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UNIVERSIDAD ABIERTA PARA ADULTOS

Asignatura:
Español II

Tema:
El texto y la Tipología Textual
Tarea II

Facilitador:
Dionicio María Castillo

Presentado por:
Awilka Guzmán Garcia

Matrícula:
17-8340

Santiago de Los Caballeros


Enero 2018
Tarea II
Temas
El Texto y La Tipología Textual

I. Desarrolla las cuestiones siguientes:

1.- Describe los tres elementos básicos que constituyen la estructura del
texto.

1. Introducción o planteamiento

Sirve para introducir los personajes. Nos presenta una situación inicial, un
conflicto que les sucede a unos personajes en un tiempo y en un lugar
determinado.

2. Nudo o conflicto.

Se desarrollan los acontecimientos planteados en la introducción.


Los personajes se ven envueltos en el conflicto y actúan en función del objetivo
que persiguen.

3. Desenlace o solución de la situación planteada.

En esta parte del relato se resuelve el conflicto de la fase inicial. Puede tener un
final feliz o trágico; positivo o negativo

2.- Redacta un comentario acerca de los consejos que ofrece Daniel


Cassany para escribir frases eficientes.
El Sr. Daniel Cassany nos ofrece 8 consejos para ser eficientes al momento de
escribir frases que son:

1- ¡Tener cuidado con las frases largas! Vigilar las que tengan más de 30
palabras. Comprobar que se lean fácilmente.

2- Eliminar palabras y los incisos irrelevantes. Quédate solo con lo esencial.

3- Sitúa los incisos en la posición más oportuna: que no separen las palabras
que están relacionadas.

4- Busca el orden más sencillo de las palabras: sujeto, verbo y complemento.

5- Coloca la información más importe en el sitio más importante de la frase: al


principio.

6- No abuses de las construcciones pasivas, y tampoco de las negaciones.

7- Deja actuar los actores: Sujeto y objeto gramaticales.

8- ¡No tenga pereza de revisar la frase!

3.- ¿En qué consisten los ordenadores textuales? Menciona algunos y


especifica su función.

Ellos tienen la función de hacer evidente el punto de vista que sustentan en base
a ejemplificación, comparaciones, contrastes, objeciones, justificaciones o
cualquier otra función.

Los ordenadores textuales son en realidad perífrasis conectivas que funciona


como enlace y muestran el orden lógico que existe entre diferentes partes del
discurso.

Comienzo de discurso. Ante todo, primeramente, para comenzar.

Transición. Por otro lado, por otra parte, a continuación.


Digresión. Por cierto, a propósito.

Temporales. Después, más adelante, luego.

Autocorrección. Mejor dicho, en otros términos.

Cierre de discurso. En fin, por último.

4- Establece la diferencia entre los textos escritos en versos y los escritos


en prosa

No todos lo sabemos, pero tanto los hombres como las mujeres cuentan
fundamentalmente con dos formas de expresión: la prosa y el verso.

La prosa es la forma más usual por ser más natural y espontánea. El verso está
sujeto a un ritmo y a determinadas medidas de cadencia, lo que lo hace poco
propicio a la expresión de ideas en el diario vivir o el campo profesional, si bien
es favorecido por quienes sienten la necesidad de manifestar sentimientos y
estados de ánimo particulares.

5.- Describe las etapas de desarrollo del texto narrativo.

En una narración de cierta extensión se destacan tres momentos importantes:

 Etapa expositiva
 Nudo o trama
 Desenlace.

6.- Explica cuál es la función del narrador y define los tipos más usuales.

Narrativa: La principal, ya que el narrador define por su actividad de contar una


historia, dice cómo suceden los hechos en la narración. De Control: Señala la
capacidad del narrador para incidir en su propio discurso desde un plano meta
narrativo.

Las más usuales

Primera persona o intradiegético

En el caso del narrador en primera persona, (también llamado narrador interno),


el narrador es un personaje dentro de la historia (homodiegético): actúa, juzga y
tiene opiniones sobre los hechos y los personajes que aparecen. En este caso
el narrador sólo tiene y aporta información basada en su propia visión de los
eventos. Un ejemplo de narración homodiegético:

«Yo por bien tengo que cosas tan señaladas, y por ventura nunca oídas ni vistas,
vengan a noticia de muchos y no se entierren en la sepultura del olvido, pues
podría ser que alguno que las lea halle algo que le agrade (...)».

Lázaro de Tormes. Prólogo del Lazarillo de Tormes.

