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ResumenLas ciencias sociales y las de la salud desde sus orígenes han tenido una fuerte relación que ha

permitido configurar líneas de trabajo hasta la actualidad. La comprensión e intervención de los fenómenos de la
salud se han abordado desde dos perspectivas básicas, una dualista (salud/enfermedad) y otra integradora. Si
bien la realidad histórica de las ciencias de la salud en su desarrollo científico se desvinculó de las ciencias
sociales y su referente más cercano, las ciencias naturales; en el siglo XX éstas se reunieron nuevamente en
una interacción que establece una comprensión más adecuada de la salud.

1. Ciencias de la salud y ciencias sociales

Como ha señalado Foucault (1979), las ciencias sociales y las de la salud se encuentran emparentadas desde su mismo
nacimiento, pues las condiciones históricas que en el siglo XVIII dieron origen al pensamiento clínico fueron las mismas que
facilitaron el surgimiento de las ciencias del hombre. Esto es notable cuando señala que en el estudio de la vida de los
grupos, de las sociedades, de la raza, o incluso del sentir psicológico ''(...) no se pensará en principio en la estructura
interna del ser organizado, sino de la bipolaridad médica de lo normal y de lo patológico'' (Foucault, 1979, p. 62). También
se refiere, al acto de convergencia de opiniones donde los médicos y economistas consideraron ''que el único lugar posible
de remedio de la enfermedad, es el medio natural de la vida social, la familia'' (Foucault, p. 65). Además, argumentaron esta
posición basados en la reducción de costos para la nación y lo más importante era que desaparecían los riesgos de ''(...)
verla complicarse en el artificio, multiplicarse por sí misma y tomar, como en el hospital, la forma aberrante de una
enfermedad de la enfermedad'' (Foucault, p. 65). Esta postura en su origen, entre conocimiento de los grupos sociales y sus
condiciones de vida y sentimientos se desviaron en su desarrollo futuro, donde el estudio de la medicina presenta una visión
centrada en los fundamentos de la biología y la química principalmente.

En esta medida, la salud pública no ha estado al margen de esta tendencia, pues la posibilidad de hacer confluir el nivel de
análisis entre el conocimiento de las poblaciones y los distintos modos de enfermar de los grupos sociales y las personas ha
generado un proceso histórico, no exento de conflictos, que permite, en alguna medida, la integración entre ambas. Esto es
observable en los trabajos de Romero Beltrán (1996) donde cita al médico William Petty (1623 – 1687) que sostiene que la
estructura demográfica, los factores sociales, económicos y culturales están en estrecha correspondencia histórica con la
situación de salud. Esto significa, que en la sociedad inglesa se percibía de manera clara y conflictiva la relación entre
problemas sociales y los de la salud; basta revisar las novelas de Charles Dickens y la manera como se muestra la
explotación laboral de mujeres y niños en la temprana era industrial inglesa.

''... la estructura demográfica, los factores sociales, económicos y culturales están en estrecha correspondencia histórica
con la situación de salud...''

Pero si en la fundación de las ciencias de la salud el saber de lo social participaba, los años posteriores, permitieron
establecer dos perspectivas: la primera, corresponde a la salud clásica y facultativa, que se comprende como el desarrollo
dela medicina moderna, centrada en los campos de la fisiología, bioquímica, microbiología, entre otros, sosteniendo que las
bases de estos conocimientos positivos daban respuestas más oportunas al dualismo de salud / enfermedad; la segunda,
corresponde a la salud colectiva concebida desde las bases sociales y desde los diferenciales y determinantes ante la vida,
la enfermedad y la muerte.

La primera vía, que es el de la medicina clásica, se ubica de manera hegemónica como un campo verdaderamente
científico de la salud; pero se vio cuestionado a finales del siglo XIX, y se intensificó con fuerza solamente en el siglo XX con
la consolidación de la medicina contemporánea, donde se puede observar de nuevo la relación salud y ciencias sociales,
aspectos que son ampliamente expuestos por autores como Hayward (1993), Lolas Stepke (1992), Gyarmati (1992), Vicens
(1995), que han propuesto la idea de que la noción de salud señala un equilibrio relativo entre la estructura social y la
función corporal, que es consecuencia de la tensión dinámica del organismo ante las fuerzas que tienden a destruirlo.
Desde esta postura, se considera que la salud, como objeto y razón de la práctica de la medicina, requiere de la
comprensión de su significado biológico y su trascendencia funcional. Estos aspectos son expuestos por Moreno Altamirano
(2007), cuando sostiene que en la Europa de la modernidad incipiente del siglo XIX, médicos como Johann Peter Frank y
Rudolph Virchow centraron su atención en la situación sociopolítica y en las condiciones de trabajo y de vida como factores
etiológicos de la enfermedad. Privilegiaban lo social como el factor más importante, dado que éste explica a su vez la
aparición de otros agentes participantes como desnutrición, insalubridad, contaminación, entre otros.

Además, Hayward citando al Doctor Ryle, sostiene que la medicina social significa ir hasta las fuentes de las causas
esenciales de las enfermedades como desnutrición, debilidad, trastornos mentales y otras alteraciones funcionales, en las
cuales no hay señales claras de enfermedad orgánica. Al mismo tiempo cita a Mr. Baveridge en su obra Las bases de la
seguridad social (1943), en la cual se dice que la lucha contra la pobreza, mejor educación, seguridad de empleo y
estabilidad económica indican una mentalidad sanitaria que busca la abolición de la enfermedad (Hayward, 1993).

