continua a lo largo del curso.
69

Ejercicio 3.3.

En la respuesta a la primera pregunta de su proyecto de


investigación, usted a enunciado un problema. Revise ahora su
formulación y responda a la siguiente cuestión en no más de un folio
por una cara: ¿Hay alguna palabra o expresión en su problema que
debería poner entre comillas y que ha escrito sin comillas? Justifique
su respuesta detalladamente. [Clave de corrección]

5.2. Un proyecto de investigación etnográfica viable con su base


conceptual. Ejercicio a presentar como parte del examen. Segundo
paso

Como consecuencia del estudio del Tema 2 debe tener ya una respuesta
(probablemente aún provisional) a la primera pregunta de su proyecto de
investigación. Tenga ahora en mente esa formulación de su problema y
responda a la segunda pregunta:
2. ¿Dónde se propone hacerlo?
(a) Al elaborar la respuesta a esta pregunta, escriba sus reflexiones, como
siempre, intentando hacerlo del modo más explícito posible.

(b) Si el material de estudio expuesto hasta aquí para este tema no es


aún suficiente, oriéntese con las siguientes preguntas:

(b1) Para investigar el problema que ha propuesto, ¿dónde imagina


que podrá obtener su material empírico? ¿dónde podrá observar
acciones situadas, hablar con personas y producir documentos?

Recuerde
El supuesto de este ejercicio es que usted dispone de todos los
recursos económicos y de tiempo necesarios para dedicarse a este
proyecto a tiempo completo.
Responda a este pregunta pensando siempre en investigar su
problema del mejor modo posible.
No se plantee otras limitaciones que las que pueden derivarse de
los conceptos epistemológicos y metodológicos de esta asignatura.

(b2) ¿Necesitaría usted acudir a un único lugar o varios lugares?

(b2.1.) Si se trata de un único lugar. Piense con mayor detalle


de qué otros lugares está compuesto ese lugar. Enumere con la
mayor extensión posible esos lugares. Resuma en una
expresión breve el contenido de esa enumeración.

(b2.2.) Si se trata de varios lugares. Enumere con la mayor


extensión posible esos lugares. Resuma en una expresión breve
70

el contenido de esa enumeración.

Asegúrese de que esa expresión breve designa bien esa


enumeración. Es decir, asegúrese de que el referente de esa
expresión no es ni más ni menos extenso que su enumeración
de lugares.

(b3) Escriba ahora sobre algunas de las dimensiones formales de


esos lugares:

¿Son lugares más bien estáticos (por ejemplo, un edificio) o más


bien dinámicos (por ejemplo, un trayecto)?
¿Los lugares de su enumeración están físicamente conectados
entre sí o más bien no lo están?
¿Esos lugares son homogéneos en cuanto a su tiempo histórico o
más bien no lo son?
Etcétera

(b4) Imagine ahora que hará trabajo de campo antropológico en ese


(o esos) lugar(es).

¿En qué tiempos y durante cuanto tiempo prevé usted que debería
visitarlo(s)?
¿Cómo puede afectar el calendario previsto de su investigación de
campo a la configuración territorial y espacial de esos lugares?
¿Cree ahora usted que esa muestra de tiempos de investigación de
campo es adecuada para su problema?
Etcétera

(b5) Su problema de investigación, ¿podría también ser investigado


en otros lugares y en otros tiempos? Reflexione sobre esto. Esta
pregunta puede ser muy útil para encontrar nuevas dimensiones
insospechadas en su problema y para orientarle en la reflexión
comparativa o histórica. Por ejemplo, siguiendo la primera
formulación del problema en el punto (e) del apartado 4.2. del tema
2, podría ser que algunos aspectos de las formas de interacción
social en el pleno municipal debieran orientarnos hacia otros lugares
de la acción política, como aquellos en los que se producen los
mítines y actos públicos en las campañas electorales; hacia otros
lugares remotos, como los que puede recoger la etnografía de los
procesos políticos en otras sociedades; o hacia otros tiempos, como
en una reconstrucción de las actas de plenos municipales de otras
épocas históricas.
(b6) Escriba ahora sobre las posibles dificultades que tendrá para
acceder a ese o esos lugares de su campo. Al reflexionar sobre estas
71

dificultades, piense en la diferente accesibilidad de diferentes


lugares y situaciones de su campo: ¿se ha fijado en que hay áreas
de comportamiento social que, producidas en diferentes lugares, son
más accesibles que otras? Reflexione sobre los motivos de esta
diferente accesibilidad al lugar o lugares de su campo.

Recuerde.
En el proyecto de investigación que presentará en la plataforma del
curso virtual no debe usted incluir ninguna práctica encubierta.
Asegúrese de que el lugar o los lugares que esta previendo le
brindarán algún acceso explícito. Si no es así, simplemente
descarte ese lugar o lugares. En este caso, sustituya esos lugares
inaccesibles por otros que, siendo relevantes para su problema,
permitan el acceso. Si esto no es posible en absoluto, formule otro
problema.

(b7) Escriba en su proyecto una respuesta a la pregunta 2 lo más


concisa y concreta posible, como lo hizo el curso pasado al responder
a la pregunta 2 del Dominio de acción: escenario concreto. Incluso si
usted ha realizado sesudas reflexiones abstractas sobre el lugar
durante el estudio de esta tema, no formule su lugar en la onda de
una sesuda reflexión abstracta. Esas reflexiones abstractas, que
habrá puesto por escrito en sus anotaciones personales, son
elementos fundamentales de su aprendizaje y como tales las podrá
hacer valer el día del examen, si es el caso, al responder a la
pregunta asociada a su proyecto de investigación.

Su respuesta a la pregunta 2 debe parecerse más a esto:

La sala de plenos del Ayuntamiento de Villaarriba, el bar donde


toman café los concejales, y el polideportivo donde se celebran los
mítines en las campañas electorales.

o a esto:

Los hogares trashumantes de los pastores de renos en la tundra de


Guovdageaidnu (incluyendo su trayectos), y las casas de sus
emplazamientos en el núcleo urbano de la población.

que a esto:

El espacio imaginario de los vendedores ambulantes del mundo


occidental y los desplazamientos semánticos de sus localizaciones
afectivas.

Si usted formula la respuesta a la pregunta 2 del proyecto de este


último modo, seguramente tendrá que repetir el proyecto.
72

(c) Conserve todo el material que haya escrito durante el estudio de este
tema. Puede serle útil en el examen.

(d) Retome ahora el segundo folio de su entrega en la plataforma del curso


virtual (la base conceptual para su proyecto de investigación viable).

(d1) Si no ha dado con los tres conceptos que necesita, intente


completar hoy esa tarea. Recuerde: escriba la denominación de los
conceptos a los que haya llegado junto con el nombre de la
asignatura (o asignaturas) de la(s) que procede(n).

(d2) Escriba un breve texto (no más de un folio por una cara) en el
que explique qué funcionalidad tendría(n) el concepto o concepto(s)
seleccionados en relación con el estado actual de formulación de su
problema de investigación (pregunta 1 del proyecto).
73

Tema 4. OBSERVACIÓN

1. ¿Cómo sacar partido a El taller del etnógrafo?

Para el estudio de este tema y de temas posteriores, usted combinará


capítulos de la lectura del libro de Asunción Merino Emigración,
asociacionismo y retorno de los españoles en Argentina (ss. XX y XXI). El
diseño y la práctica de su investigación, con secciones de mi libro El taller
del etnógrafo. Materiales y herramientas de investigación en etnografía.

El libro de Asunción Merino le está ofreciendo un modelo complejo para


pensar en aspectos epistemológicos y metodológicos de la etnografía.
Junto con otras lecturas que le vengo proponiendo en este curso, ese
libro le presenta una investigación etnográfica como producto. Al hilo de
esa lectura es posible reflexionar ordenadamente sobre soluciones y
problemas vinculados a la elaboración de su propio proyecto de
investigación. Venimos haciendo esto de forma ordenada y así lo
seguiremos haciendo hasta el Tema 7. Ello es posible porque Asunción
Merino ha escrito su monografía pensando en usted y en el proyecto que
usted tendrá que presentar en el examen.

Las secciones de El taller del etnógrafo tienen otra utilidad no tan


directamente relacionada con su propio proyecto de investigación. En
ellas le presento tres aspectos de la investigación etnográfica como
proceso. Estas secciones son ejemplos del tipo ¿cómo se hizo? referidos a
una observación concreta, una entrevista concreta, y un análisis
concreto.

Tanto la sección sobre observación, que estudiará en este Tema 4, como


la sección sobre entrevista, que estudiará en el Tema 5, se abren con
consideraciones epistemológicas relativas a esas técnicas de
investigación. Trabaje esos contenidos epistemológicos detenidamente.
Están escritos con claridad y le ayudarán a crear un lenguaje
metodológico muy preciso. Obtendrá un beneficio muy concreto de ese
aprendizaje en el examen. Por ejemplo, cuando usted redacte las
respuestas a las preguntas que deberá responder en la sala de examen,
no deberíamos esperar que usted utilice (si es el caso) la palabra
“objetividad” como si tal cosa. Después de leer las primeras páginas de la
primera sección de El taller del etnógrafo, titulada “Observar es algo más
que mirar por los ojos”, esperamos que, si usted llega a utilizar esa
palabra, sepa hacerlo con la carga de complejidad epistemológica que
conlleva. O al menos no de un modo completamente ingenuo.

Las dos primeras secciones de El taller del etnógrafo sobre observación y


entrevista exponen el cómo se hizo, tomando una observación concreta y
una entrevista concreta. Cuando lea estos casos concretos, póngase en
la disposición que adoptaría una aprendiz de mecánico viendo a su
maestro revolver en las piezas de un vehículo. Lo importante en estas
74

lecturas es que usted asista del modo más certero posible a la realización
de una práctica. Lo mismo vale para la tercera sección de El taller sobre
análisis, que leerá en el Tema 7. Lea estos textos para conseguir
solamente lo siguiente:

(a) Entender cómo se concretan, en los ejemplos prácticos, algunas


categorías metodológicas asociadas a esas técnicas. Por ejemplo, en
la sección de observación usted podrá ver qué es una situación social
en etnografía. En la sección sobre entrevista podrá ver qué es un
contenido referencial por oposición a una perspectiva social en un
texto verbal producido por una persona. En la sección sobre análisis
podrá ver qué es una categoría analítica.

(b) Comprender la aplicación de las técnicas de producción de


material empírico en el proceso de la investigación y en su contexto
general de intenciones. En relación con esto, no importa que usted
obtenga una imagen completa y perfectamente sistemática de ese
proceso y de ese contexto (el aprendiz de mecánico ni siquiera lo
intentaría). Lo único que importa es que usted vea con claridad que
esas técnicas no son acciones aisladas e inconexas, y que se
encuentran relacionadas con el conjunto general de la investigación.

(c) Usted será más impresionable al leer estas secciones si las lee
con cuidado y con atención, pero somos conscientes de que su
tiempo es limitado. El examen de esta asignatura no insistirá mucho
en los contenidos de los ejemplos concretos expuestos en ellas, salvo
en los conceptos más reiterados y más directamente accesibles.

2. Haga ahora una primera lectura del primer texto obligatorio del
tema

* Díaz de Rada, Ángel, 2012, El taller del etnógrafo. Materiales y


herramientas de investigación en etnografía. Madrid: UNED. Sección
1. "Observar es algo más que mirar por los ojos".

3. Si ya ha hecho esa primera lectura del primer texto obligatorio...

(a) Estudie con atención el contenido de los apartados [1.1. Los dos
sentidos fundamentales de la palabra “observación” en etnografía]5 y
[1.2. Objetividad, realidad, comportamiento].

(b) Fije la siguiente idea: El producto de la acción de observar una


situación social es un texto [1.1.1.]. El producto de la observación
no es solamente la experiencia obtenida por el investigador, sino el
registro de esa experiencia. El etnógrafo trabajará en adelante sobre
ese registro.

5Estos números entre corchetes se corresponden con los apartados correspondientes


de El taller del etnógrafo.
75

(c) Mire con detalle las diferencias entre el concepto general de


observación participante y el concepto de observación como técnica
de producción de material empírico.

(d) Deténgase en esta reflexión: toda técnica de producción de


material empírico se subsume bajo el concepto general de
observación participante. Imagine esta idea asociada a los
comportamientos verbales y a los documentos e intuya sus
consecuencias. Deténgase especialmente en los apartados [1.1.3.1.
y 1.1.3.2.].

(e) Deténgase en el concepto de intersubjetividad [1.2.2. y todos sus


subapartados, particularmente 1.2.2.4.] y relea el contenido de este
concepto tal como lo estudió en el Tema 1, en La lógica de la
investigación etnográfica (p. 218).

(f) Mire bien el apartado [1.2.2.5.] y piense en la respuesta que en él


se da a la siguiente pregunta: ¿por qué la observación monda y
lironda llevada a cabo en silencio por un único observador es lo más
contrario que puede existir en relación con el concepto de
objetividad?

(g) Lea despacio especialmente el apartado [1.2.3.3.] y piense en la


respuesta que en él se da a la siguiente pregunta: ¿qué le falta a un
discurso compuesto de un catálogo de "hechos" para ser un discurso
científico?

(h) Examine ahora la formulación que se contiene en [1.2.3.4.] y


asegúrese de que la entiende bien.

(i) Deténgase en el punto [1.2.4.3.] y piense ahora en la intrínseca


relación entre el concepto de cultura y el concepto de etnografía.

(j) Lea el resto de los contenidos de la primera sección de El taller del


etnógrafo, a partir del apartado [1.3.] [El caso], con un propósito de
ejemplificación. Si tiene tiempo, lea también los Textos
complementarios que se ofrecen en El taller del etnógrafo como
productos etnográficos de ese caso concreto. Al leer todos estos
contenidos, intente formarse una idea lo más clara posible del
proceso de trabajo descrito para este caso concreto: sus fases y sus
partes.

4. Haga ahora una primera lectura del segundo texto obligatorio del
tema

* Merino, Asunción, 2012, Emigración, asociacionismo y retorno de


los españoles en Argentina (ss. XX y XXI). El diseño y la práctica de
76

su investigación. Madrid: Trotta. Capítulo 5. "Las actividades de las


instituciones, de las asociaciones y de los socios".

5. Si ya ha hecho esa primera lectura del segundo texto obligatorio...

(a) Fíjese inicialmente en el contraste entre este texto de Asunción


Merino y el primer texto de Ángel Díaz de Rada en El taller del
etnógrafo. El primero describe en detalle el cómo se hizo una práctica
compleja de observación en el campo, y su contextualización en el
proceso etnográfico. Este texto de Asunción Merino muestra
múltiples propiedades del espacio asociativo del que trata haciendo
uso de sus fuentes empíricas. La referencia empírica fundamental
del primer texto de Ángel Díaz de Rada es el registro de un proceso
de acción social por medio de observación, entendida como técnica
específica de producción de material empírico (Apartado 1.1.4. de El
taller del etnógrafo). La referencia empírica del texto de Asunción
Merino es el registro procedente de múltiples fuentes de material
empírico (observación, entrevista y documentación) (Apartado 1.1.3.
de El taller del etnógrafo). En el texto de Ángel Díaz de Rada, observar
significa convertir en objeto un conjunto situado de prácticas
sociales en curso, en torno a una situación social concreta (Apartado
5 del Tema 5 de este documento de Orientaciones). En el texto de
Asunción Merino, observar significa convertir en objeto un campo
global de prácticas y de instituciones, bajo la noción general de
observación participante. En el texto de Asunción Merino sólo una
parte del material empírico de referencia procede de la observación
de situaciones sociales concretas.

(b) Los caminos de la observación (concebida específicamente en el


sentido del apartado 1.1.4. de El taller del etnógrafo), y su
explotación etnográfica, son innumerables. Esa variedad se
encuentra no sólo —ni fundamentalmente— en la práctica concreta
de observación del etnógrafo (entendida en ese sentido específico),
sino, sobre todo, en la forma descriptiva que adopta ese material
empírico en el texto etnográfico, producto de la investigación. Puesto
que la utilización del material concreto de observación (en ese
sentido específico) entra a formar parte de una compleja trama
argumental en el texto etnográfico, es muy normal que, en ese
producto final, ese material concreto se encuentre imbricado con
otros materiales empíricos procedentes de entrevistas y
documentación. O sea que, cuanto más nos fijamos en la
observación como práctica situada (por contraste con la entrevista y
la documentación, apartado 1.1.4. de El taller del etnógrafo), más
próximos nos hallamos al campo propiamente dicho —ese material
empírico se encuentra formulado, en su versión más pura, en los
cuadernos de notas producidos en el mismo campo. Y cuanto más
nos fijamos en la observación como construcción argumental de una
descripción etnográfica, más próximos nos hallamos al concepto
77

general de observación participante (apartado 1.1.3. de El taller del


etnógrafo) y a la mesa de trabajo. Puede apreciar esto con mucha
precisión echándole un vistazo al producto final, publicado, de la
observación situada del Carnaval en el Instituto: el capítulo donde
se ubica esa observación [El taller del etnógrafo, Textos
complementarios: “’A contracorriente’. Orígenes y destinos de las
prácticas de socialización en el Instituto”]. Verá que en ese texto
publicado, como en el texto de Asunción Merino, el material empírico
procedente de la observación situada de prácticas (sentido del
apartado 1.1.4. de El taller del etnógrafo) es sólo una parte del
material empírico total (compuesto además por medio de entrevistas
y documentos).

(c) Relea ahora el tercer párrafo del capítulo y fíjese en cómo


Asunción Merino concreta sus escenarios de observación situada (en
el sentido del apartado 1.1.4. de El taller del etnógrafo) en situaciones
sociales generadas por los agentes sociales del campo, y por lo tanto
relevantes para ellos. En la etnografía de Asunción Merino hubiera
sido posible seleccionar el material empírico de una de esas
situaciones, para componer un relato muy parecido al relato del
Carnaval en Instituto. Esta estrategia de escritura etnográfica,
centrada en la descripción de procesos de acción unitarios generados
en situaciones sociales concretas, es sólo una de entre la infinidad
de posibilidades de articulación de los materiales empíricos
procedentes de la observación. De haber escogido esta estrategia
(como hizo Ángel Díaz de Rada en su etnografía), Asunción Merino
habría ofrecido las propiedades de un discurso de acción concreto;
pero, al haber escogido su estrategia de escritura, lo que ofrece
Asunción Merino es el conjunto de propiedades de un campo general
de acción, el constituido por los agentes de un extenso número de
asociaciones en su marco de relación con las instituciones públicas
españolas. De entre ese conjunto de propiedades, puede usted
fijarse especialmente en las siguientes y explorar por su cuenta
muchas otras:

(c1) La discontinuidad intergeneracional en cuanto a la


participación en las asociaciones, y las diferencias en cuanto a
participación en el espectro de asociaciones.

(c2) La relación entre la cantidad de socios, el prestigio de las


asociaciones, su financiación, y su relevancia para las
instituciones públicas del Estado Español.

(c3) La incidencia de la crisis económica en el mantenimiento


de las prácticas, los enseres y los inmuebles.
78

(c4) Los nuevos colectivos de asistencia definidos por las


políticas institucionales, y las prácticas de canalización de las
ayudas públicas.

(c5) Etcétera.

Asunción Merino ha observado, en el conjunto de los materiales


empíricos producidos tanto por observación situada, como por
entrevistas y documentación, que ese campo general de acción
social puede ser caracterizado por esas propiedades (entre
otras).

6. Cuaderno de prácticas

6.1. Ejercicios de evaluación continua

Atención
Si decide utilizar alguno de estos ejercicios como ejercicio
computable de evaluación continua, al incluir el texto del
ejercicio en la aplicación informática escriba con claridad, al
principio, el número del ejercicio: 4.1., etc. Si escribe este
número, no es necesario que reproduzca el texto del enunciado.

Ejercicio 4.1.

Ejercicio 4.1.1.

Si está leyendo La sonrisa de la institución responda a la


siguiente cuestión utilizando una extensión máxima de un folio
por una cara. Escriba primero el título de uno de los capítulos
etnográficos del libro (Capítulo 1 al 6). Teniendo en cuenta sólo
ese capítulo, confeccione una catálogo de los lugares que sirven
de base a la producción de material empírico. ¿En qué sentidos
esos lugares son tratados como lugares de observación? [Clave
de corrección]

Ejercicio 4.1.2.

Si está leyendo Las mujeres samis del reno responda a la


siguiente cuestión utilizando una extensión máxima de un folio
por una cara. Escoja tres lugares referidos explícita o
implícitamente en (lo que lleve leído de) esta monografía. ¿Cómo
están estos tres lugares vinculados argumentalmente en el
texto de Joks? [Clave de corrección]
79

Si usted cree que aún no ha leído lo suficiente para responder a esta


cuestión, recuerde que puede responderla en cualquiera de sus
entregas de ejercicios de evaluación continua a lo largo del curso.

Ejercicio 4.2.

En el Tema 3 dio usted respuesta a la siguiente pregunta de su


proyecto “¿Dónde se propone hacerlo?” Utilice ahora un máximo de
un folio por una cara para explicar qué técnicas de producción de
material empírico utilizaría usted en ese o esos lugares. [Clave de
corrección]

Ejercicio 4.3.

Plantéese hacer este ejercicio solamente si dispone de tiempo para


ello. Si va justo con su tiempo lo mejor es que no lo intente en este
curso. Recuerde que, entre los ejercicios de evaluación continua del
Tema 3 de las Orientaciones para el estudio de “Etnografía y
Prácticas Introductorias al Trabajo de Campo I”, había una Práctica
recomendada en la que le sugería hacer una observación de una
escena doméstica. Si hizo ese ejercicio retome ahora el material que
escribió. Si no lo hizo, puede que le apetezca hacerlo ahora. Abra las
Orientaciones del pasado curso y vaya a los ejercicios de evaluación
continua del Tema 3. Siga las instrucciones que se indican en la
Actividad Recomendada. [En el curso pasado, los ejercicios de
evaluación continua 3.2., 3.3., 5.3., 6.3. y 7.3., se basaban también
en este ejercicio. Si los hizo, recupere ahora todas esas notas]. Ahora
tendrá delante el texto de esa observación de una escena doméstica.
Relea ahora, en El taller del etnógrafo los apartados 1.5. a 1.11. En
una extensión máxima de un folio por una cara, explique qué
elementos de esa observación que hizo el curso pasado (o que ha
hecho ahora) modificaría, a la luz de lo leído en esos apartados de El
taller del etnógrafo, para mejorar su observación. [Clave de
corrección]

6.2. Un proyecto de investigación etnográfica viable con su base


conceptual. Ejercicio a presentar como parte del examen. Tercer
paso

Ahora nos centraremos en la tercera pregunta de su proyecto de


investigación:

3. ¿En qué grupo o grupos se propone investigar ese (o esos)


problema(s)?

(a) Si lo considera necesario, revise los contenidos pertinentes del


Tema 3 para dar respuesta a esta pregunta.
80

(b) Cualquier proyecto de investigación en antropología social y


cultural debe plantear de una manera muy consciente cuáles serán
sus sujetos sociales. Construya, con la mayor precisión posible, el
mapa social de los sujetos de su proyecto: ¿son sujetos individuales
o colectivos? ¿cómo los identificará? Por ejemplo, si usted va a
estudiar plenos municipales: ¿sus datos se referirán a individuos, a
partidos, a grupos de interés, a grupos de parientes, a “vecinos”,
“ciudadanos”, “consumidores”, “hombres”, a “mujeres”, a “jóvenes”,
etcétera?

(c) Precise aún más los enunciados de sus sujetos: ¿En qué planos
de práctica social usará qué identificaciones? Por ejemplo, ¿el
alcalde le interesará sólo como alcalde o también como “con-
sumidor”, miembro de su partido, o padre de una familia?

(d) Reflexione explícitamente sobre la condición muestral de su


selección de sujetos.

(d.1.) ¿Hará esa selección desde el plantemiento de una


muestra teórica, desde el planteamiento de una muestra
aleatoria, o desde una combinación de ambos planteamientos
(para unos u otros sujetos)?

(d.2.) ¿Qué representarán, en concreto, esas muestras teóricas


y/o aleatorias en relación con las dimensiones teóricas de su
problema [Pregunta 1 del proyecto] o con las dimensiones etic
de los sujetos de su campo?

(e) Si usted plantea un proyecto etnográfico viable, entonces deberá


configurar los sujetos de su campo como categorías relativas a
agentes sociales de carne y hueso, que realizan acciones
significativas, en escenarios significativos de relación social. Esto
quiere decir lo siguiente:

(e1) Si usted tiene una clara justificación teórica para


configurar alguna muestra aleatoria, una parte de sus sujetos
pueden ser enunciados como agregados de individuos
sometibles, por ejemplo, a un tratamiento de encuesta. Un
ejemplo de esta clase de sujetos es el siguiente:

Mujeres solteras de 18 a 20 años


Mujeres solteras de 21 a 35 años
Mujeres solteras de 36 a 55 años

Si usted no tiene una clara justificación teórica para


configurar una muestra aleatoria,
81

Evite a toda costa formular sus sujetos como agregados de


individuos

(e2) Fíjese en lo siguiente, descritos de ese modo, esos sujetos


no tienen por qué remitir a agentes que mantienen relaciones
sociales significativas entre sí; y muy probablemente se refieran
a agentes que no las mantienen de hecho. Cuando a usted le
piden su opinión en una encuesta electoral, en su condición de
mujer soltera de entre 18 y 20 años, lo que van a hacer es
agregar su respuesta individual a otras respuestas individuales
de otras mujeres en esa misma condición. Pero lo más probable
es que usted no haya visto ni vaya a ver jamás a esas otras
mujeres.

(e3) Si existen motivos teóricos fundamentados para que usted


defina algunos de sus sujetos de ese modo, hágalo, pero tenga
bien presente que

La pregunta 3 de su proyecto no debe ser respondida en su


totalidad con formulaciones de sujetos como agregados de
individuos al estilo de una muestra aleatoria de individuos.
Si usted no sigue este consejo, lo más probable es que tenga
que repetir el proyecto

(e4) Al menos algunos de sus sujetos (o todos) han de ser


enunciados por referencia a agentes vinculados entre sí de
algún modo significativo, por medio de prácticas y relaciones
concretas de formación de sociedad.

En la pregunta 3 de su proyecto, enuncie al menos algunos de


sus sujetos (o todos) en referencia a agentes individuales o
colectivos del estilo de asociaciones, redes de parientes con
vinculación empírica, núcleos domésticos, corporaciones
laborales de individuos relacionados, etcétera.
Si usted no sigue este consejo, lo más probable es que tenga
que repetir el proyecto

(e5) Las mismas advertencias (e1 a e4) valen para la


formulación de los sujetos de su proyecto como agregados de
individuos ordenados como tales por una institución burocrática.
Son ejemplos de estas clases de agregados:

Los “alumnos” de un aula o un colegio


Los “pacientes” de una planta de un hospital
Los “ciudadanos” censados como “inmigrantes” por el
Instituto Nacional de Estadística
82

(e5.1.) Estos enunciados de sujeto son pertinentes en el


entorno emic de la institución burocrática de que se trate.
En ningún caso debe usted confundir sus propios
enunciados de sujeto (etic) con esos enunciados de
agregados burocráticos (emic). Por ello,

Si usted tiene razones teóricas para enunciar algunos de


sus sujetos como relativos a agregados burocráticos de
individuos (y sólo si las tiene), entrecomille esas
denominaciones para designarlos adecuadamente como
categorías en el entorno emic de la institución
burocrática correspondiente.
Si no sigue este consejo, lo más probable es que tenga
que repetir el proyecto

(e5.2.) Los agentes de su campo no han de ser para usted


primariamente “alumnos”, “pacientes” o “ciudadanos”.
Esos agentes han de ser para usted primariamente
personas, es decir, ejemplares de Homo Sapiens Sapiens
socializados en entornos concretos de vinculación social.
Y, en esos concretos entornos de vinculación social, lo más
probable es que esas personas construyan sociedad
trascendiendo por todas partes las categorías delimitadas
por la institución burocrática de que se trate. Así:

No ya “alumnos” de un aula o un centro de enseñanza,


sino redes o grupos empíricos de chicos y chicas.
No ya “pacientes” de un hospital, sino personas que están
asociadas en núcleos domésticos o en asociaciones de
interés.
No ya “ciudadanos” censados como “inmigrantes” por
una agencia gubernamental, sino personas en redes o
grupos empíricos de parientes, o de trabajadores.

(f) Escriba una reflexión sobre los problemas que, previsiblemente,


encontrará en las relaciones con los agentes de su campo. ¿cómo
planificará su(s) rol(es) en relación con ellos como observador(a)
participante? ¿Cómo serán sus posiciones diferenciales en función
de los diferentes agentes de su campo?

(g) Trabaje la formulación de la respuesta a la pregunta 3 del


proyecto siguiendo estos consejos, pero no se bloquee. Si ve que se
está encerrando en un callejón sin salida, deje la formulación como
está y prosiga con el estudio de la asignatura. Ya tendrá ocasión de
mejorar su formulación poco a poco.

(h) Si como consecuencia de este estudio usted ha configurado una


amplia lista de sujetos, resuma la respuesta a la pregunta 3 de su
83

proyecto seleccionando sólo los sujetos que mejor se ajusten a su


problema; y de manera que esa selección cumpla rigurosamente con
los mínimos establecidos en los anteriores puntos e1 a e5.

(i) Conserve todo el material que ha escrito en relación con la


respuesta a la pregunta 3 de su proyecto. Puede serle útil en el
examen.

Retome ahora el segundo folio de su entrega en la plataforma del curso


virtual (la base conceptual para su proyecto de investigación viable).

(a) Empiece a dar formato al segundo folio del ejercicio que


entregará en la plataforma virtual.

(b) Recuerde, el formato de ese segundo folio ha de ser el siguiente:

Base conceptual

1. Mención del primer concepto y de la asignatura del Grado en la que


ha sido estudiado.

2. Mención del segundo concepto y de la asignatura del Grado en la que


ha sido estudiado.

3. Mención del tercer concepto y de la asignatura del Grado en la que ha


sido estudiado.

4. Explicación de la pertinencia de los tres conceptos escogidos en estricta


relación con el problema o problemas formulado(s) en la pregunta 1 del
Proyecto (primer folio): ¿Qué problema o problemas se propone
investigar?

(c) Intente completar esos cuatro puntos, haciendo uso de un solo


folio por una cara, a continuación del folio en el que escribirá su
proyecto.

(d) La explicación (punto 4) debe ser un desarrollo que cumpla dos


reglas básicas:

(d1) Debe hacerse en ella un uso adecuado de los conceptos


elegidos.

(d2) Debe ofrecer un desarrollo sobre el uso que esos


conceptos tendrán en relación con el problema o los
problemas formulados en el proyecto.
84

Tema 5. DIÁLOGOS Y ENTREVISTAS

1. Haga una primera lectura del primer texto obligatorio del tema

* Díaz de Rada, Ángel, 2012, El taller del etnógrafo. Materiales y


herramientas de investigación en etnografía. Madrid: UNED. Sección
2. "¿De qué hablan estas personas?".

2. Si ya ha hecho esa primera lectura del primer texto obligatorio...

(a) Estudie con atención el contenido del apartado [2.1. Dialogar en


el campo, entrevistar]6.

(b) Deténgase un momento en [2.1.2.] y reflexione sobre lo siguiente:


en sentido técnico una entrevista etnográfica es más específica que
un diálogo cualquiera en el campo. Revise, si es necesario, los
conceptos de especificidad e inespecificidad en relación con las
técnicas de producción de material empírico, en las páginas 109 y
siguientes de La lógica de la investigación etnográfica.

(c) Después de releer el apartado [2.1.4.1.], formule una respuesta a


la siguiente pregunta:

Tomado en sí mismo, ¿agota el material verbal registrado de


una entrevista las posibilidades de interpretación de ese
material verbal? ¿Por qué?

(d) Examine con atención los apartados [2.1.4.2.] y [2.1.4.3.].


Asegúrese de que está entendiendo correctamente el contraste entre
la dimensión referencial o informativa y la dimensión de las
perspectivas o posiciones sociales. Una correcta comprensión de este
contraste hará de usted un buen intérprete de los textos verbales en
etnografía.

(e) Vuelva sobre [2.1.4.3.]. Asegúrese de que está entendiendo bien


los diferentes conceptos de verdad y triangulación en la dimensión
referencial o informativa y en la dimensión de las perspectivas o
posiciones sociales.

(f) Deténgase en los apartados [2.1.4.5.(a) y (b)]. Después de leerlos


despacio formule una respuesta a la siguiente pregunta:

Los objetos referidos en un discurso verbal; ¿son todos ellos


equivalentes en cuanto a la pertinencia del doble análisis,
según la dimensión referencial o informativa y la dimensión de
las perspectivas o posiciones sociales? Justifique su respuesta

6Estos números entre corchetes se corresponden con los apartados correspondientes


de El taller del etnógrafo.
85

con detalle, si es posible pensando ejemplos alternativos a los


que se presentan en El taller del etnógrafo, o dando vueltas a
esos mismos ejemplos. Si usted está en desacuerdo con lo
escrito en los apartados [2.1.4.5.(a) y (b)], intente aclarar por
escrito en qué está en concreto en desacuerdo. Tanto si usted
está de acuerdo como si no lo está, asegúrese de que entiende
bien el argumento escrito en ese apartado.

(g) Al releer el apartado [2.1.6.] refresque, si lo considera necesario,


los conceptos de naturalismo, positivismo y etnografía reflexiva. Para
ello, vaya a las Orientaciones para el estudio de la asignatura
“Etnografía y Prácticas Introductorias al Trabajo de Campo I”, Tema
6: “3. La distinción mesa/campo. Una reflexión adicional”.

(h) Deténgase en el apartado [2.1.6.1.] y formule una respuesta a la


siguiente cuestión:

El significado referencial de algunas de las expresiones


verbales de las personas del campo es inconsistente con las
prácticas que realizan los agentes, ¿Desacreditaremos por ello
a los diálogos y entrevistas como técnicas de producción de
material empírico? Justifique su respuesta con el mayor
detalle posible.

(i) Examine ahora el apartado [2.1.6.2.] y formule una respuesta a


la siguiente cuestión. Como siempre, deténgase en justificar su
respuesta todo lo necesario hasta asegurarse de que está
entendiendo bien lo que se dice en El taller del etnógrafo:

Un etnógrafo no debe construir su investigación sólo a base de


los discursos verbales de los agentes del campo, ¿por qué?

(j) Deténgase ahora en el apartado [2.1.6.4.]. Si usted no está de


acuerdo con lo que ahí se dice, intente aclarar en concreto los
motivos de su desacuerdo. Escriba esos motivos detalladamente. En
todo caso, si al hacer esta reflexión usted sigue sin estar de acuerdo,
asegúrese de que está entendiendo lo escrito en ese apartado de El
taller del etnógrafo.

(k) Revise el cuadro que se presenta en el apartado [2.1.7.].


Asegúrese de que está entendiendo bien los contenidos de ese
cuadro. Si tiene la menor duda, vuelva a trabajar esos contenidos
en los apartados correspondientes de [2.1.]

(l) Lea el resto de los contenidos de la segunda sección de El taller


del etnógrafo, los apartados [2.2.] y [2.3.], con un propósito de
ejemplificación. Si tiene tiempo, lea también el Texto complementario
que se ofrece en El taller del etnógrafo como contextualización de ese
86

caso concreto. Al leer todos estos contenidos, intente formarse una


idea lo más clara posible del proceso de trabajo descrito para este
caso: sus fases y sus partes. Al leer el apartado [2.3.] asegúrese de
entender bien su argumento central: las temáticas de un discurso
verbal en su entorno emic no son lo mismo que las categorías de
análisis para ese discurso en el entorno etic.

3. Haga ahora una primera lectura del segundo texto obligatorio del
tema

* Merino, Asunción, 2012, Emigración, asociacionismo y retorno de


los españoles en Argentina (ss. XX y XXI). El diseño y la práctica de
su investigación. Madrid: Trotta. Capítulo 4. "Entrevistas en el
ámbito asociativo e institucional".

4. Si ya ha hecho esa primera lectura del segundo texto obligatorio...

(a) Fíjese inicialmente en el contraste entre este texto de Asunción


Merino y el primer texto de Ángel Díaz de Rada en El taller del
etnógrafo. El primero describe en detalle cómo se hizo una práctica
compleja de entrevista en el campo, y su contextualización en el
proceso etnográfico. Este texto de Asunción Merino muestra la forma
que adopta el espacio de interlocución entre las asociaciones, y de
éstas con la administración del Estado Español. No se trata aquí
principalmente de mostrar el discurso verbal de una o varias
personas, sino de plasmar la estructura general de las posiciones y
perspectivas desde las que esas personas producen sus discursos
verbales [El taller del etnógrafo, 2.1.4.3.]. Concebido teóricamente el
espacio asociativo como un "espacio de representación" frente al
Estado Español, los dirigentes asociativos pueden ser caracterizados
por su posición diferencial en un conjunto de relaciones. Por otra
parte, el uso de los discursos verbales obtenidos a través de diálogos
y entrevistas con los agentes del campo es constante, a lo largo de
toda la etnografía. Fíjese en las expresiones entrecomilladas en
cualquier capítulo del libro.

(b) De forma paralela a lo que comentábamos en el tema anterior


sobre observación, lo que destaca aquí Asunción Merino no son las
propiedades del discurso verbal de agentes concretos del campo
(como en la sección 2 de El taller del etnógrafo), sino las propiedades
del espacio de interlocución en el que esos discursos verbales cobran
sentido. Y, como hiciéramos en el tema anterior, es posible destacar
algunas de esas propiedades sólo a título ilustrativo:

(b1) El vínculo entre iniciativa pública española y activismo


asociativo, y su incidencia en la puesta de relieve de las
asociaciones "regionales".
87

(b2) La importancia de la dimensión histórica para la


comprensión de "las dinámicas de representación de estos
agentes que participan y configuran este campo de
interlocución entre la administración española y los
ciudadanos españoles en Argentina". Esta propiedad del
espacio de interlocución, en el marco de los diálogos
encarnados en personas concretas, implica una dimensión
ineludiblemente biográfica.

(b3) La imbricación entre la dimensión asociativa y la posición


de pertenencia a partidos políticos en la vida de estos agentes.

(b4) Etcétera.

(c) Fíjese en esta expresión: "Los contenidos [de las entrevistas] han
sido contrastados (…) contextualizando sus opiniones según su
posición en el espacio de interlocución, en su papel de
representantes de los emigrantes y sus descendientes ante las
autoridades españolas (…)". Reflexione ahora, de nuevo, sobre la
doble dimensión informativa o referencial y de las perspectivas o
posiciones sociales en el tratamiento del material empírico producido
por medio de entrevistas [El taller del etnógrafo, 2.1.4.2. y
siguientes].

(d) Observe que en este texto, lleno de referencias biográficas de los


agentes del campo, Asunción Merino trata de forma indistinta esos
elementos propios de las historias de vida y cualesquiera otros
elementos relevantes procedentes de su material de entrevista. En
una etnografía es desde luego posible tratar de forma separada o
diferenciada los materiales producidos como historias de vida,
conformando de ese modo imágenes unitarias de las trayectorias
biográficas de los agentes del campo. Pero lo fundamental es tener
en cuenta que la historia de vida es una forma más de entrevista,
que el material empírico producido por ese medio forma parte de un
universo amplio de producciones verbales de los agentes sociales de
un campo; y lo más importante: del mismo modo que una etnografía
no puede apoyarse únicamente en material verbal procedente de
diálogos y entrevistas (sin el complemento y la triangulación de los
materiales obtenidos por observación y documentación), tampoco
puede apoyarse únicamente en material verbal procedente de
historias de vida. O puede hacerlo, pero incorporando evidentes
deficiencias.

(e) Preste atención a la relación que establece Asunción Merino entre


su problema de investigación y la muestra teórica de los agentes
entrevistados. En este sentido, examine con cuidado cómo trabaja
Asunción Merino el problema de la representatividad: ¿en qué
88

sentidos y de qué manera esa muestra de agentes (con sus


discursos) es representativa? ¿De qué es representativa?

(f) Este texto permite ver de una forma muy clara cómo se pone en
práctica una estrategia de acceso a las personas del campo típica de
las etnografías realizadas en sociedades contemporáneas. La
etnógrafa accede a los entrevistados de forma progresiva, siguiendo
una red de relaciones sociales. Este procedimiento recibe el nombre
de bola de nieve, debido a que en cada paso produce una
multiplicación de los accesos.

5. ¿Qué es una situación social en etnografía?

En este Tema 5 y en el próximo Tema 6, usted responderá a las preguntas


4 y 5 de su proyecto. En ambas preguntas, le pedimos que mencione
situaciones. En este tema deberá asociar esas situaciones a la técnica de
observación; en el próximo tema deberá asociarlas a la técnica de la
entrevista. En este apartado le voy aclarar el concepto de situación social
para que usted responda a esas preguntas del mejor modo posible.

(a) Definición.

Una situación social es una actividad situada en el


espacio y en el tiempo. Una situación social se caracteriza
por: (a) un conjunto concreto de agentes que ponen en
práctica esa actividad y (b) un conjunto más o menos
coordinado, pero en todo caso concreto de acciones
sociales.

Una iglesia, como edificio, es un lugar, pero no es una situación


social. En una iglesia se puede celebrar una boda, un bautizo, un
funeral, un encierro sindical, una huelga de hambre, un encuentro
de refugiados políticos, un concierto de órgano, etcétera. Cada uno
de estos eventos, situado espaciotemporalmente, es una situación
social. Ésta es la clase de respuesta que le pedimos en las preguntas
4 y 5 del proyecto. Se trata de que usted ubique sus prácticas
previstas de observación y entrevista en situaciones sociales
concretas.

Tampoco es una situación social, para el propósito de esta


asignatura, lo que se entiende en la expresión de sentido común:
“Esas mujeres están en una situación de pobreza”. Esa condición de
su existencia no es la clase de enunciados que le pedimos en esas
preguntas 4 y 5 de su proyecto. La pobreza, tal como se concibe en
esa expresión, no se ajusta a la definición de situación social que le
he ofrecido.
89

(b) Situación y contexto.

En las preguntas 4 y 5 del proyecto, le pedimos que enuncie


situaciones. Esos enunciados deben ser análogos a éstos:

Una boda
Un bautizo
Un funeral
Un encierro sindical
Una huelga de hambre
Un encuentro de refugiados políticos
Un concierto de órgano
Etcétera

Las situaciones sociales que le pedimos en esas preguntas de su


proyecto son, por tanto, significativas en el entorno emic de los
agentes de su campo. Es decir que son esos agentes sociales los que
las conciben como tales situaciones. En esta asignatura no es, en
principio, necesario que usted entrecomille esos enunciados de
situación; pero no cometerá ningún error si lo hace. En antropología
y en el resto de las ciencias sociales es muy frecuente que los
investigadores designen a estos acontecimientos indistintamente
con las palabras situación o contexto.

Teniendo en cuenta este uso frecuente, tenga en mente dos


conceptos diferentes asociados a la palabra contexto en etnografía.

1. Un contexto es una situación social tal y como es concebida


en el entorno emic de los agentes del campo.

2. Un contexto es la trama de relaciones teóricas tejida por el


etnógrafo, como un proceso de suministro a largo de la
investigación. Esa trama de relaciones teóricas se encuentra
inequívocamente en el entorno etic, tal como estudió en el
Tema 1 (página 235 y siguientes de la La lógica de la
investigación etnográfica).

Si usted ha de usar las nociones de situación y/o contexto en


las respuestas que dé en el examen de esta asignatura, le
recomendamos que utilice la palabra situación con el
significado de la definición dada más arriba, en punto 5(a), y
que utilice contexto con el significado dado aquí como segundo
significado (punto 5(b2.)).
90

6. Cuaderno de prácticas

6.1. Ejercicios de evaluación continua

Atención
Si decide utilizar alguno de estos ejercicios como ejercicio
computable de evaluación continua, al incluir el texto del
ejercicio en la aplicación informática escriba con claridad, al
principio, el número del ejercicio: 5.1., etc. Si escribe este
número, no es necesario que reproduzca el texto del enunciado.

Ejercicio 5.1.

Ejercicio 5.1.1.

Si está leyendo La sonrisa de la institución responda a la


siguiente cuestión utilizando una extensión máxima de un folio
por una cara. Escriba primero el título de uno de los capítulos
etnográficos del libro (Capítulo 1 al 6). Seleccione en ese
capítulo un pasaje que refiera o contenga un material empírico
producido por observación [Mencione en su respuesta sólo la
página o páginas donde se encuentra el pasaje indicando las
primeras y las últimas palabras. No ocupe espacio en copiar el
pasaje íntegramente en su respuesta]. Explique, haciendo uso
estrictamente de ese ejemplo concreto, con qué significados
teóricos decimos que lo relatado en ese pasaje son acciones o
prácticas sociales. [Clave de corrección]

Ejercicio 5.1.2.

Si está leyendo Las mujeres samis del reno responda a la


siguiente cuestión utilizando una extensión máxima de un folio
por una cara. El núcleo de la producción de material empírico
de la monografía de Solveig Joks son unas historias de vida, es
decir, entrevistas realizadas con tres mujeres del sector del
reno. Con lo que lleva leído del texto critique esta aproximación
metodológica en términos de naturalismo. [Clave de corrección]

Si usted cree que aún no ha leído lo suficiente para responder a esta


cuestión, recuerde que puede responderla en cualquiera de sus
entregas de ejercicios de evaluación continua a lo largo del curso.
91

Ejercicio 5.2.

En el Tema 4 dio usted respuesta a la siguiente pregunta de su


proyecto: ¿En qué grupo o grupos se propone investigar ese (o esos)
problema(s)? Responda ahora a la siguiente cuestión en una
extensión máxima de un folio por una cara: explique con el mayor
detalle posible cómo es que esa selección de grupos contribuirá a
una aproximación holística a su campo. [Clave de corrección]

Ejercicio 5.3.