Este narrador es el que más se diferencia del propio autor: es un personaje en


la obra, que tiene necesariamente que cumplir con todas las normas de ser un
personaje, incluso cuando esté cumpliendo tareas de narrador. Para que tenga
conocimiento de algo, por lo tanto, es necesario que lo experimente con sus
propios sentidos, o que algún otro personaje se lo cuente. Puede contar sus
propios pensamientos y opiniones, pero no los de los demás personajes, a no
ser que los conozca por cualquier motivo.

El narrador en primera persona puede ser el propio protagonista de la historia


(como Gulliver en Los Viajes de Gulliver), alguien muy cercano a él y que conoce
sus pensamientos y acciones (como el Dr. Watson en los cuentos de Sherlock
Holmes), o algún personaje marginal que tenga poco que ver con los hechos que
se narran.

Narrador-protagonista. El narrador-protagonista cuenta su propia historia. Es el


personaje principal y todo lo que sucede lo sabemos a través de él. El narrador
en primera persona (yo) adopta un punto de vista subjetivo que le hace
identificarse con el protagonista y le impide interpretar de forma absoluta e
imparcial los pensamientos y acciones de los restantes personajes de la
narración. Es el tipo de narrador que se utiliza en géneros como el diario o
la autobiografía.

Narrador testigo. El narrador testigo es un espectador del acontecer, un


personaje que asume la función de narrar. Pero no es el protagonista de la
historia, sino un personaje secundario. Cuenta la historia en la que participa o
interviene desde su punto de vista, como alguien que la ha vivido desde fuera,
pero que es parte del mundo del relato. Ejemplo de este narrador son los cuentos
de Sherlock Holmes.

Monólogo interior. El monólogo interior introduce una reflexión que raya en la


disertación sobre un tema(no se debe confundir con el stream of
consciousness o como flujo de conciencia) es la técnica literaria que trata de
reproducir los mecanismos del pensamiento en el texto, tales como la asociación
de ideas. Ejemplos notorios aparecen en la obra de Marcel Proust en el
monólogo de la magdalena; el flujo de consciencia es propio de las obras
de Virginia Woolf y James Joyce.

Segunda persona o autodiegético

Es el tipo de narrador menos utilizado. Tiene las características del narrador


autodiegético porque suele contar su propia historia. Es un tipo de narrador que
busca la complicidad del lector. Por eso se dirige constantemente a él. Aunque
utiliza los paradigmas de segunda persona, es decir, “tú”, “te”, “a ti”, "ustedes",
etc... El personaje desdobla su personalidad y habla consigo mismo como si lo
hiciera con otro.

Tercera persona o extradiegético

El narrador en tercera persona o narrador externo se encuentra (en la mayoría


de los casos) fuera de la historia, por lo que es un narrador heterodiegético. Aquí
la voz narrativa se dirige a uno o a varios personajes de forma directa.

Sin embargo, pueden distinguirse tres tipos de narrador en tercera persona,


según el conocimiento que tienen del mundo creado por el autor.
7.- Explica la razón por la que algunos estudiosos llaman a la descripción
“pintura de palabras”.

Podemos decir que la descripción es la piedra angular del escritor, de ahí que
dominar su técnica y tratar de convertirla en una especialidad propia, es
obligación de toda persona que pretende escribir algo. Todo lo que se dice de un
objeto para definirlo, para identificarlo, es una descripción. Describir es
caracterizar, es decir, particularizar o diferenciar una persona, animal o cosa de
sus iguales. Ciertamente, dependiendo del punto de interés, se expresará
matices diferenciados de un mismo asunto. De ahí resulta la distinción entre la
descripción técnica y la literaria.

8- Define los tipos de descripción tomando en consideración el objeto


descrito.

La pintura de palabras como algunos la definen la descripción, puede ser estática


o dinámica, dependiendo del estado de movimiento o de reposo de quien escribe
y del objeto descrito. Sea estática o ágil, la descripción recibe diferentes nombres
de acuerdo con el objeto a representar, Así tenemos:
Topografía: es la descripción de un paisaje o de un lugar (topo-lugar; grafía–
descripción) Cronografía: Es la descripción de un momento, de periodo de
tiempo breve o extenso. Tiene un espacio especial en las novelas y cuentos.
Prosopografía: Descripción de las características física de una persona o animal.
Etopeya: Descripción del carácter moral o manera de ser de una persona;
También de sus hábitos, costumbres, aspiraciones, etc.

Retrato: Es una combinación armoniosa de una prosopografía y una epopeya, o,


dicho en otras palabras: es la descripción de las características físicas y las
temperamentales de un personaje. En el retrato se rebela la integridad del sujeto.
Fíjate en una descripción que comienza siendo topografía para pasar a
convertirse en retrato.