Otro elemento aportado por Ryle, y citado por Hayward, se refiere al hecho de que las ciencias y la técnica han llegado a
dominar a la medicina, excluyendo a la ciencia más importante de todas –la ciencia del conocimiento del hombre- y a la
técnica más importante de todas –la técnica de la comprensión-. En esta medida, Hayward (1993) postula que los médicos
son los profesionales que mejor conocen los diversos desórdenes funcionales y las enfermedades orgánicas que tienen su
origen en las deficiencias sociales, y cuyas causas no les ha sido posible corregir, porque su formación en las facultades ha
estado dirigida al tratamiento de las enfermedades cuando éstas ya han sido declaradas, más bien que evitar que sigan
brotando de las fuentes situadas fuera del alcance de los servicios de salubridad pública.
En estas condiciones, diversas publicaciones han dado cuenta de las ventajas que supone incorporar los aportes de las
ciencias sociales al estudio de los fenómenos de la salud y la enfermedad, así como de las dificultades que este proceso de
integración ha presentado. Esto se aprecia en Lolas Stepke, que sostiene que en Latinoamérica se presenta un amplio
laboratorio de ciencias sociales en la cual es posible examinar la hipótesis de que la salud es más que biomedicina
institucionalizada, de acuerdo a los cánones de los países desarrollados. Y, dentro de estos aspectos subregionales, es
posible sostener ''La creatividad que exige este examen debería pasar a través de tradicionales límites disciplinaros, buscar
formas inéditas de organización y gestión y, tal vez, redefinir lo que llamamos salud, medicina y calidad de vida'' (Stepke,
1992, p. 28).

Otro autor que se focaliza en este asunto es Jesús Vicens, argumentando que el cuerpo, además de contener la mente,
debe vérselas constantemente con el entorno social. Por tanto, la relación con él, los contactos personales y los papeles
sociales obligan al cuerpo a moverse y estar de una manera determinada, y estos aspectos condicionan los sentidos con los
cuales se percibe la realidad diaria. Además, las relaciones con el entorno pueden significar un intercambio de energía, y
por tanto, de salud, o bien un desperdicio de la misma. Esto mismo sucede si se extiende la comprensión del cuerpo al
espacio y al territorio, o bien, al tiempo (Vicens, 1995).

En la perspectiva de Giovanni Berlinger (1994), la reflexión sobre la compleja trama de relaciones que se establecen entre
condiciones de vida y situaciones de salud, se fundamenta en la gran cantidad de ejemplos surgidos de las condiciones del
trabajo, consecuencias de los trastornos ecológicos, características genéticas, condiciones socioeconómicas que
determinan los problemas de salud y enfermedad de millones de niños, hombres, mujeres y ancianos.

Según lo anterior, la discusión no puede limitarse a repetir argumentos que hace varias décadas sirvieron para justificar la
vinculación entre estas disciplinas. La discusión debe llevarse más allá de este punto, ya superado, y centrarse en los
criterios prioritarios que deben guiar la enseñanza de las diversas disciplinas sociales en el campo de la salud. Este trabajo
apunta en esa dirección, en relación a las disciplinas sociales: la sociología, la psicología social e individual, la antropología
y las áreas administrativas, que de alguna manera, se han encargado de comprender el campo del comportamiento humano
en lo individual, colectivo y organizacional.

''... el cuerpo, además de contener la mente, debe vérselas constantemente con el entorno social. Por tanto, la relación con
él, los contactos personales y los papeles sociales obligan al cuerpo a moverse y estar de una manera determinada, y estos
aspectos condicionan los sentidos con los cuales se percibe la realidad diaria...''

2. Criterios orientadores de las ciencias sociales en la salud

El propósito de este escrito es señalar algunos criterios que deben orientar los conocimientos de las ciencias sociales, que
el profesional de la salud debe incorporar para enfrentar los retos de las sociedades actuales. Uno de estos se presenta en
el hecho de pensar sólo en el ámbito de la sociología de la salud que no supone, por supuesto, una subestimación del
aporte que otras disciplinas sociales como la antropología, la administración, la psicología social y otras. Todo lo contrario,
estas diversas disciplinas han realizado aportes importantes al campo de la salud. Lo que implica una invitación a realizar
un ejercicio respecto a cada una de esas disciplinas, con el fin último de permitir la calidad en la formación del profesional
de las ciencias sociales en salud.

Para identificar los contenidos prioritarios de las ciencias sociales que deben incorporarse en el ejercicio profesional de la
salud, es necesario especificar con claridad los alcances y límites de este saber científico, pues en él se incluye la medicina,
enfermería, odontología, nutrición y dietética, salud pública, entre otros. Actualmente, los campos diferentes a la salud
pública son centrados en el dualismo salud / enfermedad, que establece sus intervenciones en el hecho de reportar la
patología y la búsqueda de restablecimiento de la salud en el individuo. En algunos casos trabaja con la prevención de la
enfermedad estableciendo factores de riesgo y generando factores protectores en poblaciones, y en raras ocasiones
presenta programas de promoción de la salud que permitan mirar más allá del dualismo salud / enfermedad. Aquí se puede
observar que no existe un desconocimiento de que las causas de la enfermedad están en relación del sujeto y los entornos
sociales donde él las vivencia, pero sí de una forma de abordar estos fenómenos de manera sesgada que impide de
manera eficiente y eficaz su intervención. Por tanto, se hace prioritario que en la formación de los diferentes profesionales
de la salud, se incluyan aspectos relacionados con las ciencias sociales, permitiendo que la comprensión de su campo de
acción pueda trascender el dualismo salud/ enfermedad.

