Sie sind auf Seite 1von 7
Colegio Inglés San Patricio. Departamento de Ciencias: Biología. Profesora: Paula González. Guía Complementaria. Curso: 3° Medio.

Colegio Inglés San Patricio. Departamento de Ciencias: Biología. Profesora: Paula González.

Guía Complementaria. Curso: 3° Medio.

Unidad: “Control nervioso y comportamiento”

EFECTORES : MÚSCULO ESQUELÉTICO.

El sistema nervioso es capaz de elaborar respuestas frente a los cambios ambientales. Estas respuestas son ejecutadas por estructuras especializadas llamadas efectores. Las células de los efectores son también células excitables que ante la llegada de un potencial de acción por la neurona motora recibirán los efectos de una sinapsis química. Los órganos efectores son músculos y glándulas.

A. MÚSCULO.

El

tejido muscular constituye entre el

siguientes funciones:

40

a

50

%

del

peso total del cuerpo y cumple

con las

  • 1. Movimientos: reflejos y voluntarios.

  • 2. Mantención de la postura corporal.

  • 3. Producción de calor.

Características de los músculos:

Excitabilidad: Capacidad del tejido muscular de responder a los estímulos.

Contractilidad: Capacidad del tejido muscular de generar de manera activa la fuerza que pueda contraer a la fibra, cuando el estímulo es suficiente (cambiar su longitud).

Extensibilidad: Propiedad de los músculos para estirarse in sufrir daño.

Elasticidad: Capacidad del tejido muscular para recuperar su forma y longitud original después de la contracción o extensión.

Tipos de músculos:

 

Musculatura esquelética

 

Musculatura lisa

 

Musculatura cardiaca

Localización

 

Unido al esqueleto

 

Paredes

del

estómago,

Paredes del corazón.

   

intestinos, etc.

 

Tipo de control

 

Voluntario,

dado

por

el

Involuntario,

dado

por

el

Involuntario, dado por el SNA.

 

SNC.

SNA.

Forma celular

 

Células

alargadas,

Células

alargadas

y

Formas cilíndricas alargadas que

 

cilíndrica y polinucleadas.

 

fusiformes,

con

núcleo

se ramifican y fusionan.

 

único.

Estrías

Presentes.

Ausentes.

Presentes.

Rapidez

de

la

Rápida.

Lenta.

Intermedia.

contracción

Músculo esquelético:

 

En

los

vertebrados,

 

cada

músculo

esquelético

puede

considerarse

un

órgano.

Sus

fibras

alargadas

denominadas

fibras

musculares,

se

organizan

en

haces,

llamados fascículos, en

vueltos

en

tejido

conectivo.

 
 

Cada

fibra

de

músculo esquelético es

una larga célula cilíndrica con muchos

núcleos. La membrana plasmática denominada sarcolema, presenta

múltiples

extensiones

hacia el

interior de

la

Tipos de músculos : Musculatura esquelética Musculatura lisa Musculatura cardiaca Localización Unido al esqueleto Paredes del

fibra formando un conjunto de túmulos, conocidos como túbulos transversos. El citoplasma se denomina

sarcoplasma y su retículo endoplasmático liso, retículo sarcoplasmático.

Cada una de las fibras musculares contiene miofibrillas que corren a todo lo largo de la fibra muscular. Éstas se hallan constituidas por dos tipos de estructuras: los miofilamentos de miosina y los miofilamentos actina.

  • a) Miofilamentos de miosina: Son gruesos y cada filamento consta de unas 300 moléculas de una proteína llamada miosina, conformadas a modos de palos de golf enrollados entre sí. Las colas

de

las

moléculas

de

miosina

adyacentes

están

dispuestas

en

paralelo y

forman el

cuerpo del

a) Miofilamentos de miosina: Son gruesos y cada filamento consta de unas 300 moléculas de una

filamento grueso. Las dos proyecciones de cada molécula de miosina se denominan cabezas de miosina o puentes cruzados, las cuales presentan sitios de unión para actina y sitios de unión para ATP.

  • b) Miofilamentos de actina: Son miofilamentos delgados que se extienden desde los puntos de anclaje en las líneas Z. Su componente principal es la proteína actina; en cada molécula de actina hay un sitio de unión a miosina donde puede insertarse una cabeza de esta proteína. También contienen las proteínas troponina (que presenta sitios de unión para calcio) y tropomiosina. En los músculos relajados la miosina no puede unirse a la actina, porque la tropomiosina bloquea el sitio de inserción. A su vez, la tropomiosina se mantiene en su sitio gracias a la troponina.

a) Miofilamentos de miosina: Son gruesos y cada filamento consta de unas 300 moléculas de una
a) Miofilamentos de miosina: Son gruesos y cada filamento consta de unas 300 moléculas de una

Estos

filamentos

están

ordenados

en

compartimientos llamados

sarcómeros,

que

son

las

unidades básicas de la contracción muscular.

Cada sarcómero consiste en filamentos de miosina y actina que se superponen longitudinalmente en las fibras musculares, formando un patrón de bandas transversales o estrías característico del músculo estriado.