Plantéese hacer este ejercicio solamente si dispone de tiempo para


ello. Si va justo con su tiempo lo mejor es que no lo intente en este
curso. Recuerde que, entre los ejercicios de evaluación continua del
Tema 3 de las Orientaciones para el estudio de “Etnografía y
Prácticas Introductorias al Trabajo de Campo I”, había una Práctica
recomendada en la que le sugería hacer una observación de una
escena doméstica. Si hizo ese ejercicio retome ahora el material que
escribió. Si no lo hizo, puede que le apetezca hacerlo ahora. Abra las
Orientaciones del pasado curso y vaya a los ejercicios de evaluación
continua del Tema 3. Siga las instrucciones que se indican en la
Actividad Recomendada. [En el curso pasado, los ejercicios de
evaluación continua 3.2., 3.3., 5.3., 6.3. y 7.3., se basaban también
en este ejercicio. Si los hizo, recupere ahora todas esas notas]. Ahora
tendrá delante el texto de esa observación de una escena doméstica.

Dependiendo de la facilidad con la que pueda volver a acceder a ese


campo y del tiempo de que disponga, cubra algunos o todos los
siguientes pasos:

(a) Relea ahora, en la segunda sección de El taller del etnógrafo


los apartados 2.2. y 2.3.

(b) Relea detenidamente las notas de su observación de esa


escena doméstica (puede que deba hacerlo más de una vez). Al
hacerlo, trabaje para producir estas dos cosas:

(b1) Una temática general que, derivada de esas notas de


observación, le resulte de especial interés para hablar con
alguna o algunas de las personas de ese campo. Por
ejemplo, una temática en la que desee profundizar.
Escriba el título de esa temática.

(b2) Confeccione una breve guía de campo en relación con


esa temática: una guía de objetos descriptivos o teóricos a
los que prestará atención en su conversación.
92

(b3) Confeccione un guión de entrevista relativa a esa guía


de campo, expresando por escrito las cuestiones de las que
querrá hablar.

(c) Solicite una entrevista a esa o esas personas cuya situación


doméstica observó el año pasado o este año. Explique
abiertamente que está realizando este ejercicio para la
universidad, y garantícele(s) la completa confidencialidad y el
completo anonimato. Pídale(s) permiso para grabar la
entrevista.

(d) Realice la entrevista empleando unos cincuenta o sesenta


minutos. Utilice en esa entrevista el guión que ha trabajado de
una manera abierta y, en la medida de lo posible, dejando que
el discurso verbal de esa(s) persona(s) fluya. Recuerde: lo que
debe conseguir es una muestra de discurso verbal lo más
extensa y rica posible. Para conseguir esto, fíjese en la columna
central de la entrevista transcrita en El taller del etnógrafo,
apartado 2.2., donde se indican algunos planteamientos
pragmáticos que suelen ser productivos.

(e) Ahora haga lo siguiente:

(e1) Si no dispone de mucho tiempo, escuche en su casa


la entrevista y, más o menos sobre la marcha de la
escucha, vaya escribiendo las temáticas de las que ha(n)
ido hablando la(s) persona(s) del campo.

(e2) Si dispone de más tiempo, transcriba literalmente


algunos pasajes de la entrevista; y deje solamente
apuntadas el resto de las temáticas.

(e3) Si dispone aún de más tiempo, transcriba literalmente


toda la entrevista, dejando un margen en el lado izquierdo
de la transcripción. Si al embarcarse en esta tarea ha
comprobado que no dispone de tanto tiempo como
pensaba, retorne al punto (e2).

(f) Y ahora haga lo siguiente:

(f1) Si ha llegado a hacer lo indicado en el punto (e1):


Compare las temáticas de las que ha(n) hablado es(s)
persona(s) con el guión de su entrevista. Escriba en una
extensión máxima de un folio por una cara una reflexión a
propósito de esa comparación: El discurso verbal de esa(s)
persona(s), ¿ha cubierto suficientemente las temáticas
escritas en su guión?, ¿ha producido nuevas temáticas?
¿Observaría ahora una nueva situación doméstica en esa
93

familia sobre claves diferentes de las empleadas en la


primera observación? Critique su práctica de entrevista en
relación con estos asuntos u otros asuntos relacionados.

Atención
Si entrega este ejercio (f1), consígnelo así al inicio del
texto: “Ejercicio 5.3. (f1)”

(f2) Si ha llegado a hacer lo indicado en el punto (e2): Tome


por objeto solamente los pasajes que haya transcrito
literalmente. Ahora escriba acerca de todos o algunos de
los siguientes asuntos, en una extensión máxima de un
folio por una cara. Cite algún ejemplo empírico de
intertextualidad. Cite algún ejemplo empírico de texto que,
debido a su contenido referencial, exigiría una
triangulación. Cite algún ejemplo empírico de texto en el
que esa(s) persona(s) estén fijando perspectivas o
posiciones sociales.

Atención
Si entrega este ejercio (f2), consígnelo así al inicio del
texto: “Ejercicio 5.3. (f2)”

(f3) Si ha llegado a hacer lo indicado en el punto (e3):


Seleccione solamente las cuatro primeras páginas de esa
transcripción. Tome ahora la guía de campo que
confeccionó en el punto (b2) de este ejercicio y aplíquela a
esas cuatro páginas. Para ello, haga lo siguiente:

(f3.1.) Fíjese en cómo está aplicado un conjunto de


categorías de la guía de campo a la entrevista al señor
Morgenson (En la sección 2 de El taller del etnógrafo,
apartado 2.3.).

(f3.2.) Imite esa práctica de aplicación con su guía y


el texto de esas cuatro páginas de su entrevista.

(f3.3.) Si al leer el texto de su entrevista encuentra


una expresión nativa para una de esas categorías,
escríbala en rojo a la izquierda.

(f3.4.) Si al leer el texto de su entrevista encuentra


una expresión nativa para la que tendría que crear
una nueva categoría (porque las incluidas ya en su
guía no son aplicables): incluya esa categoría en su
guía y escríbala en rojo en el correspondiente lugar
del margen izquierdo de la entrevista.
94

(f3.5.) Continúe con esta tarea hasta terminar las


cuatro páginas de su entrevista.

(f3.6.) Cuando haya terminado, responda a la


siguiente cuestión en una extensión máxima de un
folio por una cara: escoja al menos tres categorías de
su actual guía de campo y presente, para cada una
de ellas, un ejemplo del texto nativo de la entrevista
al que las ha asociado. Si alguna de esas categorías
ha sido creada en el proceso de análisis (f3.4.)
explique con el mayor detalle posible por qué tuvo que
crearla.

Atención
Si entrega este ejercio (f3), consígnelo así al inicio
del texto: “Ejercicio 5.3. (f3)”

[Clave de corrección]

Ejercicio 5.4.

Sobre la base de lo trabajado hasta ahora para el Segundo folio del


ejercicio de examen —la Base conceptual de su proyecto de
investigación—, haga ahora lo siguiente, en una extensión máxima
de medio folio por una cara: (a) escriba el enunciado actual de su
problema de investigación (Punto 1 del proyecto), (a) escriba uno de
los conceptos seleccionados y la asignatura del Grado de la que lo
ha tomado, (b) desarrolle a continuación qué uso o pertinencia tiene
el concepto seleccionado en relación con su problema de
investigación. [Clave de corrección]

6.2. Un proyecto de investigación etnográfica viable con su base


conceptual. Ejercicio a presentar como parte del examen. Cuarto
paso

Ahora trabajaremos la respuesta a la cuarta pregunta de su proyecto.

4. ¿En qué situaciones se propone hacer observación?

(a) Si lo considera necesario, revise los contenidos pertinentes del


Tema 3 para dar respuesta a esta pregunta.

(b) Escriba una previsión sobre las situaciones en las que se propone
hacer observación. Si usted ha trabajado adecuadamente siguiendo
estas Orientaciones, tiene ya el terreno muy abonado para construir
95

un mapa de sus situaciones de observación. Vaya concretándolas


para responder a la pregunta 4.

Atención.
Cuando vaya pensando en sus situaciones de observación y
formulándolas, siga los conceptos y recomendaciones que le
he ofrecido en el apartado 5 de este Tema 5 [¿Qué es una
situación social en etnografía?]. Si usted formula sus
situaciones sin seguir esos conceptos y recomendaciones es
probable que tenga que repetir el proyecto

(c) Revise su problema o problemas de investigación (respuesta dada


a la pregunta 1 del proyecto): ¿qué espera que le aporte el material
empírico de observación procedente de cada una de esas situaciones
para la investigación de su problema? Dicho de otro modo, ¿con qué
propósitos teóricos o descriptivos observará en esas situaciones? Si
puede, responda detalladamente y por escrito a esta pregunta: ¿qué
diferentes cosas buscará en esas situaciones? Haga una guía, tan
detallada como le sea posible, sobre las categorías que orientarán su
observación de las distintas situaciones. Conserve esa guía de
categorías de observación.

(d) Reflexione por escrito sobre la posición que ocupará usted en esas
situaciones de observación, y sobre los previsibles problemas
prácticos que encontrará en ellas: problemas en los accesos y en las
relaciones de campo; problemas que puedan afectar al registro de
material empírico; problemas sobre la incidencia de su persona en
el campo de observación. Recuerde: no podemos evitar construir
nuestras observaciones, pero sí podemos maximizar nuestra
conciencia de ese trabajo de construcción. Hacer explícitas las claves
de construcción y producción de nuestro material empírico
procedente de la observación es el único modo de ofrecer
descripciones e interpretaciones válidas de lo que creemos que
sucede en nuestro campo.

(e) Si no lo ha hecho ya, en el glosario de estas Orientaciones, diríjase


a la entrada [Observación]. Ahí encontrará variantes de la práctica
de observación. Reflexione por escrito sobre los procedimientos que
usted utilizaría para observar las diferentes situaciones en su
campo.

Retome ahora el segundo folio de su entrega en la plataforma del curso


virtual (la base conceptual para su proyecto de investigación viable).
Vuelva sobre lo desarrollado al término del Tema anterior y complételo o
mejórelo como le parezca oportuno.
96

Tema 6. DOCUMENTOS

1. Haga una primera lectura del texto obligatorio del tema

* Merino, Asunción, 2012, Emigración, asociacionismo y retorno de


los españoles en Argentina (ss. XX y XXI). El diseño y la práctica de
su investigación. Madrid: Trotta. Capítulo 6. "La prensa regional, las
páginas web y las fuentes estadísticas".

2. Si ya ha hecho esa primera lectura del texto obligatorio...

(a) Preste atención en este capítulo a detalles como los siguientes:

(a1) Los registros documentales sobre migrantes dependen de


cosas como “la expresa voluntad del emigrante de aparecer en
los registros oficiales oportunos”.

(a2) "El dispositivo de registro que diseña el estado para


cuantificar sus ciudadanos en el exterior" no es un dispositivo
que dé cuenta de todos los ciudadanos pertenecientes a ese
estado que hay en el exterior.

(a3) Al examinar documentos como los tratados en este capítulo


por Asunción Merino es fundamental reflexionar sobre “las
lógicas de Estado” en la producción de esos documentos.

Después de leer el capítulo y reflexionar sobre ese tipo de


detalles, estará usted en condiciones de comprender que los
documentos oficiales producidos por agencias burocráticas
responden a concretas y múltiples intencionalidades asociadas
a acciones sociales. Para un etnógrafo, el valor epistemológico y
metodológico de cualquier documento se encuentra en la acción
social concreta que ha conducido a su existencia y a su forma;
es decir, en la acción social concreta que ha llevado a ese
documento a ser lo que es.

(b) Ahora fíjese en detalles como éstos:

(b1) La palabra “retornado” exige una revisión conceptual tras


caer en la cuenta de sus múltiples usos en los documentos
oficiales. Preste atención a la nota 8 del capítulo, donde
Asunción Merino se ve en la obligación de explicar sus propias
denominaciones de los sujetos que aparecen en esos
documentos.

(b2) Observe, en el Gráfico 24 del capítulo de Asunción Merino,


el efecto de considerar a los sujetos como “emigrantes” o como
“nacionales españoles residentes en Argentina”. Fíjese en que
97

ese cambio de criterio en el significado del sujeto (etic) en


relación con los registros producidos por las agencias de estado
(emic), ofrece una drástica reformulación de esa población:
envejecida cuando se considera a los “emigrantes”,
rejuvenecida cuando se considera a los “nacionales españoles
residentes en Argentina”.

Después de leer el capítulo y reflexionar sobre ese tipo de


detalles, estará usted en condiciones de comprender que los
denominados “datos cuantitativos” que presentan los
documentos producidos por las agencias burocráticas
dependen crucialmente de los significados (“cualitativos”) de las
categorías de clasificación. Para una crítica de la oposición
entre “cuantitativo” y “cualitativo” en etnografía, diríjase a la
entrada del glosario [Cualitativo/Cuantitativo].

(c) Reflexione sobre esta formulación en el texto de Asunción Merino:


"Presentamos un panorama general de esta población —tanto la
residente en Argentina, con nacionalidad española, como la que ha
retornado— así como la de sus descendientes. Esta es la población
que las autoridades registran y atienden." [Mi cursiva].

Ahora piense en la palabra “autoridades” en la última frase de


esa formulación. Esas autoridades, concebidas desde el punto
de vista de su propia acción, son agentes del campo de Asunción
Merino. En sentido estricto, a través de su producción de
documentos, esos agentes construyen una imagen de la
realidad. Lo fundamental en este punto es que usted entienda
que las agencias burocráticas del estado no son entidades
desencarnadas, como máquinas automáticas. El “estado” no es,
para un etnógrafo, una abstracción, sino que está constituido
por personas de carne y hueso que, vinculadas empíricamente
las unas con las otras, realizan su acción social en escenarios
históricamente conformados. Una parte fundamental de su
acción social (pero no toda su acción social) consiste en producir
documentos.

(d) Deténgase un momento en esta expresión que se encuentra en


los últimos compases del capítulo de Asunción Merino:

"El registro consular recientemente está siendo objeto de


revisión metodológica, diferenciando las causas de la baja.
Mejoras como esta en las fuentes tanto consular como
municipal, llevan a una equiparación en los resultados de la
cuantificación de los movimientos migratorios de los
ciudadanos españoles, un efecto que comienza a notarse en los
últimos años".
98

Esta expresión permite entender que algunos de los documentos


producidos por las autoridades (emic) se aproximan a la imagen
de la realidad que compone la etnógrafa (etic), pero también que
la mayor parte de esos documentos producidos por las
autoridades (emic) no se aproximan a la imagen de la realidad
que compone la etnógrafa (etic). Es decir, Asunción Merino no
toma el contenido de la mayor parte de esos documentos como
inmediatamente válido para la composición de su imagen de la
realidad como etnógrafa. Compare ahora este contraste en las
posiciones emic y etic en relación con el tratamiento de los
documentos con lo indicado en punto (b5), apartado 3, del
Tema 2, a propósito de la formulación del problema de la
investigación.

(e) Relea despacio esta idea:

"Es posible que exista cierta relación entre el retorno de los


emigrantes y el desplazamiento de sus descendientes; puede
que existan cadenas familiares, patrones compartidos de
estrategias migratorias o familias de varias generaciones que
viajan de manera conjunta o en diferentes etapas".

Fíjese en que esta conjetura sólo es posible desde una


aproximación holística al espacio documental. Esa
aproximación holística permite interpretar las series numéricas
que en el documento producido por las autoridades se refieren a
individuos tomados de uno en uno, en clave de relaciones
sociales entre esos individuos (holismo). Para investigar más en
la dirección de esa conjetura haría falta tomar como agente del
movimiento migratorio no ya a los individuos tomados de uno
en uno, sino a sus núcleos domésticos como grupos sociales.
Revise ahora lo indicado en la apartado 6.2., punto (e) del Tema
4.

3. ¿Qué es un documento en etnografía?

(a) Definición.

En etnografía, un documento es cualquier objetivación


resultante de acciones sociales concretas de los agentes del
campo. Objetivación quiere decir aquí, transformación de la
acción en un producto que tiene una cierta duración o
permanencia en el tiempo. Esos productos de la acción que
llamamos documentos, son cosas que, una vez producidas,
pasan a conformar el entorno ecológico de la acción de los
agentes socioculturales. El ser humano, al producir siguiendo
reglas cosas que permanecen en el tiempo, vive entre las cosas
que ha producido, de manera que estas cosas constituyen
99

nuevos recursos para la acción social, pero también limitan


hasta cierto punto sus futuras posibilidades de acción social.

(b) Para aprender a manejarse con documentos en una


investigación etnográfica, usted debe partir de dos conjuntos de
premisas.

(b1) Clasificamos el material empírico de la etnografía,


intuitivamente [Apartado 1.1.4. de la primera sección de El
taller del etnógrafo], del siguiente modo: (1) el procedente de
la observación, (2) el procedente de la entrevista, y (3) los
documentos. Toda etnografía bien construida debe contar con
material empírico procedente de estas tres fuentes generales.
En el caso de la investigación etnohistórica, es posible que el
investigador no pueda contar con materiales empíricos
procedentes de las dos primera fuentes. En todo caso,
siempre que pueda, un antropólogo hará uso de materiales
procedentes de las tres fuentes.

(b1.1.) La acción situada que un etnógrafo observa y el


discurso verbal que un etnógrafo escucha en sus
entrevistas son formas culturales lábiles, es decir, son
formas que se producen y se desvanecen una vez
producidas. Para trasladar esas formas culturales
lábiles a un formato más permanente, sobre el que
puede trabajarse analíticamente con posterioridad, el
etnógrafo debe registrarlas: tomando notas, grabando
imágenes, grabando palabras, etcétera. Esto quiere
decir que, una vez grabadas o registradas, esas formas
culturales han sido ya convertidas en documentos por el
etnógrafo.

(b1.2.) En contraste con las formas culturales lábiles de


la acción situada y de los discursos verbales, los
documentos producidos por las personas del campo son
cosas más permanentes. Algunos de estos documentos
duran siglos en un estado parecido al estado que tenían
al ser producidos. Al ser cosas más estables o dotadas
de una gran estabilidad, los documentos producidos por
las personas del campo ofrecen una apariencia de
objetividad. Sin embargo, un etnógrafo ha de tener
siempre presente que esos documentos relativamente
permanentes en el tiempo, exactamente como las otras
formas culturales lábiles, han ganado existencia al ser
producidas por las personas del campo y en su entorno
histórico y ecológico concreto.
100

Es decir, el etnógrafo tiene siempre bien presente


que las acciones de (1) buscar esos documentos, (2)
seleccionarlos como pertinentes para la etnografía,
(3) catalogarlos como una colección, y (4)
interpretarlos en un marco argumental, son
operaciones pertenecientes a su entorno etic. De
manera que, en definitiva, los documentos
producidos por los agentes del campo no se
diferencian en nada de los otros tipos de material
empírico procedentes de la observación y de la
entrevista.
Las personas del campo (en su entorno emic)
producen acción situada que observamos,
discurso verbal que obtenemos en entrevistas, y
objetos relativamente permanentes en el tiempo
que documentamos. El etnógrafo (en su entorno
etic) observa, entrevista, y obtiene documentos.

(b2) Cualquiera que haga etnografía hoy en día ha de contar


con una condición de nuestra vida social. Los entornos
ecológicos contemporáneos de la mayor parte de los seres
humanos del planeta están conformados en parte por una
clase especial de cosas que hemos de documentar: papeles
escritos por agencias burocráticas de toda clase (no sólo
estatales) en las que se fijan reglas de acción, es decir,
convenciones culturales.

(b2.1.) Hoy en día, esos papeles escritos producidos por


las agencias burocráticas tienen tal penetración y
extensión en la vida de los seres humanos
contemporáneos, que hemos llegado a considerarlas
cosas naturales. No lo son. El etnógrafo ha de ser bien
consciente de lo siguiente:

(b2.1.1.) Esas cosas son una clase especial de


documentos, en el sentido estricto de la definición
ofrecida más arriba (punto (a)).

(b2.1.2.) Esas cosas se sitúan en el entorno emic


de las personas del campo.

(b2.1.3.) A pesar de su enorme potencia relativa


para configurar nuestro mundo sociocultural,
esas cosas no son inmediatamente objetivas, sino
que han sido objetivadas (definición en el punto
(a)), por agentes de carne y hueso, situados en sus
entornos sociales y ecológicos, y que han vivido o
viven en su tiempo histórico.
101

(b2.2.) Al escribir su texto, Asunción Merino ha


documentado selectivamente esa clase de cosas (papeles
escritos), que son de una enorme relevancia en la
conformación del sujeto de su investigación. Lo que
usted debe haber aprendido al leer la lectura obligatoria
de este Tema 6 es que esas cosas, producidas por
agencias burocráticas en sus entronos emic, son
documentadas por la etnógrafa en su entorno etic, es
decir en el marco de su problema de investigación, de
forma argumental. Ninguno de esos papeles escritos por
las agencias burocráticas es tomado por Asunción
Merino de forma inmediata como un hecho
independiente de toda selección, construcción e
interpretación. Esto que acabo de escribir puede
decirse, y de hecho se dice en los libros de metodología.
Pero para captar con toda su fuerza su significado es
preciso verlo. Por eso, usted ha tenido que leer el texto
de Asunción Merino. En esta asignatura, no sólo se trata
de que usted memorice en vacío la siguiente idea bonita:

Ninguno de esos papeles escritos por las agencias


burocráticas ha de ser tomado por el etnógrafo de
forma inmediata como un hecho independiente de
toda selección, construcción e interpretación.

Además le exigimos que usted vea con claridad que esa


idea produce efectos concretos en nuestra práctica de
investigación.

(b2.3.) Una vez que usted ha llegado hasta aquí en el


estudio de este tema, retenga la siguiente idea,
asegurándose de haberla entendido bien:

Ninguna de las cosas que documentamos en nuestro


campo es expresión de una verdad inmediata, pura y
neutral.
Todas las cosas que documentamos en nuestro
campo son el resultado de dos procesos complejos:
(1) el proceso concreto de acción que ha dado
existencia a esas cosas en un entorno emic (el
campo), y (2) el proceso concreto de acción que las
ha convertido en documentos para el propósito
argumental de una etnografía (etic).

(c) Es evidente que, con arreglo a la definición ofrecida en el punto


(a), la selección documental ofrecida por Asunción Merino en el
capítulo 6 de su monografía es restringida (toda selección lo es).
102

Además de los papeles escritos producidos por agencias


burocráticas, podemos considerar documentos a otras muchas cosas
en la investigación etnográfica. Piense en los siguientes ejemplos y
aplíqueles la definición del punto (a):

Los papeles escritos por agentes que se sitúan en otros


lugares no burocráticos (por ejemplo, diarios personales).
Los álbumes de fotografías.
El registro fonográfico contenido en uno o varios aparatos
reproductores de MP3.
Los planos urbanísticos de un municipio.
Las fotografías aéreas de un municipio tiradas desde un
helicóptero.
Una película que ha registrado durante una semana el
movimiento de la mancha de polución aérea sobre la ciudad
de Madrid.
Una serie de fotografías con el registro de los trayectos de los
excrementos caninos en un conjunto de calles.
El contenido de una serie de armarios domésticos.
Una lista de los objetos encontrados en las papeleras de una
escuela.
Los muebles de un establecimiento.
Las imágenes y textos en las vallas publicitarias de una
ciudad.
Una representación gráfica de rutas aéreas.
Un avión.
Inspírese en estos ejemplos al dar respuesta a la pregunta 6
de su proyecto de investigación.
Desde luego que en la respuesta a esa pregunta, usted puede
y seguramente debe incluir documentos consistentes en
papeles escritos por agentes burocráticos; pero valoraremos
muy positivamente que usted aporte también otros tipos de
documentos. Ello nos ofrecerá una mayor garantía de que
usted ha entendido adecuadamente los contenidos de este
tema.
103

4. Cuaderno de prácticas

4.1. Ejercicios de evaluación continua

Atención
Si decide utilizar alguno de estos ejercicios como ejercicio
computable de evaluación continua, al incluir el texto del
ejercicio en la aplicación informática escriba con claridad, al
principio, el número del ejercicio: 6.1., etc. Si escribe este
número, no es necesario que reproduzca el texto del enunciado.

Ejercicio 6.1.

Ejercicio 6.1.1.

Si está leyendo La sonrisa de la institución responda a la


siguiente cuestión utilizando una extensión máxima de un folio
por una cara. Escriba primero el título de uno de los capítulos
etnográficos del libro (Capítulos 1 al 6). Tomando por objeto el
espacio documental de ese capítulo, es decir, el conjunto de los
documentos producidos en él, proponga ahora tres documentos
posibles que no estén contemplados en ese capítulo y explique
con la mayor precisión posible por qué esos tres documentos
que usted propone serían pertinentes para el argumento de esa
investigación. [Clave de corrección]

Ejercicio 6.1.2.

Si está leyendo Las mujeres samis del reno responda a la


siguiente cuestión utilizando una extensión máxima de un folio
por una cara. En la página 74 de la monografía aparece un
histograma que muestra la distribución de las unidades de
explotación según el sexo, en 1999. Explique la relación entre
la posición emic y la posición etic en la utilización que hace la
etnógrafa de esa elemento documental. [Clave de corrección]

Si usted cree que aún no ha leído lo suficiente para responder a esta


cuestión, recuerde que puede responderla en cualquiera de sus
entregas de ejercicios de evaluación continua a lo largo del curso. En
todo caso, vaya avanzando ya en esta lectura.

Ejercicio 6.2.

En el apartado 6.2., punto (c) del Tema 5, hizo usted una lista con
las categorías que orientarán su observación de las distintas
situaciones, pregunta 4 de su proyecto. Responda ahora a la
siguiente cuestión en una extensión máxima de un folio por una
104

cara. Escoja cuatro categorías de esa lista y póngalas en la respuesta


a este ejercicio. Designe otro problema diferente del designado en la
pregunta 1 de su proyecto, y orientado a otro campo, en el que podría
hacer uso de esas mismas categorías. [Clave de corrección]

Ejercicio 6.3.

Plantéese hacer este ejercicio solamente si dispone de tiempo para


ello. Si va justo con su tiempo lo mejor es que no lo intente en este
curso. Recuerde que, entre los ejercicios de evaluación continua del
Tema 3 de las Orientaciones para el estudio de “Etnografía y
Prácticas Introductorias al Trabajo de Campo I”, había una Práctica
recomendada en la que le sugería hacer una observación de una
escena doméstica. Si hizo ese ejercicio retome ahora el material que
escribió. Si no lo hizo, puede que le apetezca hacerlo ahora. Abra las
Orientaciones del pasado curso y vaya a los ejercicios de evaluación
continua del Tema 3. Siga las instrucciones que se indican en la
Actividad Recomendada. [En el curso pasado, los ejercicios de
evaluación continua 3.2., 3.3., 5.3., 6.3. y 7.3., se basaban también
en este ejercicio. Si los hizo, recupere ahora todas esas notas]. Ahora
tendrá delante el texto de esa observación de una escena doméstica.

Responda a esta cuestión en una extensión máxima de un folio por


una cara. Sólo a la luz de las notas que tomó en relación con esa
observación, (a) formule un problema para el que la totalidad o una
parte de ese material empírico pudiera ser pertinente. (b) Formule
ahora cuatro fuentes documentales para ese problema y justifique
su pertinencia en términos teóricos. [Clave de corrección]

4.2. Un proyecto de investigación etnográfica viable con su base


conceptual. Ejercicio a presentar como parte del examen. Quinto
paso

Pasemos ahora a trabajar la quinta pregunta del proyecto.

5. ¿En qué situaciones y a qué agentes se propone entrevistar?

(a) Si lo considera necesario, revise los contenidos pertinentes del


Tema 5 para dar respuesta a esta pregunta.

(b) ¿Qué criterios seguirá para seleccionar a esos agentes? Intente


justificar por escrito, con el mayor detalle posible y en estricta
relación con el problema de su proyecto (pregunta 1), esta selección,
aclarando también sus posibles deficiencias. Piense en esa selección
de agentes en términos muestrales (Tema 3 de estas Orientaciones,
apartado 4).
105

(c) Revise su problema o problemas de investigación (respuesta dada


a la pregunta 1 del proyecto): ¿qué espera que le aporte el material
empírico obtenido por medio de entrevistas realizadas a cada uno de
esos agentes? Dicho de otro modo, ¿con qué propósitos teóricos
obtendrá esos discursos? ¿Qué buscará en ellos? Divida esta
cuestión en los siguientes pasos, y formule por escrito las soluciones
que encuentre y las reflexiones que vaya haciendo:

(c1) ¿A qué prestará especialmente atención en las entrevistas


con esos agentes? ¿Por qué prestará atención a esos aspectos?
(c2) Si en su campo hubiera situaciones con discursos verbales
abiertamente públicos, como, por ejemplo, el discurso público
del alcalde cuando habla en el pleno, ¿qué clases de discurso
de este tipo intentará registrar? ¿Por qué registrará esas clases
de discurso? ¿A qué contenidos de estos discursos prestará
especialmente atención? ¿Por qué prestará atención a esos
contenidos?
(c3) ¿Relacionará las cuestiones de sus entrevistas con esos
discursos verbales públicos? ¿Cómo lo hará?

(c4) ¿Qué preguntará a los agentes si plantea situaciones


específicas de entrevista o piensa diseñar alguna encuesta?
¿Por qué hará esas preguntas?

Responda detalladamente a estas preguntas. Al haberlo hecho


detalladamente dispondrá de un catálogo de categorías de
entrevista. Este conjunto de categorías de entrevista,
complementado con el conjunto de categorías de observación
que produjo en el punto (c) del apartado 6.2. del Tema 5, irá
configurando su guía de campo.
(d) En relación con los discursos verbales, ¿Recogerá una única
forma de discurso para cada agente o recogerá en algunos casos
diversas formas de discurso de un sólo agente? Por ejemplo, si usted
está interesado en estudiar la interacción en plenos municipales,
puede registrar el discurso del alcalde en el espacio del pleno, y
entrevistarle aparte sobre algunos temas que le interesen.
(e) ¿Cómo piensa que sería óptimo obtener discursos verbales,
dependiendo de cada situación y agente? ¿En diálogos cotidianos?
¿En entrevistas más específicas? ¿En situaciones públicas? ¿En
grupos de discusión? ¿Por medio de alguna clase de encuesta más
estandarizada? ¿Por algún otro medio? Justifique detalladamente,
siempre por escrito, estas decisiones.
(f) Enuncie de forma explícita las situaciones en las que planifica
hacer sus entrevistas.
106

Atención.
Cuando vaya pensando en las situaciones de entrevista y
formulándolas, siga los conceptos y recomendaciones que le
he ofrecido en el apartado 5 del Tema 5 [¿Qué es una situación
social en etnografía?]. Si usted formula sus situaciones sin
seguir esos conceptos y recomendaciones es probable que
tenga que repetir el proyecto.

(g) Elabore ahora una respuesta para la pregunta 5 de su proyecto.


Para ello, de entre todo el material que ha escrito al desarrollar este
quinto paso, seleccione los aspectos que considere más pertinentes
en relación con su problema (pregunta 1 del proyecto). Como
consecuencia de estas elaboraciones, puede que se vea en la
necesidad de modificar la formulación de algunas de las respuestas
que ha dado a su proyecto en temas anteriores. Hágalo ahora.

(h) Conserve todo el material que ha escrito en el estudio de este


tema, puede serle útil en el examen.

Retome ahora el segundo folio de su entrega en la plataforma del curso


virtual (la base conceptual para su proyecto de investigación viable).
Vuelva sobre lo desarrollado al término del Tema anterior y complételo o
mejórelo como le parezca oportuno.
107

Tema 7. ANÁLISIS

1. Haga una primera lectura del primer texto obligatorio del tema

* Díaz de Rada, Ángel, 2012, El taller del etnógrafo. Materiales y


herramientas de investigación en etnografía. Madrid: UNED. Sección
3. "La producción y la productividad de las categorías analíticas".

2. Si ya ha hecho esa primera lectura del primer texto obligatorio...

(a) Estudie con atención el contenido del apartado [3.1. El


combustible, el hilo y los retales]7.

(b) En el apartado [3.1.], quédese con la siguiente idea,


imprescindible en el concepto de etnografía que venimos
desarrollando en esta asignatura.

Una etnografía no es nada, nada en absoluto, si lo que en ella


contamos no está construido desde una trama de argumentos
teóricos. Las piezas básicas que constituyen esos argumentos
teóricos son las categorías analíticas: sin ellas, no hay
etnografía posible.

(c) Tras leer el apartado [3.1.1.] pregúntese por qué decimos que la
lectura es el combustible de la formación de un antropólogo. Revise
ahora el programa general de estudios de este Grado en Antropología
Social y Cultural que está cursando. Observe que en ese programa
hay contenidos temáticos como la Antropología del Parentesco, la
Antropología Cognitiva y Simbólica, la Antropología Política, la
Antropología Económica, la Antropología de la Religión, o la
Evolución Humana. Observe también que hay cuatro asignaturas de
lecturas etnográficas. En todas esas asignaturas (entre otras), usted
leerá. Cada vez que lo haga, sepa que está llenando su depósito de
combustible. Piense ahora en el proyecto de investigación que está
preparando para esta asignatura e intente imaginar, con su
conocimiento presente, cómo se conecta su proyecto con esas
asignaturas temáticas y etnográficas (entre otras) de este Grado.
Cuanto más relevante sea su estudio de las asignaturas de este
Grado para sus propios intereses e inquietudes de investigación, de
mejor calidad será el combustible.

(d) Estudie despacio el modelo de coser y tejer un tapiz que se ofrece


en ese apartado [3.1.]. Es un modelo muy sencillo y elocuente de lo
que hace un etnógrafo al poner en práctica un análisis. Vuelva sobre
ese modelo al releer los siguientes apartados del texto, a partir de

7Estos números entre corchetes se corresponden con los apartados correspondientes


de El taller del etnógrafo.
108

[3.2.], e intente ubicar en él las acciones de análisis que le voy


mostrando.

(e) Lea el resto de los contenidos de la tercera sección de El taller del


etnógrafo, a partir de [3.2.], con un propósito de ejemplificación. Al
leer esos contenidos, intente formarse una idea lo más clara posible
del proceso de trabajo descrito para este caso: sus fases y sus partes.

(f) Preste una atención especial al apartado [3.6.7.1.], y muy


particularmente al [3.6.7.1.2.] donde se ofrece una definición muy
gráfica del concepto de dato en etnografía. Asegúrese de que
entiende bien ese concepto. Al entenderlo, usted será capaz de
diferenciar entre el concepto de material empírico y el concepto de
dato.

3. Haga ahora una primera lectura del segundo texto obligatorio del
tema

* Merino, Asunción, 2012, Emigración, asociacionismo y retorno de


los españoles en Argentina (ss. XX y XXI). El diseño y la práctica de
su investigación. Madrid: Trotta. Capítulo 7. "Sobre los migrantes y
el problema de la triangulación".

4. Si ya ha hecho esa primera lectura del segundo texto obligatorio...

(a) Repase ahora el concepto de triangulación estudiado en el Tema


1. La triangulación de fuentes de material empírico, o cualesquiera
otros elementos susceptibles de un contraste comparativo, es una
intención fundamental del buen etnógrafo, y una práctica muy
fructífera para el análisis válido de los datos [Para el concepto de
dato, recuerde El taller del etnógrafo, 3.6.7.1.2]

(b) Una triangulación se produce al contrastar unidades


comparables en alguna dimensión. Esto implica que la triangulación
depende, en primera instancia, de que esas unidades hayan sido
cuidadosamente examinadas en cuanto a su validez. Este texto de
Asunción Merino le permite comprender este problema de una forma
muy plástica: la triangulación de la información que ofrecen las
fuentes estadísticas oficiales sólo es posible después de realizar un
examen detallado e inteligible del sujeto representado en esas
fuentes. Para hacer este examen, la etnógrafa necesita preguntarse
por "el contexto de generación de las fuentes estadísticas", y por lo
tanto no puede dar por sentado que esas fuentes representan de
forma inmediata una realidad al margen de todo análisis.

Hay entonces dos momentos en los que la triangulación


contribuye a la validez. En un primer momento, la triangulación
obliga a una aproximación reflexiva guiada por el siguiente
109

problema: ¿con arreglo a qué dimensiones las unidades que


someto a triangulación o contraste son comparables? La
respuesta a esta pregunta ayuda a perfilar la naturaleza de las
unidades, reforzando así su valor de representación referencial
de las cosas del mundo. Al percatarse de que la unidad verbal
"emigrante" es tratada en los diferentes documentos oficiales
con diferentes referencias de sujeto, Asunción Merino mejora
notablemente su competencia para responder a la siguiente
pregunta: ¿cuando escribo "emigrante" a qué me refiero, de qué
sujeto hablo?

En un segundo momento, una vez determinadas con la mayor


precisión posible las referencias de nuestras unidades o
categorías analíticas, la triangulación nos permite contrastar
(en el caso de los discursos verbales de los agentes del campo)
su verdad relativa, en el sentido de su adecuación concreta a
los eventos referidos en su descripción. Naturalmente, esta
verdad relativa ha de ser examinada, si es posible, en la doble
dimensión informativa y de las posiciones sociales [El taller del
etnógrafo, 2.1.4.2. y siguientes]. En la primera dimensión, al
decir lo que dicen, unos agentes pueden mentir relativamente
en relación con otros. En la segunda dimensión, al decir lo que
dicen, todos los agentes toman posiciones y expresan
perspectivas diferenciales, en un espacio común de posiciones
sociales relativas.

(c) Examinar el contexto de generación de las fuentes de material


empírico, y en particular de las fuentes estadísticas, permite hacer
la siguiente formulación (fundamental en cualquier análisis
etnográfico): “La información, además de ‘informar’ sobre los sujetos
de los que ‘habla’, ‘informa’ sobre la institución que la genera y de
las políticas de identidad ahí subyacentes". Esto es así porque
cualquier material empírico presenta formas culturales como
consecuencia de la acción social de los agentes que lo generan; y por
tanto, con arreglo al concepto de cultura que estudió el curso
pasado, ese producto de la acción social dice cosas de los agentes
que la ponen en juego.

(d) Deténgase en este pasaje: "Estas entrevistas convirtieron una


lista de nombres en un entramado de entidades con diferente
prestigio en este ámbito asociativo e institucional, y de dirigentes
con experiencia migratoria y asociativa, con un pasado importante
como socios y directivos, conocido por todos, con sus grupos de
interés, sus estrategias, sus competencias". Al triangular ese
documento público del consulado, que tan sólo contenía una lista
de nombres, con la información facilitada por los entrevistados,
Asunción Merino puede mostrar uno de los beneficios
fundamentales de la triangulación en etnografía: la ganancia en
110

cuanto a densidad descriptiva. Como ha estudiado en el Tema 1, la


triangulación es un componente fundamental de la descripción
densa.

(e) Fíjese ahora en este otro pasaje: "La información de unas fuentes
contrastaba con la de otras, mutuamente, al tiempo que todas ellas
suministraban contexto". Puesto que el análisis etnográfico tiene por
objeto componer un entramado sociocultural, la triangulación es un
recurso fundamental para indagar en las relaciones teóricas entre
los diferentes elementos de un campo.

(f) Observe el gráfico 27, en el que Asunción Merino resume el


conjunto de fuentes que inciden en la composición triangulada de
su material empírico. Imagine ahora ese gráfico como una
composición igualmente triangulada de un conjunto diverso de
perspectivas desde el que contemplar ese ruedo de las asociaciones
de emigrantes.

5. ¿Qué designa la palabra analítico en esta asignatura?

Al leer los materiales de esta asignatura, y sobre todo estas Orientaciones,


usted habrá visto que utilizo con una cierta frecuencia la palabra
analítico. Éste es el momento de aclarar el significado de esta palabra en
esta asignatura.

(a) “Analítico” es un adjetivo para los enunciados que producimos


como investigadores o como estudiantes. Es decir, en los límites de
esta asignatura, decimos que es más o menos “analítico” un
enunciado de los que escribo yo (Ángel), de los que escribe Asunción
Merino, Solveig Joks, o usted como estudiante (por ejemplo en su
proyecto o en las respuestas dadas en el examen).

(b) Aplicado a esos enunciados, “analítico” tiene exactamente el


mismo significado que en la expresión “categoría analítica”. (Una
categoría, al ser expresada verbalmente, es un enunciado).

(c) Para ser analítico, un enunciado ha de cumplir con las siguientes


condiciones:

(c1) Ha de estar necesariamente en relación con un predicado


teórico que, en su expresión óptima, debería emanar de los
conceptos producidos por los antropólogos sociales y
culturales, u otros científicos, en las respectivas historias de
sus disciplinas. Y que, en su expresión óptima, debería ser lo
más explícito posible. Es decir, un enunciado es óptimamente
analítico si es preciso en términos teóricos y si es explícito en
cuanto a su fuente teórica.
111

(c2) Eventualmente, ha de estar en relación también con un


predicado empírico que, en su expresión óptima, debería
emanar de material empírico concreto y claramente
identificable.

(c3) Considerada en estos términos, la analiticidad de nuestros


enunciados es gradual, y casi nunca es óptima. En todo caso,
debemos evitar a toda costa que sea pésima. Éste último caso
se produce cuando nuestros enunciados carecen de relación
con los conceptos teóricos disciplinares y, también, cuando
pudiendo existir para ellos concretas y claras referencias
empíricas, prescindimos de tomarlas en consideración.

(d) Para optimizar la analiticidad de su lenguaje en esta asignatura


le sugiero lo siguiente:

(d1) No intente expresarse óptimamente. En su actual estado de


formación en la disciplina, lo más probable es que si lo intenta
se bloquee a cada paso. Lo más probable es que no consiga
escribir nada. Y eso es precisamente lo que, como ya ha visto,
estamos intentando evitar desde el principio. Escriba, escriba y
escriba, aunque no le guste lo que escribe. El único modo de
llegar a escribir mejor (en términos analíticos) es escribir (peor).

(d2) Intente evitar expresarse pésimamente. Esto es todo lo que


le vamos a pedir. Para orientarle en relación con esto, le voy a
ofrecer a continuación un ejemplo de analiticidad pésima.

En un examen de una versión anterior de esta asignatura,


pedíamos que el estudiante explicase por qué cuatro categorías
de análisis vinculadas al proyecto de investigación eran
pertinentes para el problema que había formulado. Un
estudiante, cuyo problema se situaba en el campo escolar,
respondió con las siguientes cuatro categorías:

“Cuatro categorías de mi proyecto: 1. Alumnos del


colegio X en primero de la ESO / 2. Alumnos del
colegio X en segundo de la ESO / 3. Alumnos del
colegio X en primero de bachillerato / 4. Alumnos del
colegio X en segundo de bachillerato”.

Y justificaba así esta selección en relación con su


problema:

“Creo que estas categorías son muy pertinentes para


mi problema porque cualquiera puede ver que la
educación está muy mal. Todos los días escuchamos
noticias en las que se destaca que los alumnos han
112

perdido el respeto hacia los profesores, y en las que


podemos ver que ya no hay disciplina. Este problema
es muy importante porque está a la orden del día. Si
la educación fuera mejor, este problema no existiría.
Por eso son importantes esas cuatro categorías
analíticas”.

¿Por qué las respuestas de este estudiante son


pésimas en términos analíticos?

Relea con atención esas respuestas. Están escritas


en un buen español. O sea, son adecuadas en este
sentido. Lo que este estudiante debe mejorar no es su
expresión, entendida en términos generales. Lo que
debe mejorar es su lenguaje analítico. Fíjese en un
detalle elemental: para producir esas respuestas ese
estudiante no necesitaba pagar la matrícula en la
asignatura ni estudiar sus contenidos. Hubiera
podido escribir lo mismo antes de estudiar la
asignatura. El primer criterio que usted debe seguir
es, por tanto, el siguiente, no importa cuánto tiempo
haya invertido en trabajar los materiales de esta
asignatura, lo fundamental es que ese trabajo se note
en lo que expresa en las respuestas de su proyecto y
del examen.

Con arreglo al concepto de “categoría analítica”


estudiado en esta asignatura, y conformado por
nuestra historia disciplinar, ese estudiante no ha
enunciado cuatro categorías. Ha enunciado una sola
categoría [estudiantes según curso] con cuatro
valores o variantes. Lo que ha enunciado es una sola
categoría de sujeto, como agregado de individuos
producido por la institución escolar (Tema 4, apartado
6.2. (e)).

Por otra parte, en la justificación de sus categorías,


el estudiante insiste en lo que “está a la orden del día”,
asume sin entrecomillar las categorías emic “respeto”
y “disciplina”; y toma por empíricamente válido lo que
“todos los días [¿todos?] escuchamos en las noticias”.
Como ciudadanos, podemos, sólo tal vez, estar de
acuerdo en que “la educación está muy mal”. Pero
¿qué entiende por “educación” este estudiante? ¿La
que se produce entre una madre y un hijo en el
destete? ¿La que se produce entre dos adultos que
roban una moto? ¿O acaso implícitamente este
estudiante está confundiendo educación con
113

“educación escolar”? No podemos saberlo, porque su


lenguaje es tan impreciso que es imposible conectar
esa palabra (“educación”) con ningún concepto claro
en términos teóricos. A decir verdad, ni siquiera
podemos adivinar en ella la menor intención de
referirse a un objeto teórico. O sea, que sus respuestas
son un desastre en términos analíticos.

Al escribir estar líneas no tengo la intención de


poner en la diana solamente el discurso de ese
estudiante, cuyo derecho a no saber expresarse de
otro modo es todavía indiscutible (en la medida en que
su formación está en proceso). Es fácil comprobar que
muchos de nuestros textos profesionales caen
frecuentemente en la misma clase de discurso.
Seguramente ese estudiante se presentó al examen
con la íntima convicción de que en ciencias sociales
todo el monte es orégano, y se limitó a seguir modelos
intelectuales de gran repercusión en el dominio
público.

Al preparar esta asignatura para usted, nuestra


convicción es que usted puede llegar a expresarse
mejor que ese estudiante en términos analíticos. Y con
ello, mejor que muchos de los que ponemos nuestra
supuesta voz acreditada en los medios públicos sólo
para decir perogrulladas.

(e) Un último comentario: ¿significa todo esto que usted debe


renunciar a su sentido común para pasar a expresarse de manera
que nadie (salvo algunos antropólogos) llegue a entenderle? De
ninguna manera. De lo que se trata es de que, con el tiempo, usted
aprenda a expresarse en una diversidad de códigos, más y menos
especializados, pero con una consigna común a todos los usos: lo
que usted escriba (o diga) ha de tener relación con algún
conocimiento teórico elaborado disciplinarmente y ha de tener
relación, si ello es posible, con algún conocimiento empírico bien
precisado.