Pero, además en el área de la salud pública, es necesario tener claros los objetivos centrales de este campo de acción
profesional. Primero, en el nivel más general, y siguiendo las recomendaciones de la Organización Panamericana de la
Salud (OPS, 1974), el primer objetivo debe ser formar especialistas en salud pública críticos. Como lo sostiene Castro, no
se trata de formar a un especialista en ciencias sociales con enfoque médico, sino a un especialista en salud pública pero
con capacidad crítica para aprovechar al máximo los aportes de la sociología y de otras disciplinas sociales (Castro, 1992).
En segundo lugar, es necesario contar con un marco conceptual de referencia que especifique lo que se entiende por salud
pública, así como las áreas que la componen. Ello permite, por una parte, identificar los campos donde cabe esperar
aportes concretos de las ciencias sociales con un enfoque en salud; y por otra, evaluar la enseñanza en función de esas
expectativas. En este sentido, Frenk y colaboradores, citado por Castro, (1992) han desarrollado un modelo que propone
que el objeto de análisis de la salud pública debe incluir tanto las condiciones de la salud y la enfermedad (frecuencia,
distribución), como las respuestas sociales que se ofrecen a las mismas (desarrollo y distribución de los recursos para la
salud, calidad, efectividad).
Siguiendo este modelo, es posible identificar un segundo objetivo en los aportes de las ciencias sociales en la salud. Este
consiste en difundir los principales conocimientos desarrollados hasta ahora a través de la investigación respecto a la
determinación social de las necesidades de salud, así como de la provisión y utilización de servicios de salud. En este
sentido, existe ya un cuerpo de conocimientos sólidamente fundamentados que demuestran que la determinación social de
la enfermedad puede ser estudiada a diferentes niveles de análisis. Así por ejemplo, en el nivel más general, se han
documentado que las formas predominantes de enfermar están determinadas por el tipo de organización económico social
de una sociedad: los individuos no se enferman ni mueren de la misma manera en sociedades con un capitalismo avanzado
que en sociedades dependientes (Laurell, 1982). De la misma manera lo referenciaron Bronfman y Tuirán en 1884, citados
por Castro (1992), quienes sostienen que hoy se presenta suficiente documentación que permite afirmar que la pertenencia
de clase de los individuos se refleja directamente en desiguales oportunidades de salud: la esperanza de vida y las tasas de
mortalidad infantil no son las mismas para todos los integrantes de una sociedad, al mismo tiempo que las formas de
afrontar la realidad psíquica está determinada por los factores psicológicos, sociales y económicos de la realidad.

En estrecha asociación con el nivel de análisis anterior, diversas investigaciones como la de García–Pintos (2003), ha
hecho un aporte de interés práctico y riguroso, que sirve como soporte instrumental para optimizar la gestión de la
Prevención de Riesgos Laborales de las Pymes en toda empresa con suficiente capacidad de gestión moderna. J.
Francisco Periago Jiménez (2002) trabajó con el control biológico de la exposición a contaminantes químicos en higiene
industrial. Estos y muchos más trabajos de investigación han mostrado la vinculación que existe entre trabajo y salud: el tipo
de inserción que tienen los individuos en el mercado de trabajo se relaciona directamente con formas específicas de
enfermar y morir.''... se ha documentado que las formas predominantes de enfermar están determinadas por el tipo de
organización económico social de una sociedad: los individuos no se enferman ni mueren de la misma manera en
sociedades con un capitalismo avanzado que en sociedades dependientes...''A un nivel micro, la vinculación que existe
entre el llamado estilo de vida de los individuos y su salud ha sido ampliamente documentada e investigada, entre ellos se
encuentra el programa Yomi para la primera infancia (2009); una propuesta que nace desde el interior de la Corporación
Surgir de la ciudad de Medellín, con el objetivo de fortalecer las diez habilidades para la vida propuestas por la Organización
Mundial de la Salud (OMS) en los niños y niñas entre los 0-6 años. Dicha propuesta busca aportar al desarrollo integral de
la población infantil, desde la promoción de estilos de vida saludables, bajo la modalidad de formar mediadores educativos y
la dotación de material educativo para las instituciones como cartillas y libros. Otra propuesta se encuentra en el municipio
de Medellín, donde la Secretaría de Salud y Metrosalud, para el 2006, desarrollaron el programa de ''escuelas saludables''
para noventa instituciones educativas de la ciudad, como modelo pedagógico para la educación en salud, que busca
capacitar a los alumnos y a los agentes educativos en el concepto y práctica de salud integral, la cual debe contemplar no
sólo el aspecto físico sino también el social, familiar y escolar en pro de adquirir estilos de vida saludables, y por ende,
modificar aquellos hábitos que desfavorecen la salud desde las dimensiones que esta contempla (Secretaría de Salud de
Medellín, 2008).

Los aspectos señalados sobre el trabajo y los estilos de vida, son un ejemplo del nivel desarrollado dentro del campo de la
salud, donde la discusión original sobre la pertinencia de utilizar los aportes de las ciencias sociales en el estudio de las
necesidades de salud ha sido trascendida con amplitud: hoy la discusión se refiere a las formas específicas en que los
factores psicológicos y sociales influyen en la determinación de los fenómenos de salud (Castro, 1992).

Este aspecto se presentó a mediados del siglo XX, donde tuvo auge el enfoque histórico social, según el cual, la génesis de
los perfiles diferenciales de la salud y la enfermedad se explican de acuerdo con el contexto histórico, el modo de
producción y las clases sociales. Indiscutiblemente, en casi todos esos conceptos se ha reconocido que la enfermedad es
un fenómeno complejo que va más allá de su dimensión biológica; es decir, que deriva de un conjunto articulado de
procesos culturales, prácticas individuales en los hábitos y los quehaceres políticos, cuyo sentido conlleva una carga de
connotaciones sociales (Moreno Altamirano, 2007).

