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Guía para la elaboración

de propuestas de
investigación cuantitativa
Elaborado por: Alejandro Granda Sandoval
6. Estructura de la propuesta de investigación

Existen diferentes estructuras formales que permiten concretar de manera


explícita la propuesta de investigación, sin embargo, casi todas incluyen los
mismos puntos. En este sentido, las diferentes etapas de elaboración de la
propuesta e incluso los conocimientos adquiridos al resolver los desafíos
descritos en los capítulos anteriores, permitirán explicar de manera detallada el
problema, las opciones teóricas y las metodologías existentes.

De acuerdo a la presente guía, se asume la siguiente estructura para la


propuesta de investigación:

– Motivación / Justificación
– Marco Teórico o Conceptual
– Metodología
– Plan de Incidencia
– Cronograma
– Presupuesto
– Bibliografía

En cuanto a la motivación y justificación, el especialista deberá indicar de


manera clara la necesidad de trabajar el tema seleccionado. Esta necesidad
surgirá como resultado de la descripción, delimitación, definición y
planteamiento del problema. Luego de indicar la necesidad de tocar el tema
elegido, la exposición de los antecedentes daría cuenta que el problema
encontrado aún no ha sido resuelto, al menos no en la forma en que el
especialista se plantea resolverlo. En gran medida, la motivación y justificación
es la afirmación de la importancia del problema de investigación y la necesidad
de resolverlo.

De acuerdo a lo anterior, es indispensable que el especialista incluya un


análisis descriptivo que permita aportar una idea clara y concisa sobre el
espacio en el que se desenvuelve la propuesta. Al mismo tiempo, la

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justificación deberá dejar en claro el valor agregado de la propuesta, esto es, el
vacío de conocimiento que se proponen cubrir.

En este punto es importante considerar que algunos problemas pueden


justificarse debido a que cubren un vacío de conocimiento, por ejemplo, el
estudio de brechas salariales de acuerdo al origen étnico o el estudio de
retornos de la educación. Sin embargo, otros problemas surgen de otros
problemas resueltos de manera parcial. Por ejemplo, el estudio de brechas
salariales por origen étnico presenta un problema de sesgo de selección (sólo
observamos a las personas que trabajan) por lo que un nuevo problema de
investigación puede plantearse una estimación consistente y eficiente
alternativa, o incluso un método diferente de emparejamiento.

Al mismo tiempo, esta sección de la propuesta de investigación deberá incluir


el objetivo general de la propuesta, considerando que el mismo en gran medida
sintetiza el problema de investigación. Del mismo modo, deberá incluir los
objetivos específicos, los cuales -como se mencionó antes- representan metas
parciales que finalmente permiten alcanzar el objetivo general.

En segundo lugar, la propuesta de investigación deberá incluir el marco teórico


empleado por el especialista1. En particular, el marco teórico da cuenta de la
postura empleada por el autor para abordar el problema (elección entre
paradigmas, enfoques, escuelas y autores). Por ejemplo, en el caso del modelo
de oferta de trabajo y el uso de horas dedicadas al hogar, el investigador
emplea una teoría, la neoclásica, y de acuerdo a ello incluye citas de Becker,
Blaug, etc. Incluso, a manera de complemento, el investigador puede citar tanto
a los autores que critican el enfoque empleado, como a las respuestas
neoclásicas a estas críticas. Es importante indicar que, en esta sección de la
propuesta, el investigador no emite sus puntos de vista, son los textos que cita

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Es importante tomar en cuenta que, en los casos en que el tema a tratar haya sido poco trabajado
debido a que es bastante específico, el marco teórico puede ser prácticamente nulo.

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los que tienen el papel central debido a que el objetivo es dar cuenta de una
postura alineada o cercana a una parte de la comunidad científica.

Del mismo modo, es importante realizar una diferencia entre las citas incluidas
como antecedentes y las incluidas en el marco de referencia (teórico
/conceptual). En el primer caso, el especialista da cuenta de lo que otros han
hecho, indicando los métodos aplicados, las conclusiones alcanzadas, los
contextos analizados. En el segundo caso, el especialista da cuenta de lo que
se plantea hacer, e incluso puede citar autores antes comentados en la parte
de antecedentes, dado que emplean métodos que pueden resultar útiles.