Tanto en su proyecto como en las respuestas que dé en el


examen, intente hacer uso de los conceptos epistemológicos y
metodológicos estudiados en esta asignatura.
Evite expresarse pésimamente en términos analíticos.
114

6. Cuaderno de prácticas

6.1. Ejercicios de evaluación continua


Atención
Si decide utilizar alguno de estos ejercicios como ejercicio
computable de evaluación continua, al incluir el texto del
ejercicio en la aplicación informática escriba con claridad, al
principio, el número del ejercicio: 7.1., etc. Si escribe este
número, no es necesario que reproduzca el texto del enunciado.

Ejercicio 7.1.

Ejercicio 7.1.1.

Si está leyendo La sonrisa de la institución responda a la


siguiente cuestión utilizando una extensión máxima de un folio
por una cara. Escriba primero el título de uno de los capítulos
etnográficos del libro (Capítulos 1 al 6). Seleccione un pasaje de
ese capítulo. Indique de qué pasaje se trata escribiendo la(s)
página(s) donde se encuentra, y unas pocas palabras del
principio y del final el pasaje. No consuma espacio copiando
literalmente todo el pasaje. Tome ese pasaje como ejemplo para
ilustrar al menos una línea argumental del capítulo y su
conexión con alguna unidad de material empírico. [Clave de
corrección]

Ejercicio 7.1.2.

Si está leyendo Las mujeres samis del reno responda a la


siguiente cuestión utilizando una extensión máxima de un folio
por una cara. Vaya a la página 37 de la monografía y relea el
párrafo que empieza “La identidad de Ánne...” Explique con el
mayor detalle posible por qué ese párrafo contiene datos. [Clave
de corrección]

Ejercicio 7.2.

En la respuesta que ha dado a la pregunta 5 de su proyecto, ha


mencionado una serie de agentes a los que realizará entrevistas.
Utilice ahora una extensión máxima de un folio por una cara para
responder a estas dos cuestiones: (1) examine críticamente la
congruencia de esos agentes seleccionados en la pregunta 5 en
relación con los sujetos seleccionados en la pregunta 3; (2) añada,
para cada uno de los sujetos mencionados en la pregunta 3, un
agente más a entrevistar, explicando su pertinencia para su
problema (pregunta 1). [Clave de corrección]
115

Ejercicio 7.3.

Plantéese hacer este ejercicio solamente si dispone de tiempo para


ello, y si ha realizado previamente el ejercicio de evaluación continua
5.3.(f3), del Tema 5. Si no se encuentra en este caso, no intente hacer
este ejercicio en este curso.

Al realizar el ejercicio de evaluación continua 5.3.(f3) del Tema 5,


usted glosó con categorías analíticas cuatro páginas de la
transcripción de una entrevista. Continúe glosando el mayor
número posible de páginas siguiendo el mismo procedimiento que
en ese ejercicio (si se cansa o si no dispone de más tiempo corte
donde quiera, pero hará mejor el ejercicio cuanto más material
empírico glose). Recuerde ese procedimiento:

(a) Tome como punto de partida la guía de categorías [escríbalas


en negro], tal como quedó configurada al terminar el ejercicio
5.3.(f3).

(b) Fíjese en cómo están trabajadas las categorías a partir del


apartado [3.2] de El taller del etnógrafo.

(c) Imite esa forma de trabajar con su guía y el texto de la


entrevista.

(d) Si al leer el texto de su entrevista encuentra una expresión


nativa para una de esas categorías, escríbala en rojo a la
izquierda.

(e) Si al leer el texto de su entrevista encuentra una expresión


nativa para la que tendría que crear una nueva categoría
(porque las incluidas ya en su guía no son aplicables): incluya
esa categoría en su guía [en rojo] y escríbala en rojo en el
correspondiente lugar del margen izquierdo de la entrevista.

(f) Continúe con esta tarea hasta terminar el contenido máximo


de la entrevista para el que disponga de tiempo o paciencia.
Cuanto más lejos llegue, mejor.

Ahora tendrá una guía con un conjunto de categorías escritas en


negro [punto (a)] y otro conjunto de categorías escritas en rojo [punto
(e)]. Las escritas en negro se corresponden con su guía al iniciar este
ejercicio, las escritas en rojo son las añadidas durante la realización
del ejercicio. Si lo ha hecho bien notará, por tanto, que el espacio de
sus categorías analíticas después de glosar su entrevista es más
extenso, más preciso y más detallado, que ese espacio antes de hacer
el análisis.
116

Responda ahora a la siguiente cuestión en una extensión máxima


de un folio por una cara. Resuma de la forma más analítica posible
la mejora de su espacio teórico y descriptivo al realizar este ejercicio.
¿En qué ha mejorado en términos teóricos y descriptivos su espacio
de categorías analíticas? [Clave de corrección]

Ejercicio 7.4.

Sobre la base de lo trabajado hasta ahora para el Segundo folio del


ejercicio que entregará en la plataforma —la Base conceptual de su
proyecto de investigación—, haga ahora lo siguiente, en una
extensión máxima de un folio por una cara: (a) escriba el enunciado
actual de su problema de investigación (Punto 1 del proyecto), (a)
escriba dos de los conceptos seleccionados y la asignatura del Grado
de las que los ha tomado, (b) desarrolle a continuación qué uso o
pertinencia tienen los conceptos seleccionado en relación con su
problema de investigación [Clave de corrección]

6.2. Un proyecto de investigación etnográfica viable con su base


conceptual. Ejercicio a presentar como parte del examen. Sexto
paso

Finalizamos ahora la confección del proyecto, al dar espuesta a la sexta


pregunta.
6. ¿Qué fuentes documentales se propone consultar?

(a) Si lo considera necesario, revise los contenidos pertinentes del


Tema 6 para dar respuesta a esta pregunta.

(b) Piense en su campo. ¿Puede haber fuentes escritas de alguna


clase relevantes para su investigación? Por ejemplo, fuentes
relativamente externas a las prácticas de los agentes, que hayan
reconstruido esas prácticas históricamente, sociológicamente,
etnográficamente, etcétera: textos históricos, fuentes bibliográficas,
estudios locales. O bien, papeles oficiales: censos de población,
registros matrimoniales, registros de producción y consumo,
registros de maquinaria agrícola, etcétera. O bien, documentos que
forman parte de la vida diaria de los agentes: actas (por ejemplo, en
el pleno municipal), diarios de maestros o médicos, fotografías,
folletos explicativos (por ejemplo, en una campaña electoral),
mensajes publicitarios, etcétera.

(c) En la reflexión sobre la dimensión documental de una etnografía,


la planificación bibliográfica o el conocimiento de las clases de
documentos que circulan por las instituciones puede exigir un
trabajo considerable de búsqueda y reconocimiento del contexto. No
es necesario que haga ahora este trabajo exhaustivo si carece de
tiempo, pero sí es importante que imagine su campo intentando dar
117

una respuesta lo más amplia posible a las posibilidades que le he


ofrecido en el punto (b).

(d) Al imaginar el espacio bibliográfico de su etnografía, intente


separar del modo más claro posible los textos que usted utilizará
para conformar fundamentalmente su conocimiento teórico del
problema (es decir su perspectiva etic) de los textos que usted
utilizará para conformar el espacio de los documentos generados por
los agentes del campo (en su posición emic). Esta separación no es
siempre sencilla, ni siquiera útil, pero le permitirá hacer distinciones
fundamentales en este momento de su formación: entre los textos
que, producidos al servicio de las burocracias, debe usted tomar
primariamente como documentos emic, y los textos que, producidos
al servicio de otros científicos sociales, debe usted tomar
primariamente como informativos para su propia formación
disciplinar (etic).

Para forzarle a hacer esta separación en este momento de su


formación, usted está obligado a no mencionar bibliografía
antropológica ni de cualquier otra disciplina en la respuesta a
esta pregunta 6 del proyecto. Ocupe todo el espacio de esta
respuesta en mencionar documentos que usted considere
generados por los agentes del campo. No mencione por
ejemplo, elementos como el siguiente:
Victor Turner, La selva de los símbolos. Madrid: Siglo XXI.
Si usted menciona sólo esta clase de bibliografía en la
respuesta a esta pregunta 6, probablemente tendrá que
repetir el proyecto.

(e) Intente ofrecer un conjunto de fuentes documentales lo más


variado posible, siguiendo la inspiración del apartado 3(c) del Tema
6 de estas Orientaciones.

Haga lo posible para que no todas las fuentes documentales


que mencione sean papeles escritos por agentes burocráticos.
Si usted sólo menciona esta clase de fuentes, es posible que
tenga que repetir el proyecto.

(f) Revise su problema o problemas de investigación (respuesta dada


a la pregunta 1 del proyecto): ¿qué espera que le aporte el material
empírico obtenido a través de cada clase de documento? Dicho de
otro modo, ¿con qué propósitos teóricos obtendrá esos documentos?
¿Qué buscará en ellos? ¿A qué prestará especialmente atención en
el examen de cada clase de documentos? ¿Por qué prestará atención
a esos aspectos?

Responda detalladamente a estas preguntas. Al haberlo hecho


detalladamente dispondrá de un catálogo de categorías de
118

documentación. Este conjunto de categorías de documentación,


complementado con el conjunto de categorías de observación que
produjo en el punto (c) del apartado 6.2. del Tema 5, y con el
conjunto de categorías de entrevista que produjo en el punto (c) del
apartado 4.2. del Tema 6, es la guía de campo de la que podría partir
en caso de llevar a la práctica este proyecto de investigación.
Conserve esta guía de campo cuando termine este curso. Si usted
mantiene el mismo interés de investigación en el Tercer Curso de
este Grado, podrá serle útil al cursar la asignatura “Proyecto de
investigación. Análisis de materiales empíricos y escritura.
(Orientado al trabajo de fin de grado)”.

(g) Si, como consecuencia del estudio de este Tema 7, usted ha visto
que debía modificar aspectos de las formulaciones de las respuestas
anteriores de su proyecto. Hágalo ahora.

(h) Conserve todo el material que ha escrito en el estudio de este


tema. Puede serle útil en el examen.

Retome ahora el segundo folio de su entrega en la plataforma del curso


virtual (la base conceptual para su proyecto de investigación viable).
Vuelva sobre lo desarrollado al término del Tema anterior y complételo o
mejórelo como le parezca oportuno. Déjelo hoy terminado.
119

Tema 8. LAS CONSECUENCIAS ÉTICAS DE LA ETNOGRAFÍA


ORIENTADA POR EL CONCEPTO DE CULTURA. UN MARCO
GENERAL

Lecturas obligatorias

* Díaz de Rada, Ángel, 2010, Cultura, antropología y otras tonterías.


Madrid: Trotta. Capítulo 9. "La idea de ‘diversidad’ no es suficiente"
(pp. 241-254). Capítulo 10. “La cultura como proceso político” (pp.
255-266), y Capítulo 11. “Relativismos” (pp. 267-280).

1. Contenido fundamental

* La expresión "diversidad cultural": la idea de "diversidad" no es


suficiente.

* Diferencia y comunicación.

* La crítica del concepto "multicultural".

* ¿Qué es lo "diverso" en el concepto de cultura?

* La cultura como proceso político. Cultura y democracia. Cultura


es un concepto igualitario, pero no igualador.

* La pluralidad de significados del concepto de "relativismo" en


antropología. Groserías antirrelativistas.

* Relativismo moral, relativismo cultural y relativismo metodológico.

* Relativismo metodológico, antropología social y etnografía.

2. Líneas argumentales

En esta sección los contenidos de los tres capítulos de lectura


obligatoria se tratarán de forma continua.

* Las personas “interactúan”, las culturas no (p. 241 ss.).

* La diferencia conceptual entre interacción y relación (p. 241).

* La cultura es una propiedad de la acción de las personas, pero no


es una propiedad de las personas (p. 243).

* Las prevenciones ante la expresión “defender la cultura” (p. 243).

* La identidad y la congelación de la comunicación humana (p. 244.)


120

* El conocimiento y reconocimiento de la diversidad en el proceso


comunicativo (p. 244).

* Los dos movimientos en tensión del pensamiento antropológico: la


voluntad de clasificar la acción y la voluntad de entender su sentido
(p. 246).

* Multiculturalidad como “suma de culturas” (p. 246).

* Una cultura no está acotada en las fronteras de ningún grupo


humano. Una cultura no es independiente de otras culturas, ni
puede serlo (p. 247).

* Intercultural es preferible a multicultural, si es que es necesario usar


alguno de estos conceptos (p. 248).

* Diversidad de identidades y diversidad de diversidades (p. 248).

* ¿Por qué es insuficiente la idea de diversidad? (pp. 248-249).

* La crítica de la expresión “Cruce de culturas”: representación


territorial y representación biológica de la cultura (pp. 249 ss.).

* La discriminación entre el concepto de agente y el concepto de


acción, y sus consecuencias sobre el concepto de diversidad: el ser
humano como agente de la expresión de identificaciones (p. 251ss.).

* ¿Qué es lo diverso en el concepto de cultura? (p. 253).

* La dinámica entre formas diversas de acción como objeto de


apreciación del etnógrafo (p. 254).

* Las variadas formas del etnocentrismo como objeto de percepción


del etnógrafo (pp. 255-256).

* El problema de la relación entre el estado político y la diversidad


(p.256).

* La crítica de la simplificación de la complejidad de la cultura por


parte de los agentes políticos e intelectuales (pp. 257 s.).

* “Cultura” es un concepto igualitario, pero no igualador (p. 260).

* El igualitarismo implicado en el concepto antropológico de cultura


no es primariamente una premisa moral, sino una premisa analítica
(p. 260).
121

* En nuestra disciplina, “cultura” es un concepto más extenso que


“política” (p. 261).

* Los obstáculos en la consolidación de un concepto de cultura


analíticamente orientado (pp. 262 ss.): etnocentrismo (p. 263),
comodidad política (p. 264), narcisismo intelectual (p. 266).

* Groserías antirrelativistas. En nuestra disiciplina, hay diversos


conceptos de “relativismo” que incorporan diferentes matices de
significación (pp. 268 ss.).

* Un vuelta a la crítica de la idea de objetividad a través de la idea


de intersubjetividad. El relativismo como única vía de acceso al
examen intersubjetivo de los fenómenos sociales (pp. 269-270).

* La precisión del concepto de relativismo que usamos los etnógrafos:


relativismo moral, relativismo cultural y relativismo metodológico (pp.
270 ss.).

* A diferencia del relativismo moral, el relativismo cultural no toma


por objeto a los juicios morales (pp. 271 ss.).

* Relativismo cultural y relativismo metodológico (pp. 272 ss.).

* Una definición de etnografía (p. 275).

* Las ventajas del relativismo metodológico frente al relativismo


moral (pp. 275 ss.).

* Ideas sobre el papel transformador de las ciencias sociales (pp. 276


ss.).

* El concreto antropológico (pp. 278 ss.). Una vuelta al concepto de


individuo-en-relación (pp. 279-280).

3. Cuaderno de prácticas

3.1. Ejercicios de evaluación continua

Atención
Si decide utilizar alguno de estos ejercicios como ejercicio
computable de evaluación continua, al incluir el texto del
ejercicio en la aplicación informática escriba con claridad, al
principio, el número del ejercicio: 8.1., etc. Si escribe este
número, no es necesario que reproduzca el texto del enunciado.
122

Ejercicio 8.1.

Ejercicio 8.1.1.

Si ha leído La sonrisa de la institución responda a la siguiente


cuestión utilizando una extensión máxima de un folio por una
cara. Escriba primero el título de uno de los capítulos
etnográficos del libro (Capítulos 1 al 6). Seleccione un pasaje
del capítulo en el que se aprecie con claridad la aplicación del
concepto de encarnación. Cite el pasaje con el número de
página, las tres palabras iniciales del pasaje y sus tres últimas
palabras; no consuma espacio en citarlo todo literalmente.
Explique ahora con el mayor detalle analítico posible por qué
ese pasaje es un ejemplo claro de encarnación. [Clave de
corrección]

Ejercicio 8.1.2.

Si ha leído Las mujeres samis del reno responda a la siguiente


cuestión utilizando una extensión máxima de un folio por una
cara. En La lógica de la investigación etnográfica (páginas 219
a 227) se descompone la descripción densa en un conjunto de
operaciones menores. Lea ahora el párrafo de Las mujeres
samis del reno que empieza en la página 33: “Ánne se ha
criado...” ¿Qué elementos del concepto de descripción densa
encuentra en este párrafo? Justifique su respuesta. [Para
responder a esta pregunta, usted no debe necesariamente
nombrar todos los elementos de la descripción densa, sino sólo
aquellos que, motivadamente, encuentre en el texto]. [Clave de
corrección]

Ejercicio 8.2.

Preste ahora atención a la formulación del problema en su proyecto


(pregunta 1). Relea, en la lectura obligatoria de este Tema 8: (a) los
contenidos que se refieren a la crítica de la expresión “cruce de
culturas”, (b) el entorno de la idea “[cuando hacemos investigación]
debemos evitar [...] que nuestra percepción de diferencia se convierta
en juicio moral”. Responda ahora a la siguiente cuestión en una
extensión máxima de un folio por una cara. Tras releer esos dos
pasajes de la lectura obligatoria, usted quizás quiera hacer una
modificación de la formulación de su problema que se ajuste mejor
esos contenidos. Haga ahora esa reformulación. Si ha hecho esa
reformulación, escriba la formulación anterior y la nueva, y explique
por qué ha hecho ese cambio con el mayor detalle posible. Si
finalmente ha decidido no hacer ninguna reformulación, escriba el
enunciado de su problema y explique, con el mayor detalle posible,
123

por qué le parece ajustado a esos dos pasajes de Cultura,


antropología y otras tonterías. [Clave de corrección]

3.2. Un proyecto de investigación etnográfica viable con su base


conceptual. Ejercicio a presentar como parte del examen. Revisión

Si usted ha estudiado esta asignatura siguiendo estas Orientaciones,


tiene ahora un proyecto de investigación etnográfica viable con su base
conceptual expuesto en un documento de dos folios por una cara. Debe
poner ese documento de dos folios por una cara en la plataforma del
curso virtual.

(a) Primer folio: Proyecto de investigación etnográfica viable. Revise


ahora los siguientes aspectos formales:

(a1) El proyecto no debe superar la extensión exigida: un folio


por una cara. Debe estar escrito en un tipo de letra no inferior
a 11 puntos.

(a2) El proyecto no debe llevar ningún título. En ese folio sólo


debe figurar su hombre y apellidos (obligatorio), y una
respuesta clara a las seis preguntas del proyecto.

(a3) Escriba en ese folio el enunciado completo de cada


pregunta (de la 1 a la 6) y a continuación la respuesta que usted
da a esa pregunta.

(a4) Su proyecto debe atenerse obligatoriamente al formato


exigido: con una formulación clara de cada pregunta por
separado y una formulación clara de su respuesta a cada
pregunta.

(a5) Responda a las seis preguntas. No deje ninguna en blanco.

(a6) A lo largo de estas Orientaciones, le he ido indicando


diversos aspectos, destacados en letra azul, que podrían
conducir a una baja calificación en el proyecto, hasta el punto
de tener que repetirlo. Revise ahora con cuidado las respuestas
que ha ido dando a su proyecto con arreglo a esas indicaciones
que ahora le voy a recordar. Haga todas las modificaciones que
estime oportunas hasta adecuar las respuestas que da a las
seis preguntas del proyecto a los siguientes consejos.

1. ¿Qué problema o problemas se propone investigar?

¿Está usando etnónimos en el enunciado de su


problema? Si lo considera necesario, reelabore esas
124

denominaciones de sujetos siguiendo los consejos


(b6.1.), (b6.2.) y (b6.3.) del apartado 3 del Tema 2.

Para la realización de su proyecto, ¿sería necesario


conocer algún idioma distinto del español? En ese
caso, siga el consejo del punto j1.2.3., en el apartado
4.2. del Tema 2.

¿Menciona usted alguna raza en su problema (o a lo


largo de su proyecto)?. En ese caso, siga
estrictamente las recomendaciones del punto k3.1.,
en el apartado 4.2. del Tema 2.

¿Utiliza usted en su problema (o a lo largo de su


proyecto) expresiones como “nivel cultural” o “nivel
educativo”? Si es así, siga las recomendaciones del
punto k3.2., en el apartado 4.2. del Tema 2.

¿Utiliza usted en su problema (o a lo largo de su


proyecto) la expresión “procedente de la cultura X”?
Si es así, siga las recomendaciones del punto k3.3.,
en el apartado 4.2. del Tema 2.

¿Utiliza usted en su problema (o a lo largo de su


proyecto) la expresión “desde el punto de vista de la
cultura X” o cualquier otra en la que la cultura sea
tratada como un agente? Si es así, siga las
recomendaciones del punto k3.4., en el apartado 4.2.
del Tema 2.

2. ¿Dónde se propone hacerlo?


El lugar o lugares que menciona en esta respuesta,
¿ha(n) sido seleccionado(s) contando con limitaciones
extradisciplinares como que “le pilla cómodo en su
horario laboral”, o que “no tiene recursos económicos
para ir a otro lugar”, etcétera? En este caso, siga la
recomendación del punto (b1), apartado 5.2. del Tema
3.

¿Menciona usted varios lugares? Si es así, examine la


formulación con arreglo al consejo en el punto (b2.2.),
apartado 5.2. del Tema 3.

¿Menciona usted algún lugar que le exigiría una


práctica de investigación encubierta? En ese caso siga
estrictamente el consejo del punto (b6) del apartado
5.2. del Tema 3.
125

Relea una vez más la formulación de esta respuesta


de su proyecto y cerciórese de que sigue la
recomendación del punto (b7) en el apartado 5.2. del
Tema 3.

3. ¿En qué grupo o grupos se propone investigar ese (o


esos) problema(s)?

En la respuesta a esta pregunta, ¿ha formulado usted


sus sujetos como agregados de individuos? Si es así,
siga todas las recomendaciones del punto (e) en el
apartado 6.2. del tema 4.

4. ¿En qué situaciones se propone hacer observación?

Si usted utiliza en su proyecto las nociones de


“situación” y “contexto”, siga la recomendación en el
punto (b) del aparatado 5 del Tema 5. Igualmente siga
esa recomendación al formular las situaciones.

5. ¿En qué situaciones y a qué agentes se propone


entrevistar?

Siga la recomendación en el punto (b) del apartado 5


del Tema 5 al formular las situaciones de entrevista.

6. ¿Qué fuentes documentales se propone consultar?

(b6.1.) En la formulación de sus fuentes


documentales, siga la recomendación del punto (c),
apartado 3 del Tema 6.

(b6.2.) Tenga en cuenta la recomendación del punto


(d), apartado 6.2. del Tema 7.

(b6.3.) Tenga en cuenta la recomendación del punto


(e), apartado 6.2. del Tema 7.

(a7) Relea de nuevo su proyecto teniendo presente el consejo


del punto (d), en el apartado 5 del Tema 7. Haga las
modificaciones que crea oportunas.

(a8) Al llegar a este punto, ajuste bien el contenido de su


proyecto a la extensión y tipo de letra requerido. Seleccione para
ese folio por una cara los contenidos que mejor reflejen su
aprendizaje en esta asignatura. No se inquiete si ha dejado una
gran cantidad de material fuera de ese folio que va a poner en
la plataforma del curso virtual. Recuerde que todo lo que ha
126

escrito (tanto si está explícitamente formulado en esa hoja como


si no lo está) puede serle útil para mejorar su rendimiento en el
conjunto del examen.

(a9) Finalmente, tenga en cuenta que si usted obtiene la


máxima calificación en su proyecto, ello significará 2 de los 10
puntos que, como máximo, podrá obtener en el examen. Usted
tendrá que dar respuesta además a las otras dos preguntas de
la prueba preencial para aprobar el examen, por lo que es muy
recomendable que no confíe todo su rendimiento solamente al
proyecto de investigación.

(b) Segundo folio: Base conceptual. Revise ahora los siguientes


aspectos formales:

(b1) Asegúrese de que este segundo folio tiene el siguiente


formato completo:

1. Una mención del primer concepto con la asignatura de


la que procede.

2. Una mención del segundo concepto con la asignatura


de la que procede.

3. Una mención del tercer concepto con la asignatura de


la que procede.

Esas tres menciones deben ocupar un espacio muy


limitado.

A continuación:

4. Un desarrollo en el resto del folio en el que usted explica


qué funciones cumplen esos tres conceptos en relación con
el problema o los problemas enunciados en la primera
pregunta del proyecto (primer folio).

(b2) La base conceptual no debe superar la extensión exigida:


un folio por una cara. Debe estar escrita en un tipo de letra no
inferior a 11 puntos.

(b3) Finalmente, tenga en cuenta que si usted obtiene la


máxima calificación en su base conceptual, ello significará 1 de
los 10 puntos que, como máximo, podrá obtener en el examen.
127

CLAVES PARA LA CORRECCIÓN DE LOS EJERCICIOS DE


EVALUACIÓN CONTINUA

TEMA 1. Las categorías epistemológicas que orientan la práctica de


la etnografía

Ejercicio 1.1.

Responda a esta cuestión en un folio por una cara: ¿es posible una
ciencia social objetiva? Justifique su respuesta.

Clave de corrección:

Sea cual sea su punto de vista personal al respecto, deberá


justificarlo. Para ello deberá reflejar la tensión en ciencias
sociales entre subjetivo y objetivo, y mencionar cómo la
etnografía redefine la objetividad como intersubjetividad.
Tampoco estaría de más una reflexión adicional sobre el
positivismo, el naturalismo y el problema de la objetividad.

Ejercicio 1.2.

La localización y la encarnación de los datos pueden exigir la realiza-


ción de trabajo de campo, ¿en qué sentidos?. No use más de un folio
por una cara.

Clave de corrección:

Ambas operaciones, que usted encontrará desarrolladas a


partir de la página 220 de La lógica de la investigación
etnográfica, implican el registro de material empírico en
situaciones concretas de vida social, por lo que pueden exigir
naturalmente la práctica de campo. No obstante, usted también
podría reflexionar sobre el modo de maximizar estas
aproximaciones al material empírico cuando el trabajo de
campo no es posible (como en el estudio basado exclusivamente
en documentación histórica referida agentes ya desaparecidos).

Ejercicio 1.3.

Por una parte, la etnografía se encuentra limitada para ofrecer expli-


caciones causales, y, por otra parte, la antropología social plantea
que las explicaciones causales son limitadas. Explique esta
afirmación en un folio por una cara, como máximo.
128

Clave de corrección:

A partir de la página 227 de La lógica de la investigación


etnográfica, usted encontrará una reflexión sobre la estructura
de la explicación causal y sus relaciones con el discurso
etnográfico. En su respuesta puede comenzar aclarando el
sentido de cada una de las dos proposiciones planteadas en la
cuestión: la etnografía se encuentra limitada, en particular,
para ofrecer explicaciones monocausales; y también
explicaciones en las que las relaciones entre el explanans y
explanandum sean cerradas. Por otra parte, en nuestra
disciplina se subraya que la explicación causal no es el único
modo válido de producir conocimiento científico. A continua-
ción, si le quedase espacio después de matizar estas
afirmaciones, podría poner algunos ejemplos.

TEMA 2. El diseño de los proyectos etnográficos

Ejercicio 2.1.

Tanto si está leyendo La sonrisa de la institución como si está leyendo


Las mujeres samis del reno verá que los dominios de acción tratados
por los autores incorporan acciones o productos de acciones en
escenarios burocráticos. Tomando como referencia lo que usted ha
ido leyendo hasta ahora, escriba un máximo de un folio por una cara
respondiendo a estas dos cuestiones: (1) Haga una lista de las
instituciones burocráticas que aparecen en el texto que está leyendo
y una lista de los productos de esas instituciones que aparecen en
la etnografía (censos, resultados técnicos, documentos verbales,
etcétera). (2) Ahora responda a esta pregunta ¿por qué debemos
considerar que, en esa etnografía que está leyendo, esas
instituciones y productos se encuentran en el entorno emic?

Clave de corrección:

La respuesta a la primera cuestión es trivial. Se trata solamente


de que usted tome conciencia de la presencia de esas
instituciones y productos en el texto, y los detecte de forma
explícita. La respuesta a la segunda cuestión ha de ser
inequívoca: sean cuales sean esas instituciones y productos,
como etnógrafo, el etnógrafo no se sitúa en ellas ni es productor
de esos productos. Como etnógrafo, el investigador se relaciona
con esas instituciones y productos en la medida en que son
objetos de su campo (no objetos de su mesa). Puede explicar
adicionalmente algún detalle concreto de esta regla general en
la monografía que está leyendo.
129

Ejercicio 2.2.

En una extensión máxima de un folio por una cara, explique su


punto de vista acerca de la articulación entre el saber moral y los
saberes teórico y factual en etnografía.

Clave de corrección:

La respuesta que dé aquí debe recoger “su punto de vista” tal y


como ha sido influido por la lectura de los contenidos del Tema
1 (al tratarse de las orientaciones aplicadas de la etnografía) y
de este Tema 2. Debería hacer énfasis en la articulación, es decir
en las relaciones entre esas formas de saber. Mínimamente, su
respuesta no debería negar la importancia de los saberes
morales en la configuración de los intereses de conocimiento.
Esos saberes siempre están de un modo otro en la base de
nuestros problemas como investigadores. Igualmente, debería
incluir una reflexión sobre la necesidad epistemológica y
metodológica de suspender esos intereses en tanto formulamos
nuestro problema de investigación y avanzamos en nuestra
investigación etnográfica, con el único objetivo de ampliar y
mejorar nuestros saberes teóricos y factuales.

TEMA 3. Campo: lugar y tiempo. Agentes y sujetos

Ejercicio 3.1.

En el punto (f) del apartado 3 de este Tema 3, ha leído usted lo


siguiente: “Una etnografía no puede prescindir de la enunciación de
agentes. No puede construirse solamente sobre la base de la
enunciación de sujetos.” Escriba como máximo un folio por una cara
explicando este enunciado en términos de descripción densa.

Clave de corrección:

Su respuesta a esta cuestión debe incluir necesariamente una


articulación entre los conceptos de agente y sujeto estudiados
en este Tema 3, y el concepto de descripción densa estudiado
en el Tema 1. En particular, ese concepto de descripción densa
incorpora dos operaciones relevantes para la discusión agente-
sujeto: la localización y la encarnación. Haciendo uso de esas
dos operaciones, que son imprescindibles en la práctica
etnográfica, y de los contenidos estudiados en el apartado 3 de
este Tema 3, ha podido usted poner de relieve que, puesto que
los sujetos son categorías desencarnadas y no necesariamente
localizadas, no es posible construir una etnografía solamente
enunciando sujetos.
130

Ejercicio 3.2.1.

Si está leyendo La sonrisa de la institución responda a la siguiente


cuestión utilizando una extensión máxima de un folio por una cara.
Caracterice la etnografía incluida en este libro en términos de
muestreo. Justifique su respuesta con el mayor detalle posible.

Clave de corrección:

En el capítulo introductorio del libro se explica la racionalidad


en cuanto a la elección de lugares de esta etnografía
multisituada, explicitando algunos criterios de esa selección.
Ése es un ejemplo claro de muestreo teórico en la medida en
que, con la selección de esos lugares como campos, los
investigadores pretendieron indagar en las dimensiones del
problema de la formación confianza y riesgo en instituciones
burocráticas contemporáneas. Usted ha podido examinar con
más detalle la racionalidad de ese muestreo en relación con los
conceptos de Muestra al azar y Muestra teórica para comentar
críticamente la representatividad del estudio.

Ejercicio 3.2.2.

Si está leyendo Las mujeres samis del reno responda a la siguiente


cuestión utilizando una extensión máxima de un folio por una cara.

Relea el texto que va desde “¿cómo describir...?” en la página


27 hasta el párrafo que comienza “El grupo constituye...”
(incluido). Al discutir el concepto de “grupo social”, ¿se
aproxima más Joks al concepto de agente o al concepto de
sujeto? Justifique su respuesta.

Clave de corrección:

Naturalmente, lo primero que debe hacer es leer


detalladamente ese pasaje que se indica en la pregunta. (Lleve
siempre a los exámenes de esta asignatura La sonrisa de la
institución y/o Las mujeres samis del reno. En los exámenes
encontrará preguntas similares a ésta). De forma general, es
evidente que Solveig Joks está utilizando la noción de grupo
social con una inclinación hacia el concepto de sujeto. La
clasificación de los grupos, por ejemplo en “géneros”, teniendo
en cuenta sus “cosas parecidas”, es precisamente la operación
característica de quien enuncia sujetos desde su categorización
analítica. Sin embargo, hay en ese pasaje de Joks muchos
elementos que incitan a una consideración agencial de esos
sujetos: “atravesar experiencias”, “llevar a cabo modos de vida”,
“identificarse y reconocerse a sí mismo”, o “atribuir significados
131

a la historia”, son característicamente acciones que invocan a


un agente. En general, si usted sustituye la palabra “individuo”
por la palabra “agente” en ese pasaje verá que le sale una
compleja combinación de sujetos y agentes. De todos modos,
aunque esas expresiones inclinan el pasaje del lado del
concepto de agente, el pasaje no enuncia propiamente agentes
concretos. Usted puede haber discutido ese pasaje en estos
términos o en cualesquiera otros pertinentes para dar
respuesta a la pregunta.

Ejercicio 3.3.

En la respuesta a la primera pregunta de su proyecto de


investigación, usted ha enunciado un problema. Revise ahora su
formulación y responda a la siguiente cuestión en no más de un folio
por una cara: ¿Hay alguna palabra o expresión en su problema que
debería poner entre comillas y que ha escrito sin comillas? Justifique
su respuesta detalladamente.

Clave de corrección:

Para responder a ésta y a otras cuestiones del mismo tipo es


imprescindible que usted haga referencia del modo más
detallado posible a lo que usted ha escrito en su proyecto. Si
usted responde en el examen sin hacer referencia a su propio
proyecto de investigación, la respuesta no será calificada.
Cuanto más relevante sea su respuesta en los términos de su
propio proyecto tanto mejor será la calificación. Igualmente,
para responder a este tipo de preguntas, su respuesta debe
estar basada en los contenidos que ha estudiado en la
asignatura. Cuanto más basada esté en esos contenidos, y
cuanto mejor expresada esté en los términos conceptuales de la
asignatura, más alta será la calificación.

Al estudiar en estas Orientaciones los contenidos sobre el


desarrollo de la pregunta 1 de su proyecto, hay varios pasajes
en los que se menciona la práctica de entrecomillar palabras o
expresiones. Invariablemente, las palabras o expresiones se
entrecomillan en el texto etnográfico cuando hacen referencia a
concepciones o significados propios del entorno emic. Examine
con detalle la formulación de su problema y hágase la siguiente
pregunta: ¿hasta qué punto las palabras y expresiones de este
problema están en realidad ancladas en el mundo significativo
de los agentes de mi campo? Razone entonces su respuesta a
la pregunta, tanto si usted encuentra que debería hacer
modificaciones en su problema como si usted encuentra que ha
entrecomillado lo necesario.
132

TEMA 4. Observación

Ejercicio 4.1.1.

Si está leyendo La sonrisa de la institución responda a la siguiente


cuestión utilizando una extensión máxima de un folio por una cara.
Escriba primero el título de uno de los capítulos etnográficos del
libro (Capítulos 1 al 6). Teniendo en cuenta sólo ese capítulo
confeccione una catálogo de los lugares que sirven de base a la
producción de material empírico. ¿En qué sentidos esos lugares son
tratados como lugares de observación?

Clave de corrección

Lo primero que debe hacer es seleccionar el capítulo etnográfico


que desee. Recuerde que su respuesta ha de ser pertinente en
concreto sólo para ese capítulo. Confeccione la lista de lugares
del modo más preciso posible, teniendo en cuenta la posición
del o los agentes que han producido el material empírico. Esto
quiere decir dos cosas: (a) no se conforme con los lugares en
general (por ejemplo, si se trata de un mostrador de atención al
público no se conforme con poner “La Oficina de Atención al
Ciudadano”). Para designar los lugares, fije siempre la posición
del agente o los agentes: (por ejemplo, usuarios de servicios
administrativos en una sala en un grupo de discusión, fichero
de Mari Luz, etcétera). En el texto puede haber lugares no
explicitados con claridad, por ejemplo: ¿dónde ha hablado
Francisco Cruces con esa enfermera?. Cualifique estos lugares
no explicitados poniendo “lugar desconocido”. La extensión del
catálogo que tendrá ahora dependerá de lo que uested haya
avanzado en la lectura. Cuanto más haya avanzado, más
lugares tendrá para consignar. Si el catálogo es demasiado
amplio, seleccione sólo algunos lugares para incluirlos en su
respuesta.

Comente ahora lo que estime necesario de la segunda parte de


la pregunta: ¿En qué sentidos esos lugares son tratados como
lugares de observación? dedique a este comentario más o
menos la mitad de la extensión de la respuesta. No olvide
utilizar en su comentario tanto el concepto de observación
participante como el concepto más específico de observación
como técnica de producción de material empírico.

Ejercicio 4.1.2.

Si está leyendo Las mujeres samis del reno responda a la siguiente


cuestión utilizando una extensión máxima de un folio por una cara.
Escoja tres lugares referidos explícita o implícitamente en (lo que
133

lleve leído de) esta monografía. ¿Cómo están estos tres lugares
vinculados argumentalmente en el texto de Joks?

Clave de corrección

En lo que lleve leído del texto, fíjese en los lugares del modo
más preciso posible. Por ejemplo, si se trata de un documento
producido por la Asociación de Pastores Trashumantes de
Guovdageaidnu no se confome con localizarlo como
“Guovdageaidnu”. Responda ahora a la pregunta estableciendo
relaciones argumentales. Para ello, haga la siguiente reflexión:
¿en virtud de qué es pertinente para el argumento de Solveig
Joks en esta monografía producir material empírico refiriendo a
tal y tal lugar?

Ejercicio 4.2.

En el Tema 3 dio usted respuesta a la siguiente pregunta de su


proyecto “¿Dónde se propone hacerlo?” Utilice ahora un máximo de
un folio por una cara para explicar qué técnicas de producción de
material empírico utilizaría usted en ese o esos lugares.

Clave de corrección

Fíjese bien en la redacción de la respuesta que dio a la pregunta


2 de su proyecto. Imagine ahora con mayor detalle ese lugar o
lugares y ponga por escrito si existen, incluidos en ellos, lugares
menos extensos. Por ejemplo, si ha mencionado un pueblo de
Valencia, detalle otros lugares menos extensos que podrían ser
pertinentes con mayor concreción para su problema (la iglesia,
el polideportivo, y aún dentro del polideportivo la piscina,
etcétera.). Ahora fíjese en que en ese lugar o lugares usted
podría emplear diversas técnicas de producción de material
empírico (diversas formas de observación, diálogo y entrevista,
o producción de documentos). Explique cuáles podrían ser, de
manera que esa explicación sea lo más pertinente posible para
el problema de su investigación [Pregunta 1 de su proyecto].

En general, en estas preguntas sobre su proyecto, intente


explicitar al máximo la pertinencia de su respuesta para su
problema de investigación.

Como consecuencia de lo que haya reflexionado al hacer este


ejercicio es posible que usted desee ahora cambiar algo en la
formulación de su problema [Pregunta 1 de su proyecto] o en la
formulación de su(s) lugar(es) [Pregunta 2]. Si es así, hágalo
ahora.
134

Ejercicio 4.3.

Plantéese hacer este ejercicio solamente si dispone de tiempo para


ello. Si va justo con su tiempo lo mejor es que no lo intente en este
curso. Recuerde que, entre los ejercicios de evaluación continua del
Tema 3 de las Orientaciones para el estudio de “Etnografía y
Prácticas Introductorias al Trabajo de Campo I”, había una Práctica
recomendada en la que le sugería hacer una observación de una
escena doméstica. Si hizo ese ejercicio retome ahora el material que
escribió. Si no lo hizo, puede que le apetezca hacerlo ahora. Abra las
Orientaciones del pasado curso y vaya a los ejercicios de evaluación
continua del Tema 3. Siga las instrucciones que se indican en la
Actividad Recomendada. [En el curso pasado, los ejercicios de
evaluación continua 3.2., 3.3., 5.3., 6.3. y 7.3., se basaban también
en este ejercicio. Si los hizo, recupere ahora todas esas notas]. Ahora
tendrá delante el texto de esa observación de una escena doméstica.
Relea ahora, en El taller del etnógrafo los apartados 1.5. a 1.11. En
una extensión máxima de un folio por una cara, explique qué
elementos de esa observación que hizo el curso pasado (o que ha
hecho ahora) modificaría, a la luz de lo leído en esos apartados de El
taller del etnógrafo, para mejorar su observación.

Clave de corrección

La respuesta a esta cuestón es muy abierta. En todo caso,


intente responderla del modo más concreto posible y
depurando al máximo su lenguaje epistemológico y
metodológico con arreglo a lo que está aprendiendo en el
estudio de esta asignatura. El enunciado de esta cuestión es el
siguiente:

Explique qué elementos de esa observación que hizo el


curso pasado (o que ha hecho ahora) modificaría, a la luz
de lo leído en esos apartados de El taller del etnógrafo,
para mejorar su observación.

En este enunciado “elementos” hace referencia a cualquier


aspecto epistemológico o técnico que usted abordaría de otro
modo. Por ejemplo, puede que usted vea carencias en la
aproximación epistemológica a esa escena doméstica en cuanto
a intersubjetividad. Si éste fuera el caso, no se conforme con
señalar la carencia, indique también como operacionalizaría
usted una mejora a esta carencia en términos técnicos; es decir,
¿qué haría usted en concreto, como observador(a) para mejorar
la aproximación intersubjetiva en la observación de esa escena?
135

TEMA 5. Diálogos y entrevistas

Ejercicio 5.1.1.

Si está leyendo La sonrisa de la institución responda a la siguiente


cuestión utilizando una extensión máxima de un folio por una cara.
Escriba primero el título de uno de los capítulos etnográficos del
libro (Capítulos 1 al 6). Seleccione en ese capítulo un pasaje que
refiera o contenga un material empírico producido por observación
[Mencione sólo en su respuesta la página o páginas donde se
encuentra el pasaje indicando las primeras y las últimas palabras.
No ocupe espacio en copiar el pasaje íntegramente en su respuesta].
Explique, haciendo uso estrictamente de ese ejemplo concreto, con
qué significados teóricos decimos que lo relatado en ese pasaje son
acciones o prácticas sociales.

Clave de corrección

Antes de responder siga las instrucciones planteadas en la


pregunta, indique el capítulo y, tras seleccionar el pasaje, cítelo
así: en la página xxx, empezando en [ponga dos palabras o tres
del texto del libro] hasta la página xxx, acabando en [ponga dos
palabras o tres del texto del libro].

Ahora responda a la cuestión. Indique explícitamente qué


acciones o prácticas sociales aprecia usted en ese pasaje (Fíjese
en que algunas de esas prácticas pueden tener como resultado
material verbal). Tome el texto de ese pasaje como ejemplo. Al
responder a esta pregunta (a) no ofrezca solamente una
definición teórica de tipo general sobre el concepto de acción o
práctica social, (b) no utilice ejemplos que no se encuentren
concretamente en ese pasaje que ha seleccionado.

Puede usted consultar el Cuadro 5 en la página 44 de Cultura,


antropología y otras tonterías, para relacionar los componentes
del acción social que se mencionan ahí con el ejemplo o los
ejemplos del pasaje que ha seleccionado de La sonrisa de la
institución. También puede consultar, en el glosario, la entrada
sobre [práctica].

Ejercicio 5.1.2.

Si está leyendo Las mujeres samis del reno responda a la siguiente


cuestión utilizando una extensión máxima de un folio por una cara.
El núcleo de la producción de material empírico de la monografía de
Solveig Joks son unas historias de vida, es decir, entrevistas
realizadas con tres mujeres del sector del reno. Con lo que lleva leído
136

del texto critique esta aproximación metodológica en términos de


naturalismo.

Clave de corrección

Para responder a esta pregunta habrá tenido en cuenta el


concepto de naturalismo. Puede haberlo refrescado en las
Orientaciones para el estudio de la asignatura “Etnografía y
Prácticas Introductorias al Trabajo de Campo I”, Tema 6: “3. La
distinción mesa/campo. Una reflexión adicional”. Cuando en el
discurso científico hablamos de crítica, nos referimos a un juicio
lo más ponderado posible entre aspectos negativos y positivos
del texto en cuestión. En su respuesta a esta pregunta puede
haber mencionado que, efectivamente, la etnografía de Joks
presenta un déficit consistente en un desequilibrio de su
interpretación del lado de la cosmovisión de las mujeres del
reno. Hay en su texto un inequívoco sesgo naturalista que viene
motivado, metodológicamente, por el predominio de los
significados vertidos en el discurso verbal de esas
entrevistadas; pero también, en términos éticos, por la
intención política de “visibilizar” la experiencia de unos agentes
generalmente silenciados en el espacio público. Sin embargo,
ese sesgo naturalista no es completo. Del lado positivo, puede
usted haber destacado, por ejemplo, estos tres argumentos (u
otros análogos): (a) Solveig Joks es consciente de la limitación
de su etnografía en cuanto a la práctica de la observación, pero
la observación también se encuentra entre sus técnicas de
producción de material empírico (páginas 22 ss.). El hecho de
mencionar reflexivamente el déficit en cuanto a observación es
muy importante, porque sitúa al lector ante una posición de
honestidad intelectual en la composición del objeto. (b) Además,
la etnografía de Joks no sólo utiliza material de entrevista. Hay
en su monografía una extensa utilización de materiales
documentales que le permiten triangular adecuadamente sus
argumentos principales. (c) Finalmente, la estrategia de
combinar tras relatos biográficos permite también a Solveig
Joks tomar los discursos verbales de esas mujeres de forma
triangulada, y mostrar diferentes posiciones o perspectivas
sociales en relación con ese dominio cultural.

Ejercicio 5.2.