En esta perspectiva, se puede sostener que la salud y la enfermedad han sido miradas desde diferentes modelos
interpretativos, provenientes de otras disciplinas, que han encontrado en ellas un nudo problemático. Talcott Parsons hace
referencia sobre el concepto de malestar como componente social del complejo enfermedad-padecimiento y conceptúa la
salud como el estado óptimo de las capacidades de un individuo para la ejecución efectiva de los roles y tareas en los que
ha sido socializado, es decir, trata la relación de la personalidad y el organismo, por un lado, y del sistema social y cultural
por el otro, pero los contempla en una interacción sistémica particular. La salud y la enfermedad no sólo son condiciones o
estados del individuo humano, considerados de acuerdo con los niveles orgánicos y de la personalidad, sino que también
suponen situaciones institucionalmente reconocidas en la cultura y en la estructura de las sociedades (Moreno Altamirano,
2007).''... La salud y la enfermedad no sólo son condiciones o estados del individuo humano, considerados de acuerdo con
los niveles orgánicos y de la personalidad, sino que también suponen situaciones institucionalmente reconocidas en la
cultura y en la estructura de las sociedades' De lo anterior se desprende que las ciencias sociales aportan al profesional en
salud un insumo importante, vinculado estrechamente con la investigación, según Frenk (1988), citado por Castro (1992).
Esta vinculación debe entenderse en dos niveles: en primer lugar, es necesario que los profesionales en ciencias sociales
se interesen en el campo de la salud y estén al mismo tiempo comprometidos en proyectos de investigación. Sólo así será
posible generar un profesional de la salud con conocimiento adecuado de los factores psicológicos y sociales, lo que le
permitirá ser crítico de los resultados de la investigación. En segundo lugar, el conocimiento de las ciencias sociales debe
abarcar también contenidos metodológicos, pues permite al profesional organizar sus proyectos de investigación, de
acuerdo a sus necesidades específicas. En este sentido, la enseñanza de un amplio espectro de métodos cuantitativos y
cualitativos como la encuesta, las entrevistas a profundidad, los etnográficos y el análisis histórico, resultan de central
importancia. Por tanto, los temas prioritarios de las ciencias sociales en salud serán: caracterizar las relaciones entre los
factores biológicos, psicológicos y sociales que determinan la salud colectiva e individual, las estructuras sociales y sus
diferentes formas de interaccionar, condiciones socio-políticas y socio-históricas que determinan la realidad social, entre
otras más.

Por último, los conceptos generados en las ciencias sociales en ocasiones pueden ser problemáticos, con consecuencias
directas en la formación de un profesional en salud. Por tanto, si se adopta una postura teórica del consenso, que concibe a
la sociedad como un sistema en equilibrio, que determina la conducta de los individuos a través de normas y valores, se
tenderá a comprender una ciencia social más bien acrítica, en la que la conducta de los médicos, del personal de salud y
del público en general, se concibe como un problema de actitudes y de conformidad con las normas (Castro, 1992). Si por el
contrario, se adopta una postura teórica que enfatiza el conflicto y la diversidad de intereses de los miembros de la
sociedad, la dominación que unos grupos ejercen sobre otros, así como el carácter histórico de los fenómenos sociales, se
tenderá a comprender las ciencias sociales como problemáticas o incoherentes con los fenómenos de salud. Así, la
conducta del personal de salud, y la distribución de la salud y la enfermedad, se explicarán en función de las
determinaciones de clase y del carácter socio-económico de la sociedad de que se trate, como lo mostró la Asociación
Mexicana de Facultades y Escuelas de Medicina en 1975, aspecto que señala Castro (1992). Para formar especialistas en
salud con capacidad crítica, se requiere incluir esta variedad de perspectivas teórico metodológicas, así como un análisis de
sus alcances y limitaciones. En esta revisión debe mostrarse que existen diferentes niveles de análisis de la realidad: tanto
aquellos que enfatizan la determinación estructural de los hechos sociales, como los que enfatizan el carácter interpretativo
de la acción social.

Brasil, oficialmente República Federativa de Brasil6789 (en portugués: República Federativa do Brasil), es un país
soberano de América del Sur que comprende la mitad oriental del subcontinente y algunos grupos de pequeñas islas en
el océano Atlántico.

Con una superficie estimada en más de 8,5 millones de km²,3 es el quinto país más grande del mundo en área
total (equivalente a 47% del territorio sudamericano).10 Delimitado por el océano Atlántico al este, Brasil tiene una línea
costera de 7491 km.3 Al norte limita con el departamento ultramarino francés de la Guayana
Francesa, Surinam, Guyana y Venezuela; al noroeste con Colombia; al oeste con Perú y Bolivia; al sureste
con Paraguay y Argentina, y al sur con Uruguay. De este modo tiene frontera con todos los países de América del Sur,
excepto Ecuador y Chile.11 La mayor parte del país está comprendido entre los trópicos terrestres, por lo que las estaciones
climáticas no se sienten de una manera radical en gran parte del mismo. La selva amazónica cubre 3,6 millones de km² del
territorio. Gracias a su vegetación y al clima, es uno de los países con más especies de animales en el mundo.12
Brasil, hasta entonces habitado por indígenas, tuvo su primer contacto con los europeos en 1500 a través de una expedición
portuguesa liderada por Pedro Álvares Cabral. Tras el Tratado de Tordesillas, el territorio brasileño fue el segmento del
continente americano que correspondió al reino de Portugal, del cual obtuvo su independencia el 7 de septiembre de 1822.
Así, el país pasó de ser parte central del reino de Portugal a un imperio para finalmente convertirse en una república. Su
primera capital fue Salvador de Bahía, que fue sustituida por Río de Janeiro hasta que se construyó una nueva
capital, Brasilia. Su constitución actual, formulada en 1988, define a Brasil como una república federativa presidencialista.9
La federación está formada por la unión del Distrito Federal, los 26 estados y los 5565 municipios.913nota 1
A pesar de que sus más de 202 millones de habitantes hacen de Brasil el sexto país más poblado del mundo, presenta un
bajo índice de densidad poblacional. Esto se debe a que la mayor parte de la población se concentra a lo largo del litoral,
mientras que el interior del territorio aún está marcado por enormes vacíos demográficos. El idioma oficial y el más hablado
es el portugués, que lo hace el mayor país lusófono del mundo.11 Por su parte, la religión con más seguidores es
el catolicismo, siendo el país con mayor número de católicos nominales del mundo. La sociedad brasileña es considerada
una sociedad multiétnica al estar formada por descendientes de europeos, indígenas, africanos y asiáticos.
La economía brasileña es la mayor de América Latina y del hemisferio sur, la sexta mayor del mundo por PIB nominal y
la séptima mayor por paridad del poder adquisitivo (PPC).15 El país es miembro fundador de la Organización de las
Naciones Unidas (ONU), G20, Comunidad de Países de Lengua Portuguesa (CPLP), Unión Latina, Organización de los
Estados Americanos (OEA), Organización de los Estados iberoamericanos (OEI), Mercado Común del Sur (Mercosur) y de
la Unión de Naciones Sudamericanas(Unasur), además de ser uno de los países BRIC