Los sarcómeros están unidos en sus extremos por un entrelazamiento de filamentos, denominados línea Z. Cientos de sarcómeros conectados extremo con extremo constituyen una miofibrilla.

a) Miofilamentos de miosina: Son gruesos y cada filamento consta de unas 300 moléculas de una

Unidad motora y unión neuromuscular:

La unidad funcional de los músculos de los vertebrados es la unidad motora, la que está formada por una sola neurona y el grupo de células musculares inervadas por su axón, las cuales se contraen cuando se transmite un estímulo por ka neurona motora.

La unión neuromuscular se refiere a la sinapsis del axón de una neurona motora y una fibra muscular, en la cual el axón de la neurona motora se divide en botones sinápticos que contienen cientos de vesículas sinápticas llenas del neurotransmisor acetilcolina.

El punto de contacto entre la neurona motora y el sarcolema de la fibra muscular se denomina placa motora terminal.

Unidad motora y unión neuromuscular: La unidad funcional de los músculos de los vertebrados es la

Si una unidad motora es aislada y estimulada con breves descargas eléctricas, no habrá respuesta hasta que se alcance cierta intensidad umbral (Ley del todo o nada). Sin embargo, el músculo entero, compuesto de muchas unidades motoras, puede responder en forma graduada según el número de unidades motoras que se contraen en un determinado tiempo.

Fisiología de la contracción muscular:

La contracción muscular ocurre cuando los sarcómeros y, por lo tanto las fibras musculares, se acortan. Este acortamiento se verifica cuando los filamentos de actina y miosina se deslizan uno sobre otro, incrementando su superposición.

Para que se produzca la contracción muscular, es necesario que el potencial de acción penetre profundamente al músculo, lo cual se efectúa a través de los Túbulos T (transversales). Estos túbulos T penetran a través de las fibras musculares, cruzando las miofibrillas justamente en aquellos puntos en que los filamentos de actina y miosina se entrecruzan. Los túbulos T son invaginaciones de la membrana de la célula muscular.

Cada vez que el potencial de acción difunde a través de los túbulos T, se liberan iones calcio desde el retículo sarcoplasmático hacia las cercanías de las miofibrillas. Estos iones se enlazan directa y fuertemente con la troponina y hacen que los complejos troponina-tropomiosina se alejen de los sitios donde la miosina se une a la actina. Una vez “libres” estos sitios, se inicia el ciclo de contracción.

Ciclo de contracción muscular:

Cuando una neurona transmite un impulso nervioso, libera al neurotransmisor acetilcolina en la hendidura sináptica.

La acetilcolina se une a receptores de cada fibra muscular, produciendo la apertura de canales iónicos, que permiten que ingresen a través de la membrana iones pequeños como el Na ++ .

El ingreso de Na ++ modifica el potencial de membrana y dispara el potencial de acción muscular, que a continuación se propaga por el sarcolema y el sistema de túbulos T.

Al propagarse el potencial de acción muscular a través del sarcolema a los túbulos T, se abren los canales de liberación de calcio en la membrana del retículo sarcoplasmático. Como resultado, los iones de calcio salen al citosol, alrededor de los filamentos gruesos y delgados.

Los iones de calcio se combina con la troponina y hacen que modifiquen su forma, lo que ocasiona que el complejo troponina-tropomiosina se aleje de los sitios de unión de miosina en la actina, que entonces quedan expuestos.

La cabeza de miosina contiene una zona de unión al ATP y una enzima (adenosintrifosfatasa) que degrada al ATP en ADP. Esta reacción de degradación le confiere energía a la cabeza de la miosina.

La cabeza de miosina energizada se enlaza a sus sitios de unión en la actina y luego libera el grupo fosfato y el ADP, desencadenándose la fase de deslizamiento, haciendo que la cabeza de la miosina gire.

Al girar, la cabeza de miosina genera una fuerza, que tira del filamento de actina hacia el centro del sarcómero, con lo cual se desliza el filamento delgado sobre el grueso.

Al término de la fase de deslizamiento, la cabeza de miosina permanece firmemente unida a la actina, hasta que se enlaza con otra molécula de ATP, la cual se adhiere a la cabeza de miosina. Así esta se separa de la actina.

El ciclo de contracción de repite cuando la enzima adenosintrifosfatasa de la miosina degrada de nuevo al ATP, lo cual reorienta la cabeza de miosina y transfiere energía del ATP a dicha cabeza, que de nuevo está lista para combinarse con otro sitio receptor de miosina en un punto más distal del filamento delgado. El ciclo se repite una y otra vez, siempre y cuando haya ATP disponible y los niveles de calcio sean suficientemente altos cerca del filamento delgado.

El movimiento continuo de las cabezas de miosina aplica la fuerza que acerca entre sí a las líneas Z, con lo que se acerca el sarcómero. De esta manera se contraen las miofibrillas y se acorta la fibra muscular.