En el Tema 4 dio usted respuesta a la siguiente pregunta de su


proyecto: ¿En qué grupo o grupos se propone investigar ese (o esos)
problema(s)? Responda ahora a la siguiente cuestión en una
extensión máxima de un folio por una cara: explique con el mayor
detalle posible cómo es que esa selección de grupos contribuirá a
una aproximación holística a su campo.
137

Clave de corrección

Antes de dar respuesta a esta pregunta debe haber revisado en


concepto de holismo en etnografía (por ejemplo, en el glosario
de estas Orientaciones, la entrada [Actitud holística]). La
palabra clave del concepto de holismo es “relación”.
Construimos una etnografía holística cuando podemos trazar
las relaciones que establecemos entre fenómenos
socioculturales, y entre agentes e instituciones en el campo; y
cuando esas relaciones son pertinentes en nuestro marco
argumental. Puede usted haber respondido explicitando las
relaciones que usted prevé encontrar entre esos grupos que ha
designado en la respuesta a la pregunta 3 de su proyecto. En
esta clase de preguntas, también tiene usted la oportunidad de
extender la respuesta de su proyecto, mencionando más grupos
y más relaciones que habrá trabajado durante el curso pero que
tal vez no figuran en el proyecto. También puede orientar su
respuesta reflexionando sobre los posibles déficits de la
solución que ha dado en su proyecto, en cuanto a la
aproximación holística, y explicando abiertamente qué es lo que
tendría que modificar en su proyecto para mejorar esa
aproximación. Recuerde: si en su proyecto la formulación es
deficiente, obtendrá una calificación relativamente baja (sobre
los tres puntos con que se califica como máximo el proyecto); pero
si en esta respuesta su autocrítica es reflexiva y está bien
argumentada, obtendrá una calificación relativamente alta
(sobre los cuatro puntos de la pregunta asociada a su proyecto).

Ejercicio 5.3.

Si usted ha hecho lo indicado en el texto del ejercicio, no necesita


ninguna clave de corrección adicional.

Ejercicio 5.4.

Sobre la base de lo trabajado hasta ahora para el Segundo folio del


ejercicio de examen, la Base conceptual de su proyecto de
investigación, haga ahora lo siguiente, en una extensión máxima de
medio folio por una cara: (a) escriba el enunciado actual de su
problema de investigación (Punto 1 del proyecto), (a) escriba uno de
los conceptos seleccionados y la asignatura del Grado de la que lo
ha tomado, (b) desarrolle a continuación qué uso o pertinencia tiene
el concepto seleccionado en relación con su problema de
investigación.
138

Clave de corrección

Precise del modo más exacto posible la fuente de la que ha


sacado ese concepto (el libro, artículo, etcétera, del que lo ha
tomado). Mire bien si, teniendo en cuenta esa fuente, usted está
haciendo un uso adecuado del concepto en cuestión. Valore a
continuación hasta qué punto el desarrollo que ha hecho en su
ejercicio expresa adecuadamente la pertinencia de ese concepto
para el problema de su proyecto en su actual formulación.
Ponga por escrito las correcciones que debería introducir en su
ejercicio para mejorarlo con arreglo a esos criterios.

TEMA 6. Documentos

Ejercicio 6.1.1.

Si está leyendo La sonrisa de la institución responda a la siguiente


cuestión utilizando una extensión máxima de un folio por una cara.
Escriba primero el título de uno de los capítulos etnográficos del
libro (Capítulos 1 al 6). Tomando por objeto el espacio documental
de ese capítulo, es decir, el conjunto de los documentos producidos
en él, proponga ahora tres documentos posibles que no estén
contemplados en ese capítulo y explique con la mayor precisión
posible por qué esos tres documentos que usted propone serían
pertinentes para el argumento de esa investigación.

Clave de corrección

Al responder a esta pregunta no se conforme con mencionar los


tres documentos que usted propone. Explique en qué sentidos
y con qué matices esos documentos que propone, al ser
examinados como productos de la acción social de las personas
del campo, contribuirían al argumento que se despliega en el
texto. En la respuesta a esta pregunta sería muy deseable que
usted aportase documentos diferentes de los papeles escritos
por los agentes burocráticos (aunque si aporta alguno tampoco
sería valorado negativamente). Para ello, inspírese en la lista
que le ofrezco en el punto (c) del apartado 3 del Tema 6. Tanto
en este ejercicio como en el examen, intente no copiar
literalmente elementos de esa lista. Piense que si algún
elemento de esa lista aparece mencionado literalmente,
entonces ante una eventual cuestión como la de este ejercicio
en el examen, su justificación (con arreglo a su propio proyecto)
debería ser extraordinariamente buena.
139

Ejercicio 6.1.2.

Si está leyendo Las mujeres samis del reno responda a la siguiente


cuestión utilizando una extensión máxima de un folio por una cara.
En la página 74 de la monografía aparece un histograma que
muestra la distribución de las unidades de explotación según el
sexo, en 1999. Explique la relación entre la posición emic y la
posición etic en la utilización que hace la etnógrafa de esa elemento
documental.

Clave de corrección

Relea primero el texo de la monografía en torno a ese


histograma (páginas 73 a 75). No intente nunca responder a
esta clase de preguntas sin leer el texto (recuerde que en el
centro de exámenes podrá consultar todos los materiales
escritos que desee). En su respuesta habrá indicado que el
agente que ha producido ese histograma, la Comisión
económica, ha plasmado una visión emic: el registro del sexo de
los titulares de las unidades de explotación. Tomada
literalmente, esa representación no dice lo mismo que Solveig
Joks al utlizarla en la monografía desde su posición etic. Lo que
dice Solveig Joks es, además, lo siguiente: (a) que ese
histograma documenta una convención de los agentes
burocráticos que se ocupan de la política pública del sector del
reno: confeccionar sus cómputos con la categoría “unidad de
explotación”; (b) que ese histograma documenta la ceguera de
esos agentes burocráticos ante una convención más sutil del
campo: los titulares inscritos en las unidades de explotación
suelen ser los varones; y (c) que, tomadas conjuntamente (a) y
(b), hacen inteligible por qué los varones de la actividad salen
beneficiados por las instituciones públicas en cuanto a su
estatus jurídico.

Ejercicio 6.2.

En el apartado 6.2., punto (c) del Tema 5, hizo usted una lista con
las categorías que orientarán su observación de las distintas
situaciones, pregunta 4 de su proyecto. Responda ahora a la
siguiente cuestión en una extensión máxima de un folio por una
cara. Escoja cuatro categorías de esa lista y póngalas en la respuesta
a este ejercicio. Designe otro problema diferente del designado en la
pregunta 1 de su proyecto, y orientado a otro campo, en el que podría
hacer uso de esas mismas categorías.
140

Clave de corrección

En la respuesta a esta pregunta, no olvide escribir esas cuatro


categorías de observación. Igualmente, para responder a esta
pregunta debe haber trabajado o trabajar ahora lo que se indica
en el apartado 6.2., punto (c) del Tema 5. Recuerde que puede
llevar todas sus notas de estudio al centro de exámenes.

Habrá notado que uno de los empeños fundamentales de mi


docencia, tanto en la asignatura “Etnografía y Prácticas
Introductorias al Trabajo de Campo I” como en la asignatura
que ahora está cursando, es inducirle a trabajar sobre las
dimensiones descriptivas y teóricas de su dominio de acción y
de su proyecto, de manera que en ellas se refleje una
orientación universalista. Tengo este empeño porque entiendo
que un discurso científico, para ser válido, no puede
restringirse a un único dominio o campo, y porque entiendo que
las categorías que orientan la producción del material empírico
no deben confundirse con la sustancia del material empírico
mismo. Esfuércese en hacer este ejercicio del mejor modo
posible. Para ello, es fundamental que usted aporte un
problema y un campo que sean claramente diferentes de los que
se enuncian en su proyecto. Si usted respondiera a una
pregunta análoga a ésta en el examen, no sería válido ofrecer
una simple variante. Por ejemplo, no sería válido ofrecer el
mismo problema con otros agentes, o con un campo más
extenso. Su respuesta sólo sería válida al proponer otro
problema y al designar otro campo.

Ejercicio 6.3.

Plantéese hacer este ejercicio solamente si dispone de tiempo para


ello. Si va justo con su tiempo lo mejor es que no lo intente en este
curso. Recuerde que, entre los ejercicios de evaluación continua del
Tema 3 de las Orientaciones para el estudio de “Etnografía y
Prácticas Introductorias al Trabajo de Campo I”, había una Práctica
recomendada en la que le sugería hacer una observación de una
escena doméstica. Si hizo ese ejercicio retome ahora el material que
escribió. Si no lo hizo, puede que le apetezca hacerlo ahora. Abra las
Orientaciones del pasado curso y vaya a los ejercicios de evaluación
continua del Tema 3. Siga las instrucciones que se indican en la
Actividad Recomendada. [En el curso pasado, los ejercicios de
evaluación continua 3.2., 3.3., 5.3., 6.3. y 7.3., se basaban también
en este ejercicio. Si los hizo, recupere ahora todas esas notas]. Ahora
tendrá delante el texto de esa observación de una escena doméstica.

Responda a esta cuestión en una extensión máxima de un folio por


una cara. Sólo a la luz de las notas que tomó en relación con esa
141

observación, (a) formule un problema para el que la totalidad o una


parte de ese material empírico pudiera ser pertinente. (b) Formule
ahora cuatro fuentes documentales para ese problema y justifique
su pertinencia en términos teóricos.

Clave de corrección

Al hacer la parte (a) del ejercicio no se apresure. Siga las


recomendaciones de estas Orientaciones en el epígrafe 4.2. del
Tema 2. Al hacer la parte (b) del ejercicio, intente que al menos
dos de esas fuentes documentales no sean papeles escritos por
agentes burocráticos. No olvide justificar la pertinencia de esas
fuentes precisamente para el problema que ha formulado en la
parte (a).

Tema 7. Análisis

Ejercicio 7.1.1.

Si está leyendo La sonrisa de la institución responda a la siguiente


cuestión utilizando una extensión máxima de un folio por una cara.
Escriba primero el título de uno de los capítulos etnográficos del
libro (Capítulos 1 al 6). Seleccione un pasaje de ese capítulo. Indique
de qué pasaje se trata escribiendo la(s) página(s) donde se
encuentra, y unas pocas palabras del principio y del final el pasaje.
No consuma espacio copiando literalmente todo el pasaje. Tome ese
pasaje como ejemplo para ilustrar al menos una línea argumental del
capítulo y su conexión con alguna unidad de material empírico.

Clave de corrección

Antes de responder siga las instrucciones planteadas en la


pregunta, indique el capítulo y, tras seleccionar el pasaje, cítelo
así: en la página xxx, empezando en [ponga dos palabras o tres
del texto del libro] hasta la página xxx, acabando en [ponga dos
palabras o tres del texto del libro].

Ahora responda a la pregunta. De lo que se trata aquí es de ver


si usted ha entendido lo que es un dato en la composición
etnográfica. Después de leer la pregunta es muy recomendable
que usted busque el pasaje en el capítulo teniendo en mente
que ese pasaje ha de ilustrar bien una relación entre (al menos)
una línea argumental y una unidad de material empírico. No
ponga al azar cualquier pasaje porque bien puede suceder que,
precisamente en ese texto seleccionado azarosamente, la autora
o el autor del capítulo se haya dedicado sólo a exponer
argumento o sólo a exponer material empírico. Una vez haya
seleccionado el pasaje, simplemente exponga sus razones para
142

considerar que ahí se está estableciendo una relación entre una


(o más) línea(s) argumental(es) y una (o más) unidad(es) de
material empírico. Si encontrara una pregunta análoga a ésta
en el examen, cuanto más contenido tuviera su respuesta en
términos de configuraciones de datos en ese pasaje, mejor sería
la calificación.

Ejercicio 7.1.2.

Si está leyendo Las mujeres samis del reno responda a la siguiente


cuestión utilizando una extensión máxima de un folio por una cara.
Vaya a la página 37 de la monografía y relea el párrafo que empieza
“La identidad de Ánne...” Explique con el mayor detalle posible por
qué ese párrafo contiene datos.

Clave de corrección

Concéntrese ahora sólo en el contenido de ese párrafo y en el


concepto por el que le estamos preguntando: el concepto de
dato. Refresque ese concepto [Tema 7 de estas Orientaciones.
Apartado 2 (f)]. Puesto que un dato es una relación establecida
por el investigador entre líneas argumentales y materiales
empíricos, relea el párrafo buscando esas conexiones. El
párrafo escrito por Joks contiene un concepto téorico básico
(“identidad”), y luego una secuencia de predicados conectados
a él de forma ilustrativa que refieren o bien a los discursos
verbales de Ánne producidos en entrevista o bien a
comportamientos tal vez observados por Joks en el campo (de
esta naturaleza es, por ejemplo, el último enunciado de material
empírico sobre la comunicación con el walkie talkie y el uso de
los prismáticos). Esa conexión es analíticamente muy estricta,
puesto que en la página 29 de la monografía Solveig Joks ha
estipulado de forma explícita su concepto de “identidad”, y la
conformación de este concepto en relación con las prácticas
sociales concretas que desempeñan los agentes. Al producir este
dato, Joks está dando cuerpo empírico a ese estricto concepto
teórico de “identidad”, y está dando dimensión teórica a esas
aparentemente triviales prácticas cotidianas de Ánne. De un
modo más sutil, una segunda dimensión de tipo dato en ese
párrafo es la establecida en la conexión entre los agentes
socialmente relacionados de forma empírica en esas prácticas
y el concepto teórico de “grupo social”, explícitamente elaborado
—como previo al concepto de “identidad”— en las páginas 27 y
28 de la monografía.
143

Ejercicio 7.2.

En la respuesta que ha dado a la pregunta 5 de su proyecto, ha


mencionado una serie de agentes a los que realizará entrevistas.
Utilice ahora una extensión máxima de un folio por una cara para
responder a estas dos cuestiones: (1) examine críticamente la
congruencia de esos agentes seleccionados en la pregunta 5 en
relación con los sujetos seleccionados en la pregunta 3; (2) añada,
para cada uno de los sujetos mencionados en la pregunta 3, un
agente más a entrevistar, explicando su pertinencia para su
problema (pregunta 1).

Clave de corrección

Responda a ambas cuestiones (no sólo a una de ellas). La


primera cuestión consiste simplemente en hacer un breve
ejercicio de autocrítica indicando las ventajas y los
inconvenientes de la selección de agentes (pregunta 5) en
relación con la selección de sujetos (pregunta 3). Obviamente,
si usted aprecia que hay alguna incongruencia manifiesta entre
las respuestas que ha dado a ambas preguntas, debe indicarlo.
La segunda cuestión estará mejor respondida cuanto más
diversos sean los nuevos agentes que mencione en relación con
los mencionados en el proyecto, y cuanto mejor justificada en
términos de pertinencia para el problema (pregunta 1) sea su
elección. Para responder a esta clase de preguntas, haga uso de
los materiales que ha trabajado en las secciones dedicadas a
las preguntas del proyecto a lo largo de estas Orientaciones.
Recuerde que puede llevar todos esos materiales escritos al
examen.

Ejercicio 7.3.

Si usted ha hecho lo indicado en el texto del ejercicio, no necesita


ninguna clave de corrección adicional.

Ejercicio 7.4.

Sobre la base de lo trabajado hasta ahora para el Segundo folio del


ejercicio de examen, la Base conceptual de su proyecto de
investigación, haga ahora lo siguiente, en una extensión máxima de
un folio por una cara: (a) escriba el enunciado actual de su problema
de investigación (Punto 1 del proyecto), (a) escriba dos de los
conceptos seleccionados y la asignatura del Grado de las que los ha
tomado, (b) desarrolle a continuación qué uso o pertinencia tienen
los conceptos seleccionado en relación con su problema de
investigación.
144

Clave de corrección

Precise del modo más exacto posible la fuente de la que ha


sacado esos conceptos (los libros, artículos, etcétera, de los que
los ha tomado). Mire bien si, teniendo en cuenta esas fuentes,
usted está haciendo un uso adecuado de los conceptos en
cuestión. Valore a continuación hasta qué punto el desarrollo
que ha hecho en su ejercicio expresa adecuadamente la
pertinencia de esos conceptos para el problema de su proyecto
en su actual formulación. Ponga por escrito las correcciones
que debería introducir en su ejercicio para mejorarlo con
arreglo a esos criterios.

Tema 8. Las consecuencias éticas de la etnografía orientada por el


concepto de cultura. Un marco general

Ejercicio 8.1.1.

Si ha leído La sonrisa de la institución responda a la siguiente


cuestión utilizando una extensión máxima de un folio por una cara.
Escriba primero el título de uno de los capítulos etnográficos del
libro (Capítulos 1 al 6). Seleccione un pasaje del capítulo en el que
se aprecie con claridad la aplicación del concepto de encarnación.
Cite el pasaje con el número de página, las tres palabras iniciales
del pasaje y sus tres últimas palabras; no consuma espacio en
citarlo todo literalmente. Explique ahora con el mayor detalle
analítico posible por qué ese pasaje es un ejemplo claro de
encarnación.

Clave de corrección

Para responder a este ejercicio, recuerde que el concepto de


encarnación se trata explícitamente en la lectura obligatoria del
Tema 1. Utilice el pasaje que ha seleccionado en La sonrisa de
la institución para convencernos de que ha entendido bien ese
concepto. Puede mejorar su respuesta mencionando también
alguna otra clave de la descripción densa.

Ejercicio 8.1.2.

Si ha leído Las mujeres samis del reno responda a la siguiente


cuestión utilizando una extensión máxima de un folio por una cara.
En La lógica de la investigación etnográfica (páginas 219 a 227) se
descompone la descripción densa en un conjunto de operaciones
menores. Lea ahora el párrafo de Las mujeres samis del reno que
empieza en la página 33: “Ánne se ha criado...” ¿Qué elementos del
concepto de descripción densa encuentra en este párrafo? Justifique
su respuesta. [Para responder a esta pregunta, usted no debe
145

necesariamente nombrar todos los elementos de la descripción


densa, sino sólo aquellos que, motivadamente, encuentre en el
texto].

Clave de corrección:

Como siempre, responda a la cuestión ateniéndose


estrictamente al contenido del pasaje del libro de Solveig Joks.
Limítese a mencionar los elementos del concepto de descripción
densa que usted aprecia ahí con total claridad. Si usted no tiene
claro ese ajuste, no mencione otros elementos. Esta pregunta
va orientada a comprobar si usted es capaz de percibir esos
elementos en los textos etnográficos tras haberlos entendido
conceptualmente. Si encontrara una pregunta de este tipo en
el examen y usted respondiera indicando todos los elementos
mencionados en La lógica de la investigación etnográfica sin
justificación clara en el texto de Joks, la nota sería inferior que
si usted respondiera solamente con un elemento claramente
justificado en el texto de Joks.

Ejercicio 8.2.

Preste ahora atención a la formulación del problema en su proyecto


(pregunta 1). Relea, en la lectura obligatoria de este Tema 8: (a) los
contenidos que se refieren a la crítica de la expresión “cruce de
culturas”, (b) el entorno de la idea “[cuando hacemos investigación]
debemos evitar [...] que nuestra percepción de diferencia se convierta
en juicio moral”. Responda a la siguiente cuestión en una extensión
máxima de un folio por una cara. Tras releer esos dos pasajes de la
lectura obligatoria, usted quizás quiera hacer una modificación de
la formulación de su problema que se ajuste mejor a esos contenidos.
Haga ahora esa reformulación. Si ha hecho esa reformulación,
escriba la formulación anterior y la nueva, y explique por qué ha
hecho ese cambio con el mayor detalle posible. Si finalmente ha
decidido no hacer ninguna reformulación, escriba el enunciado de
su problema y explique, con el mayor detalle posible, por qué le
parece ajustado a esos dos pasajes de Cultura, antropología y otras
tonterías.

Clave de corrección

En la respuesta a esta pregunta y, en general, en todas las


preguntas relativas a su proyecto, es muy importante que use
usted un lenguage analítico. Evite al máximo que su respuesta
se parezca al ejemplo dado en el Tema 7 (apartado 5(d)). Revise
su respuesta y corríjala teniendo en cuenta este comentario.
146

GLOSARIO

Actitud holística. [Holismo], La lógica de la investigación etnográfica, p. 36.


Como actitud metodológica, el holismo consiste en tener la disposición
de entender los fenómenos sociales, las instituciones y los sujetos,
siguiendo el conjunto de sus relaciones con otros fenómenos,
instituciones y sujetos, hasta donde sea posible. Cuando investigamos
con una actitud holística partimos del supuesto de que el ser humano es
un ser relacional, y que es un error aislarlo como sujeto o aislar sus
producciones. Como sucede con el relativismo, hay un deslizamiento de
la categoría de holismo desde el terreno metodológico al terreno moral.
Ese deslizamiento se produce en este caso pasando por el concepto de
individualismo. El caso es que nuestra modernidad se asienta sobre el
fundamento moral del individualismo, por el que se asume que el
individuo autónomo, despojado de sus influencias sociales, debe ser el
protagonista de la historia (piense por ejemplo en el motivo: «un hombre,
un voto»; y piense también que solemos considerar bueno el tener una
conciencia autónoma de nuestras decisiones electorales). Sobre este
fundamento moral se asienta buena parte de la visión que la
tecnoburocracia y cierta comprensión de las ciencias sociales mantienen
acerca del proceso de investigación: la metodología de encuestas,
aplicada como instrumento único, parte del supuesto individualista de
que una realidad social puede ser investigada obteniendo la opinión o el
juicio de los individuos, considerados de uno en uno, y contabilizados de
ese modo. Nuestras instituciones también operan con este supuesto
individualista, como el mercado liberal, en el que el agente económico es
el individuo que busca maximizar su beneficio a toda costa. Desde el
punto de vista de la Antropología Social y Cultural, estos supuestos
individualistas contienen, primariamente, un problema de descripción
empírica, y por eso se propone el holismo como actitud metodológica. El
problema que contienen estos supuestos individualistas es que, de hecho,
las opiniones y juicios que los individuos expresan en las encuestas son
el resultado, generalmente, de un proceso de formación de la opinión en
el que intervienen significativamente las relaciones sociales de quien
responde a la encuesta. Del mismo modo, si bien una descripción
extremadamente liberal del proceso económico puede contar con el
supuesto de que el agente económico es el individuo movido por la regla
de maximización del beneficio, cualquier acción económica empírica
puede ser ubicada en un contexto de relaciones mucho más amplio que
incorpore, por ejemplo, unidades sociales de producción y consumo
(como las unidades domésticas), unidades de distribución, venta y
compra, unidades jurídicas, etcétera. En su dimensión moral, la actitud
holística implica el principio de reinstaurar el pensamiento relacional,
haciendo visibles, para las instituciones de la modernidad, las relaciones
sociales que ellas mismas han contribuido a ignorar.

Aculturación, La lógica de la investigación etnográfica, p. 138. Hace ya algunas


décadas que esta categoría ha caído en desgracia. Sin embargo, cuando
147

Harry Wolcott hizo su estudio en Blackfish era una categoría muy usada
en los estudios norteamericanos, particularmente en el terreno
educativo. El concepto de aculturación está relacionado con la visión
difusionista de la dinámica de la cultura, y floreció particularmente como
modelo para comprender la dinámica entre las culturas de los pueblos
colonizados y la cultura de los colonizadores. En particular, intenta
reflejar el proceso por el que las pautas culturales de los pueblos
colonizados tienden a desaparecer mientras se refuerzan, con mayor o
menor éxito, las pautas culturales de los colonizadores, situados en
posiciones institucionalmente dominantes. La noción de aculturación
incluye un supuesto negativo de despojamiento de la cultura que no nos
satisface hoy en día, como si el prefijo «a-» diera a entender que el
contacto colonizador actúa dejando a las sociedades colonizadas «sin»
cultura. El supuesto de una sociedad humana sin cultura es, sin
embargo, una contradicción en los términos.

Afirmaciones factuales. Afirmación factual quiere decir afirmación sobre


hechos. En cualquier forma de conocimiento científico distinguimos tres
clases de saberes. Los saberes teóricos, que se enuncian como teorías o
hipótesis; los saberes factuales, que se enuncian como observables
empíricos; y los saberes morales, que se enuncian como expresiones de
valor. La primera clase de saber, el saber teórico, responde, en general, a
la siguiente pregunta: ¿cómo entender los hechos? La segunda clase, el
saber factual, responde a la pregunta: ¿cómo parecen ser los hechos? Y
la tercera, el saber moral, responde a la pregunta: ¿cómo deben ser los
hechos? El saber teórico y el saber moral se sitúan claramente en el
punto de vista del investigador, dependen de cómo el investigador
organiza su conocimiento sobre el mundo. El saber factual, sin embargo,
es ambiguo. Esto sucede porque se puede pretender, como es típico del
positivismo y del naturalismo, que los hechos son independientes del
punto de vista del investigador. Normalmente, esta visión acerca de los
hechos deriva de una confusión elemental entre los fenómenos como
sucesos de la experiencia, y los observables, como descripciones de esos
fenómenos. Los fenómenos se sitúan en el terreno de la práctica, pero
sólo se convierten en hechos de la ciencia (datos, observables) cuando los
registramos como tales. Esta operación de registro no es ingenua: implica
una descripción de la experiencia en los términos de alguna clase de
categoría analítica (sea ésta explícita o implícita), es decir, en los términos
de alguna clase de hipótesis o idea teórica. Y seguramente, también, estas
hipótesis e ideas teóricas se sitúan en un contexto de descubrimiento que
no es del todo independiente de las ideas morales, como lo muestra la
sociología del conocimiento. Esto no quiere decir que debamos prescindir
de la clasificación general entre esas tres formas de saber. Todo lo contra-
rio. Lo que debemos hacer es aclarar todo lo posible, reflexivamente,
cuáles son los supuestos morales de nuestra investigación, cuáles son
nuestros supuestos teóricos, y cuáles son los datos producidos como
representación de nuestra experiencia. Sólo por medio de un trabajo
148

explícito sobre estas tres formas de saber podemos ayudar a otros a


comprender qué dice nuestra investigación, y qué quiere decir.

Ámbitos sociales separados, La lógica de la investigación etnográfica, p. 27,


[Segmentación de la acción institucional, Institución especializada,
Especialización institucional, Pensamiento especializado de las
instituciones de la modernidad]. Una de las características de las
denominadas sociedades complejas, sociedades de la modernidad,
consiste en la organización del mundo social como un conjunto de
dominios separados. Esta organización del mundo social depende
crucialmente del desarrollo de la burocracia. Un ejemplo muy evidente
de esta forma organizativa lo ofrece la división del gobierno de una nación
en ministerios, carteras, de modo que cada cartera se ocupa de una
parcela del mundo social: economía, educación y cultura, sanidad,
etcétera. Por natural que nos pueda parecer, este modelo no es en modo
alguno universal; y, de hecho, en la práctica tampoco funciona del todo
en las sociedades que lo sostienen. La vida social establece relaciones
constantes entre estos dominios, separados por la burocracia. La
colección de textos compilada por Michael Banton en 1966 ofrece buenos
ejemplos de la configuración del concepto de «sociedad compleja» en
Antropología Social y Cultural: Michael Banton, Antropología social de las
sociedades complejas, Madrid: Alianza, 1980 [1966].

Análisis de contenido, La lógica de la investigación etnográfica, p. 130. (Véase


también Significado, Significativo, Código, Discurso). El análisis de
contenido es un conjunto de técnicas de análisis de material empírico
que toma por objeto cualquier clase de texto. Intuitivamente, cuando
pensamos en un texto pensamos en un texto verbal, pero esto no es
necesario. Un texto es cualquier forma expresiva, producida con alguna
clase de intención comunicativa, y que en consecuencia se ajusta a
alguna clase de intención inter-subjetiva. Un texto está construido en
torno a alguna intención de mensaje (o sea, pretende decir algo a alguien),
o en torno a alguna intención pragmática (o sea, pretende producir algún
efecto en su receptor); y, en la medida en que se produce con una
intención comunicativa, siempre pueden ser exploradas en él las
convenciones que hacen que entre el que lo produce y el que lo recibe se
esté suponiendo una comunidad de entendimiento (o sea, una
comunidad de gente que pretendidamente se entiende entre sí). Por ese
motivo, la estructura de las convenciones que dan forma a un texto es
una buena vía de acceso a la estructura de convenciones que ordenan la
comunicación entre los agentes que lo interpretan, incluidas las
categorías por medio de las cuales los agentes clasifican su realidad.
Ahora se entenderá que hay textos verbales —por ejemplo, un libro de
recetas de cocina puede decir mucho acerca de los formatos, hábitos y
valores alimentarios de un grupo social—, textos musicales —el estudio
de las músicas que se escuchan en una variedad de ambientes puede ser
útil para analizar las formas de sensibilidad auditiva que se asocian a
determinadas formas de institución—, textos visuales como los textos
149

fotográficos de la publicidad, o los textos cinemáticos del cine, etcétera.


El análisis de contenido toma en todos estos casos el texto como pretexto
para estudiar las convenciones socioculturales de los agentes entre los
que circula, y sus posiciones sociales en relación con un espacio
comunicativo. El texto que arrojan las entrevistas, el que arrojan los
grupos de discusión, el texto que figura en un conjunto de documentos,
etcétera, pueden ser analizados por medio de técnicas de análisis de
contenido. Encontrará un resumen de supuestos y procedimientos del
análisis de contenido de textos verbales en el libro de Laurence Bardin,
Análisis de contenido, Madrid: Akal, 1986. Un libro que expone con mayor
alcance las posibilidades de una análisis semiótico de las producciones
de la vida social es el siguiente: Robert Hodge y Gunther Kress, 1988,
Social Semiotics, Nueva York: Cornell University Press.

Análisis sincrónicos funcionalistas. [Véase Funcionalismo, Diacronía].


Los teóricos del funcionalismo en antropología, y muy especialmente A.
R. Radcliffe-Brown, sostuvieron que, para comprender las instituciones
humanas, el material empírico pertinente era el producido en la
observación de su funcionamiento sincrónico. Este enfoque es típico
también de la Teoría de sistemas, en la medida en que las funciones de
un elemento se describen con todo rigor cuando se aprecia su ajuste o
desajuste simultáneo con otros elementos. Un supuesto añadido, y muy
dogmático, de Radcliffe-Brown, fue el de que el material empírico
historiográfico no era pertinente para la antropología; y el supuesto de
que los observables no sólo debían ser sincrónicos, sino que además
debían corresponderse con el tiempo presente. Un estudio puede ser
sincrónico sin tener que versar obligatoriamente acerca del presente. Por
otra parte, «presente» y «pasado» son formas de orientarnos en el tiempo,
y no contienen definiciones absolutas de ninguna clase de realidad
objetiva. Los agentes sociales son agentes históricos, precisamente
porque las convenciones que regulan su vida social se deben,
inevitablemente, a sucesos de otros tiempos y de otros lugares. El ser
humano vive en el presente, pero éste es ininteligible al margen de su
memoria y de sus proyectos. En consecuencia debe quedar claro que,
como antropólogos, no podemos prescindir de la Historia.

Análisis taxonómico, La lógica de la investigación etnográfica, p. 130. Una


taxonomía es una estructura de clasificación en la que existe un principio
de ordenación de las categorías que opera por inclusión. Si usted piensa
en la clasificación de la formas territoriales en el mundo, notará que se
puede ofrecer un esquema de este tipo: podemos considerar una primera
categoría la que agrupa los «continentes»; dentro de cada «continente»
podríamos considerar la categoría «país»; dentro de cada «país», podemos
considerar el conjunto de «regiones administrativas» o «Estados» (si se
trata de un país con una estructura de Estado federal); dentro de cada
una de estas «regiones» se puede considerar la categoría «provincia»; y así
sucesivamente. Una taxonomía puede ser representada mediante un
árbol, de manera que las categorías (los taxones) más incluyentes van
150

ramificándose en categorías (taxones) progresivamente menos


incluyentes. Para una extensión de estos conceptos: Ángel Díaz de Rada,
2010, “Etnociencia. El orden del sentido y el sentido del orden”, en
Francisco Cruces y Beatriz Pérez Galán (Comp.), Textos de antropología
contemporánea. Madrid: UNED. Pp. 143-177.

Caja negra, La lógica de la investigación etnográfica, p. 129. Este concepto cobró


vigor con el desarrollo de los supuestos de la psicología conductista y su
posterior crítica cognitivista. Hace referencia a cualquier conjunto de
procesos supuestamente ocultos a la observación. Durante décadas, el
conductismo sostuvo que los procesos «internos» del sujeto (los procesos
de la conciencia, los procesos emocionales, etcétera), no podían ser
concebidos como objetos adecuados de la ciencia, a no ser que fueran
traducidos en un lenguaje de observables relativos a fenómenos de piel
para afuera. Todo lo que quedó fuera del ámbito de esta peculiar
interpretación de la observación fue considerado un proceso de tipo caja
negra. Aunque en la actividad científica estamos obligados a hacer
explícitas nuestras categorías analíticas, y a definir las clases de material
empírico que las ilustran, es evidente que la elección de la conducta de
piel para afuera como único objeto legítimo de la descripción científica es
arbitraria. Puesto que todo dato es un indicador indirecto de categorías
teóricas, sólo un prejuicio extremadamente positivista puede llevarnos a
negar que las descripciones de conducta de piel para afuera son también
hipótesis de procesos que suceden de piel para adentro. En el texto que
usted está leyendo se hace uso de la noción de caja negra para referir
aspectos del proceso etnográfico de los que sabemos muy poco en
términos empíricos.

Categorías analíticas [Categorización, Categorías, Categorías de


clasificación de la realidad, Categorías teóricas, Categorías
clasificatorias]. Éste es el concepto fundamental para comprender en qué
consiste la actividad teórica del etnógrafo, es decir, la dimensión de las
etnografías que se menciona en el Capítulo 6 de La lógica de la
investigación etnográfica bajo el rótulo «polo argumental» del texto
etnográfico. Esta noción, «categorías analíticas», es utilizada en la
exposición del concepto operacionalización, entre otros lugares. Como le
señalo en la entrada de este Glosario concepto-tipo, el primer interés
analítico es el interés clasificatorio. Cuando usted produce material
empírico, por ejemplo, cuando observa un claustro de profesores en un
instituto, y los registra en su diario, lo que usted tiene es un conjunto de
proposiciones acerca de observables: puede haber observado y registrado
la disposición física de las personas en esa reunión, puede haber
observado y registrado lo que han dicho, puede haber observado lo que
han hecho, puede haber observado las interferencias en el curso de su
acción (por ejemplo, la inesperada visita de un bedel), etc... Lo que usted
tiene delante es un texto sobre lo que usted ha observado y cree que ha
ocurrido, un conjunto de observables. Aunque hayan sido ya registrados
con arreglo a categorías implícitas, este material empírico es, en
151

principio, analíticamente mudo. Es decir que no dice nada hasta que lo


clasificamos por medio de categorías analíticas explícitas. Estas
categorías recodifican el material empírico desde una nueva perspectiva
(teórica), haciéndolo hablar de procesos sociales y culturales; y nos
permiten comparar fenómenos de semejantes características, que no
necesariamente han tenido que producirse en ese claustro, ni siquiera en
esa escuela. Por ejemplo, usted puede construir categorías analíticas que
clasifiquen el material empírico de su observación del claustro del
siguiente modo: (1) sobre la disposición física de las personas: (1.1.)
posiciones de liderazgo y posiciones de subordinación, (1.2.) posiciones
cara a cara y posiciones en paralelo, (1.3.) posiciones con acompañamiento
y posiciones solitarias, (1.4.) posiciones para hablar y posiciones para
escuchar, etcétera; (2) sobre lo que las personas han dicho y han hecho:
(2.1.) Discursos pronunciados en situación de diálogo y discursos
pronunciados en situación de monólogo, (2.2.) Discursos hablados y
discursos leídos, (2.3.) Discursos que hablan de la organización del centro,
(2.4.) Discursos que hablan del comportamiento de los alumnos, y así
sucesivamente. Cada una de estas designaciones es una categoría
analítica. Fíjese en los siguientes aspectos: (a) las categorías analíticas
expresan intenciones teóricas del investigador; (b) las categorías
analíticas sirven para reordenar o recodificar el flujo de su material
empírico. Al coleccionar su material empírico según este nuevo orden,
usted debe segmentar los observables resituándolos en los distintos
cajones habilitados por sus categorías; (c) las categorías analíticas le
permiten comparar observables concretos producidos en distintas
situaciones de observación. El proceso de creación de categorías ana-
líticas es bastante misterioso: depende crucialmente de nuestra
formación teórica, que nos permite ver lo que sucede en los términos de
un pensamiento teórico y generalista. Las categorías analíticas que
producimos en etnografía surgen de dos fuentes: nuestras intenciones
teóricas y el material empírico registrado en nuestro diario. Cuanto más
y mejor sabemos, en términos teóricos, tanto mejor capacitados estamos
para construir buenos análisis; cuanto más minucioso es nuestro diario
y más minuciosamente lo leemos, tanto mejor para la producción de
fértiles categorías analíticas. La guía de campo es la primera formulación
de las categorías analíticas de una etnografía. El trabajo de campo se
desarrolla, a continuación, para poner a prueba el potencial empírico de
estas categorías (hasta qué punto son útiles en cuanto a la producción
de material empírico) y su rango teórico (hasta qué punto definen objetos
teóricos consistentes). El resto del proceso etnográfico no es más que un
trabajo de ida y vuelta entre estas categorías analíticas y el campo. De
manera que las categorías, que son interpretantes teóricos de la realidad,
van siendo reformuladas, enriquecidas, corregidas, eliminadas o
añadidas conforme producimos nuevo material empírico. [Véase también
Modelo analítico].

Ciclo doméstico, La lógica de la investigación etnográfica, p. 151. Del mismo


modo que, en una sociedad determinada, las personas viven ciclos
152

biográficos relativamente pautados y atraviesan determinadas etapas de


la vida, también los grupos sociales viven sus propios ciclos. Cualquier
grupo social es un proceso en el tiempo. Por ejemplo, en nuestra
sociedad, las unidades domésticas atraviesan ciclos más o menos
regulares. Y, sobre esta base, sus agentes construyen proyectos que
están decisivamente afectados por el tiempo: no es lo mismo la organiza-
ción del gasto doméstico cuando la pareja aún no tiene hijos que cuando
los tiene; ni es lo mismo la división social del trabajo doméstico cuando
los hijos están en edad escolar y cuando los hijos han abandonado
definitivamente el hogar de los padres. Esta consideración de los ciclos
como una condición de los grupos humanos, y no sólo de los individuos,
es una buena manera de comprender que en Antropología Social y
Cultural, cuando hablamos de «sujetos» o de «agentes sociales», podemos
estar hablando de unidades colectivas de relación social más o menos
formalizadas o corporadas. El individuo (véase Individualismo) no es, en
nuestra disciplina, la única clase de sujeto o agente social.

Código, La lógica de la investigación etnográfica, p. 120, [Codificar] [Lea antes


Significado]. El ser humano es un animal productor de códigos, y en este
sentido, entre otros, decimos que es un animal semiótico. En lo que
respecta al estudio de la cultura, una definición básica de la noción de
código es la siguiente: un código es una regla convencional de asociación
entre unidades significantes (medios expresivos como los sonidos) y uni-
dades de significado. Un diccionario lingüístico es, en este sentido, un
código. Hay una cuestión muy importante implicada en esta definición:
la asociación es convencional. Esto quiere decir que la relación entre el
significante y el significado está sancionada por un convenio social. En
español, decimos /casa/, y no /house/, como si nos hubiéramos puesto
de acuerdo en que ésa, y no otra, es la forma de decirlo. Las relaciones
entre los significantes y los significados, o entre cualesquiera otra clase
de entidades articuladas por un código, no son relaciones causales. En
consecuencia, la dimensión convencional de los códigos humanos implica
un problema inquietante para las ciencias humanas: buena parte de lo
que constituye nuestros mundos significativos se adapta muy
pobremente a la pregunta «¿por qué?», y se adapta sin embargo mucho
mejor a la pregunta «¿cómo?» (es decir: ¿cómo es que el código pone las
cosas en relación?). Los convenios sociales que constituyen el cemento
de los grupos humanos son difícilmente explicables causalmente; y en
todo caso, el acceso a la explicación causal parece tener que pasar
inexorablemente por el camino de la descripción (podemos responder
preguntas del tipo «¿por qué?» sólo si antes hemos formulado buenas
preguntas del tipo «¿cómo?»). De una forma más general un código es
cualquier conjunto de reglas convencionales. En este caso, no es la
asociación entre significantes y significados la principal operación de los
códigos, sino, de un modo más inmediato, la asociación entre personas
en formas de relación social. Los seres humanos viven en mundos de
reglas socioculturales, formas de hacer que ponen a las personas en
relación; y que confieren un orden convencional, es decir inter-subjetivo,
153

a sus vidas. Algunos códigos, como el código civil o el código penal, son
códigos muy explícitos y formalizados; otros, como el código de las
maneras en la mesa, o el código de la interacción en una cola, pueden
estar menos formalizados, de manera que su consistencia interna, y su
protección ante la improvisación y la reformulación es mucho menor.
Puede usted leer más acerca de la noción de código en la obra de Umberto
Eco, Tratado de semiótica general, Barcelona: Lumen, 1981 [1977].

Códigos de los “expertos”, La lógica de la investigación etnográfica, p. 250.


[Véase también Código]. Cualquier sociedad pone en juego una
multiplicidad de códigos, en la medida en que sus agentes no son copias
los unos de los otros. Cualquier grupo humano es internamente
heterogéneo, pues en él se ponen en juego diferentes conjuntos de reglas.
Reparar en esta heterogeneidad puede llevarnos a pensar que la cultura
es, en realidad, un proceso (reglado) de negociación de la diversidad. Los
códigos de los «expertos» son los conjuntos de reglas que sirven a los
agentes de un sistema tecnoburocrático (como la escuela, un hospital o
un banco) para interpretar su mundo, darle orden e intervenir sobre él.
En el caso de los «expertos», buena parte de sus conjuntos de reglas
deriva del conocimiento científico, y en el caso de lo expertos insti-
tucionales (como los administradores escolares o sanitarios), deriva
directamente de las ciencias sociales. Entrecomillamos la palabra
«expertos» porque un supuesto de la etnografía es que todo el mundo es
experto en alguna clase de competencia cultural, todo ser humano es un
ser culturalmente capacitado. El problema de las ciencias sociales, en su
dimensión aplicada, consiste precisamente en encontrar puentes de
sentido, espacios de comunicación efectiva, entre las zonas de
experiencia que capacitan a los expertos tecnoburocráticos (como los
planificadores escolares o sanitarios) y las zonas de experiencia que
capacitan a los agentes sociales de la vida ordinaria (como los alumnos,
o sus padres; o como los pacientes). Cuando no hay espacios efectivos
para esta negociación de diversidad se hace muy difícil poner en práctica
reformas que deben contar en todo caso con los agentes de la vida
cotidiana (aunque naturalmente, tales reformas siempre pueden ser
impuestas poniendo en juego algún recurso a la violencia simbólica).
Estos extremos han sido estupendamente ilustrados por John Ogbu en
el estudio de Burgherside con el que usted se ha familiarizado.

Comunidad / Sociedad [Gemeinschaft / Gesellschaft]. Gemeinschaft se


traduce como «comunidad», y, en la teoría sociológica clásica, forma
sistema conceptual con la noción Gesellschaft, que se traduce como
«sociedad». El par de opuestos Comunidad / Sociedad fue propuesto en
1887 por Tönnies y permea la reflexión sociológica y antropológica. Estas
dos nociones deben ser entendidas en el contexto histórico de la
modernización: la transformación de los vínculos sociales como
consecuencia del crecimiento de los núcleos urbanos, el desarrollo de las
instituciones burocráticas y la expansión del sistema de mercado.
Comunidad y sociedad se oponen fundamentalmente como dos formas
154

diferentes de vinculación social. La comunidad hace referencia a los


vínculos considerados «primarios» o «primordiales», por medio de los
cuales los agentes se comprometen en relaciones emocionales y afectivas,
como consecuencia de su socialización cara a cara y de una común
formación de identificaciones. Son vínculos de este tipo los que unen a
las personas de la familia y de una aldea rural de pequeñas dimensiones,
pero también, en la teoría sociológica clásica, los que constituyen la base
de las identificaciones nacionales. En contraste, la noción de sociedad se
refiere a una forma de vinculación mediada por una voluntad racional, y
generalmente sancionada por alguna clase de contrato, cuya legitimidad
viene dada por algún código institucional escrito que trasciende la
relación cara a cara. Las relaciones laborales en una empresa son,
característicamente, relaciones societarias; como lo son las relaciones
entre los miembros de un partido político. Generalmente, las relaciones
societarias pueden ser consideradas desde la óptica de una voluntad
racional de cooperación para conseguir determinados fines
instrumentales, y, en consecuencia, siempre se corre el riesgo de
evaluarlas como relaciones de segundo orden, inauténticas, e incluso
deshumanizantes (véase Escuela de Frankfurt). Aunque comunidad y
sociedad deberían entenderse como formas de vinculación
probablemente existentes en todos los grupos humanos, no es
infrecuente deslizarse hacia la visión de que se trata de dos formas de
agrupamiento diferenciadas, considerando así que una familia es una
comunidad, o que un pueblo es una comunidad, o que una empresa no
es una comunidad. Este deslizamiento es erróneo. Toda forma de vida
social incorpora vínculos comunitarios (instituidos por el afecto de las
identificaciones cara a cara) y vínculos societarios (instituidos por el
interés cooperativo orientado a la consecución de fines estratégicos). Esta
visión es la más adecuada para dar cuenta de los procesos sociales
empíricos y tiene importantes repercusiones en nuestra manera de
investigar. Un estudio de comunidad realizado, por ejemplo, en un
pueblo, que excluyera la dimensión societaria, podría llevarnos a pasar
por alto todos los procesos sociales que de hecho se producen como
procesos societarios: podríamos ignorar, por ejemplo, los procesos
político-administrativos del Ayuntamiento, o las estructuras de interés
entre grupos de hermanos que compiten por una herencia, o los procesos
educativos que están mediados por instituciones formalizadas, como la
escuela.

