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Crédito Fiscal y Debito Fiscal: Impuesto

General a las Ventas (IGV)


Una de las características para determinar el IGV es que se considera un tributo neutro, porque
este impuesto económicamente no grava a la empresa sino a los consumidores finales, el
sujeto del impuesto a las ventas (las empresas) son intermediarios, pues primero pagan este
impuesto (esto es el Crédito Fiscal) al vendedor y después el vende este mismo producto y
cobra el IGV al consumidor, recibiendo por este tributo un monto mayor (Debito Fiscal), con lo
cual recupera lo que primero pagó por este tributo y el resto se lo entrega al Fisco, la parte que
se le entrega a la SUNAT se determina del monto del valor agregado que la empresa a
empleado en el producto vendido (por eso en muchos países a este tributo se le conoce como
Impuesto al Valor Agregado).

¿Realmente un tributo Neutro?

Según el Código tributario en el Art. 29 señala como regla general lo siguiente: “Los tributos
de determinación mensual (IGV por ejemplo), los anticipos y los pagos a cuenta mensual se
pagarán dentro de los doce (12) primeros días hábiles del mes siguiente.” Sin embargo el
Código tributario menciona una especificación en cuanto a las funciones de la SUNAT pues
menciona: “La SUNAT podrá establecer cronogramas de pagos para que éstos se realicen
dentro de los seis días hábiles anteriores o seis días hábiles posteriores al día de vencimiento
del plazo señalado para el pago”. Es por ello que para el pago del IGV se realiza mediante un
cronograma dispuesto por la SUNAT en la cual se considera el último digito del RUC.

Pero para mí, este es el punto de partida para las dificultades de las empresas en cuanto al
pago del IGV, pues como mencione según la doctrina el IGV es un tributo neutro con lo cual no
debería ser una carga para las empresas, pero al final lo es mis razones:

- Por ser el pago un tributo se entrega al mes siguiente, es un corto plazo para entregar, pues
las mayorías de las empresas sus ventas son al crédito, mayores a un mes.

- Se entrega el tributo al mes siguiente así no se haya cobrado, uno no puede decirle al fisco:
“como el cliente no me paga, yo no te pago”, a la SUNAT no le interesa esto, entonces las
empresas tendrán que pagar el impuesto de su bolsillo y si no tienen pedirán prestado. Un
ejemplo de los dos punto anteriores seria el siguiente; un empresa vende un producto a S/.
100,000 entonces cobra el por IGV S/. 19,000 (19%), por lo tanto en el mes siguiente deberá
entregar estos S/. 19,000 a la SUNAT (obvio no estoy considerando el crédito fiscal, solo es un
ejemplo), pero si el cliente no paga la misma empresa deberá asumir el pago del IGV, con lo
cual le crea problemas financieros pues al corto plazo disminuye su liquidez.

- En muchos casos las empresas “viven” del IGV, pues cuando cobran sus ventas en vez de
cuidar el dinero para pagar el IGV, prefieren utilizar ese dinero para invertirlo y compara
productos y a la hora de pagar no tienen con que pues ya se gasto el dinero cobrado por el IGV,
como no se paga en la fecha de vencimiento empieza a correr los intereses moratorios, que es
de una tasa del 1.5% mensual (Art. 33 del Código tributario), con lo cual ya esta afectando al
resultado de la empresa(Estado de Ganancias y Perdidas).

- Muchas empresas se enfrentan a problemas cuando sus proveedores no les entregan las
facturas, pues ellas para asegurarse y no tener problemas con SUNAT, recién entrega el
comprobante cuando cobran, con lo cual la fecha de emisión del documento es posterior a la
fecha de haber efectuado el gasto; ejemplo, si una empresa adquiere pinturas el mes de junio
entonces deberá recibir ese mes una factura que le servirá como crédito fiscal, pero como su
proveedor no entrega la factura hasta que cobre, y se le paga el mes de julio así que recién en
julio se recibe la factura, y recién se utilizara como crédito el mes de julio cuando pudo ser
utilizado en junio.

Por esto creo que el IGV en la realidad empresarial no es ningún tributo neutro, sino que
genera problemas financieros a las empresas.

Crédito Fiscal

Las reglas para el uso del crédito fiscal se encuentran en los Art. 18 y 19 de la Ley del Impuesto
General a las Ventas, en los cuales se encuentran los requisitos sustanciales y formales.

Requisitos Sustanciales.- Se encuentra en el Art. 18 en la cual menciona dos requisitos que


debe cumplir para reconocer crédito:

Si es considerado como costo o gasto por el Impuesto a la Renta (Art. 37, 44, 57 del la Ley del
Impuesto a la Renta)

Si estas compras están destinadas a generar rentas gravadas

Requisitos Formales.- Se encuentran dentro del Art. 19 y estos requisitos son los siguientes:
El impuesto deberá ser consignado de manera separada en el documento (las boletas no
generan crédito fiscal por ejemplo).

Los comprobantes que sustenten el crédito fiscal deberán cumplir son los requisitos que
manda la Ley de Comprobantes de Pago.

Se utilizara el crédito fiscal en la fecha de emisión del documento, pero que hayan sido
anotados en cualquier momento por la empresa en su Registro de Compras (aquí existe un
modificación que aparecieron con la entrada en vigencia de las leyes N 29214 y 29215, estas
modificaciones que flexibilizan el crédito fiscal serán analizadas en un próximo post)

Entonces las empresas deberán tener cuidado con su IGV, pues como hemos notado puede
generar problemas financieros, por eso las empresas deberán tener una buena política de
cobra y pago, para de esa manera no perder IGV y tener dinero con que pagarlo. También
tendrán que tener cuidado a la hora de considerar un crédito fiscal, pues no cualquier cosa
brinda crédito sino las compras que cumplan con los requisitos antes señalados.
Artículo relacionado: Flexibilización del Crédito Fiscal: Ley 29214 y 29215