Autorretrato: Es el retrato hecho por la propia persona lo que evidentemente le


da un matiz de subjetividad mayor del tendría uno realizado por una persona
observadora. Un ejemplo clásico es el que aparece en Novelas Ejemplares de
Miguel de Cervantes y Saavedra.

Paralelo: Es la comparación o contraste del retrato de dos o más personajes


reales o imaginarios. El paralelo ha sido muy empleado en literatura para dar a
conocer a protagonistas, hacer la presentación de amigos cuya relación es
partes destacada de la trama, dar a conocer a dos hermanos, a los integrantes
de un matrimonio, y un largo etc.

Caricatura: Consiste en destacar los rasgos negativos de un personaje o en


deformar los positivos con el objeto de ridiculizarlo o de hacer una broma a su
costa. El éxito de la caricatura literaria descansa en que el resultado permita el
reconocimiento de la persona pintada con tales palabras o imágenes
distorsionadas.

9.- Explica la función de los textos expositivos.

Exponer significa dar a conocer, informar. Mediante la exposición externamos


nuestros descubrimientos, actividades, deseos, atenciones, aspiraciones, La
prosa expositiva es característica de los libros de texto: tratados de medicina, de
física, de biología, de redacción. También de informes documentos
administrativos, noticias y otros. En este tipo de prosa da preferencia a las
oraciones secundarais de explicación, causa-consecuencia, ejemplos,
extensión, justificación y otros.

II Lee cuidadosamente el siguiente texto, y realiza las actividades que se


piden al final de la misma.

Hoy en día, en el trajín de la vida moderna, hemos dejado un poco la


vieja costumbre leer en nuestros ratos de ocio. La opción de la televisión
como entretenimiento que apenas demanda esfuerzo intelectual, es uno de
los factores que originan esta dejadez.
Sin embargo, ¿es simplemente un cambio de costumbre sin consecuencia
alguna? ¿Qué tan importante es la lectura, no ya como fuente de
información que es su principal virtud, sino como fuente de
entretenimiento? Emmy, la lectura es realmente importante. Nos ayuda a
mantener activas y sanas las neuronas del cerebro.

Estudios clínicos han demostrado que, así como nuestro cuerpo necesita
ejercicio para flexibilizar los músculos y evitar que se atrofien, el cerebro
necesita también hacer gimnasia para que no le suceda lo mismo. Las
células del cerebro se activan cuando la imaginación del lector se despierta
ante el estímulo que supone el contacto con creaciones literarias, bien en
la forma de poemas, bien a través de cuentos, novelas o ensayos.

No se trata en este caso de leer para informarnos, no; sino de leer


simplemente como entretenimiento. Cuando dedicamos un rato de
nuestro tiempo libre a leer piezas literarias, el cerebro trabaja al mismo
tiempo que se divierte. Es cierto que resulta más fácil buscar
entretenimientos que no le exigen nada al intelecto como ver una película,
una telenovela, un juego de pelota… pero ahí está el problema: no activa
las neuronas del cerebro; y como este tipo de programa suele traer consigo
mucha violencia, en lugar de distraernos terminamos estresados.

La inactividad del cerebro lo hace proclive a atrofiarse, y contribuye a crear


personalidades superficiales o prejuiciosas. Con la lectura de obras de
ficción, el cerebro tiene que procesar las palabras y convertirlas en
imágenes, lo que obliga al lector a realizar una serie de operaciones
intelectuales que favorecen su salud mental.
En una conferencia magistral sobre el tema La literatura y la vida, el
laureado escritor peruano Mario Vargas Llosa, premio Nobel de literatura
2010, manifestó que “la ficción no existe para investigar un área
determinada de la vida, sino para enriquecer imaginariamente la vida”, lo
que viene a corroborar desde el punto de vista de un literato lo que la
ciencia está descubriendo en su propio campo.

En suma, no es que propugne por evitar la televisión u otros tipos de


entretenimientos, lo que sí aconsejo es que se dediquen unas cuantas
horas a la semana a leer obras de ficción tales como cuentos, novelas,
poesías, para mantener la mente ágil y en forma.

(Versión libre del texto de Rolando Sifuentes, rescatado el 18 de mayo del


2012 en http://www.123people.es/s/rolando+sifuentes)

1.- ¿Cuál es el propósito o intención comunicativa del autor de este texto?