Concepto-tipo (en la relación entre información inespecífica y específica),


La lógica de la investigación etnográfica, p. 110. El primer paso de cualquier
análisis teórico es, probablemente, la clasificación. Cuando analizamos
cualquier clase de mundo social (o de realidad) lo primero que hacemos
es ordenar lo que vemos y escuchamos en categorías clasificatorias. En
el análisis de comportamientos económicos, por ejemplo, podemos usar
una cuadrícula que sitúe nuestros datos —los comportamientos obser-
vados— en alguna de estas categorías: (1) comportamientos de
intercambio de bienes y servicios en los que interviene el dinero y la idea
155

de precio (como las transacciones en una tienda); (2) movimientos de


bienes y servicios en los que interviene el dinero pero no la idea de precio
(como en las circulaciones de dinero en el sistema redistributivo de los
impuestos); (3) movimientos de bienes y servicios en los que no interviene
el dinero pero sí la idea de precio (como en las transacciones negociadas
en especie); (4) movimientos de bienes y servicios en los que no media
dinero y en los que no interviene la idea de precio (como cuando, en una
ceremonia, los participantes intercambian regalos). Se ve enseguida que
estas categorías clasificatorias sirven para ordenar los comportamientos
observables, los datos. Cuando hablamos de conceptos-tipo nos
referimos a esta clase de categorías clasificatorias. La relación entre una
búsqueda inespecífica y una búsqueda más específica de información en
el proceso etnográfico hace referencia al uso gradual y progresivamente
refinado de esta clase de categorías. Podemos observar y entrevistar
poniendo en juego un conjunto más bien inflexible de conceptos-tipo o
categorías clasificatorias. Entonces nuestra observación y nuestra
entrevista serán técnicas muy específicas. O podemos hacerlo, como es
característico de los primeros compases del trabajo de campo, poniendo
en juego conceptos-tipo de una manera flexible, de modo que juguemos
con la expectativa de que nuestra clasificación puede ser sólo
relativamente válida, y con la esperanza de que nuevos materiales
empíricos que no encajan en nuestra clasificación inicial nos ayuden a
dar forma a nuevas clasificaciones más precisas. Entonces nuestras
técnicas son relativamente inespecíficas. Pero, como indicaremos a
continuación en la lectura del texto, siempre debemos llevar al campo
alguna clase de clasificación de la realidad en categorías analíticas, una
guía de campo. Y estamos obligados a hacer explícita esta clasificación
todo lo posible.

Connotar [Connotación], La lógica de la investigación etnográfica, p. 114.


Encontrará una definición intuitiva de la noción de connotación en la
página 225 de La lógica de la investigación etnográfica, a propósito de la
ironía. Una connotación es cualquier extensión de significado de un
signo. Formalmente, si un signo es una asociación entre un significante
y un significado (por ejemplo, entre las ondas que proferimos al decir
/casa/ y el significado de la palabra «casa»), con la estructura:
[significante, significado]; una connotación es una asociación nueva de
significado a la unidad anterior, con la estructura [[significante,
significado], significado]. Por ejemplo, cuando en la expresión /casa del
pueblo/ asociamos a la noción de «casa», el significado de la hospitalidad
política que se recoge en la ideología socialista. Aunque la connotación
opera añadiendo dimensiones de significado, una connotación no es
nunca un mero añadido, pues en realidad los nuevos significados se
funden de algún modo con los anteriores, produciendo así un significado
nuevo. Lo que produce la connotación es un significado de mayor
complejidad, y trabaja, por tanto, en la dirección contraria a la
simplificación de significado. La etnografía representa complejidad en la
medida en que juega analíticamente con la connotación, expresando, con
156

el mayor detalle posible, el mundo de significados que pone en juego un


grupo social determinado en su trabajo con los signos y otras
convenciones.

Conocimiento tácito [Tácito, Tácitamente] [Véase Práctica]. Cualquier ser


humano, en cualquier situación, sabe muchas cosas que ignora saber en
términos teóricos. Hay amplias zonas de nuestro conocimiento que no
exigen un reconocimiento teórico. La mayor parte de nuestras rutinas de
interacción con nuestros congéneres implican la existencia de códigos
prácticos, que raramente se hacen explícitos (sobre todo en condiciones
de interacción fluida y normal). Nuestro cuerpo, por otra parte, está
socializado, de manera que amplios sectores de saber cultural pueden
estar incorporados a nuestros esquemas de acción. Usted habrá oído
decir que los músicos hablan de una memoria corporal. Dicen esto para
explicar lo que sucede cuando alguien que ha practicado un instrumento,
y lo ha dejado de practicar durante largos períodos de tiempo,
experimenta que sus dedos van a parar a las posiciones adecuadas del
instrumento, incluso sin un planteamiento consciente.

Constructivismo [Construcción]. Una metodología reflexiva se apoya en


el principio constructivo de que tanto el mundo social que es objeto de
nuestra investigación como el proceso mismo de la investigación son
producciones humanas: construcciones. Véase también Literalidad.

Contexto de descubrimiento / Contexto de justificación. Hans


Reichenbach formuló está oposición en el ambiente intelectual del
positivismo lógico. El contexto de descubrimiento hace referencia a todos
los aspectos de la producción de teorías científicas que son externos al
propio método científico. Parte del contexto de descubrimiento es, desde
luego, la formación de los motivos que hacen que los investigadores se
decanten por estudiar unos u otros problemas. El contexto de
justificación, por otra parte, incluye los aspectos específicos del método
científico que inciden en la producción de teorías, es decir, el conjunto de
problemas que tienen que ver con la adecuación de los datos y la
consistencia interna de las argumentaciones. La noción de contexto de
descubrimiento llama la atención sobre las condiciones sociohistóricas
de producción de conocimiento, y por ello es una noción crucial en el
desarrollo de la sociología y la historia de la ciencia como disciplinas
especializadas. Encontrará una extensión breve de estas nociones en el
Diccionario de sociología, editado por Salvador Giner, Emilio Lamo de
Espinosa y Cristóbal Torres. (Madrid: Alianza, 1998). Un libro
fundamental para comprender los efectos de lo que Reichenbach llamó
«contexto de descubrimiento», y su incidencia en el contexto de
justificación es, sin duda, la obra de Thomas S. Kuhn, La estructura de
las revoluciones científicas. Madrid, 1981 [1962]. Los trabajos de Jürgen
Habermas, Ciencia y técnica como “ideología”, Madrid: Tecnos, 1984
[1968], y Conocimiento e interés, Madrid: Taurus, son dos buenos
ejemplos de una reflexión sobre la formación del interés de los científicos.
157

Contradicción, Paradoja, La lógica de la investigación etnográfica, p. 224. La vida


social suele ser en muchas ocasiones objeto de perplejidad para los
propios agentes que la viven. En cualquier grupo humano, la trama de
significados y acciones es tan densa que los agentes que lo forman son
los primeros que intentan interpretar lo que sucede, mucho antes de que
lleguemos los etnógrafos. En este sentido, la vida social, incluso la que
se vive en las instituciones formalizadas, no suele parecerse mucho al
ideal transparente, casi mecánico, que se dibuja en los documentos
oficiales. Cualquier organigrama de una institución, por ejemplo, dista
mucho de ponerse en práctica como tal: es más bien un modelo ideal de
relaciones que nunca se cumple realmente en la práctica. «Contradicción»
y «paradoja» son dos términos que describen típicamente una buena
parte de las perplejidades que vivimos cotidianamente. La noción de
contradicción tiene una dimensión lógica: un enunciado lingüístico que
predica, simultáneamente, la verdad y la falsedad de un mensaje. La
etnografía revela que esta noción puede incorporar dimensiones
insospechadas de complejidad, por ejemplo, cuando observamos que las
instituciones son un espacio público en el que discursos de diferentes
agentes teóricamente alineados difieren sustantivamente entre sí (como
cuando se contradicen dos miembros de un mismo gobierno). Asimismo,
es posible detectar contradicciones estructurales, de manera que
determinados lugares de un espacio social están cotidianamente
sometidos a una tensión de significados en conflicto: por ejemplo, en una
unidad de atención al ciudadano se puede exigir de los informadores que
atiendan a todos lo usuarios del servicio de manera que cada uno de ellos
debería disponer teóricamente de un tiempo infinito de atención. Por su
parte, la paradoja es una forma de perplejidad derivada de una estructura
de mensaje tal que, expresado por dos canales comunicativos
simultáneos, ambas expresiones resultan incompatibles en la práctica.
Como si usted fuera conduciendo su coche y de pronto, sobre la luz roja
del semáforo, alguien hubiera escrito un cartel en el que lee «no haga
usted caso de este semáforo». Piense en la relación entre participación y
delegación política en nuestros sistemas democráticos. Ambos principios
construyen sus canales específicos de acción, y en el nombre de ambos
se procesan dos estilos contrapuestos de ciudadanía, y dos imágenes
conflictivas de «qué es lo verdaderamente importante en el proceso
político»: por una parte, se supone que la participación es más importante
que la delegación, pues el poder emana del pueblo; pero por otro lado es
la política delegada, es decir, la sancionada por un parlamento y ejercida
por un ejecutivo, la que ocupa las primeras páginas de los periódicos, y
la que parece determinar los destinos de la participación. Las nociones
de contradicción y paradoja apuntan hacia perplejidades de la vida
ordinaria, y pueden desembocar, aunque no necesariamente, en
conflictos sociales entre agentes concretos. Un buen libro para
adentrarse en las perplejidades derivadas de las formas sociales en
Antropología Social y Cultural es el siguiente de Max Gluckman: Política,
derecho y ritual en la sociedad tribal, Madrid: Akal, 1978 [1964]. El mejor
158

consejo que le puedo dar para iniciarse en el concepto de paradoja es que


lea el capítulo 6 de un libro clásico en teoría de la comunicación. Su título
es Teoría de la comunicación humana, y fue editado por Paul Watzlawick,
Janet H. Beavin y Don D. Jackson, Barcelona: Herder, 1981 [1967]. El
título de ese capítulo 6 es «La comunicación paradójica».

Control experimental, La lógica de la investigación etnográfica, p. 242. Véase


también Método hipotético-deductivo. El método experimental organiza
la realidad que resulta significativa para sus investigaciones en variables.
La forma básica de representar las relaciones entre esas variables es
siguiendo el modelo, generalmente causal, de una función matemática
[véase Positivismo lógico]. Se considera así que el valor de unas variables
depende causalmente del valor de las otras. Podemos desear saber si una
forma de comportamiento humano como la «conformidad social» está
causalmente relacionada con la «presión social» que se ejerce sobre los
individuos. Al plantearnos este problema experimentalmente, podríamos
operacionalizar «conformidad social» como «cantidad de tiempo
transcurrido hasta que la persona empieza a cambiar su idea» (cuanto
más tiempo tarde una persona en cambiar su idea acerca de algo, menor
será su conformidad) y «presión social» como «cantidad de personas
presentes en una situación de persuasión orientada a que la persona
cambie de idea» —nótese que también podríamos operacionalizar estas
categorías de muchos otros modos—. Así definidas «conformidad social»
(c) y «presión social» (p) son dos variables cuantitativas, que se relacionan
según una hipótesis funcional del tipo c = f(p): la conformidad es una
función de la presión (o también, la conformidad está en función de la
presión). En esta hipótesis experimental, «presión social» es la variable
independiente, la que manipularemos experimentalmente; y
«conformidad social» es la variable dependiente, cuyos valores
registraremos para analizar la influencia de la presión sobre la
conformidad. El experimento podría consistir en solicitar a una serie de
personas previamente convencidas de una idea (por ejemplo, defensores
de la pena de muerte) que sometieran sus argumentos ante un conjunto
de personas colaboradoras del experimento, que tratarían de persuadirle
de un cambio de opinión, variando solamente la cantidad de personas
presentes en la situación de persuasión de cada sujeto experimental.
Como se ve en este ejemplo, al operacionalizar las variables, y al definir
los sujetos y la situación experimental, surge un interrogante
fundamental: ¿estamos seguros de que, en la situación experimental, se
registrará solamente el efecto de la cantidad de personas (que hemos
decidido denominar «presión social») sobre el tiempo de cambio de opinión
(que hemos decidido denominar «conformidad»)? Ésta es la pregunta que
orienta característicamente al control experimental. El control
experimental es un conjunto de medidas de manipulación de la situación
experimental tendentes a reducir al mínimo posible el efecto de variables
contaminantes (no incluidas en la hipótesis experimental) sobre la
variable dependiente. Por ejemplo, si pensamos que el sexo de los sujetos
experimentales puede afectar a la conformidad debemos compensarlo
159

produciendo un conjunto de ensayos experimentales en el que el sexo de


la persona que tiene que ser convencida quede representado al 50% (una
misma cantidad de hombres y de mujeres). Enseguida observamos que
el conjunto de elementos susceptibles de entrar en la definición de
nuestras variables, así como el conjunto de aspectos situacionales que
deberíamos controlar rigurosamente, puede ser extremadamente
complejo. Por ejemplo, podría argumentarse que no es lo mismo ser
persuadido para cambiar una idea de alcance moral (como la que hemos
señalado), que ser persuadido para cambiar ideas relativamente
irrelevantes desde el punto de vista moral; también podría argumentarse
que la historia vivida por los sujetos experimentales es un elemento
complejo que influye en su disposición para mantener sus juicios;
etcétera. Como tal, la lógica del experimento científico no es incompatible
con la lógica de la investigación etnográfica. Lo es, si contemplamos la
etnografía como proceso completo de investigación. El ideal holístico y la
búsqueda de complejidad de la etnografía obligan a no reducir la
etnografía al diseño de un experimento. Sin embargo, aspectos concretos
del proceso etnográfico pueden fundarse en estrategias experimentales.
Igualmente, los etnógrafos pueden inspirarse en la definición de
problemas, hipótesis y variables aportada por estudios experimentales.
La disciplina experimental produce la recompensa de obtener imágenes
acotadas y bien definidas de determinados aspectos de la realidad; y el
conocimiento de la lógica experimental puede ser un camino para
desarrollar una refinada sensibilidad de operacionalización de nuestros
observables. Por otra parte, la lógica experimental es compleja, como
cualquier forma de creatividad metodológica. En ciencias sociales, el
diseño de experimentos ha sido generado, especialmente, en Psicología y
en Economía. Una aproximación muy accesible en la primera de estas
áreas es el libro de Luis Castro, Diseño experimental sin estadística: usos
y restricciones en su aplicación a las ciencias de la conducta, México,
Trillas, 1977. Un libro que explora los diseños experimentales en general,
desde la perspectiva de su construcción matemática es: William G.
Cochran y Gertrude M. Cox, Experimental Designs (Diseños
experimentales), Nueva York, Wiley, 1957.

Convención (contingente), La lógica de la investigación etnográfica, p. 147,


[Convencional, Convencionalmente]. El texto dice: «Un buen modo de
reforzar la destreza del extrañamiento es comprender que las sociedades
humanas se construyen en gran medida sobre convenciones
contingentes». He desarrollado brevemente la noción de convención, en
este glosario, en las entradas Significado, Extrañamiento y Código, entre
otras (véase también, especialmente, el Cuadro 4 en Cultura, antropología
y otras tonterías, p. 38). «Contingente» significa que las convenciones
culturales no son el resultado de una supuesta naturaleza humana
universal, sino que deben ser rastreadas en el contexto concreto de las
formas de vida de cada sociedad y en el proceso de su historia concreta.
Las sociedades humanas son culturalmente diversas en sus formas
convencionales, como lo son las lenguas. Y, de hecho, éste es el
160

fundamento de nuestra curiosidad como antropólogos sociales:


estudiamos una especie cuya característica universal es la producción de
convenciones particulares, contextual e históricamente contingentes. Lo
que nos une como especie es nuestra capacidad para generar diversidad
sociocultural.

Corpus [de material empírico]. Entendemos con la palabra corpus cual-


quier cualquier colección de material empírico. Esta noción es interesante
porque revela un aspecto de la práctica de investigación: el material
empírico se produce por medio de rutinas de observación y entrevista, y
esta producción suele hacerse buscando conjuntos compactos a los que
se atribuye alguna clase de coherencia. Por ejemplo, suele ser habitual
que cualquier proceso de investigación genere diversos cuerpos de
material empírico: un bloque de entrevistas a determinados agentes, un
bloque de observaciones de determinados comportamientos, un bloque
de materiales documentales procedente de alguna clase de fuente,
etcétera. Puesto que cada uno de estos cuerpos de material empírico es
generado siguiendo rutinas más o menos fijadas, y procede de una clase
de fuente, se presume que hablará de segmentos de realidad definidos
teóricamente por alguna noción de coherencia. Vista desde esta
perspectiva, la etnografía consiste en articular los diferentes cuerpos de
material empírico en un corpus global.

Crisis de objeto. [Véase también Crisis de representación]. Denominamos


con esta etiqueta general a las repercusiones que el proceso histórico de
la colonización a nivel planetario tuvo sobre la definición de las
sociedades objeto de la Antropología Social y Cultural. Nuestra disciplina
se orientó primariamente a la descripción y estudio de sociedades
radicalmente otras, sociedades «primitivas», sociedades de las que se
presuponía unas condiciones de experiencia muy diferentes de las de la
sociedad de origen de los etnógrafos, formados en la universidades y
centros de investigación occidentales. No sin ironía, podemos escuchar
que la Antropología Social y Cultural fue concebida inicialmente (en la
historia inmediata) como una especie de sociología de las colonias. El
conjunto de supuestos implicados en la idea de sociedad primitiva ha
tenido que ser rigurosamente replanteado, y además hoy en día es
insostenible la ficción de una sociedad que no haya sido tocada, de un
modo u otro, por los procesos de institucionalización propios de las
burocracias occidentales. Asimismo, es insostenible la ficción de un
grupo humano completamente al margen de los procesos de comunica-
ción e intercambio de bienes en alguna red de mercado. Todas estas
transformaciones empíricas nos han hecho reflexionar sobre los
supuestos clásicos que incorporaban los originarios objetos de nuestra
disciplina: han producido una reflexión crítica sobre la definición de la
alteridad (o condición de otredad: ¿qué significa la palabra «otro»?), y han
avivado los interrogantes acerca de las condiciones de posibilidad de una
antropología que toma por objeto la propia sociedad del investigador, una
antropología en casa. El libro editado por Don D. Jackson, Anthropology
161

at Home [Antropología en casa], Londres. Tavistock, 1987, fue el primero


en formular sistemáticamente esta idea, aunque para entonces la
antropología llevaba ya décadas ocupándose de «nuestras» sociedades.
Sobre el concepto de sociedad primitiva, lea los comentarios adicionales
al Tema 5 de las Orientaciones para el estudio de la asignatura Etnografía
y Prácticas Introductorias al Trabajo de Campo I, de primer curso.

Crisis de representación, La lógica de la investigación etnográfica, p. 108. [Véase


también Crisis de objeto]. Este concepto hace referencia al problema de
cómo las etnografías representan la sociedad y la cultura. Los supuestos
de esta representación han cambiado históricamente, desde los primeros
tiempos de la etnografía, cuando los investigadores viajaban a sociedades
radicalmente diferentes y exóticas donde generalmente no había escri-
tura, hasta las condiciones actuales. Hoy en día todas las sociedades
comparten muchos rasgos comunes, en un proceso sin precedentes de
expansión de los mercados capitalistas y de la burocracia como forma
organizativa. Este proceso, denominado genéricamente con el rótulo de
«globalización», no anula las diferencias culturales; pero éstas se
producen y reproducen de maneras nuevas que exigen formas renovadas
de descripción y análisis. Hoy en día no podemos partir del supuesto de
que sólo los etnógrafos occidentales tienen el privilegio de la
representación reflexiva de las culturas (un supuesto que seguramente
nunca llegó a ser más que un prejuicio occidental). En todas las
sociedades se produce una multiplicidad de procesos relativamente
autónomos y explícitos de auto-representación y reflexividad,
especialmente en la medida en que buena parte de sus agentes están
escolarizados y ponen en juego, constantemente, imágenes de su mundo.
La globalización tiene la apariencia de un proceso de homogeneización,
pero la observación minuciosa muestra lo que se señala en el texto que
usted está leyendo: «los tipos de mundo que el etnógrafo pone en contacto
pueden multiplicarse bajo una apariencia de homogeneidad». Por
ejemplo, ya no se trata sólo de poner en contacto a la comunidad
científica occidental con los sistemas de creencias nativos de una
comunidad sin escritura; en muchas ocasiones la etnografía debe
permanecer en algún punto intermedio en la intersección de múltiples
imágenes de realidad: entre las visiones autoconscientes de los partidos
políticos, las asociaciones civiles, los grupos de presión, los medios de
comunicación, los agentes escolares, etcétera, que compiten por definir
un campo de problemas: por ejemplo, el de las políticas y prácticas edu-
cativas. El concepto de crisis de representación se explica en la página
73 de La lógica de la investigación etnográfica.

Cuaderno de campo y diario de campo, La lógica de la investigación etnográfica,


p. 98, [Cuadernos de notas], p.130. No insistiré lo suficiente en la
importancia práctica de la distinción entre el cuaderno de campo
(cuadernos de notas) y el diario de campo. El cuaderno de campo o los
cuadernos de notas son definidos en La lógica de la investigación
etnográfica como registros inmediatos, tomados en el campo; el diario de
162

campo es un trabajo de mesa. Esto quiere decir que el diario de campo


es un registro secundario, sistemático, reflexivo e inteligible de lo que está
garabateado en el cuaderno de campo (cuadernos de notas). Aunque, al
escribir el diario de campo, copiemos literalmente lo que hemos escrito
previamente en el cuaderno de campo, el diario de campo implica, ya en
el ejercicio de la copia, un nueva captación de lo registrado, sin las
urgencias de la observación sobre la marcha. Por otra parte, es frecuente
que lo que escribimos en el diario de campo sea en realidad un texto más
elaborado que el del registro inmediato. La etnografía exige llevar ambos
tipos de registro. La relación entre el registro del cuaderno de campo y el
del diario es parecida a la relación entre el registro sonoro en una cinta
magnetofónica y su correspondiente transcripción en el diario. De nada
sirve acumular notas en cuadernos de campo (como de nada sirve
acumular cintas magnetofónicas) si esos registros inmediatos no están
representados de forma legible en el texto del diario de campo, el único
que queda dispuesto para la tarea de análisis.

Cualitativo / Cuantitativo [Investigación cualitativa]. A menudo la


etnografía es situada en la tradición de estudios cualitativos,
particularmente desde especialidades externas a la Antropología Social y
Cultural. Esto es un error. La investigación etnográfica puede
desarrollarse haciendo uso tanto de técnicas cualitativas como de
técnicas cuantitativas para codificar y analizar los datos. Con ello
queremos decir, simplemente, que los datos pueden codificarse haciendo
uso de números o de palabras u otras unidades lingüísticas. Las técnicas
de manipulación de números, como los métodos estadísticos, son tan
específicas y requieren un aprendizaje tan especializado como las
técnicas de manipulación de palabras u otras unidades lingüísticas,
como el análisis de contenido. Cada conjunto de técnicas exige
aprendizajes especializados. Sin embargo, en lo que respecta a la
investigación social, tanto los números como las palabras u otras
unidades lingüísticas son unidades de significado. Todos los indicadores
en cualquier ciencia empírica implican un problema de significado.
Piense en el sencillo problema de atribuir una frecuencia numérica a una
unidad de observación. Por ejemplo, piense en dar respuesta a esta
sencilla pregunta: ¿cuántos jóvenes hay en Valencia? Asignar un número
a la categoría «joven» es una tarea que implica tener una definición
(cualitativa) adecuada de qué entendemos por «joven». ¿Deberíamos
incluir a todas aquellas personas mayores de sesenta años que «se
sienten jóvenes»?. El hecho de asignar un número a esta categoría no
resuelve en absoluto el problema primario de ser conscientes de qué es
lo que queremos decir con la frecuencia asignada a dicha categoría. Toda
medición cuantitativa se realiza a través de un trabajo con los
significados. Éste es un problema bien conocido en el estudio de los
fundamentos de la teoría estadística: una medición debe ser fiable y
válida. Fiabilidad quiere decir que nuestro instrumento de medida debe
realizar mediciones constantes: un metro de goma no es un buen
instrumento, como no lo es un cuestionario que arroja resultados
163

diferentes no controlados cada vez que se usa de nuevo. Validez quiere


decir que el instrumento de medida debe medir alguna clase de realidad
bien definida (cualitativamente). En la teoría de la medida existen dos
definiciones generales de validez. La primera, supeditable a análisis
matemático, es la validez interna. Un instrumento, por ejemplo, un
cuestionario, posee validez interna cuando es internamente consistente.
Un modo de calcular esta validez es, por ejemplo, tomar las respuestas
dadas a las preguntas pares de un cuestionario, por una parte, y las
respuestas dadas a las impares, por otra. Al contrastarlas se puede
comprobar si el cuestionario mide consistentemente lo que busca medir,
es decir, si todas las preguntas tienen que ver con la misma clase de
categoría teórica. Como puede imaginar, ningún instrumento puramente
matemático puede responder a la pregunta (cualitativa) siguiente: ¿qué
categoría medimos?. Incluso si un metro es de un material firme y
constante; y si su escalamiento en centímetros y otras unidades de
distancia es constante y regular, el instrumento, en sí mismo, no contiene
una definición teórica de qué entendemos por «distancia». Esta definición
debe ser aportada desde el exterior al instrumento, e incluye,
necesariamente, un problema de asignar significados. La asignación de
significados a las categorías analíticas que miden nuestros instrumentos
de medida u observación se denomina validez ecológica o externa. Como
ve, lo cuantitativo no se opone a lo cualitativo, sino que ambas formas de
codificar los datos se encuentran estrechamente relacionadas. La
etnografía usa técnicas cuantitativas y técnicas cualitativas, y no es, por
tanto, en modo alguno, un «método cualitativo»; pero es que la
estadística, aplicada a realidades empíricas, trabaja sobre el supuesto de
la validez externa, por lo que tampoco es, en modo alguno, un simple
«método cuantitativo».

Culturalistas norteamericanos, La lógica de la investigación etnográfica, p. 31.


Se conoce con este nombre a un conjunto de antropólogos
estadounidenses, entre ellos Kluckhohn, Kroeber, y Leslie White, que
defendieron con mayor o menor intensidad la idea de que la cultura debía
ser concebida como un conjunto de pautas extra-somáticas, es decir,
extra-corporales, hasta cierto punto independientes de los agentes
sociales concretos, de los cuerpos sociales. Podrá encontrar el ejemplo
quizás más extremo de este punto de vista en el texto de Leslie A. White
«El concepto de cultura», en la compilación de J. S. Kahn, El concepto de
cultura: textos fundamentales, Barcelona: Anagrama, 1975. Pp. 129-155.
Si quiere usted profundizar en esta problemática, puede leer los capítulos
5 y 6 de Cultura, antropología y otras tonterías.

Currículo escolar, La lógica de la investigación etnográfica, p. 153. El curriculo


(currículum) escolar es el conjunto de saberes que se imparten en la
institución escolar, incluye como mínimo un conjunto de contenidos, el
modelo de su ordenación temporal, y los procedimientos que regulan su
transmisión.
164

Deprivación, La lógica de la investigación etnográfica, p. 142. Las teorías de la


deprivación intentan dar explicación a los problemas que los chavales de
determinados sectores sociales experimentan en la escuela —bajos
rendimientos, dificultades para seguir los programas académicos,
etcétera. El supuesto básico es que sus ambientes extraescolares,
particularmente las familias o los barrios, se encuentran «cultural» o
«socialmente deprivados», es decir, que carecen de recursos culturales o
sociales que faciliten el aprendizaje escolar. El sesgo deprivacionista hace
referencia a la interpretación de los ambientes escolares desde cualquier
teoría que asuma la deprivación como principio explicativo. Se trata de
un sesgo, es decir, de una desviación ilícita del sentido interpretativo, en
la medida en que las teorías de la deprivación confunden «cultura» con
«aprendizaje escolar» y «sociedad» con «sociedad escolar o académica».
Desde la Antropología Social y Cultural es absurdo el supuesto de una
«deprivación de cultura o sociedad», en la medida en que cualquier grupo
humano es un grupo sociocultural en el pleno sentido de la palabra
(véase entramado sociocultural). El aprendizaje escolar no es, en este
sentido, sino una forma particular de aprendizaje. Del mismo modo que
las escuelas no son sino formas particulares de institución educativa.

Descontextualización y recontextualización [del material empírico


expresado en el diario de campo], La lógica de la investigación etnográfica, p.
216. [Véase Categorías analíticas]. La información empírica registrada en
el diario de campo aparece ordenada según el orden temporal de los
acontecimientos observados. Al codificar los datos o indexarlos,
asociándoles el nombre correspondiente de la categoría analítica,
segmentamos el material empírico, lo disgregamos, extrayéndolo de su
secuencia temporal y metiéndolo en la estructura de las categorías
analíticas. Esta tarea de extracción del material empírico de su secuencia
temporal de ordenación en el flujo de la observación o la entrevista se
denomina descontextualización, y la tarea de su reubicación en la
estructura de las categorías analíticas se denomina recontextualización.
Esta tarea también es necesaria cuando nuestra investigación
comparativa toma por objeto, no el material empírico producido en un
trabajo de campo, sino las informaciones previamente clasificadas en las
etnografías de otros autores. Entonces extraemos las informaciones del
flujo de sus textos para reubicarlas en nuestro propio texto comparativo,
con arreglo a nuestras propias intenciones teóricas.

Diacronía, La lógica de la investigación etnográfica, p. 39. Este concepto hace


referencia al tiempo como dimensión de transformación. Observar un
fenómeno en diacronía es observarlo a lo largo del tiempo, a lo largo de
alguna clase de período o ciclo temporal. Observarlo en sincronía es
observarlo en un momento del tiempo, generalmente junto a otros
fenómenos simultáneos. Para el estudio complementario de estas dos
dimensiones, la sincrónica y la diacrónica, la Antropología Social y
Cultural necesita relacionarse con la Historia; y con la Paleontología, si
165

nos interesamos por el problema de la génesis y formación de nuestra


especie.

Discurso [Discursivo] [Ver también Análisis de contenido, Retórica,


Organización de la experiencia]. Un discurso es un decurso o curso de
acción social. En etnografía, registrar un discurso es registrar el curso de
acción social que acontece en un determinado escenario concreto. Para
usar adecuadamente esta palabra —“discurso”— usted debe evitar su
frecuente confusión, en el lenguaje ordinario, con la noción de discurso
hablado, como en la expresión: “El presidente del gobierno pronunció un
discurso”. La reducción de nuestro concepto de discurso al concepto de
“discurso hablado” va acompañada, generalmente, de una reducción
adicional: todo lo que importa de ese discurso hablado es el contenido
semántico, es decir, lo que el presidente del gobierno dijo al pronunciar su
discurso. El concepto de discurso que utilizamos aquí es más general.
Todo discurso hablado es un discurso, un decurso, un curso de acción
social. Pues hablar, pronunciar palabras y producir con ellas contenidos
semánticos es actuar socialmente en escenarios concretos de acción.
Nuestra noción de discurso es más amplia que las nociones “discurso
hablado” o “lo que se dice en un discurso hablado” porque hace referencia
a todo lo que acontece en ese proceso verbal. Cuando una persona habla,
dice cosas acerca del mundo relativamente verdaderas, pero también, de
lo que dice y de cómo lo dice podemos inferir mucha información válida
acerca de lo que, en su medio social, se considera importante; acerca de
lo que, en su medio social, se considera relacionado o disociado; acerca
de lo que se considera insignificante, etcétera. También podemos extraer
información fundamental acerca de su posición en un campo de intereses
o de motivos, especialmente si podemos comparar su discurso con el
discurso de otras personas que conviven en zonas de experiencia
similares. Tanto si se trata de una elocución hablada como si se trata de
un documento escrito, un texto nativo verbal no es sólo un relato acerca
del mundo, sino una forma de práctica comunicativa. La noción de
discurso subraya este aspecto, orientándonos a la interpretación de las
condiciones sociales y las convenciones sociales que dan forma a esa
práctica. Decir que un discurso, como curso de acción social, es una
forma de práctica comunicativa, es poner de relieve igualmente su
dependencia de un contexto social, es decir de una concreta situación de
producción. Para un etnógrafo, no hay discurso fuera de una situación
social concreta de producción de ese discurso. Al decir que un texto es un
discurso, estamos diciendo que es vehículo de una multiplicidad de
niveles de mensaje. Entre esos niveles se incluye el nivel del mensaje de
las palabras y las proposiciones lingüísticas, que es un nivel semántico;
pero, como sucede al definir la noción de significado, cualquier texto
incluye muchos otros niveles de mensaje: la ordenación de un texto nos
indica convenciones retóricas; la intención del texto nos indica
dimensiones pragmáticas (¿qué efectos busca provocar quien lo dice en
quien lo recibe?), etcétera. Finalmente, curso de acción social que
interesa a un etnógrafo, producido o no por medio de palabras, se
166

produce con arreglo a convenciones culturales y reglas de acción. Cuando


usted conduce un coche por una carretera, usted produce un discurso,
decurso o curso de acción social. Lo hace sin necesidad de producir una
sola palabra. Ese discurso de acción que usted realiza está configurado
con convenciones y reglas de acción social que usted va poniendo en
juego en el viaje, en ese proceso social: reglas de tráfico, reglas
comunicativas mediadas por el uso de tecnologías (como el uso del
intermitente), modelos convencionales del buen conductor,
interpretaciones convencionales de la velocidad, el placer de la
aceleración o la frenada, el atajo, el rodeo, y un largo etcétera que,
tomadas en su conjunto ofrecerían una descripción etnográfica de la
cultura, es decir de la forma convencional de su acción como conductor
(Véase la definición §6 del concepto de cultura, en Cultura, antropología
y otras tonterías, p. 193).

Disgregación de la información original [Disgregar] [El material empírico


expresado en el diario de campo], La lógica de la investigación etnográfica, p.
214. [Véase Descontextualización y recontextualización].

Distribución del conocimiento. [Ver también Estereotipo]. Esta entrada


es sólo para subrayar la importancia del problema de la distribución del
conocimiento en cualquier estrategia de selección de informantes, así
como en el análisis de sus relatos. La idea es que el conocimiento cultural
es un hecho distributivo, o sea, que no es homogéneo en todos los agentes
de un grupo social. Conviene destacar este hecho porque hay un
automatismo intelectual asociado a la noción de «cultura», que nos lleva
a suponer que todos los integrantes de un grupo determinado son
miembros de la misma cultura. Debe quedar claro que la cultura no está
en los nativos de un grupo social, sino en las descripciones teóricas del
investigador, al tomar por objeto la acción social. La noción de cultura es
relativa a los problemas teóricos que nos planteamos. Por ejemplo, si
nuestro problema nos lleva a investigar el espacio de las creencias
religiosas acerca del infierno en un determinado grupo, o la importancia
que tiene ganar dinero en sus vidas, puede ser —sólo puede ser— que los
miembros del grupo compartan un conjunto de saberes y experiencias
relativamente comunes, en la medida en que las creencias acerca del
infierno pueden corresponderse con un dogma relativamente igual para
todos; o en la medida en que la aspiración de ganar dinero puede ocupar
un lugar central en todos los casos, debido a la capacidad universal del
dinero para adquirir otras cosas. Esto puede suceder, y en este caso
nuestros problemas nos orientan hacia dimensiones culturales que se
procesan en un espacio público relativamente homogéneo. Pero si nos
planteamos estudiar en el mismo grupo las creencias acerca de los roles
de género en los hogares, o las prácticas reales de consumo, lo más
probable es que para estas cuestiones el conocimiento cultural se
encuentre enormemente diferenciado y distribuido en sectores no
homogéneos. En este caso nuestros problemas nos orientan hacia
dimensiones culturales que se procesan en un espacio público
167

relativamente heterogéneo, donde el proceso comunicativo de la cultura


cobrará la forma de una negociación, más que la forma de un armazón
de consenso. Cualquier grupo social, en cualquier aspecto de su vida, se
debate siempre, de alguna manera, entre la negociación y el consenso.

Ecuación personal, La lógica de la investigación etnográfica, p. 106. Este


concepto deriva de la astronomía. Fue formulado al comprobarse que los
registros de dos observadores no son idénticos cuando dependen en
alguna medida de sus capacidades perceptivas. Cada observador desvía
relativamente sus datos, los sesga, en función de sus disposiciones
previas. Esa desviación se denominó «ecuación personal». La
introducción de dispositivos instrumentales de registro, no humanos,
garantiza en condiciones normales que el material empírico arrojado por
la máquina es común para un conjunto de científicos. Pero estos
dispositivos no garantizan de ninguna manera que los datos, como
interpretaciones del material empírico, vayan a ser idénticos para todos
ellos.

Educación compensatoria, La lógica de la investigación etnográfica, p. 144. Los


programas de educación compensatoria son la respuesta que la
institución escolar da al problema de los bajos rendimientos escolares,
cuando se los diagnostica desde una óptica deprivacionista. Son
programas que intentan reforzar el aprendizaje escolar en áreas en las
que supuestamente los alumnos se encuentran deprivados. La extensión
del sesgo deprivacionista de estos programas es variable, pero todos ellos
comparten un supuesto común: el supuesto de que la institución escolar
goza de una gran autonomía a la hora de intervenir en los problemas del
rendimiento. Paradójicamente, aunque admiten que lo que sucede en la
escuela depende crucialmente de lo que sucede fuera de ella, pretenden
modificar los problemas de rendimiento por medio de acciones
fundamentalmente escolares. La razón de esta paradoja se encuentra en
el sesgo deprivacionista, que entiende la escuela como un instrumento
que dará a los alumnos lo que su medio sociocultural no les da. Sin
embargo, raramente conciben el medio sociocultural extraescolar en
positivo, preguntándose por lo que, de hecho, dicho medio da,
positivamente, a los chavales.

Entramado sociocultural, La lógica de la investigación etnográfica, p. 105.


[Espacio sociocultural, p. 116, Entramado, Trama, Tramado, Espacio,
Espacio social]. En La lógica de la investigación etnográfica proponemos
considerar las realidades socioculturales como tramas y como espacios.
Ambos modelos buscan producirle la impresión de que las instituciones
humanas son campos de acción constituidos como tejidos de significados
y de convenciones, y como espacios o zonas de experiencia y de práctica.
Una institución escolar, por ejemplo, pone a jugar una multitud
relacionada de visiones de la realidad en zonas de acción social, como los
claustros, los recreos, las clases, etcétera. Allí hay personas de carne y
hueso, agentes sociales, que producen y viven, comparten y negocian su
168

vida social. La pretensión de la etnografía es presentar esa trama de


significados y convenciones en un plano etic para hacerla inteligible de
forma analítica.

Entrevista [Entrevistar (Diálogo, conversación, estandarizada, reflexiva,


formal, informal)]. Es común encontrar en los manuales de metodología
de las ciencias sociales distintas clasificaciones de la técnica de entrevista
(como entrevista estandarizada, reflexiva, formal, informal, etcétera; por
ejemplo, Martyn Hammersley y Paul Atkinson, 2001, Etnografía. Métodos
de investigación. Barcelona: Paidós). En etnografía conviene formular la
siguiente idea general: cualquier corpus de material empírico registrado
como discurso verbal de las personas del campo, y producido en una
situación de diálogo con el etnógrafo, es un material de entrevista,
independientemente del procedimiento concreto empleado por el
investigador para obtener ese material verbal. Siguiendo esa clasificación
de Hammersley y Atkinson, el colmo de la estandarización se da cuando
se hace innecesaria la figura del investigador como interlocutor. Por
ejemplo, cuando llega a su casa un encuestador enviado por un centro
de investigación, y deja sobre la mesa un formulario para que usted lo
rellene por su cuenta. En la medida en que el investigador se implica en
el discurso verbal de su informante, poniendo en relación las preguntas
o comentarios que realiza con lo que el otro le dice con el propósito de
acceder a nuevas informaciones, la entrevista es una entrevista reflexiva.
La entrevista formal es una situación de diálogo con informantes tal que
las condiciones de producción de discurso por parte del informante se
encuentran relativamente limitadas por los intereses específicos del
investigador. El extremo de la formalización en los diálogos con los
informantes es la entrevista estandarizada, en la que —como en las
encuestas a domicilio— todas las preguntas están diseñadas antes de la
conversación. Y en la que, por tanto, el conocimiento vertido por el infor-
mante en su respuesta a una pregunta no afecta a la formulación de la
siguiente pregunta. Una entrevista relativamente menos formalizada se
aproxima más a la situación de diálogo o conversación con el informante.
Pero, como señalan explícitamente Hammersley y Atkinson, si es que
estamos investigando (y no simplemente charlando), nuestros diálogos o
conversaciones con nuestros informantes son siempre relativamente
estructurados: nuestra escucha es una escucha activa, y nuestra manera
de orientar el diálogo se atiene de un modo u otro a nuestras intenciones
de producción de información y a nuestras categorías analíticas.

Entrevistas en grupo. [Véase Grupo de discusión].

Epistemología, La lógica de la investigación etnográfica, p. 137. La epistemología


se ocupa de estudiar las formas de saber. La teoría de la ciencia es
epistemología en la medida en que su objeto de conocimiento es el
conjunto de supuestos y procedimientos por medio de los cuales se
construye el conocimiento científico. La epistemología de la etnografía es
169

el examen reflexivo de las intenciones de conocimiento y las formas de


saber que se ponen en juego cuando hacemos etnografía.

Escucha activa. El supuesto de que en un diálogo los participantes se


escuchan es común en la vida ordinaria. Es tan común que cuando este
supuesto se quiebra lo señalamos explícitamente diciendo cosas como
que ha habido un «diálogo de sordos». La noción de escucha activa se
basa en este supuesto ordinario, pero añade una exigencia más, señalada
por Hammersley y Atkinson: como investigadores debemos prestar
atención «a lo que se está diciendo con el fin de valorar cómo se relaciona
con la intención de la investigación y cómo puede reflejar las
circunstancias de la entrevista» (Martyn Hammersley y Paul Atkinson,
2001, Etnografía. Métodos de investigación. Barcelona: Paidós).

Escuela de Frankfurt. Con este nombre conocemos a un conjunto de


filósofos sociales que surgieron del Instituto de Investigación Social de la
Universidad de Frankfurt, y que desarrollaron lo mejor de su obra en el
segundo tercio del siglo XX. Fundamentalmente: Theodor W, Adorno,
Max Horkheimer, Herbert Marcuse y Walter Benjamin. Un epígono de
esta escuela, enormemente influyente en la reflexión social
contemporánea es Jürgen Habermas. A partir de una síntesis filosófica
de las obras de Karl Marx, Sigmund Freud y Max Weber, estos autores
contribuyeron de forma decisiva al desarrollo de una crítica reflexiva de
la modernidad. El objeto central de sus análisis es el diagnóstico de la
modernidad como un sistema institucional asentado en las bases del
capitalismo industrial y la organización burocrática, que ejerce sobre el
ser humano una conversión en mercancía o pieza instrumental,
cosificada, con la consiguiente represión autoritaria de sus sensibilidades
y capacidades divergentes [Véase pensamiento divergente y convergente]
y de sus competencias comunicativas. Encontrará una extensión de este
concepto en el Diccionario de sociología, editado por Salvador Giner,
Emilio Lamo de Espinosa y Cristóbal Torres. (Madrid: Alianza, 1998).

Estereotipo, La lógica de la investigación etnográfica, p. 112. Una parte de los


conceptos-tipo o categorías clasificatorias que ponemos en juego para
ordenar nuestro material empírico toma por objeto a las personas que
estudiamos. Denominamos genéricamente a esta clase de conceptos
«estereotipos», usando una palabra que utilizó por primera vez Walter
Lippman. Esta palabra está cargada peyorativamente, pues
estrictamente hace referencia a categorías de clasificación de los grupos
humanos que, irracionalmente, no estamos dispuestos a modificar, como
cuando cotidianamente usamos estereotipos regionales: «pareces
catalán», «tú eres un godo», «tú eres de la capital», «eso es muy gallego»,
etcétera. Sin embargo, el reconocimiento de estos usos irracionales e
indeseables es un buen punto de partida para comprender
autocríticamente que las etiquetas que usamos para referirnos a
nuestros sujetos deben estar cuidadosamente elaboradas desde una
perspectiva teórica: los estereotipos que usamos en etnografía deben ser
170

sometidos a reflexión, de manera que podamos dar respuesta a la


pregunta de quién es aquél de quien hablamos en términos teóricos.
Tradicionalmente, los etnógrafos han trabajado muy poco en esta
dirección. Por eso es frecuente encontrar en nuestras bibliografías títulos
como Los nuer, Los kaguru, Los huron, etcétera, que intentan construir
estereotipos consistentes de grupos humanos sobre la base de sus
denominaciones de sentido común. Hoy en día debemos trabajar en la
dirección de una etnografía que también ha de ser crítica en este sentido,
haciendo explícitas nuestras estrategias teóricas de identificación de los
sujetos.

Estrategia de casos, La lógica de la investigación etnográfica, p. 158. En


etnografía es muy común combinar estrategias relativamente extensivas
de producir información, por ejemplo, observando y entrevistando a la
gente en una multiplicidad de situaciones sociales, con estrategias más
intensivas, como las estrategias de casos, que se centran en situaciones
o agentes concretos y únicos: algunos individuos (como en la propuesta
que realiza aquí Harry Wolcott), o algunos grupos. Sea como sea, de lo
que se trata es de combinar un interés holístico con un interés seccional.

Estrategias extensivas e intensivas, La lógica de la investigación etnográfica, p.