Gobierno y política

La Federación Brasileña está formada por la unión indisoluble de tres entidades políticas distintas: los estados,
los municipios, y el Distrito Federal.143 La Unión se conforma por los estados, el Distrito Federal, y los municipios, son las
«esferas del gobierno». La Federación está definida en cinco principios fundamentales: 9 soberanía, ciudadanía, dignidad de
la persona, los valores sociales del trabajo y de la libre iniciativa, y el pluralismo político. La clásica división del poder en tres
—ejecutivo, legislativo, y judicial— está establecida oficialmente por la constitución.9 El ejecutivo y el legislativo están
organizados de forma independiente en las tres esferas del gobierno, en tanto que el judicial solo está organizado a nivel
federal y en las esferas estatal y del Distrito Federal.144

Todos los miembros del poder ejecutivo y del legislativo son elegidos directamente. 145146147 Los jueces y otros funcionarios
judiciales son nombrados tras aprobar un examen de admisión.145 El voto es obligatorio para los ciudadanos alfabetizados
entre 18 y 70 años, y es facultativo para analfabetos y aquellos con 16 a 18 años de edad o con más de 70 años.9
Brasil es una república democrática con un sistema presidencial.9 El presidente es el jefe de Estado y el jefe de gobierno de
la Unión, y es elegido para un mandato de cuatro años,9 con la posibilidad de reelegirse para un segundo mandato
consecutivo. También es el responsable del nombramiento de los ministros de Estado, que lo ayudan en el gobierno.9 El
actual mandatario del país es el presidente Michel Temer, quien ocupa la presidencia desde mayo de 2016 de manera
interina por la suspensión de Dilma Rousseff, en el poder desde el 1 de enero de 2011.148
Las sedes legislativas de cada entidad política son las principales fuentes del Derecho en Brasil. El Congreso Nacional es la
legislatura bicameral de la Federación, compuesto por la Cámara de Diputados y por el Senado Federal. Las autoridades
judiciales solo ejercen funciones jurisdiccionales, casi exclusivamente. 144
Quince partidos políticos están representados en el Congreso, esto se debe a que es común que los políticos cambien de
partido y, de esta forma, la proporción de asientos parlamentarios ocupados por los partidos cambia regularmente.149 Junto
con varios partidos menores, cuatro partidos políticos se destacan en las elecciones: el Partido de los Trabajadores (PT),
el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) y
el Demócratas (DEM). Casi todas las funciones gubernamentales y administrativas son ejercidas por autoridades y agencias
del poder ejecutivo.