Después de la contracción las fibras musculares vuelven a su estado de reposo. La acetilcolina presente en la hendidura sináptica es desactivada por la enzima acetilcolinesterasa. Entonces se bombean los iones de calcio de regreso al interior del retículo sarcoplasmático por transporte activo. Sin iones de calcio, los sitios activos en los filamentos de actina vuelven a estar cubiertos por el complejo troponina- tropomiosina. Los filamentos de actina se deslizan se regreso a su posición inicial, y ocurre la relajación del músculo.

B. VENTILACIÓN PULMONAR.

La ventilación pulmonar, comúnmente llamada respiración, es el proceso mediante el cual se intercambian gases entre la atmósfera y los alvéolos pulmonares.

La mecánica respiratoria es el conjunto de movimientos que permiten que se lleve a cabo la ventilación pulmonar. Consiste en dos movimientos: inspiración y espiración.

El flujo de aire se produce por una gradiente de presión, es decir, el aire se mueve desde zonas de alta presión hacia zonas de presión más bajas. Por lo tanto, la mecánica respiratoria depende de la existencia de un gradiente de presión entre el ambiente (presión ambiental) y la cavidad torácica (presión intratorácica), la que está relacionada directamente con la presión al interior de los pulmones (presión intrapulmonar).

Como la presión ambiental es más o menos constante, la diferencia se produce por cambios a nivel de la presión intratorácica. Esto es realizado gracias a la acción de los dos principales músculos inspiratorios, diafragma e intercostales externos, los que cambian el tamaño de la cavidad torácica.

 

Inspiración normal

Espiración normal

Músculos involucrados

Diafragma

Diafragma

Características básicas

La cavidad torácica aumenta de volumen debido al descenso del diafragma, generando un gradiente de presión, que permite el ingreso de aire.

El diafragma retorna a su posición de origen generando reducción del tamaño de la cavidad torácica. La presión se incrementa dentro de los pulmones, por sobre la presión atmosférica, así se produce la salida del aire hacia el exterior

Proceso activo o pasivo

Activo

Pasivo

Función

Incorporar aire a los pulmones

Sacar aire de los pulmones

Control de la frecuencia respiratoria:

La respiración es un proceso involuntario. Aunque también existe una influencia que podemos ejercer obre la respiración en forma voluntaria a través de la corteza cerebral.

El control involuntario cuenta con los siguientes centros para producir la respiración:

  • a) Bulbo raquídeo:

Posee los centros inspiratorios y espiratorios que son los encargados de originar la respiración. Por

ejemplo: el centro inspiratorio al actuar estimula la contracción del diafragma, generándose la inspiración, y al dejar de actuar se relaja para producir la espiración.

El centro inspiratorio controla el ritmo básico, fijando la frecuencia de la inspiración.

El centro espiratorio se encarga principalmente de la espiración durante el ejercicio, ya que la espiración en reposo es un proceso pasivo.

  • b) Protuberancia anular:

En ella se encuentran los centros apnéuticos y neumotáxico, que se encargan de que la respiración sea un fenómeno uniforme. Es decir, una lesión de la protuberancia anular no impide que el sujeto respire, sino que su respiración se vuelva irregular.

El centro apnéutico prolonga la contracción del diafragma, por lo tanto regula la profundidad de la respiración.

El centro neumotáxico se encarga de inhibir la inspiración, ejerciendo un efecto regulatorio sobre la respiración.

  • c) Receptores al estiramiento pulmonar:

Se ubican en la pared del pulmón y sonde 2 tipos: de inflación y de deflación. Cuando se produce la inspiración, el aire ingresa a los pulmones. Cuando se llega al límite, los receptores a ka inflación inician un reflejo que inhibe al centro inspiratorio del bulbo raquídeo para que pueda ocurrir la espiración. Así mismo, el aire sale de los pulmones hasta el límite detectado por los receptores de deflación que inhiben ahora al centro espiratorio. De esta forma se va generando un ritmo respiratorio normal.

Factores que afectan la actividad del bulbo raquídeo.

La información sensorial que llega al bulbo raquídeo está relacionada con la presión arterial de oxígeno, del dióxido de carbono y con el pH arterial. Las variaciones de estos factores son detectadas por quimiorreceptores, que son de dos tipos:

Periféricos: Se ubican en las arterias aortas y carótida. Son sensibles a la variación en la presión de CO 2 y secundariamente al pH y presión de oxígeno. Incrementan la frecuencia respiratoria frente a la disminución de la presión arterial de oxígeno, aumento de la presión arterial de CO 2 y disminución del pH arterial.

Centrales: se ubican a nivel del bulbo raquídeo y en contacto con el líquido cefaloraquídeo. Son los más importantes para controlar la respiración minuto a minuto. Son muy sensibles a los cambios de pH del LCR (líquido cefaloraquídeo). La disminución de pH del LCR provoca incremento de la respiración (hiperventilación) y un aumento de pH la reduce (hipoventilación). Responden directamente a los cambios de pH e indirectamente a las variaciones de la presión arterial de CO 2 .