36. Estas dos nociones hacen referencia a dos modos alternativos y
complementarios de practicar la investigación en ciencias sociales: una
estrategia es extensiva cuando su propósito es comparar un número
amplio de grupos sociales en el espacio o en el tiempo; una estrategia es
intensiva cuando el propósito es estudiar en detalle los procesos
socioculturales en un grupo social o en un número reducido de grupos
sociales. El trabajo de campo antropológico es una estrategia intensiva.
Ambos tipos de estrategia se resumen bien en dos rótulos utilizados por
Claude Lévi-Strauss: etnología, que se refiere al interés extensivo y
transcultural; y etnografía, que se refiere al interés intensivo y local. Le
recomiendo dos textos para leer más, ambos en el libro de Claude Lévi-
Strauss, Antropología estructural, Buenos Aires: Eudeba, 1961 [1953]:
«Historia y etnología» (pp. 1-26), e «Introducción» (pp. xxi-xlviii). Este
segundo texto es una excelente introducción a nuestra disciplina desde
el punto de vista de Lévi-Strauss. Es característico atribuir a la estrategia
extensiva la práctica del método comparativo; pero sería un error suponer
que en la aproximación intensiva de la etnografía no se practica la
comparación como estrategia de conocimiento. En primer lugar, porque
toda etnografía exige, como mínimo, la comparación entre la cultura
estudiada y la cultura de procedencia del investigador, fuente del
extrañamiento; en segundo lugar, porque un estudio intensivo puede
poner en práctica comparaciones locales de varias instituciones o grupos
sociales en un mismo campo teórico, como cuando, por ejemplo, se
estudian dos instituciones escolares concretas. Finalmente, porque si
una etnografía quiere ser teóricamente interesante, debe nutrirse de la
documentación comparativa, para trascender el contexto local.
171

Estudio de comunidad. El estudio de comunidad puede ser considerado


un género en la producción etnográfica. Consiste en realizar trabajo de
campo y escribir etnografía tomando por objeto una comunidad humana
de la que se presume una gran homogeneidad cultural: una comunidad
rural, el asentamiento de una tribu, etcétera. Normalmente, al dar por
supuesta la homogeneidad de las pautas culturales en el seno de dicha
comunidad, el etnógrafo se centra en describirlas en diversos niveles:
ecología, economía, parentesco, religión, etcétera. Al recorrer estos
diversos niveles el etnógrafo ofrece, característicamente, una imagen
holística de la comunidad, una totalidad local. Los estudios de
comunidad suelen incorporar una serie de ideas implícitas que conviene
someter a revisión. En primer lugar, la noción de «comunidad» no es una
noción natural; por el contrario, está cargada de supuestos acerca de la
forma de los vínculos sociales y su construcción simbólica [véase
Comunidad / Sociedad], como ha mostrado Anthony P. Cohen en su
libro, The Symbolic Construction of Community [La construcción simbólica
de la comunidad], Londres: Tavistock, 1985. En segundo lugar, los
estudios de comunidad tienden a exagerar en dos direcciones: tienden a
ofrecer una imagen excesivamente homogénea de los procesos culturales,
y tienden a fabricar una imagen excesivamente aislada de la comunidad
en cuestión. Sin embargo, y aunque tengamos en cuenta estos aspectos
críticos, los estudios de comunidad tienen la ventaja de aportar un
examen intensivo de contextos concretos de relaciones humanas, y,
puesto que éste es el objeto básico de cualquier etnografía, a veces puede
resultar muy difícil prescindir de un modo u otro del análisis holístico de
las comunidades para comprender los comportamientos humanos desde
un punto de vista etnográfico. Si quiere leer una etnografía clásica
realizada en España sobre una comunidad, la referencia es Julian A. Pitt-
Rivers, Un pueblo de la sierra: Grazalema, Madrid: Alianza, 1989 [1954].

Estudio holístico y estudio seccional, La lógica de la investigación etnográfica,


p. 138, [Sección]. Las nociones holístico y seccional son relativas la una
a la otra. En términos metodológicos, un estudio es tanto más holístico
cuanto más amplio es el conjunto de objetos y relaciones entre objetos
que pretende abarcar en un campo determinado, y es tanto más seccional
cuanto más recorta los objetos y las relaciones entre objetos a los que
prestará atención. Un forma habitual de seccionar en etnografía es definir
con precisión un conjunto determinado de sujetos o instituciones. El
problema de centrarse en secciones de un campo está estrechamente
relacionado con la definición de nuestros objetos de investigación y con
la pertinencia o no de poner en práctica procedimientos muestrales.

Estudios longitudinales, La lógica de la investigación etnográfica, p. 38. Se trata


de estudios que toman por objeto a un grupo social determinado a lo
largo del tiempo, o en diversos momentos de un período temporal
relativamente amplio. La noción «estudios longitudinales» suele implicar
que el volumen fundamental del material empírico procede del trabajo de
172

campo realizado a lo largo del tiempo, y no tanto del examen de documen-


tos históricos. Desde este punto de vista riguroso, estos estudios son
escasos en Antropología Social y Cultural. Lo que se da con una
frecuencia mayor son estudios que, realizados por un autor, toman por
objeto grupos sociales que ya fueron investigados en el pasado por otro.

Estudios transculturales, La lógica de la investigación etnográfica, p. 17.


[Transcultural, Transculturalmente]. Esta categoría hace referencia a
investigaciones que han tomado por objeto el estudio de determinadas
instituciones humanas en diversas sociedades. La intención general de
los estudios transculturales es comparar esas formas institucionales en
lo que tienen de común y en lo que tienen de diverso, cuando se observan
su desarrollos en diferentes sociedades locales. Es común asociar la
noción de «estudios transculturales» a diseños de investigación
específicamente proyectados para cubrir información procedente de
diversos grupos, incluyendo el trabajo de campo, como en el proyecto
liderado por John W. M. Whiting en los años sesenta del siglo pasado,
que llevaba por título Six Cultures. Field Guide for a Study of Socialization
[Seis culturas. Guía de campo para un estudio de socialización], Nueva
York: John Wiley & Sons, 1966. Sin embargo, la comparación
transcultural puede y debe ser fructíferamente ejercitada también
cuando se reflexiona sobre las etnografías producidas por otros. Puedo
citarle dos ejemplos prominentes de este modo de proceder: la obra de
George Peter Murdock (por ejemplo, consulte su artículo «Muestra
etnográfica mundial», en el libro compilado por José R. Llobera, La
antropología como ciencia. Barcelona: Anagrama, 1975. Pp. 203-230); y
la obra de Claude Lévi-Strauss, Las estructuras elementales del
parentesco, Barcelona: Planeta-De Agostini, 1985.

Etic / Emic, La lógica de la investigación etnográfica, p. 35. En esa página se


dice: «etic, discurso que basa su racionalidad fuera de un sistema (en un
sistema de aplicación universal, por ejemplo), y emic, discurso que basa
su racionalidad dentro de un sistema particular». Ambas categorías
hacen referencia a la posición desde la que se construye un discurso. Etic
y Emic son conceptos derivados de la fonética y la fonología. Etic procede
de la palabra fonético y emic, de la palabra fonémico. La fonética (etic) se
ocupa de la descripción de los sonidos del habla desde la posición del
observador externo, utilizando dispositivos mecánicos de registro de las
ondas sonoras producidas por los hablantes. Estas máquinas registran
diferencias en los sonidos que, sin embargo, son pasadas por alto por los
hablantes. La fonémica (emic), o fonología, se ocupa de la descripción de
los sonidos del habla desde la posición del hablante de la lengua, y
muestra cómo, en el nivel supuestamente elemental de la recepción de
los sonidos, el hablante opera con categorías que clasifican las
magnitudes de las ondas sonoras significativamente. O sea que las
diferencias que un hablante establece, desde su posición, en el flujo del
sonido lingüístico, no coinciden con las diferencias que registra una
máquina situada fuera del sistema de la lengua. Supongamos que usted
173

es de Valladolid y se encuentra con un gaditano, y supongamos que la


persona de Cádiz pronuncia la palabra /Cádiz/, y que la pronuncia
usted. Muy probablemente usted pronunciará una /d/ relativamente
marcada, y hará sonar la /z/ final, situando la punta de la lengua entre
los dientes. Sin embargo, la persona de Cádiz seguramente relajará
ambos sonidos produciendo un efecto parecido a éste: /Kái/. La máquina
registrará estás diferencias en la pronunciación física, desde el punto de
vista etic; pero ustedes, como hablantes de la lengua, desde su punto de
vista interno de hablantes nativos, las pasarán por alto, no las
considerarán significativas. Las oposición etic / emic y su dinámica en la
alternancia de puntos de vista externos e internos que requiere la
investigación fue puesta en circulación por Kenneth Pike, y utilizada
profusamente por Marvin Harris. Una discusión extensa entre ambos
autores puede encontrarse en el libro compilado por Thomas N.
Headland, Kenneth L. Pike y Marvin Harris, Emics and Etics. The Insider
/ Outsider Debate [Emic y Etic. El debate entre interno / externo],
Londres: Sage, 1990. En Cultura, antropología y otra tonterías, pp. 58 y
ss., encontrará una discusión extensa de estos conceptos.

Etnocentrismo [Sociocentrismo], La lógica de la investigación etnográfica, p. 29.


Encontrará una definición de estas categorías en la página 216 de La
lógica de la investigación etnográfica.

Etnociencia. El prefijo etno significa en nuestra disciplina «punto de vista


nativo», o punto de vista Emic. La etnociencia fue una corriente de
investigación que, surgida en los años sesenta del siglo XX, se interrogó
por las formas de conocimiento nativo de las sociedades estudiadas. Por
ejemplo, la etnobotánica se interesó por los sistemas de clasificación de
plantas de diferentes sociedades, partiendo del supuesto de que las
clasificaciones aportadas por la biología, como disciplina universitaria,
no coincidían con los dispositivos clasificatorios de los nativos.
Encontrará una exposición de los supuestos básicos y aspectos críticos
de la etnociencia en el texto: Ángel Díaz de Rada “Etnociencia. El orden
del sentido y el sentido del orden”, en Francisco Cruces y Beatriz Pérez
Galán (Comp.), 2010, Textos de antropología contemporánea. Madrid:
UNED. Pp. 143-177. Al comprender así el prefijo etno cabe suscitar el
siguiente problema: ¿es la palabra “etnografía” adecuada para designar
una forma de investigación que aspira a producir interpretaciones
analíticas del mundo? Efectivamente, la palabra “etnografía” arrastra en
ciencias sociales una fuerte connotación naturalista, al sugerir que se
trata de una escritura producida desde el punto de vista nativo
(encontrará una definición de naturalismo en el Tema 3 de las
Orientaciones para el estudio de la asignatura Etnografía y Prácticas
Introductorias al Trabajo de Campo I, en el apartado titulado “La
distinción mesa / campo. Una reflexión adicional”). El fuerte acento
reflexivo de la práctica etnográfica contemporánea ha terminado por
hacer evidente que cualquier intento de producir una “etnografía”, en ese
sentido estrecho de la expresión, es una mera ilusión. No puede existir
174

un texto que, gozando de validez como investigación analítica, sea


simultáneamente y puramente un texto producido desde el punto de vista
nativo. Aunque puede haber diferencia de opiniones sobre la continuidad
de este uso, los antropólogos mantenemos hoy la denominación clásica
de “etnografía”, pero asumimos que no se trata de un texto producido
desde el punto de vista nativo; se trata más bien de un texto científico
cuya argumentación y cuyas categorías de análisis han sido
profundamente afectadas por el objetivo de hacer inteligible la vida
nativa. Una etnografía es un texto producido por un investigador, no por
un nativo, incluso si el investigador es nativo de la sociedad de su campo.

Etnometodología. [Para una definición del uso del prefijo etno- en ciencias
sociales, véase Etnociencia]. Como he señalado al hablarle de la
contradicción y la paradoja, el científico social no es el único que
construye interpretaciones sobre la vida social; para cuando él llega, los
nativos ya se han encargado de construir sus propias interpretaciones de
su mundo. En este sentido, cualquier ser humano es un metodólogo de
su mundo: se plantea problemas acerca de la estructura de su realidad,
e intenta dar solución a esos problemas por medio de interpretaciones
que buscan ser consistentes. Las estrategias de comprensión y
construcción de la realidad sociocultural que ponen en juego los nativos
de cualquier sociedad son el objeto de la etnometodología. El libro de
Alain Coulon, La etnometodología, Madrid: Cátedra, 1988, ofrece un
excelente resumen de los supuestos de la etnometodología, una línea de
pensamiento social iniciada por Harold Garfinkel en los años sesenta del
siglo pasado.

Etnosemántica. [Ver Etnociencia]. La etnosemántica se ocupa de explorar


las estructuras de significado que ponen en práctica los nativos de una
lengua. En la práctica, la etnosemántica ha tenido un fuerte sesgo en la
dirección de estudiar significados desde una perspectiva lexicográfica, es
decir, significados contenidos en palabras (lexemas); dejando de lado, en
consecuencia, la complejidad de niveles que intervienen en la definición
del significado.

Experiencia vicaria, La lógica de la investigación etnográfica, p. 21. Este


concepto hace referencia a la noción de modelo social. Al exponerse al
lector como experiencia vicaria, Los argonautas del Pacífico Occidental,
ofrece un modelo de experiencia y de práctica de investigación, buscando
la identificación del lector con el autor del texto.

Experiencia y reflexión analítica. La investigación es un proceso


consciente: «experiencia» y «reflexión analítica» hablan de dos momentos
de la conciencia de situación en investigación. El momento de la
«experiencia» es el momento en el que nuestra actividad de investigación
se centra en la producción de material empírico, de una manera más o
menos específica, es decir, más o menos orientada por categorías
analíticas. El lugar de la experiencia en etnografía es típicamente el
175

campo. La reflexión analítica es el momento en el que nuestra actividad


de investigación se centra en la producción de categorías analíticas. El
lugar de la reflexión analítica es típicamente la mesa de trabajo.
Naturalmente, «campo» y «mesa» sólo designan los extremos del continuo
de ida y vuelta que va de la experiencia a la reflexión, y viceversa; y que
puede no estar mecánicamente asociado a los sitios en los que nos
encontramos.

Experimento natural, La lógica de la investigación etnográfica, p. 110.


[Experimento de campo, p. 126]. Se trata de situaciones provocadas, o,
más frecuentemente, no provocadas, en las que un conjunto de
condiciones claramente reconocibles alteran el conjunto de condiciones
previas de un grupo humano. Imagine que usted está estudiando los
procesos de trabajo y los comportamientos económicos de una
comunidad rural, y, fortuitamente, cae allí el gordo de la lotería de
Navidad, lo que supone una inyección muy significativa de liquidez en
una elevada proporción de los habitantes del pueblo. En la medida en
que la liquidez monetaria es una categoría que a usted le permite
comparar la situación antes y después de ese acontecimiento, usted
podrá considerar como significativa la transformación en los términos de
un experimento de campo. [Véase también Control experimental]

Explanans ➠ Explanandum, La lógica de la investigación etnográfica, p. 228.


[Ver támbién Positivismo (Positivismo lógico)] La estructura de una
explicación científica puede ser descrita en términos lógicos como una
relación de implicación del tipo:
Explanans ➠ Explanandum
El Explanandum es el conjunto de material empírico que nos proponemos
explicar, lo que ha de ser explicado, y el Explanans es el conjunto de
condiciones empíricas y enunciados teóricos que constituyen la
sustancia de la explicación, lo que explica por qué se producen los
observables expresados en el Explanandum.

Explicación causal, genética, composicional, La lógica de la investigación


etnográfica, p. 227. En las páginas 56-57 de La lógica de la investigación
etnográfica encontrará un resumen suficiente y brevísimo de estas
formas de explicación.

Extrañamiento [Extraño/a, Extrañarse]. El extrañamiento es una actitud


del investigador que se fundamenta en la diversidad cultural y en el
carácter convencional de las instituciones humanas. El estudio de
sociedades muy diferentes de la propia ha cualificado históricamente a la
Antropología Social y Cultural para poner a prueba esta actitud del
extrañamiento. Primariamente, extrañarse significa aproximarse al
estudio de grupos humanos muy diferentes del propio con curiosidad,
con una intención de producir conocimiento. Sin embargo, la noción de
extrañamiento se aplica también cuando el investigador se centra en
grupos sociales próximos o incluso en su propio grupo social. En este
176

caso, la base del extrañamiento se encuentra en el reconocimiento de que


todo grupo humano (incluido el propio) genera un comportamiento con-
vencional, socialmente construido, y que no es el resultado directo de la
naturaleza de las cosas. Un campo de ejemplos típico para dar cuenta de
esto es el del parentesco. Aunque pueda parecernos que las palabras
«padre», «madre» o «hijo» designan vínculos naturales e inmediatos, no es
así, desde el momento en que reconocemos que estas palabras están
cargadas de definiciones específicas en cada grupo humano. Las rela-
ciones de parentesco, incluso las más aparentemente próximas, no son
meras relaciones biológicas, sino convenciones sociales construidas
históricamente. Este reconocimiento lleva a convertir en extraño lo
familiar, el primer paso para tratarlo como objeto de conocimiento
reflexivo. Peter Berger y Thomas Luckmann nos dieron un libro fun-
damental para comprender estos problemas: La construcción social de la
realidad, Madrid: Amorrortu-Murguía, 1984 [1966].

Falsar [Falsación], La lógica de la investigación etnográfica, p. 185.


[Falsabilidad] Karl Popper desarrolló su epistemología alrededor del
concepto de falsación. Desde su punto de vista, la falsación es el único
modo de producir nuevo conocimiento científico sobre problemas
definidos. Falsar significa poner a prueba las hipótesis científicas
rigurosamente, buscando por medios empíricos nuevos observables que
refuten las hipótesis que se daban por válidas hasta ese momento. La
falsación es lo que mueve el conocimiento científico en una dirección
creativa, pues sólo cuando encontramos pruebas empíricas que refutan
nuestro conocimiento asentado, llegamos a producir nuevas hipótesis
para dar cuenta de los nuevos hechos que no encajan en los esquemas
previos de conocimiento. Popper inició el desarrollo de esta idea en su
obra La lógica de la investigación científica, Madrid: Tecnos, 1962 [1934].

Familia nuclear, Familia extensa, La lógica de la investigación etnográfica, p.


151. La familia nuclear es la compuesta por los padres y sus hijos; la
familia extensa está compuesta por los padres, los hijos, y miembros de
alguna otra generación (como los padres de los padres), o de líneas
colaterales (como los hermanos de los padres). En realidad, cuando
pensamos en estas distinciones, no se trata tanto de la existencia de
parientes cuanto de su convivencia efectiva en núcleos residenciales
concretos; o, como se señala en el texto, de la existencia de parcelas de
comportamiento para las que se activan en concreto las relaciones de
parentesco, como en este caso lo es la educación de los niños.

Fiable [Fiabilidad]. Generalmente, la noción de «fiabilidad» es más bien


interpretada con laxitud, y no de la forma precisa en que es definida
estadísticamente (véase Cualitativo / Cuantitativo). Es muy normal
utilizar esta versión laxa del concepto de fiabilidad, que viene a querer
decir, simplemente, que uno se fía de la información que ha producido.
Con ser una idea débil, es importante tenerla en cuenta, porque la
intuición sobre la confianza que nos inspiran nuestras fuentes de
177

información, así como nuestras estrategias para registrarla, es


importante a lo largo del proceso de investigación en etnografía, y no
debería ser desdeñada como un asunto menor.

Funcionalismo. El supuesto general de cualquier forma de funcionalismo


es que los observables que arroja la experiencia [empírica] son explicables
por las funciones que cumplen, es decir, por los efectos que producen.
Cualquier funcionalismo se enfrenta, pues, a dos problemas: el de la
teleología de sus explicaciones, y el de la posición que ocupa el concepto
de causa en ellas. Teleología quiere decir que un hecho se explica, no por
sus condiciones antecedentes, sino por sus consecuencias. Pero si las
causas de un fenómeno se encuentran en las consecuencias de ese
fenómeno necesitamos aclarar en qué sentidos afirmamos que las
consecuencias pueden ser tenidas como causas. El formato de
explicación funcionalista está muy extendido en ciencias sociales,
fundamentalmente porque la acción humana es intencional, de manera
que el tiempo no juega en ella el mismo papel que en los fenómenos no
humanos: lo seres humanos pueden, de hecho, producir acción como
consecuencia de una anticipación de sus efectos, por ejemplo para
satisfacer sus necesidades. Éste no es el único anclaje posible del
funcionalismo, ni el funcionalismo es exclusivo de las ciencias sociales.
Por ejemplo, se puede suponer que los fenómenos se deben a un sistema
general de relaciones, como en un ecosistema natural o en un sistema
físico, de manera que cada fenómeno se explica por el papel que juega en
el mantenimiento o reproducción del sistema general. Sin embargo, el
anclaje del funcionalismo en la noción de intención y en la noción de
satisfacción es potente en ciencias sociales. Le voy a recomendar cuatro
textos para comprender el funcionalismo en sus formulaciones clásicas:
Bromista Malinowski, Una teoría científica de la cultura, Madrid: Sarpe,
1984 [1944]; A.R. Radcliffe-Brown, El método de la antropología social,
Barcelona: Anagrama, 1975 [1958]; Talcott Parsons, La estructura de la
acción social, Madrid: Guadarrama, 1968 [1961], dos volúmenes; y
Ludwig von Bertalanffy, Teoría general de los sistemas. Fundamentos,
desarrollo, aplicaciones, Madrid: Fondo de Cultura Económica, 1976
[1968].

Grupo de discusión, La lógica de la investigación etnográfica, p. 129. El grupo


de discusión es una técnica de producción de material empírico que
consiste en estimular y registrar el diálogo de un grupo de personas sobre
un tema o un conjunto de temas. El grupo de discusión plantea,
inicialmente, un problema de reclutamiento: ¿qué personas formarán
parte de él? Este problema suele resolverse en este caso por medio de
muestras teóricas, llamando a formar parte del grupo a personas que por
su condición laboral, de consumo, etcétera, saben de qué hablan. El
objeto fundamental del grupo de discusión es estimular y registrar el
diálogo de las personas en el grupo, que es entonces considerado como
una muestra de discurso público [Véase Análisis de contenido]. En
nuestro país, Jesús Ibáñez nos dio una reflexión crítica muy rigurosa y
178

productiva acerca del uso de esta técnica: Más allá de la sociología. El


grupo de discusión: técnica y crítica. Madrid: Siglo XXI, 1986.

Hecho social total, La lógica de la investigación etnográfica, p. 36. [Véase


también Actitud holística, Individualismo] Marcel Mauss propuso este
concepto en un texto clásico, cuya lectura le recomiendo para cuando
tenga tiempo: «Ensayo sobre el don», en el libro Entre las gracias y el
molino satánico: Lecturas de antropología económica, compilado por Paz
Moreno. Madrid: UNED, 2004 [1924]. El objeto de su ensayo era exami-
nar transculturalmente una forma de acción humana: el regalo, el don.
El texto de Mauss constituye un esfuerzo monumental de interpretación
de esta institución, la institución del don, en relación con un conjunto
extenso de dimensiones institucionales. Su comprensión del don como
«hecho social total» es un ejemplo modélico de aproximación holística.
Ésta es su definición: «Desde hace años me he interesado a la vez por el
régimen del derecho contractual y por el sistema de prestaciones
económicas entre las diversas secciones o subgrupos de que se componen
las sociedades llamadas primitivas, así como las que podríamos
denominar arcaicas. (...) En ese fenómeno social “total”, se expresan a la
vez y de golpe todo tipo de instituciones: las religiosas, jurídicas, morales
—en éstas tanto las políticas como las familiares— y económicas, las
cuales adoptan formas de producción y consumo, o mejor de prestación
y distribución, y a las cuales hay que añadir los fenómenos estéticos a
que estos hechos dan lugar, así como los fenómenos morfológicos que
estas instituciones producen». Todas estas dimensiones se implican en la
sencilla acción de dar y recibir un regalo.

Heurístico y algoritmo, La lógica de la investigación etnográfica, p. 126. Cuando


usted hace una suma procede del siguiente modo: (1) ordena las cifras
en columna poniendo las unidades bajo las unidades, las decenas bajo
las decenas, etcétera, (2) suma las cifras de la primera columna de la
derecha, (3) si el resultado de la suma de esa columna es menor que diez,
procede a sumar la siguiente columna a mano izquierda, y así
sucesivamente, (4) si el resultado de la suma de esa columna es de diez
o más, anota el número correspondiente a las unidades y «se lleva» a la
columna inmediata a mano izquierda tantas unidades como vengan
representadas en la decena, y así sucesivamente. Esta regla de sumar es
un algoritmo. Un algoritmo es un procedimiento automático,
demostradamente eficaz, para resolver un problema. Cuando aplicamos
un algoritmo nuestra intención es llegar a una solución, con la
expectativa de que esa solución resolverá el problema. Muchos problemas
tienen una estructura tal que no disponemos de algoritmos para llegar a
la solución. En estos casos, puede ser que la descomposición del
problema en problemas menores, o la reinterpretación del problema, dé
lugar a nuevos problemas que aumentan nuestro conocimiento, no en la
dirección de ofrecer una solución o un conjunto de soluciones, sino en la
dirección de mejorar la calidad en la formulación de los problemas.
179

Cuando nos comportamos de este modo ejecutamos un heurístico, un


procedimiento de indagación en la estructura del problema.

Historia de vida, La lógica de la investigación etnográfica, p. 134. La historia de


vida es una técnica de producción de material empírico que consiste en
una entrevista, o, mejor dicho, un conjunto de entrevistas, sobre la vida
de una persona. Esto significa que se trata de una entrevista sensible a
la reconstrucción de la memoria por parte del informante: sus modos de
ordenar temporalmente sus experiencias y sus estrategias retóricas para
dar coherencia a su propia historia biográfica. Aunque la historia de vida
puede ser abordada inespecíficamente, es también común llevarla a cabo
proponiendo al informante algunos temas específicos para ayudarle a
hablar y a reconstruir su experiencia. En la página 287 de La lógica de la
investigación etnográfica encontrará una bibliografía básica sobre esta
técnica de producción de información.

Ideal dialógico, La lógica de la investigación etnográfica, p. 103 [Dialogar,


Diálogo] Ideal dialógico quiere decir: ideal de diálogo. El resultado de
poner en práctica este ideal es producir inter-subjetividad. Una
etnografía se construye sobre la base del diálogo cultural con las
personas del grupo social que estudiamos. En consecuencia, la etnografía
no debe contar sólo con las categorías procedentes de la experiencia del
investigador: no se trata de una reflexión fonológica, de un monólogo.

Indexación (Indexar) [Codificación]. [Lea antes Categorías analíticas].


Indexar o codificar consiste en poner a cada fragmento de nuestro
material empírico el nombre correspondiente de las categorías analíticas,
para poder leerlo en términos teóricos. Una parte fundamental de este
trabajo de indexación es el que realizamos al glosar el texto de nuestro
diario de campo con los rótulos de nuestras categorías de análisis. En la
asignatura Etnografía y prácticas introductorias al trabajo de campo II
tendrá la oportunidad de profundizar algo más en estos procesos del
trabajo de investigación.

Indicador. Un indicador es un observable empírico. La empresa


etnográfica, como la de cualquier otra metodología científica, es entender
las unidades de material empírico en los términos de alguna
interpretación analítica, elevándolas así a la condición de datos.

Individualismo, La lógica de la investigación etnográfica, p. 27. [Individualista,


Ideología individualista] [Véase también Actitud holística] Esta categoría
es utilizada aquí en el sentido que le da Louis Dumont en su obra
Ensayos sobre el individualismo, Madrid: Alianza, 1987. A través de un
conjunto de textos, Louis Dumont explora la génesis histórica del
individualismo como forma de comprensión de la vida social en el
Occidente moderno. Dumont relata cómo el individualismo ha sido
históricamente construido en un conjunto sucesivo de instituciones
complementarias —el Cristianismo, el Derecho moderno y las
180

Instituciones políticas de él derivadas, el Mercado, el Estado-nación—, de


manera que finalmente el individuo, como sujeto despojado de sus
relaciones sociales, queda encumbrado ideológicamente como único y
verdadero agente de la historia. Como constelación moral el
individualismo se opone al holismo. Pues si el individualismo predica que
el individuo ha de actuar prescindiendo de su condición relacional, es
decir, de sus relaciones sociales; el holismo predica que el individuo sólo
cobra sentido en el contexto de sus relaciones sociales, y en consecuencia
su acción juega siempre, inevitablemente, en un conjunto de relaciones
que van más allá de su esfera estrictamente individual. La posibilidad de
atravesar diversas socializaciones secundarias, como se propone en el
texto de este tema, podría derivarse del supuesto de un individuo que,
capacitado para liberarse de los determinantes de sus relaciones sociales
concretas, puede conseguir simular que es miembro de diferentes
sociedades. Así llegamos a la paradoja de que, aunque la etnografía se
produce con una intención holística, es decir, con una comprensión de
los fenómenos sociales, las instituciones y los sujetos que persigue el
sistema de sus relaciones; el rol de etnógrafo sería tal vez imposible en
un sistema social que no sostuviera, como nuestros órdenes modernos,
una moral individualista.

Inducción. Le voy a contar un ejemplo que se inventó Charles S. Peirce,


y que ha sistematizado Wenceslao Castañares en su libro De la inter-
pretación a la lectura, Madrid: Iberediciones, 1994, para hacernos
comprender tres formas alternativas de construir conocimiento. Usted
entra en una habitación y encuentra un saco lleno de judías pre-
sumiblemente blancas, y, a su lado, sobre una mesa, un puñado de
judías, también blancas. ¿Cómo puede usted pensar en la relación
(invisible) entre estos hechos?. Podemos dividir el problema en tres clases
de enunciados: (a) un principio general: «Todas las judías de este saco son
blancas». Este principio general tiene la forma de un supuesto. Usted sólo
puede ver las judías de la parte de arriba, y a partir de ahí enunciar, con
carácter general, un principio supuesto para el conjunto de las judías del
saco; (b) un caso: «Estas judías —las de encima de la mesa— son de este
saco». El caso establece un hipótesis de situación, acotada precisamente
a esas judías que usted ve ahora sobre la mesa; (c) un resultado: «estas
judías son blancas». El resultado enuncia un observable empírico, es
resultado de su observación, pues usted puede ver que las judías que hay
sobre la mesa son, todas ellas, blancas. Con estas tres clases de
enunciado: (1) Usted puede producir una inferencia deductiva, partiendo
del principio general: «Todas las judías de este saco son blancas», y
aplicando ese principio al caso: «Estas judías son de este saco», concluye
un resultado: «Estas judías son blancas». La finalidad de este esquema
es deducir un resultado a partir de un principio general que se aplica a
un caso. (2) Usted puede producir una inferencia inductiva, partiendo del
caso: «Estas judías son de este saco», y extrayendo un resultado
observacional del mismo: «Estas judías son blancas», formulamos el
principio general: «Todas las judías de este saco son blancas». La finalidad
181

de este esquema es inferir inductivamente un principio general, partiendo


del resultado que arroja la observación de un caso. (3) Finalmente, usted
puede producir una abducción, partiendo del principio general «Todas las
judías de este saco son blancas», y del resultado que arroja la
observación, «Estas judías son blancas», usted puede llegar a formular
un caso: «Estas judías son de este saco». La finalidad de este esquema es
producir una hipótesis sobre la relación entre un principio general y un
resultado observacional. En etnografía abducimos frecuentemente casos,
poniendo en relación categorías analíticas y resultados observacionales.
Por eso se dice que una etnografía es un buen modo de generar problemas
teóricamente fructíferos y de sacar a la luz nuevas relaciones posibles
entre hechos. En el libro citado de Wenceslao Castañares podrá aprender
más cosas acerca del sistema teórico de Charles S. Peirce.
[He utilizado aquí sistemáticamente la expresión “principio general” y no la
palabra “regla” —usada tanto por Peirce como por Castañares. La intención
es conservar el carácter lógico de la idea de regla que conviene a este
razonamiento; es decir, su carácter verbal. En este razonamiento, un
“principio general” es enunciado en un formato verbal. Uso la expresión
“principio general” para no provocar confusiones innecesarias con la noción
de ·”regla” más amplia utilizada en Cultura, antropología y otras tonterías. Se
recordará que esa noción de regla no implica necesariamente una formulación
verbal, al haber reglas en estado práctico. Así, todo principio general es una
regla, pero no toda regla es, en esta acepción, un principio general].

Institución formalizada, La lógica de la investigación etnográfica, p. 105. En


ciencias sociales es común la distinción entre instituciones formales e
informales. En rigor, estos conceptos distinguen dos formas de acción
social: la que realizan los agentes poniendo en juego dispositivos
burocráticos que racionalizan, desde una teoría organizativa consciente,
la vida social; y la que realizan las personas en su interacción ordinaria,
sin la mediación de dispositivos burocráticos. El criterio práctico de esta
diferencia es la mediación o no de la acción por documentos escritos
reglamentarios o jurídicos, contratos, o pactos. Como adivinó Max Weber
a principios del siglo XX, nuestra vida social actual ha venido a desenvol-
verse en un mundo altamente racionalizado y burocratizado que alcanza
prácticamente a todas nuestras zonas de experiencia. El adjetivo
«formalizado» quiere llamar la atención sobre el hecho de que las
instituciones sociales no son formales o informales de una vez por todas,
pues la formalización es un proceso. De hecho las llamadas «instituciones
formales», como las escuelas, los bancos, los hospitales, etcétera,
contienen un conjunto de procesos formales e informales, procesos
mediados por documentos reglamentarios y procesos de interacción no
mediada por esa clase de documentos. La institución trabaja entonces
formalizando hasta donde puede los cauces de la relación social, e
informalizando a veces cauces previamente formalizados (como cuando
usted accede rápidamente a un tratamiento médico porque conoce
personalmente al médico que le va a atender).
182

Instituciones totales. Erving Goffman designó con este concepto a las


instituciones que aspiran a tener un control total sobre las personas, es
decir, las instituciones que trabajan concediendo márgenes mínimos a
las personas en lo que respecta al control de su experiencia. Las
instituciones totales pueden llegar al extremo de intentar absorber por
completo las zonas de experiencia de las personas, incluidas las relativas
a su espacio íntimo. En un hospital psiquiátrico o en una cárcel, por
ejemplo, es posible que las personas se vean muy limitadas en su
capacidad de definir un espacio privado, limitadas en su capacidad de
movimiento, expropiadas de un control de su imagen pública, incluso de
su nombre.

Intención cognoscitiva, La lógica de la investigación etnográfica, p. 214. Una


metodología no es sólo un conjunto de técnicas de producción o análisis
de material empírico, es también un conjunto de intenciones de
conocimiento. Estas intenciones responden a la pregunta: ¿qué clase de
conocimiento intentamos aportar con nuestra metodología? Cuando
damos respuesta a esta pregunta somos conscientes no sólo de lo que
debemos hacer para hacer etnografía, sino del sentido que tiene lo que
hacemos. Harry Wolcott ha condensado el sentido de la etnografía en un
propósito: producir una interpretación cultural. En la medida en que este
propósito es tomado en serio, lo que tratamos de hacer es describir
formas de vida concretas, ampliando así el horizonte del discurso social,
en el que hacemos intervenir las voces de los agentes sociales, de manera
que nuestras descripciones contienen un conjunto de objetos definidos y
relacionados teóricamente. El texto de Wolcott en el que se resume la
intención etnográfica se titula precisamente así: «Sobre la intención
etnográfica». Lo encontrará en el libro editado por Honorio Velasco, Javier
García Castaño y Ángel Díaz de Rada, Lecturas de antropología para
educadores. Madrid: Trotta, 1993. Pp. 127-144.

Intercambio ritualizado. En la obra de Bronislaw Malinowski, Los


argonautas del Pacífico Occidental, Barcelona: Edicions 62, 1973 [1922],
encontrará usted un modelo mil veces citado de intercambio ritualizado:
el del anillo del Kula. La etnografía de Malinowski describe la institución
del Kula entre los nativos de las islas Trobriand. El Kula es un circuito
de intercambio entre grupos sociales que se centra en la transacción de
conchas por brazaletes. Malinowski describe cómo estos objetos de
transacción siguen una lógica organizada, en direcciones opuestas. Y
muestra también cómo con el pretexto de estas transacciones, los nativos
intercambian otros bienes económicos, y constituyen una sociedad
integrada en sus múltiples niveles: parentesco, religión, estética,
etcétera. La descripción del Kula es un motivo holístico para mostrarnos
la sociedad trobriandesa en su conjunto. El intercambio de conchas por
brazaletes es un intercambio ritualizado, en la medida en que lo que está
en juego no es el simple cambio de manos de un valor económico (como,
por ejemplo, sí lo es en gran medida nuestro uso del dinero), sino una
183

compleja red de significados y relaciones sociales que no pueden


reducirse al intercambio mercantil.

Inter-subjetividad, La lógica de la investigación etnográfica, p. 30, p. 32.


Encontrará una definición de este concepto en la página 218 de La lógica
de la investigación etnográfica. [Véase también Subjetivo / objetivo].

Literalidad. El positivismo y el naturalismo comparten un error: asumir


que los datos en investigación social pueden considerarse independientes
de la posición, la perspectiva y las categorías de conocimiento del
investigador. (Para una explicación de la idea de naturalismo, véase la
sección “La distinción mesa / campo. Una reflexión adicional” en las
Orientaciones para el estudio de la asignatura Etnografía y Prácticas
Introductorias al Trabajo de Campo I). Debería quedar claro, pues, que
los datos que el investigador «recoge» son en realidad producidos.
Cualquier comprensión literal de los datos, que pase por alto el hecho de
que éstos son producidos desde algún punto de vista teórico, aunque éste
no sea explícitamente elaborado, corre el riesgo de caer en las falacias del
positivismo y el naturalismo. De aquí se deriva la importancia de adoptar
una metodología reflexiva, como la que —siguiendo a Hammersley y
Atkinson— se propone en el programa de esta asignatura: una meto-
dología en la que el investigador debe evaluar continuamente por qué
medios produce el material empírico, cómo lo convierte en datos al
asignarle categorías analíticas, y desde qué supuestos teóricos establece
relaciones entre esos datos.

Local, La lógica de la investigación etnográfica, p. 120. [Trascender el escenario


local] [Véase también Trascender el contexto local]. Aquí se afirma que
los sistemas culturales son locales. En realidad, esto puede matizarse. Lo
que es específicamente local en la vida social es la práctica, es decir, el
ejercicio concreto de las acciones sociales situadas. La vida humana se
desenvuelve en lugares concretos. Estos lugares pueden estar saturados,
para las personas, de una historia concreta, biográfica o histórica: la
plaza o el mercado de un pueblo, la trayectoria de apartamentos, pisos,
casas, calles en las que ha habitado, tras sucesivas mudanzas, una
persona de ciudad; el lugar del Parlamento de una nación. Estos lugares
están, por decirlo así, saturados de experiencias e imágenes concretas,
que conforman nuestra educación sentimental, que despiertan
emociones y activan significados. Otros lugares de la modernidad parecen
estar desprovistos de estas referencias locales, y estar configurados como
lugares de paso o tránsito: los pasillos y salas de espera de los
aeropuertos, las zonas de urgencia de un hospital... Estos locales parecen
estar configurados como no-lugares, aunque cuando los habitamos con
alguna expectativa de permanencia —como en una larga espera aeropor-
tuaria— comenzamos a territorializarlos y a hacerlos, de alguna manera,
nuestros. Pero la vida humana se desenvuelve también,
simultáneamente, en un ejercicio constante de des-localización y re-
localización, en la medida en que nuestras representaciones del mundo
184

nunca están ancladas al lugar concreto y al presente de nuestra acción.


La vida social es, en este sentido, un ejercicio de memoria, de ligadura de
tiempos y de espacios: como cuando los viejos que conversan en la plaza
del pueblo hablan de la vida en sus casas, de la vida en el pasado o de la
vida en el futuro. La colección de artículos de Clifford Geertz, Local
Knowledge [Conocimiento local], Nueva York: Basic books, 1983, es un
buen libro para pensar en estos problemas. También lo es el libro de Marc
Augé, Los no lugares, espacios del anonimato. Una antropología de la
sobremodernidad. Barcelona: Gedisa, 1998.

Material empírico, La lógica de la investigación etnográfica, p. 93. [Empírico]. El


material empírico es el conjunto de pruebas concretas, observables, que
el investigador produce usando diversas técnicas, como la observación
en sus distintas acepciones, la entrevista, los grupos de discusión, las
encuestas, la colección de documentos, etcétera. A este respecto,
conviene aclarar un malentendido muy frecuente. El material empírico es
común a cualquier clase de actividad científica. El uso de estos materiales
no prejuzga que la actitud del investigador sea positivista. Empirismo y
positivismo no son lo mismo. El positivismo parte del supuesto de que
los datos que produce el investigador son «recogidos» como objetos
externos a su modo de operar. Y, de hecho, confunde al material empírico
antes de ser explícitamente categorizado por el investigador, con los datos
que resultan de la asociación lógica entre los fragmentos de ese material
empírico y las categorías de análisis. Para el ideal positivista, los datos
son como son, independientemente de quién y de cómo los «recoja». El
empirismo parte del supuesto, en cierto modo inverso, de que tanto el
material empírico como los datos dependen crucialmente de la capacidad
receptiva de los sentidos del investigador. Esta capacidad está orientada,
explícita o tácitamente, por sus categorías de clasificación de la realidad
y por los instrumentos que utiliza para aproximarse a ella. El positivismo
se opone radicalmente al constructivismo; el empirismo no. Si quiere leer
más sobre los dilemas del empirismo en la tensión entre subjetividad y
objetividad, le recomiendo el libro de Gilles Deleuze, Empirismo y
subjetividad. La filosofía de David Hume, Barcelona: Gedisa, 1977 [1953].

Mediador inter-cultural, La lógica de la investigación etnográfica, p. 111. El


etnógrafo es un mediador intercultural en la medida en que su tarea
consiste en hacer inteligibles las pautas culturales de un grupo social a
miembros que se sitúan en otro u otros grupos sociales. Esta mediación
es, característicamente, aunque no únicamente, la que se da entre los
miembros de la sociedad estudiada y los miembros de la comunidad
científica de referencia del investigador. Por eso, cuando en el proceso
etnográfico nos enfrentamos a la tarea de escribir el texto final, es cuando
se destaca de un modo sobresaliente hasta qué punto escribimos para
una audiencia, mediando así entre el mundo de los nativos y el mundo
de nuestros receptores.
185

Método comparativo, La lógica de la investigación etnográfica, p. 17, p. 29,


[Comparativamente, Comparar, Comparación] [Véase también Estudios
transculturales] Al tomar por objeto de reflexión instituciones y procesos
socioculturales en diversos grupos sociales, el método comparativo es
nuestro modo fundamental de construir generalizaciones. Sin embargo,
no conviene exagerar las posibilidades de generalización que aporta la
comparación transcultural, ni conviene minimizar las posibilidades de
generalización que aporta el estudio minucioso de casos concretos (véase
Trascender el contexto local). En cualquier caso, la generalización es
siempre relativa a un universo acotado de fenómenos. En el Tercer Curso
de este programa de Grado, la asignatura Antropología y Comparación
Cultural le ofrecerá un extenso panorama de problemas asociados a la
comparación en antropología y el método comparativo. Encontrará un
minucioso examen del concepto de comparación en el libro de Aurora
González Echevarría, Etnografía y comparación. La investigación
intercultural en Antropología, Universitat Autònoma de Barcelona:
Publicacions d’Antropologia Cultural, 1990. Una función destacada de la
comparación es también la formación de una sensibilidad hacia las
diferencias socioculturales.

Método etnogenealógico de Rivers, La lógica de la investigación etnográfica, p.


17. El método etnogenealógico o genealógico de Rivers es tenido en la
disciplina como uno de los precedentes fundamentales del trabajo de
campo antropológico, tal y como fue concebido y puesto en práctica
posteriormente por Bronislaw Malinowski. En su investigación,
desarrollada en los primeros años del siglo XX en el Estrecho de Torres,
Rivers se ocupó de trazar las genealogías de parentesco de sus
informantes por medio de entrevistas. Este ejercicio supuso un intento
consciente de realizar un estudio intensivo contando con una
información de primera mano —aunque mediada en ocasiones por un
intérprete nativo—, que se encontraba expuesta a problemas cruciales de
traducción lingüística y cultural. Puede encontrar un resumen de las
contribuciones de Rivers al desarrollo del trabajo de campo antropológico
en el artículo de George W. Stocking, Jr., «La magia del etnógrafo: el
trabajo de campo en la antropología británica desde Tylor a Malinowski»,
en el libro editado por Honorio Velasco, Javier García Castaño y Ángel
Díaz de Rada, Lecturas de antropología para educadores. Madrid: Trotta,
1993. Pp. 43-93.

Método hipotético-deductivo. En la entrada de este glosario Inducción le


he explico en qué consiste la deducción. Inducción y deducción forman
un sistema conceptual en epistemología. El método hipotético-deductivo
es el formato de investigación característico de la producción de
conocimiento por medio de control experimental. Primero, el investigador
formula una hipótesis que enuncia un principio general acerca de la
relación entre determinados observables, o acerca de los atributos de un
observable determinado, en determinadas condiciones. Segundo, deduce
de ese principio general, predictivamente, cómo serán las relaciones o las
186

propiedades en un caso concreto. Tercero, produce el caso haciendo un


experimento. Cuarto, observa los resultados observables del
experimento. Si lo resultados de su experimento no contradicen la
predicción que hizo en el segundo paso, el investigador da por válido el
principio general enunciado en el primer paso; pero si contradicen la
predicción, entonces deberá modificar su hipótesis.

Mito. El estudio de los mitos es un clásico de la Antropología Social y


Cultural, particularmente en la tradición de estudios denominada
«estructuralismo», desarrollada por Claude Lévi-Strauss. Un mito es un
relato de acontecimientos, convencionalmente transmitido (y
relativamente modificado) de generación en generación. Como forma de
discurso verbal, los mitos no suelen interpretarse por su valor de verdad
informativa (y en muchas ocasiones los que los narran tampoco suelen
incorporar esta intención), aunque los investigadores de la tradición
euhemerística creen que todo mito contiene alguna clase de verdad
histórica [véase Mito euhemerístico]. Lo que interesó a Lévi-Strauss en el
análisis de los mitos fue lo que decían acerca del modo en que el ser
humano imagina las relaciones entre los sujetos sociales. Aunque los
textos míticos constituyen en nuestra disciplina corpus reconocibles, es
preciso considerar el mito como un género de producción discursiva con
claras continuidades de forma con otros tipos de relatos ficcionales, como
la épica, la novela o el cine. Si tiene un rato para leer, le recomiendo el
librito de Claude Lévi-Strauss, Mito y significado, Madrid: Alianza, 1987
[1978]. Si dispone de toda una vida, le oriento hacia la lectura de sus
cuatro volúmenes de Mitológicas: I. Lo crudo y lo cocido, México: Fondo de
Cultura Económica, 1968 [1964]; II. De la miel a las cenizas, México:
Fondo de Cultura Económica, 1971 [1966]; III. El origen de las maneras
de mesa, Madrid: Siglo XXI, 1970 [1968]; IV. El hombre desnudo, Madrid:
Siglo XXI, 1976 [1971].

