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CAPITULO IX: Los Gastos del Estado

CAJA REAL
DE LIMA

RUBRO DE
GASTO

OTROS
DEFENSA SITUADOS SALARIOS
GASTOS

Real
Sueldos
Hacienda

Gastos Depositos
administrativos

1.- DEFENSA: Este rubro corresponde a todos los gastos que se realizaban en la época
colonial, para mantener el estado de defensa. Los desembolsos fueron para 2 tipos:

Dotaciones Militares en el Perú como:


Sueldos para: oficiales, tropa, inválidos y personal administrativo del ejército.
Pertrechos militares: cánones, pólvora, fusiles, municiones, herramientas y todo tipo
de material de guerra.
Construcción y mantenimiento de fortificaciones
Servicios sanitarios: hospitales militares y boticas.
Mantenimiento de cuarteles: Limpieza, luz, utensilios, alojamiento de tropas, casas de
oficiales, víveres para tropa.
Compra de esclavos para servicio de guarniciones.
Gratificaciones para los oficiales con el propósito de estimular a los jefes a hacerse
cargo de la tropa.
Gastos de expediciones regulares o labores de patrullaje.

Los mayores desembolsos fueron destinados al PAGO DE SUELDOS DE LOS REGIMIENTOS


MILITARES y de reforma prioritario al de las tropas del PRESIDIO Y FORTALEZA DEL CALLAO Y
DE LA GUARDIA REAL DE LIMA.

TRADICIONAL AUMENTO DE EFECTIVOS MILITARES


Las cuentas fueron manejadas por los Tuvieron que modificar para el manejo de la
oficiales reales nueva contabilidad a cargo de La Comisaria
de Guerra y Marina.
La oficina fue instituida por el virrey conde
de Superunda.
De la grafica se puede observar que los gastos permanecieron relativamente estables a un nivel
de 250 mil pesos en promedio anual hasta la década de 1760, con un pico de 839 mil pesos en
1741, que corresponde con el periodo de guerra contra Inglaterra, cuando el pirata Anson
destruyo la ciudad de Portobelo.

Hacia 1771, podemos observar que la curva de gastos empezó a crecer de forma acelerada a
medida que aumentaron los efectivos militares del virreinato. En 1782, se registró un gran pico
que alcanzo los 2,6 millones de pesos, los cuales corresponden en su mayor parte a los pagos de
los prestamos solicitados a varios individuos en el Cuzco y Lima para solventar los gastos de las
unidades militares que sofocaron LA GRAN REBELION DE TUPAC AMARU.

Entre 1783 y 1796, el imperio español vivió una etapa de relativa paz, tanto externa como
interna lo que tuvo como correlato la disminución de los gastos militares a un nivel de 800 mil
pesos anuales, los mismos que subieron a más de un millón a partir de 1796, cuando España
entro en guerra con Inglaterra en apoyo al gobierno revolucionario de la Convención francesa.

ASPECTOS IMPORTANTES:

Al tratar sobre gastos militares, es importante tomar en cuenta la distinción que existía en el
presupuesto colonial entre:

Los fondos que el Estado utilizaba para financiar los dispositivos de defensa interna. (CUENTA
GUERRA)

Los fondos que destinaba para el mantenimiento de los fuertes militares en territorios alejados,
pero estratégicos. (CUENTA SITUADOS).
2.- SITUADOS: Eran fondos transferidos en calidad de SUBSIDIOS desde los grandes virreinatos
continentales a algunos territorios ubicados en áreas periféricas, pero estratégicas, para la
defensa del imperio español, las cuales no podían mantenerse con sus propios ingresos.

Estas remesas sirvieron para cubrir los crecientes gastos militares de las plazas fuertes que
servían como bastión contra el ataque de enemigos exteriores (banda de piratas o ejércitos
extranjeros) o interiores (indios salvajes). Según palabras del virrey Francisco Gil Taboada

Los situados eran remitidos por la caja real de Lima y se dirigían a tres regiones:

En el Sur: Chile, Valdivia, Concepción e islas Juan Fernández

En el Norte: Panama

En el Oriente: Provincia de Mainas.

LOS SUBSISDIOS EMPEZARON A SER REMITIDOS DESDE 1584 Y LOS ULTIMOS FUERON ENVIADOS
EN 1820.

El primer situado para la frontera sur fue enviado a Chile, con el objetivo específico de solventar
los gastos de guerra contra los indios araucanos. Las remesas de la caja de Lima datan desde
1584, en un monto aproximado a los 80 mil pesos anuales. En 1603, fue necesario aumentar el
situado a 160 mil pesos para pagar al ejército fijo de 1.200 soldados, establecido en la frontera
del río Biobío; y, en 1606, este monto fue incrementado a casi 300 mil pesos, cuando la dotación
de ese ejército llegó a los 2 mil hombres. En 1687, la obligación del pago fue transferida a la caja
real de Potosí, aunque retornó a la esfera de la caja limeña en 1717 con un monto de solo 55 mil
pesos, hasta la extinción definitiva de este situado en 1741.

El segundo gran situado del sur fue enviado al puerto de Valdivia para mantener una red de
fuertes militares establecidos por el virrey marqués de Mancera en 1645, con el propósito de
ser un muro defensivo frente a la invasión de piratas. Pero, debido a lo alejado y difícil de su
ubicación, también sirvió como presidio para delincuentes deportados desde el Perú. A
diferencia del subsidio de Chile, el de Valdivia estaba compuesto de una parte en dinero y otra
de suministros para la manutención de la tropa y prisioneros que habitaban en esa plaza militar.