Economía
De acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, Brasil es la mayor economía de América Latina y la
segunda del continente, detrás de los Estados Unidos—, la novena economía más grande del mundo según su PIB
nominal y la octava más grande en términos de paridad de poder adquisitivo (PPA).11214 El país cuenta con varios sectores
económicos grandes y desarrollados como el agrícola, minero, manufacturero y el de servicios, así como un gran mercado
de trabajo.11 En años recientes las exportaciones brasileñas han estado creciendo, creando una nueva generación de
empresarios magnates.215 Los principales productos de exportación incluyen aeronaves, equipos
electrónicos, automóviles, alcohol, textiles, calzado, hierro, acero, café, jugo de naranja, soya y corned beef.216 El país ha
venido expandiendo su presencia en los mercados financieros internacionales y en los mercados de commodities y forma
parte de un grupo de cuatro economías emergentes llamadas BRIC.217
En 1994 se fijó una tasa de cambio fija con respecto al dólar estadounidense para la moneda de Brasil, el real brasileño. Sin
embargo, después de la crisis financiera asiática de 1997, la crisis rusade 1998218 y de una serie de eventos adversos que
le siguieron, el Banco Central de Brasil alteró temporalmente su política monetaria hacia un régimen de fluctuación
administrada, mientras atravesaba la crisis monetaria, hasta que se definió la modificación del régimen de cambio libre
fluctuante en enero de 1999.219 A mediados de 2002, el país recibió un pago de rescate de US$ 30,4 mil millones de Fondo
Monetario Internacional.220 El Banco Central de Brasil pagó el préstamo al FMI en 2005, aunque el plazo para pagar la
deuda ´no vencía hasta 2006.221 Una de las cuestiones con la que el Banco Central de Brasil recientemente trató fue un
exceso de flujos especulativos de capital de corto plazo, lo que pudo haber contribuido a una caída en el valor del dólar
frente al real durante este período.222 No obstante, la inversión extranjera directa (IED) a largo plazo, menos la inversión
especulativa en producción, se estimó en US$ 193,8 mil millones para 2007.223 El monitoreo y control de
la inflaciónactualmente desempeña un papel importante en las funciones del Banco Central para fijar las tasas de interés a
corto plazo como una medida de su política monetaria.224
Entre las empresas brasileñas más importantes se encuentran: Brasil Foods, Perdigão, Sadia y JBS (sector
alimenticio); Embraer (sector aéreo); Havaianas y Calçados Azaleia(calzado); Petrobras (sector petrolero); Companhia Vale
do Rio Doce (minería); Marcopolo y Busscar (automóviles); Gerdau (siderúrgica) y Organizações Globo (comunicaciones).
Brasil es visto por muchos economistas como un país con un gran potencial de desarrollo, al igual
que Rusia, India y China —los países BRIC—. Algunos especialistas en economía, como el analista Peter Gutmann,
afirman que en 2050 Brasil podrá alcanzar el nivel de vida estadísticamente obtenido en 2005 en los países de la Zona
Euro.225 De acuerdo con datos de Goldman Sachs, en ese mismo año Brasil contará con un PIB de US$ 11 366 000 y
una renta per cápita de US$ 49 759, transformándose en la cuarta economía más importante del planeta. 226
La economía brasileña —recientemente clasificada como «grado de inversión»— es diversa,228 y abarca la agricultura,
la industria y un número variado de servicios.229230 Actualmente el país ha conseguido imponer su liderazgo global gracias al
desarrollo de su economía.231 La fuerza económica que ha demostrado se debe, en parte, al boom mundial en los precios
de las commodities y de los mercados para su exportación, como la carne bovina y la soya.230231 Las perspectivas de la
economía brasileña también mejoraron gracias al descubrimiento de enormes reservas de petróleo y gas natural en
la cuenca de Santos.232 Al convertirse en una potencia mundial en la agricultura y en recursos naturales, Brasil alcanzó su
mayor auge económico de las últimas tres décadas.233
En 2007, la agricultura y los sectores asociados, como la silvicultura, explotación forestal y pesca, contabilizaron el 6,1 %
del producto interno bruto,11 un desempeño que pone la agroindustria en una posición destacada en la balanza comercial, a
pesar de las barreras comerciales y de las políticas de subsidios adoptadas por los países desarrollados.234 Según un
documento publicado en 2010 por la OMS, Brasil es el tercer exportador más importante de productos agrícolas del mundo,
solo por detrás de Estados Unidos y la Unión Europea.227
La industria automovilística, del acero, petroquímica, de las computadoras, aeronáutica y de bienes de consumo duraderos
contabilizan el 30,8 % del PIB.11 La actividad industrial está concentrada geográficamente en las áreas
metropolitanas de São Paulo, Río de Janeiro, Curitiba, Campinas, Porto Alegre, Belo Horizonte, Manaus, Salvador de
Bahía, Recife y Fortaleza.236 El país es responsable de tres quintos de la producción industrial de la economía
sudamericana y participa en diversos bloques económicos, como Mercosur, el G-20 y el Grupo de Cairns.
Brasil comercializa regularmente con más de una centena de países y el 74 % de los bienes exportados son manufacturas o
semimanufacturas. Sus mayores socios comerciales son: la Unión Europea (26 %), Mercosur y América Latina
(25 %), Asia (17 %) y Estados Unidos (15 %). Posee cierto grado de sofisticación tecnológica, ya que en el país se
desarrollan máquinas que van desde submarinos a aeronaves, además de estar presente en la carrera espacial con un
Centro de Lanzamiento de Vehículos Ligeros y siendo el único país del hemisferio sur en integrar un equipo de construcción
a la Estación Espacial Internacional (EEI). También es pionero en la búsqueda de petróleo en aguas profundas, en donde
se encuentra el 73 % de sus reservas. Además, fue la primera economía capitalista en reunir en su territorio las diez
mayores empresas ensambladoras de automóviles.
Turismo
El turismo en Brasil es una actividad importante en varias regiones del país. Con 6 306 000 visitantes extranjeros en
2015,238 Brasil es el primer destino del mercado turístico internacional en América del Sury ocupa el segundo lugar
en América Latina en términos de turistas internacionales, después de México.238
Los gastos de los turistas extranjeros que visitan Brasil alcanzaron los 4,9 mil millones de dólares en la primera mitad de
2011, un 15,5 % más que en el mismo periodo en 2010.239
El país abarcó el 3,4 % del flujo turístico internacional en el continente americano en 2010. 240 En 2005, el turismo contribuyó
con el 3,2 % de los ingresos nacionales derivados de bienes y servicios, y fue el responsable de la creación de 7 % de los
empleos directos e indirectos.241 En 2006, se estima que 1,87 millones de personas fueron empleadas en el sector: 768 000
empleos formales (41 %) y 1,1 millones de puestos informales (59 %).242 El turismo nacional representa una parte
fundamental del sector, contabilizando 51 millones de viajes en 2005.
Grupos étnicos
De acuerdo con el censo de 2010, 47,3 % de la población (cerca de 91 millones) se definió como blanco, 43,1 %
(cerca de 82 millones) como pardo, 7,6 % (cerca de 14 millones) como negros, 2,1 % (cerca de 4 millones) como
asiático y 0,3 % (cerca de 572 000) como indígena, mientras que el 0,07 % (cerca de 133 000) no declararon su
raza.277278279 En 2007, la Fundação Nacional do Índio reveló la existencia de 67 diferentes tribus aisladas, en
comparación con las 40 que había en 2005, lo que convierte a Brasil en el país con mayor número de pueblos
aislados en el mundo.280
La mayoría de los brasileños descienden de los pueblos indígenas del país, colonos portugueses, inmigrantes europeos y
esclavos africanos.281 Desde la llegada de los portugueses en 1500, se realizaron un número considerable de uniones entre
estos tres grupos. La población parda282283 es una categoría amplia que incluye caboclos (descendientes de blancos e
indios), mulatos (descendientes de blancos y negros) y zambos (descendientes de negros e indios).281282283284285286 Los
pardos y mulatos conforman la mayor parte de la población de las regiones Norte, Noreste y Centro-Oeste.287 La población
mulata se concentra generalmente en la costa este de la región Nordeste, desde Bahía hasta Paraíba,286288 en el norte
de Maranhão,289290 el sur de Minas Gerais291 y el este de Río de Janeiro.286291 En el siglo XIX Brasil abrió sus fronteras a
los inmigrantes, y entre 1808 y 1972, cerca de cinco millones de personas de más de 60 países emigraron hacia Brasil, la
mayoría procedente de Portugal, Italia, España, Alemania, Japón y Medio Oriente.22
En Brasil viven cerca de 240 tribus que totalizan unas 900 000 personas,292 aunque la mayoría de los indígenas se
concentran en el norte.293 Además, se trata del país en el que vive la mayor cantidad de tribus no contactadas de todo el
mundo. Según FUNAI, la Fundación Nacional del Indio, se calcula que los grupos de indígenas aislados que viven en la
selva amazónica brasileña rondan los 77.