Mito euhemerístico, La lógica de la investigación etnográfica, p. 19. El


euhemerismo consiste en el supuesto de que todo mito aporta alguna
clase de verdad histórica. El historiador de la antropología George W.
Stocking aplica esta etiqueta a la obra publicada por Bronislaw
Malinowski en 1922, Los argonautas del Pacífico Occidental, Barcelona:
Edicions 62, 1973. Esta obra, cuya lectura le recomiendo, es considerada
la carta fundacional del trabajo de campo antropológico, y también de la
etnografía. Stocking entiende que se trata de un mito euhemerístico,
pues, como tal, constituye una relato que eleva a Malinowski a la
categoría de héroe cultural y una pieza única para comprender el
surgimiento histórico del trabajo de campo como práctica. El texto de
Stocking en el que se hace esta consideración es el siguiente: George W.
Stocking, Jr., «La magia del etnógrafo: el trabajo de campo en la
antropología británica desde Tylor a Malinowski», en el libro editado por
Honorio Velasco, Javier García Castaño y Ángel Díaz de Rada, Lecturas
de antropología para educadores. Madrid: Trotta, 1993. Pp. 43-93.
187

Modelo analítico [Modelo]. Un modelo analítico es una hipótesis acerca


de la relación teórica entre categorías analíticas. Los modelos analíticos
no tienen por qué ser causales, aunque también pueden serlo.

Muestra al azar (aleatoria). [Véase también Muestra estratificada,


Muestra teórica]. Algunos procedimientos muestrales se apoyan en la
noción de azar, y por eso se dice que son aleatorios. Su racionalidad se
fundamenta en la teoría matemática de la probabilidad, como podría
hacerlo la racionalidad de un jugador en un casino. Cuando buscamos
producir generalizaciones acerca de un conjunto de casos, un problema
que se presenta frecuentemente es el siguiente: la imposibilidad de
obtener material acerca de todos ellos. Los procedimientos muestrales
son protocolos metodológicos para seleccionar, de entre un conjunto de
casos (población), una selección (muestra) que, de alguna manera, y para
los fines de nuestra investigación, representa a esa población.
Supongamos que queremos saber cómo se distribuye una determinada
pauta ideológica entre las asociaciones de vecinos en un conjunto de
ciudades: por ejemplo, su propensión a ampliar los supuestos en los que
podría ser legal abortar. Puede ser que el número de asociaciones sea tan
grande que nos veamos forzados a escoger una muestra. Supongamos
que, en la definición de nuestras hipótesis, entendemos que todas las
asociaciones de vecinos de esas ciudades son más o menos iguales en
cuanto a los atributos que pueden incidir en sus ideologías acerca del
aborto, es decir, en cuanto a la distribución de ese conocimiento
ideológico; o que hemos operacionalizado la categoría «ideología sobre el
aborto» de tal manera que sólo nos interesa saber, en una primera
aproximación, si las asociaciones estarían dispuestas a apoyar o no un
programa político que trabajase por una ampliación de los supuestos
legales. En este caso, puesto que pensamos que los diferentes casos que
forman la población no presentan diferencias sistemáticas, y dado que
nuestro problema se reduce a un sencillo sondeo del estado de una
opinión, lo más aconsejable y económico puede ser realizar una muestra
aleatoria simple, es decir, seleccionar un conjunto de asociaciones al azar
(por ejemplo asignando a todas las asociaciones de la población un
número, y extrayendo luego los números de una lotería); y trabajar a
continuación sólo sobre los miembros de la muestra, por ejemplo,
aplicando un cuestionario a los presidentes o presidentas de las
asociaciones aleatoriamente seleccionadas. El problema central de
cualquier procedimiento muestral aleatorio es el de la representatividad
muestral, es decir, el problema de determinar hasta qué punto lo que
opinen esas pocas asociaciones que hemos escogido representa lo que
opinan todas las asociaciones. En el ejemplo que le he puesto, este
problema de representatividad se ve complicado además con el siguiente
problema: ¿hasta qué punto lo que opinen los presidentes y presidentas
representa lo que opinan todos los miembros de cada asociación?
Introduzco este nivel de complejidad para que usted se habitúe a
entender estas clases de material empírico partiendo de una pregunta:
¿en el lugar de quién habla un agente cuando habla?. Este segundo
188

problema no tiene solución estadística. Pero el primero, el problema de la


representatividad muestral, sí. Las técnicas de muestreo dan respuesta
al problema de la representatividad muestral a partir de teoremas
desarrollados en la teoría de la probabilidad. En particular establecen las
condiciones óptimas que debe tener una muestra en cuanto a su tamaño
y composición; así como los límites racionales de nuestras inferencias
estadísticas, cuando utilizamos el material empírico procedente de la
muestra para hablar del conjunto de la población. Estos límites vienen
dados por el error muestral, que nos indica la magnitud de la exactitud
de nuestras inferencias. La representatividad de una muestra es, en
consecuencia, siempre relativa a un error muestral. Aunque para este
ejemplo he elegido hablarle de la relación entre una muestra de sujetos
sociales (asociaciones de vecinos) y su población de referencia (el
conjunto de todas las asociaciones de vecinos de un número de
ciudades), los principios formales de la construcción de muestras
estadísticas son completamente independientes de las clases de objetos
que sometamos a investigación. Podemos por ejemplo plantear el mismo
problema de la representatividad muestral en el siguiente caso: para un
determinado cuerpo de textos periodísticos nos proponemos teorizar
acerca de la relación que se establece entre el contenido «las actividades
del presidente del gobierno», y la posición que ocupa el tratamiento de
este contenido en las páginas de los periódicos (página par o impar,
noticia centrada o lateral, superior o inferior, etcétera). Podemos acotar
un universo de periódicos (solamente El País, El Mundo, y ABC, durante
cinco meses), que constituiría la población, y tener solamente en cuenta
una muestra de esa población, escogiendo, por ejemplo, sólo los
ejemplares de los lunes, los miércoles, los viernes y los domingos.

Muestra estratificada. [Véase también Muestra teórica]. Lea primero


Muestra al azar. Una muestra aleatoria simple no se plantea el problema
de la composición, puesto que asume de entrada que todos los sujetos
son homogéneos en cuanto a los atributos relevantes para un problema.
Una muestra aleatoria estratificada se plantea fundamentalmente el pro-
blema de la composición. Estratificar una muestra significa introducir
criterios de diferenciación en estratos. Estos criterios se determinan
analíticamente, en la confección de nuestras hipótesis acerca de la
estructura de la población. Y por tanto son previos al muestreo.
Continuamos con el ejemplo propuesto en “Muestra al azar”, el de las
asociaciones de vecinos. Supongamos que, en relación con nuestro
problema, consideramos relevante el tamaño de la ciudad en la que
radican las asociaciones. Podemos suponer, por ejemplo, que la pauta
ideológica que estamos explorando varía en función de esa variable, de
manera que no sería lógico mezclar a todas las asociaciones sin tenerla
en cuenta. Supongamos que, con arreglo a criterios teóricos,
operacionalizamos la variable de manera que distinguimos tres valores
de una categoría [tamaño de la población]: ciudades de menos de 100000
habitantes, ciudades entre los 100000 y los 250000, y ciudades de más
de 250000. Podemos entonces obtener una muestra de cada uno de estos
189

estratos, que contenga, en cada estrato, un igual número de asociaciones


(esto es un muestreo estratificado simple); o podemos recoger, en cada
estrato, un porcentaje de asociaciones que refleje el porcentaje de asocia-
ciones en cada estrato de la población (muestro estratificado propor-
cional). Estas son algunas estrategias. Hay más.

Muestra teórica. [Véase también Muestra al azar, Muestra estratificada]


A diferencia de las muestras al azar (en las que se incluyen las muestras
estratificadas), las muestras teóricas no se basan en la noción de azar. La
diferencia entre una muestra aleatoria del tipo que sea y una muestra
teórica se reduce a la respuesta que demos a estas dos preguntas: (a)
¿Qué va a representar mi muestra?, y (b) ¿Qué quiero hacer con mi
muestra? Es decir, ¿con qué fin obtengo mi muestra?

(a) Si quiero que mi muestra represente a una población o


universo (recuerde: en estadística una población o universo
es un conjunto de sucesos, no un conjunto de personas) para
(b) contabilizar en qué grado, con qué probabilidad, se
cumple una hipótesis estadística que afecta a esa población,
entonces lo que debo obtener es una muestra estadística, de
algún modo configurada aleatoriamente. Observe que esta
finalidad implica dar una respuesta de tipo “sí” o “no” a una
pregunta invariable. Esta pregunta se mantendrá inalterada
antes y después de obtener la muestra estadística. Sólo nos
interesa saber si el contenido expresado en la pregunta se
cumple (sí) o no se cumple (no).

Por ejemplo, usted quiere saber si es cierto (o mejor dicho,


con qué magnitud de error estadístico es cierto) o no lo es,
que en las familias en cuyo seno ha habido un niño con una
enfermedad crónica grave sucede que se aporta más dinero
de la economía doméstica a causas humanitarias. Ésta es la
pregunta que usted se formula, y esta pregunta no se
modificará ya, sea cual sea el resultado de su indagación.
Para dar respuesta a esta pregunta, es decir para responder
sí o no a esta pregunta, lo más aconsejable es (a)
operacionalizar bien las variables, (b) producir una muestra
aleatoria adecuada, y (c) utilizar la operación matemática
adecuada para poner en relación las variables (en este caso,
por ejemplo, un coeficiente de correlación). Si está bien
construida, su muestra (de familias con y sin niños que
padecen una enfermedad crónica grave, y de sus respectivas
aportaciones, por ejemplo, a ONGs con fines humanitarios)
representará, con los límites estipulados por el error
muestral, el universo o población de sucesos de este tipo:
coincidencia de la condición "tener un hijo con enfermedad
crónica grave en la familia" y la condición de "aportar una
190

cantidad x del conjunto del ingreso doméstico a


organizaciones humanitarias".

Si la operación matemática arroja como resultado que hay


una relación positiva entre ambos fenómenos, usted habrá
concluido. Su pregunta quedará formulada como al principio,
y todo lo que habrá aprendido es que "sí", es decir que, con
el margen de error adosado al cálculo, hay una relación entre
ambos fenómenos.

Si la operación matemática arroja como resultado que hay


una relación nula o negativa entre ambos fenómenos, usted
también habrá concluido. Y su pregunta seguirá teniendo el
mismo contenido que tenía al iniciar la indagación
estadística. Puede que usted fabrique nuevas preguntas para
otras indagaciones estadísticas futuras, pero observe que la
producción de la muestra estadística, en sí misma, es posterior
a la formulación de la pregunta y no la afecta en absoluto en
cuanto a su contenido.

Ahora fíjese en esto:

Si quiero que mi muestra represente (a) un problema, para


(b) entender cuáles son las dimensiones teóricas relevantes
de ese problema, entonces lo que debo obtener es una
muestra teórica, en la que los ejemplares sean seleccionados
intencionadamente, no aleatoriamente, para explorar en ellos
los elementos que constituyen mi problema.

Por ejemplo, usted quiere entender qué elementos se


encierran en el motivo que algunos agentes sociales tienen de
ayudar a otros sirviéndose de la mediación de organizaciones
humanitarias. Usted lo que quiere es indagar en la estructura
de este problema con el objeto de encontrar las dimensiones
válidas del análisis. Usted entonces selecciona
tentativamente (no puede ser de otro modo) un conjunto de
familias que contribuyen a organizaciones de ese tipo. Un
procedimiento habitual sería seleccionar un pequeño
conjunto de familias (el número, para este propósito , no tiene
importancia práctica) que se parecen mucho entre sí en
algunas dimensiones que usted considera inicialmente
relevantes (por ejemplo todas tienen hijos, todas aportan
“mucho”, ninguna tiene miembros en el paro); y, por otra
parte, un conjunto de familias que se parecen muy poco a las
anteriores (por ejemplo familias sin hijos, que aportan “muy
poco”, con algún miembro en paro). Al hablar con las
personas de estas familias, observar sus condiciones de vida,
y llegar a conclusiones acerca de la motivación de sus
191

aportaciones económicas, usted extraerá un conjunto de


características comunes a las familias del primer tipo y un
conjunto de características diferenciales con la familias del
segundo tipo. Esas características son dimensiones del
problema que contribuyen a comprender en qué consiste la
“motivación de ayudar a otros sirviéndose de organizaciones
humanitarias”.

Al hacer esta indagación: (a) usted puede llegar a la


conclusión de que sus primeras categorías (tener hijos, tener
miembros en el paro, etcétera) eran muy poco relevantes, de
manera que realmente no describen adecuadamente el
problema. La muestra teórica habrá contribuido de este modo
a modificar la sustancia del problema de investigación. (b)
Adicionalmente, puede que usted descubra nuevas
dimensiones con las que no contaba en un principio, y que
son cruciales para comprender la formación de ese motivo.
Por ejemplo, usted descubre que es muy común que las
familias que aportan mucho a estas organizaciones tienen o
han tenido algún familiar directo con una enfermedad
crónica grave. Con la muestra teórica, usted no está en
condiciones de afirmar con un nivel de error preciso si esto
sucede o no sucede; pero la muestra teórica le ha ayudado a
descubrir una pista que de otro modo le hubiera sido
imposible descubrir.

En todo caso, ahora no se ha tratado de responder sí o no a


una pregunta; sino de entender qué elementos le son
constitutivos lógicamente (o sea, acerca de qué pregunta esa
pregunta).

Como ve, una muestra aleatoria no se usa para lo mismo que


una muestra teórica. Ambas son representativas, pero
representan diferentes cosas. Ambas pueden servir para
generalizar, dentro de unos márgenes, pero la generalización
que producen es sobre diferentes cosas. Una muestra
aleatoria, por muy bien diseñada que esté, nunca puede
rendir la clase de fruto que rinde la muestra teórica. Y,
recíprocamente, por muy bien armada que esté una muestra
teórica, jamás podrá por sí misma servir de base exclusiva a
un razonamiento estadístico, apoyado sobre una
racionalidad aleatoria.

Mundo de la vida, La lógica de la investigación etnográfica, p. 246. Alfred Schütz


y Thomas Luckmann definen así este concepto, en un libro cuya lectura
le recomiendo: «por mundo de la vida cotidiana debe entenderse ese
ámbito de la realidad que el adulto alerta y normal simplemente
presupone en la actitud de sentido común. Designamos por esta
192

presuposición todo lo que experimentamos como incuestionable; para


nosotros, todo estado de cosas es aproblemático hasta nuevo aviso [...].
En la actitud natural, siempre me encuentro en un mundo que
presupongo y considero evidentemente “real”», Las estructuras del mundo
de la vida, Buenos Aires: Amorrortu, 1977, p. 25.

Mundo de sentido, La lógica de la investigación etnográfica, p. 150. El texto es:


«la forma de vida de los kwakiutl de Blackfish era tal que, en su mundo
de sentido...» Esta categoría dice un poco oscuramente lo que se dice en
este glosario al desarrollar la categoría significativo. Apunta a las
estructuras de interpretación de la realidad de agentes sociales
particulares. Mundo de sentido puede ser entendido también como
mundo de la vida.

Nativos marginales, La lógica de la investigación etnográfica, p. 28. Esta noción


propuesta por Freilich refleja bien la posición del trabajador de campo:
siempre en algún lugar a medio camino entre su sociedad de referencia,
en la que se ha socializado originalmente, y la sociedad de las personas
del campo. Como trabajador de campo, el etnógrafo no ocupa una
posición enteramente externa, pero tampoco ocupa una posición
enteramente interna. Esta condición doble se refleja bien en otro
concepto de nuestra metodología: la «observación participante».

Naturalización de los fenómenos sociales. Un proceso típico de los


fenómenos sociales es su naturalización. Esto quiere decir que los seres
humanos tienden a vivir en un mundo de la vida incuestionado, tenido
por natural. La vida social, sin embargo, no es nunca natural. O sea que
las instituciones humanas son siempre artefactos construidos por seres
humanos de carne y hueso con arreglo a algún régimen de convenciones.
Los fenómenos sociales son construidos, realizados por agentes sociales,
y en consecuencia siempre, aunque a veces con enormes dificultades,
pueden ser renegociados y transformados. La naturalización de la vida
social es un proceso frecuente en las instituciones burocráticas, cuando
tienden a interpretar y a hacer interpretar sus procedimientos y
productos como cosas de la naturaleza [véase Escuela de Frankfurt]. La
tecnocracia consiste precisamente en eso, en imaginar la vida social de
las instituciones burocráticas como un mecanismo automático que
funciona así por la fuerza de las cosas, ignorando en consecuencia los
procesos de negociación interna entre agentes sociales con capacidad
comunicativa. La naturalización de la vida social implica entonces una
ignorancia de los procesos políticos que orientan cualquier resultado
institucional. Al revelar estos procesos cotidianos de negociación, y los
dispositivos de la naturalización, la etnografía de las instituciones
burocráticas es, necesariamente, una empresa crítica.

Negociación (con nuestros informantes, negociación del acceso al campo).


En ciencias sociales utilizamos mucho esta palabra para hablar, en
general, de los procesos prácticos de formación de significado en la
193

comunicación entre agentes sociales. Aunque este concepto incluye


naturalmente la idea de negociación que se da en los ámbitos
especializados de la política o la empresa, lo usamos también para
cualquier situación social, cuando se ponen en juego diferentes puntos
de vista en el espacio público de la cultura. En la metodología de la
etnografía, utilizamos esta palabra con dos sentidos fundamentales. En
primer lugar, para referirnos al proceso general de construcción de
conocimiento etnográfico en el campo, concebimos la etnografía como una
negociación de saberes y puntos de vista en el diálogo entre el etnógrafo
(con sus categorías analíticas, etic) y las personas del campo (con sus
saberes emic). En segundo lugar, para referirnos al proceso por el que el
etnógrafo accede al campo (o a cualquiera de sus zonas sociales),
hablamos de la negociación del acceso al campo. En su versión más
obvia, esta negociación consiste en la solicitud de permisos o en el
planteamiento de las condiciones de la presencia del investigador entre
las personas del campo. La negociación del acceso al campo tiene
dimensiones menos obvias, en las que se cifran las sutilezas cotidianas
de la interacción del investigador con las personas del campo: desde el
aprendizaje de prácticas lingüísticas por parte del investigador, hasta su
adecuada comprensión de las rutinas de la reciprocidad o la hospitalidad
nativa, por poner sólo algunos ejemplos. Esto quiere decir que ningún
permiso oficial o pactado para acceder a un campo garantiza un acceso
empíricamente productivo; mucho menos garantiza un acceso éticamente
responsable.

Neutralidad cognitiva, La lógica de la investigación etnográfica, p. 216. Hay una


idea que comparten el positivismo extremo y el naturalismo extremo: la
idea de que los hechos sociales son como son, independientemente de
quién y de cómo los observe. Este supuesto se denomina neutralidad
cognitiva. Al criticar este supuesto afirmamos que la ciencia social no es
una tarea exclusivamente formalista y aséptica, una reescritura directa
del libro de la realidad; por el contrario, depende crucialmente de las
relaciones sociales concretas que el investigador mantiene con su campo,
en las que se fraguan los puntos de vista desde los que, inevitablemente,
debemos interpretar lo que allí sucede.

Observable empírico, La lógica de la investigación etnográfica, p. 233.


Observable empírico o dato es cualquier resultado de nuestras técnicas
de observación, entrevista o documentación, guiadas de alguna manera
por nuestras categorías analíticas. Merece la pena destacar, cada vez que
se presenta una nueva oportunidad, que los datos no están dados, sino
que son producidos como consecuencia de una actividad reflexiva de
categorización de la realidad, de nuestras lecturas y de nuestras charlas
con los informantes. Aunque usamos la noción «observable», esto no
quiere decir que todos nuestros observables empíricos procedan de la
observación. Sin embargo, al llamar observables a nuestros datos
ponemos el acento en el hecho de que somos nosotros, como inves-
tigadores, quienes, en última instancia, hacemos que nuestros datos
194

sean significativos en relación con alguna clase de presentación teórica.


Aunque el proceso etnográfico exige inter-subjetividad, y un juego
constante con las posiciones etic y emic, somos nosotros los que
finalmente construimos las interpretaciones, desde nuestro punto de
vista etic, en el producto final: el texto etnográfico. Si quiere leer más
acerca del carácter construido y reflexivo de los datos en ciencias sociales
le recomiendo el libro de Pierre Bourdieu, Jean-Claude Chamboredon y
Jean-Claude Passeron, El oficio de sociólogo. Presupuestos
epistemológicos, Madrid: Siglo XXI, 1975.

Observación [Observación sistemática, descriptiva, focalizada, selectiva],


La lógica de la investigación etnográfica, p. 129. Siguiendo a Spradley, Oswald
Werner y G. Mark Schoepfle proponen estas cuatro formas de
observación. La primera categoría incluye a las otras tres. Cualquier
observación es sistemática cuando se propone como una actividad
selectiva, es decir, cuando trabaja sobre alguna clase de guía, de manera
que se orienta hacia unas clases de observables dejando de lado todo lo
demás. A continuación se proponen los otros tres tipos de observación en
un gradiente de sistematicidad o especificidad. La observación descriptiva
es la menos específica y se produce con la intención de recoger todo lo
que llame la atención del etnógrafo. Como señalan Werner y Schoepfle,
este tipo de observación depende enormemente de la ecuación personal
del observador; y, aunque puede arrojar un resultado interesante para
las primeras fases de cualquier trabajo de campo, pronto debe dar lugar
a observaciones más focalizadas. Puesto que es imposible observarlo
todo, la observación descriptiva encubre en general el hecho de que las
categorías de observación se encuentran implícitas. Es una tarea del
etnógrafo dar expresión explícita a sus categorías (teóricas) de
observación, aunque luego las vaya modificando conforme avanza el
trabajo de campo. La observación focalizada implica simplemente la
focalización del observador en algunas clases de observables, a expensas
de otros. La observación selectiva supone un paso más en la
sistematicidad o la especificidad. Werner y Schoepfle escriben: «Mientras
que la observación focalizada se concentra en tipos de actividad, la
observación selectiva se concentra en los atributos de determinados tipos
de actividad», Oswald Werner y G. Mark Schoepfle, Systematic Fieldwork
[Trabajo de campo sistemático], Londres: Sage, 1987, p. 261-262. La
actividad no es la única clase de observable en el que podemos centrar la
atención, por lo que deberíamos redefinir esta idea del siguiente modo: la
observación selectiva se centra en determinados atributos de los
observables. Supongamos que decidimos hacer una observación de lo que
hacen las enfermeras en una jornada de hospital. En una primera aproxi-
mación focalizada podemos clasificar esas actividades, por ejemplo, del
siguiente modo: (a) actividades preparatorias (donde se puede incluir todo
aquello que tiene que ver con la preparación de instrumentos o
medicaciones en la sala de enfermeras), (b) actividades de contacto con
los pacientes (donde se incluye todo lo que hacen en presencia de los
pacientes), (c) actividades para-hospitalarias asociadas al trabajo técnico
195

(donde se incluye todo lo que realizan en contexto laboral, pero fuera del
ambiente del cuidado de los pacientes, como por ejemplo, cursos de
formación), (d) actividades lúdicas (donde se incluye todo lo que hacen en
los momentos de descanso dentro del hospital), etcétera. Las
observaciones desarrolladas con arreglo a esta guía podrían dar como
resultado diferentes clases de atributos en cada especie de actividad. Por
ejemplo, dentro de las actividades preparatorias podríamos descubrir:
(a.1.) actividades preparatorias que se realizan en solitario, (a.2.)
actividades preparatorias que exigen cooperación, (a.3.) actividades
preparatorias de rutina, (a.4.) actividades preparatorias especiales,
etcétera. Se entiende fácilmente que este mismo gradiente de observación
puede ser establecido si nuestro observable son los espacios, o las clases
de sujeto social, o cualquier otro observable relevante para nuestro
estudio.

Observación encubierta. Cuando el investigador oculta los fines de su


presencia en el campo hablamos de observación encubierta. En cualquier
investigación de campo concreta, la comunicación explícita de los fines
de la investigación por parte del etnógrafo reviste un conjunto de
problemas que aconsejan hablar, en todo caso, de un relativo
encubrimiento. Entre esos problemas, el principal es que normalmente
el propio etnógrafo no es totalmente conocedor de la finalidad analítica
de su proceso de investigación hasta haber construido su texto final.
Cualquier etnografía bien hecha implica la construcción y progresiva
depuración de las categorías de análisis, a lo largo de la experiencia
etnográfica. Este relativo encubrimiento está saturado de dilemas éticos
muy difíciles de resolver. Sin embargo, el relativo encubrimiento en
cualquier proceso etnográfico no es razón para justificar una
investigación intencionadamente planteada de forma encubierta. El
equipo docente de esta asignatura propone de forma declarada que un
planteamiento intencionadamente encubierto es éticamente reprobable,
y que el etnógrafo debe esforzarse por establecer las relaciones con todas
las personas del campo comunicándoles las intenciones de su
investigación del modo más claro y explícito posible.

Operacionalizar [Operacionalización], La lógica de la investigación etnográfica,


p. 233. Operacionalizar es poner en un lenguaje de observables
empíricos nuestras categorías analíticas; y, generalmente, implica
también asociar esos observables a alguna técnica de producción de
material empírico. En rigor, el trabajo de operacionalización en etnografía
comienza una vez dispuesta una primera versión de nuestra guía de
campo. En la guía de campo hemos señalado los objetos en los que
centraremos nuestra atención, y esos objetos son la primera versión de
nuestras categorías analíticas. Imaginemos que, en una guía para
investigar las relaciones sociales que se producen en una fábrica, hemos
escrito «relaciones de poder» como una de nuestras entradas, es decir
como uno de los objetos a los que vamos a prestar atención. Este objeto
es una categoría analítica en la medida en que, implícita o explícitamente,
196

presume que hay otras clases de relaciones que no son de poder,


clasificando así la realidad; y en la medida en que permite agrupar
muchos tipos de relaciones concretas que se dan entre una diversidad de
agentes sociales bajo un mismo rótulo, relativamente abstracto. De
hecho, esta segunda propiedad hará posible comparar las clases de
hechos que consideraremos «relaciones de poder» en esa fábrica con las
mismas clases de hechos en cualquier otro lugar. Sin embargo, para
poder trabajar con esta categoría será necesario operacionalizarla,
traducirla en un lenguaje de observables. Podemos así considerar
relaciones de poder todas aquellas relaciones que se dan en un contexto
de actividades vigiladas; y además todas aquéllas en las que el agente
pone en práctica actividades que dependen de una decisión tomada por
otro u otros agentes; y además, todas aquéllas en las que se implica un
trabajo que dará un beneficio para otras personas diferentes del
trabajador; y así sucesivamente. Cada una de estas traducciones en
observables implica que seremos capaces de observar y entrevistar a las
personas, o de documentarnos, sobre las clases concretas de actividad
en las que desglosamos nuestro concepto «relación de poder» en la
fábrica. El siguiente paso es especificar, para cada uno de estos
observables, cómo, es decir, por medio de qué técnica, produciremos
datos significativos: ¿haremos una observación en el lugar para ver
durante cuánto tiempo y durante qué tiempos los trabajadores están bajo
vigilancia?, ¿haremos un grupo de discusión con los empleados (y/o con
los jefes) para que hablen acerca de la vigilancia? En suma, ¿qué es lo
que haremos para dar cuerpo empírico a nuestras categorías analíticas?

Organización de la experiencia. La organización de la experiencia es un


aspecto fundamental del análisis del discurso verbal. Por ejemplo, ésa es
una dimensión de análisis que debe ser tenida siempre en cuenta en las
historias de vida. Cualquier historia de vida puede ser contemplada como
una estrategia de organización de la experiencia de una persona.
Organizar la experiencia, en un discurso verbal, quiere decir dar forma
convencional al relato de los acontecimientos. Al contar nuestra vida
podemos considerar que los eventos se ordenan en un tempo lineal, o
cíclico, o caótico; podemos destacar unos eventos como más
determinantes que otros, los que quedan fuera de nuestro particular
relato heroico; podemos destacar unos temas y minimizar otros; y
también ordenar las experiencias de manera que nuestra vida parezca
coherente, y que unas situaciones se han seguido de las otras gracias a
nuestro control personal. Todas estas estrategias de presentación de
nuestra vida son puestas de relieve en un análisis del discurso, cuando
no sólo nos interesa si lo que el informante cuenta es verdad, sino la
verdad contenida en la forma de contarlo y en la situación que crea para
hacerlo.

Orientación durkheimiana [Durkheim], La lógica de la investigación etnográfica,


p. 21. Es decir, orientación que sigue la estela de Émile Durkheim, un
autor fundamental situado en los orígenes tanto de la Antropología Social
197

y Cultural como de la Sociología moderna. Aparte de su famosa propuesta


de considerar los hechos sociales como cosas, que ha llevado a algunos
críticos a considerarle un abanderado del positivismo; la aportación
fundamental de Durkheim a la reflexión antropológica fue la
consideración de que las formas ideológicas y simbólicas producidas por
los seres humanos no son sino productos de la estructura de sus
relaciones sociales. Le recomiendo tres obras de Durkheim, si quiere leer
más: Las reglas del método sociológico, Madrid: Morata, 1982 [1895]; El
suicidio, Madrid: Akal, 1992 [1897]; y Las formas elementales de la vida
religiosa, Madrid: Akal, 1982 [1912].

Paradigma. Este concepto fue introducido por Thomas S. Kuhn en su


obra La estructura de las revoluciones científicas. Madrid, 1981 [1962]. El
concepto hace referencia al conjunto de ideas que una comunidad
científica comparte acerca de (a) las clases de procedimientos
metodológicos que resultan válidos para producir observables empíricos,
(b) las clases de estructuras de saber que dan cuenta de esos observables
(teorías e hipótesis), y (c) las clases de observables empíricos que deben
ser tenidos en cuenta a la hora de dar por válidas o refutar las hipótesis
y las teorías. Un paradigma es, en este sentido, un armazón ideológico.
La contribución de Kuhn consistió en mostrar que los científicos, en sus
comunidades particulares, trabajan a veces ignorando determinados
materiales empíricos, cuando éstos amenazan la integridad de sus
paradigmas; y, por otra parte, que las transformaciones en el
conocimiento científico suelen tener la forma de una revolución, en la
medida en que lo que cambia es el conjunto de principios integrados que
aporta el paradigma en su totalidad. La postdata a su libro, escrita en
1969, se dedica íntegramente a discutir la noción de paradigma.

Paradigmas evolucionistas y difusionistas, La lógica de la investigación


etnográfica, p. 17. Las historias de la Antropología Social y Cultural
destacan siempre, entre las corrientes en las que se asienta el
surgimiento de la disciplina, el evolucionismo y el difusionismo. Ambos
paradigmas cobraron cuerpo al hilo del surgimiento de la antropología
moderna, entre la segunda mitad del siglo XIX y las primeras décadas del
XX. No es infrecuente presentar estas dos corrientes como opuestas,
aunque debe reconocerse que los autores asociados a una y otra
compartían muchos supuestos comunes. La idea general del
evolucionismo es que las formas sociales y culturales deben ser
entendidas en progresión temporal, de manera que su secuencia sigue
en general la pauta de una progresiva adaptación al medio ambiente.
Sobre esta base, las formas sociales y culturales podrían ser rastreadas
como lo son las especies biológicas, por su capacidad para dar respuesta
a los problemas planteados por la adaptación. El énfasis se pone en el
cambio desde unas formas a otras en una progresión temporal relativa-
mente lineal. El difusionismo, por su parte, subraya que las formas
sociales y culturales de los grupos humanos deben ser más bien
entendidas como resultado de préstamos culturales entre grupos sociales
198

de áreas geográficas contiguas. Evolucionismo y difusionismo contrastan


por su diferente concepción del tiempo, y por la clase de aproximaciones
que proponen al jugar con el tiempo. El tiempo del evolucionismo toma
como sujeto a la especie humana en su conjunto y se aproxima a ella
desde la idea de un cambio general regido por el principio universal de la
adaptación; el tiempo del difusionismo toma como sujeto a los grupos
humanos particulares, acotados en sus respectivas áreas geográficas, y
se aproxima a ellos desde la idea de un cambio local producido por
contacto cultural. En el extremo, el evolucionismo predica la existencia
de leyes universales de cambio sociocultural; en el extremo, el
difusionismo predica la imposibilidad de enunciar leyes generales, pues
cada situación de contacto cultural se produce como un hecho histórico
concreto. Ambos paradigmas pueden contemplarse conjuntamente como
la puesta en juego del principio fundamental de la empresa antropoló-
gica: hablar de la unidad de nuestra especie y de la diversidad de sus
realizaciones culturales concretas. Y en ambos se contienen importantes
problemas de interpretación: en el evolucionismo, y tanto más cuanto
éste trabaja con la idea de una evolución unilineal, la noción de cambio
evolutivo puede complicarse con la idea moral de progreso; en el
difusionismo, la noción de área cultural puede dar como resultado una
visión excesivamente estática y autocontenida de las formas sociales y
culturales, así como alentar un ingenuo determinismo geográfico. Para
una documentación de ambas aproximaciones, relatada desde el punto
de vista de un popular defensor del evolucionismo, puede consultar el
texto de Marvin Harris, El desarrollo de la teoría antropológica, Madrid:
Siglo XXI, 1983 [1969].

Patronazgo, La lógica de la investigación etnográfica, p. 190. En la página


siguiente del texto que está leyendo (página 191) encontrará una
definición suficiente de esta categoría.

Pauta, [Pattern], La lógica de la investigación etnográfica, p. 36. Pautado]. La


noción de pattern (pauta), como elemento constituyente de toda forma de
cultura, fue puesta en circulación en Estados Unidos en la primera mitad
del siglo XX, particularmente por los discípulos de Franz Boas. Este
concepto está muy próximo al concepto estético de estilo, y, como dice el
texto que usted está leyendo, ayuda a «resaltar características
transversales a las diversas manifestaciones de la vida social». Un grupo
social determinado pondrá en juego estilos, pautas de producción de
comportamiento (que se reflejarán también en los productos materiales
de ese comportamiento), generando así un mundo reconocible y
distintivo. En su libro El hombre y sus obras. La ciencia de la antropología
cultural, México: Fondo de cultura económica, 1952 [1948], Melville J.
Herskovits ofreció la siguiente definición: «El primer significado de pauta
es la “forma” que toman característicamente las instituciones de una
cultura, como cuando decimos que es una pauta de nuestra cultura que
las ventanas de las iglesias sean de vidrios coloreados más bien que de
vidrios sin color. El segundo significado es psicológico, como cuando
199

decimos que la pauta de la conducta de las iglesias exige hablar en voz


baja. Esta dual significación del concepto “pauta” es la que nos permite
emplearlo de modo que podemos movernos hacia delante y hacia atrás,
entre el examen de los aspectos objetivos, estructurales de la cultura, y
el estudio de sus valores psicológicos» (p. 223).

Pensamiento divergente y convergente. Pensamiento convergente designa


al pensamiento que es normal, en términos estadísticos, es decir, el que
produce ideas que son comunes para un gran número de agentes. El
pensamiento divergente es el pensamiento cuyos resultados (y tal vez
procesos) se separan relativamente del pensamiento normal.
«Pensamiento divergente» es un modo común de designar técnicamente,
en Psicología, al pensamiento creativo.

Positivismo [Positivismo lógico]. Los supuestos centrales del positivismo,


desarrollados a partir de la formulación de Auguste Comte, son (a) la
creencia de que el único modo válido de acceso a la realidad es la ciencia
positiva, (b) la creencia de que la ciencia positiva debe centrarse en la
observación de los hechos que suceden en la realidad, (c) la creencia de
que los hechos son como son (o si no, no son hechos),
independientemente de quién los observe y de cómo sean observados.
Estos supuestos anidan en la relación entre pensamiento y realidad, pues
ésta es la relación que da cuerpo al concepto positivista de verdad. El
positivismo lógico o neopositivismo, desarrollado en los años veinte del
siglo XX, desplaza la problemática de la verdad a la relación entre el
lenguaje y los observables empíricos, que en el límite son tomados
también como hechos de lenguaje. Los observables empíricos, o datos,
son tomados como hechos de lenguaje porque el científico sólo puede
pensar sobre ellos cuando han sido traducidos, con precisión, en
proposiciones observacionales. La condición de validez de todo
razonamiento científico viene dada, por tanto, por la capacidad
argumentativa de la teoría, entendida en los estrictos cánones de las
relaciones lógicas entre proposiciones teóricas y proposiciones
observacionales. En su búsqueda de la precisión, el positivismo lógico
trabaja con el supuesto de que el único lenguaje válido para la ciencia es
el lenguaje construido bajo las reglas de la lógica matemática. De todos
modos, el problema de la relación entre las proposiciones observables y
la realidad externa al lenguaje siguió siendo un problema central del
positivismo lógico, puesto que los procedimientos de obtención de datos
adecuados para dar la razón a la teoría (verificación) o quitársela
(falsación) fueron sometidos igualmente a reflexión. Podrá encontrar una
extensión concisa del concepto de positivismo lógico en el Diccionario de
sociología, editado por Salvador Giner, Emilio Lamo de Espinosa y
Cristóbal Torres. (Madrid: Alianza, 1998), bajo la denominación
«Neopositivismo». Allí encontrará también dos referencias fundamentales:
Ayer, A.J. (comp.) El positivismo lógico, Madrid: Fondo de Cultura
Económica, 1978; y Kolakowski, L. La filosofía positivista, Madrid:
Cátedra, 1981. En cuanto al positivismo de Comte, encontrará una
200

exposición breve en Auguste Compte, Discurso sobre el espíritu positivo,


Madrid: Sarpe, 1984 [1844].

Práctica, La lógica de la investigación etnográfica, p. 127. La etnografía se inte-


rroga por las prácticas sociales. La definición de práctica es tan simple
en términos intuitivos como compleja en términos teóricos. En términos
intuitivos, la práctica es, simplemente, lo que las personas hacen. Y
debemos prestar especial atención, como parte de este enunciado, a lo
que las personas dicen, pues hablar es también una forma de hacer. En
este sentido, el material empírico de la entrevista y de la observación es
indistinguible. Es tradicional oponer la práctica a la teoría, y cuando
jugamos con esta oposición no nos falta razón. En general, la teoría busca
ser sistemática y coherente y, lo que es más importante, busca ser válida
para un conjunto general de situaciones posibles. La práctica sin
embargo es sólo parcialmente sistemática y coherente, y su sentido viene
conferido por la validez local, para una situación concreta y en curso.
Cualquier práctica concreta se desvía de alguna manera de las categorías
que la representan de forma teórica. La relación entre la teoría y la
práctica es muy compleja. Por ejemplo, piense en cualquier actividad
práctica: en la confección de un zapato entran a jugar una serie de
relaciones de fuerzas y masas, que podrían ser descritas, como haría un
ingeniero, en el lenguaje teórico de la física; pero el zapatero de la esquina
hace zapatos, o los repara, sin poner en juego ese conocimiento reflexivo,
aunque no por eso el zapatero carece de reflexividad práctica sobre las
acciones que pone en juego. La práctica es un concepto fundamental en
ciencias sociales, cuando se busca un conocimiento aplicado. Las
planificaciones ministeriales para incidir, por ejemplo, en el consumo de
alcohol de los ciudadanos pueden responder a modelos aparentemente
coherentes y sistemáticos en términos teóricos, pero los comportamientos
prácticos reales pueden incorporar dimensiones de complejidad que
estamos obligados a conocer y reconocer. Hace algunas décadas, diversos
autores han planteado con insistencia la necesidad de desarrollar una
teoría de la práctica. Debido a su interés en el examen de la acción
concreta en la vida cotidiana, la etnografía juega un papel crucial en estos
desarrollos. Le voy a proponer cuatro textos, por si quiere usted leer más:
Claude Lévi-Strauss, El pensamiento salvaje, México: Fondo de Cultura
Económica, 1964. Anthony Giddens, La constitución de la sociedad.
Esbozo de la teoría de la estructuración, Madrid: Alianza. Pierre Bourdieu,
El sentido práctico, Madrid: Taurus, 1991 [1980]. Para una visión
comprensiva y crítica de las teorías de la práctica: Stephen Turner, The
Social Theory of Practices. Tradition, Tacit Knowledge and Presuppositions
[La teoría social de las prácticas. Tradición, conocimiento tácito y
presuposiciones], Cambridge: Polity Press, 1994.

Predecibilidad [Predecir, Predictivo, Predictivamente], La lógica de la


investigación etnográfica, p. 242. [Lea primero Control experimental] [Véase
también Verificación, Replicabilidad]. Junto con la replicabilidad, la
predecibilidad es una condición fundamental del método experimental.
201

Este concepto indica que las variables de un experimento deben estar


claramente operacionalizadas y que la hipótesis experimental debe estar
claramente definida en los términos de sus variables, de manera que sea
posible predecir lo resultados que arrojará una situación experimental
determinada al aplicar los valores de la variable independiente a la
función teórica definida tras la realización de un número de ensayos
experimentales. La condición de predecibilidad está estrechamente
relacionada con el concepto de falsación: falsar una hipótesis es someter
a prueba, con nuevos ensayos experimentales, las predicciones que
arroja en cuanto a valores de la variable dependiente. Generalmente,
damos por sentado que la verdadera ciencia sólo se desarrolla bajo esta
noción dura de predecibilidad. Pero es preciso advertir que esta idea dura
de predecibilidad no contiene de ninguna manera dos supuestos muy
comunes en la popularización de la idea de “ciencia”. En primer lugar, la
predecibilidad es una condición formal del lenguaje en el que se expresa
el científico. Todo lo que implica es que el científico debe expresarse de
manera que sus visiones del mundo (sus hipótesis y teorías) predigan de
manera clara estados de ese mundo en función de otros determinados
estados. El que el científico acierte o no acierte con su predicción es aquí
irrelevante: Una vez formulado con precisión un conjunto de relaciones
entre estados de cosas, el científico construye conocimiento tanto si
acierta en su predicción (mostrando así que, mientras no se muestre lo
contrario, la relación que ha estipulado es válida) como si falla en su
predicción (entendiendo a partir de ese punto que deberá buscar otras
relaciones o incorporar otros estados del mundo en su modelo). En este
sentido, cualquier científico es un buscador de conocimiento, no
precisamente un adivino. En segundo lugar, la predecibilidad, en sus
versiones más exigentes en las ciencias empíricas, se expresa
generalmente en enunciados probabilísticos, de entre los cuales, el
enunciado determinista en que consiste el acierto completo en la
predicción no es sino un caso particular —aquél en el que la probabilidad
de ocurrencia de la relación predicada entre estados del mundo es 1 (o
sea, del 100%). En general, y dentro de la estricta lógica del control
experimental, cuanto más complejo es el fenómeno en cuestión, en los
términos de la multitud de variables implicadas, de su diversidad, y de
sus relaciones recíprocas, tanto más imprescindible es trabajar con una
lógica probabilística en la enunciación de las predicciones. Es decir, los
científicos no son adivinos de lo seguro, sino buscadores de lo probable.
Los grados en los que es posible afirmar de una práctica de construcción
de conocimiento que es científica son entonces muy variados, bajo un
conjunto de condiciones generales: un científico ha de expresar su saber
de la manera más precisa posible, por medio de conceptos y relaciones
entre conceptos claramente identificables, reconociendo hasta donde le
sea posible los límites de su saber expresado de ese modo, y aportando a
los demás cuanta información precisa le sea posible aportar para someter
su saber a falsación. Naturalmente, existen versiones de la palabra
ciencia que, fuera del ámbito del estricto control experimental, pueden
satisfacer todas o algunas de estas condiciones de un modo aproximativo.
202

E igualmente existen versiones de la palabra ciencia aún más generales,


que no debemos desechar, en las que todo lo que se exige es que el saber
en cuestión, no necesariamente empírico, sea susceptible de
contrastación y crítica pública.

Predicado universal. Un predicado universal es aquél que enuncia


relaciones entre observables que se cumplen siempre, en unas
condiciones dadas. Un predicado universal bien construido debe aportar
tres clases de información: (a) cómo se relacionan los observables, es
decir, que ley o principio universal los relaciona, (b) qué clases de
observables son exactamente los que se relacionan, y (c) en qué
condiciones se cumple la ley o principio universal. Vemos por tanto que
un predicado universal está siempre acotado por un problema (al definir
las clases de observables pertinentes) y por un conjunto de condiciones
limitantes. Un predicado probabilístico es aquél que enuncia relaciones
entre observables que se cumplen con un grado de probabilidad, en unas
condiciones dadas. Los puntos (a), (b) y (c) son también pertinentes en
este caso (cambiando «universal» por «probabilístico»). Además, habría
que añadir la exigencia: (d) cuál es la magnitud del error asociado al
predicado probabilístico.

Procedimientos intrusivos, La lógica de la investigación etnográfica, p. 115. Un


procedimiento de obtención de material empírico es tanto más intrusivo
cuanto más altera las condiciones habituales de la interacción de los
agentes sociales. Dialogar con los informantes en un bar es relativamente
poco intrusivo, pues al hacerlo es el etnógrafo el que se desplaza a las
condiciones habituales de la práctica social de los agentes. Sacar en el
bar un cassette para grabar lo que dicen los informantes es relativamente
más intrusivo, en la medida en que los informantes no están habituados
a este tipo de práctica. Aplicar un cuestionario cerrado de preguntas en
un supermercado es relativamente intrusivo, pues implica una ruptura
de las rutinas de acción de los agentes; pero es relativamente más
intrusivo solicitar a los compradores de un supermercado que se
desplacen a tu oficina para aplicarles el cuestionario.

Procedimientos muestrales, La lógica de la investigación etnográfica, p. 102


[Selección muestral, p. 112]. [Véase Muestra al azar, Muestra
estratificada, Muestra teórica]. Incluyo esta entrada para llamar la
atención sobre lo siguiente: en etnografía podemos (y muy a menudo
debemos) usar procedimientos muestrales aleatorios para obtener
nuestro material empírico, allí donde nuestros argumentos exijan una
justificación estadística. Contra lo que se supone muy a menudo, la
etnografía no es un método cualitativo por oposición a los métodos
cuantitativos, porque en ella pueden integrarse sin ninguna dificultad los
procedimientos muestrales aleatorios. Por otra parte, la construcción de
muestras teóricas es común en etnografía. Sea como sea, hay que
recordar siempre que cualquier material empírico de una investigación
(social o no) es una muestra. El material empírico siempre es una parte,
203

registrada, del conjunto de procesos del mundo. Por ello es necesario ser
muy consciente de la clase de relación que una investigación establece
entre esa muestra de registro empírico y los procesos del mundo que,
pretendidamente, le sirven de referencia externa. Dado el carácter
heurístico y abductivo de la etnografía, esa relación a menudo no es clara:
el investigador va dando forma al problema y a sus categorías de análisis
precisamente en el proceso de la investigación, de manera que, hasta no
haber creado un cuerpo de categorías estabilizado para etiquetar su
material empírico, el investigador no sabe con total precisión de qué
hablan sus datos. es decir, no sabe con total precisión qué procesos del
mundo están siendo tematizados al exponer sus datos y las relaciones
teóricas entre ellos. Pero esta condición indeterminada del conocimiento
etnográfico, durante el proceso de su producción, no puede ser una
coartada para ignorar los siguientes principios: (1) el material empírico
es una muestra parcial de procesos del mundo, por lo que habrá que
reflexionar hasta donde sea posible, sobre la construcción de esa muestra
y sobre las pretensiones de representación y generalización implicadas
en su uso; (2) la finalidad de la investigación es producir conocimiento,
de manera que ese conocimiento ha de ser susceptible de una discusión
pública acerca de la validez de esa investigación (como texto) en cuanto
a su aptitud para representar procesos del mundo. Por ello, el
investigador ha de hacer lo posible por explicitar los procedimientos
muestrales de su investigación y por establecer los límites de sus
pretensiones de generalización, tanto si se trata de muestra aleatorias
como si se trata de muestras teóricas.