En el texto el autor está explicando cómo hemos dejado la vieja costumbre de


leer, puesto que ya el tiempo libre que solíamos usar para leer un libro, ya sea
una novela, un cuento o poesías, simplemente desapareció ya con la televisión
y otros medios que usamos actualmente para entretenernos o para pasar el rato
libre.

En el texto el autor nos aconseja que dediquemos unas horas a la semana para
leer obras de ficción tales como cuentos, novelas, poesías, ya que, con la lectura
de obras de ficción, enriquece imaginariamente la vida.

2.- Explica a qué se refiere la expresión “para que no le suceda lo mismo”,


que aparece en el tercer párrafo.
Esa expresión se refiere a que al igual como nuestro cuerpo necesita ejercicios
para flexibilizar los músculos y evitar que se dañen (dejen de funcionar), el
cerebro necesita también hacer gimnasia para que no suceda lo mismo.

Esa gimnasia se lleva a cabo a través de la lectura.

3.- Determina cuál de los párrafos ha sido desarrollado casi


exclusivamente por objeción. Ilustra tu respuesta.

Estuve observando y creo que fue en el párrafo numero 6:

Él nos comenta que un escritor peruano manifestó que “La ficción no existe para
investigar un área determinada de la vida, si no para enriquecer imaginariamente
la vida”.

4- Identifica en cuáles párrafos aparecen: la introducción, el desarrollo y


la conclusión del escrito

La introducción la encontramos en los dos primeros párrafos.

El desarrollo es del tercer párrafo en adelante.

Mientras que como, en conclusión, él nos está aconsejando que dediquemos


unas cuantas horas a la semana a leer obras.

Y esta es la paráfrasis esa que me faltaba que por eso no te la había mandado

III- Lee cuidadosamente la historia siguiente, y responde


las interrogantes que aparecen al final:

Aprender a pensar

(Versión libre del cuento de David Owen)


‘El señor Whitson nos enseñaba ciencias naturales en sexto año de
primaria. El primer día de clases, su exposición trató de una criatura
llamada gatiguampo, animal nocturno y mal adaptado al medio biológico,
que se extinguió durante la Era de las Glaciaciones. El maestro hizo pasar
un cráneo de mano en mano, mientras explicaba el tema. Todos tomamos
notas y, más tarde, contestamos un cuestionario sobre esa lección.

Cuando me devolvió mi prueba me quedé boquiabierto: una enorme equis


roja tachaba cada una de mis respuestas. ¡Estaba reprobado! ¡Debía de
haber algún error! Había repetido al pie de la letra las palabras del maestro.
Inmediatamente supe que toda la clase había salido reprobada. ¿Qué había
ocurrido?

Muy sencillo, nos explicó el señor Whitson. Él había inventado ese cuento
del gatiguampo. Jamás había existido tal especie. Por lo tanto, cada uno de
los datos de nuestras notas era incorrecto. ¿Acaso queríamos que nos
aprobara por contestar falsedades?

Huelga decir que nos pusimos furiosos. ¿Qué clase de prueba era esa? ¿Y
qué clase de maestro era éste?

Tendríamos que habérnoslo imaginado, prosiguió el señor Whitson. En


efecto: mientras circulaba entre nosotros el cráneo (que era de gato),
¿acaso no nos había dicho que no había quedado ningún vestigio del
animal? Había hablado también de su visión nocturna, del color de su piel
y de otras muchas características de las que él no podría haberse enterado.
Para colmo, le había puesto un nombre ridículo, y ni así habíamos
maliciado la artimaña. Nos informó que anotaría los ceros de nuestras
pruebas en las actas de exámenes oficiales.
El señor Whitson agregó que esperaba que hubiéramos aprendido algo de
esa experiencia: los maestros y los libros de texto no son infalibles. Y nadie
lo es. Nos recomendó no permitir que nuestras mentes se adormecieran y
tener siempre la disposición de hacer una investigación por nuestra propia
cuenta. Y cuando estemos seguros, después de habernos documentado,
tener el valor expresar nuestra inconformidad si el maestro o el libro de
texto nos parecen errados.

Cada lección del señor Whitson constituía una aventura. Todavía hoy
recuerdo, casi de principio a fin, algunas de sus disertaciones. Un día nos
dijo que su Volkswagen era un organismo viviente. Tardamos dos días en
armar una refutación que le pareciera aceptable. No se dio por satisfecho
hasta que le demostramos no sólo que sabíamos lo que era un organismo
viviente, sino también que teníamos la entereza de defender la verdad.

Aplicamos nuestro nuevo escepticismo a todas las materias de enseñanza.