Transcripción de CARACTYERISTICAS DE LA FAMILIA EN BRASIL


CARACTERISTICAS DE LA FAMILIA EN BRASIL
FAMILIA – PATERNALISMO
La familia es el núcleo de la sociedad brasileña y la autoridad máxima está centrada en la figura paterna. Cuando esta
familia se encuentra dirigiendo una empresa, este patriarcado se refuerza confundiéndose los límites entre empresa y
familia.
Es una cultura basada en un polo de jerarquía-subordinación, presentando una gran concentración de poder. Se aprecia un
liderazgo autoritario. La red de amistades-parientes es el camino natural que recorren las personas para resolver sus
conflictos u obtener privilegios.
Brasil es un país enorme, en tudó sentido, con características geográficas,
económicas, demográficas y culturales propias. . Sin embargo, encontramos algunos rasgos comunes en su gente
y en la forma de relacionarse entre si, independientemente de la región que habiten

Religión
La constitución establece la libertad de culto y la separación Iglesia-Estado, haciendo de Brasil un Estado oficialmente
laico.304 La legislación prohíbe cualquier tipo de intolerancia religiosa, aunque la Iglesia católica goza de un estatus más
privilegiado.305 Lo anterior puede relacionarse al hecho de que el catolicismo es la fe predominante en el país, de modo que
Brasil posee la mayor población católica del mundo. 306
De acuerdo con el censo de 2010, las religiones con más seguidores en Brasil son el catolicismo, que representa 64,6 % de
la población (123 millones), el protestantismo en sus diferentes vertientes (históricos y pentecostales), con el 22,2 % (42,3
millones) y el espiritismo, seguido por el 2 % (3,8 millones). El 8 % (15,3 millones) no sigue ninguna religión
(ateos, agnósticos, deístas, etc.
es un país religiosamente diverso, con tendencia de tolerancia y aceptación entre las diferentes religiones.
La población brasileña es mayoritariamente católica debido a la herencia cultural de los portugueses. Por parte
de África obtuvieron costumbres religiosas de pueblos afro-brasileños. A finales del Siglo XIX comenzó a ser divulgado
el espiritismoen Brasil, que hoy es el país con mayor número de espiritistas en el mundo. En las últimas décadas la
religión protestante ha crecido mucho, siendo así una parte bastante significativa de la población. El judaísmo cuenta con
86.825 fieles, un 0,05% de la población, concentrados principalmente en los estados de São Paulo y Río de Janeiro.El
número de personas que dicen no tener una religión es del 7,4%; grupo superado sólo por los católicos y los protestantes. 1
Muchos practicantes de religiones afro-brasileñas, así como algunos espiritistas, también se denominan católicos y siguen
ritos de la Iglesia Católica. De forma similar, muchos espiritistas afirman ser cristianos a pesar de no aceptar algunos
aspectos importantes del cristianismo tradicional. Ese tipo de tolerancia social con el sincretismo es un marco histórico
peculiar de las diversas religiones en el país.
A continuación, descripciones de las principales religiones brasileñas, ordenadas según porcentaje de seguidores de
acuerdo al censo demográfico de IBGE en el 2000
Educación
La Constitución Federal y la Ley de Directrices y Bases de la Educación Nacional (LDB) determinan que el gobierno federal,
los estados o Distrito Federal y los municipios deben gestionar y organizar sus respectivos sistemas de enseñanza. Cada
uno de estos sistemas de educación pública es responsable de su propia manutención, que genere fondos, o bien, los
mecanismos y fuentes de recursos financieros. La nueva constitución reserva el 25 % del presupuesto del Estado y 18 % de
los impuestos federales y tasas municipales para la educación.9309
Según datos del PNUD, en 2007 la tasa de alfabetización era de 90 %, lo que significa que 14,1 millones de brasileños
son analfabetos; el analfabetismo funcional ascendió al 21,6 %.310 El analfabetismo predomina más en el Nordeste, donde
el 19,9 % de la población no sabe leer ni escribir.311 El estudio del PNUD también reveló que el porcentaje de personas en
la escuela era del 97 % en el grupo de edad de 6 a 14 años, y del 82,1 % en personas de entre 15 a 17 años; el tiempo
promedio total de estudio entre los mayores de 10 años fue de 6,9 años. 310
La educación superior comienza con la graduación de la escuela secundaria, que puede ofrecer opciones de
especialización en diferentes carreras académicas o profesionales. Dependiendo de la escuela, los estudiantes pueden
mejorar sus antecedentes escolares con cursos de posgrado Stricto sensu o Lato sensu.309312 Para asistir a una institución
de educación superior es obligatorio, por la Ley de Directrices y Bases de la Educación, concluir todos los niveles de
enseñanza de educación preescolar, básica y media,313 siempre y cuando el alumno no padezca de alguna discapacidad,
ya sea física, mental, visual o auditiva
Salud
El sistema de salud pública brasileño —Sistema Único de Saúde— es administrado por todos los niveles del
gobierno, mientras que los sistemas de salud privados cumplen un papel complementario.315 Los servicios de salud
pública son universales, ya que se ofrecen a todos los brasileños residentes de manera gratuita. No obstante, la
construcción y mantenimiento de centros de salud y hospitales se financia con los impuestos, de modo que el país
gasta anualmente cerca del 9 % de su PIB en gastos de salud.11 En 2009, en el territorio brasileño existían 1,72
médicos y 2,4 camas de hospitales por cada 1000 habitantes.11
Pese a todos los progresos realizados desde el establecimiento del sistema de salud universal en 1988, aún existen varios
problemas en la salud pública de Brasil. En 2006, entre los principales puntos a resolver se encontraban las elevadas tasas
de mortalidad infantil (2,51 %) y materna (73,1 muertes por cada 1000 nacimientos). El número de muertes por
enfermedades no transmisibles como las enfermedades cardiovasculares (151,7 muertes por cada 100 000 habitantes) y
el cáncer (72,7 muertes por cada 100 000 habitantes) también tienen un impacto considerable en la salud de la población
brasileña. Finalmente, algunos factores externos pero prevenibles como los accidentes automovilísticos, la violencia y
el suicidio provocaban el 14,9 % de todos los decesos en el país