Proceso de socialización, La lógica de la investigación etnográfica, p. 26.


[Socialización, Socializado]. En el texto se propone este proceso como un
modelo posible para comprender en qué consiste el trabajo de campo
antropológico. El trabajador de campo es como el aprendiz que aprende
las reglas del grupo social que estudia y en el que se encuentra presente.
Hay una dimensión más de la noción de socialización, que cabría
considerar en este modelo. No sólo se trata de un aprendizaje, sino
también de un proceso práctico de construcción de relaciones sociales
con las personas del campo. Ambas versiones del concepto de
socialización tienen un alcance más general, para referirse a cualquier
forma de establecimiento y formación de vínculos entre los agentes
sociales (y no sólo entre el etnógrafo y las personas del campo), y al
aprendizaje de las reglas implicadas en la formación de esos vínculos.

Profecía autocumplida, La lógica de la investigación etnográfica, p. 194. Cuando


las personas, con su acción, terminan provocando las consecuencias que
temen provocar de antemano, hablamos de profecía autocumplida. Como
esquema de acción, la profecía autocumplida implica una relación entre
cómo los agentes interpretan el mundo y cómo lo llevan a la práctica. El
supuesto es que los agentes pueden llegar a reproducir, por medio de sus
propias acciones, el mundo al que se creen destinados. Cuando un chaval
de Burgherside interpreta que está abocado a no pasar del aprobado en
204

la escuela, acaba pensando que quedarse en el aprobado es lo normal, y


la consecuencia es que termina sacando solamente aprobados. La
profecía autocumplida es una versión secular de la noción religiosa de
predestinación: uno hace aquello para lo que está capacitado según la
gracia divina. De este modo, los resultados del proceso social acaban
siendo erróneamente interpretados según una explicación del tipo «por la
naturaleza de las cosas», o, mejor dicho, de los individuos. Si lo chavales
de Burgherside sacan sólo aprobados es porque, como individuos, se
creen incapacitados para obtener mejores notas (por ejemplo, porque les
falta «inteligencia»). Encontrará una extensión documentada de esta
noción en el Diccionario de sociología, editado por Salvador Giner, Emilio
Lamo de Espinosa y Cristóbal Torres. (Madrid: Alianza, 1998), bajo la
denominación más incluyente de «Predicción reflexiva».

Prueba sociométrica, La lógica de la investigación etnográfica, p. 162. Una


prueba sociométrica es un cuestionario que toma por objeto a los
miembros de un grupo social, y les interroga por las relaciones que
mantienen entre sí, según algún criterio de asociación. La representación
gráfica de esas relaciones se denomina «sociograma». Por ejemplo, puede
interesarnos saber cuál es el sociograma de un grupo de trabajadores que
comparten servicio en un hospital. Lo normal es pedirles que pongan por
escrito con quién se relacionan según algún criterio: con quiénes se reú-
nen para comer, con qué compañeros de servicio se ven durante los fines
de semana (para hacer diversas actividades); con quiénes, dentro del
servicio, desarrollan determinadas actividades laborales, etc. El
resultado de aplicar un cuestionario sociométrico a todos los miembros
del servicio es una red social de relaciones con arreglo a cada uno de esos
criterios significativos. Los datos de esta red pueden ser computados por
medio de fórmulas matemáticas que nos permiten determinar la
estructura sociométrica, detectar liderazgo, etcétera. Las pruebas
sociométricas forman parte normal de los protocolos de evaluación de las
relaciones sociales en el aula, pero, como he señalado, pueden aplicarse
en cualquier otro tipo de unidad social. Igualmente, es característico de
las pruebas sociométricas distinguir entre las relaciones reales y las
relaciones deseadas y no deseadas en relación con los diferentes criterios
de asociación.

Realidad, La lógica de la investigación etnográfica, p. 220. Cualquier referencia


a la realidad en ciencias sociales debe partir de la premisa de que la
realidad social es relativa a alguna clase de agente social (es, por tanto,
significativa); y está socioculturalmente construida. Nuestra aprehensión
de la realidad, como investigadores, está mediada por la comprensión del
trabajo de construcción que ponen en práctica los agentes sociales, así
como por la reconstrucción que nosotros ponemos en juego con nuestras
técnicas de producción y análisis de material empírico. A diferencia de lo
que sucede cuando nos comportamos fuera de nuestro horario de trabajo
como investigadores, la realidad no puede ser para nosotros una cuestión
de sentido común. (Véase también Extrañamiento).
205

Red social. El concepto de red social hace referencia a una estructura de


asociación entre agentes que cobra la forma de una retícula o red, de
manera que no todos los agentes están relacionados con todos en todos
los aspectos. Aunque, definida de este modo, la estructura reticular
puede encontrarse en cualquier forma de agrupación humana (pues los
criterios de la vinculación social, como vemos bajo la entrada prueba
sociométrica, son en general sectoriales), es característico oponer el
concepto de «red» al concepto de «grupo», implicando con ello que los
grupos son estructuras de asociación de todos con todos. Estas
definiciones sustantivas son poco interesantes. Lo que interesa del
concepto de red social es que describe muy bien la formación de
vinculaciones con arreglo a criterios específicos de asociación, y que esta
descripción es especialmente fructífera cuando los agentes desarrollan
su actividad en múltiples esferas de asociación simultánea: redes de
amistad, redes de ocio, redes laborales, etcétera. Por esta razón el
concepto de red es especialmente pertinente para el examen de las
estructuras de vinculación social en sociedades contemporáneas. El
concepto de red social puede interesar a un análisis morfológico de estas
estructuras de vinculación; pero su potencial es enorme por otros
motivos. En primer lugar, porque pone el énfasis sobre la dimensión
relacional de los agentes sociales, convirtiendo a la relación y no al sujeto
en la unidad básica de análisis. Esto quiere decir que la noción de red
incorpora, por decirlo así, el interés holístico. En segundo lugar, porque
el concepto de red advierte sobre la condición heterogénea de los espacios
sociales: al jugar con criterios de asociación que vinculan entre sí a unos
agentes, pero no a otros, trabaja en la dirección de evitar las imágenes
homogeneizas del cuerpo social, subrayando de este modo el carácter
negociado de la vida social. En tercer lugar, porque el concepto de red
social invita a la operacionalización, en la medida en que se fundamenta
en la aclaración teórica de los criterios de la vinculación. Además, el
análisis de redes y la topología pueden convertirse en herramientas
poderosas de operacionalización matemática, muy fructíferas en
términos teóricos. Elizabeth Bott escribió un libro seminal sobre la
utilización del concepto de red social en antropología, Familia y red social,
Madrid: Taurus, 1990 [1975]. El capítulo 6 del libro de Narciso Pizarro,
Tratado de metodología de las ciencias sociales, Madrid: Siglo XXI, 1998,
que lleva por título «Topología y dinámica de las estructuras sociales», es
una excelente introducción crítica al estudio de redes. También
encontrará una interesante compilación de textos sobre el asunto en el
número 33 (año 2000) de la revista Política y Sociedad, editada por la
Universidad Complutense de Madrid, que lleva por título monográfico
Análisis de redes sociales.

Redistribución, La lógica de la investigación etnográfica, p. 142. [Redistributivo].


En el texto se dice: «Los miembros de esa sociedad, organizados según
una pauta económica redistributiva...» La redistribución es una forma de
integración económica que implica la organización de un centro donde
206

confluyen los bienes aportados por los individuos o los grupos, para ser
después distribuidos con arreglo a algún principio político de reparto.
Esta forma de integración económica era la pauta tradicional de
circulación de los bienes entre los indios kwakiutl asentados en la
comunidad estudiada por Harry Wolcott. También es redistributivo el
sistema de circulación de dinero de un régimen fiscal, en el que el Estado
se define como centro recaudador al que fluyen los impuestos y del que
luego parten las inversiones, subvenciones, etcétera, con arreglo a una
ley presupuestaria.

Relación causal, concurrencial, simbólica, La lógica de la investigación


etnográfica, p. 235. Este pasaje del texto insiste en una idea que está muy
presente en La lógica de la investigación etnográfica: con ser importantes
en la reflexión científica, las relaciones causales no son las únicas clases
de relaciones entre observables. De hecho, en ciencias sociales hay otras
clases de relaciones tan cruciales como las relaciones causales, y quizás
más cruciales. Por ejemplo, hay hechos muy sustantivos en la vida social
que se asocian por una mera relación de concurrencia: la relación entre
significante y significado en el signo lingüístico es una relación de
concurrencia, no de causalidad; y no puede ser explicada en términos de
causalidad [ver también Significado, Código, Convención]. Con todo, la
relación entre significante y significado en el signo lingüístico es una
relación que tiende a ser transparente, en la medida en que el signo
lingüístico suele implicar una representación con un limitado número de
significados (como en las definiciones de las palabras en los diccionarios).
Los agentes sociales procesan también símbolos; de manera que también
se dan, entre los hechos sociales, relaciones simbólicas. Los símbolos (por
ejemplo, los símbolos rituales como la cruz de la Iglesia Católica) se
parecen a los signos lingüísticos en el supuesto de que hay una
asociación concurrente entre un significante (un pedazo de madera,
metal, etcétera, en forma de cruz) y algún significado (el martirio de
Cristo, la idea de Salvación, etcétera). Sin embargo, este supuesto se
desvanece rápidamente cuando comprobamos que la cadena de
significados asociada a los símbolos rituales es prácticamente infinita. Si
el signo lingüístico tiende a cerrar significado, parece que el símbolo
tiende a abrirlo. Sea como sea, signo y símbolo ritual implican, desde esta
perspectiva, procesos de significación (y de relación entre hechos) muy
diferentes. Si quiere leer más sobre la forma de significar de los símbolos
rituales le recomiendo el libro de Victor Turner, La selva de los símbolos.
Aspectos del ritual ndembu, Madrid: Siglo XXI, 1980 [1967]; y desde luego
el libro de Dan Sperber, El simbolismo en general, Barcelona: Promoción
cultural, 1978.

Relativismo. De forma general, en nuestra disciplina el concepto de


relativismo se asienta en el concepto, más básico, de diversidad de las
formas culturales. Esta versión general del concepto de relativismo nos
lleva a afirmar, sobre bases empíricas, que los modos de saber teórico,
factual y moral de los agentes sociales son diversos, en función de sus
207

convenciones de socialización (incluidas las convenciones lingüísticas).


Así, a través del relativismo cultural afirmamos que cualquier acción
humana es relativa a un contexto social. Es decir, que ninguna acción
humana puede ser extraída de su contexto, a riesgo de perder de vista su
sentido. Visto así, el relativismo cultural es una pieza clave de la
metodología antropológica y puede ser redefinido como relativismo
metodológico. Esto quiere decir que se trata de un precepto del
procedimiento etnográfico. Podría resumirse así: a los efectos del registro
de información en cualquier campo debemos suponer que cualquier ser
humano situado en el contexto biográfico y sociocultural en que se
encuentra ése que estoy investigando, haría lo mismo que él hace. Puede
adivinarse que este supuesto implica una teoría de la persona, en la
medida en que asume que el ser humano es, en todo caso, una persona
social, construida a lo largo del tiempo a través de sus relaciones sociales,
y de las convenciones implicadas en esas relaciones. Un ser humano es,
en este sentido, un agente relacional. El relativismo moral plantea dilemas
muy importantes al relativismo metodológico, pero en ningún caso debe
ser confundido con él. Pues, en principio, asumir que cualquier ser
humano haría lo que otro hace en su contexto biográfico y sociocultural
no implica en modo alguno que el investigador deba compartir la visión
del mundo, la ideología o la moral de las personas de su campo. De hecho,
la producción de etnografía revela que este paso no se produce en la
mayoría de los casos. El etnógrafo, como cualquier otro ciudadano, tiene
derecho a sostener los principios morales que considere adecuados; pero
como profesional su obligación es arrojar luz y conocimiento sobre las
condiciones en las que se generan los principios morales de los otros. El
concepto de relativismo cultural ha sido tratada con extraordinaria
claridad en el reciente texto de Michael F. Brown, “Relativismo cultural
2.0”, en la compilación de Francisco Cruces y Beatriz Pérez Galán, 2010,
Textos de antropología contemporánea. Madrid: UNED. Pp. 25-57.

Relativización normativa, La lógica de la investigación etnográfica, p. 248. El


texto dice lo siguiente: «una de las claves del diálogo entre los intereses
de la etnografía y los de las ciencias de la educación se encuentra en la
negociación de una ilusión: presentar la institución normativa a través
del filtro de la relativización normativa». En la medida en que la etnografía
se rige por un principio de relativismo metodológico, su punto de partida
es en cierto modo inverso al de la acción social propia de la institución
escolar. La etnografía se distancia metodológicamente de cualquier
sistema normativo (para poder registrarlo como un sistema más), y, en
este sentido, practica una relativización normativa. La institución
escolar, por el contrario, se define como garante de un sistema normativo
concreto, que le da sentido como institución educativa. Esta relación
compleja entre institución normativa y relativización normativa es típica
de la relación específica entre etnografía e institución escolar, pero es
también muy frecuente cada vez que las etnografías toman por objeto
cualquier establecimiento burocrático (piense en una cárcel, un hospital
o un parlamento), pues estas instituciones suelen ser siempre garantes
208

de alguna clase de orden explícitamente moral, que, en su interior, se da


por bueno.

Rendimientos decrecientes, La lógica de la investigación etnográfica, p. 151. En


un ecosistema determinado y para una tecnología determinada, la
obtención de determinada especie por medio de tecnologías de
producción como la caza, la pesca, la agricultura, etcétera, depende
críticamente de la relación entre la cantidad de producto que se obtiene
y la cantidad de trabajo exigido para obtenerlo. La situación óptima es
que esa relación se mantenga relativamente constante, de manera que la
especie no se agote y que las magnitudes de trabajo (medidas, por
ejemplo, en horas) se mantengan dentro de las capacidades previstas por
la organización social de la producción. Cuando las capturas de deter-
minada especie se intensifican en un ecosistema —lo que es típico de las
tecnologías industriales— puede suceder que la producción alcance el
punto de los rendimientos decrecientes: esto quiere decir que los
ejemplares de la especie empiezan a escasear críticamente, de manera
que para conseguir una nueva unidad de producto es preciso aumentar
el trabajo productivo.

Reproducción (entendida como reproducción social), La lógica de la


investigación etnográfica, p. 246. Éste es un concepto nuclear de la ima-
ginación sociológica contemporánea. Fue desarrollado de forma par-
ticularmente intensa y teóricamente fructífera por Pierre Bourdieu y
Jean-Claude Passeron en su libro La reproducción. Elementos para una
teoría del sistema de enseñanza, Barcelona: Laia, 1977 [1970]. A través
de un minucioso examen, el libro muestra cómo el sistema de enseñanza
actúa reproduciendo el sistema de clases sociales que le antecede y le
rodea, de manera que los chicos y chicas salen de las escuelas para
ocupar posiciones sociales estructuralmente similares a las que
ocuparon sus padres. El concepto de reproducción social ha sido
criticado por su mecanicismo, al interpretar la escuela como una correa
de transmisión en la que los agentes concretos parecen dejarse llevar por
la lógica del sistema de clases; sin embargo, su potencia descriptiva sigue
siendo muy fuerte, especialmente cuando se contemplan
estadísticamente, en grandes números, las constelaciones del
rendimiento académico y el uso de las titulaciones escolares por parte de
agentes situados en distintas posiciones del espacio social. Encontrará
una reflexión crítica muy matizada acerca del concepto de reproducción
social en el siguiente artículo: Paul Willis, «Producción cultural no es lo
mismo que reproducción cultural, que a su vez no es lo mismo que
reproducción social, que tampoco es lo mismo que reproducción», en el
libro editado por Honorio Velasco, Javier García Castaño y Ángel Díaz de
Rada, Lecturas de antropología para educadores. Madrid: Trotta, 1993.
Pp. 431-461.

Retórica [Véase también convención (contingente), Análisis de contenido].


La retórica se ocupa del estudio de las convenciones que ordenan la forma
209

de un texto. Todo texto posee una dimensión retórica, puesto que está
construido siguiendo alguna clase de convención comunicativa
considerada válida por un cierto número de agentes sociales. Las
convenciones que determinan que un texto sea válido para la
comunicación entre agentes son históricas, como se aprecia claramente
cuando comparamos cómo escribía Herodoto y cómo escribía, por
ejemplo, Evans-Pritchard. La dimensión retórica de los textos puede
reconocerse fácilmente en la literatura o en los medios audiovisuales, al
caer en la cuenta del fenómeno de los géneros literarios o de los formatos
televisivos: la estructura de presentación de personajes, eventos,
decorados, etc... de Gran Hermano es muy diferente de la de una serie
dramática como Los Tudor, y sirve a diferentes intenciones
comunicativas. La retórica, sin embargo, es contemplada con sospecha
en los círculos de la ciencia positivista. Se teme que las artes de la retórica
se orienten a una persuasión ilegítima del lector, convenciéndole a través
de las formas estéticas del mensaje de argumentos que son
racionalmente insostenibles. Este peligro existe, y con él, el de una
desvirtuación de la empresa científica. Sin embargo, la orientación
reflexiva que propongo en este programa docente parte del supuesto de
que la retórica es una parte inevitable de cualquier texto, en la medida en
que cualquier texto se asienta en convenciones comunicativas. El modo
de conjurar el peligro de una persuasión ilegítima es, precisamente,
aumentar nuestra conciencia de las artes constructivas del texto,
haciéndolas explícitas hasta donde sea posible; pues el supuesto posi-
tivista o naturalista de convencer por la fuerza de los hechos es pre-
cisamente una forma más de retórica, y posiblemente la más peligrosa
[véase Naturalización de los fenómenos sociales]. La palabra retórica, tal
como la uso aquí, no debe ser entendida con connotación peyorativa.

Rite de Passage, Rito de intensificación, La lógica de la investigación etnográfica,


p. 19. Rite de Passage [Rito de paso] es una noción clásica de los estudios
del ritual formulada por Arnold van Gennep en 1909 [Los ritos de paso,
Madrid: Taurus, 1986]. Se refiere a los ritos que procesan socialmente el
paso de las personas de un estatus a otro. Característicamente nos
referimos a ellos para hablar de la elaboración sociocultural de las
distintas edades en el ciclo de la vida: los rituales de bautismo, boda,
etcétera, son ejemplos típicos. En el texto que está usted leyendo se usa
la noción para referirse al trabajo de campo como un paso necesario en
la constitución de la identidad social del antropólogo. Rito de
intensificación hace referencia a los ritos que intensifican o refuerzan la
identidad de los grupos humanos. Un ejemplo típico es la celebración de
una fiesta patronal. El trabajo de campo puede ser contemplado también
desde esta óptica, como rito de intensificación de la comunidad científica
de los antropólogos. El uso de estas etiquetas en el texto no está des-
provisto de ironía, pues, aunque la realización de trabajo de campo es
fundamental para la producción empírica de nuestra disciplina, no es
menos cierto que el trabajo antropológico, como trabajo de producción
teórica, no puede ser en absoluto reducido al trabajo de campo. No pocos
210

antropólogos han experimentado dificultades con su identidad


profesional por el hecho de no haber realizado trabajo de campo. Puede
encontrar un relato de estas dificultades en el libro de Nigel Barley, El
antropólogo inocente, Barcelona: Anagrama. Sin embargo, no debería
haber problema alguno en reconocer que el trabajo de campo es sólo una
parte del proceso etnográfico, y que la etnografía es sólo una de las formas
posibles de expresar conocimiento antropológico. El antropólogo puede
decidir dedicarse a la etnohistoria, donde el material empírico viene dado
en forma de documentos, o a la reflexión etnológica, haciendo uso de
etnografías ajenas.

Rol, La lógica de la investigación etnográfica, p. 106. El término rol (papel)


procede del teatro, e incorpora el supuesto de que los seres humanos
pueden representar diferentes papeles en la vida social. La noción de rol
es relacional, pues sólo podemos comprenderla en el espacio de juego, o
en el espacio dramático, de las relaciones sociales. Cuando usted hace
de madre, de hija, de consumidora, de militante política, de maestra, de
administrativa, etcétera, lo que hace es poner en práctica una serie de
acciones que serán interpretadas por algún otro como acciones propias
de una madre, de una hija, de una consumidora, etcétera. Por eso se dice
a menudo que un rol es un conjunto de reglas de actuación en un
contexto social determinado; y también, que es un conjunto de
expectativas acerca de cómo será la acción del otro. Aunque la noción de
rol fue introducida por George H. Mead, para extender sus conocimientos
sobre este concepto le recomiendo la lectura del libro de Erving Goffman,
La presentación de la persona en la vida cotidiana, Buenos Aires:
Amorrortu, 1971 [1959]. Y también el artículo correspondiente en el
Diccionario de sociología, editado por Salvador Giner, Emilio Lamo de
Espinosa y Cristóbal Torres. (Madrid: Alianza, 1998).

Rutina, La lógica de la investigación etnográfica, p. 106. [Rutinización]. La


observación y la asimilación de las rutinas en el campo son vías de acceso
fundamentales a la comprensión de la vida cotidiana. La comprensión de
cómo estas formas de acción son convertidas en pauta, y puestas en
práctica, es uno de los objetivos distintivos del trabajo de campo como
forma de investigación. La noción de rutina es útil para enfocar nuestra
atención hacia la dimensión práctica de la vida social. Pues, incluso
cuando las instituciones están altamente formalizadas, como puede
suceder en los centros de poder, donde se toman decisiones que se
convierten en reglamentos escritos, la vida social es práctica antes de
quedar codificada como documento. La noción de rutina es también muy
importante para comprender la vida social como proceso en el tiempo, y
para dar cuenta de cómo las instituciones humanas ordenan el tiempo
social y le dan forma. El trabajo de campo revela también que las rutinas
se construyen, es decir, que los grupos humanos negocian e instauran
sus rutinas de acción; por ejemplo, en los grupos domésticos las acciones
laborales, económicas, educativas, etcétera, se dividen entre los
diferentes miembros de la familia y se articulan en pautas de división de
211

trabajo o cooperación que van cobrando forma día a día, y a veces son
también fuente de conflicto. A este proceso de instauración y
estructuración de rutinas Anthony Giddens lo ha denominado
rutinización, en un libro muy importante para la actual teoría social: La
constitución de la sociedad. Esbozo de la teoría de la estructuración,
Madrid: Alianza.

Semántica. La semántica es una especialización de la lingüística, que


consiste en el estudio del significado. Típicamente la semántica se ha
ocupado sólo de algunos aspectos del significado; en particular, de las
relaciones de significado en y entre las palabras; o el estudio de las
relaciones entre significados de diferentes unidades de discurso verbal.
También se ha ocupado de formalizar el problema de la referencia, es
decir, la relación entre las unidades lingüísticas y los fenómenos del
mundo.

Sesgo. Un sesgo es cualquier desviación de la relación entre observables


y teoría, cuando tal desviación no está reconocida explícitamente en el
sistema de interpretación propuesto teóricamente. Decimos que los datos
están sesgados cuando han influido en ellos de forma incontrolada
aspectos no reconocidos por las categorías analíticas, y cuando esas
influencias han sido pasadas por alto en la presentación que el
investigador hace de su interpretación. Cuando una muestra está mal
construida, porque no recoge casos que son pertinentes a la
interpretación teórica, y además el investigador pasa por alto esos
defectos de construcción, decimos que la muestra está sesgada. O
cuando pretendemos describir, por ejemplo, un espacio político definido
teóricamente como un todo, pero sólo hacemos entrevistas a personas de
la izquierda.

Shock cultural, La lógica de la investigación etnográfica, p. 29. Este concepto


hace referencia al choque cognitivo y emocional que experimenta el
trabajador de campo al tener que vivir en un grupo social diferente de
aquél en el que ha sido originalmente socializado. Se supone que el shock
cultural es especialmente acusado cuando las prácticas del grupo al que
se desplaza el etnógrafo son muy diferente de las de su grupo de origen.

Significado. Se dice que un elemento distintivo de las ciencias sociales,


en oposición a las ciencias naturales, es que sus objetos son las acciones
o el resultado de las acciones de agentes que se guían por significados. O
sea, que el investigador social interpreta un mundo cuya característica
fundamental es venir ya interpretado, y estar constantemente
interpretándose, por parte de los agentes sociales. Debemos asumir la
noción de significado como una noción central en ese proceso
interpretativo. La noción de significado tiene muchas acepciones: la más
simple es la que lo considera como una de las partes de signo lingüístico.
Los seres humanos utilizan formas expresivas, significantes, que, como
las ondas emitidas al decir la palabra /casa/, transportan un significado:
212

la noción «casa». Esta noción es, entre otras cosas, una categoría que
clasifica la realidad, distinguiendo así, por ejemplo, las «casas» de los
«hoteles». Desde este punto de vista, la cultura interviene produciendo
una regla de asociación entre significantes y significados, un código, a la
manera de un diccionario. Esa regla de asociación es enteramente con-
vencional (pues para la misma categoría, en inglés decimos /house/,
emitiendo así otras ondas). Convencional significa aquí que la regla de
asociación entre las ondas que emitimos al decir /casa/ y el significado
correspondiente no posee otra justificación que el mero acuerdo entre
seres humanos. Vista de esta manera, sin embargo, la noción de
significado es demasiado simple. Todos sabemos intuitivamente que
nuestro trabajo con los significados no se reduce a lo que consta en un
diccionario. Primero, porque cuando usamos palabras, las usamos en
contextos lingüísticos específicos que matizan lo que queremos decir (hay
pues un contexto lingüístico del significado). Segundo, porque siempre
usamos las palabras en alguna clase de situación social, y esto también
matiza lo que queremos decir (hay, pues, un contexto social o contexto
de situación). Tercero, porque cuando usamos las palabras forma parte
integral de su uso el efecto que queremos producir en el otro, y este efecto,
que se relaciona con nuestras intenciones y con el contexto social de su
producción, no es algo desdeñable. Hablar es algo más que traer a cola-
ción significados de diccionario, es también producir efectos en los demás
con nuestros actos de habla, como cuando un juez pronuncia una
sentencia, o como cuando usted realiza una promesa. Cuarto, porque
muchas veces lo que queremos decir no cabe en las palabras, no tenemos
palabras para decirlo. De este último problema se siguen otros: en
nuestra especie, la producción de significados no se agota, simplemente,
en el uso del lenguaje verbal. Además, deberíamos entender la noción de
significado referida a la experiencia, pues si bien es cierto que estamos
más o menos de acuerdo en las definiciones que aporta un diccionario,
no es menos cierto que el significado de la palabra «casa» no es igual para
usted que para mí: pues nuestra experiencia con las casas no es idéntica,
y seguramente es bastante diferente. Todo esto, como mínimo, debe ser
tenido en cuenta cuando hablamos de significado y del papel de los
significados como «guías del comportamiento». Pero lo crucial es que, en
todo caso, la relación entre los significados y las expresiones que los
trasladan fuera de nosotros (ondas auditivas en el lenguaje hablado,
ondas visuales en el lenguaje escrito) son convencionales, es decir, sólo
se explican por el relativo acuerdo social, especialmente en el caso del
lenguaje verbal. Si quiere leer más le recomiendo el libro de Umberto Eco,
Tratado de semiótica general, Barcelona: Lumen, 1981 [1977], y también
la obra de Gonzalo Abril, Teoría general de la información, Madrid:
Cátedra, 1997. Para una reflexión sobre los límites expresivos del signo
lingüístico puede resultarle también interesante el libro de Dan Sperber,
El simbolismo en general, Barcelona: Promoción cultural, 1978. También
le recomiendo el libro de C. K. Ogden e I. A. Richards, El significado del
significado, Barcelona: Paidós, 1984. Este libro contiene un texto clásico
de Bronislaw Malinowski titulado «El problema del significado en la
213

lenguas primitivas» de un enorme interés para la comprensión del


concepto en nuestra disciplina. Finalmente, si quiere leer algo sobre los
efectos del habla, o sea, sobre pragmática, éste es el libro: John Searle,
Actos de habla, Madrid: Cátedra, 1980.

Significativo, La lógica de la investigación etnográfica, p. 104. [Relevante, p. 108.


Significativamente. Relevancia]. Los antropólogos usamos con mucha
frecuencia la noción «significativo», a veces también «relevante», para
hablar de nuestros métodos y de nuestros datos. Estas nociones cubren
un amplio espectro de problemas derivados de la toma de conciencia de
que los hechos socioculturales revisten una multiplicidad de niveles de
significado. Una conducta «significativa», un registro «significativo»... este
adjetivo llama la atención sobre la principal condición de validez de
nuestros procedimientos, que es la siguiente: todos nuestros observables
y nuestras categorías analíticas deben ser relativas a un sujeto; es decir,
todos nuestros datos y nuestras categorías teóricas, si sirven para
aportar conocimiento, deben estar referidas al mundo de significado y
experiencia de algún agente social concreto: el investigador en su
comunidad científica o las personas estudiadas en su comunidad de
referencia. El modo concreto como las categorías teóricas y los datos son
significativos en cada caso depende del juego con los puntos de vista que
configuran nuestro objeto de estudio, y muy particularmente del juego
con las posiciones Etic y Emic. Encontrará un desarrollo del concepto de
relevancia en antropología en el texto de Ángel Díaz de Rada “Etnociencia.
El orden del sentido y el sentido del orden”, en Francisco Cruces y Beatriz
Pérez Galán (Comp.), 2010, Textos de antropología contemporánea.
Madrid: UNED. Pp. 143-177.

Sociología del conocimiento. Una de las obras fundamentales para


comprender la idea de la sociología del conocimiento es el libro de Peter
Berger y Thomas Luckmann, La construcción social de la realidad,
Madrid: Amorrortu-Murguía, 1984 [1966]. No obstante, la noción posee
una larga tradición que habría que remontar, en la historia más
inmediata, al menos hasta las obras de Durkheim y Weber. En el ámbito
de la historia de la ciencia, el trabajo de Thomas S. Kuhn, La estructura
de las revoluciones científicas. Madrid, 1981 [1962], es una referencia
indispensable. La sociología del conocimiento parte del supuesto central
de que toda forma de conocimiento, también el conocimiento científico,
es un producto de procesos sociales e institucionales históricos, y, en
consecuencia, resultado de convenciones sociales instituidas. La
sociología del conocimiento muestra sus perfiles más críticos,
precisamente, cuando somete a examen sociológico las producciones de
la ciencia, en la medida en que una de las condiciones de producción del
propio conocimiento científico es la de pretender situarse, en la
autonomía de su consistencia lógica o de su trabajo sobre la verdad, por
encima o al margen de las determinaciones socioculturales que lo
producen institucionalmente [Véase también Contexto de
descubrimiento / Contexto de justificación]. Encontrará, como en otros
214

casos, una extensión de este concepto en el Diccionario de sociología,


editado por Salvador Giner, Emilio Lamo de Espinosa y Cristóbal Torres.
(Madrid: Alianza, 1998). Un libro muy útil para comprender la historia
social del conocimiento en los inicios del período moderno es el siguiente:
Peter Burke, Historia social del conocimiento. De Gutenberg a Diderot.
Barcelona: Paidós, 2002.

Subjetivo / Objetivo [Subjetividad / Objetividad]. En el conjunto de las


oposiciones y dualismos que atraviesan de parte a parte las ciencias
sociales, éste es, sin duda, uno de los fundamentales por sus
repercusiones metodológicas. Sólo quiero llamar la atención sobre la idea
de que esta oposición encubre más de lo que aclara, al menos en el campo
de los estudios de la sociedad y la cultura. Una vez reconocido que los
datos son siempre construidos desde algún punto de vista y definición de
la realidad (recuerde la pregunta sobre el número de jóvenes valencianos
en Cualitativo / Cuantitativo), debemos asumir que los datos válidos para
el estudio de la sociedad y la cultura no pueden ser nunca objetivos, si
con ello queremos decir que están dados al margen de la mirada del
observador. En la definición misma de los datos (y de qué puede ser
considerado como dato) interviene siempre alguna clase de agente. Esto
no quiere decir de ninguna manera que la ciencia social es enteramente
subjetiva, extrayendo así la precipitada conclusión de que todo vale. La
ciencia social es ciencia porque sus enunciados deben ser sometidos al
escrutinio público y a la contrastación empírica. Del mismo modo que
afirmo que los datos dependen siempre de la mirada (la escucha, etc.) de
algún agente, afirmo que nunca dependen de la mirada (la escucha, etc.)
de un solo agente. Por eso, en La lógica de la investigación etnográfica,
decimos que los datos y el resto de las estructuras de saber que producen
los científicos sociales son inter-subjetivos. Puede encontrar un desarrollo
breve y muy interesante de la deriva histórica de los conceptos subjetivo
/ objetivo en la obra de Raymond Williams, Keywords. A Vocabulary of
Culture and Society [Palabras clave. Un vocabulario de la cultura y la
sociedad], Nueva York: Oxford University Press, 1976, bajo la entrada
«Subjective».

Técnicas proyectivas, La lógica de la investigación etnográfica, p. 129. Esta


noción deriva del ámbito de la psicología de la personalidad. Son técnicas
proyectivas clásicas, y muy famosas, el Test de Apercepción Temática
(TAT) o el test de las manchas de Rorscharch. En este ámbito, las técnicas
proyectivas parten del supuesto de que la persona posee una estructura
de motivos, biográficamente construida, que permanece más o menos
estable a lo largo del tiempo y que se encuentra en la base de sus dispo-
siciones a interpretar la realidad y a actuar en consecuencia: la persona
posee una personalidad. Y esta personalidad se proyecta,
expresivamente, en sus discursos (verbales y formados por cualquier otra
modalidad de acción). A la persona se le ofrecen una serie de estímulos,
por ejemplo, unas láminas con manchas indefinidas, y se le pide un relato
acerca de lo que ve, de manera que, de su discurso, inferimos la
215

estructura interna de sus motivos y su sistema de disposiciones


psicológicas. No es necesario partir de una teoría de la personalidad
individual para hacer un uso fructífero y creativo de técnicas proyectivas
[véase Individualismo]. En todo caso, pedir a las personas que hablen,
dibujen o escriban acerca de algo, puede ser muy útil para comprender
sus disposiciones a la acción, sus visiones del mundo, etcétera, y para
situarlos en un espacio social [véase Análisis de contenido]. Se puede
pedir, por ejemplo, a los alumnos de un centro escolar que escriban
acerca de sus proyectos de vida. Esas redacciones, consideradas como
técnicas proyectivas, pueden albergar una información muy rica acerca
de sus visiones de la escuela, de sus proyectos de carrera, de qué
condicionantes son significativos al hablar de sus vidas, etcétera. Yo lo
hice en Los primeros de la clase y los últimos románticos. Una etnografía
para la crítica de la visión instrumental de la enseñanza. Madrid: Siglo
XXI, 1996.

Teoría e hipótesis. Una teoría es un conjunto sistemático de


proposiciones que predicen el comportamiento de los observables, o
describen las relaciones que mantienen entre sí. Definida muy
genéricamente, una teoría es una imagen del mundo, y, cuando es una
teoría científica, se presume que (1) debe ser acorde debe estar basada en
material empírico; (2) debe ser internamente consistente, o sea, no debe
ser contradictoria en sus términos lógicos; (3) debe ser falsable y
replicable; (4) debe tener capacidad predictiva; y (5) debe definir
adecuadamente el rango de universalidad de los hechos a los que se
aplica, es decir, debe contener una descripción adecuada de sus propios
límites. Con la definición que acabo de aportar, no se exige de la teoría
que represente necesariamente relaciones causales entre observables, o
que estas relaciones deban ser estrictamente representadas por medio de
un lenguaje lógico-matemático; aunque, naturalmente, las condiciones
que he expuesto podrían adaptarse hasta el punto de cumplir las exi-
gencias del positivismo lógico o del control experimental. Una hipótesis
es una proposición que pone en relación un conjunto limitado de
observables, y puede ser considerada, en este sentido, una parte de una
teoría o una proposición que se deduce lógicamente de ella. Las hipótesis
científicas deben cumplir también las exigencias de falsabilidad y
replicabilidad, y, en los diseños experimentales, deben estar formuladas
de tal manera que las variables relevantes a la hipótesis estén claramente
operacionalizadas. Muy a menudo, «teoría» e «hipótesis» se usan en el
lenguaje ordinario de la ciencia social con sentidos muy laxos, dando a
entender cualquier clase de idea previa todavía no confirmada por los
hechos, o sólo parcialmente confirmada. Esta definición es muy abierta,
pero merece ser tomada también en consideración, de manera que nos
lleve a contemplar los cinco postulados que he expuesto más arriba como
gradientes de exigencia, más que como principios de todo o nada. En
cualquier caso, es deseable que los postulados teóricos de nuestro
trabajo, formulados como hipótesis o como sistemas de hipótesis, queden
expresados de la manera más explícita, aunque ello conlleve revelar con
216

sinceridad que nuestra visión falla en algunos aspectos en cuanto a su


consistencia, o se encuentra muy limitada en cuanto al rango de
observables de los que podemos hablar con precisión. Nuestra misión
como investigadores es producir conocimiento, pero también ayudar a los
demás a comprender rigurosamente los límites del conocimiento que
producimos.

Trama argumental, La lógica de la investigación etnográfica, p. 133. En el


Capítulo 6 de La lógica de la investigación etnográfica se ofrece una
imagen detallada de la noción de trama argumental. Por el momento se
trata simplemente de que usted entienda que el propósito de cualquier
investigación es producir un conjunto de argumentos tramados,
coordinados, para los que disponemos de una justificación empírica. En
las disciplinas de investigación que dependen fuertemente de la
producción de material empírico —como la etnografía basada en trabajo
de campo— es necesario recordar una y otra vez esta idea trivial: no
producimos datos a lo loco, sino que los producimos con la intención de
construir alguna imagen teórica de la realidad. Éste es el fundamento de
la aproximación reflexiva a la metodología.

Trascender el contexto local [Trascender el escenario local]. La práctica


social es local, pero el trabajo etnográfico consiste en llevar lo local a una
dimensión analítica, por medio de categorías analíticas y formulaciones
teóricas entre ellas. Un relato producido con la intención de hablar sólo
de la práctica local no es una etnografía. Pero además es, generalmente,
un relato engañoso, pues desde el mismo momento en que la práctica es
transferida a un texto, ya se está organizando una visión teórica de esa
práctica, aunque esa visión sea implícita y desorganizada.

Tylor y su noción de cultura, La lógica de la investigación etnográfica, p. 32. He


aquí la definición del concepto de cultura que enunció Edward Burnett
Tylor, uno de los más conspicuos representantes del evolucionismo, en
1871: «La Cultura o la Civilización, tomada en su amplio sentido
etnográfico, es ese complejo conjunto que incluye el conocimiento, las
creencias, las artes, la moral, las leyes, las costumbres y cualesquiera
otras aptitudes y hábitos adquiridos por el hombre como miembro de la
sociedad», Cultura primitiva, I. Los orígenes de la cultura, Madrid: Ayuso,
1977, p. 19. No es difícil apreciar en este definición la intención de
totalidad.

Universal y concreto, La lógica de la investigación etnográfica, p. 90. Todo


conocimiento científico contiene alguna pretensión de universalidad
(aunque los universos, al estar acotados teóricamente, son siempre
relativos a algún problema o conjunto de problemas) [Véase Predicado
universal]; y, al mismo tiempo, todo conocimiento científico debe ilustrar
sus tesis por medio de ejemplos concretos, por medio de pruebas
empíricas, observables. Esta dinámica entre lo universal y lo concreto
cobra perfiles propios en Antropología Social y Cultural. En primer lugar,
217

porque la actitud holística obliga a recorrer el objeto en extensión, como


un auténtico universo de relaciones; pero ese objeto, un proceso
sociocultural, debe estar concretado en las realizaciones de grupos
humanos bien definidos. En segundo lugar, porque la naturaleza general
del conocimiento antropológico podría definirse, como le he propuesto en
Paradigmas evolucionistas y difusionistas, como el estudio de la unidad
universal de la especie humana y la diversidad de sus realizaciones
socioculturales concretas.

Urgencia etnográfica, La lógica de la investigación etnográfica, p. 21. Con este


comentario, el texto que está leyendo indica que se había exacerbado la
sensibilidad hacia el problema de la progresiva desaparición en el mundo
de las formas tradicionales de vida social, como consecuencia de los
cambios sociales operados en las metrópolis y de las transformaciones
ejercidas en las colonias por la expansión de la burocracia y el
capitalismo.

Uso referencial de los datos, La lógica de la investigación etnográfica, p. 225. Los


datos son registros, orientados teóricamente, de lo que la gente dice y hace
en el campo; o proceden de documentos generados por alguna clase de
institución. En este sentido, tienen una dimensión referencial, hablan de
comportamientos de agentes concretos de carne y hueso. No salen de
nuestra imaginación. Pero una tarea habitual en etnografía consiste en
trabajar con los datos para ir más allá de su mera función referencial,
contextualizando el material empírico del dato con categorías analíticas,
y buscando relaciones recíprocas entre los datos guiadas por su
interpretación analítica.

Validez ecológica. La validez ecológica es la adecuación entre los


enunciados de una teoría o hipótesis científica, y los fenómenos del
mundo. La validez ecológica se conoce a veces también como «validez
externa» de la teoría, y es expresión del concepto de verdad empírica.

Verificación [Replicabilidad]. [Lea antes Falsar]. La lógica de la investigación


etnográfica, p. 238. La falsación es el modo fundamental de crear nuevo
conocimiento científico. Falsar consiste en aportar datos, observables,
que refutan una hipótesis teórica; verificar consiste en aportar datos que
ratifican una hipótesis teórica. Popper señaló que en realidad la
verificación es una mera consecuencia pasiva de la falsación, pues si los
nuevos datos no consiguen falsar una hipótesis, ello quiere decir que la
hipótesis se mantiene vigente hasta la aparición de datos que la
contradigan. Replicar es repetir la experiencia que conduce a la
producción de material empírico, por el mismo investigador o por otro
diferente, de manera que sea posible determinar si los datos derivados de
ese material producido de nuevo, validan o falsan la hipótesis teórica. La
situación de replicación exige un control estricto de todas las
interferencias posibles en la repetición de la experiencia, de manera que
seamos capaces de atribuir las posibles variaciones solamente a la
218

relación entre los hechos que estamos observando. La replicabilidad es


una condición fundamental del conocimiento científico que se rige por el
método experimental. El experimento científico es la situación en la que
el control de esas posibles interferencias se lleva al máximo. Es necesario
reconocer que, en ciencias sociales, los experimentos científicos pueden
exigir del investigador un conjunto de creencias acerca del ser humano
que en modo alguno son inmediatamente razonables, y que en general
conducen al positivismo (por ejemplo, que es posible entender todo el
conjunto de las determinaciones que pueden afectar a un
comportamiento durante el experimento; o que es posible aislar una
forma de comportamiento determinada de todas las demás). Aunque
determinadas partes de un proceso etnográfico pueden ser sometidas a
replicabilidad (por ejemplo, sometiendo el análisis de contenido de un
texto al juicio de más de un investigador) debemos reconocer que el
conocimiento que aportamos, como etnógrafos, es difícil —si no
imposible— de replicar en su totalidad con las garantías de un auténtico
control experimental.

Zona de experiencia. Esta categoría es útil para comprender la vida social


como un espacio. La idea es que los agentes operan «mapeando» su
experiencia en zonas significativamente diferenciadas. Por ejemplo, es
probable que las zonas de experiencia de una enfermera no coincidan con
las de un médico, aunque ambos trabajen aparentemente en el mismo
espacio físico; y también es posible que las zonas de experiencia de una
enfermera novata no coincidan con las de una enfermera que lleva toda
su vida ejerciendo la profesión. En este sentido, la vida social es un juego
de posiciones sociales en un espacio social. Los agentes ven su mundo
de la vida desde diferentes posiciones y actúan en él poniendo en juego
diferentes códigos que resultan pertinentes a cada zona de experiencia.
Como los futbolistas o los jugadores de baloncesto, los agentes sociales
son competentes en sus zonas, pues es ahí donde mejor conocen las
reglas del juego social; y seguramente resultan relativamente incom-
petentes cuando son forzados por las circunstancias a jugar en las zonas
de los otros, que para ellos son nuevas. La definición práctica de las zonas
de experiencia entraña siempre problemas de poder, en la medida en que
presupone el ejercicio de un dominio simbólico sobre nuestras
capacidades sociales y sobre las capacidades de los otros. Aunque el
concepto «zona de experiencia» apunta hacia dimensiones muy subjetivas
de la acción, es preciso señalar que se trata también de un concepto inter-
subjetivo. Puesto que nunca estamos totalmente solos en la definición de
nuestro mundo social, nuestras zonas de experiencia son el resultado de
una negociación constante sobre las reglas de un juego social en el que
diferentes agentes intentan aprovechar sus recursos para definir de qué
juego se trata en cada caso. Y también: a pesar de la apariencia subjetiva
del concepto, es muy posible que agentes que viven en condiciones
similares compartan amplios espacios de sus zonas de experiencia,
formando así lo que con un concepto clásico podría denominarse una
clase social. Podrá aprender más acerca de la visión del mundo social
219

como un espacio social en el texto de Pierre Bourdieu, «Espacio social y


poder simbólico», editado en su libro Cosas dichas, Barcelona: Gedisa,
1988. Pp. 127-142.