El último situado fue enviado a la provincia de Mainas para la defensa del asentamiento español
en la frontera selvática contra la amenaza de indios salvajes y colonos portugueses del Brasil. En
1802, la Corona transfirió el dominio de Mainas de la Presidencia de Quito al virreinato del Perú,
lo que supuso el aumento de la dotación militar y el situado de ese territorio a partir de 1806.
Los montos por concepto de situado fueron variando a lo largo de todo el siglo XVIII. En 1700, el
subsidio anual a Chile llegaba a 292.279 pesos, el de Valdivia a 120.000 pesos y el de Panamá a
267.523 pesos.95 En 1730, se remitieron 100.000 pesos a Panamá y Chile, respectivamente;
mientras que se destinaron 50.000 pesos a Valdivia. Cincuenta años después, el situado a Chile
había sido suprimido, mientras que el de Panamá se incrementó hasta ascender a 243.145 pesos
y el de Valdivia se mantuvo en 50.000 pesos. Por otra parte, el nuevo subsidio a Chiloé fue fijado
en 35.000 pesos anuales, 7.000 para las islas Juan Fernández y 6.000 para Mainas. Los montos
remitidos en calidad de situado descendieron hacia el final del siglo y siguieron una curva
descendente hasta su eliminación definitiva en 1820.

3.- SALARIOS Y GASTOS ADMINISTRATIVOS:

Los datos de salarios y gastos administrativos pertenecían al ramo SUELDOS, este rubro fue
descontinuado dentro de la contabilidad virreinal a partir de 1780. Desde entonces se crearon
distintos ramos individuales en los cuales se especificaba:

La oficina pública del funcionario o trabajador al que se le pagaba el sueldo.

Desde 1780 era necesario reunir la información de diversos ramos para consolidarlos en una
sola cuenta, que era correspondiente a salarios como: de personal civil, personal militar y los
sínodos de curas. Y la pensión de jubilación de altos funcionarios.
Adicionalmente se incluyen los gastos administrativos que incluye decir gastos y bienes de
oficina (el cuidado y limpieza de entidades públicas, los útiles de escritorio, el servicio de
correo, etc.), los cuales eran imprescindibles para el buen funcionamiento de la administración
y solo representaban una cantidad modesta en la mayor parte de los casos.

NOTA (La falta de pago fue un pretexto frecuentemente utilizado por los servidores públicos
para justificar los actos de corrupción en los cuales incurrían muy a menudo.

Al observar la grafica sobre los salarios, resulta sorprendente su gran estabilidad en el tiempo,
en todo el siglo XVIII. Y eso es un poco contradictorio, si se tiene en cuenta el aumento de la
burocracia borbónica y la creación de nuevas oficinas estatales. Pero hay una explicación para
todo ello, y es que podría encontrarse en que los salarios fueran abonados desde otros ramos
de Hacienda o que simplemente las cajas reales de provincia asumieron el pago de los
funcionarios que se encontraban trabajando en su respectiva circunscripción.

4.- OTRO GASTOS:

Había gastos que tenían una importancia significativa para las cuentas de la REAL HACIENDA
como los ramos de extraordinario de Real Hacienda, Depósitos y censos que corrieron durante
casi toda la época colonial.

Las secciones del extraordinario de Real Hacienda Y Depósitos agrupaban la mayor parte de
gastos no determinados del presupuesto estatal.

Otro rubro bastante significativo fue aquel destinado a la reconstrucción de los principales
edificios públicos destruidos por el violento terremoto (y el subsecuente maremoto) que asoló
la ciudad de lima y el puerto del Callao el 28 de octubre de 1746. Las sucesivas
administraciones invirtieron grande sumas de dinero para reedificar algunas construcciones
emblemáticas, como el palacio virreinal y la fortaleza que presidio del callao que implico un
gasto anual que rondaba los 50 mil pesos anuales por al menos 15 años.

CONCLUSIONES

La reforma fiscal borbónica fue un proceso de cambio burocrático, cuya implementación


abarco un siglo entero (entre la llegada del virrey Castelfuerte en 1724 y la liquidación del
régimen colonial en 1824). Hay que tener en cuenta que no se trató de un movimiento lineal y
progresivo hacia la modernización del aparato fiscal, sino de UN PROCESO COMPLEJO marcado
por continuos avances y retrocesos tanto en:

La concepción del régimen impositivo (elección del un sistema fiscal progresivo y regresivo)

La estructura burocrática del erario.

El resultado final fue negativo, pues la administración hacendística no respeto los derechos de
propiedad de los súbditos y procedió a una política de exacción brutal de todos los grupos
sociales que conduciría eventualmente, a un ambiente de malestar social y peor aun A LA
EFECTIVA DESCAPITALIZACIÓN DEL APARATO PRODUCTIVO PERUANO AL FINAL DEL REGIME
COLONIAL.
La política borbónica de modernización burocrática NO FUE EXITOSSA pues los sectores
conservadores lograron truncar algunas innovaciones , tales como la transferencia de mayores
competencias fiscales a los intendentes o la introducción de un sistema contable moderno
(contabilidad de doble entrada).