Estructura y cobertura

El sistema de salud de Brasil está compuesto por un amplio sector público, el Sistema Único de Salud (SUS), que da
cobertura a 75% de la población, y un creciente sector privado, que incluye el Sistema de Atención Médica Suplementaria
(SAMS) y lo que podríamos llamar sistema de desembolso directo, que cubre al 25% restante.

El SUS presta servicios de manera descentralizada a través de sus redes de clínicas, hospitales y otro tipo de instalaciones
federales, estatales y municipales, así como en establecimientos privados. Con el apoyo técnico y financiero de los niveles
estatal y federal, cada municipio se encarga de proveer atención a su población o de referir a los usuarios a otros
municipios. Existen otras instancias públicas que proveen servicios de salud: los hospitales universitarios y las unidades del
Ministerio de Educación y las Fuerzas Armadas. El SUS es responsable de coordinar el sector público y de regular el sector
privado, con cuyas entidades establece convenios o contratos mediante pago por servicio. 8

El sector privado complementa la asistencia de los servicios públicos. El SAMS es un sistema de esquemas de
aseguramiento que comprende la medicina de grupo con planes de salud para empresas y familias, las cooperativas
médicas, los Planes Autoadministrados o sistemas de aseguramiento de las empresas, y los planes privados individuales. El
subsistema de desembolso directo está compuesto por consultorios, hospitales, clínicas y laboratorios privados no
vinculados con el SUS, aunque regulados por las autoridades sanitarias, y utilizado predominantemente por la población de
mayores ingresos

Matrimonio y familia
Para que un matrimonio sea oficial es necesaria una boda civil. Mucha gente celebra además una ceremonia religiosa. Las
fiestas de boda requieren muchas veces grandes preparativos y se celebran con mucha comida, bebida y música.
Las familias son tradicionalmente grandes. Los lados maternos y paternos de la familia son igualmente importantes. Los
viejos que ya no pueden cuidar de ellos mismos viven con sus hijos y se considera impropio enviarlos a asilos. La tradición
de la autoridad del hombre sobre la mujer en la familia brasileña es reemplazada poco a poco por una mayor igualdad entre
los sexos, y las mujeres tienen cada vez más acceso a puestos de trabajo fuera de casa. Los hijos suelen abandonar el
hogar cuando se casan. Los hijos varones lo abandonan a veces antes a causa de sus empleos. Los miembros de la familia
cuentan unos con otros para ayudarse, y los jóvenes trabajan muchas veces fuera de casa para contribuir al mantenimiento
de sus familias
Salud y bienestar social
Las condiciones sanitarias en Brasil varían de una región a otra. Las ciudades más grandes cuentan con suficiente
infraestructura, pero las regiones del interior sufren escasez de médicos, enfermeras, hospitales, clínicas y farmacéuticos.
Brasil contaba en 2002 con más de 65.000 hospitales, clínicas y centros de salud local, y unos 730.000 médicos.
La Constitución define la responsabilidad del Estado en la atención de la salud pública. El Sistema Único de Salud (SUS)
coordina la red pública sanitaria y las entidades privadas concertadas. Los trabajadores urbanos reciben una amplia gama
de beneficios, como el seguro por enfermedad y las pensiones por jubilación. Los trabajadores rurales y los funcionarios
federales reciben menos beneficios, principalmente en la atención sanitaria. La Constitución también estipula una jornada
semanal de 40 horas, permiso por maternidad de 120 días y de paternidad de 5 días.