Esto ocasionó problemas a los demás maestros, quienes no estaban
acostumbrados a que los contradijeran. Nuestro maestro de historia, por
ejemplo, disertaba sobre cualquier tema y, de pronto, se oían carraspeos y
alguien susurraba: “gatiguampo”.

No he realizado ningún gran descubrimiento científico, pero las lecciones


del señor Whitson nos infundieron a mí y a mis compañeros algo
igualmente importante: el valor civil de mirar a las personas en la cara y
decirles que están en un error cuando nos hemos informado
convenientemente acerca del asunto. También nos enseñó que esta
actitud puede ser divertida, pero sobretodo, resulta provechosa.

Ejercicios
Ejercicios

1.- ¿Te parece adecuado el título del texto? ¿Por qué?

No, ya que el texto debería de llamarse “pensar por sí mismos” y no “aprender a


pensar” porque, si bien nos damos cuenta a través del texto leído vimos que
tenemos que aprender a pensar por sí mismos para así estar seguros de la
información que estamos recibiendo y verificar que esa información este correcta
a nuestro pensar o la realidad

2.- En esta anécdota se encuentran trozos de prosa expositiva y algunos


de argumentativa. Transcribe un fragmento expositivo. Explica las
cualidades que te permitieron identificarlo.

Identifico como fragmento expositivo el siguiente párrafo:

‘El señor Whitson nos enseñaba ciencias naturales en sexto año de primaria. El
primer día de clases, su exposición trató de una criatura llamada gatiguampo,
animal nocturno y mal adaptado al medio biológico, que se extinguió durante la
Era de las Glaciaciones. El maestro hizo pasar un cráneo de mano en mano,
mientras explicaba el tema. Todos tomamos notas y, más tarde, contestamos un
cuestionario sobre esa lección.

Las cualidades que me permitieron identificarlo en este párrafo es que se está


dando una definición o exposición del “gatiguampo” lo que es una característica
o cualidad de la prosa expositiva, cuyo fin es informar o exponer.

3.- ¿En cuáles párrafos aparecen elementos de un


texto argumentativo? Transcribe alguna.

Cada lección del señor Whitson constituía una aventura. Todavía hoy recuerdo,
casi de principio a fin, algunas de sus disertaciones. Un día nos dijo que su
Volkswagen era un organismo viviente. Tardamos dos días en armar una
refutación que le pareciera aceptable. No se dio por satisfecho hasta que le
demostramos no sólo que sabíamos lo que era un organismo viviente, sino
también que teníamos la entereza de defender la verdad.
En esta parte del texto hay referencias explicitas a la argumentación porque
emplea oraciones secundarias.

4.- Escribe un comentario de dos párrafos acerca de este cuento.

Esta es una historia muy interesante, que nos da a conocer el valor de aprender
a pensar por sí mismos y nos enseña a tener coraje y expresar nuestras
inquietudes si alguna información nos parece incorrecta.

Sobre todo, esta lectura, aparte de ser divertida, nos sirve como guía de
aprendizaje para cuando alguna persona o un libro de texto estén en un error
expresar nuestras inquietudes y desacuerdos.

IV- A continuación, te presento algunas descripciones. Asigna a cada una


el nombre que le corresponde.

1. Prosopografía Mariana se presentó. Es una joven diminuta con una mata de


pelo negro que parece envolverla toda. Delgada y de buena figura, exhibe sin
rubor ese bronceado que toma horas y horas tendida en una playa.

2. Topógrafa No te equivoques. Se trata de una tienda grande, de lujo, decorada


con buen gusto. Por demás, está ubicada en una calle céntrica con buenos
parqueos.

3.- Etopeya Su carácter volátil, un tanto díscolo y agresivo no le permitió


alcanzar la meta que se había propuesto en sus tiempos juveniles, y ahora, casi
a los cuarenta, se sentía exhausto, pero nada dispuesto a dar un nuevo giro a
su atolondrada existencia.

4.- Prosopografía “Facundo y Paz, dignas personificaciones de las dos


tendencias que van a disputarse el dominio de la República. Facundo, ignorante,
bárbaro; valiente hasta la temeridad, dotado de fuerzas hercúleas, gaucho de a
caballo como el primero. Paz es, por el contrario, el hijo legítimo de la ciudad, el
representante más cumplido del poder de los pueblos civilizados… apenas sabe
andar a caballo. La ostentación de fuerzas numerosas le
incomoda…” (Facundo, del escritor argentino Domingo Faustino Sarmiento.)

5.- Retrato Era el referente de la elegancia, siempre tan juicioso que incluso
aquellos que llevaban más años en el mundo financiero sentían por él un gran
respeto. Sí, era un hombre afortunado

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