Paralelamente, el investigador puede introducir un marco conceptual, en el


cual, más allá de incluir una cita textual, el especialista realiza una
interpretación que perita arribar a conceptos a ser empleados en la propuesta
de investigación. En ese sentido, el marco teórico es el referente del marco
conceptual, esto es, el investigador construye sus conceptos tomando una
postura crítica, argumentativa e interpretativa frente a conceptos que han
producido otros autores. De acuerdo con el marco conceptual, el lector de la
propuesta tendrá claro lo que entiende el investigador en relación al marco
teórico empleado. Cabe precisar que, el marco conceptual adquiere mayor
relevancia en el caso de problemas muy específicos o muy poco tratados en la
literatura.

En tercer lugar, la propuesta deberá incluir una explicación general de la


metodología de investigación empleada. En el caso de una investigación
cuantitativa explicativa, el especialista deberá definir el modelo a emplear, las
variables incluidas de naturaleza cualitativa y cuantitativa, las ventajas y
limitaciones del método y las bases de datos a emplear.

Del mismo modo, el investigador debe plantear claramente su hipótesis de


trabajo y la manera en que piensa evaluarla. En estricto las hipótesis son

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proposiciones en las que se plantean hipótesis o soluciones probables a un
problema de investigación. En ese sentido, el especialista debe plantearlas en
base a un buen conocimiento del hecho o fenómeno, esto es, una idea inicial o
una percepción inicial del problema no bastan. Debido a lo anterior, debe existir
una relación directa entre el problema planteado, el marco teórico utilizado y la
hipótesis. Paralelamente, deben ser formulados de manera que sus enunciados
puedan ser sometidos a evaluación, evitando en todo momento el empleo de
un juicio de valor que induzca a apreciaciones subjetivas.

En cuarto lugar, el Plan de Incidencia permite analizar el impacto potencial de


la propuesta de investigación en ámbitos como el diseño de políticas públicas.
En ese sentido, el investigador debe dar cuenta que se encuentra al corriente
de los planes nacionales, planes sectoriales o estrategias en que se enmarca el
ámbito de la propuesta de investigación. En ese sentido, el aporte de la
propuesta se enriquece dado que más allá de cubrir con un vacío de
conocimiento, es posible generar mejoras puntuales en instrumentos de política
pública.

En quinto lugar se encuentra el cronograma, el cual debe reflejar las diferentes


actividades realizadas en cada una de las fases del proyecto. Es importante
recordar que, cada una de estas fases contiene actividades que permiten
alcanzar a su término, objetivos específicos. Si bien no existe una única forma
de generar un cronograma de trabajo, es recomendable el empleo de un
diagrama de Gantt debido a su sencillez y practicidad.

En sexto lugar, debe incluirse un presupuesto considerando los montos más


relevantes. Esta etapa es particularmente importante en el caso en que la
propuesta de investigación requiera el levantamiento de información primaria.
Esos casos los plazos y presupuestos se verán notoriamente modificados.

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Por último, la propuesta debe incluir una bibliografía considerando las
referencias empleadas en el documento. Es importante considerar los
protocolos usuales empleados para la citación de documentos, sean libros,
revistas, boletines, conferencias o bases de datos. Del mismo modo, es
importante verificar que todas las citas del documento tengan su correlato en la
bibliografía, y al mismo tiempo, verificar que ninguno de los documentos
incluidos en la bibliografía carezca de citas en la propuesta de investigación.

Para finalizar, más allá de las etapas antes mencionadas, la propuesta deberá:

(i) Mostrar solidez en los argumentos: Lo cual dependerá del buen


aprovechamiento del marco teórico y conceptual.
(ii) Mostrar claramente un valor agregado: Esto reflejará que el investigador
realmente encontró un vacío de conocimiento importante.
(iii) Indicar un propósito claro: El cual forma parte de los objetivos de la
propuesta, esto es, el “para qué” se propone el estudio.
(iv) Expresar ideas de manera concisa: Permite aterrizar directamente en la
propuesta evitando distraer al lector en la revisión bibliográfica o los
antecedentes al estudio.
(v) Guardar coherencia lógica: Los argumentos y las hipótesis de trabajo
deben guardar un hilo lógico a lo largo del documento.

Gráfico N° 7: Propuesta de investigación

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Sólida en
Argumentos

Valor Propósito
Agregado Claro
Propuestade
investigación

Concisa Coherente